jueves, 6 de febrero de 2020

Libros leídos y reseñados en...enero/2020.










Este es el primer balance de libros leídos y reseñados en enero de 2020: han sido un total de 5 libros leídos y 5 los reseñados. Dos de ellos forman parte del mes temático dedicado a la novela negra

- Los leídos





- Los reseñados: 

. Cuentos de Navidad para todo el año, de Luis del Val y Tíndaro del Val. 

No digas nada, de Jon Arretxe. 

Fuego amigo, de Begoña Elorrieta.


Los Horcher, de Mª Ángeles López de Celis.


- Avances retos literarios en los que participo: 

- IV Edición Reto Nos gustan los clásicos: 1/8 (13%) (+1).

- Reto 25 españoles (2020): 4/25  (16%) (+4).

- Reto Genérico (2020): 5/40  (13%)  (+5).

- Reto Autores de la A a la Z (2020): 5/24 (21%)  (+5).

- Reto Todos los clásicos grandes y pequeños: 1/5  (20%)  (+1).

- Reto Leemos España provincia a provincia: 2 provincias.



martes, 4 de febrero de 2020

Lista provisional participantes IV Edición Reto Nos gustan los clásicos.
















A continuación doy a conocer la lista provisional de participantes en la IV Edición del reto literario Nos gustan los clásicos. Quienes estén interesados en inscribirse, tienen de plazo hasta el 29 de este mes de febrero; no obstante, si pasada esta fecha hay alguien interesado en participar en esta nueva edición, y siempre y cuando entienda que completará el número de libros que se piden para completarlo, será bienvenido

Las bases para participar en esta nueva edición del reto literario Nos gustan los clásicos se pueden leer en este enlace. Recuerdo que, como fecha tope, doy como válidos aquellos libros que hayan sido publicados por primera vez en 1980 o antes. El número de libros que se exige para dar por completado el reto se los marca el participante, con la novedad de que tiene que cumplir el número de libros que se marque desde un principio para darlo por válido.

Nombre Blog Nº Libros
Carmen CG Libros en mi biblioteca
La Pelipequirroja del G. T. El gato trotero
Margari Mis lecturas y más cositas
Mar Leyendo con mar
Shorby Loca por incordiar
Inquilinas Netherfield Inquilinas de Netherfield
Juan Carlos El blog de Juan Carlos
Laky Libros que hay que leer
Ángela León Polvo de libros
Marta Navarro Cuentos Vagabundos
Ful Navalón 1000 y un libros y reseñas
Francisco Un Lector Indiscreto


Senyoreta Buncle

La senyoreta Buncle



Rosa Berros Canuria

Cuéntame una historia. 



María del Mar Gázquez

El síndrome de Tsundoku


























lunes, 3 de febrero de 2020

Mes del amor (febero).



















Laky, la administradora del blog Libros que hay que leer, nos invita a participar en el segundo mes temático de este año. Febero, mes del amor

Como ya es habitual en estos meses temáticos, toma este género en su sentido más amplio. Y, como siempre, el reto consiste en leer y reseñar uno o más libros encuadrados en el género desde el 1 hasta el 29 de febrero. Quienes quieran leer las bases para participar en este mes temático, pueden hacerlo en este enlace

viernes, 31 de enero de 2020

Los Horcher, de Mª Ángeles López de Celis.




















Datos técnicos:

Título: Los Horcher.
Autora: Mª Ángeles López de Celis.
Editorial: La esfera de los libros.
1ª edición: octubre/2019.
Encuadernación: cartoné  con sobrecubierta.
ISBN: 978-84-9164-398-2.
Idioma: español.
Nº páginas: 352.


Sinopsis:


En 1943, huyendo del conflicto, Otto, el hijo de Gustav, se traslada con su familia a una España en plena posguerra e inaugura de nuevo su restaurante en el Madrid del estraperlo y las cartillas de racionamiento, bajo la protección de la ficticia neutralidad de Franco. Son los años en los que agentes secretos, espías y contraespías invaden la ciudad, convirtiendo sus establecimientos más emblemáticos en centros de poder y decisión.
Al cumplirse el 75 aniversario de la inauguración de Horcher Madrid, Gustav Otto Richard, tercer Horcher, y su hija Elisabeth, cuarta generación al frente del negocio familiar, novelan la apasionante historia de una saga referente de la excelencia gastronómica internacional, en un testimonio vivo de la grandeza de su leyenda

Opinión Personal:


Hoy comparto mis impresiones sobre una novela que degusté con fruición -creo que esta es la expresión culinaria que más se ajusta para definir la sensación que me causó su lectura-, porque en ella me encontré con ingredientes muy apetecibles: Los Horcher,  de Mª Ángeles López de Celis. Cuando vi la portada de Los Horcher entre las novedades editoriales del último trimestre de 2019, me dije que tenía una oportunidad inmejorable para repasar la historia del pasado siglo XX desde una perspectiva diferente. Y es que el lector se encontrará con las vicisitudes de una saga familiar dedicada en cuerpo y alma a la restauración de la alta cocina, como lo podrá comprobar a lo largo de los cuarenta capítulos más el epílogo  que la conforman, y con el aliciente de que también podrá contemplar en sus páginas centrales láminas que muestran la evolución del restaurante de la familia, desde la sede inicial que inauguraron en Berlín en 1904, hasta que en 1943 la decidieron ubicar en el número 6 de la calle Alfonso XII de Madrid, tras el cariz que estaban tomando los acontecimientos que se sucedían en Berlín en plena Segunda Guerra Mundial, y que también afectarían directamente al negocio familiar. Al final de la novela también figuran algunas recetas de Horcher.
(Restaurante Horcher-Berlín)
Los Horcher es una novela en donde también están presentes los secretos familiares. Y es que Mª. Ángeles López de Celis construye una trama en la que en los primeros capítulos el lector será testigo de cómo Elisabeth Horcher -la cuarta generación del emblemático restaurante-, siente la necesidad de dar a conocer la historia de su familia, después de presenciar  «en el cementerio de Sthansdorf, en el municipio de Südwestkirchhof, a las afueras de Berlín»(pág. 9), un encuentro en el que una desconocida observaba a cierta distancia la escena familiar en la que cumplían con el ritual establecido  para dar definitiva sepultura a las cenizas de sus abuelos y de sus padres, que finalmente descansarían en Alemania. Esa desconocida lograría mantener un encuentro con Gustav Holcher, en el que le entregaba  una caja de mediano tamaño que contenía unos diarios escritos por Esther Zuckerman en los que, para sorpresa del restaurador, se mencionaba a su familia. Aunque Elisabeth Horcher no lo tendría fácil para hacer realidad ese proyecto literario que fue pergeñando tras leer esos diarios, porque tuvo que convencer sobre todo a su padre para llevarlo a cabo, por la reticencia que mostró en un principio.

El restaurante Horcher, primero en Berlín y posteriormente en Madrid, sería testigo directo de los principales acontecimientos históricos que cambiarían el orden mundial establecido hasta entonces, sobre todo tras el estallido de la Primera Guerra Mundial y tras poco más de veinte años de incierta paz, los alemanes verían cómo su aclamado y mesiánico líder embarcaba a su país en un nuevo conflicto bélico, la Segunda Guerra Mundial, sin olvidarse tampoco de los episodios que se vivirían también en suelo germano en la llamada Guerra Fría y los posteriores episodios que se sucederían hasta la reunificación del país germano. 

El bisabuelo Gustav Horcher «había acariciado la idea de abrir un restaurante desde que tenía memoria y conciencia de ella» (pág. 22), contando para ello con su esposa Helene Horcher, que formaba con su marido un equipo compacto, y enseguida vería cómo el éxito del establecimiento era una realidad, y su fama fue agrandándose hasta convertirse en uno de los emblemas de la capital berlinesa. Aunque también verían cómo la Gran Guerra les afectaría de pleno, porque el restaurador recibió la carta de alistamiento, al igual que su hijo Otto, y tuvo que ser su esposa quien se pusiera al frente del restaurante, con la misma solvencia que Gustav, pero muy pendiente de lo que sucedía en el frente, ante la incertidumbre que le embargaba su ausencia.
(Interior restaurante Horcher-Madrid)
Con el paso de los años, Otto  Horcher se haría con las riendas del restaurante. El sucesor de Gustav Horcher tenía la mosca detrás de la oreja ante la serie de episodios que tenían lugar en Berlín, protagonizados sobre todo por el partido nazi. Presentía que la paz pendía de un hilo, y como «Adolf Hitler asumió el control absoluto del proceso político» (pág. 61), era consciente que un nuevo conflicto bélico a nivel mundial no tardaría en estallar. Al hijo del fundador del emblemático restaurante le preocupaba sobre todo lo que le podía suceder a algunos de sus empleados, principalmente los de origen judío, por lo que no dudó en dejarle las cosas claras a los jerifaltes nazis que frecuentaban su establecimiento, entre los que estaba el mismísimo Göring. Pese a que sonaban tambores de guerra, y al ver que el negocio iba sobre ruedas, Otto Horcher decidió expandir el negocio con franquicias, aunque no siempre lo hacía en beneficio propio. Tal y como actuaba este restaurador, me decía que era un Schindler más, pese a que finalmente tuvo que tomar la decisión de abandonar su país para instalarse en Madrid, como ya comenté en el primer párrafo de esta reseña.

Si bien más de la mitad de la novela transcurre en Madrid, Ángeles López de Celis ofrece al lector unos escenarios dinámicos. Junto a las localizaciones ya mencionadas en esta reseña, el lector acompañará a Gustav Richard  Horher  en su periplo formativo, pues había tomado la firme decisión de seguir la senda marcada por su padre. Aunque el narrador omnisciente tampoco se olvidará de Berlín y todo lo que sucede en la capital alemana, porque relatará episodios cruciales para el devenir de una Alemania que empezaba a resurgir de las cenizas causadas por la guerra, algunos de los cuales cogerían por sorpresa a sus habitantes ante el nuevo mapa que se establecía ante ellos, sin apenas darse cuenta, y presenciados por quienes habían mantenido una estrecha relación con los Horcher. Esta variedad de localizaciones me ayudó a que la lectura se me hiciera más fluida, lo que es de agradecer en una novela de corte histórico, pero que la escritora madrileña supo como estructurarla para que el lector se encontrara con una historia amena, y en la que no faltaran episodios que atrajeran su atención, con algunos giros que incrementan el interés por todo lo que sucederá en la capital de España, en una época en la que, pese a la declarada neutralidad del país, había determinados puntos neurálgicos en los que se encontraban frente a frente espías de los dos bandos beligerantes, siendo el restaurante Horcher uno de ellos. En este sentido, el lector se encontrará también con algunos personajes que llevan una doble vida, algunos de los cuales aprovechaban su profesión para realizar labores de espionaje en esos centros neurálgicos sin levantar sospechas. Sin duda alguna, la escritora madrileña realizó una ardua labor de documentación para causar el efecto deseado en el lector a lo largo de los cuarenta capítulos  más el epílogo que conforman la novela. Esto que acabo de comentar queda reflejado tanto en la ambientación espacio temporal, como en los episodios en los que están muy presentes las labores de espionaje y contraespionaje, al igual que la llevada a cabo por los llamados cazanazis, porque sabían que en Madrid y otros rincones de España campaban a sus anchas antiguos dirigentes del Tercer Reich, ya que se sentían protegidos por el Gobierno de Franco, e incluso había quienes les prestaban la colaboración necesaria para que pudieran escapar del país, como lo podrá comprobar el lector en varios episodios de esta novela. Seguro que como nido de espías sonará más el Embassy, sito en el Paseo de la Castellana, aunque en este salón de té también se realizaban otras labores que corrían a cargo de su fundadora, la irlandesa Margarita Kearney Taylor.
(Maxim´s-París)
Los Horcher es una novela coral, en la que el lector se encuentra con un elenco de personajes bien construidos. En la portada se resalta que contiene una trama en la que la ficción y la realidad, historia y gastronomía se mezclan en un recorrido por la Europa del siglo XX a través de una saga familiar a la que el lector conocerá a lo largo de los capítulos, no solo por los rasgos que describe el narrador omnisciente, sino también a través de las láminas a las que me refiero en el primer párrafo de esta reseña. Las mujeres de esta saga familiar trabajaron con ellos codo con codo y tuvieron incluso que ponerse al frente del negocio familiar cuando las circunstancias lo hicieron necesario. El lector conocerá el coraje y la valentía que mostraron tanto Helene como Elizabeth, quienes apoyaron a sus esposos en las decisiones que tomaban para que el restaurante resintiera lo menos posible los efectos de los períodos convulsos que les tocó vivir, e incluso les pidieron su opinión al respecto antes de que la decisión fuera firme. Junto a los miembros de la saga de los Horcher, el lector se encontrará con otros personajes secundarios, unos históricos y otros ficticios, todos ellos bien perfilados por la autora, sobre todo estos últimos, por lo que parecían cobrar vida propia. En este sentido, incluso busqué información sobre alguno de ellos, porque tal y como interactuaban con los históricos, me hacían dudar de su origen ficticio. Y de nuevo incido en el trabajo de documentación realizado por Ángeles López de Celis, pues logra ponerlos a la altura de los personajes históricos que desfilan por las páginas de esta novela, con el añadido de que le dan mucho juego a la trama. Junto a los miembros de las cuatro generaciones de los Horcher, el lector se encontrará con personajes históricos conocidos, sobre todo nazis, aunque también con algún que otro no tan conocido, y que son buscados por quienes quieren entregarlos a la justicia para que rindan ante ella cuentas de la barbarie que cometieron contra millones de inocentes. En este sentido, prefiero que sea el lector quien descubra estos nazis no tan conocidos que menciono y que campaban a sus anchas por una España en blanco y negro, al igual que los personajes ficticios a los que me refiero.

Los Horcher es una novela le resultará muy amena a quienes disfrutan con la lectura de las sagas familiares, con el añadido de que se encuentra con el mundo de la alta cocina como eje sobre el que gira la trama. En mi modesta opinión, la tercera esposa de Gustav Horcher define muy bien el estilo narrativo de esta novela en uno de los diálogos que mantiene con su familia el estilo narrativo que se encuentra el lector a lo largo de los capítulos que la conforman: «A la gente le gusta la Historia con mayúsculas, pero si, además, se relata a través de unos personajes con encanto, de una manera emotiva y amena, con realismo y fuerza narrativa, creo que el conjunto puede resultar enormemente atractivo». A esto añado una narración cercana al lector, lo que le hace se implique de pleno en la historia que relata de esta saga familiar, en los acontecimientos históricos que les tocó vivir, sin olvidarse de la evolución de una España empobrecida tras el sinsentido que supuso la Guerra Civil Española, y una difícil y dura postguerra en la que la gran mayoría de los españoles vivían ajenos a ese ambiente de glamour y lujo, porque solo podían acudir a la cartilla de racionamiento y, quienes tenían posibles, al estraperlo. Sin duda alguna, es una buena lectura para conocer la historia de la Europa del siglo XX, acompañados por las voces de las comandas, las órdenes de los chefs y de los restauradores, así como los ruidos de fondo que se sienten desde los fogones del restaurante, que muestra ante comensales el aliciente de un ritual muy poco utilizado en nuestro país en estos establecimientos. Ahora es Elisabeth Horcher, la primera mujer que regenta el negocio familiar, «que está entrando en otra dimensión, la del siglo XXI quien aúna tradición y vanguardia, afrontando nuevos retos para recuperar el esplendor del mejor Horcher»(pág. 294).



Biografía:


Gustav (1940) y Elisabeth Horcher (1980), padre e hija, tercera y cuarta generación, y propietario y gerente respectivamente del restaurante Horcher Madrid.

Mª Ángeles López de Celis, escritora madrileña, licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma y funcionaria de carrera, ha formado parte, durante treinta y dos años, de la Secretaría de los cinco presidentes del Gobierno de la democracia. Está en posesión de la Cruz de la Orden del Mérito Civil (2006).

En 2010 comenzó su andadura literaria con Los presidentes en zapatillas. Después vendrían El síndrome de Alí-Babá y Las damas de La Moncloa, así como las novelas Las crónicas de Armikelo y La diputada.








Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía de Gustav y Elisabeth Horcher, y de Mª Ángeles López de
Celis, tomados de la web de la editorial.  Imagen restaurante Horcher Berlín, tomada de web Horcher.
Imagen interior restaurante Horcher Madrid, tomada de web diario El Español.  Imagen Maxim´s París, 
tomada de web Zeleb.es. Fotografía de Ángeles López de Celis, tomada de la web Radio Navalmoralcope.


martes, 28 de enero de 2020

Un cadáver en la mansión Sainsbury, de A. Fielding.






















Datos técnicos:


Título: Un cadáver en la mansión Sainsbury.
Título original: Muerder at The Nook.
Autor/a: A. Fielding.
Traducción: Rosa Sahuquillo Moreno y Susanna González.
Prólogo: Juan Mari Barasoda. 
Editorial: dÉpoca (Noir).
1ª edición: noviembre/2019.
Fecha publicación inicial: 1929.
ISBN: 978-84-121291-0-6.
Encuadernación: rústica cosida con solapas.
Idioma: español.
Nº pág.: 264.


Sinopsis:



Los señores Markham alquilan la mansión Sainsbury —también conocida como The Nook— como regalo de bodas para su bella hija Carin, que acaba de contraer matrimonio con Douglas Layng. La casa parece el lugar perfecto para que los jóvenes comiencen su vida en pareja hasta que puedan trasladarse a la nueva residencia que se están construyendo. No obstante, aquel lugar tan idílico deja de serlo durante la mudanza de los nuevos esposos, tras descubrir Douglas el cadáver de una joven bajo el suelo entarimado de la cocina.
Dicho cadáver, cuyo rostro está desfigurado por los meses que ha pasado oculto en la vivienda,es identificado por la señora Markham y su hija como el de Ann Gissburn, la joven de peculiar carácter que convivió varios años con ellas tras la muerte de su padre, y que supuestamente se encontraba de vacaciones en el extranjero.



Opinión Personal:



Ya tocaba acercarse al atractivo catálogo que tiene la editorial asturiana dÉpoca, sobre todo en su sección noir, con unos títulos muy apetecibles, entre los que se encuentran algunos que han rescatado del olvido para regocijo de los lectores. Y lo de regocijo no lo digo con ánimo de peloteo, ni mucho menos, sino que creo que comparto la opinión de la mayoría de quienes leyeron algunas de sus novedades editoriales. Para ello, el título elegido es Un cadáver en la mansión Sainsbury

Un cadáver en la mansión Sainsbury es una novela de corte policíaco clásico y
adictiva. En mi modesta opinión, ese interés por todo lo que sucede a lo largo del desarrollo de la trama va de menos a más, porque la investigación del inspector jefe Pointer da un vuelco sorprendente en un momento dado de sus pesquisas. Este giro trascendental que acabo de mencionar redobla el interés del lector por todo lo que sucede desde que se presiente que el móvil que causó el crimen cometido en la mansión Sainsbury puede ser muy diferente al que se pensaba en un principio. A ese vuelco que acabo de mencionar hay que añadir que el lector tiene ante sí una trama en la que cualquiera de los personajes investigados puede ser el culpable, con el añadido de que las escenas tienen lugar prácticamente todas ellas en habitaciones cerradas. Aunque algunos de los personajes que intervienen se mueven por espacios abiertos, de los que el narrador omnisciente apenas ofrece datos para que el lector no desvíe la atención de lo que sucede en la investigación policial, con el añadido de que son habitaciones cerradas ubicadas en mansiones lujosas descritas con detalle, por lo que el lector tiene una imagen muy clara de esos espacios descritos.

Uno de los grandes atractivos que se le presentan al lector en esta novela que hoy reseño es Pointer, el inspector jefe de Scotald Yard a cargo del caso. Pointer es un verdadero sabueso, que no deja puntada sin hilo, y que no duda incluso en sacar de sus casillas a quien haga falta, con tal de averiguar la posible implicación de los personajes investigados en el crimen cometido. Pero es que además tiene el interés añadido de que prácticamente no le hace falta dar un guantazo para resolver la investigación que le encargan sus superiores. El inspector jefe actúa como un verdadero gentleman, como un policía de guante blanco que no le hace falta levantar la voz ni dar un puñetazo sobre la mesa para que los subordinados le obedezcan, o los investigados respondan a las preguntas que les hace, pese a que a él sí le respondan a voz en grito. Pero también el lector se llevará alguna que otra sorpresa con su forma de actuar, aunque en esta ocasión prefiero que sea él quien descubra esa faceta que tanto me sorprendió.

A. Fielding construye una novela policíaca escrita a ritmo de thriller, porque estamos ante una trama en la que hay escenas que atraen nuestra atención en cada capítulo, por lo que prácticamente el lector no tendrá tregua a medida que estos se suceden, y las escenas se suceden de una forma muy fluida, incluso vertiginosa en el tramo final. En este sentido, me decía que el autor o autora había dosificado a conciencia las pistas que se había propuesto señalar, tanto para que los lectores adivinaran quién o quiénes eran los candidatos elegidos como posibles culpables, como para que el inspector los descubriese, no sin antes encontrarse con varias pistas falsas, con las que dar al traste con su deducciones iniciales. En este sentido, me gustó que fueran a la par la investigación del inspector jefe Pointer y la percepción del lector sobre todo lo que sucede en torno a la misma, porque esa es la perspectiva que ofrece el narrador omnisciente en su relato, al contar todo lo que sucede en cada capítulo desde el punto de vista del protagonista. Otro tanto puedo decir del punto de partida del argumento, y es que el autor o autora parte de un episodio cotidiano, al que le añade el cadáver de una joven bajo el suelo entarimado de la cocina de la mansión Sainsbury, que los señores Markham habían alquilado durante seis meses, para que se instalase en ella su bella hija Carin, que acaba de contraer matrimonio con Douglas Layng. A esto añado que el cadáver encontrado da mucho juego a la novela porque los personajes que guardan alguna relación con él ofrecen detalles que conocen sobre este personaje pasivo, lo que ayuda al lector a formarse una idea sobre su personalidad, y al inspector jefe a sacar sus conclusiones sobre cada uno de ellos, ya sean miembros de la familia de los Markham o guarden relación con la dueña de la mansión Sainsbury.

Quienes disfruten con las novelas clásicas de corte policíaco tienen en Un cadáver en la mansión Sainsbury una novela escrita con un estilo narrativo pulcro y directo en el que el autor o autora va directamente al grano, con la única particularidad de las reflexiones que hace el inspector a través de la voz universal. Su lectura muy entretenida, con el añadido de que se encontrarán con unos personajes que pertenecen casi todos ellos a alta sociedad londinense, porque está claro que el lado más oscuro del ser humano forma parte de cualquier escalafón de la sociedad. Son personajes perfilados con unos rasgos claros y precisos, con el añadido de que el lector tendrá la ayuda de las magníficas láminas que se intercalan en las páginas de la novela, para así familiarizarse con todos ellos. De los personajes principales el lector tiene la suficiente información para conocer a cada uno de ellos en el listado que aparece, al estilo de las novelas de Ágatha Christie. A Fielding escribe una novela a ritmo de thriller, por lo que estoy seguro que las 264 páginas que la conforman le durarán al lector una sentada, porque a ello hay que añadir también el ritmo que va tomando la investigación, sobre todo a medida que está próximo el desenlace. A lo que acabo de comentar hay que añadir el siempre interesante prólogo de Juan Mari Barasoda en el que, a parte de elucubrar sobre la posible personalidad de quién se esconde tras el pseudónimo de A. Fielding, analiza la llamada Golden Age y algunos aspectos de esta novela.


Biografía:


A. Fielding. Pseudónimo de un escritor/a inglés de la «Golden Age» de la novela de detectives —de quien se desconoce su identidad real—, que obtuvo un enorme éxito con sus novelas policíacas y de misterio. Dedicó una colección al inspector jefe Pointer, de Scotland Yard, que sin duda debe ser mencionado al hablar de la novela procedural de la edad dorada de la novela policíaca. La precisión de su trabajo como detective de policía, su absoluta claridad en las investigaciones y el análisis de las pistas sin trampas ni engaños o coartadas imposibles para el lector, lo convierten en el ejemplo de novelas escritas con seriedad y rigor que serán, sin duda alguna, del gusto del aficionado a la novela policíaca.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y láminas que acompañan al cuerpo de la reseña, tomadas de la web de la editorial dÉpoca. 



viernes, 24 de enero de 2020

Reto Leemos España provincia a provincia.

















Después de mantener una intensa reunión conmigo mismo, y pese a que en su día había comentado que no participaría en el nuevo reto literario promovido por Laky, la administradora del blog Libros que hay que leer, finalmente decidí unirme al reto. Quienes se pasan por este blog saben que leo mucha literatura nacional, por lo que me dije que este reto era una forma de conocer, por curiosidad, las provincias a las que realizaba un viaje literario a lo largo de este año

Este nuevo reto consiste en apuntar los libros que hemos leído, cuyo argumento transcurre en España. Pero  a diferencia de otros retos literarios, este no tiene como objetivo rellanar todas las casillas que conforman el mapa de España, sino que consiste en ver a final de año cuántas hemos visitado en nuestras lecturas.

Quienes sientan curiosidad por conocer las bases del mismo, o tenga interés en participar, puede pasarse por este enlace para informarse. 


Mis lecturas: 


A Coruña: Como el viento de otoño, de Teresa Cameselle.
Álava:
Albacete:
Alicante:
Almeria:  El paseo de los Canadiensesde Amelia Noguera. 
Asturias: La extraña curación de Marta, de Mercedes de Miguel y PL Salvador.
Ávila:
Badajoz:
Barcelona:  Carvalho: Problemas de identidad, de Carlos Zanón.
Burgos: El despertar de las lechuzas, de Alberto Atienza. 
Cáceres:
Cádiz:
Cantabria: El camino, de Miguel Delibes. 
Castellón:
Ceuta:
Ciudad Real:
Córdoba:
Cuenca:
Girona:
Granada: Tres muertos, de Manuel Machuca.
Guadalajara: Del sol llegaron sombras, de Sara Mañero Rodicio.
Guipúzcoa:   La última carta de Nagore, de Nil Kandel. 
Huelva:
Huesca:  El hijo del doctor, de Ildefonso García-Serena.
Islas Baleares: El crimen de Fiona Clark, de Francisco Marín González. 
Jaén:
La Rioja:
Las Palmas:
León: 
Lleida:
Lugo:
Madrid: Romanticismo, de Manuel Longares.
Málaga: Todo queda en casa, de Santi Fernández Patón.
Melilla:
Murcia:
Navarra: A la luz del vino, de Carlos Ollo Razquin.
Ourense:
Palencia:
Pontevedra: La suerte de los idiotas, de Roberto Martínez Guzmán
Salamanca:
Santa Cruz de Tenerife:
Segovia:
Sevilla: La habitación 104de Fernando de Cea
Soria: La colina del inglés, de Fernando Sánchez-Ballesteros Gil.
Tarragona:
Teruel:
Toledo:
Valencia: La prodigiosa fuga de Cesia, de PL Salvador. 
Valladolid:
Vizcaya:  Fuego amigo, de Begoña Elorrieta
Zamora:
Zaragoza: