viernes, 26 de junio de 2026

Reseña La muerte de Constantino, de Álvaro Lozano.

 












Datos técnicos.

Título: La muerte de Constantino.

Autor: Álvaro Lozano.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Junio/2025.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-350-6469-9.

Idioma: Español.

Nº páginas: 410.




Sinopsis:




Tras décadas sumida en el caos, Roma es grande de nuevo. Sin embargo, el artífice de su resurrección, el implacable Diocleciano, vuelve a poner en riesgo el futuro del Imperio al dividir su territorio entre cuatro hombres. La Tetrarquía comienza a hacer aguas en cuanto el augusto abdica, y de entre la sangre de los tetrarcas surgirá el hombre que está llamado a unificar Roma una vez más: Constantino.

Y es que, desde la rica Alejandría hasta las lejanas fronteras de Britania, Constantino irá abriendo paso a golpe de espada en busca del poder absoluto. Pero, mientras avanza en su conquista terrenal, se libra otra guerra: ¿Qué dios regirá los designios de Roma? Será él, Constantino, quien cambiará la historia para siempre al elegir a Cristo en Nicea, pero también al refundar Bizancio en Constantinópolis, monumento a su vanidad y ciudad en la que es espíritu de Roma pervivirá durante mil años más.


Aún así, a pesar de todos sus éxitos y victorias, un oscuro secreto ensombrece su legado. Los nombres de Fausta y Crispo, que intentan liberarse de las cadenas del olvido al que han sido condenados, perseguirán al emperador hasta su lecho de muerte. Sólo entonces se dirimirá la última cuestión: ahora que está a punto de morir, debe decidirse si ha sido un gran hombre o un simpe asesino.





Opinión Personal:





La figura del emperador romano Constantino, conocido también como el Grande, o el Vencedor, no deja indiferente, por ser el primero que defiende la libertad de culto y prohíbe las persecuciones hacia los cristianos. Es una gran oportunidad para conocerlo mejor leer la magnífica novela que la editorial Edhasa publicó en mayo de 2025, La muerte de Constantino, del escritor sevillano Álvaro Lozano, aunque afincado en Madrid.  Sin duda alguna, Álvaro Lozano planifica y desarrolla una trama que no tiene desperdicio, y con la que consigue que la estatua sedente del augusto que ocupa la portada parezca cobrar vida propia. Una portada en la que veo a un augusto altivo, ambicioso y soberbio, que parece estar diciendo que «este que se sienta en este trono, consiguió reunificar el Imperio, ser su único emperador y conseguir que sus súbditos abrazaran la fe de Cristo». 

(Puente  Milvia, Roma, Italia)
Me gustó mucho la estructura que le confiere Álvaro Lozano a esta novela. Constantino parte con un gran ejército para que los persas sasánidas dejen de tocarle los bemoles, porque estima que no es lo correcto; o eso cree él. Sin embargo, los designios del Señor son inescrutables y, lo que parecía un triunfo más, se tornó, «a los pocos días de marcha las cosas sucedieran de una manera diferente a la que Constantino había previsto» (pág. 20). Al emperador no le queda otra que hacer parada y fonda y, tal y como avanza su estado de salud, se teme lo peor. El primer capítulo, bajo el título El Mártir Luciano, es de los que no se olvidan, una verdadera joya literaria, en la que el autor refleja la esencia propia de quien definen como «grande entre los hombres» (pág. 25). Ya sólo el diálogo que mantiene en el pequeño templo del mártir con el presbítero Hermógenes es para enmarcar, ante el tormento que muestra el emperador.

La sinopsis de esta novela muestra al lector que le espera una ficción en la que va a estar muy pendiente de todas las vicisitudes que acompañan a quien reverdece un imperio ya decadente, y que también deja un magnífico legado. Unas vicisitudes de las que también forman parte episodios en los que tiene que vigilar con el rabillo del ojo lo que sucede a su alrededor, porque también tuvo sus enemigos íntimos, lo que incita a estar pendiente de la tensión que se corta en determinadas situaciones, aunque parezca que no la haya. Pero también hay e sorprende el lado oscuro que lo acompaña porque, tal y como se suceden estos episodios, y al igual que adelanta la sinopsis, da lugar a preguntarse si, realmente, fue un gran hombre o un asesino.


En mi opinión es un gran acierto el empleo de los saltos temporales que parten del capítulo primero al que me refiero en el párrafo anterior. Un capítulo que da pie para hablar de lo divino  y lo humano, y en el que el narrador omnisciente elige con precisión quirúrgica la escena idónea que le sirve para realizar esos vaivenes temporales a los que me refiero, y que ayudan a conocer mejor a  este grandísimo emperador.          

(Estatua Constantino, York, UK)
Álvaro Lozano planifica y desarrolla una trama muy equilibrada en la que no sólo muestra el gran militar que fue Constantino, sino que también incide mucho en el ámbito familiar y su preocupación por la cuestión religiosa del momento. En este sentido, el Imperio Romano tiene varios frentes militares abiertos, e incluso se ve obligado a aplacar insurrecciones, episodios que la voz narrativa describe de tal forma que imanta con su relato y, lo que es de agradecer, en su justa medida para no marearnos con tantas filigranas estéticas entre los contendientes. Movimientos militares que afectan también a su padre, Constancio Cloro, césar de Occidente y más tarde augusto, por la decisión marital que su progenitor se ve obligado a tomar. Sin duda alguna, todos estos episodios influyen mucho en la personalidad del protagonista, muy unido a su madre Helena, sin olvidarme de lo que para él supone una vida matrimonial propia de marcado cargo político, y en la que muestra su lado más oscuro. Un gran atractivo de esta novela es el papel que los cristianos desempeñan a lo largo de su desarrollo. Las persecuciones de Diocleciano y emperadores anteriores ya son historia. Constantino entiende que le conviene mantenerlos a su lado para conseguir la ansiada unificación del imperio, convertirse en el único emperador y que su vasto territorio abrace la fe de Cristo. Convoca en 525 el llamado concilio de Nicea, que merece la pena seguir, por cómo el autor desarrolla todo lo que sucedió en la sala central del palacio imperial de verano. En este sentido, en esta subtrama me gustó mucho el papel que desempeña Osio, el obispo de Corduba, y su colega Eusebio de Cesárea, junto con el presbítero Hermónenes.  

La muerte de Constantino atrae también por su exquisita ambientación y trasfondo histórico. Dada la situación del imperio, Diocleciano decide tomar el toro por los cuernos y organizar una tetrarquía para su mejor gobernanza. Pero uno no tarda en darse cuenta de que todo es papel mojado, porque no hace falta ser muy ducho en la materia para catarlo. Esta novela supone un grato viaje literario imaginario a una época en la que ya los cristianos eran una realidad aceptada, y auspiciada por Constantino. Supone visitar localizaciones en las que se refleja la labor del emperador para dar lustre a ciudades que confieren su sello de identidad, caso de Constantinópolis -la antigua Bizancio- o la fundación de Helenópolis, en honor a su madre Helena. A lo largo de los capítulos la voz narrativa incita a visitar Nicomedia, la capital administrativa del Imperio Romano de Oriente, o Augusta Treverorum, residencia oficial de Constantino el Grande, o la gran transformación que sufre Roma durante su mandato. También incita  visitar Britania, viaje que merece la pena, por los episodios que le esperan a uno de los más grandes emperadores del Imperio romano.

Sin duda alguna, merece la pena afrontar la lectura de La muerte de  Constantino, porque es una muy buena novela. A lo largo de los capítulos el lector conocerá mejor la figura de un emperador que ocupa un lugar destacado en la historia del Imperio romano. La trama es de ritmo fluido y constante, y que apenas decae, pese a que hay dominio de la narración frente a los diálogos. Un ritmo en el que influyen también la variedad de situaciones que vive el protagonista, aderezada por los saltos temporales en los que se desarrollan,  y que incitan a estar muy pendiente por lo que sucede en cada capítulo. El lector se encontrará con una novela muy bien escrita y con un estilo directo y claro que ayuda a interesarse por lo que sucede a lo largo de los capítulos. 





Biografía: 

 

 

  

Álvaro Lozano (Sevilla, 1985) es licenciado en Medicina por la Universidad de Sevilla. En 2010 se trasladó a Madrid para especializarse en cardiología, y allí reside desde entonces. A pesar de su formación como médico, nunca ha abandonado dos de sus grandes aficiones: la literatura y la historia, y a ellas dedica su tiempo libre. Fruto de estas dos grandes pasiones y de un riguroso trabajo de investigación centrado en las fuentes de la época, surgió su primera novela, Irene de Atenas (Edhasa, 2021). Y ese fue sólo el principio porque, tras la maravillosa historia de Pedro el Cruel, Olvido y Crueldad (Edhasa, 2023), hoy nos presenta una vuelta a nuestros orígenes y al principio del fin del Imperio romano: La muerte de Constantino.   





Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Edhasa. Fotografía del autor tomada de su cuenta de Twitter. Imagen del Puente Milvia en Roma tomada de la web Barcelo.com. Imagen estatua Constantino en York, UK, tomada de Wikipédia.















Biografía:


miércoles, 10 de junio de 2026

Reseña Entroido: caza mortal, de Rober H. L. Cagiao.

 










Datos técnicos:






Título: Entroido, caza mortal.

Autor: Rober Cagiao.

Editorial: Knowmadas Books.

1ª edición: Marzo/2024.

Formato: Libro digital.

ASIN: B0CTHNH3ZS

Idioma: Español.

Nº Pág.: 384.





Sinopsis:





El asesino del martillo siembra el pánico en Galicia a comienzos del siglo XXI. Dos décadas más tarde la hija de su última víctima, la inspectora Lola Xallas, es la encargada de investigar el asesinato del empresario catalán Tony Torres en Barcelona. Allí conocerá a Olvido, periodista y principal sospechosa, y comenzará una carrera en la que el pasado retornará enmascarado entre traiciones, mentiras y una caza mortal. Con el sonido del silbato arrancará el Entroido y las peores pesadillas volverán para enfrentarla a la verdad.




Opinión Personal:






Por fin decido adentrarme en la narrativa del escritor gallego Rober Cagiao (Bañobre-Miño, A Coruña, 1976), y me decanté por su novela Entroido: Caza mortal. Una novela que cumple con el claro requisito de entretener al lector desde las primeras páginas hasta el desenlace, y con la que me sentí muy cómodo durante su lectura lectura. Pese a que hay un elenco recurrente de las anteriores series que publicó, El guardián de las Flores y Misterios de Ferrolterra, esta que hoy reseño y no dudo en recomendar es autoconclusiva, al igual que sus predecesoras, con el añadido de que recuerda episodios trascendentales para no perder el hilo de la trama, lo que es de agradecer.

(Castillo de San Antón, A Coruña)
En mi opinión, Entroido: Caza mortal es una novela de misterio de marcada influencia clásica. Tiene ingredientes propios de novela negra, en las que la denuncia social está también presente, con el aliciente de que el ritmo es el propio de un thriller, y para regocijo del lector, va de menos a más -que ya es decir-, sobre todo en el último tramo. Mantiene la intriga en todo momento, porque nada es lo que parece, sino que a los personajes les esperan unas sorpresas que los dejarán ojipláticos, dado el cariz que toma la investigación dirigida por la inspectora Lola Xallas, y ayudada por el subinspector Gutiérrez. A lo que acabo de comentar, añado que el lector tiene una información más directa que los personajes, por lo que en más de una ocasión me pregunté qué reacción mostrarán una vez den el caso por cerrado, con un desenlace inesperado, porque el autor jugó con el lector, muy a conciencia, a lo largo de los capítulos. Para mí es una técnica narrativa acertada, porque estoy seguro de que muy pocos vieron venir la realidad de lo que se esconde tras el caso que investiga la protagonista.

La inspectora Lola Xallas hace ya diez meses que está destinada en Cuenca. Es reclamada por el comisario Andrade para que se desplace a Barcelona para colaborar con los Mossos d´Esquadra el tiempo que sea necesario. Han asesinado a un importante empresario catalán y necesitan toda la ayuda que les sea posible, porque se encuentran desbordados de trabajo. Al haber  varias muertes de por medio a  la par que avanza la investigación, teme que puedan ser obra del llamado Asesino del Martillo, que sembró de terror A Coruña hace veinte años, o de alguien que utilice un modus operandi similar. La inspectora se ve obligada a dar lo mejor de sí.  La intriga está servida.

Rober Cagiao planifica y desarrolla una trama compleja. Una trama en la que hay un punto de partida, a partir del cual el lector se encontrará con un antes y un después de este episodio luctuoso. Un antes y un después que está estructurado de tal forma que incita a que el lector no pierda el hilo de lo que sucede a lo largo de los capítulos cortos y titulados que relata un narrador omnisciente. En mi opinión, entiendo que ese antes y después es un gran acierto porque se ofrece en pequeñas dosis lo que sucedió hasta que se cometió ese asesinato y la implicación posible que tienen quienes en algún momento mantuvieron algún tipo de contacto con la víctimaTal y como se suceden los episodios, están estructurados de tal forma que el lector se sumerge de pleno en esta ficción, y es incitado a averiguar quién pudo haber cometido el crimen, aunque creo que es difícil señalar a uno determinado. El autor hilvana este baile de fechas muy a conciencia, porque es la baza que juega para que no decaiga el ritmo ni el entretenimiento, al igual que la tensión narrativa y la acción.

(Hard Rock Hotel, Tenerife)
No soy muy partidario de que haya una considerable diferencia entre los diálogos y la narración, porque creo que tanta interacción entre los personajes puede llegar a ralentizar la narración, e incluso confundir al lector. Diálogos en los que, sin embargo, el autor tiene muy en cuenta las acotaciones explicativas y no olvida el desarrollo de los episodios. Sin embargo, tengo que reconocer que son un gran apoyo para estas conversaciones las descripciones sobre las localizaciones por las que transitan los personajes. Localizaciones muy atractivas y visuales, con el añadido de que, en determinados episodios, cuesta trabajo creer que en semejantes ubicaciones sucedan episodios que parecen impropios del lugar en el que se desarrollan. Pero esto es lo bueno que tiene la novela negra o thriller, porque gusta que se nos ofrezcan episodios de los negrocriminal ambientados en sitios que parezca imposible que tengan lugar pero, tal y como lo vemos en la realidad, todo puede suceder en el sitio menos pensado, incluso por mucha fama que tenga.

Me gustaron mucho el papel que los escenarios tienen en el desarrollo de la trama. El lector realiza un viaje literario imaginario muy atractivo, que le lleva desde A Coruña hasta Barcelona y provincia, con parada también en la isla de Tenerife y la provincia de Girona. Un efecto que surte también en los personajes porque en ellos tienen lugar una serie de episodios que son trascendentales para el desarrollo de la trama. Como ejemplo de lo que acabo de comentar, el castillo de San Antón y el Tryp María Pita, en A Coruña, al igual que la ruta que se describe y que tiene como punto final la Torre de Hércules, el Hard Rock Hotel en Tenerife, o Can Masdeu (en Girona) cumplen a la perfección la labor que tienen encomendada en la novela.

Rober Cagiao perfila unos personajes diría que estereotipados, que parecen cobrar vida propia, y en los que refleja la condición humana tal cual es según las vicisitudes que les acompañan, entre los que también hay malos malísimos,  traidores y corruptos. Resalto que, pese a que es la primera novela que leo de este autor, no me supuso ningún impedimento el no conocer a los personajes recurrentes de los que se sirve; al contrario, no tardé mucho en familiarizarme con ellos por el papel que desempeñan y la relación que mantienen entre ellos. Hay unos personajes secundarios que equilibran mucho la trama, caso de los periodistas Pablo Castelo y Olvido Otero, la actriz Soledad Arnau, o Vicente Porto, un personaje que prefiero que conozcan por el papel que desempeña, al igual que al subinspector Gutiérrez. Son, como se dice en estos casos, cinco secundarios de lujo, porque son el alma de la novela, junto con la inspectora Lola Xallas.

(Can Masdeu, Girona)
Me gustó mucho Entroido, caza mortal, novela del escritor gallego Rober Cagiao. El lector se encontrará con una ficción muy entretenida de principio a fin, que incluye elementos propios de novela negra -crítica social incluida-, y thriller, porque el ritmo es muy ágil e incluso diría que por momentos, trepidante, sobre todo a medida que se acerca el desenlace. Entroido: caza mortal, es una novela en la que el pasado retorna enmascarado para la protagonista, que se enfrenta a una verdad dolorosa y una trama en la que el misterio, la intriga, el amor, la corrupción, el lado más oscuro del ser humano y los secretos están muy presentes, en una ficción en la que cobran protagonismo localizaciones en las que nos encontramos con espacios que, por lo que representan para el ciudadano de a pie, cuesta creer que en semejantes ubicaciones tengan lugar episodios impropios del lugar en el que se desarrollan episodios de esta novela.

 





Biografía:






Rober Cagiao (Bañobre-Miño, A Coruña, 1976) se diplomó en Ciencias de la Educación. Tras dedicarse al difícil mundo del heavy metal y grabar dos discos con Trashnos, decidió desconectar y el destino, y una serie de variopintos acontecimientos, le llevaron a escribir de nuevo. El guardián de las flores fue su primera novela. Escritor, editor y gestor cultural ha dedicado estos últimos seis años a llevar sus libros, con esa mezcla de leyendas, Galicia y misterio, por todo el territorio nacional. Cadena de favores es su décimosexta novela.




Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Biografía del autor tomada de la Casa del Libro. Imagen del castillo de San Antón, en A Coruña, tomada de la web Viajar a Galicia. Imagen de Hard Rock Hotel, en Tenerife, tomada de la web Tripadvisor. Imagen de Can Masdeu tomada de Wikipedia. 

viernes, 5 de junio de 2026

Reseña El viñedo dorado, de Mercedes Guerrero.

 











Datos técnicos:





Título: El viñedo dorado.

Autora: Mercedes Guerrero.

Editorial: Ediciones B (Penguin Random House).

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-666-7988-6.

Idioma: Español.

Nº páginas: 496.






Sinopsis:






Principios del siglo XX. Bajo el sol de California y entre viñedos, May Desmond disfruta, por fin, de la vida por la que tanto ha luchado. Acaba de adquirir una bodega en la que ha volcado todas las esperanzas, pero la llegada inminente de la ley seca amenaza con truncarlo todo. Sin embargo, ha recorrido un largo camino como para darse por vencida.

Tras su mirada serena, May oculta una falsa identidad y una historia marcada por el dolor y la pérdida que nadie conoce. Desde sus orígenes humildes en el sur de España hasta la traumática experiencia de sobrevivir al naufragio del Titanic y su paso por La Habana -donde conoció el amor y el desengaño, la ambición y la traición-, la joven siempre ha desafiado la fuerza del destino y no dudará en volver a hacerlo.







Opinión Personal:








Me siento muy cómodo con la lectura de las novelas que publica la escritora aguilarense Mercedes Guerrero (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1963). El viñedo dorado es la cuarta de su autoría que leo y reseño en este blog. Mercedes Guerrero tiene muy claro cómo atraer la atención del lector desde las primeras páginas, en las que me encuentro con una ficción histórica realista y verosímil, aderezada con situaciones donde los giros están muy presentes, al igual que la intriga y la tensión narrativa. Sus novelas tienen un marcado trasfondo histórico que pone a prueba a los personajes, sobre todo si son femeninos, habituales protagonistas. Personajes femeninos resilientes y valientes, que se enfrentan a situaciones adversas, e incluso extremas, no exentas de resoluciones que pueden provocar un gran desgaste emocional, aunque conscientes de que el paso del tiempo las fortalece.

(Valle del Napa, California, USA)
En El viñedo dorado contiene una trama en la que los personajes están claramente influenciados por los hechos históricos que les toca vivir. Un trasfondo histórico que se reparte en dos líneas temporales muy interesantes, de tal forma que me resultó inmersiva, porque tal y como se desarrollan los 73 capítulos más el epílogo en los que se estructura, se suceden episodios que ayudan a introducirnos cada vez más en su desarrollo, expectantes ante el incierto devenir que se le presenta a la protagonista y narradora.

Me encontré ante una verdadera odisea que supone el largo peregrinar en el que se convierte la vida de May Desmond que «había recalado en San Francisco un soleado día de abril de 1916, tras un largo viaje en tren desde Nueva York. Sólo tenía veintiún años y llevaba de la mano a Caridad, mi hermana adoptada, de solo cinco» (pág. 15). El comienzo ya es impactante e intrigante, porque lo primero que me pregunté fue qué la había llevado hasta esa ciudad californiana, pero sobre todo quiénes eran realmente ella y su hermana adoptiva. Sin duda alguna, la trama empieza con fuerza y está llena de interrogantes, y que sirve para que la autora las desgrane en pequeñas dosis. Una trama que no tiene desperdicio porque, como adelanta la sinopsis, los secretos y las emociones laten con la fuerza embriagadora del vino.

Los acontecimientos mundiales de la primera mitad del siglo XX cobran mucho protagonismo. Están hilvanados con maestría, de tal forma que, de una forma u otra, la protagonista y los secundarios  sienten cómo influyen en su día a día,  sobre todo, en el medio de vida en  que se desenvuelve su economía, y más todavía si se trata de los californianos que se dedican a la viticultura. Es el hundimiento del Titanic el que marca un antes y un después en el devenir de May Desmond, marcada por el doloroso trauma que para ella supuso el infausto viaje en este lujoso transatlántico. Pero la historia le tiene preparada episodios que la exponen a dura pruebas, como la llamada Ley Seca y la Gran Depresión, sin olvidarme de los estragos que entre la población hizo la conocida como gripe española. Pero también estará muy presente la Gran Guerra y, en la línea temporal que se desarrolla en el pasado, la traslada a una Cuba ya independizada de España.

(Hotel Fairmont, San Francisco, California, USA)
Me gustan mucho las novelas en las que la viticultura está muy presente pero, sobre todo, que tengan una trama aderezada con unos ingredientes que aporten dinamismo e intriga, y que influyan de forma muy directa en el día a día de los personajes y, cuanto más complejos sean, mejor. Episodios a los que hay que añadir descripciones que ofrece la voz narrativa sobre todo el proceso que se realiza en una bodega para elaborar un buen caldo con el que satisfacer el apetito de los consumidores más exigentes. A lo que acabo de comentar, añado las espectaculares estampas vívidas que recrean el valle del Napa, en California, al igual que el selecto ambiente social en el que se mueve la protagonista para contentar a sus clientes, y el tacto que debe tener para no provocar enemistades entre los demás productores de esta región californiana. Episodios que están aderezados con una subtrama en la que se intuye que la inicial relación de vecindad que mantienen May Desmond y John Harrison, no tardará en hacer realidad el romance que se adivina, si bien la autora juega con sus sentimientos

Mercedes Guerrero ofrece al lector una  novela muy equilibrada, porque junto a lo que comento en el párrafo anterior, atrajo mi interés los episodios que se desarrollan en la isla de Cubaun país recién independizado. Un país en el que este hecho supone un antes y un después para los españoles que se enriquecieron en esta perla del Caribe. Me gustó cómo refleja el cambio que con el paso del tiempo se manifiesta en el poder que todavía tienen los grandes terratenientes, y el vuelco que debe afrontar la industria azucarera si quiere obtenerse un mayor beneficio, porque la presencia estadounidense en la isla es una realidad y a ella hay que amoldarse. Sin embargo, la vida social de quienes poseen estas explotaciones sigue su curso, pero junto a los eventos sociales en los que toman parte, también se refleja el día a día en estos ingenios, en donde la ambición, la traición, el amor, el desamor y las sorpresas desagradables están muy presentes.  Una isla en la que el lector es testigo del cambio que supone para ella su llegada a la La Habana, porque las circunstancias que vive la convierte en la heredera del adinerado Gonzalo Álvarez de la Rubia, «creyendo que su hijo había dado por finalizada su aventura caribeña para hacerse cargo de las propiedades agrícolas y bodegueras que la familia poseía en La Rioja» (pág. 120).

De nuevo me encuentro con unos personajes que son marca de la casa,. Mercedes Guerrero se destaca por perfilar en las ficciones que escribe un elenco con el que no tardo en sentirme muy cómodo por la gran naturalidad con la que se desenvuelven a lo largo de los capítulos. Me encontré con un elenco cercano, que parece cobrar vida propia, y en quienes los sentimientos y las emociones están muy presentes, hasta tal punto que encogen el corazón ante las difíciles situaciones a las que se enfrentan. Ya comenté mis impresiones en esta reseña sobre May Desmond, su hermana Carol y John Harrison. El viaje que realiza en el Titanic le sirve para conocer más de cerca a don Gustavo Álvarez de la Rubia, y del que le sorprende la verdadera personalidad que tiene, una vez que reúne la información que recibe de quienes mantuvieron una relación muy directa con él en su ingenio azucarero. Un ingenio azucarero en el que conoce a personajes como la gallega Carmela, el abogado don Pedro, con artes de villano, y que tiene el egoísmo y la ambición por bandera. Tommy es un amigo de lo ajeno con quien May Desmond se encuentra en esa infausta travesía. Emilio Castaño es el socio y amigo de don Gustavo, si bien su relación se tuerce por una serie de episodios oscuros que rodean a su asociado, de los que también es informado por Samuel, un antiguo esclavo del ingenio. En la línea temporal del presente me atrajeron personajes como Josephine Tychson, por el gran apoyo que le brinda, el oficial de policía Sullivan, por el papel que desempeña durante la Ley Seca, o el papel que desempeña en la bodega Harry Moore.

(Barrio El Vedado, La Habana, Cuba)
El viñedo dorado es una magnífica novela. Mercedes Guerrero es una autora que planifica y desarrolla unas ficciones que son un verdadero imán que atraen al lector desde las primeras páginas hasta el desenlace, con un ritmo ágil, muy bien escrita y con un estilo narrativ0 en el que los diálogos son trascendentales, no sólo para conocer mejor a los personajes, sino también los episodios históricos que les toca vivir.








Biografía:









Mercedes Guerrero (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1963) es diplomada como técnica de
empresas y actividades turísticas y ha dirigido distintos negocios relacionados con el sector antes de emprender, en 2010, su carrera como escritora. Gran lectora y apasionada de la historia, sus narraciones destacan por las experiencias y los sentimientos de los personajes, además de una visión amena y dinámica del contexto histórico en que se desarrollan.

Tanto su primera novela, El árbol de la diana (Debolsillo, 2010) como Las sombras de la memoria (Debolsillo, 2015) son lecturas prescriptivas en Francia para los estudiantes de español. También es autora de La última carta (Debolsillo, 2011), La mujer que llegó del mar (Debolsillo, 2013) y Sin mirar atrás (Debolsillo, 2016). En 2020 publicó El baile de las marionetas, obra con la que su carrera despegó meteóricamente, pues arrasó en las listas de libros más vendidos y suma multitud de ediciones y miles de lectores. Tres años más tarde, Grijalbo publicó su novela La sinfonía de Julia. Ahora regresa a las librerías con El viñedo dorado de la mano de Ediciones B.




Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de Penguinlibros. Fotografía de la autora tomada de la web del diario El Día de Córdoba. Imagen del Valle del Napa, en California, tomada de la web Napa Valley. Imagen del Hotel Fairmont, en San Francisco, tomada de la web de TripÀdvisor. Imagen del Barrio El Vedado, de La Habana, tomada de la web Pinterest. 







martes, 2 de junio de 2026

Resumen lecturas Mayo/2026.

 











En mayo han sido un total de 4 libros los leídos y cuatro los reseñados. 



-Los leídos: 









-Los reseñados





-Un viaje de novios, de Emilia Pardo Bazán. 



-Operación Lena, de Macarena Zambrana



-El ego de los tontos, de Roberto Martínez Guzmán



-Por si algún día volvemos, de María Dueñas

jueves, 28 de mayo de 2026

Reseña Por si un día volvemos, de María Dueñas.

 


















Datos técnicos:







Título: Por si algún día volvemos.

Autora: María Dueñas.

Editorial: Planeta.

ISBN: 978-84-08-299592-2.

Formato: Tapa dura con sobrecubierta.

Idioma: Español.

Nº páginas: 544.












Sinopsis:








Hui de un crimen involuntario. Hui de los hombres que no me quisieron. Hui de una guerra. Esta es mi historia, entre España y Orán, junto al Mediterráneo.

Orán. Años 20, siglo xx. En esta ciudad africana de origen árabe, pulso español y administración francesa desembarca una joven con el falso nombre de Cecilia Belmonte. En apariencia, ha cruzado el Mediterráneo para escapar de la miseria, como tantos compatriotas. Su razón, sin embargo, es más turbia.

La urgencia por sobrevivir la obliga a dejarse la piel en plantaciones y lavaderos, como empleada doméstica y operaria de fábrica a destajo. Hasta que una madrugada, en la tabaquera Bastos, participa en un delito por el que paga con su sometimiento a un hombre despreciable. Su entereza será lo que la libere y le aporte el coraje para rehacerse y emprender un camino en ascenso, repleto de quiebros, logros y desafíos a lo largo de tres décadas vibrantes.

Esta es la historia de una mujer que vivió el auge colonial y el trágico fin de la Argelia francesa. Y, en paralelo, sus páginas rescatan la memoria de los desconocidos pieds-noirs españoles que, arrastrados por la emigración y el exilio, formaron parte de aquel mundo.






Opinión Personal:






Desde que allá por 2013 leí y reseñé en este blog la ópera prima de María Dueñas ((Puertollano, Ciudad Real, 1964), El tiempo entre costuras (reseña), no volví a acercarme a su narrativa. Leída la sinopsis de su última novela, Por si algún día volvemos, me dije que era la oportunidad ideal para disfrutar de su buen hacer literario. El tiempo entre costuras fue una novela muy aclamada, con un gran éxito de lectores y traducida a 25 idiomas. En mi opinión, entiendo que Por si algún día volvemos está a la altura de su gran debut en la narrativa española y, en mi caso, la disfruté mucho más, que ya es decir, porque, si la trama que protagoniza Sira Quiroga es inolvidable, la que encabeza Cecilia Belmonte también ocupa un lugar privilegiado en mi listado de lecturas favoritas.

(Sidi-bel-Abbès, Argelia)
Ambas novelas tienen en común el que se desarrollan en el África colonial: la primera en el Protectorado español de Marruecos y la segunda en Argelia, país norteafricano que en el siglo XX ve cómo, de ser una colonia francesa, se emancipa de la metrópoli parisina mediante una sangrienta guerra de independencia. Ambas también están protagonizadas por dos mujeres fuertes, si bien moviéndose en dos mundos diría que diametralmente opuestos. Si en Sira Quiroja es el despecho el que la embarca en una historia apasionante, en el caso de Cecilia Belmonte, es la pobreza y la pérdida de su honra, la que la hace huir de sus padres, sin apenas nada, descalza. Decide iniciar una aventura a lo desconocido, porque opta por cruzar el Mediterráneo para desembarcar en el puerto de Orán. Un desembarco que la lleva por un ciclo vital cargado de vicisitudes que incitan a estar muy pendiente de cómo se desenvuelve, sobre todo en los capítulos iniciales, en el que la escuela de la vida le dará muchas lecciones. Una realidad en la que tienen que enfrentarse a un ambiente que no se lo va a poner fácil, sobre todo por el simple hecho de ser mujer.

Por si algún día volvemos es una novela muy envolvente, porque los 98 capítulos en los que se estructura su desarrollo no dan lugar a tregua. María Dueñas planifica y desarrolla una trama muy compacta, en la que me encontré con elementos que mantienen un total equilibrio, de tal forma que el interés apenas decae. Una trama en la que, además, la autora parte de un éxodo desconocido por la mayoría de los lectores y, por extensión, entiendo que de los ciudadanos en general. Parte de la emigración protagonizada por los llamados pies negros (pieds-noirs en francés), término con el que se define a quienes buscaron una nueva oportunidad en Argelia, una colonia gala a la que se dirigían muchos franceses, pero también europeos de otras nacionalidades, como los españoles que transitan por esta ficción histórica. Una ficción histórica en la que la sororidad está también muy presente, ya que son los personajes femeninos quienes tienen un mayor peso a lo largo de los capítulos, porque se ayudan para abordar mejor las situaciones adversas a las que tienen que enfrentarse.

Los primeros pasos de Cecilia Belmonte en Orán son muy duros porque, como adelanta la sinopsis, se ve obligada a dejarse la piel en plantaciones y lavaderos, como empleada doméstica y operaria de fábrica a destajo. El amor llama a sus puertas, pero tras cometer un delito en la fábrica de tabacos antes citada, sus amoríos dan un vuelco y es obligada a contraer matrimonio contra su voluntad. Fruto de ese delito es la nueva vida que le espera, pese a que su marido la ata en corto. Una vida en la que se encuentra con lo mejor y lo peor del ser humano, y de la que toma nota para su provecho, aunque todo ello le sirve para fortalecer su personalidad y no amedrentarse ante los problemas que se le presentan en el difícil camino vital que recorre, en el que se convierte en una mujer valiente, tenaz y decidida. Sin embargo, no cuenta con los hechos históricos que le toca vivir, por lo que incita a adivinar qué desenlace le espera.

(Tabaquería Bastos, Orán, Argelia)
Me encontré ante una magnífica lección de historia que no tiene desperdicio, y que, tal y como se suceden los capítulos, sentí que la autora sigue los pasos de Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós, tanto por el papel que desempeñan en la novela las mujeres de las clases sociales más bajas y la inusual personalidad de una protagonista alejada de las convicciones sociales de la época. Pero sobre todo por el gran protagonismo que cobra el retrato que ofrece la voz narrativa sobre el día a día de los personajes. Pero también me gustó mucho el testimonio que ofrece la voz narrativa sobre los hechos históricos que les toca vivir, en algunos casos incluso con una influencia muy directa en sus vidas. Una influencia directa provocada no sólo por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, sino también la incidencia que cada vez más tiene en su vida los movimientos conducirán a la cada más que probable independencia de Argelia. Sin duda alguna, la novela es un fascinante testimonio que con rigor documental refleja lo vivido en este país con tal realismo, que los episodios narrados bien pudieron haber sucedido en la realidad. Un testimonio en el que cobra gran protagonismo el día a día de los personajes que conforman el elenco que transita por sus páginas.

María Dueñas es una gran contadora de historias. En mi caso, en todo momento tuve la sensación de que me sentía un espectador privilegiado mientras la protagonista me relata en primera persona las vicisitudes que la acompañan. Un espectador que empatiza con Cecilia Belmonte desde las primeras líneas, no sólo por ese violento episodio que le toca vivir en su tierra natal, sino también por el resto de circunstancias personales que la acompañan, algunas de ellas muy desagradables. Sin duda alguna, el estilo cálido y fresco, y el ritmo ágil del relato, junto con los recursos lingüísticos que utiliza, ayuda a contagiarse de las emociones, las sensaciones y los sentimientos que manifiesta la protagonista, al igual que las reflexiones que forman parte de sus recuerdos, porque son vitales para rememorar mejor lo vivido en una tierra que, con el paso del tiempo, la acogió como una argelina más, porque así lo daba a entender, sobre todo en los capítulos finales. Un estilo en el que, sobre todo en los diálogos, mezcla español y francés, lo que le confiere una mayor naturalidad a esta ficción, porque tal cual es como hablan los oraneses en esa época, al ser una ciudad multicultural.

Por las páginas de Por si algún día volvemos transita un elenco de personajes de toda clase y condición social, si bien, al contrario que en El tiempo entre costuras, predominan los que se encuadran en las clases bajas, porque la mayoría de ellos tienen la condición de emigrantes o descendiente de quienes decidieron tomar este rumbo. Cecilia Belmonte es un personaje inolvidable, carismático, cuyo ciclo vital se convierte en una verdadera epopeya, por los episodios trascendentales que marcan la vida de esta joven. Una joven que se rodea de lo mejor y lo peor del ser humano, por lo que se verá flanqueada por quienes no dudan en ayudarla cuando lo necesita, pero también por quienes buscan ponerle piedras en su camino. Cecilia Belmonte está rodeada por unos secundarios que tienen una gran influencia en su vida cotidiana. Secundarios que le confieren mucho dinamismo a la trama, porque en mayor o menor medida influyen mucho en la formación de esta joven intrépida. Se apoya en quienes le aportan buenos y útiles consejos o la ayuda necesaria, si la precisa, caso del albañil Rafael Guerrero, el judío Eliah Azoulai -su peculiar asesor financiero-, o el fiel Hamid, a los que hay que añadir a Catherine -y el fuerte lazo que las une, por lo que ambas vivieron en un turbio pasado-, Casilda, o madame LeClerc, con una influencia clave en su vida. En el otro platillo de la balanza sitúo a los dos esposos que tuvo: Lagarde y Jean-Pierre Aubert, o Fabien Aubert, el hijo del matrimonio, que no dejan indiferente, si bien desde puntos de vista muy dispares, pero con un resultado similar.

(Front de Mer, Orán, Argelia)
Por si algún día volvemos es una novela descarnada y cruda en la que la autora no duda en plasmar la realidad tal y como se desarrolla, a través de unos personajes que nos ayudan a vivir lo sucedido en ese período, acompañados por una exquisita ambientación que nos traslada a un ambiente exótico pero con clara influencia europea. Y es que Orán es un personaje más de esta ficción histórica que parece cobrar vida propia, descrita con precisión y justos detalles para no interrumpir el relato de la protagonista y narradora. 




Biografía:





María Dueñas (Puertollano, Ciudad Real, 1964) es doctora en Filología Inglesa. Tras dos décadas dedicada a la vida académica, irrumpe en el mundo de la literatura en 2009 con El tiempo entre costuras, la novela que se convirtió en un fenómeno editorial y cuya adaptación televisiva de la mano de Antena 3 logró numerosos galardones y un espectacular éxito de audiencia. Sus obras posteriores, Misión Olvido (2012), La Templanza (2015), Las hijas del Capitán (2018) y Sira (2021), continuaron cautivando por igual a lectores y crítica. Traducida a más de treinta y cinco lenguas y con millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, María Dueñas se ha convertido en una de las autoras más estimadas tanto en nuestro país como en América Latina. Por si un día volvemos es su sexta novela.



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de la editorial Planeta. Fotografía de María Dueñas tomada de la web de Planetadelibros. Imagen de Sidi-bel-Abbès tomada de la web Geneanet. Imagen de la Tabaquería Bastos tomada de la web popodoran. Imagen de Rue Front-de-Mer tomada de la web Forgalus free.