Datos
técnicos:
Título: El
viñedo de la luna.
Autora:
Carla Montero.
Editorial:
Plaza & Janés (Penguin Random House)
Encuadernación:
Tapa dura con sobrecubierta.
ISBN:
978-84-01-02975-2.
Idioma:
Español.
Nº
páginas: 584.
Sinopsis:
Tras
su precipitado matrimonio con Octave de Fonneuve, Aldara, refugiada
de la Guerra Civil, llega al Domaine de Clair de Lune, una imponente
bodega de Borgoña. Cuando estalla la guerra en Francia, su marido
cae prisionero y la deja sola frente a los recelos de su suegro, el
acoso de su cuñado y la ocupación alemana. Con todo en contra, su
amor y su lealtad hacia Octave la llevarán a tomar las riendas de un
negocio amenazado por la rapiña nazi. Sin embargo, su determinación
será puesta a prueba cuando aparezcan dos hombres: un teniente
alemán, que se aloja en la mansión, y un piloto aliado caído, al
que esconde de la Gestapo.
Implicada
en la Resistencia francesa, atrapada por las intrigas y los secretos
de su familia política y perseguida por los fantasmas de su pasado,
Aldara se ve obligada a sobrevivir a uno de los momentos más
difíciles y apasionantes de la historia.
Opinión
Personal:
Retomo
la narrativa de la escritora madrileña Carla Montero (Madrid, 1973)
con El
viñedo de la luna,
una magnífica y envolvente novela ambientada en la Segunda Guerra
Mundial. La escritora madrileña ofrece al lector novelas con las que
el entretenimiento está asegurado, las tramas son muy consistentes y verosímiles y en las que se percibe que la autora
disfruta mucho durante el trabajo literario en el que está inmersa.
Sus obras tienen el aliciente de integrar varios géneros literarios
en la ficción de turno, con un claro trasfondo histórico, que es el
que mueve los hilos de los personajes que transitan por sus páginas.
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| (CHâteau Vougeot, Beaune, Borgona, Francia) |
El
viñedo de la luna es una historia épica y familiar que se
desarrolla en la Francia ocupada, en la Côte d´Or, ubicada en una de
las regiones más vinícolas de este país, Borgoña. Una historia
épica en la que la vida de la joven española exiliada, Aldara
Saurí, da un vuelco desde que se presenta en el château Domain de Clair de Lune, del
marqués de Montauban, Auguste de Fonneuve, como la esposa de su
heredero, Octave. Pero cambia sobre todo desde que los nazis envían a un teniente y dos miembros de las SS para ocupar esta mansión y gestionar la compra de los afamados caldos franceses que tiene el aristócrata en su bodega. El cóctel está servido y los
giros también, provocados sobre todo por el devenir de este
conflicto bélico, la resistencia del marqués a ceder ante las
pretensiones nazis, y el papel que desempeña su hijo pródigo,
Romain, que regresa a la mansión tras estar varios años lejos de su familia. Un
cóctel en el que el romance, el misterio y los secretos atraen la
atención del lector con una ficción histórica que no da lugar a
tregua, porque a lo largo de los capítulos se suceden una variedad
de situaciones dinámicas que ayudan a que el relato del narrador
omnisciente fluya con interés.
Desde
que leí La
bodega,
de Noah Gordon, me gustan mucho las novelas en mi las que los viñedos
están muy presentes. Los lectores que tengan este mismo interés
tienen en El
viñedo de la luna una ficción histórica muy apetecible, y que se degusta como los buenos caldos. El Domain del Clair de Lune muestra cómo
los productores franceses llevan a cabo todo
el proceso de elaboración de sus afamados vinos. Un
proceso que tiene el aliciente de que la información está repartida
a lo largo de los capítulos entre el narrador omnisciente y en
varios diálogo que mantienen los personajes al respecto. Información
repartida de tal forma que no ralentiza el ritmo del relato, sino que
incluso hace olvidar durante un momento que estos mismos personajes
están inmersos en una cruenta guerra. A lo que acabo de comentar,
añado el atractivo que supone continuar el proceso vinícola durante
los años de la ocupación nazi.
Me
gustó mucho cómo la autora refleja a lo largo de los capítulos
todo lo que sucede en el Domain de Clair de Lune desde que los nazis
envían al teniente Hubert Eberhard y dos soldados SS para que supervise todo lo relacionado con la
adquisición del vino que los alemanes
quieren comprar a Auguste de Fonneve, el aristócrata propietario del château citado en el párrafo anterior. El
lector estará muy pendiente de todo lo que sucede al respecto, dada
la actitud recelosa y defensiva que mantiene, pero también de la que muestran los demás productores de
Beaune, en especial desde que son conscientes de cómo gestionan la compra de vino francés para cumplir las órdenes
impartidas por Hermann Goering.
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| (Hotel de Dieu, Bonne, Borgoña, Francia) |
Si
bien la trama está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, el
lector se encontrará con una historia en la que el frente está
lejano, aunque los ecos de los combates y el papel que desempeñan
los llamados a filas tienen una presencia que influye en su
desarrollo, sobre todo por la relación directa o indirecta que les une los personajes. Aunque también hay alusiones a la Gran Guerra, y las secuelas que dejó en quienes
les es difícil olvidar su participación en este conflicto bélico. Pese a lo que acabo de comentar al principio de este
párrafo, a medida que se aproxima el desenlace los
habitantes de Beaune y de la mansión sí que viven con mayor
preocupación la cercanía de los combates y, sobre todo, el vuelo de
los escuadrones aéreos que surcan el cielo, y sobre todo ante el temor de que puedan ser víctimas de su
temida carga.
En
esta novela el lector realiza un verdadero viaje literario imaginario
a este período tan cruento de la reciente historia de Francia, en
donde las graves, duras y peligrosas circunstancias extraordinarias
que viven sus ciudadanos muestran lo mejor y lo peor del ser humano.
Y es que no todos los soldados que visten el uniforme nazi comulgan
con las ideas que promulga Hitler, lo que da lugar a que la esperanza
aporte un rayo de sol a este período tan oscuro que vivieron
nuestros vecinos del norte. Lo que acabo de comentar me atrajo mucho,
por la labor que hacen quienes se sienten rechazados por los ocupados,
pese a la actitud que muestran hacia ellos, conscientes de lo que
significa el uniforme que visten.
El
viñedo de la luna
tiene los argumentos necesarios para disfrutar de una lectura muy
entretenida y de una trama muy solvente, cargada de realismo y creíble. La
ardua labor de documentación que realiza la autora y, sobre todo,
cómo la distribuye a lo largo de los capítulos, incitan a seguir
con interés todo lo que relata el narrador omnisciente como si fuera
un personaje más de la novela que acompaña a los demás en las
diferentes subtramas que protagonizan. Hace suyas las vivencias que
marcan su día a día, junto con la vividez de las localizaciones por
las que transitan. Localizaciones que se ubican, sobre todo, en
Beaune, en la Borgoña francesa, en donde cobra protagonismo el château del
Domain de Clair de Lune, que es un personaje más de la novela, por
la trascendencia que tiene esta mansión en la trama, pero también
merece la pena estar muy pendiente de las descripciones que ofrece la
voz narrativa sobre el llamado Hotel de Dieu u Hospicio, o el Hotel
de la Poste.
Carla
Montero cuida mucho el perfil de los personajes que transitan por las
páginas de El viñedo de la luna. El lector se encontrará con un elenco que
es fiel reflejo de la época que les toca vivir, y sobre todo,
marcado por el trasfondo histórico que mueve sus hilos. Son
creíbles y muy humanos, descritos de tal forma que parecen
cobrar vida propia. Los personajes femeninos desempeñan un papel
trascendental. Son mujeres
anónimas, fuertes, valientes, heroínas que se adaptan a las
circunstancias que les toca vivir y, sobre todo, si se desarrolla en
un ámbito en el que los hombres tienen supremacía. Mujeres que
describe con mucha profundidad y rodeadas de matices, si bien dosificando sus rasgos a lo largo de los capítulos, lo que incita a
estar muy pendientes de su evolución y con quienes no se tarda en empatizar.
Aldara Saurí es un claro ejemplo de las cualidades que acabo de
citar. Es una exiliada española que tiene que acostumbrarse a un
mundo muy diferente del que procede. Pero el amor que siente por su
esposo le sirve de apoyo, aunque no lo tendrá fácil para ser
aceptada por un suegro de rancio abolengo y estrictos protocolos,
pero sobre todo a un cuñado que la trae por la calle de la amargura,
dado el difícil carácter que tiene, y los oscuros negocios que se
trae entre manos. Junto a Aldara hay un grupo de mujeres que viven
situaciones a tener muy en cuenta, caso de la judía Helene Berman,
la estirada Madeleine Perroux, Cecile Bernard o el papel que
desempeña otra española, Lina, que forma parte de la Resistencia
francesa. Sin duda alguna, los personajes femeninos secundarios son
un gran complemento para el papel que desempeña la nueva miembro de
la familia Fonneuve de Montauban.
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| (Hotel de la Poste, Beaune, Borgoña, Francia) |
Otro tanto sucede con los personajes masculinos los masculinos. Sin duda alguna, supo cómo contrarrestar el
papel que desempeñan unos y otros para que la balanza mantuviera el
mayor equilibrio posible. Sin duda
alguna, el contrapunto de Aldara Saurí es su cuñado Romain, una vez
que su presencia en el château es una realidad, tras estar varios
años alejado de su familia. Entre ambos tienen lugar una serie de
duelos dialécticos que uno no sabe cómo van a terminar por la
deriva que toman.. Aunque Aldara tiene otros dos frentes abiertos, como
son el teniente Hubert Eberhart y el piloto de la RAF Henry Wallace.
Otros secundarios atractivos son el maître de chai Pierre Brocan, Antoine Jourdan, el administrador del château, o el fiel criado del marqués, Pascal.
La
escritora madrileña tiene un estilo elegante, imprime a la voz
narrativa un ritmo ágil y un claro equilibrio entre los
diálogos y las descripciones vívidas que incitan a realizar un
viaje imaginario a este cruento período de la reciente historia de
Francia. Los sentimientos y las emociones están muy presentes, marcados por el devenir de esta contienda.
Biografía:
Carla
Montero nació en Madrid en 1973. Es licenciada en Derecho y
diplomada en Administración de Empresas por ICADE. Su gran afición
siempre ha sido escribir y el sueño de ver una novela suya publicada
lo cumplió al ganar el Premio de Novela Círculo de Lectores con Una
dama en juego (Círculo
de Lectores/Debolsillo), que tuvo una espectacular respuesta por
parte de los lectores. Con su segunda novela, La
Tabla Esmeralda,
se consolidó como una de las nuevas voces de mayor éxito entre el
público de nuestro país, con más de 100.000 ejemplares leídos y
siendo traducida en países como Francia, Alemania, Polonia e Italia.
Desde entonces ha publicado La
piel dorada
(2014), El
invierno en tu rostro (2016),
El
jardín de las mujeres Verelli (2019)
y El
medallón de fuego (2021),
todas ellas en Plaza y Janés.
Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de Penguin libros. Fotografía de Carla Montero tomada de la web Todoliteratura. Imagen del château Vougeot tomada de la web Winalist. Imagen del Hotel de Dieu (Antiguo Hospicio) de Beaune tomada de Wikipedia. Imagen del Hotel de la Poste, en Beaune, tomada de la web Beaune.