miércoles, 22 de enero de 2020

Fuego amigo, de Begoña Elorrieta.





















Datos técnicos:


Título: Fuego amigo.
Autora: Begoña Elorrieta.
Editorial: Txertoa.
1ª edición: noviembre/2019.
Encuadernación: tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-7148-633-2.
Idioma: español.
Nº pág.: 264.



Sinopsis:


Nochebuena de 1937. El joven Santos Lastagarai regresa a casa de la guerra por segunda vez. Ha luchado en el ejército vasco, donde ha conocido los horrores de Legutiano, Gernika, Saibigain o Sollube, y después, contra su voluntad, ha sido reclutado como soldado por los sublevados. Tras escapar de la cruenta batalla de Teruel, llega a Lastasaku, el caserío familiar, donde su hermana Eufemi y su padre sobreviven y resisten como pueden en un Bermeo tomado por las tropas franquistas. Eufemi, joven depositaria de la tradición de las mujeres de la casa, será la única persona que pueda ayudar a Santos en ese momento decisivo.


Opinión Personal:


Cuando leí algún comentario en las redes sociales sobre la ópera prima de Begoña Elorrieta (Bilbao, 1959) Fuego amigo, me dije que era una novela que tenía que leer, sí o sí. Ya comenté en más de una ocasión que me atraen mucho las obras cuyas tramas giran en torno a la Guerra Civil Española, aunque tampoco me olvido de las que tienen como trasfondo las dos guerras mundiales, tanto por lo que significó la barbarie del Holocausto, como por los episodios que tuvieron lugar en las cruentas batallas que tuvieron lugar en la llamada Guerra de Trincheras. Sin duda alguna fue una certera corazonada la decisión de afrontar la lectura de la novela que hoy reseño, porque cuando la terminé tuve la sensación de que había disfrutado de una magnífica historia, bien escrita y mejor contada, con el añadido de que la escritora bilbaina ficciona hechos históricos que tuvieron lugar durante este conflicto fratricida en Vizcaya, por lo que supongo que algunos de los episodios que relatan los dos narradores les resultarán desconocidos a la mayoría de los lectores. Raro es el año en el que no menciono el descubrimiento de algún escritor o escritora que hay que tener muy en cuenta por su buen hacer literario, y tengo muy claro que Begoña Elorrieta pasa a formar parte de esta lista.
(Combate cabo Machichaco)
Begoña Elorrieta estructura Fuego amigo de tal forma que mantiene al lector atento a lo que sucede en cada uno de los diecinueve capítulos que conforman la novela, porque se encontrará con episodios que atraerán su atención en cada uno de ellos, y con escenas en las que se producen giros que redoblan el interés por los hechos que se suceden hasta el desenlace. A lo que acabo de comentar hay que añadir el que la trama empieza por el final, por lo que uno ya siente interés por saber lo que le sucedió al joven Santos Lastagarai desde que regresa a casa por segunda vez, tras escapar de la cruenta batalla de Teruel. Aunque supongo que, como le pasaría a la mayoría de quienes ya leyeron esta novela, me resultó inesperada la opción que eligió la autora para que el lector conociera cómo enlazaba los episodios protagonizados por Santos con el desenlace por el que comienza la novela. Sin embargo, pese a lo comentado, esta opción me gustó mucho por el desarrollo de las escenas que la conforman. En mi modesta opinión, la escritora bilbaína acierta con la estructura de la novela, no solo por el inicio de la misma, sino también por las voces narrativas que emplea. Entiendo que de esta forma el lector tiene una información más completa de todo lo que sucede en Bermeo en 1937. Y es que Santos relata los episodios que vivió tras su participación directa en la guerra civil, y el narrador omnisciente cuenta al lector los episodios que el protagonista no vivió durante ese año mientras él estaba en el frente.

Buscando información sobre esta novela, me encuentro con una interesante entrevista que le hacen a su autora en Onda Vasca, en la que comenta los motivos que le llevaron a escribirla, y la intrahistoria que la rodea. Esta entrevista muestra que Begoña Elorrieta realizó una ardua labor de documentación para plasmar a lo largo del desarrollo de la trama lo sucedido en Bermeo durante la llamada Campaña u Ofensiva de Vizcaya, para que el lector tuviera información de batallas poco conocidas que enfrentaron a los contendientes en esta provincia vasca, y otros episodios que se desarrollaron en Bermeo durante este período. A lo largo de los capítulos que conforman la novela el lector recibe información sobre la labor que tenían los mensajeros en la Guerra Civil Española, labor a la que se presentó Santos como voluntario. Aunque también los narradores informarán sobre las misiones que lleva a cabo la Resistencia, el destino que les esperaba a los niños huérfanos de padres vivos que llevaban a Bermeo o las funciones para las que fueron reconvertidos los bous vascos, como lo podrá comprobar el lector en la Batalla del cabo Machichaco.

Fuego amigo es una novela de personajes y de historias cruzadas. El lector se encuentra a lo largo de los capítulos con un elenco construido con mucha fuerza, y que en todo momento me dio la sensación de que cobraban vida propia, tal y como actuaban cada uno de ellos. No me olvido de los rasgos psicológicos que los definen, ni de sus convicciones, por lo que el lector presencia cómo se van posicionando a medida que la guerra civil es un hecho, desde el momento en el que el general Mola declara el estado de guerra el 19 de julio de 1936. Como siempre decimos en estos casos, el lector se encuentra con personajes de carne y hueso, que, tal y como son perfilados por la autora, bien pudieron haber tomado parte real en ese cruento conflicto fratricida. Antes de pasar a comentar mis impresiones sobre el elenco de personajes que conforma la novela, quería resaltar la figura de Eufemi, porque entiendo que le da mucho juego a la novela, por las peculiaridades que la definen, lo que le confiere a la trama un plus de interés, e incluso diría que un toque un tanto especial. Estoy seguro que los lectores no tardarán en empatizar con la hermana menor de Santos.
(Puerto de Bermeo-Vizcaya)
Begoña Elorrieta familiariza al lector, sobre todo, con los miembros del caserío Lastasaku, próximo a Bermeo, en donde viven los ya mencionados Santos y Eufemi junto con Martín, su padre. A Santos lo irá conociendo el lector a lo largo de los capítulos que relata en primera persona. Eufemi, como ya comenté en el segundo párrafo de esta novela, es el personaje que más me gustó, por las peculiaridades que la definen: es la descendiente de una estirpe de sanadoras, cuya labor es tenida en cuenta incluso por los propios boticarios de la zona, a la hora de consultarle la preparación de determinadas fórmulas magistrales, porque saben que su efecto beneficia a la salud de los pacientes. Martín también desempeña un papel crucial en la novela, aunque es mejor que lo descubra el lector porque su carácter y forma de actuar ante los vecinos de Bermeo se presta para realizar esa labor. Al igual que Faustino, hermano de leche de Martín, que lo trataba como si fuera de su propia sangre, y conservarán la buena relación que tienen, pese al estallido de la guerra civil. Si bien las desavenencias entre ellos serán cada vez más frecuentes, hasta el punto de que se resentirá su relación. Otros personajes más secundarios, aunque tendrán tendrán un papel decisivo en el desenlace de la novela son el falangista Práxedes Sagaseta, o Pilar, una de las responsables del Auxilio Social, a cuyas órdenes trabajará Eufemi. Quizás el lector se preguntará que pinta Eufemi trabajando codo con codo con quienes se encargarían de adoctrinar a la población de Bermeo, tras la ocupación de esta población por las tropas franquistas, aunque no tardará en comprender su labor desde que se fijan en ella porque conocen sus dotes como enfermera. El caserío Lastasaku es un personaje más de la novela, al que describirá Martín con detalle en una de las escenas, pero del que también conoceremos su interior por las descripciones de sus moradores y los narradores. El caserío, al estar un tanto aislado de Bermeo, parecía vivir ajeno a la guerra civil, porque sus habitantes procuraban realizar las labores propias de su día a día, pese a que veían limitados los recursos habituales, a consecuencia del conflicto bélico, y a la llegada de dos Flechas Negras que se instalarán en él, tras mediación de Faustino.

Me ha gustado el estilo narrativo de Begoña Elorrieta. Lo encontré muy directo y efectivo, por lo que ambos narradores no se andan con rodeos a la hora de relatar los episodios, sobre todo el omnisciente. Esa efectividad narrativa hace que las escenas que se describen surtan el efecto deseado en el lector: desde el relato de los episodios posteriores a los combates, los preparativos que se realizan ante una movilización inminente de tropas para enfrentarse al enemigo, las escenas que protagonizan las escuadrillas de aviones que sobrevuelan los cielos vizcaínos y mantienen en vilo a la población o los efectos devastadores que producen los bombardeos de la aviación enemiga. Pero también describe las escenas crudas y espeluznantes con un gran respeto, huyendo de cualquier sensacionalismo gratuito. Otro tanto ocurre con las escenas que tienen lugar en Bermeo tras su ocupación por los sublevados, y las relaciones que estos mantienen con quienes consideran afines a la República o creen que son nacionalistas, y las atroces represalias de las que fueron víctimas. Me gustaron mucho las descripciones costumbristas en las que, pese a ser tiempo de guerra, los bermeotarras procuraban mantener sus costumbres, relatadas sobre todo por el narrador omnisciente en varias escenas de la novela, en las que se incluye el euskera en términos que emplean y en alguna conversación puntual, con la respectiva nota de la autora al final de la página correspondiente para que el lector tenga constancia de su traducción. No me olvido de los rituales ancestrales y alusiones mitológicas, que también están presentes, y de algunos episodios de ocio que protagonizan los soldados republicanos, cuando se les presenta la oportunidad para ello, porque son conscientes de que la muerte les puede visitar en cualquier momento. El estilo directo y efectivo que menciono al comienzo de este párrafo me ayudó a que el ritmo narrativo se me hiciera fluido, pese a que predomina la narración frente a los diálogos, aunque estos son muy vivos en la mayoría de las conversaciones que se mantienen a lo largo de los capítulos, sobre todo en los episodios en los que la tensión narrativa está muy presente. Sin duda alguna, Fuero amigo es una lectura que atrae el interés de los lectores que frecuentan novelas ambientadas en períodos bélicos, y sorprenderá al lector por el buen hacer literario de la autora, pese a ser su ópera prima.


Biografía:


Begoña Elorrieta nació en Bilbao, en 1959. Es graduada en Ingeniería Informática. Su pasión por la literatura la ha acompañado siempre, pero ha sido en los últimos años cuando ha empezado a cultivarla con más dedicación. Prueba de ellos son los premios que ha obtenido en el Certamen de Cuentos Antonio Trueba, que ha ganado en 2014, 2015 y 2017.
En 2015 obtuvo también el galardón de la Compañía de Gargantúa y fue finalista en el Premio de Relatos Cortos de Humor "Ella y el abanico". En 2019 ha publicado el libro ilustrado "Gigantes/ Erraldoiak/Giants", editado por la Diputación de Bizkaia, "Fuego amigo" es su primera no



Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de la editorial. Imagen de la Batalla del Cabo Machichaco, tomada de la web La marina de guerra auxiliar de Euskadi. Imagen del puerto de Bermeo, tomada de la web Euskadiko Kirol Portuak. Fotografía de la autora, tomada de Ivoox.com.

jueves, 16 de enero de 2020

No digas nada, de Jon Arretxe.





















Datos técnicos:


Título: No digas nada.
Título original: Ez erron deus.
Traducción: Cristina Fernández.
Editorial: Erein.
Primera edición: abril/2019.
Encuadernación: rústica con solapas.
ISBN: 978-84-9109-464-7.
Idioma: español.
Nº pág.: 176.



Sinopsis:

El nuevo supervisor de las cámaras de la Pequeña África de San Francico repasa una y mil veces las imágenes del último mes; pero es en vano, no hay ni rastro de Touré, se ha esfumado.

Aunque sus amigos, Sa Kené, Osmán y Xihab, tampoco conocen a ciencia cierta su paradero, saben que se ha largado harto de humillaciones y de ser utilizado por la policía. De hecho, el burkinés ha decidido desaparecer para refugiarse en un pueblo perdido del Pirineo navarro, donde le espera Adama, antiguo compañero de fatigas desde que ambos fueran los únicos supervivientes de la travesía en patera.

Con un oficio más que añadir a su variopinto curriculum, ahora Touré se dedica a cuidar ovejas, y lo único que desea es una vida tranquila, pero allá donde va su destino le persigue. Nuestro detective-vidente se verá envuelto en una serie de vicisitudes estrambóticas, y estará a punto de perder la vida intentando resolver un caso en el que nunca se hubiera querido involucrar.
El protagonista de esta novela huye de sus problemas buscando paz en otro escenario, pero esto no resuelve las dificultades a las que debe enfrentarse como migrante, es lo que nos describe Arretxe en este rural noir, con un texto sobrio, no exento de ingenio y humor.



Opinión Personal:



La novela negra es un género literario en el que el lector se encuentra con bilogías, trilogías y sagas protagonizadas por personajes que, por una u otra razón, atraen su interés desde que toman contacto con ellos por primera vez. En mi caso, la más atractiva que me resulta, de entre las pocas que sigo, es la protagonizada por el atípico y carismático detective-vidente Touré, un inmigrante burkinés a quien su creador literario, el escritor basauritarra Jon Arretexe, y que ahora reside en Arbizu (Navarra), se lo pone muy difícil en cada una de las entregas que protagoniza. Sin embargo, y pese a las limitaciones que tiene este personaje por ser un inmigrante sin papeles, sabe cómo apañárselas para salir de las encerronas en las que se ve envuelto, sobre todo si están de por medio los policías de la Ertzaintza. Puede decirse que Touré tiene un sexto sentido que le advierte de los peligros que corre en un mundo que es adverso a las personas como él, porque al ser su vida una continua lucha por la supervivencia, le ayuda a enfrentarse a las dificultades y peligros que se encuentra en su día a día. Pero Touré cuenta también con la inestimable colaboración de quienes están en su misma situación y malviven en la Barriada de San Francisco, a la que llaman la Pequeña África, por los muchos norteafricanos, subsaharianos y otros migrantes de distinto origen étnico que habitan en esta zona de Bilbao.
(Ovejas latxas, Pirineo Navarro)
Cada vez que veo que entre las novedades editoriales hay una nueva novela de la saga protagonizada por el carismático Touré, me pregunto a qué vicisitudes se enfrenta en esta ocasión y cómo se las ingenia para salir más o menos airoso de ellas. Y es que uno de los grandes atractivos que tiene esta saga es que Jon Arretxe logra mantener el listón a la misma altura que en las anteriores, o incluso superarlo. Y doy fe de ello después de haber leído No digas nada.

No digas nada es el sexto título de la saga protagonizada por Touré, el detective-vidente burkinés, y la cuarta que leo de la misma, tras Sombras de la nada (reseña), Juegos de cloacas (reseña) y Piel de topo (reseña). A diferencia de las tres anteriores, y en mi modesta opinión, entiendo que Jon Arretxe ofrece al lector una novela negra de corte más clásico. Los pocos habitantes que viven en Orbe -un pueblo ficticio del Pirineo Navarro- no mantienen entre ellos una relación muy buena que digamos, y en donde la policía no es bien recibida cuando tienen que personarse para resolver algún caso que les compete. El lector comprobará cómo la única autoridad que interviene en cierto modo en todos los litigios que tienen lugar entre los vecinos de este pequeño pueblo es el alguacil, Isaac, como lo podrá comprobar en los primeros episodios de esta novela. Esa mala relación que mantienen entre si los pocos vecinos de esta pequeña población origina una atmósfera asfixiante en el ambiente, lo que dará lugar a que en varios episodios la tensión narrativa esté muy latente, y que influirá también para que el lector dude en adivinar desde un principio quién fue el causante del asesinato burro degollado con una motosierra, cuyas escenas se relatan por un narrador omnisciente en el primer capítulo. Esa atmósfera se percibe también en la forma de ser y actuar de los vecinos de Orbe, de las que Adama pone en antecedentes a Touré, sobre todo en relación con las rarezas que muestran la mayoría de ellos. También el lector se encontrará con escenas propias de novela negra genuina en los últimos capítulos de la trama, y que tienen lugar en un establecimiento de dudosa reputación.

Y es en este escenario del Pirineos Navarro, -que debería ser más bien idílico, pero que indica que es todo lo contrario a medida que se suceden los capítulos-, en donde nos encontramos con el protagonista de esta magnífica saga, Touré. El detective-vidente decidió desaparecer de la Pequeña África, harto de las humillaciones y de ser utilizado por la policía. A su variopinto currículum hay que añadir un oficio nuevo, pues para sorpresa mía me lo encuentro como pastor de ovejas, en el sentido literal de la palabra, y haciendo otros menesteres del oficio para Julián, un ganadero del pueblo que es de la cofradía del puño cerrado, por lo que el protagonista se tendrá que conformar con los pocos cuartos que le da, aunque se las ingeniará para procurarse un sustento con el que alimentarse, o cuando menos engañar a su exigente estómago. Pero a parte de este nuevo oficio, Touré mostrará de nuevo sus dotes detectivescas, porque Tomás, el dueño del burro asesinado, le encarga investigar quién es el culpable de semejante crimen. En este sentido, me hicieron sonreír en más de una ocasión las labores detectivescas llevadas a cabo por el protagonista, acompañado por su particular Watson, el senegalés Adama, porque me daba la sensación de que sus pesquisas eran de corte clásico. Pero lo que en un principio parecía una investigación tranquila y sin sobresaltos se volverá compleja con el paso de los capítulos, hasta el punto de que el interés por todo lo que sucede en torno a esta investigación que realiza Touré va de menos a más. Sin embargo, el lector se encontrará con un desenlace de la investigación diría que brutal, por cómo se desarrollan los episodios finales en torno a la figura del protagonista, lo que da lugar a que nos encontremos con el lado más oscuro y ruin del ser humano.
(Borda, Pirineo Navarro)
Jon Arretxe es un escritor que tiene muy claro como conseguir que los lectores permanezcan fieles a esta saga, o ganar nuevos adeptos para la causa, porque al igual que las novelas anteriores que la conforman, No digas nada se puede leer de forma independiente, sin necesidad de comenzar desde la primera de ellas; de hecho, no me hizo falta leer ni 612 Euros ni 19 cámaras para conocer a Touré desde su llegada a la barriada de San Francisco, en Bilbao. Está claro que el padre literario de Touré sabe cómo mantener el interés del lector en cada nueva historia que vive este personaje, porque siempre sorprende en cada una de ellas con situaciones y giros con los que sabe que el lector se sentirá muy a gusto a lo largo del desarrollo de la trama. Y es que el escritor basauritarra, que en la actualidad reside en Arbizu (Navarra), da suficientes y certeras pinceladas para que el lector que se interese por este carismático personaje tenga información sobre episodios que fueron decisivos en su evolución. En No digas nada, Touré se reencuentra con el pasado, porque en la gasolinera de Orbe trabaja Adama, con quien coincidió en aquella fatídica travesía por el Mediterráneo, aquella noche decisiva en la que íbamos treinta y un africanos dentro de una patera (pág. 15). Su reencuentro con Adama le servirá para establecerse en Orbe, pese a que los pocos habitantes de este pequeño pueblo del Pirineo Navarro lo miran con recelo, salvo la buena relación que mantiene con Idoia, quien trabaja de cajera con su tía en el supermercado del pueblo.

Como ya comenté al principio de esta reseña, No digas nada es la sexta entrega de la saga protagonizada por Touré, y mantiene en el lector el mismo interés suscitado por los títulos que la preceden, así como una trama igual de consistente. Jon Arretxe sigue con su estilo directo y efectivo, sin rodeos, porque de esta forma causa mayor impacto en el lector ante los episodios que describe el detective-vidente en primera persona, aunque también nos encontramos con algunas escenas relatadas por un narrador omnisciente, como es el caso del primer capítulo. El lector se encuentra con un lenguaje sencillo pero cuidado, acorde con los personajes que conforman el elenco de la novela, y en el que no falta el humor y la ironía, ni las alusiones a las costumbres africanas a las que se refiere el narrador. La novela tiene un ritmo de lectura muy fluido, diría incluso que absorbente, porque el lector se encontrará con que en cada capítulo suceden escenas que atraen su atención, sobre todo en los capítulos finales. Sin duda alguna, Touré me conquistó desde que tuve mi primer contacto con este carismático personaje en Sombras de la nada, y por eso sigo fiel a sus vicisitudes.


Biografía:


Es doctor en Filología Vasca, licendiado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Desde el año 2004 reside en Arbizu (Navarra).
Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera, en ocasiones como solista, siendo integrante del coro de ópera de Pamplona (AGAO).
Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes: 7 Colores, Tubabu, El sur de la memoria, ...aunque durante los últimos años se ha centrado más en el género negro. Ha publicado títulos como Shamarán, La Calle de los Ángeles, Sueños de Tánger, La banda de Arruti...y, fundamentalmente, la saga del detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace partícipes de las vivencias y penalidades de los “sin papeles”.
Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil con títulos como Hacia la gran muralla o Los latidos de la Tierra.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomadas de la web de Erein. Imagen de ovejas latxas del Pirineo Navarro, tomada de la web de Turismo vasco. Imagen de borda del Pirineo Navarro, tomada de la web de Turismo vasco. 


miércoles, 15 de enero de 2020

Balance final III Edición Reto Nos gustan los clásicos.
















A continuación paso a dar publicidad del listado del balance final de la III Edición del Reto Nos gustan los clásicos

Incidencias: 

-De los doce que hemos participado en esta tercera edición, hay tres participantes que no han completado el reto. A JCarlosMontag le puse 6 porque el séptimo  tiene sin direccionar la reseña, aunque ya comprobé que la tiene publicada en su blog. Solo le falta direccionar la reseña

-Si alguno de los participantes no están conformes con la cifra de libros leídos y reseñados que figura en este listado, le rogaría que me lo comunicara para comprobarlo y rectificar el error si procede

-También ruego me lo comuniquen quienes vean que su nombre y blog no figuran en esta lista, dejándome constancia alguna de que se habían inscrito en su día en esta tercera edición del reto Nos gustan los clásicos.

Nombre Blog Libros
Ful Navalón 1000 y un libros y reseñas 7
Rosa Berros Canuria Cuéntame una historia 11
Juan Carlos El blog de Juan Carlos 12
JCarlosMontag El fuego de Montag7
Inquilinas Las Inquilinas de Netherfield 49
Mar Leyendo con Mar 17
Nieves Noguera Ojados Leyendo con Nieves 3
Carmen CG Libros en mi biblioteca 9
Shorby Loca por incordiaR 6
Margari Mis lecturas y más cositas 8
Ángela León Polvo de libros 4
Francisco Un lector indiscreto 9

Marta Navarro

Cuentos Vagabundos

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martes, 14 de enero de 2020

Cuentos de Navidad para todo el año, de Luis del Val y Tíndaro del Val.



















Datos técnicos:


Título: Cuentos de Navidad para todo el año.
Autores: Luis del Val y Tíndaro del Val.
Editorial: Algaida.
1ª edición: nov/2016.
Encuadernación: tapa dura con sobrecubierta.
ISBN: 978-84-9067-696-7
Idioma: español.
Nº pág.: 264.


Sinopsis:


Tras el éxito de Cuentos del mediodía y Cuentos de medianoche, estos cuentos a cuatro manos suponen una nueva vuelta de tuerca en la obra cuentística de Luis del Val. Escritos en colaboración con Tíndaro del Val, el lector encontrará relatos que, inspirados en una ironía amable y en una notable agudeza en la contemplación del ser humano, en todo momento sorprenden con giros argumentales inesperados.
Desde un homenaje a la Canción de Navidad de Charles Dickens, este libro nos lleva por historias tan asombrosas como un atraco protagonizado por ladrones de tiempo, un individuo que decide hacer su vida en el cuarto de baño, un profesor universitario que pierde una palabra en una conferencia y no es capaz de encontrarla o la historia de una pareja absolutamente feliz. Cuentos que hacen reír o que provocan una lágrima, donde el terror siempre deja hueco al humor y en los que cualquier desenlace se deja caer sin red. Cuentos que -como es habitual en Luis del Val- a veces no son cuentos, sino más bien un guiño inesperado, un beso por sorpresa, una palmada en el hombro o un pellizco en el corazón.



Opinión Personal:



La primera reseña de este año 2020 es para comentar mis impresiones sobre un libro de relatos escrito a cuatro manos por Luis del Val y su hijo Tíndaro del Val, Cuentos de Navidad para todo el año. Sin embargo, el lector comprobará cómo pasadas las dos primeras páginas de cortesía se encuentra con que símplemente figura la palabra cuentos en mayúsculas, y que relacionados con la Navidad son más bien pocos: en concreto, dos. Pese a este comentario inicial, disfruté mucho con su lectura, porque los encontré muy atractivos, con el añadido de que conforme se sucedían los 25 cuentos que conforman esta antología, en cada uno de ellos había un giro inesperado a lo que me había contado hasta ese momento el narrador de turno. Incluso en alguno de ellos hubo algún giro que me resultó sobrecogedor, por el cambio brutal que se producía desde ese vuelco, y me dije que todo lo que sucede a continuación no dejaría indiferente al lector que sintiera interés por este libro de relatos.
(Parque del Retiro-Madrid)
Pese a que Cuentos de Navidad escritos para todo el año es un libro escrito a cuatro manos, en todo momento tuve la sensación de que era la voz cercana, agradable, distendida e irónica que tiene el popular periodista radiofónico y escritor quien me relataba cada uno de ellos. Esta sensación que tuve durante su lectura me dejó sorprendido al comprobar la perfecta simbiosis que encontré entre el estilo narrativo de padre e hijo, porque en los relatos que comparten ambos autores no noté diferencia alguna a la hora de preguntarme qué parte del cuento podría haber sido escrita por Luis del Val, y cuál por su hijo Tíndaro. En este sentido, el editor explica en la nota que añade al final de este libro que los relatos son un intercambio literario entre Luis del Val y Tíndaro del Val, quienes se fueron intercambiando mediante correos electrónicos los cuentos que iniciaba cada uno de ellos, para que el otro continuara relatando la historia, y así alternativamente. Aunque también el lector se encuentra con que algunos son originales íntegramente de Luis del Val, y otros de Tíndaro del Val.

Todos los cuentos de este libro de relatos parten de situaciones cotidianas, por lo que le resultarán muy próximos al lector, y en cada uno de ellos se encontrará con personajes que se le harán cercanos. A partir de esas situaciones cotidianas, los autores desarrollan cada historia de tal forma que cada uno de los relatos los podríamos englobar en un género literario determinado. El lector se encontrará con historias en las que están presentes los secretos familiares, las relaciones de pareja, infidelidades, las relaciones laborales, la tercera edad, y también los hay metaliterarios; incluso se encontrará con uno de rasgos clásicos, que tras su lectura me vino a la memoria la célebre recopilación de cuentos tradicionales de Oriente Medio, Las mil y una noches.

Las situaciones cotidianas de las que parten los relatos y a las que me refiero en el párrafo anterior se desarrollan de tal forma que, como adelanta la sinopsis, hacen reír o que provocan una lágrima, donde el terror siempre deja hueco al humor y en los que cualquier desenlace se deja caer sin red. Y es que en ellos el lector se encuentra con episodios surrealistas, situaciones inverosímiles -aunque el lector sacará conclusiones a esas situaciones inverosímiles a medida que se desarrolla el relato-, y escenas propias de una comedia de enredo. Aunque también el lector se encontrará con relatos en los que está presente el terror con ingredientes góticos, y el sobrenatural, aunque en este caso sonreirá en más de una ocasión por la reacción que se produce ante la presencia de este peculiar espectro. También me encontré con episodios distópicos, porque esa fue la sensación que me dieron los relatos en los que se trataban temas relativos a la tercera edad. Todos ellos son relatos narrados en primera persona o tercera, según lo requiera la historia de turno.
(Santuario Nuestra Señora de Chilla-Ávila)
Como sucede en todo libro de relatos siempre nos encontramos con que unos nos gustan más que otros, aunque en esta ocasión son contados los que me han resultado poco atractivos. Paso a comentar el desarrollo de algunos de los que más me llamaron la atención: Otro cuento de Navidad es un relato en el que la narradora, ya en edad adulta y de la que el lector no conocerá su nombre, evoca en primera persona una historia en la va componiendo, desde la lejanía en el tiempo, un verdadero puzzle sobre el origen del secreto familiar que se guardaba cuando ella era una niña y que, con el paso de los años, provocaría el suicidio de su tío Enrique. Despido procedente es un relato que, pese a la seriedad de su trasfondo, se lee con una sonrisa por la forma en la que se suceden los episodios que relata el protagonista desde que le comunica a su esposa que fue despedido por la empresa en la que trabajaba, y las situaciones que vive sobre todo desde que recibe la llamada de un concejal con el que había sido compañero de estudios. Sales de baño es un relato surrealista, y que también tiene escenas de enredo, en el que se narra cómo a Jorge se le ocurrió la idea de quedarse a vivir en el cuarto de baño y la relación que mantiene con su esposa desde que toma esa decisión. En Asalto a las doce y media el lector asiste a un singular atraco que en un principio tiene ingredientes propios de una novela negra, pero cuyo desenlace se producirá de una forma muy sorprendente y distópica. El escritor es un relato de Luis del Val en el que el narrador cuenta lo que le sucede desde que sube al desván de su casa y se lleva la gran sorpresa de encontrarse con un peculiar escritor escribiendo a la vieja usanza y con una mecánica de trabajo que llama su atención. El que el lector se sorprenderá con las reacciones que se producen en el narrador desde que se encuentra con el peculiar okupa en el altillo de su casa. Cinco horas con Mario es un relato de terror gótico que me gustó mucho, por cómo Tíndaro del Val relata a través de un narrador omnisciente la historia de Mario, y los episodios que le suceden desde que despierta sobresaltado, cuando llevaba cinco horas durmiendo en el ataúd que transportaba en la parte trasera del coche fúnebre que conducía y que sorprenderá al lector ante los giros que se producen a lo largo del relato. También se preguntará si todo lo que sucede desde que despierta Mario es onírico o real. La colmena es un relato de Luis del Val en el que un inquilino recuerda desde su celda y todas las noches de tormenta, la muerte de un viejo poeta, anónimo y huraño, en un descolorido bloque de pisos de las afueras 2 en el que el narrador vivía con su familia, y en el que se hacinaban melosos zánganos, obreros parados y reinas destronadas (pág. 207). Tampoco olvidaría el lamento casi imperceptible que escucharon: «Se me echa el tiempo encima» (pág. 209).

Sin duda alguna, quienes gusten leer libros de relatos tienen en Cuentos de Navidad para todo el año una propuesta muy entretenida. Está escrito a cuatro manos pero no noté diferencia alguna al preguntarme qué parte de cada relatos que escribieron juntos correspondería al padre y cuál al hijo. Puedo decir que todos ellos me resultaron muy atractivos, porque apenas me encontré con alguno que me hizo perder el interés por la historia que contaba el narrador de turno. Todos ellos tienen el añadido de que, conforme se sucedían los 25 cuentos que conforman esta antología, hay un giro inesperado que le da un vuelco al relato a lo que me había contado hasta ese momento el narrador de turno. En todo momento tuve la sensación de que era la voz cercana, agradable, distendida e irónica que tiene el popular periodista radiofónico y escritor quien me relataba cada uno de ellos. ¿Que qué relato es el que tiene un giro sobrecogedor y no deja indiferente al lector? Será mejor que lo descubra él.


Biografía:


Luis del Val nació en Zaragoza. Como periodista ha colaborado en publicaciones como Pueblo, Interviú, Tiempo, Diario 16 o La Vanguardia, y en la actualidad lo hace en la agencia OTR-Europa Press y en ABC. Su labor el los programas más oídos de la radio española, que le han valido dos Premios Ondas, prosigue en Herrera en COPE. Es autor de una veintena de libros -entre ellos sus aclamados Cuentos del mediodía- y ha recibido importantes premios literarios como el Café Gijón, el Ateneo de Sevilla, el Logroño de Novela o el Internacional Novela Internacional de Samaniego.

Tíndaro del Val nació en Madrid y cursó estudios de Ingeniería Industrial en la UPM y en la ENSGI de Grenoble. En la universidad colaboró en diversas publicaciones sobre financiación de nuevas empresas y cultura emprendedora. Ha trabajado como consultor tenológico y en la actualidad lo hace en el sector de las telecomunicaciones. Desde hace unos años escribe bajo pseudónimo (principalmente microrrelatos, cuentos cortos, micropoemas y haikus), habiendo resultado ganador en algún certamen. Su mayor ilusión sería escribir un cuento que emocione como una ópera en directo, pero que no haya que leer vestido de etiqueta.

Nota:  Datos técnicos, sinopsis y biografía de los autores, tomados de la web de la editorial. Imagen del Parque del Retiro, tomada de la web Mirador Madrid. Imagen del Santuario de Nuestra Señora de Chilla, tomada de la web Ávila con niños. Fotografía de los autores, tomada de la web de El Periódico de Aragón.  

lunes, 13 de enero de 2020

Reto Autores de la A a la Z.

Y este es el último reto literario de este año en el que participo: Autores de la A a la Z. En esta ocasión, este reto lo organiza de forma individual nuestra compañera Marisa G. la administradora del blog Lecturápolis. Las bases para poder participar en este reto literario se pueden leer en este enlace

Lo que se pretende con este reto es ir completando el panel del abecedario  con diferentes autores autores de los que tomaremos la inicial del primer de su apellido hasta completarlo. Para ello se usará el apellido más conocido del autor, sin picarescas ni triquiñuelas. Por motivos logísticos, se ha excluido del abecedario las letras Ch, Ll, Ñ, X e Y, pese a que algunas ya no forman parte del mismo. De esta forma, se acotan los libros a 24, aunque también  se otorgarán puntos para el sorteo por las letras excluidas



Mi abecedario: 


A.-

B.-

C.-

D

E.-

F.-

G.-

H.-

I.-

J.-

K.-

L.-

M.-

N.-

O.-

P.-

Q.-

R.-

S.-

T.-

U.-

V.-

W.-

Z.-

LETRAS EXCLUIDAS:

CH.-

Ll.-

Ñ.-

X.-

Y.-