miércoles, 23 de mayo de 2018

21 maneras de hervir una rana (relatos), de Rafa Moya






















Datos técnicos:



Título: 21 maneras de hervir una rana
Autor: Rafa Moya
Editorial: Autoeditado Amazon (enlace)
1ª edición: Noviembre/2017
Formato: Ebook
Idioma: Español
ASIN: B0798Q8QM9
Nº pág.: 210
Precio: 2,99€



Sinopsis:

Si ponemos una rana en una olla con agua hirviendo, inmediatamente intenta salir, pero si la ponemos en agua a temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila y a medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida y aunque nada se lo impide, se queda ahí y hierve. Reaccionamos a los cambios bruscos, al dolor repentino, pero no a los cambios progresivos que pueden llevarnos a una situación insoportable. 21 Maneras de hervir una rana de Rafa Moya contiene veintiún relatos inquietantes que hierven lentamente en la olla de la empresa hasta provocar una ebullición de los aspectos más relevantes de este mundo: la competitividad, la motivación, el liderazgo, el poder, la envidia, el lenguaje empresarial, la estupidez, el aburrimiento, la burocracia, el machismo y todo aquello que hacen de la empresa (y de la vida) un lugar idóneo para hervir ranas sin ninguna compasión. y saltar de la olla antes de que hierve.
  

Opinión Personal:

De Rafa Moya leí en 2016 su ópera prima Hormigas en la playa (reseña) ; por eso decidí, sin dudarlo, leer un recopilatorio de relatos que publicó en noviembre del año pasado, 21 maneras de hervir una rana, del que paso ahora a compartir mis impresiones.

Al igual que ocurría en Hormigas en la playa, el lector se encontrará en los relatos que conforman este recopilatorio con un narrador de turno incita a seguir leyendo las 21 historias que lo conforman, porque hace presentir que en cada una de ellas algo va a suceder en cualquier momento de su desarrollo. Y ya lo creo que sucede; incluso diría que los finales alguno de merecen el calificativo de impactante, porque esa es la impresión que me causó su desenlace, porque no me lo esperaba, ni por asomo. Aunque, después de leer los primeros relatos, me preguntaba qué sorpresas me tendría preparadas Rafa Moya en los que me faltaban por leer. La sinopsis indica claramente lo que el lector se encontrará en este libro: humor negro, sarcasmo, ironía y una sutil perspectiva crítica con el fin de que el lector pueda mirar a su alrededor. Incluso diría que algunas de las situaciones que se crean bien pudieran haberse producido en el mundo real, porque está claro que hoy día cualquier hecho que se nos relate puede darse por creíble - teniendo en cuenta, por supuesto, el tono con el que están presentados al lector-, tal y como funciona el mundo que nos rodea, teniendo lo que se dice habitualmente, como es que la realidad supera a la ficción.

Y, al igual que ocurrió con Hormigas en la playa, 21 maneras de hervir una rana es un libro de lectura placentera, pausada, en la que el autor capelladí marca el ritmo adecuado para que no desviemos nuestra atención de lo que sucede en cada uno de ellos, en los que sigue fiel al estilo de la novela que acabo de mencionar: bien escritos, con una prosa ágil y y al mismo tiempo absorbente, y con un lenguaje adaptado al nivel profesional del empleado de turno que figura en cada uno de estos relatos, sobre todo en lo que se refiere a los diálogos.

Otro atractivo que tiene este recopilatorio de relatos es que está dedicado al mundo de quienes desempeñan un puesto de trabajo en una empresa de calado nacional o internacional, lo que se puede deducir a través del desarrollo de los mismos. Como adelanta la sinopsis, se ofrecen situaciones que provocan una ebullición de los aspectos más relevantes de este mundo: la competitividad, la motivación, el liderazgo, el poder, la envidia, el lenguaje empresarial, la estupidez, el aburrimiento, la burocracia, el machismo y todo aquello que hacen de la empresa (y de la vida) un lugar idóneo para hervir ranas sin ninguna compasión. Pero lo atractivo de estos relatos es que Rafa Moya ofrece al lector una visión más humorística del día a día en estas empresas : sin duda alguna, y en mi modesta opinión, el humor negro está muy presente, y de una forma muy sutil en cada uno de ellos. Estoy seguro que a más de un lector le provocará, cuando menos, una sonrisa, sobre todo a aquellos que trabajan o han trabajado en oficinas, porque seguro que en más de alguna ocasión le habrán quedado ganas de hacer con sus compañeros o superiores lo que sucede en alguno de ellos.

En un libro de relatos siempre nos encontraremos con que algunos nos gustaron más que otros. Ya con el primero de ellos, El clip, Rafa Moya se ganará la atención del lector, porque verá cómo un empleado se lleva un clip -sí, un clip- de su empresa, y las consecuencias posteriores que este pequeño hurto tendrá para el trabajador, y cómo influirá finalmente en su situación laboral. Igual quien lea lo que acabo de comentar sobre este relato, se imaginará cuáles son esas consecuencias, pero le invitaría a que lo leyese para asegurarse de ello. Aunque, de todos ellos, me quedé prendado de El entierro, uno de los más cortos de este recopilatorio -y dada la corta extensión del mismo, dejo al lector con la intriga de saber qué es lo que pasa en su desarrollo-, y más intenso. Del resto, destacaría el que lleva Uno de los nuestros, en el que Berta le propone a Alicia realizar un estudio del perfil psicológico de los empleados de la empresa; Kamilah, en el que vemos hasta dónde llega la relación entre un programador y una aplicación creada para gestionar las reservas en los hoteles de España. Y el último que menciono es el que lleva por título Andrés, en el que un compañero relata cómo era este personaje, con el atractivo de que el lector se sorprenderá del momento en el que el narrador en primera persona da a conocerlo.

A parte de los anteriormente citados, hay dos de ellos que me llamaron la atención por tener ingredientes de thriller: El atentado, en el que se lleva a cabo una investigación tras una explosión que hubo en edificio de oficinas; en Tres por planta -de corte carcelario-, en el que el lector asiste a la entrevista entre una interna y su abogada, que la interroga sobre lo sucedido en la empresa en la que trabajaba, y conocerá el motivo que la llevó a prisión.

Quienes disfruten con un buen libro de relatos tienen en 21 maneras de hervir una rana una lectura placentera y adictiva, que describe el día a día de trabajadores en empresas de reconocido prestigio, en los que el humor negro está muy presente. Seguro que el lector se sentirá identificado con lo que les sucede a los personajes en algunos de ellos, sobre todo si han trabajado o trabajan en oficinas.



Biografía:

Rafael Moya Buades (Capelladas, 1965), Licenciado en filosofía e Ingeniero técnico informático. Colabora como articulista habitualmente en el periódico comarcal la Veu de l’Anoia. En 2015 publica su primera novela, Hormigas en la playa es su primera novela. 21 maneras de hervir una rana es su segundo libro publicado hasta la fecha. 





Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía del autor y fotografía de Rafa Moya, de su web. 


12 comentarios:

  1. No soy una gran lectora de relatos. Siempre lo digo. Me enfrento mejor a un texto largo (sin miedo a ello) que a uno corto, en el que hay que hacerlo muy bien para que yo consiga adentrarme en lo que me quieren contar. Aún así leo de vez en cuando alguno pero siempre por recomendación, para asegurarme de que es posible que me gusten. Este me lo apunto. Veo que está en Unlimited así que lo bajaré en la biblioteca para que no se me olvide.
    Un abrazo

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  2. Hola Paco! sabía que te gustaría y como ves, hemos coincidido en bastantes cosas, los relatos a mí me encantan, y los relatos raros me apasionan así que Rafa Moya ha sabido captarme me tiene pillada la verdad 😄

    Muchos besos 💋💋💋

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  3. Con este no me voy a animar,entre que son relatos y la temática no me convence lo voy a dejar pasar.
    Un beso

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  4. A mí sí me encantan los relatos. Tomo buena nota del libro.

    Un abrazo ;)

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  5. Sabes que soy muy de relatos y nunca digo no. A ver, el ejemplo de la rana tira un poco para atrás jejee pero bueno, si los vendes tan bien, me los anoto. Besos

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  6. Disfruto mucho leyendo relatos así que no me importaría leer estos, que tienen buena pinta. Sí recuerdo que en su momento apunté Hormigas en la playa, pero entre tanto pendiente, el pobre se ha quedado en la lista atrás...
    Besotes!!!

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  7. No soy muy aficionada a leer relatos, pero la verdad es que, tal cual, nos lo presentas me apetece un montón leer este libro. Me lo llevo apuntado a ver qué tal. Besos.

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  8. Sólo me animo con los relatos muy de cuando en cuando, y sólo si es de una temática que me llame especialmente, o de un autor que me encante, así que con este no me animo, no creo que lo disfrutase
    Besos

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  9. Hormigas en la playa me gustó pero con éste no me animo que los relatos y yo no nos llevamos demasiado bien
    Besos

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  10. ¡Qué título más original! A mi si me gustan los relatos, y veo que los de Rafa te han gustado, además me encanta el toque de humor negro. Un abrazo

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  11. Los relatos no son lo mío y además este no me llama demasiado.
    Un beso ;)

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  12. Disfruté mucho con Hormigas en la playa y me gusta como escribe Rafa lo que pasa es que con los relatos me cuesta un poquito más. Al leerte la temática me he reído porque justo estoy leyendo ahora un libro muy cortito de un conocido que es una especie de sátira sobre la sociedad actual y las condiciones de trabajo en las grandes empresas, algo parecido, qué casualidad.
    Besos

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