Datos
técnicos:
Título:
El cantar del Norte.
Premio
Narrativas Históricas Edhasa 2025.
Autora:
Pilar Sánchez Vicente.
Editorial:
Edhasa.
1ª
Edición: Abril/2025.
Encuadernación:
Libro digital (eBiblio Galicia).
Idioma:
Español.
Nº
páginas: 336.
Sinopsis:
Corre
el año 745. El reino visigodo se lame las heridas. Toledo ha caído,
don Pelayo ha muerto, y Spania ahora está en manos del califato de
Damasco. Las órdenes llegan desde Córdoba. Pero el norte de la
península se mantiene, como siempre, levantisco… Allí no se ha
perdido la fe en los poderes ancestrales, en lucha continua con una
Iglesia en expansión; y no hay terreno más sagrado que el valle de
Orandi, cuyo gran roble ve los siglos pasar.
Nadie
se atreve a negar la última voluntad de Sancha Asuera, la guerrera
astur que ya ha dado nombre a ese cantar que se recita al calor de
las hogueras. Y con ella van sus capitanas, la reina Emersinda, y
también la que trova esta historia, su hermana Aurelia.
Porque
ésta es la historia de un norte convulso, unas tierras en las que,
entre el miedo y la hambruna, se alza de repente la sombra de Pelayo,
marcado por la cruz en su destino de ser rey. Y también, y sobre
todo, la hazaña de unas mujeres, encabezadas por Sancha, que
lograron no sólo combatir por sí mismas al enemigo, sino
reconquistar Cangas para la cristiandad y comenzar la creación de un
nuevo reino.
De
los mercados de aldea y los harenes musulmanes, hasta llegar a la
batalla de Cova Longa, ésta es la historia de Sancha Asuera, la
Valentona, y sus guerreras. Éste es El cantar del Norte.
Opinión
Personal:
Me imantó la portada y la sinopsis de El cantar del Norte, novela con la que la
escritora gijonesa Pilar Sánchez Vicente se alzó ganadora del
Premio Edhasa Narrativas Históricas 2025.
Una novela que cumplió con creces las expectativas puestas en su
lectura, e incluso me entusiasmó a medida que se sucedían los
episodios. Y es que es de agradecer la magistral lección de historia
que ofrece la autora, a través de una fresca y ágil voz narrativa,
lo que es un lujo en este género literario.
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| (Valle de Orandi-Asturias) |
Pilar
Sánchez Vicente recupera la figura de un personaje
histórico femenino olvidado Sancha Asuera, para reivindicar la labor destacada que
tuvo durante los años en los que el rey astur Pelayo, quien se enfrentó a los musulmanes tras la invasión de la península
ibérica iniciada en el año 711 por el ejército omeya enviado desde
Damasco. La historia de Pelayo y Sancha Asuera supone el comienzo de
lo que se conoce como Reconquista, toda vez que deciden recuperar lo
perdido para restablecer el reino astur, y el efecto dominó que el
paso de los siglos produjo en los restantes reinos de Spania, como
así denomina la voz narrativa a la Hispania romana.
El
cantar del Norte
es una novela para disfrutar sin prisas, para no perder detalle de
todo lo que nos cuenta la voz narrativa a lo largo de 27 capítulos
titulados que no tienen desperdicio. En mi opinión, entiendo que es
un gran acierto el haber elegido a Aurelia, hermana de Sancha, como
la voz narrativa que da a conocer, cual cantar de gesta, las hazañas
que encumbran a la protagonista, tras enfrentarse a los
musulmanes y ponerse al servicio del rey Pelayo, unidos ambos por
el mismo objetivo. Aurelia es una joven soñadora a quien le gusta escuchar las
historias que cuentan los juglares en las ferias de los pueblos, a
las que acudía, junto con sus hermanas y su madre, porque «era
regatona; compraba al por mayor y vendía al por menor. El vino y el
orujo eran su principal fuente de ingresos»
(cap. 1).
Le gusta componer romances y lo refleja en varios tramos de su
relato.
En
El
cantar del Norte
Pilar Sánchez Vicente ficciona la historia de Sancha Asuera con un
gran rigor documental, en el que se refleja su labor como
historiadora y documentalista, por lo que el lector disfruta de una
trama lo más aproximada posible a la realidad de este tiempo
pretérito. Sin duda alguna, esta exquisita ambientación espacio-temporal permite al lector realizar un viaje literario imaginario en el tiempo a una
época en la que conviven el presente y el pasado entre unos astures,
a quienes les cuesta adaptarse a los tiempos actuales, en los que el
cristianismo impone su doctrina frente a quienes todavía mantienen
las creencias ancestrales. Unas creencias ancestrales que, pese a
ello, permanecen muy vivas, aunque procuran ser fieles seguidores de
los dictados de la Iglesia, por lo que pueda pasar, como se resalta
en varios capítulos. Unos capítulos de los que estuve muy
pendiente, porque esas creencias son muy similares a las de mi
tierra. Unas creencias que tienen un claro simbolismo en los
episodios que se desarrollan en el valle de Orandi, un bello paraje
descrito con un grandísimo respeto por el significado que tiene
entre los asturianos, y que bien se puede tomar como una particular
Arcadia.
El
lector se encontrará con una novela épica, porque como tal pueden
catalogarse las vicisitudes que vive Sancha Asuera, conocida como “la
Valentona”, una joven valiente, decidida y tenaz, y con una
ferocidad brutal, que no duda en enfrentarse a enemigos que parecen
superiores a ella, consciente de que tiene armas para derrotarlos.
Unas armas que muestra primero como luchadora y después como
guerrera, porque los enemigos que se enfrentan a ella comprueban en
sus propias carnes no sólo la fuerza bruta y maña que tiene, sino
también la capacidad de mando para atraer a su causa a quienes, como
ella, desean enfrentarse a unos invasores que quieren expulsar
de sus tierras. Pero también lucha porque sus logros sean tenidos en
cuenta y se les recompense con soldadas similares a las que reciben
los varones. Esta insistencia, sin duda, indica el fuerte carácter
que la acompaña, porque no sólo reivindica con la palabra, sino
también con hechos, y que ofrece como una dádiva a su rey, para que
reconozca sus peticiones, y de quienes la acompañan.
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| (Capilla de la Santa Cruz, Cangas de Onís, Asturias) |
Pilar
Sánchez Vicente sabe cómo atraer al lector en los episodios en los
que las batallas, escaramuzas o asaltos por sorpresa están
presentes. Son unos episodios que me resultaron muy atractivos,
porque en más de una ocasión me pregunté que estrategia tendría
preparada Sancha Asuera para conseguir una victoria más que hiciera
correr la voz de sus éxitos entre los astures. La conocida como la
Valentona fue una heroína en tiempos convulsos que consiguió que
sus paisanos creyeran que era posible expulsar a quienes les imponían
tributos que consideraban abusivos, con el valí Munuza instalado en
Xixón, desde donde controla los movimientos de quienes se rebelan
contra el poder omeya. Episodios descritos con un gran realismo, y en
el que las escenas duras están muy presentes, aunque descritas sin
recrearse en la truculencia. Las batallas de Cangas de Onís y de
Covadonga suponen un gran vuelco para los intereses musulmanes en
esa zona de la península, en donde el reinado de Pelayo inicia una nueva dinastía.
Junto
al atractivo trasfondo histórico de esta ficción, la autora recrea
unas magníficas estampas costumbristas en las que seguí con mucho
interés el día a día de quienes tienen que ganarse el sustento
como buenamente pueden. Unas escenas costumbristas que sirven para
conocer los inicios de la protagonista en un ambiente familiar muy
duro, por continua despreocupación de la madre hacia su prole. Sin
embargo, son las hijas quienes se preocupan de ganarse el sustento,
sobre todo en las ferias y mercados a las que acuden. Ferias y
mercados en las que se fragua el destino que les espera a las tres
hermanas, que desempeñan un papel trascendental en esta novela, y
que tienen en Sancha a su protectora, quien no duda en enfrentarse, si
es menester, ante quien sea necesario, con tal de preservar el buen
nombre y la integridad de su familia, dadas las duras situaciones que
les toca vivir. A Sancha la acompañan sus hermanas
Constanza y Aurelia: la primera quiere ser sanadora y aprende el
oficio de la mano de Lampagia, a quien consideran como única amiga
de su madre. Aurelia es una soñadora, le gusta componer romances y
escuchar las historias que canta la Trovadora, con la que coinciden
en algunas ferias y mercados.
Por
las páginas de El
cantar del Norte
transita un elenco de personajes muy atractivo, la mayoría
femeninos, aunque también el lector se encontrará con algún
personaje masculino interesante. Un elenco formado por personajes
históricos y otros creados por la imaginación de la autora. Unos
personajes en los que la autora tiene muy claro cómo definir los
rasgos físicos y psicológicos de cada uno teniendo muy en cuenta la
época que les toca vivir. Son un fiel reflejo de la sociedad
asturiana de ese tiempo pretérito. Junto a la familia Asuera, hay
otras figuras femeninas muy atractivas, caso de Albaila, la esclava
concubina de Munuza, y que forma parte del harén de este valí en
Xixón. Albaila no deja indiferente, sobre todo por el papel que
desempeña en determinadas escenas. Un harén del que también forma
parte Fronilde, hermana de Pelayo, que sorprende por la decisión que
toma durante su estancia entre las demás concubinas. Sin embargo, y
en mi opinión, diría que uno de los personajes que más me atrajo
es el sacerdote Bernardino, y que le da mucha vida a la trama, no
sólo por el carácter vocinglero y eremita, con el que se le describe
en las primeras escenas en las que aparece, sino también sino también por el papel que
desempeña a lo largo de los capítulos, que incita a que se esté
muy pendiente de su presencia, por indica que algo puede suceder, tal y como avanzan los enfrentamientos entre cristianos y sarracenos, pero también en el seno de las hermanas Asuera. Junto con Bernardino destaco el papel que
desempeña, aunque secundario pero diría que trascendental, el
soldado Corsino, por la labor que realiza en la residencia de Munuza. Otro tanto sucede Cirilo, dueño del negocio de las peleas que se celebran por la zona.
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| (rey Don Pelayo, Asturias) |
El
cantar del Norte es una novela que no tiene desperdicio, con intrigas palaciegas incluidas, porque a los
convulsos tiempos que viven, hay que añadir lo que supone la muerte
del rey visigodo Witiza. El lector se encuentra con una trama muy
atractiva, muy bien escrita, con ritmo ágil y constante, lo que es
de agradecer en este género literario.
Biografía:
Pilar
Sánchez Vicente (Gijón, 1961), es historiadora, documentalista y
escritora.
Desde 1986 trabaja como profesional de la información
para el Gobierno del Principado de Asturias, actualmente en la
Biblioteca Jovellanos de su ciudad.
Su
gran inquietud cultural y social la ha llevado a ser miembro de
diversas asociaciones de bioteconomía, escritura e información, así
como a escribir numerosos artículos y publicaciones sobre Historia,
la mujer, la juventud y el turismo. Ha sido también guionista y
presentadora de TVE.
Como
autora, tiene en su haber hasta la fecha doce novelas. La primera fue
Comadres, en 2001, y la siguieron, entre otras, Gontrodo, la hija de
la luna (2004), La diosa contra Roma (2008), Mujeres errantes (2018),
La muerte es mía (2020), La hija de las mareas (2021) y Madrebona
(2024), además de la serie policíaca iniciada con Operación
Dracul, ya con tres títulos. Ha escrito también no ficción (Breve
historia de Asturias, 2006) y colaborado en varios libros de relatos.
Por su
obra, ha recibido los premios Adolfo Posada, 8 de Marzo, Comadre de
Oro Especial, y Timón. Y ahora, su última novela, El cantar del
Norte (2024), ha ganado el Premio Edhasa Narrativas históricas.
Como
curiosidades, es Amiga de la Biblioteca de Luarca en el Campo de las
Letras, nombrada Mirada Violeta en el campo de Humanidades por MASPAZ
y, desde el año 2008, el Telecable Hockey Club otorga un premio
cultural que lleva su nombre.
Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de la web de eBiblio Galicia. Biografía de la autora tomada de la web de la editorial Edhasa y fotografía de Pilar Sánchez Vicente tomada de la web del diario La Nueva España. Imagen del Valle de Orandi tomada de la web de Asturias Diario. Imagen de la iglesia de la Santa Cruz, en Cangas de Onís, tomada de la web Turismo Asturias. Imagen estatua Don Pelayo tomada de Wikipedia.