jueves, 12 de febrero de 2026

Reseña La cartera, de Francesco Gianonne.

 









Datos técnicos:




Título: La cartera.

Título original: La portalettere.

Autora: Francesca Gianonne.

Traductora: Maribel Campmany.

1ª edición: Agosto/2024.

Editorial: Duomo Ediciones.

ASIN: B0F66ZXCG3.

Formato: Libro digital.

Idioma: Español.

Nº páginas: 469.





Sinopsis:





En Lizzanello, un pueblecito de unos pocos miles de almas, un autobús de línea se detiene en la plaza mayor y baja una pareja: él, Carlo, es hijo del sur y está contento de regresar a casa; ella, Anna, su esposa, nacida en el norte, está triste y preocupada: ¿qué vida le espera en esta tierra desconocida?Incluso treinta años después de ese día, para la gente del pueblo Anna seguirá siendo «la forastera», la diferente, la que no va a la iglesia, la que no se pasea por el pueblo, la que no se interesa por los chismes. Y Anna, orgullosa y esquiva, no se doblegará nunca a las leyes no escritas que oprimen a las mujeres del sur. Lo conseguirá gracias al amor que siente por su marido, un amor cuya fuerza advierte con claridad el hermano mayor de Carlo, Antonio, que se enamora de Anna en el mismo instante en que la ve. Más tarde, hará algo realmente revolucionario: se presentará al concurso para ocupar un puesto en correos. «La cartera», como Anna quiere que la llamen, se convertirá en el hilo invisible que une a los habitantes del pueblo y sus historias. Primero a pie y después en bicicleta, orgullosa con su uniforme y la gorra, cambiará la vida en Lizzanello.





Opinión Personal:





Por fin decidí afrontar la lectura de una novela de la que tanto se escribió y comentó cuando se publicó en España en 2024, tras el enorme éxito cosechado en Italia. El título es La cartera y la autora, la italiana Francesca Gianonne. Me gustó mucho conocer la historia de Anna Allavena, si bien no me gustó tanto el que se vendiera como la historia de una saga familiar, por lo que, en mi opinión, la dejaría en una novela familiar. Entiendo que, para que una novela sea catalogada como saga familiar, debería estar configurada por el relevo de dos o tres generaciones, que es lo habitual, para que vayan cobrando protagonismo quienes reemplacen a sus predecesores.

(Porta San Biagio-Lecce-Italia)
La cartera es una ficción circular. Una ficción estructurada en tres partes bien diferenciadas, conformada por 28 capítulos más un prólogo y un epílogo. El prólogo está desarrollado de tal forma que incita a hacerse preguntas. La cartera del pueblecito de Lizzannello, de unas pocas miles de almas, como adelanta la sinopsis, ha fallecido. Pero es que tal y como comenta el cotilleo popular su muerte y las escenas que conforman su desarrollo, hace que la intriga esté ya servida. La autora tuvo muy claro cómo atraer al lector para que se interesara por esta ficción, ya que el capítulo final y el epílogo es una muy buena aclaración a los interrogantes iniciales. Entre ambos, hay una atractiva ficción que incita a estar muy pendiente de lo que sucede entre Anna Allavena y los personajes que más peso tienen en la trama, su familia y la de su cuñado Antonio Greco.

«La alegría de Carlo, su entusiasmo, como si por fin le hubieran devuelto su juguete favorito después de un largo castigo, le resultaba incomprensible. Ella sólo quería dormir: había sido un viaje agotador» (Cap. 1). Un entusiasmo que Carlo Greco mantiene a lo largo de los capítulos, pese el duro cambio que significa para su esposa. De hecho, tiene presente en el recuerdo a Pigna, en Liguria, sobre todo por un episodio luctuoso que la marca. También  en algunas conversaciones en el ámbito familiar, incluye el francés, idioma que también se habla en esa región del norte de Italia. La llegada del matrimonio y su hijo Roberto a Lizzanello sirven de imán para interesarse por los derroteros que toman sus vidas: él con una idea que quiere llevar a la práctica, pese a carecer de conocimientos al respecto, y su esposa decide optar a la plaza vacante que queda en el pueblo tras el fallecimiento del cartero titular. Estos dos enfoques dan lugar a una serie de situaciones que mantienen el interés en la vida de ambos personajes, no sólo en lo que al ámbito laboral se refiere, sino también, -y diría que quizás más interesante-, por las relaciones personales, lo que origina que el se tenga una información más directa de lo que sucede, que la que le ofrecen los personajes, dadas las vicisitudes que les suceden a lo largo de los capítulos.

La autora parte de la historia de su bisabuela para planificar y desarrollar una trama muy bien escrita y m contada, por lo que, en mi caso, no decae el interés por todo lo que sucede durante su desarrollo. Me encontré con situaciones que incitan a estar muy pendientes de la influencia que tienen en el devenir de los personajes, pero sobre todo por cómo Francesca Gianonne enfoca las temáticas que aborda a lo largo de los capítulos. Y es que el mundo de la viticultura y la moda están muy presentes, a parte de lo ya comentado sobre la decisión que adopta la protagonista, con el atractivo de que no sólo me atrajo lo referente al cultivo de la uva y elaboración del vino que decide producir Carlo Greco, sino también el interés por la moda que muestran dos personajes: Carmela y posteriormente su hijo Daniele, si bien desde diferentes punto de vista, con el paso de los capítulos hacen mostrar a algunos de sus convecinos interés por las confecciones que crean. Sin embargo, originan también una serie de tensiones, porque en aquel entonces no se acepta que el hombre realice trabajos propios de mujeres


Francesca Gianonne ofrece al lector un magnífico fresco costumbrista de la Italia rural de esa época. Un fresco en el que resalta el contraste entre las costumbres de las regiones norteñas del país y las del sur, porque a lo largo de los capítulos muestra las claras diferencias que hay entre ambas zonas. Diferencias que en más de una ocasión siembran confusión en Anna Allavena, porque en varias escenas comprueba cómo es rechazado su comportamiento en determinadas situaciones. Rechazo que incide, sobre todo, en el trato que recibe, no sólo por ellas, sino también por los hombres que la ven adoptar determinadas costumbres que critican, incluso estando ella presente o alguien cercano porque. Un fresco costumbrista en el que los colores y los sabores también cobran protagonismo, dada las alusiones a la cocina italiana de esa época, y en especial a los platos que la protagonista cocina para la familia, sobre todo si son recetas originarias de Liguria.

La cartera
(Playa de San Foca, Lecce, Italia)
es una novela de personajes. Entiendo que a través del elenco que lo conforman se refleja todo lo relativo a la condición humana. Y es que el amor, el desamor, la infidelidad, la amistad incondicional, las relaciones familiares, los secretos, la crítica social, la envidia, el rechazo o las segundas oportunidades, de forman parte del día a día de unos personajes muy humanos y cercanos, porque las situaciones que viven resultan muy familiares. Son personajes que tienen
una marcada personalidad, con criterio propio, en el que 
es trascendente el trasfondo psicológico  en las relaciones que mantienen. Personajes con los que no tardé en empatizar, si bien otros me resultaron más distantes. A través de ellos muestra al lector una trama en la que las emociones, las sensaciones y los sentimientos están muy presentes, incluso en algunas situaciones a flor de piel, lo que incita a preguntarse por los derroteros que toman las relaciones que mantienen. Situaciones que provocan giros que incrementan el interés por lo que sucede con posterioridad, sobre todo a medida que se acerca el desenlace, junto con algún episodio luctuoso que influye muy mucho en el estado de ánimo de los más allegados. Personajes que también se verán afectados por la Segunda Guerra Mundial, a la que la autora no hace referencia directa, si no que informa sobre lo que les sucedió a algunos de ellos, una vez que fueron llamados a filas. 

Anna Allavena es un personaje que no deja indiferente, por la firmeza que muestra en sus convicciones y en la que el lector encuentra a alguien adelantado a su tiempo, y que no duda en defender sus convicciones ante quienes se las rebaten, aunque sean de su misma familia. Sin duda alguna, son muy interesantes los episodios que protagoniza la familia Greco, en los que los hermanos Carlo y Antonio mantienen diálogos atractivos, sobre todo si el foco recae en la protagonista, aunque también supone un gran contrapunto el papel que desempeña Agata, la esposa de Antonio, por las reacciones que muestra en determinadas situaciones, en especial si guardan relación con su cuñada. No me olvido del papel que desempeña Lorenza, la hija de Agata y Antonio, ni del ya mencionado Daniele, por lo que significa este personaje. A estos dos últimos sumo a Giovanna, que protagoniza una subtrama que no tiene desperdicio. En este sentido, tuve la sensación de que la cartera de Lizzanello se imniscuye demasiado en decisiones que toman algunos personajes.

En La cartera cobran interés las alusiones literarias que se reflejan a lo largo de los capítulos. En este sentido, son la protagonista y su cuñado Antonio quienes forman su particular club de lectura, porque incluso en ocasiones comentan las obras que leeny de las que extraen determinadas reflexiones, sobre las que mantienen un debate si lo estiman pertinente. Reflexiones que suelen guardar relación con algunos episodios que protagonizan, bien ellos o personajes cercanos a ambos. Autores como Jane Austen, las hermanas Brönte, Flaubert, Dostoievski, Chejov, entre otros, están muy presentes, tanto por la fuerza que emanan de la protagonista femenina de estas novelas, como por el aprecio a la literatura rusa que le tiene Antonio Greco

(Iglesia San Matteo, Lecce, Italia)
Pese a las puntualizaciones comentadas, me gustó mucho esta novela. Francesca Gianonne desarrolla una ficción  con un ritmo fluido y constante, y en el que las emociones, las sensaciones y los sentimientos están muy presentes, incluso en algunas situaciones a flor de piel. Una trama en la que el lector recibe información más directa que los personajes, por lo que incita a estar pendiente ante las reacciones que muestran al respecto. Una trama en la que las alusiones literarias están también muy presentes.






Biografía:






Francesca Giannone, nacida en la región de Apulia, es licenciada en Ciencias de la Comunicación y estudió en el Centro Sperimentale di Cinematografia. Durante su etapa en Bolonia se encargó de la catalogación de treinta mil volúmenes de la Associazione Culturale Luigi Bernardi y asistió al curso bienal de escritura de la Bottega di Narrazione «Finzioni». Ha publicado varios relatos en revistas literarias, tanto impresas como digitales. Tras volver a establecerse en Lizzanello, su pueblo natal en la comarca del Salento, ha seguido escribiendo y cultivando su otra gran pasión: la pintura.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de Amazon. Fotografía de Francesca Gianonne tomada de la web del diario La Voz de Galicia. Fotografía de la Porta San Biagio, en Lecce, tomada de la web de TripAdvisor. Fotografía de la Iglesia de San Matteo, tomada de la web de la web TravelMate. Imagen de la playa de San Foca, en Lecce, Italia, tomada de la web Italia. 







miércoles, 4 de febrero de 2026

Resumen lecturas enero/2026


 






En enero han sido un total de 6 libros leídos y 6 los reseñados




Los leídos










Los reseñados: 




-Perversidad, de Javier Sagastiberri




-El enmascarado del Adarve, de Carmen Hinojal.




-Ze. Hielo y viento, de Francisco Narla




-Hijas del diablo, de Ana B. Nieto



-Cristales en el cielo de Manhattan , de Yolanda Cruz Ayala




-El secreto de Chimneys, de Agatha Christie












sábado, 31 de enero de 2026

Reseña El secreto de Chimneys, de Agatha Christie.

 










Datos técnicos:






Título: El secreto de Chimneys.

Editorial: Molino.

Titulo original: The secret of Chimneys.

Autora: Agatha Christie.

Traductor: Juan A. G. Larraya.

1ª edición: Mayo/1980.

Edición original: 1925.

Idioma: Español.

Nº páginas: 240.





Sinopsis:





Anthony Cade, un británico que trabaja como guía turístico en África, recibe la misión de su amigo Jimmy McGrath de ir a Inglaterra, llevar un manuscrito y a una mujer llamada Virginia Revel a un editor con un puñado de cartas comprometidas. Al llegar a Inglaterra, haciéndose pasar por Jimmy, Anthony se da cuenta de que no será tan sencillo lograr su objetivo, ya que es robado mientras sigue en el hotel. Las cosas se complican cuando Anthony y Virginia se encuentran y necesitan encubrir un asesinato y, en la mansión Chimneys, alguien es asesinado justo cuando Anthony está cerca. Todos estos acontecimientos ocultan cierta relación, poniéndole en una posición difícil. Entran todos los presentes en Chimneys, que también son sospechosos en el caso, y el superintendente Battle, de Scotland Yard.




Opinión Personal:





Primer clásico que leo y reseño este año 2026. El secreto de Chimneys es el título y la autora, Agatha Christie, la llamada Reina del Crimen. Por este blog ya han pasado el mítico Hércules Poirot y otros no tan míticos, más bien poco conocidos, caso de Tommy and Tuppence, o el inspector Taverner. En esta ocasión le toca el turno al superintendente Battle, de Scotland Yard. Espero repetir con este peculiar sabueso.

(Pont Street, Londres)
El secreto de Chimneys es una novela de misterio muy entretenida, en la que también está muy presente elementos propios de novela policíaca e incluso de conspiraciones políticas, desde las primeras líneas hasta el desenlace. Me encontré con una trama que me sorprendió mucho, porque me dije que el punto de partida es de rabiosa actualidad: ¡Quién le iba a decir a una de la escritoras más leídas, que lo que sucede en alguna de sus novelas se extrapola a nuestros días!. Y es que los tentáculos del imperio británico eran muy largos en aquel entonces, y podían extenderlos hasta donde pudieran sacar tajada.

Esta primera entrega en la que aparece el superintendente Battle es muy amena y dinámica, no sólo por la variedad de situaciones que viven los personajes, sino también por los rasgos que los definen; en especial el trasfondo psicológico. Sirven como gancho los dos personajes que protagonizan los primeros capítulos, y que se desarrollan en Sudáfrica, en donde Antonio Cade y Jimmy McGrath mantienen un diálogo que dan una idea del tipo de vida que llevan ambos. Tras el acuerdo al que llegan, el narrador omnisciente nos lleva hasta Londres, en donde al que acepta la propuesta le espera una buena aventura. Un aventurero que vive unas vicisitudes que supondrán para él un antes y un después, desde que tiene que codearse con lo más granado de la sociedad londinense en Chimneys: «Una de las mansiones más importantes de Inglaterra, centro de esparcimiento de soberanos y mentidero de diplomáticos» (pág. 22). Un antes y un después en el que al lector le esperan una serie de giros que alargan la intriga hasta el desenlace, no exento de sorpresas.

Agatha Christie planifica y desarrolla la trama de tal forma que, de una forma u otra, todos los personajes que conforman el elenco guardan relación con la investigación que realiza el superintendende Battle. Una trama en la que es atractivo el trasfondo histórico, en el que el país ficticio de Erzoslovaquia -ubicado en los Balcanes- cobra protagonismo, no sólo por lo que comenté en el párrafo anterior, sino porque también se le relaciona con un personaje muy conocido por las instituciones policiales, y al que apodan el Rey Carlos. Trama que conduce a que personajes de varias nacionalidades coincidan en la gran mansión de Chimneys, invitados por el noveno marqués de Caterham, y que se ven implicados en una serie de “actividades” diferentes, por el repentino suceso que los sorprende. Una mansión en donde conviven franceses, estadounidenses, erzoslovacos e ingleses, que se miran por el rabillo del ojo durante los episodios que viven en esta residencia. Sin duda alguna, las localizaciones desempeñan un papel muy atractivo, por lo que el lector se da un interesante paseo por Londres y su campiña.

Agatha Chistie ofrece al lector una ficción en la que Battle se enfrenta a una compleja investigación, porque en la mansión Chimneys tiene lugar un magnicidio que provoca situaciones muy preocupantes para los allí convocados, aunque también pueden se desarrollan escenas que pueden definirse como caricaturescas, por cómo las enfoca la autora, como queriendo quitar hierro a un asunto que en sí mismo desencadenaría graves consecuencias, dada la índole del crimen. Un crimen que sirve para analizar la reciente historia de este país ficticio, y la relación que guarda con un personaje al que apodan el Rey Carlos, muy popular por medio mundo, dadas las fechorías por las que es conocido. En este sentido, me gustó cómo la escritora inglesa relaciona lo sucedido en Chimneys con los posibles implicados en ese atentado, sobre todo dadas las características del personaje que cito, y el juego de pistas falsas que confunden, abriendo un abanico de posibilidades para culpabilizar al posible criminal.

(Paseo Embankment, Londres)
En El secreto de Chimneys el lector se encontrará con un elenco de personajes bien perfilados que consiguieron que me mantuviera muy interesado por las vicisitudes que les acompañan, sobre todo los que guardan una relación más directa con los hechos que tienen lugar a lo largo de los 30 capítulos en los que se estructura esta novela, a los que hay que añadir alguna muerte más e incluso un robo. En esta ocasión, la mayor parte del elenco lo conforman personajes que forman parte de la aristocracia o de las altas esferas del gobierno de Su Graciosa Majestad, aunque también está representado el pueblo llano, si bien en episodios más puntuales. Están definidos, sobre todo, por los diálogos que mantienen, con mayor predominio sobre las descripciones a lo largo de los capítulos, lo que da una idea de sus reacciones ante estos sucesos, lo que le da alguna pista a Battle para explorar las posibilidades de implicación que puedan tener pero, sobre todo, ante las decisiones que toma para controlarlos. En mi opinión, entiendo que la mansión Chimneys es un personaje destacado, porque nos familiarizamos con sus dependencias, sobre todo las que guardan relación con el magnicidio cometido entre sus paredes, y algunos recovecos que provocarán sorpresas entre sus moradores temporales.

El secreto de Chimneys es una novela un tanto diferente a las que protagoniza Poirot o Miss Marple, ya que la ironía y el humor están muy presentes en los diálogos, que predominan sobre las descripciones, e incluso diría que ofrece otra perspectiva del cuerpo policial, dada la personalidad del protagonista, quien ve cómo ganan destacado protagonismo el mentado aventurero y Lemoine, de la Sûreté francesa. El lector es puesto a prueba por la Reina del Crimen, ya que tal y como se suceden los 30 capítulos en los que se estructura esta atractiva, ágil y dinámica novela, una serie de pistas falsas logran el señuelo de confundir, ya que la compleja investigación mantiene la intriga hasta el desenlace, en el que Agatha Christie pone la guinda.





Biografía:





Christie fue la creadora de grandes personajes dedicados al mundo del misterio, como la entrañable Señorita Marple o el detective belga Hércules Poirot. Hasta hoy, se calcula que se han vendido más de cuatro mil millones de copias de sus libros traducidos a más de 100 idiomas en todo el mundo. Además, su obra de teatro La ratonera permaneció en cartel durante 23000 representaciones.

Nacida en una familia de clase media, Agatha Christie fue enfermera durante la I Guerra Mundial. Su primera novela se publicó en 1920 y mantuvo una gran actividad mandando relatos a periódicos y revistas.

La obra de Christie se extiende a lo largo de más de cincuenta años, con personajes como Miss Marple o Poirot, siendo clasificada como novela enigma. De entre sus novelas habría que destacar títulos como Diez negritos, Asesinato en el Orient Express, Tres ratones ciegos, Muerte en el Nilo, El asesinato de Roger Acroyd o Matar es fácil, entre otros muchos.

Además de estas obras, Agatha Christie también se dedicó a novela romántica bajo el seudónimo de Mary Westmacott.

Christie recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, como el título de Dama del Imperio Británico o el primer Grand Master Award concedido por la Asociación de Escritores de Misterio.

Agatha Christie murió en Wallingford el 12 de enero de 1976.



Nota: Datos técnicos tomados de editorial Molino. Sinopsis tomada de Wikipedia, al igual que la fotografía de la autora. Biografía tomada de Lecturalia. Imagen de Pont Street tomada de la web Everchanging Mews. Imafen de Paseo Embankment tomada de Minube. 


















miércoles, 28 de enero de 2026

Reseña Cristales en el cielo de Manhattan, de Yolanda Cruz Ayala.

 










Datos técnicos:




Título: Cristales en el cielo de Manhattan.

Autora: Yolanda Cruz Ayala.

Editorial: Click Ediciones (Grupo Planeta).

1ª Edición: Octubre/2015.

ASIN: B00QZAUQLC.

Idioma: Español.

Nº páginas: 449.




Sinopsis:




La mayor equivocación de Sara fue casarse con Leo, un mafioso que huye a Nueva York y la arrastra como una mercancía más de las que lleva en el Andrea Doria. Allí conocerá a Paul Slater, que marcará un antes y un después en su vida.

Con el tiempo, se aferrará a su negocio de moda como el único salvavidas que la distrae de la separación forzosa de su hija, Elisa, en ese mundo paralelo y distante que trata de dibujar alejada, todo cuanto puede, de la vida de su marido.

La amistad inquebrantable de Marcial la ayuda a nadar a contracorriente y a evitar la zozobra de una interminable huida hacia delante. A veces, la felicidad le roza los dedos, aparece y desaparece, fugaz, sin darle tiempo a saborearla. Pero merece la pena intentarlo todo y pelear con todas sus fuerzas para salir victoriosa de sus luchas internas.




Opinión Personal:





La novela Sin latido (reseña), de la escritora gribraltareña, aunque afincada en La Línea de la Concepción (Cádiz), Yolanda Cruz Ayala, fue una de mis mejores lecturas de 2024. No me lo pensé dos veces cuando me propusieron la oportunidad de leer Cristales en el cielo de Manhattan. Una ficción que me confirma que, ya desde sus comienzos, Yolanda Cruz Ayala es una buena narradora y que sabe qué pautas tienen que seguir sus obras para que los lectores sientan interés en las temáticas que aborda, porque tienen el entretenimiento asegurado.

(Litlle Italy, New York, USA)

En Cristales en el cielo de Manhattan la autora planifica y desarrolla una ficción que tiene una base muy atractiva, y un contexto histórico que le sirve para perfilar personajes que guarden, de una forma u otra, relación con los episodios reales que les toca vivir. Esta ficción se estructura en 45 capítulos, con un relato evocador, porque se inicia en 1971 y  da un salto temporal hasta 1956, en el que la voz narrativa recuerda todo lo que sucede en Nueva York, desde la llegada de la protagonista a la Gran Manzana y las vicisitudes que la acompañan durante la década de los años 60 del siglo pasado. Me llamó la atención el título, pero entiendo que, tal y como se desarrolla la vida de la protagonista, Sara, es el acertado: una clara metáfora desde que llegó a la ciudad de los rascacielos.

A medida que se sucedían los capítulos me dije que la trama principal es de corte romántico, aunque con el devenir de los episodios que relata el narrador omnisciente, van cobrando fuerza dos subtramas: una de género negrocriminal y otra en la que el mundo de la moda está muy presente. Son dos subtramas que van cogiendo mucha fuerza y proporcionando interés a medida que el desenlace se aproxima, si bien uno entiende que, en un género literario como el que cito en la primera línea de este párrafo, el desenlace se presiente. Sin embargo, entendí que la autora me la estaba jugando. Ahí lo dejo.

Sara, pasea por la playa de Conne Island y rememora lo sucedido desde que llega a Nueva York en el transatlántico italiano Andrea Doria. En él viaja junto con su marido, Leo di Benedetto, y su amigo Javier Reverte, quien cuida y se desvela por ella cual si fuera de su propia sangre. Sara evoca un pasado que la incita a la reflexión, no sólo por determinados recuerdos que evoca de su vida familiar en Salamanca, sino también porque siente que el suyo es un matrimonio equivocado. Ya en el viaje, su marido le muestra su cara más cruel. Tiene una personalidad que la intimida y asusta y que, con el paso de los capítulos, le hace vivir el lado más amargo de una vida en común. La protagonista vive rodeada de lujos, pero se siente encerrada en una verdadera jaula de oro, por el maltrato y el autoritarismo de alguien que sólo vela por sus intereses, amparado por una madre protectora y con su misma ambición. Un matrimonio que origina que tenga que enfrentarse a una serie de adversidades que incluso pondrán en peligro su vida.

Lo que sucede en el Andrea Doria mientras se acerca al destino es una claro indicativo de lo que les espera a los personajes que mayor peso tienen en esta ficción. En este transatlántico conoce a Paul Slater que, como adelanta la sinopsis, supone un antes y un después en su vida. Es un personaje del que se está muy pendiente a lo largo de los capítulos, sobre todo desde un incidente que pone en peligro sus vidas tras el que, después de desembarcar en Nueva York, pierde el contacto con este pasajero,  y la vida de Sara siga su curso, aunque sin olvidarse del todo de este personaje. Un derrotero que conduce al lector a que conozca sus primeros pasos en «Elisa & Co., el nombre que habían elegido para su peculiar negocio, situado en la Quinta Avenida. Se trataba de un edificio de dos plantas en granito y piedra caliza que guardaba similitud con la emblemática y cercana Tiffany» (cap. VIII).

(Copacabana, NY, USA)
Con el paso de los capítulos, Yolanda Cruz Ayala introduce al lector en el mundo de lo negrocriminal, en los bajos fondos neoyorkinos, en donde todo vale para que la mafia siciliana acapare negocios fraudulentos que le reporten pingües beneficios. Una mafia que, tal y como se desarrollan los episodios en los que la voz narrativa relata sus fechorías, tiene una clara influencia clásica; como digo en estos casos, novela negra genuina. La droga, la corrupción y el chantaje forman parte de la vida de personajes que representan lo peor de la condición humana. Sin embargo, con el paso de los capítulos, alguno muestra que la redención es posible, y no duda en revertir su situación, conscientes del vuelco que tienen que dar sus vidas, dadas las escenas que presencian, e incluso intervienen en ellas.

El mundo de la moda y el glamour que desfila por las páginas de esta novela es también atractivo. Una moda en la que el nombre de Elisa & Co. empieza a cobrar protagonismo en la pasarela neoyorkina. Una moda que hace que Sara consiga una cierta tranquilidad en su vida, si bien es consciente de que el carácter cruel y tirano de su marido la empujan a vivir situaciones muy desagradables. Situaciones desagradables que llevan a preguntarse hasta dónde puede llegar la maldad, y plantearse las decisiones que tiene que tomar como víctima, porque siente que ella y quienes le rodean corren peligro, y que se confirma en algunos episodios. 

Cristales en el cielo de Manhattan es una novela de personajes, aunque las localizaciones por las que se mueven son muy atractivas y visuales. Yolanda Cruz Ayala perfila un elenco que ayuda a que la lectura sea muy entretenida. Representan lo mejor y lo peor del ser humano, están construidos de tal forma que parecen cobrar vida propia, a parte de la cercanía que muestran la mayoría de ellos, si bien hay alguno que incitan al rechazo, sobre todo porque simbolizan el lado oscuro del ser humano. Personajes en los que están muy presentes las emociones, sensaciones y los sentimientos, en varias fases a flor de piel, por las dificultades que entrañan los episodios que protagonizan. Pero también se muestra el papel que desempeñan los colores, olores y sabores, porque, de una forma u otra, animan nuestra rutina. Sara es la protagonista, que acapara toda nuestra atención, si bien en determinadas situaciones es un tanto desconcertante por determinadas decisiones que toma, aunque hay que comprender las extremas situaciones que vive en determinados episodios y que arrastra de su pasado. Episodios provocados, sobre todo, por su marido Leo, aunque también su suegra Francesca aporta lo suyo. Su gran amigo Marcial es como la voz de su conciencia, papel que desempeña también los recuerdos de su amiga Florence, de quien extrae algunas reflexiones que le sirven en determinadas situaciones. Pese a lo que comenté en esta reseña sobre Paul Slater, es un personaje del que también estuve muy pendiente, dado que la voz narrativa pone el foco en los derroteros que toma su vida. No dejan indiferentes el papel que desempeñan Pietro, y Óscar. Pietro es el guardaespaldas que le pone Leo para que sienta que la vigila en la distancia y Óscar es un diseñador que trabaja en la empresa, y sentimentalmente unido a Marcial. Marcial y Óscar están muy comprometidos con el colectivo homosexual del que forman parte.

(Biblioteca Congreso, Washington,     (USA)
Cristales sobre el cielo de Manhattan es una novela de ritmo fluido, con diálogos muy vivos en los que el humor está también presente, si la situación se presta a ello. Personajes en los que se reflejan las emociones, sensaciones y sentimientos, en algunos episodios a flor de piel, al igual que los colores, olores y sabores forman parte de sus rutinas. No dudo  recomendar su lectura. 





Biografía:





Yolanda Cruz Ayala nació en Gibraltar y creció en la ciudad de La Línea de la Concepción, donde vive actualmente. A pesar de haber desarrollado su formación académica y profesional en el ámbito de la administración de empresas, siempre ha mantenido viva su pasión por la literatura. Para ella, escribir no es simplemente una actividad, es un compromiso con la imaginación y la expresión artísticas. En el año 2013 fue una de las diez finalistas del Premio Planeta con la novela Mermelada de pétalos de rosas; también ha publicado las novelas Cristales en el cielo de Manhattan y El sonido de las estrellas. Forma parte del Centro Andaluz de las Letras, un organismo especializado en el fomento y la promoción de la creación literaria.



Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomados de la web Planetadelibros. Imagen de Little Italy tomada de Bridgeman Images. Imagen de Copacabana tomada de TripAdvisor. Imagen de la Biblioteca del Congreso en el Capitolio tomada de wikipedia. 















miércoles, 21 de enero de 2026

Reseña Hijas del diablo, de Ana B. Nieto.


 







Datos técnicos:




Título: Hijas del diablo.

Autora: Ana B. Nieto.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Mayo/2025.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

y lazo de punto de lectura.

ISBN: 978-84-350-6476-7.

Idioma: Español.

Nº páginas: 479.





Sinopsis:





Cuando Mariano José de Larra, conocido periodista, se suicida, la familia queda maldita. Sus hijos sobreviven gracias a la caridad, y sus hermanas, Adela y Baldomera, deberán afrontar todo tipo de penalidades mientras tratan de mantenerse en los círculos burgueses. Porque, además, la villa de Madrid es ahora inestable y revolucionaria, y en cada esquina se levantan barricadas, donde progresistas y conservadores se disputan el poder a cañonazos.

Pero todo cambia con la llegada del rey Amadeo de Saboya: Adela se convertirá en su amante; y el marido de Baldomera, Carlos, es nombrado médico real. Por un tiempo, serán las mujeres más influyentes de la corte; pero, de nuevo, todo se derrumbará a su alrededor. Aun así, incapaz de rendirse a las evidencias, pronto Baldomera decide que, para ganar dinero, nada mejor que montar una gigantesca estafa… Y esto no tardará en desatar una caza trepidante entre Francia y España. Está en juego su propio destino, la lealtad de ambas hermanas y su necesidad de sobrevivir.
Es ésta la historia de las hermanas de Larra: una, amante del rey; y la otra, la creadora de la primera estafa piramidal del mundo. Y nadie como Ana B. Nieto, con una pluma tan eficaz como trepidante y atrevida, para adentrarnos en un Madrid inquieto y unos personajes auténticamente maravillosos, sobre los que no se había publicado antes una novela y que tanto influyeron en el devenir del siglo XIX.




Opinión Personal:





Luz de Candelas fue la primera novela que leí y reseñé en este blog (reseña) de la escritora madrileña Ana B. Nieto. Todo un disfrute. No me lo pensé dos veces cuando vi que Edhasa publica en 2025 su nueva novela, Hijas del diablo. Si con la anterior disfruté, con esta me lo pasé en grande. Ana B. Nieto sabe qué recursos utilizar para que el lector se sienta cómodo con cada novela que publica pero, sobre todo, sabe aprovechar bien su relación con el mundo audiovisual, porque tal y como la voz narrativa de turno describe lo que sucede a lo largo de los capítulos que conforman cada una de sus obras, uno tiene la sensación de que, más que leerla, la está viendo. Y es que esta visualización se percibe, sobre todo, en los hechos históricos que se describe porque, tal y como están relatados, ayudan a comprender, en este caso, nuestra reciente historia, y como si los viviéramos al lado mismo de los personajes que los protagonizan. Sin duda alguna, esta sensación es un gran reclamo para conocer la historia de tres personajes femeninos que no dejan indiferente, por lo que significa cada una de ellas. Tres personajes fuertes, valientes, y que rompen los mondes de sus congéneres en esa época

(Quinta del sordo, Madrid).
Hijas del diablo es la historia de Baldomera Larra, de su hermana Adela y de la implacable Emilia Marquina, hija del inspector de policía, y que desempeña sus labores como tal en la La Latina, en Madrid. Tres mujeres con una gran personalidad, de que las que merece la pena conocer la historia de la relación que hay entre este indiferente triángulo. No sólo se dedican a hacer punto, la colada o criar hijos -que también-, sino que el punto y la colada los hacen también empuñando un arma si es preciso, porque arrestos tienen para ello. Sin duda alguna, el primer capítulo es para enmarcar, porque el lector siente que queda atrapado sin remisión a lo largo de los 53 capítulos que conforman esta novela. Un capítulo en el que, impertérrito, asistí a un verdadero duelo al sol -aunque, en esta ocasión, más bien era ya de noche-, porque no perdí ripio de lo que en él acontece, dada la fuerza con la que se relatan las escenas que lo conforman.

En esta ocasión, Ana B. Nieto elige la técnica de los saltos temporales para que se comprenda mejor la historia de la primera persona que hizo el primer fraude piramidal en España, nada menos. Sin embargo, en más de una ocasión me dije para qué leñe se embarca en este berenjenal, si tiene un brutal dominio de los números, como lo demuestra en el diario progresista madrileño Las Novedades, y su esposo, Carlos Montemar, es médico real y gana sus buenos ducados en el Hospital Militar de Madrid. Pero la elección como monarca de España de Amadeo I de Saboya lo cambia todo. No sólo para Baldomera, sino también para su hermana Adela. La historia de Emilia Marquina es paralela a ambas, y sus preocupaciones son otras muy diferentes.

Hijas del diablo tiene un trasfondo histórico muy atractivo, en el que se presencia los desgarradores enfrentamientos en Madrid durante la Contrarrevolución de julio de 1856, entre las tropas sublevadas al mando del general Leopoldo O´Donell y las gubernamentales de Espartero. Un trasfondo histórico en el que la voz narrativa relata todo lo que sucede tras ser elegido Amadeo I de Saboya como rey de España. Un rey a quien maneja su amante Adela Larra, pero con la que también se enfrenta a una buena agarrada, que no tiene desperdicio. Episodios de los que no perdí detalle, no sólo por los hechos relevantes que tienen lugar durante su desarrollo, sino también por cómo son descritos por la voz narrativa, en lo que considero que es una magnífica lección de historia. Episodios en los que, cuando la situación se presta a ello, son contados de forma distendida, e incluso el humor está presente. Episodios en los que el sonido que se escucha sube en decibelios, sobre todo ante la relación pasional entre los dos amantes. Y no. No me olvido de Emilia Marquina. Pero es que a Emilia Marquina es mejor seguirle la pista aislándola de todo el batiburrillo en el que están sumergidas semejantes hermanas. Una Emilia Marquina que lucha contra un episodio vivido en el pasado que la marcó y atormenta ¡Esto es un no parar, doña Ana!.

(Cueva de Zugarramurdi, Navarra)
Ana B. Nieto planifica y desarrolla una novela muy dinámica. Un dinamismo que se refleja no sólo por las localizaciones por las que transitan los personajes, sino también por los elementos de diversos géneros literarios que confieren riqueza a la trama. Una trama con elementos claros de corte policíaco, en donde también salen a relucir episodios oscuros del pasado, situaciones propias de novela romántica, de corte gótico, al igual que estampas costumbristas que ayudan al lector a situarse, sobre todo, en el día a día que se vive en Madrid en aquel entonces. Un Madrid en el que la autora incide en los cambios que muestra la capital del país, por los que empieza a conocerse una ciudad que empieza a modernizarse.

El dinamismo al que me refiero en el párrafo anterior también se percibe en la variedad de localizaciones por las que transitan los personajes, a través de las que se nos muestra la ajetreada vida que llevan. En todas ellas se desarrollan episodios que conforman un complejo puzzle, pero que cobra sentido a medida que se acerca el desenlace. Sevilla, Ginebra, Santander, Zugarramurdi y París forman parte de las subtramas que son un complemento esencial de la principal, y que le confieren una gran consistencia a esta ficción histórica. De todas estas localizaciones atrajo mi atención especial todo lo que sucede en Zugarramurdi, en donde Emilia Marquina protagonizan unos episodios propios del romanticismo bandoleril, pero también recuerdan a lo allí sucedido en los famosos akelarres.

En Hijas del diablo la autora no deja ningún cabo suelto y, para que esto suceda, se sirve de una galería de personajes muy atractiva, a la par que interesantes, con los que conforma un elenco en los que puede decirse que, incluso en determinadas fases de la trama, se produce un efecto dominó. Y es que las situaciones que viven los principales afectan, en un sentido u otro, al devenir que les depara a los secundarios. A lo largo de los 53 capítulos en los que se estructura esta novela se apoya en una serie de personajes fuertes, de carne y hueso, y en los que los sentimientos y las emociones están muy presentes, lo que provoca que haya diálogos en los que se refleja el estado de ánimo que manifiesta cada uno de ellos, sobre todo en situaciones que les afecta de una forma muy directa. Hay una serie de históricos que viven en primera persona los episodios que influyen en el devenir del país, e interactúan con naturalidad con los ficticios. La familia de la protagonista cobra relevancia, sobre todo, durante el breve período como monarca de Amadeo I de Saboya. Período en el que Carlos Montemar es nombrado médico real, y su hermano Francisco -más conocido como Paco-, nombrado a la sazón marqués de Montemar, y encargado de escoltar a España a la reina María Victoria. Pero atraen también atención personajes desconocidos para mí, Ángel Fernández de los Rios - fundador del diario Las Novedades; el torero José Muñoz, más conocido como Pucheta, por su papel en la sangrienta contrarrevolución de 1856, o la presencia de José Zorrilla, al igual que ya sucediera en Luz de Candelas. De los ficticios seguí con interés el papel que desempeña el bandolero conocido como el bandolero apodado Cuervo Rojo, y a dos personajes muy ligados a Emilia Marquina, como Rafael y Víctor.

(Banco Lombard Odier, Ginebra, Suiza)
Para mí, Hijas del diablo es un novelón. La trama es potente, no sólo por el papel que desempeña Baldomera Larra, la hija menor de Mariano José de Larra, la primera persona que hizo una estafa piramidal en España. Está escrita con un ritmo ágil, tiene un estilo narrativo muy directo, pero visual, dada la nitidez que muestran las descripciones que realiza el narrador omnisciente, tanto de personajes como de localizaciones. El lector se encontrará con tres personajes femeninos cuyas vidas están influidas por los hechos históricos de aquel entonces: la Contrarrevolución de 1856 y el reinado de Amadeo I. Hechos que influyen en su papel de mujeres, por lo que se ven obligadas a cubrirse las espaldas igual que lo hacen sus congéneres, lo que conlleva a reflexionar sobre los episodios que protagonizan.






Biografía:





Ana B. Nieto (1978) estudió la carrera de Comunicación Audiovisual, aunque también tiene estudios en Historia del Arte, Bellas Artes y Publicidad, y ha trabajado como profesional en el área audiovisual y en la red. En 2013 debutó como escritora con La huella blanca, novela por la que estuvo nominada a los Premios Hislibris a mejor autora novel en 2014. Fue ésta la primera parte de una trilogía celta, que siguió con Los hijos del caballo (2015) y Las espaldas de la tierra (2021). Autora interdisciplinar, adaptó la serie de televisión española Acacias 39 en Manuela (2016), fue finalista al Premio Mont MarÇal con El club de las 50 palabras (2019). En 2022 escribe y cede un relato, altruistamente, para el libro Voces de Kiev, junto con otros autores, para ayudar a los niños de la guerra de Ucrania, y en 2023 ha quedado finalista en el Premio Minotauro con Proyecto Karón, en su primera incursión en la narrativa futurista y además publica en Edhasa Luz de Candelas, novela histórica salpicada de ingenio y aventuras basada en el personaje de Luis Candelas, en el Madrid del siglo XIX, y ahora nos sorprende con una nueva novela histórica: Hijas del diablo (Edhasa, 2025).



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomadas de la web de Edhasa. Fotografía de la autora tomada de EcuRed.  Imagen de la Quinta del Sordo tomada de Wikipedia. Imagen de las cuevas de Zugarramurdi tomada de la web Turismo Zugarramurdi. Imagen del Banco Lombard Odier tomada de la web del diario Expansión.