martes, 15 de octubre de 2019

El último caso, de Francisco Marín González.


















Datos técnicos:

Título: El último caso.
Autor: Francisco Marín.
Editorial Círculo Rojo.
1ª edición: Julio/2019.
Encuadernación: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-1331-641-3.
Idioma: Español.
Nº pág.: 298.

Precio:  2, 99€ ebook.
               8, 32€ papel.


Sinopsis:

Irina es una bella joven de turbio pasado casada con Miguel Tur, un rico empresario ibicenco. La desaparición de Irina y el inesperado desenlace harán que Ballesteros, el prestigioso abogado, y Álex Zarco, el extravagante detective, colaboren de nuevo para tratar de esclarecer lo sucedido. En esta ocasión se adentrarán en el mundo de la prostitución y de la jet set en Ibiza, en una peligrosa investigación en la que Zarco tendrá que emplear todas sus facultades deductivas para resolver el crimen.

Una novela policíaca de corte clásico que sigue las huellas de los grandes maestros del suspense.



Opinión Personal:



En abril de 2018 leí y reseñé en este blog El caso Demichellis (reseña), la ópera prima de Francisco Marín González, escritor natural de Castro-Urdiales (Cantabria), aunque residente en Ibiza, y que tuvo un éxito de ventas en Amazon. Hoy comparto mis impresiones sobre El último caso, una nueva entrega protagonizada por el prestigioso abogado ibicenco, Raúl Ballesteros, y el detective privado Alex Zarco. Pese a que es una nueva entrega protagonizada por estos dos personajes, se pueden leer perfectamente de forma independiente, ya que son autoconclusivas, con el añadido de que el autor ofrece en algunas fases de la trama información sobre de la participación de los dos protagonistas en la novela anterior.
(Figueretas-Ibiza)
Si El caso Demichellis se cataloga como un thriller legal, me atrevería a definir El último caso como una novela policíaca con marcada influencia clásica, como lo podrá comprobar el lector a lo largo del desarrollo de la trama; incluso la encuadraría más como novela detectivesca, por el peso que en esta ocasión tiene el detective privado Alex Zarco. Aunque el abogado Raúl Ballesteros desempeña también un papel destacado en la trama, con el paso de los capítulos su participación va por otros derroteros, pero no se olvida de su implicación en el caso que se investiga. Como siempre digo en opiniones similares, estos comentarios no dejan de ser una elucubración mías, y prefiero que sea el lector interesado en conocer a ambos personajes quien juzgue mi apreciación.

El último caso mantiene el interés del lector en todo momento, porque no tarda en encontrarse con capítulos que atraen su atención. En este sentido, encontré en El último caso una trama mejor armada y consistente que la de El caso Demichellis. Está claro que el autor preparó a conciencia las distintas opciones que barajó para que el lector no tuviese claro desde un primer momento quién o quiénes estaban implicados en la desaparición de Irina y el inesperado desenlace que se adelanta en la sinopsis. Por eso comenté en el segundo párrafo el sabor a clásico de la esta novela, a parte de un desenlace que seguro gustará a los lectores del género, y lo mismo diría de los rasgos que definen al peculiar detective Alex Zarco, que vi en él también influencias de sus colegas más afamados de la Golden Age.

Al igual que en El caso Demichellis, otro gran atractivo para el lector es que la trama de El último caso se desarrolla en la capital ibicenca y en alguna localización más de la isla de Ibiza. En este sentido, Francisco Marín sabe cómo utilizar los lugares de ocio y otros espacios conocidos de Ibiza para que tengan en ellos los encuentros entre los personajes, según su relevancia y el interés de sus conversaciones. Al mismo tiempo el narrador muestra también espacios más propios de una novela negra, en los que se presiente que la tensión narrativa va a estar muy presente, e incluso en alguna ocasión habrá algo más que advertencias. En relación con lo que acabo de comentar de las novelas policíacas de la Golden Age, me decía que Francisco Marín había utilizado las localizaciones en las que tenían lugar las investigaciones que llevaba sobre todo el detective privado Alex Zarco, pues casi todas ellas se realizaban en espacios cerrados.
(Playa den Bossa-Ibiza)
Tal y como relata el narrador omnisciente los 49 capítulos titulados en los que se estructura la novela, da la sensación de que estamos ante unos hechos que han ocurrido realmente. El lector tendrá esta sensación desde el primer capítulo. Paco Marín, uno de los personajes de El caso Demichellis, decide escribir una novela sobre los sucesos que se desarrollaron en su trama y resultaron muy mediáticos en la isla. Al acto de presentación asistieron personajes que tuvieron parte activa en esa novela, salvo el peculiar detective privado Alex Zarco. A parte de estos personajes, Francisco Martín aclara en la nota del autor que algunos de los hechos que se recogen en la novela sucedieron en la realidad, aunque el autor se ha tomado licencias para amenizar la trama y no dilatarla en el tiempo.

Esta peculiar introducción con la que se inicia El último caso es un guiño a la novela anterior, a la que se referirán alguna en alguna de las conversaciones que mantienen el ya mencionado Paco Marín y su amigo Raúl Ballesteros, entre quienes se comentan los avances de las investigaciones de este nuevo caso y otros episodios que afectan de una forma más particular al abogado criminalista. Junto a estos dos personajes el lector se encontrará con otros ya conocidos de El caso Demichellis, como el detective privado Alex Zarco o Tanya, con quien el abogado había mantenido una relación sentimental en la novela antes citada. A estos personajes hay que añadirles otros que conforman un elenco de secundarios que atraen el interés del lector a lo largo de los capítulos, sobre todo la ya mencionada Irina y el rico empresario ibicenco Miguel Tur, con quien se había casado la bella joven con un pasado turbio. El lector conocerá además a quienes entrevista el peculiar y excéntrico detective privado, por la implicación que podrían tener con el crimen que investiga. Algunos de los personajes secundarios protagonizan escenas propias de una novela negra, como ya comenté en esta reseña, sobre todo las que tienen lugar en un club de alterne al que Alex Zarco extiende sus investigaciones, ante los sospechosos movimientos que observa y que le hacen desconfiar de las actividades que llevan sus propietarios. Todos ellos son personajes bien construidos, creíbles y cercanos, y de quienes tendremos información sobre su pasado, sobre todo de los que se presuma que puedan tener algún interés que les relacione de forma muy directa con el matrimonio de Miguel Tur e Irina, entre los que también se encontrará Julia, la exesposa del empresario.

El último caso es una novela que me pareció mejor construida e hilvanada que la anterior, en la que Francisco Marín va más directamente al grano e introduce los temas que aborda en la trama y que guardan una posible relación con el caso que se investiga de una forma natural, sin que interrumpa ni distraiga al lector de los hechos que relata el narrador omnisciente. El amor, la prostitución, las drogas, el incesto, la violencia de género, las disputas familiares, la codicia y los negocios y pasado turbios de algunos personajes se abordan a lo largo de los capítulos, que puedan tener alguna relación con los personajes que se consideren que puedan estar implicados de alguna forma en el caso que se investiga. Su ritmo de lectura se me hizo fluido y el autor utiliza un lenguaje muy cuidado, en el que se amolda a la condición social de los personajes, e incluso a la dificultad que por su condición de extranjero supone utilizar el español, como lo podrá comprobar el lector en algunas palabras que remarcan el claro acento de algunos personajes procedentes de los países del este. En este sentido, introduce expresiones y frases ibicencas, sobre todo en quienes que acostumbran a expresase en este dialecto balear. Sin duda alguna, El último caso es una novela que cumple con el claro propósito de entretener al lector, está bien escrita y tiene un claro sabor a clásico, y que mantiene el interés hasta el desenlace, que seguro sorprenderá a más de un lector. 


Biografía:


Francisco Marín González nació en Castro-Urdiales, en 1962. A los 8 años se traslada a su familia a Benidorm, donde transcurre su juventud. Es Licenciado en Derecho y funcionario de la Administración de Justicia desde 1992. En la actualidad vive en la isla de Ibiza.

En 2016 publicó su primera novela, El caso Demichellis, que se convirtió en un éxito de ventas en Amazon, con más de 25.000 lectores. El último caso es su segunda novela.


Nota:  Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de Círculo Rojo. Imagen de Figueretes, tomada de la web inspain.org. Imagen de Playa den Bossa, tomada de la web ibizasunapartaments. com



jueves, 10 de octubre de 2019

Desaparecida en Siboney, de Rosario Raro.























Datos técnicos:


Título: Desparecida en Siboney.
Autora: Rosario Raro.
Editorial: Planeta.
1ª edición: 30/abril/2019.
Encuadernación: Tapa dura con solapas.
ISBN: 978-84-08-20927-0.
Idioma: Español.
Nº pág.: 512.



Sinopsis:



En 1875, Mauricio Sargal, un millonario antillano retornado a España, libertino y bon vivant, se ve obligado a regresar a Cuba cuando le comunican que su hermana Dulce ha desaparecido de su hacienda de Siboney. Para saber de ella tendrá que enfrentarse a su cuñado, Bartolomé Gormaz, quien fuera prófugo de la justicia y que, con el olvido de cualquier escrúpulo, ha conseguido reunir una de las mayores fortunas de todos los territorios españoles, peninsulares y de ultramar. En su búsqueda, Mauricio encontrará también el amor en la enigmática Deva, por la que sentirá una atracción irresistible.



Opinión Personal:



Mi relación con la narrativa de Rosario Raro (Segorbe, Castellón, 1971) comenzó en 2015 con la lectura de su ópera prima Volver a Canfranc (reseña), con la que pondría un magnífico colofón a un año lector muy interesante. Desde entonces soy un fiel seguidor de sus obras, porque me atraen su estilo narrativo, la temática que ofrece en sus novelas, así como la exhaustiva labor de documentación que realiza, y que queda reflejada tanto en la ambientación de la época en la que se desarrolla la trama como en los personajes que desfilan por sus páginas, sin olvidarme de la información que facilita tanto a lo largo de la narración como en los diálogos. El lector siempre se encontrará en sus novelas con una clara denuncia social, sobre todo dando voz a quienes se ven afectados por decisiones que se toman sin tener en cuenta las posibles consecuencias que puedan surgir de ellas. En este sentido, quizás sea La huella de una carta (reseña) su apuesta más personal, porque en su trama denuncia el abandono de quienes se vieron afectados en nuestro país por la talidomida.
(Comercio triangular esclavos)
Rosario Raro aborda en Desaparecida en Siboney el tema de la esclavitud, en el sentido más amplio de lo que significa la explotación de seres humanos, porque la escritora segorbina refleja a lo largo de los 66 capítulos más el epílogo en los que se estructura esta novela, cómo gente sin escrúpulos se enriquece a costa de sus semejantes, e industriales que medran su patrimonio utilizando el llamado comercio triangular sin importarles el riesgo que puedan correr quienes son tratados como mercancías, y que no dudan en presentarse ante sus conciudadanos como filántropos, próceres y o mecenas. Sin duda alguna, lo que acabo de comentar queda plasmado a lo largo de los capítulos a través de un amplio elenco de personajes, en el que queda perfectamente reflejado todo el entramado que había en la trata de esclavos. Pero entre estos personajes el lector se encontrará también con abolicionistas, que no dudan en utilizar contra ellos toda la información que recaban, para que la sociedad conozca la procedencia de la riqueza de estos industriales, y al mismo tiempo reflexione ante la doble moral que utilizan quienes presumen ser los que están a la cabeza del tejido industrial del país.

Pese a que el ritmo de lectura de Desaparecida en Siboney se me hizo más bien pausado, sin embargo en ningún momento tuve la sensación de que leía un tocho de poco más de 500 páginas. Un ritmo que quizás viene provocado por una narración que me recordaba a las novelas del siglo XIX, sobre todo en lo que se refiere a las descripciones y algunos diálogos que producen ese efecto, aunque sin el ornamento en muchos casos vacío que le confieren los autores decimonónicos, que sí provocan un ritmo realmente pausado en la lectura. Otro tanto ocurre con el estilo narrativo empleado, en el que la autora utiliza un lenguaje muy cuidado, y que se adapta a la época en la que desarrolla la trama. El lector puede comprobar lo que acabo de comentar en las relaciones entre los personajes, sobre todo si pertenecen a distintas capas sociales, el trato que mantienen en los diálogos los miembros de una misma familia, sobre todo si son los hijos quienes dialogan con sus padres, sin olvidarme del respeto en el trato que se observa en las conversaciones que mantienen Don Benito y Mauricio, pese a la amistad que se va fraguando entre ellos.

Pese a lo que acabo de comentar sobre el ritmo de lectura en el párrafo anterior, Rosario Raro estructura la novela de tal forma que consigue que la trama sea dinámica, al encontrarse el lector con capítulos de corta extensión y con cambios continuos de escenarios que lo llevan a una y otra orilla del Atlántico, y en algunos episodios hasta la costa africana. Está claro que con esta estructura la escritora segorbina logra que nuestra atención apenas decaiga a lo largo de los capítulos, porque el lector tiene el aliciente de que se encuentra con episodios atractivos en cada uno de ellos, que incluso le hacen pensar que determinadas situaciones que tienen lugar en un capítulo pueden influir en el devenir de alguno de los personajes en los siguientes episodios. Durante buena parte de la lectura me pregunté qué relación había entre estos saltos de escenarios, pero tendría la respuesta a este interrogante a medida que estaba próximo el desenlace.
(Cripta Colonia Güell-Santa Coloma de Cervelló-Barcelona)
En el tercer párrafo de esta reseña comenté que su narración me recordaba a las novelas del siglo XIX. Y es que, a parte de lo expuesto en esa apreciación, me dije que Desaparecida en Siboney se podría catalogar como novela realista, porque a lo largo de los capítulos que la conforman queda reflejada de forma visual y minuciosa, aunque no tan recargada, la vida cotidiana de la sociedad burguesa de la época, tanto en los escenarios que se ubican en torno a Barcelona como en los que tienen lugar en la isla de Cuba. A uno y otro lado del Atlántico se hace mención también a los episodios históricos que vive el país, y que en varias escenas serán comentados también por los personajes. En este sentido, nos podemos imaginar cómo es el palacete en construcción de Mauricio Sargal sobre una colina de El Masnou y la vida que lleva este personaje tanto en el palacete como en su casa de la calle Portaferrissa en Barcelona, la vida acomodada que llevaba la familia del industrial Augusto Esmerla en su mansión de Santa María de Sants, los actos que se celebran en Barcelona en el Círculo Hispano Ultramarino, la colonia industrial de Santa Coloma de Cervelló, las detalladas descripciones que hace el narrador de la Hacienda Nuestra Señora de las Mercedes rn Siboney, o las travesías que hacen los personajes en los vapores que surcan el Atlántico en un sentido u otro en comparación a con el resto del pasaje.

Desaparecida en Siboney es na novela que, una vez leído el título, da a entender al lector que tiene ante si una trama de corte policíaco, thriller o incluso domestic noir. Y desde luego que no va mal encaminado, porque es Mauricio Sargal quien se desplazará desde Barcelona a Cuba para realizar las investigaciones pertinentes una vez que tiene conocimiento de la desaparición de su hermana Dulce. Pero Desaparecida en Siboney tiene también ingredientes propios de varios géneros literarios magníficamente entremezclados, porque el romance, la historia y la intriga están muy presentes a lo largo de los capítulos. El lector se encontrará también con escenas en las que lo esotérico está muy presente, en donde se llevan a cabo rituales de la santería y magia cubana cubana, sin olvidarme de escenas que tienen lugar en la Hacienda Nuestra Señora de las Mercedes, en Siboney, en las que los esclavos de la plantación de tabaco son el foco de nuestra atención, y  se describen tanto las costumbres como el trato inhumano que reciben. Al igual que en Volver a Canfranc, el lector se encontrará con elementos metaliterarios, en los que destacaría sobre todo las alusiones literarias que guardan relación con dos personajes de la novela, y la referencia que se hace a la Arcadia, aunque prefiero que sea el lector quien descubra cuáles son esos dos personajes que guardan una clara relación con la Literatura, y por qué se menciona a la Arcadia.
(Santiago de Cuba)
Si bien Mauricio Sargal es el protagonista de Desaparecida en Siboney, Rosario Raro perfila un amplio elenco de personajes que lo secundan, y que representan claramente lo que comenté en el tercer párrafo de esta reseña. El hecho de que sea amplio el abanico de personajes secundarios que nos encontramos a lo largo de los capítulos, no impide que el lector se familiarice con ellos, porque están bien construidos, y de todos ellos nos llamará la atención alguna característica concreta que los define. En más de una ocasión me dije que tienen en la trama un gran peso varios de estos personajes, por lo que no podían calificarse como meros secundarios. En este sentido, diría que se puede hablar de una historia de vidas cruzadas, porque casi todos ellos mantienen alguna relación con Mauricio Sergal, y sobre todo por el nexo que tienen con la esclavitud, en un sentido u otro. Entre ellos destacaría a Bartolomé Gormaz, hombre sin escrúpulos, cuñado y antagonista de Mauricio Sargal. Mauricio Sergal investigará no solo su posible implicación en la desaparición de su hermana Dulce, sino también quiere dar a conocer a la sociedad el oscuro origen de su fortuna, para que sepa quién es realmente el propietario de una de las mayores fortunas de todos los territorios españoles, peninsulares e insulares; la enigmática Deva, a quien el protagonista conocerá en el buque Providencia en su viaje a Cuba, y mantendrán una relación que se va forjando con el paso de los capítulos; la peculiar pareja que forman el sacerdote Narciso Vergel y la médium Orfiria; el industrial textil Augusto Esmerla, y sus no menos peculiar esposa Delia-quien le da una nota de humor a la trama- y su hija Carola; o los abolicionistas Clive Barnaby y el sabio boticario Don Benito, quien mantendrá una gran amistad con Mauricio y le ayudará en los episodios más difíciles de la novela.

Tras lo expuesto en esta reseña, está claro que disfruté mucho con la lectura de Desaparecida en Siboney. Solo me queda recomendarla, porque estoy seguro de se interesarán por esta novela quienes se sientan atraídos por la temática que trata en ella Rosario Raro, y que invita a reflexionar sobre el papel que desempeñaron algunos sectores de la sociedad española de la época en un tema inhumano como es la esclavitud.



Biografía:



Rosario Raro (Segorbe, Castellón, 1971) es profesora de Escritura Creativa en la Universitat Jaume I, doctora en Filología Hispánica con una tesis sobre las estrategias de escritura en internet, y profesora de Lengua Española en el Departamento de Filología y Culturas Europeas de lla Universitat Jaume I de Castellón. Dirige también el curso de Escritura Creativa de esta universidad desde hace catorce años. Posgraduada en Comunicación Empresarial y Pedagogía, imparte talleres literarios para numerosas universidades e instituciones desde hace tres décadas.
Sus novelas han sido traducidas a varios idiomas y su obra narrativa ha sido reconocida con numerosos premios internacionales. Vivió durante una década en Lima (Perú).
De Volver a Canfranc (Planeta, 2015), en su versión francesa, Dernier train pour Canfranc (Editions Kero, 2017)], se han publicado hasta el momento once ediciones, éxito que después ha repetido con La huella de una carta, novela con la que ha cautivado de nuevo a los lectores y que durante 2019 se publicará también en árabe.
Desaparecida en Siboney, como en sus dos libros anteriores, parte de hechos reales. En esta ocasión rescata una inquietante historia que permanecía oculta hasta ahora.

Nota:  Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de Rosario Raro, tomados de la web de Planeta. Imagen mapa comercio triangular, tomada de Wikipedia. Imagen de la cripta de la colonia Güell, tomada de la web España es cultura. Imagen de Santiago de Cuba, tomada de Wikipedia. 









miércoles, 9 de octubre de 2019

8º Aniversario blog Un lector indiscreto (sorteo).













Hace ya ocho años, un 9 de octubre de 2011, tuve la bendita o loca idea de abrir la ventana de este espacio virtual, para quienes quisieran visitarlo, y cotillear las lecturas que me traía entre manos

Y, como una imagen vale más que mil palabras (véase banner inferior izquierda -quienes todavía tengan curiosidad por saber por qué le puse este nombre al blog, ahí está la explicación), paso a invitar a participar en el sorteo que organizo para celebrar este evento. 




















Son tres libros los que se van a sortear, por cortesía de sus autores, quienes remitirán a los ganadores el ejemplar correspondiente con dedicatoria incluida.  De nuevo vuelvo a reiterarles las gracias por su generosa aportación. Aunque todavía no leí La colina del almendro (reseña de Mayte Uceda), de Mayte Esteban, es una autora que me encanta su narrativa Mayte escribe novela romántica, pero sus novelas van más allá de lo que este género literario significa para muchos lectores. De hecho, leí cuatro novelas suyas y dos relatos. Y las reseñas y comentarios que leí sobre La colina del almendro invitan a leerla. Como muestra, dejo el enlace de la última que leí vía twitter. Sí tuve el placer de disfrutar ya de El complot de los inocentes (reseña), de Mª Carmen Crespo Saitua, y El último caso, de Francisco Marín (la terminé este lunes y me falta escribir y publicar la reseña. Es una novela que recomiendo sin dudarlo. La definiría como una novela policíaca con un claro sabor a clásico, con el atractivo de que el autor nos da un paseo literario por Ibiza y sabe dónde tiene que ubicar las escenas para que causen el efecto deseado en el lector).


Bases obligatorias


-El sorteo es solo para España. Podrán participar los nacionales de otros países que tengan un domicilio postal en España. 

-Podrán participar en el sorteo todos los seguidores del blog hasta la última alta realizada antes de la publicación de esta entrada, que es Vanessa Rodríguez (siempre y cuando reúna los requisitos establecidos para poder participar en el sorteo).

.Manifestar que se quiere participar en el sorteo. Los participantes adjuntarán los enlaces que decidan aportar para su contabilización, y el orden de preferencia de las novelas que se sortean. Una vez finalizado el plazo para poder participar en el sorteo, se comprobarán dichos enlaces, y se indicará en la lista provisional de participantes las anomalías que se apreciaran, para que sean rectificadas en el plazo establecido. 

.Ser seguidor del blog : Dejar url blogger (3 puntos).

.Tener blog literario, colaborar en alguno o publicar reseñas en Goodreads (en los dos últimos casos dejar enlaces, tanto para comprobar colaboración como publicación reseñas en Goodreads).

.Colocar el banner en el blog en sitio visible. No se admite enlace de sección de banners de sorteos agrupados. (2 puntos).

Nota: No serán admitidos quienes solo participan en todo tipo de sorteos.

.Los participantes deben aceptar la publicación de los datos que se pidan, así como la remisión de los mismos a los autores de las novelas, que serán quienes envíen los ejemplares dedicados a los ganadores. Los mismos serán eliminados una vez transmitidos a sus destinatarios finales, y en ningún caso se copiarán en base de datos, formulario o soporte de cualquier tipo, ni se cederán a terceros (a excepción de la editorial o autor promotor del sorteo) (Ley Protección Datos 25/05/2018).

.El plazo comienza hoy, 9 de octubre, y finaliza el próximo día 18 del presente mes. 

.El sorteo se realizará mediante Random.org.

.El día 21 daré a conocer la lista provisional de participantes, y el 24 conoceremos el nombre de los tres ganadores. El ganador tiene un plazo de 48 horas para remitir sus datos postales, para derivérselos a los respectivos autores de las novelas. De no ser recibidos en plazo, se realizarían posteriores sorteos hasta que sean recibidos en el plazo establecido.

.Serán los autores quienes envíen los ejemplares a los respectivos ganadores con dedicatoria incluida. 


Optativas:


-Dar publicidad del sorteo en las redes sociales (Facebook o Twitter). (2 puntos por cada red social -no se admite Instagram ni Google +).








martes, 8 de octubre de 2019

Libros leídos y reseñados en...septiembre/2019.













. Los leídos: 









                              



. Los reseñados


-Los infinitos nombres del diablo, de Jordi Siracusa


-El complot de los inocentes, de Mª Carmen Crespo Saitua


-Comer y amar, todo es empezar, de Mayte Esteban. 


-La senda del rey, de Rafaela Cano. 


-El guardés del tabaco, de Jairo Junciel. 


-Breverías (relatos), de Marta Querol. 


-Avance de los retos literarios: 

.  Reto 25 españoles (2019): (34/25). Completado (+6).

. Reto Genérico (2019):  (32/40). (70%) (+4).

. Reto Autores de la A a la Z (2019): (20/24) +(1 opcional).






jueves, 3 de octubre de 2019

Atrapando la luz, de Sara Mañero.





















Datos técnicos:


Título: Atrapando la luz.
Autora: Sara Mañero.
Editorial: Verbum.
1ª edición: 21/03/2018.
Encuadernación: Tapa blanda.
Idioma: Español.
ISBN: 9788490746332.
Nº pág.: 396.




Sinopsis: Una mujer adelantada a su tiempo, la fotografía como pasión insoslayable, las guerras del Ril como tan solo uno de sus contrapuntos históricos...Elvira desde la lejanía de una existencia vivida con intensidad nos permite acompañarla en su viaje a través de un mundo cambiante. El mapa de su vida- de Dueñas a Madrid, de Madrid a Melilla y de su vuelta a Madrid- estará marcado por la rebeldía, la independencia, el dolor, la duda...y un deseo perpetuo de atrapar la luz con su cámara “Porque no recuerdo la realidad sino su retrato, como si la fotografía no solo fuese razón de vida sino vida misma”, afirma la protagonista, que enfoca con su objetivo tanto los conflictos de la historia de España en la que se ve inmersa, como un espacio íntimo tensionado por ilusiones y decepciones.



Opinión Personal:



La primera novela que leí y reseñé en este blog de la escritora Sara Mañero fue El sueño del árbol (reseña). En su momento reconocí que, cuando afronté su lectura, había entrado con el pie cambiado y veía que no daba enderezado el rumbo. Pero tuve claro que tenía que darle una segunda oportunidad, porque me daba la sensación de que me estaba perdiendo una historia que merecía la pena leer. Y ya lo creo que fue una decisión acertada, porque disfruté mucho con su relectura. Hoy vuelvo a acercarme a la narrativa de Sara Mañero, y en esta ocasión le toca el turno a su novela Atrapando la luz, cuya lectura me encandiló de principio a fin, porque a lo largo de las casi cuatrocientas páginas que la conforman me encontré con un personaje inolvidable, de los que cuesta trabajo despedirse cuando el desenlace está próximo.
(Colegio Teresianas-Dueñas (Palencia))
Atrapando la luz es de esas novelas en las que uno tiene en todo momento la impresión de que está invadiendo la intimidad de este personaje, sobre todo en las escenas en las que reflexiona en su interior sobre todo lo que le tocó vivir. Elvira aprovecha esos silencios que le hacían pensar a su nieta que estaba descansando, pero que el lector es consciente de ser un receptor privilegiado porque tiene ante si a una mujer que le muestra el interior de su alma sin pudor alguno; aunque también se dirigirá su nieta, porque cree que su abuela no se da cuenta de la situación delicada que está atravesando.

Atrapando la luz es una novela en la que no se tarda en empatizar con la fuerte personalidad que se va asentando a lo largo de los años en un personaje como Elvira Villegas, a medida que se da cuenta que tiene que enfrentarse a los prejuicios de la sociedad en la época que le tocó vivir. El papel que le espera como mujer se lo recordarán sus padres en más de una ocasión, ante la firme decisión que tiene su hija de querer estudiar para adquirir más conocimientos. Sor Emilia, una de las monjas de las Teresianas en cuyo colegio está realizando Elvira sus estudios, le dice que tiene cualidades para ser maestra, y se lo hace saber también a sus padres, lo que le dará fuerzas a la protagonista para que su objetivo no sea solo una quimera. Pronto se dará cuenta el lector de que en esa niña que sabía lo que quería se estaba forjando una mujer adelantada a su tiempo, que no dudaría en enfrentarse a quien le impidiera cumplir el papel que ella quería desempeñar en la sociedad. Sara Mañero traza un personaje intrépido, valiente, pero también muy apegada a los suyos, pese a que en algunos episodios nos da la impresión de que no lo demuestra. Pero Elvira es consciente de que tiene que sacrificar su vida familiar para poder dedicarse a un trabajo que la apasiona, porque el querer dedicarse a la fotografía le exige mucho en un mundo laboral copado por los hombres, con el añadido de que lo tenía todavía más difícil si no contaba con los permisos necesarios para acceder a él.
(Universidad Central-Madrid)
Un gran atractivo de esta novela es que el lector conocerá la época en la que se desarrolla la trama siempre a través de la perspectiva de la protagonista, sobre todo desde que es consciente de su pasión por la fotografía. Un claro ejemplo de lo que acabo de comentar es el fragmento que el lector encuentra antes del cuerpo de la novela, y que la autora tomó del promotor de arte especializado en fotografía, J.Fontcuberta, con el que avanza una clara idea de lo que sucederá a lo largo de los capítulos: «Fotografiamos para afirmar lo que nos complace, para cubrir ausencias, para detener el tiempo y, ilusoriamente, posponer la ineludibilidad de la muerte. …para recordar aquello que hemos fotografiado, para salvaguardar la experiencia de la precaria fiabilidad de la memoria». Elvira ofrece en su narración unas descripciones muy claras y visuales de todos los escenarios que formaron parte de su vida, así como de los episodios históricos que presenció en vivo y en directo. Cuando el jefe le propuso salir a la calle a cubrir los eventos sociales que tenían lugar en Madrid no lo dudó, pese a ser consciente de lo que suponía por ser mujer. Quienes trabajaban con ella se dieron cuenta de  que estaban ante una compañera que tenía grandes cualidades para la profesión, por lo que no dudaron en tratarla como un miembro más en los ratos de ocio en los que podían disponer de tiempo para intercambiar impresiones entre ellos. La protagonista quería solicitar permiso a su jefe, el fotógrafo Manuel Alviach, porque tenía claro que quería ir a África como reportera gráfica y contar a la sociedad española cuanto allí sucediera. Era consciente de que el país tenía que estar informado con objetividad y respeto sobre las desgarradoras imágenes que envía a Madrid del que se conoce como el segundo conflicto del Rif, y sobre todo el desastre de Annual, pero también presenciará  con dolor los tristes episodios que tuvieron lugar en la Guerra Civil Española, porque vio cómo familiares y allegados fueron víctimas de este sinsentido.
(Antiguo Hotel Reina Victoria-Melilla)
Otro atractivo de la novela es la estructura que utiliza la autora, teniendo en cuenta sobre todo la edad muy avanzada de la protagonista y narradora de Atrapando la luz. Elvira lo recordará en algunas fases de su relato, como una especie de acotación, en las que le dice a su nieta que se está desviando mucho de la fase de su vida que le estaba contando en ese momento. En mi modesta opinión, me encontré con una narración natural, que fluía como una conversación íntima que mantienen abuela y nieta, conocedoras de que el fin de la protagonista está cada vez más próximo. Inés no dudará en preguntarle por episodios del pasado, aunque sabe que algunos pueden resultarle incómodos y dolorosos. Esa narración que nos parece desordenada se complementa con otra información que recibe el lector, y es contada por personajes que tuvieron una relación muy directa con la protagonista -resaltada en letra cursiva-, lo que da lugar a que tenga una información más directa que la receptora sobre determinados episodios. A esto hay que añadir el que Sara Mañero atrae la atención del lector en todo momento, porque logra que la intriga le incite a estar pendiente de cómo se van a desarrollar los capítulos que todavía tiene que relatar Elvira, y en los que se encontrará con algunos giros que atraerán todavía más su atención, sobre todo al ser informado de la desagradable pérdida de algunos personajes con los que nos habíamos encariñados. Incluso los primeros párrafos son ya de por si intrigantes, tal y como están relatados, porque dan a entender que algo grave está sucediendo y que Elvira tiene que tomar una decisión para evitar ese desenlace funesto.

Atrapando la luz es una novela escrita con un lenguaje muy cuidado, con el que la narradora describe con realismo escenas histórico-costumbristas de la época que le tocó vivir a la protagonista. El lector recibe información directa de los episodios trascendentales que vivió Elvira en vivo y en directo, siempre relatados desde su perspectiva como reportera gráfica. En su relato narra la vida que llevaba con su familia en el Cuartel de la Guardia Civil en Astudillo, las escenas en las que relata su estancia en Dueñas, así como las descripciones que hace de Madrid y Melilla aprovechando sus trabajos como reportera gráfica para describirnos estas dos ciudades. Es de destacar también el ambiente familiar y la camaradería que había en la casa de huéspedes de la señora Pilar, en la que vivía desde que se marchó a Madrid, y que le ayudarán a enfrentarse a los episodios más preocupantes tras la información que recibe del cabo Gervasio, quien se había desplazado hasta la capital par advertirle del peligro que corría. Sin duda alguna, Atrapando la luz es una novela que deleitará al lector que tenga interés en conocer la vida de un personaje inolvidable.


Biografía:


Sara Mañero Rodicio es Licenciada en Filología Inglesa y Doctora en Filología Hispánica por la Universitat de Valencia. Su tesis doctoral, “El Arcipreste de Talavera de Alfonso Martínez de Toledo”, obtuvo el premio “Fernández Abril” de la Real Academia Española. Ha colaborado en traducciones dramáticas y poéticas (La comedia de las equivocaciones, de Shakespeares; Dos Leyendas; de Ted Hughes, Cuatro cuartetos, de T. S. Eliot,...) así como en adaptaciones teatrales.

En el campo de la ficción, cuenta con diversos relatos publicados, siendo finalista del concurso “Erradicando la violencia de género” (Asociación Eleanor Roosevelt) con el texto “Cuando el sueño engendra monstruos”. Su primera novela, Mientras sorprendan los días (Ed. Hades), se publica en 2015, y en ese mismo año Verbum edita El sueño del árbol, un viaje por la historia de Filipinas. Atrapando la luz, su tercera novela, supone un homenaje a las mujeres que se anticiparon a su tiempo, así como al mundo de la fotografía.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomados de la web editorial Verbum. Imagen del Colegio Teresianas de Dueñas, tomada de la web El Norte de Castilla. Imagen de la Universidad Central de Madrid, tomada de Wikipedia. Imagen del Antiguo Hotel Reina Victoria de Melilla, tomada de Wikipedia.