Comenzamos la última semana del mes de octubre. En lo que a lecturas se refiere, le toca el turno a la novela histórica Cautivas, de Paz Fanlo, y la de suspense Algún día volveré a buscarte, de Javier Arias Artacho.
Sinopsis:
Granada.
Finales del siglo XVI. Tras la rebelión de las Alpujarras, una parte
de la población morisca es sometida a la esclavitud. La desgracia se
ceba en los más débiles: mujeres y niños, que serán objeto de
compraventa entre las familias más pudientes de la sociedad. Ana y
su hija, víctimas de este cruel comercio, verán narradas su
dramática existencia y su lucha cotidiana por la supervivencia a
través de la voz de María, nieta de la primera.
Cautivas
recoge
con amenidad y rigor las vicisitudes de unos personajes, verosímiles
y entrañables, que han cimentado nuestra Historia con un silencio
estremecedor.
«Cautivas» nos sumerge en la vida de aquellas
mujeres que ni siquiera eran dueñas de sí mismas, mujeres anónimas
cuya historia sostiene la nuestra y que, con su difícil camino hacia
la libertad, sentaron las bases de esa que hoy nosotras nos preciamos
de poseer (Rústica, 170 pág.).
Sinopsis:
En
1982, con apenas tres años, Samir fue abandonado por su madre en la
playa de El Saler. Ella le vendó los ojos y le dijo: «no te muevas,
vengo enseguida». Pero nunca lo hizo. Nadie supo por qué no regresó
y aquel niño acabó en un centro de menores sin más identidad que
su nombre y un puñado de recuerdos. Samir creció entre huérfanos y
desheredados del mundo, pero con el decidido empeño de tener una
oportunidad en la vida.
Treinta
años después de que su madre lo olvidara en aquella playa, Samir ya
no es un niño indefenso, sino capitán de la Policía Judicial de
Valencia. Sin embargo, su pasado regresará a buscarlo
misteriosamente. El hallazgo del cadáver de una mujer joven,
asesinada horas antes en el mismo punto donde había sido abandonado
de niño, no parecerá ser una casualidad. El hecho de que llevara su
nombre y su número de teléfono, tampoco.
El
capitán Santos iniciará una investigación que se convertirá en un
puzle donde las piezas de su pasado y el de su madre acabarán siendo
fundamentales para poder descubrir la verdad sobre aquel cadáver. Al
fin y al cabo, en el fondo de su ser, Samir siempre había esperado
aquello: que algún día su madre volviese a buscarlo.
Narrada
con brillantez y emoción, el suspense y la trama se convierten en el
mejor reclamo para leer este libro. El autor construye la historia
alternando el pasado y el presente de una forma fluida y rítmica,
sabedor de que una novela no solo requiere de una buena historia,
sino de una escritura poderosa (Tapa blanda con solapas, 288 pág.).