Mostrando entradas con la etiqueta reseñas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reseñas. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de septiembre de 2026

Reseña Asesinato en Matalascañas, de Manuel Pérez.

 












Datos técnicos:





Titulo: Asesinato en Matalascañas.

Autor: Manuel Pérez.

Autoeditado Amazon.

1ª edición: Junio/2021.

ASIN: B097Z66JY7.

Formato: Libro digital.

Idioma: Español.

Nº páginas: 177.





Sinopsis:






Estefanía (Stefi) y Chema, policías locales, con la colaboración de Carlos, Guardia Civil, investigan el robo y la extraña muerte de un vecino en Matalascañas. Otro muerto, aparecido en la playa, complica que lleva a los protagonistas hasta un anuncio de drogas a gran escala.






Opinión Personal:







Después de varias lecturas intensas, y alguna de ellas con destacadas dosis de crudeza, apetece sumergirse en una a la que sólo se le pide el requerimiento de entretener. Y si la trama es policíaca y transcurre por parajes poco habituales en las novelas de misterio, pero muy reconocibles para el lector, como es mi caso, pues mucho mejor. El título es Asesinato en Matlascñas, y el autor, el escritor sevillano Manuel Pérez.

(Matalascañas, Almonte, Huelva)
La trama de Asesinato en Matalascañas es de las que a lo largo de los 16 capítulos en los que se estructura pasan muchas cosas, con el aliciente de que nada es lo que parece, y su desarrollo va de menos a más, ya que al lector le espera un desenlace en el que los giros que se suceden, los investigadores descubren que, tras el aviso de la Guardia Civil para «retirar el cuerpo de un perro, muerto en extrañas circunstancias, del jardín de un chalet» (párrafo inicial cap. 1), se esconde un asunto de drogas a gran escala, como adelanta la sinopsis.

Lo que parece un caso rutinario más para los dos policías locales que lo investigan, dentro de sus competencias, a medida que se aproxima el desenlace la trama se vuelve más oscura, aunque el autor evita que la voz narrativa relate escenas cruentas y espeluznantes, si bien los dos protagonistas se encuentran ante una situación nada agradable, por el impacto que supone para un advenedizo en estas lides. Pero a la joven policía local no le queda otra que hacer de tripas corazón, consciente de que cuanto antes pase esa desagradable prueba, le ayude a acostumbrarse a situaciones similares o peores, sobre todo si se enfrenta a delincuentes capaces de ensañarse con fiereza ante quienes les persiguen para detenerlos.

La novela está relatada en primera persona por Estefanía -Stefi para los amigos-, con lo que le confiere un relato subjetivo sobre las investigaciones que realiza junto con su compañero Chema, si bien se percibe que procura ajustarse a la imparcialidad de los hechos que investigan, en colaboración con Carlos, cabo de la Guardia Civil. Ambos son dos policías locales «cuya labor consiste en atender incidencias urbanas, exclusivamente. Para casos de más envergadura y fuera del núcleo urbano, es la Guardia Civil la que interviene» (cap. 1).

Manuel Pérez planifica y desarrolla una trama en la que el ritmo es constante, por el dinamismo de situaciones a las que se enfrentan los dos protagonistas, y la variedad de localizaciones por la que transitan para resolver un caso que cada vez se vuelve más complejo. En mi opinión, el autor sabe que tiene que mantener la atención del lector en todo momento; sin embargo, los vecinos que son interrogados tras ese aviso, y pese a que desconocen la gravedad de la situación a la que se enfrentan los dos protagonistas, se replantean su estancia en una urbanización en la que sienten que su día a día se ve alterado. Los dos protagonistas tienen abiertas varias líneas de investigación, pero la información que recaban, les permite atar cabos para estrechar el cerco, si bien con alguna pista falsa, con lo que el interés se redobla a medida que se aproxima el desenlace, que origina escenas de alto voltaje y riesgo

(Los Palos, playa Matalascañas, Almonte, Huelva)
Junto con lo que comento sobre el desarrollo de la trama, el autor juega la baza de los dos protagonistas, con los que enseguida se empatiza, por el aliciente que supone conocer con el paso de los capítulos el perfil privado de ambos. Stefi y Chema son dos policías locales que se complementan bien en su día a día como agentes del orden público. Stefi es una joven agente que se graduó en la Academia hace un par de años y Chema es ya un veterano en el Cuerpo, y con medio siglo de vida. Los diálogos entre ambos sirven para que nos hagamos una idea de la confianza que tienen en el trabajo en equipo, y en el que cuentan con la colaboración de Carlos, Cabo de la Guardia Civil. Este es un personaje que le aporta el grado de ironía y humor que suaviza la tensión de la investigación que llevan a cabo.

En Asesinato en Matalascañas se percibe que el autor conoce bien las localizaciones por las que transitan los personajes, sobre todo en esta urbanización costera y la playa del mismo nombre, Matalascañas, que pertenecen al municipio onubense de Almonte, al igual que los episodios que se desarrollan en el paraje rural de El Porretal, del mismo municipio. Pero los dos protagonistas también tienen que realizar un viaje sorpresa a Madrid, al barrio de Fuencarral, en donde les esperan situaciones en las que la adrenalina está muy presente.

Me gustó mucho Asesinato en Matalascañas, que cumple con el claro requisito de entretener al lector, el ritmo ágil es constante y tiene una trama muy de corte clásico, en la que nada es lo que parece. Un ritmo ágil en el que los diálogos cobran protagonismo, en los que están presentes la ironía y el humor cuando la situación se presta a ello, recurso que utiliza Carlos, de la Guardia Civil, con el que están en permanente contacto, cada vez que la Benemérita solicita su colaboración. Asesinato en Matalascañas está relatada por Stefi en primera persona, que junto con Chema protagonizan una ficción a la que le confieren mucha viveza, y con quienes se empatiza desde las primeras líneas, porque también los conocemos en su faceta personal.




Biografía:






Manuel Pérez, nacido en Sevilla, reside en Matalascañas (Huelva), a orillas del Atlántico. Músico, poeta, autor de relatos cortos, aficionado al Senderismo. Ha publicado un libro-álbum dedicado al paraiso natural que es la localidad de Torrelahiguera o Matalascañas, junto al Parque Nacional de Doñana. Autor también de otro libro-álbum dedicado al Rocío, su entorno, la Romería y todo lo que rodea a la venerada Virgen del Rocío. Autor de novelas publicadas en Amazón: 100 millones de razones, Coma; Julia, El Puente, Asesinato en Matalascañas, ¿Tsunami!, La habitación 102; Valle perdido, Operación Palacio; Está llegando la noche; Motel de carretera; Gabriela; mis primeros 25 días de confinamiento.





Notas:     Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía del autor tomados de Amazon. Imagen de Matalascañas tomada de la web del diario Huelva Información, imagen de Los Palos, en la playa de Matalascañas, tomada de la web del diario Huelva Información. 


jueves, 10 de septiembre de 2026

Reseña Los ojos de Galdós, de Carolina Molina.

 








Datos técnicos:





Título: Los ojos de Galdós.

Autora: Carolina Molina.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Octubre/2019.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-350-6333-3.

Idioma: Español.

Nº páginas: 512.





Sinopsis:





Pobre, enfermo y casi ciego. Así vivió sus últimos años Benito Pérez Galdós, el genio que llenó de gloria la literatura de su tiempo. Pese a todo, no le faltó el cariño de sus amigos, familia y ciudadanos. Y, cuando sus ojos necesitaron ampararse en otros más jóvenes para continuar su labor literaria y, así, subsistir, ella, Carmela Cid, estará a su lado. Ella será sus ojos. Y también su voz. Junto a él recorrerá los escenarios de su vida, desde que llegara a Madrid, como estudiante de Derecho, hasta convertirse en un periodista de peso y un escritor consagrado. Y, a su vez, descubrirá el carácter benevolente y seductor de un hombre a la par inteligente y humilde del que se enamoraron muchas de las más ilustres mujeres de su tiempo, entre ellas, por ejemplo, Emilia Pardo Bazán.

Pensada por y para Galdós, con un estilo delicado y una prosa fluida, en la línea de sus novelas anteriores, Carolina Molina nos ofrece un retrato entrañable y desconocido del escritor que mejor supo reflejar la España del siglo XIX. Un relato, sin duda, inolvidable. La novela se presentará en Madrid y Granada, puedes seguir la pista en nuestro apartado de noticias o en la ficha del libro (512, tapa dura con sobrecubierta).






Opinión Personal:





Ya tocaba estrenarse con la narrativa de Carolina Molina (Madrid, 1963) y qué mejor elección para ello que su novela Los ojos de Galdós, en la que plasma la vida y obras del que es uno de nuestros grades autores patrios de todos los tiempos e incluso, en mi opinión, me atrevo a decir que es el más icónico, Don Benito Pérez Galdós. Carolina Molina continúa en esta novela con las vicisitudes de la familia Cid, aunque en esta ocasión la figura indiscutible de esta ficción histórica es el egregio literato antes citado, acompañado por la protagonista y narradora de esta ficción es Carmela Cid, quien profesa una gran admiración hacia el escritor canario. Esta es la cuarta novela de la saga familiar de los Cid, que comienza con Guardianes de la Alhambra, sigue con Noches en Bib-Ramba,  y continúa con  El último romántico. Sin embargo, esta novela que hoy reseño y no dudo en recomendar puede leerse de forma independiente a las anteriores; de hecho, me sentí muy cómodo durante su lectura.

(San Quintín, casa de Galdós en Santander)
Para mí, Los ojos de Galdós es un novelón. La escritora madrileña la planifica y desarrolla la trama de tal forma que es un testimonio novelado del período en el que Galdós vivió en Madrid hasta su muerte. Al igual que el autor de los Episodios Nacionales, la escritora madrileña describe el período turbulento que vivió la capital de España, en especial durante los dos primeros decenios del siglo XX, ajustado al rigor documental, como lo aclara en la nota que acompaña al cuerpo de esta ficción histórica. Aunque también la catalogo como una biografía novelada de Galdós, en la que se resaltan las vicisitudes que le acompañaron desde su llegada a Madrid en 1862, aunque también con una mirada su infancia En mi opinión, considero que es una obra muy galdosiana, porque a lo largo de los capítulos se percibe no sólo lo que acabo de comentar en este párrafo, sino también los dos fragmentos que la autora toma como referente los que tildo como los dos conceptos fundamentales de la narrativa del autor de los Episodios Nacionales. Merece la pena contemplar las dos fotografías en blanco y negro que figuran en las guardas. Impactan.

Carmela Cid viaja a Madrid porque han acusado a su padre de provocar un incendio en la Alhambra de Granada y decide pedir ayuda a Galdós en favor de su progenitor. Pero la vida de Carmela Cid da un vuelco desde que Don Benito se fija en las manos de la joven, como buen observador que es, porque deduce que escribe y ella se lo confirma. «Vuelva a Granada y viva, viva su juventud...y al tiempo que le envíe la carta de recomendación le haré otra para que pueda, si es de su gusto, introducirle en círculos literarios de esta capital de las Españas. Sí, le daré una para conocer a la Pardo Bazán» (pág. 22). La relación entre Carmela y Galdós se incrementa a lo largo de los capítulos, hasta el punto de preguntarme si llegaría a ser una amante más del autor, pero dada la personalidad de la granadina, y la relación cuasi paterno-filial que hay entre ambos, me decía que esta posibilidad era un auténtico disparate.

En mi opinión, Carolina Molina acertó con la estructura que le confiere a esta novela. Una estructura que comienza por los títulos que encabezan cada capítulo, a modo de epígrafes sumarios, y las cinco partes diferenciadas en las que se divide el desarrollo de la trama. Y es que ya sólo el prefacio es para enmarcar, porque en el Parque del Retiro junta a dos de mis escritores que conforman mi santísima trinidad literaria patria, como son Don Benito Pérez Galdós y Doña Emilia Pardo Bazán, acompañados por la protagonista y narradora de obra, Carmela Cid. Como nota informativa, añado a este egregio dúo a Don Miguel de Cervantes Saavedra, el tercero de este insigne trío, y a cuya obra cumbre se hace referencia en esta novela. Un prefacio para disfrutar con fruición, al igual que los capítulos que conforman esta maravillosa, cautivadora, e inolvidable ficción, porque una vez terminada su lectura uno siente  que intima con un Galdós muy humano, al igual que disfruta con las alusiones a su prolífico legado bibliográfico, todo un lujo para el lector, por cómo se aborda a lo largo de los capítulos. Un lector que también se encontrará con una trama muy metaliteraria, no sólo por los autores coetáneos que transitan por sus páginas, sino también por todo lo relacionado con el proceso creativo.

La autora transmite a través de Los ojos de Galdós el espíritu de la narrativa galdosiana. Un espíritu que ayuda a que su lectura sea fluida y a que uno sienta que es un personaje más que no pierde detalle de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. La novela refleja con detalle la vida cotidiana de los madrileños, al igual que la influencia que tienen en ellos los hechos históricos que les toca vivir, y sobre todo sufrir en primera persona, si Madrid es el epicentro de éstos. En los dos primeros decenios del siglo XX hubo episodios históricos muy turbulentos, de los que se deja cumplida constancia a lo largo de los capítulos. Al igual que Galdós, Carolina Molina incide en la crítica social, con especial énfasis en la doble moralidad de la sociedad de la época y el papel que le corresponde desempeñar a la mujer quien, sin embargo, no duda en reivindicar sus derechos. Tampoco se olvida de resaltar el papel trascendental que desempeñan los personajes femeninos en determinadas situaciones, en especial quienes se encuadran en las clases sociales más desfavorecidas.

Me gustó mucho la gran maestría con la que la autora marida la vida de la familia Cid con los personajes históricos con los que interactúan, en especial Carmela Cid, y la trascendencia de estos que tienen en determinados episodios. Personaje que parece cobrar vida propia y que, de una forma u otra, acaba de salir por  su propio pie de una de sus novelas, lo que me supuso un gran atractivo. Incluso en más de una ocasión me pregunté si, en algún momento dato, la miraría con detenimiento, como preguntándose dónde la había visto antes. Las vicisitudes que acompañan a Carmela Cid dan mucho dinamismo a la trama, en la que incluso no falta la intriga. Carmela se sentirá fortalecida en sus aspiraciones tras conocer a la escritora y periodista Carmen de Burgos, porque siente que su camino personal y laboral puede seguir una línea similar. Además, cuenta para ello con la anuencia de su madrastra Delmira, que también atraerá la atención del lector por las situaciones que protagoniza, si bien en determinados aspectos no está muy conforme con su díscola hijastra. Me resultaron muy atractivos y dinámicos los episodios que se vive en el seno de esta familia, tanto en su casa de Granada como en la de Madrid, a la que deciden llamar La Granadilla. Una casa que también tiene su historia, sobre todo por el desenlace que le espera, y que origina una subtrama que influye en el devenir de los Cid.

La novela tiene una ambientación espacio-temporal exquisita. Madrid es un personaje más, e incluso diría que parece cobrar vida propia, tanto por el efecto que provoca en sus habitantes, testigos del cambio que se desarrolla en la ciudad, como por los episodios turbulentos que tienen lugar, sobre todo si es el epicentro. Pero también hay episodios que se desarrollan en Granada y en Santander. En tierras cántabras en donde veranea el autor de Fortunata y Jacinta, en una quinta próxima a la ciudad cántabra, San Quintín, y las curiosidades que se describen sobre los miembros de la alta sociedad que en ella veranean, y a la que también se desplazan los monarcas españoles. Granada desempeña un papel trascendental en la vida de Carmela Cid, porque en ella se desarrollan episodios que marcan el devenir de la protagonista y narradora. Atrajo mucho mi atención lo que se comenta sobre el estado de conservación de la Alhambra en esa época, quizás influenciado por las novelas que leí en torno a este extraordinario complejo nazarí, Patrimonio de la Humanidad.

(Monumento a Galdós, Parque del Retiro, Madrid)
La trama de Los ojos de Galdós es fluida, narrado con un estilo claro y directo, y en el ritmo es constante. Tiene unos díálogos amenos y dinámicos, que le confieren mucha viveza al desarrollo de la novela, y adaptados a la condición social de los personajes, en los que utiliza vocablos propios de las clases bajas.







Biografía:







Carolina Molina (Madrid, 1963) es Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha colaborado en diversos medios, prensa escrita y digital. Fue codirectora de las Jornadas de Novela Histórica de Granada y fue también directora de las Jornadas Madrileñas de Novela Histórica que en 2018 se realizaron en colaboración con la Biblioteca Regional de Madrid. Como autora se ha centrado especialmente en la novela histórica con títulos como La luna sobre la Sabika (2003/2010), Sueños del Albayzin (2006), Guardianes de la Alhambra (2010), Iliberi (2013), El falsificador de la alcazaba (2014), Carolus (2017) o El último romático (2018) entre otras. Su próxima novela es Los ojos de Galdós (Edhasa, 2019).



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de la web de Edhasa. Fotografía de Carolina Molina tomada de la web de Todolitetarura. Imagen de la casa de Galdós en Santander, San Quintín, tomada de la web de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Imagen de la casa en la que Galdós vivió y falleció en Madrid tomada de la web de la Embaixada de Portugal en Madrid. Imagen de la estatua de Galdós, ubicada en el Parque del Retiro, tomada de Wikipedia. 




jueves, 3 de septiembre de 2026

Reseña Zapatos de lluvia, de Mayte Magdalena.


 









Datos técnicos:





Título: Zapatos de lluvia.

Autora: Mayte Magdalena.

Editorial: NdeNovela (Grupo Planeta)

Formato: Digital (epub) (Ebiblio Galicia)

ISBN: 9788410140226

Idioma: Español.

Nº páginas: 472.





Sinopsis:





Madrid, principios del siglo XX. Paola es apenas una muchacha cuando, cansada de ser una carga para su familia, decide mudarse a la capital con una maleta repleta de sueños anhelando experimentar la vida lejos de su pequeño pueblo. Allí espera encontrar lujos, romance y sofisticación, pero pronto comprenderá que la realidad es mucho más cruda de lo que había imaginado.

Alejada de sus raíces y de los suyos, como muchas otras jóvenes, casi niñas, entra a servir en una casa donde no solo hay trabajo sin descanso, sino también envidia y la inquina más profunda, lo que la obliga a madurar con precipitación.

Sin embargo, en medio del caos y de todo un entramado de vidas que se entrecruzan con la suya, Paola hallará también el amor en todas sus formas: la amistad, el valor de una familia escogida y la pasión de un romance auténtico. El estallido de la guerra y la necesidad de sobrevivir la fuerzan a cruzar unos límites que jamás imaginó.






Opinión Personal:





Atrajo mucho mi atención la ópera prima de la escritora madrileña Mayte Magdalena (Madrid, 1961), Zapatos de lluvia, por las muchas críticas positivas que tiene en redes sociales. Me dije que se merecía la oportunidad de leerla y comprobarlo por mí mismo. Resalto que fue una grata sorpresa sumergirme con fruición en esta ficción histórica, sobre todo por la calidad narrativa de la autora, a la que añado una trama muy dinámica y con situaciones crudas, con la que cautiva al lector y no le da lugar a tregua a lo largo de los 23 capítulos en los que se estructura su desarrollo.

Zapatos de lluvia es una ficción histórica que no deja indiferente, por las muchas adversidades a las que se enfrenta la protagonista, desde que decide trasladarse a Madrid en busca de un futuro mejor, y dejar atrás a una familia que lo es todo para ella. En este sentido, la defino como una novela épica, porque Paola es una joven adolescente que se enfrenta a un mundo desconocido para ella, lo que la convierte en una heroína anónima que, dadas las circunstancias que la rodean, se ve obligada a tomar decisiones que ni ella misma cree haber sido capaz de llevar a cabo acciones impensables, pero es que esas circunstancias no le dieron otra opción porque la supervivencia es lo primordial en ese período tan cruento de la reciente historia de España.

(Farmacia de la Reina Madre, Madrid)
En mi opinión, Mayte Madgalena rinde homenaje a las mujeres que vieron cómo su vida da un gran vuelco desde que el ejército sublevado decide enfrentarse al gobierno legalmente establecido, y provocar un enfrentamiento fratricida. Un enfrentamiento en el que se vieron inmersos también personas que no eran afines a ninguno de los dos bandos, pero no les quedó otra opción que alistarse cuando les llegó el temido aviso para ser reclutados. Hechos que se reflejan en la novela, y en los que la autora incide en resaltar por lo que significa para algunos personajes, por la cercanía que tienen con la protagonista, y que incluso puede caber la posibilidad de enfrentarse entre ellos. Puede que sea una novela más sobre la Guerra Civil Española, pero el atractivo está en el enfoque que le confiere la autora, y cómo los madrileños tuvieron que enfrentarse a un día a día en el que la subsistencia es su primordial preocupación, con el agravante de que le toca convivir con lo peor del ser humano, aunque también los hay que representan la esperanza.

Zapatos de lluvia es una novela conmovedora, cautivadora y evocadora, pero también muy dura y realista, porque el narrador omnisciente refleja escenas cruentas y espeluznantes que muestran la barbarie con la que convive una población cada vez más abandonada por el gobierno de la República y devastada por tierra y aire por el enemigo. Una novela en la que la voz narrativa omnisciente se implica de forma muy directa con las vicisitudes que conforman la cotidianidad de Paola, relatadas desde su perspectiva. Difiero ás con quienes entienden que el desenlace es precipitado, porque en mi caso no lo entendí así, sino que hay que tener muy en cuenta la segunda parte de esta ficción histórica, Vientos de Ira, en la que Mayte Magdalena continúa las vicisitudes que acompañan a la heroína en su ciclo vital. 

Paola es una más de su época que representa a las jóvenes adolescentes que no pudieron vivir esa etapa de su vida con la naturalidad que le corresponde , sino que se convierte en una mujer prematura porque tiene que buscar un futuro lejos de su familia y de la tierra en la que nació, y adaptarse a una gran ciudad como Madrid. Una gran ciudad a la que les cuesta mucho acostumbrarse, porque para ellas todo es muy diferente al mundo que conocen. Pero a lo largo de los capítulos el lector es testigo de la gran madurez que desarrolla. Paola llega a la capital con una recomendación para trabajar al servicio de una familia acomodada. Pero entre entre las mujeres que lo conforman se encuentra con lo que podría definirse como un anticipo al conflicto fratricida que no tarda en estallar, y en donde las emociones y los sentimientos empiezan a formar parte de su vida, y cada vez se acentuarán más, dadas las circunstancias que la rodean. Una vida en la que la ingenuidad da paso a la madurez, lo que conduce al lector a empatizar con ella, aunque en mi caso no de forma inminente, ya que protagoniza episodios que catalogo como egoístas, si bien el paso del tiempo la convierte en un personaje fuerte y con decisiones firmes, porque las circunstancias extraordinarias son las que mandan.

Me ha gustado mucho la ambientación espacio-temporal de esta novela. Una ambientación diría que muy visual y que permite que el lector realice un viaje literario imaginario a este período tan duro y espeluznante de la reciente historia de España. Me sentí un espectador privilegiado muy expectante ante lo que sucede en Madrid, que es un personaje más de la novela, sobre todo en la que puede catalogarse como la segunda parte. Una ciudad a la que el ejército sublevado bombardea con saña, provocando destrucción y muerte. En Madrid, Paola es testigo del desarrollo de esta metrópoli y en la que percibe la diferencia cada vez más manifiesta entre las clases sociales. Una diferencia que se manifiesta en las diferentes localizaciones que forman parte de la vida de la protagonista, como la Ciudad Lineal o la Colonia Mahou, sin olvidarme del sonido de las sirenas que les obligan a protegerse en los refugios antiaéreos, y la angustia que les provoca esta incertidumbre. Mayte Magdalena describe con claridad y precisión el palacete de los señores Ruiz de Villanueva, en el que trabaja Paola como miembro del servicio, para marcar el fuerte contraste social de la época. Sin duda alguna, son descripciones que me recordaron a las que Benito Pérez Galdós muestra en sus novelas, en las que cobran un mayor protagonismo las clases bajas de la sociedad y las zonas madrileñas en las que viven.

(Colonia Mahou, Madrid)
Me encontré con un elenco de personajes bien perfilados, creíbles y que parecen cobrar vida propia. Personajes que no dejan indiferentes, sobre todo tras el estallido de la guerra civil. Paola es la protagonista indiscutible, con un enorme poder de atracción para el lector. Pero está flanqueada por unos secundarios de lujo que la complementan, sobre todo los femeninos, aunque los masculinos también desempeñan un papel trascendental. Hay tres triángulos que dan mucha viveza a la trama, y en los que Paola está muy presente. El primero lo conforma con Matilde, la ama de llaves de la familia Ruiz de Villanueva, y Paca, una de las criadas de esta casa, que es su antagonista. El segundo lo completan Manuelín y Adrián, por lo que significan para la protagonista en el plano sentimental  En el tercero la acompañan Petra y Pili, dos hermanas que se convierten en su familia postiza, una vez que la guerra civil es una realidad. Pero también se encontrará con quienes se pueden encuadrar en los bajos fondos, por los oscuros hilos que mueven para sacar un rédito de las desgracias ajenas, caso de Marcia, el falso doctor Losada y el comandante Puente.

Me gustó mucho Zapatos de lluvia, novela con la que la escritora Mayte Magdalena debuta en el panorama literario nacional. Para mí fue una muy grata sorpresa lectora, porque no parece ésta que sea la primera que publica, dado el estilo narrativo elegante que tiene, adaptado con naturalidad a las situaciones que viven los personajes. Zapatos de lluvia es una novela que se lee con fruición, y en la que el ritmo narrativo es fluido.






Biografía:







Mayte Magdalena nació en Madrid en 1961. Es licenciada en Pedagogía e Historia del Arte y Diplomada en Magisterio. Durante casi cuatro décadas se ha dedicado a la docencia y ha impartido cursos de fomento de la lectura en el ámbito académico. Tras el éxito de Zapatos de lluvia, su primera novela, Mayte regresa con Vientos de ira, una gran historia de amor y resistencia tras la devastación que supuso la Guerra Civil española.



Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomada de la web de Planetadelibros. Fotografía de Mayte Magdalena tomada de la web del diaro Alicante Plaza. Imagen de la antigua farmacia de la Reina Madre tomada de Wikipedia. Imagen de la Colonia Mahou en Madrid tomada de la web del diario ABC.


viernes, 14 de agosto de 2026

Reseña El color de la verdad, de Rosa Boliart.

 













Datos técnicos:






Título: El color de la verdad.

Autora: Rosa Boliart.

Editorial: Autoeditado Amazon

(Finalista Premio Kindle Stroyteller 2025)

Encuadernación: Tapa blanda.

ISBN: 979-8289376244.

Idioma: Español.

Nº páginas: 378.





Sinopsis:




En 1970, Bernat Casals, frustrado a causa de acumular decepciones laborales y sentimentales, toma una delicada decisión que cambiará el rumbo de su destino: aceptar una oferta de trabajo de una empresa maderera con explotaciones en Guinea Ecuatorial.

En ese nuevo trabajo se verá envuelto en circunstancias inhóspitas y peligrosas que despertarán dudas sobre la decisión que tomó y le harán recelar de sus compañeros de trabajo.
Conocerá a Melibea, una joven exótica de la etnia fang, con la que creará un vínculo que será el eslabón inicial de una cadena de sucesos sorprendentes que conducirán a un secreto cuyas consecuencias afectarán a su familia en el presente.

En el 2022, dos acontecimientos simultáneos alteran la estable vida de Mariona, la hija de Bernat Casals: el nacimiento de su nieto y el fallecimiento de su padre que le deja en el testamento una última voluntad: esparcir sus cenizas en Guinea Ecuatorial.





Opinión Personal:





El pasado año 2025 me llevé una muy grata sorpresa lectora con la novela autoeditada en Amazon por la escritora independiente Rosa Boliart, La dama de los naipes (reseña). El color de la verdad es la segunda novela que leo y reseño de su autoría, y con la que quedó finalista en el Premio Kindle Stroytelle en 2025. Rosa Boliart me confirma que es una autora que escribe bien, perfila unos personajes ricos en matices y construye unas tramas muy consistentes, con un claro trasfondo histórico, y que influye mucho en el devenir de los personajes.

(Plaza del Reloj, Bata, Guinea Ecuatorial)
El color de la verdad es una novela que no deja indiferente por cómo la autora aborda los secretos, silencios y verdades, y cómo influyen en las reacciones que muestran quienes sienten que su vida da un gran vuelco, una vez que son conscientes de lo que se les ocultó durante años. A lo que acabo de comentar, hay que añadir las emociones, sensaciones y sentimientos que reflejan los personajes. Sin duda alguna, influyen mucho en nuestra percepción que se tiene sobre ellos, porque parecen cobrar vida propia a lo largo de los 47 capítulos titulados en los que se estructura. A lo que acabo de comentar añado el racismo, los prejuicios, el odio, el abandono, pero también la venganza y la pasión, y diría que las segundas oportunidades.

Bernat Casals decide aceptar un puesto de trabajo como mecánico en una empresa maderera española instalada en Guinea Ecuatorial. Corre el año 1970, y el país está recién independizado de España. En el poblado Sendye el protagonista se queda prendado de la joven nativa Melibea. Una relación de la que, como adelanta la sinopsis, creará un vínculo que será el eslabón inicial de una cadena de sucesos sorprendentes que conducirán a un secreto cuyas consecuencias afectarán a su familia en el presente. Ya en la actualidad, en 1922, la vida de su hija Mariona da un vuelco al tener su primer nieto. A este nacimiento tiene que sumarle el viaje que se ve obligada a realizar a Guinea Ecuatorial, para que las cenizas de su padre descansen en las aguas del río Muni.

En El color de la verdad me encontré con dos líneas temporales muy diferenciadas, si bien cada una de ellas tiene una variedad de situaciones que incitan a no perder detalle de lo que sucede a lo largo de su desarrollo. En este sentido, entiendo que cobran trascendencia las relaciones interpersonales en la subtrama que se desarrolla en el presente, mientras que en la del pasado es el trasfondo histórico el que influye en el devenir de los personajes que deambulan  por este país subsahariano. Sin duda alguna, Rosa Boliart es consciente de cuándo debe dar los saltos temporales para que el lector no pierda interés por lo que sucede en una y otra, y dejarle con la miel en los labios, con el aliciente de que mantiene el equilibrio constante entre ambas.

La ambientación es uno de los grandes atractivos de esta novela. Una ambientación que está muy acorde con el desarrollo de las subtramas: En mi opinión, diría que en la subtrama que se desarrolla en el presente las descripciones sobre las localizaciones giran más en torno a las relaciones interpersonales, por lo que entiendo que están más difuminadasSin embargo, la línea temporal del pasado surte en el lector el efecto de que se sienta un personaje más, y que vive en primera persona el día a día en la Guinea Ecuatorial postcolonial. Es una época muy difícil para los colonizadores que deciden permanecer en este nuevo país independizado de España, ante las directrices que ordena seguir el primer presidente, Francisco Macías Nguema. Rosa Boliart refleja con detalle las circunstancias laborales a las que se tienen que acostumbrar los pocos españoles que deciden quedarse, y no tiene desperdicio seguir lo que sucede en determinadas situaciones de esta índole, lo que conduce a una serie de escenas en los que la inquietud está muy presente, conscientes de las medidas que puedan adoptar al respecto la nueva administración del país. 

(San Cugat del Vallès, Barcelona)

Una ambientación en la que la autora describe también con detalle las costumbres locales que se mantienen en los poblados nativos, en las que los colores, olores y sabores forman parte de su día a día. Costumbres que sorprenden mucho a Bernat y a su compañero Román, ante la naturalidad con la que contemplan determinadas escenas que para un europeo serían más bien comprometidas. Aunque también forma parte de esta vida exótica los ruidos que les ofrece la noche en la zona selvática a los españoles les cuesta acostumbrarse a conciliar el sueño en estas condiciones, al igual que a los peligros que acechan en estos parajes tan inhóspito

Uno de los grandes atractivos de esta novela son los matices que caracterizan a los personajes. Matices muy ricos, incluida una gran profundidad psicológica que influye mucho en el papel que desempeñan a lo largo de las dos subtramas. Matices que en un principio parecen un tanto superficiales, pero con el paso de los capítulos conocemos esos matices que los caracterizan y que influyen en que empaticemos o nos sintamos un tanto alejados de ellos, al menos al principio. Sin duda alguna, entiendo que esta es una gran baza que con la que juega la autora, porque, pese a que buena parte de los giros entiendo que son previsibles, me sorprendió el cuidado con el que los desarrolla, lo que es de agradecer. Pese a lo que acabo de comentar, tengo que reconocer que me empujaron a estar muy atento por el devenir de las escenas siguientes, porque entiendo que esa sensación la siente más el lector que los personajes, aunque también viven algún giro inesperado

Me gustó mucho El color de la verdad, novela con la que Rosa Boliart quedó finalista en el Premio Literario Kindel Stroyteller 2025. El color de la verdad es una ficción bien escrita, de ritmo ágil y que apenas decae a lo largo de los capítulos. Una novela en la que están muy presentes el racismo, los prejuicios, el odio, el abandono, pero también la venganza, la pasión y el exotismo que reina en la vida cotidiana ecuatogineana, sobre todo en los poblados que están muy ligados al paisaje selvático.





Biografía:






Nací en una pedanía de Tremp (Lleida), llamada Suterranya, en una masía preciosa.

Todos me preguntan porque firmo mis libros como Rosa Boliart en lugar de utilizar Rosa Blanch Boliart que es mi nombre completo. Firmo mis libros como “Rosa Boliart” como una forma de honrar a mi padre y a mi madre, que actualmente me faltan, ya que Boliart era el segundo apellido de mi padre y el primero de mi madre. Mis padres eran primos lejanos.

Encuentro la inspiración en cualquier rincón, en las conversaciones con las personas y en cualquier situación que observo. Un día leí en un artículo que: “hay que tener cuidado con lo que se le cuenta a una escritora, porque puede aparecer en algún capítulo de alguna de sus novelas” y ratifico que es verdad.


Notas: Datos técnicos, sinopsis, portada de la novela y biografía de la autora tomados de la Amazon. Imagen de la Plaza del Reloj en Bata toma de la web Espacios Europeos. Imagen de Sant Cugat del Vallés tomada de la web TV San Cugat. 














jueves, 6 de agosto de 2026

Reseña Una tumba sin nombre, de Javier Sagastiberri.

 













Datos técnicos:




Título: Una tumba sin nombre.

Autor: Javier Sagastiberri.

Editorial: Erein.

1ª edición: Mayo/2019.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-465-4.

Idioma: Español.

Nº páginas:




Sinopsis:




Arantza Rentería ha desaparecido. Su compañera, Itziar Elcoro, abandonará Bilbao y viajará a las tierras altas guipuzcoanas, al Goierri, para investigar el asesinato de Ernesto Compson, el líder de una comunidad anarquista nacida al calor de las revueltas ciudadanas que culminaron en el movimiento 15-M. El Goierri es también la tierra originaria de Arantza y, a medida que Itziar se interesa por su compañera ausente, iremos conociendo episodios oscuros de su pasado, que se remontan a la época franquista de nuestra historia. El lector asistirá a un final sorprendente, en el que descubrirá que el pasado siempre vuelve, y casi siempre lo hace para perpetuar la desgracia.





Opinión Personal:






Toca poner punto y final a una tetralogía que empecé a leer en 2022 y que dejé aparcada sin excusa alguna, pese a que me gustó mucho El asesino de reinas (reseña), la primera novela que protagonizan las ertzainas Itziar Elcoro, oficial, y la suboficial Arantza Rentería. Una tetralogía de corte muy clásico, pero muy entretenida y con unas tramas muy bien hilvanadas, tanto en las investigaciones policíacas de turno, como en las relaciones personales entre los personajes. Sin duda alguna, aunque Una tumba sin nombre es un tanto diferente a las que le preceden, para mí es la más entretenida e intrigante, y con un desenlace diría que a la par sorprendente como impactante. Sin embargo, me dije que es un magnífico colofón a una serie de la que, estoy seguro, más de uno pedimos que haya alguna secuela con la que poder disfrutar con la compañía de alguno de los personajes que conforman un elenco que tan canutas las pasó, sobre todo en el título anterior, Un dios ciego.

(Hotel Dolarea, Beasain, Guipúzcoa)
La trama de Una tumba sin nombre transcurre casi toda en la provincia de Guipúzcoa. Y es que en esta ocasión es Arantza Rentería la protagonista pasiva que atrae la atención del lector a lo largo de los capítulos titulados en los que se estructura. En la Central de la Ertzainza en Erandio, Bilbao, a los ertzainas que trabajan en sus instalaciones les cuesta aceptar los luctuosos acontecimientos sucedidos en la novela anterior. Unos acontecimientos que incluso les lleva a preguntarse sobre el trabajo que realizan ante los peligros a los que se enfrentan, lo que supone un gran reclamo para el lector durante los primeros capítulos, con el añadido de que el comienzo de la trama no pierde conexión con la investigación del caso anterior, dadas las nuevas noticias que recibe el comisario al respecto.

Javier Sagastiberri planifica y desarrolla una trama que viene cargada de preguntas, pero también en la que el pasado está muy presente y, como adelanta la sinopsis, casi siempre lo hace para perpetuar la desgracia. Preguntas que se hace la oficial Itziar Elcoro, y que tiene un gran punto de apoyo en el friki informático Tomás Arruebarrena, que ya le ayudó en Un dios ciego (reseña), y que de nuevo vuelve a servirle de apoyo, no solo en relación con las pesquisas que realiza, sino también para encontrar las respuestas que necesita ante la desaparición de su compañera y amiga. Ante esta difícil perspectiva que hay en la Central, el comisario decide enviarla al valle de Goierri, en Guipúzcoa, porque piden colaboración para resolver el asesinato que se cometió en la llamada Comunidad de la Tierra.

Uno de los grandes alicientes de esta novela es la ambientación, porque la mayor parte de la trama se desarrolla en el Goierri, un valle ubicado en pleno corazón de Euskadi, al sureste de la provincia de Guipúzkoa, y también conocido como las Tierras Altas de Guipúzcoa. Las atractivas y bellas descripciones que ofrece el narrador omnisciente incita a visitarlo, y disfrutar de los parajes de esta comarca montañosa. Los episodios que se suceden a lo largo de los capítulos conducen al lector no solo por las sierras que la circundan, sino también por las poblaciones como Beasain, Ordizia, Zaldibia o Ataún. Sin duda alguna, el autor eligió a conciencia un lugar idílico en el que sus habitantes llevan una vida tranquila, interrumpida por unos acontecimientos que la alteran y sorprenden a la par a sus habitantes, en la que convergen unos trágicos hechos sucedidos en el pasado junto con la investigación que realiza la inpectora Itziar Elcoro, en la que nada es lo que parece.

(Estación de tren Beasain, Guipúzscoa)
Me gustó mucho el enfoque que le confiere el autor a la trama, por el papel que desempeñaa el anciano padre Muniategui. Este sacerdote fue el antiguo párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Ordizia. Un sacerdote que no tarda en ganarse el cariño del lector, sobre todo por los monólogos que ofrece a sus tres contertulios en relación con la desaparecida Arantza Rentería. Un sacerdote que les suelta unos monólogos casi interminables, pero que a la ertzaina le sirven para formarse una idea de lo que busca sobre su amiga -eso sí, acompañados de un buen vaso de sidra y queso Idiazábal-. Monólogos que, en ocasiones, tuve la sensación de que se repetía un tanto, aunque supongo que sus 80 años tienen la culpa de este desliz. Este relato se complementa con el que realiza Alejandra Abascal y Suárez de Colmenar, madre del asesinado, Ernesto Compson y que, sin duda, supone un buen contrapunto al del padre Muniategui, con lo que el aliciente está servido. 

Javier Sagastiberri vuelve a mostrarnos un elenco de personajes que le confieren mucho dinamismo a la trama, por el papel trascendental que tienen no sólo en lo que a la investigación policial se refiere, sino también por la que realiza Itziar Elcoro para averiguar el paradero de Arantza Rentería, consciente de que es muy probable que pueda encontrarse en el valle del Goierri. En el caso que trae a la inspectora a su tierra le ayuda la agente Idoia Lozano, de la comisaría de Beasain. A los personajes citados en el párrafo anterior hay que añadir a la agente Eider Chassereau y al oficial Jon Ander Macua, que el autor toma prestados de la serie literaria que escribe Noelia Lorenzo Pino, con quien forma parte de la sección Cosecha Roja, de la editorial Erein, y como ya hizo en Un dios ciego con otros autores. 

Una tumba sin nombre es una muy buena lectura, que tiene un ritmo de lectura fluido, escrita con un estilo narrativo sencillo pero cuidado, en el que el autor huye de las florituras para no aburrir al lector con descripciones vacías. A lo largo de los capítulos hay bastante diálogo, muy dinámico y natural, trascendental para conocer el avance de la investigación que realiza la protagonista y la desaparición de su amiga y suboficial Arantza Rentería , y que conduce a un final sorprendente a la par que impactante.





Biografía:





El autor es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad del País Vasco y en Filología Hispánica por la UNED. Desde 1987 trabaja en la Hacienda Foral de Bizkaia. Ha actuado siempre en el ámbito de la Inspección, primeramente como Subinspector de Hacienda y desde hace diez años como Inspector de Finanzas.

Su experiencia laboral le ha ayudado en la redacción de su primera novela, El asesino de reinas, aunque por fortuna no ha tenido que presenciar ningún asesinato. Es importante destacar que la inspiración principal de su amistad, casi incomprensible teniendo en cuenta su origen guipuzcoano, con la gran cantidad de aficionados del Athetic que pueblan las dependencias de la Hacienda Foral de Bizkaia.

El asesino de reinas, Perversidad, Un dios ciego y Una tumba sin nombre conforman una muy entretenida trilogía protagonizada por la oficial de la Ertzaintza Itziar Elcoro y la suboficial Arantza Rentería.


Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomadas de la web de Erein. Imagen del Hotel Dolarea, en Beasain, tomada de la web Tripadvisor. Imagen de la estación de tren de Beasain tomada de la web Wikimedia Commons.