viernes, 28 de agosto de 2026

Reseña El viñedo de la luna, de Carla Montero.

 












Datos técnicos:






Título: El viñedo de la luna.

Autora: Carla Montero.

Editorial: Plaza & Janés (Penguin Random House)

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-01-02975-2.

Idioma: Español.

Nº páginas: 584.





Sinopsis:






Tras su precipitado matrimonio con Octave de Fonneuve, Aldara, refugiada de la Guerra Civil, llega al Domaine de Clair de Lune, una imponente bodega de Borgoña. Cuando estalla la guerra en Francia, su marido cae prisionero y la deja sola frente a los recelos de su suegro, el acoso de su cuñado y la ocupación alemana. Con todo en contra, su amor y su lealtad hacia Octave la llevarán a tomar las riendas de un negocio amenazado por la rapiña nazi. Sin embargo, su determinación será puesta a prueba cuando aparezcan dos hombres: un teniente alemán, que se aloja en la mansión, y un piloto aliado caído, al que esconde de la Gestapo.

Implicada en la Resistencia francesa, atrapada por las intrigas y los secretos de su familia política y perseguida por los fantasmas de su pasado, Aldara se ve obligada a sobrevivir a uno de los momentos más difíciles y apasionantes de la historia.







Opinión Personal:







Retomo la narrativa de la escritora madrileña Carla Montero (Madrid, 1973) con El viñedo de la luna, una magnífica y envolvente novela ambientada en la Segunda Guerra Mundial. La escritora madrileña ofrece al lector novelas con las que el entretenimiento está asegurado, las tramas son muy consistentes y verosímiles y en las que se percibe que la autora disfruta mucho durante el trabajo literario en el que está inmersa. Sus obras tienen el aliciente de integrar varios géneros literarios en la ficción de turno, con un claro trasfondo histórico, que es el que mueve los hilos de los personajes que transitan por sus páginas.

(CHâteau Vougeot, Beaune, Borgona, Francia)
El viñedo de la luna es una historia épica y familiar que se desarrolla en la Francia ocupada, en la Costa Azul, ubicada en una de las regiones más vinícolas de este país, Borgoña. Una historia épica en la que la vida de la joven española exiliada, Aldara Saurí, da un vuelco desde que se presenta en el château Domain de Clair de Lune, del marqués de Montauban, Auguste de Fonneuve, como la esposa de su heredero, Octave. Pero cambia sobre todo desde que los nazis envían a un teniente y dos miembros de las SS para ocupar esta mansión y gestionar la compra de los afamados caldos franceses que tiene el aristócrata en su bodega. El cóctel está servido y los giros también, provocados sobre todo por el devenir de este conflicto bélico, la resistencia del marqués a ceder ante las pretensiones nazis, y el papel que desempeña su hijo pródigo, Romain, que regresa a la mansión tras estar varios años lejos de su familia. Un cóctel en el que el romance, el misterio y los secretos atraen la atención del lector con una ficción histórica que no da lugar a tregua, porque a lo largo de los capítulos se suceden una variedad de situaciones dinámicas que ayudan a que el relato del narrador omnisciente fluya con interés.

Desde que leí La bodega, de Noah Gordon, me gustan mucho las novelas en mi las que los viñedos están muy presentes. Los lectores que tengan este mismo interés tienen en El viñedo de la luna una ficción histórica muy apetecible, y que se degusta como los buenos caldos. El Domain del Clair de Lune muestra cómo los productores franceses llevan a cabo todo el proceso de elaboración de sus afamados vinos. Un proceso que tiene el aliciente de que la información está repartida a lo largo de los capítulos entre el narrador omnisciente y en varios diálogo que mantienen los personajes al respecto. Información repartida de tal forma que no ralentiza el ritmo del relato, sino que incluso hace olvidar durante un momento que estos mismos personajes están inmersos en una cruenta guerra. A lo que acabo de comentar, añado el atractivo que supone continuar el proceso vinícola durante los años de la ocupación nazi.

Me gustó mucho cómo la autora refleja a lo largo de los capítulos todo lo que sucede en el Domain de Clair de Lune desde que los nazis envían al teniente Hubert Eberhard y dos soldados SS para que supervise todo lo relacionado con la adquisición del vino que los alemanes quieren comprar a Auguste de Fonneve, el aristócrata propietario del château citado en el párrafo anterior. El lector estará muy pendiente de todo lo que sucede al respecto, dada la actitud recelosa y defensiva que mantiene, pero también de la que muestran los demás productores de Beaune, en especial desde que son conscientes de cómo gestionan la compra de vino francés para cumplir las órdenes impartidas por Hermann Goering.

(Hotel de Dieu, Bonne, Borgoña, Francia)
Si bien la trama está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, el lector se encontrará con una historia en la que el frente está lejano, aunque los ecos de los combates y el papel que desempeñan los llamados a filas tienen una presencia que influye en su desarrollo, sobre todo por la relación directa o indirecta que les une los personajes. Aunque también hay alusiones a la Gran Guerra, y las secuelas que dejó en quienes les es difícil olvidar su participación en este conflicto bélico. Pese a lo que acabo de comentar al principio de este párrafo, a medida que se aproxima el desenlace los habitantes de Beaune y de la mansión sí que viven con mayor preocupación la cercanía de los combates y, sobre todo, el vuelo de los escuadrones aéreos que surcan el cielo, y sobre todo ante el temor de que puedan ser víctimas de su temida carga.

En esta novela el lector realiza un verdadero viaje literario imaginario a este período tan cruento de la reciente historia de Francia, en donde las graves, duras y peligrosas circunstancias extraordinarias que viven sus ciudadanos muestran lo mejor y lo peor del ser humano. Y es que no todos los soldados que visten el uniforme nazi comulgan con las ideas que promulga Hitler, lo que da lugar a que la esperanza aporte un rayo de sol a este período tan oscuro que vivieron nuestros vecinos del norte. Lo que acabo de comentar me atrajo mucho, por la labor que hacen quienes se sienten rechazados por los ocupados, pese a la actitud que muestran hacia ellos, conscientes de lo que significa el uniforme que visten.

El viñedo de la luna tiene los argumentos necesarios para disfrutar de una lectura muy entretenida y de una trama muy solvente, cargada de realismo y creíble. La ardua labor de documentación que realiza la autora y, sobre todo, cómo la distribuye a lo largo de los capítulos, incitan a seguir con interés todo lo que relata el narrador omnisciente como si fuera un personaje más de la novela que acompaña a los demás en las diferentes subtramas que protagonizan.  Hace suyas las vivencias que marcan su día a día, junto con la vividez de las localizaciones por las que transitan. Localizaciones que se ubican, sobre todo, en Beaune, en la Borgoña francesa, en donde cobra protagonismo el château del Domain de Clair de Lune, que es un personaje más de la novela, por la trascendencia que tiene esta mansión en la trama, pero también merece la pena estar muy pendiente de las descripciones que ofrece la voz narrativa sobre el llamado Hotel de Dieu u Hospicio, o el Hotel de la Poste.

Carla Montero cuida mucho el perfil de los personajes que transitan por las páginas de El viñedo de la luna. El lector se encontrará con un elenco que es fiel reflejo de la época que les toca vivir, y sobre todo, marcado por el trasfondo histórico que mueve sus hilos. Son creíbles y muy humanos, descritos de tal forma que parecen cobrar vida propia. Los personajes femeninos desempeñan un papel trascendental. Son mujeres anónimas, fuertes, valientes, heroínas que se adaptan a las circunstancias que les toca vivir y, sobre todo, si se desarrolla en un ámbito en el que los hombres tienen supremacía. Mujeres que describe con mucha profundidad y rodeadas de matices, si bien dosificando sus rasgos a lo largo de los capítulos, lo que incita a estar muy pendientes de su evolución y con quienes no se tarda en empatizar. Aldara Saurí es un claro ejemplo de las cualidades que acabo de citar. Es una exiliada española que tiene que acostumbrarse a un mundo muy diferente del que procede. Pero el amor que siente por su esposo le sirve de apoyo, aunque no lo tendrá fácil para ser aceptada por un suegro de rancio abolengo y estrictos protocolos, pero sobre todo a un cuñado que la trae por la calle de la amargura, dado el difícil carácter que tiene, y los oscuros negocios que se trae entre manos. Junto a Aldara hay un grupo de mujeres que viven situaciones a tener muy en cuenta, caso de la judía Helene Berman, la estirada Madeleine Perroux, Cecile Bernard o el papel que desempeña otra española, Lina, que forma parte de la Resistencia francesa. Sin duda alguna, los personajes femeninos secundarios son un gran complemento para el papel que desempeña la nueva miembro de la familia Fonneuve de Montauban.

(Hotel de la Poste, Beaune, Borgoña, Francia)
Otro tanto sucede con los personajes masculinos los masculinos. Sin duda alguna, supo cómo contrarrestar el papel que desempeñan unos y otros para que la balanza mantuviera el mayor equilibrio posible. Sin duda alguna, el contrapunto de Aldara Saurí es su cuñado Romain, una vez que su presencia en el château es una realidad, tras estar varios años alejado de su familia. Entre ambos tienen lugar una serie de duelos dialécticos que uno no sabe cómo van a terminar por la deriva que toman.. Aunque Aldara tiene otros dos frentes abiertos, como son el teniente Hubert Eberhart y el piloto de la RAF Henry Wallace. Otros secundarios atractivos son el maître de chai Pierre Brocan, Antoine Jourdanel administrador del château,  o el fiel criado del marqués, Pascal.

La escritora madrileña tiene un estilo elegante, imprime a la voz narrativa un ritmo ágil y un claro equilibrio entre los diálogos y las descripciones vívidas que incitan a realizar un viaje imaginario a este cruento período de la reciente historia de Francia. Los sentimientos y las emociones están muy presentes, marcados por el devenir de esta contienda.




Biografía:






Carla Montero nació en Madrid en 1973. Es licenciada en Derecho y diplomada en Administración de Empresas por ICADE. Su gran afición siempre ha sido escribir y el sueño de ver una novela suya publicada lo cumplió al ganar el Premio de Novela Círculo de Lectores con Una dama en juego (Círculo de Lectores/Debolsillo), que tuvo una espectacular respuesta por parte de los lectores. Con su segunda novela, La Tabla Esmeralda, se consolidó como una de las nuevas voces de mayor éxito entre el público de nuestro país, con más de 100.000 ejemplares leídos y siendo traducida en países como Francia, Alemania, Polonia e Italia. Desde entonces ha publicado La piel dorada (2014), El invierno en tu rostro (2016), El jardín de las mujeres Verelli (2019) y El medallón de fuego (2021), todas ellas en Plaza y Janés.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de Penguin libros. Fotografía de Carla Montero tomada de la web Todoliteratura. Imagen del château Vougeot tomada de la web Winalist. Imagen del Hotel de Dieu (Antiguo Hospicio) de Beaune tomada de Wikipedia. Imagen del Hotel de la Poste, en Beaune, tomada de  la web Beaune.


















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