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miércoles, 18 de marzo de 2026

Reseña El siglo del milagro, de Rodrigo Costoya.

 











Datos técnicos:




Título: El siglo del milagro.

Autor: Rodrigo Costoya.

Editorial: Pàmies.

1ª edición: Febrero/2025.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-10070-60-8.

Idioma: Español.

Nº páginas: 528.





Sinopsis:






De milagros fantasiosos

Cuentan que Compostela nació cuando Paio, el eremita, fue guiado por unas luminarias misteriosas hasta la tumba del apóstol Santiago. De ahí el nombre de Campus Stellae. Y también que el rey Alfonso II fue el primer peregrino de la historia. Y que comenzó así una afluencia masiva de caminantes que no ha cesado hasta nuestros días. Una increíble sucesión de milagros, ¿verdad?

Pues lamento decir que todo esto es mentira. Una leyenda, nada más. Una fantasía.

La Compostela primigenia

En los primeros tiempos, en torno a un sepulcro sin identificar no había nada más que un burgo modesto y una pequeña iglesia. El propio Vaticano desmintió que esa pudiera ser la tumba de Iacobus, e incluso algún obispo llegó a ser excomulgado por defender esa tesis.

Un milagro tangible

Es en 1068 cuando nace Diego. Él hizo de Compostela una archidiócesis, y creó la catedral más fastuosa del mundo. Él coronó reyes y entronizó papas, ordenó escribir los códices más maravillosos y puso a la insignificante Compostela a la altura de Roma y de Jerusalén.

Él creó el Camino de Santiago, y en torno a él forjó Europa. Esta es su historia, y es real.

Esto es lo que construyó en el siglo del milagro.

Hasta ahora conocías la leyenda. Ahora descubrirás la verdad.






Opinión Personal:





Por fin tuve una gran disculpa para saldar mi deuda lectora con el escritor compostelano de pro, Rodrigo Costoya, (Torrelavega, 1977). La disculpa la tiene un personaje que marcó el destino de Santiago de Compostela y, por extensión, de Galicia, en la Historia y el artífice de la construcción de que uno de los más impresionantes edificios emblemáticos de la cristiandad fuera una realidad, pese a que era consciente de que no la vería terminada: la catedral de Santiago de Compostela. Pero también fue el impulsor del Camino de Santiago y el que, como adelanta la sinopsis, coronó reyes y entronizó papas y ordenó escribir los códices más maravillosos. Diego Gelmírez es el personaje. Diego Gelmírez es el que puso la primera piedra de lo que ahora es Santiago de Compostela. Diego Gelmírez es un personaje fascinante al que merece la pena conocer a través de las páginas de El siglo del milagro. Rodrigo Costoya ofrece a los lectores una trama ambiciosa y apasionante, a la altura de lo que significó el siglo XI para nuestra tierra, Galicia.

(Palacio Xelmírez, Santiago de Compostela)
Rodrigo Costoya planificó y desarrolló una trama como si de un maestro cantero se tratase, porque la complejidad de la estructura no deja lugar a fisuras. Un maestro cantero que acertó con la estructura que le confiere a esta novela. Una estructura que provoca que el lector sienta que no se enfrenta a un tocho de 526 páginas, porque una vez que se pone en faena es atraído sin remisión. La trama es un verdadero imán, pero no sólo por lo que significa la figura de Diego Gelmírez, sino también por las diferentes subtramas que se derivan de la principal, hasta el desenlace, cerrado con maestría.

El siglo del milagro es una lección magistral de historia. El hecho de que la novela esté estructurada en 196 capítulos más un prólogo y un epílogo, es un claro indicativo de que el escritor compostelano tuvo muy claro cómo hacer que resultara lo más amena posible. Y vaya que si resultó. De principio a fin. Como para no perder ripio de todo lo que relata el narrador omnisciente. Una lección de historia plagada de hechos y personajes reales que no tienen desperdicio. La estructura a la que me referí al principio de este párrafo indica lo laborioso que tuvo que ser decidir en qué punto debía terminar cada capítulo,  con el añadido de son varias las localizaciones que cobran protagonismo, por lo que mantiene informado en todo momento de la trascendencia de los hechos que relata la voz narrativa, con el aliciente de los saltos geográficos que realiza al respecto.

Rodrigo Costoya ofrece al lector una trama como si de un verdadero thriller histórico se tratase, porque esta es la sensación que tuve en todo momento. Y es que no sólo la estructura y el ritmo fluido  le confieren esa categoría, sino también el que la intriga está muy presente a lo largo de los capítulos. En El siglo del milagro hay un verdadero juego de tronos, en el que son varias las sillas regias que son muy apetecibles. Son un gran atractivo las conspiraciones y traiciones que inestabilizan la relación entre los reinos cristianos de la península, e incluso también en el seno de la Iglesia católica, sobre todo por las diferencias que se manifiestan entre Braga y Santiago, -Pío Latrocinio incluido-, lo que origina que la tensión narrativa esté muy presente a lo largo de los capítulos. A lo que acabo de comentar uno también la presencia de los almorávides en al-Ándalus, porque los débiles reyezuelos de las taifas que la conforman les piden ayuda para librarlos del «sometimiento a los infieles del norte» (pág. 51). Porque las batallas también están presentes, no sólo entre reyes cristianos, sino también contra «los monjes guerreros que un día no muy lejano habían bajado de las montañas para dedicar su vida y su sangre a la gloria de Allah» (pág. 51). Almorávides de los que hay que estar muy pendientes, no sólo por lo antes expuesto, sino también por determinados episodios que protagonizan. Aquí el autor hiló muy fino para sacarle lustre a estos monjes de doble velo, ya lo creo. No me olvido de los piratas que asolan las costas gallegas, pero merece la pena conocer el resultado de sus varias incursiones.

(Fortaleza Honesti, Catoira, Pontevedra)
Tras la conquista de Toledo por Alfonso VI, la vida de Diego Gelmírez cambia desde que es llamado por el monarca para formar parte de su corte toledana, pero sería el abad de Cluny, Hugues, quien le da el espaldarazo definitivo. La labor de Diego Gelmírez es un gran reclamo para interesarse por su figura, a quien el autor describe como un prelado muy humano, lo que es de agradecer, porque incluso también nos muestra el lado más íntimo, ya que las reflexiones están muy presentes. Las vicisitudes que le acompañan pulen su personalidad, arrolladora con el paso de los años. Pasa de ser el hijo de un soldado a encumbrarse en puestos que ni sospechaba, lo que le hace andar con pies de plomo, porque sabe que también será señalado por sus orígenes. Es consciente de que sus decisiones le acarrean enemistades peligrosas, y que en más de una ocasión se las verá y deseará para alcanzar sus objetivos, lo que le acarrea unos cuantos disgustos y sorpresas. Disgustos y serios peligros que recibe también de los compostelanos, hartos de los impuestos que los ahogan

Sin duda alguna, El siglo del milagro lo tiene todo. Es entretenimiento. Y es que la ambientación y los personajes forman un binomio inseparable, que muestra el rigor documental que hay para provocar esa sensación. Unos personajes que son fiel reflejo de la pirámide social de la época y de la evolución que muestran los reinos hispanos, auspiciada por el monarca de turno. El siglo XI es una centuria por la que desfilan personajes históricos muy atractivos. Reyes y reinas que dejan su huella en el devenir de Hispania, y que son recordados no sólo por las batallas, sobre todo si les acompaña una gran victoria, sino también por la fuerte personalidad que los define, lo que influye muy mucho en el día a día de sus vasallos, conscientes de que  el monarca puede librarles del peligro al que se enfrentan, no sólo con los reinos colindantes, sino también por el empuje de los almorávides. Son personajes complejos, que muestran lo mejor y lo peor del ser humano: Alfonso VI, Urraca I de Castilla o Alfonso I el Batallador son un claro ejemplo, a los que hay que añadir al líder almorávide Yusuf ben Tasufin. Pero también hay religiosos de los que también hay que estar muy pendientes, como el abad de Cluny, canonizado como San Hugo, y los dos inseparables amigos de Gelmírez desde la escuela catedralicia, el arcediano Hugo y Munio Adefonsis.

La ambientación es exquisita. El lector realiza un viaje literario imaginario a las localizaciones por las que transitan los personajes. Me sentí muy atraído por el cambio que se manifiesta en la mayoría de ellas a lo largo de los capítulos, en especial Santiago de Compostela y, en concreto, la catedral y el palacio episcopal, que son un personaje más de la novela. Disfruté mucho, sobre todo, con los episodios que tienen lugar en Galicia, casi todos ellos muy familiares, por lo que jugué con ventaja, sobre todo por el papel que desempeñan la fortaleza que se conoce como Honesti, Monterroso o Iria Flavia. Merece la pena recrearse con lo que significa Toledo, por el cambio que supuso su reconquista para la ciudad, aunque también atrajo mi atención la imponente abadía de Cluny, sin olvidarme de los diferentes parajes que describe la voz narrativa.

(Abadía de Cluny, Francia)
El siglo del milagro es una novela para disfrutar, sin prisas, cuya trama se apoya en un rigor documental: un novelón, vamos. En mi caso, la catalogo como un thriller histórico, no sólo por la compleja estructura que tiene, sino también porque las conspiraciones palaciegas, eclesiásticas y las traiciones. Rodrigo Costoya ofrece al lector una trama con un ritmo fluido y constante, por cuyas páginas transitan un atractivo elenco de personajes que parecen cobrar vida propia. El siglo del milagro es un magnífico viaje literario imaginario a un siglo atractivo del que merece la pena conocer los hechos históricos que se desarrollaron en este período.  




Biografía:





Soy Rodrigo. Crecí junto al Camino de Santiago cuando apenas había peregrinos. Pasé tardes con caminantes extranjeros que acampaban en la huerta de mi abuela, y vi en primera persona cómo regresaban las multitudes a Compostela. He recorrido el Camino más de treinta veces y paso cada día por el Obradoiro para ir a dar clase al instituto Rosalía de Castro, en el corazón de la ciudad.

Vivo a unos pasos de la catedral.

Esta es mi quinta novela, tras El custodio de los libros (2020), Portosanto (2021), Hijos de Gael (2022) y La última reliquia (2024). En El siglo del milagro he querido contar la auténtica historia de mi ciudad y de esta ruta milenaria llamada Camino de Santiago

Supongo que conoces la leyenda, como casi todo el mundo.

A través de estas páginas conocerás la verdad.




Notas: Datos técnicos y biografía del autor tomados de la web de Edhasa. Fotografía del autor tomada de la web de La Voz de Galicia. Imagen del Palacio de Xelmírez, en Santiago de Compostela, tomada de la web Turismo Santiago de Compostela. Imagen de la Fortaleza Honesti tomada de la web Guíate Galicia. Imagen de la abadía de Cluny tomada de la web Tripadvisor. 




martes, 30 de septiembre de 2025

Reseña La lanza sagrada, de Silvia San Federico Roca.

 









Datos técnicos:





Título: La lanza sagrada.

Autora: Silvia Sanfederico.

Autoeditado Amazon.

1ª edición: Mayo/2020.

ASIN: B087ZKS4HC.

Idioma: Español.

Nº páginas: 246.




Sinopsis:





En una excavación arqueológica en Bertioga, Brasil, aparece una misteriosa caja con una lanza romana en su interior. Este descubrimiento hará que la arqueóloga Alba Vera inicie una investigación para descubrir el origen de la misma. Para ello pedirá ayuda a dos antiguos amigos, David y Rosa, que se verán involucrados en una peligrosa aventura que les hará viajar por diversos países. Un misterio que se remonta a la época de Jesucristo. Dos fuerzas enfrentadas a lo largo de la Historia. La búsqueda y la posesión de la reliquia es su objetivo, pues el poder será de quien consiga la Lanza Sagrada.




Opinión Personal:




Me atrajo la portada y sinopsis de la novela que hoy reseño y no dudo en recomendar: La lanza sagrada, de la escritora valenciana Silvia Sanfederico Roca (Valencia, 1973), una novela entretenida en la que nos encontramos con un protagonista que, tras haber pasado por una investigación que nada tiene que ver con su rutina laboral, se ve abocado en «Una vorágine de sensaciones, de altibajos físicos y emocionales», (prólogo) que expresa a modo de reflexión al comienzo de esta obra. Una reflexión que incita a estar muy pendiente de las vicisitudes que le acompañan a lo largo de los 28 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama, más el prólogo al que ya me referí en este párrafo.

(Entrada Museos Vaticanos, Roma)
En La lanza sagrada el lector se encontrará con una ficción en la que el pasado reciente llama a las puertas de David Díaz, gerente de una empresa de construcción valenciana. Un pasado que no le trae buenos recuerdos aunque, pese a ese regusto amargo, decide colaborar en la ayuda que le solicita. David se embarca en un viaje en el que aventura, acción, emoción, sentimiento e intriga están muy presentes. Unas emociones que ponen al máximo su adrelanina, sobre todo por los episodios en los que la acción está presente, y ante el peligro que corren durante las vicisitudes que viven para descubrir el origen de una lanza encontrada en una excavación arqueológica en Bertioga, en Brasil, como adelanta la sinopsis. Unas emociones que vienen acompañadas de unos sentimientos que ya creía que no volverían a llamar a su puerta. Unos sentimientos que originan una subtrama que fluye con naturalidad a lo largo de los capítulos, y que incita a que nos preguntemos si se afianzará esta relación. Una interrogante más de las varias que le acompañan al protagonista en esta aventura.

La trama principal se desarrolla entre diciembre de 2008 y enero de 2009, y remata en un muy atractivo colofón que nos sitúa en 2019. El protagonista, al que ya me referí en el párrafo anterior, aprovecha un viaje de vacaciones a Roma para encontrarse con la italiana Rosa Rizzi, que trabaja como arqueóloga en los Museos Vaticanos. Una trama que me pareció un tanto desigual porque, en mi caso, no me convenció mucho cómo se desarrollan algunas escenas de intriga de esta línea temporal en la que el bien y el mal tienen como fin recuperar esta reliquia. Pese a lo que acabo de comentar, merece la pena estar muy pendiente de episodios espeluznantes que se desarrollan en el país carioca, porque recuerdan a lo que sucede en Los niños de Brasil.

La lanza sagrada es una novela de aventuras que no da lugar a tregua, y en la que la autora relata en varios saltos temporales, a través de un narrador omnisciente, todo lo que significa la lanza sagrada no sólo para el cristianismo, sino también para quienes ansían tenerla en sus manos, por el poder que les confiere. Silvia Sanfederico planifica y desarrolla una trama en la que resalta el trasfondo histórico que envuelve a esta reliquia. Un trasfondo histórico muy atractivo, en el que la voz narrativa incita al lector a leer con interés lo sucedido en una serie de hechos históricos en los que la llamada Lanza de Longinos cobró protagonismo, y que tienen lugar en Bitinia, Roma Antioquía, Jerusalén, Viena y Berlín. Me gustaron mucho estos episodios de ficción histórica, no sólo por el contenido en sí, sino también por el enfoque que le confiere la voz narrativa, al igual que por el rigor documental que se percibe en su desarrollo, aderezado con una ficción que supone un magnífico complemento a quienes los protagonizan. Un rigor que se reparte también con la labor documental que realiza el protagonista, porque le espera un arduo trabajo y con el que, pese a ser un profano en la materia, se implica y diría que entusiasma de pleno por los descubrimientos que hace junto con su compañera de aventura.

(Plaza María Teresa-Viena-Austria)
Quizás el punto débil de la novela sea el perfil de los personajes, a los que conocemos por lo que hacen y dicen a lo largo de los capítulos, porque el narrador omnisciente apenas ofrece información sobre su pasado. Pese a lo que acabo de comentar, es una información suficiente que nos empuja a empatizar o no con ellos, sobre todo por el estrato social al que pertenecen, si bien, en mi caso, los encontré cercanos, lo que es de agradecer. Sin embargo, hay un personaje del que estuve muy pendiente, y que guarda relación con el viaje que hacen David Díaz y Rosa Rizzi a Viena, porque no me inspiraba confianza, por lo que estuve muy pendiente de sus intervenciones. Personajes que nos ayudan a estar muy pendiente de las descripciones que ofrece la voz narrativa sobre las localizaciones por las que transitan, todas ellas muy atractivas, mostradas de forma breve y concisa, pero muy visuales, y que animan a conocerlas in situ, por el significado que tienen la mayoría de ellos, y que seguro le son muy familiares a los lectores.

La lanza sagrada es una novela que tiene un ritmo ágil de lectura y se percibe el rigor documental, que la autora reparte con acierto entre la trama principal que se desarrolla en la actualidad y los saltos temporales que guardan relación con esta reliquia, muy atractivos y con un desarrollo envolvente.






Biografía:





Silvia Sanfederico Roca nace en Valencia, España, en 1973. Soy Licenciada en Economía y profesora, aunque nunca he ejercido esta última profesión: Trabaja en una asesoría de empresas.

Ha conseguido dos premios literarios: El primero cuando tenía 18 años con un cuento de ciencia ficción, y hace un par de años gané junto con otro autor un certamen de microrrelatos organizado por Amazon.

Tengo cinco libros publicados: Una novela histórica, la “Saga del Nuevo Mundo”; dos novelas de fantasía juvenil, que son “La Isla de Árum” y “En busca del planeta Libertad”; y una serie de libros, la serie Misterios Históricos, compuesta por “La Lanza Sagrada” y mi nuevo libro “El Evangelio Perdido”, ambos thrillers históricos.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y fotografía de la autora, tomados de Amazon. Imagen de la Puerta a los Museos Vaticanos tomada de la web Vatican Museums. Imagen de la plaza María Teresa, en Viena, tomada de la web A Wiew On Cities. Biografía de la autora tomada de su web personal. 


miércoles, 30 de octubre de 2024

Reseña La dama de Jacobsland, de Mercedes Santos.


 











Datos técnicos:




Título: La dama de Jacobsland.

Autora: Mercedes Santos.

Editorial: Edhasa

1ª edición: Noviembre/2023.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-350-6409-5.

Idioma: Español.

Nº páginas: 395.






Sinopsis:





Jacobsland, año 968. Nunilo Fáñez, condesa de Breixos, hereda unas ricas propiedades en la costa gallega, y sabe que debe elegir un esposo entre los clanes norteños. Corren tiempos difíciles. Hay guerras continuas en la frontera de al-Ándalus y los ataques de los vikingos se han multiplicado. La ruta a Jacobsland está en peligro, y con ella, la entrada de oro y tributos. Por eso, cuando Nunilo pide libertad de elección para su matrimonio, la princesa Elvira, vieja monja que gobierna con mano de hierro en nombre del rey niño Ramiro III, le otorga tan sólo un año. Necesitan el apoyo de los norteños, y Nunilo deberá acatar su destino, pese al jefe de esos clanes y pese a las sospechas de que conspira contra la propia Corona.

Entretanto, en Dyyflin, el rey Gondrod ha aceptado la propuesta de su más polémico berseker, Olaf el Negro, y ya preparan una nueva partida hacia las costas gallegas, una incursión brutal con una flota hasta ahora nunca vista. Entonces empezará todo: el rapto de mujeres para poblar Hibernia, la resistencia heroica de Compostela, las ceremonias en los bosques, los drakkars asolando la bahía de Adobriga... Y Nunilo será la clave.

Basada en el ataque vikingo a Galicia en el año 968, Mercedes Santos nos ofrece una aventura épica en un reino medieval gobernado por una monja, dominada a su vez por unas cuantas féminas tan poderosas como peligrosas. Nos adentramos, desde la primera página, en un mundo invadido por la traiciones, los celos y los crímenes, en una historia de lucha, heroicidad y amor que nunca, lector, vas a poder olvidar.



Opinión Personal:



No me lo pensé dos veces a la hora de decantarme por la lectura de la novela de ficción histórica de la periodista y escritora Mercedes Santos, La dama de Jacobsland, sobre la que comparto mis impresiones y no dudo en recomendar. La portada y la sinopsis son un gran aliciente que invita a afrontarla, un claro adelanto visual de la trama que se desarrolla a lo largo de los 22 capítulos más el prólogo que la conforman. Una ficción histórica que se sitúa en Galicia durante la incursión vikinga que sufrió en el año 968, una de las varias que asoló esta tierra entre los siglos IX y XII.

(Isla Cortegada-prov. Pontevedra-España)
Me resultó muy entretenida y adictiva la lectura de La dama de Jacobsland, con elementos del género de aventuras, porque la protagonista, la condesa de Breixos, Nunilo Fáñez, presenta rasgos propios de una heroína medieval. Una heroína medieval que vive una serie de peripecias, algunas adversas, en las que no duda en enfrentarse a quienes quieren imponerle el destino que le corresponde por su condición de mujer, y sobre todo por las riquezas y propiedades que posee, porque para ellos representa debilidad para dirigir un condado ubicado en una zona comprometida para la seguridad de Gallaecia. Una heroína medieval que muestra valentía y coraje, porque no duda en pasar a la acción cuando su integridad está en peligro, ni en tomar decisiones necesarias para defender sus intereses, incluso enfrentándose al poder real y eclesiástico. Sin embargo, me llamó mucho la atención el que la autora utilizara en algunos diálogos expresiones coloquiales diría que muy actuales en episodios puntuales, lo que desluce la coherencia del relato: «-Pues que no sea tan estirá y que se case con don Munio -había insistido al que Onneca conocía de pastorear en las proximidades de Breixos- como, en cuanto lo haga, se acabaron los robos» (pág. 99).«-¿Qué hacía una palomita como vos en esa taberna? ¿Qué andabais buscando? ¿Queréis a alguien que os meta la p... esta noche. (pág. 101).

Corre el año 968. Las aguas políticas en Gallaecia discurren muy turbias por la fuerte tensión que hay entre la nobleza. Fuerte tensión que aprovechan los vikingos para preparar una incursión para saquear Jacobsland y apoderarse de sus riquezas. El objetivo principal es Compostella, dadas las noticias que reciben de sus espías sobre los peregrinos que visitan la tumba del Apóstol Santiago el Mayor, ornamentada con lujos que incrementan su codicia. La protagonista se enfrenta a una invasión extranjera que trastoca el devenir de los moradores de Castello Branco, fortaleza desde donde dirige con preocupación sus dominios, no sólo por lo ya comentado en el párrafo anterior, sino también por los robos de cabezas de ganado que tienen lugar en sus propiedades. Sin duda alguna, la autora aprovechó estos mimbres para planificar y desarrollar una trama en la que se suceden episodios que mantuvieron mi atención a lo largo de los capítulos, porque tal y como se desarrollan estas relaciones, y el avance de la incursión vikinga, se incrementa el interés y la intriga por el desenlace, al igual que el ritmo en los capítulos finales. Un interés e intriga que está muy presente también en la decisión que toma Nunilo Fáñez sobre sus esponsales, una vez cumplido el plazo impuesto por doña Elvira, reina regente del Reino de León durante la minoría de edad de Ramiro III.

Uno de los grandes atractivos de la novela es la magnífica ambientación temporal y espacial. Sin duda alguna, el carácter muy visual y diría que cinematográfico de los episodios y escenarios en los que se desarrollan, incita al lector a hacer un viaje literario en el tiempo, y sentirse uno más de los personajes que transitan por sus casi 400 páginas. Se recrea la sociedad de la época y la relación que mantienen entre ellos los diversos estamentos, al igual que se refleja el día a día de las localizaciones por las que transitan los personajes, en el que se muestran las costumbres de los vikingos en Irlanda, la vida en la fortaleza de Castello Branco, el bullicio reinante en la Villa Iacobus -Compostela-, o la austeridad del palacio real leonés en el que vive el rey niño, bajo la regencia de su tía doña Elvira. Atraen también las descripciones que ofrece el narrador omnisciente sobre la Costa da Morte, los bellos parajes en torno al río Ulla, o los bosques próximos a la citada fortaleza, tanto en los episodios que guardan relación con la invasión vikinga como los rituales paganos que se realizan.

(Iglesia San Salvador de Palat-León)
La religión está también muy presente en esta novela, sobre todo por el impacto que tiene en la cristiandad el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago a principios del siglo IX, con el incremento de las peregrinaciones encaminadas a venerar la sepultura de Santiago el Mayor. Pero esta es también una época en la que conviven con el cristianismo  las prácticas paganas a los dioses ancestrales, pese a que «Hacía tiempo que aquellos dogmas habían sido erradicados y acallados los dioses paganos en el estuario. Nunila, como señora ungida por el obispo de Compostella, estaba obligada a velar por el cumplimiento de la nueva religión, y prefería que las creencias ancestrales de su aya se mantuvieran en privado» (pág. 26). Sisalda lo sabe, pero no duda en invocar a las divinidades que adora y practicar los rituales que estime necesarios, incluidos los ritos sanadores. La mitología vikinga está también muy presente. Mercedes Santo cita a las diferentes deidades de este pueblo nórdico, dependiendo de las invocaciones de los diferentes personajes, según la ayuda que precisen de sus deidades.

Nunilo Fáñez está flanqueada por un elenco de personajes por los que incitan a interesarse por todo lo que les sucede a lo largo de los capítulos, sobre todo a medida que se aproxima el desenlace. La condesa de Breixos es, en mi opinión, una figura carismática, por lo que representa en aquella época como mujer. Una mujer que no duda en enfrentarse a dos figuras históricas de la talla de la reina regente Elvira Ramírez o el obispo compostelano Sisnando, y en menor medida con el conde de Gallaecia -Gonzalo Sánchez-, sin olvidarme del rey vikingo, Gondrod. Mercedes Santos le saca mucho jugo a Doña Elvira y el obispo Sisnando, porque protagonizan episodios en los que están muy presentes las grandes y fuertes dotes de mando que tienen. La reina regente no duda en hacer valer su poder para que se cumplan sus intereses, al igual que el obispo de Santiago, que actúa más como militar que como prelado, aunque es muy consciente cuándo debe utilizar ambas potestades. Otro personaje que no deja indiferente es Olaf Gustafson, apodado el Negro, por el papel que desempeña una vez que los vikingos invaden Jacobsland, y de quien el lector conoce sus andanzas desde las primeras páginas, al igual que el oscuro Munio Aloítez, que reclama que se cumpla con él el acuerdo matrimonial firmado con los Fáñez, tras el fallecimiento de su primo segundo, Celso, el prometido de la condesa. También atrajeron mi atención la ya mencionada en el párrafo anterior, Sisalda, al igual que Onneca, la hermana de la condesa de Breixos, o el capitán de su guardia, Osso Santiáguez, Nuño Gonsálvez, que forma parte de este cuerpo militar de la fortaleza.

(Conde Gonzalo Sánchez derrota a vikingos s. X)
Pese a lo que comento sobre el empleo de algunas expresiones coloquiales en diálogos puntuales, diría que la mayoría más bien actuales, me gustó mucho La dama de Jacobsland. Mercedes Santos planifica y desarrolla una trama de ficción histórica atractiva y entretenida desde las primeras páginas, relatada con un ritmo ágil, que se incrementa a medida que el desenlace se aproxima. Las aguas transcurren revueltas en la segunda mitad del siglo X en Gallaecia, por la fuerte tensión que hay entre los nobles, pero también por la incursión vikinga, que aprovechan esta situación de inestabilidad política para saquear Jacobsland, con el foco puesto en las Compostella y la tumba del Apóstol Santiago, ornamentada con lujos que incrementan su codicia, aunque también en la fortaleza de Castello Branco, porque Olaf el Negro quiere saquear las riquezas que tiene la condesa Nunilo Fáñez. La protagonista es una heroína medieval que muestra valentía y fuerza y no se amedrenta a la hora de enfrentarse al triángulo de poder conformado por la nobleza, la reina regente Elvira y el obispo Sisnando Menéndez. Se le impone un plazo para elegir un nuevo prometido, amparándose en el peligro en el que se encuentra su condado al no haber un cabeza de familia que lo proteja y calme los enfados de los demás  nobles. Aquí entra en escena un personaje oscuro como Munio Aloítez, primo segundo del fallecido, porque dice que le corresponde a él ocupar esa vacante, según el acuerdo matrimonial firmado con los Fáñez. La dama de Jacobsland es una novela muy dinámica por la variedad de episodios en los que el narrador omnisciente pone el foco en cada uno de los 22 capítulos más el prólogo en el que se estructura esta novela, y que tiene elementos propios del género de aventuras. Me gustó mucho la ambientación temporal y espacial, porque los personajes que transitan por sus casi 400 páginas son un fiel reflejo de la sociedad de la época, en las que la autora recrea con exquisitez los paisajes y localizaciones por las que se deambulan. Personajes perfilados con fuerza, muy vivos, y con el aliciente que supone la presencia de figuras históricas como las dos antes citadas, dada la trascendencia de los episodios que protagonizan, el conde de Gallaecia o, ya en el último tramo, el obispo Rosendo. El lector se encontrará con un romance que incita a estar pendiente de los derroteros que toma, pero también con traiciones, celos, valentía, acción e intriga, saqueo y destrucción, en una trama donde la incursión vikinga origina episodios de heroísmo y escenas bélicas que no dan lugar a respiro, porque está en juego la defensa del terruño ante unos enemigos tan temibles como son los normandos.




Biografía:




Es periodista y, desde 1986, ha ejercido su profesión en los más variados medios, tanto en prensa escrita como radiofónica. Desde hace unos años, compagina su trabajo con su verdadera pasión: escribir novelas. Tras Secretos y cenizas (Editorial Cute, 2013), otras dos novelas en Harper Collins y Sitiados (Pàmies, 2019), con La dama de Jacobsland nos sumerge en los tempestuosos ataques vikingos a nuestras costas.



Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora tomados de la web de la editorial Edhasa. Imagen de la isla de Cortegada tomada de la web Turismo de Galicia. Imagen de la iglesia de San Salvador de Palat, en León, tomada de la web Turismo de León. Pintura de Conde Don Gonzalo Sánchez derrotando a los vikingos, tomada de la web del diario El Español. 




viernes, 28 de junio de 2024

Reseña Sueños entre cenizas, de María Suré.


 








Datos técnicos:



Título: Sueños entre cenizas.

Autora: María Suré.

Editorial: Maeva.

1ª edición: Abril/2024.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-19638-77-9.

Idioma: Español.

Nº pág.: 420.




Sinopsis:




El equipo de Lágrimas de polvo rojo, la anterior novela de María Suré, se enfrenta en esta ocasión al asesinato de una joven estudiante en la ciudad de Valencia.

Cuando Diego Lago, profesor de Historia Antigua, se despierta aturdido, encuentra a su lado el cuerpo sin vida de Olivia, su alumna y amante.

El grupo de Homicidios, encabezado por los subinspectores Runa Østberg y Rodrigo Melgar, se encargará de la investigación. Diego ha desaparecido; Rebeca, la compañera de piso de la fallecida, parece que no dice toda la verdad, y Cándido, el extraño vecino de las chicas obsesionado con la muerte y las experiencias extracorporales, en cambio, tiene mucho que contar.

Todo da un giro cuando aparecen unos restos arqueológicos en el piso de la víctima, que guardan un secreto desde hace más de dos mil años.






Opinión Personal:







Disfruté mucho con la lectura de Lágrimas de polvo rojo (reseña) (Maeva 2022), novela negra de la escritora salmantina, afincada en Valencia, María Suré, en la que da a conocer a los subinspectores Runa Østberg y Rodrigo Melgar, de la Policía Judicial de Valencia, que forman parte del Grupo de Homicidios Alquimia 10, pero mucho más con el nuevo caso que protagonizan ambos policías, Sueños entre cenizas, por lo que entiendo que la autora superó el listón marcado por el título que menciono al principio de este párrafo. No es necesario leer primero la novela anterior, porque la voz narrativa ofrece información en determinadas fases sobre el primer caso que investigan; aunque, si se quiere conocer mejor a los miembros de Alquimia 10, sí lo recomiendo.

(Estanque Neptuno-Valencia)
Sueños entre cenizas es la cuarta novela que leo y reseño de María Suré en este blog. Una novela en la que se refleja la evolución en su narrativa, así como el esmero que pone para que los lectores muestren interés por sus trabajos literarios. Unos trabajos literarios que conservan la esencia desde sus inicios como escritora autoeditada, en los que la historia está presente de una forma u otra, y los personajes muestran los valores propios de la condición humana. Lo que acabo de comentar se pone de manifiesto en los policías que menciono en el primer párrafo, porque no sólo se describe su labor policial, sino también la relación que mantienen entre ellos y la circunstancias personales de cada uno. Son conscientes de que influye en el trabajo en equipo que realizan, pero también porque tienen que rendir cuentas ante un comisario muy exigente y de fuerte carácter.

La trama comienza con interés desde las primeras líneas y no decae hasta el desenlace, en el que esperan varias sorpresas. Unas primeras líneas que forman parte de un prólogo que se desarrolla en el año 215 a. C., en Alejandría, en el que el narrador omnisciente nos presenta a un personaje histórico, la alquimista María la Judía, que presencia un fenómeno que le impacta y se hace mil preguntas al respecto. Un fenómeno que provoca las primeras interrogantes en el lector, porque siente interés en conocer qué relación puede guardar este episodio con una trama que se desarrolla en la actualidad. Una actualidad que empieza con un capítulo en el que las escenas que lo conforman describen una muerte violenta, y que se supone que guarda relación con un crimen pasional. Sin embargo, la minuciosidad del trabajo que realizan los subinspectores Runa Østberg y Rodrigo Melgar les impulsa a abrir el abanico de posibilidades necesarias para presentar pruebas solventes con las que cerrar el caso, sobre todo ante la insistencia del comisario Patiño, que les presiona para darle carpetazo con la mayor celeridad posible. La autora es consciente que ambos personajes dan mucho juego a la trama, junto con sus dos compañeros habituales, el informático Quique Vila y el peculiar Lope.

Al igual que Lágrimas de polvo rojo, Sueños entre cenizas es una novela de misterio de corte clásico en la que nada es lo que parece. La trama tiene claros rasgos de thriller porque el interrogante inicial lleva a los dos miembros de la Policía Judicial a investigar quién o quiénes pudieron haber cometido el crimen al que me refiero en el párrafo anterior. La asesinada es Olivia, una joven estudiante que vivía junto con su compañera Rebeca en un piso en Valencia al que se trasladan los dos subinspectores para realizar las primeras pruebas oculares. Una trama estructurada en 51 capítulos titulados más un prólogo y un epílogo, con un ritmo de lectura fluida que entiendo que es constante porque, tal y como se desarrollan, todos los capítulos atrajeron mi atención, finalizados de tal forma que me mantuvieron en vilo por todo lo que sucede en el devenir de esta historia. Los giros inesperados que se suceden dan a entender que la información se facilita en pequeñas dosis. Una trama en la que el lector recibe una información más directa que los personajes y en la que el riesgo se incrementa desde que entra a formar parte de la investigación todo lo relacionado con los restos arqueológicos mencionados en el primer párrafo de esta reseña. Unos restos arqueológicos que incrementa la tensión en la subtrama que gira en torno a estos hallazgos, en la que se percibe que el peligro acecha a medida que avanzan las pesquisas, por lo que son conscientes de que incluso la muerte puede sorprenderles, tanto a ellos como a quienes están relacionados con su desarrollo.

(La Marina-Valencia)
María Suré centra de nuevo parte de la trama en Valencia, en donde tienen lugar escenas que atraen la atención del lector, entre las que sobresalen las que se ubican en La Marina, sin olvidarme de otras localizaciones como la Facultad de Geografía, La Ciudad de las Artes y las Ciencias o El Hospital Universitario. Pero en esta ocasión también hay episodios trascendentales en otras poblaciones de la provincia, como los magníficos parajes ubicados en torno a la pedanía El Palmar, situada en el Parque Natural de la Albufera; el embalse de Loriguilla, la población de Titaguas, en donde vive en una casa de aspecto señorial, algo alejada de esta población, la familia de Olivia, en cuya zona hay unas cuevas que incitan a ser visitadas, porque incluso en algunas se conservan pinturas rupestres, al igual que determinadas zonas de Jávea, en donde viven una parte de la alta sociedad valenciana. En este sentido, la autora ofrece información con trasfondo histórico relacionada con los capítulos en los que cabe compartirla, para que nos hagamos una idea de lo que encuentra la Policía Científica en las zonas que rastrea en busca de pruebas que ayuden a detener a los presuntos culpables.

Pese a que son los subinspectores Runa Østberg y Rodrigo Melgar quienes investigan este caso, estamos ante una novela coral, porque todos los personajes que guardan relación con las dos líneas que siguen cobran un gran peso en la trama, de tal forma que entiendo que, tal y como se desarrolla la labor policial, se produce un efecto dominó, en el que también se incluye a la familia de Olivia como a la de Rebeca, sobre todo a medida que avanza la investigación. Personaje que el lector conocerá en un principio de forma superficial, porque los dos miembros de la Policía Judicial entienden que algunos de los que interrogan les ocultan información que puede ser relevante. Una novela coral en la que la voz narrativa ofrece información sobre los problemas personales que cargan sobre sus espaldas los miembros que conforman el Grupo Alquimia 10, por lo que nos familiarizamos con su día a día y nos ayudan a empatizar con ellos, incluso con el comisario, pese al carácter de este personaje, que cada vez se manifiesta más irritable. A parte de lo que acabo de comentar, atrajo mi atención, e incluso me pusieron en vilo, una serie de episodios de carácter personal que protagonizan. En este sentido, los compañeros se preocupan por lo que pueda pasarles, dado el inestable comportamiento que muestran.

(Tancat de la Pipa-Valencia)
Al igual que me sucedió con Lágrimas de polvo rojo, volví a disfrutar, y quizás todavía más, con Sueños entre cenizas, la segunda novela que protagonizan los subinspectores de la Policía Judicial de Valencia Runa Østberg y Rodrigo Melgar. Sueños entre cenizas es una novela de misterio de corte clásico con rasgos propios de thriller, en la que nada es lo que parece, y el lector recibe una información más directa que los personajes que conforman el elenco que transita por sus páginas. Los dos subinspectores investigan lo que parece ser un crimen pasional en un piso en el que vivía la víctima, Olivia, una joven estudiante universitaria, junto con su amiga Rebeca. Les espera un compleja labor de investigación, porque cada vez están más convencidos de que, durante los interrogatorios a los que someten a quienes guardan relación con ambas jóvenes, les dicen medias verdades. Esta sospecha se incrementa desde que aparecen nuevas pruebas que ratifican sus conjeturas, pero sobre todo desde que se descubren restos arqueológicos en el piso que compartían las dos jóvenes. Sueños entre cenizas es una novela coral porque, pese a que son los dos subinspectores los que llevan el peso de la investigación, hay un elenco de personajes que desempeñan un papel muy equilibrado en la trama. Una trama que tiene un ritmo de lectura fluido, es amena, escrita con un estilo narrativo muy cuidado, en el que los diálogos son naturales, dinámicos y le confieren mucha vida a la trama por la información que aportan. Está estructurada en capítulos cortos titulados, de tal forma que el desarrollo de cada uno de ellos provoca en las últimas páginas una intriga que incita a estar pendiente del devenir de la investigación. Una investigación en la que Valencia vuelve a estar muy presente, pero también poblaciones próximas como la pedanía de El Palmar, Titaguas y Jávea. El narrador omnisciente describe de forma clara y breve unas localizaciones y escenas muy visuales, por lo que ayudan a imaginar cómo son los espacios por los que transitan los personajes, que conforman una trama coral por el peso equilibrado que tienen en su desarrollo. Los dos subinspectores y los agentes que los acompañan dan mucho juego a la novela, en la que también la voz narrativa ofrece información sobre las emociones que los acompañan. Son conscientes que trabajan en equipo, lo que conlleva que se preocupen por los problemas que afectan a sus compañeros, como se podrá comprobar en las escenas de carácter personal que protagonizan, en donde las sorpresas están también presentes, lo que me da a entender que puede haber una siguiente entrega, pese a que el caso quedó cerrado.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de la editorial Maeva. Fotografía de la autora tomada de su web de escritora. Imagen del estanque de Neptuno tomado de la web Flickfr. Imagen de La Marina en Valencia tomada de la web de la Comunidad Valenciana. Imagen del Parque Natural Tancat de la Pipa, en El Palmar, tomada de la web  Infos Valencia. 


Biografía:





María Suré (Salamanca, 1973) es una escritora de novela negra y misterio que desde 2015 ha publicado cinco novela. Vive en Valencia y trabaja como analista y programadora informática.

Desde siempre ha sentido un gran interés por el pasado de su ciudad de adopción, lo que le ha empujado a investigar sobre su historia.

En Lágrimas de polvo rojo trazaba un intrigante recorrido por la ciudad de Valencia que continúa en esta segunda entrega, Ciudad de cenizas.