Datos
técnicos:
Título: La
abadesa.
Autora:
Toti Martínez de Lezea.
Editorial:
Erein Argitoletxea.
Año de publicación inicial: Enero/2002.
1ª
reedición: Septiembre/2025
Encuadernación:
Rústica con solapas.
ISBN:
978-84-1093-025-4.
Idioma:
Español.
Nº
páginas: 272 pág.
Sinopsis:
La
novela se inicia en Bilbao en 1476, cuando Fernando el Católico
llega a la ciudad para jurar los Fueros. Durante su estancia, el rey
se encapricha de la joven Toda de Larrea y la deja embarazada. María
Esperanza, la hija natural que nacería de esta relación es el
personaje central de la novela. Treinta y cuatro años más tarde,
convertida en la abadesa del monasterio de Madrigal, recibe un breve
del papa Julio II por el que se la reconoce como hija del rey
Fernando, si bien no se hace mención al nombre de la madre. A partir
de ese momento, la vida de María Esperanza cambiará por completo,
su único objetivo será encontrar a la mujer que la trajo al mundo.
Poco a poco, irá descubriendo cómo fue su nacimiento, por qué la
llamaban María La Excelenta, por qué la encerraron en Madrigal, y
qué fue de su madre. Y se preguntará con amargura por qué razón
se le negaron las caricias de una madre y el cariño de una familia.
Un texto en el mejor estilo de las novelas históricas y de intriga,
donde la autora nos hace partícipes de la vida de una mujer
solitaria, por cuyas venas corre sangre de reyes, y que busca
desesperadamente sus orígenes.
Opinión
Personal:
La
abadesa es la tercera novela que leo y reseño
en este blog de la escritora vitoriana, aunque afincada en Larrabetzu
(Bizcaia), Toti Martínez de Lezea. Me atrajo mucho la atención el
personaje histórico, María Esperanza de Aragón, que la protagoniza y la sinopsis que incita a mostrar interés en torno a esta figura histórica, hija ilegítima del rey
Fernando el Católico. Toti Martínez de Lezea es una escritora
prolífica que muestra un buen hacer literario en su bibliografía, con la que atrae a un buen número de lectores. En esta ocasión, es una novela de ficción
histórica, contada con un estilo envolvente, sencillo y cercano, de
tal forma que uno se siente cómodo durante su lectura, no sólo por
cómo el narrador omnisciente relata las vicisitudes que acompañaron
a este personaje real, sino también por la intriga que intercala
entre sus páginas, para que la trama resulte más amena y adictiva.
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| (Monast. Ntra. Sra. de Gracia, Madrigal, Ávila) |
Puede
decirse que La abadesa s la biografía novelada de María Esperanza de Aragón quien,ya
desempeñando el cargo en el monasterio de Nuestra Señora de Gracia,
en Madrigal de las Altas Torres, ubicado en la actual provincia de
Ávila, recibe un breve del papa Julio II que la incita a averiguar
qué sucedió para que tal reconocimiento tardara tantos años en
realizarse. La protagonista decide iniciar un viaje de búsqueda
personal, aprovechando la orden que recibe de la Madre Superiora de
las religiosas agustinas, y que guarda relación con los conventos y
monasterios de su congregación religiosa. Una búsqueda personal la
lleva a realizar un largo recorrido desde Madrigal hasta Bilbao, con
lo que significa emprender semejante viaje para unas monjas de
clausura en aquel entonces. En este sentido, es una particularidad
que llama la atención, sobre todo ante las reacciones que
manifiestan en determinadas situaciones que viven, acostumbradas a
estar aisladas entre las cuatro paredes del convento.
El
narrador omnisciente describe al lector un viaje interesante, no sólo
por la aventura en sí a la que se enfrenta la protagonista y quienes
le acompañan, sino también por los personajes históricos con los
que se topa en su camino, sobre todo una vez que llegan al Señorío
de Vizcaya. Un Señorío en donde la protagonista se las tiene que
ver y desear con los jerifaltes de los principales linajes, siendo
Bilbao el centro de atención de las disputas que mantienen, sobre
todo desde que entra en escena la abadesa y lo que su persona
significa en el linaje al que pertenece.
Sin
duda alguna, uno de los grandes atractivos de esta novela es cómo la
autora fabula en los episodios que conducen a María Esperanza de
Aragón a sus orígenes, en los que juega con los vacíos y dudas documentales, sobre todo ante el destino incierto de su madre, la bilbaína Toda de Larrea, y los recelos que le provocan el destino de ambas, en una tierra tan alejada de los suyos. Estos hechos la llevan a hacerse múltimples preguntas y la
animan a no desfallecer ante la búsqueda de las respuestas
necesarias, para sosegar el desconsuelo que la acompaña, y que
percibe que influye muy mucho en su estado de ánimo. Y es que la
abadesa siente que no recibió igual trato que los demás hijos
ilegítimos del monarca, porque le sorprende que unos fueran criados
en la Corte Real como un miembro más de la familia, y a ella y a su
madre los hicieran desaparecer como si quisieran que no dejaran
rastro alguno de sus orígenes.
Toti
Martínez de Lezea planifica y desarrolla una trama que mantiene el
equilibrio a lo largo de su desarrollo. Y es que el lector se
encontrará con situaciones históricas muy atractivas, sobre todo
porque son protagonizadas por personajes reales muy poco conocidos,
salvo cuando sus muy católicas majestades entran en escena, o la
presencia de Juana la Loca, confinada en el monasterio de Santa
Clara, en Tordesillas. Un equilibrio en el que, junto a los hechos
históricos que se relatan, son muy atractivas las escenas
costumbristas que contempla la comitiva que acompaña a María
Esperanza de Aragón, sobre todo una vez que llegan a destino,
en donde son sorprendidos por el colorido y las características de
las vestimentas de los vizcaínos, y el día a día en las costumbres
tan arraigadas que desarrollan, en las que el euskera está también
muy presente, lo que les lleva a necesitar de un intérprete en más
de una ocasión.
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| (Iglesia de San Antón, Bilbao, Vizcaya) |
La
abadesa invita al lector a realizar un viaje
muy visual, en el que sentí que era un miembro más de la comitiva,
porque la voz narrativa ofrece unas descripciones con las que no se pierde detalle de todos los parajes, ciudades y villas que se
encuentran en el trayecto. Un trayecto en el que les impresiona la
belleza de determinados edificios religiosos que contemplan y
visitan, en algunos de los cuales son acogidas para pernoctar, y que
con amabilidad les enseñan la superiora de turno, entre los que
sorprende mucho el de Las Huelgas, en donde se desarrollan episodios
en los que la tensión está presente, dadas las observaciones que realiza la protagonista.
Junto a este monasterio, admiran también el ya citado en el que está
recluida la reina Juana, apodada la Loca. Medina del Campo, centro de
la corte castellanas, al igual que el ajetreo de Burgos, son otras
localizaciones de las que no pierden detalle sin olvidarme de los
edificios señoriales de Bilbao. Edificios entre los que sobresale
el convento de Santa María de Gracia, en Madrigal de las Altas
Torres, del que es la máxima responsable, y diría que un personaje
más de la novela.
Para
emprender semejante viaje, y dadas las circunstancias del mismo, la
protagonista tuvo muy claro quiénes la iban a acompañar, sobre todo
por el destino que les espera. Toti Martínez de Lezea decide que
esté flanqueada por un grupo de personajes que le dan mucha vida a
la trama. Un viaje en el que les acompaña el temor de sentirse
sorprendidas durante su trayecto por los malhechores que atemorizan a
los viajeros. Decide que el capitán Gonzalo Lope de Salazar sea el
escolta que necesita para su seguridad y la de quienes la acompañan, junto con el joven Antoñino, un personaje que le confiere a la trama ese punto necesario de ingenuidad.
La dicharachera sor Joaquina, y la novicia Inés, las dos de la misma
comunidad religiosa que superiora, en especial la novicia, por el
papel que le toca desempeñar en el último tramo de ese trayecto, y
los giros que se suceden en torno a su persona. Sin duda alguna, este dispar grupo consigue que se esté
muy pendiente de los episodios que protagonizan, al igual que todas
las sorpresas que le esperan a sor María Esperanza de Aragón, la
Excelenta. Es una protagonista que no deja
indiferente, sobre todo desde que descubre los secretos de su pasado,
de los que no duda en hacerse valer para dejar las cosas claras
cuando todavía le restan algunos interrogantes por despejar, no
vacilando en enfrentarse a los mismísimos jefes de los clanes, a los
que sorprende con la seguridad de sus exposiciones en los episodios
que conducen a situaciones tensas, consciente de que sabe cómo puede
dominar la situación. Sin duda alguna, es un personaje cuya
evolución se manifiesta a lo largo de los episodios al igual que
sucede con la novicia. Los otros tres que los acompañan están
perfilados en función al papel que les corresponde desempeñar en la
trama, en la que el capitán Salazar cobra protagonismo también en
algunas escenas, desde que coinciden con él en Medina.
Me gustó mucho La abadesa, que se puede catalogar como una biografía novelada de María Esperanza de Aragón, hija ilegítima de Fernando el Católico. Toti Martínez de Lezea planifica y desarrolla una trama en la que la historia y la intriga van cogidas de la mano. Y es que a lo largo de los episodios, se relatan hechos del pasado relacionados con la protagonista y su madre, Toda de Larrea, a través de los que los diferentes personajes con los que se entrevista, le relatan lo sucedido en ese entonces. La abadesa completa su ciclo vital a través de unos saltos temporales en los las sorpresas se le acumulan, al igual que los interrogantes. Unos y otros le ofrecen una idea del papel de los Reyes Católicos en su devenir, contados con un ritmo fluido y constante, de tal forma que el relato se hace muy cercano, adictivo y entretenido.
Biografía:
Toti
Martínez de Lezea (Vitoria-Gasteiz, 1949). Escritora. Vive en
Larrabetzu, pequeña población vizcaína. En 1978, en compañía de
su marido, funda el grupo de teatro Kukubiltxo. Entre los años 1983
y 1992 escribe, dirige y realiza 40 programas de vídeo para el
Departamento de Educación del Gobierno Vasco y más de mil para
niños y jóvenes en ETB. En 1986 recopila y escribe Euskal
Herriko Leiendak / Leyendas de Euskal Herria.
En 1998 publica su primera novela La
Calle de la Judería. Le
siguen Las
Torres de Sancho, La Herbolera, Señor de la Guerra, La Abadesa, Los
hijos de Ogaiz, La voz de Lug, La Comunera, El verdugo de Dios, La
cadena rota, Los grafitis de mamá, el ensayo Brujas, La brecha, El
Jardín de la Oca, Placeres reales, La flor de la argoma, Perlas para
un collar, La Universal, Veneno para la Corona, Mareas, Itahisa,
Enda, y todos callaron, Tierra de leche y miel, Los grafitis de mamá,
ahora abuela e
Ittun.
Autora
prolífica, ha escrito literatura para jóvenes con títulos como El
mensajero del rey, La hija de la Luna, Antxo III Nagusia y
Muerte
en el priorato. En
el tramo infantil, Nur es su personaje estrella, inspirado en su
propia nieta. Ha publicado además ocho cuentos para contar bajo el
Titulo genérico de Érase
una vez…
Ha
sido traducida al euskera, francés, alemán, portugués, chino y
ruso. Habitualmente colabora con diferentes medios de comunicación y
da charlas en universidades, asociaciones culturales y centros
educativos.
Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de la editorial Erein. Fotografía de Toti Martínez de Lezea tomada de la web de la Casa del Libro. Imagen del monasterio de Nuestra Señora de Gracia, en Madrigal, tomado de la web Monestirs.Cat. Imagen de la iglesia de San Antón, en Bilbao, tomada de Wikipedia.