jueves, 14 de octubre de 2021

El último verano, de Ricarda Hutch.


 









Datos técnicos:




Título: El último verano.

Título original: Der letzte Sommer.

Autora: Ricarda Hutch.

Editorial: Duomo.

1ª edición: Julio/2019.

Fecha de publicación inicial: 1910.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-17182-05-0.

Nº pág.: 160.



Sinopsis:


Corre el año 1906, y el gobernador de San Petersburgo, Yégor Rasimkara, ha cerrado la universidad a raíz de las protestas estudiantiles y se ha refugiado en su casa de campo, donde pretende proteger a su familia y a sí mismo de las amenazas de muerte. Todo es en vano, porque el hombre que su esposa ha elegido para que vele por su seguridad está conspirando a sus espaldas. Capaz de ganarse la confianza, la admiración e incluso el amor de los miembros de la familia, ¿llegará a cumplir la misión que tiene encomendada?

Brillante y premonitorio, este clásico de la literatura es, como apunta Cecilia Dreymüller en su revelador prólogo, una joya entre las novelas históricas, que puede leerse también como una novela policíaca, llena de presagios. Ricarda Huch se descubre como una escritora de caracteres a la altura de Dostoievski. 




Opinión Personal:




Creo que coincido con la mayoría de quienes leyeron, reseñaron o comentaron en sus blogs literarios o redes sociales la novela de la escritora alemana, Ricarda Huch, El último verano, porque el lector se encontrará con una verdadera joya literaria. Pese a contener una trama desarrollada de forma epistolar, disfrutará con cada una de las misivas que se van cruzando los personajes. Atrajeron mucho mi atención la importancia que tienen en la trama dos de los destinatarios, porque guardan una relación muy directa con todo lo que sucede en la novela: Konstantín, por el papel que desempeña en las intenciones de Liu, que es admitido como secretario del gobernador de San Petersburgo, porque ha cerrado la Universidad a raíz de las protestas estudiantilesYégor Rasimkara se refugia en la casa de campo, donde pretende proteger a su familia y a si mismo de las amenazas de muerte, como adelanta la sinopsis. El otro personaje es la tía Tatiana, quien muestra su recelo ante la incorporación de Liu como secretario de Yégor Rasimkara, junto al  cariño que le profesa la familia del gobernador.

(familia Zar Nicolás II Rusia)
En mi modesta opinión, la editorial acierta en la exposición del segundo párrafo de la sinopsis, al catalogar El último verano como brillante y premonitorio. Brillante, porque el estilo narrativo de Ricarda Huch es elegante, en el que utiliza en las definiciones de los personajes metáforas que me gustaron mucho, e incide en la condición humana a través de los miembros que conforman la familia del gobernador. Premonitorio, porque la obra está publicada inicialmente en 1910, a pocos años de que se originaran los sucesos que condujeron al derrocamiento del régimen imperial zarista y desencadenaron la llamada Revolución rusa, cuyo episodio más impactante fue el asesinato del zar Nicolás II la noche del 16 al 17 de julio de 1918, junto con los familiares y todos aquellos que decidieron acompañarlos a la cárcel. Como suele suceder en los clásicos, merece la pena recrearse en la lectura del prólogo de Cecilia Dreimüller, en el que desgrana lo que fue la narrativa de la escritora alemana y el significado que para ella tuvo El último verano.

A lo largo de esta obra epistolar se percibe un claro trasfondo histórico, que se refleja a través de las misivas que se cruzan los personajes de El último verano. El lector se encontrará a lo largo de su desarrollo con un gran paralelismo con el clima político que vive la Rusia zarista a principios del siglo XX. Ricarda Huch expone, a través de los miembros jóvenes de la familia Raminskara, lo que para ella representa la decadencia del Antiguo Régimen  frente al acercamiento a los adelantos que se perciben en el resto de Europa. Unos jóvenes que insisten en convencer a sus progenitores, sobre todo al gobernador, para que se adapte a los nuevos tiempos, tanto desde el punto de vista material como educativo, ante las decisiones que toman en relación con los estudios de sus hijos dado el cariz que toman los inquietantes episodios que tienen lugar en la universidad de San Petersburgo. Aunque también están muy presentes los rasgos costumbristas de la época, en la que el lector presenciará la relación que mantienen los Raminskara con los sirvientes que tienen a su cargo en la casa de campo en la que se ha refugiado la familia, o la vida tranquila y apacible que llevan, pese a las revueltas estudiantiles.

Pero también tiene el atractivo de que se encontrará con ingredientes propios de una novela policíaca, con el aliciente de que el lector recibe una información más directa que los personajes sobre el peligro que se cierne sobre la figura del gobernador de San Petersburgo, pues hay un claro interés de atentar contra su vida, cuyo plan para perpetrarlo se detalla en varias epístolas, dada las nulas intenciones que éste tiene para detener las decisiones que toma ante la revuelta estudiantil. Un trasfondo policíaco en el que atrajo mi atención la labor que desempeña Lusiana Raminskara, como se percibe en determinados episodios que tienen lugar en la casa de campo, a lo que hay que añadir su constante preocupación ante las amenazas estudiantiles hacia su marido.

(Universidad Estatal San Petersburgo-Rusia)
En mi modesta opinión, diría que también Ricarda Huch hace hincapíé en las connotaciones intimistas de los personajes que conforman el elenco de esta atractiva y entretenida novela. En este sentido, es un gran acierto que describa a los miembros de la familia de forma dosificada a través de las misivas cruzadas entre ellos, o bien a través de las opiniones que manifiestan en sus escritos a su tía Tatiana o a su primo Peter, sin olvidarme de las opiniones que vierte Liu sobre los Rasimkara, en especial sobre el peculiar Velia. Dada la cada vez más estrecha relación que el secretario  que mantiene con la familia, me llevó a preguntar en más de una ocasión si llevará a cabo el plan que tiene proyectado para asesinar al gobernador, o era una argucia mostrada para que se diluyera el recelo que había hacia su persona. Sin duda alguna, Liu es un personaje que da mucho juego a la novela, como lo podrá comprobar el lector a lo largo del desarrollo de la trama.

El último verano es una novela que uno no duda en recomendar. Pese a que tiene fecha de publicación inicial en 1910, estoy totalmente de acuerdo con lo que ofrece la editorial en una de las loas: «Me cautivó. Es capaz de ser actual y eterna al mismo tiempo», Imogen Robertson. Sin duda alguna, como la gran mayoría de las obras clásicas, su trama bien puede desarrollarse en esta época, porque en ella se abordan temas universales, independientemente de su carácter premonitorio. Pese a ser una obra epistolar, cuyo texto en si tiene poco más de 150 páginas, tiene un ritmo de lectura ágil, ayudado por un estilo narrativo elegante y una exquisita traducción de Carmen Colomines y Christian Frisch. Richarda Huch construye unos personajes con un perfil muy atractivo, si bien estereotipados, diría que representativo de la alta sociedad de la época. Construye también una trama en la que el humor y la ironía están presentes,  a la par que la crítica social porque, como expongo en el antepenúltimo párrafo de esta reseña, la escritora alemana incide en lo que significa la decadencia del régimen zarista frente a los cambios políticos y sociales que se avecinan en Rusia. En la novela se refleja la importancia de los afectos de una época pasada, así como el cariño que se manifiestan los miembros de la familia del gobernador, pese al tono irónico que utiliza en alguna de sus intervenciones Velia, al referirse a sus hermanas, sin olvidarme de la constante preocupación que siente Luisina por lo que le puede suceder a su marido ante las amenazas de los universitarios.



Biografía:



Ricarda Huch nació en Brunswick en 1864, estudió Historia, Filología y Filosofía en Zúrich y fue una de las primeras mujeres alemanas en obtener una titulación universitaria. Galardonada por su labor literaria con el prestigioso Premio Goethe en 1931, fue la primera escritora elegida para formar parte de la Academia Prusiana de las Artes, cargo que abandonó posteriormente como protesta por la llegada de Hitler al poder. Además de poemarios y biografías, Huch es autora de las novelas Aus der Triumphgasse, Der Fall Deruga y Frühling in der Schweiz. Falleció en 1947, mientras se documentaba sobre la resistencia alemana al nazismo.



Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora tomados de la web de la editorial. Imagen de la familia del zar Nicolás II tomada de la web de La Vanguardia. Imagen de la Universidad Estatal de San Petersburgo tomada de la web Russia Beyond ES.



















viernes, 8 de octubre de 2021

10 años: dos lustros de lecturas indiscretas.

 











Pues, sin comerlo ni beberlo,  hoy se cumplen diez ños, o dos lustros, de la apertura de este rincón literario, Un Lector Indiscreto, en el que comparto mis inquietudes lectoras, con mayor o menor acierto. Y es que a veces es difícil expresas con las palabras exactas las sensaciones que se fueron acumulando mientras me sumergía en el libro de turno -porque no todo fueron ni son novelas-.

Diez años en los que, en estos dos últimos, nos encontramos  con un compañero inesperado -covid-19-, que influyó, y supongo que todavía influye, en nuestro ánimo lector. Aunque parece que, por fin, la luz del túnel se ve cada vez más cerca. Pero, como decimos en nuestra tierra, sentidiño, porque este puñetero bicho ha venido para quedarse y hay que acostumbrarse a convivir con él. Ya va siendo hora de que nos deje leer más relajados y la dispersión sea ya más bien puntual

Diez años que dan para contar mucho, porque a través de las lecturas que elijo se encuentra uno con una gran variedad de temas que se abordan. Temas que muchos de ellos están muy vigentes hoy día: en ocasiones para bien y en otras para recordarnos lo que no debemos hacer. Pese a ello, y como seres humanos y racionales que somos, volvemos a tropezar dos o más veces en la misma piedra. Sin duda alguna, en Literatura hay historias que nos recuerdan lo reincidentes que somos, sobre todo cuando se muestra a través de ellas el lado más ruin y cruel del ser humano

Pero también a través de la lectura encontramos y conocemos, con el paso de los años, a escritores y escritoras que muestran su buen hacer literario y su compromiso con la pasión que sienten por el arte de contar historias. Eso se percibe a las leguas, página tras página, párrafo tras párrafo, línea tras línea, palabra tras palabra. Son ellos los que ponen su creación literaria a nuestro servicio, para que disfrutemos con una historia verosímil,  bien contada y mejor escrita. Pero la sorpresa es mayor cuando me encuentro con los rasgos que acabo de comentar en aquellos que nos asombran con su ópera prima, que ya van unos cuantos a lo largo de estos diez años, y espero que siga encontrándome con alguno más mientras siga compartiendo  mis lecturas indiscretas, en el buen sentido de la palabra, por lo que a este calificativo se refiere. 

10 años dan para mucho como lector, y no digamos como persona. Como lector tengo la grandísima suerte de conocer e incluso mantener amistad con magníficos escritores nacionales y alguno que otro allende nuestras fronteras (lo siento, pero me niego a utilizar el lenguaje inclusivo en todo momento),editoriales, agencias literarias y compartir afición con lectores que visitan habitualmente mis redes sociales, o coincidimos en otras, así como con compañeros blogueros que sienten las mismas inquietudes y entre todos ponemos nuestro grano de arena para que la familia lectora aumente. Aún hoy día hay quien piensa que estamos perdiendo el tiempo: allá ellos, porque la ignorancia es muy atrevida

Son tiempos difíciles, pero sigamos disfrutando de nuestros amigos los libros, porque su compañía siempre estará ahí cuando la necesitemos. Una compañía que nunca falla, al igual que la de los escritores, editoriales, agencias literarias, así como los seguidores y quienes deciden pasarse por esta mi casa virtual, que es la de todos.

Y, como ya es habitual en estos eventos literarios, habrá sorteo para celebrarlo. Lo anunciaré en los próximos días


Libros leídos y reseñados en...Septiembre/2021.

 








En este mes de septiembre de 2021 han sido un total de 6 los libros leídos y 5 los reseñados.



Los leídos: 



  

 

                                               


           
 




            


Los reseñados:




-La Tribuna, de Emilia Pardo Bazán.

-El camino a tu puerta, de José Luis Urrutia.

-Jaque al emperador, de J. R. Barat.

-Las batallas silenciadas, de Nieves Muñoz

-Una historia desconocida, Marie Jelen, de Mercedes de Vega




Avance Retos Literarios: 



-Reto Autores de la A a la Z (2021):   (22/24) (92%) (+1).

-Reto 25 españoles (2021):  (35/25) (+5).  Completo

-Reto Leemos España provincia a provincia (2021):  Ya he visitado 14 provincias: añado A Coruña y La Rioja

-V Edición Reto Nos gustan los clásicos (2021):  (7/8) (88%) (+1).

-Reto Serendipia recomienda:  (1/3) (33%) Sin avance. 







miércoles, 6 de octubre de 2021

Retratos, de Manuel Ruiz Correro.

 













Datos técnicos:




Título: Retratos.

Autor: Manuel Ruiz Correro.

Editorial: Adarve.

1ª edición: Junio/2021.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-18828-003.

Idioma: Español.

Nº pág.: 188.




Sinopsis:




En un pueblo pequeño todos creen conocerse y saber quién es su vecino, pero dentro de cada casa y cada vida los habitantes de esta villa dejan de aparentar. La pasión, la sexualidad, los deseos insatisfechos y la violencia van desenmascarando a los protagonistas de esta historia, enfrentándoles con su verdadera imagen.



Opinión Personal:



Retratos es la ópera prima de Manuel Ruiz Correro, natural de Sierra de Yeguas, una pequeña localidad de la provincia de Málaga. En mi modesta opinión, es un escritor que tiene muy claro cómo construir una historia, verosímil y bien escrita, para que el lector sienta interés por su desarrollo, pese a que entendí que habría que corregir algunas reiteraciones, sobre todo en algún párrafo del último tramo de la novela. Pese a lo que acabo de comentar, merece la pena acercarse a su primera novela publicada que tiene rasgos clásicos, porque el lector comprobará como nada es lo que parece, como se puede deducir de la sinopsis.

Manuel Ruiz Correro planifica y desarrolla una historia de vidas cruzadas, porque a lo largo de los 35 capítulos cortos, más un prólogo y un epílogo en el que se estructura la trama, los personajes cobran protagonismo, que se va incrementando a medida que el desenlace está más próximo. Aunque el lector se puede hacer también una clara idea de los escenarios por los que transitan, no se menciona el nombre de la población en la que se desarrollan los hechos que se relatan. Pese a que la novela comienza con una mención al Diario de Luis, y al que se hace referencia en algún capítulo más, entiendo que estamos ante una obra coral. Tal y como se suceden los episodios, me dio a entender que la actuación de quienes tienen una mayor presencia en el desarrollo de la trama provoca un efecto dominó, lo que en mi caso supuso un gran atractivo, por la relación que hay entre los principales afectados en el mismo. Una sensación de protagonismo que viene incrementada por el título de cada uno de los capítulos, encabezado por el nombre del personaje en torno al cual gira su desarrollo.

Luis regresa al apartamento en el que vive con Ana, su pareja. Se sienta en el sofá más cercano al balcón y coge uno de los diarios escritos en su adolescencia, a los que hacía tiempo que no le echaba un vistazo. Un diario fechado en 2016 al que «se quedó mirando la tapa sin decidirse a abrirlo. Trataba de ordenar las imágenes, las voces y los lugares que acudían a su memoria. Finalmente la abrió y todo comenzó de nuevo» (pág. 11). El lector se encontrará con una serie de episodios en los que está presente la pasión, la sexualidad, los deseos insatisfechos y la violencia, y en los que se van desenmascarando a los protagonistas de esta historia, como adelanta la sinopsis. Una historia que va de menos a más porque, si en los primeros capítulos tiene rasgos intimistas y costumbristas, en la que defino como segunda parte de la novela podría catalogarse como thriller, por el cúmulo de situaciones que viven los personajes que las protagonizan. Unas situaciones en las que el ritmo se vuelve frenético en determinados episodios, ante la espiral de violencia que se genera, por lo que cada vez estaba más convencido que me esperaba un desenlace en el me decía que incluso podía peligrar la integridad física de alguno de ellos, ante los giros que se suceden.

Pero en Retratos, Manuel Ruiz Correro aborda también el tema de la adolescencia, y  todo lo que conlleva esta etapa de nuestra vida, en la que Luis y David quienes mantenían una muy estrecha relación de amistad desde Infantil, estará muy marcada por los hechos que se relatan en el párrafo anterior. A lo largo de los capítulos, los dos amigos descubrirán cómo era la verdadera forma de ser y actuar de sus padres, Vicente y Joaquín, a los que también conoceremos en una línea temporal ubicada de forma puntual en el pasado, pero que sirve para conocerlos más a fondo, y a los personajes que, en un sentido u otro, guardan relación con los episodios que tienen lugar en la que califico como segunda parte de la novela. Ante las sospechas que preocupan a David, decide grabar unas escenas con Elena como objetivo, porque «llevaba toda su corta vida forjándose una reputación de chica descuidadamente atractiva, mordaz y lejana a los tópicos establecidos» (pág. 85), ante las escenas que protagoniza y atraen su atención, si bien los planes iniciales se le escapan de las manos, porque a partir de esas grabaciones descubre secretos familiares que influirán en su relación con el autor del diario.

El escritor serrano incide en la personalidad de los personajes que protagonizan su ópera prima, y su comportamiento en unos episodios que tuvieron lugar hace doce años en el pequeño pueblo en el que vivía Luis, y cómo cada vez que rememoraba el abrazo que le dio a su amigo después de conocer lo sucedido, se le seguía haciendo un nudo en la garganta. Unos personajes bien perfilados y que se hacen muy cercanos al lector, por el día a día que se refleja a lo largo de los capítulos y con los que estoy seguro que nos resultan familiares las escenas costumbristas que protagonizan, si bien rechazamos el comportamiento empleado por algunos personajes para satisfacer una de las necesidades más primitivas del ser humano, con la sorpresa que acarrea cuando se refleja en quienes menos lo esperamos. Unos personajes cuyos retratos están relatados por un narrador omnisciente, partiendo del diario de Luis, con un lenguaje sencillo y un estilo directo. Su ritmo de lectura es fluido, sobre todo en la que califico como la segunda parte de la novela, a lo que ya me referí en el segundo párrafo de esta reseña, pese a que dominan las descripciones frente a los diálogos, si bien éstos son dinámicos y se percibe en ellos la tensión narrativa en algunas escenas, que se incrementa a medida que el desenlace está próximo.



Biografía:



Manuel Ruiz Correro nace en Sierra de Yeguas, una pequeña localidad de la provincia de
Málaga. Es maestro de lengua extranjera desde hace catorce años, aunque antes trabajó en la construcción, la agricultura y otros sectores. Es, además, aficionado a la pintura. Esta obra supone su primera incursión en el mundo editorial.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de la Editorial Adarve. 








jueves, 30 de septiembre de 2021

Una historia desconocida, Marie Jelen, de Mercedes de Vega.


 







Datos técnicos:



Título: Una historia desconocida, Marie Jelen.

Autora: Mercedes de Vega.

Huso Editorial.

1ª edición: Enero/2021.

Encuadernación: Rústica.

ISBN: 978-84-123016-1-8.

Idioma: Español.

Nº pág.: 82.



Sinopsis:



Testimonio profundo y real de una niña atrapada en la telaraña más oscura que ha tejido Europa. Marie Jelen es la Ana Frank franceísa, quien desde el Velódromo de Invierno y el campo de Pithiviers le escribió siete conmovedoras cartas a su padre, que este guardó hasta su muerte. Dichas cartas salieron a la luz en 2003 y se encuentras recogidas en esta edición por primera vez, para mostrar al mundo la infancia de Marie y de miles de niños con el mismo destino.

Es también la desesperanza de un padre en busca de su hija por el París ocupado. Es recorrer el París colaboracionista: un espejo en el que se mira la Europa invadida por los nazis. Es la biografía de una infancia en la que se hallan otras infancias ?como la del escritor Georges Perec, cuya distancia con Marie era de unas calles? que, ignorantes de su destino, compartieron un territorio y un futuro secuestrado, como los de Héléne Berr o Dora Bruder.



Opinión Personal:



En noviembre del pasado año de 2020, leí y reseñé en este blog la última novela publicada hasta la fecha por la escritora madrileña Mercedes de Vega, El largo sueño de Laura Cohen (reseña), un thriller psicológico que me gustó mucho, en el que la autora reflexiona sobre la identidad, la venganza y los secretos de familia. A lo largo de los 53 capítulos cortos titulados en los que se estructura el desarrollo de la trama, en mi modesta opinión entiendo que el lector se encuentra ante una historia que no le deja indiferente. Podrá comprobar cómo el Holocausto está muy presente, sobre todo desde que la voz narrativa descubre en pequeñas dosis el oscuro pasado que ocultan algunos personajes.

(Parc Buttes-Chaumont-Paris)
Hoy comparto mis impresiones sobre un libro que guarda relación con uno de esos personajes oscuros a los que me refiero en el párrafo anterior. Una serendipia fue el origen que dio lugar a que la autora sintiera interés por la reconstrucción de la biografía real de uno de ellos en la que trabajó durante los meses de confinamiento que nos vimos obligados a guardar ante la pandemia que originó la covid. En este sentido, no es que el lector se vea obligado a leer antes la historia que protagoniza Laura Cohen, sino que estoy seguro de que sentirá interés por conocer lo que le sucedió realmente a Marie Jelen, una de las miles de niñas judías que vieron cómo le arrebataron una infancia que no pudo disfrutar como las demás de su edad, porque fue embarcada a la fuerza en un viaje sin retorno hacia uno de los campos de concentración nazis, en concreto al de Pithiviers, a donde fueron conducidas desde el Velódromo de Invierno, junto al Sena y la torre Eiffel, para terminar gaseadas la mayoría de ellas en el tristemente conocido campo de exterminio de Auschwitz.

Me gustó mucho el enfoque que le confiere Mercedes de Vega a Una historia desconocida, Marie Jelen, porque utiliza la primera persona para reconstruir la biografía de de este personaje real a partir de la documentación que recabó para escribir la novela protagonizada por Laura Cohen. Un libro que se complementa con las fotografías que encontró la autora sobre la familia y las cartas que escribió a la protagonista de esta triste y dura historia a su padre, Iceck Jelen, una vez que recibe la autorización para la publicación. Una correspondencia que duele, porque el lector es consciente del final que le espera a esta niña, y la incertidumbre que le acompaña durante el relato ante las vicisitudes que protagoniza su progenitor desde que se ve obligado a cerrar la sastrería que regentaba, en la rue de Meaux, un barrio obrero y periférico, habitado por familias judías que huían de esa Europa del Este. Como dice la autora en el capítulo titulado MARIE, «Tengo que realizar un esfuerzo de abstracción para recomponer su vida con honestidad y fidelidad a lo que le ocurrió a Marie Jelen» (pág. 13). Una reconstrucción en la que no sólo se basa en la información recabada, sino también se «ha de remontar a la Francia de la Ocupación para entender lo inentendible. Y levantar la piedra que la aplasta y la reduce a un número de una lista de seis millones de personas que no han vivido para contar su historia» (pág. 13).

(Campo de tránsito de Pitiviers-Francia)
Quienes se interesan por todo lo sucedido durante una de las épocas más nefastas de la historia de la Humanidad, tienen en la reconstrucción de la historia que relata Mercedes de Vega en primera persona sobre Marie Jelen, una biografía que no deja indiferente. En mi modesta opinión, entiendo que es una historia más a descubrir, porque estoy seguro que sorprenderán algunos de los episodios que la conforman. La reconstrucción de esta biografía muestra el celo con el que la escritora madrileña afronta sus trabajos literarios, así como la sensibilidad, delicadeza y respeto que se percibe a la hora de afrontar los duros episodios que viven los tres miembros que conforman la familia Jelen, porque también hay episodios relativos a su madre Estera. El lector se encontrará con un libro interesante y sobrecogedor que se lee con mucho interés, porque está redactado de tal forma que la intriga nos incita a seguir informándonos sobre el duro y cruel recorrido de una niña a la que le arrebataron su infancia, y se dirigió a su padre en «unas cartas que arrojan una luz a la oscuridad de esta historia» (Pág. 72), y que figuran en el apéndice de este libro, en el que también figuran alusiones literarias que guardan una relación muy directa con el texto.



Biografía:



Mercedes de Vega es escritora, licenciada en Sociología y Ciencias Políticas. Se dio a conocer con el éxito de su bilogía familiar Cuando estábamos vivos y Todas las familias felices. Sus novelas la afianzan como una de las novelistas españolas más interesantes. Narradora de hondura, su vigorosa narrativa ha cautivado a miles lectores. Su última novela, El largo sueño de Laura Cohen, está sorprendiendo al público y a la crítica.

Autora de las novelas: El largo sueño de Laura Cohen, Plaza & Janés, 2020; Todas las familias felices, Plaza & Janés, 2017; Cuando estábamos vivos, Plaza & Janés, 2015; El profesor de inglés, Huerga y Fierro Editores, 2010. Ha publicado la antología de relatos Cuentos del sismógrafo, Ediciones Atlantis, 2007, y Lo que no puedo ver, Penguin Random House, 2018. Sus cuentos forman parte de numerosas publicaciones colectivas, traducidos en Italia, Polonia y Bulgaria. Ha sido galardonada por dos años consecutivos (2013 y 2014) en los Premios del Tren “Antonio Machado”. Su obra como narradora breve aparece referenciada en El Cuento Español del Siglo XXI, de la Universidad de Zúrich. Colabora con diversas revistas literarias: Zenda, Resonancias literarias, El Extramundi y los papeles de Iría Flavia, etc.


Nota: Datos técnicos y sinopsis tomados de la web de Ediciones Huso. Biografía y fotografía de Mercedes de Vega tomada de la web de la Agencia Literaria Antonia Kerrigan, Imagen del campo de tránsito de Pithiviers en Francia tomada de la web Enlace Judío. Imagen del parque Button-Chaumont de París tomada de la web Paris Digest. 



miércoles, 29 de septiembre de 2021

Las batallas silenciadas, de Nieves Muñoz.

 










Datos técnicos:




Título: Las batallas silenciadas.

Autora: Nieves Muñoz.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Mayo/2019.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

ISBN: 978-84-350-6335-7.

Idioma: Español

Nº pág.: 544.



Sinopsis:


Verdún, 1916. La más larga y cruenta batalla de la Primera Guerra Mundial. A orillas del río Mosa, las trincheras y los fortines cambian de manos entre alambradas, duelos de artillería y ataques de una incipiente aviación militar. Vivos y muertos habitan un escenario de pesadilla.

Allí, entre en barro y las balas, entre el miedo, Irène Maríe Curie se incorpora al hospital de campaña francés para enseñar a los cirujanos del ejército a usar la máquina de rayos X adaptada por su madre, Marie Curie, convencida de que ayudará a salvar muchas vidas. Pero, una vez allí, deberá enfrentarse no sólo al menosprecio y la ignorancia de los curtidos militares, sino también a la vida al borde de la muerte. Junto con sus compañeras, las enfermeras de guerra, Berthe y Shirley, afrontará el mayor reto posible: sobrevivir. No serán las únicas, y no siempre estarán solas. Nadie dijo que sería fácil..., pero el amor y la amistad, en tiempos de odio, puede significar la salvación.

Con una prosa vibrante y enérgica, llena además de sensibilidad y feminidad, Nieves Muñoz nos narra la batalla de Verdún como nunca antes la habíamos visto: desde las trincheras, en los pueblos, en el campo, en el aire y en las almas...Porque, como en toda guerra, hubo vencedores y vencidos, pero todos tuvieron alma, y en esta su primera novela Nieves Muñoz nos abre la suya y la de sus personajes para darnos un bien eterno: la esperanza.



Opinión Personal:




Las batallas silenciadas (Edhasa, 2019) es la ópera prima con la que Nieves Muñoz presenta sus credenciales con una obra de gran calidad, para ser tenida muy en cuenta en el panorama literario nacional. De nuevo me encuentro con un autor o  autora que me sorprende por el buen hacer literario que se refleja en su primera novela publicada. En estos casos, siempre digo que se pone el listón muy alto, porque entiendo que es consciente de que se ve obligado a mantenerlo, cuando menos, en sus siguientes publicaciones y, si lo supera, mejor para el lector, porque se percata de que se encuentra ante una narrativa que le asegura entretenimiento contándole historias consistentes, verosímiles y bien escritas.

(Petit curie-Primera Guerra Mundial)
Merece la pena leer la nota del autor de turno que acompaña al cuerpo de la novela, porque en ella expone los fundamentos en los que se basa para escribir la historia ambientada en una época concreta. Pero también es preferible leerla una vez concluido el desenlace, porque puede suceder que nos desvele alguna información que pueda aclarar antes de tiempo episodios que relata la voz narrativa de turno. En este caso, hay un interés añadido para el lector, porque la escritora vallisoletana tenía muy claro que en su primera novela quería rendir un merecido homenaje a las mujeres que participaron en la Primera Guerra Mundial, en «un conflicto en el que se ha dejado de lado en los libros de historia, relegado en muchas ocasiones a meras sombras secundarias, cuando en realidad fueron un engranaje esencial de la maquinaria política, económica y social». En Las batallas silenciadas incide en el papel que desempeñó el personal sanitario femenino, del que  refleja las diferentes escalas sanitarias en las que participaron en ese conflicto bélico, incidiendo en la especialidad de enfermería, a través de las figuras de Irène Curie, Bethe Hinault y Shirley St Johns,  sin olvidarme de una cuarta, la doctora Nicole Girard-Magin, la única mujer médico que atendió heridos en las trincheras de la Primera Guerra Mundial.

A lo largo de los 26 capítulos en los que se estructura la novela, más un prólogo y un epílogo, se refleja la fascinación que siente Nieves Muñoz por la Primera Guerra Mundial. En este sentido, se percibe una exhaustiva labor de documentación, en la que destaco los detalles que ofrece en lo referente a la labor desempeñada por el personal sanitario en el frente de Verdún, junto con la información que se ofrece sobre algunos episodios bélicos que se desarrollan en la que fue la mayor y más larga batalla en el frente occidental entre los ejércitos alemán y francés. También refleja el día a día en los hospitales de campaña, en las poblaciones afectadas por los continuos ataques del enemigo, o en las condiciones infrahumanas de quienes se parapetaban en las trincheras para conservar el territorio ganado y no perderlo, pero en las que las bajas temperaturas, la humedad y las epidemias causaban grandes bajas. Los episodios que tienen lugar durante los meses de enero y febrero de 1916, en los que se suceden los hechos que que narra la voz narrativa, son de un gran realismo por lo que, pese a que se combinan hechos históricos con otros creados por la imaginación de la autora, bien pudieron haber sucedido todos ellos durante la Gran Guerra. Este realismo, junto con la fuerza emanada de los personajes que transitan por sus páginas, hicieron que sintiera al igual que ellos, y prácticamente desde los primeros episodios, el frío, la angustia, las sensaciones, emociones, el dolor, el afán de supervivencia, e incluso la amistad y el compañerismo, aunque sin olvidarme del odio, el egoísmo el rencor y la barbarie, que se reflejan en varias fases de la trama. Un realismo que se manifiesta también en la estructura que le confiere a la novela, dividida en dos partes claramente diferenciadas, y cada una de ellas estructurada en capítulos titulados, que son un claro indicativo de lo que el lector se encontrará en su contenido. En la primera parte, los capítulos vienen introducidos cada uno de ellos por una carta con la que se incita a prestar atención al personaje que se menciona en ella. Incidiendo en los títulos, encontré muy acertados los que hacen referencia a los colores de la guerra, porque, en mi caso, significaron un reclamo más para estar muy pendiente de lo que sucedía en cada uno de los títulos a los que me acabo de referir, a parte de otros que se refieren a acciones determinadas que tienen lugar en desarrollo de la trama.

(Fort Douamont-Francia)
Son tres personajes a través de los cuales da voz a la labor que desempeñaron en la batalla de Verdún a quienes incluso podían llevar una vida más regalada por cuna, como lo podrá comprobar el lector a lo largo de los capítulos, sobre todo en lo que se refiere a la británica Shirley St John y a Irène Marie Curie, quien no dudó en dirigirse al frente con el llamado petit curie «con el que enseño cómo utilizar el aparato de rayos X para poder ver los daños internos en el hueso y detectar dónde están los proyectiles antes de operar» (pág. 30), sin olvidarme del papel de la enfermera Berthe Hinault, por las innovaciones que quiere introducir en la organización de los hospitales de campaña. En mi modesta opinión, son tres personajes que dan mucho juego a la novela, no sólo por la evolución que se manifiesta en cada una de ellos a lo largo de los capítulos, al igual que los diferentes estados de la relación que mantienen y que se deriva de su labor profesional, sino también por el vínculo personal que se forja entre las tres mujeres, y que atraerá la atención del lector, sobre todo por el interés que muestra ante las reacciones en los diferentes episodios en los que intervienen. Pero también atraerán la atención por los roces que tienen tanto con el personal sanitario masculino como con los altos mandos, reacios a la presencia de mujeres en primera línea, sobre todo ante la insistencia de Irène Curie, porque quiere estar en el frente de batalla al mando del petit curie para ayudar a salvar vidas, lo que dará lugar a no pocas discusiones al respecto. Un personal masculino al que también hay que aludir por el contrapeso que significan sobre el personal femenino, como el director general del hospital militar de Barleduc, Jean-Luc Gillaux, el capitán Billet o el comandante Mercier, sin olvidarme de otros como Adrien Goitia, Alain Briand o Sèbastien Vien, que también atrajeron mi atención en alguna fase de la trama.

Pero en Las batallas silenciadas el lector se encontrará también con otras mujeres de las que, en algunos casos, se preguntará por el motivo de de su presencia, si bien con el paso de los capítulos tendrá una clara respuesta a las cuestiones que se plantea durante su lectura. En este sentido, atrajeron mi atención personajes como la prostituta Claudine Meurent, la sorgina Adele o Lorreine Bertrand. Estas mujeres protagonizan unas historias que también resultan atractivas por las vicisitudes que les acompañan a lo largo de los capítulos en los que figuran. En mi modesta opinión, diría que los personajes femeninos que menciono en ambos párrafos representan a quienes se juegan la vida en el frente de batalla o por un motivo u otro guardan relación con el conflicto bélico, del que incluso arrastran unas secuelas una vez finalizado, como se podrá comprobar en algunas de ellas. Las historias de estas mujeres forman un verdadero puzle cuyas piezas dosifica la autora  a lo largo de los capítulos, de tal forma que el lector esté muy pendiente de que  encajen a medida que se aproxima el desenlace. 

(Dra. Nicole Girard-Mangin)
Las batallas silenciadas es una novela planificada y desarrollada con una trama consistente, verosímil y bien escrita. Al tratarse de ficción histórica, se percibe una exhaustiva labor de documentación y una clara estructura acorde con la historia que relata el narrador de turno, para que el lector esté muy pendiente de las fases que conforman su desarrollo. Un título que, sin duda alguna, me pareció muy atractivo, a la par que sugerente, con el añadido de una portada que alude a lo que nos vamos a encontrar a lo largo de los capítulos que la conforman. A lo que acabo de comentar hay que añadir, como indica la sinopsis, un estilo narrativo vibrante y enérgico, lleno además de sensibilidad y feminidad, con el que surte el efecto deseado. A lo largo de los capítulos logra captar la atención del lector —en mi caso, absorbente con un lenguaje sencillo y un estilo directo, porque en ningún momento tuve la sensación de que decaía el interés por la lectura, pese a que domina la narración frente a los diálogos. En esta ocasión mi interés se acrecentó a medida que me aproximaba al desenlace que, a mi modo de ver, encontré muy acorde con el conjunto del relato de la voz narrativa. Quizás esta sensación venga marcada por la variedad de subtramas que enriquecen a la principal, y por las múltiples situaciones complejas y episodios en los que la acción está presente, en los que también se percibe intriga y hay algunos giros que incrementan el interés por los hechos que se desarrollan a continuación. A lo que acabo de comentar hay que añadir unos personajes trazados con fuerza y que actúan conforme a la época que les toca vivir, en la que muestran lo bueno y lo malo que el ser humano. Sin duda alguna, una magnífica novela que merece la pena disfrutar.



Biografía:



Nació en Valladolid en 1976. Vinculada siempre a las letras, bien como escritora de historias o como lectora, eligió sin embargo un camino diferente para su formación: la enfermería.

Para ella, escribir es una forma de vida. Tras formarse en técnicas literarias, ha colaborado en varias antologías de relatos, como articulista para blogs de narrativa y la revista literaria El taller de la factoría. Ahora, con Las batallas silenciadas, al fin se ha atrevido a dar el paso y nos ofrece una maravillosa novela histórica con la que ha conseguido aunar sus dos grandes pasiones.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía de la autora, tomados de la web de Edhasa. Imagen de Ambulancia Petit Curie 1GM, tomada de la web À la vie, à la guerre. Imagen de Fort Douamont, en Francia, tomada de Wikipedia. Imagen de la doctora Nicole Girard-Mangin tomada de Wikipedia. 














jueves, 23 de septiembre de 2021

Jaque al emperador, de J. R. Barat.


 








Datos técnicos:



Título: Jaque al emperador.

Autor: J. R. Barat.

Editorial: Algaida (Grupo Anaya).

1ª edición: Marzo/2021.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9189-401-8.

Idioma: Español.

Nº pág.: 504.




Sinopsis:




En la primavera del año 1808, las tropas de Napoleón invaden España. Ante la imposibilidad de hacer frente en campo abierto a un invasor tan poderoso, los españoles se ven obligados a poner en práctica la guerra de guerrillas. Miles de hombres se organizan en partidas, hermanados por el sentimiento del honor, la lealtad a la Corona y el odio ancestral a los franceses. En poco tiempo el país entero se convierte en un inmenso campo de batalla. Uno de los soldados más destacados de la contienda es José Romeu, un hombre sencillo dotado de un valor y una inteligencia táctica excepcionales que, al mando de una partida de combatientes hostigados por la desesperación, logra poner en jaque a todo el ejército napoleónico y alcanzar la dignidad de mito.




Opinión Personal:




Hoy comparto mis impresiones sobre una novela con cuya lectura disfruté muchísimo. En mi modesta opinión, Jaque al emperador (Algaida, 2021), la última novela publicada hasta la fecha por el escritor valenciano J. R. Barat (Valencia, 1959), es una magistral lección de historia sobre lo que sucedió en tierras levantinas durante la llamada Guerra de la Independencia. La Guerra del Francés, francesada o Guerra de los Seis Años fue un conflicto bélico iniciado por las clases populares y los notables españoles que se levantaron ante la evidencia mostrada por las tropas napoleónicas. Unas tropas que fueron tomando posiciones en importantes ciudades y plazas fuertes, con el objetivo de derrocar a la dinastía borbónica y suplantarla por la suya propia, en la persona de José Bonaparte, hermano de Napoleón, pese a la intención inicial de que la monarquía española creyera que su objetivo principal era la invasión de Portugal, país aliado del Reino Unido. Una invasión que también provoca una guerra civil interna porque, como se podrá comprobar en varias fases de la trama, cómo hay quienes ven en esta invasión una gran oportunidad para medrar a cuenta de estar a la sombra de los gabachos, como se les llama en tono despectivo a lo largo de los capítulos, lo que conllevará asociados enfrentamientos entre afrancesados y patriotas, con la traición como moneda de cambio

(José Romeu y Parras)
Quienes nos interesamos por este período de nuestra historia reciente, somos conscientes de la importancia que tuvo en este conflicto bélico la irrupción de la guerrilla, y el acoso constante que realiza al poderoso ejército imperial. Una guerrilla consciente de que la Grand Armée era muy superior en número y formación militar, pero también sabía que contaba con el apoyo de la población y el conocimiento de la orografía peninsular. Esta era una gran baza a su favor porque conocían como la palma de su mano los territorios por los que decidían enfrentarse a los invasores, una vez espiados sus movimientos. Guerrilleros como Juan Martín Díez, «el Empecinado», Espoz y Mina, el Cura Merino o Tomás de Zumalacárregi causaron un verdadero dolor de cabeza a los gerifaltes que estaban al mando de las tropas francesas que invadieron nuestro país. Pero hubo otros partisanos y personajes de la época que de una forma u otra destacaron por su entrega a una causa que hicieron suya y, sin embargo, la labor que realizaron fue sumiéndose en el ostracismo.

En relación con lo que acabo de comentar en el párrafo anterior, el escritor valenciano J. R. Barat rescata del olvido, en Jaque al emperador, a un personaje que lo tiene todo para alcanzar la dignidad de mito, como adelanta la sinopsis, lo que se podrá comprobar a lo largo de los 50 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama. José Romeu y Parras supo ganarse el aprecio de sus conciudadanos, no sólo por las arengas para animar a que se alistaran en las milicias todos los hombres que cumplían la edad reglamentaria establecida al efecto, sino también por su capacidad de mando, dominio de estrategias militares y arrojo en los combates, en los que tomaba parte como uno más de las milicias que comandaba y en las partidas que formó después como guerrillero. Junto al protagonista de Jaque al emperador, figuran otros cabecillas de la guerrilla valenciana como Isidro Garcerá, Vicente Bonmartí, Juan Garcés, o Asensio Nebot, apodado el Fraile, porque era un sacerdote de la Orden de Recoletos de San Francisco, que decidió cambiar el hábito por las armas, de los que también se describen algunos episodios en los que toman parte, sobre todo en la que sería la segunda parte de la novela, porque en ella se recrudecen los enfrentamientos entre la guerrilla y las tropas imperiales.

El lector se interesará por las vicisitudes que acompañan al guerrillero y comandante de los Batallones de Milicia Urbana de Murviedro la actual Sagunto—, José Romeu y Parras. El autor planifica y desarrolla una biografía novelada que no tiene desperdicio, no solo por los acontecimientos que tienen como protagonista a este mítico personaje, sino también por el realismo con el que el narrador omnisciente relata los episodios que se suceden durante la Guerra de la Independencia en territorios levantinos. Aunque también recibe información sobre lo que sucede en el resto del país, con el añadido de que Romeu se traslada a Madrid para gestionar asuntos relacionados con sus negocios, aunque se implica en la defensa de la capital, y se atrinchera en la puerta de Recoletos. Un realismo que también se percibe en la barbarie y atrocidades mostradas por las tropas imperiales contra la población civil. Atrocidades cometidas no sólo por la sospecha que recae sobre quienes apoyan a la guerrilla o son partidarios del rey Fernando VII, si no también porque las tropas imperiales asolan todo núcleo urbano o rural por el que pasan dejándolo convertido en un verdadero erial de destrucción y muerte. En este sentido, he de reconocer que en más de una ocasión tuve que hacer un alto en la lectura para asimilar lo que acabo de comentar, sobre todo por el ensañamiento de las tropas napoleónicas con la población. Sobre este ensañamiento uno se hace múltiples preguntas al respecto, a las que responderá la voz narrativa a lo largo de la información que facilita, incluso a modo de recuerdo por si no se asimiló todavía esta barbarie. Una voz narrativa que describe unos episodios duros, aunque relatados sin sensacionalismo alguno, porque en ellos se percibe el respeto con el que el autor refleja la barbarie cometida ante la población indefensa, ajustándose para ello a la ardua labor de documentación realizada para que seamos conscientes de lo que sucedió en España durante los seis años que duró esta guerra. 

(Toma de Valencia por Suchet, Guerra Independencia)
J. R. Barat relata a través de un narrador omnisciente una historia lineal que gira el torno a la figura de quien alcanzó la graduación de teniente coronel de los Batallones de Milicia Urbana, bajo las órdenes de los militares Joaquín Blake y Bassecourt, pero al comprobar la inoperancia del ejército regular decide formar su propia partida con la que hostigar a las tropas imperiales. En todo momento estuve muy pendiente de las vicisitudes de José Romeu, porque me encontré con un personaje muy cercano, trabajador, de carácter amable y buen trato con sus empleados y sirvientes. Uno se pregunta como alguien que lleva una vida acomodada prefiere ponerse al servicio de la Junta Suprema de Valencia, ante los tambores de guerra que suenan por todo el país tras el Tratado de Fontenebleau, el Motín de Aranjuez, los primeros levantamientos en el Norte de España, así como los duros episodios del 2 de Mayo en Madrid. En mi modesta opinión, entiendo que José Romeu se implica cada vez más en el conflicto bélico a medida que se da cuenta de las dificultades que suponen expulsar a los soldados de Napoleón. No obstante, la voz narrativa también informará sobre su preocupación por sus negocios —regenta una empresa boyante de vinos, licores y aguardientes en Murviedro, junto con los quebraderos de cabeza que conlleva, sobre todo desde que el conflicto bélico es una realidad— y la familia, porque es consciente de que tanto su mujer como sus hijos corren peligro, sobre todo desde que los altos mandos franceses se ceban en su persecución, ante el carisma que tiene entre sus conciudadanos y el empuje de sus acciones contra los soldados imperiales. Unas vicisitudes familiares sobre las que también se da cumplida información, y que mantuvieron mi interés en todo momento, sobre todo desde que las tropas que comanda el mariscal Suchet cercan Valencia y toman posesión de las poblaciones que rodean a la ciudad del Turia, Sagunto incluida. Este cerco da lugar a que emprendan un periplo no exento de peligros, en el que también tendrán que enfrentarse a la dureza climatológica en los parajes que se tienen que ocultar, así como buscarse el sustento en los recursos que le ofrece la naturaleza

Jaque al emperador es una novela que se lee con deleite, pese a lo que comento en esta reseña dos párrafos más arriba, porque el narrador omnisciente explica con un estilo elegante, claridad y realismo lo que significó este conflicto bélico para el país, y en particular para la zona levantina, que es el espacio por el que transitan la gran mayoría de los personajes que conforman el elenco, salvo el viaje a Madrid que realiza José Romeu para hacer gestiones realizadas con su empresa. El lector se encontrará con un relato fluido, ameno y atractivo, a la par que dinámico, por lo que tendrá cumplida información sobre lo que sucede a lo largo de los capítulos, al alternar los diferentes escenarios, en los que se resaltan los episodios que son de mayor interés para ser testigo directo de los movimientos que realiza el protagonista en su lucha contra el ejército imperial. En este sentido, me gustó cómo la voz narrativa relata sin floritura alguna los enfrentamientos entre las tropas imperiales y las milicias españolas, lo que es de agradecer, así como las escaramuzas y emboscadas con las que sorprenden en varias ocasiones a los soldados de Napoleón, aunque también se llevarán algunos reveses derivados de los movimientos sorpresivos de las tropas galas. También resalto el cerco que ordena el mariscal Suchet, dado el empuje que tienen las intervenciones de José Romeu, porque son conscientes de sus dotes como estratega y el poder que tiene para incorporar nuevos reclutas, tanto en sus misiones que realizó como militar y posteriormente como guerrillero. Junto con el protagonista, el lector se familiarizará con unos personajes que atraerán su atención a lo largo de los capítulos, perfilados de tal forma que parecen cobrar vida propia, tal y como se desenvuelven durante el desarrollo de la trama.

(Palacio de los condes de Cervellón-Valencia)
La voz narrativa ofrece una visión generalizada de cómo era el día a día durante la Guerra de la Independencia, sobre todo ante el temor que tenía la población cuando eran conscientes de que las tropas invasoras se acercaban a sus poblaciones, por la barbarie que les acompaña a su paso. José Romeu que, pese a los negros nubarrones bélicos que se avecinan, procura llevar su hacienda y finanzas con la mayor naturalidad posible, si bien se percibe su preocupación ante los episodios que se avecinan y las noticias que recibe sobre los movimientos que se empiezan a registrar en el país, lo que para la población es una clara ocupación del territorio nacional. Pero también me atrajo la sencillez de la vida familiar y la relación que mantiene con sus amigos, sobre todo desde que se manifiesta su posicionamiento ante la invasión napoleónica y los peligros que para ellos supone el manifestar sus inclinaciones en el conflicto, que se reflejan en determinados episodios, con las consecuencias que les pueden acarrear, incluso para su integridad física. Junto a lo que acabo de comentar, resalto también la relación que mantiene el protagonista con los miembros de su partida, con los que nos iremos familiarizando a medida que somos testigos de sus enfrentamientos con los soldados franceses, así como las relaciones que mantienen entre ellos durante el escaso tiempo que tienen para reponer fuerzas, en los que nos interesaremos por las historias personales de cada integrante de la guerrilla del saguntino. No quería terminar esta reseña sin mencionar a Társila, la sirvienta de los Romeu, que le da mucho juego a la novela cada vez que entra en escena, dadas las peculiaridades de este personaje, con el cual se encariña uno enseguida, sin olvidarme del papel que desempeña Blas, al servicio de José Romeu en su hacienda, o los principales miembros que se mencionan de su partida, tanto por el variopinto grupo que forman, como por la humanidad que destila cada uno de ellos y las causas que les llevaron a enrolarse con el mito saguntino.



Biografía:




J. R. Barat (Valencia, 1959) es un escritor dotado de una gran vitalidad creadora. Cultiva todos los géneros literarios, para público infantil, juvenil o adulto, y en todos ellos ha cosechado importantes premios y reconocimientos. De su obra en prosa cabe destacar las novelas Infierno de neón (Premio Internacional Ciudad de Salamanca), Deja en paz a los muertos (Premio Hache), La sepultura 142, Llueve sobre mi lápida, La noche de las gárgolas, Clara en la oscuridad y 1707, con la que J. R. Barat se adentra en el apasionante mundo de la novela histórica. Como poeta ha publicado, entre otros libros, Como todos ustedes (Premio Internacional Ciudad de Torrevieja), Breve discurso sobre la infelicidad (Premio Internacional Leonor de Soria), Piedra Primaria (Premio Internacional Ateneo Jovellanos de Gijón), Malas compañías (Premio Nacional Blas de Otero) o Poesía para gorriones. Entre sus obras dramáticas destacaremos Anfitrión y el otro, El reino de los mil pájaros o Una de indios (Premio Nacional Ciudad de Lorca).

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de Algaida. Retrato de José Romeu tomado de Wikipedia. Imagen Guerra de la Independencia en Valencia tomada de la web Real Acadèmia de Cultura Valenciana. Imagen del Palacio de los condes de Cervellón en Valencia, tomada de la web del diario Las Provincias. Fotografía de J. R. Barat tomada de Wikipedia.