Datos
técnicos:
Título:
Los ojos de Galdós.
Autora:
Carolina Molina.
Editorial:
Edhasa.
1ª
edición: Octubre/2019.
Encuadernación:
Tapa dura con sobrecubierta.
ISBN:
978-84-350-6333-3.
Idioma:
Español.
Nº
páginas: 512.
Sinopsis:
Pobre,
enfermo y casi ciego. Así vivió sus últimos años Benito Pérez
Galdós, el genio que llenó de gloria la literatura de su tiempo.
Pese a todo, no le faltó el cariño de sus amigos, familia y
ciudadanos. Y, cuando sus ojos necesitaron ampararse en otros más
jóvenes para continuar su labor literaria y, así, subsistir, ella,
Carmela Cid, estará a su lado. Ella será sus ojos. Y también su
voz. Junto a él recorrerá los escenarios de su vida, desde que
llegara a Madrid, como estudiante de Derecho, hasta convertirse en un
periodista de peso y un escritor consagrado. Y, a su vez, descubrirá
el carácter benevolente y seductor de un hombre a la par inteligente
y humilde del que se enamoraron muchas de las más ilustres mujeres
de su tiempo, entre ellas, por ejemplo, Emilia Pardo Bazán.
Pensada
por y para Galdós, con un estilo delicado y una prosa fluida, en la
línea de sus novelas anteriores, Carolina Molina nos ofrece un
retrato entrañable y desconocido del escritor que mejor supo
reflejar la España del siglo XIX. Un relato, sin duda, inolvidable.
La novela se presentará en Madrid y Granada, puedes seguir la pista
en nuestro apartado de noticias o en la ficha del libro (512, tapa
dura con sobrecubierta).
Opinión
Personal:
Ya
tocaba estrenarse con la narrativa de Carolina Molina (Madrid, 1963)
y qué mejor elección para ello que su novela Los ojos de Galdós,
en la que plasma la vida y obras del que es uno de nuestros grades
autores patrios de todos los tiempos e incluso, en mi opinión, me
atrevo a decir que es el más icónico, Don Benito Pérez Galdós. Carolina Molina continúa en
esta novela con las vicisitudes de la familia Cid, aunque en esta
ocasión la figura indiscutible de esta ficción histórica es el
egregio literato antes citado, acompañado por la
protagonista y narradora de esta ficción es Carmela Cid, quien
profesa una gran admiración hacia el escritor canario. Esta es la cuarta novela de la saga familiar de los Cid, que comienza
con Guardianes de la Alhambra, sigue con Noches en Bib-Ramba, y continúa con El último
romántico. Sin embargo, esta novela que hoy reseño y no dudo en
recomendar puede leerse de forma independiente a las anteriores; de
hecho, me sentí muy cómodo durante su lectura.
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| (San Quintín, casa de Galdós en Santander) |
Para
mí, Los ojos de Galdós es un novelón. La escritora
madrileña la planifica y desarrolla la trama de tal forma que es un testimonio novelado del período en el que Galdós vivió en
Madrid hasta su muerte. Al igual que el autor de los Episodios
Nacionales, la escritora madrileña describe el período turbulento que
vivió la capital de España, en especial durante los dos primeros
decenios del siglo XX, ajustado al rigor documental, como lo aclara
en la nota que acompaña al cuerpo de esta ficción histórica.
Aunque también la catalogo como una biografía novelada de Galdós,
en la que se resaltan las vicisitudes que le acompañaron desde su
llegada a Madrid en 1862, aunque también con una mirada su infancia
En mi opinión, considero que es una obra muy galdosiana, porque a lo
largo de los capítulos se percibe no sólo lo que
acabo de comentar en este párrafo, sino también los dos fragmentos
que la autora toma como referente los que tildo como los dos conceptos fundamentales de la narrativa del autor de los Episodios Nacionales. Merece la pena contemplar las dos
fotografías en blanco y negro que figuran en las guardas. Impactan.
Carmela
Cid viaja a Madrid porque han acusado a su padre de provocar un
incendio en la Alhambra de Granada y decide pedir ayuda a Galdós en
favor de su progenitor. Pero la vida de Carmela Cid da un vuelco
desde que Don Benito se fija en las manos de la joven, como buen
observador que es, porque deduce que escribe y ella se lo confirma. «Vuelva a Granada y viva, viva su juventud...y al tiempo que le
envíe la carta de recomendación le haré otra para que pueda, si es
de su gusto, introducirle en círculos literarios de esta capital de
las Españas. Sí, le daré una para conocer a la Pardo Bazán»
(pág. 22). La relación entre Carmela y Galdós se incrementa a lo
largo de los capítulos, hasta el punto de preguntarme si llegaría a
ser una amante más del autor, pero dada la personalidad de la
granadina, y la relación cuasi paterno-filial que hay entre ambos,
me decía que esta posibilidad era un auténtico disparate.
En
mi opinión, Carolina Molina acertó con la estructura que le
confiere a esta novela. Una estructura que comienza por los títulos
que encabezan cada capítulo, a modo de epígrafes sumarios, y las
cinco partes diferenciadas en las que se divide el desarrollo de la
trama. Y es que ya sólo el prefacio es para enmarcar, porque en el
Parque del Retiro junta a dos de mis escritores que conforman mi
santísima trinidad literaria patria, como son Don Benito Pérez
Galdós y Doña Emilia Pardo Bazán, acompañados por la
protagonista y narradora de obra, Carmela Cid. Como nota informativa,
añado a este egregio dúo a Don Miguel de Cervantes Saavedra, el
tercero de este insigne trío, y a cuya obra cumbre se hace referencia en esta novela. Un prefacio para disfrutar con
fruición, al igual que los capítulos que conforman esta
maravillosa, cautivadora, e inolvidable ficción, porque una vez
terminada su lectura uno siente que intima con un Galdós muy humano,
al igual que disfruta con las alusiones a su prolífico legado bibliográfico, todo
un lujo para el lector, por cómo se aborda a lo largo de los
capítulos. Un lector que también se encontrará con una trama muy
metaliteraria, no sólo por los autores coetáneos que transitan por sus páginas, sino también por todo lo
relacionado con el proceso creativo.

La
autora transmite a través de Los ojos de Galdós
el espíritu de la narrativa galdosiana. Un espíritu que ayuda a que su lectura
sea fluida y a que uno sienta que es un personaje más que no pierde detalle de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. La novela refleja con detalle la vida cotidiana de los
madrileños, al igual que la influencia que tienen en ellos los hechos
históricos que les toca vivir, y sobre todo sufrir en primera
persona, si Madrid es el epicentro de éstos. En los dos primeros
decenios del siglo XX hubo episodios históricos muy turbulentos, de
los que se deja cumplida constancia a lo largo de los capítulos. Al igual que Galdós, Carolina Molina incide en la crítica social, con especial énfasis en la
doble moralidad de la sociedad de la época y el papel que le
corresponde desempeñar a la mujer quien, sin embargo, no duda en
reivindicar sus derechos. Tampoco se olvida de resaltar el papel trascendental que desempeñan los personajes femeninos en determinadas situaciones, en especial quienes se encuadran en las clases sociales más
desfavorecidas.
Me
gustó mucho la gran maestría con la que la autora marida la vida de
la familia Cid con los personajes históricos con los que interactúan, en especial Carmela Cid, y la trascendencia de estos que tienen en determinados episodios. Personaje que parece cobrar vida propia y que, de una forma u otra, acaba de salir por su propio pie de una de sus novelas, lo que me supuso un gran atractivo. Incluso en más de una ocasión me pregunté si, en algún momento dato, la miraría con detenimiento, como preguntándose dónde la había visto antes. Las vicisitudes que acompañan a Carmela Cid dan mucho
dinamismo a la trama, en la que incluso no falta la intriga. Carmela
se sentirá fortalecida en sus aspiraciones tras conocer a la escritora y periodista
Carmen de Burgos, porque siente que su camino personal y laboral
puede seguir una línea similar. Además, cuenta para ello con la
anuencia de su madrastra Delmira, que también atraerá la atención
del lector por las situaciones que protagoniza, si bien en
determinados aspectos no está muy conforme con su díscola hijastra.
Me resultaron muy atractivos y dinámicos los episodios que se vive
en el seno de esta familia, tanto en su casa de Granada como en la de
Madrid, a la que deciden llamar La Granadilla. Una casa que también
tiene su historia, sobre todo por el desenlace que le espera, y que
origina una subtrama que influye en el devenir de los Cid.
La
novela tiene una ambientación espacio-temporal exquisita. Madrid es
un personaje más, e incluso diría que parece cobrar vida propia,
tanto por el efecto que provoca en sus habitantes, testigos del
cambio que se desarrolla en la ciudad, como por los episodios
turbulentos que tienen lugar, sobre todo si es el epicentro. Pero
también hay episodios que se desarrollan en Granada y en Santander. En tierras cántabras en donde veranea el autor de
Fortunata y Jacinta, en una quinta próxima a la ciudad
cántabra, San Quintín, y las curiosidades que se describen sobre
los miembros de la alta sociedad que en ella veranean, y a la que
también se desplazan los monarcas españoles. Granada desempeña un
papel trascendental en la vida de Carmela Cid, porque en ella se
desarrollan episodios que marcan el devenir de la protagonista y narradora. Atrajo mucho mi atención
lo que se comenta sobre el estado de
conservación de la Alhambra en esa época, quizás influenciado por
las novelas que leí en torno a este extraordinario complejo nazarí,
Patrimonio de la Humanidad.
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| (Monumento a Galdós, Parque del Retiro, Madrid) |
La
trama de Los ojos de Galdós es fluida, narrado con un estilo
claro y directo, y en el ritmo es constante. Tiene unos díálogos
amenos y dinámicos, que le confieren mucha viveza al desarrollo de
la novela, y adaptados a la condición social de los personajes, en
los que utiliza vocablos propios de las clases bajas.
Biografía:
Carolina
Molina (Madrid, 1963) es Licenciada en Periodismo por la Universidad
Complutense de Madrid, ha colaborado en diversos medios, prensa
escrita y digital. Fue codirectora de las Jornadas de Novela
Histórica de Granada y fue también directora de las Jornadas
Madrileñas de Novela Histórica que en 2018 se realizaron en
colaboración con la Biblioteca Regional de Madrid. Como autora se ha
centrado especialmente en la novela histórica con títulos como La
luna sobre la Sabika (2003/2010), Sueños del Albayzin (2006),
Guardianes de la Alhambra (2010), Iliberi (2013), El falsificador de
la alcazaba (2014), Carolus (2017) o El último romático (2018)
entre otras. Su próxima novela es Los ojos de Galdós (Edhasa,
2019).
Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de Edhasa. Fotografía de Carolina Molina tomada de la web de Todolitetarura. Imagen de la casa de Galdós en Santander, San Quintín, tomada de la web de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Imagen de la casa en la que Galdós vivió y falleció en Madrid tomada de la web de la Embaixada de Portugal en Madrid. Imagen de la estatua de Galdós, ubicada en el Parque del Retiro, tomada de Wikipedia.