Datos
técnicos:
Título: Y
si aparece.
Autor:
Salvador Navarro.
Editorial:
Autoeditado Amazon (enlace).
1ª
edición: Octubre/2021.
Encuadernación:
Tapa dura.
ISBN:
979-8751917135.
Idioma:
Español.
Nº pág.:
282.
Precio: 8 € en ebook.
21,94 en tapa dura.
16,95 en tapa blanda.
Sinopsis:
Lara
triunfa en la capital inglesa con la energía de sus veinte años y
el mundo por descubrir tras pasar la adolescencia cuidando a sus
padres en un pueblo valenciano. Maxi se une a esa ola de vitalidad, y
no dudan en compartir piso el mismo día en el que se conocen. Así
transcurre un año delicioso.
Cuando
él emprende un viaje urgente a Sevilla, ninguno de los dos es
consciente de que Maxi no volverá.
¿Qué
ha sucedido? ¿Por qué no puede dar con él? Lara se encuentra
perdida, sin comprender los acontecimientos, hasta que descubre que
está embarazada.
El
consuelo del olvido se rompe cuando, tiempo después, en un momento
en que ella ha empezado a curar sus heridas, recibe un mensaje de
Maxi, y es entonces cuando se entera de que está aquejado de una
enfermedad grave que lo incapacita.
Noqueada,
comparte la noticia del futuro hijo, pero él ha sido trasladado a
Estados Unidos y la comunicación vuelve a cortarse.
A
pesar del dolor, el tiempo pasa de nuevo, y Lara construye una vida
de éxito en Londres, sin perder un fino hilo de comunicación con un
Maxi enfermo que, tras recibir con entusiasmo su paternidad, sus
problemas de salud le impiden conocerlo. Ese hilo termina por
romperse.
Veinte años más tarde, ya de regreso en España,
en un encuentro ocasional, Lara ve una foto actual del padre de su
hijo, de Maxi, entre las estanterías del apartamento de su amante.
Muestra en la imagen un aspecto saludable y sonriente.
Es
entonces cuando Lara decide saber de una vez por todas qué pasó, y
emprende la búsqueda del hombre al que amó.
Opinión
Personal:
Y
si aparece es la última novela publicada por
Salvador Navarro (Sevilla, 1967), que en esta ocasión se decanta por
la edición digital en Amazon. El lector se encontrará con una
historia muy diferente a las que se desarrollan en El
hombre que ya no soy (reseña) y Nunca
sabrás quien fui (reseña),
las dos obras de este escritor sevillano que leí y reseñé en este
blog. Estoy seguro de que, quienes leímos alguno de sus trabajos
literarios, tenemos muy claro que les une su estilo narrativo, por
muy diferente que sea la temática que aborda en cada una de ellas, o
el género literario en el que se encuadren. Y es que creo que
estamos ante un autor que tiene muy claro cómo contar una historia y
atraer al lector para que esté muy pendiente de todo lo que sucede a
lo largo del desarrollo de la trama, porque siempre nos sorprenderá
con giros que nos dejan con la boca abierta. Unos giros que, sin
embargo, tiene muy claro el momento en el que debe sorprender al
lector para que mantenga vivo el interés por lo que le espera en los
siguientes capítulos, en los que se van aclarando las dudas que le
intrigan, e incluso le sorprende con desenlaces inesperados. En mi
modesta opinión, diría que estos giros son un sello muy personal del escritor sevillano, consciente de que tiene en ellos un gran aliado
para que no decaiga el interés por el relato, pero que convencen al
lector tras las explicaciones que ofrece la voz narrativa de turno o
los diálogos entre los personajes que, de un modo u otro, guardan
relación con estos vuelcos narrativos. Otro rasgo común en sus
obras el estilo muy directo y sin rodeos de la voz narrativa de
turno, por lo que le confiere ritmo ágil a la lectura, a la par que
adictivo, muy unido a lo que ya comenté sobre los giros narrativos.
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(Canary Wharf-Londres)
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Pese
a que el desarrollo de la trama tiene un ritmo muy ágil y su lectura
es amena y adictiva, el lector tendrá que estar muy pendiente de
todas las fichas que componen un puzle muy complejo. Sin duda alguna,
el autor planificó y desarrolló la historia que relata un narrador
omnisciente de tal forma que se siente obligado a prestar mucha
atención para poder ordenarlas todas y construir la figura que
conforman. Esta es la sensación que tuve en todo momento desde que
leí las primeras líneas de Y si
aparece,
porque los saltos temporales se alternan de tal forma que tuve la
sensación de que Salvador Navarro quería jugar al despiste y
mantener esta sensación de duda desde que Lara, en un encuentro
ocasional, ve una foto actual del padre de su hijo, de Maxi, entre
las estanterías del apartamento de su amante, como adelanta la
sinopsis. Al fijarse en el personaje que ve en esa instantánea le
hacen dudar sobre la grave enfermedad que lo aqueja e incapacita,
decide saber de una vez por todas qué pasó, y emprende la búsqueda
del hombre al que amó.
La
trama de Y si aparece
transcurre a caballo entre Sevilla y Londres es muy dinámica. El
desarrollo se estructura en capítulos cortos, si bien no numerados,
aunque son las fechas que los encabezan las que advierten los saltos
temporales que se suceden. Si bien la subtrama que se desarrolla en
la ciudad del Guadalquivir transcurre en 2019, la que tiene lugar en
la capital británica comienza en el año 1999, sucediéndose en modo
alterno los capítulos que se desarrollan en ambas ciudades. Una
trama que, como comenta Marisa en la entrada que publica en su blog
Lecturápolis sobre la presentación de esta novela, parte de un
hecho real y, a partir de ahí, el autor construye una historia que
bien pudo haber sucedido tal y como la relata el narrador omnisciente
porque, como sucede en sus novelas, todas ellas están cargadas de
una gran dosis de realismo. A partir de esa foto el lector recibe
información muy dosificada de los dos destinos de Lara, una vez que
decide marcharse de Valencia, al encontrarse sola tras fallecer sus
padres, porque la tuvieron ya mayores. Al mismo tiempo, tiene una
información mucho más directa que la que reciben los personajes,
por lo que parte con ventaja, y le incita a estar muy pendiente ante
las reacciones de los implicados en descubrir todo lo que
se esconde tras este misterio. Un misterio que, en mi caso, derivó
en una serie de preguntas, porque no tenía muy claro si, pese a las
investigaciones que se realizan, todo lo que se decía sobre Maxi era
cierto. Salvador Navarro planifica una novela romántica de misterio,
aunque diría que no es romántica al uso, porque no sólo trata
sobre el amor de pareja, sino también sobre el amor en el sentido
más amplio de la palabra. La intriga está también muy presente, así como
rasgos intimistas y diría también que elementos que se pueden
definir como detectivescos. Si bien, como digo en estos casos,
prefiero que sea el lector quien confirme si son acertadas estas
apreciaciones mías.
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(Plaza del Museo-Sevilla)
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Si
bien la sinopsis hace referencia al éxito que tiene Lara en Londres
con la energía de sus veinte años, diría que de nuevo estamos ante
una novela coral más de Salvador Navarro. En mi modesta opinión,
entiendo que todos los personajes tienen un papel destacado a lo
largo de los capítulos, e incluso me atrevería a afirmar que sus
actos originan un efecto dominó: en Sevilla, por el vínculo que se
forma entre los que participan en las decisiones que se toman sobre
la búsqueda del padre de Abel. En Londres, por las decisiones que
toma Lara, tanto en su vida personal como laboral, porque lo que más
le preocupa es que su hijo salga adelante, tras el parto difícil que
tuvo y las consecuencias que por ello sufrió el bebé. El lector se
encontrará con unos personajes complejos, de los que estará muy
pendiente, tanto por el entorno social del que provienen, como por
las relaciones que mantienen entre ellos. Me gustó mucho el papel
que los diferentes personajes femeninos desempeñan en la novela, en
el que se encontrará con distintos perfiles, a los que me acabo de
referir, entre las que destaco la singular Reyes, tanto por el
corazón que tiene como por el desparpajo que muestra en las
relaciones con los personajes, a los que, cuando se tercia la
ocasión, siempre pone por delante el barrio sevillano del que
procede, Torreblanca, o Merche, la casera de Lara, quien atrajo mi
atención por su forma de proceder en algunos episodios. Aunque
tampoco me olvido de los hombres que pasan por la vida de Lara en
ambas ciudades, siendo el librero Pablo y el lituano Andrius los que
más atrajeron mi atención y, por supuesto, la evolución de su hijo
Abel.
Me
gustó mucho Y si aparece.
Como ya comenté en la reseña, si bien es una novela distinta a las
anteriores en construcción y extensión, tiene unos ingredientes muy
atractivos a los que le saca mucho jugo, por lo que el lector tiene
que estar muy pendiente de lo que sucede en los capítulos que la
conforman. Su ritmo de lectura es muy ágil, porque dominan con
diferencia los diálogos frente a las descripciones, incluso diría
que en algunas fases incluidas a modo de acotaciones entre los
diálogos. Unos diálogos que me gustaron mucho, porque para mi
fueron el gran atractivo de la novela, ya que es a través de ellos
cómo va conociendo el lector los rasgos físicos y psicológicos de
los personajes, e incluso las reflexiones que hacen en torno a los
episodios que les afectan, ya sea de forma directa o indirecta. Unos
personajes que nos invitan a acompañarlos por las localizaciones que
transitan,tanto de Londres como de Sevilla, y que Salvador Navarro
elije con celo para que surtan el efecto deseado en los episodios que
protagonizan. En mi modesta opinión, diría que hay ciertos
componentes clásicos en la novela: el lector recibe una información
más directa que los personajes en lo que se refiere a la búsqueda
de hombre que amó Lara, el hecho de que predominan los espacios
cerrados en las escenas trascendentales de la novela, e incluso diría
que también en la particular investigación que realizan Reyes y
Pablo, por los peculiares métodos deductivos que utilizan.
Biografía:
Soy
un sevillano del 67 que tuvo el privilegio de nacer en una familia
que le quiso y le dio oportunidades de ser quien es hoy, un hombre
que se gana la vida trabajando como ingeniero para la Renault,
felizmente casado y con la suerte de haber podido cumplir sus sueños
de progresar año tras año como novelista. Con Algaida he publicado
las tres últimas novelas (Huyendo de mí, El hombre que ya no soy y
Nunca sabrás quién fui). Algaida también reeditó No te supe
perder, finalista del XIX Premio de novela Luis Berenguer, tras
llevarse a la gran pantalla. Antes había publicado una novela
intimista, Andrea no está loca, y otras dos de juventud, Rosa.0 y
Eres lo único que tengo, niña. Con 100 pulsaciones entro en el
terreno de la no ficción, en el que me muevo cada día con más
libertad. Gracias por confiar en mí.
Nota: Datos técnicos, biografía y fotografía de Salvador Navarro, tomados de Amazon. Sinopsis tomada de la web de Babelio. Imagen de Canary Warhf, en Londres, tomada de Wikipedia. Imagen de la Plaza del Museo, en Sevilla, tomada de la web del diario ABC de Sevilla.