Datos técnicos:
Título: Un viaje de novios.
Autora: Emilia Pardo Bazán.
Editorial: LMBA (Panamas Classics).
1ª edición: Mayo 2019
ASIN: B07TW953DS
Idioma: Español.
Nº páginas: 161.
Sinopsis:
Escrita en la "década prodigiosa" de la narrativa española del XIX esta novela supuso una primera aproximación a los dominios del realismo-naturalismo. A caballo entre la novela y el cuaderno de viaje, la obra narra las ingratas consecuencias del desatinado matrimonio entre un funcionario oportunista y cuarentón y una joven provinciana e inexperta, Lucía, quien, tras la unión, no tarda en verse sometida al creciente divorcio entre deseo y realidad.
Opinión Personal:
Doña Emilia Pardo Bazán encabeza mi santísima trinidad decimonónica literaria, flanqueada por Don Benito Pérez Galdós y Don Vicente Blasco Ibánez, los tres reconocidos como máximos representantes del naturalismo patrio. Tres escritores que son grandes retratistas literarios de la España del siglo XIX, a través de los que el lector tiene un gran testimonio de lo sucedido en nuestro país durante esa centuria. De ellos, la condesa de Pardo Bazán es una de las grandes defensoras del feminismo quien, pese a su condición social, no dudó en defender los derechos de las clases más desfavorecidas. Ella misma sintió cómo era rechazada en determinados ámbitos, sobre todo literarios, simplemente por el hecho de ser mujer.
![]() |
| (Estación de tren Venta de Baños, Palencia) |
Puede decirse que Un viaje de novios es una novela iniciática y con rasgos autobiográficos, ya que la escritora coruñesa se casó dos años más joven que la protagonista y años más tarde le recomendaron tomar las aguas en Vichy. La vida de Lucía González da un gran vuelco desde que, con 18 años, su padre decide casarla en matrimonio de conveniencia con un señor ya maduro -cuarentón-, Aurelio Miranda. Un matrimonio de conveniencia que emprende el viaje de luna de miel a Vichy, aquejado el marido de dolencias hepáticas, y desde donde se desplazan a París, una vez que se da por terminada la temporada en esta ciudad termal.
La escritora coruñesa planifica y desarrolla una trama de corte costumbrista, en la que uno de los atractivos es el estar muy pendiente de las vicisitudes que acompañan a la protagonista y su esposo en ese largo trayecto en tren. Un trayecto en el que se tiene la sensación de ser un pasajero más que acompaña al matrimonio, y en el que se evoca la presencia de personal que utiliza el ferrocarril en aquel entonces -puestos de trabajo ya extinguidos-, al igual que todo el ajetreo que hay en los andenes. Pero también hay episodios propios del romanticismo decimonónico, con escenas de corte gótico, al igual que alusiones a la muerte, sobre todo en el último tramo. La recién casada vive una serie de episodios en los que no tarda en darse cuenta de que va a ser una quimera que el amor se instale en su matrimonio, y es consciente de que se le tiene por un objeto personal más del esposo. Una sensación que siente desde que salen los sentimientos a relucir, sobre todo ante la actitud celosa de su marido, cada vez más manifiesta, porque no auguran nada bueno.
Emilia Pardo Bazán perfila una protagonista que, en mi opinión, es muy interesante por la evolución que muestra a lo largo de los capítulos en los que se estructura esta novela. Diría que representa a esas jóvenes de la decimonónica sociedad mojigata, a quienes la familia quiere sacarle un provecho para que contraigan matrimonio de conveniencia con el que meter baza en la alta sociedad, sobre todo si la familia de la prometida tiene posibles para ofrecer una atractiva dote. Sin embargo, a lo largo de los capítulos, el lector se hará una idea de quién es el personaje que se fija en ella para hacerla su esposa, y por eso es mejor no comentar nada al respecto, a parte de lo ya indicado en las últimas líneas del párrafo anterior. La autora tiene claro cómo incidir en lo que comento en el párrafo anterior, porque en la estación de Venta de Baños tiene lugar un episodio un tanto surrealista, y trascendental para el desarrollo de la trama, con el atractivo de que sucede en el departamento en el que está cómodamente instalada la recién casada. Ahí lo dejo.
![]() |
| (Catedral de Bayonne, Francia) |
La recién casada es ingenua y en algunas escenas muestra una actitud infantil, lo que incita a que el lector esté muy atento a las reacciones de su esposo, ante el comportamiento inusual e indeciso de su señora. Sin embargo, y sobre todo a medida que se aproxima el desenlace, sorprende con determinadas decisiones que toma, en las que empieza a asomar una fortaleza de la que antes carecía.
Lucía González está flanqueada por un elenco de personajes muy pardobacianos. Son fiel reflejo de la España del siglo XIX, a través de los que ofrece un magnífico fresco de las diferentes capas sociales, e incide en la condición humana. Un fresco que también se refleja en el lenguaje que utilizan en los diálogos que mantienen con sus interlocutores. Una condición humana en la que profundiza en un marcado trasfondo psicológico, del que se deriva una tensión narrativa provocada por una serie de situaciones en las que las diferencias de criterios se exponen con gran vehemencia. En mi opinión, entiendo que, sobre todo los principales, son de carácter simbólico, porque de unos y otros se deduce lo que representan, sobre todo diría que los masculinos. Aurelio González es el esposo de Lucía, y del que ya comenté algunos rasgos en esta reseña. Ignacio Artegui es trascendental en la vida de la protagonista, y entiendo que puede encuadrarse dentro del arquetipo romanticista. Perico Gonzalvo y su hermana Pilar le confieren un tono diferente a la trama, el primero por su tendencia a la picaresca y su peculiar forma de hablar, y a su hermana no se corta a la hora de codearse con las mujeres de la alta sociedad que acuden a las termas de Vichy. El lector se encontrará con otros personajes secundarios de forma menos presencial, y que entiendo que representan el equilibrio entre Lucía y los ya citados en este párrafo, sobre todo por la relación más cercana que representan, caso del jesuita Padre Urtazu, el mozo vasco Sardiola y el pasado carlista que le une a Artegui o el médico doctor Duhamel, que atrae por su peculiar mezcolanza de idiomas a la hora de dirigirse a sus pacientes en Vichy.
La ambientación de Un viaje de novios es magnífica, con el aliciente del dinamismo de las localizaciones por las que transitan los personajes, desde León hasta Vichy y París. Son descripciones muy visuales y detallistas, aunque sin apabullar, si bien en puntuales escenas me parecieron un tanto excesivas, porque la autora se recrea, sobre todo, en algún bello jardín que atrae su atención. Atrae el bullicio de las estaciones de tren, como el que se forma en la de León, o los claves episodios de la de Venta de Baños, al igual que el descanso que se toman en Alsasua, o los recorridos que realizan por Bayona, Biarritz, Vichy y París. En mi opinión destaco el significado que para la autora tiene el balneario de Vichy, tanto en las pinceladas que ofrece sobre las diferentes terapias termales que siguen los clientes, como por la ajetreada vida social y el ambiente refinado de quienes se pueden permitir esos lujos.
![]() |
| (Balneario de Vichy, Francia) |
Biografía:
En su adolescencia escribió algunos versos y los publicó en el Almanaque de Soto Freire.
En 1868 contrajo matrimonio con José Quiroga y se trasladaron a Madrid desde donde realizan viajes a Francia, Italia, Suiza, Austria e Inglaterra; sus experiencias e impresiones las reflejó en libros como Al pie de la torre Eiffel (1889), Por Francia y por Alemania (1889), Por la España pintoresca (1895) o Por la Europa católica (1905).
En 1876 doña Emilia editó su primer libro, Estudio crítico de Feijoo, y una colección de poemas, Jaime, con motivo del nacimiento de su primer hijo. Su primera novela, Pascual López, se publicó el año en que nació su hija Blanca, en 1879. Viaje de novios (1881), la primera novela naturalista española, se lanzó el año en que nació su tercera y última hija, Carmen. El método naturalista culminó en Los pazos de Ulloa (1886-1887), su novela más famosa.
Más tarde su obra evolucionó hacia el simbolismo y espiritualismo, reflejado en La prueba (1890), Una cristiana (1890), La piedra angular (1891), La quimera (1905), La sirena negra 1908) y Dulce dueño (1991).
Además, escribió las biografías San Francisco de Asís (1882) y Hernán Cortés (1914), y un libro de recetas, La cocina española antigua.
Separada de su esposo desde 1883, mantuvo una larga relación con el escritor Benito Pérez Galdós.
Desde 1916 hasta su muerte en Madrid el 12 de mayo de 1921, fue profesora de Literaturas románicas de la Universidad de Madrid, cátedra que se creó para ella.
Notas: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Biografía de Emilia Pardo Bazán tomada de web de Lecturalia. Fotografía de la autora tomada de la web de la BNE. Imagen de la estación de tren de Venta de Baños tomada de la web del Diario Palentino. Imagen de la Catedral de Bayonne tomada de Wikipedia. Imagen del Balneario de Vichy, en Francia, tomado del Diario 20Minutos.
.jpg)



















