jueves, 22 de febrero de 2024

Reseña La sombra de Goya, de Matilde Lladó.

 









Datos técnicos:




Título: La sombra de Goya.

Autora: Matilde Lladó.

Editorial: Círculo Rojo.

1ª edición: Abril/2023.

Formato: Libro digital.

ASIN: B0C3D19X31.

Idioma: Español.

Nº pág.: 255.





Sinopsis:




Durante la gala de los Max del 2023, el galardonado con el premio al mejor autor teatral del año cae desplomado en el escenario ante la estupefacción general. Sara, que está viendo la gala desde casa, abre la botella de tequila de importación guardada para grandes ocasiones.

Sara, una joven isleña que reside en la capital, hace ya un par de años que acabó su Grado en Historia del Arte. Sin prisas por tener que trabajar en cualquier cosa, va encadenando becas, seminarios, cursos varios y fiestas, sin saber muy bien qué hacer con su vida. Hasta un día de 2019 en que, rememorando viejos tiempos en el teatro universitario, decide apuntarse a un curso de Dramaturgia con un célebre y aclamado dramaturgo en horas bajas. Allí descubre, por casualidad, la figura de una pintora del siglo XIX, con la que empezará a obsesionarse y se convertirá en la protagonista de su ópera prima.

Rosario Weiss regresa al Madrid de 1833 tras la amnistía del rey Fernando VII a los liberales obligados a exiliarse a Francia la década anterior. La precaria situación de la familia Weiss y la habilidad para la pintura de Rosario, quien fue discípula de Goya hasta la muerte del maestro, complican la vida de la joven.




Opinión Personal:





Pese a que Matilde Lladó ya publicó varios relatos, ocho de ellos recopilados en el libro Relatos para encontrar el tiempo perdido, La sombra de Goya es su ópera prima como novelista, autoeditada con Cículo Rojo en 2023. Una ópera prima que me sorprendió muy gratamente, porque planifica y desarrolla una historia de ficción que tiene como eje dos personajes femeninos muy diferentes, a la par que atractivos, en la que el suspense forma parte de su desarrollo. En La sombra de Goya, la escritora ibicenca juega con la inestabilidad emocional y profesional de una y el afán que tiene la otra por mostrar que puede codearse con quienes realizan su mismo trabajo, en una época en la que son los hombres quienes imponen las directrices a seguir en el día a día. Entre ellas encontré, o eso creo, una serie de similitudes que las unen, pese a que viven en dos épocas muy diferentes. Sin duda alguna, y pese al paso del tiempo,  hay determinadas situaciones que han cambiado muy poco en nuestra sociedad.

(Casa de Goya en Burdeos, Francia)
Sara es la protagonista de La sombra de Goya. Es una joven ibicenca que vive en Madrid, en el barrio de Chueca. Llega a casa, aunque con retraso, porque quiere ver la entrega de los premios Max. Menos mal que tiene grabado el programa. Es el año 2023. Aunque todo empieza en 2019, año en el que está haciendo un máster de Arte Dramático. Ya en Ibiza, su madre le insiste que tiene que pensar a qué se va dedicar para ganarse las habichuelas. Regresa a Madrid a su rutina, las dudas vuelven a asaltarle, como es habitual en ella. Por consejo de su mejor amiga, se inscribe en un taller de arte dramático impartido por un célebre y aclamado dramaturgo en horas bajas, Juan Sánchez. En una de las clases les propone   crear una obra que gire en torno a un momento crítico en la vida de un personaje histórico. Tras las dudas iniciales, decide realizar labores de investigación en la Biblioteca Nacional, en donde descubre la figura de una mujer de la que se queda prendada: la copista y pintora Rosario Weiss, que vivió en la primera mitad del siglo XIX

El punto de partida de la novela es muy atractivo. El interés y el suspense por todo lo que sucede se incrementa desde que comienza a asistir al taller. Estoy seguro de que la mayoría de quienes leyeron esta novela o se interesaron por la sinopsis, desconocen la figura de esta copista y pintora, que fue discípula de Goya en Burdeos. Pese a que fue una mujer que destacó en tareas relacionadas, en este caso el arte, con el paso del tiempo se olvidaron de ella. Ingresó como miembro del Liceo Artístico y Literario y académica de mérito de la Real Academia de San Fernando. Al buscar información sobre la que creo que es el gran reclamo de esta novela, me encuentro con la desagradable noticia, por desgracia habitual en ese entonces, de que en la prensa de la época no se ofreció información sobre su fallecimiento, salvo la que publica en La Gaceta de Madrid Juan Antonio Rascón Navarro, amigo de Guillermo, que era hermano de Rosario Weiss. 

(Rosario Weiss Zorrilla)
La novela se estructura en trece capítulos, cada uno de ellos con un color como título y un fragmento de obras de determinados autores en los que se hace referencia al mismo, más un epílogo. La conforman dos tramas que desarrollan a lo largo de dos líneas temporales paralelas, separadas por dos siglos y que abarcan un período concreto: La primera transcurre entre 2019 y 2023 y la segunda durante la primera mitad del siglo XIX, en un período que se desarrolla entre julio de 1833 al 14 de febrero de 1837, al que hay que añadir un epílogo fechado en Burdeos, el 8 de diciembre de 1829. Un epílogo que, como digo en estos casos, no tiene desperdicio, porque supone un gran colofón a una historia muy atractiva.  La autora planifica y desarrolla una trama equilibrada por la variedad de situaciones que viven los dos principales personajes femeninos. Una variedad de situaciones que se reflejan en el dinamismo de los capítulos, de tal forma que el interés por todo lo que sucede en su desarrollo apenas decae. Un dinamismo en el que los saltos temporales están presentes, que les llevan a rememorar a las dos mujeres situaciones vividas en el pasado y que guardan alguna relación con el presente. En mi opinión, entiendo que en esta forma de construir la historia relatada por las dos voces narrativas que se alternan a lo largo de los capítulos influye el que la autora esté muy unida al mundo del teatro; de echo, es actriz y escribió y dirigió la obra de teatro, Rápido y sin dolor. Influencia que también se refleja en que antes del comienzo de esta historia, figura la relación de personajes, destacando oken asterisco los que son ficticios.

Los personajes que transitan por las páginas de La sombra de Goya están bien perfilados y son creíbles, cada uno de ellos en la época que les corresponde vivir. En mi opinión, entiendo que Sara es la protagonista de esta novela, aunque, a raíz de sus investigaciones, le ensombrece la figura de Rosario Weiss, ahijada de Goya, e incluso hay quienes afirman que es hija ilegítima del autor del ilustre pintor, exiliado en Burdeos. Sara es un personaje que atrae mucho por la variedad de situaciones que vive, debido a la inestabilidad a la que ya me referí en el primer párrafo de esta reseña. Su inseguridad provoca que resulte un personaje tanto lejano y se le llame de todo, aunque no tardé en darme cuenta de que tiene potencial para dedicarse a algo en concreto. Sin embargo, su forma de actuar en determinadas ocasiones descoloca, porque incluso protagoniza episodios en los que actúa como si no hubiera un mañana. Sin embargo, una vez que amaina el temporal, la conciencia le invita a replantearse esos arranques que tiene. Junto a ella hay una serie de personajes peculiares y otros más sensatos, que la animan a seguir el camino, porque creen que las investigaciones que realiza le auguran un futuro prometedor, como se lo hace saber la catedrática de Historia del Arte y que fue profesora suya. Otro tanto sucede con Enrique, hijo del personaje que acabo de citar, y que es médico del geriátrico en el que está Amelia, abuela materna de Sara. No tienen desperdicio los episodios que vive en el geriátrico, ni la relación que mantiene con el ya mentado Enrique.

En torno a la figura de Rosario Weiss Matilde Lladó desarrolla una subtrama muy atractiva, en la que el suspense está presente a lo largo de los capítulos que la conforman, sobre todo en los que está presente el marchante Serafín García de la Huerta, pero también la figura de su padre, de quien hacía ya mucho tiempo que no sabía nada de él, ni quería saberlo. Una vez que los exiliados pudieron regresar a la capital de España, Rosario Weiss y su madre, Leocadia, regresan a Madrid en una diligencia de tercera, en un viaje en el que los pasajeros viven una serie de episodios, alguno surrealista, y que levantan más de una sonrisa. Una subtrama en la que la literatura deleita al lector, porque la discípula de Goya se relaciona con personajes como Larra, Espronceda o Ramón de Mesonero Romanos, con los que disfruté unos episodios muy interesantes. También es atractiva la relación que mantiene la copista y pintora con la Duquesa de San Fernando, tanto en Burdeos como en MadridMe gustó la ambientación del Madrid del siglo XIX, ciudad que se le hizo extraña a ambas mujeres a su regreso, quienes comentan entre ellas el cambio que se percibe en la capital en esa época, al encontrarse con algunas calles ya adoquinadas y con aceras.

(Real Museo de Pintura-Museo del Prado-Madrid)
Me gustó mucho La sombra de Goya, ópera prima de la escritora ibicenca Matilde Lladó. El lector se encontrará con dos subtramas paralelas que se alternan a lo largo de los trece capítulos más un epílogo en que se estructura la novela, con una buena dosis de suspense. Una novela que transcurre en dos épocas diferentes, con dos siglos de diferencia, pero en la que entiendo que me encontré con varias similitudes entre ambas mujeres que las protagonizan, porque hay determinadas situaciones que poco han cambiado a día de hoy. Sara es una joven ibicenca muy inestable que vive en Madrid, tras estudiar un grado de Historia del Arte y un máster de Arte Dramático. Decide apuntarse a un taller de Dramaturgia impartido por un actor en horas bajas. La novela atrae desde las primeras páginas, porque en la línea temporal actual, la protagonista está pendiente de la entrega de los premios Max de 2023. En el taller le piden que escriba una obra en la que desarrolle un episodio dramático vivido por un personaje del pasado: se queda prendada de la figura de Rosario Weiss, copista y pintora, y que fue discípula de Francisco de Goya, ya exiliado en Burdeos. La sombra de Goya es una novela muy dinámica en ambas líneas temporales. Sara es un personaje que da mucho juego, pese a que la inestabilidad hace que su vida se convierta en un caos y haya episodios que protagoniza en la que se le dice de todo, pero la figura de la discípula de Goya comienza a cambiar su vida, diría que sin apenas ella darse cuenta. La autora escribe una historia en la que adapta el relato a las características de ambos personajes. Sara narra en primera persona todo lo que le sucede, con un ritmo ágil, cercano, cautivador y distendido, sobre todo en los episodios que se prestan a ello, en donde utiliza un lenguaje coloquial. Los diálogos son directos y algunos con mucha chispa, aunque también sabe ponerse seria cuando la ocasión lo requiere. La segunda línea temporal está relatada por un narrador omnisciente, y tiene un ritmo ágil, pese a que hay predominio de la narración frente al diálogo. Está escrito con un lenguaje adaptado a la época, sobre todo en los diálogos, en los que se refleja la relación que mantienen los personajes en sus conversaciones. Matilde Lladó muestra su buen hacer literario en la que es su ópera prima como novelista, autoeditada en Círculo Rojo, porque ya publicó varios relatos, de los que recopiló ocho en el libro Relatos para encontrar el tiempo perdido.

Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Biografía de la autora tomada de la web de la editorial Círculo Rojo. Fotografía de Matilde Lladó tomada de la web  Imagen de la casa de Goya en Burdeos tomada de la web de Zenda. Dibujo de Rosario Weiss tomado de Wikipedia. Imagen del Museo del Prado, antiguo Real Museo de Pintura, tomada de la web del diario El Mundo.  




Biografía:




Matilde Lladó, ibicenca, formada en Arte Dramático y Grado en Historia del Arte.     

En 2012 publicó “Relatos para encontrar el tiempo perdido” una recopilación de ocho cuentos.

En 2017 se estrenó como dramaturga con las obras de teatro “Rápido y sin dolor” y "De bien nacida es ser agradecida"

En 2022 forma parte de la primera Antología de Escritoras ibicencas, Amb lletra de dona.

Le gusta explorar diferentes géneros: ensayos de arte, monólogo teatral, guion de cortometraje, teatro y microteatro o cuento infantil.

Así como disfruta actuando, dirigiendo, impartiendo conferencias de arte, cantando en un coro, dando clases de teatro o de creatividad.









lunes, 19 de febrero de 2024

Lectura semana 8/2024: La sombra de Goya, de Matilde Lladó, y Venganza, de Javier Diez.

 








Comenzamos nueva semana de febrero. Le toca el turno a La sombra de Goya, de Matilde Lladó, y Venganza, de Javier Díez Carmona



Sinopsis: 


Durante la gala de los Max del 2023, el galardonado con el premio al mejor autor teatral del año cae desplomado en el escenario ante la estupefacción general. Sara, que está viendo la gala desde casa, abre la botella de tequila de importación guardada para grandes ocasiones.
Sara, una joven isleña que reside en la capital, hace ya un par de años que acabó su Grado en Historia del Arte. Sin prisas por tener que trabajar en cualquier cosa, va encadenando becas, seminarios, cursos varios y fiestas, sin saber muy bien qué hacer con su vida. Hasta un día de 2019 en que, rememorando viejos tiempos en el teatro universitario, decide apuntarse a un curso de Dramaturgia con un célebre y aclamado dramaturgo en horas bajas. Allí descubre, por casualidad, la figura de una pintora del siglo XIX, con la que empezará a obsesionarse y se convertirá en la protagonista de su ópera prima.
Rosario Weiss regresa al Madrid de 1833 tras la amnistía del rey Fernando VII a los liberales obligados a exiliarse a Francia la década anterior. La precaria situación de la familia Weiss y la habilidad para la pintura de Rosario, quien fue discípula de Goya hasta la muerte del maestro, complican la vida de la joven (255 pág., libro digital).



Sinopsis:

Tras Justicia y Solas, Javier Díez Carmona cierra su trilogía noir ambientada en el País Vasco con un thriller implacable.

La inspectora Miren Ruíz de Heredia ha aprendido una gran lección: hay que desconfiar siempre de la primera versión de los hechos. Tras los funestos sucesos ocurridos en la comarca de Las Encarnaciones, Miren sigue pensando que algo no encaja, que hay alguien más detrás de tanta sangre. Su obsesión es el viejo Osmany Arechabala. Pero para demostrar que el cubano tuvo algo que ver, deberá dar con él antes de que lo hagan otros... Y es que Osmany no está solo en el punto de mira de la inspectora; son muchos los que no soportan que haya metido las narices en los turbios asuntos que el Bilbao más oscuro y despiadado intenta ocultar.

Crímenes, corrupción, furia y ansias de venganza marcan el compás de este thriller absorbente. Con un estilo impecable y una trama de excelente factura, Javier Díez Carmona pone el broche final a la trilogía que lo ha encumbrado como una de las voces más potentes del panorama de la novela negra contemporánea. (480 pág., tapa blanda con solapas) .



viernes, 16 de febrero de 2024

Reseña La sinfonía de Julia, de Mercedes Guerrero.

 










Datos técnicos:




Título: La sinfonía de Julia.

Autora: Mercedes Guerrero.

Editorial: Grijalbo (Grupo Penguin Random House)

1ª edición: Septiembre/2023.

ISBN: 978-84-253-6567-6.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

Idioma: Español.

Nº pág.: 506.




Sinopsis:



Una pianista con una habilidad secreta.

1960. Las melodías de Julia Lerner suenan en los escenarios más importantes del mundo. Considerada la mejor pianista de la Unión Soviética, la joven tiene un don muy peculiar: es capaz de esconder códigos complejos entre las notas musicales de sus composiciones.

Un régimen opresor dispuesto a controlarla.

En el momento más tenso de la Guerra Fría, cuando delatores, agentes del KGB y de la CIA se mueven entre bambalinas, Julia verá cómo su habilidad se convierte en una amenaza. Empujada por el deseo de libertad y la necesidad de proteger a quien más ama, deberá enfrentarse al sistema para tomar las riendas de su futuro.

Una gran historia de valentía, amor y espionaje.

Esta espléndida novela acompaña al lector durante varias décadas de la vida de una heroína fascinante. Desde el Moscú de la URSS hasta la Alemania del Muro, cruzando el oceáno para llegar a Estados Unidos y hallar su legado en España.





Opinión Personal:





De nuevo me acerco a la narrativa de la escritora Mercedes Guerrero (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1963). En 2014 leí y reseñé en este blog La mujer que llegó del mar (reseña), novela que me gustó mucho. En 2020 me brindó la posibilidad de repetir experiencia con El baile de las marionetas (reseña), en cuya trama se relata la historia de los niños españoles exiliados a la Unión Soviética huyendo de la Guerra Civil. La historia de estos niños tuvo una gran acogida por los lectores, lo que originó que se publicaran varias ediciones; no me extraña, porque contiene una trama que no deja indiferente, por la que transitan unos personajes inolvidables, junto con las vicisitudes que les acompañan, conscientes de que son los dirigentes soviéticos quienes dirigen sus destinos. La sinfonía de Julia es su última obra publicada hasta la fecha, y que disfruté de principio a fin.

(Checkpoint Charlie-Berlín-RDA)
Sin duda alguna, la escritora ipagrense tiene muy claro cómo atraer la atención del lector para que sienta interés por los trabajos literarios que publica. El trasfondo histórico está muy presente en los tres que acabo de mencionar en el párrafo anterior. Las tres conforman historias construidas y desarrolladas a modo de puzle, cuyas piezas van encajando a medida que se aproxima el desenlace. Las novelas de Mercedes Guerrero se caracterizan por la solvencia de una trama cargada de realismo y verosimilitud, por la que transitan personajes creíbles y muy vivos, al igual que por el rigor documental en la que se sustentan. En ellas utiliza un estilo narrativo sencillo, cuidado y directo, de lectura ágil y amena. A estos rasgos se une el dinamismo, por la variedad de episodios que viven los personajes y de escenarios por los que transitan , de tal forma que a cada uno le acompañan situaciones que atrajeron mi atención, con el aliciente de que el lector recibe una información más directa, por lo que en más de una ocasión me pregunté si llegarían a tener conocimiento de todo lo que les sucede a quienes guardan una relación directa con ellos, o de quienes puedan influir en el destino que les espera.

La vida de Julia Lerner cambia, no sólo por los escombros a los que se vio reducida su ciudad, Dresde (Alemania), tras los continuos bombardeos que sufrió en los estertores de la Segunda Mundial, sino desde que el comisario soviético Kozlov ocupa la mansión en la que vivía, ubicada en las afueras de la capital de Sajonia. Ahora se ven obligados a vivir en la pequeña casa del empleado que «hacía las veces de chófer y jardinero» (cap 30), Julia aprovecha la ausencia del comisario para seguir tocando el piano instalado en el salón. El nuevo inquilino la sorprende, pero le dice que quiere escucharla. Le gusta su interpretación al piano, e incluso se sorprende al responderle que también es compositora. Le propone ir a Berlín, en donde «está la Orquesta Filarmónica de Moscú ofreciendo varios conciertos...Prepara una buena composición y convéncelos para que te incluyan en el programa de adiestramiento de grandes talentos de la Unión Soviética en el Gran Conservatorio de Moscú»(pág. 42). Un cambio que con el paso del tiempo la convierte en una pianista y compositora de reconocido prestigio a nivel mundial. Pero este éxito supone un precio que tiene que pagar muy alto, porque, como adelanta la sinopsis, su habilidad se convertirá en una amenaza. ¿Qué habilidad y qué amenaza? La respuesta es un gran atractivo para el lector porque, en plena Guerra Fría, debe enfrentarse al sistema para tomar las riendas de su futuro.

Un rasgo peculiar de La sinfonía de Julia es su estructura. De hecho, no la conforman los tradicionales capítulos, sino que la autora utiliza la división de las diferentes piezas que conforman un concierto de música clásica: una obertura (o prólogo), 22 sonatas tituladas, estructuradas en movimientos, 5 suites y una coda o epílogo. Con esta peculiar estructura, Mercedes Guerrero configura una trama que abarca dos líneas temporales. La obertura y las cinco suites que se intercalan entre las sonatas constituyen una subtrama que complementa a la trama principal y, pese a su menor extensión, tiene una gran trascendencia porque guarda relación con el destino que le espera a sus dos hijos, una vez que son obligados a abandonar el hogar familiar. La trama principal es muy atractiva, dadas las vicisitudes adversas que afectan a la carrera artística de la intérprete y compositora y a su marido, el periodista del Pravda, Boris Ivanov. Las autoridades moscovitas sospechan que traicionan a la Patria Soviética, con las graves consecuencias que suponen para su integridad física las duras e inhumanas decisiones que toman en su contra, con el significado que acarrea para su carrera artística de ella y la periodística de su marido.

(Construcción Muro de Berlín-RDA-1961)
Mercedes Guerrero ofrece en esta novela un testimonio muy interesante de lo que sucede tras el llamado Telón de Acero una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial. Como aclara en los Agradecimientos, «esta vez mi curiosidad me ha llevado a profundizar sobre la sociedad de una época que, para los que vivíamos al otro lado de este telón de acero, nos era desconocida, debido a la opacidad del régimen soviético...ofrece de una forma didáctica y amena una historia ficticia y a la vez creíble dentro de un contexto real, con datos y hechos prácticamente identificables» (pág 505). Las dos voces narrativas describen unos episodios muy vívidos, por lo que el lector podrá imaginar con claridad cómo son las escenas que se suceden, al igual que los espacios por los que transitan los personajes.

Quienes ya tenemos una edad, esta novela nos sirve de refresco para recordar escenas y situaciones trascendentales para la historia de la humanidad, algunas de las cuales pudieron ocasionar un grave enfrentamiento entre los dos bloques antagónicos en la llamada Guerra Fría, como la conocida crisis de los misiles. En mi caso, lo que más me atrajo es todo lo que guarda relación con el llamado Muro de Berlín, una construcción que se hizo realidad en 1961, y todo lo que supuso este hecho histórico, porque se cierra el paso diario de los habitantes de la ciudad al Berlín Occidental, a donde los berlineses orientales iban a estudiar a la universidad o a trabajar. Ofreció también gran expectación el magnicidio de John F. Kennedy, por lo que pudiera pasar con posterioridad en las relaciones entre ambos bloques ideológicos. Una Guerra Fría en la que es trascendental el papel que desempeñan los servicios de inteligencia, tanto el KGB como la CIA o el MI6 británico, conscientes de que el conflicto armado entre los dos grandes bloques puede estallar en cualquier momento.

De nuevo me encontré con un elenco de personajes muy atractivos, creíbles y fiel reflejo de la sociedad de los países que viven tras el Telón de Acero, sobre todo en la RDA y en la URSS, donde se desarrolla buena parte de esta historia contada a dos voces. A través de ellos  describe la vida de la «sociedad de una época que, para los que vivíamos al otro lado del telón de acero, nos era desconocida, debido a la opacidad del régimen soviético» (pág. 505). En el día a día de esta sociedad se muestra la diferencia entre la opulenta vida que llevan las autoridades comunistas, tanto rusas como berlinesas, en la que se tiene en cuenta el estatus al que pertenecen las diferentes categorías del poder soviético, y de los nuevos líderes de la República Democrática Alemana. Nada tiene que ver la paupérrima calidad de vida a la que se tienen que amoldar los ciudadanos, pese a que les recalcan que todo lo que tienen y las posibilidades que se les ofrece para trabajar o estudiar es gracias a la magnanimidad del régimen. También están presentes los grandes eventos culturales que organizan, en los que las autoridades lucen sus mejores galas para mostrar al mundo occidental el poder que tiene su arte, como se refleja en cada interpretación al piano que ofrece Julia Lerner con la orquesta filarmónica de turno. Eventos que parece se desarrollan fuera de los países que conforman el Pacto de Varsovia, porque no falta detalle para contentar a quienes invitan, sobre todo si viven al otro lado de la frontera ideológica que los separa.

(Staatsoper-Berlín-RDA)
En el primer tramo de la novela, la autora los presenta de forma superficial, sobre todo quienes más peso tienen en el desarrollo de la trama. A medida que se suceden los episodios, se profundiza poco a poco en la personalidad que esconden y los matices que los caracterizan, en donde no faltan las sorpresas, principalmente en aquellos en quienes menos se desconfía porque, de una forma u otra, colaboran con los agentes que velan por la seguridad de uno y otro bando en la llamada Guerra Fría. La falta de escrúpulos, la crueldad, el terror y el miedo está muy presentes, sobre todo, en quienes forman parte de los estamentos en los que se estructuran la KGB, porque el interés de la mayoría de sus miembros consiste en medrar a costa de delatar a quienes les estorban, e incluso muestran una crueldad tal que sorprende la sangre fría con la que actúan para conseguir sus fines, y no dudan en actuar en el seno familiar o en su círculo más cercano. Mezcla con naturalidad el día a día de los ciudadanos con la labor de espionaje que hay entre las dos grandes potencias y sus países aliados. La tensión y los giros narrativos están muy presentes, sobre todo si en ellos intervienen ciudadanos que creemos que llevan una vida a la que se amoldan y procuran no llamar la atención, pero que desempeñan algún trabajo que les pueda servir de ayuda, utilizados en general a modo de tapadera, pese a que son conscientes de que un error que les hace pagar un caro precio, como se podrá comprobar en algunos de ellos, al constatar su entorno que no se les localiza. En este sentido, la autora ofrece escenas espeluznantes que se desarrollan en los campos de trabajo, a donde son enviados para cumplir condena tanto hombres como mujeres, incluso sin haber cometido delito alguno, sólo por el mero hecho de considerarlos sospechosos. Escenas en las que se refleja cómo también influye en el fin que les espera el riguroso clima que soportan y las condiciones infrahumanas de las prisiones en las que malviven una vez finalizada la dura jornada laboral que les imponen, siendo antes sometidos a crueles torturas para que confiesen haber cometido el delito por el que se les acusa y delaten a quienes hayan colaborado con ellos.

Disfruté mucho mientras estuve enfrascado en la lectura de La sinfonía de Julia. Mercedes Guerrero planifica y desarrolla una trama muy entretenida en la que describe el día a día de la sociedad que vive tras el llamado Telón de Acero. Marida con naturalidad la vida cotidiana con el espionaje que hay entre las agencias estatales de inteligencia de los dos bloques antagónicos, el capitalismo y el socialismo, durante la llamada Guerra Fría. Es Julia Lerner quien protagoniza una trama que mantiene un interés muy equilibrado a lo largo de su desarrollo. La vida de la protagonista y narradora de la trama principal cambia desde el momento en el que finaliza la Segunda Guerra Mundial y la mansión en la que vive, en las afueras de Dresde, es ocupada por un comisario soviético, Kozlov. Sin ella darse cuenta, este comisario le escucha tocar el piano pero, tras el susto que se lleva la joven, le pide que siga interpretando sus composiciones. Le propone asistir a una audición, tras la que su carrera artística la convertirá en la mejor pianista de la Unión Soviética. Pero Julia ve como su habilidad se convierte en amenaza: las ansias de libertad y la protección de quien más ama, sus dos hijos, le incitan a enfrentarse al sistema que rige su vida y la de sus conciudadanos para tomar las riendas de su futuro. Un futuro que se cruzará con la KGB y la CIA, y un marido que no es quien aparenta ser. Un enfrentamiento que le supondrá sangre, crueldad y lágrimas, y un espíritu de supervivencia para tener la mínima esperanza de que la libertad la tiene cada vez más cerca, pese a las estrictas y duras circunstancias que la rodean, con gran peligro para su integridad física. Un futuro en el que el pasado se le aparecerá, pese a la creencia de haberlo olvidado. La novela está escrita con un estilo narrativo sencillo pero cuidado. Tiene un ritmo de lectura ágil, ameno y dinámico. De nuevo me encontré con unos personajes bien perfilados y que no dejan indiferentes, entre los que Julia Lerner ensombrece a quienes le secundan. Sin duda alguna, un interesante viaje literario a una época en la que la llamada Guerra Fría entre los dos bloques ideológicos vivió situaciones de máxima tensión, con la construcción del Muro de Berlín como máximo exponente o la llamada crisis de los misiles.





Biografía:





Mercedes Guerrero (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1963) es diplomada como técnica de
empresas y actividades turísticas, habla varios idiomas y durante dieciséis años ha dirigido varios negocios relacionados con el sector antes de emprender, en 2010, su carrera como escritora. Gran lectora y apasionada de la historia, sus narraciones destacan por las experiencias y los sentimientos de los personajes, además de una visión amena y dinámica del contexto histórico en el que se desarrollan.

Tanto en su primera novela, El árbol de la diana (Debolsillo, 2010), como Las sombras de la memoria (Debolsillo, 2015) son lecturas prescriptivas en Francia para los estudiantes de español. También es autora de La última carta (Debolsillo, 2011), La mujer que llegó del mar (Debolsillo, 2013) y Sin mirar atrás (Debolsillo, 2016). En 21020 publicó El baile de las marionetas, obra con la que su carrera despegó meteóricamente, pues arrasó en las listas de best sellers de plataformas online sumando más de doce ediciones y miles de lectores.

Ahora Grijalbo presenta su nueva novela La sinfonía de Julia.



Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de Pengüinlibros. Fotografía de Mercedes Guerrero tomada de la web El Día de Córdoba. Imagen del Checkpoint Charlie tomada de la web DW. Imagen de la construcción del Muro de Berlín tomada de la web Letras Libres. Imagen de la Staatsoper de Berlín tomada de la web Deustchlandfunk Kultur.







viernes, 9 de febrero de 2024

Reseña La ciudad de la piel de plata, de Félix G. Modroño.

 











Datos técnicos:




Título: La ciudad de la piel de plata.

Autor: Félix G. Modroño.

Editorial: Destino (Grupo Planeta)

1ª edición: Octubre 2023.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-233-6398-8.

Idioma: Español.

Nº pág.: 376.




Sinopsis:




La transformación épica de Bilbao a partir de uno de los grandes símbolos de nuestra era: el Guggenheim. El cierre de la trilogía de Bilbao que esperan sus 20.000 lectores.

Alberto Cepeda regresa a Bilbao después de un exilio de diez años al que se vio forzado por las amenazas de ETA a sus padres, unos de los miles de emigrantes que llegaron a Vizcaya en los años sesenta.

En 1993, contratado por el estudio de ingeniería encargado de construir el museo Guggenheim, Alberto tendrá que vencer sus miedos para enfrentarse a su amada ciudad, cuya vida sigue condicionada por el terrorismo. Allí se encuentra con Izarbe Segurola, la hija de su jefe, de quien se enamora perdidamente, y que le revela un misterioso episodio del pasado de su familia relacionado con una niña robada durante la guerra civil, que Alberto decidirá investigar.

Una envolvente novela que nos lleva del Bilbao de los años sesenta hasta el inicio de su gran transformación a finales de los años noventa con la inauguración del Guggenheim, y que supone el cierre de la exitosa trilogía de Modroño sobre la ciudad.





Opinión Personal:






Hay escritores con los que uno se siente muy a gusto, con quienes no tarda en sentir empatía, tanto por el trato cercano que muestra con sus lectores, como con quienes se interesan por sus obras literarias. En este grupo encuadro a Félix G. Modroño (Barakaldo, 1965), bilbaíno de nacimiento —en toda la extensión de este gentilicio— , con raíces zamoranas y afincado en Santander. De hecho, mi relación con el autor de La ciudad de los ojos grises (reseña) se remonta al año 2012, fecha en que publicó la novela que acabo de citar, que es la primera de las que conforman la trilogía dedicada a Bilbao. Y así, como quién no quiere la cosa, La ciudad de la piel de plata es la octava que leo, reseño y no dudo en recomendar, de entre las nueve que tiene publicadas hasta la fecha. Sol de brujas, su anterior trabajo literario, es la única que me falta para ponerme al día con su narrativa, lo que haré a lo largo del presente año, 2024.

(Parque Dr. Areilza-Portugalete-Bizkaia)
Este bilbaíno de pro tenía en mente dedicarle una trilogía a su ciudad, a su querido botxoapelativo cariñoso con el que se conoce desde generaciones a una de las tres grandes capitales de Euskadi. Una trilogía que abarca tres períodos históricos esenciales para el devenir de la ciudad: La ciudad de los ojos grises está ambientada en la llamada Belle Epoque, en la que aborda el empuje económico y la satisfacción social por el llamado progreso, con lo que supone el avance del desarrollo industrial. La ciudad del alma dormida (reseña) es un homenaje a Bilbao en uno de los momentos más duros que vivió la ciudad y, por extensión, su población: la sinrazón de la Guerra Civil Española y su antesala, germen de este conflicto bélico fratricida. La ciudad de la piel de plata es un magnífico colofón a una trilogía inolvidable, a una ciudad que el autor adora, como se refleja en cada capítulo, en cada episodio que escribe sobre las vicisitudes que vivieron los bilbaínos a lo largo del siglo XX. Esta novela refleja un nuevo cambio de la ciudad hacia la modernidad, con la construcción del Guggengheim, el museo de arte moderno, como buque insignia. Sin embargo,  en la época en la que se decó hacer realidad este proyecto tuvo muchos detractores, aunque con el paso del tiempo no se tarda en reconocer que supone un gran empuje económico para la capital vizcaína, por la gran cantidad de público que lo visita.

Alberto Cepeda regresa a Bilbao diez años después, al tener que exiliarse junto con su familia, forzada por las amenazas de ETA. Ahora es un joven ingeniero que, en 1993, es contratado por el estudio de ingeniería encargado de construir el museo Guggenheim, como adelanta la sinopsis. Tiene que vencer a los miedos que para él supone enfrentarse de nuevo a su amada ciudad, cuya vida sigue condicionada por el terrorismo. Aunque los hechos se relatan por un narrador omnisciente, lo hace desde la perspectiva de un adolescente ya convertido en un hombre con un interesante y a la vez responsable contrato de trabajo con el que contribuye a la modernización de su ciudad. Pero Alberto no sólo debe enfrentarse a esos miedos, sino también a un pasado que le duele, por lo que para él supuso la ruptura con Arantza, la que fue su novia durante la adolescencia. Pese a lo que acabo de comentar, es consciente que, en un momento u otro, tiene que hacerle frente. Una sorprendente llamada telefónica le empuja a dar ese paso tan temido. Pero también hay otra joven que empieza a formar parte de su vida, si bien no tiene muy claro que la relación con Izarbe, la hija de su jefe, concluya con el final deseado, porque siente que su carácter reservado puede convertirse en un obstáculo para sentirse correspondido. Sin duda, este triángulo me resultó atractivo, porque en más de una ocasión me pregunté si el pasado le daría una nueva oportunidad o el futuro le brindaría rehacer su vida sentimental.

Como acostumbro a decir en estos casos, una imagen vale más que mil palabras, como se puede observar en la portada de esta novela: un joven sentado en un banco, que bien puede ser el protagonista, mira hacia el que ahora es buque insignia de la ciudad, el Guggenheim, icono de la arquitectura moderna. Un museo que es el eje sobre el que gira el desarrollo de la trama. Un museo que es una verdadera metáfora de lo que significa ahora Bilbao, a lo que hay que añadir la transformación de las arterias de esta urbe, en beneficio de las poblaciones que conforman el llamado Gran Bilbao, la construcción del metro, la de nuevos edificios que con el tiempo se constituyen en simbólos de la ciudad, o la regeneración de la ría, y lo que esto significa para los habitantes de ambas márgenes, porque unos y otros se sienten beneficiados por estos avances, al igual que el orgullo que para ellos significa el vivir en una u otra orilla.

(Plaza Miguel de Unamuno-Bilbao-Bizkaia)

Se diferencia de las dos novelas que la preceden en la trilogía, en que el lector se encontrará con una trama a la que el autor define como casi de autoficción, porque él mismo reconoce que expone retazos de su vida a lo largo de los capítulos, o bien a través de relatos de personas que tuvieron alguna relación con los hechos que narra la voz omnisciente, como lo explica en sendas entrevistas que le hicieron en el ABC de Sevilla o en el Diario de Burgos. En las Confidencias que acompañan al cuerpo de la novela, indica que «Alberto es un joven que representa a toda una generación de vascos, hijos de emigrantes castellanos, gallegos, leoneses, andaluces, extremeños, ... que tuvieron que dejar su pueblo de origen con lágrimas en los ojos para tratar de conseguir un futuro mejor para su familia». Sin duda alguna, estos rasgos se reflejan en la personalidad del protagonista, Alberto Cepeda, un joven nacido en Euskadi, pero en cuyo carácter influye el origen de sus padres, naturales de Villalpando (Zamora), por lo que se tiene que adaptar a las costumbres de sus conciudadanos y acostumbrarse a convivir con el terror, con ETA como autora de los atentados mortales que comete y las extorsiones a empresarios. Unos conciudadanos que son conscientes de que cualquiera de ellos puede ser víctima de sus criminales atentados y, por extensión, cualquier español, como por desgracia sucedió. 

Puede definirse La ciudad de la piel de plata como una novela histórica contemporánea y costumbrista. En mi opinión, también la catalogo como una testimonio novelado de la época porque, a parte de los episodios ficticios, conforman la trama una serie de hechos reales, a la vez que se refleja el día a día de los habitantes de Bilbao y de ambas márgenes de la ría. Sin duda alguna, a lo largo de los capítulos se percibe un cambio trascendental en la ciudad que, de ser una urbe fea y sucia se transforma, como si de un patito feo se tratase, en un cisne del que se sienten muy orgullosos sus habitantes. De nuevo, Félix G. Modroño vuelve a maridar varios géneros literarios a lo largo del prólogo, 34 capítulos, más dos epílogos en los que se estructura el desarrollo de la trama. A lo comentado en el primer párrafo de esta reseña, se le unen elementos propios de la novela romántica, al igual que de la policíaca o detectivesca, sin olvidarme de los claros tintes intimistas que se perciben, sobre todo,  en determinadas situaciones que vive el protagonista, y que le transportan al pasado. Unos ingredientes que forman un conjunto compacto y atractivo, porque el autor construye y desarrolla una historia envolvente, emotiva y cautivadora, de tal forma que consigue que no se pierda detalle de todo lo que sucede durante las 376 páginas que la conforman.

Como ya comenté en el párrafo anterior, en las novelas de Félix G. Modroño están muy presentes elementos propios del género policial o detectivesco. En esta ocasión, el joven retornado es invitado a asistir a una comida familiar por los padres de su jefe, Fernando Segurola. Le sorprende el relato que le cuentan sobre la triste y dolorosa historia que en el pasado vivieron y sufrieron sus anfitriones, pero del que nunca se olvidan. El joven ingeniero siente la necesidad de investigar los hechos que escucha con asombro, aunque es consciente de que su intervención puede no ser bien acogida por la familia. La investigación que realiza le llevan a realizar varios viajes a Villalpando, Santiago de Compostela y Muxía (A Coruña) para recabar la suficiente información que ayude a paliar la angustia en la que están sumidos los abuelos de Izarbe, pese a que den a entender que la asumen. 

(Puente Colgante-Bilbao-Bizkaia)
Las obras del autor de La ciudad de la piel de plata se caracterizan también por unos personajes construidos con un marcado perfil, tanto físico como psicológico, muy vivos y cercanos, que ayudan a que uno se sienta muy a gusto a lo largo del desarrollo de la trama. Pese al carácter más bien reservado de Alberto Cepeda, es fácil empatizar con su forma de ser y actuar, al igual que con otros que transitan por las páginas de La ciudad de la piel de plata. A parte de la relación cercana que mantiene con su jefe, Fernando Segurola, por lo que significó para este empresario el que con él trabajara el padre del recién incorporado ingeniero, destaco el papel que tienen en la trama los personajes femeninos. A las ya mencionadas Arantza e Izarbe, añado a la abuela de ésta, Irene Lasa, o la cariñosa relación que mantiene el protagonista con la suya, Luisa, que vive Villalpando, sin olvidarme de la acogida que recibe de Maruxa, la de su amigo Xurxo, con quien estudió la carrera en Santiago de Compostela.

Junto a los personajes, diría que uno de los puntos más fuertes de su narrativa es la exquisita ambientación espacio temporal, descrita de forma muy vívida, lo que ayudó a que pudiera imaginarme cómo son los espacios por los que transitan los personajes que conforman el elenco de esta obra. Una ambientación con la que la voz narrativa de turno consigue que el lector realice un viaje imaginario en el tiempo y sienta que acompaña a los personajes a lo largo de los capítulos. En este caso, y cuando las circunstancias se prestan a ello, se familiariza con el antes y el ahora de una ciudad que sufre una transformación, aunque sin olvidarse de un pasado que la convirtió en un imán que atraía a gentes de toda España en busca de un futuro mejor. Es la construcción del museo Guggengheim el eje que sirve para relatar todos los nuevos espacios que se crean en la capital vizcaína. Un cambio al que contribuye también, con el paso del tiempo, el cierre de industrias que ayudaron a la mejora económica de la ciudad, al igual que el cambio que se percibe en los lugares de ocio en los que acostumbraba a reunirse la movida bilbaína, muchos de ellos cerrados tras la crisis o a causa de las inundaciones del 26 de agosto de 1983, ahora sustituidos por otros nuevos a los que tiene que acostumbrarse el protagonista, que en un principio rehúye encontrarse con miembros de su antigua cuadrilla.

(Escultura Antonio Trueba-Bilbao-Bizkaia)

Me encantó La ciudad de la piel de plata. Sin duda alguna, es un magnífico colofón para una trilogía inolvidable. En la trama, el escritor bilbaíno, que en la actualidad reside en Santander, rinde homenaje a quienes, en los años sesenta del siglo pasado, se trasladaron a la capital de Bizkaia en busca de un futuro mejor. Una ciudad en la que tuvieron que amoldarse tanto al día a día de sus nuevos conciudadanos como al terror provocado por ETA. El autor construye una historia envolvente, emotiva, evocadora y nostálgica, que tiene un ritmo ágil de lectura, y en la que el lector se encontrará con episodios muy atractivos y diálogos muy interesantes y dinámicos. Diálogos en los que Alberto Cepeda se pone al día de su relación con el pasado y también con el presente, tanto en él plano sentimental, por lo que significó Arantza en su adolescencia, como en la actualidad, por el que ahora tiene para él Izarbe Segurola, pese a ser la hija de su jefe. El joven ingeniero forma parte del proyecto encargado de la construcción del Guggengheim, que está llamado a ser el nuevo emblema de la ciudad, pero también se interesa por un pasado doloroso que angustia a los padres del empresario y siente la necesidad de investigar lo sucedido. Los episodios que relata el narrador omnisciente a lo largo de los capítulos están contados desde la perspectiva del protagonista, de tal forma que atrae nuestra atención en todo momento para que no perdamos detalle de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. Al igual que las dos novelas que le preceden en la trilogía, Bilbao ensombrece el papel que desempeñan los personajes, muy vivos y cercanos. Es una historia muy bien escrita, envolvente y emotiva, narrada con un estilo narrativo muy cuidado y elegante. En ella se hacen varios guiños literarios a las dos novelas que la preceden en el homenaje a Bilbao, en la que se citan determinados personajes cruzados, aunque cada una de ellas se puede leer sin problema alguno de forma independiente, porque se ofrecen pinceladas sobre ellos.






Biografía:





Félix G. Modroñpo es un escritor vizcaíno, de orígenes zamoranos, afincado en Santander. Licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca, trabajó durante más de dos décadas en el sector financiero, que decidió abandonar para dedicarse en exclusiva a la literatura. Es autor de la saga detectivesca protagonizada por el doctor Zúñiga, así como de la exitosa serie de novelas que homenajean a la ciudad de Bilbao: La ciudad de los ojos grises, La ciudad del alma dormida y este último libro, La ciudad de la piel de plata (Destino, 2023). En Sol de brujas (Destino, 2022) retomó la novela negra, con la que ya destacó en Secretos del Arenal al obtener el Premio Ateneo de Sevilla. Su obra se caracteriza por el mestizaje de géneros, una cuidada ambientación y el uso de una prosa evocadora, que le han valido el reconocimiento de los lectores.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomada de la web de Planetalibros. Imagen del Parque del Dr Areilza, en Portugalete, tomada de la web tomada de la web del diario El Correo. Imagen de la Plaza de Miguel de Unamuno en Bilbao, tomada de la web Expedia.es. Imagen del Puente Colgante, sobre la Ría de Bilbao, tomada de la web Euskadi.eus. Imagen del poeta, cronista y escritor Antonio Trueba, tomada de la web Bilbaopedia. Fotografía de Félix G. Modroño tomada de la web de Europa Press.