martes, 30 de abril de 2024

Reseña Los siete maridos de Evelyn Hugo, de Taylor Jenkins Reid.

 











Datos técnicos:




Título: Los siete maridos de Evelyn Hugo.

Título original: The seven husband of Evelyn Hugo.

Autora: Taylor Jenkins Reid.

Traductora: Nora Inés Escoms.

Editorial: Umbriel (Grupo Urano).

!ª edición: febrero/2023.

16ª reimpresión: septiembre/2023.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-16517-27-5.

Idioma: Español.

Nº páginas: 384.





Sinopsis:





Evelyn Hugo, el icono de Hollywood que se ha recluido a su edad madura, por fin decide contar la verdad sobre su vida llena de glamour y de escándalos. Pero cuando para ello elige a Monique Grant, una periodista desconocida, nadie se sorprende más que la propia Monique. ¿Por qué ella? ¿Por qué ahora?

Monique no está precisamente en su mejor momento. Su marido la abandonó y su vida profesional no avanza. Aun ignorando por qué Evelyn la ha elegido para escribir su biografía, Monique está decidida a aprovechar esa oportunidad para dar impulso a su carrera.

Convocada en el lujoso apartamento de Evelyn, Monique escucha fascinada mientras la actriz le cuenta su historia. Desde su llegada a Los Ángeles en los años 50 hasta su decisión de abandonar su carrera en el mundo del espectáculo en los 80 -y, desde luego, los siete maridos que tuvo en ese tiempo-, Evelyn narra una historia de ambición implacable, amistad inesperada y un gran amor prohibido.

Monique empieza a sentir una conexión muy real con la legendaria actriz, pero cuando el relato de Evelyn se acerca a su fin, resulta evidente que su vida se cruza con la de Monique de un modo trágico e irreversible.





Opinión Personal:






Hoy toca ir al cine. Toca sentarse cómodamente en un sillón e imaginar cómo se suceden los fotogramas de una película cuyo argumento gira en torno a la vida de la que fue una actriz mediática de los años sesenta del siglo pasado en Estados Unidos. Una actriz que traspasa fronteras porque también atrae la atención de un director francés, con quien rodará dos películas que tuvieron mucho éxito en Francia. Evelyn Hugo es el nombre artístico de una cubana que emigró de su isla natal siendo niña, porque sus padres eligieron buscar una vida mejor en el país de los sueños y las grandes oportunidades, y que ella también supo hacer realidad. Taylor Jenkins Reid crea un personaje de ficción que da mucho atractivo a la novela que protagoniza, Los siete maridos de Evelyn Hugo. Me gustó la historia ficticia de Evelyn Hugo, es entretenida y la recomiendo, sobre todo a quienes disfrutan viendo películas de cine clásico.

(Hell´s Kitchen-Manhattan-NY-USA)
A medida que se sucedían los siete largos capítulos titulados en los que se estructura esta novela de corte biográfico, me dije que la historia de Evelyn Hugo tiene ciertas similitudes con la gran actriz que fue Elizabeth Taylor. Aunque también he de reconocer que me acordé de actrices como Katherine Hepburn, Marlene Dietrich, Greta Garbo o Ginger Rogers. Cada capítulo es de larga extensión, y su título hace referencia a cada uno de los siete maridos que tuvo, introducidos por un artículo publicado por tabloides ficticios sensacionalistas de la época. Capítulos a los que le precede lo que puede considerarse como prólogo. En mi opinión, entiendo que Evelyn Hugo tiene más similitudes personales con Elizabeth Taylor, aunque en lo sentimental diría que también con Marlene Dietrich y Ginger Rogers, que contrajo cinco matrimonios. Ambas son dos actrices mediáticas de la época, y dos grandes divas. Los agentes, productores y estudios cinematográficos que las contratan son conscientes de que les reportan suculentos beneficios. Son dos mujeres de cine que tuvieron una vida privada de cine, llena de glamour y de escándalos, y que se casaron con similar número de hombres, si bien Taylor lo hizo dos veces con Richard Barton. Como siempre digo en estos casos, estas son elucubraciones mías, porque la editorial refleja de forma muy clara en los créditos que ofrece antes del cuerpo de la novela que «Esta es una obra de ficción. Cualquier referencia a hechos históricos, o a personas o lugares verdaderos, se utiliza de manera ficticia. Otros nombres, personajes, lugares y hechos son producto de la imaginación de la autora, y cualquier semejanza con hechos, lugares o personas reales, vivas o muertas, es absolutamente casual» (pág. 6).

Me resultó atractivo el enfoque que le da Taylor Jenkins Reid a la trama. Es una historia contada a dos voces, ambas en primera persona. Monique Grant es una joven periodista que lleva menos de un año trabajando en la prestigiosa revista Vivant. Antes blogueaba en el Discourse. Frankie, la directora de Vivant, la llama a su despacho, en donde le espera una inesperada sorpresa, que puede suponer un cambio en su carrera profesional o la caída a los infiernos laborales. Aunque su jefa se ve forzada a incitarla para que acepte la entrevista, dadas las condiciones irrevocables que impone la entrevistada, ambas son conscientes de que su talento le ayudará a hacer un buen trabajo. Un trabajo en el surgen cambios que exige la que fue conocida como It Girl de los años 60, aunque para aceptarlos la periodista le impone también sus condiciones. Sin duda, y a medida que avanzan las confesiones de Evelyn Hugo, supone un gran aliciente la forma en la que se desarrolla la relación entre la ya recluida actriz en su edad madura y la joven periodista, sobre todo desde que la diva le anticipa en uno de sus encuentros que le revelará el motivo por el que la eligió. Un anticipo que redobla el interés para el lector, porque le incita a estar pendiente de la reacción que pueda provocar en la entrevistadora tras conocer el hecho que, de una forma u otra, puede guardar relación con ella.

«Evelyn Hugo, leyenda del cine e It Girl de los años 60, acaba de anunciar que subastará doce de sus vestidos más memorables en Christie´s con el fin de recaudar fondos del cáncer de mama». (pag. 9). Así comienza la novela. Así comienza la historia de la que ha sido «durante mucho tiempo un icono de glamour y elegancia» (pag. 9). Durante dos semanas la glamurosa y legendaria actriz desnuda su alma ante la joven periodista Monique Grant para dar a conocer su ciclo vital. Es consciente de que su cuerpo la iba a ayudar a convertirse en una estrella rutilante del universo de Hollywood, tal y como se lo había augurado su madre alguna vez mientras paseaban por esa zona. Evelyn Hugo pasa de tener unos orígenes humildes -de los que no reniega- y, desde que marchó de Cuba con su familia, de haber vivido los primeros años en la isla de Manhattan, Nueva York, en el barrio de Hell´s Chiken, en el que residen gente de escasos recursos económicos y trabajadora, a codearse con lo más granado del séptimo arte de la época. De no saber cómo manejarse en este mundo de la farándula a ser una actriz y productora de éxito. Mediante saltos temporales muestra la realidad del cine entre bambalinas. Una realidad a la que hay que hacerle frente para sobrevivir y triunfar, porque todos los que forman parte de este universo quieren lo mismo y saben qué armas hay que emplear para alcanzar el éxito. Desde que entra por primera vez en unos estudios cinematográficos, es consciente de que la ambición tiene que formar parte de su vida, no tardan en fijarse en ella, y decide escuchar los consejos que le ofrece el productor Harry Cameron. La relación de amistad entre ambos se afianza con el paso del tiempo, porque forman un buen equipo y entienden que su trato les beneficia mucho.

La historia de la protagonista de Los siete maridos de Evelyn Hugo muestra también su vida privada, si es que puede decirse que los grandes actores y actrices tienen una vida privada plena. Una vida privada en la que está presente la ambición, los escándalos, la amistad inesperada y un gran amor prohibido, como adelanta la sinopsis. El lector se encontrará con una mujer muy celosa de su privacidad, sobre todo en el plano sentimental. En mi opinión, entiendo que uno de los grandes atractivos de este personaje es el recuerdo y las reflexiones que le provocan los matrimonios que tiene la actriz porque, a medida que se suceden, descubre que su verdadero amor es una mujer: Celia St. James, una actriz con la que comparte una de las películas que tanto ansía interpretar, Mujercitas. Los siete maridos de Evelyn Hugo muestra la difícil y arriesgada vida que les espera en aquél entonces a quienes forman parte del colectivo LGTBQ+, no sólo por la catalogación despectiva con la que son señalados si se manifiestan tal cual son ante la sociedad (y que, todavía hoy es una triste realidad), sino sobre todo por el duro desenlace al que se enfrentan. En este caso, al trabajar en el llamado séptimo arte, son conscientes del fin que les espera, a lo que hay que añadir el papel que contra este colectivo desempeña la policía y la justicia, porque la suya es mostrar en público una actitud indecorosa.

Taylor Jenkins Reid construye y planifica una trama narrada en primera persona por dos personajes que, en mi opinión, diría que se complementan y se entienden a la perfección a medida que avanzan las dos semanas que dura la entrevista. Están frente a frente el antes y el ahora. Un antes que, como ya comenté en esta reseña, elige al presente por algún motivo determinado que se escapa al lector y le mantiene en vilo hasta el último tramo. Un último tramo que a mí me gustó mucho; en mi caso, quizás sea la parte más interesante y adictiva de la novela. Evelyn Hugo quiere redimirse y no duda en contarle a Monique Grant sus luces y sombras, verdades y mentiras, todo lo que ayude para que la recuerden como la gran actriz que fue y despejar los interrogantes que se acumularon durante su vida privada. Entiendo que la entrevistadora tiene en la ganadora de un Óscar por la película Three A. M. una maestra que le enseña cómo tiene que hacer para triunfar en el mundo en el que trabaja, cosa que creo que se refleja a medida que avanza la entrevista. En mi opinión, el último tercio de la trama supone un verdadero e interesante duelo dialéctico entre quien enseña sus cartas con las que triunfó como actriz y quien las aprende con suma rapidez, porque es una joven que, como le dijo su jefa, tiene talento para realizar una buena carrera en su profesión.

Por las páginas de Los siete maridos de Evelyn Hugo transitan un elenco de personajes que son un fiel reflejo de la realidad del cine clásico de la época, en la que algunos estudios cinematográficos decidieron dar un cambio en el tipo de películas que se ruedan en aquel entonces, provocando interés en algunos actores las películas de acción, y otros géneros que empiezan a despuntar. La mayoría de ellos son personajes complejos, procuran mostrar su lado afable con los colegas y los productores y directores de cine, pese a que después se den puñaladas traperas por la espalda. Evelyn Hugo es un personaje con el que es muy difícil empatizar. Sin embargo, atrajo mi atención la relación que muestra con quienes le rodean, tanto en lo profesional como en lo sentimental. Tiene una vida matrimonial escandalosa en la que están muy presentes la violencia de género, los desencuentros y las infidelidades. Para contrarrestarlos, la bonanza le da un respiro en dos de ellos, lo que aprovecha para reorganizar su vida personal y recuperar a la que es su gran amor, que se distanció de ella hace ya varios años, lo que originará interés por si habrá o no reconciliación. En este sentido, hay un triángulo de personajes que me atrajo mucho, porque le confiere dinamismo a la trama, como es el que forman Evelyn Hugo, Celia St. James junto al productor de cine ya mencionado, Harry Cameron. Quizás sea este personaje con el que tuve mayor empatía -para mí el más natural de todos-, porque se muestra tal cual es tanto en el trabajo como en las relaciones personales, en las que la amistad lo es todo, poniéndose a disposición de su amiga en los buenos y en los malos momentos por los que atraviesa. No me olvido del papel atractivo que desempeña la joven periodista Monique Grant -sobre el que ya aporté mis impresiones a lo largo de esta reseñay su labor como entrevistadora quien, además, se enfrenta a un divorcio. 

Me gustó Los siete maridos de Evelyn Hugo. Tiene una trama entretenida y recomiendo su lectura sobre todo para quienes disfrutan con las películas de cine clásico. La novela está narrada a dos voces y escrita en modo biografía. Monique Grant es una joven periodista que trabaja en la revista Vivant y recibe el sorprendente encargo de entrevistar a Evelyn Hugo, actriz ya recluida en su lujoso apartamento. Es una leyenda del cine de los años sesenta del siglo XX que decide contar la verdad sobre su pasado, lleno de glamour y de escándalos, y que alimentó a la prensa sensacionalista de la época con titulares jugosos en torno a los siete matrimonios que tuvo. La actriz mediática sólo acepta concederla si la entrevista a Monique quien, intrigada por esta firme propuesta, acepta el reto. Taylor Jenkins Reid perfila un personaje con el que es difícil empatizar, aunque durante las dos semanas que dura la grabación ofrece un tobogán de sensaciones que incitan interés por los recuerdos que le revela a la entrevistadora. Mediante saltos temporales desnuda su alma y decide que es la hora de redimirse, por lo que el lector conocerá sus luces y sus sombras, sus verdades y sus mentiras y mantendrá en vilo a la joven periodista quien, llegado el momento, le anticipa que le dará a conocer el motivo por el que la eligió a ella. Me resultó interesante el diálogo entre ambas, sobre todo a medida que la conversación se acerca al tramo más álgido. Durante los quince días que dura la entrevista se refleja una gran evolución de Monique Grant, porque muestra que cada vez está más segura de sí misma. Tiene frente a ella a una mujer que supo cómo desenvolverse en el difícil y complejo mundo del séptimo arte. En mi caso, me resultó muy interesante el último tercio de Los siete maridos de Evelyn Hugo, en el que, a parte de despejar la incógnita ya comentada, se producen una serie de giros inesperados que le dan un mayor aliciente a la novela. Una novela en la que destaco el triángulo que forman la propia Evelyn Hugo, la actriz Celia St. James y el productor Harry Cameron. El desarrollo de la trama se lee con fluidez y tiene un ritmo dinámico porque se suceden muchos episodios de interés, y en el que predominan los diálogos frente a la narración. Una narración en la que se muestra el ambiente en el que se movían los actores y actrices de la época. Un ambiente de lujo y glamour bien recreado, por lo que uno se siente que realiza un viaje literario a Los Ángeles, Nueva York y París.






Biografía:




Taylor Jenkins Reid nació en Acton, Massachusettds. Es escritora de ficción y ensayista y se licencio en Ciencias de la información en el Emerson College. Su primera novela Por siempre unidos -publicada por Titania en 2015-, fue definida como uno de los «11 debuts que adoramos» por Kirkus rewiews.

Actualmente vive en Los Ángeles con su marido, Alex, y su perro, Rabbit.



Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de Umbriel Editores. Fotografía de Taylor Jenkins Reid tomada de la web The Weed. Imagen de Hell´s Kitchen, en Manhattan, NY (USA) tomada de Wikipedia. Portada de la película Mujercitas tomada de la web de Filmaffinity. Imagen de Upper East Side, de NY (USA), tomada de Wikipedia.








lunes, 29 de abril de 2024

Lectura semana 18/2024: Primavera mortífera, de Lajos Zilahy, y La colina de los gatos, de Eva Baeza.

 








Comenzamos la semana 18 del presente año, en la que nos despedimos de abril y saludamos la llegada de mayo del presente año. En cuanto a lecturas, en esta ocasión son dos: Primavera Mortífera, de Lajos Zilahy, de la que me falta la mitad, por lo que espero terminarla mañana martes. La otra novelas es la ópera prima de la escritora barcelonesa Eva Baeza, La colina de los gatos



Sinopsis: 


Primavera mortífera, novela publicada en 1922, proporcionó la fama a su por entonces joven autor húngaro, Lajos Zilahy (1891-1974), que con esta obra inició una carrera literaria de gran éxito tanto en su país como en todo el mundo. En 1939 fue llevada a la gran pantalla por el novelista, en su propia productora, que adaptó otras tres obras suyas. A través de una carta dirigida a un amigo de infancia, el narrador refiere su drama existencial: joven aristocrático de provincias, su noviazgo frustrado con Edit von Ralben (hija del ministro de la Guerra) lo llevará a la desesperación del juego y de la bebida, infierno del que lo salvará otra mujer, Józsa, con la que tiene la intención de casarse a los pocos días… La obra fue publicada en España durante los años 50 con gran éxito. Pequeña obra maestra, delicada y sutil en los sentimientos descritos, pero ardiente e intensa en su estilo, en este espléndido relato del éxtasis de la pasión amorosa se palpa el declinar del modo de vida de una sociedad cuyos fulgores empiezan a apagarse, prefigurando la caída de aquel mundo centroeuropeo de principios de siglo anterior a la Primera guerra mundial, irremisiblemente condenado a la destrucción (Rústica con solapas, 226 pág., rústica con solapas).




Sinopsis: 


La relación entre Lola y su hija siempre estuvo marcada por los silencios, las ausencias y los secretos de un pasado del que no está despuesta a morir sin desvelar. La necesidad de ser escuchada por la hija y la pulsión por exorcizar los demonios que siempre la acompañaron llevará a la protagonista a sumergirse en un viaje en el que el sufrimiento y las ansias de redención serán el denominador común de su desgarrador relato. Una extraordinaria historia de amor llevada hasta sus últimas consecuencias. Un conmovedor relato sobre la vida y la muerte, el perdón y la redención (430 pág., libro digital).



martes, 23 de abril de 2024

Reseña El miedo en el cuerpo, de Empar Fernández.

 










Datos técnicos:



Título: El miedo en el cuerpo.

Autora: Empar Fernández.

Editorial: Alrevés.

1ª edición: Ocubre/2023.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-19615-36-7.

Idioma: Español.

Nº pág.: 304.




Sinopsis:



Un niño juega en un parque del centro de Barcelona dando patadas a un balón rojo. En un descuido de su madre, el niño desaparece. ¿Dónde ha ido? ¿Se ha perdido o se lo ha llevado alguien? ¿Por qué sus padres se muestran tan nerviosos?

Lo están porque ese niño, Daniel, es diferente a los demás. Es autista y, por tanto, carece de las herramientas que tal vez otros niños tendrían, en su misma situación, para pedir ayuda en una ciudad populosa a veces indiferente, a veces al acecho y casi siempre llena de peligros.

Pronto el inspector Tedesco, incentivado por un interés personal, se pone tras la pista del niño perdido. Lo que ignora es que ese caso, en apariencia único y aislado, lo enfrentará a una trama criminal organizada responsable de más secuestros infantiles.

El miedo en el cuerpo es una novela en donde el suspense avanza y se cierne sobre los protagonistas y los propios lectores haciéndoles contender el aliento hasta casi atenazarlos, pero que demuestra también una gran empatía, incluso ternura, al tiempo que brilla en muchos de los temas característicos de la autora: una visión social profundamente humana, la comprensión y la apertura de miras hacia los demás, por diferentes que sean, la globalización y banalización del mal y cómo, por encima de todo, y solo a veces, la solidaridad y la humanidad logran salir adelante.




Opinión Personal:




Hacía tiempo que no me acercaba a la narrativa de Empar Fernández (Barcelona, 1962) de quien leí y reseñé en este blog dos de las tres novelas -aunque independientes- que conforman la trilogía sobre la culpa: Maldita verdad (reseña) y La última llamada (reseña). De nuevo me acerco a la obra de una escritora que tiene un lugar destacado en el panorama literario nacional. Un panorama literario al que aporta el estilo muy particular y efectivo que la identifica, cuyos rasgos se perciben en su última novela publicada hasta la fecha, El miedo en el cuerpo, segunda que protagoniza el inspector de los Mossos d´ Esquadra Mauricio Tedesco.

Pese a lo que acabo de comentar al final del párrafo anterior sobre el inspector de los Mossos d´Esquadra, El miedo en el cuerpo es una obra autoconclusiva que se puede leer de forma independiente. De hecho, me sentí muy cómodo durante su lectura, porque el narrador omnisciente ofrece a lo largo del desarrollo de la trama rasgos del protagonista y del equipo que lo acompaña durante la investigación, con referencias al pasado de cada uno de ellos cuando el episodio de turno es propicio. Estas referencias no sólo aluden a su vida privada sino también sobre el comportamiento profesional de cada uno en el operativo que se establece para obtener el desenlace deseado.

(Plaza dels Angels-Barcelona)
Empar Fernández planifica y desarrolla una trama muy real que mantiene al lector en vilo, angustiado y con los nervios a flor de piel desde las primeras líneas hasta el desenlace. Es una trama muy real porque parte de un hecho cotidiano que sucede en cualquier pueblo o ciudad de España y, por desgracia, también del extranjero. En concreto, la autora parte de un episodio sucedido en Estados Unidos, en el que un niño autista estuvo desaparecido tres años, como explica en una entrevista que le hacen en la web La Jungla de las Letras. Lucía es madre de un niño de siete años; pero un niño muy especial, porque es autista. El taller de confección en el que trabajaba cerró. «Solo hay llamadas de tarde en tarde, encargos como el de la señora Rovira. Requirimientos de antiguas clientas, conocidas del taller, a las que llamó, aparcando su orgullo y la esperanza de encontrar un nuevo empleo» (pág. 13). De camino a la casa de la señora antes citada para hacerle la que espera que sea la última prueba de un vestido, decide descansar en la plaza dels Angels para que su hijo juegue con la pelota. Un descuido suyo provoca que no escuche el golpeo con el que Daniel que, incansable, la chuta contra el muro del convento a intervalos precisos.

La trama de El miedo en el cuerpo está trabajada con celo para que, en todo momento, provoque las sensaciones que cito al principio del párrafo anterior. Una trama que tiene el añadido de que la autora mezcla lo profesional con lo personal, porque en la comisaría de Les Corts el inspector Mauricio Tedesco recibe la llamada de un personaje cercano informándole de la desaparición de su nieto. El inspector no duda en tomarlo como un asunto personal, aunque es consciente que le  corresponde organizarlo a la comisaría Nou de la Rambla, porque la plaza de Els Angels está en su radio de acción.  Es una trama que no da lugar a respiro porque, a lo largo de los cinco largos capítulos en los que se estructura su desarrollo, y que abarcan cinco días de la semana -de miércoles a domingo-, el inspector se enfrenta a una lucha contra el reloj, en la que el paso del tiempo es crucial para que el operativo que se organiza culmine con éxito.

En mi opinión, entiendo que Empar Fernández hace más atractiva la novela con la estructura que le confiere. El hecho de que todos los episodios que relata el narrador omnisciente tienen lugar en un plazo de cinco días, originan que se piense que cualquier desenlace puede ser posible. Una estructura en la que tiene relevancia la perspectiva desde la que la voz narrativa relata lo que sucede en cada jornada, porque cada capítulo se subdivide en varios episodios dinámicos encabezados por el nombre de un personaje que, de una forma u otra, desempeña un papel destacado durante la búsqueda crucial, con el aliciente de que en cada jornada se añaden nuevos personajes, que incrementan el interés por la relevancia que puedan tener en su desarrollo.

(Entrada Metro Poble-sec, Barcelona)
El miedo en el cuerpo 
es una novela de personajes, pese a que el narrador omnisciente ofrece unas descripciones concisas pero muy vívidas de los espacios por los que transitan. El lector se encontrará con una visión diferente de lo que significa una gran ciudad como Barcelona, en la que hace hincapié en la globalización, como se puede comprobar en varios episodios. Una globalización que, para un niño como Daniel, supone enfrentarse a un mundo hostil, muy diferente al entorno que lo protege. En este sentido, destaco la perspectiva que ofrece el narrador omnisciente sobre las barriadas de 

El Raval y El Poble-sec, o Cornellà, localizaciones que forman el triángulo en el que se mueven los personajes de esta novela. Los Mossos d´Esquadra son conscientes del peligro que puede suponer la búsqueda del niño desaparecido por determinadas zonas de este triángulo y otras de Barecelona, caso del Para-lel, teniendo en cuenta que barajan las diferentes causas que pudieron haber provocado su desaparición.

Por las páginas de este segundo caso que investiga el inspector Mauricio Tedesco transcurren un elenco de personajes bien perfilados, cercanos y creíbles, por lo que en todo momento tuve la sensación de que podría encontrármelos a la vuelta de la esquina; aunque alguno sería mejor que no, por lo que pudiera pasar. La globalización es un hecho, por lo que algunos personajes son inmigrantes que buscan un futuro mejor, si bien se encuentran con que la realidad les indica que no es tan fácil ser admitidos por una sociedad que no es la suya. Mauricio Tedesco es un inspector con el que no tardé en empatizar: procede del Cuerpo Nacional de Policía, pero no dudó en incorporarse a los Mossos d´Esquadra desde que el Parlamento de Cataluña aprobó la refundación de la Policía Autonómica. Es un personaje muy humano con una vida personal marcada por la nostalgia, porque siente el vacío dejado por su fallecida esposa. Es un hombre de acción, al que le gusta patear la calle, como veterano que es, y procura utilizar los medios propios de la vieja escuela, con la anomalía que esto supone para los agentes de confianza que le acompañan en sus investigaciones. Me atrajeron mucho los tres agentes a los que no duda en llamar porque sabe que cumplen a rajatabla sus órdenes y son eficientes en su trabajo, Lidia Sanmartín, Diego Cuesta e Iván Cabrera. Tres agentes que forman un triángulo muy peculiar, cada uno con rasgos profesionales muy pronunciados. Incluso levantan alguna sonrisa las apreciaciones que hace la voz narrativa -diría que a modo de incisos-, partiendo de la perspectiva que el inspector tiene sobre su forma de actuar.

En mi opinión, entiendo que la investigación que realiza el inspector Tedesco y los agentes que la acompañan son de corte clásico. El lector va un paso por delante en relación con la información que recibe el inspector Mauricio Tedesco y quienes forman parte del operativo, por lo que se resalta el interés por todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. En este sentido, entiendo que esto lleva a provocar desconfianza sobre la actuación de determinados personajes, porque me encontré con varios episodios que me hicieron dudar sobre su posible implicación en la desaparición del niño autista, e incluso tuve la sensación de que la voz narrativa me ofreciera alguna pista falsa. Entiendo también que el corte clásico de la trama se refleja en el desenlace, en el que se aclara quién o quiénes están detrás de la desaparición de Daniel y la trama criminal organizada que se destapa, responsable de más secuestros infantiles.

(Calle Marqués de Campo Sagrado-Barceloña)
Me gustó mucho El miedo en el cuerpo, segunda novela de la serie que protagoniza el 
inspector de los Mossos d´Escuadra Mauricio Tedesco. Empar Fernández planifica y desarrolla una trama muy real que mantiene al lector en vilo, angustiado y con los nervios a flor de piel desde las primeras líneas hasta el desenlace. Una trama que tiene el añadido de que la escritora barcelonesa mezcla lo profesional con lo personal, porque en la comisaría de Les Corts el inspector Mauricio Tedesco recibe la llamada de un personaje cercano a él informándole de la desaparición de su nieto, Daniel, un niño autista. Es una trama que no da lugar a respiro, porque el inspector se enfrenta a una lucha contra el reloj, en la que el paso del tiempo es crucial para que el operativo que se organiza culmine con éxito. El miedo en el cuerpo es una novela de personajes, en la que el narrador omnisciente ofrece una visión diferente de lo que significa una gran ciudad como Barcelona, porque hace hincapié en la globalización que, para un niño como Daniel, supone enfrentarse a un mundo hostil, muy diferente al entorno que lo protege. Los personajes están bien perfilados, son cercanos y creíbles, por lo que en todo momento tuve la sensación de que podría encontrármelos a la vuelta de la esquina; aunque alguno sería mejor que no, por lo que pudiera pasar. El ritmo narrativo es muy fluido, incluso en algunos tramos me pareció frenético, impulsado por el estilo particular -muy directo, sin rodeos y en ocasiones diría que casi telegráfico- y efectivo de la autora, en donde también cabe el humor negro. El lector se encontrará con una novela negra escrita a ritmo de thriller en la que no hay lugar a descanso, y es que la desaparición de un niño con las características especiales de Daniel provoca que todo el mundo se ponga las pilas para encontrarlo sano y salvo, y se agradece la colaboración ciudadana para que regrese a su entorno habitual, que es en el que está más seguro.






Biografía:





Empar Fernández (Barcelona) es autora de novelas que abordan la historia europea contemporánea (Mentiras capitales, Hotel Lutecia, Irina, La epidemia de la primavera -finalista del Premio Espartaco de Novela Histórica-), de obras de divulgación histórica de carácter local, de ensayos humorísticos y de numerosas novelas de género negro escritas en solitario (Sin causa aparente, La mujer que no bajó del avión, La última llamada y Maldita verdad (Premio Tenerife Noir, Cubelles Noir y finalista del Premio Hammett) o a cuatro manos junto a Pablo Bonell (Las cosas de la muerte, Mala sangre, Un mal día para morir o Líbranos del mal).

Recientemente ha publicado Som uns pringats, novela juvenil incluida también en el género delictivo. En 2022 recibió el Memorial Antonio Lozano del Festival Granada Noir por el empeño en evidenciar la desigualdad y la injusticia social presente en toda su obra. Será nuestro secreto (Alrevés, 2022) es la primera novela protagonizada por el inspector de los Mossos d´Esquadra Mauricio Tedesco y su equipo y ha tenido una gran acogida por parte de los lectores y de la crítica.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora tomados de la web de la Editorial Alrevés. Fragmento de esta reseña en el que cito el origen del que la autora parte para construir la trama tomado de la interesante entrevista de la web La Jungla de las Letras. Imagen de la Plaza dels Angels tomada de la web del Ajuntament de Barcelona. Imagen de la entrada de la boca del Metro de Poble-sec tomada de la web Metro Barcelone. Imagen de la Calle Marqués de Campo Sagrado tomada de la web Nuroa.







lunes, 15 de abril de 2024

Lectura semana 16/2024: Los siete maridos de Evelyn Hugo, de Taylor Jenkins Reind.



Comenzamos la tercera semana del mes de abril con la novela de la escritora estadounidense Taylor Jenkins Reind, Los siete maridos de Evelyn Hugo. 







Sinopsis: 



Evelyn Hugo, el icono de Hollywood que se ha recluido a su edad madura, por fin decide contar la verdad sobre su vida llena de glamour y de escándalos. Pero cuando para ello elige a Monique Grant, una periodista desconocida, nadie se sorprende más que la propia Monique. ¿Por qué ella? ¿Por qué ahora?

Monique no está precisamente en su mejor momento. Su marido la abandonó y su vida profesional no avanza. Aun ignorando por qué Evelyn la ha elegido para escribir su biografía, Monique está decidida a aprovechar esa oportunidad para dar impulso a su carrera.

Convocada en el lujoso apartamento de Evelyn, Monique escucha fascinada mientras la actriz le cuenta su historia. Desde su llegada a Los Ángeles en los años 50 hasta su decisión de abandonar su carrera en el mundo del espectáculo en los 80 -y, desde luego, los siete maridos que tuvo en ese tiempo-, Evelyn narra una historia de ambición implacable, amistad inesperada y un gran amor prohibido.

Monique empieza a sentir una conexión muy real con la legendaria actriz, pero cuando el relato de Evelyn se acerca a su fin, resulta evidente que su vida se cruza con la de Monique de un modo trágico e irreversible  (416 pág., tapa blanda con solapas).









 

viernes, 12 de abril de 2024

Reseña La música del mal, de Yolanda Fidalgo.


 










Datos técnicos:



Título: La música del mal.

Autora: Yolanda Fidalgo.

Roca Editorial (Grupo Penguin Random House).

1ª edición: Abril/2023.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-19283-46-7.

Idioma: Español.

Nº páginas: 484.




Sinopsis:




Nápoles, 1900. Fabio, el dueño del teatro Dellanotte, parte de viaje por un año, y encarga a sus dos hijos: Adriano, violonchelista ciego, y Carlo, la responsabilidad de regentar el teatro de la ópera.

Pero tras su partida, todo va a cambiar. Sus hijos, aunque Carlo está casado, se enamoran de la misma misteriosa mujer. Su esposa desarrolla aficiones que no imaginaría. Y un sanguinario asesino en serie se dedica a matar en el teatro, siguiendo las pautas de un antiguo manuscrito que narra la vida de Diane, la criada muda de la envenenadora marquesa de Brinvilliers, en el París del Rey Sol.

Para atraparlo, recibirán la ayuda de Gianni Leone, colaborador del fundador de la escuela italiana de antropología criminal Abele de Blasio. Se valdrá de sus nuevos, pero aún no probados, métodos científicos, para lograrlo... ¿o no?






Opinión Personal:






La música del mal es la segunda novela que leo y reseño de Yolanda Fidalgo (Zamora, 1970), y que refrenda la calidad de sus trabajos literarios, al igual que me confirma que es una autora a tener muy en cuenta por las temáticas que aborda en su narrativa. Unas temáticas en las que la mujer cobra un claro protagonismo, con el añadido de que da a conocer personajes femeninos reales, muchos de ellos sumidos en el ostracismo de la historia. La complejidad es otro rasgo que está muy presente en sus obras. En La música del mal la trama se desarrolla a lo largo de dos las líneas temporales, entre las que se intercala en cursiva un relato narrado en primera persona. Esta voz narrativa mantiene en vilo al lector porque será en las últimas páginas cuando se descubra quién es el asesino sanguinario en serie, ...¿o no se descubre? Porque mis dudas tuve.

(Hospital de Dieu-París, Francia)
La primera línea temporal transcurre en Nápoles, en 1900, época en la que Fabio Dellanotte comunica a su familia que se va a «África...A una ciudad que se llama Asmara, la nueva capital de Eritrea. Allí necesitan un teatro de la ópera» (pág. 16). Encarga a sus dos hijos, Adriano (Dri) y Carlo la responsabilidad de regentar el teatro de la ópera Dellanotte, como adelanta la sinopsis. Dos hermanos que se enfrentan a una inesperada y desagradable situación, porque un asesino en serie sangriento se dedica a matar en el teatro, siguiendo las pautas que se relatan en un antiguo manuscrito. Una línea temporal que tiene su propia banda sonora, aunque en esta ocasión está relacionada con la ópera, con las obras con las que inaugura la empresa familiar cada trimestre del año en curso; en esta ocasión son Cossi far tutte, Caggliacci, Tosca y Carmen. La escritora zamorana elige fragmentos de cada una de ellas que guardan relación con los episodios que protagonizan los personajes de turno, en los que pone especial énfasis en aquellos en los que la tragedia está presente de una forma u otra.

La segunda línea temporal se sitúa en París, durante la segunda mitad del siglo XVII. El lector se encontrará con una historia relatada en primera persona en forma de manuscrito. La protagonista y narradora es, Diane, una joven muda, a quien la marquesa de Brinvillers admite como un miembro más de su servicio. Como adelanta la autora en el prólogo, «He intentado ser fiel a su vida, tan apasionante y extraña que no se necesita inventar nada pues en este caso y en el de La Voisin, que también existió de verdad, la realidad supera a la ficción» (pág. 7). Una marquesa que sorprende y escandaliza a la sociedad de la época, por la barbarie que utilizó para medrar su patrimonio. Madame de Brinvillier fue una mujer bella, apasionada, fogosa, y de gran sangre fría, con una extraña vida que concluye con un triste, aunque esperado final. Un personaje que es el origen del llamado Asunto de los venenos, que fue un escándalo ocurrido durante el reinado de Luis XIV, que incluso tambaleó los cimientos del absolutismo del llamado Rey Sol. Un asunto en el que varios adivinos y miembros de la aristocracia fueron acusados de envenenamiento y brujería.

(Marquesa Brinvilliers-París, s. XVII)
Me gustó mucho el enfoque que le dio Yolanda Fidalgo a La música del mal. En mi opinión, construye una trama de misterio de corte clásico, incluso me atrevo a decir que siguiendo las pautas de Agatha Christie, porque no se conoce la identidad del sanguinario asesino en serie hasta el desenlace y juega con pistas falsas que confunden al lector. El peculiar inspector Gianni Leone es el encargado de la investigación, dirige los interrogatorios pertinentes, e incluso sospecha de determinados movimientos de los miembros de la familia Dellanotte. Está convencido de que las vagas respuestas que recibe no suponen una firme coartada que les protejan para no ser acusados como presuntos culpables de haber cometido los crímenes. En este sentido, el narrador omnisciente pone el foco en varios personajes, en los que resalta rasgos físicos  que los inquietan y caracterizan en los episodios más álgidos, y por los que me acordé de escritores que utilizan esta técnica narrativa, como Zweig. En cierto modo, puede decirse que esta novela es de habitaciones cerradas, porque las escenas trascendentales tienen lugar en el palacete que la familia posee en la Riviera di Chiaia, en el teatro que ahora regentan Carlo y Adriano Dellanotte, y en la vivienda del barrio de Vomero, en donde vive Flavia con su padre. En la segunda línea temporal, y tras la detención de la marquesa de Brinvilliers, sorprende a la población y al propio monarca Luis XIV el llamado Asunto de los venenos. La investigación la lleva a cabo el mismísimo La Reynie, jefe de la policía de su majestad, con la ayuda del oficial François Desgrez. Investigación que me atrajo porque, en más de una ocasión, me preguntaba qué reacciones tendrían unos y otros para eludir la férrea persecución a la que son sometidos, pese a que algunos logran huir del país.

Pese a lo que acabo de comentar sobre habitaciones cerradas en el párrafo anterior, la ambientación es magnífica en ambas líneas temporales. De hecho, en todo momento tuve la sensación de realizar un viaje literario a las dos épocas en las que se desarrolla la trama. Acompaño a la voz narrativa omnisciente por las calles de Nápoles, tanto por la zona que acostumbra a frecuentar Adriano, pese a su ceguera, como por los lugares que transitan el resto de la familia. Todas ellas mostradas mediante descripciones claras y concisas, pero muy visuales. Una ciudad en la que el Vesubio está muy presente, porque a la nonna de la familia le gusta mirar al volcán por lo que significa para la ciudad. Cuando las conversaciones que mantienen se presta a ello, reflexiona con frases lapidarias al respecto que guardan relación con Nápoles y los Dellanotte. El siguiente fragmento que resalto en cursiva refleja la idea que tiene Carlo sobre su ciudad:« Cuánto había echado de menos el aroma de la sal, el color azul del horizonte. El gris de la toba volcánica, el canto de sirena de la ciudad ruidosa, que atrae y envuelve...los forasteros decían que estaba llena de ladrones, camorristas y tenían razón» (pág. 422). En París sucede lo mismo que en Nápoles, porque me sentí un acompañante de Diane a lo largo de su ciclo vital. Un ciclo vital que empieza en el palacio de la calle Neuve-Saint-Paul, «donde vivían la bella dama, su marido, sus hijos y algunos criados» (pág. 27). Diane muestra un París de contrastes, según evolucionan sus perspectivas, y describe espacios donde se puede codear con gentes con posibles como con quienes tienen que vivir en los suburbios más desfavorecidos de la capital francesa. Un París que, en muchos aspectos, me recordó al que describe Víctor Hugo en sus novelas. Una ciudad que es testigo de la construcción del Palacio de Versalles, una de las maravillas de París, y que muestra el esplendor y el poderío que llegó a tener Francia, sobre todo en tiempos de Luis XIV, el Rey Sol.

Yolanda Fidalgo construye unos personajes bien perfilados, creíbles y que parecen cobrar vida propia, por la forma de ser y actuar en los episodios que intervienen, y a través de los que se percibe la relación que hay entre los diferentes estratos sociales de ambas líneas temporales, en las que interactúan de forma muy natural personajes reales con ficticios. En este sentido, es de agradecer lo que comenta la autora en el prólogo de la novela sobre los primeros. El lector se encontrará con una historia coral porque los que transitan por sus páginas desempeñan un papel equilibrado. Son varios los personajes que atrajeron mi atención: El inspector Gianni Leone, al que ya me referí en el cuarto párrafo de esta reseña, y que da mucho juego a historia que se desarrolla en 1900. Un inspector que tiene una forma muy característica de dirigirse a sus interlocutores, porque emplea determinadas muletillas expresivas, que levantan más de una sonrisa por la forma en que las dice, al igual que también se sirve de frases que utiliza a modo de redundancia, para resaltar la importancia que le da al hecho en el que las incluye. Adriano Dellanotte es un personajes que arrastra una ceguera, pero que sustituye por el desarrollo de los otros sentidos, lo que le sirve para reconocer a los personajes que se relacionan con él, a moverse por Nápoles con ayuda de su bastón, y a dedicarse a su gran pasión, que es la música: toca el violoncello en la orquesta del teatro que regenta con su hermano. La diferencia de criterio con su hermano Carlo se manifiesta por la diferente percepción que ambos tienen sobre el teatro familiar, sobre todo tras la marcha del patriarca de la familia. Los personajes femeninos son muy atractivos, tanto los que forman parte de esta familia como los que transitan por la segunda línea temporal. Destaco el espíritu emprendedor de Martia, la mamma, porque decide tomar las riendas del teatro familiar de la ópera ante la incertidumbre sobre su continuidad por los macabros asesinatos que se cometen, al igual que les sorprende por las actividades que hace en sus enigmáticos desplazamientos fuera del palacete, incluso pese a la vigilancia a la que es sometida la familia. Senta y Flavia son dos personajes que incluso me atrevo a decir que tienen rasgos comunes. En la línea temporal que transcurre durante la segunda mitad del siglo XVII sobresale la ya mencionada marquesa de Brinvilliers, a la que ya me referí en el cuarto párrafo de esta reseña, y su sirvienta Diane, una joven muda, observadora y con espíritu independiente, pese a que contrae matrimonio con Claude. Aunque también merece la pena cita a personajes reales de La Voisine, La Bosse y La Vigoreux, por la labor que se les atribuye en el escándalo de los venenos, a través de las que se refleja el papel que en esa época tienen las envenenadoras, los alquimistas y las brujas y la investigación que lleva a cabo el mismísimo La Reynie.

(Riviera di Chiaia-Nápoles, Italia)
Me gustó mucho La música del mal, una novela en la que la maldad humana está muy presente a lo largo de su desarrollo. El teatro de la ópera que regentan los hermanos Adrián y Carlo Dellanotte es testigo de una serie de crímenes que comete un asesino sanguinario en serie, siguiendo las pautas de un antiguo manuscrito que narra la vida de Diane, la criada muda de la marquesa de Brinvilliers, en el París del Rey Sol, como adelanta la sinopsis. Entre estas dos líneas temporales se intercala en cursiva un relato narrado en primera persona, que mantiene en vilo al lector, porque será en las últimas páginas cuando se descubre quién es el asesino en serie, ...¿o no se descubre? Porque tuve mis dudas. Una primera línea temporal de corte clásico, en la que la autora juega al despiste con el lector, porque pone señala a varios posibles culpables de haber cometido los crímenes en el teatro Dellanotte. Una segunda línea temporal que nos lleva a una época en la que el llamado Asunto de los venenos escandalizó a la opinión pública francesa, destapado tras la detención de la marquesa de Brinvilliers. La música del mal tiene en la línea temporal que se desarrolla en 1900 su propia banda sonora, que son fragmentos de las óperas que se estrenan cada trimestre del año en este teatro, y que guardan relación con los episodios que protagonizan los personajes de turno, en los que pone especial énfasis en aquellos en los que la tragedia está presente de una forma u otra. La música del mal contiene una historia coral en la que las mujeres cobran protagonismo, porque las que transitan por el año 1900 entienden que éste trae un cambio de papel para el género femenino. Los episodios luctuosos que viven les hacen tomar unas decisiones firmes con las que hacen ver a los actuales regidores del teatro que no aceptan las medidas que se ven obligados a tomar, provocadas por la actuación del asesino en serie. El lector se encontrará con una trama bien escrita, con un ritmo que en mi caso me resultó fluido, y que apenas decae a lo largo de su desarrollo, por el que transitan unos personajes bien perfilados y atractivos, en los que se percibe una natural interactuación entre los reales y los ficticios.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de Roca Editorial. Imagen del Hospital de Dieu tomada de la web del diario ABC.  Imagen de la Marquesa de Brinvilliers tomada de la web de Pinterest. Imagen de la Riviera di Chiaia en Nápoles tomada de la web Wikimedia Commons. Fotografía de Yolanda Fidalgo tomada de la web del diario La Opinión de Zamora. 





Biografía:





Yolanda Fidalgo (Zamora en 1970). Estudió Empresas Turísticas en la Universidad de Salamanca, pero su pasión han sido siempre los libros. En Madrid fundó su propio taller de encuadernación, que aún mantiene. Su primera novela, Más allá de los volcanes, ganó el Premio Internacional de Narrativa Marta de Mont Marçal.