viernes, 9 de mayo de 2025

Reseña Mañas de lagarto, de Jon Arretxe.


 




                     


                              


Datos técnicos:






Título: Mañas de lagarto.

Autor: Jon Arretxe.

Editorial: Erein.

1ª edición: Abril/2024.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-950-5.

Idioma: Español.

Nº pág.: 216.






Sinopsis:






La presión a la que se ve sometido Touré en su Pequeña África le obligará a huir de Bilbao, y el azar lo llevará hasta Las Palmas de Gran Canaria, con un único objetivo: sobrevivir.

Las mezquinas condiciones en las que viven los sin papeles como Touré les fuerzan a aceptar cualquier propuesta laboral, y en este caso aparecerá el negocio de las apuestas deportivas ilegales como el camino para conseguir dinero fácil. Tras una larga lista de oficios rocambolescos, nuestro burkinés se verá ahora inmerso en la práctica de la lucha canaria, persuadido por un excampeón de la modalidad, el Lagarto de Escaleritas. Pero, a resultas de esta decisión, el infeliz Touré se verá envuelto en una nueva peripecia, en la que llegará a poner en juego incluso su propia vida.

Arretxe vuelve a presentarnos una obra con una fuerte carga social, en la que denuncia con rigor los excesos de los poderosos y la situación de los excluidos. No obstante, en Mañas de Lagarto el lector encontrará grandes dosis de ese humor tan propio del escritor basauritarra, negro y surrealista. Las escenas por donde se mueve nuestro detective están perfectamente ambientadas, y ubicadas en rincones más allá de donde se mueve el turismo convencional.







Opinión personal:





Mahamoud Touré, ejerce ya como un detective muy peculiar, y no como el detective-vidente de las primeras novelas de esta serie. Es, quizá, el sabueso literario más atípico con el que me he topado en la narrativa patria, y el que sin duda alguna más me entretiene. Este carismático personaje le está dando muchas alegrías -ahora también televisivas- a su creador, el polifacético escritor basauritarra, aunque afincado en tierras navarras, Jon Arretxe. Mañas de lagarto es la décima entrega de la serie que protagoniza y la octava que leo y reseño en este blog. Pese a que es una saga que creo que va para largo, cada título que la conforma es autoconclusivo, por lo que se puede leer con independencia del anterior, ya que ofrece detalles trascendentales de lo que sucedió en esa entrega.

En Mañas de lagarto,
(Alfombra Fiesta del Carmen-La Isleta-Las Palmas Gran Can.)
Jon Arretxe lo lleva fuera de su hábitat natural
desde que llegó 
como inmigrante ilegal a España. La Pequeña África, como se conoce al barrio San Francisco en Bilbao, es el que le sirve para pasar desapercibido entre los cientos de inmigrantes que en él malviven. Tiene que vigilar con el rabillo del ojo que la policía lo atisbe, trinque y deporte, consciente de que con más frecuencia participa en situaciones muy conflictivas, en donde últimamente los muertos por violencia están también presentes. El nuevo destino del inmigrante burkinés es la capital de la isla de Gran Canarias, Las Palmas, en la que  homenajea al escritor canario Alexis Ravelo, y a su detective Eladio Monroy. No leí nada de uno de los máximos exponentes de la novela negra española, pero por la biografía de este personaje y dadas las circunstancias que rodean a todo lo que sucede a lo largo de los 9 capítulos en los que se estructura esta novela, está claro que el autor respetó la esencia de este sabueso literario.

En Las Palmas, y más en concreto en el barrio de La Isleta, está alejado de su cuadrilla de la Peqeña África, y se encuentra un tanto perdido en las primeras situaciones chungas que vive. El estómago del burkinés protesta, porque hace tiempo que no recibe alimento alguno para calmarlo: un problema más que se ve obligado a resolver porque, pese a que en algunas ocasiones se homenajea con festines gastronómicos, lo habitual es que se las vea y desee para alimentarse. En estas circunstancias, y ante la necesidad imperiosa que tiene, se asusta al encontrarse con alguien que las pasa igual de canutas que él, le da un buen susto, porque en un principio cree que está ante el propietario del huerto urbano. De esta guisa conoce a Ayoze, otro inmigrante que tiene que buscarse la vida como puede; ahora se dedica a la lucha canaria, en la que es conocido como el Lagarto de Escaleritas. ¡Vaya dúo que forma con Touré y los saraos en que le mete! ¡Quién le iba a decir que se convertiría en el León de Dakar! No tiene desperdicio verlos haciendo agarradas en el terrero. Pero lo que parece que va a ser una estancia más o menos placentera, se convierte en un cúmulo de adversidades que no le dan lugar a tregua. Para colmo de males, tiene que ideárselas él solito para salir de las dificultades en las que se mete. Dificultades en las que echa mucho en falta a sus colegas de ese barrio bilbaíno del que tuvo que salir por piernas. Esta ausencia provoca que el lector se pregunte cómo se las va a apañar, sobre todo si en esos contratiempos entra el color rojo.

Como ya es habitual en esta serie que protagoniza Touré, Jon Arretxe perfila una serie de personajes que están muy en consonancia con episodios propios de la novela negra, con gran hincapié en la crítica social. Personajes que conforman un universo en el que se encuadran los más desfavorecidos de la sociedad. Un universo que se nos hace muy familiar, y en el que se ponen de manifiesto fuertes rasgos psicológicos, porque muchas de las situaciones que viven son extremas y se ven obligados a andar con pies de plomo para no salir muy mal parados. Son conscientes de cuál puede ser su destino si la policía se persona en los líos que se meten, sobre todo si carecen de papeles con los que buscar una estabilidad en la que  creen que es su tierra prometida. Pero también los hay que se aprovechan de su ilegalidad, y se lucran a su costa, e incluso se sirve de ellos para satisfacer sus instintos más básicos. Este personaje sin escrúpulos se beneficia de su situación en la isla porque cree que está en condiciones de hacer y deshacer como le vienen en gana, dado que posee recursos suficientes para amedrentar a quien sea necesario para seguir medrando, amparado en negocios supuestamente legales. Sin duda alguna, y como ya es habitual en esta serie, los personajes son el punto fuerte de Mañas de lagarto: el ya mencionado Ayoze, Gaspar el Gallego, Tino el Peligroso, el coreano Sirum King, o el papel que desempeña Emiliano Cabrera, que le da un punto más de intriga a la novela, sin olvidarme del mismísimo Eladio Monroy como personaje invitado.

(Mirador Plaza Pepe el Limpiabotas-La Isleta-Las Palmas GranC)
El popular barrio de pescadores y gente de clase obrera que ahora es su nuevo hogar, La Isleta, stedá esta en plenas fiestas del Carmen, y el inés aprovecha para mezclarse entre ellos y familiarizarse con las nuevas costumbres que le rodean. Sin duda alguna, el autor se documentó bien, incluso in situ, para que la novela surtiera en el lector el efecto de que realice un viaje literario imaginario, en la que también se desplaza a Arucas y Los Llanos de Aridane, en la isla de La Palma.

Mañas de lagarto es una novela que se lee con un ritmo ágil, cargada de crítica social. Está escrita con un estilo directo y unos diálogos amenos e interesantes, por la información que ofrecen sobre el papel que desempeña cada personaje en la trama de turno. No falta el humor cuando la ocasión se presta a ello, los giros inesperados, la acción, y mucha adrenalina. Jon Arretxe se sirve de unos personajes muy bien perfilados, con un gran trasfondo psicológico, y que conforman un universo al que está muy habituado el carismático protagonista. Mañas de lagarto es un homenaje a Alexis Ravelo, en cuya trama desempeña un papel estelar el mismísimo Eladio Monroy.





Biografía:





Es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Desde el año 2004 reside en Arbizu (Navarra). Este polifacético y existoso autor tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera.

Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes, 7 Colores, Tubabu, El sur de la memoria, ...aunque durante los últimos años se ha centrado en el género negro. Ha publicado títulos como Shamarán, Sueños de Tánger o La banda de Arruti...y, fundamentalmente, la saga de su detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace partícipes de las vivencias y penalidades de los «sin papeles».

Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil, con títulos como Hacia la Gran Muralla o Los latidos de la Tierra.


Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomados de la web de la editorial Erein. Imagen de Mirador Plaza Pepe el Limpiabotas, tomada de la web de Wikilok. Imagen alfombra Fiestas del Carmen en La Isleta, Las Palmas (Gran Canaria), tomada de la web de Canarias7
















miércoles, 7 de mayo de 2025

Resumen lecturas abril/2025.


 







En el pasado mes de abril, han sido 4 los libros reseñados y 5 los leídos. 



Los leídos: 












Los reseñados: 




-Villa Victoria, de Marga G. Pacios. 



-La ciudad de los dragones, de Ana Rosenrot.






-Historias y Cuentos de Galicia, de Emilia Pardo Bazán.




Avance retos literarios en los que participo: 




-Reto Nos gustan los clásicos (IX Edición): (3/8) (38%) (+1).




-Reto 25 españoles (Año 2025):  (15/25) (






miércoles, 30 de abril de 2025

Reseña Historias y Cuentos de Galicia, de Emilia Pardo Bazán.

 










Título: Historias y Cuentos de Galicia.

Obra Literaria Completa.

Nueva edición digital.

Biblioteca Ibérica.

Edición original: 1900.

Edición actual: Mayo/2020.

Editorial: Wishehouse Classics.

ASIN: B087Z8F3H1.

Nº pág.: 7907

 

 

 

 

 

 

 

Sinopsis:

 

 

 

 

 

Emilia Pardo Bazán nutrió su obra de las historias tradicionales de su tierra gallega y de las leyendas y el flolcklore de toda España. Esta colección de cuentos se adentra en la problemática rural y urbana de la Galicia de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Sus textos, además de entretener y divertir al lector, proporcionan muchos datos para estudiar la vida gallega de la época, así como todo el cúmulo de costumbres, problemas, preocupaciones y creencias del campesinado gallego. En estos relatos, doña Emilia trató temas tan vigentes como los problemas de la tierra, el campesinado, el caciquismo y la emigración.

 

 

 

 

 

Opinión Personal:

 

 

 

 

 

Emilia Pardo Bazán es considerada una de las mejores escritoras de la literatura española de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, y  nos legó una prolífica producción literaria. Pese a su condición de noble, fue una ferviente defensora del feminismo; de hecho, su naturaleza femenina le impidió ser admitida como miembro de la RAE. La  narrativa de la autora de Los pazos de Ulloa es habitual en este blog. En esta ocasión le toca el turno a Historias y Cuentos de Galicia, también publicada bajo el título de Un destripador de antaño, por ser el primero que encabeza esta colección de relatos. 

(Santa Minia-Brión (A Coruña)
La obra de Pardo Bazán tiene un claro sello de identidad, porque aprovecha las situaciones que viven los personajes creados por su imaginación para realizar crítica social a los estamentos que ostentan el poder  en el país, y en la que no deja títere con cabeza, mediante escenas que no dejan indiferente e incluso invitan a la reflexión. Crítica social que se resalta con gran realismo, en el que las escenas duras, tremendistas y sobrecogedoras están presentes en sus obras. Esto que acabo de comentar provocó que tuviera numerosos detractores, pese a que no se recrea en las descripciones, sino que se limita a narrar todo lo que sucede a lo largo de su desarrollo, a través de la voz narrativa de turno; en este caso, la mayoría en primera persona. En mi opinión, y en relación con lo que acabo de comentar, entiendo que esta primera persona corresponde a la autora, quien comienza con una introducción  sobre el origen de cada uno de estos cuentos, que entiendo encierra un claro mensaje en su contenido. Es una voz narrativa muy activa porque en ocasiones se dirige al lector para que se implique de pleno en la historia que relata. Cada uno de ellos fue publicado de forma individual en diferentes medios de prensa.

Merece la pena recrearse en su desarrollo, no sólo por cómo está contada la historia, sino también porque son un fiel reflejo de la vida en Galicia durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Cobra protagonismo el pueblo llano, los aldeanos como ella les llama -sin tinte despectivo alguno-, de quienes describe la sencilla y dura vida que llevan para subsistir con lo que les da el terruño; aunque, por desgracia, en ocasiones no les queda otra que recurrir a los arrendadores para llegar a acuerdos si no pueden abonarles las rentas que les reclaman por la tierras que trabajan, sobre todo si la cosecha es mala, o las inclemencias del tiempo la arruinan, como se puede comprobar en varios relatos.

Emilia Pardo Bazán focaliza las tramas de Historias y Cuentos de Galicia en los problemas que acucian al campesinado gallego y sus creencias ancestrales, al igual que inciden en temas que forman parte de nuestra idiosincrasia, como las lindes de las propiedades –Ocho nueces, Barbastro-, el caciquismo –El tetrarca en la aldea- y la emigración –De polizón, La amenaza-, sin olvidarse de la situación política que atraviesa el país en esa época, al igual que la preocupación que hay en relación con la inseguridad, en las que sobre todo se aprovecha la convulsión política del momento para cometer las fechorías necesarias que les permitan apropiarse de lo ajeno –Nieto del Cid-. Tramas en las que la mujer cobra protagonismo, no sólo por defender los derechos que les pertenecen, sino también por criticar las actitudes que muestran ante determinadas situaciones que les inclinan a actuar de la forma en que lo hacen. Mujeres que son protagonistas en algunos y secundarias en otros, pero con un papel determinante, bien durante el desarrollo, bien en el desenlace. El papel que desempeñan es muy atractivo, porque la ignorancia -Un destripador de antaño-, los ritos ancestrales -La santa de Karnak-, el valor, -Madre gallega- el acomodamiento, -La «Mayorazga» de Bouzas-  la codicia –Saletita-  y la rebeldía -«La Camarona» están muy presentes.

(Feria de Monterroso-Lugo)
Son 23 relatos para disfrutar con deleite, en los que se percibe la maestría con la que la ilustre escritora gallega describe lo que acabo de comentar en el párrafo anterior. El lector puede imaginarse de forma muy visual las descripciones que ofrece la voz narrativa de turno, casi siempre en primera persona. Y es que los relatos se ubican en diferentes zonas de la Galicia rural, aunque hay alguno que se desarrolla en núcleo urbano, en este caso en Marineda –Poema humilde-, pero también está presente Santiago de Compostela, aunque más bien en episodios puntuales. Aprovecha los magníficos paisajes y el clima que se apodera de la zona según la época del año, para ubicar escenas de corte gótico, como La santa de Karnak, sobre todo, aunque también tiene claros rasgos de este género literario El bosque del tío Anselmo. Un destripador de antaño contiene una serie de escenas de este género literario, que le confieren un mayor atractivo a este cuento o novela corta. Este es un cuento en el que la autora hace hincapié en la ignorancia y las consecuencias que pueden derivarse de estas creencias infundadas, y que inquieta al lector ante el incierto desenlace que le espera.

23 relatos que son para disfrutar de su calidad literaria, marcada también por la ironía y la retranca, y definida por la riqueza léxica, aunque un tanto arcaica en algunas escenas, pero que no es impedimento alguno para interesarnos por las peripecias que viven los personajes. Relatos que tienen un ritmo fluido y muestran el realismo y naturalismo de la época, aderezados con una variedad de situaciones que viven los personajes, por lo que el efecto intriga está asegurado. Un lenguaje que se adapta, sobre todo en los diálogos, a la condición social que ostentan, y en las que no faltan palabras y expresiones dichas o narradas en gallego. Los personajes están bien perfilados, son muy cercanos, y representativos del campesinado gallego de la época, en los que resalta el trasfondo psicológico, lo que le confiere un mayor interés a las escenas que protagonizan. 

Sin duda alguna, Historias y Cuentos de Galicia es un libro de relatos para disfrutar con deleite, y recrearse con las estampas galaicas que tan magníficamente describe Doña Emilia Pardo Bazán. El realismo con el que están descritos ayuda a realizar un viaje literario imaginario a la Galicia rural, en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Relatos en los que nos deja unas perlas literarias a tener muy en cuenta, porque su esencia sigue vigentes hoy día.

«Los aldeanos no son blandos de corazón; al revés, suelen tenerlo tan duro y callado como las palmas de las manos; pero cuando no está en juego su interés propio, toma el partido del débil oprimido por el fuerte» (fragmento tomado del cap I de Un destripador de antaño. «Hay conversaciones que desde que el mundo es mundo se suscitaron y suscitarán, y que tienen un desarrollo ya previsto, pudiéndose vaticinar de antemano las vulgaridades que han de decirse sobre la materia, porque de tiempo inmemorial vienen repitiéndose y rebatiéndose los mismos argumentos» (inicio de El tetrarca de la aldea).

 

 

Biografía:

 

 

 

Emilia Pardo Bazán (1851-1921). Nacida en La Coruña en el seno de una familia noble y de gran poder adquisitivo, Pardo Bazán recibió una esmerada educación y a lo largo de su vida se formó como autodidacta.

Tras casarse con José Quiroga a los dieciséis años, se instaló en Madrid durante un tiempo antes  de viajar por toda Europa, experiencia gracias a la cual completó su formación en diversos idiomas.

La primera novela de la autora, Pascual López: autobiografía de un estudiante de medicina, apareció en 1879. Entre 1882 y 1883 publicó una serie de artículos en La Época bajo el título de La cuestión palpitante, en los que habla sobre el realismo, el naturalismo y las ideas de Émile Zola. Estos textos, que provocaron polémica en el panorama cultural de la época, la convirtieron en una de las principales impulsoras del naturalismo en España. En la línea de esta corriente publicó en 1883 La Tribuna. Ese mismo año se separa de su marido e inicia una relación con Benito Pérez Galdós, con quien intercambiaba misivas desde 1881. Pardo Bazán siguió cultivando el naturalismo con títulos como Los pazos de Ulloa, su obra más aclamada, y La madre naturaleza. A partir de 1980 se va alejando de este movimiento para explorar otras tendencias literarias, como el idealismo y el simbolismo.

Pardo Bazán se mostró muy activa para combatir el sexismo existente entre las élites intelectuales españolas de la época. En 1982 participó en el Congreso Pedagógico, donde defendió el derecho a la educación de la mujer y, ese mismo año, fundó la Biblioteca de la Mujer. Ella misma fue ejemplo del machismo imperante en la sociedad de entonces, pues intentó en  tres ocasiones ingresar en la Real Academia Española y en todas ellas fue rechazada por unanimidad por ser mujer.

 

Emilia Pardo Bazán murió en Madrid el 12 de mayo de 1921.

 

 Nota: Datos técnicos tomados de Amazon. Sinopsis tomada de la web de La Casa del Libro. Imagen de Santa Minia tomada de la web Turismo de Galicia. Imagen de la Feria de Monterroso tomada de la web Monterroso.es. Fotografía y biografía de Emilia Pardo Bazán tomada de la web  de Lecturalia. 

 

 

 

 

 



jueves, 24 de abril de 2025

Reseña Los abrazos que no nos dimos, de Paz Fanlo.

 
















Datos técnicos:







Título: Los abrazos que no nos dimos.

Autora: Paz Fanlo.

Editorial: Seleer.

1ª edición: Abril/2024.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 9781916595156.

Idioma: Español.

Nº páginas: 346.








Sinopsis:






Los abrazos que no nos dimos es una novela que conjuga la narrativa histórica con el análisis de los sentimientos de las personas. Ambientada en el siglo XVII, narra la vida de un hombre joven, de vida sencilla dedicada a la pesca, cuya existencia se ve trastocada por eventos imprevistos y adversidades producidas por el contexto histórico en el que vive: la presencia de los berberiscos en la costa del Mediterráneo.

Juan Mateo, en contra de su voluntad, se ve obligado a permanecer alejado de su familia y de Málaga, muchas veces sin esperanza de volver. El protagonista, que al comienzo de la obra es un hombre despreocupado, debe enfrentarse a las dudas, la soledad, la esperanza y la reflexión sobre las oportunidades perdidas para demostrar sus afectos. Se arrepiente de no haber demostrado a su familia y amigos todo lo que les amaba, con gestos y palabras. Se pregunta si su mujer será capaz de salir adelante con sus hijos, asunto que se resuelve favorablemente al final. Ella no solo defiende de forma admirable el futuro de sus hijos, sino que, además atiende a sus padres y a sus suegros.

En definitiva, la esencia de la vida en una época difícil. Es un relato que, a mi parecer, nos deja ver las entrañas de un alma abandonada que debe sobrevivir en la adversidad.







Opinión Personal:





Una vez leídas las dos novelas de ficción histórica publicadas hasta la fecha por la escritora madrileña Paz Fanlo, Cautivas (reseña) y Los abrazos que no nos dimos, lo primero que deduzco es que las tramas de ambas están protagonizadas por personas anónimas, gente del pueblo llano en las que el tiempo que les tocó vivir influyó mucho en el devenir de sus vidas. En Cautivas las protagonistas son madre e hija, vendidas como esclavas tras la segunda sublevación de los moriscos en las Alpujarras. En Los abrazos que no nos dimos incide no sólo en los hechos históricos alternados con los ficticios, sino también en la trascendencia de las reflexiones que vierte el protagonista, porque se enfrenta al infortunio que supone caer prisionero de los corsarios berberiscos, ante el incierto, y a la par que temido, futuro que le espera.

(Plaza Const., ant. Plaza Mayor-Málaga)

Quizá el lector se sienta desconcertado ante el título de esta novela, porque la primera idea que suscita es que la trama es, cuando menos, de corte romántico. Sin embargo, este no es el caso, porque la autora conjuga la narrativa histórica con el análisis de los sentimientos de los personajes, como adelanta la sinopsis, con lo que están muy presentes episodios de corte intimista. Junto a lo que acabo de comentar, Los abrazos que no nos dimos también es un viaje literario imaginario al siglo XVII que nos lleva a la ciudad de Málaga, al Mediterráneo y a Argel, a donde son llevados miles de cautivos, muchos de ellos españoles, la mayoría apresados durante las incursiones corsarias.

Paz Fanlo planifica y desarrolla una trama evocadora, en la que el pescador Juan Mateos, desde la lejanía en el tiempo y en primera persona, relata todo lo que le sucedió desde que sale a faenar como todos los días, junto con su hermano menor y sus dos cuñados. Un relato que empieza el 14 de junio de 1610 y finaliza en octubre de 1612. Una trama en la que la intriga está muy presente porque consigue que estemos muy pendientes de las adversidades a las que se enfrenta ya cautivo en Argel, al igual que, pese a lo que comenté al principio de este consigue hacernos dudar si es redimido o no, tal y como se suceden los acontecimientos en este sentido, dado el alto precio que deben pagar sus familias para tenerlos de vuelta con ellos. Sin embargo, y en mi opinión, y teniendo en cuenta la lejanía temporal de la narración, no me terminó de convencer el carácter lineal de la trama, sobre todo por el papel que desempeña su mujer  durante su ausencia, como se refleja en los capítulos finales, y resalta la sinopsis. Aunque, como digo en estos casos, esto no deja de ser una apreciación mía.

Me atrajo mucho todo lo que sucede en los baños, cárceles en las que son recluidos los cautivos cristianos apresados por los corsarios berberiscos, una vez llevados a Argel. El lector puede hacerse una clara idea de la vida insalubre que llevan en lo que son unos patios o corrales rodeados por celdas. Prisión en la que permanecen mientras no son comprados en el mercado o pasan a ser propiedad del dey, o gobernador de Argel, y desde ese momento desempeñan las labores que les encomienden en su nombre. La voz narrativa relata las relaciones que mantienen los que allí penan, porque muchos de ellos son españoles. Baños descritos con detalle, y de forma muy visual, y en los que llama la atención la presencia de dos vizcaínos que dan la sensación de que parecen no saber dónde se encuentran, por la forma en cómo se dirigen a los demás presos, extrañados ante la actitud que muestran.

(Alcazaba-Argel, Argelia)
Dadas las circunstancias por las que atraviesan los cautivos en Argel, entiendo que es un gran acierto de la autora el que la trama contenga también rasgos intimistas. Y es que la estancia de Juan Mateos durante su cautiverio da para reflexionar mucho sobre su pasado y sobre lo que le espera si logra la redención o se alarga en el tiempo su retención en esta ciudad. Reflexiones en las que está también presente su infancia, sobre todo los episodios de acoso que sufrió su amigo Diego. En este sentido, cobra protagonismo el también pescador malagueño José de los Reyes, este de más edad que el protagonista: su experiencia en la vida le sirve de apoyo para que el tiempo que pasan encerrados en los baños transcurra de la mejor forma posible. José de los Reyes actúa como si de su particular voz de la conciencia se tratara, aconsejándolo sobre todo en los momentos más duros, porque por la mente del joven pescador pasan nubarrones que le incitan a tomar drásticas decisiones. Sin duda alguna, son interesantes los diálogos que mantienen ambos, que les sirve para que el ánimo no decaiga y esperar con entereza la llegada de la ansiada libertad. Pero también se preocupa por su cuñado Ciriaco, con el que protagoniza una subtrama cargada de dudas e interés.

Me gustaron mucho las descripciones muy visuales que se realizan sobre Málaga, los episodios que transcurren en el Mediterráneo y las que reflejan el día a día de los cautivos en Argel. Una Málaga que describe sobre todo, en las conversaciones que mantiene con el ya citado José de los Reyes. Ciudad de la que recuerda las localizaciones que más añora por lo que significan para el joven pescador, entre las que destaca los festejos que se realizaron con motivo de la coronación de Felipe III, el papel de las murallas como baluarte defensor de los malagueños, al igual que el desempeño de las puertas de acceso que tiene, sin olvidarme de lo que le gusta presumir de los magníficos edificios religiosos que atraen la atención de sus conciudadanos, en especial las obras de la todavía inacabada catedral. La primera toma de contacto que tienen los cautivos con Argel, a parte de los baños en los que son recluidos, es la almoneda o plaza en la que son expuestos para su venta. Seguimos a Juan Mateos durante su recorrido por la ciudad hacia los lugares en donde tiene que realizar los infames trabajos que le encargan, pasa por la plaza del Rey, camina cerca del puerto y la Alcazaba. Del Mediterráneo destaco el tránsito que hay por sus aguas y el peligro que supone la presencia de corsarios berberiscos, pese a que el monarca ordena la presencia de naves reales que intimiden, al igual que la labor que desempeñan al respecto los caballeros de la Orden de Malta.

Paz Fanlo planifica y desarrolla una ficción bien escrita, con un lenguaje sencillo pero cuidado, amena y de ritmo fluido, con unos personajes ficticios creíbles y cercanos, entre los que intercala algunos históricos. A éstos se les menciona en determinadas situaciones, no sólo por el papel que desempeñaron en el desarrollo de la ciudad en aquel entonces, sino también en episodios que guardan relación con la familia de Juan Mateos, porque dadas las circunstancias se ven obligados a solicitar su ayuda, caso de Isabel Rodríguez, dueña de una imprenta en la ciudad.





Biografía:




Paz Fanlo nació en la ciudad de los cielos velazqueños, azules y sin nubes en invierno y de asfixiante calor en verano. Estudió Magisterio y se licenció en Filosofía y Letras, en Geografía e Historia.

Ironías del destino, una vez jubilada y cuando menos lo esperaba comenzó a escribir semanalmente columnas de opinión para Estepona Información y Andalucía Información. Después paso al mundo de la ficción escribiendo relatos. Relatos que presentó a varios concursos y que algunos resultaron premiados en Guadix, Villanueva Mesía, (Granada), la Fundación Hermanos Pesquero y el Real Club Mediterráneo de Málaga; otros consiguieron una Mención especial por parte del Ayuntamiento de Cáceres. También hubo finalistas y varios están publicados en antologías. Los abrazos que no nos dimos (Editorial Seleer, Abril/2024) es su segunda novela.



Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de la web de la editorial. Biografía de la autora tomada de la web de la Librería Diógenes. Imagen de la Plaza de la Constitución en Málaga -antigua Plaza Mayor- tomada de la web Westend61. Imagen de la Alcazaba de Argel tomada de la web IStock.



lunes, 14 de abril de 2025

Reseña La ciudad de los dragones, de Ana Rosenrot.




            





Datos técnicos:




Título: La ciudad de los dragones.

Autora: Ana Rosenrot.

Editorial: Abeya Ediciones.

1ª edición: Mayo/2024.

Encadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 878-84-10364-00-4.

Nº páginas: 456.




Sinopsis:





En la convulsa y crispada Barcelona de principios del siglo XX, durante una noche de tormenta de 1926, se lleva a cabo la la hipnosis regresiva a la que es sometida, con el fin de desbloquear los recuerdos de su traumática infancia y resolver la extraña y peligrosa atracción que siente la joven burguesa por el fuego.

Además de los conflictos sociales y políticos, los crímenes perpetrados por el llamado «asesino pirómano» mantienen en vilo a la ciudad. Guillem Mercader, un joven y ambicioso periodista, ávido por encontrar una noticia con la que salir del anonimato e igualar los éxitos periodísticos de su difunto padre, indagará en la vida de la joven creyéndola sospechosa de los crímenes tras descubrir reveladoras casualidades; pero lo que encontrará será una compleja tela de araña de oscuros poderes en la sombra, sociedades secretas, edificios fantásticos rebosantes de extraños símbolos que solo el maestro Gaudí comprende, y la inquietante conexión con un antiguo suceso en un internado de Gerona que obsesionó a su padre hasta su muerte.

Fascinado por los enigmas de una ciudad de floreciente cultura, el periodista también se sentirá atrapado por la sórdida realidad de los más desfavorecidos, como Laia, una desvalida y enigmática prostituta del Raval tan aparentemente inofensiva e ingenua como la leyenda de san Jorge y el dragón.






Opinión Personal:






Leer a Ana Rosenrot (Madrid, 1971) es entretenimiento y buen hacer literario. Si disfruté con sus dos novelas anteriores, Secretos en Venecia (reseña) y El jardín de las flores negras (reseña), con La ciudad de los dragones no dudo en afirmar que deja el listón muy alto, con lo que tendrá que hilar muy fino para superarlo, aunque estoy muy seguro que lo salvará sin problema alguno. De nuevo me encuentro con sus señas de identidad: misterio, secretos, personajes complejos, dotados de una gran carga psicológica y caracterizados con matices por descubrir, y una ambientación exquisita.

(Instituto Frenopático Les Corts-Barcelona)
La trama de La ciudad de los dragones no da lugar a respiro, porque desde las primeras líneas hasta el desenlace se suceden una serie de episodios que provocan en el lector inquietud, a la par que intriga, por lo que las incógnitas se acumulan y requieren una avidez de respuestas. Respuestas que tardan en llegar, porque la escritora madrileña tiene muy claro que debemos acercarnos a ellas en muy pequeñas dosis, que no siempre resultan ser las correctas, por lo que se incrementan las expectativas sobre todo lo que sucede a lo largo de los 33 capítulos más un prólogo y un epílogo en los que se estructura. Y es que los detalles son el alma de esta novela: son el punto de partida que nos indica por dónde puede ir el hilo del que tirar si queremos hallar alguna salida al laberinto en el que creemos encontrarnos. Ésa fue la sensación que tuve durante buena parte de la lectura, porque lo único que no tardé en descubrir es que uno no se puede fiar de nada ni de nadie.

Ana Rosenrot planifica y desarrolla con mucho cuidado esta ficción. Una ficción entiendo que de claro corte clásico, en el que incluso hay escenas que tienen ingredientes literarios góticos, y en determinados episodios el lector recibe una información más directa que los personajes, por lo que incita a preguntarse cuál será la reacción que muestren cuando la conozcan. Incluso diría que la investigación policial que realiza el inspector jefe Mauricio Pons y su ayudante, el subinspector Oriol López, es propia de verdaderos sabuesos de la época, que no dudan en resolver el caso como sea, aunque tengan que enfrentarse a la poderosa burguesía barcelonesa si es necesario; y vaya que si se enfrentan, con la prensa frotándose las manos para publicar jugosas noticias. A lo que indico en este párrafo hay que añadir lo que comento al final del anterior.

En La ciudad de los dragones tienen mucha importancia los saltos temporales, en los que se despliega la información que ofrece Mireia Berenguer en la hipnosis regresiva a la que es sometida por el eminente doctor Fildelgard, con el fin de desbloquear los recuerdos de su traumática infancia y resolver la extraña y peligrosa atracción que siente por el fuego, como adelanta la sinopsis. Lo que más me gustó es la fuerza con la que comienza la novela, consciente de que este inicio es el mejor imán para atraer al lector.  Una fuerza que no decae a lo largo de los capítulos porque una sucesión continua de situaciones provocan una serie de giros inesperados, incluso algunos de ellos muy sorprendentes, por el impacto que suponen para los personajes que los protagonizan, de forma directa o indirecta. Saltos temporales que tienen su origen en 1925 para luego estar muy pendientes de todo lo que sucede durante 1926.

(Casa Batlló-Paseo de Gràcia-Barcelona)
Me ha gustado mucho la perspectiva que le confiere Ana Rosenrot a Barcelona. Una Barcelona diría que con un papel predominante en la trama. En todo momento tuve la sensación de que es quien dirige los movimientos de los personajes, recordándoles a cada uno el estrato social al que pertenecen, y advirtiéndoles por dónde deben moverse, con peligro incluso para su integridad física, dado que hay ojos que los vigilan, por si están hurgando donde no deben. Pero también les indica en qué lugares están más seguros, con independencia de su religión, afiliación política, o estrato social al que pertenezcan. Por eso los edificios modernistas tienen mucha trascendencia en la trama, incluidos el Parque Güell y la Sagrada Familia, de los que se disfruta por las bellas, precisas y visuales descripciones que realiza un narrador omnisciente. Una Ciudad Condal de la que el lector tiene una visión muy clara de su callejero durante el primer tercio del siglo XX del que deja constancia la voz narrativa sobre los barrios dlonde viven las familias burguesas y aristócratas, como el Eixample, el Paseo de Gràcia o el barrio residencial del Tibidabo, al igual que el día a día de los más desfavorecidos, que se apañan como pueden en el Raval o el Poble-sec, sin olvidarme de las grandes arterias que suponen para los barceloneses lugares de tránsito o encuentro, caso de La Avenida del Para-lel, Las Ramblas o el ya citado Paseo de Gràcia.

Al igual que Barcelona, cobra protagonismo también el fuego, por el que la joven Mireaia Berenguer siente fascinación, Un elemento que crea, pero que también devasta, es símbolo y purifica, como se refleja a lo largo de los capítulos. La autora es consciente de que en la Ciudad Condal proliferan las figuras de dragones y alude en varias ocasiones a la leyenda de Sant Jordi, y da constancia de ello en varias fases de la trama. A lo que acabo de comentar hay que la figura del pirómano enmascarado, y el caos y la muerte que provoca en varias fases de la novela. Un pirómano enmascarado del que se cree que es un asesino psicótico que sigue un ritual para cometer sus crímenes.

Por las páginas de La ciudad de los dragones transita un elenco de personajes amplio y variado, representativos de las clases sociales del primer tercio del siglo XX en Barcelona. Personajes complejos, con una gran carga psicológica, ricos en matices y diría que todos ellos muy atractivos, porque su papel no deja indiferente por el rol que desempeñan en esta novela. Personajes que protagonizan situaciones en las que las emociones, las sensaciones y los sentimientos están muy presentes, al igual que se manifiesta la tensión que generan algunos diálogos que mantienen.

(Poble-sec, puerto pesquero-Barcelona)
En mi opinión, entiendo que la joven protagonista, Mireia Berenguer, es uno de los personajes literarios en los que dudo se pueda encontrar algún resquicio con el que empatizar; sin embargo, esta joven protagoniza una serie de situaciones muy atractivas, y en torno a ella gira, de una forma u otra, todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. Está flanqueada por una serie de figuras secundarias que conforman un buen complemento enriquecedor para la trama, y otros de aparición más puntual. Figuras secundarias que protagonizan una serie de subtramas muy interesantes, por los derroteros que toman la mayoría de ellas: Jaume Portabella, el intrigante inversor y coleccionista. El rico industrial Marc Claramunt, dueño de la pirotecnia Fuego del Dragon, en cuyo palacete, sito en el Tibidabo, se celebra la sesión de hipnosis. La misteriosa Mercè Dosrius, que aparece y desaparece de Barcelona como por encanto, y uno se pregunta qué clase de negocios se trae entre manos.Enric Berenguer, el primo de la protagonista, que está muy pendiente de ella, porque siente que tiene la obligación de protegerla frente a los peligros a los que se expone y frente a las acusaciones que la señalan como presunta sospechosa de cometer los crímenes que tienen lugar en la Ciudad Condal. Guillem Mercader, un joven periodista sin escrúpulos que desea obtener la fama con un jugosa noticia que le relegue de la sección de necrológicas en el diario barcelonés y  La Vanguardia  y salir del Raval, de la miseria en la que vive. Laia, joven prostituta, atormentada por el duro pasado familiar que la marcó y la obligó a convertirse en lo que era, una más de las que se ganan la vida por cuatro perras mal contadas, en el barrio que acabo de citar, en el que sus habitantes son los más desfavorecidos de la sociedad. El inspector jefe de policía Mauricio Pons, muy insistente en su misión de cerrar este caso como sea, y que no duda en estrechar el cerco sobre Mireia Berenguer, aunque tenga que hacerle frente a toda la burguesía.

La ciudad de los dragones es una novela muy bien escrita, que contiene una trama muy compleja, de ritmo constante y lectura fluida -al menos, en mi caso-, muy amena y adictiva. Está muy bien escrita y contiene unos diálogos que reflejan los diferentes estados de ánimo de los personajes, al igual que resaltan la tensión narrativa que tienen lugar en determinados diálogos entre los personajes. Los giros inesperados están muy presentes, algunos de ellos muy impactantes.




Biografía:





Ana Rosenrot (Madrid, 1971). Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, aunque desde muy joven se orientó hacia la literatura, especialmente la novela negra y de misterio.

Su primera novela Aeternum, primera parte de Trilogía Aeternum, fue publicada en 2012, dando inicio a una prolífica producción literaria, con la publicación, hasta el momento, de La hija del sepulturero (Marzo 2013), Secretos en Venecia (Septiembre 2013), A Divinis (Abril 2014), Ab Initio (Noviembre 2014), y Las hadas sin corazón (Noviembre 2015), El jardín de las flores negras (2018), y La ciudad de los dragones.

Sus novelas, con una prosa clara y vibrante, se caracterizan por crear una atmósfera inquietante y misteriosa en la que se desarrollan sus historias llenas de fuerza y pasión, de intrigas y secretos, tejiendo argumentos cuyos finales son siempre sorprendentes.


Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de Amazon. Biografía de la autora tomada de la web de Lecturalia. Imagen del Instituto Frenopático de Les Corts en Barcelona y del puerto del Poble-sec tomadas de Wikipedia. Imagen de la Casa Batlló tomada de la web de El Nacional.cat. Fotografía de Ana Rosenrot tomada de su web.