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jueves, 6 de agosto de 2026

Reseña Una tumba sin nombre, de Javier Sagastiberri.

 













Datos técnicos:




Título: Una tumba sin nombre.

Autor: Javier Sagastiberri.

Editorial: Erein.

1ª edición: Mayo/2019.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-465-4.

Idioma: Español.

Nº páginas:




Sinopsis:




Arantza Rentería ha desaparecido. Su compañera, Itziar Elcoro, abandonará Bilbao y viajará a las tierras altas guipuzcoanas, al Goierri, para investigar el asesinato de Ernesto Compson, el líder de una comunidad anarquista nacida al calor de las revueltas ciudadanas que culminaron en el movimiento 15-M. El Goierri es también la tierra originaria de Arantza y, a medida que Itziar se interesa por su compañera ausente, iremos conociendo episodios oscuros de su pasado, que se remontan a la época franquista de nuestra historia. El lector asistirá a un final sorprendente, en el que descubrirá que el pasado siempre vuelve, y casi siempre lo hace para perpetuar la desgracia.





Opinión Personal:






Toca poner punto y final a una tetralogía que empecé a leer en 2022 y que dejé aparcada sin excusa alguna, pese a que me gustó mucho El asesino de reinas (reseña), la primera novela que protagonizan las ertzainas Itziar Elcoro, oficial, y la suboficial Arantza Rentería. Una tetralogía de corte muy clásico, pero muy entretenida y con unas tramas muy bien hilvanadas, tanto en las investigaciones policíacas de turno, como en las relaciones personales entre los personajes. Sin duda alguna, aunque Una tumba sin nombre es un tanto diferente a las que le preceden, para mí es la más entretenida e intrigante, y con un desenlace diría que a la par sorprendente como impactante. Sin embargo, me dije que es un magnífico colofón a una serie de la que, estoy seguro, más de uno pedimos que haya alguna secuela con la que poder disfrutar con la compañía de alguno de los personajes que conforman un elenco que tan canutas las pasó, sobre todo en el título anterior, Un dios ciego.

(Hotel Dolarea, Beasain, Guipúzcoa)
La trama de Una tumba sin nombre transcurre casi toda en la provincia de Guipúzcoa. Y es que en esta ocasión es Arantza Rentería la protagonista pasiva que atrae la atención del lector a lo largo de los capítulos titulados en los que se estructura. En la Central de la Ertzainza en Erandio, Bilbao, a los ertzainas que trabajan en sus instalaciones les cuesta aceptar los luctuosos acontecimientos sucedidos en la novela anterior. Unos acontecimientos que incluso les lleva a preguntarse sobre el trabajo que realizan ante los peligros a los que se enfrentan, lo que supone un gran reclamo para el lector durante los primeros capítulos, con el añadido de que el comienzo de la trama no pierde conexión con la investigación del caso anterior, dadas las nuevas noticias que recibe el comisario al respecto.

Javier Sagastiberri planifica y desarrolla una trama que viene cargada de preguntas, pero también en la que el pasado está muy presente y, como adelanta la sinopsis, casi siempre lo hace para perpetuar la desgracia. Preguntas que se hace la oficial Itziar Elcoro, y que tiene un gran punto de apoyo en el friki informático Tomás Arruebarrena, que ya le ayudó en Un dios ciego (reseña), y que de nuevo vuelve a servirle de apoyo, no solo en relación con las pesquisas que realiza, sino también para encontrar las respuestas que necesita ante la desaparición de su compañera y amiga. Ante esta difícil perspectiva que hay en la Central, el comisario decide enviarla al valle de Goierri, en Guipúzcoa, porque piden colaboración para resolver el asesinato que se cometió en la llamada Comunidad de la Tierra.

Uno de los grandes alicientes de esta novela es la ambientación, porque la mayor parte de la trama se desarrolla en el Goierri, un valle ubicado en pleno corazón de Euskadi, al sureste de la provincia de Guipúzkoa, y también conocido como las Tierras Altas de Guipúzcoa. Las atractivas y bellas descripciones que ofrece el narrador omnisciente incita a visitarlo, y disfrutar de los parajes de esta comarca montañosa. Los episodios que se suceden a lo largo de los capítulos conducen al lector no solo por las sierras que la circundan, sino también por las poblaciones como Beasain, Ordizia, Zaldibia o Ataún. Sin duda alguna, el autor eligió a conciencia un lugar idílico en el que sus habitantes llevan una vida tranquila, interrumpida por unos acontecimientos que la alteran y sorprenden a la par a sus habitantes, en la que convergen unos trágicos hechos sucedidos en el pasado junto con la investigación que realiza la inpectora Itziar Elcoro, en la que nada es lo que parece.

(Estación de tren Beasain, Guipúzscoa)
Me gustó mucho el enfoque que le confiere el autor a la trama, por el papel que desempeñaa el anciano padre Muniategui. Este sacerdote fue el antiguo párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Ordizia. Un sacerdote que no tarda en ganarse el cariño del lector, sobre todo por los monólogos que ofrece a sus tres contertulios en relación con la desaparecida Arantza Rentería. Un sacerdote que les suelta unos monólogos casi interminables, pero que a la ertzaina le sirven para formarse una idea de lo que busca sobre su amiga -eso sí, acompañados de un buen vaso de sidra y queso Idiazábal-. Monólogos que, en ocasiones, tuve la sensación de que se repetía un tanto, aunque supongo que sus 80 años tienen la culpa de este desliz. Este relato se complementa con el que realiza Alejandra Abascal y Suárez de Colmenar, madre del asesinado, Ernesto Compson y que, sin duda, supone un buen contrapunto al del padre Muniategui, con lo que el aliciente está servido. 

Javier Sagastiberri vuelve a mostrarnos un elenco de personajes que le confieren mucho dinamismo a la trama, por el papel trascendental que tienen no sólo en lo que a la investigación policial se refiere, sino también por la que realiza Itziar Elcoro para averiguar el paradero de Arantza Rentería, consciente de que es muy probable que pueda encontrarse en el valle del Goierri. En el caso que trae a la inspectora a su tierra le ayuda la agente Idoia Lozano, de la comisaría de Beasain. A los personajes citados en el párrafo anterior hay que añadir a la agente Eider Chassereau y al oficial Jon Ander Macua, que el autor toma prestados de la serie literaria que escribe Noelia Lorenzo Pino, con quien forma parte de la sección Cosecha Roja, de la editorial Erein, y como ya hizo en Un dios ciego con otros autores. 

Una tumba sin nombre es una muy buena lectura, que tiene un ritmo de lectura fluido, escrita con un estilo narrativo sencillo pero cuidado, en el que el autor huye de las florituras para no aburrir al lector con descripciones vacías. A lo largo de los capítulos hay bastante diálogo, muy dinámico y natural, trascendental para conocer el avance de la investigación que realiza la protagonista y la desaparición de su amiga y suboficial Arantza Rentería , y que conduce a un final sorprendente a la par que impactante.





Biografía:





El autor es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad del País Vasco y en Filología Hispánica por la UNED. Desde 1987 trabaja en la Hacienda Foral de Bizkaia. Ha actuado siempre en el ámbito de la Inspección, primeramente como Subinspector de Hacienda y desde hace diez años como Inspector de Finanzas.

Su experiencia laboral le ha ayudado en la redacción de su primera novela, El asesino de reinas, aunque por fortuna no ha tenido que presenciar ningún asesinato. Es importante destacar que la inspiración principal de su amistad, casi incomprensible teniendo en cuenta su origen guipuzcoano, con la gran cantidad de aficionados del Athetic que pueblan las dependencias de la Hacienda Foral de Bizkaia.

El asesino de reinas, Perversidad, Un dios ciego y Una tumba sin nombre conforman una muy entretenida trilogía protagonizada por la oficial de la Ertzaintza Itziar Elcoro y la suboficial Arantza Rentería.


Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomadas de la web de Erein. Imagen del Hotel Dolarea, en Beasain, tomada de la web Tripadvisor. Imagen de la estación de tren de Beasain tomada de la web Wikimedia Commons. 





jueves, 2 de julio de 2026

Reseña Cerdos y amapolas, de Jon Arretxe.

 










Datos técnicos:






Título: Cerdos y amapolas.

Título original: Txerriat eta loreak.

Autor: Jon Arretxe.

Traductora: Cristina Fernández.

1ª edición: Abril/2026.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-105-3.

Idioma: Castellano.

Nº páginas: 176.






Sinopsis:






"Después de la saga de Touré, Jon Arretxe nos trae ahora una novela totalmente diferente. Fuera de los barrios marginales y el lumpen de las grandes ciudades en las que sobrevivía el detective-vidente africano, esta nueva historia se desarrolla en tres lugares con los que el autor guarda una estrecha relación: Basauri, Vitoria y Arbizu. Ahora el protagonismo ya no es de los inmigrantes pobres, ni de los vagabundos, ni de las prostitutas, sino de gente autóctona y acomodada que está involucrada en negocios oscuros e inconfesables. Todo comienza con un misterioso robo de chistorras en una fábrica de embutidos de Arbizu. Es el punto de partida de una trama muy negra que culmina en escenas de estética tarantiniana y está escrita en clave de humor, un humor negro y surrealista que a veces roza lo absurdo. Cerdos y amapolas es una novela original, breve y con mucho ritmo, fiel al estilo del autor, que da vida a unos personajes genuinos y singulares: la conseguidora vitoriana Zuriñe Ruiz de Gordoa, el empresario corrupto Gabriel Abrisketa, el siniestro fabricante de chistorras Fermín Bakaikoa… Y el resto…, mejor si lo descubres tú, está esperándote entre las páginas."






Opinión Personal:






Jon Arretxe (Basauri, 1963) es uno de esos autores que, sin hacer mucho ruido, dice que aquí está él para entretener con deleite a los lectores, sobre todo a aquellos amantes de novela negra. El escritor basauritarra es el creador de uno de los protagonistas más peculiares de la llamada euskal noir, Mahamoud Touré. Touré y el universo que le rodea en la serie que encabeza, es un fiel reflejo de quienes viven en España en estado marginal, y tienen que apañárselas como puedan para sobrevivir y no caer en el intento.

Pero hay vida más allá del detective-vidente, que ya es historia literaria. Cerdos y amapolas es su nueva novela y en ella sigue fiel a sus costumbres narrativas,  porque vuelve a aplicar las pautas que tanto éxito le han dado hasta la fecha. Antes de empezar a comentar mis impresiones, tengo que reconocer que me costó trabajito adaptarme a la novela: era consciente de que nada más empezar a leerla me iba a acordar mucho del inigualable subsahariano; pese a ello, la disfruté mucho.

(Ermita San Martín Finaga, Basauri, Vizcaya, Euskadi)
Pero estoy seguro de que Jon Arretxe tiene que ofrecer a sus leales seguidores una ficción que
nos haga pasar ese mal rato que sufrimos con el desenlace de Números rojos, la última entrega de la serie que protagoniza el detective-vidente. ¡Y vaya que si lo consiguió! Con Cerdos y amapolas el autor demuestra que tiene ese don para mantener el listón alto y ofrecer al lector una trama muy entretenida, consistente y que no tiene desperdicio.

El autor ha creado un personaje que lo tiene todo para deleitar a quienes disfrutan con una buena novela negra. Zuriñe Ruiz de Gordoa es un personaje original y que no deja indiferente por las características que la rodean: es una joven con Síndrome de Down, y excampeona de judo en su categoría. La excampeona sabe cómo desarbolar al oponente, porque juega con ventajay no le van a faltar situaciones en las que utilizar sus mañas para defenderse.

En Cerdos y amapolas el lector se va a encontrar con una ficción que no le va a dar lugar a tregua. Una ficción que es marca de la casa, porque la acción, el ritmo ágil, el dinamismo y el humor negro están muy presentes, al igual que unos diálogos muy cinematográficos, y propios del género. Y, sobre todo, muy visual, lo que es de agradecer. Pero, además, se encontrará con una trama original, y surrealista en determinados episodios, aunque desarrollada de tal forma que tienen ese toque de verosimilitud, porque los hechos que relata el narrador omnisciente bien pudieron haber sucedido en la cruda y dura realidad. Desde luego que, de vez en cuando, se agradece leer una historia de este calibre, incluso acompañada con una cierta sonrisa en determinadas situaciones.

La novela empieza con fuerza y está aderezada con unos diálogos que en determinadas situaciones sorprenden por la absurdez de la conversación. Una fuerza que influye en el ritmo de lectura, porque se torna muy ágil, casi frenético, y que no decae ni en el desenlace. Fiel reflejo de lo que acabo de comentar son dos cacos a los que les encargan allanar una fábrica de embutidos en Arbizu, y sustraer una determinada partida de chistorras. Pero, lo que para semejantes individuos parece ser pan comido, ni se imaginan lo que les espera, lo que origina una serie de episodios en los que, a partir de ahí, puede pasar de todo. ¡Y vaya si pasa! Porque el siniestro fabricante de chistorras, Fermín Bakaikoa, y el corrupto Germán Abrisketa conforman un dúo cuya relación se torna cada vez más turbia, ya que uno y otro muestran su peor cara en la relación societaria que mantienen, dada la marcha de los negocios oscuros que se traen entre manos, y en los que se refleja cómo la ambición se apodera de ellos: una ambición que tropieza con individuos de muy sospechosa reputación, lo que no augura nada bueno. Una ambición que se torna en traición y en una serie de hechos luctuosos que alteran la vida en valle de Sakana. Hechos luctuosos que incitan a preguntarnos qué desenlace nos espera, sobre todo porque la ya citada Zuriñe presiente que también corre peligro, dado el papel que desempeña en uno de los trabajos que le encargan como conseguidora.

(Errekaleor, Vitoria, Euskadi)
Si la trama ya de por sí es atractiva, está aderezada con una magnífica ambientación. Una ambientación que ayuda a estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos, porque Jon Arretxe tiene muy claro dónde ubicar los episodios, sobre todo cuando más oscuros se vuelven. Y es que el autor juega con ventaja porque conoce muy bien el entorno que rodea a los personajes, lo que queda claro en las descripciones que ofrece la voz narrativa, claras, concisas y muy visuales, por lo que nos podemos hacer una perfecta idea por dónde transitan. Personajes que distribuye entre Basauri, Vitoria-Gasteiz y el valle de Sakana. «˗Antes Sakana era un valle supertranquilo, nunca pasaba nada, pero últimamente... ˗se lamenta Germán˗. Joyerías atracadas a mano armada, asesinatos a tiros...» (pág. 13).

Cerdos y amapolas es una novela de corto recorrido, pero muy intensa, con un ritmo muy ágil y un claro dinamismo que ayuda a que esta historia de menos de 200 páginas se lea de una sentada. Cerdos y amapolas es una novela original, con algunas escenas surrealistas y en las que el humor negro está también presente, y cuyos personajes transitan por unos parajes muy atractivos, descritos de forma muy visual por el narrador omnisciente, y en los que se refleja la estrecha relación que mantiene el autor con las localizaciones por las que transitan.






Biografía:




Es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Desde el año 2004 reside en Arbizu (Navarra).
Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera.


Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes: 7 Colores, Tubabu, El sur de la memoria... aunque durante los últimos años se ha centrado más en el género negro. Ha publicado títulos como Shahmarán, Sueños de Tánger, La banda de Arruti… y, fundamentalmente, la saga de su detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace participes de las vivencias y penalidades de los «sin papeles».


Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil, con títulos como Hacia la Gran Muralla Los latidos de la Tierra.

 

Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Erein. Imagen de la ermita de San Martín, en Basauri, tomada de la WikipediaImagen barrio Errekaleor en Vitoria tomada de la web El Salto. Fotografía de Jon Arretxe tomada de wikipedia. 








miércoles, 10 de junio de 2026

Reseña Entroido: caza mortal, de Rober H. L. Cagiao.

 










Datos técnicos:






Título: Entroido, caza mortal.

Autor: Rober Cagiao.

Editorial: Knowmadas Books.

1ª edición: Marzo/2024.

Formato: Libro digital.

ASIN: B0CTHNH3ZS

Idioma: Español.

Nº Pág.: 384.





Sinopsis:





El asesino del martillo siembra el pánico en Galicia a comienzos del siglo XXI. Dos décadas más tarde la hija de su última víctima, la inspectora Lola Xallas, es la encargada de investigar el asesinato del empresario catalán Tony Torres en Barcelona. Allí conocerá a Olvido, periodista y principal sospechosa, y comenzará una carrera en la que el pasado retornará enmascarado entre traiciones, mentiras y una caza mortal. Con el sonido del silbato arrancará el Entroido y las peores pesadillas volverán para enfrentarla a la verdad.




Opinión Personal:






Por fin decido adentrarme en la narrativa del escritor gallego Rober Cagiao (Bañobre-Miño, A Coruña, 1976), y me decanté por su novela Entroido: Caza mortal. Una novela que cumple con el claro requisito de entretener al lector desde las primeras páginas hasta el desenlace, y con la que me sentí muy cómodo durante su lectura lectura. Pese a que hay un elenco recurrente de las anteriores series que publicó, El guardián de las Flores y Misterios de Ferrolterra, esta que hoy reseño y no dudo en recomendar es autoconclusiva, al igual que sus predecesoras, con el añadido de que recuerda episodios trascendentales para no perder el hilo de la trama, lo que es de agradecer.

(Castillo de San Antón, A Coruña)
En mi opinión, Entroido: Caza mortal es una novela de misterio de marcada influencia clásica. Tiene ingredientes propios de novela negra, en las que la denuncia social está también presente, con el aliciente de que el ritmo es el propio de un thriller, y para regocijo del lector, va de menos a más -que ya es decir-, sobre todo en el último tramo. Mantiene la intriga en todo momento, porque nada es lo que parece, sino que a los personajes les esperan unas sorpresas que los dejarán ojipláticos, dado el cariz que toma la investigación dirigida por la inspectora Lola Xallas, y ayudada por el subinspector Gutiérrez. A lo que acabo de comentar, añado que el lector tiene una información más directa que los personajes, por lo que en más de una ocasión me pregunté qué reacción mostrarán una vez den el caso por cerrado, con un desenlace inesperado, porque el autor jugó con el lector, muy a conciencia, a lo largo de los capítulos. Para mí es una técnica narrativa acertada, porque estoy seguro de que muy pocos vieron venir la realidad de lo que se esconde tras el caso que investiga la protagonista.

La inspectora Lola Xallas hace ya diez meses que está destinada en Cuenca. Es reclamada por el comisario Andrade para que se desplace a Barcelona para colaborar con los Mossos d´Esquadra el tiempo que sea necesario. Han asesinado a un importante empresario catalán y necesitan toda la ayuda que les sea posible, porque se encuentran desbordados de trabajo. Al haber  varias muertes de por medio a  la par que avanza la investigación, teme que puedan ser obra del llamado Asesino del Martillo, que sembró de terror A Coruña hace veinte años, o de alguien que utilice un modus operandi similar. La inspectora se ve obligada a dar lo mejor de sí.  La intriga está servida.

Rober Cagiao planifica y desarrolla una trama compleja. Una trama en la que hay un punto de partida, a partir del cual el lector se encontrará con un antes y un después de este episodio luctuoso. Un antes y un después que está estructurado de tal forma que incita a que el lector no pierda el hilo de lo que sucede a lo largo de los capítulos cortos y titulados que relata un narrador omnisciente. En mi opinión, entiendo que ese antes y después es un gran acierto porque se ofrece en pequeñas dosis lo que sucedió hasta que se cometió ese asesinato y la implicación posible que tienen quienes en algún momento mantuvieron algún tipo de contacto con la víctimaTal y como se suceden los episodios, están estructurados de tal forma que el lector se sumerge de pleno en esta ficción, y es incitado a averiguar quién pudo haber cometido el crimen, aunque creo que es difícil señalar a uno determinado. El autor hilvana este baile de fechas muy a conciencia, porque es la baza que juega para que no decaiga el ritmo ni el entretenimiento, al igual que la tensión narrativa y la acción.

(Hard Rock Hotel, Tenerife)
No soy muy partidario de que haya una considerable diferencia entre los diálogos y la narración, porque creo que tanta interacción entre los personajes puede llegar a ralentizar la narración, e incluso confundir al lector. Diálogos en los que, sin embargo, el autor tiene muy en cuenta las acotaciones explicativas y no olvida el desarrollo de los episodios. Sin embargo, tengo que reconocer que son un gran apoyo para estas conversaciones las descripciones sobre las localizaciones por las que transitan los personajes. Localizaciones muy atractivas y visuales, con el añadido de que, en determinados episodios, cuesta trabajo creer que en semejantes ubicaciones sucedan episodios que parecen impropios del lugar en el que se desarrollan. Pero esto es lo bueno que tiene la novela negra o thriller, porque gusta que se nos ofrezcan episodios de los negrocriminal ambientados en sitios que parezca imposible que tengan lugar pero, tal y como lo vemos en la realidad, todo puede suceder en el sitio menos pensado, incluso por mucha fama que tenga.

Me gustaron mucho el papel que los escenarios tienen en el desarrollo de la trama. El lector realiza un viaje literario imaginario muy atractivo, que le lleva desde A Coruña hasta Barcelona y provincia, con parada también en la isla de Tenerife y la provincia de Girona. Un efecto que surte también en los personajes porque en ellos tienen lugar una serie de episodios que son trascendentales para el desarrollo de la trama. Como ejemplo de lo que acabo de comentar, el castillo de San Antón y el Tryp María Pita, en A Coruña, al igual que la ruta que se describe y que tiene como punto final la Torre de Hércules, el Hard Rock Hotel en Tenerife, o Can Masdeu (en Girona) cumplen a la perfección la labor que tienen encomendada en la novela.

Rober Cagiao perfila unos personajes diría que estereotipados, que parecen cobrar vida propia, y en los que refleja la condición humana tal cual es según las vicisitudes que les acompañan, entre los que también hay malos malísimos,  traidores y corruptos. Resalto que, pese a que es la primera novela que leo de este autor, no me supuso ningún impedimento el no conocer a los personajes recurrentes de los que se sirve; al contrario, no tardé mucho en familiarizarme con ellos por el papel que desempeñan y la relación que mantienen entre ellos. Hay unos personajes secundarios que equilibran mucho la trama, caso de los periodistas Pablo Castelo y Olvido Otero, la actriz Soledad Arnau, o Vicente Porto, un personaje que prefiero que conozcan por el papel que desempeña, al igual que al subinspector Gutiérrez. Son, como se dice en estos casos, cinco secundarios de lujo, porque son el alma de la novela, junto con la inspectora Lola Xallas.

(Can Masdeu, Girona)
Me gustó mucho Entroido, caza mortal, novela del escritor gallego Rober Cagiao. El lector se encontrará con una ficción muy entretenida de principio a fin, que incluye elementos propios de novela negra -crítica social incluida-, y thriller, porque el ritmo es muy ágil e incluso diría que por momentos, trepidante, sobre todo a medida que se acerca el desenlace. Entroido: caza mortal, es una novela en la que el pasado retorna enmascarado para la protagonista, que se enfrenta a una verdad dolorosa y una trama en la que el misterio, la intriga, el amor, la corrupción, el lado más oscuro del ser humano y los secretos están muy presentes, en una ficción en la que cobran protagonismo localizaciones en las que nos encontramos con espacios que, por lo que representan para el ciudadano de a pie, cuesta creer que en semejantes ubicaciones tengan lugar episodios impropios del lugar en el que se desarrollan episodios de esta novela.

 





Biografía:






Rober Cagiao (Bañobre-Miño, A Coruña, 1976) se diplomó en Ciencias de la Educación. Tras dedicarse al difícil mundo del heavy metal y grabar dos discos con Trashnos, decidió desconectar y el destino, y una serie de variopintos acontecimientos, le llevaron a escribir de nuevo. El guardián de las flores fue su primera novela. Escritor, editor y gestor cultural ha dedicado estos últimos seis años a llevar sus libros, con esa mezcla de leyendas, Galicia y misterio, por todo el territorio nacional. Cadena de favores es su décimosexta novela.




Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Biografía del autor tomada de la Casa del Libro. Imagen del castillo de San Antón, en A Coruña, tomada de la web Viajar a Galicia. Imagen de Hard Rock Hotel, en Tenerife, tomada de la web Tripadvisor. Imagen de Can Masdeu tomada de Wikipedia. 

viernes, 10 de abril de 2026

Reseña Un dios ciego, de Javier Sagastiberri.

 




                                              














Datos técnicos:








Título: Un dios ciego.

Autor: Javier Sagastiberri.

Editorial: Erein.

1ª edición: Mayo/2018.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-321-3.

Idioma: Español.

Nº páginas: 232.









Sinopsis:








Un peligroso recluso se ha fugado de la prisión de Basauri y amenaza la vida de las ertzainas Itziar Elcoro y Arantza Rentería, por causas relacionadas con un caso anterior, y razón por la que fue detenido.

Paralelamente, un conocido abogado muere a manos de un asesino profesional.

Dos tramas aparentemente inconexas corren paralelas en la novela y terminan confluyendo en un final sorprendente, que cambiará la vida de ambas protagonistas. Y todo ello ocurre en Bilbao, una ciudad aparentemente tranquila, pero en la que bandas de narcotraficantes, cada vez más violentas, adquieren mayor protagonismo y se enfrentan entre sí. Una novela en la que Sagastiberri nos obsequia con los cameos de autores y protagonistas de la pequeña historia noir de Bilbao.




Opinión Personal:





Este año decidí recuperar y finalizar la tetralogía con la que se dio a conocer en el panorama literario nacional y euskaldún, el escritor donostiarra, aunque afincado en Bilbao, Javier Sagastiberri (Donostia, 1959). El asesino de reinas es su ópera prima y un claro adelanto de su buen hacer literario, al igual que también se atisba el plan de trabajo que ofrece al lector para que sienta interés por todo lo que relata la voz narrativa de turno a lo largo de los capítulos en los que se estructura cada una de sus novelas. Similar resultado tiene Perversidad y Un dios ciego, la novela que hoy reseño y no dudo en recomendar.  Las tres novelas tienen una trama muy entretenida y muy dinámica, y en la que no faltan escenas escabrosas que generan angustia e impactan en quienes las contemplan. Todo ello conduce a una ficción de marcados rasgos clásicos, en donde no faltan las pistas falsas y la preocupación por el cierre de un caso que puede traer consecuencias imprevisibles, ya que las dos ertzainas que comandan en el operativo son conscientes de que su integridad física puede correr serio peligro. Sin duda alguna, Javier Sagastiberri sabe cómo utilizar semejantes mimbres para que la trama sea lo más compleja posible, con un desenlace en el que queda todo atado y bien atado.

(Edificio Albia, Bilbao)
Un dios ciego es la tercera novela que protagonizan la oficial Itziar Elcoro y la suboficial Arantza Rentería. En la central de la Ertzaintza en Erandio reciben la desagradable noticia de que un preso peligroso, Uriah Heep, se ha fugado de la prisión de Basauri. Pero, si ya no tienen bastante con la búsqueda y captura de este individuo, les sorprende el asesinato de un viejo conocido, el joven abogado Borja Pérez de Martingala. Las dos protagonistas no las tienen todas consigo, porque son conscientes de que el pasado las persigue y quiere saldar viejas deudas con ambas. El comisario, consciente del peligro que las acecha, decide ponerles protección. En mi opinión, Un dios ciego es una novela más negra que las dos anteriores que protagonizan, porque en ella se manifiesta el lado más ruin y oscuro del ser humano, con escenas muy escabrosas, aunque sin recrearse en sus descripciones, y un alto nivel de exigencia para que la investigación culmine con éxito. Un nivel de exigencia que conduce a situaciones extremas en las que los participantes en el operativo viven un carrusel de emociones que ponen a prueba su entereza profesional.

Es un gran acierto la estructura que le confiere el autor a esta ficción. Teniendo en cuenta el punto de partida, y que el paso del tiempo es trascendental para conseguir la detención de los delincuentes que busca la Ertzaintza para capturarlos. Los veinte capítulos más el prólogo que la conforman se cuentan teniendo en cuenta los días que transcurren desde la fuga de Uriah Heep de la prisión de Basauri. Un paso del tiempo que provoca que la investigación parezca no avanzar, sobre todo desde que tienen que averiguar quién asesinó al abogado ya citado en el párrafo anterior. Un asesinato que, dadas las circunstancias en las que fue cometido, se cree que fue obra de un profesional, lo que conlleva la necesidad de investigar quien pudo haberlo contratado. No es habitual en Bilbao que suceda algo así, por lo que las dos policías tienen que seguir el rastro cual sabuesos para capturar a quien ideó este crimen, y qué motivos le indujeron para ejecutarlo de esta forma. Esta línea de investigación es muy atractiva, porque las pruebas que recaban sirven para recomponer el pasado reciente del asesinado, y sacar conclusiones que les acerquen a la captura del criminal.

(Calle Uruzarrutia, Bilbao)
Uno de los grandes atractivos de Un dios ciego es la visión que la voz narrativa ofrece sobre Bilbao. Bilbao es un personaje más de la novela, e incluso diría que parece cobrar vida propia, porque provoca la sensación de que señala, a quienes transitan por su callejero, las rutas a seguir para que sus pesquisas surtan en el lector el efecto deseado. Una visión que recuerda a los años dorados en los que las mafias tienen sus zonas de dominio y, quienes osan pasar esos límites e intentan sacar tajada de lo que allí se cuece, no tardan en encontrarse con fuego cruzado y sangre derramada. Mafias que tienen un intruso más, por la presencia los irlandeses afincados en la ciudad, y el tipo de negocios que regentan, y que abren nuevas pistas a investigar. El autor es consciente de cómo utilizar el callejero bilbaíno para surtir el efecto de ofrecer un ambiente determinado a los personajes, y mostrarles ese juego de espacios tan espectacular que describe la voz narrativa,  y en el que incluso las investigadoras se sorprenden al tener que dirigirse a determinados lugares conocidos para entrevistarse con quienes puedan aportarles alguna pista. Sin duda alguna, esta novela puede seguir como guía turística, por el significado que tiene para los bilbaínos escenarios como el Guggenheim, la Gran Vía, la Universidad de Deusto, Erandio, el puente del Ayuntamiento, el del padre Arrupe, Bilbao la Vieja o la Calle San Francisco, e incluso lugares de ocio que incitan a ser visitados.

Al igual que en los dos títulos anteriores de esta tetralogía, Javier Sagastiberri perfila un elenco de personajes muy creíble y cercano, que parecen cobrar vida propia e incitan al lector a estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los 20 capítulos más el prólogo en los que se estructura esta novela. La oficial Itziar Elcoro y Arantza Rentería son las dos protagonistas indiscutibles de esta serie. Junto con el personal recurrente de la comisaría de Erandio, el lector se encontrará con una serie de secundarios que conforman el conjunto de sospechosos, o que guardan alguna relación directa con la investigaciòn, sobre todo, con el abogado asesinado. El lector se encontrará con una especia de juego del gato y el ratón muy interesante, y que no finalizará hasta que se hayan recabado y comprobado las suficientes pistas como para dar por concluida el caso. Las dos policías tienen una personalidad muy diferente, pero se complementan de tal forma que apenas necesitan indicación alguna para saber qué función tiene que desempeñar cada una de ellas. Sin embargo, en esta ocasión hay una cierta discrepancia entre ambas, porque la oficial intuye que su compañera no pone todo de su parte para que sus pesquisas no se dilaten mucho, con el riesgo que supone para los dos compañeros que las protegen.

(Iglesia de San Nicolás, Bilbao)

Un dios ciego es una novela negra que tiene un ritmo ágil, en la que predomina la abundancia de diálogos. El lector se encontrará con cameos interesantes y que el autor utiliza con acierto a la hora de reflejar la esencia de sus colegas y los personajes creados por éstos.





Biografía:






Javier Sagastiberri (Donostia, 1959), es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad del País Vasco y en Filología Hispánica por la UNED. Actualmente trabaja como Inspector de Finanzas en la Hacienda Foral de Bizkaia.

En esta colección ha publicado El asesino de reinas, Perversidad y Un dios ciego, con las ertzainas Itziar Elcoro y Arantza Rentería como protagonistas.

En esta tercera novela, Un dios ciego, el asesinato de un conocido penalista sirve para trazar un dibujo más completo de la capital bizkaina.



Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomadas de la web de la editorial Erein. Imágenes del Edificio Albia, de la calle Uruzarrutia y de la iglesia de San Nicolás, en Bilbao, tomadas de Wikipedia. 



jueves, 12 de marzo de 2026

Reseña Ciudad de los sueños, de Don Winslow.

 



                                  

             





Datos técnicos:




Título: Ciudad de los sueños.

Título original: City of drams.

Traductora: Victoria Horrillo Ledesma.

Autor: Don Winslow.

Editorial: Harper Collins.

1ª edición: Abril/2023.

Formato: Libro digital.

Idioma: Español.

Nº páginas: 374.



Sinopsis:




Hollywood


La ciudad donde se fabrican los sueños.

Danny Ryan se ha dado a la fuga tras perder una guerra sangrienta que enfrentó a bandas criminales de la Costa Este. La mafia, la policía y el FBI lo quieren muerto o en prisión. Acompañado por su hijo pequeño, su padre anciano y los maltrechos restos de su facción de soldados leales, Danny emprende la clásica migración americana con destino a California, dispuesto a comenzar una nueva vida.

Una existencia tranquila y pacífica.

Los federales, sin embargo, dan con su rastro y le piden un favor que podría hacerle ganar una fortuna o costarle la vida. Y cuando en Hollywood empieza a rodarse una película basada en su pasado, Danny exige una parte de los beneficios y comienza a reconstruir su imperio delictivo.

Entonces se enamora.

De una atractiva estrella de cine que también arrastra un pasado turbio.

Cuando sus mundos chocan provocando un estallido que podría acabar con ambos, Danny Ryan se ve obligado a luchar por sobrevivir en la ciudad donde nacen los sueños.

O donde van a morir.

Desde la costa de Rhode Island hasta el desierto de California donde se hacen desaparecer los cadáveres, desde los pasillos del poder de Washington donde se gesta la verdadera corrupción hasta los legendarios estudios de Hollywood donde se forjan auténticas fortunas, Ciudad de los sueños es una epopeya arrolladora en torno a la familia, el amor, la venganza, la supervivencia y la brutal realidad que se esconde tras el sueño.





Opinión Personal:





Me gustan mucho las novelas negras en las que la mafia está muy presente, y sobre todo las que recuerdan a las que se desarrollan durante la llamada Gran Depresión y la Ley Seca, y en general durante la primera mitad del pasado siglo XX, con la mítica novela de Mario Puzo, El padrino, un icono del género de lo negrocriminal, cuya trama transcurre entre 1945 y 1955. En esta línea está la trilogía -parece que la última- que publicó Don Winslow protagonizada por el mafioso de origen irlandés Danny Ryan, a la que el márketing cataloga como la gran sucesora de El padrino. Pero, en mi opinión, diría que no es para tanto porque, si bien entretiene muy mucho. En mi opinión, entiendo que el joven irlandés no tiene la arrolladora personalidad de Vito Corleone, por lo que significa este personaje en la familia Murphy e incluso entre los clanes rivales. Sin embargo, Danny Ryan es un protagonista que incita a estar muy pendiente de las vicisitudes que le acompañan, sobre todo ante tanta adversidad a la que se enfrenta.

Pese a que el desenlace de 

(Puente Key Dodge, Washington, USA)
Ciudad de los sueños me descolocó un tanto, en este tramo me encontré con un giro que contrarresta el sabor agridulce que me produjeron esas escenas. No me queda otra que leer el cierre de esta trilogía, sobre todo para saber si mantiene, al menos, el equilibrio de los dos títulos anteriores que la completan Por eso no dudo en comentar que me gustó mucho más esta novela que Ciudad en llamas. Y es que me encontré con una trama muy entretenida, más adictiva y con un ritmo trepidante, en las que los giros narrativos están muy presentes, con el aliciente de que es más amplio el abanico de localizaciones, y que el narrador omnisciente describe de tal forma que nos podemos hacer una clara idea de cómo son los espacios por los que transitan los personajes. 

Don Winslow planifica y desarrolla esta trilogía como si de una epopeya se tratara. De hecho, la estructura en tres partes bien diferenciadas, cada una de las cuales es introducida por un fragmento de La Eneida, de Virgilio, son un claro adelanto de lo que le espera al lector a lo largo de los capítulos que las conforman. Y es que Danny Ryan y los soldados y fieles agregados que le siguen emprenden una huida hacia adelante, tras una guerra sangrienta contra los Moretti. Quienes leyeron Ciudad en llamas tienen, en este ecuador de la trilogía, el aliciente de que el narrador omnisciente refresca lo sucedido en la anterior entrega, e incluso resalta algunos episodios para que se comprenda mejor determinadas situaciones que se le presentan a los personajes en la búsqueda de un nuevo destino en el que asentarse y empezar una nueva vida, pero ya encuadrada en la legalidad.

En mi opinión, entiendo que Ciudad de los sueños, al igual que su predecesora, es un cúmulo de clichés del género, pero que tiene el atractivo de que el escritor estadounidense le da un toque personal para que todo lo que sucede no resulte tan repetitivo, al igual que el estereotipo reflejado en los personajes, en los que se percibe el modus operandi propio del crimen organizado. Un submundo en el que tiene muy en cuenta el escalafón en el que se estructuran estas familias mafiosas aunque, pese a lo cruento de sus actuaciones, tienen unas líneas rojas que no se deben de pasar, porque si lo hacen son conscientes de que no les espera nada bueno tras saltarse reglas que consideran sagradas. Lo que acabo de comentar en este párrafo está enriquecido con la presencia de una subtrama en la que el cine cobra gran protagonismo, y en el que se muestran las dos caras que ofrece el mundo del celuloide, y que le confiere el plus de interés, para que todo lo que se desarrolla en un entorno en el que los sueños pueden volverse pesadillas,   en donde las sorpresas provocan unos dolores de cabeza diferentes a los que están acostumbrados al glamour que destila el séptimo arte.

(Rancho Bernardo, San Diego, USA)
Don Winslow resalta también el romanticismo que hay en torno a las dos familias enfrentadas, los Moretti y los Murphy, una de origen italiano y otra irlandesa. El apego a sus raíces marca también las pautas que siguen en sus actos, porque la religión está también, de una forma u otra, muy presente. Y es que se producen situaciones en las que, de ser otro el mafioso, no dudaría en descerrajarle un tiro a quien mereciera finalizar sus días de una forma tan cruel. Pero, en especial Danny Ryan, siente que él, ante todo, es un católico irlandés, obligado a no cumplir determinados preceptos del submundo en el que vive. Sin embargo, es consciente de que puede jugar en su contra esta toma de decisiones, pero también puede reportarle beneficios.

A diferencia de Ciudad en llamas, el lector se encontrará en Ciudad de los sueños con una variedad de localizaciones muy atractivas que le confieren un gran dinamismo a la novela, por lo que empuja a la voz narrativa para que diversifique su relato según la trascendencia de lo que sucede a lo largo de los capítulos. Localizaciones descritas de forma breve y concisa, pero con tal claridad, y que ayudan a estar muy pendiente de las vicisitudes que acompañan a los personajes, sobre todo a los que, junto con el protagonista, desempeñan un papel trascendental en la trama. Atrajo mucho mi atención, sobre todo, lo que sucede en alguna interestatal de la que tanto se habla, los bellos parajes de California, con gran protagonismo de Los Ángeles y el mundo de Hollywood, aunque también en San Diego, y el papel que desempeña esta ciudad en Danny Ryan, porque se suceden episodios que incitan a estar pendiente de las decisiones que toma. Sin duda alguna, es un interesante viaje de costa a costa, y en el que estas localizaciones se perciben desde una perspectiva diferente: el crimen organizado.

Por las páginas de esta segunda novela de la trilogía transita un amplio elenco de personajes estereotipados, que muestran el lado más villano del ser humano. Y es que también hay miembros de la ley que tienen sus cosillas, pese a que el objetivo es capturar al cabecilla de la mafia irlandesa, consciente de que les cuesta reunir pruebas para detenerlo. Sin duda alguna, esta subtrama es muy atractiva por los giros que tienen lugar en su desarrollo, y el papel que desempeñan los principales implicados en terminar con el crimen organizado. Personajes muy humanos y reconocibles, que nos ayudan a estar muy pendientes de las fechorías que cometen, porque la trama no es nada amable, sino que en ella hay escenas que ponen los vellos de punta, ante las barbaridades que cometen algunos, si bien el autor no se recrea en describir estas situaciones truculentas. Dadas las sombras que presentan estos individuos, sobra la empatía, pero se siente interés por la implicación que manifiestan en los líos en que se meten y, sobre todo, las decisiones que toman para salir lo mejor parados posible. Y es que Don Winslow perfila un cartel conformado por lo mejor de cada casa, como se suele decir en estas ocasiones. Incluso en ellos hay lugar para el humor negro, sobre todo si entre los presentes están los apodados los Monaguillos, Sean South y Kevin Coombs, a los que el jefe tiene que atar en corto por lo que pueda pasar. Otro personaje que no deja indiferente es Madeleine McKay, la progenitora del protagonista, por la vida de glamour que lleva y el secretismo en torno a su persona, de la que se van desvelando cosillas con el paso de los capítulos. Pero, sin duda, el papel estrella lo desempeña una actriz llamada a ser una estrella del séptimo arte, porque lo tiene todo para ser una gran diva de este glamuroso mundo, Diane Carson.

(Playa Capristano, San Diego, Calif., USA)
En resumen, y pese a que el desenlace de Ciudad de los sueños me descolocó un tanto, en este tramo me encontré con un giro que contrarresta el sabor agridulce que me produjeron esas escenas. Sin duda alguna, me gustó mucho más que Ciudad en llamas. Don Winslow planifica y desarrolla una trama con un ritmo diría que trepidante, no sólo por la variedad de situaciones que vive el amplio elenco de personajes que transita por sus páginas, sino también por la variedad de localizaciones. Sin duda alguna, me gustó mucho más que Ciudad en llamas



Biografía:





DON WINSLOW es el aclamado autor de veintiuna novelas, entre las que destacan El invierno de Frankie Machine, Salvajes, que fue llevada al cine por el tres veces ganador del Óscar, Oliver Stone; El poder del perro, El cártel y La frontera, publicadas con gran éxito en todo el mundo, han sido adquiridas por FX en un acuerdo multimillonario para convertirlas en serie de televisión a partir de 2020.

Winslow vive entre California y Rhode Island, y ha ejercido como investigador, experto en lucha antiterrorista y consultor judicial.




Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de Amazon. Fotografía de Don Winslow tomada de la web de Zenda. Fotografía del Puente Key Brigde, en Washington, tomada de la web Etsy. Fotografía de la barriada Rancho Bernardo, en San Diego, tomada de la web 123RF. Fotografía Playa Capristano, en San Diego, tomada de la web Expedia.