jueves, 15 de octubre de 2026

Reseña Suseia, de Francisco Narla.

  











Datos técnicos:





Título: Suseia.

Autor: Francisco Narla.

Editorial: Istoría (Grupo Planeta).

1ª edición: Junio/2026.

ISBN. 979-13-87714-32-1.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

Idioma: Español.

Nº páginas: 624.





Sinopsis:





En el año 1168, los reinos cristianos se desangran en luchas fratricidas y la sangrienta amenaza almohace avanza desde el sur. Compostela se alza como faro espiritual de Occidente... y como campo de batalla de ambiciones, fe y poder. En ese escenario convulso, el maestro de obras de la catedral es asesinado. La construcción de la catedral se detiene.

Mateo, un joven cantero, carga con una doble condena: demostrar su valía en un oficio donde las piedras se cobran su precio y limpiar un apellido manchado por el desastre y la muerte.

Ha perdido a su esposa. Perderá a su hijo. Pero terminará la catedral. A toda costa, a cualquier precio. Sólo tendrá una oportunidad. Y sólo terminará una salida. Una salida terrible.






Opinión Personal:






El 30 de Julio del presente año publiqué mi reseña sobre Ultreia (reseña), la primera novela de la trilogía con la que el escritor Francisco Narla (Lugo, 1978) homenajea al Camino de Santiago. El escritor lucense titula cada una de ellas con las tres palabras que se cruzan los peregrinos que recorren la ruta jacobea usan durante la Edad Media para venerar la tumba de Santiago el Mayor, ubicada en la majestuosa catedral románica de Santiago de Compostela. El primer libro es Ultreia, el segundo, Suseia y el tercero Santiago. Tres palabras mágicas que unen a los peregrinos, porque se animan entre ellos para lograrlo, refuerzan ese disposición inicial y se convierte en dicha por haberlo conseguido.

(Pórtico de la Gloria, Catedral de Santiago de Compostela)
Si disfruté mucho con la lectura de Ultreia, ya adelanto que otro tanto me sucedió con Suseia, pese a que esta es un tanto más densa, pero el ritmo es constante y durante su desarrollo se percibe que el autor realizó un verdadero trabajo de cantería, en la que pule una talla que incita a ser observada con interés, porque contiene elementos que conforman un todo muy adictivo, envolvente, intenso y compacto.  Un todo que es un magistral ejercicio literario, porque al lector le espera una ficción en la que no sólo está pendiente de la construcción de la majestuosa catedral de Santiago de Compostela, sino también de una trama que lo mantiene muy en vilo, y en la que la intriga, el suspense y el misterio están muy presentes en una historia (o cuento, como a el autor gusta llamar a sus creaciones literarias) diría que muy de corte clásico.

A medida que se reinicia la construcción de la catedral, sentí interés por los primeros problemas que debe acometer el maestro Mateo -y que ya se arrastran de años anateriores- y la solución que propone para resolverlos. Un maestro Mateo que vuelca todo su ingenio en el llamado inicialmente Pórtico de la Trinidad (hoy día de la Gloria). La construcción de la catedral es testigo de la historia de la saga familiar del protagonista y una serie de muertes que lo mantendrán muy en vilo, porque en más de una ocasión incluso me dije si se esos crímenes podrían obligar a suspender de nuevo la construcción de la catedral. A lo que acabo de comentar hay que unir un contexto histórico atractivo, por la inestabilidad de las alianzas entre los reinos hispánicos y su lucha contra el empuje almohade. Un  empuje que conlleva que los reinos cristianos soliciten al papa que promueva una guerra santa. Un contexto histórico en el que está muy presente el papel de los reyes Fernando II de León, y su sucesor, Alfonso IX, que convoca a Cortes, reunión que tiene lugar en el Claustro de San Isidoro de León, y trascendental para el devenir de la construcción de la catedral de Santiago. Sin duda alguna, Francisco Narla planifica y desarrolla una trama contundente en la que el protagonista está muy obsesionado con finalizar una obra con la que ser recordado por generaciones, pero que pagará con un alto precio porque, como adelanta la sinopsis, sólo tendrá una oportunidad para terminar la catedral con una salida terrible.

En mi opinión, uno de los grandes aciertos de estas dos primeras novelas de la trilogía es ofrecerla con rasgos clásicos que le dan ese plus de interés para quienes disfrutamos con estos autores que tanto dieron a las letras universales. Si en Ultreia mencioné a Víctor Hugo, Dickens y Cervantes, en Suseia repite Cervantes, con su Ingenioso Hidalgo como principal referente, y le añado el Fausto, de Goethe, al igual que también la presencia de elementos góticos, porque el maestro Mateo vive situaciones que se prestan para describirlas  siguiendo los patrones del romanticismo decimonónico. A lo que acabo de comentar añado elementos que son muy propios de novelas de misterio escritas, sobre todo, por los autores ingleses que vivieron la época dorada de este género literario, de la que son los máximos exponentes Aghata Christie. Conan Doyle y Chesterton. Las muertes sirven de aderezo a una subtrama muy interesante. Subtrama detectivesca que tiene un elemento atractivo, como es el peculiar personaje que las investiga y los métodos diría que poco ortodoxos que utiliza el capitán Ruy Ansúrez, de la guardia del arzobispo Suero. El capitán es un curtido soldado a quien se le menta con el apodo de Cuatrohostias. Bruto como él solo y mal hablado, y del que estuve muy pendiente de la investigación que realiza, se destaca, sobre todo, por las imprecaciones con las que encabeza sus diálogos. Un capitán que tiene faena, porque va a costarle muy mucho desentrañar este misterio, en donde no faltan el juego del despiste y las sorpresas que se encuentra el investigador, que conducen a un desenlace impactante y sobrecogedor, sobre todo por los personajes implicados.

(Capilla Real, Catedral de Santiago)
Pese a que es mínima la información que hay en torno a la biografía del maestro Mateo, merece la pena leer la Nota del Autor en la que Francisco Narla comenta en la Nota del Autor la documentación de la que se sirvió para perfilar la figura de uno de los grandes exponentes de la arquitectura románica. El maestro Mateo cobra un gran protagonismo en esta novela, si bien el autor lo muestra tanto en su faceta constructora, como en el ámbito familiar. A lo largo de los capítulos, el autor muestra a un maestro Mateo en un difícil equilibrio entre su obsesión por ver culminada la gran obra que lo inmortalizará, y la deriva que toma la relación familiar -afectada por los demonios internos del protagonista-, no sólo con su esposa, sino también con su hijo Mateo, a quien con el paso de los años se le conoce como Mateo el Joven. Esta subtrama ofrece la historia de una saga familiar con todo lo que significa la relación entre generaciones y los encuentros y desencuentros entre sus miembros. Un maestro Mateo que sirve de nexo para mostrar los oficios que forman parte de la construcción de un templo considerado uno de los cumbres del románico europeo, y de los que el autor se sirve también para utilizar, sobre todo si la escena se presta a ello, la jerga propia de los canteros, al igual que el nombre con los que se designa cada uno de los oficios que forman parte del taller que dirige.

En mi  caso, me resultó un tanto más densa la trama de Suseia, pero no fue impedimento alguno para disfrutar de su lectura de ritmo más bien pausado. Y es que Suseia no sólo  está reforzada por la variedad de subtramas que la enriquecen, sino también  por la fuerza que emana de los personajes que transitan por sus páginas, y que son el alma de todo lo que sucede en esta apasionante novela. El autor de Assur vuelve a mostrar la capacidad de creación de perfiles en los que deja su sello personal. Personajes que les toca vivir en período inestable, y que se enfrentan a las adversidades que se interponen en su camino, que no son pocas, sobre todo si el escalafón social al que pertenecen es bajo. Todos ellos son muy ricos en matices, marcados por algún rasgo peculiar que los identifica, y con los que no tardé en familiarizarme; con unos más que con otros, como suele ser habitual en narrativa. La subtrama de misterio influye también a la hora de perfilarlos, porque el narrador omnisciente ofrece unos rasgos superficiales iniciales, para profundizar en su personalidad a lo largo de los capítulos, y en los que el trasfondo psicológico influye muy mucho en sus interactuaciones, sobre todo si hay intereses personales en juego. 

Disfruté mucho con la lectura de Suseia, segunda de las novelas que conforman la trilogía con la que el escritor gallego Francisco Narla (Lugo, 1978) rinde homenaje al Camino de Santiago. El autor realizó un verdadero trabajo de cantería, en la que pule una talla que incita a mostrar interés por conocer su historia, porque contiene elementos que conforman un todo muy adictivo, envolvente, intenso y compacto. El sello narrativo del autor es muy reconocible, elegante, con gran riqueza de vocabulario y una voz narrativa omnisciente que se pone a la altura de las vicisitudes que acompañan a los personajes, al igual que en los diálogos, en los que también utiliza la jerga de los canteros, y algunos fragmentos en gallego, si la situación se presta a ello.






Biografía:





Francisco Narla, nacido en Lugo en 1978 y afincado en un pequeño pueblo en el corazón de Galicia, Friol, es aviador y escritor, pero son sus aficiones las que lo definen: tiro con arco, pesca con mosca, gastronomía, apicultura y casi cualquier cosa sobre la que pueda leer en un libro. Es conferenciante habitual en foros universitarios y colaborador en televisión, radio y pódcast (Cuarto Milenio, La escóbula de la brújula, Milenio, Objetivo: La Luna). Ha publicado poesía, relatos, ensayos técnicos y novelas. Como novelista, ha sido traducido a varios idiomas y ha copado los primeros puestos de las listas de ventas con títulos como Assur, Ronin, Donde aúllan las colinas, El buen vasallo o la ganadora del I Premio Edhasa de Narrativas Históricas, Laín. El bastardo. Tras la publicación de Ultreia y Suseia, vuelve a Compostela con su última entrega, Santiago.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Planetadelibros. Fotografía del autor tomada de la web de La Casa del Libro.  Imagen del Pórtico de la Gloria tomada de la web Mundicamino. Imagen de la Capilla Real de la Catedral de Santiago de Compostela tomada de la web Catedral de Santiago. 







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