viernes, 24 de julio de 2026

Reseña Las aventuras de Fray Álvaro de San Froilán, de Javier Sanz Martín.


 










Datos técnicos:





Título: Las aventuras de Fray Álvaro de San Froilán.

Autor: Javier Sanz Martín.

Autopublicado Amazon.

1ª edición: Marzo/2026.

Libro formato digital.

ASIN: B0GGWWPSL8.

Idioma: Español.

Nº páginas: 184.




Sinopsis:




En 1769, un fraile sale de León y entra sin buscarlo en una red de secretos que une España y las Américas.

En la España del siglo XVIII, cuando el Imperio aún se extendía por medio mundo y los viejos secretos seguían enterrados bajo conventos, puertos y fortalezas, Fray Álvaro de San Froilán se ve arrastrado a una misión que cambiará su vida para siempre.

Lo que comienza como un secreto de confesión, pronto se transformará en una aventura llena de intriga, peligro y misterio. Documentos ocultos, conspiraciones, viajes por mar, ciudades de Nueva España y enemigos inesperados se cruzan en el camino de un fraile tan metódico como valiente, que deberá enfrentarse no solo a los riesgos del mundo, sino también a los de la conciencia.






Opinión Personal:







De vez en cuando apetece sumergirse en una buena novela de aventuras que cumpla el claro propósito de entretener al lector. En esta ocasión me decanté por Las aventuras de Fray Álvaro de San Froilán, autoeditada en Amazon por Javier Sanz Martín. El lector se encontrará con una trama en la que el misterio está servido, y la intriga lo mantiene atento a lo largo de los 28 capítulos más un prólogo en los que se estructura e incluso se presiente que en algún lugar hay una equis que indica que un tesoro puede cambiar la vida de quienes lo encuentren o, cuando menos, ayudarles a cumplir los fines que se proponen en una labor reivindicadora con la que pretenden hacer justicia tras la expulsión de España de los jesuitas.

(Colegio de los Ingleses, Valladolid)
Javier Sanz Martín planifica y desarrolla una ficción histórica en la que muestra un fiel retrato de lo que es la vida en la España del siglo XVIII. Una ficción que gira en torno al vuelco que da la vida del meticuloso fray Álvaro en el monasterio que está ubicado a las afueras de León. Fray Álvaro cumple a rajatabla las reglas de su orden, si bien ejerce el sacramento de la confesión de forma muy diferente a la minuciosidad con la que realiza sus labores en la granja. «Tenía un don del que no presumía: sabía ver antes que otros lo que estaba a punto de ir mal».

Pero al confesionario de fray Álvaro llega una voz que confiesa las intenciones que le preocupan al religioso, toma la decisión de intervenir antes de que se haga realidad lo escuchado a alguien que, a medida que habla, cree reconocer la voz que le narra sus intenciones. Una voz que le recuerda de su estancia en el pasado, durante unos meses, en el conocido como Colegio de los Ingleses, en Valladolid.

En Las aventuras de Fray Álvaro de San Froilán el autor pone a prueba a un personaje que apenas salió de los muros de su convento. Un personaje que tiene que enfrentarse a una aventura que le lleva a lo desconocido, porque se enfrenta a un mundo en el que todo es muy diferente a las reglas monásticas a las que está acostumbrado a cumplir. Un mundo en el que se encontrará con lo mejor y lo peor del ser humano, pero en el que también pone en práctica esa meticulosidad que le caracteriza, consciente de que, si quiere alcanzar su objetivo, debe saber qué pasos dar para no caer en el intento pero, sobre todo, para acertar con las personas que lo ayuden, consciente de que se tendrá que enfrentar a un variopinto grupo de individuos. Sin duda alguna, Javier Sanz Martín sabe cómo utilizar los rasgos que lo definen, aunque también lo pone a prueba en determinadas situaciones.

Uno de los grandes atractivos de esta novela es la ambientación, porque acompañamos al protagonista en un imaginario viaje literario al año 1769. Un imaginario viaje literario que nos lleva por una derrota marítima en la que, junto a los imprevistos a los que se enfrenta la tripulación del bergantín en el que viaja fray Álvaro, atrae el comportamiento que muestra en las distintas localizaciones en las que pasa por diferentes situaciones, y que le llevan a tomar una serie de decisiones para que su empresa se cumpla y evite los malos presagios que presiente. El lector sentirá que acompaña al protagonista hasta La Coruña, y de ahí le lleva a la isla de Terceira, en las Azores. La Habana es el siguiente puerto en el que atracan, para rematar en Veracruz y continuar viaje hacia el interior, a Querétaro. Un viaje en el que se encuentran con algunos imprevistos, donde la intriga es más palpable todavía, porque presienten que oídos indiscretos pueden ponerles en algunos apuros, y se ponen en guardia ante la sensación de que alguien los sigue; o no, sólo puede ser fruto de la tensión, por la trascendencia de este viaje. Apuros que provocan alguna sorpresa desagradable e incluso luctuosa, lo que supone un antes y un después para fray Álvaro y quienes le acompañan.

(San Juan de Ulúa, Veracruz, México)
A fray Álvaro le acompaña un estereotipado elenco de personajes que son fiel reflejo de la España del siglo XVIII, pero también de las colonias del Nuevo Mundo. Personajes que ayudan a interesarse por todo lo que les sucede a lo largo de los capítulos, en los que incluso se desvela algún secreto que guarda alguno de ellos, trascendentales para el devenir de los episodios. Quizás sea fray Álvaro el mejor retratado, pero también el lector se familiarizará con otros con los que interrelaciona, y en los que se produce un claro efecto dominó. El capitán Josu Urrutia es un lobo de mar que no deja indiferente por su carácter sobrio, pero efectivo, y sus sentencias a la hora de dirigirse a sus dos pasajeros. Carácter sobrio, sentencias y seguridad de lo que hace, y que le sirven para ganarse el respeto de quienes navegan con él en su bergantín. Me gustó la forma en la que el autor elige el trato inicial de fray Álvaro con el que los personajes muestran con tiento sus intenciones, caso de Diego López, el papel que desempeña el portugués Antonio Teixeira, y fray Pedro, desde que los viajeros se presentan en el convento de San Francisco, en Querétaro, y otros más secundarios con los que se topan en los diferentes puertos en los que atracan. En este sentido, el papel que desempeñan todos ellos ayuda a que la intriga cobre cada vez más protagonismo, sobre todo ante los giros que tienen lugar a medida que se acerca el desenlace, incluido un hecho luctuoso que tiene lugar antes de abandonar la colonia de Nueva España.

Me gustó Las aventuras de Fray Álvaro de San Froilán, una novela bien escrita y muy entretenida, con un estilo díría que depurado y un ritmo ágil y constante. Javier Sanz Martín planifica y desarrolla una trama en la que misterio, intriga, codicia, traición y la redención están presentes, junto con el carácter metódico del protagonista, que supone un gran equilibrio para lo que sucede a lo largo de los capítulos, en los que el lector se preguntará si es capaz de alcanzar el objetivo que se propone, si bien la constancia de este metódico fraile indica que es posible triunfar en un mundo lleno de inseguridades.


Notas: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Imagen del Colegio de los Ingleses, en Valladolid, tomada de Wikipedia. Imagen de San Juan de Ulúa, en Veracruz, tomada también de Wikipedia. 










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