lunes, 8 de agosto de 2022

Lectura de la semana 32/2022: San Quintín, de José Javier Esparza.

 











Comenzamos la segunda semana de este caluroso mes de agosto. Toca novela histórica: San Quintín, de José Javier Esparza.

Sinopsis: 


Mi nombre es Julián Romero de Ibarrola y soy maestre de campo de los tercios del rey nuestro señor. Sirvo hoy con don Felipe II como ayer serví con su augusto padre, el césar Carlos. Queréis que os cuente mi historia y yo os diré que mi único mérito es haber salvado la piel donde otros dieron la vida.

Constato en vuestras miradas que no sabéis lo que pasó en San Quintín. Avergonzaos, ganapanes, porque pocas páginas han escrito nuestras armas más gloriosas que aquella victoria, en la que este vuestro servidor cayó herido cuando una bala de mosquete me perforó una pierna y desde entonces me cuelga así, como dormida. Aún tengo que dar gracias a Santiago de que no hubiera que cortarla, según se solía hacer, para que la gangrena no me comiera el cuerpo.

Y ahora, si queréis saber más, prestad oído…(273 pág., ebook).


viernes, 5 de agosto de 2022

Los crímenes del glaciar, de Cristian Perfumo.

 










Datos técnicos:




Título: Los Crímenes del glaciar.

Autor: Cristian Perfumo.

Editorial: Autoeditado Amazon (enlace).

1ª edición: Octubre/2021.

Formato: Ebook.

ASIN: B09JNV7S5R.

Idioma: Español.

Nº pág.: 416.


Precio:  3, 99 € en ebook. 

            17, 99 € en papel.


Sinopsis:



 

 

El cuerpo de un turista aparece congelado en el glaciar más grande de la Patagonia. Murió sobre el hielo, de un disparo en el vientre, hace treinta años.

Pero tú, que te llamas Julián y eres de Barcelona, ignoras que esto te cambiará la vida.


Para entenderlo, primero deberás saber que tu padre tenía un hermano del que nunca te habló. Después, que ese hermano acaba de morir. Y por último, que en su testamento figuras como único heredero de una misteriosa propiedad en El Chaltén, un idílico pueblo de la Patagonia.


Viajarás hasta allí para venderla, pero cometerás el error de hacer demasiadas preguntas. Entonces comprenderás que, treinta años después del crimen, en El Chaltén se esconde alguien dispuesto a borrarte del mapa con tal de que no llegues a la verdad.




Opinión Personal:




Los crímenes del glaciar es la tercera novela que leo y reseño del escritor argentino, aunque afincado en Barcelona desde hace varios años, Cristian Perfumo. Sus novelas tienen un nexo común, la Patagonia argentina, porque todas las tramas se desarrollan en esta región ubicada al sur del país. Sin duda alguna es un gran acierto del autor, porque es consciente de que, quienes se interesan por su narrativa, tienen el aliciente de realizar un viaje literario a los diferentes rincones de una región que tan bien conoce, por las atractivas descripciones que realiza a través de la voz narrativa de turno, recreándose sobre todo en parajes que considera espectaculares, si bien descritos de forma clara y concisa, pero muy visual.

(Mirador de  los cóndores-El Chaltén-Argentina)
Los crímenes del glaciar es la segunda novela que protagoniza la criminalista Laura Badía, personaje que el autor utiliza por primera vez en El coleccionista de flechas, obra con la que se alzó con el Premio Literario de Amazon en 2017, y de la que se está rodando una película, como se informa en su biografía. Sin embargo, no es necesario leer el título que acabo de mencionar, porque los datos que ofrece sobre este personaje en su segunda incursión literaria son suficientes para conocer las causas por las que fue apartada de la policía de Santa Cruz; de hecho, me sentí muy cómodo durante su lectura.

La vida de Julián Cucurell da un vuelco desde que recibe una llamada telefónica de una notaría de Barcelona. En este despacho le comunican que es el heredero del  hermano de su padre, del que no tenía noticia hasta que le comunican el legado que recibe. Un legado que le obliga a viajar a El Chaltén, porque tiene que cumplir el póstumo deseo de su tío. En este pueblo de la Patagonia argentina, su familiar fallecido hace tres meses en un accidente de automóvil, era el propietario del Hotel Montgrí. Un pueblo en el que conocerá a la criminalista Laura Badía, si bien apartada de la policía, por la forma en la que actuó en el caso anterior, El coleccionista de flechas. En Esta localidad argentina, fundada en 1985, Julián Cucurell se encuentra con un paisaje que lo atrapa, y con Laura Badía, personaje al que acabo de referirme en el párrafo anterior.  Con el paso de los capítulos, descubre una perturbadora historia que le incita a investigar  a lo sucedido en torno al Hotel Montgrí y los motivos que llevaron a su propietario a cerrarlo un año después de su inauguración.

(Laguna de los Tres-Fitz Roy-El Chaltén-Arg.)
Disfruté mucho con la trama que planifica y desarrolla Cristian Perfumo en Los crímenes del glaciar. En mi modesta opinión, me encontré con una historia compleja, un verdadero puzzle en el que el autor encaja todas las piezas que lo conforman de una forma muy dosificada, y en dos líneas temporales, en las que se percibe que es consciente de cómo tiene que mantener en vilo el interés del lector por lo que sucede a lo largo de los 88 capítulos que la conforman, agrupados en cinco partes tituladas bien diferenciadas. Una estructura en la que, en más de una ocasión, y aprovechando la presencia de los glaciares Viedma y Perito Moreno en esta historia, me dije que las dos voces narrativas consiguen que en un principio sólo se conozca la información que atrae la atención de Julián Cucurell, y con el paso de los capítulos de Laura Badía, por lo que sienten la obligación de descubrir todo lo que se esconde bajo unos hechos que dan a entender que originaron unos episodios muy graves y que, por un motivo u otro, se ocultan las causas que los provocaron. En este sentido, diría que el autor construye una trama de corte clásico, porque tuve la sensación de que, en algunas fases de su desarrollo, recibía una información más directa que los dos protagonistas, e incluso me atrevo a decir que alguna que recaban es falsa, por lo que me hizo dudar sobre lo sucedido en El Chaltén. Entiendo que el desenlace sigue las pautas propias de las novelas de misterio, por cómo les aclaran a los dos personajes antes citados lo sucedido en el Hotel Montgrí, en El Chaltén (Argentina).

En Los crímenes del glaciar el lector se encontrará con una trama muy equilibrada. Sin duda alguna, el autor la estructuró a conciencia, porque a lo largo de los capítulos se percibe una clara armonía entre los personajes, la narración y los diálogos que mantienen, sin olvidarme de unas descripciones muy visuales, tanto de El Chaltén y los espectaculares parajes que rodean este pueblo, como de Barcelona y Torroella de Montgrí, un triángulo que guarda relación con lo sucedido en el hotel que regentaba el tío de Julián Cururell. El protagonista y Laura Badía forman una pareja de investigadores que le da mucho juego a la novela. El heredero del Hotel Montgrí se ve sumergido en unas pesquisas en las que descubrirá los hechos perturbadores a los que ya me referí en el tercer párrafo de esta reseña. Laura Badía, pese a haber sido apartada de la policía durante un tiempo, siente la necesidad imperiosa de descubrirlos, si bien sigue unos patrones diferentes, que darán lugar a una serie de diálogos interesantes entre ambos personajes, y en los que el barcelonés intercala su particular humor negro cuando la situación es propicia. La expolicía demuestra que es un verdadero sabueso, de los que le gustan morder el hueso hasta dejarlo limpio y así descubrir la realidad de todo lo que sucedió en el hotel que Fernando Cucurell decide construir en El Chaltén, pero que sólo se mantuvo activo durante un año. También estuve muy pendiente de la recomposición de la vida del personaje pasivo que es su dueño, así como de Rodolfo Sosa, el alcalde de El Chaltén, —en Argentina, intendente—, personaje que me intrigó por su interesada relación con el protagonista, sobre todo en los primeros capítulos. No me olvido de la peculiaridad de Danilo, de quien el alcalde le da a entender al protagonista que, «cuando lo conozcas, lo vas a entender todo» (cap. 6).

(Carretera de las Aguas-Barcelona)
Los crímenes del glaciar es una novela policíaca y de misterio, diría que de corte clásico, muy entretenida y adictiva. Esta escrita con un estilo directo y el lector se encontrará con menos expresiones argentinas que en las anteriores obras de Cristian Perfumo, quizás influenciado por el origen español del protagonista, Julián Cucurella. Aunque se percibe un claro equilibrio entre la narración y los diálogos, y pese a lo que comenté sobre sobre los espectaculares escenarios que describe sobre El Chaltén y los parajes que le rodean, al igual que las que ofrece sobre Barcelona y Torroella de Montgrí, en mi caso le di una mayor importancia a los diálogos porque, a lo largo de los capítulos, se revela todo el misterio que hay ante el personaje pasivo que es Fernando Cucurell y la ruptura de relaciones que mantuvo con su hermano, el padre del protagonista. En relación con los escenarios por los que transitan los personajes, me llamó la atención las descripciones que le hace Julián Cucurell a Laura Badía sobre Barcelona, y cómo divide la ciudad condal en dos partes que tienen como punto de separación la Avenida Diagonal, sin olvidarme de cómo describe determinadas costumbres argentinas durante su estancia en El Chaltén. Sin duda alguna, Los crímenes del glaciar es una lectura muy recomendable, sobre todo para quienes frecuentan las novelas de misterio y policiales. El lector se encontrará con una trama planificada con celo, cuyos episodios conforman un verdadero puzzle. La información sobre unos actos infames que tuvieron lugar en el pasado se dosifica a lo largo de los capítulos, en los que se refleja cómo quedan marcadas las vidas de quienes los han sufrido, pese a que, ante los demás, den a entender que su vida transcurre con total normalidad.



Biografía:



Cristian Perfumo escribe thrillers ambientados en la Patagonia Argentina, donde se crio.

El primero, El secreto sumergido (2011), está inspirado en una historia real y lleva ya ocho ediciones, con miles de copias vendidas en todo el mundo.

En 2014 publicó Dónde enterré a Fabiana Orquera, que agotó varias ediciones en papel y en julio de 2015 se convirtió en el séptimo libro más vendido de Amazon en España y el décimo en México.
Cazador de farsantes (reseña) (2015), su tercera novela con frío y viento, también agotó la primera tirada.
El coleccionista de flechas (2017) ganó el Premio Literario de Amazon, al que se presentaron más de 1800 obras de autores de 39 países, y está siendo adaptada a la pantalla.
Rescate gris (reseña) (2018) fue finalista del Premio Clarín de Novela 2018, uno de los galardones literarios más importantes de Latinoamérica, y más tarde fue publicado por la editorial Suma de Letras.
En 2020 publicó Los ladrones de Entrevientos, una novela de atracos que ha sido definida por la crítica como «La casa de papel en la Patagonia».

Recientemente ha publicado Los crímenes del glaciar (2021).
Sus libros han sido traducidos al inglés, al francés y editados en formatos audiolibro y braille.
Tras vivir años en Australia, Cristian está radicado en Barcelona.


Nota: Datos técnicos, sinopsis. biografía y fotografía del autor, tomados de Amazon. Imagen del Mirador de los cóndores tomada de la web Civitatis. Imagen de la Laguna de los Tres, en el monte Fitz Roy, tomada de la web MG Tours. Carretera de las Aguas, en Barcelona, tomada de la web Foursquare.
























jueves, 28 de julio de 2022

Balvanera, de Francisco Narla.

 











Datos técnicos:




Título: Balvanera.

Autor: Francisco Narla.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Junio/2022.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

y lazo de punto de lectura.

ISBN: 978-84-350-6363-0.

Idioma: Español.

Nº pág.: 672.




Sinopsis:




LA PUTA BEATA, EL FRAILE DESCREÍDO, EL INDIO COJO Y EL HIDEPUTA HONRADO.


Su madre era puta. Su padre, inglés. No tenía apellido cuando el apellido era lo único que espantaba el hambre. Aún así, iluso, Camacho se empeñó en ganarse el pan con el único mérito de ser honrado, y todo se fue al carajo.

A la fuerza ahorcan.

Una puta beata, un indio mudo, un fraile descreído y ese hideputa honrado intentarán robar el mayor cargamento de la historia de la flora de indias.

Al otro lado de la mar océana, en aquella Nueva España de un imperio donde no se pone el sol, en un Yucatán donde la lluvia tropical borraba las misericordias, las bodegas de la Balvanera se estaban llenando con la mercancía más valiosa de su tiempo: el palo de tinte. Y, mientras, la Parca buscaba cobrarse sus deudas...






Opinión Personal:





Balvanera es la quinta novela histórica que leo del escritor Francisco Narla (Lugo, 1978), afincado en un pequeño pueblo del corazón de Galicia. En mi modesta opinión, y como ya comenté en alguna de sus obras leídas y reseñadas en este blog, es un claro referente de este género literario en nuestro país. Quienes frecuentamos su narrativa tenemos muy claro que nos ofrece historias muy atractivas, creíbles, solventes y bien hilvanadas, y que invitan a realizar un viaje literario en el tiempo. Sin duda alguna, este efecto que acabo de comentar se fundamenta, sobre todo, porque la voz narrativa de turno consigue que el lector siente que acompaña al protagonista o protagonistas en las vicisitudes a las que se enfrentan a lo largo del desarrollo de la trama. Este interés se mantiene vivo con la ayuda de unas descripciones muy visuales —e incluso diría que cinematográficas—. Unas descripciones que son un deleite por los detalles que ofrece sobre los espacios por los que transitan los personajes, si bien son claras y concisas, porque el autor no gusta ofrecer detalles innecesarios o vacíos, que interrumpan el ritmo narrativo, lo que es de agradecer. Sin embargo, he de reconocer que en cada una de sus novelas que leí disfruto sobre todo con las descripciones de los parajes que forman parte de la trama, porque siento como si la voz narrativa me pintara un lienzo del que no pierdo detalle de los elementos que lo conforman, por la delicadeza que se percibe en su trazado. Aunque, en mi modesta opinión, diría que el gran atractivo de sus obras es la fuerza y atracción que ejercen los principales personajes, carismáticos e inolvidables, con los que no tardé en empatizar, y me invitaron a que los acompañase sin dudar a lo largo de los capítulos, sobre todo en los que estuve muy pendiente de los episodios más difíciles, porque era consciente de que incluso podían poner en riesgo su integridad física, o de quienes le acompañan en las vicisitudes a las que se enfrentan.

Balvanera es una novela histórica con elementos propios de aventura, porque el protagonista y los personajes que le acompañan se enfrentan a un futuro incierto, dadas las circunstancias que rodean su día a día. Un futuro incierto en el que se embarcan en un proyecto ambicioso, porque quieren cambiar el rumbo de su vida con el robo de la carga de un material muy valioso — palo de tinte—, que lleva en su interior la Balvanera, una de las naves que formará parte de la Flota de Indias, que transporta las riquezas de los virreinatos españoles en América a la Corona de Castilla. El desarrollo de la trama va de menos a más, con una última parte muy atractiva, en la que el lector estará muy pendiente de todo lo que sucede, por cómo se desarrollan los acontecimientos a los que se enfrentan los personajes que toman parte en este atraco, pese a que son conscientes de lo que significaría para ellos el ser descubiertos en plena faena o si el plan fracasa desde el inicio. Sin embargo, y pese a lo que acabo de comentar, tal y como se suceden los capítulos en el primer tramo de la novela, no tenía muy claro por dónde me llevaba el narrador omnisciente; pero, una vez que le cogí el hilo a su relato, porque ya toma forma el papel que desempeña cada personaje en el desarrollo de la trama, y no pude soltarlo hasta el desenlace, e incluso diría que también posterior epílogo, por cómo se desarrollan los últimos episodios.

(Muralla de Campeche-Yucatán-México)
Sin duda alguna, y como casi todo en esta vida, la primera impresión que nos ofrece algo que atrae nuestra atención es a través de lo que vemos. En Literatura también pasa lo mismo, porque si la portada de una obra cumple el dicho de que una imagen vale más que mil palabras, supone un gran atractivo para que el lector sienta interés por lo que ve, y decida informarse sobre la novela de turno, porque la primera impresión le incita a leerla, sobre todo si se encuadra en los géneros literarios que frecuenta. La imagen que ofrece la portada de Balvanera es un claro adelanto de lo que le espera a lo largo de los capítulos, junto con el gran acierto de márketing que supone el hecho de que se mencione a «La puta beata, el fraile descreído, el indio cojo y el hideputa honrado», porque le llevan a uno a preguntarse qué relación pueden guardar personajes tan dispares.

Francisco Narla planifica una trama que se desarrolla casi toda en la ciudad colonial de Campeche, en el Yucatán, en el siglo XVI, territorio que formaba parte del virreinato de Nueva España. El lector se encontrará a lo largo de los capítulos con una ciudad que es un personaje más de la novelaUna ciudad de la que la voz narrativa ofrecerá descripciones sobre los lugares de ocio de la época, el puerto, las fortificaciones o los templos religiosos que más atraen a los nativos y a los castellanos, los festejos que tienen lugar desde que una nao parte para llevar mercaderías con la Flota de Indias a Sevilla e incluso el azote de los huracanes. Tal y como indica el autor en el Cuadernillo de notas, y en el que merece la pena recrearse, porque el autor puntualiza determinados aspectos para comprenderlos mejor. Estas aclaraciones que realiza indican que realiza una labor de documentación exhaustiva, para que todo lo que sucede se ajuste a la información recabada, y aprovecha las lagunas documentales para que su imaginación cubra esos vacíos, que tienen que guardar una clara consonancia con la época en la que tienen lugar los episodios que relata la voz narrativa. Una trama en la que se tiene muy en cuenta que todo lo que se desarrolla en las nuevas posesiones de ultramar cumpliesen órdenes llegadas de la Corona, como se podrá comprobar a lo largo de los capítulos, en los que no faltan alusiones al quinto real que ingresan las arcas de la Corona por todo lo que se lleva a Sevilla en la Flota de Indias, o a la presencia de la Inquisición en los territorios conquistados en el Nuevo Mundo, sin olvidarme de la corrupción que impera también en las colonias

Como ya comenté en el primer párrafo de esta reseña, los personajes son el punto fuerte de la novela que hoy reseño y sin duda recomiendo, al igual que en las anteriores obras de Francisco Narla. A lo largo de los capítulos, el lector se encontrará con un elenco que es un fiel reflejo de cómo eran las diferentes clases sociales en un imperio en el que nunca se ponía el sol, como era el de Felipe II. Quienes querían buscar un futuro mejor lejos de la península no dudaban en embarcarse en los diferentes navíos que cruzaban la mar océana y asentarse en los territorios de ultramar. Sin embargo, en alguna fase de la trama se refleja cómo los que querían regresar a España tenían que cumplir una serie de requisitos que eran registrados al efecto. El autor perfila unos personajes que, si tenían un buen apellido tras el que cobijarse, podían medrar, que eran los menos, porque la mayoría de quienes vivían en Campeche y otras colonias españolas tenían que ganarse la vida como podían. En este sentido, me llamó mucho la atención el que, pese a que la mayoría del elenco que desfila por sus páginas son individuos que representan a lo más ruin del ser humanosobre todo los que, de una forma u otra, guardan relación con el robo que quiere perpetrar Camacho en la nao Balvanera hay algunos que quieren apartarse de ese camino y enderezar su rumbo, dado que la labor que realizan en esta ciudad colonial no les satisface, o no son capaces de enfrentarse a las misiones que les puedan encomendar tras los muros de Campeche.

(Templo y Conv. San Fco. Campeche-Yucatán-México)
El protagonista es el personaje que más atrajo mi atención de entre cuatro personajes que se resaltan en mayúsculas en la sinopsis, porque tardé un poco más en familiarizarme con los otros tres que conforman este peculiar grupo. La carta de presentación que ofrece en las primeras páginas no tienen desperdicio: el lector no tarda en empatizar con Isidoro Bernal María de la Santísima Merced de la Visitación y Brochero, el hijo de la Camacha, quien, por mucho nombre largo y rimbombante que tuviera, no le servía para hacerse alguien en la vida y ser honrado, como él quería. Trabaja a las órdenes de un mercader sin escrúpulos, como es Melchor de Mora e Hijuelo, bajo cuyo mando están también individuos de muy dudosa reputación, caso del que fuera soldado en los Tercios de Flandes, Roa, o el vasco Urdaneta, ambos al servicio del citado mercader. Con el paso de los capítulos el lector se familiarizará con el papel que desempeña Catalina, que es una de las prostitutas del lupanar de la Brava; Gundemaro, un peculiar fraile franciscano, dominado por los pecados de la gula y la lujuria; y el no menos peculiar indio cojo, al que llaman Pedro. Este es un ramillete de personajes que le da mucho juego a la novela, porque son muchas las vicisitudes a las que se enfrentan, pero también originan escenas y diálogos que levantan, cuando menos, alguna sonrisa. En este sentido, me llamó mucho la atención lo que comenta Francisco Narla en el Cuadernillo de notas sobre el origen del protagonista, al igual que el papel que desempeña en la trama un personaje que es conocido por el apodo de el Rubio, y todo lo que representa, y que está al frente de la peculiar cofradía conocida como La Garduña. Un personaje que atrajo mi atención en el último tramo de la novela, por el papel que desempeña en la atrevida «empresa» ya citada en esta reseña.

Pese a lo que acabo de comentar en el tercer párrafo de esta reseña sobre los capítulos que tardé en cogerle el hilo al desarrollo de la trama de Balvanera, Francisco Narla ofrece al lector una historia muy entretenida, atractiva y adictiva, en la que se encontrará con giros argumentales que redoblan su interés por el devenir que le espera al protagonista y los otros tres personajes que le acompañan en el robo que planean perpetrar en la nao Balvanera. En mi modesta opinión, entiendo que tiene en el hijo de la Camacha a un protagonista carismático e inolvidable, porque a lo largo del desarrollo de la trama estará muy pendiente de las vicisitudes que le acompañan, que no son pocas. Balvanera es una novela que va de menos a más, con un último tercio que atrajo mi atención en cada uno de los episodios que lo conforman, en donde la intriga y el suspense están también muy presentes, por el cariz que toman los acontecimientos a los que se enfrentan los personajes resaltados en mayúsculas en la sinopsis, quienes deciden apoyar a Camacho en semejante empresa. Aunque me enfrenté a una novela de 650 páginas, el ritmo es fluido en todo su desarrollo, porque diría que apenas decae. El autor construye una historia diría que lineal, porque apenas hay puntuales saltos en el tiempo. En mi modesta opinión, entiendo que quizás sea este el hecho de que la trama no esté estructurada en capítulos, y que sea continuo el relato del narrador omnisciente. Sin embargo, diría que las escenas están agrupadas de tal forma que constituyen capítulos sin numerar, teniendo muy en cuenta las interrogantes que el narrador deja al final de cada uno de ellos, e incluso los hay dinámicos, al ubicar en un mismo capítulo escenas que se desarrollan en diferentes localizaciones, pero que diría que tienen una clara conexión entre ellas. Un ritmo fluido al que ayudan el claro equilibrio entre narración y diálogo, y la presencia de conversaciones que son muy vivas, naturales y dinámicas, y diría que cobran relevancia en el último tercio, porque en muchas de ellas saltan chispas o me desvelaron información necesaria para comprender la forma de actuar de algunos personajes que, de una forma u otra, guardan relación con el robo ya mencionado en esta reseña.



Biografía:



Francisco Narla, nacido en Lugo en 1978 y afincado en un pequeño pueblo del corazón de Galicia, Friol, es aviador y escritor. Pero son sus aficiones las que lo definen; arquero, pescador con mosca, aficionado a los bonsáis, apicultor y casi cualquier cosa sobre la que pueda leer en un libro.

Ha publicado poesía, relatos, ensayos técnicos y novelas. Ha colaborado con radio y televisión y también es conferenciante habitual en foros universitarios.

Como novelista, ha sido traducido a varios idiomas y ha ocupado los primeros puestos de las listas de ventas con títulos como Assur (reseña), Ronin (reseña), Donde aúllan las colinas, o sus más recientes éxitos: Laín. El bastardo (reseña), novela con la que fue galardonado con el I Premio Edhasa de Narrativas Históricas (2018) y Fierro (reseña) (2019).


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Edhasa. Fotografía de Francisco Narla tomada de la web de La Voz de Galicia. Imagen muralla de Campeche tomada de Wikipedia. Imagen del Templo y Convento de San Francisco en Campeche, tomada de la web TuriMexico.




martes, 26 de julio de 2022

Lectura semana 30/2022: Los crímenes del glaciar, de Cristian Perfumo.

 







Comenzamos la última semana de julio. Le toca el turno a la novela del escritor argentino afincado en Barcelona, Cristian Perfumo, Los crímenes del glaciar


Sinopsis: 


El cuerpo de un turista aparece congelado en el glaciar más grande de la Patagonia. Murió sobre el hielo, de un disparo en el vientre, hace treinta años.

Pero tú, que te llamas Julián y eres de Barcelona, ignoras que esto te cambiará la vida.

Para entenderlo, primero deberás saber que tu padre tenía un hermano del que nunca te habló. Después, que ese hermano acaba de morir. Y por último, que en su testamento figuras como único heredero de una misteriosa propiedad en El Chaltén, un idílico pueblo de la Patagonia.

Viajarás hasta allí para venderla, pero cometerás el error de hacer demasiadas preguntas. Entonces comprenderás que, treinta años después del crimen, en El Chaltén se esconde alguien dispuesto a borrarte del mapa con tal de que no llegues a la verdad (416 pág., ebook).

jueves, 21 de julio de 2022

La sombra del ciprés es alargada, de Miguel Delibes.

 










Datos técnicos:



Título: La sombra del ciprés es alargada.

Autor: Miguel Delibes.

Editorial: Edición especial realizada por Ediciones Destino (Grupo Planeta) en

colaboración con el diario El Norte de Castilla.

1ª edición: Noviembre/2003.

Edición original: 1947.

Encuadernación: Tapa dura.

ISBN: 84-08-04962-3.

Idioma: Español.

Nº pág.: 376.





Sinopsis:



El protagonista de esta novela, la primera de Miguel Delibes, galardonada con el premio Nadal 1947, es –como en tantas de sus obras- un niño. Pedro, huérfano desde la infancia, va a parar a Ávila para su educación, al hogar sombrío de don Mateo Lesmes, que le inculcará la creencia de que para ser feliz hay que evitar toda relación con el mundo, toda emoción o afecto. Sólo la vitalidad de la juventud podrá hacerle superar este pesimismo inculcado. Sin embargo, los acontecimientos parecen obligarle a recordar lo aprendido...

Con el estilo impecable que lo caracteriza, Delibes traza una obra inolvidable en que la muerte, que rodea constantemente al protagonista, es vencida al fin por la esperanza. 

 

Opinión Personal:



Don Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) es uno de mis escritores de cabecera. Su extensa producción literaria atrae a un gran número de lectores que disfrutan con su estilo narrativo impecable y su prosa absorbente, que imanta sin remedio a quienes frecuentamos su extensa bibliografía. Su extraordinaria capacidad para extraer de la vida diaria los más puros resortes de su arte, su profunda creencia en el individuo y en la naturaleza, convierten su obra en una referencia inapelable para entender la literatura y la sociedad española del siglo XX, como se indica en su biografía. Como lector, me recreé y recreo con sus novelas y libros de relatos, de los que es difícil decir cuáles me gustaron más y cuáles menos, porque el escritor vallisoletano tiene el don de hacer de su producción literaria una verdadera obra de arte, por lo que merece la pena acercarse a cualquiera de los títulos que conforman su vasta obra literaria.

(Cuatro Postes-Ávila)
En esta ocasión, la novela a reseñar, y sin duda recomendar, es su ópera prima, La sombra del ciprés es alargada, por la que recibió el Premio Nadal en 1947. En mi modesta opinión, diría que esta obra es toda ella una metáfora, porque el título hace referencia a la muerte, aunque también la esperanza, por el cambio que se percibe en el protagonista y narrador a lo largo de los capítulos, sobre todo en el libro segundo, en el que se da cuenta de que merece la pena disfrutar de la vida como el común de los mortales. Es consciente de que necesita relacionarse con sus semejantes, y alejarse de los prejuicios que le acompañaron en sus primeros años, influenciado por los consejos que recibe de su preceptor, aunque su pedagogía deja que desear, porque yo mismo no me sentía identificado con sus consejos. Como refleja la portada de la edición «Mis preocupaciones, la muerte, la naturaleza, ya estaban en La sombra del ciprés es alargada, y así siguieron presentes en todos mis libros posteriores como elementos substanciales. La sombra del ciprés es un libro con fuerza que mete el frío en los huesos».

En La sombra del ciprés es alargada el lector estará muy pendiente del ciclo vital de Pedro, el protagonista y narrador de una historia que se desarrolla a lo largo de 34 capítulos, agrupados en dos libros bien diferenciados. En el primero de ellos, es partícipe de la formación académica que recibe en casa de don Mateo Lesmes, «en la que se quedaría de pupilo en tanto se completaba mi formación moral e intelectual, es decir, más o menos, durante siete largos años» (pág. 15), a quien se unirá Alfredo, quien tiene un carácter más pueril que Pedro, aunque sin embargo no tardan en trabar amistad. Me atrajo mucho el desarrollo de los 17 capítulos que lo conforman, porque me decía que todo lo que sucede en el libro primero marca la estancia del protagonista en Ávila. En todo momento fui consciente de que, tal y como se suceden los capítulos, la voz narrativa me tenía reservado algún episodio que afectará a la personalidad del joven estudiante, por el impacto que provoca en él, al rememorar y reflexionar sobre lo sucedido en los capítulos siguientes, pese a que quizás al lector le resulte un tanto previsible. Creo que esta sensación está en consonancia con el ambiente sombrío y el pesimismo que domina la casa del preceptor, —encarnado, sobre todo, por el profesor Mateo Lesmes— , escoltado por su mujer doña Gregoria, y su pequeña hija Martina. Una consonancia que se percibe también en las descripciones de las diferentes localizaciones por las que transitan los personajes por la ciudad abulense, que es un personaje más de la novela. En este sentido, diría que atrajeron mi atención sobre todo las escenas exteriores, que se desarrollan en el clima frío y nevado que envuelve a la ciudad buena parte de invierno, que es la estación predominante en el libro primero. Entiendo, también, que los episodios que marcan la vida de este personaje, durante su estancia en la ciudad de Santa Teresa, pueden calificarse como metáfora, porque moldea su carácter.

(Fábrica de harinas-Ávila)
La vida sombría, pesimista y desafectada de Pedro durante su época de bachiller en Ávila da un vuelco a otra en la que la luz parece darle más calor y, con el paso de los capítulos, empieza a sentir el mundo que le rodea como lo sienten quienes le acompañan en su nueva etapa. Una nueva etapa en la que un personaje que influye mucho en el cambio de sus ideas es el piloto del mercante que capitanea, Luis Bolea. Una nueva etapa en la que «me decidí, al fin, por una carrera que, conservándome en el mundo, me permitía al propio tiempo mantenerme apartado de él» (pág. 175). Pese a los consejos de su tío, tiene un firme interés en ingresar en la Escuela Náutica de Barcelona y hacerse marino mercante. Ya con el grado de capitán encuentra destino en el Antracita. En una de sus singladuras se topan con un yate que lleva un rumbo arbitrario y desigual. Entre los cuatro tripulantes rescatados figura Jane, un personaje que atraerá la atención del lector en los siguientes capítulos, por la relación que se forjará entre Pedro y la estadounidense. Una relación que me hizo dudar si conduciría a algo más que una amistad pasajera, frecuente en el protagonista, o culminaría en una relación sentimental que presagia un futuro en común. Las singladuras del mercante que capitanea le llevan hasta Provindence —Providencia—, capital del Estado de Rodhe Island (Estados Unidos), en donde se citará en varias ocasiones con Jane. Unas citas que, sin embargo, darán lugar a luchas internas en el protagonista, porque todavía se sentía muy reacio a desprenderse de las ideas que le había inculcado su preceptor. Sin embargo, en uno de sus viajes a la capital del Estado de Rodhe Island, el lector se sentirá sobrecogido ante el episodio que describe la voz narrativa, lo que origina que uno se pregunte por el efecto que provoque el mismo en el protagonista y narrador.

(Providence-Rhode Island-USA)
Con La sombra del ciprés es alargada, Don Miguel Delibes muestra que tenía que decir muy mucho en la narrativa española, en la que es una de las primeras figuras de la literatura española posterior a la Guerra Civil. En mi modesta opinión, diría que esta novela es el punto de partida de las pautas que marcan narrativa del escritor vallisoletano, porque en ella reúne los temas a los que recurre en sus obras: sus preocupaciones, la muerte y la naturaleza, que refleja a través de los personajes creados por su imaginación. Unos personajes en los que vierte su forma de pensar sobre el mundo que le rodea, y que parte de lo cotidiano para crear obras que no dejan indiferente al lector. El autor es un gran conocedor de la flora y la fauna de su entorno geográfico. En este sentido, disfruté mucho con las descripciones que ofrecía a través de la voz narrativa sobre los parajes naturales que rodean a la ciudad de Ávila. La sombra del ciprés es alargada es una novela en la que, al igual que en toda su producción literaria, el realismo está muy presente, porque en la trama de cada una de sus obras refleja los rasgos y las costumbres de la sociedad de la época, bien sea rural o urbana. Pese a que domina con clara diferencia la narración frente a los diálogos, su ritmo de lectura no se me hizo muy pesado; al contrario, diría que hay que deleitarse con el relato del protagonista y narrador a fuego lento, para no perder detalle de todas las escenas que se describen, y tratar de comprender las reflexiones del personaje, sobre todo en el libro primero, en las que están muy presentes las pérdidas de cualquier naturaleza, lo que le lleva a preguntarse sobre si debe mantener una relación más directa o no con el mundo que le rodea, o bien seguir a rajatabla los consejos de su preceptor, fiel defensor de la desafectación.



Biografía:



Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) se dio a conocer como novelista con La sombra del ciprés es alargada, Premio Nadal 1947. Su extensa obra literaria le ha valido numerosos galardones, como el Premio Nacional de Literatura (1955), el Premio de la Crítica (1962), el Premio Nacional de las Letras (1991) y el Premio Cervantes de Literatura (1993). En 1973 fue elegido miembro de la Real Academia Española. Su extraordinaria capacidad para extraer de la vida diaria los más puros resortes de su arte, su profunda creencia en el individuo y en la naturaleza, convierten su obra en una referencia inapelable para entender la literatura y la sociedad española del siglo XX. Entre su vasta obra narrativa destacan Mi idolatrado hijo Sisí, El camino (reseña), Las ratas, Cinco horas con Mario, Las guerras de nuestros antepasados, El disputado voto del señor Cayo, Los santos inocentes, Señora de rojo sobre fondo gris o El hereje. Ediciones Destino ha publicado sus Obras completas.
 
También fueron reseñadas en este blog: Viejas historias de Castilla La Vieja (relatos) (reseña) y Siestas con viento sur (relatos) (reseña)


Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de la web de la Fundación Delibes. Fotografía de Miguel Delibes tomada de Wikipedia. Imagen del mirador de Cuatro Postes en Ávila tomada de la web Todo Ávila. Imagen de la Fábrica de harinas de Ávila tomada de la web Flickr. Imagen de Providence, en el Estado de Rhode Island tomada de la web Depositphotos.








lunes, 18 de julio de 2022

Lectura semana 29/2022: Balvanera, de Francisco Narla.

 







Comenzamos la penúltima semana del mes de julio. Le toca el turno a la nueva novela del escritor lucense Francisco Narla, Balvanera.


 

Sinopsis: 

 

 

LA PUTA BEATA, EL FRAILE DESCREÍDO, EL INDIO COJO Y EL HIDEPUTA HONRADO.

Su madre era puta. Su padre, inglés. No tenía apellido cuando el apellido era lo único que espantaba el hambre. Aún así, iluso, Camacho se empeñó en ganarse el pan con el único mérico de ser honrado, y todo se fue al carajo.

A la fuerza ahorcan.

Una puta beata, un indio mudo, un fraile descreído y ese hideputa honrado intentarán robar el mayor cargamento de la historia de la flora de indias.

Al otro lado de la mar océana, en aquella Nueva España de un imperio donde no se pone el sol, en un Yucatán donde la lluvia tropical borraba las misericordias, las bodegas de la Balvanera se estaban llenando con la mercancía más valiosa de su tiempo: el palo de tinte. Y, mientras, la Parca buscaba cobrarse sus deudas...(672 pág., tapa dura con sobrecubierta).

viernes, 8 de julio de 2022

Libros leídos y reseñados en junio/2022:

 







Toca hacer balance de los libros leídos y reseñados en el mes de junio: han sido un total de 5 los leídos y 4 los reseñados

 

 

Los leídos

 

 

                      

    



Los reseñados: 

 

-La operadora, de Gretchen Berg

 

-Stalin debe morir, de Mario J. Les.

 

-Os vigila, de Amelia de Dios Romero.  

 

-Lordemano, de José Zoilo Hernández.  

 

 

Avance retos literarios en los que participo: 

 

 

-VI Edición Nos gustan los clásicos: (5/8) (63%). Sin avance.   

 

 -Reto Autores de la A a la Z (Edición 2022):  (13/24) (54%) (+2).

 

-Reto 25 españoles (Edición 2022):  (23/25) (92%) (+3).

 

-Reto Leemos España provincia a provincia (Ed 2022) Incluyo Asturias: ya son 12 provincias. 


-Reto Serendipia recomienda (Ed. 2022): (1/3) (33%). Sin avance.