miércoles, 13 de junio de 2018

Bye, bye, Heidelberg, de Carmen de la Rosa.





















Datos técnicos:


Título: Bye, bye, Heidelberg
Autora: Carmen de la Rosa
Editorial: Anantes Gestoría Cultural
1ª edición: Octubre/2017
Idioma: Español
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9789494707650
Nº pág.: 220



Sinopsis:



El Kommissar Lucas Mester Japón, de familia española y ascendencia japonesa, se enfrenta a un caso desconcertante: el concejal de urbanismo de Mannheim ha aparecido asesinado en un muelle del Rin junto a un exclusivo club donde sus socios realizan algo más que negocios de altos vuelos. Todo indica que el crimen está relacionado con la corrupción urbanística que rodea las bases americanas de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en el curso de la investigación surgen sospechas sobre el alcalde de Mannheim, una banda de narcotraficantes colombianos, un grupo de neonazis y un general americano.



Opinión Personal:



De Carmen de la Rosa leí tres novelas que se pueden encuadrar en narrativa, género literario que es como un cajón de sastre porque cada una de los títulos que lo conforman contienen rasgos de otros géneros literarios más concretos. Bye, Bye, Heidelberg es la cuarta novela que leo de esta autora sevillana afincada en Heidelberg, la ciudad alemana que forma parte del título que hoy reseño. Me sorprendió su incursión en la novela negra, pero he de reconocer que este cambio de registro me causó una grata impresión, aunque todavía se nota que en ella hay ingredientes que pueden encontrase en sus anteriores obras literarias aunque, pese a ello y en mi modesta opinión, entiendo que Bye, Bye, Heidelberg puede catalogarse claramente como novela negra, como bien podrá comprobar el lector a lo largo del desarrollo de la trama, no ya en el proceso de investigación del caso en cuestión, sino de cómo se van sucediendo los episodios propios de este género a medida que el desenlace está cada vez más próximo, en el que el comisario Mester Japón sabrá quién o quiénes están detrás de la muerte de Andreas Kurtz, concejal de urbanismo de la ciudad alemana de Mannheim. Y, sobre todo, porque se encontrará con otro caso relacionado con el narcotráfico, lo que le da a la trama una clara influencia de la novela negra más genuina del género, como se podrá comprobar en algunas escenas que son muy propias del mismo.
(Hammond Barracks Mandheim-Alemania)
Al igual que en las tres novelas que leí de Carmen de la Rosa, me vuelvo a encontrar con un narrador en primera persona, aunque en esta ocasión utiliza el tiempo presente y, tal y como está estructurada en capítulos muy cortos todos ellos fechados, que abarcan un período de cuatro meses, desde el 10 de abril de 2015, hasta el viernes 10 de julio de ese mismo año—, algunos de ellos de un par de páginas, lo que me hizo pensar que el comisario estaba relatando al lector sus confidencias, porque en algunos de los episodios nos encontraremos con situaciones muy personales, que le confieren a la novela rasgos característicos de un diario. La otra novedad que me encuentro en Bay, bay, Heidelberg es que es el propio comisario Mester Japón quien lleva las investigaciones de este su primer caso, porque tal y como finaliza la novela, aunque éste queda totalmente resuelto, me dio la impresión de que no tardaremos en tener noticias de este personaje, que seguro atraerá la atención de los amantes de este género literario, por el carisma que tiene y la cercanía que muestra en cada una de las escenas en las que toma parte. En esta primera incursión de Carmen de la Rosa en el género negrocriminal, sigue notándose el destacado papel que la mujer desempeña a lo largo de la trama, encontrándose el lector con diversos personajes femeninos que guardan relación directa con el protagonista, o bien son personajes que forman parte del caso a investigar, en uno u otro sentido.

Otro rasgo que me llamó la atención en esta novela que hoy reseño es que quien lleva el peso de la investigación es el propio comisario, si bien ayudado por dos personajes a los que tiene en gran estima, por la eficiente labor que realizan, como lo podrá comprobar el lector a la hora de definir el protagonsita la actuación de sus subordinados: el inspector Müller, a quien define como un personaje muy competente, nada agraciado, y con un carácter muy formal, aunque según él es un lobo solitario; luego nos encontramos con el joven asistente Baum, un agente despabilado recién salido de la academia. Y comento esto porque en la novela negra o thriller escrita por cualquiera de los autores españoles que frecuentan estos dos géneros literarios, quienes llevan a cabo las investigaciones del caso de turno son los inspectores, o bien miembros de inferior rango de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, o detectives privados, los que realizan el trabajo de campo para cumplir las órdenes recibidas por el comisario. En este sentido, me imagino que Carmen de la Rosa se ajustaría a cómo se llevan a cabo estas investigaciones en Alemania.
Heidelberg
Creo que la sinopsis de Bye, Bye, Heidelberg, da una idea clara y concisa de lo que se va a encontrar el lector a lo largo del desarrollo de la trama. Y es que soy de los que le gustan que en ella se refleje el eje sobre el cual va a girar el contenido de la novela, a parte de las subtramas que luego se deriven de ella. De hecho, el comisario comprobará cómo se le acumula el trabajo, porque a la corruptela urbanística que se menciona en la sinopsis, en el curso de la investigación surgen sospechas sobre el alcalde de Mannheim, una banda de narcotraficantes colombianos, un grupo de neonazis y un general americano. Y, como siempre, asocio a la sinopsis el título, porque entiendo que debe de hacer también referencia a lo que nos vamos a encontrar a lo largo de los capítulos. En esta ocasión, el título es directo y efectivo aunque, como ya es habitual en mí, me preguntaba sobre el porqué del mismo. En la primera parte de la sinopsis se habla de las bases americanas de la Segunda Guerra Mundial, por lo que llegado un momento determinado de la lectura me dije que el título era acertado pero, como se decía en un mítico concurso televisivo, aunque cambiando un poco la famosa frase, no puedo comentar más de lo que acabo de citar, porque desvelaría más de la cuenta, e influiría en la decisión que otros lectores pudiesen tomar a la hora de darle una oportunidad a esta novela. 

Al igual que en las anteriores novelas de Carmen de la Rosa, el punto fuerte de Bye, Bye, Heidelberg son los personajes que desfilan por sus páginas. El lector se encontrará con un elenco de carne y hueso, cercanos y carismáticos, que se ganan su empatía a medida que avanzan los capítulos. Aunque el comisario Mester Japón es el protagonista de la novela,  sin embargo, puede decirse que estamos ante una obra coral, porque los secundarios tienen un peso fuerte en la trama, salvo alguno que otro cuya presencia es más bien testimonial, muy propia en las investigaciones que se llevan a cabo. El comisario Mester vive por y para su trabajo, aunque también está muy pendiente de Estrella, su madre, a quien no deja de visitar, cuando el trabajo se lo permite, en la clínica Krankenhaus Sat. Vincentius, donde es cuidada por Maribel, una española a la que le tiene mucho cariño. Ambas encarnan dos formas diferentes de la emigración de nuestro país.  Junto a estos personajes femeninos, hay otros del mismo género que desempeñan un papel destacado en la novela, aunque estos ya guardan relación con las investigaciones que se llevan a cabo tras haber sido hallado el cadáver del concejal de urbanismo de Manheim. Es el caso de Carla Kurtz, viuda del fallecido, o la misteriosa Nancy, porque me pregunté en más de una ocasión qué pintaba este personaje en todo este entramado que traía en jaque al comisario. En lo que a personajes masculinos se refiere, el comisario Mester está divorciado y llamará la atención del lector el hecho de que le atrae la música clásica y la poesía. Entre los personajes masculinos, el que más me llamó la atención fue Peter, que comparte planta en el edificio en el que vive el comisario. Es un personaje extravagante donde los haya, que llamará la atención sobre todo por su estrafalario atuendo. Quizás la presencia de este personaje se me hizo un tanto recargada en la novela; en mi modesta opinión, creo que se le hubiera sacado más partido a medida que se presentía lo que se estaba fraguando en el dúplex de su propiedad, que está en el mismo edificio en el que también  vive el protagonista de esta novela. El comisario Mester compartirá elenco masculino con otros personajes que están relacionados directamente con el caso de corruptela urbanística o el de narcotrárfico, incluyendo al fallecido Andreas Kurtz, de quien iremos conociendo retazos de su vida a partir de los interrogatorios que se realizan a los investigados que tuvieron algún tipo de relación con el fallecido en algún momento dado de su vida.  


Bye, Bye, Heidelberg es una novela dinámica, por las diversdas localizaciones por las que se mueven los personajes, ubicadas sobre todo en Heidelberg y Mannheim, aunque el comisario también se desplazará a Italia, con parada en Vicenza y Venecia. A lo largo de la novela, se nota que Carmen de la Rosa disfruta de la ciudad en la que vive actualmente, Heidelberg, por cómo describe los escenarios que nos encontramos a lo largo de la novela, sirviéndose de algunos de los lugares más emblemáticos de esta ciudad para ubicar en ellos escenas trascendentales en el desarrollo de la trama. En este sentido, destacaría el papel que desempeña en la trama el triatlón que se celebra en esta ciudad atravesada por el río Neckar: me encantó el jugo que le sacó la autora a esta prueba atlética, a la hora de situar en ellas escenas en las que los narcos desempeñan un papel relevante.  Las descripciones que hace la autora de ambas ciudades son claras y concisas, sobre todo las de Heidelberg, por lo que seguro que a más de un lector le entrarán ganas de visitarla y conocer en vivo y en directo los espacios que se mencionan en la novela.

Como ya es habitual en la narrativa de Carmen de la Rosa, el estilo que emplea en Bye, Bye Heidelberg es cercano, natural y muy directo, con la variante de emplear en esta novela elementos narrativos propios del género, y esa mezcla que hace con expresiones propias de su tierra andaluza y otras en alemán, e incluso alguna en inglés, puestas estas últimas en boca de Peter. El lector tiene ante sí una novela de lectura fluida, escrita con un ritmo que no decae prácticamente a lo largo del desarrollo de la trama. Destaca el claro dominio de los diálogos frente a las descripciones, con unas conversaciones muy vivas y dinámicas, como ya es habitual en la autora sevillana afincada en Heidelberg. En mi modesta opinión, el lector se encontrará con una investigación atractiva, y bien cerrada, y la historia personal de algunos de los personajes que desfilan por sus páginas, que forman un entramado bien hilvanado, provocando algunas dudas en lo que se refiere a los dos casos que finalmente tiene que resolver partiendo de la muerte del concejal de urbanismo, porque no sabremos si ambos guardarán relación o no hasta el desenlace de esta adictiva lectura.


Biografía:


Carmen de la Rosa ha publicado las novelas El Al Mizar (2011), El inglés de Serón (2012), La carta de Lucrecia (reseña) (2014), Amapola, 15 (reseña(2015) y Acuario con peces rojos (reseña) (2016), así como el libro de cuentos solidario ¡Arre, burro, arre!

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, realizó dos años de Doctorado y un curso de Relaciones Internacionales en el Instituto Ortega y Gasset de Madrid. Obtuvo la licencia de piloto privado y el título de profesora de danza española en el Conservatorio de Murcia. Tiene un blog culinario, fruto de sus estudios de gastronomía en Le Cordon Bleu de Londres y de su experiencia como chef en la agencia de publicidad GoYa!, que fundó hace una década en la localidad alemana de Heidelberg.
Carmen de la Rosa nació en Sevilla y ha vivido en Almería, Madrid, Múnich, Hamburgo, usseldorf y Londres. Actualmente reside en Heidelberg.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía de la autora y fotografía de Carmen de la Rosa, tomados de la web  de Anantes Gestoría Cultural. Imagen de Hammond Barracks en Mandheim, tomadas de la web de Rein Neckar Zeitung. Imagen de Heidelberg, de CruiseMapper. Imagen del Restaurante Rossini, de www.gastroguide.de.






viernes, 8 de junio de 2018

Réquiem, de María Dolores Seijas Soto.
























Datos técnicos:


Título: Réquiem
Autora: Mª Dolores Seijas Soto
Editorial: Punto Rojo Libros
1ª edición: 29/05/2017
Encuadernación: Rústica con solapas
Idioma: Español
ISBN: 9788417148119
Nº pág.: 318



Sinopsis:



Las vicisitudes separan la vida de dos adolescentes. Él, Piotr, expulsado de Polonia por activista en los coletazos de la dictadura comunista, vive como periodista el nacimiento del conflicto árabe israelí acompañado de un estudiante de historia. Ella, Anna, bailarina de ballet, se entrega a su arte y a la pasión entre bambalinas añorando a Piotr. El nacimiento del sindicato Solidaridad propicia el reencuentro. Sus ficticias vidas son conducidas por los acordes del Réquiem a través de acontecimientos rigurosamente históricos hasta el final de la novela.


Opinión Personal:


Hoy doy a conocer mis impresiones sobre Réquiem, novela publicada por la escritora lucense María Dolores Seijas Soto. De nuevo me encuentro con una portada que cumple el dicho de que una imagen vale más que mil palabras: tras  leer la sinopsis, vino a refrendar la idea que tenía sobre ella, y es que uno de los elementos a destacar en sus páginas es la presencia de una de las piezas de la música clásica más conocidas del compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski, El lago de los cines. Aunque también el lector comprobará cómo su estructura se basa en cada una de las partes que conforman la misa que da título a la novela, escita en re menor por el gran compositor austríaco Wolfgang Amadeus Mozart. María Dolores Seijas, comenta al diario lucense El Progreso que en una de sus visitas a tierras polacas, uno de los episodios que más le impresionó fue el que en 1941 fueron asesinados 1680 judíos en Jedwadne, un pueblo al sur del territorio polaco; de hecho, dice que escribió esta novela “para hablar sobre el dolor de los judíos polacos y los palestinos”. Es una novela que cumplió las expectativas que tenía puestas en su lectura, aunque no me atrevo a recomendarla directamente, porque tal y como está trabajada, no es una novela comercial al uso. Es una lectura muy particular, por lo que entiendo que debe de ser el lector que muestre interés por la historia que encontrará en sus páginas, quien decida darle una oportunidad.
(Jardines Ogrod Saski-Varsovia)
Réquiem es una novela circular, y también puede decirse que testimonial, por los acontecimientos históricos que vive en primera persona uno de los dos personajes principales, el periodista de origen judío Piotr Kamisnki, quien comparte protagonismo con la bailarina Anna Prószynska. En las primeras escenas vemos cómo este personaje interpreta los movimientos de ballet de El lago de los cisnes, en Poznan, que serán presenciados por el mencionado periodista. El lector será testigo de que en un momento determinado de su actuación las miradas de ambos se cruzan. A partir de ese momento, el lector será transportado al año 1963 para conocer a los dos protagonsitas de esta historia, que finaliza en 1983, año en el que tiene lugar el capítulo con el que se inicia la historia que atraerá la atención del lector.

María Dolores Seijas relata lo sucedido a lo largo de los catorce capítulos en los que se estructura la novela a través de tres voces narrativas. Una de ellas será Zofia, abuela de Anna Prósynska, que le confiere al relato rasgos intimistas, porque el lector comprobará cómo habla con orgullo del progreso de su nieta como bailarina, pero también de lo que este personaje significa para ella, y de la pasión que sienten una por la otra. El lector se encontrará con otra voz narrativa también en primera persona, aunque resaltada en cursiva para diferenciarla de la anterior, en la que el periodista polaco de ascendencia judía, Piotr Kaminski, relatará todos los acontecimientos que tienen lugar en torno a su figura, desde el momento el que se traslada a Varsovia para estudiar periodismo y todas las vicisitudes que le siguen posteriormente. Será un narrador omnisciente el que relatará todo lo relativo al personaje de Anna Prósynska, desde su marcha a Cracovia para estudiar baile.

Quizás lo que más me atrajo de la novela fueron los episodios históricos que relata el protagonista masculino que, tras su exilio en Caracas, consigue hacerse con un puesto en el diario en el que empezó como repartidor, y que el lector verá cómo acepta el ser enviado como reportero de guerra a los conflictos bélicos de la Guerra de los Seis Días y la Guerra Civil del Líbano. En relación con los dos conflictos bélicos mencionados, son interesantes las reflexiones que ofrece el periodista y coprotagonista de la novela sobre estos episodios y las conversaciones que mantiene con Ahmad, un palestino que será su guía e intérprete por los territorios en los que tienen lugar estos enfrentamientos armados, sobre los que envía información al diario de Caracas para el que trabaja. A lo largo de los capítulos, la relación profesional entre uno y otro se irá convirtiendo en una amistad que se afianzará con el paso del tiempo. El periodista comenzará a sentir cómo entra en su vida Nayla, la hermana del guía, y comienzan una relación sentimental entre ambos, aunque también son conscientes de que solo puede durar  mientras el periodista desempeñe sus funciones como reportero de guerra en esa zona conflictiva. Esas conversaciones que mantienen periodista y guía ayudarán a Piotr a comprender mejor lo que ocurre en ese polvorín en el que se ha convertido el Oriente Próximo,  aunque también le llevará a preguntarse en más de una ocasión por qué los israelitas actúan con los palestinos de la forma en que lo hacen, después de haber pasado ellos por lo mismo. El periodista será testigo, a través de la televisión, de un hecho que puede cambiar el rumbo de los acontecimientos que relata, lo que le llevará a reflexionar ante las imágenes que ve, porque cree reconocer a uno de los que intervienen en ese episodio.

Anna Prózynska será un personaje que se dedica en cuerpo y alma al ballet, aunque siempre pendiente de su relación con Piotr, a quien estaba unido sentimentalmente, aunque esta relación se vería truncada desde que el periodista se exilia a Caracas. La bailarina se irá afianzando como un personaje de prestigio, que empezará a despuntar en los escenarios de su país, y atraerá la atención de figuras destacadas de este arte, como el bailarín Andrzej Malysz, con quien compartirá escenario en más de una ocasión, o la coreógrafa Bietka Lowoskawa, que se fijará en ella para el nuevo espectáculo con el que quiere modernizar la trama de El baile de los cisnes. Aunque no todo van a ser alegrías para la protagonista, porque hay un giro que atrae la atención del lector, quien estará pendiente desde ese momento de lo que sucede en torno a la protagonista.

Aunque por las páginas de esta novela desfilan tanto personajes históricos como ficticios, son más bien los ficticios los que llevan el peso de la trama, porque la gran mayoría de los históricos que se mencionan aparecen en momentos puntualesLos personajes ficticios están bien construidos, sobre todo los dos principales, a los que habría que añadir el bailarín Andrezj Malysz, ya mencionado en el párrafo anterior. Del resto de personajes, destacaría la presencia de activista palestino Azim Joudeh, que dará a la trama cierto rasgo de intriga, porque me daba la sensación de que Piotr desconfiaba un tanto de él, por la forma en la que tenía de presentarse y ausentarse ante ellos. Otro personaje que atraerá la atención del lector será la pianista Lenka Ulrychowa, aunque prefiero que sea el lector interesado en darle una oportunidad a esta novela quien descubra el porqué del interés de este personaje. Sin olvidarme del político Jerzy Toponow, que influiría en el destino de ambos protagonistas.

Si bien los personajes que cité en  el párrafo anterior me resultaron atractivos, no puedo decir lo mismo sobre la ambientación de la novela. A través de sus páginas el lector visitará las localizaciones por las que se mueven los personajes, ya sea en Polonia, como el Valle de Dolina, Poznan, Cracovia o Varsovia, ya en Caracas, o los lugares en donde estallan  los conflictos bélicos de la Guerra de los Seis Días, y la Guerra Civil del Líbano. María Dolores Seijas ofrece al lector unas descripciones claras y concisas, si bien no me ayudaron mucho a hacerme una idea de cómo eran los espacios en los que tenían lugar las escenas que se relatan a lo largo de los capítulos. En este sentido, me pareció que la autora destacó más tanto los hechos históricos del momento, como las escenas ficticias en las que intervienen los personajes que son fruto de su imaginación.

Réquiem es una novela en la que queda reflejada la labor de documentación que realizó la autora. Sin embargo, me sobró alguna información que facilita a lo largo de sus páginas, que en algún momento interrumpía el ritmo de la trama, aunque esto que comento no deja de ser una apreciación mía. Está bien escrita, con una prosa cuidada, en la que domina las descripciones y reflexiones sobre los diálogos; pese a ello, su lectura me resultó atractiva, aunque pausada. Ya en el primer párrafo de esta reseña comenté el porqué de mi interés por este libro que hoy reseño. Salvo dos episodios que darán un giro interesante a lo que sucede en la novela a partir de ese momento, el resto de los hechos que se relatan mantienen el interés del lector, bien por los acontecimientos históricos que se mencionan y que tienen al personaje de Piotr como eje de los mismos, bien por los episodios que sucede en torno a la bailarina.



Biografía:



María Dolores Seijas Soto nació en Lugo y siempre ha vivido en esta ciudad. Casada y con dos hijos tiene cinco nietos. Su vida profesional ha transcurrido como funcionaria de la Diputación Provincial de Lugo. Siempre quiso escribir y la fascinación por la figura y personalidad de su abuelo, Luis Soto Menor, que murió cuando ella tenía dieciséis años, le condujo a plasmar su primera novela, El maestro de Zaín (Ediciones Libertarias), con el anhelo de rescatar su memoria. La novela que salió a la luz en el año 2009 tuvo una amplia difusión y contó con numerosas presentaciones públicas, amplia edición de ejemplares y repercusión en medios de comunicación. Por motivos familiares viajó repetidas veces a Polonia, país que le fascinó primero por su naturaleza y después por su historia lo que la impulsó a escribir Réquiem. Mujer de gran sensibilidad y fortaleza, disfruta con la música clásica.

Nota: datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de la editorial Punto Rojo, así como la fotografía de María Dolores Seijas Soto. Imagen de los Jardines Ogrod Saski, en Varsovia, tomados de la web zoover.com, y mapa de la Guerra de los Seis Días, tomado de la web slideshare.net. 

miércoles, 6 de junio de 2018

Libros leídos y reseñados en...mayo/2018.











Han sido un total de seis libros leídos y siete reseñados

Libros leídos




Libros reseñados

-El tigre (edición ilustrada), de Joël Dicker

-Juegos de cloaca, de Jon Arretxe

-El abismo en la frontera, de Francisco José Motos

-Carne de primera, de Rafael Estrada

-21 maneras de hervir una rana (relatos), de Rafa Moya

-La librería, de Penélope Fitzgerald

-La paradoja del bibliotecario ciego, de Ana Ballabriga y David Zaplana


Avance retos literarios: 


-Autores de la A a la Z (año 2018): (13/24 obligatorias) (+3).

-II Edición Reto Nos gustan los clásicos: (3/7) 43%: sin avance.

-Reto 50 libros (año 2018): (26/50) 52%: +7.

-Reto Serendipia recomienda (1/3)  33%: sin avance.

-Reto 25 españoles (año 2018): (17/25): 68% 



lunes, 4 de junio de 2018

Novedades editoriales.

Hacía mucho tiempo que tenía abandonada esta sección. Hoy doy a conocer una serie de novedades editoriales que creo merece la pena echarles una visual:

Edhasa: 

Javier Pellicer me dejó un grato recuerdo con su novela El espíritu del lince (reseña). Es un autor de novela histórica a tener muy en cuenta, aunque también frecuenta el género fantástico. 


Sinopsis: 

Corre el siglo III a.C. en la península Ibérica. Aníbal Barca se ha convertido, por derecho propio, pero también por carisma, fuerza e inteligencia en el líder de los ejércitos cartagineses, que aúnan no sólo a su gente, sino también a muchos pueblos íberos que, en su recorrido por la península Ibérica, se han unido a él. Roma domina el mundo. Pero Aníbal quiere conquistar Roma. Y, una vez pasados los Alpes, la mayor hazaña conseguida por el hombre hasta entonces, tendrá su primera victoria: Escipión y sus legiones caen ante él. Parece que, por fin, va a conseguirlo...
Leones de Aníbal es el relato épico de una gran aventura, pero también una novela sobre la identidad, la convivencia y la amistad. De cómo un ejército, formado por multitud de pueblos, luchó no sólo contra Roma, sino contra las fuerzas de la naturaleza. Y todo ello bajo la bandera de un hombre, y no de una patria. Tres individuos dispares -Leukón, un joven celtíbero que se une a la lucha dejando atrás a su amada; Alcón, un íbero saguntino acosado por la culpa de la traición; y Tabnit, un oficial cataginés que guarda un secreto inconfesable-, se enfrentarán juntos a la hazaña propuesta por Aníbal. Una experiencia que los cambiará para siempre. En esta novela, de una forma tan documentada como ágil, entretenida y llena de pasión, Javier Pellicer nos narra la epopeya que estuvo a punto de cambiar el curso de la Historia y la figura del mayor estratega de la historia: Aníbal.  (384 pág., tapa dura con sobrecubierta)
Gatopardo Ediciones: 

Sinopsis: 
Tras un largo asedio, Akragas (actual Agrigento) se rinde a los cartagineses en el año 406 a.C. La ciudad es destruida. En 1909, es hallada en un campo de cultivo una pequeña moneda de oro valiosísima y única en el mundo. Presa de la emoción, el doctor Stefano Gibilaro, médico titular de Vigàta, se cae del caballo y se rompe la pierna. Así comienza una historia rocambolesca que se desarrolla entre los campos de Vigàta y la Mesina destruida por el terremoto de 1908. Sus giros inesperados, trágicos y cómicos, que Camilleri realiza con notable habilidad, nos llevarán a un imprevisible desenlace (120 pág., ebook)




Impedimenta: 

Sinopsis:

Mavis Gallant despliega todo su talento en este testimonio whartoniano del descenso a los infiernos de dos mujeres unidas por una enfermiza relación maternofilial. El deslumbrante debut novelístico de una de las narradoras canadienses más reconocidas del siglo XX.

Flor McCarthy lleva una existencia que a muchos podría parecerles idílica. Después del traumático divorcio de su madre, que ya no puede soportar seguir viviendo en América, ambas emprenden un largo viaje por distintos países de Europa. Recalan en ciudades como Venecia, Cannes y París, pero el encanto es solo aparente. Abocadas al exilio, madre e hija dependen de la caridad de sus familiares y, oculta tras un velo de falso glamour, aparece frente a ellas la locura de un desarraigo marcado por la dependencia física y emocional. La vida de Flor se va transformando en una pesadilla expuesta ante las miradas de aquellos con quienes se encuentra a lo largo de los años, como su tímido primo George o los amigos ocasionales de su madre. Su búsqueda de protección aflora tras cada encuentro en una clara derivación de su necesidad de contar con un hogar al que regresar (192 pág., rústica con sobrecubierta)


Sinopsis: 

El protagonista de esta novela es un traductor. Un especialista en trasladar las palabras de un código a otro. Otro tanto le sucede en la vida: necesita decodificarla para poder entender el mundo. Ama su trabajo, pero de él proviene su problema. Ciertos episodios de la infancia se enredan en su mente en el momento en que se dispone a iniciar una relación de pareja con Marta, precisamente cuando la memoria de su madre, la única persona que podría haberlos decodificado con facilidad, comienza a vaciarse en el vertiginoso abismo de un rápido deterioro.
El hijo habla a su madre plenamente consciente de que no puede esperar respuesta alguna:
«¿Por qué se enfadaba papá contigo, qué escondían vuestras desavenencias? Y no quisiera seguir por ese camino, pero yo no entendía bien vuestro código y me sentía perdido. Tenía que comprender lo que veía, debía traducirlo con arreglo a mi código infantil».
«Yo y mi doble, yo y Fidel hablamos por boca del narrador: una voz dividida en dos de manera aleatoria, sin otro objetivo que el de dar viveza al relato. Como si no fuera suficiente con un punto de vista, elegí dos a la hora de acometer esta narración: dos voces, en lugar de una, para defenderme».
«Pero hay algo que me preocupa más que eso: […] las personas importantes de mi vida no pueden responderme. Papá, porque murió; Marta, porque no quiere saber nada de mí; tú, porque tu consciencia disminuye de manera progresiva. Ninguno de los tres me responderéis: ¡Un poco de respeto!
»Entre otras muchas cosas, escribir da también miedo» (216 pág., rústica)

Ediciones insólitas: 

Esta novela me recordó a la de Fernando Vizcaíno Casas, Al tercer año resucitó, y no dudé en darla a conocer:


Sinopsis: 

El 10 de julio de 2010, mientras los vecinos de Alcázar de San Dimas celebran el campeonato mundial de fútbol que acaba de ganar nuestra selección, aparece en el Casino Municipal un anciano, vestido de manera estrafalaria, al que nadie conoce, pero al que casi todos reconocen: se parece prodigiosamente a Francisco Franco.

Siete años después, el anciano que despertó a la vida aquella remota tarde futbolera, es alcalde del pueblo. Ha conseguido levantar la economía de la comarca mediante la creación de varias cooperativas agrarias. Y está a punto de inaugurar un pantano.
Algunos medios de comunicación y algunos políticos empiezan a ponerse nerviosos. Todos se preguntan qué puede pasar cuando dicho anciano descubra las costumbres de los nuevos españoles.
Animado sin duda por el extraordinario éxito que obtuvo su colega Adolf Hitler cuando regresó a las librerías y cines alemanes hace cinco años, Francisco Franco ha decidido volver a España (225 pág., en papel).

Anantes: 


Sinopsis: 

En el Mañana Clara no sólo se sirven cafés, churros y tostadas, sino que los parroquianos también se desayunan con juegos lingüísticos, paradojas y problemas de lógica. Todo es culpa de don Ataúlfo Veritario, el afable coordinador de las bibliotecas municipales, que, con una pizca de sentido común y grandes dosis de buen humor, comparte su hora del café con cuantos quieren someter a su buen juicio alguna cuestión peliaguda.
Ángel Nepomuceno invita a disfrutar de la lógica en la vida cotidiana con estas historias que despiertan la curiosidad, incitan a la reflexión y ponen a prueba nuestro ingenio.

Nueva novela del escritor jerezano Juan Manuel Sainz Peña. De él leí El caso de Anne Brizard (reseña), y el libro de relatos A la hora convenida (reseña). Sainz Peña es un autor con una prosa exquisita. 


jueves, 31 de mayo de 2018

La paradoja del bibliotecario ciego, de Ana Ballabriga y David Zaplana.

























Datos técnicos:


Título: La paradoja del bibliotecario ciego
Autores: Ana Ballabriga/David Zaplana
Editorial: Amazon Publishing
1ª edición: 27/03/2018
Encuadernación: Tapa blanda
Idioma: Español
ASIN: B0777PR16F
Nº Pág.: 469



Sinopsis:



Confianza y engaño, fidelidad y traición, amor y abuso.
¿Qué hacer cuando tus peores miedos, tus más siniestras pesadillas, tus recuerdos más amargos se agazapan junto a ti, tras la puerta contigua, o duermen a tu lado, en tu misma cama?
Poco imaginaba Camilo, escritor de novela negra de gran éxito aunque de escasa altura literaria, que el hallazgo de una llave escondida dentro de una pistola que perteneció a su padre iba a desatar una serie de acontecimientos que revelarían secretos de sus seres más cercanos y de sí mismo. Poco a poco, los miembros de su familia se adentran en un laberinto infernal del que no saben escapar... acaso porque no existe salida.
En esta novela negra, coral y no exenta de crítica social, los personajes se ven envueltos en una espiral imparable de violencia en la que cada uno se muestra como víctima y verdugo, donde el claroscuro del alma humana aflora con todo su esplendor y muestra también su faceta más oscura.




Opinión Personal:




Si la memoria no me falla, La paradoja del bibliotecario ciego es la primera novela que leo escrita a cuatro manos. Leí varias reseñas muy positivas sobre el título que hoy reseño por lo que, cuando Laky la ofertó mediante sorteo para quienes estuvieran interesados en leerla y tomaran parte en el mes temático dedicado a la metaliteratura, no me lo pensé y tuve la suerte de ser uno de los afortunados en hacerme con uno de los tres ejemplares que se ofertaban. El resultado de su lectura fue muy satisfactorio, aunque con algunas puntualizaciones que aclararé a lo largo de esta reseña. Y aquí viene el primer pero que le pongo a esta novela, y no es otro que su título, porque durante la primera parte de la mitad de la trama me preguntaba por su origen: guarda relación con Borges y Umberto Eco, y la obra que lo encumbró, como es El nombre de la rosa, pero me quedé con las ganas de saber el porqué real del mismo, ya que la conversación que mantienen por dos veces dos de los personajes de la novela, Félix y Martirio, me dejó un tanto decepcionado, ya que uno de ellos ofrece su opinión ante el posible significado, y su interlocutor le responde que podría ser ese el razonamiento, pero que se lo explicaría en otro momento; y ahí terminó ese debate.
(Antiguo barrio del Molinete, Cartagena-Murcia)
La paradoja del bibliotecario ciego es una novela negra -diría que muy negra, con elementos propios del género literario que se conoce como domestic noir, por las investigaciones que llevan a cabo Camilo, -un escritor de este género literario de gran éxito aunque con escasa altura literaria, como indica la sinopsis- y Pura, porque el fallecido padre del autor le pide a través de un escrito que encuentra en una caja de seguridad de un banco de Cartagena, que finalice la investigación de un crimen cometido hace veinte años y que afecta al personaje femenino que le acompaña en las pesquisas que llevan a cabo. Esta sería una de las subtramas, pero hay otras que atraen el interés del lector y que, como también adelanta la sinopsis, se refieren a la violencia de género, al acoso escolar, el maltrato animal, los engaños e infidelidades, o el tema del alzhéimer, que empezará a manifestarse en uno de los personajes, sin olvidarme de la referencia que se hace a la inmigración y al racismo a través de una de las tres familias que cobran protagonismo en la trama, a través de los personajes de Halima y su hija Turia, sobre todo: la primera de ellas trabaja en la casa del escritor, y Turia es amiga de Sergio, uno de los dos sobrinos del protagonista. Como puede comprobar el lector, tiene ante sí una trama compleja con una serie de subtramas que la enriquecen, y que los autores van cerrando a medida que se acerca el desenlace de la novela. En este sentido, aquí viene otro pero mío, ya que en el capítulo 79, que hace las funciones de epílogo, el lector comprobará que se da un salto hasta 2018 y el narrador informa cómo es en esa fecha la situación de los personajes a los que cita: me faltó saber qué le había sucedido a Antonio tras la denuncia interpuesta contra él, porque veo que llama a su hijo Sergio para decirle que la abuela Martirio se está muriendo, y que otro de los personajes, Beatriz, a los que se refiere el narrador en este capítulo, era ahora la madrastra de sus sobrinos, el ya mencionado Sergio, y su hermana Paula.

Lo que más me atrajo de La paradoja del bibliotecario ciego es el componente metaliterario que el lector se encontrará a lo largo de los capítulos, porque no solo se hacen alusiones a autores como Jorge Luis Borges o Umberto Eco y su novela El nombre de la rosa, sino que me encontré también con diversas facetas muy ligadas sobre todo a los escritores, lo que aprovechan muy bien los autores para hacer interesantes reflexiones a través de los personajes en torno al mundo literario, y teniendo como eje central de las mismas la labor como escritor del protagonista de este título que hoy reseño. En este sentido, destacaría el diálogo que mantienen en el capítulo 26, Félix y Camilo, en torno a la novela El nombre de la rosa: como digo en estos casos, no tiene desperdicio el análisis de Félix sobre la magnífica obra de Umberto Eco; y los dardos que le lanza a Camilo sobre su labor como escritor. También me atrajo la conversación entre Felipe, amigo y compañero de su padre, a quien ayudó a entrar en el Cuerpo de Policía, y fue su superior durante muchos años, en el que alecciona al autor para que se aproveche de su situación como escritor de éxito, y del éxito, para que mueva a la sociedad ante los problemas que le afectan. No me olvido de las menciones que se hacen a la obra literaria de Camilo, en una de las cuales se habla sobre la creación del personaje principal de sus novelas, el guardia civil Fulgencio León, y el desenlace que tenía preparado para este personaje.
(Museo Nacional de Arqueología Subacuática, Cartagena-Murcia)
Ana Ballabriga y David Zaplana ofrecen al lector un elenco de personajes muy atractivos, todos ellos construidos con mucha profundidad y, en mi modesta opinión, muy creíbles y cercanos, de los que a lo largo de los capítulos conoceremos sus luces y sus sombras porque, como indica la sinopsis, se desatan una serie de acontecimientos que revelarían secretos de los seres más cercanos de Camilo y de sí mismo. Estamos ante una novela de historias cruzadas y de personajes que mantendrán la atención del lector en todo momento, provocando que las páginas se vayan sucediendo de una forma casi vertiginosa, con el giro brutal que tiene lugar en los capítulos ya próximos al desenlace, y que seguro sorprenderá a más de un lector ante las revelaciones que recibe Camilo cuando cree estar cerca de cumplir los deseos de su padre. Aunque de la sinopsis se deduce que el mencionado Camilo es el personaje principal de la trama, puede decirse que el lector tiene ante sí una novela coral, porque junto a él se encontrará con un magnífico elenco de personajes secundarios de los que se irá conociendo su historia a lo largo de los capítulos, y los episodios en los que toman parte no dejarán indiferente al lector ante los temas que les afectan, muy actuales por desgracia en nuestra sociedad, por lo que la novela está también muy cargada de crítica social. Como bien dice uno de ellos, los problemas que nos afectan pueden estar provocados por alguien muy próximo a nosotros, incluso pertenecer a nuestro círculo familiar, por lo que en muchas ocasiones no nos damos cuenta de que comparte con nosotros el día a día. El lector se encontrará con personajes con los que es difícil empatizar, por esos claroscuros que les acompañan; pero, como digo en estos casos, lo que importa es que estén bien construidos y sean creíbles: y ya lo creo que son. De entre todos ellos, destacaría la figura de Félix, sin olvidarme del peso que tiene Martirio a medida que se desarrolla la trama. Félix me atrajo tanto por sus reflexiones, como por su relación con su nieto Sergio: los autores hacen un perfecto símil al comparar a ambos con los personajes principales de la película Karate Kid, por la influencia que ejerce uno sobre otro, ante los problemas que le acorralan, y ve en él una tabla de salvación que puede ayudarle a enfrentarse a ellos.

Otro apartado que no me convenció mucho de La paradoja del bibliotecario ciego es la ambientación espacio-temporal. Los autores sitúan la trama de la novela en 2011, y posteriormente da un salto en el último capítulo hasta 2018. Me pregunté en más de una ocasión por qué se había elegido esta fecha para ubicar la trama, dado que en ningún momento se hace mención a hechos que hayan ocurrido a lo largo de ese año y que guardasen relación con los temas que se tratan en la novela, salvo que se cita en un momento dado que los crímenes que investiga Camilo tuvieron lugar hace veinte años. Los personajes se mueven por varias localizaciones de la ciudad de Cartagena, aunque el lector comprobará que apenas se hace mención a ellos, salvo a través de los nombres de las calles o plazas por las tienen lugar los escenarios que se relatan, y algunos datos puntuales que ofrecen sobre determinadas localizaciones por las que se mueven los personajes. Soy de los que piensan que en un thriller o novela negra la ambientación desempeña un papel destacado que en muchos casos juega un papel destacado en la trama, y en otros sirve para sorprender a los lectores ante la visión que se nos ofrece de la población en la que tienen lugar los episodios relatados por el narrador de turno, sobre todo si le resulta muy familiar.

La paradoja del bibliotecario ciego es una novela que está bien escrita, con un estilo directo y un ritmo que se acelera o suaviza según lo requiera los episodios que tienen lugar en cada capítulo. El lector tiene ante sí una lectura adictiva, muy entretenida, y una trama bien hilvanada, que atrae en todo momento su atención, para que no pierda detalle de todo lo que ocurre a lo largo de los 79 capítulos de corta extensión en que está estructurada la novela, todos ellos relatados por un narrador omnisciente. Sin duda alguna, y pese a los pequeños peros que comento a lo largo de mi reseña, merece la pena su lectura, por los temas que trata la novela, y por la profundidad de los personajes que se enfrentan a ellos.




Biografía:




Ana Ballabriga y David Zaplana se conocieron en Valencia, cuando él estudiaba una ingeniería y ella psicología. Su compartida pasión por el arte de contar historias los llevó a hilar y escribir su primera novela. Unos años más tarde se adentraron también en el ámbito de la creación audiovisual y en 2006 fundaron su propia productora, ADN Visual. Después de recibir varios premios por cortometrajes y relatos, en 2007 se editó su novela Tras el sol de Cartagena, y en 2010 Morbo gótico.
Aunque continuaron escribiendo, sus siguientes obras permanecieron sin publicarse hasta 2015, cuando Tras el sol de Cartagena encontró una segunda vida en Amazon. En 2016 presentaron también en esta plataforma la primera novela que habían escrito, Cruzados en el tiempo, y la última, Ningún escocés verdadero, ganadora del Premio Indie de Amazon en 2016.
En la actualidad ambos viven en Cartagena y compaginan el trabajo y la crianza de sus dos hijos con la escritura.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de los autores, tomados de Amazon. Imagen del antiguo barrio de El Molinete, en Cartagena, tomado de la web de Planout. Imagen del Museo Nacional de Argeología Subacuática de Cartagena, tomada de Wikipedia. Fotografía de Ana Ballabriga y David Zaplana, de la web  de lecturalia.