jueves, 24 de septiembre de 2020

El largo sueño de Laura Cohen, de Mercedes de Vega.
























Datos técnicos:

Título: El largo sueño de Laura Cohen.
Autora: Mercedes de Vega.
Editorial: Plaza & Janés (PRH).
1ª edición: abril/2020
Encuadernación: tapa dura con sobrecubierta.
ISBN: 978-84-01-02407-8.
Idioma: español.
Nº pág.: 448.


Sinopsis:


A los pocos días de perder a su marido en un accidente de tráfico, Laura Cohen, una psiquiatra española afincada en Montreal, toma como paciente a un hombre traumatizado por su pasado. Cuando este desaparece sin dejar rastro tras la tercera sesión, Laura comenzará su búsqueda atraída por una inesperada conexión entre el hombre y su marido fallecido. Esta investigación la sumergirá en una peligrosa red de conspiraciones, secuestros, experimentos ocultos y torturas que se remontan a la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, y la llevará a cuestionar sus orígenes, su matrimonio y su vida hasta ese momento.

Mercedes de Vega cambia de registro con su obra más ambiciosa: apoyada en una prosa excelentemente trabajada y una atinada caracterización de los personajes, teje una trama de intriga urdida a la perfección, plagada de giros y revelaciones sorprendentes, que no aminora su ritmo adictivo ni por un momento.


Opinión Personal:


El largo sueño de Laura Cohen es la última novela publicada hasta la fecha por la escritora madrileña Mercedes de Vega. La sinopsis que ofrece la editorial en la contraportada indica que es su novela más ambiciosa y, al mismo tiempo, significa un cambio de registro porque se adentra en el thriller psicológico. Tras sorprender a lectores y crítica con este nuevo trabajo literario, estoy seguro que seguirá los pasos marcados por sus obras predecesoras, Cuando estábamos vivos (reseña) leída y reseñada en este blog en 2015 y Todas las familias felices. En mi modesta opinión, Mercedes de Vega se estrena por todo lo alto en el thriller psicológico, porque supera con creces las expectativas que tenía puestas en su lectura. Sin embargo, pese a que en la contraportada califican El largo sueño de Laura Cohen como un thriller trepidante, más bien diría que tiene un ritmo fluido que apenas decae a lo largo de la narración. Si Cuando estábamos vivos es uno de los títulos que uno no duda en recomendar, tras el entusiasmo mostrado en la opinión personal que publiqué en su día en mi blog, otro tanto puedo decir de novela que hoy reseño. 

La trama de El largo sueño de Laura Cohen me resultó atractiva, adictiva y muy  absorbente, con unos ingredientes literarios que atrapan desde las primeras escenas que  relata la protagonista y narradora. Están dosificados de tal forma a lo largo de los 53 capítulos cortos titulados en los que se estructura, que puede decirse que no le dan tregua en ninguna fase de su desarrollo, porque en cada uno de ellos se encontrará con situaciones que atraerán su atención, junto con los giros que se encuentra en algunos tramos de la novela. A lo que acabo de comentar hay que añadir que es muy sólida, sin fisuras, en la que se narra una historia de ficción basada en personas que existieron y en hechos reales, como el Holocausto, la ocupación alemana en Francia y unas experimentaciones y estudios realizados sobre alumnos, durante la Guerra Fría, en la Universidad de Harvard, como lo aclara la autora en el anexo que acompaña al cuerpo de la novela. Pero también quiero resaltar que el lector se encontrará con una novela de paisajes y territorios canadienses, porque disfruté mucho con las magníficas descripciones que Laura Cohen traza de todos los escenarios que muestra a lo largo de los capítulos, y que podía imaginar como si visualizara postales por la claridad y precisión con que son detalladas, tanto de las diversas localizaciones de Montreal, la casa en la que iba a pasar las vacaciones junto a su difunto marido, a orillas del lago Oureau, en Saint-Donat de Montcaml, o las que visita durante su investigación, como Inverness, en Nueva Escocia. Otro tanto puedo decir de las sensaciones que provocan en los personajes la climatología de este país norteamericano. 

Tras la desaparición de un paciente al no presentarse en la siguiente sesión que tenía programada en la consulta de la médico psiquiatra Laura Cohen, ésta no es consciente del vuelco que va a dar su vida. Decide iniciar una investigación en las que quiere descubrir quién es este personaje que no continuó con la terapia, dado el interés que le suscitó, porque «esas tres únicas sesiones fueron suficientes para generar numerosas dudas y sospechas del papel que podía haber jugado monsieur Lambert en la vida de Alexander»(pág. 42). Esta investigación la conduce a realizar un viaje en el que no sólo buscará a un paciente por lo que acabo de exponer en el fragmento de la novela resaltado en este párrafo, sino que también descubrirá con el transcurrir de los capítulos un juego de identidades que le conducen a plantearse múltiples preguntas sobre la realidad del mundo que le rodea, incluido su matrimonio con el prestigioso psiquiatra Alexander Cohen, fallecido en un trágico accidente de circulación en la Rivière-des-Prairies. 

Mercedes de Vega es una autora que cuida con mucho celo todo lo que está relacionado con la trama de la novela, para que el lector no pierda detalle de los episodios que se suceden a lo largo de su desarrollo. Los 53 capítulos en los que se estructura El largo sueño de Laura Cohen los agrupa en cuatro partes si bien en esta ocasión, a diferencia de lo que sucedía en Cuando estábamos vivos, cada una de ellas no abarca un período tan claro, es el título de cada una de ellas el que da un claro adelanto de lo que el lector se va a encontrar en los capítulos que la conforman. Otro tanto puedo decir de la ambientación espacio temporal, porque en todo momento tuve la sensación de que acompañaba a la Laura Cohen en el viaje en el que decide realizar la investigación a la que me refiero en el párrafo anterior. La misma sensación la tuve también en los saltos temporales que realizaban los personajes, si bien en esta ocasión tienen lugar en los diálogos en los que intervienen o la información que facilita la protagonista y narradora en su relato, y no a través de los flashback que interrumpen la narración argumental, al ubicar la voz narrativa su relato en una fecha determinada a partir de la cual se desarrollan los hechos que da a conocer por la trascendencia que tienen en la trama.


Lago Oureau - Canada
De nuevo la escritora madrileña vuelve a utilizar una voz narrativa femenina. Es Laura Cohen quien relata y protagoniza todos los episodios que se desarrollan a lo largo de los capítulos. Sin duda alguna, uno de los grandes atractivos de la novela que hoy reseño es el estilo narrativo de su autora, porque cautiva al lector con una prosa elegante, con la que logra que el lector capte todas las reacciones de los personajes que transitan por las páginas de los capítulos en los que se desarrolla la trama. Una voz narrativa en la que también se perciben rasgos intimistas, porque todo lo que va descubriendo durante su investigación origina en ella reflexiones, dudas, sensaciones y emociones. A lo largo de los capítulos presenta al lector unos personajes perfilados con gran profundidad psicológica, algunos de los cuales tienen un pasado oscuro que ocultan, lo que da lugar a un juego de identidades muy atractivo, y que originan una serie de sorpresas que atraen la atención del lector. Quienes tienen una relación más directa con la protagonista y narradora, no olvidan que son judíos y tienen un pasado que les marca, en unos casos de una forma muy directa y en otros como descendientes de quienes fueron víctimas del genocidio nazi. En estos anida el odio, la venganza y esconden secretos que guardan con celo, entre los que se encuentran unos sucesos del pasado que involucran a su marido. En el anexo ya mencionado en esta reseña se relacionan los personajes históricos y ficticios que tienen un mayor peso en la trama, aunque también resaltaría otros como el inspector Bonnard, que investiga el accidente de tráfico en el que falleció Alexander Cohen y mantiene unos diálogos con Laura Cohen que no tienen desperdicio, por esa relación de tirantez que se percibe entre ellos, o los que entabla con su cuñado Robert Cohen, en los que está muy presente el distanciamiento con su hermano Alexander, sin olvidarme del papel que desempeña Mike en el último tramo de su investigación, un bibliotecario de la biblioteca pública judía, ubicada en el viejo Montreal.

El largo sueño de Laura Cohen es una novela que no dudo en recomendar, porque disfruté mucho con su lectura, pese a que no me encontré con el ritmo frenético que se anuncia en la contraportada, sino más bien fluido. Mercedes de Vega sorprende a los lectores con un thriller psicológico que supone un cambio de registro en su narrativa. Está escrito con una prosa elegante y por sus páginas transitan unos personajes perfilados con gran profundidad psicológica, sin olvidarme de los magníficos escenarios descritos por la protagonista y narradora.


Biografía:


Mercedes de Vega es socióloga y escritora, nació en Madrid en 1960 y ha residido y trabajado

en Nueva York y Barcelona. Curso estudios de literatura en la Universidad Complutense de Madrid y ha participado en numerosos talleres de escritura creativa. Colabora en las revistas literarias Resonancias y El Extramundi y los papeles de Iria Flavia.

Ha publicado la novela El profesor de inglés, el libro Cuentos del sismógrafo, diversos relatos en antologías colectivas, y artículos y publicaciones. Ha sido galardonada dos años consecutivos (2013 y 2014) en los Premios del Tren «Antonio Machado». Sus dos anteriores novelas, Cuando estábamos vivos (Plaza & Janés, 2015) y Todas las familias felices (Plaza & Janés, 2017) fueron un gran éxito de público y crítica. Con su nueva obra, El largo sueño de Laura Cohen, se interna por primera vez en el thriller de forma magistral.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomadas de la web de Megustaleer. Imagen del Edificio Gaston-Miron de la Biblioteca Central de Montreal, tomada de la web Archives de Montreal. Imagen del Lago Oureau en Canadá, tomada de la web Mapio.net. Fotografía de Mercedes de Vega, tomada de su web personal. 





jueves, 17 de septiembre de 2020

Todo queda en casa, de Santi Fernández Patón.


















Datos técnicos:
Título: Todo queda en casa.
Autor: Santi Fernández Patón.
Editorial: Distrito 93.
1ª edición: octubre/2019.
ISBN: 978-84-17895-15-0.
Encuadernación: tapa blanda con solapas.
Idioma: español.
Nº pág.: 264.

Sinopsis:

«Soy tu herman Irene». Dieciséis años después de abandonar a su familia Daniel recibe ese mensaje por Facebook. Su pasado acaba de irrumpir para llevarle hacia todos los motivos por los que nunca regreso. En el verano de 1999 Daniel, joven estudiante de Periodismo en Madrid, había llamado desde Edimburgo para comunicar a su madrastra, Maribel, y a su medio hermana de seis años, Irene, que nunca iba a volver. En la España de la EXPO, el AVE y los Juegos Olímpicos, Daniel sabía que su padre, ya fallecido, y su segunda mujer, Maribel, joven promesa del partido gobernante, habían participado en el festín de la corrupción. Lo que Daniel no imaginaba es que su decisión de no regresar suponía también dejar a su hermana Irene sin el único adulto en el que su infancia se sustentaba. No contaba, en definitiva, con que entrar de lleno en la edad adulta significa asumir en soledad las consecuencias más dolorosas de nuestros propios actos...y sus huellas en los demás.
Todo queda en casa habla de culpas heredadas, de heridas del pasado, de lazos familiares y del derecho a una segunda oportunidad. Y, sobre todo, de cómo construir esa segunda oportunidad.

Opinión Personal:

Todo queda en casa es una novela que me llamó la atención por la reseña que publicó en la revista literaria Monolito el escritor PL Salvador, ya habitual en este blog. Una reseña que me convenció para decantarme por su lectura porque su autor, Santi Fernández Patón, muestra un buen hacer literario, atrae la atención del lector dosificando la información que facilita el protagonista y narrador a lo largo de los siete capítulos en los que se estructura la trama, para lo que también utiliza el recurso de los saltos temporales. El escritor madrileño afincado en Málaga sabe qué episodios son los más apropiados para provocar un vuelco narrativo, para que no se pierda detalle de lo que les depara a los personajes afectados por esas situaciones inesperadas. Estos recursos que acabo de mencionar, junto con el empleo de un narrador cercano, ayudaron a que la lectura me resultara envolvente, pese a que tiene un ritmo más bien pausado, ya que hay un claro dominio de la descripción frente a los diálogos. A medida que se sucedían los capítulos me daba cuenta también de que había que estar muy pendiente de los pequeños detalles, porque ayudan a comprender con claridad lo que sucede en los episodios en los que están muy presentes las situaciones cotidianas, a partir de las que la voz narrativa aborda en su relato las reivindicaciones sociales, el activismo y la solidaridad, al igual que profundiza en la corrupción y las segundas oportunidades. Estoy seguro que el lector no tardará en adivinar en qué año transcurre buena parte del desarrollo de la trama, por los hechos históricos que se mencionan en algunas fases.
(Hay Market Station -Edimburgo-Escocia)
Uno se cree que con la huida hacia adelante se olvidan los problemas o episodios que de una forma u otra nos afectaron por aquel entonces. Pero no contamos con que nos puede pasar igual que a Daniel, el protagonista y narrador de esta novela, porque el pasado puede presentarse ante nosotros en cualquier momento. Un pasado que le sirvió para recordar y reflexionar sobre un hecho en concreto, y que tuvo lugar en el domicilio familiar, en el que vivía su padre con su segunda mujer, Maribel, una joven promesa del partido gobernante. A Daniel el pasado se le  presentó en forma de un mensaje a través de Facebook. Un mensaje que en un principio creyó que era un error pero que, sin embargo, no sabría cómo describir el efecto que le provocaron las cuatro palabras que leyó en la oficina al día siguiente, porque era su media hermana, Irene, quien se ponía en contacto con él. Una media hermana de la que no tenía noticia alguna hacía ya dieciséis años, lo que suponía que se había quedado sin el único adulto en el que se sustentaba su infancia. Pero Daniel recuperaría ese verano en Málaga el tiempo perdido con ella, y también le serviría para que le aclarase la implicación de sus padres en el festín de la corrupción en el que el protagonista sabía que habían participado, como adelanta la sinopsis.

Santi Fernández Patón utiliza este reencuentro para que Daniel reflexione y repase la decisión que más significativamente había tomado en su vida desde entonces, porque le empujaría a llamar a casa desde Edimburgo para comunicar a la segunda mujer de su padre, ya fallecido, que no regresaría al domicilio familiar. El lector presenciará también la relación que mantienen Daniel y su media hermana, Irene, y, al mismo tiempo, se preguntará si ésta tendrá también las mismas sensaciones que él desde que se produce uno de los vuelcos narrativos a los que me refiero en el primer párrafo de esta reseña.
(Mercado del Molinillo-Málaga)
Son muy pocos los personajes que le hacen falta al autor de Todo queda en casa para que planifique una historia trazada con fuerza y con mucho realismo, porque en todo momento tuve la sensación de que era una trama basada en hechos reales, en la que le había cambiado el nombre a los personajes que tienen más peso en ella, y ajustado algunos episodios para que coincidieran con el espacio temporal en el que se desarrolla, como se aclara habitualmente en las obras de ficción. Es Daniel quien relata desde su perspectiva todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. A medida que se desarrollaba la trama me decía que el autor había perfilado cuatro personajes secundarios que eran un buen complemento del protagonista, porque a través de las escenas que compartían con él me ayudaban a conocerlo mejor, ya que sentía que cada uno de ellos sabía cómo enfocar sus preocupaciones y dudas, así como convencerle para que les diera a conocer esa parte oscura de su pasado. En este sentido, me gustó el enfoque que le dio Santi Fernández Patón tanto a Julia como a Silvia, por la relación sentimental que mantuvo en distintos períodos con ambas, al igual que la amistad que mantenía con Roberto. Si bien también destacaría a un quinto personaje, Maribel —éste ya pasivo— que le da a la trama una dosis de intriga atractiva, relacionada con los episodios que protagoniza. El protagonista y narrador presentará también a otros personajes que desempeñan un papel más puntual.

Quienes se sientan interés por la sinopsis y decidan apostar por la lectura de Todo queda en casa, se van a encontrar con una trama con episodios que les resultarán muy familiares, protagonizados todos ellos por personajes muy cercanos. El lector se sentirá identificado con los temas que abordan a lo largo del desarrollo de los siete capítulos en los que está estructurada la novela. Santi Fernández Patón utiliza un estilo directo, sin rodeos, y en el que emplea un lenguaje sencillo, a la par que cuidado. Las reflexiones están también muy presentes, por lo que le dan un carácter intimista al relato del protagonista y narrador en varias fases de la trama. A ello hay que añadir unas atractivas descripciones tanto de Edimburgo como de Málaga, ciudad con la que el autor consigue que los personajes se mimeticen con las localizaciones que utiliza para cada uno de los episodios que tienen lugar en la capital de la Costa del Sol.

Biografía:

Se dio a conocer en 2014 con la novela Grietas, que obtuvo en Premio Lengua de Trapo y una
excelente acogida de la crítica.

Ha publicado también las novelas Miembros fantasma y Península. Es colaborador de la edición andaluza de eldiario.es y forma parte del nodo malagueño de la Fundación de los Comunes, laboratorio de pensamiento crítico desde los movimientos sociales. Todo queda en casa es su última novela publicada hasta la fecha, con la que se alzó ganador de la II edición del Premio Literrio Auguste Dupin.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web de la editorial. Imagen de Hyde Market Station Edimburgo, tomada de Pinterest. Imagen del Mercado del Molinillo en Málaga, tomada de la Wikipedia. Fotografía del autor, tomada de su web.




viernes, 11 de septiembre de 2020

El baile de las marionetas, de Mercedes Guerrero.



















Datos técnicos:


Título: El baile de las marionetas.
Autora: Mercedes Guerrero.
Editorial: Debolsillo.
1ª edición: febrero/2020.
Encuadernación: tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-663-5021-1.
Idioma: español.
Nº pág.: 576.

Sinopsis:


Afganistán, 2004. La doctora Edith Lombard, de Médicos Sin Fronteras, hace guardia en un hospital de Kabul. Al atender a una joven en quirófano advierte en su cuello algo que atrae su atención: un collar del que cuelga una perla de ámbar. Una perla que Edith reconoce enseguida, pues fue robada en su casa en Quebec dieciocho años antes, en un atraco en el que su madre falleció de un disparo. Una perla de la que su padre, Édouard Lombard, había contado que perteneció a la famosa Cámara de Ámbar de San Petersburgo, desaparecida durante la II Guerra Mundial.

Bilbao, 1937. Del puerto de Santurce está a punto de zarpar el Habana, que llevará a más de cuatro mil niños hasta la Unión Soviética, huyendo de la guerra civil que ahogaba el país. Allí, su historia, la historia de unos exiliados utilizados como marionetas por el gobierno de Stalin, se hilvanará con la de la perla de ámbar en un viaje de setenta años que desempolvará recuerdos que nadie quería que viesen la luz.


Opinión Personal:


De nuevo me acerco a la narrativa de la escritora Mercedes Guerrero (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1963). Ya en 2014 leí y reseñé en este blog La mujer que llegó del mar  (reseña), de cuya lectura guardo un grato recuerdo. La portada y la sinopsis de su última novela, El baile de las marionetas, me resultaron muy atractivas, con el añadido de que tenía una gran oportunidad para leer una historia que gira en torno a los llamados Niños de la Guerra que tuvieron como destino la extinta Unión Soviética. Sin embargo, sí leí varias que abordan, bien como tema principal, o como subtrama, el viaje que realizaron quienes fueron enviados al exilio por sus familias a varios países de América. Es una magnífica lectura que merece la pena disfrutar, no sólo por la temática, sino también por lo bien escrita y mejor contada que está: no es de extrañar que ya se haya publicado la tercera edición.

La trama de El baile de las marionetas está construida de tal forma que mantiene intrigado al lector hasta las últimas páginas. Al igual que sucede en La mujer que llegó del mar, la escritora aguilarense planifica una historia muy consistente, en la que las diferentes piezas que la conforman encajan de tal forma que al llegar al desenlace el lector se encuentra con un engranaje perfecto. El ritmo de lectura es fluido y muy equilibrado, porque apenas decae a lo largo de los 32 capítulos en los que está estructurada. Esto que acabo de comentar le ayuda a que se olvide de que tiene ante sí un tocho de 580 páginas, porque el narrador omnisciente dosifica la información que le facilita y consigue que disfrute de una lectura que se hacer adictiva desde los primeras episodios.
(Vapor Habana)
El narrador omnisciente pone en antecedentes al lector desde los primeros capítulos. Kabul, el puerto de Santurce, Leningrado y Quebec (Canadá), son el punto de partida de una trama apasionante en la que va a estar muy pendiente de todos los episodios que se suceden hasta llegar al desenlace. Sin duda alguna, uno de los grandes atractivos de esta novela es el dinamismo con el que la voz narrativa consigue, a través de las diferentes localizaciones, que no pierda detalle de todo lo que sucede a lo largo del desarrollo de la trama. Ya desde las primeras escenas, esa voz narrativa me incitaba a preguntarme qué relación podía haber entre las dos líneas temporales que conforman la trama. La que transcurre en 2004 presenta a la doctora Edith Lombard, que trabajaba en Kabul como médico de la ONG Médicos Sin Fronteras. Atrae su atención un collar con una perla de ámbar que colgaba del cuello de una joven paciente que atendía en quirófano. Esas mismas preguntas a las que ya me referí en este párrafo me las hacía cada vez que intervenía en esta subtrama el padre de la doctora, Édouard Lambard, porque alguna de las conversaciones que mantenía con su familia me daban a entender que tras ellas se ocultaba algún secreto. La segunda línea temporal comienza en 1937, a partir de la cual el narrador omnisciente relata las peripecias de los niños que huyen desde el puerto de Santurce de una guerra civil que ahogaba al país y son acogidos como exiliados por el gobierno de Stalin.

La trama de El baile de las marionetas tiene un claro trasfondo histórico, que se refleja sobre todo en la segunda línea temporal, y al que también se hace referencia en algunas fases de la primera. La exhaustiva labor de documentación que recopila la autora para crear una historia de ficción verosímil y unos personajes creíbles que son fruto de su imaginación, como aclara en los agradecimientos que acompañan al cuerpo de la novela, se muestra en el cuidado que pone para plasmar en la trama los hechos históricos que relata la voz narrativa, así como los escenarios que se describen, todos ellos reales. Me dio la sensación de que era una voz en off quien me relataba las imágenes en las que se describe la salida de los Niños de la Guerra desde el puerto de Santurce con destino a la Unión Soviética, en las que muestra a varios de los niños que verían cómo su vida iba a dar un gran vuelco, porque albergaban la esperanza de regresar en pocos meses. En todo momento tuve la sensación de ser un testigo que observaba desde un lugar privilegiado los episodios que marcarían el devenir de estos jóvenes exiliados, al igual que también comprobarían la realidad que se vivía fuera de la Casa de los Niños en Leningrado. Estas duras imágenes suponen para ellos un impactante golpe, al ver que el pueblo soviético no tenía el mismo acceso que ellos a los cuidados con los que son tratados desde que fueron recibidos por el gobierno de Stalin. Muchos de estos niños luchan enrolados en las filas del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial, viven en primera persona las consecuencias de la posguerra bajo la dictadura de Stalin, así como los años de la guerra fría y la carrera espacial entre las dos grandes potencias, siendo también algunos trasladados a Cuba, aprovechando la apertura de relaciones entre el régimen de Fidel Castro y la Unión Soviética en ambos casos el lector se encontrará con escenas de espionaje y contraespionaje que lo mantienen en vilo por el riesgo que pueden correr los personajes , o el regreso a España.
(Avenida Nevski-Leningrado)
Mercedes Guerrero perfila unos personajes que no tardarán en conquistar al lector, trazados con mimo, cercanos y creíbles, en los que se percibe una gran fuerza psicológica. Son unos personajes inolvidables y diría que carismáticos, porque las acciones que protagonizan muchos de ellos no le dejan indiferente, ya que muestran el lado más noble del ser humano, al estar muy pendientes de quienes los necesitan en los momentos más difíciles, que no son pocos. Si bien se encontrará con alguna que otra sorpresa desagradable, porque los hay quienes no dudan en traicionar con tal de considerarse protegidos por el régimen stalinista. Como nos gusta decir en estos casos, todos ellos son de carne y hueso, porque dan la sensación de cobrar vida propia. Sin duda alguna, esta es una gran baza con la que juega la autora, porque es consciente de que dan mucha vida a la trama, y nos incitan a estar muy pendientes de los acontecimientos que protagonizan, sobre todo porque algunos de ellos son obligados a aceptar las directrices que les ordenan, y así ven cómo se retrasa la posibilidad de regresar a su país. Y así es cómo uno está muy atento en todo momento de las peripecias de personajes como Rafael, Iñaki, Victoria, Manuel o Juana, sin olvidarme de otros Niños de la Guerra que forman parte del elenco de esta novela, así como los cuidadores que los acompañan desde que sus padres deciden alejarlos de un país sumido en un conflicto fratricida. Creo que es mejor que conozca a todos ellos quien sienta interés por leerla, y comente si comparte la opinión de quienes disfrutamos con su compañía mientras leíamos El baile de las marionetas.

El baile de las marionetas es una novela cuya lectura me resultó muy atractiva y adictiva. En todos los capítulos que la conforman el lector se encuentra con episodios que atraen su atención, y en los que no faltan giros que la incrementan, algunos de los cuales conducen a unas escenas inesperadas que nos sorprenden con situaciones impactantes. Al estar la trama conformada por dos líneas argumentales, solemos comentar que preferimos una a la otra. Sin embargo, en este caso, la segunda línea temporal es más extensa. En mi modesta opinión, entiendo que esta diferencia de extensión entre ambas la tiene muy en cuenta la autora, y estoy seguro de que el lector comprenderá el motivo por el que tomó esta decisión. No obstante, comprobará cómo convergen a medida que el desenlace está próximo, y prácticamente sin darse cuenta. Mercedes Guerrero conquista al lector por su forma de contar la historia, con una prosa sencilla, ágil y amena. Una agilidad que hace olvidar que la descripción domine frente a los diálogos, porque éstos son muy naturales, dinámicos y en los que se percibe la tensión narrativa en algunas de las conversaciones que mantienen los personajes. En lo que respecta a las descripciones, el narrador relata escenas muy visuales, lo que invita a imaginar cómo son los espacios en los que suceden los episodios que protagonizan los personajes de turno. Sin duda alguna, es una novela cuya lectura merece la pena afrontar, en la que la amistad, supervivencia, lealtades inquebrantables, amores imposibles y traiciones imperdonables están muy presentes, al igual que las segundas oportunidades, y con la añoranza de la tierra abandonada siempre presente en ellos.

Biografía:

Mercedes Guerrero nació en Aguilar de la Frontera, Córdoba, en 1963. Diplomada como técnica de empresas y actividades turísticas, habla varios idiomas y durante dieciséis años ha dirigido distintas empresas relacionadas con el sector turístico. Hasta la fecha ha publicado cinco novelas: El Árbol de la Diana, La última carta, La mujer que llegó del mar, Las sombras de la memoria, Sin mirar atrás y El baile de las marionetas.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Megustaleer. Imagen del Vapor Habana tomada de la web de la BBC.com. Imagen de la Avenida Nevski, en Leningrado, tomada de Wikipedia. Fotografía de Mercedes Guerrero tomada del diario ABC.es





martes, 8 de septiembre de 2020

La letra pequeña, de Andrés Pérez Domínguez.



















Datos técnicos:

Título: La letra pequeña.
Autor: Andrés Pérez Domínguez.
Editorial: Triskel Ediciones.
1ª edición: mayo/2019.
ISBN: 978-84-120337-0-0.
Encuadernación: rústica con solapas.
Idioma: español.
Nº pág.: 136.


Sinopsis:


¿Qué tienen en común una mujer a punto de abandonar a su marido adúltero y la discusión de una pareja durante una escapada romántica? ¿Y un hombre ansioso por que su mujer vuelva con él y dos desconocidos atrapados en un montacargas? Lo mismo que el marido que lleva a cenar a su esposa al restaurante donde quince años atrás le pidió matrimonio o los dos amigos que asisten a la presentación de una novela. Ni más ni menos que el tipo que se ha quedado solo por culpa de su afición al buen comer y el enamoradizo empleado de una floristería. O el abogado cuya vida se derrumba por la llegada al bufete de un inquietante novato y el hombre que emprende un viaje para buscar a su mejor amigo y a su exnovia.

Todos saben que en la vida, como en los contratos, anida una incómoda y a menudo cruel letra pequeña. Aunque lo hayan descubierto demasiado tarde.


Opinión Personal:


Hoy toca libro de relatos, ya habituales en mi rincón literario virtual. La portada de La letra pequeña es muy atractiva, y la primera impresión que tuve es que en este libro de relatos tenía que encontrarme con historias que estaba seguro me resultarían muy cercanas o, cuando menos, abordan temas sobre los que se habla con frecuencia. Lo que comento sobre la portada se complementa con la sinopsis que la editorial expone en la contraportada. El impulso definitivo para que me decantara por su lectura fue la magnífica reseña que leí en el blog de nuestra compañera Marisa G., administradora de Lecturápolis. Si bien Marisa comenta que unos relatos le gustaron más que otros, en mi caso los diez relatos me resultaron muy atractivos.

Una de las primeras preguntas que me hago cuando afronto la lectura de un libro es sobre su título. Es una manía que tengo como lector, pero entiendo que el título, junto con la portada, tienen que ser un claro adelanto de lo que me voy a encontrar en la historia que relata el narrador de turno. En lo que respecta a La letra pequeña, el autor responde a una de las preguntas que forma parte de una entrevista que le hacen para el diario ABC de Sevilla, y que el lector se encontrará con su respuesta, unas veces de forma directa, y otra indirecta, en los relatos que conforman este libro. «La letra pequeña está ahí siempre, como los contratos. No queremos darnos cuenta de que existe, pero está ahí».

Siempre nos preguntamos qué relación puede haber entre cada una de las historias que conforman un libro de relatos. En esta ocasión hay un nexo común a todos ellos: el amor y el desamor es el eje sobre el que giran las diez atractivas historias que contiene el que hoy reseño. Andrés Pérez Domínguez ofrece en su desarrollo las diferentes variantes que se muestran en una relación de pareja tras años de convivencia, sobre todo cuando hay fundadas sospechas de que la infidelidad o el hartazgo se refleja en uno de los dos cónyuges, y buscan de una forma u otra solucionar una relación que se manifiesta claramente agotada. El escritor sevillano consiguió que me sintiera a gusto con el desarrollo de cada historia, los desenlaces que las rematan, la mayoría abiertos, y el perfil de los personajes, todos ellos bien construidos, creíbles y muy cercanos.

Como ya comenté en el segundo párrafo de esta reseña que me gustaron todos, paso a ofrecer unas pinceladas sobre cada uno de ellos: Dibujos animados es un relato en el que la protagonista y narradora repasa con un lenguaje coloquial y a modo de monólogo interior, directo y reflexivo, los motivos que le llevaron a tomar la decisión de irse de casa con su hijo, por las sospechas y posteriores claros indicios de infidelidad de su marido. En Luna de miel el narrador cuenta cómo una noche que pasaba con su esposa en un hotel y que pretendía que les sirviera de reconciliación, se va convirtiendo en un volcán que no tardará en escupir lava. El cumpleaños es un relato en el que el narrador reflexiona y prepara con ansía el deseado regreso de su pareja, pero el teléfono se convierte en un invitado inesperado, porque cobrará protagonismo tras la llamada que recibe, porque su interlocutora le reprocha su olvido por no felicitarla en el día de su cumpleaños. El ascensor relata los episodios inesperados que protagoniza el narrador desde que decide subir en un montacargas para no llegar tarde a una entrevista de trabajo que tenía en la octava planta de un edificio, en el que coincide con una mujer que se tenía que bajar en la planta anterior. La mesa coja está narrado por dos voces reflexivas que exponen sus puntos de vista ante lo que supone para ellos ese encuentro en el mismo restaurante y la misma mesa que ocuparon hace quince años. El tiempo detenido tiene rasgos metaliterarios, pero también es una historia de traición y amistad por el estrecho vínculo que hay entre los tres personajes. La curva de la felicidad es un cuento muy corto en el que el narrador repasa, a modo de reflexión, el vuelco que se produce en su estabilidad matrimonial desde que abandona el cuidado de su cuerpo por los reproches que le hace su mujer. Flores para Amanda contiene una trama de intriga y celos, en la que el lector estará pendiente de la relación que mantiene el narrador con su jefa y la atracción que siente por una clienta. Ojos tristes tiene componentes metaliterarios y diría que también góticos. Contiene dos historias entrelazadas que giran en torno a los tres personajes que desfilan por sus páginas. Toma como punto de partida el viaje que realiza al norte el protagonista para buscar a su exnovia, porque le ofrecieron el trabajo fotográfico inconcluso que estaba realizando su mejor amigo. Duarte es el relato más extenso —de unas 40 páginas— en el que el suspense y el misterio están servidos. El protagonista y narrador incita al lector a estar muy pendiente de todo lo que sucede en su desarrollo. En las primeras escenas habla de venganza, y en los siguientes episodios cuenta todo lo que sucede en el bufete, desde que empieza a trabajar en él el personaje que da título a este cuento. El desarrollo de la trama incita también al lector a hacerse preguntas, sobre todo desde que es consciente del carácter seductor del narrador, y que la trama si sitúa en una época en la el bufete estaba negociando la fusión con otro británico.

La letra pequeña es un libro de relatos con el que disfruté mucho y no dudo en recomendar. Andrés Pérez Domínguez ofrece al lector unos relatos escritos con un estilo narrativo claro, cercano y directo, en el que la voz narrativa se amolda a los personajes que transitan por las páginas que lo conforman, consiguiendo que el lector no pierda interés por los episodios que se suceden en cada uno de ellos. El escritor sevillano muestra en cada uno de ellos cómo la magia radica en saber cómo contar una historia atractiva en una extensión limitada de páginas, utilizando los recursos literarios que considera apropiados para provocar en el lector el efecto deseado.


Biografía:



Andrés Pérez Domínguez (Sevilla, 1969) tiene una dilatada carrera como escritor, reconocida con numerosos premios entre los que destacan el Ateneo de Sevilla y el Luis Berenguer de novela, o el Max Aub de cuentos. Entre otros libros, es autor de las novelas Los dioses cansados (2016), Los perros siempre ladran al anochecer (2015), El silencio de tu nombre (2012), El violinista de Mauthausen (2009), el síndrome de Mowgli (2008), el factor Einstein (2008) y la clave Pinner (2004); las colecciones de cuentos El centro de la Tierra (2009) y Estado provisional (2001). También ha sido colaborador de varios medios de comunicación como El Correo de Andalucía, Onda Cero y Punto Radio.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de la editorial. Fragmento resaltado en cursiva, tomado de la web del Diario ABC de Sevilla. 




jueves, 3 de septiembre de 2020

Libros leídos y reseñados en...agosto/2020.











Toca hacer balance de los libros leídos y reseñados durante el recién finalizado mes de agosto, con un total de 7 los libros leídos y 6 los reseñados.


Los leídos: 


















Los reseñados: 


-La maldición de la lanza sagrada, de Laura Falcó Lara. 

-El crimen de Fiona Clark, de Francisco Marín González. 

-La felicidad conyugal, de Lev Tolstói.

-La sospecha, de Fiona Barton. 

-La colina del inglés, de Fernando Sánchez-Ballesteros Gil. 

-Vida y milagros de un ex, de María José Moreno. 

Avance retos literarios: 

-IV Edición Reto Nos gustan los clásicos: 8/8 (100%) (Reto completado).

-Reto 25 españoles (2020): 37/25 (+4).

-Reto Genérico (2020): (37/40) (93%) (+3)  Completados 17 géneros literarios.

-Reto Autores de la A a la Z (2020): (16/24) (67%) (+2).

-Reto Todos los clásicos grandes y pequeños ( 2º nivel): 2/5 (40%). Sin avance.

-Reto Leemos España provincia a provincia: (16/52) (+2: Islas Baleares y Soria).

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Curso de narrativa y escritura creativa, impartido por el escritor José Vicente Pascual.


















En esta entrada comparto la información y el enlace respectivo del curso de narrativa y escritura creativa, impartido por el prolífico escritor José Vicente Pascual (autor de novelas como El alma en la piedra, Isla de Lobos, Interregno, La Hermandad de la nieve, Las vírgenes del desierto, leídas y reseñadas en este blog). 

  Descripción
La narrativa explicada desde el lado del autor. En este curso vamos a desentrañar y explicar paso a paso, a través de 20 vídeos y veinte clases por escrito, el desarrollo completo del proceso narrativo en cualquiera de sus géneros y técnicas, con especial dedicación a la novela.
Puedes someter a consideración del instructor tus textos previos, para una evaluación formal de los mismos. Recibirás indicaciones precisas para mejorarlos. Habrá igualmente ejercicios y consultas sobre aspectos concretos en el desarrollo del trabajo de cada alumno.
Este es un curso dirigido a escritores que desean avanzar en su trayectoria, ampliar sus referentes externos y convertir su dedicación a la narrativa en una experiencia profesional. También es muy adecuado para aquellas personas que quieran iniciarse en las técnicas de escritura, en especial la narrativa, desde una perspectiva de desarrollo, crecimiento y realización personal.
Vamos a trabajar sobre cada uno de los retos y dificultades que encuentra el autor principiante a la hora de expresarse. Y vamos a optimizar las habilidades adquiridas para convertir cada proyecto de texto en el resultado de una obra profesional.
Se realizará una amplia descripción, muy detallada, del mundo editorial y la industria del aporte de contenidos escritos, un campo inmenso y cada vez más en alza que ofrece grandes posibilidades profesionales a redactores especializados.

Este enlace direcciona al curso.