jueves, 15 de octubre de 2026

Reseña Suseia, de Francisco Narla.

  











Datos técnicos:





Título: Suseia.

Autor: Francisco Narla.

Editorial: Istoría (Grupo Planeta).

1ª edición: Junio/2026.

ISBN. 979-13-87714-32-1.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

Idioma: Español.

Nº páginas: 624.





Sinopsis:





En el año 1168, los reinos cristianos se desangran en luchas fratricidas y la sangrienta amenaza almohace avanza desde el sur. Compostela se alza como faro espiritual de Occidente... y como campo de batalla de ambiciones, fe y poder. En ese escenario convulso, el maestro de obras de la catedral es asesinado. La construcción de la catedral se detiene.

Mateo, un joven cantero, carga con una doble condena: demostrar su valía en un oficio donde las piedras se cobran su precio y limpiar un apellido manchado por el desastre y la muerte.

Ha perdido a su esposa. Perderá a su hijo. Pero terminará la catedral. A toda costa, a cualquier precio. Sólo tendrá una oportunidad. Y sólo terminará una salida. Una salida terrible.






Opinión Personal:






El 30 de Julio del presente año publiqué mi reseña sobre Ultreia (reseña), la primera novela de la trilogía con la que el escritor Francisco Narla (Lugo, 1978) homenajea al Camino de Santiago. El escritor lucense titula cada una de ellas con las tres palabras que se cruzan los peregrinos que recorren la ruta jacobea usan durante la Edad Media para venerar la tumba de Santiago el Mayor, ubicada en la majestuosa catedral románica de Santiago de Compostela. El primer libro es Ultreia, el segundo, Suseia y el tercero Santiago. Tres palabras mágicas que unen a los peregrinos, porque se animan entre ellos para lograrlo, refuerzan ese disposición inicial y se convierte en dicha por haberlo conseguido.

(Pórtico de la Gloria, Catedral de Santiago de Compostela)
Si disfruté mucho con la lectura de Ultreia, ya adelanto que otro tanto me sucedió con Suseia, pese a que esta es un tanto más densa, pero el ritmo es constante y durante su desarrollo se percibe que el autor realizó un verdadero trabajo de cantería, en la que pule una talla que incita a ser observada con interés, porque contiene elementos que conforman un todo muy adictivo, envolvente, intenso y compacto.  Un todo que es un magistral ejercicio literario, porque al lector le espera una ficción en la que no sólo está pendiente de la construcción de la majestuosa catedral de Santiago de Compostela, sino también de una trama que lo mantiene muy en vilo, y en la que la intriga, el suspense y el misterio están muy presentes en una historia (o cuento, como a el autor gusta llamar a sus creaciones literarias) diría que muy de corte clásico.

A medida que se reinicia la construcción de la catedral, sentí interés por los primeros problemas que debe acometer el maestro Mateo -y que ya se arrastran de años anateriores- y la solución que propone para resolverlos. Un maestro Mateo que vuelca todo su ingenio en el llamado inicialmente Pórtico de la Trinidad (hoy día de la Gloria). La construcción de la catedral es testigo de la historia de la saga familiar del protagonista y una serie de muertes que lo mantendrán muy en vilo, porque en más de una ocasión incluso me dije si se esos crímenes podrían obligar a suspender de nuevo la construcción de la catedral. A lo que acabo de comentar hay que unir un contexto histórico atractivo, por la inestabilidad de las alianzas entre los reinos hispánicos y su lucha contra el empuje almohade. Un  empuje que conlleva que los reinos cristianos soliciten al papa que promueva una guerra santa. Un contexto histórico en el que está muy presente el papel de los reyes Fernando II de León, y su sucesor, Alfonso IX, que convoca a Cortes, reunión que tiene lugar en el Claustro de San Isidoro de León, y trascendental para el devenir de la construcción de la catedral de Santiago. Sin duda alguna, Francisco Narla planifica y desarrolla una trama contundente en la que el protagonista está muy obsesionado con finalizar una obra con la que ser recordado por generaciones, pero que pagará con un alto precio porque, como adelanta la sinopsis, sólo tendrá una oportunidad para terminar la catedral con una salida terrible.

En mi opinión, uno de los grandes aciertos de estas dos primeras novelas de la trilogía es ofrecerla con rasgos clásicos que le dan ese plus de interés para quienes disfrutamos con estos autores que tanto dieron a las letras universales. Si en Ultreia mencioné a Víctor Hugo, Dickens y Cervantes, en Suseia repite Cervantes, con su Ingenioso Hidalgo como principal referente, y le añado el Fausto, de Goethe, al igual que también la presencia de elementos góticos, porque el maestro Mateo vive situaciones que se prestan para describirlas  siguiendo los patrones del romanticismo decimonónico. A lo que acabo de comentar añado elementos que son muy propios de novelas de misterio escritas, sobre todo, por los autores ingleses que vivieron la época dorada de este género literario, de la que son los máximos exponentes Aghata Christie. Conan Doyle y Chesterton. Las muertes sirven de aderezo a una subtrama muy interesante. Subtrama detectivesca que tiene un elemento atractivo, como es el peculiar personaje que las investiga y los métodos diría que poco ortodoxos que utiliza el capitán Ruy Ansúrez, de la guardia del arzobispo Suero. El capitán es un curtido soldado a quien se le menta con el apodo de Cuatrohostias. Bruto como él solo y mal hablado, y del que estuve muy pendiente de la investigación que realiza, se destaca, sobre todo, por las imprecaciones con las que encabeza sus diálogos. Un capitán que tiene faena, porque va a costarle muy mucho desentrañar este misterio, en donde no faltan el juego del despiste y las sorpresas que se encuentra el investigador, que conducen a un desenlace impactante y sobrecogedor, sobre todo por los personajes implicados.

(Capilla Real, Catedral de Santiago)
Pese a que es mínima la información que hay en torno a la biografía del maestro Mateo, merece la pena leer la Nota del Autor en la que Francisco Narla comenta en la Nota del Autor la documentación de la que se sirvió para perfilar la figura de uno de los grandes exponentes de la arquitectura románica. El maestro Mateo cobra un gran protagonismo en esta novela, si bien el autor lo muestra tanto en su faceta constructora, como en el ámbito familiar. A lo largo de los capítulos, el autor muestra a un maestro Mateo en un difícil equilibrio entre su obsesión por ver culminada la gran obra que lo inmortalizará, y la deriva que toma la relación familiar -afectada por los demonios internos del protagonista-, no sólo con su esposa, sino también con su hijo Mateo, a quien con el paso de los años se le conoce como Mateo el Joven. Esta subtrama ofrece la historia de una saga familiar con todo lo que significa la relación entre generaciones y los encuentros y desencuentros entre sus miembros. Un maestro Mateo que sirve de nexo para mostrar los oficios que forman parte de la construcción de un templo considerado uno de los cumbres del románico europeo, y de los que el autor se sirve también para utilizar, sobre todo si la escena se presta a ello, la jerga propia de los canteros, al igual que el nombre con los que se designa cada uno de los oficios que forman parte del taller que dirige.

En mi  caso, me resultó un tanto más densa la trama de Suseia, pero no fue impedimento alguno para disfrutar de su lectura de ritmo más bien pausado. Y es que Suseia no sólo  está reforzada por la variedad de subtramas que la enriquecen, sino también  por la fuerza que emana de los personajes que transitan por sus páginas, y que son el alma de todo lo que sucede en esta apasionante novela. El autor de Assur vuelve a mostrar la capacidad de creación de perfiles en los que deja su sello personal. Personajes que les toca vivir en período inestable, y que se enfrentan a las adversidades que se interponen en su camino, que no son pocas, sobre todo si el escalafón social al que pertenecen es bajo. Todos ellos son muy ricos en matices, marcados por algún rasgo peculiar que los identifica, y con los que no tardé en familiarizarme; con unos más que con otros, como suele ser habitual en narrativa. La subtrama de misterio influye también a la hora de perfilarlos, porque el narrador omnisciente ofrece unos rasgos superficiales iniciales, para profundizar en su personalidad a lo largo de los capítulos, y en los que el trasfondo psicológico influye muy mucho en sus interactuaciones, sobre todo si hay intereses personales en juego. 

Disfruté mucho con la lectura de Suseia, segunda de las novelas que conforman la trilogía con la que el escritor gallego Francisco Narla (Lugo, 1978) rinde homenaje al Camino de Santiago. El autor realizó un verdadero trabajo de cantería, en la que pule una talla que incita a mostrar interés por conocer su historia, porque contiene elementos que conforman un todo muy adictivo, envolvente, intenso y compacto. El sello narrativo del autor es muy reconocible, elegante, con gran riqueza de vocabulario y una voz narrativa omnisciente que se pone a la altura de las vicisitudes que acompañan a los personajes, al igual que en los diálogos, en los que también utiliza la jerga de los canteros, y algunos fragmentos en gallego, si la situación se presta a ello.






Biografía:





Francisco Narla, nacido en Lugo en 1978 y afincado en un pequeño pueblo en el corazón de Galicia, Friol, es aviador y escritor, pero son sus aficiones las que lo definen: tiro con arco, pesca con mosca, gastronomía, apicultura y casi cualquier cosa sobre la que pueda leer en un libro. Es conferenciante habitual en foros universitarios y colaborador en televisión, radio y pódcast (Cuarto Milenio, La escóbula de la brújula, Milenio, Objetivo: La Luna). Ha publicado poesía, relatos, ensayos técnicos y novelas. Como novelista, ha sido traducido a varios idiomas y ha copado los primeros puestos de las listas de ventas con títulos como Assur, Ronin, Donde aúllan las colinas, El buen vasallo o la ganadora del I Premio Edhasa de Narrativas Históricas, Laín. El bastardo. Tras la publicación de Ultreia y Suseia, vuelve a Compostela con su última entrega, Santiago.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Planetadelibros. Fotografía del autor tomada de la web de La Casa del Libro.  Imagen del Pórtico de la Gloria tomada de la web Mundicamino. Imagen de la Capilla Real de la Catedral de Santiago de Compostela tomada de la web Catedral de Santiago. 







jueves, 8 de octubre de 2026

Reseña La culpa, de María Solar.

 











Datos técnicos:





Título: La culpa.

Editorial: Contraluz.

Título original: A Culpa.

Ganadora Premio Xerais de Novela 2022.

1ª edición: Noviembre/2022.

Autora: María Solar.

Traductora: Susana G. Ducrós.

1ª edición castellano: Marzo/2023.

Idioma: Castellano.

Nº páginas: 296.






Sinopsis:






Cada seis meses, como un clavo, los empleados de una pequeña sucursal bancaria reciben la desagradable visita de la señora Gondar, una mujer de aspecto miserable y olor corporal insoportable que controla hasta el más mínimo detalle sus millonarias cuentas. Amanda, una nueva oficinista, la atiende una vez. Un mes después de la reunión, la señora Gondar fallece y Amanda se convierte inesperadamente en su única heredera.

La joven, junto a su amante periodista, Enric, inicia una investigación sobre la identidad de la anciana y descubre la historia de vida que unió de por vida a dos poderosas mujeres: los terribles secretos que las devoran, la culpa que las acecha y los tóxicos relación entre ellos que termina en un final inquietante, Amanda no solo heredó una fortuna, también heredó una culpa.




Opinión Personal:






De nuevo el azar me llevó a descubrir una novela que atrajo mi atención y que tenía pendiente de lectura en mi tablet. En esta ocasión, viene acompañada por el Premio Xerais de Novela 2022, y que entiendo que es el summum de los galardones literarios en la narrativa galaica (en gallego, obvio). El título, La culpa. La autora, María Solar (Santiago de Compostela, 1970). En marzo de 2023 fue publicada en castellano por la editorial Contraluz.  La culpa es, sin duda alguna, un magnífico trabajo literario con una gran calidad narrativa y una ficción que no da tregua al lector. Un novelón, vamos. 

(Rua Xeneral Pardiñas, Santiago de Compostela)
En La culpa, la escritora compostelana muestra que tiene talento para ofrecer al lector una novela que no deja indiferente, remueve la conciencia ante el cúmulo de circunstancias que marcan la vida de dos niñas que no tienen tregua desde que el destino une su camino, pero que también revuelve el estómago ante las situaciones duras y crudas que conforman su ciclo vital. Mirta y Marcela son dos niñas que tienen que huyen del pequeño y pobre pueblo gallego en el que malviven, tras la decisión que toman para dar fin al terror que supone el día a día  de Mirta en la casa familiar, tras fallecer  su madre. Por si esto no fuera poco, la autora riza el rizo y prepara al lector para un cúmulo de situaciones que lo mantendrán en tensión, ante el vuelco que le espera a la joven Amanda, que lleva poco tiempo trabajando en una pequeña oficina de una entidad bancaria. Cada seis meses, esa oficina recibe como un reloj suizo a la señora Gondar, flanqueada por dos sobrinas, y en la que revisa meticulosamente los millonarios fondos de sus cuentas bancarias, aunque presenta un aspecto desharrapado y un hedor corporal insoportable. Poco tiempo después, Amanda recibe una sorpresa, que la deja ojiplática, en forma  de llamada tefónica: la señora Gondar falleció y,  en sus últimas voluntades,  la nombra heredera universal de su fortuna. 

Me gustó mucho la estructura de esta novela. Una novela que la autora planifica y desarrolla como si de un gran rompecabezas se tratara y en el que obliga al jugador a completarlo sí o sí, dado el mural que lo conforma, y el interés que despierta para que las piezas encajen sin que quede una suelta. La culpa está estructurada en tres partes bien diferenciadas de tal forma que su desarrollo sirve para conocer en mayor profundidad y desde varias perspectivas a la protagonista pasiva de esta ficción: la anciana señora Gondar. Incluso, tal y como se desarrolla alguna fase, sobre todo en la tercera parte, me dije que la autora es consciente de emplear los recursos narrativos que utiliza para que el lector sienta el mismo interés, entusiasmo y emoción que muestran Amanda, y su amante periodista Enric, durante la investigación que realizan para averiguar la verdadera identidad de la anciana, como adelanta la sinopsis. Y es que, aunque en un principio parecen fragmentos repetitivos, diría que todo lo contrario, porque incitan a preguntarse qué más sorpresas nos pueden esperar, dadas las interpretaciones que hacen al respecto esta pareja con derecho a roce. María Solar mantiene la tensión del lector de principio a fin, con el añadido de que al mismo tiempo a lo largo de los capítulos.

La autora ofrece al lector una trama tremenda, brutal. De esas que dejan ojiplático y y taquicárdico, por la continua intensidad que marca el devenir de los personajes. Como ya adelanté en esta reseña, se encontrará con escenas duras, e incluso diría que crudas, si bien descritas sin dañar sensibilidad alguna, lo que es de agradecer. Una trama adictiva, intensa, impactante y envolvente, con un ritmo narrativo fluido y constante a lo largo de los capítulos que la conforman. Los rasgos psicológicos de los personajes cobran un gran protagonismo, porque son los que mueven los hilos de esta historia, y la fuerza que emanan empuja a que se esté muy pendiente de las situaciones que protagonizan, algunas de las cuales les empujan a extremos insospechados. Pero también hay escenas en las que el humor está presente, porque forman parte de situaciones que se prestan a ello, y están incrustadas con maestria, porque no desentonan con el relato. 

(Avenida 9 de julio, Buenos Aires)

Son pocos los personajes que transitan por las páginas de La culpa, pero que conforman un elenco equilibrado, con rasgos cercanos, creíbles e inolvidables, y viven una historia arrolladora. En un principio los conocemos de forma superficial, para ahondar en su personalidad a lo largo de los capítulos. Protagonizan historias cruzadas y conforman un grupo  coral en el que el efecto dominó está presente. Amanda, Mirta y Marcela forman un triángulo que da mucha viveza a la trama. Amanda tiene un amante, el periodista freelance Enric al quien las órbitas se le hacen chiribitas ante la información que descubren durante su investigación que la heredera lleva a cabo y en la que también participa. También desempeña un papel trascendental en esta línea temporal José María Roma Sanmartano, «el administrador único de todos sus bienes» (fragmento del capítulo titulado Mirtha Val). Mirta (o Mirtha, con h, nombre artístico de este personaje) y Marcela llevan a sus espaldas el peso de la segunda línea temporal. Una segunda línea temporal en la que están acompañadas por un elenco que da mucho dinamismo a esta subtrama, incluidos dos de los que les acompañan en su viaje transoceánico que las lleva hasta la capital argentina. Personajes que son fiel reflejo de la condición humana, de los que Eduardo es  uno de los pocos y verdaderos amigos que tuvo Mirtha en la ciudad porteña.

La culpa es un novelón, que rezuma calidad literaria a lo largo de las páginas que la conforman. María Solar juega con el lector durante las tres partes tituladas y diferenciadas en las que se estructura la trama. Una trama con dos protagonistas que no dejan indiferentes e invitan a la reflexión, aunque es más una obra coral por las vidas cruzadas de los personajes que transitan por sus páginas. Una trama escrita con un estilo narrativo claro, directo y con diversos registros y recursos con los que se adapta a las situaciones que viven los personajes, y en la que la intriga, el suspense y el thriller forman un todo compacto. Pese a que la condición humana muestra su versión más brutal, el humor también está presente y no desentona con el discurso de las dos voces narrativas. Todo ello acompañado de unos diálogos diría que muy cinematográficos, y que están muy en consonancia con la calidad de este trabajo literario. En mi opinión, entiendo que María Solar incide a lo largo de lal trama en la culpa, la explotación sexual, las relaciones tóxicas, la sororidad, el afán de superación, la amistad, la traición, la venganza, el miedo y la ambición.

 

 


 

  

Biografía:






María Solar (Santiago de Compostela), periodista y escritora, es una de las autoras más leídas de Galicia. Presenta y dirige en TVG el programa cultural Zigzag Fin de Semana y es coordinadora de contenidos culturales de la Corporación de Servicios Audiovisuales de Galicia. En el periodismo ha centrado su carrera en la radio y la televisión durante más de veinticinco años, presentando todo tipo de formatos. Como escritora, ha sido traducida a numerosos idiomas. En la literatura infantil y juvenil ha destacado con títulos como "Los niños de la viruela" (Anaya, 2017) y ha recibido numerosos premios como el Lazarillo por "Mi pesadilla favorita" (2015). Su obra ha entrado en varias ocasiones en la lista The White Ravens de los mejores libros infantiles del mundo. Escribe también ficción para adultos, entre cuyas obras destaca "Las horas robadas" (2016). Con "La culpa" (Contraluz, 2023), ganó el Premio Xerais de Novela. Se puede seguir a la autora en www.mariasolar.com, @mariasolar2 y en Facebook.

 

 

 

Biografía:





María Solar (Santiago de Compostela), periodista y escritora, es una de las autoras más leídas de Galicia. Presenta y dirige en TVG el programa cultural Zigzag Fin de Semana y es coordinadora de contenidos culturales de la Corporación de Servicios Audiovisuales de Galicia. En el periodismo ha centrado su carrera en la radio y la televisión durante más de veinticinco años, presentando todo tipo de formatos. Como escritora, ha sido traducida a numerosos idiomas. En la literatura infantil y juvenil ha destacado con títulos como "Los niños de la viruela" (Anaya, 2017) y ha recibido numerosos premios como el Lazarillo por "Mi pesadilla favorita" (2015). Su obra ha entrado en varias ocasiones en la lista The White Ravens de los mejores libros infantiles del mundo. Escribe también ficción para adultos, entre cuyas obras destaca "Las horas robadas" (2016). Con "La culpa" (Contraluz, 2023), ganó el Premio Xerais de Novela. Se puede seguir a la autora en www.mariasolar.com, @mariasolar2 y en Facebook.

 

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora tomados de la web de la editorial Contraluz.  Imagen de la Rúa Xeneral Pardiñas tomada de la web del diario El Correo Galllego. Imagen de la Avenida 9 de julio, de Buenos Aires, tomada de Viquipèdia.


viernes, 2 de octubre de 2026

Resumen lecturas Septiembre/2026.

 










En septiembre han sido un total de 4 los libros leídos y 5 los reseñados. 



-Los leídos: 






-Los reseñados: 





-Zapatos de lluvia, de Mayte Magdalena. 


-Los ojos de Galdós, de Carolina Molina.


-Asesinato en Matalascañas, de Manuel Pérez. 





-El baile de las criadas, de Marta Platel. 




miércoles, 30 de septiembre de 2026

Reseña El baile de las criadas, de Marta Platel.

 











Datos técnicos:





Título: El baile de las criadas.

(Premio Emilio Lara 2026)

Autora: Marta Platel.

1ª edición: Junio/2026.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-08-32276-4.

Idioma: Español.

Nº páginas: 496.






Sinopsis:





En la Barcelona de 1941, bajo el yugo del franquismo y con los nazis instalados en la ciudad, la joven Melisa Arranz entra a servir en casa de los Llebrera. Todo parece responder al destino previsible de una muchacha humilde hasta que una tarde, en un baile, conoce a un hombre que cambiará su vida para siempre.

Cuando descubra que aquel apuesto desconocido no es quien dice ser, una sucesión de revelaciones la arrastrará a un territorio incierto, donde la pasión, la mentira y el peligro laten bajo el brillo de la buena sociedad y la sombra de las reuniones clandestinas.

Porque, al fin y al cabo, ¿quién iba a sospechar de una simple criada?

Escrita con una prosa certera y elegante, El baile de las criadas, obra ganadora del Premio Fernando Lara 2026, es una historia de traición, pasiones prohibidas e identidades ocultas ambientada en una época en la que cualquier acto de rebeldía podía cambiar el curso de la historia.





Opinión Personal:






Una de las novedades del mes de junio del presente año fue El baile de las criadas, de la escritora barcelonesa Marta Platel, título con la que se alzó ganadora del Premio de Novela Fernando Lara 2026. La portada, fotografía en blanco y negro de la época, y la sinopsis, son un gran reclamo para el lector. Las buenas opiniones que leí en redes sociales sobre la que es la segunda obra publicada por la autora, terminaron por convencerme. Para mí es una lectura envolvente, muy adictiva e intensa, al igual que un magnífico testimonio, y merecido homenaje a las jóvenes que abandonaron el hogar familiar en busca de un futuro mejor, pero terminan como criadas trabajando al servicio de unos señores para los que, sobre todo si pertenecen a la alta sociedad, son invisibles.

(Rambla de Barcelona)
Me gustó mucho la estructura de esta novela, que se desarrolla en dos líneas temporales: la primera nos traslada al año 2001, relatada por un narrador omnisciente en tiempo presente, y en la segunda realizamos un viaje literario imaginario a 1941, en el que el narrador omnisciente relata en tiempo pasado lo sucedido entre los meses de marzo y septiembre. 94 capítulos cortos que juegan con el atractivo del desenlace de cada uno porque incitan a mantener el interés por el devenir de los episodios que se suceden. En mi opinión, entiendo que la primera línea temporal actúa a modo de prólogo, aunque intercalado entre los demás capítulos y sirve también como nexo entre ambas líneas temporales. En mi caso, esta línea temporal se me hizo corta porque, tal y como se desarrolla, me dije que esta subtrama podía conferirle incluso mayor intriga a la novela, a parte del interés que despierta la relación entre los personajes que transitan por sus páginas. Sin embargo, este comentario es simple anécdota, porque pasa cuando nos gusta mucho una novela y no queremos que el desenlace nos recuerde que las buenas historias tienen un final, como en la vida misma.

El baile de las criadas tiene también el interés añadido por los grandes vuelcos que provocados el relato de la voz narrativa. Y es que a lo largo de los capítulos el lector se encuentra con varias subtramas que pueden encuadrarse en diferentes géneros literarios y en las que los giros están muy presentes, algunos contienen incluso escenas luctuosas. Entiendo que los primeros capítulos son más de corte costumbrista, porque a través de ellos conocemos cómo es la vida de quienes forman parte del servicio del matrimonio Llebrera. Un trasfondo costumbrista que se engarza con el histórico por los hechos que tienen lugar en Barcelona durante ese año, al igual que las alusiones al avance del ejército nazi en una ofensiva en las que se suceden las victorias. Pero si lo que acabo de comentar ya es interesante de por sí, hay que añadirle intriga, suspense, misterio y espionaje que diría que le confiere rasgos de thriller, en los que incluso están presentes episodios luctuosos. Un thriller en el que la crítica social está muy presente. En este sentido y, a parte de la interesante nota de la autora que acompaña al cuerpo de la novela, merece la pena leer el artículo que escribe en la web de la revista Zenda, bajo el título de La rebelión de las mujeres invisibles.

Mario es un profesor de universidad que compra una casa en Esplugas de Llobregat para reformarla, pero conservando la estructura inicial. La obra es parada por la Policía porque aparece un esqueleto enterrado bajo una mimosa. Un buen gancho por el que el lector siente interés por conocer la identidad de la persona a la que corresponden los restos óseos encontrados. Por otro lado, Melisa Arranz es una joven que decide abandonar el pequeño pueblo de la provincia de Burgos para encontrar un futuro mejor. Su convecina Lucía consigue que la familia Llebrera la incorpore como parte del personal a su servicio. Como adelanta la sinopsis, Melisa conoce en un baile a un hombre desconocido. Un hombre que supone para la protagonista un antes y un después, porque no es consciente del gran vuelco que va a dar su vida, en la que giros la llevan por un mundo diferente al que vive, y se verá involucrada en peripecias insospechadas.

(Cafetería Oro del Rhin, Barcelona)
La ambientación de la novela es exquisita, lo que repercute en que el lector perciba Barcelona de una forma un tanto diferente a la que estamos acostumbrados a conocerla en las novelas en las que figura como escenario principal o parte de él. Sin duda alguna, la autora eligió un año muy propicio para que surtiera el efecto deseado. Un año en el que la presencia de elementos nazis es habitual en la ciudad condal, en la que se ganan adeptos para la causa y hacen y deshacen a su antojo. Un año en el que es habitual encontrarse con esvásticas en la ciudad, sobre todo cuando se celebran eventos de ensalzamiento al líder nazionalsocialista, o para dejar constancia de su presencia en los edificios en los que desempeñan sus funciones como representantes del Tercer Reich en España. Su continua presencia, y la relación que mantienen con las altas jerarquías del régimen, muestra que la neutralidad española no lo era tanto, por las medidas que toman para beneficiar las peticiones que favorecen el cumplimiento de las directrices marcadas por el Gobierno del Führer. En este sentido, la voz narrativa pone el foco en la burguesía barcelonesa, sobre todo en la alta sociedad, y la relación de interés que mantienen con los gerifaltes nazis, lo que origina que las localizaciones por las que transitan los personajes sean de las más renombradas de la ciudad por ser las clases acomodadas quienes la frecuentan, y en las que no se permite la presencia de miembros de escalafones inferiores. Sin embargo, la referencia a la hambruna está presente, sobre todo en el ámbito relacionado con las sirvientas y los barceloneses de a pie con los que se relacionan, que se sirven de las cartillas de racionamiento para adquirir los productos necesarios para llevar una vida digna, en la que tienen en cuenta el irrisorio salario que reciben de sus señores, si es que tienen a bien abonarles una mensualidad.

Sin duda alguna, las principales protagonistas de esta novela son las criadas de las familias de la alta sociedad barcelonesa y las que trabajan al servicio de los nazis instalados en Barcelona. Unas criadas a las que Marta Platel describe con todo lujo de detalle, de forma muy directa, lo que incita a estar muy pendiente de su día a día en las casas para los señores que trabajan. Criadas con las que no se tarda en empatizar y hacemos nuestros los problemas que les surgen a Melisa, Lucía, La Patro, Antoñita o Matilde pero también nos alegramos si los planes que se proponen cobran realidad y sienten que el papel que desempeñan puede servir de ayuda para quienes lo necesiten, sobre todo si es de su propio círculo social. Pese a ello, también levantan alguna sonrisa a la hora de utilizar las tretas que creen necesarias para beneficiarse de situaciones en las que puedan actuar con una cierta libertad, aunque siempre con el rabillo del ojo pendiente. En este sentido, Marta Platel aprovechó la invisibilidad de estos personajes para introducirlas en la red de espionaje que teje el personaje al que conoció Melisa en el salón de baile. Protagonizan situaciones en las que corren un serio peligro, y son conscientes de que tienen que actuar con la mayor precaución posible, con las que ofrecen al lector escenas que le sorprenderán. El grupo de criadas recurrente de esta novela le dan mucha viveza y dinamismo a la trama por el diferente carácter que las define, y que a lo largo de los capítulos se encontrarán con lo mejor y lo peor del ser humano, caso del nazi Erns Helmann, o del ya citado Arturo Llebrera. Asimismo tienen que lidiar con señoras que las miran por encima del hombro, como doña Isabel, esposa de Arturo Llebrera, o Dagmar von Lechner, esposa del vicecónsul nazi en Barcelona.

El baile de las criadas es una novela con un claro trasfondo histórico, en las que el costumbrismo está también muy presente, al igual que la diferencia de clases, la hipocresía, la ambición, la codicia, la traición, el amor, el despecho, la amistad, la pasión, el espionaje, el afán de supervivencia y lo mejor y lo peor del ser humano, con un desenlace en el que se incrementa la tensión narrativa, dado el cariz que toma el papel que desempeña el personaje antes citado. La autora combina con maestría intriga, misterio, suspense y espionaje en una trama escrita con un estilo elegante y claro, al igual que unas descripciones muy visuales, que ayudan imaginar cómo son los espacios por los que transitan los personajes. El baile de las criadas tiene un ritmo ágil y equilibrado, lo que es de agradecer, porque el ritmo no decae a lo largo de los capítulos, de los que forman parte unos diálogos que le confieren mucho dinamismo a la trama. Es una novela en la que en todo momento pensé en las series Downton Abbey y Arriba y abajo.






Biografía:





Marta Platel nació en Barcelona, donde reside actualmente. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona y ha desarrollado gran parte de su larga trayectoria profesional en revistas de diferentes ámbitos. Tras sus inicios en el periódico El Día de Catalunya, fue jefa de redacción de las revistas TodoSport y World Action Sports, coordinó también la edición española de Sports Illustrated Swimsuit y fue redactora y coordinadora de la revista de decoración Interiores. Actualmente es jefa de compras en la revista semanal Lecturas. El último vuelo de la abeja reina, su debut en la ficción, tuvo una gran acogida por parte de los lectores y la crítica especializada. El baile de las criadas es su segunda novela.



Notas: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía de la autora tomados de la web de Planetalibros. Imagen de la Rambla de Barcelona tomada de la web de Pinterest. Imagen de la cafetería Oro del Rhin tomada de la web La Vanguardia. Imagen del Hogar Alemán en San Feliu de Guixols (Girona) tomada de la web del diari El Punt Avui.




jueves, 24 de septiembre de 2026

Reseña La inquilina de Wildfell Hall, de Anne Brönte.

 











Datos técnicos:





Tíitulo: La inquilina de Wildfeld Hall.

Autora: Anne Brönte.

Traductor. Miguel Ángel Pérez Pérez.

Editorial: Alianza Editorial.

Edición original: Junio/1848.

1ª edición: Enero/2020.

Encuadernación: Tapa blanda.

ISBN: 978-84-9181-769-7.

Idioma: Español.

Nº páginas: 640.





Sinopsis:





La llegada de una joven desconocida, Helen Graham y su hijo a la vieja mansión de Wildfell Hall despierta el interés, y luego las sospechas maliciosas, de los habitantes del tranquilo pueblo inglés en que se encuentra la casa. No saben que Helen huye de un turbulento pasado, como irá descubriendo el narrador del relato y enamorado de ella, Gilbert Markham, al leer su diario. “La inquilina de Wildfell Hall” es una gran novela en la que destacan no sólo actitudes y opiniones relacionadas con la condición de la mujer avanzada para su tiempo, sino también una moderna representación de las miserias, defectos y debilidades humanas.





Opinión Personal:







Jane Eyre y Cumbres Borrascosas son dos novelas cumbres de la literatura universal, sobre todo en el mundo anglosajón, si bien Emily Brönte no disfrutó del éxito de su protagonista Heachcliffe, porque fue su hermana Charlotte quien publicó una segunda edición póstuma, que sirvió como espaldarazo para que sí fuera reconocida como la gran ficción victoriana y gótica que es. Pero hoy no toca compartir mis impresiones de ambas, sino sobre la La inquilina de Wildfell Hall, publicada por primera vez en 1848 por Anne Brönte, aunque bajo el seudónimo de Acton Bell. Sin duda alguna, puede decirse que La inquilina de Wildfell Hall es una novela atemporal, porque los temas que aborda son, por desgracia, de rabiosa autoridad. Temas de rabiosa actualidad que escandalizaron a la timorata sociedad victoriana, a la que Anne Brönte puso el dedo en la llaga en asuntos tabúes, en una época en la que se mira para otro lado.

La segunda y última novela publicada por Anne Brönte es para disfrutarla, no sólo por lo que comento en el párrafo anterior, sino también por la estructura epistolar que tiene, con el aliciente de que comienza in media res, lo que le añade un plus de interés al desarrollo de los 53 capítulos en los que se estructura, agrupados en tres partes bien diferenciadas. Esta técnica narrativa sirve como imán para que el lector sienta interés desde las primeras páginas por conocer quien es Helen Graham, la recién llegada a la ruinosa mansión de Wildfell Hall. En mi opinión, entiendo que este carácter epistolar le otorga a la novela un rasgo intimista porque el lector conoce en mayor profundidad la psicología de los dos protagonistas y narradores, el joven Gilbert Markham y Helen Graham, ante las reflexiones que vierten en las páginas que escriben. El joven Gilbert Markham escribe varias cartas a «su viejo amigo» (prólogo) J. Halford, y mrs Graham un diario que permite leer a éste  para que descubra por él mismo qué secretos esconde la joven y bella dama, por la que siente un interés que va más allá del trato que recibe como nueva vecina del pequeño pueblo de la campiña inglesa al que se acaba de trasladar.

Helen Graham es el foco de atención del lector, una heroína que no deja indiferente, porque se enfrenta a las adversidades que se interponen en su camino, en un mundo en el que dominan los dictados patriarcales y la hipocresía de una sociedad encorsetada, de mucho devocionario pero con la lengua bien larga. En mi opinión, diría que al igual que en las novelas de Jane Austen, la protagonista de La inquilina de Wildfell Hall muestra el día a día de la sociedad aburguesada de la campiña inglesa. Al igual que Jane Austen, la crítica social también está muy presente, si bien en las novelas austenianas son en forma de sátira, Anne Brönte utiliza una crítica ácida para denunciar sin reservas alguna las injusticias sociales, las adicciones, el maltrato, el adulterio, el divorcio, la diferencia de clases y la tutoría de los hijos. Pero también es una de las pioneras que utiliza su narrativa en defensa de los derechos de la mujer. Para abordar estos temas la autora ubica esta ficción a finales de la década de los años veinte del siglo XIX, porque se ajusta a la legislación que impera al respecto en esta época.

Vuelvo a incidir en el comienzo de esta magnífica novela, que para mí es magistral, al que le sigue una trama que no tiene desperdicio. Y es que tal y como se suceden los primeros capítulos supuse que me encontraba ante una novela gótica más. Nada más lejos de la realidad. En este comienzo,  Anne Brönte juega al despiste en los primeros episodios, no sólo por las descripciones lúgubres que ofrece sobre la derruida mansión en la que se instala, y de la que el sr. Frederick Laurence adecentó algunas estancias para su habitabilidad, sino también por la descripción de los parajes colindantes propios del romanticismo decimonónico, que recuerdan a los que describen Emily y Charlotte en sus novelas. Un despiste que luego se transforma en sorpresa por cómo se desarrollan el resto de los capítulos. La presencia de la nueva vecina del pequeño pueblo de la campiña inglesa altera la vida tranquila de sus habitantes. El cotilleo y el interés cada vez más acentuado que muestra el joven Gilbert Markham provocan el efecto deseado. La trampa ya cazó al lector.

La inquilina de Wieldfell Hall es una novela de personajes, si bien las localizaciones por las que transitan están muy en consonancia con el papel que éstos desempeñan, y son un fiel reflejo del escalafón social del que forman parte sus propietarios, caso de la mansión de su esposo, Arthur Huntingdon y las de sus amigos de juergas, ya desde sus tiempos de estudiante en Londres. Aunque también se refleja la vida más tranquila de los vecinos que ahora tiene Helen Graham, reacia a socializar con ellos. Sin embargo, la voz narrativa muestra las apacibles reuniones en la hacienda familiar de los Markham o en la vicaría del reverendo Michael Willward. A lo que acabo de comentar hay que añadir lo ya citado en el párrafo anterior sobre los parajes que rodean a la ruinosa mansión de Wildfell Hall o los que se describen en torno a la mansión señorial de su esposo, Arthur Huntingdon. En mi opinión, entiendo que todas ellas desempeñan un papel simbólico, sobre todo la que acabo de mencionar.

Anne Brönte se sirve de un amplio e interesante elenco de personajes que transitan por las páginas de La inquilina de Wildfeld Hall para retratar a través de ellos los diferentes estamentos de la sociedad victoriana, con especial énfasis al ámbito rural. Pero también es un elenco muy representativo de la moral de la época, porque la autora se sirve también de su formación religiosa para reflejar lo que dicen los textos bíblicos sobre los asuntos mundanos, en especial en lo referente al matrimonio y el papel de que le corresponde desempeñar a la mujer en la sociedad. Esto se refleja a través de las diversas citas bíblicas que se aclaran a pie de página, de las que se sirven algunos personajes en sus diálogos, sobre todo los femeninos. En mi opinión, diría que entre ellos se produce el llamado efecto dominó, por cómo les afecta las situaciones que viven. El rol psicológico es trascendental en el desarrollo de los episodios, porque las emociones y los sentimientos están muy presentes en su día a día, e incluso en escenas en las que se resaltan de tal forma, que uno se pregunta qué reacción muestran en situaciones que influyen en su devenir, y que en algunas fases provocan debate entre varios personajes, sobre todo si el foco se pone en temas delicados que afectan a algunos de ellos.

Sin duda alguna, la escritora inglesa perfila personajes que atraen la atención del lector desde las primeras páginas. Gilbert Markham y Helen Graham están flanqueados por un muy interesante elenco de secundarios, cada uno de los cuales tiene su protagonismo en un momento determinado. A parte de la heroína, no tengo predilección por ninguno del resto de ellos, por lo expuesto al comienzo de este párrafo, si bien hay algunos que resaltaría por la relación que mantienen con Helen Graham. Es este el caso de lord Lowborough y Annabella Willmot: el aristócrata contrae matrimonio con esta joven sin escrúpulos, que con el paso de los capítulos se convierte en la verdadera antagonista de mrs Huntingdon. Una situación similar la ocupa Ralph Hattersley, por el interés que muestra por el interés que muestra por Helen a espaldas de su marido, a parte de ser uno de los afectados por las adicciones, si bien se redime, lo que agradece su esposa Milicent Hardgrave, por la parte que le toca. Destaco el rol femenino de la sra. Maxwell, tía de la protagonista y que ejerce el papel de madre, al igual que Rachel, su fiel criada, y el papel de el papel de Eliza Millward, con quien en un principio coquetea Gilbert Markham, y los consejos que le da su madre, la sra. Markham, mujer de firmes convicciones del papel que les toca a las de su género ejercer en el matrimonio.

Disfruté mucho con la lectura de La inquilina de Wildfeld Hall. Con un estilo narrativo elegante y claro, Anne Brönte planifica y desarrolla una trama que no tiene desperdicio, ante el dinamismo de situaciones que protagonizan los personajes, combinadas de tal forma que en más de una ocasión me pregunté qué más adversidades le podían esperar a una heroína que defiende con convicción un pensamiento que rompe moldes en un mundo en el que domina el patriarcado, y ante una sociedad hipócrita, adicta al devocionario y pero también al cotilleo. Los diálogos cobran protagonismo, no sólo por la información que a través de ellos complementan el relato de las dos voces narrativas, sino también porque las emociones, sensaciones y reflexiones están también muy presentes, y reflejan la evolución de los personajes, sobre todo si no logran redimirse de las adicciones que adolecen.





Biografía:






Ensombrecida por sus hermanas mayores Charlotte y Emily (autoras, respectivamente de “Jane Eyre” y de “Cumbres Borrascosas” (publicadas también en esta serie), sólo recientemente Anne Brönte (1820-1849), la menor de las tres Brönte, ha alcanzado reconocimiento. Algunos estudiosos no han dudado en señalar en su novela “Agnes Grey”, también disponible en Alianza Editorial, puntos de contacto con la gran Jane Austen. Centenario Anne Brönte (1820-2020).





Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de Amazon. Fotografía de Anne Brönte tomada de la web de EcuRed.