Datos técnicos:
Título: Una tumba sin nombre.
Autor: Javier Sagastiberri.
Editorial: Erein.
1ª edición: Mayo/2019.
Encuadernación: Rústica con solapas.
ISBN: 978-84-9109-465-4.
Idioma: Español.
Nº páginas:
Sinopsis:
Arantza Rentería ha desaparecido. Su compañera, Itziar Elcoro, abandonará Bilbao y viajará a las tierras altas guipuzcoanas, al Goierri, para investigar el asesinato de Ernesto Compson, el líder de una comunidad anarquista nacida al calor de las revueltas ciudadanas que culminaron en el movimiento 15-M. El Goierri es también la tierra originaria de Arantza y, a medida que Itziar se interesa por su compañera ausente, iremos conociendo episodios oscuros de su pasado, que se remontan a la época franquista de nuestra historia. El lector asistirá a un final sorprendente, en el que descubrirá que el pasado siempre vuelve, y casi siempre lo hace para perpetuar la desgracia.
Opinión Personal:
Toca poner punto y final a una tetralogía que empecé a leer en 2022 y que dejé aparcada sin excusa alguna, pese a que me gustó mucho El asesino de reinas (reseña), la primera novela que protagonizan las ertzainas Itziar Elcoro, oficial, y la suboficial Arantza Rentería. Una tetralogía de corte muy clásico, pero muy entretenida y con unas tramas muy bien hilvanadas, tanto en las investigaciones policíacas de turno, como en las relaciones personales entre los personajes. Sin duda alguna, aunque Una tumba sin nombre es un tanto diferente a las que le preceden, para mí es la más entretenida e intrigante, y con un desenlace diría que a la par sorprendente como impactante. Sin embargo, me dije que es un magnífico colofón a una serie de la que, estoy seguro, más de uno pedimos que haya alguna secuela con la que poder disfrutar con la compañía de alguno de los personajes que conforman un elenco que tan canutas las pasó, sobre todo en el título anterior, Un dios ciego.
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| (Hotel Dolarea, Beasain, Guipúzcoa) |
Javier Sagastiberri planifica y desarrolla una trama que viene cargada de preguntas, pero también en la que el pasado está muy presente y, como adelanta la sinopsis, casi siempre lo hace para perpetuar la desgracia. Preguntas que se hace la oficial Itziar Elcoro, y que tiene un gran punto de apoyo en el friki informático Tomás Arruebarrena, que ya le ayudó en Un dios ciego (reseña), y que de nuevo vuelve a servirle de apoyo, no solo en relación con las pesquisas que realiza, sino también para encontrar las respuestas que necesita ante la desaparición de su compañera y amiga. Ante esta difícil perspectiva que hay en la Central, el comisario decide enviarla al valle de Goierri, en Guipúzcoa, porque piden colaboración para resolver el asesinato que se cometió en la llamada Comunidad de la Tierra.
Uno de los grandes alicientes de esta novela es la ambientación, porque la mayor parte de la trama se desarrolla en el Goierri, un valle ubicado en pleno corazón de Euskadi, al sureste de la provincia de Guipúzkoa, y también conocido como las Tierras Altas de Guipúzcoa. Las atractivas y bellas descripciones que ofrece el narrador omnisciente incita a visitarlo, y disfrutar de los parajes de esta comarca montañosa. Los episodios que se suceden a lo largo de los capítulos conducen al lector no solo por las sierras que la circundan, sino también por las poblaciones como Beasain, Ordizia, Zaldibia o Ataún. Sin duda alguna, el autor eligió a conciencia un lugar idílico en el que sus habitantes llevan una vida tranquila, interrumpida por unos acontecimientos que la alteran y sorprenden a la par a sus habitantes, en la que convergen unos trágicos hechos sucedidos en el pasado junto con la investigación que realiza la inpectora Itziar Elcoro, en la que nada es lo que parece.
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| (Estación de tren Beasain, Guipúzscoa) |
Javier Sagastiberri vuelve a mostrarnos un elenco de personajes que le confieren mucho dinamismo a la trama, por el papel trascendental que tienen no sólo en lo que a la investigación policial se refiere, sino también por la que realiza Itziar Elcoro para averiguar el paradero de Arantza Rentería, consciente de que es muy probable que pueda encontrarse en el valle del Goierri. En el caso que trae a la inspectora a su tierra le ayuda la agente Idoia Lozano, de la comisaría de Beasain. A los personajes citados en el párrafo anterior hay que añadir a la agente Eider Chassereau y al oficial Jon Ander Macua, que el autor toma prestados de la serie literaria que escribe Noelia Lorenzo Pino, con quien forma parte de la sección Cosecha Roja, de la editorial Erein, y como ya hizo en Un dios ciego con otros autores.
Una tumba sin nombre es una muy buena lectura, que tiene un ritmo de lectura fluido, escrita con un estilo narrativo sencillo pero cuidado, en el que el autor huye de las florituras para no aburrir al lector con descripciones vacías. A lo largo de los capítulos hay bastante diálogo, muy dinámico y natural, trascendental para conocer el avance de la investigación que realiza la protagonista y la desaparición de su amiga y suboficial Arantza Rentería , y que conduce a un final sorprendente a la par que impactante.
Biografía:
Su experiencia laboral le ha ayudado en la redacción de su primera novela, El asesino de reinas, aunque por fortuna no ha tenido que presenciar ningún asesinato. Es importante destacar que la inspiración principal de su amistad, casi incomprensible teniendo en cuenta su origen guipuzcoano, con la gran cantidad de aficionados del Athetic que pueblan las dependencias de la Hacienda Foral de Bizkaia.
El asesino de reinas, Perversidad, Un dios ciego y Una tumba sin nombre conforman una muy entretenida trilogía protagonizada por la oficial de la Ertzaintza Itziar Elcoro y la suboficial Arantza Rentería.
Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomadas de la web de Erein. Imagen del Hotel Dolarea, en Beasain, tomada de la web Tripadvisor. Imagen de la estación de tren de Beasain tomada de la web Wikimedia Commons.



