lunes, 13 de febrero de 2012

El patio dormido, de María José Galván




Ediciones Evohé me ha sorprendido gratamente con la primera novela de la escritora madrileña, nacida en 1962, y Licenciada en Historia del Arte, Mª José Galván. Ya el lector lo primero que se va a encontrar nada más abrir este precioso libro es un plano, un plano en el que vemos cuatro inmuebles que tienen un denominador común: el patio. Un patio que está ahí, sin hacer ruido, viendo el transcurrir de la vida de los vecinos que habitan a su alrededor. Pero el plano tiene su sentido porque nos sirve para ver dónde residen los personajes que aparecen y desaparecen en esta obra coral, donde casi toda ella se desarrolla en interiores. El potencial lector no se me asuste al encontrarse el mismo, así, de sopetón. Una gran idea del magnífico trabajo desarrollado por su creadora. 

Pero el hecho de que todo lo que en la obra acontece transcurra casi sin movernos de esas paredes no hace que pierda interés su lectura. Al contrario. No hace poco leí otra de similares características, también una obra coral pero aquí la trama transcurría casi toda en un hotel. Un denominador común tienen ambas: me costó un poco meterme en lo que la autora nos quiere transmitir pero una vez que le coges el hilo no eres capaz de soltarlo, lo mismo que hace un gato cuando juega con una madeja, que empieza a tirar de ella y sigue hasta deshacer todo el trabajo que había hecho su ama. Con ambas me ocurrió lo mismo pues al terminar de leerlas me dije que eran dignas de releerlas con el tiempo. Obras que te quedan en la memoria y de las cuales sacas muchas conclusiones. En este caso, la condición humana. 

El libro me gustó en su conjunto, tanto por su cuidada presentación, que lo es, por la ilustración impactante de su portada, como por el sentido de la gran calidad que atesora en su interior. Una calidad narrativa por la que la autora nos sumerge en una obra de fácil lectura, con un lenguaje muy de nuestros tiempos, encontrándonos con registros diferentes según sea el personaje que intervenga, porque es una novela en la que se ven representadas una gran parte de la población de este país, la que más abunda, la clase media, con sus sentimientos, su quehacer diario pasando de un personaje a otro que, aunque sean tantos los que habitan en esa famosa manzana, poco a poco nos vamos familiarizando con sus problemas, sus alegrías, sus tristezas.
  
 Escrita en tercera persona, la autora nos cuenta cómo la tranquilidad de esos vecinos cambia en la madrugada de un siete de septiembre. Una madrugada que los padres de un adolescente, Julio, no iban a olvidar jamás, pero tampoco la iban a olvidar los vecinos de los portales colindantes donde se produjo el fatal incidente que truncaría una vida: el patio. Allí nunca pasaba nada, todo era considerado normal. Pero llegó el día fatídico. Y todo fue porque tres muchachos, en plena noche, se introdujeron a tientas por la rampa de acceso al mismo pero, con tan mala fortuna que, entre risa y risa de los adolescentes, uno de ellos, el más alto, tropezó con algo, dio un enorme traspié y cayó. Cayó hasta que poco a poco sentía que se le iba la vida. El fatal desenlace se produce.  

 
—¡Qué pena lo de ese chico! —suspiró la madre reanudando la conversación—. La muerte es lo peor de todo. La puñeta nos la están haciendo, eso es verdad, pero ¡cómo estarán los padres!

¿Por qué les estaban haciendo la puñeta?. Y lo intento explicar así porque es una palabra que se suele utilizar en la vida diaria y puede interpretarse según la connotación que tenga, en este caso la de enfado, irritación de unos vecinos que se ven involucrados en algo que según ellos, creen que no tienen arte ni parte. La notificación del inicio de un procedimiento judicial va llegando a los presidentes de los cuatro portales. La familia pide responsabilidades a los inmuebles a cuyos propietarios considera culpables del fallecimiento de su hijo.

La escritora madrileña nos va relatando de forma magistral todo lo que en la novela sucede, desde la relación de unos vecinos que están condenados a entenderse, al proceso judicial que va siguiendo su curso. Todo ello bien documentado pero descrito de manera que nos enfrascamos en la lectura de la misma sin querer perdernos detalle, con un lenguaje a veces escrito en tono desenfadado, haciendo soltar incluso alguna carcajada,  sabiendo utilizar figuras como metáforas, comparaciones, exclamaciones o sonidos onomatopéyicos en su justo momento. Diálogos que agilizan la lectura de esta maravillosa obra.

Una obra, en definitiva, muy de nuestros días, un fiel reflejo de lo que ocurre en nuestra sociedad. Nos encontramos con situaciones que suceden a diario. Y ese carácter actual que tiene El patio dormido lo vemos en sus personajes pues nos los podríamos encontrar en el rellano de nuestras plantas. Vecinos con los que apenas uno se saluda, si es que nos saludan. Pero llega un momento, un problema, en el que por muy conflictivas que sean las relaciones que se produzcan entre nosotros no nos queda más remedio que afrontarlo. 

Título: El patio dormido
Autora: Mª José Galán
Ediciones Evohé
Primera edición
Diseño portada: Sandra Delgado
Pág.: 368
ISBN: 978841545015

sábado, 11 de febrero de 2012

El Libro de las Almas, de Glenn Cooper


Grijalbo nos trae la esperada continuación del gran éxito cosechado por el escritor estadounidense Glenn Cooper (1953, EEUU) por su novela La Biblioteca de los Muertos, thriller que alterna el tiempo actual con la Bretaña medieval. Todo un best-seller que alcanzó la cifra de dos millones de ejemplares vendidos, aunque lo curioso es que donde más éxitos ha obtenido en ventas es en el viejo continente que en Norteamérica. Le pasa lo mismo que a su paisano Woody Allen como cineasta, pues también es más admirado en Europa que en su propio país El propio escritor lo afirma: "Creo que aquí hay una conexión más directa y más fuerte con el pasado, es algo que está más presente, y eso es por lo que creo que aquí tengo muchos más lectores. Pero la verdad es que no estoy muy seguro de cuáles son las razones reales". En España, Italia o Gran Bretaña es donde ha despertado más interés su obra.

La segunda entrega de la saga, El libro de las almas (Book of Souls), vuelve a tratar el tema del alma humana, los misterios de la vida y la muerte, la predestinación. Temas ya tratados desde hace siglos tanto en literatura y ahora en el cine y que apasionan al autor neoyorkino.
 Glenn Cooper estudió Arqueología en Harvard y Medicina en la Universidad Tufts, centro educativo próximo a la ciudad de Boston. Presidió una empresa de biotecnología en la que desarrolla "terapias de vanguardia contra el cáncer" y posee una productora de cine llamada Lascaux Pictures. Ha escrito el guión de la película “Long Distance”. Luego empezó a expresarse en novela y recibió negativas de decenas de editoriales. Pero no arrojó nunca la toalla. Y esa perseverancia acabó dando sus frutos, pues dio con la clave de lo que iba a marcar su éxito: mezclar la política con la religión, pues ahí es donde se esconde todo sobre la historia de la humanidad, el pasado oscuro que esconde el Vaticano y las sorpresas que puede dar el Pentágono con sus experimentos que pueden suponer un serio peligro para los habitantes de planeta. Y decir Pentágono, en este caso, es nombrar la famosa Área 51, que tantos ríos de tinta ha hecho correr así como series televisivas y películas en las que aparece la base ultrasecreta que el gobierno norteamericano tiene en el desierto de Nevada.
 En la casa de subasta londinense Pierce&Whyte, el director del Departamento de Libros Antiguos, Toby Parfitt, prepara una subasta de una colección de objetos. Narrado en tercera persona, Cooper nos presenta de nuevo al ex agente del FBI, Will Piper, ya retirado, que vive en Manhattan, Nueva York con su esposa Nancy Lipinski y su hijo. Observa como una furgoneta le persigue ¿qué querrán y quienes serán?. Will Piper es requerido por los ocupantes de la furgoneta para hacerse con un libro perdido: un ejemplar que contiene una larga lista de nombres y fechas escritos en distintos idiomas: es el volumen 1527, el que se va a subastar, después de siglos de permanecer olvidado en un estante de Cantwell Hall, residencia de lord Cantwell. Pero hay una tercera persona, Frazier, jefe de seguridad de Área 51, donde ahora se halla “la biblioteca de los muertos”, y que es enviado por el Pentágono para que puje por el libro y se haga con él a cualquier precio. En ese volumen hay una fecha clave: el 9 de febrero de 2027.
 Es un libro trepidante y una buena continuación del primero de la saga. La estructura es similar, pues vuelve a haber tres tramas diferentes pero enlazadas entre sí. Nos volvemos a encontrar con la abadía de Vectis, cómo el volumen termina en la residencia de Lord Cantwell y la reconstrucción de los hechos para tratar de averiguar el significado de lo que encierra ese extraño libro.
 El estilo de Glenn Cooper en su obra es directo, dinámico. Además, se agradece también la labor de documentación hecha por su autor. Los personajes están bien definidos y creíbles.

Una novela de intriga entretenida, donde no falta la acción y vemos de lo que es capaz el ser humano para conseguir un propósito, como la lucha de unos contra otros, la astucia, la velocidad, el crimen y, una duda que se supone será resuelta en la tercera entrega de la saga que está preparando el escritor norteamericano: qué pasará después de 2027.
Recomendable para quienes gustan de enfrascarse en su lectura en todo momento, sin pestañear, y sencillamente pasar un buen rato, sobre todo aquellos que disfrutan con este tipo de lecturas ligeras. Están de enhorabuena los amantes del tipo de aventuras iniciada por Dan Brown, el autor del “Código da Vinci”.

Título original: Books of Souls
Autor: Glenn Cooper
Editorial  Grijalbo, septiembre 2011, 1ª edición
Traducción: Carlos Abreu Fetter
Nº páginas 399
ISBN: 9788425346088








jueves, 9 de febrero de 2012

Gallinas nuevas en vino malo, de Damián Montes




Cuando tomo en mis manos una novela que tiene el título de Gallinas nuevas en vino malo (Damián Montes, Almuñécar, 1981) y por curiosidad leo lo que la editorial Círculo Rojo nos intenta explicar, en la contraportada, qué es lo que nos vamos a encontrar desde la primera página de la misma, me encuentro con lo siguiente “especie de receta literaria cuyos ingredientes son: Un realismo sazonado con un toque grotesco; un romanticismo decadente, aderezado con cierto tono escéptico; y la ficción molida, a la cual se le añade un aliño de verosimilitud” y si, por encima el libro me lo encuentro dividido, en vez de capítulos, nada menos que en busilis (que, por cierto, me tomé la molestia de buscar el significado de dicha palabra:  Punto en que estriba la dificultad del asunto de que se trata y con sinónimos como quid, meollo, clavo, asunto, nudo, clave, incógnita, intríngulis o núcleo) me quedo un tanto escéptico ante lo que el autor nos pretende narrar en este curioso relato.

 Las primeras publicaciones de este escritor fueron colaboraciones intrascendentes en revistas como Akelarre Subversivo y Androito Fanzine. Su primera novela, También olvidado, un relato que supone una especie de ensayo sobre temas políticos, religiosos, de educación, sociedad e historia, narrado con un estilo grosero y cerril, a la vez que amable y considerado, incluido en el llamado Realismo Sucio y Ficción Transgresiva.

Pero a lo largo de las seis semanas en las transcurre la historia que el autor sexitano nos narra en tercera persona y que se desarrolla en La Pequeña Ciudad, como así la llama,  me voy dando cuenta de que, a través de los variopintos personajes que en ella nos vamos encontrando, se esconde una parodia de la vida misma: temas realmente candentes en una ciudad cualquiera de nuestro país en este siglo XXI como son las drogas, el sexo, política... 

A lo largo del relato Damián Montes nos cuenta las historias de los habitantes de esta peculiar ciudad. Y digo historias porque el relato es un cúmulo de ellas. Nos encontramos con sus deseos, secretos, problemas, o la rutina de los que viven en la vega, la parte más pobre de la ciudad, que subsisten con los pocos recursos que les da el campo.

Una política corrupta, representada por el alcalde Antonio Penas, al que todos apodan el Penavidas, dictador y prepotente donde los haya que, cuando se presenta un problema se larga al Caribe a pasarse unas suculentas vacaciones a cuenta del erario público. Los dos partidos de la oposición ya no saben lo que hacer, pues hasta les limitan la libertad de expresión y el sindicato de trabajadores, no consigue sus propósitos pese a las huelgas que le monta al regidor. 

Jóvenes trasnochadores, como el Róber o el Pacone, que solo piensan en acudir a discotecas, darse un chute o pillar una piba a la que intentar meterle mano o que se la metan, que también vale. Amores románticos, como el de Sarita y José Carlos, que no pueden vivir el uno sin el otro. Sexo a troche y moche, de todo tipo y a cualquier hora.

Los adultos también tienen sus historias, como Braulio, que ayuda en Cáritas, y no le importaba llevar ropa a una familia del barrio bastante devota de la Virgen de la Vetustísima o la madre de Pacone, franquista hasta la médula, que le amarga la vida a su hijo cada vez que intenta traerse a una chica a su casa, o Marita, ama de casa que tiene obsesión por sus pechos.  Todo ello adornado por los programas de televisión o radio de moda,  que ven o escuchan sus habitantes,  como el concurso “Operación Truño”, muy del gusto de las niñas, o la música de “La Oreba de Jabón” o el programa musical radiofónico “ los Noventa Subnormales”

Realmente, el autor me ha sorprendido con este estilo particular tanto por el lenguaje que utiliza, directo, a veces ordinario, con el que consigue que  sus personajes utilicen la forma de hablar adecuada a cada uno de ellos, como en la estructura de la novela, cuyos capítulos, divididos  en pequeños fragmentos, cada uno de ellos relativo a un  personaje, lo que nos mantiene intrigados de cómo va a seguir la historia.

Animo a los lectores a que se atrevan con este tipo de lecturas, llamadas apología de lo bajuno, porque no se verán defraudados. Todo lo que sucede en Gallinas nuevas en vino malo puede ocurrir en cualquier ciudad, incluso las situaciones fuertes que en la novela nos encontramos, que también las hay en la vida real, aunque en esta novela nos las cuenten de forma sarcástica, incluso hay momentos que nos lleva a la carcajada.

Título: Gallina nueva en vino malo
Autor: Damián Montes
Pág.: 288
Editorial Círculo Rojo
Colección Novela
Primera edición, abril 2011
ISBN 9788499911229

miércoles, 8 de febrero de 2012

Corazón y Ciencia, de Wilkie Collins



De nuevo no me queda otro remedio que el de felicitar a la editorial Funambulista por el trabajo que está haciendo con los autores clásicos. Si ya tuve la suerte de escribir la reseña de Dos Cautivos, de la Biblioteca Lajos Zilahy, ahora me toca nada menos que Wilkie Collins, y su novela Corazón y Ciencia.

 Hay libros que son como ciertos platos de comida que vemos en el expositor de un restaurante. Son atractivos a la vista y si nos decidimos a probarlos y, nos gusta, quedamos satisfechos de haber hecho una buena elección, aunque a veces el producto nos haga rascar un poco el bolsillo, pero ha valido la pena. Esto, más o menos, es lo que me ha pasado con la excelente edición que tengo en mis manos, pues es un libro con tapa dura y sobrecubierta, agradable al tacto, y como colofón una trabajada traducción de Maite Roig Costa, autora también del postfacio de la obra.

Corazón y Ciencia (Heart and Science) es una denuncia social de su autor contra un tema que sigue generando una gran polémica hoy día, como es el caso de la vivisección. Ya en el siglo VI a. de C. Pitágoras de Samos dijo “Mientras los hombres sigan masacrando animales, se matarán unos a otros. Aquel que siembra el crimen y el dolor no puede cosechar la alegría y el amor”.

William Wilkie Collins (Londres, 8 de enero de 1824–23 de septiembre de 1889). Es el primogénito del pintor paisajista William Collins. Su segundo nombre se lo pusieron en honor a su padrino, el también paisajista David Wilkie. Cursó estudios de derecho en el Lincoln´s In . Su dedicación a las leyes la alternó con su profesión de actor y la de prolífico escritor. La publicación a los 26 años de su primera novela Antonina o la caída de Roma y su continuación, Basil, marcó el inicio de su prolífica carrera como escritor. Un acontecimiento decisivo en la carrera literaria de Collins tuvo lugar en marzo de 1851, cuando conoció a Charles Dickens por medio de un amigo común. Desde ese momento, Collins y Dickens se hicieron grandes amigos  colaboraron mano a mano en revistas y ediciones. Collins fue autor o co-autor de 27 novelas, más de 60 relatos cortos, al menos 14 obras de teatro y un centenar de piezas de no ficción. Algunas de sus obras narrativas fueron calificadas como sensation novels, un género equivalente y precursor de las actuales novelas policiacas y de suspense y misterio
 
 Publicó la mayor parte de sus novelas por entregas, en revistas como  All the Year Round y por ellas llegó a ser reconocido como un maestro del estilo, creando el grado justo de suspense e intriga para lograr mantener a su público lector pendiente de la historia semana tras semana. Su primera gran obra sería La dama de blanco publicada en 1860. Junto a esta obra sería La piedra lunar sigue siendo la novela de Collins más popular y más aclamada por la crítica. Su creciente drogodependencia al láudano, como consecuencia de padecer la llamada gota reumátrica y una inclinación poco aconsejable a utilizar su narrativa como vehículo de denuncia recurrente de las injusticias sociales, en detrimento del suspense y la intriga que tan buenos resultados le habían dado condujeron a Collins a su declive en las décadas de 1870 y 1880.

 En Corazón y Ciencia Collins nos presenta, relatado en tercera persona, el polémico tema, del cual a día de hoy día aún se habla, partiendo de un romance. Todo empieza en Londres. El doctor Ovid Vere se encuentra con una atractiva mujer de la que se enamora a primera vista. Deciden acudir a un concierto donde ella sufre un desmayo. El doctor la ayuda y se lleva la sorpresa de que, cuando ella se identifica es Carmina Graywell, la prima hermana que, después de quedarse huérfana, había viajado desde Italia hasta Inglaterra para ser educada por su tía. Poco a poco iremos conociendo a los demás personajes, como la malvada tía de Carmina, la sra. Gallilee cuyo objetivo no es otro que manipular a su sobrina para así hacerse dueña de la herencia, el doctor Benjulia, profesional de la medicina por los cuatro costados, las hermanastras de Ovid, siendo Zoe, la que parecía la más tonta de todas, era quien en realidad se daba más cuenta de cómo eran los que le rodeaban.

Nos encontramos ante una novela que no tiene desperdicio. Se nota que detrás hay un buen trabajo de documentación por parte del autor. Atrayente en su lectura  y con los ingredientes propios de toda novela de Collins, pues pese a tener un corte romántico, no deja de mostrarnos a lo largo del relato ese punto de intriga que el escritor británico le da a sus obras, y la ironía que lo caracterizan así como unos personajes bien definidos.

Pese a ser una controvertida obra por la temática que desarrolla, pues incluso la Academia Británica la consideró un manifiesto contra la vivisección, el mismo escritor la pone a la altura de La dama de blanco y no me extraña porque es una gran novela de suspense, que nos mantiene en vilo de principio al fin de la misma y, como su título lo indica, observamos una lucha continua entre los dictados del corazón y los de la mente, de los cuales deberemos sacar conclusión de quién ha salido ganador. Para ello les invito a que la lean y no quedarán defraudados.

Título original: Heart and Science (1883)
   Primera edición: septiembre de 2011
   Traducción: Maite Roig Costa
   Editorial Funambulista. Grandes Clásicos.
   Nº Páginas: 488
   ISBN: 9788496601307




 
  

martes, 7 de febrero de 2012

Entrevista a Ignacio R. Martín Vega, autor de Soy alcohólico. Historia de una enfermedad



Ignacio Ramón Martín Vega, zaragozano, nacido en julio de 1961 y actualmente   reside en Anchuelo (Madrid). El hecho del nacimiento de su primer hijo le hizo que su vida cambiase, que tenía un mundo nuevo de responsabilidades que no supo afrontar y cuando se dio cuenta tenía una conducta aditiva claramente policonsumidora. Una noche a solas decidió que tenía que pedir ayuda y ponerse en manos de alguien que le supiera sacar de su dependencia del alcohol y de las otras sustancias que consumía. En el año 2005 se atrevió a enviar un relato corto al programa de Juan Antonio Cebrián: La Rosa de los Vientos. Para su sorpresa se lo emitieron, narrado por el periodista Paco de León. Terminado su proceso terapéutico nos sorprende con esta novela. Actualmente colabora como terapeuta en una asociación de ayuda a dependientes de sustancias adictivas.

 
1. Una de las palabras que más le oigo en sus entrevistas o charlas es esperanza.

FRMV. -La esperanza es un concepto en desuso y las personas con problemas suelen entrar en desesperación. La esperanza es eso que la gente suele describir como la luz al final de un túnel muy largo, o la botella medio llena… el caso es que el optimismo tiene que prevalecer cuando alguien se enfrenta a su “yo”. Veo demasiada gente que no sabe cómo afrontar sus problemas y se desespera. Entiendo que con la predisposición adecuada, la suficiente dosis de optimismo y esperanza, los problemas en sí mismos, con todos estos ingredientes, se suelen solucionar por añadidura.
Me explico: yo no sabía cómo afrontar mi proceso como enfermo en la asociación de terapia de autoayuda. Oía los testimonios de mis compañeros y me dije: no sé cómo voy a solucionarlo. Lo cierto es que con sentido común, con ganas de salir del pozo, entusiasmo y haciendo caso de mis terapeutas y de los veteranos, pude percatarme de que era solo eso: querer. Llevo más de 3 años y ocho meses de abstinencia y aún no sé explicar bien cómo he salido del pozo. Había un miedo ahí, latente, que me decía que en cualquier momento podía volver a fastidiarlo todo y supongo que me ha servido para regular mi entusiasmo.
Yo, a mis compañeros del grupo de terapia de autoayuda, les decía: no sé cómo voy a conseguirlo, pero tomo buena nota de lo que aquí se dice. Todo eso lo decía esperanzado.

 
2. Su vida ha dado un cambio radical. Me imagino que ahora la verá con otra perspectiva y sobre todo quien más lo agradecerá será su familia.

FRMV. - Lo primero que nos enseñan cuando entramos en terapia es: que tenemos que cambiar de hábitos. No solo hay que dejar de beber alcohol, no solo hay que dejar de consumir todas las sustancias que nos tienen encadenados, sino que tenemos que darle un giro total a nuestra vida. Cambiar los hábitos es algo que a la postre será la clave para la rehabilitación. El cambio radical es dejar de hacer y comportarnos como hasta ahora y dejar salir a un nuevo “yo” que desconocemos. Para eso hay que protegerse. Antes salíamos de trabajar y comenzaba el vía crucis habitual por los bares y bodegas de la barriada. Ahora cambiaré la trayectoria para esquivar pasar por aquella zona. Lo primero de lo que te das cuenta es que los amigos de bares, los que consumían conmigo, no te llaman y no desean saber nada de ti. (No solo me ha pasado a mí, sino que es norma habitual).
Cuando esposas y madres de enfermos comienzan a ver que sus enfermos adictos llegan a casa directamente desde el trabajo y que el enfermo lo hace a diario, empiezan a tener cierta esperanza. (Los familiares son los que están más tocados psicológicamente por lo tanto los más escépticos). El enfermo una vez que deja de consumir, comienza a conocerse en abstinencia, y hay que entender que la mayoría de nosotros posiblemente lleváramos en consumo más de 25 años, así que los primeros que nos asombramos por quién comienza a salir somos nosotros.
Cuando consolidamos nuestra abstinencia, pasa algo sorprendente. No cambia nuestra personalidad, pero cambia nuestra conducta y nuestro comportamiento que, a la postre,  le dará la impresión a los nuestros de que ha cambiado nuestra personalidad. Deja de haber voces en casa, los problemas ahora se solucionan calmadamente.

3. También hay otra frase clave que a lo largo del libro, del que ya hablaremos, el terapeuta y los enfermos suelen decir: las normas están para cumplirse porque no se puede tentar al diablo.

FRMV.-Lo que caracteriza a un enfermo alcohólico, en general, es su falta de autodisciplina. Somos expertos en comenzar infinidad de cosas y no terminar ni una sola. En nuestra asociación tenemos unas pautas terapéuticas, normalmente conocidas como “normas”, que son las que nos quitan las piedras del camino para poder tropezar. En la novela, hago referencia de las normas, puesto que los personajes, tienen que enfrentarse a su proceso. Lo que está claro es que si el enfermo no se cuestiona esas pautas terapéuticas y sigue las normas, no volverá a recaer. Es así de sencillo. 

 
4. El tema del botellón no es solo cuestión de ruido o suciedad. Es algo que va más allá. Usted da charlas a estudiantes que muchos de ellos adoptan estos hábitos que creen ser normales ¿Qué les dice?.

FRMV.-Una de las personas que me animó para que publicase el libro, fue el sacerdote y profesor de secundaria y bachillerato: Luis Moreno, (escribió una carta de presentación en mi libro “Soy Alcohólico, historia de una enfermedad”). Él fue quien me animó a ir a sus aulas y hablar a los chicos/as sobre los riesgos del alcohol y otras sustancias. Hablarles, es toda una experiencia. Yo les digo que no estoy ahí para intentar darles la vuelta como a un calcetín y que eso lo intentarán hacer sus padres o novias/os. Solo pretendo avisarles del terreno que podrían pisar o que algunos de ellos ya estarían pisando. El consumo en “el botellón” es muy agresivo y acarrea muchas malas consecuencias. Todos ellos conocen a algún amigo/a que haya tenido que ingresar un sábado por la noche en un hospital sufriendo un “coma etílico”. Les advierto de que ellos están formando sus cerebros y que dañarles de esa manera tan brutal puede acarrear consecuencias, no solo a mediano o largo plazo, sino más bien a muy corto plazo. En los botellones no solo se bebe alcohol rápidamente para coger “un buen pedo”, sino que se usan metanfetaminas, cocaína, etc… los daños cerebrales son enormes y suelo, cuando puedo, llevar a algún miembro de la asociación para que les dé testimonio. Gente joven que ya ha pasado por el infierno de la adicción y ha tenido que pasar por un proceso de terapia de autoayuda, habiendo llegado destrozados y con consumos, altamente elevados, a terapia con apenas 18 o 19 años.

 5 Se acercan las fiestas navideñas y ya sabemos lo que ello conlleva. ¿Qué tiene que decir al respeto en el tema de consumo de alcohol?.

FRMV.-Las fiestas navideñas son por excelencia esas fiestas donde hasta los que no suelen beber alcohol, encuentran la excusa para hacerlo. Los enfermos alcohólicos se unen a ese consumo, donde la industria del alcohol hace su agosto. Hace unos días escuché en un programa de radio de cobertura nacional, desde La Rioja, cómo deseaban que los jóvenes se sumaran al mercado del vino. Lo disfrazaban como, el vino, producto a consumir, o sea algo que sirve para vender y así agilizar nuestra economía maltrecha. Este mismo concepto lo he oído también cuando publicitan las páginas web de apuestas. Los periodistas se quejaban de que esas páginas estaban fuera de España y así las mismas no podrían pagar impuestos. Cuando se mezcla el negocio rentable, con la salud pública, habría que regular la forma de publicitar. Ya lo hicieron con la industria del tabaco en los EE UU y tendrán que acometerlo también con la industria del alcohol, que a la postre mata cada año a millones de personas en el planeta.
Retomando su pregunta, el enfermo alcohólico que pasa sus navidades en abstinencia, se encuentra con la disyuntiva de que muchos de sus familiares le ponen un vaso de Cava par brindar en noche vieja. “Le dicen que lo que tiene que hacer es moderar su consumo y que brindar con agua da mala suerte”. Es el sinsentido de estas fechas para un enfermo alcohólico, quien tiene que tener muy claro a dónde quiere llegar y no dejarse influenciar por agentes externos.

6.Ahora una vez rehabilitado colabora en una asociación como terapeuta. Una gran labor social la que están haciendo para tratar de recuperar a otros enfermos con adicciones. Un duro trabajo pero que a la larga da sus frutos.

FRMV.-Una vez que terminé mi proceso de terapia de autoayuda y como podrá imaginar, estaba totalmente agradecido a esa asociación, que nos salvó la vida a mi familia y a mí. Le conté mis inquietudes a mi terapeuta y en la asociación en esos momentos hacían falta personas que pudieran ayudar a otros a salir del alcohol y otras sustancias. (En mi asosiación, tratamos todo tipo de sustancias y hemos incorporado hace un par de años un grupo de ludopatía). Pasé por un periodo de formación y en la actualidad llevo algo más de dos años orientando en un grupo de terapia de autoayuda. Nunca estaré lo suficientemente agradecido e intento devolver lo mucho que han hecho por nosotros. De hecho, la recaudación de la novela va a parar a la asociación, que como todos los estamentos, sufre la crisis de manera virulenta. Esto lo único que ha hecho en mí, ha sido poder tener el privilegio de usar los sábados por la tarde de manera radicalmente distinta a cuando estaba en consumo y ahora poder ser de utilidad.
 
 7. En el año 2005 un relato suyo salió al aire en La Rosa de los Vientos, del periodista ya fallecido Juan Antonio Cebrián. Me imagino que se llevaría una gran sorpresa. ¿Eso le animó a seguir escribiendo?.

FRMV.-Yo era un asiduo radioyente del mítico programa La Rosa de Los vientos de Juan Antonio Cebrián. Me encantaba oír sus inigualables pasajes de la historia, su mítica tertulia de las 4 Cs y todas las secciones del programa. También tenía una sección de relatos cortos de terror, donde narraban relatos de los míticos: Howard Phillips Lovecraft y Edgar Allan Poe. Poco después, quise recordar que el periodista, y dada la repercusión que tuvo esa sección, lanzó un reto a sus oyentes: mandar microrelatos de terror y los mejores los emitiría en antena. Para mi sorpresa, mi microrelato “El Duelo” fue emitido en un programa en la temporada, creo recordar 2005/06.
En mi proceso de terapia retomé mi afición por la lectura y la escritura y escribí varios relatos cortos y poemas. Dado de alta de mi proceso de terapia tenía la necesidad de novelar un proceso como el que había vivido. Así que decidí, con personajes ficticios narrar un proceso semejante al mío. Personajes ficticios y sin embargo, ningún compañero de terapia puede verse reflejado en él. Cómo poder explicar que no hay un solo caso que yo haya vivido en mi grupo de terapia, ni siquiera el mío y sin embargo, todos los que han leído el libro y han pasado por las cadenas del alcohol, se pueden dar por aludidos y verse reflejados de forma genérica de lo que ahí narra.

8 Soy alcohólico. Historia de una enfermedad es lo que se suele decir su ópera prima. ¿Esperaba que tuviese ese eco social que está teniendo el libro?

FRMV.-El título de la novela ya invita a intuir que en su interior puede haber una historia dura y real. Cuando salió al mercado, me encargué, junto con la editorial Éride de dar a conocer este libro en asociaciones y fundaciones del sector. Tengo que admitir y siempre con un punto de rubor, que las críticas que me llegan desde los profesionales, asociaciones y fundaciones, son altamente gratificantes y positivas. Fíjese que no en todas las asociaciones se trabaja de la misma manera con el enfermo y sin embargo todas ellas han valorado muy positivamente la historia y la lucha de Alonso, su protagonista. Así que esta aceptación me llena de responsabilidad y me anima a seguir publicitando mi novela y la recomiendo, no solo a las personas que tienen un problema con el alcohol sino a los asiduos lectores, porque pueden leer una historia que les llegará a los más sensible de su ser.

9.Está escrito con el corazón y para que llegue al corazón de los lectores. En mi caso así fue. ¿Tiene alguna anécdota que contar en este sentido de los comentarios que le hayan llegado por parte de quienes lo leyeron?.

FRMV.-El sentimiento general de las personas que han leído el libro, es que han llorado. Casi todo el mundo me dice: Me has hecho llorar. Lo que no me imaginaba era que, cada uno lloraría con personajes diferentes. Han llorado con Alonso, con Fernando, con Luís María, con Adriana o con Lola… Si tuviera que sentirme asombrado y orgulloso por algo, supongo que, dependiendo de la empatía que sienta el lector con los personajes, apreciarán cosas profundas por unos o por otros. Claro está que al protagonista no le puede pasar todo, como a los Alcántara en el Cuéntame y he tenido que crear varios personajes para completar la problemática del alcoholismo y su repercusión. 

10. Es preciosa la arenga que escribió para dar por terminado el libro. ¿Tiene pensado escribir algún poemario?. Porque madera tiene para ello. La arenga misma  lo dice y alguna que otro escrito suyo que leí en el Facebook de “Soy alcohólico también”.

FRMV.-Escribir poesía es algo que entró en mi vida sin pretenderlo. ¿Cómo podría expresar mis luchas, victorias y derrotas? Creo que no trato de escribir poemarios, sino que cuando hay necesidad de expresar sentimientos y reflexiones, me pongo a escribir y dejo que fluya, sin dejarme influenciar por otros autores o estilos.
Supongo que pasando los meses y los años habrá sin pretenderlo, un poemario.

11. ¿Hay algún proyecto a la vista como escritor o ya con esta novela se ha terminado su faceta como tal?.

FRMV.-Yo no sé el por qué escriben otras personas. Yo siento necesidad de comunicarme y he encontrado dos formas de poder hacerlo: una de ellas, los sábados, en mi grupo de terapia. La otra la lleno escribiendo. En estos momentos tengo dos proyectos avanzados. El primero es una novela que narra el alcohol en la mujer y en la adolescencia y la segunda, trata una historia ambientada en la guerra civil española.

12. La sociedad ha recuperado a una persona que lo daba todo por perdido, lo que     viene a demostrar que quien quiere puede pero sin bajar la guardia.

FRMV.-El alcoholismo es una enfermedad crónica. Tan crónica como la diabetes o la hipertensión, así que hasta el final de mis días sé que no puedo tomar una sola gota de alcohol. Si no bebo, si sigo mi tratamiento crónico, podré disfrutar de una vida sana y saludable. Yo, en mi caso dejé de beber alcohol, de fumar y de consumir otras sustancias al mismo tiempo y sé que tengo una personalidad adictiva, así que debo utilizar esta personalidad adictiva para cosas de utilidad, regular mis actividades, no dejarme llevar compulsivamente por los proyectos e intentar ser feliz.

13.Le agradezco en nombre de Melibro la deferencia de habernos concedido esta    
entrevista y que la vida le sonría como hasta ahora. Muchas gracias.  

FRMV.-Para mí ha sido un verdadero placer poder contestar a sus preguntas. Espero que hayan sido de su agrado.
Cada vez que contesto preguntas para medios de comunicación intento ser lo más franco posible y dar una información útil. Como me decía usted al principio de esta entrevista, se me viene a la cabeza la palabra “esperanza”. Hay salida y no solo para el enfermo adicto, también para los familiares.

Entrevista publicada en Melibro el 18 de diciembre de 2011












lunes, 6 de febrero de 2012

Soy alcohólico. Historia de una enfermedad, de Ignacio R. Martín Vega



"En la coctelera echaré varios ingredientes:
sabiduría que tú me proporcionas, Dios mío,
bondad, humildad y coraje; que junto a la predisposición e ilusión,
que asentaré en la
cara oculta de mi corazón, será pócima ideal para reconvertir situaciones
que se antojan como imposibles".

       (fragmento de la arenga con que el autor finaliza esta novela)

 “Soy alcohólico. Historia de una enfermedad” (Éride Ediciones), es la ópera prima de Ignacio Ramón Martín Vega, zaragozano, nacido en julio de 1961 y actualmente reside en Anchuelo (Madrid). El hecho del nacimiento de su primer hijo le hizo que su vida cambiase, que tenía un mundo nuevo de responsabilidades que no supo afrontar y cuando se dio cuenta tenía una conducta aditiva claramente policonsumidora. Una noche a solas decidió que tenía que pedir ayuda y ponerse en manos de alguien que le supiera sacar de su dependencia del alcohol y de las otras sustancias que consumía. En el año 2005 se atrevió a enviar un relato corto al programa de Juan Antonio Cebrián: La Rosa de los Vientos. Para su sorpresa se lo emitieron, narrado por el periodista Paco de León. Terminado su proceso terapéutico nos sorprende con esta novela.

Y digo que nos sorprende porque me enganchó desde la primera página hasta la última. Es una novela escrita con el corazón y para que llegue al corazón de aquellos que la lean. Empatizamos desde el primer momento con Alonso pese a su condición de alcohólico. Pero pronto nos damos cuenta de que, según avanza la lectura de este precioso relato es, realmente, un enfermo, no un vicioso que mediante artimañas pretende engañar a los demás para así recuperar a su familia.

Narrada en tercera persona, el autor, a través de Alonso, su alter ego,  tras ver la muerte de cerca, se decide a salir del pozo en el que se encuentra hundido. Su hija lo acoge en su domicilio a regañadientes, dado el odio que tiene hacia él por el daño que les hizo. Este hecho influye en nuestro protagonista para  ponerse en manos de una asociación e intentar recuperar una vida que creía perdida. Se da cuenta de que es la única forma de recuperar a su familia pero para ello tiene que someterse a un proceso largo de terapia y lograr sus propósitos con mucha fuerza de voluntad y constancia. A lo largo del relato vemos cómo va superando los miedos, los demonios, los temores a hundirse otra vez. Ve que se siente arropado por los compañeros de terapia y el cambio de su comportamiento hace que primero su ex mujer, Adriana, y poco a poco, sus hijos, vuelvan a entrar en su vida. Pero acuden a la terapia otros personajes que irán apareciendo a lo largo del relato y como él también necesitan ayuda. Es el caso de Alfredo, de Demetrio o de la hermana de Adelina. Ellos también sufren esa enfermedad y sus familias las consecuencias de la misma. 

 Es una novela de fácil lectura, escrita con un lenguaje sencillo pero al mismo tiempo duro en muchas ocasiones, porque lo hace sin tapujos, le llama a las cosas por su nombre. Esta crudeza del lenguaje es lo que hace que el autor nos transmita con realismo sus vivencias. Este realismo  mantiene el interés sobre los acontecimientos que Ignacio R. Martín Vega nos va presentando a lo largo de los capítulos de que consta su obra. Nos encontramos con escenas duras que nos demuestran que los causantes de ellas muchas veces no son dueños de sus actos. Nos hace pasar por situaciones como la violencia de género,  discusiones, atraco con arma blanca, incluso  algunas escenas eróticas. Es una obra llena de situaciones reales como la vida misma. 

 He descubierto un escritor que sabe llevarnos bien por su obra durante su lectura, pues nos emociona, nos hace reir, soñar, vivir todos los sentimientos por los que puede pasar un ser humano. Realmente merece la pena leerla, pues entretiene y al mismo tiempo nos enseña que podemos superar momentos difíciles en nuestra vida si nos lo proponemos. 

Título. Soy alcohólico. Historia de una enfermedad
Autor: Ignacio R. Martín Vega 
Éride ediciones
Primera edición: febrero, 2011
Autor retrato portada: Amelia Mompean Romero
Nº páginas: 453
ISBN: 9788415160342
 










jueves, 2 de febrero de 2012

Iglesia de San Francisco, Noia



Esta iglesia se halla situada en la Alameda de Noia. Perteneció al convento de los franciscanos, fundado en el año 1316 en Sueiro, parroquia de Argalo, del municipio noiés. En el siglo XVI se trasladarían al actual templo de estilo ojival renacentista,  levantado con donaciones de familias noiesas, de las que pueden verse sus escudos tanto en el exterior como en el interior del templo.

Consta de una sola nave dividida en cinco tramos, planta de cruz latina con brazos de crucero cortos y capilla mayor rectangular. La bóveda de esta capilla así como también de las capillas laterales son de crucería propias de finales gótico tardío.  Estas bóvedas están sostenidas por nervaduras de complicada factura.

La torre-campanario es de tres cuerpos, obra del cantero Rodrigo de Sedo.

Interesante es también el claustro -que ahora forma parte del Ayuntamiento- formado por arcos carpaneles sobre columnas que descansan sobre un alto podium corrido.

En su interior destacamos la capilla de la Epístola y su retablo del siglo XX.

Muchos caballeros fueron enterrados en esta iglesia pero las sepulturas desaparecieron con la desamortización de Mendizábal del siglo XIX. También desaparecieron intersantísimos documentos que se custodiaban en su archivo. Se conservan dos tumbas en la capilla Epistolar:

 -En la clave del arco, sobre el sepulcro del caballero de la Orden de San Juan de Malta, Francisco Bermúdez de Castro, hay un escudo con la cruz de esta Orden . El sarcófago que guarda los restos de este caballero tiene sobre la tapa su estatua yacente, con la misma cruz de Malta sobre el pecho. Una inscripción y un escudo sirven para identificar al personaje aquí enterrado. El caballero aparece vistiendo armadura completa con la visera levantada, parece dormir. La mano izquierda parece que la usa para descansar mientras la otra la apoya en la espada. Los pies descansan sobre un can.

- En el otro sepulcro se puede leer: “aquí yace Pedro de Losada, hijo de Alvaro Vázquez de Sanabria y su mujer Inés Yánez Dacosta, contino de su Majestad”. Se denominaba contino a cada uno de los cien miembros de la Guardia Real que velaban, de contino (continuamente) por los monarcas y su familia. Cuerpo creado por don Alvaro de Luna, hacia mediados del siglo XV, en tiempos de Juan II de Castilla, para defender al monarca de los continuos ataques de la nobleza y que, más tarde, los Borbones transformaron en el Real Cuerpo de Alabarderos.




martes, 31 de enero de 2012

Montecore, un tigre único, de Jonas Hassen Khemiri



Las letras nórdicas o escandinavas están siendo la sensación del momento. Ni Hans Christian Andersen, con sus famosos cuentos escritos en el siglo XIX se hubiera imaginado este boom. Hoy día la novela negra de estos países es la que nos oferta mejores productos de este género y obtiene golosos beneficios. Millennium, del sueco Stieg Larsson o El departamento Q -algo parecido a la serie de TV vista en España “Caso Abierto”-, del danés Jussi Adler-Olsen, son un buen ejemplo de ello. ¿Qué puede influir en el éxito de la novela negra en estos países?. ¿El clima?. ¿Los atentados que nos sorprenden en los informativos como el último ocurrido en Noruega?. 

 Durante la primera mitad del siglo XX puede decirse que los países escandinavos  experimentaron su edad de oro literaria, en la que destacaron grandes escritores siendo los de más fama  la danesa Karen Blixen, más conocida por su seudónimo Isak Dinesen, la autora de Memorias de África, llevada a la gran pantalla por Sydney Pollack con Meryl Streep y Robert Redford como actores principales, y el finlandés Mika Waltari, que destacó, sobre todo, como narrador desde su primera novela, Sinuhé, el egipcio, adaptada al cine por el director Michael Curtiz, con intérpretes de la talla de Jean Simmons.

Jostein Gaarder, el autor de El mundo de Sofía o La joven de las naranjas es quizá, en la actualidad, el escritor que le dio el empujón a la literatura de estos países para su desembarco definitivo en España. La aparición de libros de autores escandinavos ya se va notando en las estanterías de librerías y centros comerciales de nuestro país y una buena parte de la culpa de esto la tienen la Feria del Libro de Madrid del pasado año 2010, donde la caseta de estos países fue de las más concurridas.  Aún no han alcanzado la cima de la novela negra pero poco a poco su presencia empieza a cuajar porque nos ofrecen una creación de mucha calidad y eficacia. 
 
 Uno de los escritores que se esperaba nos ofreciese una interesante novedad era el sueco Jonas Hassen Khemiri, autor de Montecori, un tigre único (En unik tiger). Nacido en Suecia en 1978 -de madre sueca y padre tunecino-  Khemiri es escritor y dramaturgo. Su primera novela, Ett öga rött (Un ojo rojo) recibió el premio Borås Tidning Debutantpris y ha sido llevada al cine. Montecore, ganadora de diversos galardones como el PO Enquist, Sveriges Radios Romanpris y Bellmanpriset, ha sido traducida a numerosas lenguas. Su obra teatral Invasion recibió recientemente el OBIE Award 2011 a la mejor obra Off-Broadway. Khemiri vive actualmente entre Estocolmo y Berlín. Es un ponente solicitado a nivel internacional para temas relacionados con lenguaje, identidad, integración y racismo. Asimismo, ha sido lector invitado en universidades como Berkeley y Columbia.

 Monntecore es una buena apuesta de Roca Editorial, que bajo su sello Miscelánea logra sorprendernos, con una exquisita traducción de Martín Simonson.

La novela comienza en una lujosa azotea de Nueva York donde Abbas, un famoso fotógrafo y padre de un joven escritor llamado Jonas Hassen Khemiri celebra su cumpleaños acompañado de lo más granado del mundo de la política, de la música e intelectuales. Jonas se pregunta cómo su padre ha podido alcanzar semejante éxito porque era un pobre tunecino que emigra a Suecia y, de repente, se encuentra que posee un lujoso mercedes y vive por todo lo alto. Pero será Kadir, desde Túnez, el que le  responda de forma inesperada, mediante un email, a esa pregunta. Entre ambos irán construyendo la vida de Abbas. Vida que nos será relatada en primera persona. 

 “¿Memorizas algo de Jendouba?. La ciudad en el oeste de Túnez donde padres creció (...) Y recuerdas al abuelo Faizal que afirmaba que la ciudad era muy parecida a Nueva York. Por ejemplo, las dos están ubicadas cerca de ríos. Las dos están gobernadas por idiotas. Las dos ciudades tienen taxis amarillos. Las dos ciudades sufren grandes problemas de basuras. “

Además, ambas ciudades se han hecho merecedoras de una larga sucesión de motes. A Nueva York se le llama la Gran Manzana, la Capital del Mundo, la Ciudad que nunca duerme. En el caso de Jendouba, El Sobaco, La Sauna, El Asadero, el Horno de Pan,...Y solo cuando padre quiere ser especialmente académico dice que vais a pasar el verano en Anus Rectum”.

 Lo primero que nos sorprende de este autor es el lenguaje que emplea en su obra  pues utiliza expresiones lingüísticas casi en desuso, se aprovecha de jergas juveniles y de los dialectos de los emigrantes que viven en los barrios de las afueras de Estocolmo. Tiene una facilidad de expresión pasmosa, enriqueciendo la lengua y exprimiéndola hasta límites inimaginables.  Los críticos le dieron el nombre de “khemírico” al curioso estilo que utiliza. Pero no por sorprendernos con este tipo de lenguaje un tanto anárquico, deja se ser la suya una literatura muy realista y cotidiana.

Esta preciosa novela está cargada de rasgos de ironía, incluso de humor, pues en ocasiones asomamos alguna sonrisa al leerla, pero también tiene notas de amargura. La  amargura que lleva consigo la emigración a un país totalmente distinto como era Suecia y en una época en que la integración era difícil, por no decir casi imposible, marcada por tintes racistas. Pero, para complicar más la situación, estaba la casi inexistente relación padre e hijo, que apenas se trataban. Una emigración que llevó a cada uno por caminos distintos. 

 Khemiri, el autor sueco, dice al respecto: “No creo que el mundo conste de culturas eternamente distintas. Para mí, no hay explicaciones fáciles de la identidad de nadie. Esa es la razón de que yo haya escrito tanto sobre el tema. Así, por ejemplo, a mucha gente le gustaría que yo ‘eligiera bando’ y por eso me llaman de todo. Pero no lo haré. Tengo una identidad norteafricano-sueca

Es una novela que divierte y al mismo tiempo apasiona. Les invito a que la lean y lo comprueben. 

Montecore. Un tigre Único
(Montecori, en unik tiger)
Roca Editorial S. L.
Colección Miscelánea
Nº Páginas: 384
ISBN: 9788493864422















martes, 24 de enero de 2012

Valle-Inclán, el Marqués de Bradomín




Éste que veis aquí de rostro español y quevedesco, de negra guedeja y luenga barba, soy yo: don Ramón del Valle-Inclán”

 Valle-Inclán  regresó definitivamente a su tierra, para descansar en paz, en Santiago de Compostela un 5 de enero de 1936. Igual que ese día, bajo una tromba de agua y en un día gris de cielos encapotados y ambiente desapacible, los fieles a Valle se han dado cita en el Cementerio de Boisaca, donde fue enterrado el literato en lo que muchos consideran su último esperpento, para rendirle homenaje con motivo del setenta y cinco aniversario de su fallecimiento.

Su verdadero nombre era Ramón José Simón Valle Peña. Tomó su nombre artístico de uno de sus antepasados paternos, Francisco del Valle-Inclán. Dos poblaciones se disputan su nacimiento, Villanueva de Arosa y Puebla del Caramiñal. Él afirmaba que nació en un barco que hacía la travesía entre ambas por la ría. Nace un 28 de octubre de 1866.

 Por imposición paterna se matriculó en Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela. Pudo vérsele por el Ateneo Compostelano y frecuentando los espacios literarios. En esta época publica sus primeros trabajos literarios en la revista Café con gotas de Santiago, y en 1889 su cuento A media noche, en la barcelonesa La Ilustración ibérica. La visita de Zorrilla a Santiago para dar una conferencia en la universidad a la que asiste Valle, le produce una honda impresión, quedando seducido por la figura del escritor consagrado. Es en estos años en los que comenzó a arraigar en él su vocación literaria.

 Ramón Gómez de la Serna había calificado a Valle como La mejor máscara a pie que cruzaba la calle de Alcalá, pues sobre él circulaban múltiples anécdotas, auténticas o atribuidas. Semblanzas literarias suyas nos han legado intelectuales y artistas de su tiempo (Maeztu, Azorín, Baroja, Unamuno, Rubén Darío, Machado, Juan Ramón Jiménez...), que inciden tanto en su aspecto físico como en su carácter así como numerosos retratos, tanto gráficos como literarios, debidos a contemporáneos y amigos suyos (Baroja, Picasso, Castelao, entre otros), que nos han facilitado sucesivas imágenes de Valle-Inclán.

No escribió en gallego pero era gallego hasta la médula. Su obra transpiraba galleguidad por los cuatro costados. Castelao, en su Alba de Gloria, quiso que don Ramón cerrase la que denominó la “santa compañía de los inmortales gallegos”. El mismo Castelao le acompañó en sus últimas horas y colaboró en la nota que hizo pública el Partido Galleguista en memoria de la obra de Valle-Inclán, porque como amaba a Galicia quiso venir a morir y enterrarse en ella. Es, sin lugar a dudas, uno de nuestros gallegos ilustres aunque no repose todavía en el Panteón de San Domingos de Bonaval, símbolo y santuario de la galleguidad. 

 Este dandy de Villanueva de Arosa optaba por el “duelo” para arreglar los problemas antes que acudir a la legislación y a la justicia, que él consideraba “para mujeres y cobardes”. Y así fue la manera en que perdió su brazo izquierdo, en un singular “duelo a bastonazos” ocurrido en el año 1899, en una de sus tertulias en el Café de la Montaña en Madrid tras una discusión entre Valle-Inclán y Manuel Bueno.

Valle-Inclán sigue un proceso inverso al de la mayor parte de sus compañeros, ya que empieza como tradicionalista, pues en su ambiente familiar, sobre todo en la rama materna, vive la tercera guerra carlista. Se opuso a la dictadura de Primo de Rivera y recibe con júbilo la caída de Alfonso XIII. El escritor se preocupa, cada vez más por cuestiones de justicia social, se entusiasma con la revolución rusa y se aproxima al marxismo. Su apoyo al gobierno republicano resultó efímero y solo mantuvo su admiración por Azaña.

A) Etapa Modernista:

 Las Sonatas son la principal obra de Valle-Inclán en su etapa modernista. Son un conjunto de cuatro libros, destinados cada uno a una estación del año, representando así la vida de un donjuanesco  marqués de Bradomín que nos relata, en edad avanzada y en primera persona, sus memorias, en las que nos narra una serie de episodios autobiográfico de carácter amoroso, recordadas desde la nostalgia de su vejez y el exilio, tras la derrota carlista en el año 1876. Siendo independientes entre sí, presentan al protagonista masculino, un don Juan feo, católico y sentimental, en sucesivas etapas vitales, que corresponden, siguiendo la lógica argumental de su tetralogía, a la juventud (Primavera), primera madurez, (Estío), madurez plena (Otoño) y vejez (Invierno). La primera en aparecer publicada fue la Sonata de Otoño (1902), cuya acción se desarrolla en Galicia; la Sonata de Estío (1903) se sitúa en Méjico; la Sonata de Primavera (1904) tiene lugar en Italia y en la Sonata de Invierno (1905) nos encontramos con un marqués de Bradomín recuperándose de sus heridas en un convento de Navarra.

Pero de esta etapa tampoco podemos olvidarnos de una de las mejores y más importantes obras en toda la prosa modernista hispana, Flor de Santidad, novela corta de  motivos populares gallegos: es un poema en prosa, una leyenda milenaria, breve y sencilla, como si se tratase de una misteriosa leyenda gallega en la que frente a un mundo cruel, inhumano y malvado, se impone la humilde “santidad” de Ádega, pastora huérfana y visionaria. Es como un cuadro costumbrista donde nos encontramos con una Galicia rural, supersticiosa, mítica y milagrera. Esta novela está dividida en lo que el autor llamó estancias a cada una de las partes en que se divide, lo que hacen de esta obra una especie de poema en prosa épico-lirico, bucólico y geórgico, a la manera de una moderna égloga.

De influencia modernista son sus obras poéticas Aromas de leyenda y El pasajero. Aromas de leyenda consta de catorce poemas de métrica variada y en ellos recrea aspectos de su Galicia natal: milagrería, superstición, paisaje. El pasajero se desarrolla en treinta y tres composiciones temas como la muerte, el dolor, la vida, etc. 

B) Etapa de transición:

Las novelas de la trilogía denominada La guerra carlista (Los cruzados de la causa, el resplandor de la hoguera y Gerifaltes de antaño, inauguran la etapa llamada “de transición”, porque el estilo modernista se suaviza y aparecen rasgos que aproximan esta obra al “esperpento”. En esta trilogía la prosa modernista aún persiste aunque va transformándose con un estilo menos efectista y esteticista, más grave y personal, donde ya se deja percibir un claro proceso  de esperpentización en las descripciones de determinadas escenas y personajes. 

 En la trilogía dramática Comedias bárbaras, formada por Águila de blasón, Romance de Lobos y Cara de Plata, Valle-Inclán crea un espacio dramático donde nos presenta una Galicia de estructura social arcaica, semifeudal, decadente y primitiva y con infinidad de personajes de toda índole que pululan por escenarios múltiples, como pazos señoriales, caminos, ferias o cementerios. La acción dramática se desarrolla con una rápida sucesión de cuadros. La prosa es modernista, armónica y arcaizante, salpicada de trazos esperpénticos.

Con Divinas palabras culmina su visión mágica de Galicia. En esta obra nos descubre un mundo despreciable, donde el protagonista es colectivo: gentes como labradores, pastores, peregrinos, ladrones, mendigos, pícaros, ... No hay aristocracia pero el resultado final es un soberbio cuadro dramático en el que la trama y los personajes componen un espectáculo violento, de pasiones primitivas, como la avaricia y la lujuria, pero también encontramos supersticiones y viejas creencias misteriosas.  

 Jardín Umbrío es un libro de cuentos que en sucesivas ediciones irá ampliando el número de relatos hasta llegar a la reedición completa. En los cuentos de ambiente gallego, sobre todo, se adivina fácilmente ese mundo oral popular de las viejas historias contadas que tanto atraían a su autor. Son cuentos de misterio, superstición y violencia. Casi todas las narraciones se ambientan o desarrollan directamente en Galicia, una Galicia mítica y ancestral que es la verdadera protagonista del libro.

C) El Esperpento:

Con la Farsa y licencia de la reina castiza comienza la tercera y última etapa de la evolución literaria de Valle-Inclán, la del “esperpento”. En la obra Luces de Bohemia, expone su teoría del esperpento. Para el escritor el esperpento supone una técnica literaria de deformación sistemática de la realidad y en el autor surge una actitud amarga, desengañada y crítica de una España a la deriva. Los personajes aparecen deshumanizados. Con él, el escritor pretende realizar una corrosiva denuncia social. Trata de presentar y exhibir al desnudo los defectos de la sociedad española, con la esperanza de purificarlos. Con estos personajes pretende mostrarnos las lacras y la destartalada historia de nuestro país. 

En Luces de Bohemia se dramatiza toda una sociedad madrileña miserable y corrupta a la que el autor critica, parodiándola y caricaturizándola grotescamente. La acción se desarrolla en un período reducido, que respeta la unidad clásica de tiempo, pero no se respeta la unidad de lugar, al ser una obra itinerante. Pese a ello, la obra tiene una firme unión interna debido a la presencia del protagonista y su “sombra” y porque ciertos motivos enlazan las diferencias escenas.

En tres piezas teatrales que agrupa bajo el título de Martes de Carnaval, lleva la técnica esperpéntica más lejos que en Luces de Bohemia. El título corresponde a un juego intencionado de palabras: Martes por militares, en alusión al dios de la guerra, y carnaval, de grotescos, de pura máscara. Estas tres obras nos presentan el retrato degradante de individuos pertenecientes al estamento militar. Estas piezas son: Las galas del difunto, Los cuernos de don Friolera y La hija del capitán. 
 
En el poemario La pipa de Kif  da paso a lo grotesco, a lo esperpéntico, también en sus poesías. Esta obra ha sido definida como una colección de estampas trágico-humorísticas.  

Con la trilogía El ruedo ibérico (La corte de los milagros, Viva mi dueño y Baza de espadas) concluye la obra literaria de don Ramón del Valle-Inclán. Está ambientada en las postrimerías del reinado de Isabel II. El autor escribió esta serie novelesca con la rabia y la intención de mostrar que el inaudito espectáculo de esa época isabelina se podía aplicar casi al pie de la letra a la España contemporánea en la que él vivía. 


Fuentes: catedravalleinclan, www.rinconcastellano.com, www.ucm.com, www.ctv.es