viernes, 7 de mayo de 2021

Libros leídos y reseñados en...abril/2021.

 







En este pasado mes de abril han sido un total de 5 los libros leídos y 4 los reseñados.



Los leidos: 





 

            


                                                    
                                                                       

                                                                              




Los reseñados: 



- Y de repente, un extraño, de Yolanda Revuelta

- La inocencia del Padre Brown, de G. K. Chesterton

-Todo a un tiempo, de Sara Mañero Rodicio.

-La llave 104, de Paz Castelló



Avance retos literarios: 


-Reto Autores de la A a la Z (2021): (46%)  (11/24 + 2 opcionales) (1+2 opcionales).

-Reto Leemos 25 autores españoles (2021): (64%)  (16/25) (+3).

-Reto Leemos España provincia a provincia (2021):  (7/52) (añado Cáceres y Cantabria).

-V Edición Reto Nos gustan los clásicos:  (50%)  (4/8)  (+1).




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jueves, 6 de mayo de 2021

La Sinagoga del Agua, de Pablo de Aguilar González.

 










Datos técnicos:


Título: La sinagoga del agua.

Autor: Pablo de Aguilar González.

Editorial: Roca.

1ª edición: Septiembre/2019.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-17305-99-4.

Idioma: Español.

Nº pág.: 320.



Sinopsis:



1391, durante el progromo, los cristianos atacan la sinagoga donde un judío esconde a su hijo David, recién nacido, junto a su hermano.


Época actual (2007), en Úbeda durante unas excavaciones encuentran restos de aquella sinagoga destruida.

El día en que David es arrancado de los brazos de su hermano, nadie es consciente de a cuántas personas y durante cuántos siglos tendría repercusión tal acto.

Seis siglos después, unas obras descubren lo que parece que pudo ser una sinagoga junto a la casa del inquisidor. Dante y Mara van a los Cerros a trabajar en las excavaciones. Poco a poco irán descubriendo por qué aquella sinagoga no fue destruida y cómo aquellas viejas piedras les cambia la vida igual que a sus antiguos habitantes.



Opinión Personal:



Una vez que se termina la lectura de La sinagoga del agua (Roca Editorial/2019), incita a visitar este templo judío sobre cuya historia gira la trama, y de paso conocer la ciudad de Úbeda, Patrimonio de la Humnanidad, pese a que el autor advierte en la nota que precede al cuerpo de la novela que «La sinagoga de esta novela no es la Sinagoga del Agua. Ni Los Cerros es Úbeda. Pero sí hay homenajes a ambas». Y es que por las descripciones que ofrecen las dos voces narrativas, dan una idea de lo que Pablo de Aguilar González siente por él, porque «casi en cada línea, mi pensamiento y mi imaginación volaban hacia ellas». En alguna de las webs en las que se habla sobre La Sinagoga del Agua, la definen como un monumento único, digno de admirar, sensación que se percibe por las descripciones que se hacen tanto en la segunda línea temporal como en la primera, si bien en ésta las descripciones son mucho más concisas, porque entiendo que el autor da preferencia a la interrelación entre los personajes. En este sentido, me atrajo mucho la descripción de las diferentes estancias de la sinagoga, porque Pablo el autor cita el nombre hebreo y  describe los ritos que se celebraban en cada una de ellas,  o de las costumbres propias de su religión.

(Bodega de la Sinagoga del Agua-Úbeda-Jaén)
El escritor albaceteño Pablo de Aguilar González, aunque reside actualmente en Molina de Segura (Murcia), construye en La sinagoga del agua una trama que, en mi modesta opinión, rezuma realismo a lo largo de los 28 capítulos en los que está estructurada. Esta fue la sensación que tuve durante todo el tiempo que estuve sumergido en su lectura,  porque todo lo que se narra en ambas subtramas bien pudo haber sucedido en la realidad. En mi modesta opinión, entiendo que al lector le resultarán muy familiares los episodios que se suceden en torno al descubrimiento de los restos que parecen ser de una sinagoga del siglo XIV mientras se realizaban unas obras en el pueblo ficticio de Los Cerros, por todo lo que significan estos hallazgos, sobre todo si influye en la continuidad o no de la construcción de unos apartamentos turísticos que quieren construir en la actualidad tras derribar unas antiguas casas, cuya ubicación coincide con el hallazgo arqueológico.

La trama de La sinagoga del agua me mantuvo muy entretenido a lo largo de su desarrollo, por el interés que suscitan las vicisitudes que acompañan a los personajes que conforman el elenco de las dos líneas temporales que la conforman. Dos líneas temporales con unos argumentos atractivos, si bien he de reconocer que me sedujeron más los episodios que se desarrollan durante el siglo XV, y que tienen su origen a finales del siglo XIV, tras un progromo en el que los cristianos atacan la sinagoga de Los Cerros. Este es un hecho que marca el destino de dos de los personajes que transitan por sus páginas, durante el cual un judío decide esconder a su hijo David, recién nacido, junto a su hermano Abraham, para que éstos no corran la misma suerte que les espera a quienes están reunidos en este templo. Sin embargo, y pese a lo que acabo de comentar, también destacaría el interés que mostré por determinados episodios que se desarrollan en la primera línea temporal porque, según se sucedían, me decía que las decisiones que toman quienes dirigen y participan en estas obras, y ante semejante descubrimiento, influyen en el destino que le espera a este lugar de culto judaico. Pero también me decía que ambas líneas temporales se complementaban en cierto modo, e incluso sospechaba que alguno de estos personajes guardaban algún tipo de relación con los episodios que tienen lugar en esta ciudad seis siglos atrás, lo que deducía de la información que facilitan las dos voces narrativas en determinadas fases de la trama.

A lo largo de los capítulos se percibe lo que el escritor albaceteño aclara en la Nota del Autor, sobre todo en el especial agradecimiento que hace a la Sinagoga del Agua, «lugar mágico de Úbeda, que me regaló el embrión de esta novela. Un lugar que no me cansaré de recomendar ni de volver a visitar cuando me sea posible». Este agradecimiento indica la admiración que siente por este templo judío y, en mi modesta opinión, diría que queda reflejado en los hechos que se desarrollan, sobre todo, durante la Edad Media en la ciudad ficticia de Los Cerros. Continuando con esta apreciación mía, en esta línea temporal la voz narrativa omnisciente relata unos episodios que no dejan indiferente al lector, sobre todo en todo el procedimiento que tiene lugar en el auto de fe que se celebra en Córdoba, y la incertidumbre que con el paso del tiempo se percibe en David ante las dudas que acumula desde que convive con Francisco, un albañil cristiano. Unos episodios que están descritos con mucha sensibilidad y diría que, tal y como se desarrollan, y por la forma en la que distribuye en los capítulos que se refieren a este acto público, invitan a la reflexión ante lo que en él sucede, por lo que estos duros episodios significan para los personajes afectados por este juicio amparados por la Inquisición

(Mikvéh Sinagoga del Agua-Úbeda-Jaén)

La sinagoga del agua es una novela escrita con un lenguaje sencillo pero cuidado, relatada a través de dos voces narrativas, una en primera persona y otra omnisciente, y cuya lectura tiene un ritmo ágil, lo que es de agradecer cuando una de las dos subtramas es de corte histórico, pese a que en ambas domina la narración frente a los diálogos, sobre todo diría que más en la segunda. Y es que en cada una de ellas se encontrará con episodios muy atractivos, sobre todo los que tienen lugar en la Edad Media, como acabo de comentar en el párrafo anterior, así como la tensión narrativa que se manifiesta en diversas fases de la trama ambientada en la época actual, en la que me encontré con episodios en los que la intriga está muy presente por lo que sucede en torno al narrador en primera persona, así como otros que tienen lugar en torno a un personaje excéntrico, como es Elena, así como la deriva que toman las relaciones entre los personajes

A lo largo de los capítulos el lector se encontrará con un elenco de personajes perfilados con una gran fuerza psicológica, en los que se percibe la tensión permanente que se vive entre la población cristiana de Los Cerros y la judía, tras los edictos que se  publican y lo que para éstos significa su cumplimiento, al mismo tiempo que aumenta la crispación y el rechazo de los cristianos hacia quienes adoran a Adonai, nombre que utilizan por respeto en sustitución de Yavéh. Una tensión que se incrementa con el progromo ya mencionado y otros episodios en los que se incita a la población a atacar la judería en la que están recluidos. Una línea temporal en la que atraen la atención personajes como los ya mencionados Abraham y David, así como Benicia y el padre Tomás, calificador de la Santa Inquisición, sin olvidarme del judío converso José de Los Cerros. Sin embargo, y en mi modesta opinión, quienes transitan por la primera línea temporal tienen un perfil menos desarrollado, porque entiendo que el autor se centra más en las relaciones humanas tras el descubrimiento de lo que pueden restos de una posible sinagoga, si bien Dante, Mara y la excéntrica Elena son los que atraen una mayor atención, pero esto que comento es mejor que lo compruebe quien esté interesado en conocer la historia de La Sinagoga del Agua.


Biografía:



Pablo de Aguilar González (Albacete,1963). Reside actualmente en Molina de Segura (Murcia), donde trabaja como analista y programador de software. Es autor de varios libros y cuentos que le han valido numerosos premios. La sinagoga del agua es su última novela.




Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomadas de la web de Roca Editorial. Imagen de la Bodega de la Sinagoga del Agua, tomada de Wikipedia. Imagen de la mikvéh de la Sinagoga del Agua, tomada de la web Úbeda Idea.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Mayo: Mes de la metaliteratura.

 





Mayo es el mes temático que Laky, la administradora del blog Libros que hay que leer, dedica a la metaliteratura, es decir, el mes de los libros sobre libros, escritores, lectores...

En su entrada explica las bases que se requieren para participar, que son las habituales que pide para los meses temáticos, cuyos libros que correspondan a estos eventos literarios tienen que ser reseñados y publicados entre el 1 y el 31 de mayo y, quienes estén interesados en inscribirse, pueden leerlas en este enlace.

En esta ocasión tengo claros los libros elegidos:


Mendel, el de los libros, de Stefan Zweig, un relato incluido en esta antología de Alba Editorial, Sueños olvidados y otros relatos.

Argumento: Narra la historia de un viejo vendedor ambulante de libros. Judío de nacionalidad rusa, su presencia es tolerada en un Café vienés por su erudición bibliográfica. Ensimismado en su mundo, no percibe los drásticos cambios efectuados a su alrededor, los ocasionados por la I Guerra Mundial. Tras dos años encerrado por ser acusado erróneamente de colaborar con los países enemigos es puesto en libertad, regresando al Café como si nada hubiera ocurrido.  (Ebook. Esta antología tiene 268 pág.).




La bibliotecaria de Auschwitz, de Antonio G. Iturbe. 

Sinopsis: Sobre el fango negro de Auschwitz que todo lo engulle, Fredy Hirsch ha levantado en secreto una escuela. En un lugar donde los libros están prohibidos, la joven Dita esconde bajo su vestido los frágiles volúmenes de la biblioteca pública más pequeña, recóndita y clandestina que haya existido nunca.


En medio del horror, Dita nos da una maravillosa lección de coraje: no se rinde y nunca pierde las ganas de vivir ni de leer porque, incluso en ese terrible campo de exterminio, «abrir un libro es como subirte a un tren que te lleva de vacaciones».


Una emocionante novela basada en hechos reales que rescata del olvido una de las más conmovedoras historias de heroísmo cultural (488 pág., tapa dura con sobrecubierta).


martes, 4 de mayo de 2021

Booktrailer La Facultad, de José Antonio Jiménez-Barbero.

 











 

En esta entrada doy a conocer el Book Trailer de la novela La Facultad (enlace editorial), de José Antonio Jiménez-Barbero, publicada el 1 de marzo de 2021 por Dokusou Ediciones (Agencia Literaria María José de Miguel)

 

 

 Booktrailer: 

 

 


 

 

Sinopsis:


Han transcurrido dos años desde que Augusto Salas y Carmen Reverte esclarecieran una serie de crímenes cometidos en el prestigioso colegio Francisco de Asís. En la actualidad, ya retirados de la Policía, dirigen una exitosa agencia de detectives ubicada en el centro de Murcia. Su rutina se ve alterada cuando reciben el curioso encargo de resolver el asesinato de un famoso catedrático de Psicología.

En esta ocasión, Salas y Reverte deberán adentrarse en el opaco mundo universitario para investigar un extraño crimen aparentemente dormido. Pronto descubrirán que la víctima, Rodrigo Blatt, escondía un turbio pasado en el que se entremezclan tramas de corrupción, sexo y luchas de poder. Pero sus pesquisas podrían haber puesto muy nervioso a alguien de la propia Facultad que desea que la muerte del profesor continúe siendo un misterio, y que no dudará en matar para conseguir su propósito (304 pág., tapa blanda con solapas).

 

Biografía: 



José Antonio Jiménez-Barbero nació en Barcelona en 1975, aunque actualmente reside en Murcia. Tras varios años como agente de policía, y después, enfermero especialista en salud mental, actualmente ejerce como profesor en la Universidad de Murcia. Obtuvo el doctorado en 2013 con una tesis sobre la violencia escolar y los problemas de conducta en adolescentes y dirige varias líneas de investigación sobre el tema. Basadas en la amplia experiencia profesional y académica atesorada a lo largo de esos años, sus obras de ficción abordan la psicología infantil y juvenil desde una visión cruda y realista de su problemática. Obras publicadas: -El niño que no quiso llorar, 2016. Esta novela ha sido traducida al inglés bajo el título The boy who would not weep y al portugués: O menino qui nao quis chorar. -Desventuras de un padre novato, 2016. -Trilogía del psicópata adolescente, 2016-19. -Los viajes de Ariadna, 2017. -El demonio escondido, 2018.

 

 

 

jueves, 29 de abril de 2021

La llave 104, de Paz Castelló.

 











Datos técnicos:



Título: La llave 104.

Autora: Paz Castelló.

Editorial: Umbriel.

1ª edición: Mayo/2019.

Formato: Ebook.

ASIN: B07QKJWHY1.

Idioma: Español.

Nº pág.: 368.



Sinopsis:

 

 

Virgina Rives es una mujer joven, atractiva y con una ambición desmedida, capaz de cualquier cosa con tal de huir de su pasado y reinventarse a sí misma.


Un buen día, aparece en Beniaverd, un pueblo de la costa levantina marcado por la corrupción, y el mundo de la política le abre sus puertas.


Virgina pronto descubre que la ambición es un sentimiento difícil de controlar y que en política los planes nunca salen como una espera, especialmente cuando los intereses los marcan el dinero y el poder.


Las respuestas a casi todas las preguntas están a salvo tras las cerraduras que abre la llave 104... O tal vez no.


 

Opinión Personal:



Conocí a la escritora alicantina Paz Castelló a través de las redes sociales, sobre todo en Facebook. Es una autora con un trato muy cercano con los lectores, lo que es de agradecer, y esto supuso un aliciente para interesarme por su narrativa. Los buenos comentarios y reseñas que leí sobre alguna las obras que publicó hasta la fecha, con el añadido de que fue galardonada con el Premio Literario Letras del Mediterráneo de 2018, que promueve la Diputación de Castellón, por su novela Dieciocho meses y un día, me animaron a leer alguna de sus obras. Me decanté por La llave 104, cuya trama me mantuvo muy entretenido durante todo su desarrollo, y se cumplieron con creces las expectativas que tenía puestas en su lectura.

(Cachorrilla-Cáceres)
En mi modesta opinión,  La llave 104 es un thriller con un claro trasfondo político en el que la intriga y el misterio están muy presentes a lo largo de los 21 capítulos en los que se estructura la trama. Una estructura que Paz Castelló planificó con sumo cuidado para provocar en el lector el efecto deseado, porque en mi caso logró mantenerme en vilo en todo momento, sobre todo en lo que se refiere a la protagonista indiscutible de esta novela, Virginia Rives, sin olvidarme del relato epistolar que fluye paralelo a los capítulos que la conforman, protagonizado por Carmen Expósito, y que desde un principio hizo que me preguntara qué relación podía haber entre ambos personajes femeninos. Una relación que se desvelará a medida que se acerca el desenlace e incrementa el interés del lector por lo que éste pueda depararle. Un desenlace que me gustó mucho, porque la autora consigue que la incertidumbre persista de tal forma que logra mantenerla hasta el último párrafo, tal y como se suceden los episodios finales, en el que incluso el lector se encontrará con giros que incrementan su atención.

La escritora alicantina planifica y desarrolla una trama en la que la ambición desmedida está muy presente, aunque no sólo la codicia se percibe en Virginia Rives, como adelanta la sinopsis. A lo largo de los capítulos la autora refleja el lado más oscuro de la res publica, al que se suman personajes que ven en ella una clara oportunidad de obtener pingües beneficios al participar en concesiones oficiales, aun a sabiendas de que pueden cometer actos jurídicos ilegales. Pero no sólo es Virginia Rives quien tiene una ambición desmedida, sino que el lector podrá comprobar cómo hay otros personajes secundarios que también quieren medrar sin importarles de dónde procedan los caudales que los enriquecen. A través de sus actuaciones, se percibe una clara denuncia social hacia quienes no dudan en incumplir la normativa que están obligados a acatar, por el cargo que ocupan al ser elegidos como representantes de la ciudadanía, y tienen a la corrupción por bandera. Pero también se plasma a lo largo de los capítulos la cara más cruel del ser humano, porque en estos casos uno se pregunta hasta dónde es capaz de llegar una persona para actuar con saña con sus semejantes, o amedrentar al prójimo de tal forma que su vida pueda dar un gran vuelco. En el primer tramo de la novela se describen unas escenas duras y sobrecogedoras, diría que muy cercanas al tremendismo, aunque a lo largo de los capítulos el costumbrismo y el realismo están también muy presentes, porque las dos voces narrativas relatan unos hechos que bien pudieron haber ocurrido en la realidad.

(Bugarach-Francia)
Paz Castelló supo cómo dosificar la información a lo largo de los capítulos para que el interés del lector no decayera y se pregunte qué más sorpresas le esperarían, con el añadido de que los interrogantes se acumulan ante el carrusel de episodios que se suceden, a medida que el desenlace se percibe más cercano. En este sentido, el interés se ve incrementado por el dinamismo que se refleja en los últimos capítulos, en los que se relatan escenas que tienen lugar en los diferentes escenarios que marcarán el futuro de los personajes que más peso tienen en la novela. La llave 104 comienza con las primeras páginas del diario al que ya me referí en el segundo párrafo de esta reseña, escrito en 2010 y redactado desde Bugarach, en Francia. Este relato trascurre paralelo a una historia que cuenta la voz narrativa omnisciente, y que se desarrolla entre un pequeño pueblo de Cáceres, Cachorrilla, y Beniaverd, un pueblo ficticio de la costa levantina marcado por la corrupción, en donde un buen día aparece Virginia Rives, a quien el mundo de la política le abre sus puertas. Me gustó mucho la ambientación de la novela, tanto en las escenas que se desarrollan en los primeros capítulos en Cachorrilla, como las descripciones que se realizan de Beniaverd, pese a que entiendo que es un pueblo ficticio. Pese a lo que acabo de comentar, en todo momento tuve la sensación de que era una población más de la costa levantina, cuyos habitantes vieron cómo se modificaba su trazado urbanístico, porque pasa de tener la actividad pesquera como principal industria a convertirse en un núcleo turístico, en cuyo cambio influyó mucho la burbuja inmobiliaria. En lo que a Cachorrilla se refiere, no deja indiferente las escenas que tienen lugar en la granja de la familia que encabeza Dionisio Iruretagoyena, el maltrato tanto físico como psicológico que ejerce sobre sus miembros, así como su particular forma de interpretar la Biblia.

La llave 104 es una novela bien escrita, narrada con un estilo diría que muy directo, en el que la voz omnisciente no se anda con rodeos a la hora de describir las escenas que se desarrollan a lo largo de los 21 capítulos en los que se estructura. Unas escenas que, sin embargo, son descritas con mucha sensibilidad, incluso aquellas en las que predominan los episodios crudos y escabrosos, pero sin caer en el sensacionalismo. Una narración que me resultó muy fluida, e incluso diría que trepidante en determinadas fases, pese a que domina la narración frente al diálogo. Esta sensación narrativa me duró prácticamente durante toda la lectura, y diría que se incrementaba sobre todo en aquellas escenas en las que me encontraba con situaciones en las que está muy presente la tensión narrativa, con el añadido de unos diálogos en los que saltan chispas, sobre todo en el tramo final. La línea argumental epistolar me resultó una lectura más pausada y reflexiva, porque su autora muestra su parecer a lo largo de las páginas sobre los episodios que le llevaron a tomar la decisión que declara en las líneas iniciales del mismo. A lo largo de los capítulos el lector se encuentra con unos personajes diría que estereotipados, perfilados de tal forma que parecen cobrar vida propia; como nos gusta decir en estos casos, semejan ser de carne y hueso. Entre ellos, sobresale la figura de Virginia Rives, a quien la sinopsis define como una mujer joven, atractiva y una ambición desmedida, y con la que es muy difícil empatizar, por la evolución que muestra a lo largo de los capítulos, marcada por maltrato que sufrió su familia, flanqueada por otros personajes secundarios que desempeñan un papel trascendental en la trama. Paz Castelló dosifica la información a lo largo del desarrollo de la trama, con el aliciente de que la reparte entre las dos historias que la conforman y se complementan, pero que al mismo tiempo logran que mantenga la intriga por el desarrollo de cada una de ellas. En este sentido, diría que me encontré con una trama de corte clásico, porque el lector recibe una información más directa que los personajes sobre lo que sucede a lo largo de los capítulos, por lo que juega con una cierta ventaja con respecto a los personajes, quienes en determinadas fases desconocen las situaciones a las que se tienen que enfrentar.


Biografía:


Paz Castelló (Alicante, 1970) Licenciada en Derecho, cuenta con una dilatada carrera profesional en el sector de la comunicación. Ha trabajado para la Cadena SER, Onda Cero, Ràdio 9, así como para instituciones públicas y empresas privadas como Responsable de Prensa y Relaciones Externas. Escribe desde niña. En 2009 decidió publicar sus textos a través de su web www.pazcastello.com . A partir de ese momento sus letras llegaron a todos los rincones del mundo, convirtiéndose en virales. Es autora de la novela “La muerte del 9” (2013). Sus obras no escapan a una profunda visión crítica del mundo, desarrollada a lo largo de los años por su labor periodística, y mantienen un perfecto equilibrio entre misterio y sensibilidad.


 

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de Amazon. Fotografía de Paz Castelló tomada de Wikipedia. Imagen de Cachorrilla, en Cáceres, tomada de la web Club del Jamón Ibérico. Imagen de Bugarach tomada de Wikipedia.






viernes, 23 de abril de 2021

Todo a un tiempo, de Sara Mañero Rodicio.

 

 


 





 

 

 

 

 

Datos técnicos:



Título: Todo a un tiempo.

Autora: Sara Mañero Rodicio.

Editorial: Verbum.

1ª edición: Marzo/2020.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-13337-120-7.

Idioma: Español.

Nº pág.: 220.



Sinopsis:



El inspector García debe esclarecer el robo del volumen central de un códice del Dioscórides, un tratado de botánica farmacéutica transmitido desde la Antigüedad. Al intuir que en los volúmenes no sustraídos de la obra podría encontrarse la clave del enigmático robo, contrata los servicios de Inés, una joven historiadora. A partir de esta situación, y mientras la lluvia insiste hasta casi convertirse en personaje de la narración, el relato despliega una vibrante polifonía donde se entrecruzan las vivencias de Juan e Inés con los avatares sufridos por el manuscrito, pues ese Dioscórides guarda las huellas, para quien sepa mirar, de las manos de sus amanuenses. Una saga de mujeres fuertes atestigua el entendimiento y los conflictos, de desastrosas consecuencias, entre las tres comunidades que tanto tiempo habitaron la piel de toro, al tiempo que la incursión de los protagonistas en el pasado los aboca a afrontar su propia realidad.




Opinión Personal:




Todo a un tiempo es la cuarta novela que leo de la escritora madrileña afincada en tierras levantinas, Sara Mañero. Mi contacto con su narrativa queda marcado por las segundas oportunidades, porque en un principio decidí abandonar durante un tiempo la lectura de la que fue la primera obra que leí de su autoría, El sueño del árbol. No me equivoqué al retomarla, porque en su momento me dije que me daba la impresión de que me estaba perdiendo una buena historia. Estas dudas iniciales se convirtieron en una confianza absoluta e innegable a medida que se publicaron sus siguientes trabajos literarios, por la calidad que atesoran, la elección de temas y personajes atractivos, así como la labor de documentación que se percibe en cada una de ellas. Sin duda alguna, cada una de ellas provoca el efecto de que el lector sienta que realiza un viaje literario a la época en la que se desarrolla la trama, en la que se siente un personaje más, al estar muy pendiente de todo lo que hacen y dicen quienes desfilan por sus páginas, así como del ambiente espacio temporal que les rodea, con el aliciente de que las conversaciones que mantienen avivan esa sensación virtual en la que se sumerge.

(Cuesta de Moyano-Madrid)
Lo que acabo de comentar en el párrafo anterior está refrendado por la trama que planifica y desarrolla en Todo a un tiempo. Me atrevo a decir que el lector se encuentra con una historia que tiene ciertos paralelismos con la novela en la que el principal protagonista es el Inca Garcilaso, Del sol llegaron sombras, si bien en esta ocasión parte de una historia desarrollada en la actualidad, pero que se sumerge en tiempos pretéritos. Y es que las investigaciones que se llevan a cabo para esclarecer el robo del volumen central de un códice de Dioscórides, como adelanta la sinopsis, el inspector García y su colaboradora externa, Inés Márquez, descubren una estirpe de mujeres de la que se quedan prendados, tanto por los trabajos amanuenses que realizan como por la pasión que sienten por su oficio. Los dos protagonistas son conscientes de que los testimonios de estas mujeres fuertes pueden aportarles pistas sobre el origen del robo, de las que se puede obtener información que oriente al inspector para descubrir al posible culpable o culpables del mismo, a medida que avanzan sus investigaciones policiales.

Me ha gustado mucho la estructura de la trama y cómo la autora entreteje los diversos hilos que la conforman para que las investigaciones que se realizan conduzcan a un desenlace que mantenga en vilo al lector consciente de que, con el paso de los capítulos, se sentirá cada vez más atraído ante la sensación de intriga provocada tanto por los descubrimientos que se realizan en torno al contenido del volumen del códice robado como por las pesquisas propias del caso. Un desenlace que, sin duda alguna, sorprenderá al lector, pero que tengo muy claro que es un gran atractivo precisamente por el efecto que provoca, y un magnífico colofón a una historia, cuyo interés no decae a lo largo de los catorce capítulos que la constituyen.

(Dioscórides)
Todo a un tiempo es una historia de personajes, aunque la ambientación espacio temporal también tiene un gran atractivo, pese a que las localizaciones por las que se mueven están descritas de tal forma que no opacan la labor ni la presencia de éstos. El lector se siente seducido tanto por las localizaciones que describe el narrador omnisciente para referirse al pasado del inspector, como por las que traza su colaboradora externa en los episodios en los que relata la historia de la saga de mujeres por las que se siente muy atraída, porque le sorprende la labor que realizan en el siglo XI. Se familiarizará con ellos sobre todo por su forma de ser y actuar, y las reflexiones que vierten los dos protagonistas sobre las investigaciones que realizan, así como las sospechas y dudas que les surgen conforme avanzan en ellas, sin olvidarse del lado más personal del ambos. Unas voces narrativas que se alternan y diría que complementan porque entre ambas construyen el rompecabezas que se forma en torno a todo lo relacionado con el robo del volumen central del códice robado. Una historia de personajes en la que cobra protagonismo la mujer, sobre todo en lo que se refiere a labor que realiza la estirpe a la que se refiere la sinopsis, y los episodios que les toca vivir en el siglo XI por su origen hebreo. Aunque también el papel de Inés como colaboradora externa cobra importancia a medida que se suceden los capítulos, al igual que el interés que muestra ante los descubrimientos que realiza como paleógrafa en el análisis de los otros dos volúmenes que conforman el códice.

Todo a un tiempo es una novela estructurada en catorce capítulos alternos, en las que las dos voces narrativas facilitan información sobre la investigación que lleva a cabo el inspector García, y en la que solicita colaboración externa a la paleógrafa Inés Márquez. Disfruté mucho con la lectura de Todo a un tiempo, pese a que el ritmo de lectura me resultó más bien pausado, en el que domina la narración frente a los diálogos, pero con la prosa impecable clara y cautivadora. Quizás yo mismo provoqué esa lentitud, porque me decía que, tal y como se sucedían los capítulos, podía perderme alguna información que me descentrara del proceso de investigación que siguen los dos protagonistas. Quizás también influyeron los dos períodos históricos que atrajeron mi atención, tanto en lo que se refiere a la época que describe el narrador omnisciente sobre el pasado del inspector en el barrio de chabolas en el que el inspector se crió y se forjó un futuro diferente al que le esperaba, y lo que sucede en el siglo XI en torno a la estirpe de mujeres mencionada en la sinopsis. Como ya es habitual en las subtramas históricas de sus novelas, Sara Mañero les confiere el realismo que la caracteriza, porque en ambas adapta las voces narrativas al lenguaje que ayuda a que uno acompañe a los personajes que transitan por esas dos líneas temporales. Y así es como el lector se familiariza y no le resultan indiferentes personajes como el padre Froilán o don Joaquín, por un lado, y Liora, Raquel y Lea, por otro, sin olvidarme de Isska. Ya en la época actual me atrajeron la atención Ramírez, quien supervisa todo lo relacionado con los volúmenes que Santiago Manzanares tiene en su valiosa biblioteca, al igual que el profesor Dávila, por el papel que desempeña en determinados momentos y que influye en las investigaciones que se realizan sobre el contenido del códice. Todo ello amparado por el valor simbólico que tiene la lluvia, porque está presente a lo largo de los capítulos, sirve como nexo entre los dos protagonistas y las voces narrativas aprovechan su presencia en determinados episodios para que afloren recuerdos de un pasado reciente.


Biografía:


Sara Mañero es Licenciada en Filología Inglesa y Doctora en Filología Hispánica. Alfonso Martínez de Toledo ha centrado sus estudios y publicaciones académicas desde su tesis doctoral, “El Arcipreste de Talavera de Alfonso Martínez de Toledo”, galardonada por la RAE con el premio “Fernández Abril”. Como traductora cuenta con publicaciones de textos dramáticos y poéticos, así como adaptaciones teatrales.

En el campo de la narrativa ha publicado cuatro novelas y diversos relatos: Mientras sorprendan los días (Ed. Hades) supone una incursión en la vida de tres personajes a lo largo de una jornada en la que sus destinos se entremezclan; El sueño del árbol (Ed. Verbum) (reseña) explora la historia reciente de Filipinas a través de los ojos de un joven gallego, cuya vida queda marcada por su experiencia en las islas; Atrapando la luz (Ed. Verbum) (reseña) rinde homenaje a las mujeres que se anticiparon a su tiempo, así como al mundo de la fotografía, en el contexto cambiante de las primeras décadas del siglo XX; en Del sol llegaron sombras (reseña) se evoca la conquista de Perú a través de los ojos del Inca Garcilaso, mientras se investiga la desaparición de una emigrante peruana en el Madrid actual.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomados de la web de la editorial Verbum. Imagen de la Cuesta de Moyano, en Madid, tomada de la web Madrid Low Cost. Imagen de Dioscórides tomada de Wikipedia.





martes, 20 de abril de 2021

La inocencia del padre Brown, de G. K. Chesterton.

 












Datos técnicos:



Título: La inocencia del padre Brown.

Título original: Innocence of Father Brown.

1ª edición: Enero/2017.

Edición original: 1911.

Traducción: Alfonso Reyes.

Editorial: Ediciones Encuentro.

Formato: Ebook.

ASIN: B01MS5MXRH.

Idioma: Español.

Nº pág.: 925 (Este volumen incluye los 5 recopilatorios de relatos

                         protagonizados por el padre Brown y otros 5 relatos

                        sueltos).



Sinopsis:


El conjunto de los relatos del padre Brown, escrito a lo largo de más de veinte años, constituye quizá la obra más popular de Chesterton.

El simpático cura-detective que los protagoniza resuelve en ellos, armado únicamente con su paraguas, su inocencia y su sabiduría, intrincados casos gracias a un conocimiento sencillo a la par que profundo de la naturaleza humana.

Frente a la destrucción sistemática de la razón, propia del escepticismo y el relativismo de la Europa de inicios del siglo XX, Chesterton crea este singular personaje --basado en su amigo el sacerdote irlandés John O'Connor y que es ya parte del imaginario de la cultura inglesa junto a otras figuras detectivescas como Sherlock Holmes o Hercules Poirot-- para mostrar que sólo una mirada sincera y que reconozca el misterio que la realidad encierra es capaz de salvaguardar la razó



Opinión Personal:



El padre Brown, el mítico y peculiar sacerdote y detective —el Reverendo J. Brown, de la iglesia de San Francisco Javier, en Camberwell—, era uno de los clásicos del género de quien todavía no había leído ninguna de las historias que protagoniza. Los relatos se agrupan en cinco libros, siendo La inocencia del padre Brown el que encabeza este volumen (compuesto por doce relatos), con fecha de publicación original en 1911, y sobre el que hoy comparto mis impresiones. En el primer relato, La cruz azul, el lector se encontrará con descripciones del protagonista que le ayudan a hacerse una clara idea de cómo es este personaje, incrementadas con otras características que ofrece el narrador omnisciente de una forma puntual en otros posteriores, y aprovecha determinadas situaciones para ofrecer una visión más bien cómica de este sacerdote católico que también ejerce como investigador. En un principio me preguntaba si este simpático sabueso estaría preparado para enfrentarse al lado más ruin y oscuro del ser humano, dada la primera impresión que causa en sus primeras investigaciones. Para responder a la pregunta que me planteo en un principio, G. K. Chesterton es consciente de que lo dota de las armas que más le favorecen: un enorme paraguas, su inocencia y su sabiduría, que esconde tras una ingenuidad aparente. Sus rasgos fuertes son, sin duda alguna, la perspicacia que lo caracteriza y su capacidad deductiva — diría que al estilo Sherlock Holmes—, por lo que parece mostrarse superior sobre los demás, sin él pretenderlo, por las deducciones a las que llega para resolver algunos casos, por muy complejos e inexplicables que parezcan.

(Puente de Wenstminster-Londres)
En La inocencia del padre Brown, el protagonista comparte sus investigaciones con otro personaje al que hay que tener muy en cuenta, como es el sr. Hercule Flambeau, dedicado ahora a los mismos menesteres que el sacerdote católico, una vez que se retiró de su antigua profesión de delincuente. Sin duda alguna, La cruz azul es un relato muy atractivo, en el escritor británico presenta a ambos personajes, y en el que el lector se encontrará con algunas escenas que semejan un tanto surrealistas, pero que tienen una explicación a medida que se acerca el desenlace. Flambeau acompañará al padre Brown en los tres siguientes relatos, si bien en todos ellos uno y otro están en distintos bandos de la legalidad.

El padre Brown es un detective carismático, porque atrae la atención de los demás personajes tanto por su presencia — es muy difícil que pase desapercibida—, como la forma de resolver los casos que investiga, en la que de un modo u otro tiene en cuenta su visión como religioso, utilizando en ocasiones la parábola como método didáctico ante sus interlocutores, y sorprendiéndolos con otra arma que nunca le falla, como es la perspicacia, sin olvidarme de su capacidad deductiva, porque en más de una ocasión los dejará descolocados a la hora de explicar las conclusiones a las que llegó para resolverlo, dada la complejidad de algunos. Tal y como lo presenta la voz narrativa, en un principio da a entender que su presencia no impondrá autoridad alguna a quienes requieran su servicio y se encuentren ante ellos con un personaje descrito que semeja ingenuo y con unas formas de actuar más bien cómicas. Sin embargo, a medida que se sucedían los casos que investiga, cada vez  estaba más convencido de que al padre Brown poco le importaba que se le describiera de esa índole, a las que suplía con otras cualidades que sin duda alguna sabía explotar para ganarse el respeto, la atención y diría que la admiración de sus semejantes, pese a las impresiones iniciales que se tienen sobre él. Esto que acabo de comentar se resalta sobre todo en aquellos relatos en los que tan llamativa pareja atrae la atención del lector desde las escenas iniciales, y que sirven como entrada al caso que tienen que resolver en esa historia, como el de El ojo de Apolo.

(Parque de Hampstead-Londres)
En mi modesta opinión, los misterios que resuelve el padre Brown son de corte clásico, en los que el lector se encontrará con tramas en las que nada es lo que parece a la hora de descubrir al culpable de turno. El lector se dará cuenta de que en cada uno de ellos se encuentra con giros que juegan con quienes intentan averiguar el desenlace de la investigación, y que resultan muy atractivos sobre todo si dan al traste con las suposiciones iniciales, porque se presentía que muy poco había que investigar. En este caso es cuando la perspicacia y capacidad deductiva del cura-detective entra en escena, sobre todo en aquellos relatos que parecían tener una explicación sobrenatural o irracional. Y es que pese a la fe que el protagonista muestra sobre su religión impone una explicación lógica que guarda relación con el sentido común y la realidad que le rodea.

Me gustó mucho la ambientación que me encontré en cada uno de ellos, no solo en lo que a las localizaciones geográficas se refieren, sino porque G. K. Chesterton también ofrece un fiel reflejo de la sociedad y costumbres de la época. En este sentido, diría que quedan perfectamente reflejados las relaciones entre los estamentos sociales, como el trato entre los miembros de las clases más altas y de quienes están a su servicio, en los que la lealtad está muy presente, pero también las diferencias que puede haber entre los miembros de una familia a la hora de velar por sus intereses. También me atrajeron las alusiones literarias y su encaje en los relatos que utiliza el autor para ello, como en el que lleva por título El hombre invisible, que en cierto modo entiendo como un guiño a H. G. Wells, de quien era amigo; Las estrellas errantes, en el que se hace referencia a Dickens; menciona a Poe en el relato La cruz azul citando su paradoja la prudencia debiera contar siempre con lo imprevisto, o a Shakespeare, en El jardín secreto, con una cita a Lady Macbeth.

La inocencia del padre Brown es un libro de relatos con un ritmo de lectura que se me hizo más bien pausado, pero absorbente. El lector se queda prendado de la singular pareja que forman el padre Brown y Hercule Flambeau, tanto por los rasgos físicos de ambos personajes, como por la forma que tiene cada uno de ellos de comprender los casos que investiga el sacerdote católico, lo que supone un buen complemento para resolverlos, algunos incluso de una dificultad muy compleja, porque parecen más una obra sobrenatural que mundana, caso del relato titulado El martillo de Dios. No quería terminar esta reseña sin hacer mención a un relato que me atrajo, La muestra de la espada rota, porque entiendo que tiene un trasfondo histórico, en el que habla del general sir Arthur Saint Claire.



Biografía:


G. K. Chesterton (Londres 1874 – Beaconsfield 1936), fue un literato y polemista inglés convertido en 1922 al catolicismo. Abandonó sus estudios de arte para dedicarse al periodismo. Comenzó escribiendo poesía y ensayos críticos sobre diversos escritores británicos, pero la fama y el reconocimiento internacional le llegaron con sus novelas y relatos, obras llenas de imaginación, sentido del humor y hábil manejo lingüístico, como El hombre que fue jueves, El Napoleón de Notting Hill, La esfera y la cruz o los celebérrimos relatos del padre Brown. Escribió además dos extraordinarias biografías de santo Tomás de Aquino y san Francisco de Asís, esta última publicada en castellano por Ediciones Encuentro.


Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía y fotografía de G. K. Chesterton tomadas de la web de Ediciones Encuentro. Imagen del Puente de Wenstmister, tomada de la web La Guía de Viaje. Imagen del parque Hampstead, tomada de Wikipedia Commonds.