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viernes, 8 de marzo de 2013

8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora



Un 8 de marzo de 1857, un grupo de obreras textiles tomó la decisión de salir a las calles de Nueva York a protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban.
Distintos movimientos se sucedieron a partir de esa fecha. El 5 de marzo de 1908, Nueva York fue escenario de nuevo de una huelga polémica para aquellos tiempos. Un grupo de mujeres reclamaba la igualdad salarial, la disminución de la jornada laboral a 10 horas y un tiempo para poder dar de mamar a sus hijos. Durante esa huelga, perecieron más de un centenar de mujeres quemadas en una fábrica de Sirtwoot Cotton, en un incendio que se atribuyó al dueño de la fábrica como respuesta a la huelga.
En 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Trabajadoras celebrada en Copenhague (Dinamarca) más de 100 mujeres aprobaron declarar el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
La mujer ha pedido desde siempre, y con razón, su lugar en la sociedad que le corresponde como ser humano que es. Se le llama el sexo débil, ¿débil?. Diría yo que son más fuertes que nosotros, y el tiempo les está dando la razón. Una razón que muchos no quieren aceptar o hacen oídos sordos a ella pero los hechos están ahí y a ellos hay que remitirse. La mujer, quiérase o no, juega un papel importante en la sociedad pero la sociedad no le corresponde con el respeto que se merece. 
Aún queda mucho camino por recorrer para que, realmente, la igualdad entre ambos sexos sea real. Poco a poco la mujer empieza ocupar puestos de trabajo y cargos de responsabilidad que hasta no hace mucho eran impensables. Pero siempre hubo, de forma individual o colectiva, quienes se enfrentaron a aquellos que les impedían ejercer sus derechos. 
Ya en España, la mujer fue, hasta no hace mucho, considerada como de segundo orden, pues no podía dar un paso sin el consentimiento de su cónyuge o del padre de familia. Eran tiempos en los que su trabajo estaba limitado a realizar las tareas del hogar, a cuidar de la familia. Cuando alguna mujer quería ocupar un puesto de trabajo, ganarse un salario fuera del hogar, la sociedad en general se echaba las manos a la cabeza.  
En Galicia, destacaría a tres mujeres que lucharon, desde distintos frentes, pero con un nexo común, por los derechos de la mujer. Ese nexo fue la Literatura. Y, en concreto, me estoy refiriendo a:

* Concepción Arenal: (Ferrol, La Coruña, 31 de enero de 1820 - Vigo, Pontevedra 4 de febrero de 1893).En 1863 se convierte también en la primera mujer que recibe el título de Visitadora de Cárceles de Mujeres, cargo que ostentó hasta 1865. 

En 1868, es nombrada Inspectora de Casas de Corrección de Mujeres, y tres años después, en 1871, comienza a colaborar con la revista La Voz de la Caridad, de Madrid, en la que escribe durante catorce años sobre las miserias del mundo que la rodea.

En 1872 funda la Constructora Benéfica, una sociedad que se dedica a la construcción de casas baratas para obreros. Posteriormente también colabora organizando en España la Cruz Roja del Socorro, para los heridos de las guerras carlistas, poniéndose al frente de un hospital de campaña para los heridos de guerra en Miranda de Ebro . En 1877 publica Estudios Penitenciarios.

Con Concepción Arenal nace el feminismo en España. Como los krausistas otorga a la educación e instrucción de la mujer un papel fundamental, pues Concepción dirá que la mujer "no tiene otra carrera que el matrimonio".

* Rosalía de Castro: (Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1837-Padrón, 15 de julio de 1885).

El Día Internacional de la Mujer se celebrará en la comunidad gallega con la campaña Sen mulleres non hai Galicia, que centrará sus actos en la figura de Rosalía de Castro. Entre los motivos que llevaron a elegir a la escritora están, como apuntó la secretaria xeral da Igualdade, Susana López Abella, el hecho de que en el 2013 se celebre el 150 aniversario de la publicación de Cantares gallegos, un punto de inflexión en la historia de la literatura gallega, o que haya sido una gran defensora de los derechos de las mujeres, reivindicando el papel femenino, lo que la convierte en una precursora «do movemento feminino en Galicia»

En su obra prosística,  un tema sobresale por encima de los demás es la denuncia social. 'La hija del mar' es su obra más romántica, la que más se acerca a su vida y a sus preocupaciones, pero constituye también un manifiesto reivindicativo desde el propio prólogo, en el que Rosalía cita a mujeres reconocidas. En cierto modo parece que se justifica por el hecho de poder publicar, pero el prólogo constituye en sí un alegato en favor de una formación de calidad para la mujer.

Además de este texto, su más claro ataque a la precariedad de la educación femenina está en 'El caballero de las botas azules' a través de las enseñanzas que recibe Mariquita y del papel de la maestra Dorotea, que enseña a coser y a cantar a las niñas.

En 'El caballero' deja también patente la hipocresía existente respecto al papel la mujer como literata: escribir implica cultivar el intelecto, un lujo que se pueden permitir las señoritas de la clase alta madrileña a las que el protagonista, el duque de la Gloria, recrimina que no se esfuercen y que sean sus padres los que tengan que trabajar para ellas. Frente a éstas, se alaba en otras obras a las campesinas, las pastoras, las pescadoras y las mariscadoras, pues trabajan día y noche, dentro y fuera de casa.

* (Emilia Pardo Bazán, 16 de septiembre de 1851-Madrid, 12 de mayo de 12921).

Emilia Pardo Bazán atribuye la carencia de feminismo en España durante esta época, en comparación con otros países europeos, a la falta de educación de la mujer española. Las mujeres intelectuales conscientes de este problema combatían por la necesidad de reformas educativas para las mujeres de todas las clases sociales. Ella es una delas catalizadoras del feminismo en nuestro país. 

Mientras que en Europa surgían movimientos feministas, España no mostraba interés por el tema. Pardo Bazán, sin embargo, sí se interesó. Una manera en que expresa sus sentimientos sobre el tema es a través de artículos y ensayos. Algunos de sus primeros artículos feministas se publicaron en inglés en la revista londinentes Fortningtly Review y en España en la revista Nuevo teatro crítico. Su mayor crítica consiste en que la sociedad ha proclamado los derechos del hombre pero no los de la mujer. 

Para ella el medio para elevar la posición de la mujer en la sociedad española era a través de la educación. 

Funda y dirige en 1892 la publicación La Biblioteca de la mujer. Asiste a congresos como el Congreso Pedagógico, en donde denuncia la desigualdad educativa entre el hombre y la mujer. Aún consciente del sexismo dentro de los círculos intelectuales, propone a Concepción Arenal a ocupar un puesto a la Real Academia de la Lengua, pero es rechazda. En 1906 llegó a ser la primera mujer en presidir la Sección de literatura del Ateneo de Madrid y la primera en ocupar una cátedra de literaturas neolatinas en la Universidad Central de Madrid, aunque solo  asistió un estudiante a clase. 

No quería terminar este artículo sin rendir mi homenaje a una mujer excepcional en su tiempo, una mujer que luchó para que sus iguales tuvieran derecho al sufragio universal, y esa mujer es Clara Campoamor, la mujer olvidada. El capítulo que le dedicó la televisión pública es todo un fiel reflejo de su lucha. http://www.rtve.es/alacarta/videos/clara-campoamor-la-mujer-olvidada/clara-campoamor-mujer-olvidada/1041185/. Sin duda, lo considero imprescindible para comprobar la importancia que esta valiente mujer tuvo en nuestra sociedad. Ella sola contra el machismo imperante en aquella época. Y lo logró. 

Pero también habría que destacar el papel de miles de mujeres anónimas que poco a poco han entrado en un mercado laboral que era impensable que pudieran ser admitidas para desempeñarlos. Ya hay algunas que ocupan, incluso, cargos directivos en empresas de renombre, puestos de gran responsabilidad en el Gobierno del país. Aunque, sin embargo, la desigualdad laboral sigue siendo la nota dominante. Una desigualdad que debe ir desapareciendo porque lo lógico es que a igual trabajo igual salario. Y, a parte de esto, hay que luchar para que sea una realidad la conciliación laboral y no se quede en meras palabras. 

            ¡¡¡ Feliz día de la Mujer Trabajadora!!!

Fuentes: www.ite.educación.es, www lavozdegalicia.es, www.sites.google.com, www.rtve.es/a la carta. 


miércoles, 22 de agosto de 2012

Décimo Junio Bruto, de Valentia a Gallaecia



Este fin de semana pasado (17, 18 y 19 de agosto de 2012) se celebró en la localidad ourensana de Xinzo de Limia, la llamada “Fiesta del Olvido”. El río Lethes, hoy Limia, tiene su leyenda. Los romanos, supersticiosos ellos, al llegar a este río, creyeron que se hallaban ante la presencia de lo que ellos denominaban “el río del olvido”, Lethes. Lo tomaron por tal ante la belleza del paisaje que se encontraron. Corría el año 135 a. de C. Los soldados, conocedores de la leyenda, se negaban a cruzarlo. Décimo Junio Bruto, que iba al frente de las tropas, tomó el estandarte y cruzó el río. Ya en la otra orilla empezó a enumerar a sus soldados, nombre tras nombra y consiguió que las tropas cruzasen el Lethes.

 Este río tiene también otra curiosidad, pues la aldea orensana de Busalque, actualmente bajo las aguas de un embalse, se encontraba separada de ayuntamiento de Lovios por él y toda la comunicación con el exterior debía hacerse por barca.

Vemos la existencia de similitudes con el barquero Caronte que trasladaba a los difuntos al Hades, la morada de los muertos.

Existía la costumbre al trasladar un cadáver al cementerio:  el cortejo fúnebre seguía al muerto hasta la orilla y se detenía para que el pariente más cercano o, en su defecto el que dirigía el mismo, colocara un trozo de pan cocido en el pecho del finado mientras decía la fórmula “para pasar el río Jordán”. Una vez realizado este rito el cortejo seguía su camino. 

En algunas zonas de Portugal encontramos una formula parecida pero la ofrenda ritual  es una moneda y su objetivo es "pasar la barca de Sntiago".

Pero creo que ya me estoy desviando un poco del tema. Esta entrada se refiere a la llamada “Fiesta del Olvido” y a  Décimo Junio Bruto, general y político romano, abuelo de Marco Junio Bruto. Nuestro protagonista de hoy tiene mucha relación, sobre todo, con Valencia y Galicia.

A Décimo Junio Bruto, tras ocupar el cargo de cónsul en el año 138 a. de C. se le asigna la provincia romana de la Hispania Ulterior, a donde se dirigió ese mismo año y allí eliminó lo que quedaba de la resistencia hispana al mando de Tántalo. Este cónsul licenció sus tropas de las campañas lusitanas. Como recompensa a la gallardía y coraje de sus hombres les concedió tierras en el levante hispano, exactamente en una isla fluvial cerca de la desembocadura del río Turia (Turius o Tyris), que estaba estratégicamente ubicada en el mejor vado natural del río por donde pasaba la Vía Heraclea, conocida después como Vía Augusta. La nueva aldea, que recibió el nombre de Valentia Edetanorum pronto obtuvo el rango de colonia.

Valentia era una ciudad relativamente grandes. Unos 1.500 habitantes vivían en ella, lo que ya es una cantidad más que respetable para la época. La disposición de Valentia era la habitual en las ciudades romanas. El urbanismo de la república era estricto: las ciudades se articulaban en torno a dos grandes vías, llamadas "decumanus maximus", que cruzaba la ciudad de este a oeste, y "cardo maximus", que la cruzaba de norte a sur. La urbe quedaba dispuesta en una cuadrícula casi perfecta. El modelo, que ha sido imitado actualmente en ciudades como Nueva York o todo el ensanche de la moderna Valencia, dividía la ciudad en "insulas", como manzanas. En el Museo histórico de La Almoina se reproducen algunas de ellas.

El centro de la Valencia que podía encontrarse cualquier ciudadano romano un día del siglo II a. C. estaba conformado, como no podía ser de otra manera, por el foro. EN la plaza principal de la ciudad, parte de la cual se expone en el citado museo y que estaría donde hoy está la plaza de la Virgen, había un templo, aunque no se sabe muy bien a qué dios estaba consagrado. Las monedas y demás utensilios de la época recuperados muestran un cuerno y unos rayos, por lo que el debate entre los historiadores se reduce a dos deidades: Júpiter, cuyo símbolo es precisamente el rayo, y Diana, una divinidad más salvaje que encaja con una concepción de Valentia más rural, más campestre. Hay que recordar que esa ciudad primitiva estaba construida sobre una zona agreste, por lo que tendría sentido que el templo estuviera consagrado a una diosa como Diana o, por qué no, a otras igualmente "primigenias", por decirlo de alguna manera, como Demeter o Venus.

Los romanos de Valentia daban al agua mucha importancia y, ejemplo de ello, son las termas. Estos complejos eran típicos en toda Roma, pero los que se muestran en el Museo de La Almoina son particulares porque son los únicos de esa época que quedan en toda España, además de los de Tarraco -Tarragona-. Las termas no son, en el siglo II a. C., el centro social que serán en la Roma imperial, pero sí cumplen la función de limpieza para las que fueron creadas. Además, incluso el acto de ir a las termas tenía algo de religioso, pues usarlas también purificaba el alma.

Cerca de las termas estaba el "horreum", el hórreo, un almacén de grano que en nada se parece a la edificación homónima del norte de España. Se componía de cuatro amplias naves donde se almacenaba el trigo y la cebada. Son los restos de la Valentia de Décimo Junio Bruto, lo que queda de esa ciudad primitiva.

La historia de la Valentia romana "termina" en el 75 a. C. Ese año, el cónsul en Hispania, Quinto Sertorio, no acepta la llegada al poder en Roma del partido contrario, los optimate, que traen a nuevos cónsules. La rebelión de Sertorio vive una de sus primeras batallas en Valentia. El general Pompeyo, llegado de Roma, pasa a cuchillo a toda la ciudad. Mueren cientos de personas. Pompeyo quema Valentia hasta los cimientos. La refundación llegaría setenta años después, cuando entre el 5 a. C. y el 5 d. C. se refunda la ciudad. Las excavaciones recientes dejaron al descubierto una decena de cadáveres que habrían sido ejecutados en la batalla del 75 a. C. Todos los cuerpos mostraban signos de haber sido torturados, con empalamientos y mutilaciones. Junto a los cadáveres se encontraron utensilios y armas de hierro que fueron presuntamente utilizados para los asesinatos ocurridos durante la citada batalla. Sería refundada en el año 5 a. de C..

Tras la fundación de Valentia por este militar romano, en Lusitania continuaban las acciones de grupos de bandidos, por lo que se enfrentó a ellos, asoló el territorio y ocupó numerosas ciudades. Es cuando tiene lugar lo que se dice en la leyenda sobre el río Lethes y la negación de los romanos a cruzarlo.

Resuelta esta superstición avanzaron hasta el Minius (Miño), el cual cruzaron y siguieron su marcha hasta que llegaron a la costa, donde los romanos vieron con asombro la puesta de sol en el océano. Una nueva leyenda surge: Cuentan que Décimo Junio Bruto, tras recorrer la costa como vencedor vio con superstición como el sol se ocultaba en el océano con una gran llamarada y horrorizado, le puso à la zona el nombre de Finis Terrae, fin del mundo.





Finisterre es un lugar mágico y antiguo, muy documentado por geógrafos grecorromanos, aunque ya hubo asentamientos anteriores, en la cumbre del monte de Cabo Finisterre hay un Ara Solis, un altar al sol cuyo origen es incierto.

Sometió numerosas tribus como los brácaros (bracari) que eran los más belicosos. También derrotó a los galaicos (gallaeci) que habían venido en la ayuda de sus vecinos, con un ejército de sesenta mil hombres, y fue esta victoria la que le valió el apodo de Gallaecus.

En medio de sus éxitos, fue llamado a la provincia de Hispania Citerior para apoyar a su pariente M. Emilio Lépido, y desde allí se dirigió a Roma, donde celebró un triunfo espléndido, en el año 136 a. C., por sus victorias sobre los lusitanos y gallaeci.

Bruto fue un mecenas del poeta Lucius Accius, y para sus tiempos estaba muy versado en literatura griega y romana. Tampoco fue deficiente en el talento oratorio.

Sabemos también por Cicerón, que era un buen augur. Cicerón menciona una Clodia en una carta a Ático, por lo que se puede suponer, con toda probabilidad, que era su esposa  y la madre del cónsul del año 77 a. C.


Pero no termina aquí la historia sobre este militar romano. Su historia, ya posterior a la fundación de Valentia, va a ser llevada a la gran pantalla y será de la mano de Luis Tosar, quien encarnará al cónsul en este superproducción. Llevará el título de “Galaicus”. La película tendrá amor, acción y épica, pues todo parece indicar que recreará grandes batallas entre los romanos y los celtas. La cinta ya ha sido bautizada como el "Braveheart" gallego, y para garantizar el rigor histórico de la producción, habrá un comité científico del que forman parte investigadores como José María Luzón, catedrático de Arqueología en la Universidad Complutense de Madrid, o Andrés Peña Graña, doctor en Arqueología e Historia Antigua por la Universidad de Santiago de Compostela.

Fuentes: www.levante-emv.com, www.viajarporgalicia.com, wikipedia. 


miércoles, 6 de junio de 2012

La Canción de Otoño y el Día D




Guerra y Literatura siempre estuvieron ligados a lo largo de la Historia. En este caso de una desgraciada costumbre de la que el ser humano no es capaz de quitarse de encima. Desde la antigüedad se plasmaron de distintas formas las hazañas bélicas de los héroes de la época. Sus gestas fueron recitadas por los trovadores de turno, se fueron transmitiendo de generación en generación.

La literatura y, por consiguiente, los escritores, fueron muchas veces partícipes de las arengas al pueblo para que tomasen conciencia y ayudasen a su país en la lucha contra el enemigo. En el otro bando ocurría lo mismo. 

Y en una de las fechas que más recuerdan las generaciones posteriores a ese día fue el llamado día D, una expresión utilizada en la jerga militar para referirse al día en que debe iniciarse un ataque o combate importante. El día D era el día señalado para iniciar una de las operaciones militares más impresionantes de las llevadas a cabo hasta esa fecha: el desembarco en las playas de Normandía denominado en clave Operación Neptuno como parte de la Operación Overlord, clave con la que se conocía a la Batalla de Normandía. El esfuerzo aliado se concentró en desembarcar en Europa un ejército que, después de liberar Francia, llegara hasta el mismo corazón del Tercer Reich. Los preparativos de la operación Overlord se iniciaron en Gran Bretaña.

A las 21:45 horas del 5 de junio de 1994, el servicio de escucha radiofónica del ejército alemán en la costa francesa informa a sus superiores haber captado un mensaje proveniente de la emisora de radio BBC de Londres, que podría prevenir a la resistencia francesa de una operación aliada. Esa escucha se refería a unos versos del poeta francés Verlaine que, traducidos, dicen « Los largos sollozos de los violines de otoño... mecen mi corazón con monótona languidez».

Creyeron que se trataba de una operación de alerta rutinaria, pues mensajes como estos cruzan todos los días el Canal de la Mancha. El texto es transferido al Abwehr para su decodificación y cotejo con otras informaciones existentes. Los agentes del Abwehr, el servicio de inteligencia y contraespionaje de la Wehrmacht, consiguen descifrar la clave oculta en los versos con una celeridad y acierto sorprendente.

La oficialidad germana estima que las pésimas condiciones atmosféricas en el Canal, advertidas en los partes del servicio meteorológico, desaconsejan cualquier operación anfibia o aeronaval en ese sector este día.

Por eso, aprovechando que los meteorólogos anunciaron una galerna en el canal, Rommel se tomó un permiso para entrevistarse con Higtler y celebrar el día 6 el cumpleaños de su mujer. Hitler pensaba que el desembarco sería por el estrecho de Calais. Rommel minó las playas, colocó obstáculos con alambradas de espino y defensas antiaéreas para que impidieran la aproximación de las lanchas a la playa. 

Un espía español, Juan Pujol —era en realidad espía doble: Garbo para los aliados y Arabel para los alemanes— despistó a estos sobre el lugar en que sería el desembarco señalanado a Calais en vez de Normandía como el sitio elegido.

Nadie presta más atención al Mensaje Verlain. A pesar de ello, en el Abwehr están convencidos de la veracidad de su información y su conclusión, y seguían decididos a investigar su procedencia, el único cabo suelto que parecía existir.

Lo cierto es que en estos momentos, los aliados ya han comenzado un ataque electrónico contra las estaciones alemanas como cobertura previa a la invasión.

Las estaciones de radar alemanas situadas en Cherburgo y El Havre se encuentran cegadas por interferencias y señales confusas. Sólo los radares de Fécamp y Calais parecen funcionar. Los germanos atribuyen este fenómeno al mal tiempo.

El general Eisenhower diseñó la misión basándose en las experiencias obtenidas por los Aliados en sus desembarcos en Marruecos, Argelia, Sicilia y Salerno. El plan aliado consistía en desembarcar en las playas, consolidar en ellas a lo largo de 80 km una formidable cabeza de playa, establecer puertos artificiales en tanto se tomaban Caen y Cherburgo, romper la resistencia alemana en el terreno normando (campiña ondulada muy poblada con manzanos y bosques de arbustos, terrenos cercados con muros de piedra apilada o densos matorrales, caminos en hondonadas flanqueados igualmente por setos de matorral), poco favorable para la actuación de blindados, penetrar en la llanura francesa, liberar París, los puertos de Bretaña y abrir finalmente el definitivo paso para penetrar en Alemania hasta encontrarse con las tropas rusas, finalizando la guerra con la rendición incondicional de Alemania nazi. Se contaba con una enorme flota para mantener el suministro de tropas y material, y una incontestable supremacía aérea, lo que impediría a los alemanes trasladar fácilmente tropas al frente, abastecerse y organizar contraataques.

Al mando de las tropas alemanas se encontraba el mariscal Erwin Rommel, quien, después de su suicidio forzado, fue sustituido por el general Günther von Kluge. Éste también se suicidó y fue reemplazado por el general Walter Model, que también se quitó la vida tras la derrota alemana en la Batalla del Ruhr (Alemania) ya en 1945, y que abrió definitivamente a los Aliados las puertas del corazón del Reich.

Los soldados estadounidenses, británicos y canadienses desembarcaron en las playas con nombres en clave: Omaha y Utah (estadounidenses), Sword y Gold (británicos) y Juno (canadienses). En este desembarco participaron poco más de 100.000 soldados del I Ejército estadounidense, 58.000 soldados del IV Ejército británico y 17.000 soldados del Ejército de Canadá. Al anochecer la cabeza de playa estaba tomada y durante las semanas siguientes desembarcaron miles de soldados aliados. La playa más difícil de ocupar fue la de Omaha, en donde murieron 6.000 estadounidenses y 15.000 fueron heridos. Sin embargo, aunque allí murió el 50% de los que llegaron en la primera oleada, los soldados pudieron atravesar la playa y con dinamita destruyeron las fortificaciones.

Originalmente la misión iba a comenzar el día 5 de junio pero debido a inclemencias meteorológicas se debió trasladar al siguiente día. En la madrugada del 6 de junio diez divisiones estadounidenses, británicas y canadienses pusieron pie entre el río Orne y el Vire. Aunque no se lograron todos los objetivos previstos y se conquistó muchísimo menos terreno que el esperado, se instalaron sólidas cabezas de playa donde a lo largo de los siguientes días desembarcarían 250.000 hombres y 50.000 vehículos. Se desarrolló desde el 6 de junio (Día D) hasta el 25 de agosto (Liberación de París). Después de 68 años, el desembarco de Normandía continúa siendo la mayor operación de invasión por mar en la historia, ya que casi tres millones de soldados cruzaron el canal de la Mancha desde Gran Bretaña a la región de Normandía en la Francia ocupada.

El desembarco de Normandía contó con diez divisiones y ha pasado a ser recordado como el mayor desembarco naval de la historia: la incursión se realizó primero por mar y aire, con unos 4.000 barcos y 11.000 aviones, y luego por tierra. La contienda fue tal que en sólo las primeras horas ya se había cobrado la vida de más de diez mil de los “aliados”.
Estas acciones permitieron luego la entrada de casi tres millones de soldados que se encontraban aguardando al otro lado del Canal de la Mancha. Con el paso de los días se fue reconquistando Francia, con la ayuda de la población civil que se iba agrupando en los grupos de la “Resistencia”.
 
Tras el conflicto, toneladas de documentos secretos incautados a los alemanes serán minuciosamente examinados. Los germanos son metódicos en lo referente a la archivística y almacenaron gran cantidad de informes.

Entre la documentación del Abwehr no se encuentra reseña a alguna red de espías que pudiera ser responsable del Mensaje Verlain. De existir tal documento, habría podido ser destruido por los alemanes antes del final de la guerra. Se sabe las destrucciones masivas de ficheros.

Para el rápido y exacto descifrado que hicieron los alemanes del mensaje tampoco se ha podido hallar una explicación satisfactoria. Quizás hubiese un traidor entre la resistencia francesa, o la Gestapo hubiese arrancando la clave en uno de sus interrogatorios a algún infeliz, pero los aliados no tienen constancia de que este grave fallo de seguridad se hubiese producido. De hecho, la Operación Fortitude había contaminado todo el servicio de contraespionaje alemán respecto a la Operación Overlord.
 
Los años de la posguerra pasaron, y se va haciendo extraño a medida que transcurre el tiempo y se dan a conocer secretos de la guerra, que en cambio de este curioso asunto no se consiga averiguar absolutamente nada, lo cual hace pensar que su autoría ya no se conocerá jamás.

El cine no sería ajeno a este acontecimiento que marcó el inicio de un  nuevo orden mundial:

El batallón del cielo de Alexandre Esway s una película francesa dirigida por Alexandre Esway, lanzado en 1947 , basado en el libro de Joseph Kessel , que se había quedado en el campamento de los paracaidistas de la Francia Libre.





El día más largo es una película estadounidense del año 1962 dirigida por Ken Annakin, Andrew Marton y Bernhard Wicki. Está basada en la novela del mismo nombre escrita por Cornelius Ryan, que trata sobre el Desembarco de Normandía.



Salvar al Soldado Ryan, es una película bélica épica estadounidense estrenada en 1998 y ambientada en la invasión de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. Dirigido por Steven Spielberg y escrito por Robert Rodat, el filme destaca por su recreación gráfica y muy realista de la guerra, especialmente en sus intensos 27 primeros minutos, que narran el desembarco y asalto aliado de la playa de Omaha el 6 de junio de 1944. La historia continúa con Tom Hanks como el capitán John H. Miller del ejército de los Estados Unidos y siete hombres (interpretados por Tom Sizemore, Edward Burns, Barry Pepper, Vin Diesel, Giovanni Ribisi, Adam Goldberg y Jeremy Davies) en busca de un paracaidista, el soldado James Francis Ryan (Matt Damon), que ha perdido a sus tres hermanos en combate.

Hermanos de sangre, estrenada por la HBO en 2001, es una serie de televisión de 10 capítulos, ambientada en la Segunda Guerra Mundial y coproducida por Steven Spielberg y Tom Hanks.


Ike, película estrenada en 2004 y que Tom Selleck protagonizó para la televisión. en la cual el actor interpreta a Eisenhower durante los 90 días previos al Día D.

  
Fuentes: www.manu-militari.es, www.campodemarte.com, www.canalhistoriales,wikipedia.

lunes, 7 de mayo de 2012

La Novena Sinfonía, Patrimonio de la Humanidad




Quiero empezar la semana con esta entrada musical. ¿Quién no la ha tarareado alguna vez?. Es la madre de todas las sinfonías, es la sinfonía del «sordo genial». La conocida popularmente como el «Himno de la Alegría». Una adaptación de la sinfonía, realizada por Herbert von Karajan es, desde 1972, el himno de la Unión Europea (UE) y el 12 de enero de 2003 ingresa en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

En 1817 la sociedad filarmónica de Londres encargó la composición de la sinfonía. Beethoven comenzó a componerla en 1818 y finalizó su composición a principios de 1824. Sin embargo, tanto la parte coral como las notas de la sinfonía disponen de fuentes para datarlas en un momento temprano en la carrera de Beethoven.
 El poema de Friedrich Schiller An die Freude (noviembre 1785), traducido como A la Alegría, y conocido como Oda a la alegría que Schiller publicó en 1786 en la primera versión y en 1808 en la versión definitiva, provocó en Beethoven la intención de musicalizarlo ya desde 1793 cuando tenía 22 años.

El 7 de mayo de 1824 se estrenaba quizás una de las piezas musicales más famosas que un compositor haya creado hasta nuestros días: La novena sinfonía, Op. 125 en re menor, de Ludwig van Beethoven ((Bonn, Sacro Imperio Romano Germánico, 16 de iembre de 1770, Viena, Imperio austríaco, 26 de marzo de 1827) en el Kärntnertortheater de Viena, junto con la obertura de Die Weihe des Hauses y las tres primeras partes de la Missa Solemnis.

Beethoven estaba ansioso por estrenar su trabajo en Berlín tan pronto como fuera posible luego de terminarlo, dado que pensó que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos como Rossini. Cuando sus amigos y financistas oyeron eso, le motivaron a estrenar la sinfonía en la misma Viena.

Esta fue la primera aparición en escena de Beethoven después de doce años; la sala estuvo llena. Nadie quiso perderse el estreno de la sinfonía y de la que se presumía sería la última aparición pública del genio alemán, y efectivamente así fue: en los tres años siguientes, se recluyó en casa aquejado de diversas enfermedades que lo postraron hasta su muerte.

Las partes de soprano y alto fueron interpretadas por las jóvenes y famosas: Henriette Sontag y Caroline Unger. Aunque la interpretación fue oficialmente dirigida por Michael Umlauf, maestro de capilla, él y Beethoven compartieron el escenario. El público terminó encantado, ovacionando a los músicos. Un testigo escribió después cómo Beethoven, que padecía ya bajo su inminente sordera, notó sólo pasado cierto tiempo los aplausos del público.

Después de la muerte del compositor en 1827, la partitura original pasó a manos de su biógrafo Anton Schindler, y en 1846, primero sólo en partes, pasó a posesión de la Biblioteca Real de Berlín. Fue en 1901, cuando la casa editorial Artaria entregó el resto de la partitura a la Biblioteca, cuando el original volvió a estar completo.

La partitura original escrita entre 1822 y 1824 se encuentra casi completa en la biblioteca situada en la alameda Unter den Linden. Sólo dos páginas del segundo tiempo se encuentran en la casa en la que nació el compositor , en la ciudad de Bonn y tres folios del final en la Biblioteca Nacional de París. El manuscrito original está repleto de tachaduras y enmiendas y por lo tanto resulta difícil de leer, por lo que especialistas lo han copiado en limpio.

Para protegerla de las turbulencias de la guerra la Biblioteca Nacional de Prusia dividió la partitura en tres partes y la ocultó en 1941 en diversos puntos de la ciudad de Berlín, para reducir el riesgo en caso de pérdida. Fue hasta 1967, después de enconadas disputas que las partes vuelven a quedar en manos de la Fundación de Patrimonio Prusiano, en Berlín Occidental. El mismo año el gobierno polaco entregó a la desaparecida RDA la parte faltante. La Novena volvía a estar unida en una ciudad, pero fue hasta 1989, después de la caída del Muro de Berlín cuando volvió a quedar unida en una sola nación.

Fuentes: wikipedia, www.dw. de, You Tube.