Datos
técnicos:
Título: Un
viaje de novios.
Autora:
Emilia Pardo Bazán.
Editorial:
LMBA (Panamas Classics).
1ª
edición: Mayo 2019
ASIN:
B07TW953DS
Idioma:
Español.
Nº
páginas: 161.
Sinopsis:
Escrita
en la "década prodigiosa" de la narrativa española del
XIX esta novela supuso una primera aproximación a los dominios del
realismo-naturalismo. A caballo entre la novela y el cuaderno de
viaje, la obra narra las ingratas consecuencias del desatinado
matrimonio entre un funcionario oportunista y cuarentón y una joven
provinciana e inexperta, Lucía, quien, tras la unión, no tarda en
verse sometida al creciente divorcio entre deseo y realidad.
Opinión
Personal:
Doña
Emilia Pardo Bazán encabeza mi santísima trinidad
decimonónica literaria, flanqueada por Don Benito Pérez Galdós y Don Vicente
Blasco Ibánez, los tres reconocidos como máximos representantes del
naturalismo patrio. Tres escritores que son grandes retratistas
literarios de la España del siglo XIX, a través de los que el
lector tiene un gran testimonio de lo sucedido en nuestro país
durante esa centuria. De ellos, la condesa de Pardo Bazán es una de
las grandes defensoras del feminismo quien, pese a su condición
social, no dudó en defender los derechos de las clases más
desfavorecidas. Ella misma sintió cómo era rechazada en
determinados ámbitos, sobre todo literarios, simplemente por el
hecho de ser mujer.
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| (Estación de tren Venta de Baños, Palencia) |
Un
viaje de novios es la segunda novela que publica la prolífica autora de Los pazos
de Ulloa. La trama tiene rasgos biográficos, porque «En
septiembre de 1889 me ordenó la ciencia médica beber las aguas de
Vichy y, habiendo de atravesar para tal objeto España y Francia,
pensé escribir en un cuaderno los sucesos de mi viaje, con ánimo de
publicarlo después...Movida de esta consideración, resolvime a
novelar en vez de referir, haciendo que los países por mí
recorridos fueran escenarios del drama» (Prefacio). Un drama en
cuyo prefacio la escritora coruñesa pone la primera piedra del canon
narrativo de su obra literaria, y en el toma a Zola
como ejemplo. Merece la pena leerlo.
Puede
decirse que Un viaje de novios es una novela iniciática y con
rasgos autobiográficos, ya que la escritora coruñesa se casó dos
años más joven que la protagonista y años más tarde le
recomendaron tomar las aguas en Vichy. La vida de Lucía González da
un gran vuelco desde que, con 18 años, su padre decide casarla en
matrimonio de conveniencia con un señor ya maduro -cuarentón-,
Aurelio Miranda. Un matrimonio de conveniencia que emprende el viaje
de luna de miel a Vichy, aquejado el marido de dolencias hepáticas, y desde donde se desplazan a París, una vez
que se da por terminada la temporada en esta ciudad termal.
La
escritora coruñesa planifica y desarrolla una trama de corte
costumbrista, en la que uno de los atractivos es el estar muy
pendiente de las vicisitudes que acompañan a la protagonista y su
esposo en ese largo trayecto en tren. Un trayecto en el que se tiene
la sensación de ser un pasajero más que acompaña al matrimonio, y
en el que se evoca la presencia de personal que utiliza el
ferrocarril en aquel entonces -puestos de trabajo ya extinguidos-,
al igual que todo el ajetreo que hay en los andenes. Pero también
hay episodios propios del romanticismo decimonónico, con escenas de corte gótico, al igual que alusiones a la muerte, sobre
todo en el último tramo. La recién casada
vive una serie de episodios en los que no tarda en darse cuenta de que va a ser una quimera que el amor se instale en su matrimonio, y es consciente de que se le tiene por un objeto personal más del esposo. Una sensación
que siente desde que salen los sentimientos a relucir, sobre todo
ante la actitud celosa de su marido, cada vez más manifiesta,
porque no auguran nada bueno.
Emilia
Pardo Bazán perfila una protagonista que, en mi opinión, es muy
interesante por la evolución que muestra a lo largo de los
capítulos en los que se estructura esta novela. Diría que representa a esas jóvenes de la decimonónica
sociedad mojigata, a quienes la familia quiere sacarle un provecho
para que contraigan matrimonio de conveniencia con el que meter baza
en la alta sociedad, sobre todo si la familia de la prometida tiene
posibles para ofrecer una atractiva dote. Sin embargo, a lo largo de
los capítulos, el lector se hará una idea de quién es el personaje
que se fija en ella para hacerla su esposa, y por eso es mejor no
comentar nada al respecto, a parte de lo ya indicado en las últimas
líneas del párrafo anterior. La autora tiene claro cómo incidir en lo que comento en el párrafo anterior, porque en la estación de Venta de Baños tiene lugar un episodio un tanto surrealista, y trascendental para el desarrollo de la trama, con el atractivo de que sucede en el departamento en el que está cómodamente instalada la recién casada. Ahí lo dejo.
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| (Catedral de Bayonne, Francia) |
La
protagonista, Lucía González, atrae desde las primeras líneas, no
sólo por los rasgos ingenuos que muestra, sobre todo en la que puede
tomarse como la primera mitad de la novela, sino por comprobar cómo
se adapta al mundo que desconoce, ya que el conocido, y en el que se encuentra súper protegida, se reduce a la
ciudad de León. En ella, Emilia Pardo Bazán expone los rasgos que
definen a sus personajes femeninos, para los que tiene muy en cuenta
la condición social, desde la que incide en el feminismo que
defiende. Pasa de ser una joven súper protegida a enfrentarse a un
mundo desconocido para ella.
La recién casada es ingenua y en algunas escenas muestra una actitud infantil, lo que incita a que el lector esté muy atento a las reacciones de su esposo, ante el comportamiento inusual e indeciso de su señora. Sin embargo, y sobre
todo a medida que se aproxima el desenlace, sorprende con
determinadas decisiones que toma, en las que empieza a asomar una
fortaleza de la que antes carecía.
Lucía
González está flanqueada por un elenco de personajes muy
pardobacianos. Son fiel reflejo de la España del siglo XIX, a través de los que ofrece un magnífico fresco de las diferentes capas sociales, e incide en la condición humana. Un fresco que también se refleja en el lenguaje que utilizan en los diálogos que mantienen con sus interlocutores. Una condición humana en la que profundiza en un marcado trasfondo psicológico, del que se deriva una tensión narrativa provocada por una serie de situaciones en las que las diferencias de criterios se exponen con gran vehemencia. En mi opinión,
entiendo que, sobre todo los principales, son de carácter simbólico,
porque de unos y otros se deduce lo que representan, sobre todo diría
que los masculinos. Aurelio González es el esposo de Lucía, y del
que ya comenté algunos rasgos en esta reseña. Ignacio Artegui es
trascendental en la vida de la protagonista, y entiendo que puede encuadrarse
dentro del arquetipo romanticista. Perico Gonzalvo y su hermana Pilar
le confieren un tono diferente a la trama, el primero por su
tendencia a la picaresca y su peculiar forma de hablar, y a su
hermana no se corta a la hora de codearse con las mujeres de la alta sociedad que acuden a
las termas de Vichy. El lector se encontrará con otros personajes
secundarios de forma menos presencial, y que entiendo que representan
el equilibrio entre Lucía y los ya citados en este párrafo, sobre
todo por la relación más cercana que representan, caso del jesuita
Padre Urtazu, el mozo vasco Sardiola y el pasado carlista que le une
a Artegui o el médico doctor Duhamel, que atrae por su peculiar
mezcolanza de idiomas a la hora de dirigirse a sus pacientes en
Vichy.
La
ambientación de Un viaje de novios es magnífica, con el
aliciente del dinamismo de las localizaciones por las que transitan
los personajes, desde León
hasta Vichy y París. Son descripciones muy visuales y detallistas,
aunque sin apabullar, si bien en puntuales escenas me parecieron un
tanto excesivas, porque la autora se recrea, sobre todo, en algún
bello jardín que atrae su atención. Atrae el bullicio de las
estaciones de tren, como el que se forma en la de León, o los claves
episodios de la de Venta de Baños, al igual que el descanso que se toman en Alsasua, o los recorridos
que realizan por Bayona, Biarritz, Vichy y París. En mi opinión
destaco el significado que para la autora tiene el balneario de
Vichy, tanto en las pinceladas que ofrece sobre las diferentes
terapias termales que siguen los clientes, como por la ajetreada vida
social y el ambiente refinado de quienes se pueden permitir esos lujos.
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| (Balneario de Vichy, Francia) |
Un viaje de novios es una novela cargada de un marcado simbolismo, representado no sólo por el
viaje de novios, sino también por el significado que tienen los
diferentes episodios que vive, sobre todo en el último tramo del
trayecto y el papel que desempeña el elenco de personajes, que
sientan las bases pardobacianas, ya que son fiel reflejo de la
sociedad decimonónica. La trama de un viaje de novios tiene un ritmo
fluido y constante, está muy bien escrita, y atesora una gran
riqueza de vocabulario y recursos literarios. Sin duda alguna, Emilia Pardo Bazán tuvo muy claro cómo recrear su viaje a esta ciudad termal, para mostrarlo a través de los personajes que transitan estas localizaciones y la simbología que representan en el itinerario que realizan.
Biografía:
Emilia
Pardo Bazán nació el 16 de septiembre de 1851 en La Coruña. Hija
de José María Pardo-Bazán y Mosquera y de Amalia María de la
Rúa-Figueroa y Somoza, condes de Pardo Bazán, título que heredó
en el año 1890. Poco después de su nacimiento la familia se mudó a
una casa en el barrio aristocrático en la Calle de las Tabernas.
En su
adolescencia escribió algunos versos y los publicó en el Almanaque
de Soto Freire.
En
1868 contrajo matrimonio con José Quiroga y se trasladaron a Madrid
desde donde realizan viajes a Francia, Italia, Suiza, Austria e
Inglaterra; sus experiencias e impresiones las reflejó en libros
como Al
pie de la torre Eiffel (1889),
Por
Francia y por Alemania (1889),
Por
la España pintoresca (1895)
o Por
la Europa católica (1905).
En
1876 doña Emilia editó su primer libro, Estudio crítico de Feijoo,
y una colección de poemas, Jaime, con motivo del nacimiento de su
primer hijo. Su primera novela, Pascual López, se publicó el año
en que nació su hija Blanca, en 1879. Viaje de novios (1881), la
primera novela naturalista española, se lanzó el año en que nació
su tercera y última hija, Carmen. El método naturalista culminó en
Los pazos de Ulloa (1886-1887), su novela más famosa.
Más
tarde su obra evolucionó hacia el simbolismo y espiritualismo,
reflejado en La
prueba (1890),
Una
cristiana (1890),
La
piedra angular (1891),
La
quimera (1905),
La
sirena negra 1908)
y Dulce
dueño (1991).
Además,
escribió las biografías San
Francisco de Asís (1882)
y Hernán
Cortés (1914),
y un libro de recetas, La
cocina española antigua.
Separada
de su esposo desde 1883, mantuvo una larga relación con el escritor
Benito Pérez Galdós.
Desde
1916 hasta su muerte en Madrid el 12 de mayo de 1921, fue profesora
de Literaturas románicas de la Universidad de Madrid, cátedra que
se creó para ella.
Notas: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Biografía de Emilia Pardo Bazán tomada de web de Lecturalia. Fotografía de la autora tomada de la web de la BNE. Imagen de la estación de tren de Venta de Baños tomada de la web del Diario Palentino. Imagen de la Catedral de Bayonne tomada de Wikipedia. Imagen del Balneario de Vichy, en Francia, tomado del Diario 20Minutos.