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jueves, 28 de noviembre de 2013

Barricada cultural: La crisis, fuente de la novela negra








Si es que lo llevamos en la sangre. Es que en el Siglo de Oro nuestros ilustres escritores nos retrataron tal cual somos y desde el glorioso Imperio Español seguimos siendo más de lo mismo. El hombre es el animal que tropieza dos veces en la misma piedra. ¿Dos veces?. Yo diría que llevamos tropezando toda la vida pues nos ven en cualquier parte y por nuestros hechos nos conocen. Y no aprendemos, seguimos como en las películas del bueno de Paco Martínez de Soria, erre que erre.Tenemos mucho de Quijote y Sancho, pero de quien más heredamos en nuestro país es del pícaro de todos los pícaros, El lazarillo de Tormes.

Y no me digan que no. Porque hoy día este jovenzuelo, pícaro, vivaracho y demás epítetos que quieran añadirle estaría en su salsa. Volvemos a la época de las dos España, en este caso, a imagen y semejanza de la España que dominaba medio mundo y el otro medio estaba en contra de ella. En esa España había unos que se ponían las botas y otros que no tenían botas para ponerse y se las apañaban como buenamente podían para subsistir. ¿Les suena?.

En aquella época la diferencia entre los que tenían y los que apenas tenían o no tenían nada era abismal. Hoy volvemos a lo mismo pues unos ven al país de una forma y los ciudadanos de a pie los vemos de otra. Unos dicen que ya estamos viendo los famosos «brotes verdes» y el pueblo hace números como buenamente puede para intentar llegar a fin de mes.

Se tiene al Lazarillo de Tormes como la precursora de la novela picaresca en nuestro país, un género que, por desgracia, anda más bien de capa caída, pero en su lugar tenemos bastantes títulos de otro que cuenta con muchos adeptos y estoy hablando de la novela negra, que dicen que cobra fuerza cada vez que un país como el nuestro entra en época de crisis, o como más le gusta llamarle a los políticos, en desaceleración transitoria, que queda más bonito, más eufemístico, pues es un deporte lingüístico que gustan emplear sus señorías para tomarnos el pelo.

Y es que en este género los lectores, la sociedad en general, encontrará plasmados, aunque de forma ficticia, claro está, todas las corruptelas que hay a nuestro alrededor, sean políticas, industriales o financieras. Por eso están saliendo buenos autores que no tienen nada que envidiarle a la invasión, esta vez pacífica, de la llamada novela nórdica.




lunes, 18 de noviembre de 2013

Barricada Cultural: La alcoba escondida, de Almudena Navarro





Adelanto mi sección de Barricada Cultural para daros a conocer mi artículo publicado ayer domingo, día 18, en mi columna del diario digital ciudadrealdigital.es ya que,desde el pasado día 14 de noviembre, ya se podían ver en las librerías de nuestro país los ejemplares de La alcoba escondida, la primera novela de Almudena Navarro publicada en formato papel por Roca Editorial.

Una noticia que me alegró muchísimo porque fue colaboradora durante algún tiempo de este blog. Tal y como va la acogida que está teniendo la novela puede que estemos ante una de las gratas sorpresas literarias de este año. 


 Artículo:

Hoy no vengo a dar “palos literarios”, últimamente creo que merecidos por lo que está ocurriendo en torno al  mundo de la Literatura. Hoy los “palos” van a descansar. Por fin traigo una buena noticia porque los que tenemos la rara costumbre de leer, de devorar libros de forma prácticamente compulsiva, nos encontraremos en las librerías de nuestra querida piel de toro con una nueva criatura literaria más, a la que le deseo larga vida porque saliendo de la pluma de quien sale seguro que va a ser así. Y después de este primer vástago vendrán otros. Creo que su nombre nos va a resultar muy familiar a partir de esta fecha: 14 de noviembre de 2013. Y soy muy optimista en cuanto a la incursión de Almudena Navarro en el panorama literario nacional. Hay quien, incluso, compara su estilo con el de Isabel Allende, nada menos. 

Sinopsis:


Durante la II República el amor, la política y la ambición harán temblar los cimientos de la vida de los habitantes de un pequeño pueblo manchego…

Doña Enriqueta, la pistolera, es una mujer fuerte que controla férreamente la vida en la comarca en la que vive. Provoca terror y admiración a partes iguales. Todo debe pasar por ella, nada se le escapa. No está dispuesta a que el destino juegue en su contra, especialmente en lo referente a su familia, su marido y sus dos hijas. Rocío, la más joven, se ha educado en los mejores colegios de Madrid, lejos de Las Mesas. Milagros, por culpa de un defecto de nacimiento se ha criado en el pueblo, lejos de los selectos grupos en los que se codea su hermana. Doña Enriqueta decide dar forma al destino, jugar con las vidas de las que le rodean y para ello contará con el joven y brillante político Enrique Cuartero, su futuro yerno.

La alcoba escondida es una novela costumbrista en la que se suceden los problemas familiares, los celos entre hermanas, la rivalidad por el poder; pero también es el retrato de una casi desconocida época, donde se refleja fielmente la complejidad y fragilidad del clima político previo a un conflicto armado.

Ambientación:


Tres son los escenarios principales de la novela. La bulliciosa Madrid, el pueblo de  Las Mesas(Cuenca)  y Las Lagunas de Ruidera(Ciudad Real). La novela invita a hacer una recorrido por todas ellas, es un viaje increíble (y bastante económico): la laguna Del Rey, el embalse de Peñarroya, la Cenagosa, la Blanca…  Dentro de los límites del parque se encuentran también el castillo de Peñarroya, las ruinas del castillo de Rochafrida, la famosa cueva de Montesinos donde Cervantes hizo pasar una noche a Don Quijote y la casa del Rey en el pueblo de Ruidera.
                           
 
Este es un extracto de la novela que no tiene desperdicio y creo que les animará a hacerse con ella:

 
«Alberto iba conduciendo pensativo, observando detenidamente el paisaje, y ya estaba a punto de llegar a las Lagunas. El viaje se le había hecho corto y le pareció que despertaba de un ligero entumecimiento ante semejante paisaje.
                        Se quedó completamente fascinado cuando su coche giró en la curva de una loma y se encontró, de frente, con la primera laguna. Todo lo que le habían contado sobre el paraje se quedó corto. Fue un flechazo, el primero de su vida, parecía que al fin se había enamorado aunque no de una persona sino de un lugar, las Lagunas de Ruidera.
                        Finalizaba noviembre y el agua rebosaba. «La Laguna del Rey», pensó con una sonrisa en los labios, «un nombre muy apropiado».  Conforme el coche iba avanzando, Alberto pudo observar que cada laguna rebosaba en la siguiente formando pequeñas cascadas. Había ido aminorando la marcha sin darse cuenta hasta llegar a la misma de alguien que fuera a pie. Era realmente majestuoso. Le resultaba increíble que aquel paisaje estuviera en España y él no lo conociera.
                        Como la dirección del coche era contracorriente, las lagunas aparecían frente a sus ojos una tras otra. Cada cual era de una forma y tamaño dispares a la anterior y de un color diferente, cada cual tenía su propia personalidad. Le gustó una en especial, muy pequeñita y completamente redonda, con el agua mucho más turquesa que las otras. Detuvo el coche y bajó hipnotizado para tocar aquel turquesa, pero los colores no se dejan coger y el agua, en la palma de la mano, le decepcionó escurriéndose entre sus dedos.»

Autora:  

Almudena Navarro nació en Madrid pero actualmente reside en Rocafort, Valencia. Realizó
sus estudios en el Liceo francés. Es Licenciada en Administración y Dirección de Empresas (ADE) por la Universidad de Valencia y cuenta con un máster en Gestión de la calidad y un Máster en Formación del Profesorado. Ejerció como financiera y controller. Casada y con dos hijas mellizas probó suerte en el mundo de la literatura con la publicación de su primera novela La Papeleta en Blanco, novela que ha sido editada por la Editorial Roca bajo el nombre de La Alcoba Escondida, con un final ampliado y nuevas escenas.


Datos técnicos:

Título: La alcoba escondida
Autora: Almudena Navarro Cuartero
Roca Editorial, 1ª edición: 14/1172013
Nº páginas: 256
Idioma: español
ISBN-13: 9788499186603


 

viernes, 8 de noviembre de 2013

Barricada cultural: los nuevos escritores





Hoy os traigo un nuevo artículo de mi columna dominical en la sección Barricada cultural, del diario digital ciudadrealdigital.es. Este artículo fue publicado con fecha 27/10/13.







La última Feria del Libro de Madrid o el Día de San Jordi parece que marcaron un  antes y un después con respecto a las ofertas literarias de las grandes empresas del ramo, sobre todo. La crisis afecta a todo el mundo y el sector del libro no iba a ser una excepción. ¿Son esas las tendencias que nos esperan a partir de ahora?. ¿Se han parado a pensar si realmente el potencial lector es lo que quiere o lo que realmente les interesa es hacer caja?. Porque me parece muy bien que ellos miren por sus intereses pero eso puede causar un efecto boomerang pues esta llamada nueva literatura puede hacer que lectores que buscamos otro tipo de novelas rechacemos contundentemente sus propuestas. Aunque eso creo que poco les va a importar si consiguen que el personal compre el libro publicado por su querido famoso de turno. «Hija, ¿sabes que Fulanito de Tal ha publicado un libro autobiográfico?» «¡No me digas, con lo que me encanta escuchar (¿?) a este hombre en ese programa!. Ya mismo lo estoy comprando y se lo voy a comentar a mi vecina, que es una fanática suya». No hay nada como el boca oído y así, sin comerlo ni beberlo, creo que ya van no sé cuántas ediciones las publicadas de tan famosa novela.

Y esta es la nueva moda porque ahora a estos personajes les da por escribir y tras leer algún que otro artículo que no tiene desperdicio para hablarles sobre estos famosos que se convierten en escritores haya algunos que ni por asomo nos haríamos a la idea de que pudieran ser capaces de escribir varias líneas seguidas, porque esa es otra, pues realmente me pregunto si han sido ellos los autores reales de tales libros. Incluso los hay que les ha dado por publicar sus memorias, aunque tengan mucha vida por delante, porque las memorias se supone que las suelen escribir personas que ya han cumplido una cierta edad y tienen mucho que contarnos después de haber tenido una azarosa vida. Pero, claro, este gente que con media vida que tengan pueden publicar  no una, sino dos si es necesario, porque el ser un personaje público y famoso da para muchas historias y seguro que esas memorias se venden como rosquillas porque el cotilleo es lo que prima y, si por encima tiene morbo, mejor todavía.

La prueba está en la cantidad de programas del corazón que inundan los hogares en horarios vespertinos. Rara es la cadena que no tenga uno. Y la competencia es fuerte porque  haciendo zapping nos damos cuenta de que parece que hay una competición de a ver quién es el que bate el récord de decibelios. Y cuanto más alterado esté y grite el personal de la supuesta tertulia más audiencia tienen, aunque nadie se entere de lo que hablan, si es que hablan de algo.

Pero menos mal que entre ellos hay algunos que se les ve que realmente son profesionales de los pies a la cabeza y esta profesionalidad la demuestran también a la hora de escribir un libro o novela. Algunos ejemplos de ellos hay entre periodistas que han dirigido programas míticos o nos deleitan con sus jugosas editoriales. Y se han decidido a dar sus primeros escarceos con la pluma y nos han sorprendido gratamente a los lectores. Se nota que el arte de narrar va con ellos y ese buen hacer se agradece.

Pero no quería terminar este artículo sin aportar mi grano de arena a favor de aquellos escritores o escritoras, de quienes tuve el placer de leer algunas de sus novelas, y pensar y comentar que cómo era posible que nadie quisiera darles una oportunidad para que vieran cumplido su sueño de que alguien haya apostado por ellos. Muchos se han hartado de llamar a puertas y ni siquiera han recibido un no por contestación. ¡Qué menos que comunicarles que no les van a publicar su manuscrito por tal o cual motivo!. Pero, claro, la cosa está muy mal y es mejor ir a caballo ganador, pues solo por ser un rostro popular ya venden. Y que no se quejen después que estos autores terminen publicando sus obras en Amazon tras el continuo rechazo de sus novelas y les echen la culpa de los bajos precios de los libros digitales. ¿Y los precios que marcan las editoriales en sus libros no son abusivos?. Y ya no hablemos de lo que cuesta hoy día ir al cine, que esa es otra historia.

Si las editoriales van a marcar las nuevas tendencias literarias y no cuentan para nada con el lector al que le gusta una buena novela, mal vamos. No le echen al lector la culpa de lo mal que va el mundo editorial. No hagan con el lector lo mismo que se está haciendo con el ciudadano de a pie, que es el que está pagando el pato. Se creía que ya estaba todo dicho en Literatura pero veo que no, que cada vez nos llevamos más sorpresas. La última, la finalista del Premio Planeta de este año. Sin comentarios.





miércoles, 30 de octubre de 2013

Barricada Cultural: Escritores Noveles



Adelanto esta sección al día de hoy porque a partir del día 1 empieza un fin de semana largo y me imagino que muchos de nosotros nos lo tomaremos como días de asueto sin olvidarnos, por supuesto, de nuestros queridos compañeros los libros porque me imagino que siempre habrá un huequecillo para ellos. 

Os transcribo un artículo dirigido a apoyar a los autores noveles. Fue publicado en el diario digital ciudadrealdigital.es, el día 30/06/2013. 

Texto: 

 
El mundo de la  Literatura es un mundo muy difícil y más en los tiempos que corren. Ser escritor es una tarea que lleva mucho sacrificio. Detrás de una novela que vemos en un escaparate hay meses e incluso años de una ardua labor. Una labor que supone un gran esfuerzo para ver hecha realidad la ilusión de quien quiere publicar un libro pero no todos encuentran el mismo resultado. Hay obras que se quedan en el cajón porque nadie apuesta por ellas. Que se lo pregunten, sobre todo, a los escritores noveles, que no nóbeles, de los que hablaremos en otra ocasión y, en medio de estos dos grupos de suerte tan dispar, están los best-sellers, autores cuyas obras parece que están tocadas por una varita mágica que convierten cada una de sus novelas que sale al mercado en un gran súperventas. ¡Qué buen trabajo hace el márketing!. Y no digamos ya de los premios literarios que se conceden. Esta ya es otra historia que levantaría muchas susceptibilidades.  

Entre mis preferencias lectoras está el sumergirme en las novelas de los escritores que empiezan, de esos escritores que se tienen que labrar su futuro a costa de, como dijo Winston Churchill en su día, sangre, sudor y lágrimas. Escritores que me han dado muchas alegrías al comprobar la calidad que muestran en sus obras. Es muy fácil dirigirse a las librerías y buscar títulos de autores ya consagrados, que con solo ver su nombre escrito en la portada el éxito de la novela está asegurado. ¡Cuán equivocados estamos!. Muchas veces la inercia  lo hace todo y la publicidad que apoya a la pluma de turno complementan el efecto venta.  

Dije sangre, sudor y lágrimas, pues sí, mire usted, aunque sea en sentido figurado. Y más todavía en los tiempos que corren. Y los escritores noveles son quienes más lo notan. Tienen que currárselo mucho, llamar a muchas puertas para que crean en ellos, publicitar sus obras a través de los distintos medios de comunicación que les ofrezcan una oportunidad, recorrer el país haciendo presentaciones y, casi todo ello, gastándose sus propios dineros, salvo que la editorial grande de turno apueste en firme, como ocurrió en su día con María Dueñas y su ya archiconocida El tiempo entre costuras. Eso fue llegar y besar el santo. Chapeau. Solo pido que las grandes editoriales de este país les den una oportunidad a esos escritores que tanto tienen que decir pero que pocos creen en ellos. 

Nota: 

En este artículo también me refiero a aquellos escritores que no les queda más remedio que, tras comprobar que ninguna editorial se ha dignado ya no solo a admitir sus escritos, sino también a leerlos y, menos a contestarles en un sentido u utro, se ven obligados a publicarlos en las diversas plataformas digitales. 

Igualmente incluyo a aquellos que ya las envían directamente para que las leamos en formato digital. Y ahí surge el problema porque, el autor que se autopublica, tiene que tener en cuenta que está poniendo un producto a disposición del lector potencial y debe hacerlo con la mayor profesionalidad posible porque este trabajo tiene que pasar por varias facetas hasta darlo por bueno. Creo que no es necesario nombrarlas porque ellos mismos deben saber cuáles son pues si solo se limitan a escribir una trama sin tenerlas en cuenta puede producir un efecto boomerang en su contra y cuando el lector que se decida a leerla se encuentre con una novela en la que la calidad brilla por su ausencia volvemos a lo que ocurre, en algunas ocasiones, con lo que nos ofrecen las editoriales tradicionales, que no hay relación calidad-precio. 

Y, si quienes se autopublican y se dirigen a nosotros para que les reseñemos su novela tienen que estar preparados para admitir las críticas, sean buenas o malas, pero siempre fundamentadas y desde el respeto, cosa que no suele suceder cuando no se admiten los fallos que el reseñista cree que tiene la obra que le han ofrecido para reseñar. Ya ha pasado más de una vez y creo que ha de ocurrir en más ocasiones y esto puede llegar a la conclusión de que, de seguir en esta postura, hagamos nosotros esa labor de filtro que no se hace en algunas plataformas. No es excusa el hecho de que son escritores autopublicados y noveles y tenemos que perdonarles los errores cometidos. Sería un flaco favor que les hacemos a ellos y un flaco favor a la Literatura en general porque el lector, al igual que en una novela editada en papel busca en la autopublicación lo mismo, que se nos ofrezca una obra digna de la que, por lo menos, podamos valorar el esfuerzo con el que el autor la escribió.

sábado, 26 de octubre de 2013

Barricada Cultural: A vueltas con El Quijote






¡Ay, don Miguel!. Malas noticias tenemos pues dicen por esos mundos de Dios que en este nuestro país no somos muy dados a la comprensión lectora, que hasta en esto de las letras ocupamos el vagón de cola entre los países más desarrollados. Y lo peor de todo es que ponen como ejemplo su egregia obra, la más insigne de las letras españolas, El Ingenioso Hidalgo don Quijote de La Mancha. ¿Será culpa de Belcebú, o de algún encantamiento que nubla la visión y trastoca la mente a quienes osamos disfrutar con las correrías del Caballero de la Triste Figura arreglando entuertos y salvando damas en peligro?.  ¿O sería toda una premonición el comienzo de su famosa novela, porque ese creo que se lo sabe todo el mundo de memoria, «En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme...»?

Bien es cierto que mucho tenemos de Quijote y Sancho en nuestras personas. ¿Será por eso que nuestras entendederas no atinan con lo que leemos?. Pero qué quiere que le diga, don Miguel, en esto de las encuestas soy un poco desconfiado, y creo que eso lo llevamos en la sangre. Hombre, el país no está para echar cohetes, mire usted, la cosa está bastante chunga; los números de nuestra economía ahí están, como la Puerta de Alcalá.

Hasta en esto de leer hay diferencias entre ricos y pobres, que se lo digan a Finlandia o Japón, que están a años luz de nosotros, en economía se da por descontado, pero en lectura ni le cuento. ¿Qué es lo que se estará haciendo mal?. Porque leer, creo que se lee. Otra cosa es que se comprenda lo que se lee porque no es lo mismo comprender lo que dice un libro que interpretar una factura y no digamos ya un prospecto farmacéutico, porque para estos dos últimos habría que hacer un cursillo pues parece que las empresas del ramo lo hacen a propósito para que paguemos unas, como es nuestro deber, aunque en el fondo sospechemos que nos están timando, y en las otras tenemos que hacer las consultas pertinentes al médico de cabecera o visitar nuestra farmacia habitual. Y es que no parece que estén escritas en román paladino, sino con unos vocablos que solo los entienden los especialistas del ramo, y algunos de ellos, incluso a duras penas.

Pero ahora, don Miguel, ¿quién le pone el cascabel al gato?. ¿A quién le echamos la culpa de esta situación tan crítica?. Porque alguien tendrá que llevarla, pues en eso de señalar al culpable de turno somos únicos, los primeros, vaya. Se dice que el nivel de lectores ha aumentado en nuestro país un 63%, según los datos oficiales, claro; otra cosa será la pura realidad. Pero lo que se ve es que una cosa es leer y otra entender lo que se lee y cómo se lee. Y creo que las sospechas sobre el tema ya vienen de antiguo pues aquí lo que se tercia es que los estudiantes tienen la obligación de leer un determinado número de libros durante el curso lectivo y ya está. Y, claro, ahí estriba el problema. Que nos mandan leer, sí, pero nunca, que yo recuerde, nos han enseñado técnicas de lectura y eso seguro que en los dos países que cité antes ponen en manos de sus conciudadanos lo que haga falta para que, por su propia cuenta, lean y comprendan  un libro, documento, factura o lo que se tercie y así saber desenvolverse en la vida. 

Pero creo, en mi modesta opinión que, en nuestro país, no le vayamos a echar la culpa a la LOGSE, no, ni al cha-cha-cha, que sería lo más fácil. Lo que pasa es que en nuestra querida piel de toro nadie se dio cuenta, hasta la fecha, de que cuando los demás vuelven, nosotros aún vamos de camino y ahí está la madre del cordero, don Miguel, en que no tenemos mentalidad de aunar esfuerzos para conseguir logros. Vienen unos y dicen, este sistema educativo vigente no vale, otro para su sitio y así sucesivamente y quienes lo pagan son los alumnos de turno, los potenciales lectores, todos. 

Ahora se habla de un Programa Integral de Lectura en el que se enseñan técnicas para poder leer cien páginas en diez minutos y poder comprenderlo todo así como retener parte de la información. Esta técnica se lleva experimentando durante veintisiete años en Colombia, sí, lo han leído bien, Colombia. Espero que los poderes públicos tomen buena nota de ello y miren por el bien de los alumnos, porque lo que el país necesita es gente que lea y aprenda pues es la forma de que esto vaya para adelante. Todo es cuestión de voluntad por parte de la sociedad pues no creo que nos convenga mejor una sociedad inculta para poder manejarla mejor. Eso, nunca. Y seguro que, de esta forma, don Miguel, descansaría mejor si por fin viese que sus paisanos no le hagan ascos a tan afamado personaje creado por su pluma.


viernes, 18 de octubre de 2013

Barricada Cultural: LIMPIA, FIJA y DA ESPLENDOR


Hoy os traigo una nueva sección. Si os fijáis en la columna de la derecha de mi blog, ya hace unos meses que tengo una columna dominical en el diario digital www.ciudadrealdigital.es

En esta columna publico reseñas de libros, entrevistas o artículos de opinión sobre temas de actualidad que estimo oportuno dar mi punto de vista sobre el mismo. 

Hoy os transcribo un artículo que envié con motivo del famoso anuncio que la Academia de Publicidad le dedicó a la RAE con motivo de cumplirse los 300 años de su creación. Espero que sea de vuestro interés:

(Publicado el 06/10/13) por Francisco Portela.

 
Quién le iba a decir a todo un ilustrado como usted, señor marqués de Villena y duque de Escalona, don  Juan Manuel Fernández Pacheco que, 300 años después, se iba a conmemorar la feliz idea que tuvo de crear, a imagen y semejanza de las ya conocidas Accademia della Crusca italiana y la Academia Francesa, nuestra querida Real Academia Española de la Lengua mediante un anuncio publicitario, agasajo de la Academia de la Publicidad.

¡Cómo cambian los tiempos, señor marqués!. El primero de los Borbones, Felipe V de Anjou, firmando la cédula de su creación con una pluma de ave y un descendiente suyo, otro Borbón, don Juan Carlos I, a la sazón actual rey de España, presenciando cómodamente desde su real trono el tributo que se le brinda, al más puro estilo cañí, a la única institución que pervive del otrora Imperio Español que, durante algún tiempo, se llegó a decir que nunca se ponía el sol.

Y, claro, la ilustre academia creyó oportuno utilizar su lema creado para la ocasión, que sin duda, tanto vale para un roto como para un descosido. Pero no sopesaron durante las reuniones mantenidas en donde pusieron toda su imaginación y maquinaria a trabajar para celebrar tal evento, que iba a levantar tamaña polémica, pues no sé si sabe usted bien, señor marqués, que los españoles ocupamos el primer lugar en el buen arte de polemizar. Eso sí, polemizamos en el parque, en los bares, cafeterías y demás lugares donde no haya luz ni taquígrafos; bueno, luz sí, por lo que pueda pasar, pero los taquígrafos pues va a ser que no, porque todo queda registrado y eso no nos gusta, que después viene aquello de donde dije digo, digo Diego.

Ya el afamado anuncio no solo se puede visionar en las cadenas de televisión, también lo pueden ver en cualquier parte del globo terráqueo a través de las redes sociales y ya verá usted la polvareda que se va a levantar cuando el personal se dirija al You Tube y se creerá que todas nuestras féminas son unas incultas y tienen que estar con el diccionario, que pesa lo suyo, en mano. ¡Qué pena, señor marqués, qué pena!. Usted ya no está entre los mortales para arreglar semejante desaguisado. Una publicidad engañosa, como otras tantas que nos hacen tragar, pues ya se pide su retirada para que el ridículo no sea no ya mayúsculo, sino superlativo, pues está claro que es sexista, misógino y una clara discriminación hacia la mujer. 

El 3 de agosto de 1713 tuvo lugar la primera sesión de trabajo en la propia casa del señor marqués. Ya se han cumplido, pues, los trescientos años de esa primera reunión, aunque su creación fue aprobada el 3 de octubre de 1714 por real cédula de Felipe V, que acogió a dicha institución bajo «su amparo y Real Protección». Por el bien de la RAE, espero que, en 2014, se celebren los actos de su creación como usted se los hubiera imaginado. 

Este es el famoso vídeo: