martes, 13 de agosto de 2019

Libros leídos y reseñados en...Julio/2019











En el pasado mes de julio han sido 4 libros los leídos y 5 los reseñados.


- Los leídos: 

























-Los reseñados: 

-Al servicio del imperio, de Pedro Santamaría

- El operativo, de Alfredo de Braganza

-Septiembre puede esperar, de Susana Fortes

-La constelación del olvido, de Pilar González Álvarez.

-Crónica ministerial, de Teresa Hernández. 


-Avance retos literarios: 

-Reto 25 españoles (2019): (26/25): 100. Completado

-Reto Genérico (2019): (27/40): 68% (+4).

-Reto Autores de la A a la Z (2019): (18/24): 75% (+1).

-III Edición Reto Nos gustan los clásicos: (4/8): 50%. Sin avance. 






jueves, 8 de agosto de 2019

Clara, de Virginia Gil Rodríguez.





















Datos técnicos
Título: Clara
Autora: Virginia Gil Rodríguez
Autoeditado Amazon (enlace)
Idioma Español
Formato: Ebook
ASIN: B07Q5HDX9S
Nº pág.: 106

Precio:  3, 47 € (Ebook)
               9, 36 € (Papel)




Sinopsis:



Sí que existe aunque no lo parezca, aunque nadie lo vea. Sí que existe porque duele y quiebra la autoestima de quien lo padece. Como es cauto cuesta identificarlo: no hay gritos ni patadas, no hay puñetazos. Es sigiloso pero aisla y aparta; es peligroso porque no llama la atención. Por eso la madre de Clara no le ha otorgado la importancia merecida, por eso no se lo ha tomado en serio. ¡Si solo parecía ser una simple historia infantil! ¿Cuándo se interviene? ¿Dónde está el límite? ¿Cómo mantener el débil equilibrio entre autonomía y protección? ¡Cuando empieza el problema a ser más grande que nosotros? Esta es la historia de Clara que, con nueve años, es fuerza creativa en el agua. Y al agua, a la natación sincronizada, se aferrará para superar un problema de acoso invisible, que transformará su vida. Porque cada problema es una oportunidad para evolucionar. Porque la actitud es la clave para crecer como personas.



Opinión Personal:



De Virginia Gil Rodríguez leí la bilogía protagonizada por May: En la Calle Mayor (enlace) y En el corazón de París (enlace), dos novelas que se catalogan como feelgood, porque son lecturas placenteras, que nos ayudan a relajarnos, a ver siempre el lado positivo de la vida y a distraernos por un momento de los problemas que nos rodean. Me llamó mucho la atención su nueva novela, Clara, porque, tras leer la sinopsis, me sorprendió el cambio de registro que hay en ella. Virginia Gil Rodríguez aborda en Clara un tema muy delicado, como es el acoso escolar, en este caso el pasivo. Me gustó la delicadeza, sensibilidad y respeto con los que trata este problema social tan preocupante. Sin duda alguna, da la sensación de que no se están poniendo todos los medios necesarios para erradicarlo, sobre todo por parte de los poderes públicos.

La estructura de la novela da al lector una idea de cómo va afecta a Clara una situación tan aterradora que influye drásticamente su vida. Está introducida por un prólogo que atrae la atención del lector, pero será mejor que sea él mismo quien descubra esos episodios que le incitan a interesarse por todo lo que le sucederá a Clara a lo largo de los 29 capítulos cortos en los que está estructurada esta novela corta de 106 páginas. Cada una de las tres partes que la conforman está introducida por reflexiones célebres de Milan Kundera, Séneca y Novalis, que guardan relación con la evolución del acoso escolar que sufre Clara y cómo se sirve de la natación sincronizada como válvula de escape,  porque le ayuda a mitigar ese grave problema que la atormenta mientras entrena en la piscina. Creo que es un gran acierto de la autora el hecho de utilizar la primera persona como voz narrativa, porque ayuda a que el lector centre más su atención en torno a lo que le sucede a la protagonista a lo largo de los capítulos, porque de esta forma da la sensación de que lo que relata está ocurriendo en ese preciso momento.

En mi modesta opinión, quizás sea Clara la novela más literaria de Virginia Gil Rodríguez. Y esto lo comento no solo ya por su estudiada estructura, sino también por las figuras literarias que utiliza, y que reflejan cómo le va afectando a Clara a lo largo de los capítulos el acoso escolar que sufre. A través de ellos, la autora muestra al lector cómo el acoso al que es sometido la protagonista le afecta a su día a día en el colegio, o resaltan la liberación que supone para ella la natación sincronizada. El agua es la metáfora a la que más recurre la escritora hondarribiarra para reflejar los estados de ánimo de este personaje ante ese ambiente hostil e intimidatorio con el que tiene que convivir. «Clara es una con el agua, fluye y la acaricia. La sujeta y la impulsa. La piscina llena su vacío» (cap. 5). Pero también esa actitud emocional se verá reflejada también en forma de lluvia: «Clara nota que chispea. Se frota el brazo para secarse las finas gotas de agua que recorren su piel» (cap. 4). Aunque también hay otra figura literaria que se repite en varias ocasionesporque las consecuencias de ese acoso que padece Clara la acompañarán finalmente a la piscina a las horas de los entrenamientos de natación sincronizada. Pero esta figura literaria a la que me refiero es mejor que lo descubra quien esté interesado en la lectura de esta novela corta de 106 páginas.

Clara es una novela que no deja indiferente al lector, porque el acoso escolar que padece la protagonista da lugar a una serie de reflexiones y diálogos a lo largo de los capítulos, sobre todo entre quienes guardan una relación más directa e íntima con este personaje, en los que el lector podrá comprobar el grado de implicación de los adultos, porque creen que las reacciones que muestra ante ellos son cosas de niños, y no se dan cuenta de la gravedad de la situación que vive en el colegio. Y así es como la autora reflejará a través de la madre, la profesora y la entrenadora de natación sincronizada su implicación en la búsqueda de soluciones que la ayuden a afrontar esa dolorosa situación a la que se enfrenta. A parte de las reflexiones y diálogos relativos al acoso escolar que se producen a lo largo de los capítulos, el lector se encontrará con una serie de diálogos que muestran la dureza de los niños en estas situaciones conflictivas y que, como no hay violencia física alguna, causan todavía más daño en quienes son objeto de ese vacío al que son empujados.

Clara es una novela escrita con un lenguaje sencillo, pero muy cuidado, y que se lee en un suspiro aunque, como ya comenté en esta reseña, se puede afrontar con un ritmo más pausado para percibir con más claridad todo lo que sucede en torno a la protagonista y los efectos que van minando su autoestima. La novela refleja también la labor de documentación que lleva a cabo Virginia Gil Rodríguez, y que el lector podrá comprobar sobre todo en los episodios que se refieren a la natación sincronizada. Pese a que Clara es una novela corta de 106 páginas, el lector se encontrará con unos personajes bien construidos, cercanos y creíbles, todos ellos femeninos, salvo la figura del padre, que aparece en los capítulos finales. Sin duda alguna, Clara es una lectura que recomiendo sin dudar  y que invita a la reflexión por la temática que aborda. 


Biografía:


Probablemente nací llena de palabras. He tardado casi 40 años en mostrarlas. Escribo desde que tengo uso de razón pero creo que fueron unos pequeños ángeles los que irrumpieron en mi vida para trastocarla por completo y darle un verdadero sentido. En proceso de cambio continuo, pero con las palabras y la ilusión como compañeras, “En la Calle Mayor”, publicada en 2016, es mi primer libro juvenil de fantasía. A esta novela le siguen “En el corazón de París”, aupublicada en 2017, y “La Pintura de la Voz”, autopublicada en 2018. Si quieres estar al tanto de lo que voy escribiendo, puedes hacerlo en: www.virginiagilrodriguez.com. Si además eres mamá tal vez te interese mi blog sobre temas de desarrollo personal y espiritualidad www.mamaespiritualcreativa.com

Nota: Datos técnicos, sinopsis y fotografía de la autora, tomados de Amazon. Biografía tomada de Babelio. 





miércoles, 31 de julio de 2019

Crónica ministerial, de Teresa Hernández.

























Datos técnicos:



Título: Crónica ministerial
Autora: Teresa Hernández
Editorial: Palabras de agua
1ª edición: 1/12/2017
Idioma: Español
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 978-8494806100
Nº pág.: 256



Sinopsis:

La vida de Ángela resulta de lo más convencional. Es madre de dos hijos, una adolescente y un pequeño, esposa de un fiscal y funcionaria del Ministerio de Hacienda. En el trabajo pasa el tiempo tramitando expedientes de compras y lidiando con compañeros peculiares que casi siempre resultan molestos. El ministerio es un lugar aburrido y casposo a menos que se vea a través de un cristal especial, por eso ella prefiere ponerse unas gafas que convierten lo que es gris en azul turquesa.

Crónica ministerial virada en turquesa es un relato que muestra la cara más divertida de la vida cotidiana.



Opinión Personal:



Descubrí la narrativa de Teresa Hernández en 2016 con la lectura de su novela de ficción histórica La galería de los susurros (reseña). Me volvió a conquistar en 2018 con La dama de las cavernas no tiene jardín (reseña), con su prosa elegante, absorbente y una trama consistente y bien hilvanada, que incita a estar pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos que la conforman. Hoy vuelvo a acercarme a su producción literaria con otra de sus obras, Crónica ministerial, que es diametralmente opuesta a lo que el lector se encontrará en las dos títulos de su autoría que menciono en este párrafo, ya que se cataloga como humor literario.

En Crónica ministerial Teresa Hernández confirma que es una autora que no se encasilla en un género literario determinado, sino que se encuentra cómoda en cualquiera de ellos, salvo la fantasía, como lo recalca en una entrevista que le hacen sobre esta novela en la web de Culturalmas. Y ya lo creo que disfrutó escribiéndola, porque se percibe claramente a través de las situaciones que vive y relata en primera persona la protagonista, y cómo se adapta al género su estilo narrativo. Sin duda alguna, escribir un relato o novela de humor es muy difícil, porque los autores tienen que hilar muy fino para conseguir que el lector suelte la carcajada en los episodios que se prestan a ello y, sobre todo, porque lo que le resulta hilarante a unos puede no causar el mismo efecto en otros. Pero está claro que, si disfrutamos con una buena novela de este género literario, la risa, o cuando menos la sonrisa, saldrá a relucir en cualquier momento.
(Ministerio de Hacienda-Madrid(
Teresa Hernández construye una trama que parte de situaciones que muestran el día a día que viven los funcionarios que trabajan en uno de los ministerios más mentados por los ciudadanos, el Ministerio de Hacienda, porque la mayoría de la correspondencia que se recibe de este organismo público suele ir acompañada de información que da más de un susto al destinatario de turno. La protagonista y narradora de esta novela relata las situaciones que se desarrollan en un departamento de este ministerio, pero a las que la autora les da esa vuelta de tuerca para que sean percibidas desde una perspectiva humorística. Y es que Teresa Hernández logra que el lenguaje que se emplea en la narración, sobre todo a la hora de describir las escenas más hilarantes, cause en el lector el efecto necesario para que suelte alguna que otra carcajada cuando la situación invita a ello, o cuando menos se asome una sonrisa. En mi caso, ese efecto hilarante se produce en varias situaciones, porque la forma desenfadada y fresca que emplea la protagonista y narradora para relatarlas dan lugar a que el lector pueda imaginar cómo son.

A lo largo de las siete partes en las que se estructura la novela, el lector comprobará también las dificultades que suponen para este personaje conciliar la vida laboral y familiar, ya que que tendrá que solicitar la ayuda del abuelo para que acompañen a su nieta adolescente a las actividades a las que se apunta, y que darán más de un disgusto tanto a ella como a sus padres; o que su marido ejerza las labores doméstica y se haga cargo de los hijos, desde el momento que sabe que tiene que desplazarse a Japón para visitar la fábrica que una empresa de máquinas de oficina de última generación tiene en las proximidades de Tokio. Aunque también habrá lugar para misterios y sorpresas, porque el personal no las tendrá todas consigo cuando por el departamento se extiende el rumor de que hay un duende que lo recorre a determinadas horas mostrando sus partes nobles o quién es el hacker que saca a relucir los trapos sucios de los compañeros de Ángela. Sin duda alguna, son los giros que nos esperan sobre todo en el último tramo de la novela los que nos recuerdan que, pese a que estamos disfrutando de una comedia de humor, se producen, al igual que en la vida real, situaciones que mantienen en vilo a los personajes, por lo que se incrementa el interés ante el desenlace de los mismos.
Tokio
Todas los episodios que acabo de comentar en el párrafo anterior son protagonizados por un variopinto y peculiar grupo de personajes que acompañan a la protagonista y narradora de Crónica ministerial. Teniendo en cuenta siempre la particularidad de que estamos ante una comedia de humor, el lector se encontrará con unos personajes muy creíbles, cercanos, que nos hacen pensar que tienen vida propia, porque la autora muestra en algunos de ellos incluso hasta su lado más íntimo, aunque en alguna ocasión serán desvelados con mala fe, como se podrá comprobar en determinadas fases de la trama. A la mayoría de los lectores les resultará muy familiar la forma de actuar de los miembros de ese departamento, bien porque en alguna ocasión hayan tenido que desplazarse hasta este u otro organismo público de turno para tramitar documentación, bien porque ellos mismos sean empleados públicos y se sientan identificados con alguno de esos personajes y las situaciones que protagonizan. Pero a parte de los empleados de ese departamento del Ministerio de Hacienda, el lector se familiarizará también con los miembros de la familia de Ángela, en donde se encontrará con los problemas que acarrea una adolescente de 16 años que, para disgusto de sus padres, tiene un novio que no les cae muy simpático que digamos; o las situaciones que viven los padres de la protagonista, que dan mucho juego a la novela. La protagonista  y narradora también nos presentará a quienes pasan con ella en el parque las tardes que puede llevar a su hijo para que juegue un rato en estos espacios de recreo, en donde las madres aprovechan ese momento para el cotilleo, por lo que también nos enteraremos de intimidades que dejarán pasmada a Ángeles y a quienes la acompañan.

La sinopsis de Crónica Ministerial hace una clara descripción de la protagonista. Y es que Ángela aprovecha la sucesión de episodios que se desarrollan a lo largo del desarrollo de la trama para introducir reflexiones y rememorar su pasado más reciente. En su relato me atrajo también la naturalidad en la que intercalaba escenas de su día a día entre los compañeros del trabajo, en el parque o en el ámbito familiar con otras que se derivaban de estas y que dan lugar a situaciones disparatadas, surrealistas o de enredo, que darán lugar a malentendidos entre los personajes que los protagonizan, e incluso les pondrán en algún apuro. Aunque también nos encontraremos con escenas en las que la protagonista muestra su lado más decidido, en el que incluso se enfrenta a situaciones problemáticas.

Está claro que Teresa Hernández es una escritora que gana el corazón de los lectores con su buen hacer literario, y al mismo tiempo nos preguntamos con qué nos sorprenderá en la siguiente novela que publique. Quienes no hayan leído todavía ninguna de sus novelas, tienen en Crónica ministerial una lectura amena, divertida, hilarante, de ritmo fluido y personajes creíbles y muy vivos. Si no frecuentan las novelas de humor pueden elegir cualquiera de los títulos que se mencionan en su biografía.



Biografía:


Teresa Hernández es Doctora en Ciencias Químicas por la UCM, trabaja en investigación energética y es autora de numerosos artículos científicos en revistas internacionales. A lo largo de los años ha desarrollado una gran afición por la literatura de ficción. Ha sido ganadora y finalista de varios certámenes de relato corto, entre los que constan por su importancia el I Concurso Internacional de Microrrelatos convocado por la Latin Heritage Foundation y el I Concurso Mundial de Microrrelatos de la Internacional Microcuentista. En novela, combina la comedia con el drama. Uno de sus títulos, Crónica ministerial virada en turquesa, fue finalista del Premio Alfar de Narrativa 2011. Otras obras de la autora: Crónica de un adosado (2013); Kara la sonrisa oculta de Venus (2013), La dama de las cavernas no tiene jardín (2014), Las esquinas de mi cabeza (2015), La galería de los susurros (2016), De magos y distancias (2018).

Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de la web de la editorial. Biografía, tomada de la web de la autora y de Amazon. Imagen del Ministerio de Hacienda, tomada de Wikipedia. Imagen de Tokio, tomada de la web Nippon.com, Fotografía de Teresa Hernández, tomada de la web de Babelio. Enlace a la web de Culturalmas. 













viernes, 26 de julio de 2019

La constelación del olvido, de Pilar González Álvarez.
























Datos ténicos:


Título: La constelación del olvido
Autora: Pilar González Álvarez
Editorial: Autoeditado Amazon (enlace)
1ª edición: Julio/2019
Idioma: Español
ASIN: B07SW14LT1
Formato: Ebook
Nº pág.: 252

Precio ebook: 2, 99€
            papel: 14, 99€


Sinopsis:



«Volveré, volveré. Lo impediré, lo impediré», son las últimas palabras de Andrea de Luna en el lecho de muerte. Un sueño premonitorio le advierte de que su biznieta Andreíta desvelará el secreto familiar guardado con tanto celo durante más de un siglo.
¿Cumplirá Andrea su promesa? ¿Evitará que el misterio salga a la luz?

Esta novela narra la historia de una saga de mujeres intrépidas, marcadas por los designios de sus respectivas épocas, que tienen la fortaleza de lidiar con padres y maridos, con costumbres sociales machistas e intransigentes, con la guerra, la miseria y la enfermedad. Es también un homenaje a las mujeres que, como Andrea y su abuela, Mamá Justina, transmitieron su legado a las siguientes generaciones para que, por fin, estas fueran libres de desarrollar su potencial.

Un viaje en el tiempo, con variedad de escenarios: la belleza de Sevilla, el esplendor de Baeza, el exotismo de Tanzania y la idiosincrasia de Porto Venere. Costumbrismo, realismo mágico, misterios y revelaciones, conviven en sus páginas. Una novela acerca del destino que nos forjamos, sorprendente y conmovedora, que a nadie dejará indiferente.


Opinión Personal:


Hoy comparto mis impresiones sobre una novela cuya lectura supuso una grata sorpresa: La constelación del olvido, de Pilar González Álvarez, con la que se presenta al concurso literario de Amazon 2019.

Pilar González cuenta en La constelación del olvido la historia de una saga familiar que transcurre desde el último tercio del siglo XIX hasta nuestros días. A lo largo del desarrollo de la trama nos encontramos con cinco generaciones de mujeres a través de las que la autora homenajea a quienes transmitieron su legado a las siguientes generaciones para que, por fin, estas fueran libres de desarrollar su potencial. A través de la sucesión de estas generaciones de mujeres la autora muestra la evolución de la sociedad en la que les toca vivir, y al mismo tiempo los miembros de esta saga familiar asisten al desarrollo de los principales hechos históricos en los que toman parte en primera persona algunos de los personajes que la conforman. Atraen la atención del lector escenas que se relatan de la guerra civil, que vuelven a mostrar el lado más cruel del ser humano, y ofrece algún testimonio más que añadir a quienes padecieron este conflicto fratricida y sus posteriores consecuencias. En este sentido, me llamó la atención el trato que recibe por ambos bandos contendientes Mamá Justina. Pero también los secretos familiares están muy presentes en esta novela, porque un sueño premonitorio le advierte a Andrea de que su biznieta Andreíta desvelará el secreto familiar guardado con tanto celo durante más de un siglo, como adelanta la sinopsis.  
(Estación Plaza de Armas-Sevilla)
En esta novela el lector se encuentra con elementos propios de realismo mágico: en todo momento traía a la memoria uno de los títulos más conocidos de Isabel Allende, La casa de los espíritus, por la relación que hay en la novela de Pilar González por la importancia que tienen la muerte y lo sobrenatural, y en donde nos encontramos con algunos personajes que perciben como normales hechos que pueden considerarse extraños. Al mismo tiempo me acordaba de Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes, por el soliloquio de la bisabuela Andrea con su biznieta a la hora de relatarle la historia de su familia y la crítica social que hace cuando se presta la ocasión para ello. Y el lector se encontrará también con un secreto familiar, que lo mantendrá en vilo a lo largo de los capítulos, porque estará interesado en conocer si se desvelará o no después de estar guardado con tanto celo durante más de un siglo

A lo largo de los 23 capítulos en los que se estructura La constelación del olvido, el lector se encontrará con una trama que está trazada de tal forma que tiene que estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de su desarrollo, si no quiere perder el hilo de la misma. Casi toda ella está construida a base de saltos temporales encadenados, salvo los capítulos iniciales en los que se nos relatan los principales episodios que van a influir en el devenir de los personajes, y los que tienen lugar en Tanzania, protagonizados por Mamá Justina. Aunque en un principio parezca que esto que acabo de comentar una dificultad para su lectura, diría que en mi lugar produjo el efecto contrario, porque esos saltos temporales me obligaban a estar más pendiente de las vicisitudes que vivían cada uno de los miembros de esta saga familiar. Al mismo tiempo también me ayudaban a conocerlos mejor porque podía fijarme más en los rasgos que los caracterizaban, por mínimos que fueran. No obstante, y pese a lo dicho, el lector puede guiarse por el árbol genealógico que se encuentra antes del cuerpo de la novela, por si en algún momento dado quiere asegurarse de la relación de parentesco que hay entre los personajes que toman parte en los capítulos que le pueden dar lugar a confusión. Sin embargo, sería de gran ayuda tener algún tipo de guía en determinados capítulos, para que así tuviéramos una información más directa de la época en la que se desarrolla y el personaje que lo protagoniza.
(Porto Venere-Italia)
Sin duda alguna, uno de los grandes atractivos de La constelación del olvido son los personajes. Como ya comenté en el segundo párrafo de esta reseña, son las mujeres quienes tienen el mayor peso de la trama, si bien el lector se encontrará con algún personaje masculino pero con un papel más secundario, caso de Ramón, el Sevillano, el tío Alberto, o don Anselmo. Mamá Justina y Andrea son quienes atraen más la atención del lector, por lo que ambas representan; aunque también conocerá muy a fondo a Lola y Rosario y en menor medida a Guillermina, sin olvidarme del personaje pasivo que es Andreíta, quien mantendrá en vilo al lector, porque querrá conocer si surten en ella efecto las pruebas médicas que le realizan. Sus padres también se dejan guiar por los consejos de una naturista e incluso una curandera, con los que se pretende reanimarla. Aunque también la bisabuela Andrea está convencida en reanimarla contándole la historia de su familia y comprobar si de esta forma su bisnieta reacciona ante lo que le cuente de alguno de sus antepasados. Todas las mujeres de esta saga familiar son un fiel reflejo de las limitaciones que tenían las de su género en la época que les tocó vivir. Esta saga familiar nos presenta a mujeres intrépidas, valientes, que se sobreponen a los infortunios que les deparó la vida, aunque algunas con mucha dificultad para asimilarlos. Fueron ellas quienes sacaron adelante a su familia, ante la deriva que tomaron los comportamientos de algunos de sus maridos. También me dio la sensación de que algunas de ellas nos dan a entender que son adelantadas al tiempo que les toca vivir, y no dudan en sacar adelante la economía familiar al no estar conformes con la deriva que toma la actitud de sus maridos.
(Baeza-Jaén)
Otro elemento a destacar en esta novela es el costumbrista. A lo largo de los capítulos el lector tienen información de cómo es el día a día de cada uno de los miembros de esta saga familiar, quedando magníficamente reflejada la época en la que se desarrollan los episodios protagonizados por cada una de las mujeres que la conforman. Desde las normas sociales que marcaban los noviazgos en buena parte del siglo XX, pasando por la aclimatación de Rosario tras su llegada a en Porto Venere, en Italia, y el desarraigo que siente Lola al tener que abandonar esta población italiana. El lector disfruta con las bellas escenas que se describen durante la estancia de Mamá Justina en Tanzania, a donde se había dirigido con el padre Anselmo para evangelizar a una tribu que estaba asentada en la llanura del Serengueti.

Me sorprendió el buen hacer literario de Pilar González. Su estilo narrativo es directo, y a lo largo de la narración no se sirve de palabras vacías ni frases superfluas que adornen el texto, sino que va directamente al grano, con lo que consigue esa contundencia que percibe el lector tanto en las descripciones como en los diálogos, lo que da lugar a que se describan escenas claras y concisas. El ritmo de lectura es fluido, pese a que hay un claro dominio de la narración frente a los diálogos, y el interés por lo que sucede a lo largo de los capítulos va de menos a más, hasta desembocar en un final bien cerrado en el que el lector conocerá al fin si el secreto familiar es desvelado o no. Un narrador omnisciente y otro en primer persona se reparten el relato de las vicisitudes de esta saga familiar. La autora muestra sobre todo a través de los personajes femeninos, los sentimientos, las emociones y las sensaciones que manifiestan en las diferentes escenas que intervienen, en las que nos encontramos con situaciones conmovedoras. Sin duda alguna, una lectura recomendable, en la que se nos habla del destino que nos forjamos, sorprendente y conmovedora, que a nadie dejará indiferente.


Biografía:


Desde siempre he sentido la necesidad de escribir, de contar historias imaginadas mediante lo que escribo, sentimientos, ideas y fantasías. También me interesan los temas relacionados con la búsqueda interior y descubrir nuevos aspectos de mí misma, y transmitir todo lo que me ha resultado válido para llevar una vida más plena y feliz. Ello me ha llevado a publicar, en principio, libros de autoayuda, entre ellos Fluir con la vida, que lleva más de un año en la lista de Bestseller de Amazon. Acabo de publicar El espejo egipcio, una novela de suspense, intriga y misterio que se ha situado en el top 10 de la lista de Bestseller de Amazon en pocos días, en la categoría de fantasía histórica. La constelación del olvido es su última novela publicada hasta la fecha.

Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía de la autora, de su página web. Imagen de la estación Plaza de Armas, tomada de la web opanandalucia.es. Imagen de Porto Venere, tomada de la web apathtolunch. Imagen de Baeza, tomada de la web abcviajes. Fotografía de Pilar González, tomada de su cuenta de twitter. 

martes, 23 de julio de 2019

Septiembre puede esperar, de Susana Fortes.
























Título: Septiembre puede esperar
Autora: Susana Fortes
Editorial: Planeta
1ª edición: Septiembre/2017
Encuadernación: Rústica con solapas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-08-17536-0
Nº pág.: 272



Sinopsis:



El 8 de mayo de 1955 la escritora Emily J. Parker desaparece en Londres mientras la ciudad celebra el décimo aniversario del final de la II Guerra Mundial. Nunca más vuelve a saberse nada de ella.
Años más tarde, Rebeca, una estudiante española de filología, decide trasladarse a Londres para preparar su tesis doctoral sobre la misteriosa escritora. Durante la investigación, la infancia y la vida familiar de Rebeca se van trenzando con el pasado de Emily en el Londres del Blitz y de la posguerra en un entramado de espionaje y relaciones sentimentales que forman un extraño puzle tan sugerente como difícil de interpretar.



Opinión Personal:



La primera novela que leí de Susana Fortes fue El amor no es un verso libre (reseñas), una de mis gratas sorpresas lectoras en 2016. Me gustó lo que nos contaba Ful Navalón en la reseña que publicaba en su blog 1000 y un libros y reseñas, por lo que me dije que era una recomendación muy interesante. Y ya lo creo que su lectura me resultó muy atractiva. No dudé en acercarme de nuevo a la narrativa de la escritora pontevedresa afincada en Valencia; en esta ocasión, el título elegido fue Septiembre puede esperar, publicada en 2017 también por Planeta. Estoy seguro que Septiembre puede esperar deleitará a quienes se sienten atraídos por las novelas en las que el componente metaliterario predomina sobre el resto de ingredientes que se encuentran a lo largo de los capítulos que las conforman.
(Whiteleys-Notting Hill-Londres)
Pero, a parte del atractivo metaliterarario de la novela que hoy reseño, supuso para mi un gran aliciente el hecho de que en esta ocasión la autora ejerce como gallega en su papel de narradora y protagonista. Y esto hizo que disfrutara todavía más con las andanzas de Rebeca Aldán por Londres, sobre todo cuando los episodios resultaban propicios para evocar anécdotas del pasado protagonizadas por algún miembro de su familia, con nuestro terruño como escenario. Y es que Rebeca Aldán pone en el tiempo justo y el lugar adecuado las ironías y retrancas muy propias de nuestra tierra, con lo cual el lector se imaginará que solté alguna que otra carcajada en episodios que me relataba esta paisana ficticia. En este sentido, la protagonista y narradora aprovechará los paralelismos que encuentra entre episodios protagonizados por ella y su familia, con situaciones vividas por la escritora británica desaparecida, y que de algún modo siente que guardan una cierta similitud. Sin duda alguna, ese paralelismo que Susana Fortes ofrece al lector son un gran acierto para atraer en todo momento su atención, y que de esa forma no se le hiciera tan cuesta arriba la información biográfica recibida a lo largo de los capítulos del personaje objeto de la tesis.

Cuando la protagonista relataba los episodios que comento en el párrafo anterior me dio la impresión que la narración se me hacía más cercana y distendida, porque entendía que le servían como válvula de escape para aliviar la tensión acumulada a la hora de recabar datos con los que formar el puzzle que suponía para ella reunir la información necesaria para escribir la tesis sobre Emily J. Parker, «prácticamente desconocida...una de las novelistas más individuales y sutiles de su generación, que desapareció sin dejar rastro el 8 de mayo de 1955, cuando contaba apenas treinta y dos años, en medio de una marea de confetí, banderines y exhibiciones aéreas cuando Londres, al igual que otras capitales europeas, celebraba el décimo aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial» (pág. 17).
(Bloomsbury-Londres)
La información que recaba Rebeca Aldán para su tesis la obtiene sobre todo del profesor Robert Whelan, y con el paso de los capítulos se da cuenta de que se la facilita con un suspense similar al que Hichtcock utilizaba en sus películas. Rebeca Aldán decide visitar las instituciones que cree que guardan alguna posible relación con Emily J. Parker, una vez realizadas las reflexiones y elucubraciones que tienen su origen en esos datos que le facilita el catedrático jubilado de Filología Inglesa. La investigación que lleva a cabo Rebeca Aldán hace que se planteara en más de una ocasión qué línea de trabajo tendría que seguir para que sus investigaciones no se vieran encalladas, y pusiera la elaboración de su tesis en un verdadero aprieto.

El lector se encontrará con una novela en la que casi todos los personajes que mayor peso tienen en la trama son femeninos, salvo Robert Whelan, un profesor británico jubilado que había mostrado interés en dirigir la tesis de Rebeca Aldán. Comparten elenco femenino con la protagonista la señora Bartholomew, su peculiar casera, quien no dudaba en mostrar a su inquilina sus dotes como chapuzas, y protagonizará otros episodios que sacarán alguna sonrisa al lector; la señora Griffin, que era la fiel asistenta de Robert Whelan; la ya mencionada Emily J. Parker, cuya biografía irá conociendo el lector a lo largo de los capítulos y que, tal y como están mostrados esos datos biográficos, tienen tal realismo que hacen pensar que la tesis está basada en una escritora que existió realmente. Otro personaje femenino de interés es Brenda Mulligan, con quien la protagonista mantendrá algunos diálogos que atraerán la atención del lector
(Bletchley Park-Londres)
En esta novela el lector visitará Londres a lo largo de la novela a través de dos perspectivas, en las que se muestran los escenarios de la capital británica que guardan relación en mayor o menor medida con la escritora Emily J. Parker. Visitaremos diferentes localizaciones de Notting Hill, entre las que la protagonista aprovecha para incluir algunos escenarios que guardan relación con la película protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant. También describirá el barrio residencial de Bloomsbury, en el que cita algunos autores clásicos que fueron ilustres residentes del mismo. En esta línea temporal Susana Fortes describe una capital londinense cargada de tópicos, meteorológico incluido, como lo podrá comprobar el lector desde el momento en el que la protagonista aterriza en el aeropuerto de Heathrow. En otro plano nos encontraremos con una ciudad bombardeada por la Lutwaffe, con una población obsesionada con los servicios de espionaje nazis. En esta línea temporal nos encontraremos con una serie de personajes que guardarán relación con la escritora británica objeto de la tesis, quienes prestaron sus servicios en la instalación militar Bletchley Park durante la Segunda Guerra Mundial, en donde descifraban el sistema de códigos secretos que Alemania utilizaba para sus comunicaciones militares, especialmente los mensajes de los submarinos que operaban en el Atlántico Norte.

Septiembre puede esperar es un título muy apetecible para quienes disfrutan con las novelas que en la blogosfera catalogamos como metaliterarias. Tal y como están mostrados esos datos biográficos de Emily J. Parker tienen tal realismo que hacen pensar que la tesis de la protagonista está basada en una escritora que realmente existió. El lector se encontrará también en algunos episodios con alusiones sobre todo a escritores clásicos, e incluso algunas cinematográficas. Susana Fortes escribe con una prosa cautivadora, que nos hace olvidar que hay episodios los que apenas nos encontramos con diálogos. A todo ello hay que añadir algunos giros a lo largo del desarrollo de la trama que atraen nuestra atención y que la autora sabe dosificar para que no decaiga el interés del lector.


Biografía:



Susana Fortes es licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Santiago de Compostela y en Historia de América por la Universidad de Barcelona. Recientemente ha estado en Estados Unidos compaginando la docencia de español en el Estado de Luisiana con conferencias universitarias en la Universidad Interestatal de San Francisco. En la actualidad reside en Valencia donde imparte clases en un instituto. Con su primera novela, Querido Corto Maltés, ganó en 1994 el Premio Nuevos Narradores. En 2001 fue finalista del Premio Primavera, convocado por la editorial Espasa, con la novela Fronteras de arena. Además ha publicado Las cenizas de la Bounty (Espasa 1998); Tiernos y traidores (Seix Barral 1999), y el cuaderno de cine Adiós, muñeca (Espasa, 2002, El azar de Laura Ulloa (Planeta, 2006), que recibió el Premio de la Crítica en la categoría de narrativa otorgado por la Asociación de escritores y críticos de la Comunidad Valenciana, y Quatttrocento, que se ha convertido en un fenómeno de ventas internacional. Su última novela, Esperando a Robert Capa, ha recibido el Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2010. Susana Fortes colabora habitualmente en el diario El País, así como en revistas de cine y literatura.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomadas de la web de Planeta. Imagen de Whiteleys tomada de Wikipedia. Imagen de Bloomsbury tomada de la web Getty Images. Imagen de Bletchley Park, tomada de la web MSN.com.