viernes, 17 de julio de 2026

Reseña La Lonja de la Seda, de Juan Francisco Ferrándiz.

 













Título: La lonja de la Seda.

Autor: Juan Francisco Ferrándiz.

Editorial: Grijalbo (Grupo Penguin Random House)

1ª edición: Abril/2026.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978.84-86-253-7168-4

Idioma: Español.

Nº páginas: 632.






Sinopsis:






S XV. Valencia se ha convertido en la ciudad más próspera del Mediterráneo gracias a los mercaderes que desembarcan desde todo el mundo. Para ellos se idea una de las obras arquitectónicas más espectaculares que el hombre jamás haya visto: la Lonja de la Seda.

Sin embargo, no todos están de acuerdo en levantar un templo para los mercaderes, y no para honrar a Dios. La construcción se complica desde el principio en un relato lleno de misterio, corrupción e, incluso, asesinatos: una peligrosa confrontación entre aquellos que aceptan que la sociedad está cambiando y aquellos que pretenden que todo siga igual.

El joven cantero Joan Ibarra, que dirigirá las obras, y su esposa Francesca, una mujer dotada de un extraño don, deberán enfrentarse a sus fantasmas del pasado mientras protagonizan un relato de venganza, pasión y lucha de clases.






Opinión Personal:






Juan Francisco Ferrándiz es uno de los autores de novela histórica que se gana el corazón de los lectores por las fascinantes y envolventes historias que relata, con las que incita a realizar un viaje imaginario en el tiempo a la época en la que se desarrolla la trama de turno, la mayoría de ellas con el Mar Mediterráneo como punto de apoyo y todo lo que esto significa. Sin duda alguna, el escritor contestano se mueve como pez en el agua por estas tierras levantinas, lo que también ayuda a que el lector tenga la seguridad de que no se tarda en olvidar la extensión que tienen, una vez que las páginas comienzan a sucederse.

(Lonja de la seda, Valencia)

La Lonja de la Seda es una ambiciosa novela que está a la altura de la grandiosidad que supone el edificio construido en Valencia en el siglo XV, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y que significa el apogeo de una época de esplendor en una ciudad que vive su particular Renacimiento. Un período que indica que se aproximan nuevos tiempos, porque supone el declive de la nobleza y los privilegios que la acompañan, en contraposición a una clase cada vez más pujante como la que conforman los comerciantes y los sederos, muy asentados en aquel entonces en la ciudad del Turia. Unos comerciantes que son conscientes de que la nobleza tiene cada vez una mayor dependencia de ellos, sobre todo porque quieren conservar el estatus social al que pertenecen, aunque sólo sea en apariencia, como se podrá comprobar a lo largo de los capítulos.

El buen hacer literario de Juan Francisco Ferrándiz, junto con el rigor documental que lo ampara, le confiere una gran consistencia a la trama de turno, y se aúnan para conformar ficciones que mantienen el interés desde las primeras páginas hasta el desenlace. Sabe cómo manejar el ritmo y los tiempos para que el lector no pierda detalle de lo que sucede a lo largo de los capítulos. En este caso, son poco más de 630, desarrolladas con un ritmo ágil, con un claro equilibrio entre la narración y los diálogos, muy dinámicos y vivos, trascendentales para que no se pierda detalle de las vicisitudes que acompañan a los personajes, e incitan a preguntarnos qué más sorpresas nos aguardan, porque se presiente que el autor es consciente de que, dadas las circunstancias que los rodean, es fundamental mantener la presión para el devenir que les espera.

La novela comienza con fuerza. En el prólogo se refleja una clara muestra de inseguridad que les espera a los personajes a lo largo de los capítulos. Es el día de Pentecostés del año 1469, y en la catedral -conocida por los valencianos como Seu- se celebra la tan esperada representación de la Colometa, en la que se produce un funesto desenlace. Un prólogo que significa un antes y un después en la vida del protagonista, Joan Ibarra. Un prólogo desde el que el lector está muy pendiente de las vicisitudes que acompañan a los personajes a lo largo de unos capítulos titulados, cortos y muy dinámicos, en los que se encuentra con una serie de ingredientes literarios que suponen un gran atractivo para una ficción en la que están muy presentes la intriga, el misterio, elementos propios de novela negra, corrupción, el amor, la lealtad, la traición, la superstición, los ritos ancestrales, el odio, la venganza y el costumbrismo. Ingredientes que se reparten por unas subtramas muy equilibradas, que mantienen nuestro interés por todo lo que sucede, con especial atención a medida que se acerca el desenlace. Subtramas en las que se desvelan en pequeñas dosis los puntos oscuros que provocan una serie de episodios luctuosos o que preocupan a los valencianos por la trascendencia que tienen en la vida de la ciudad, y que marcan el devenir de los personajes.

Juan Francisco Ferrándiz planifica y desarrolla una trama que gira en torno a la construcción de una nueva lonja que tanto anhelan sus promotores, en la que me gustó mucho las explicaciones que ofrecen tanto la voz narrativa como los personajes en sus diálogos, sobre la simbología religiosa que la ornamenta. Los promotores son conscientes de que supone la obra cumbre de una ciudad que está en pleno auge económico, y que la pone a la altura de otras grandes metrópolis europeas durante el siglo XV. Una construcción que el autor utiliza con maestría para reflejar el sentimiento que levanta entre los valencianos. Unos valencianos que son conscientes de que la lucha de clases indica que el viejo orden social corre grave peligro, pese a que la rancia nobleza quiere hacer valer sus privilegios para no verse superado por los comerciantes y sederos. Una construcción que también utilizan los más enfervorizados creyentes que la señalan como maldita, porque tienen ante ellos un verdadero templo para la humanidad, y que conduce a una peligrosa confrontación entre partidarios y detractores

(Convento de Santo Domingo, Valencia)
En La Lonja de la Seda el escritor muestra un magnífico fresco costumbrista en el que forman un perfecto equilibrio la ambientación y los personajes. Un fresco costumbrista que muestra una clara influencia de Don Vicente Blasco Ibáñez y en el que la voz narrativa resalta ese colorido que tanto significado tiene en la obra de Sorolla. Valencia es un personaje más de la novela, al igual que la nueva lonja. El narrador omnisciente invita a dar un magnífico paseo por sus calles, plazas y edificios emblemáticos, tanto religiosos como señoriales aunque también por aquellos rincones más lúgubres de la ciudad, incluido el gran lupanar de las mujeres pecadoras, del que llama la atención la regulación a la que están sometidas quienes lo habitan. La voz narrativa muestra con descripciones claras y concisas, con atención también a la muralla que la rodea y los edificios administrativos.

El lector se encontrará con un universo de personajes que son fiel reflejo de la sociedad valenciana de la época. Junto a lo que ya comenté en esta reseña sobre las clases sociales, destaco el papel que desempeñan en la novela una serie de personajes que forman parte de la organización administrativa y militar de la ciudad. Pese al amplio elenco que conforman, están perfilados con rasgos que ayudan a familiarizarse con ellos, entre los que interrelacionan ficticios con una serie de históricos que, por desconocerlos, me llevó a buscar a alguno de ellos en Internet, dado el papel trascendental que desempeñan algunos en la trama. Puede decirse que son Joan Ibarra y Francesca de Terrera  el alma de esta ficción. Sin duda alguna, son carismáticos y su presencia, al igual que las vicisitudes que los acompañan, ayuda a que la lectura sea más amena. A ellos se unen unos secundarios muy atractivos, dada la trascendencia que tienen a lo largo de los capítulos, y sobre todo por la relación que mantienen con los dos protagonistas. 

Si Joan Ibarra resulta muy atractivo por el papel que desempeña en la construcción de la nueva lonja, otro tanto sucede con Francesca de Terrera, sobre todo, por la fuerza que muestra ante las adversidades a las que se enfrenta, teniendo muy en cuenta el extraño don con el que está dotado, como adelanta la sinopsis, por lo que siente que tiene que convivir con ese estigma que la acompaña, ante el recelo que muestran ante ella mujeres que pertenecen, sobre todo, a la nobleza, porque no aceptan la evolución que muestra en el ámbito social. Pero hay un personaje que puede catalogarse como la némesis de Francesca, Lucrecia de Perellós, por la acérrima enemistad que muestra hacia la que es sierva de su familia, sobre todo desde determinados episodios surgidos en los primeros capítulos, ante lo que me pregunté qué deriva tomaría una situación  que se vuelve cada vez más tóxica, con las peligrosas consecuencias que puede tener para la protagonista y su familia. Joan y Francesca representan el cambio social al que me refiero en el párrafo anterior. Dos personajes que, para medrar, se relacionan con quienes pueden ayudarles a olvidarse de los fantasmas del pasado, como sor Isabel de Villena, el constructor Pere Compte, el sedero Adamo Rosso, Pere de la Sarsa, o la médico Peregrina Navarro, sin olvidarme de la presencia de los Reyes Católicos en la ciudad, durante los tres viajes que realizan a Valencia, y los episodios que protagonizan.

(Puerta de los Apóstoles, catedral, Valencia)
Sin duda alguna, La Lonja de la Seda es una fascinante novela en la que el lector es testigo de la construcción de la nueva lonja, a partir de la que Juan Francisco Ferrándiz planifica y desarrolla una ficción que no tiene desperdicio, bien escrita y con una gran variedad de situaciones que agilizan el ritmo del desarrollo de la trama. El narrador omnisciente mantiene en todo momento un relato envolvente que incita a estar muy pendiente de las vicisitudes que acompañan a personajes carismáticos como Joan Ibarra y Francesca de Terrara. Unos protagonistas que nos llevan de la mano por una ciudad que está en pleno apogeo, pese a que, como adelanta la sinopsis, deberán enfrentarse a sus fantasmas del pasado, pero también a una serie de vicisitudes que suponen para ellos una verdadera prueba con la que enfrentarse a una sociedad en la que la lucha de clases es una realidad. El lector se encontrará con el protagonismo que también cobra el poeta valenciano Ausias March, con fragmentos de su obra que están muy en consonancia con determinados episodios de la novela. Una ficción que tiene un trasfondo histórico atractivo, no sólo por el peligro que asoma por el mar, sino también porque los Reyes Católicos no tardarán en organizar un ejército con el que asaltar el último bastión musulmán: Granada.







Biografía:






Nació en Cocentaina (Alicante). Es licenciado en Derecho y actualmente compagina su faceta de escritor con la profesión de abogado, la docencia y la divulgación en diferentes medios sobre las tradiciones y leyendas del folclore valenciano.

Su novela Las horas oscuras (Grijalbo, 2012) supuso un exitoso debut en la narrativa épica y le granjeó un puesto entre los autores más conocidos del panorama literario. Sus obras posteriores, La llama de la sabiduría (2015), La tierra maldita (2018) y El juicio del agua (2021), La heredera del mar (2023) y La Lonja de la Seda (2026) confirmaron su nombre como uno de los autores más importantes de la ficción histórica en nuestro país. Ferrándiz es reconocido también internacionalmente puesto que sus libros han sido traducidos a once idiomas.


Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de Penguin Libros. Imagen de la lonja de la seda en Valencia tomada de la web de Lokalee. Imagen del Convento de Santo Domingo tomada de Wikipedia. Imagen de la Puerta de los Apóstoles de la catedral de Valencia, tomada de la web Love Valencia. 





jueves, 9 de julio de 2026

Reseña La hija de un buen hombre, de Mercedes de Vega.

 













Datos técnicos:







Título: La hija de un buen hombre.

Autora: Mercedes de Vega.

Editorial: Espasa (Grupo Planeta).

1ª edición: mayo/2026.

Encuadernación: tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-670-8162-6.

Idioma: Español.

Nº páginas: 352.








Sinopsis:







Madrid, 1992. Celia Freiser tiene diecisiete años. Es hija de Javier Freiser Elizalde, inversor bursátil de éxito, educado en Reino Unido y en la London School of Economics. Celia ve desmoronarse su vida cuando su padre es acusado de un gran fraude financiero, la madre los abandona y su padrino desaparece al poco tiempo, sin dejar rastro.

Cuando a Javier Freiser le diagnostican un alzhéimer precoz e irrumpe la enfermedad en la familia, la memoria se convierte en un territorio minado. Los recuerdos se confunden, las certezas se resquebrajan y lo que había sido ocultado amenaza con desvelarse. Mientras Javier lucha por conservar el control de su relato, Ana se siente atrapada en un mundo de silencios y Celia comienza a recomponer una verdad que nadie le ha contado.










Opinión Personal:








Cada vez que la escritora madrileña Mercedes de Vega, aunque afincada en Montreal (Canadá) publica una nueva novela, no me lo pienso dos veces para decantarme por su lectura. Y es que disfruto mucho con su calidad narrativa y la fuerza que le imprime a sus ficciones en las que la voz narrativa de turno describe tramas que guardan una relación muy directa con la realidad que nos rodea, y pone el foco en temas que no resultan indiferentes. En mi opinión, Mercedes de Vega hace suyas las vicisitudes que acompañan a los personajes que perfila, sobre todo, con unos marcados rasgos psicológicos, que les confiere mucha fuerza y viveza a lo largo de los capítulos, de tal forma que parecen cobrar vida propia.

(Cementerio británico, Madrid)

La hija de un buen hombre  es su última novela publicada hasta la fecha, con el sello Espasa, del Grupo Planeta. La trama tiene mucho de lo que acabo de comentar en el párrafo anterior pero, sobre todo, es de rabiosa actualidad. La hija de un buen hombre es un thriller psicológico con una gran carga emocional, reflexiva y diría que también intimista. A medida que se sucedían los capítulos me dije que es un thriller original y una obra un tanto diferente a las publicadas por la autora.

Estoy muy de acuerdo con lo que adelanta la sinopsis sobre la trama de La hija de un buen hombre: es muy potente y absorbe la atención del lector a lo largo de los capítulos titulados en los que está estructurada. Una trama diría que de marcado corte clásico, porque en ella nada es lo que parece, y la información de lo que sucede a lo largo de su desarrollo está volcada en pequeñas dosis. Incluso el desenlace, aunque más bien previsible, no por ello deja de sorprender al lector, sobre todo por cómo se descubren los últimos flecos de lo sucedido. Sin duda alguna, es un magnífico colofón a una historia que no tiene desperdicio y apenas decae de principio a fin, lo que es de agradecer. A lo que acabo de comentar, añado las alusiones literarias que utiliza el narrador omnisciente suponen un aliciente más para interesarse por su lectura, y por la relación que guardan con los personajes.

Mercedes de Vega planifica y desarrolla esta ficción partiendo de una situación que, por desgracia, raro es el año en el que no escuchamos o leemos en los medios de comunicación el que se haya producido una estafa a gran escala o, al menos, que afecte a un grupo considerable de personas víctimas de este delito. Lo que menos esperan los personajes de La hija de un buen hombre es, precisamente, verse afectados de una forma directa por algo que sucede en la lejanía. Mercedes de Vega muestra en esta ficción muy real y verosímil hasta dónde puede llegar el ser humano para defenderse de las acusaciones que recibe tras ser acusado de forma parte de un entramado delictivo y, sobre todo, consciente de que tiene que rendir cuentas ante la justicia, y buscar la forma de que, de una u otra forma, la pena a cumplir pueda verse reducida por algunos atenuantes en los que apoyarse.

En la sede de la filial madrileña de la compañía inglesa Lombard Investiment hay un enorme revuelo. Hay una auditoría interna con la que el CEO, todo cabreado, quiere descubrir la porquería que hay debajo de la manta, y de la que no duda en tirar para descubrir el juego sucio que han organizado tres de sus mejores inversores de bolsa. Pero esto es sólo el comienzo de algo que hace que tambalee la vida de una familia con posibles. O con muchos posibles. Una familia que ni se imagina el tsunami que se le avecina, una vez que sus miembros tienen conocimiento del enorme fraude financiero cometido por Javier Freiser y dos de sus compañeros con los que fundó la sucursal bancaria en la que trabaja. Una familia que se enfrenta a una vorágine de situaciones, una vez que los medios de comunicación se hacen eco de lo sucedido, pero, sobre todo, las actuaciones judiciales en las que se ven inmersos, lo que provoca situaciones familiares que altera la convivencia familiar.

(Torre Picasso, Madrid)
Uno de los grandes atractivos de esta novela es la estructura que le confiere la autora. Aunque está relatada por un narrador omnisciente en primera persona, los hechos que suceden entre los tres meses que tienen lugar, se relatan desde tres puntos de vista, lo cual conduce al lector a esperar qué dirección toma lo sucedido, una vez que los tres miembros de la familia Freiser se alternan para exponer su punto de vista al respecto. Un relato que incita a que nos preguntemos sobre la realidad de lo sucedido, lo que conduce a estar muy pendientes sobre lo que comento en el tercer párrafo de esta reseña en relación con el desenlace. Sin duda alguna, esta perspectiva que elige la autora es un gran acierto, porque ayuda a conocer mejor la personalidad de estos tres personajes y, sobre todo, las reacciones de la madre y la hija tras conocer la operación que jamás pensaron que fuera capaz de realizar el cabeza de familia, dado el «talento financiero y matemático»(pág. 16) por el que es reconocido como prestigioso operador de bolsa.

La hija de un buen hombre es una novela intensa y emocional, porque las situaciones que viven los tres miembros de la familia Freiser les impulsa a enfrentarse a una vorágine de episodios en los que muestran el límite al que puede llegar su entereza mental. Una entereza mental que los pone a prueba, porque en ellos se percibe la reacción que ofrecen ante el futuro incierto que les espera, una vez que tienen que aceptar la nueva realidad que les rodea. Una entereza mental en la que sorprende la decisión que toma Celia, de diecisiete años de edad, que decide recomponer una verdad que nadie le ha contado, como adelanta la sinopsis pero, sobre todo, ante síntomas inquietantes que muestra su padre, lo que le preocupa, y la actitud desconcertante de su madre al respecto. Decisiones que llevan a preguntarse qué camino va a seguir, consciente de los precedentes familiares que la rodean, y que son un gran aliciente para interesarse por el pasado reciente familiar, que nos traslada a las islas británicas.

Mercedes de Vega planifica y desarrolla una novela de personajes. Son pocos los que transitan por las páginas de esta ficción aunque, sin embargo, conforman un elenco que le confieren mucho dinamismo y viveza a la trama, en la que entiendo que el llamado efecto dominó está muy presente. Son de un alto nivel de vida, lo que se percibe en las descripciones que se realizan a lo largo de los capítulos, tanto en la vida íntima -sobre todo de la familia Freiser-, como en las diferentes localizaciones por las que se mueven, la mayor parte de ellas en Madrid, lo que incita a que observemos la capital de España desde una perspectiva un tanto diferente a la habitual. Mercedes de Vega es una autora que cuida mucho las características de los personajes para que sean muy creíbles y cobren vida propia, a los que también dota de determinados rasgos que ayudan a identificarlos. Sin duda alguna, es Celia quien que imanta la atención del lector, porque los demás los observamos un poco más distantes, dado el papel que desempeñan, de una forma u otra, desde que se descubre la enorme estafa a la que ya me referí en esta reseña.

En mi opinión, Mercedes de Vega hace un gran equilibrio entre los personajes para que todos ellos tengan situaciones con las que atraer la atención del lector, lo que enriquece mucho la trama. Una trama coral en la que el lector se encontrará con una serie de giros, sobre todo en el último tramo, que vuelven más interesante la cercanía del desenlace, al que ya hice referencia en esta reseña. Son unos personajes en los que cobran mucho protagonismo el silencio, los secretos y las lealtades cruzadas, como resalta la sinopsis, pero también el vuelco que se manifiesta en sus relaciones, por la deriva que toma el contacto entre los implicados, pese al fuerte lazo que los une. Unas relaciones en las que, con el paso de los capítulos, se producen situaciones en las que saltan chispas, lo que supone una deriva preocupante. En este sentido, y pese a que domina con diferencia la narración frente al diálogo, las conversaciones que mantienen los personajes son trascendentales por el peso que tienen en la trama, porque incluso se teme que puedan derivar en algún episodio desafortunado.

(Restaurante El Ancla, Madrid)
La hija de un buen hombre es un magnífico thriller psicológico diría que original, con mucha fuerza emocional, y que muestra la calidad narrativa de la autora. La hija de un buen hombre es una ficción muy real y verosímil, cuya trama parte del impacto que produce en la familia del inversor de bolsa, Javier Freiser, la enorme estafa de la que es acusado, junto con dos compañeros con los que fundó la sucursal bancaria madrileña de un banco inglés inversor. Mercedes de Vega planifica y desarrolla una ficción de corte clásico, en la que nada es lo que parece y en la que son los tres miembros de esta familia quienes muestran sus puntos de vista en capítulos alternos. Un corte clásico que también se percibe en el desenlace, aunque previsible, pero no por ello sorprende cómo se desvelan los últimos flecos de las decisiones tomadas por Celia, una joven de diecisiete años e hija de Javier Freiser y su esposa Ana. Junto a la estafa, también aborda los síntomas alarmantes que se manifiestan desde los primeros capítulos en Javier Freiser, sin olvidarme de la sorprendente reacción al respecto de su esposa Ana.








Biografía:






Mercedes de Vega, escritora española, licenciada en sociología y ciencias políticas, se dio a conocer con el éxito de su bilogía familiar Cuando estábamos vivos. Sus novelas la afianzan como una de las novelistas actuales con más personalidad. Descubrió y reconstruyó la historia de Marie Jelen, la Anna Frank francesa. Su vigorosa narrativa ha cautivado a miles de lectores. Reside en Montreal y ha vivido en Madrid, Nueva York y Barcelona. En Espasa ha publicado Bajo la luz del eclipse en 2024 y La hija de un buen hombre en 2026.




Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomada de la web de Planetadelibros, al igual que la fotografía de la autora. Imágenes del Cementerio Británico y de la Torre Picasso, tomadas de Wikipedia. Imagen del Restaurante El Ancla tomada de la web Job Today. 





jueves, 2 de julio de 2026

Reseña Cerdos y amapolas, de Jon Arretxe.

 










Datos técnicos:






Título: Cerdos y amapolas.

Título original: Txerriat eta loreak.

Autor: Jon Arretxe.

Traductora: Cristina Fernández.

1ª edición: Abril/2026.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-105-3.

Idioma: Castellano.

Nº páginas: 176.






Sinopsis:






"Después de la saga de Touré, Jon Arretxe nos trae ahora una novela totalmente diferente. Fuera de los barrios marginales y el lumpen de las grandes ciudades en las que sobrevivía el detective-vidente africano, esta nueva historia se desarrolla en tres lugares con los que el autor guarda una estrecha relación: Basauri, Vitoria y Arbizu. Ahora el protagonismo ya no es de los inmigrantes pobres, ni de los vagabundos, ni de las prostitutas, sino de gente autóctona y acomodada que está involucrada en negocios oscuros e inconfesables. Todo comienza con un misterioso robo de chistorras en una fábrica de embutidos de Arbizu. Es el punto de partida de una trama muy negra que culmina en escenas de estética tarantiniana y está escrita en clave de humor, un humor negro y surrealista que a veces roza lo absurdo. Cerdos y amapolas es una novela original, breve y con mucho ritmo, fiel al estilo del autor, que da vida a unos personajes genuinos y singulares: la conseguidora vitoriana Zuriñe Ruiz de Gordoa, el empresario corrupto Gabriel Abrisketa, el siniestro fabricante de chistorras Fermín Bakaikoa… Y el resto…, mejor si lo descubres tú, está esperándote entre las páginas."






Opinión Personal:






Jon Arretxe (Basauri, 1963) es uno de esos autores que, sin hacer mucho ruido, dice que aquí está él para entretener con deleite a los lectores, sobre todo a aquellos amantes de novela negra. El escritor basauritarra es el creador de uno de los protagonistas más peculiares de la llamada euskal noir, Mahamoud Touré. Touré y el universo que le rodea en la serie que encabeza, es un fiel reflejo de quienes viven en España en estado marginal, y tienen que apañárselas como puedan para sobrevivir y no caer en el intento.

Pero hay vida más allá del detective-vidente, que ya es historia literaria. Cerdos y amapolas es su nueva novela y en ella sigue fiel a sus costumbres narrativas,  porque vuelve a aplicar las pautas que tanto éxito le han dado hasta la fecha. Antes de empezar a comentar mis impresiones, tengo que reconocer que me costó trabajito adaptarme a la novela: era consciente de que nada más empezar a leerla me iba a acordar mucho del inigualable subsahariano; pese a ello, la disfruté mucho.

(Ermita San Martín Finaga, Basauri, Vizcaya, Euskadi)
Pero estoy seguro de que Jon Arretxe tiene que ofrecer a sus leales seguidores una ficción que
nos haga pasar ese mal rato que sufrimos con el desenlace de Números rojos, la última entrega de la serie que protagoniza el detective-vidente. ¡Y vaya que si lo consiguió! Con Cerdos y amapolas el autor demuestra que tiene ese don para mantener el listón alto y ofrecer al lector una trama muy entretenida, consistente y que no tiene desperdicio.

El autor ha creado un personaje que lo tiene todo para deleitar a quienes disfrutan con una buena novela negra. Zuriñe Ruiz de Gordoa es un personaje original y que no deja indiferente por las características que la rodean: es una joven con Síndrome de Down, y excampeona de judo en su categoría. La excampeona sabe cómo desarbolar al oponente, porque juega con ventajay no le van a faltar situaciones en las que utilizar sus mañas para defenderse.

En Cerdos y amapolas el lector se va a encontrar con una ficción que no le va a dar lugar a tregua. Una ficción que es marca de la casa, porque la acción, el ritmo ágil, el dinamismo y el humor negro están muy presentes, al igual que unos diálogos muy cinematográficos, y propios del género. Y, sobre todo, muy visual, lo que es de agradecer. Pero, además, se encontrará con una trama original, y surrealista en determinados episodios, aunque desarrollada de tal forma que tienen ese toque de verosimilitud, porque los hechos que relata el narrador omnisciente bien pudieron haber sucedido en la cruda y dura realidad. Desde luego que, de vez en cuando, se agradece leer una historia de este calibre, incluso acompañada con una cierta sonrisa en determinadas situaciones.

La novela empieza con fuerza y está aderezada con unos diálogos que en determinadas situaciones sorprenden por la absurdez de la conversación. Una fuerza que influye en el ritmo de lectura, porque se torna muy ágil, casi frenético, y que no decae ni en el desenlace. Fiel reflejo de lo que acabo de comentar son dos cacos a los que les encargan allanar una fábrica de embutidos en Arbizu, y sustraer una determinada partida de chistorras. Pero, lo que para semejantes individuos parece ser pan comido, ni se imaginan lo que les espera, lo que origina una serie de episodios en los que, a partir de ahí, puede pasar de todo. ¡Y vaya si pasa! Porque el siniestro fabricante de chistorras, Fermín Bakaikoa, y el corrupto Germán Abrisketa conforman un dúo cuya relación se torna cada vez más turbia, ya que uno y otro muestran su peor cara en la relación societaria que mantienen, dada la marcha de los negocios oscuros que se traen entre manos, y en los que se refleja cómo la ambición se apodera de ellos: una ambición que tropieza con individuos de muy sospechosa reputación, lo que no augura nada bueno. Una ambición que se torna en traición y en una serie de hechos luctuosos que alteran la vida en valle de Sakana. Hechos luctuosos que incitan a preguntarnos qué desenlace nos espera, sobre todo porque la ya citada Zuriñe presiente que también corre peligro, dado el papel que desempeña en uno de los trabajos que le encargan como conseguidora.

(Errekaleor, Vitoria, Euskadi)
Si la trama ya de por sí es atractiva, está aderezada con una magnífica ambientación. Una ambientación que ayuda a estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos, porque Jon Arretxe tiene muy claro dónde ubicar los episodios, sobre todo cuando más oscuros se vuelven. Y es que el autor juega con ventaja porque conoce muy bien el entorno que rodea a los personajes, lo que queda claro en las descripciones que ofrece la voz narrativa, claras, concisas y muy visuales, por lo que nos podemos hacer una perfecta idea por dónde transitan. Personajes que distribuye entre Basauri, Vitoria-Gasteiz y el valle de Sakana. «˗Antes Sakana era un valle supertranquilo, nunca pasaba nada, pero últimamente... ˗se lamenta Germán˗. Joyerías atracadas a mano armada, asesinatos a tiros...» (pág. 13).

Cerdos y amapolas es una novela de corto recorrido, pero muy intensa, con un ritmo muy ágil y un claro dinamismo que ayuda a que esta historia de menos de 200 páginas se lea de una sentada. Cerdos y amapolas es una novela original, con algunas escenas surrealistas y en las que el humor negro está también presente, y cuyos personajes transitan por unos parajes muy atractivos, descritos de forma muy visual por el narrador omnisciente, y en los que se refleja la estrecha relación que mantiene el autor con las localizaciones por las que transitan.






Biografía:




Es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Desde el año 2004 reside en Arbizu (Navarra).
Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera.


Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes: 7 Colores, Tubabu, El sur de la memoria... aunque durante los últimos años se ha centrado más en el género negro. Ha publicado títulos como Shahmarán, Sueños de Tánger, La banda de Arruti… y, fundamentalmente, la saga de su detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace participes de las vivencias y penalidades de los «sin papeles».


Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil, con títulos como Hacia la Gran Muralla Los latidos de la Tierra.

 

Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Erein. Imagen de la ermita de San Martín, en Basauri, tomada de la WikipediaImagen barrio Errekaleor en Vitoria tomada de la web El Salto. Fotografía de Jon Arretxe tomada de wikipedia. 








viernes, 26 de junio de 2026

Reseña La muerte de Constantino, de Álvaro Lozano.

 












Datos técnicos.

Título: La muerte de Constantino.

Autor: Álvaro Lozano.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Junio/2025.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-350-6469-9.

Idioma: Español.

Nº páginas: 410.




Sinopsis:




Tras décadas sumida en el caos, Roma es grande de nuevo. Sin embargo, el artífice de su resurrección, el implacable Diocleciano, vuelve a poner en riesgo el futuro del Imperio al dividir su territorio entre cuatro hombres. La Tetrarquía comienza a hacer aguas en cuanto el augusto abdica, y de entre la sangre de los tetrarcas surgirá el hombre que está llamado a unificar Roma una vez más: Constantino.

Y es que, desde la rica Alejandría hasta las lejanas fronteras de Britania, Constantino irá abriendo paso a golpe de espada en busca del poder absoluto. Pero, mientras avanza en su conquista terrenal, se libra otra guerra: ¿Qué dios regirá los designios de Roma? Será él, Constantino, quien cambiará la historia para siempre al elegir a Cristo en Nicea, pero también al refundar Bizancio en Constantinópolis, monumento a su vanidad y ciudad en la que es espíritu de Roma pervivirá durante mil años más.


Aún así, a pesar de todos sus éxitos y victorias, un oscuro secreto ensombrece su legado. Los nombres de Fausta y Crispo, que intentan liberarse de las cadenas del olvido al que han sido condenados, perseguirán al emperador hasta su lecho de muerte. Sólo entonces se dirimirá la última cuestión: ahora que está a punto de morir, debe decidirse si ha sido un gran hombre o un simpe asesino.





Opinión Personal:





La figura del emperador romano Constantino, conocido también como el Grande, o el Vencedor, no deja indiferente, por ser el primero que defiende la libertad de culto y prohíbe las persecuciones hacia los cristianos. Es una gran oportunidad para conocerlo mejor leer la magnífica novela que la editorial Edhasa publicó en mayo de 2025, La muerte de Constantino, del escritor sevillano Álvaro Lozano, aunque afincado en Madrid.  Sin duda alguna, Álvaro Lozano planifica y desarrolla una trama que no tiene desperdicio, y con la que consigue que la estatua sedente del augusto que ocupa la portada parezca cobrar vida propia. Una portada en la que veo a un augusto altivo, ambicioso y soberbio, que parece estar diciendo que «este que se sienta en este trono, consiguió reunificar el Imperio, ser su único emperador y conseguir que sus súbditos abrazaran la fe de Cristo». 

(Puente  Milvia, Roma, Italia)
Me gustó mucho la estructura que le confiere Álvaro Lozano a esta novela. Constantino parte con un gran ejército para que los persas sasánidas dejen de tocarle los bemoles, porque estima que no es lo correcto; o eso cree él. Sin embargo, los designios del Señor son inescrutables y, lo que parecía un triunfo más, se tornó, «a los pocos días de marcha las cosas sucedieran de una manera diferente a la que Constantino había previsto» (pág. 20). Al emperador no le queda otra que hacer parada y fonda y, tal y como avanza su estado de salud, se teme lo peor. El primer capítulo, bajo el título El Mártir Luciano, es de los que no se olvidan, una verdadera joya literaria, en la que el autor refleja la esencia propia de quien definen como «grande entre los hombres» (pág. 25). Ya sólo el diálogo que mantiene en el pequeño templo del mártir con el presbítero Hermógenes es para enmarcar, ante el tormento que muestra el emperador.

La sinopsis de esta novela muestra al lector que le espera una ficción en la que va a estar muy pendiente de todas las vicisitudes que acompañan a quien reverdece un imperio ya decadente, y que también deja un magnífico legado. Unas vicisitudes de las que también forman parte episodios en los que tiene que vigilar con el rabillo del ojo lo que sucede a su alrededor, porque también tuvo sus enemigos íntimos, lo que incita a estar pendiente de la tensión que se corta en determinadas situaciones, aunque parezca que no la haya. Pero también hay e sorprende el lado oscuro que lo acompaña porque, tal y como se suceden estos episodios, y al igual que adelanta la sinopsis, da lugar a preguntarse si, realmente, fue un gran hombre o un asesino.


En mi opinión es un gran acierto el empleo de los saltos temporales que parten del capítulo primero al que me refiero en el párrafo anterior. Un capítulo que da pie para hablar de lo divino  y lo humano, y en el que el narrador omnisciente elige con precisión quirúrgica la escena idónea que le sirve para realizar esos vaivenes temporales a los que me refiero, y que ayudan a conocer mejor a  este grandísimo emperador.          

(Estatua Constantino, York, UK)
Álvaro Lozano planifica y desarrolla una trama muy equilibrada en la que no sólo muestra el gran militar que fue Constantino, sino que también incide mucho en el ámbito familiar y su preocupación por la cuestión religiosa del momento. En este sentido, el Imperio Romano tiene varios frentes militares abiertos, e incluso se ve obligado a aplacar insurrecciones, episodios que la voz narrativa describe de tal forma que imanta con su relato y, lo que es de agradecer, en su justa medida para no marearnos con tantas filigranas estéticas entre los contendientes. Movimientos militares que afectan también a su padre, Constancio Cloro, césar de Occidente y más tarde augusto, por la decisión marital que su progenitor se ve obligado a tomar. Sin duda alguna, todos estos episodios influyen mucho en la personalidad del protagonista, muy unido a su madre Helena, sin olvidarme de lo que para él supone una vida matrimonial propia de marcado cargo político, y en la que muestra su lado más oscuro. Un gran atractivo de esta novela es el papel que los cristianos desempeñan a lo largo de su desarrollo. Las persecuciones de Diocleciano y emperadores anteriores ya son historia. Constantino entiende que le conviene mantenerlos a su lado para conseguir la ansiada unificación del imperio, convertirse en el único emperador y que su vasto territorio abrace la fe de Cristo. Convoca en 525 el llamado concilio de Nicea, que merece la pena seguir, por cómo el autor desarrolla todo lo que sucedió en la sala central del palacio imperial de verano. En este sentido, en esta subtrama me gustó mucho el papel que desempeña Osio, el obispo de Corduba, y su colega Eusebio de Cesárea, junto con el presbítero Hermónenes.  

La muerte de Constantino atrae también por su exquisita ambientación y trasfondo histórico. Dada la situación del imperio, Diocleciano decide tomar el toro por los cuernos y organizar una tetrarquía para su mejor gobernanza. Pero uno no tarda en darse cuenta de que todo es papel mojado, porque no hace falta ser muy ducho en la materia para catarlo. Esta novela supone un grato viaje literario imaginario a una época en la que ya los cristianos eran una realidad aceptada, y auspiciada por Constantino. Supone visitar localizaciones en las que se refleja la labor del emperador para dar lustre a ciudades que confieren su sello de identidad, caso de Constantinópolis -la antigua Bizancio- o la fundación de Helenópolis, en honor a su madre Helena. A lo largo de los capítulos la voz narrativa incita a visitar Nicomedia, la capital administrativa del Imperio Romano de Oriente, o Augusta Treverorum, residencia oficial de Constantino el Grande, o la gran transformación que sufre Roma durante su mandato. También incita  visitar Britania, viaje que merece la pena, por los episodios que le esperan a uno de los más grandes emperadores del Imperio romano.

Sin duda alguna, merece la pena afrontar la lectura de La muerte de  Constantino, porque es una muy buena novela. A lo largo de los capítulos el lector conocerá mejor la figura de un emperador que ocupa un lugar destacado en la historia del Imperio romano. La trama es de ritmo fluido y constante, y que apenas decae, pese a que hay dominio de la narración frente a los diálogos. Un ritmo en el que influyen también la variedad de situaciones que vive el protagonista, aderezada por los saltos temporales en los que se desarrollan,  y que incitan a estar muy pendiente por lo que sucede en cada capítulo. El lector se encontrará con una novela muy bien escrita y con un estilo directo y claro que ayuda a interesarse por lo que sucede a lo largo de los capítulos. 





Biografía: 

 

 

  

Álvaro Lozano (Sevilla, 1985) es licenciado en Medicina por la Universidad de Sevilla. En 2010 se trasladó a Madrid para especializarse en cardiología, y allí reside desde entonces. A pesar de su formación como médico, nunca ha abandonado dos de sus grandes aficiones: la literatura y la historia, y a ellas dedica su tiempo libre. Fruto de estas dos grandes pasiones y de un riguroso trabajo de investigación centrado en las fuentes de la época, surgió su primera novela, Irene de Atenas (Edhasa, 2021). Y ese fue sólo el principio porque, tras la maravillosa historia de Pedro el Cruel, Olvido y Crueldad (Edhasa, 2023), hoy nos presenta una vuelta a nuestros orígenes y al principio del fin del Imperio romano: La muerte de Constantino.   





Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Edhasa. Fotografía del autor tomada de su cuenta de Twitter. Imagen del Puente Milvia en Roma tomada de la web Barcelo.com. Imagen estatua Constantino en York, UK, tomada de Wikipédia.















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