sábado, 7 de enero de 2012

La cabaña del Tío Tom de Harriet Beecher Stowe



                                        " Las lágrimas más amargas que se derraman
                                  sobre las tumbas son palabras sin decir ni cumplir
                                                                              Harriet Beecher Stowe










La cabaña del Tío Tom (Uncle Tom's Cabin) pasó y pasará por las manos de generaciones de lectores. Pese a sus ya ciento cincuenta años de su publicación es tenido como un documento más en defensa de los derechos humanos, en este caso de los esclavos negros que por aquél entonces padecían en sus carnes todo tipo de humillaciones y eran tratados como un objeto más propiedad de su amo. Para sus propietarios no había, en general, ninguna compasión hacia ellos. 

 La religiosidad de la autora se ve reflejada en toda esta obra. Puede decirse que es como una homilía, un sermón que, desde un púlpito Harriet Beecher estuviera predicando a sus fieles sobre la maldad y la inmoralidad de la esclavitud y las posibilidades de arrepentimiento ofrecidas por el cristianismo, y para que lo comprendieran lo hacía contándoles la historia de un esclavo que tenía que pasar por todo tipo de vicisitudes que se le iban presentando a lo largo de su vida. 

El libro fue escrito en fechas en que Estados Unidos era uno de los pocos países que seguía admitiendo la esclavitud legal. Su autora contribuyó a profundizar en el debate y a ampliar la conciencia de los estadounidenses respecto al sistema esclavista. Tanto fue así, que cuando el Presidente Lincoln conoció a la autora del libro en 1862, en plena Guerra de Secesión, le expresó: "¡De manera que es usted la pequeña mujer que escribió el libro que provocó esta gran guerra!". Pequeña, sí, pues  medía un metro y cincuenta centímetros de estatura pero una gran mujer incansable en la lucha contra la esclavitud.

La escritora estadounidense Harriet Elizabeth Beecher Stowe (Litchfield, 14/06/1911- Hartford, 1/07/1896) fue la séptima hija de un pastor protestante, Lyman Beecher. Esta familia siempre apoyó los derechos de los negros, apoyo que influyó en su vida y su obra para la posterioridad. Harriet trabajó como maestra con su hermana mayor Catharine. Contrajo matrimonio con Calvin Stowe, pastor y profesor de literatura bíblica. Durante su vida, ella escribió poemas, libros de viajes, bocetos biográficos, y los libros para niños, así como novelas para adultos. Conoció y se reunió con gente tan variada como la Dama de Byron, Oliver Wendell Holmes, y George Eliot. Su obra cumbre,  “La cabaña del tío Tom”,  fue publicada en un principio en 1851 por entregas, un total de 38 episodios, en el periódico estadounidense “The National Era” editado por Gamaliel Bailey. Ya en 1852 se publica como libro. Al año siguiente, en 1953, escribió Una llave para la cabaña del Tío Tom, en la que documenta ampliamente las realidades en las que se basa el libo, para defenderse de todas las críticas a las que se vio sometida.  Publicó una segunda novela sobre la lucha contra la esclavitud, Dred, Una historia del gran triste pantano, en 1856. Sin embargo, autoras como Caroline Norton, respetaron su trabajo y, en muchas ocasiones, se basaron en él. El resto de su obra, como, Cuentos de la Vieja Ciudad, El cortejo del Ministro, La perla de la isla de Orr, Tiranía Rosa y Blanca, se vieron eclipsadas por el éxito de su Tío Tom.

Narrada en tercera persona, la autora nos cuenta la historia del viejo Tío Tom, a quien el terrateniente Shelby tiene que vender, junto con Henry, un niño de color de cuatro años, para abonar sus fuertes deudas contraídas. Elisa, al enterarse de las intenciones de su amo, huye con su hijo. Tom es comprado por el sr. Saint-Claire, un rico plantador de Louisiana  hombre bondadoso y de buenos sentimientos con todos sus esclavos. La fatalidad le persigue, pues cuando le estaban tramitando su libertad, el sr. Saint-Claire fallece. El viejo esclavo pasa a manos del cruel Simón Legree, quien le nombra capataz, pero por desobedecer sus órdenes, es mandado azotar despiadamente. George Shelby, el hijo de su primer amo, aparece en la plantación para rescatarlo.

 Harriet Becheer nos relata los hechos con un estilo sencillo, coloquial,  intentando aproximarnos lo más posible a la realidad de ese momento. Al igual  que Mark Twain, trata de amoldar el lenguaje a la posición social de los personajes y describe los episodios de forma magistral. Pese a los muchos momentos dramáticos que encontramos en su obra, da a entender también que no todos los amos eran despiadados con sus esclavos. Eran las situaciones, en ocasiones, las que les obligaban a desprenderse de ellos, muy a su pesar, como es el caso de mr. Shelby, pues ya finalizando la misma vemos como su hijo George quiere recuperar al Tío Tom. Cabe destacar también la importancia que se le da al papel de la mujer. Podría decirse, por ello, que es una de las primeras impulsoras en reivindicar los derechos de las mujeres.


En el prólogo de la misma, Antonio Guardiola nos advierte que este libro nos hará estremecer de horror, nos hará vibrar hasta el fondo del alma y llorar con sus personajes... Y ya dijo nuestro excelso Benavente que “el dolor y las lágrimas compartidas nos unen más que las alegrías”. Sin duda alguna, merece la pena leerla por el claro mensaje que esta preciosa obra nos transmite. 

Título original: Uncle Tom´s Cabin
Traducción: Antonio Guardiola 
Editorial Aguilar S. A., 1964
Círculo de Lectores: 1967 
ISBN: 8422603144 
















jueves, 5 de enero de 2012

La zona muerta, de Stephen King



El dinero que no has ganado con tu trabajo trae mala suerte – sentenció lúgubremente-. Uno de los proverbios de mi madre. Los tiene por millones. Y aborrece el juego”. Esta frase que dice el protagonista después de haber ganado una buena cantidad en la Ruleta de la Fortuna en la feria del condado, ¿sería una premonición de todo lo que sucedería a lo largo del relato?.

“La Zona Muerta” (The Dead Zone), es una novela enmarcada dentro del género fantástico. Su autor, Stephen King, (Portland-Maine, 21/09/47) escritor prolífico estadounidense, escribe  relatos de terror y fantásticos. Su primera novela, Carrie, (una mujer dotada con poderes telequinésicos que se venga atrozmente de sus compañeros de escuela). tiene la curiosidad de que fue rescatada de la basura por su esposa Tabitha porque el borrador no le gustaba a él y ella le alentó a que lo acabara. Después vendrían muchos otros éxitos y llegó a colocar cinco libros al mismo tiempo entre los más vendidos de Nueva York. Vendrían obras como “El misterio de Salem´s Lot “, “Resplandor”, “Apocalipsis”, “La Milla Verde”  y otros títulos que le catapultarían a la fama mundial vendiendo millones de ejemplares de libros, muchos de ellos considerados como best-sellers.

En las obras de S. King hay influencia, sobre todo, de Edgar Allan Poe, el maestro de los relatos de terror. Es curiosa, además, la coincidencia de ambos en su adicción al alcohol y a las drogas, aunque sólo King, con la ayuda de su familia, logra superarla
.
En el prólogo de la obra nos encontramos, de forma inconexa, a dos personajes que no tienen nada que ver entre ellos. La trama se desarrolla en dos partes que llevan por título La Rueda de la Fortuna y El tigre que ríe. Finalizará con un epílogo en el que se aclaran algunos aspectos de La Zona Muerta.

 Estamos en el año 1953 y vemos como un niño, Jonny Smith, sufre un accidente cuando patinaba en una pista de hielo para niños pequeños y choca con un jugador de hockey  pues se había adentrado en la zona de mayores. Luego el autor nos traslada al año 1955 presentándonos a Greg Stillson, un vendedor de Biblias, a quien su madre le había dicho que estaba predestinado para algo grande, para algo extraordinario y él la creía.
Los personajes que aparecen en esta novela son gente normal de la clase media americana, son personas que nos podríamos encontrar por la calle, con sus miedos, sus miserias, sus sentimientos, sus alegrías y sus penas. Gente normal, sí, pero con alguna  peculiaridad que los distingue de los demás. 

 Personajes así son los que aparecen en La Zona Muerta: la tragedia que ha implicado para Johnny Smith, pues su vida y su romance con Sarah Bracknel, han sido truncados por un hecho fatídico. Cuando despierta en 1975, descubre que ha estado más de cuatro años y medio en coma y además, se enfrenta a un profundo cambio que ha sufrido la sociedad estadounidense. Pero lo más increíble para él es que ahora posee facultades parasicológicas, y esto le llevará a conocer muchos aspectos oscuros del ser humano y a predecir situaciones antes de que ocurran. Además se debe enfrentar también al trastorno mental que ha sufrido su madre influida por su fatal accidente, hecho que la ha llevado a una crisis religiosa. Sarah ha decidido rehacer su vida y sorprende a Johnny diciéndole que se ha casado hacen año con un joven abogado aunque siga enamorada de él. Este fenómeno psíquico que ahora posee hará que el  sheriff de Castle Rock lo llame para resolver un asesinato producido en su jurisdicción. El día en que asistió a un mitin del candidato a la Cámara de Representantes, Greg Stillson, cuando éste saludaba a la gente le da la mano a Johnny y tiene una horrible visión. Ve al excéntrico político como Presidente de los Estados Unidos en un futuro y a causa de una decisión imprudente que provoca un conflicto nuclear mundial. Esta visión hará que Johnny Smith se plantee una pregunta ¿debe o no matar a este excéntrico político?. 

 "Bueno..., suponga..., suponga solamente que pudiera montar en una máquina del tiempo y volver al año 1932, en Alemania. Suponga que se encontrara con Hitler. ¿Lo mataría o dejaría vivir?"

.David Cronenberg, en el año 1983, filma una versión cinematográfica de esta novela, protagonizada por Christopher Walken.  En el año 2002 una serie protagonizada por Anthony Michael may en el papel de Jonny Smith. Fue producida por la Lions Gate Televisión y CBS Paramount Televisión para USA Network. 

Cleaves Mills y Castle Rock son dos pueblos que no existen, como suele ocurrir en las obras de este genial escritor, que los ubica, casi siempre, en el Estado Norteamericano de Maine. 

En el transcurso de esos cuatro años y medio, en la primera mitad de la década de los setenta, han pasado muchas cosas en Estados Unidos, sobre todo en el plano político: La  Guerra del Vietnam, la presidencia de Richard Nixon, su posterior dimisión tras el escándalo Watergate y su sustitución por Gerald Ford. Acontecimientos que aparecen todos en la novela, aunque sea de refilón. Éstos iban a influir mucho en la sociedad estadounidense y cambiar el panorama político mundial.

King pretende provocar una catarsis en la sociedad americana con los miedos que esta tenía, sobre todo en lo relativo al terrorismo, cosa que pretende conseguir incluyendo el personaje del excéntrico candidato a la Cámara de Representantes, Stillson, un político psicópata y corrupto.

 El autor utiliza un lenguaje claro y sencillo con el que nos pretende atrapar para que nos enfrasquemos en la lectura de este fascinante relato que, aunque a veces se desvía de la trama central, porque en ella encontramos historias que nos desvinculan de su esencia, provocando que ésta avance a un ritmo lento, lentidud provocada por el autor,  para que así sigamos interesados en la obra y de hecho lo consigue.
Es un libro a recomendar sobre todo por el ritmo trepidante que hay en la parte final de la historia y porque se le va cogiendo cariño a sus personajes. Además, el  hecho de que el protagonista tenga facultades psíquicas nos da qué pensar. ¿qué haría yo si tuviera esos poderes?.

 Título original: The Dead Zone
Traducción: Eduardo Goligorsky
Plaza & Janés, S. A.
RBA Editores S. A.
Edición de 1983










miércoles, 4 de enero de 2012

Entrevista a Fernando Rodríguez Genovés, autor de Cine, Espectáculo y 11-S



 




Fernando Rodríguez Genovés, (Valencia 1955) es escritor, ensayista y crítico literario. Doctor en Filosofía. Funcionario de carrera en excedencia voluntaria. Se dedica en la actualidad, con dedicación profesional exclusiva a escribir. Es Premio Juan Gil-Albert de Ensayo, Ciudad de Valencia 1999. Colabora en medios de comunicación como ABC, Las Provincias, Libertad Digital, Factual. Creador y mantenedor de la sección “La buhardilla” en la revista el Catoblepas. Autor, hasta la fecha, de libros como Razones para la ética (1991), Saber del ámbito (2001), La escritura elegante (2004), Política y amistad en Montaigne y La Boétie (2006) y Último Libro, en descarga gratuita,  Cine, espectáculo y 11-S  así como de  centenares de artículos  y reseñas publicadas en revistas especializadas. Su línea de investigación y su trabajo están relacionados preferentemente con el ámbito de la filosofía moral y la política. 

Enlace de descarga Cine, Espectáculo y 11-S:  : http://www.box.net/shared/h5qynlj6mr9odx7bm7rj

Galaico.-Le agradezco que me dedique un momento de su tiempo para esta pequeña entrevista:

1-¿Fue diferente la sensibilización de los cineastas que han filmado películas sobre las dos grandes guerras a los que produjeron films como World Trade Center o United 93 relativas a los atentados del 11-S? Me refiero, sobre todo, en el respeto a las víctimas.

 FRG.- Tengo mucho gusto en atender a sus preguntas, agradeciéndole, al mismo tiempo, la atención prestada a mi ensayo. Respondo, pues, a la cuestión que me formula. En primer lugar, habría que distinguir los distintos niveles de “sensibilización” que pueden advertirse en World Trade Center y en United 93, respectivamente. El filme de Oliver Stone se ajusta al género de “cine de catástrofes”, dando quizás a entender con ello que el 11-S fue algo comparable a un terremoto o un ciclón. El trabajo de Paul Greengrass, en cambio, no busca el espectáculo, sino que tiene un claro contenido de denuncia, siendo, por tanto, más “comprometido” que el título anterior. En segundo lugar, y según señalo en mi ensayo, el tratamiento adecuado, sea informativo o artístico, de las masacres terroristas (y de las guerras), depende de la objetividad, pero sobre todo del factor tiempo.

 2.-Tanta información que está saliendo a la luz pública sobre aquel fatídico día ¿puede favorecer algún otro posible ataque terrorista? Sobre todo desde el punto de vista de la seguridad ciudadana.

FRG.- Puede favorecerlos siempre y cuando afecte a la revelación de materia reservada, de la que dependa la seguridad nacional, o cuando conlleve apología o justificación del terror. Nuevamente, hay que tener en cuenta el  distanciamiento temporal necesario para realizar la correspondiente evaluación del caso. Han transcurrido diez años desde el 11-S. Si durante este tiempo no han vuelto a producirse nuevos ataques en EEUU, o han sido neutralizados a tiempo, ello no se debe a que no lo hayan intentado. Algo habrán tenido que ver a este respecto las políticas aplicadas en materia contraterrorista y el plan militar puesto en marcha, consistente en frenar a los terroristas en los mismos lugares donde planean los atentados y donde se entrenan para cometerlos.
En cualquier caso, lo que no entra en el capítulo de lo razonable es, en nombre del derecho a la información, exigir a las autoridades de un país que den cuenta al minuto, en “tiempo real”, de las investigaciones relacionadas con un atentado terrorista. Recuerde, asimismo, que Al-Qaeda planificó el 11-S contando con el efecto devastador a escala múltiple que tendría (lo tuvo, en efecto) que los atentados de las Torres Gemelas fuesen transmitidos en directo por todas las radios y televisiones del mundo.

3.- La cadena Telecinco emitió una miniserie relacionada con el accidente aéreo de Los Rodeos que tuvo lugar el 27 de marzo de 1977 y que levantó bastante polémica entre los familiares de los fallecidos. ¿Se elevaría a la categoría de delito también al igual que las películas relacionadas con el 11-S?

FRG.- No todas las películas relacionadas con el 11-S habría que calificarlas de “delictuosas”, al menos en el sentido estético y moral del término. Aunque sí una gran parte de ellas. Lo que, sin duda, cabría juzgar de “delictivo” es emprender un proyecto de film o de serie de televisión de esa naturaleza sin contar con el consentimiento de las víctimas, o llevándolo a cabo con su explícita desaprobación. Todo aquel que acomete una labor “artística” de este tipo, sabe a lo que se expone. Además del derecho a informar y a entretener está también el derecho (y aun el deber) de criticar y denunciar los abusos y las tergiversaciones, las vejaciones y las inmoralidades. Dejo al margen la cuestión penal, de la que no trata mi libro.


4.- En España, en relación con el 11-M, se rodó el documental “Todos íbamos en ese tren”, en el año 2004. ¿Cree que también se verá en nuestras pantallas algún film relacionado con los mismos?

FRG.- De hecho, y si no estoy mal informado, este mismo verano una cadena de televisión española ha emitido una miniserie sobre el 11-M. No la he visionado, aunque me consta que ha recibido críticas bastante negativas, tanto por su inoportunidad cuanto por el escaso rigor de la producción. No debe olvidarse que hablamos de un asunto muy traumático, en lo personal (casi doscientas víctimas mortales y cientos de heridos y quebrantados) y en lo social y político (trastornó bruscamente un proceso electoral inmediato). Nos referimos a un caso que arrastra todavía profundas dudas sobre su autoría real, sobre sus complicidades y sobre las circunstancias concretas en que se produjo. Se trata, en fin, de una tragedia nacional que ha dividido profundamente a la sociedad española. Si además tenemos en cuenta la peculiar orientación del cine español en los últimos tiempos, sería muy temerario emprender ahora un proyecto de este tipo. Creo que no es el momento.


5.- Me ha llamado la atención a que se decidiese por el formato digitalizado para que el público en general pudiese tener acceso a este interesante ensayo, algo innovador. ¿Qué le movió a tomar esta decisión?

FRG.- Los textos que sirven de base a los capítulos del ensayo conocieron hace años una primera versión en una revista de pensamiento. Cuando se aproximaba el décimo aniversario del 11-S, juzgué que no sería una mala idea recopilarlos en un volumen y darles la máxima difusión posible. En ese sentido, la autoedición digital permite una rapidez de publicación y circulación impensable en la edición en papel. En este caso, la circunstancia y la oportunidad han primado por encima de otra consideración.


6.-El movimiento de los llamados “indignados”, el famoso 15-M, podría dar lugar a algún estudio sociológico?¿Le ve algún futuro a este tipo de protestas para que la clase política tenga en cuenta sus peticiones?
 
FRG.- Ya hay editados algunos textos sobre el particular, con las limitaciones que tienen los libros redactados al ritmo que marca la “rabiosa actualidad”. Se trata, por tanto, de volúmenes concebidos más desde la perspectiva periodística (y aun propagandística) que propiamente sociológica. Comoquiera que las “peticiones” a las que se refiere su pregunta son dirigidas, en realidad, a sólo una parte de la “clase política”, el futuro de estas acciones dependerá de qué color político esté en el Gobierno. Por lo que a mí respecta, estoy más interesado en estudiar el fenómeno social y moral de la “indignación” en general, materia sobre la que he publicado varios trabajos. Comprender las ideas generales de un tema, favorece la interpretación de los casos particulares.

7.-El mundo de las editoriales parece que se está poniendo difícil para los escritores, sobre todo aquellos que quieren empezar y en los que ya han publicado, el tema está en el precio de los libros. ¿Cómo ve este tema?

FRG.- Desde mi punto de vista, el problema no está en el precio de los libros. Tampoco en la falta de títulos nuevos en el mercado. Acaso el problema sea lo contrario, es decir, que el criterio de la cantidad se haya impuesto al de la calidad. A este hecho habría que añadirle un nefasto hábito editorial en España, a saber: aquella materia que no sea de carácter novelístico o, según he indicado antes, de “rabiosa actualidad”, no interesa apenas a los editores. Fíjese que las listas de ventas siguen divididas en dos bloques: “Ficción” y “No ficción”. La división es altamente significativa. Los ensayos de pensamiento o investigación pertenecen a la clase de lo que “no es” narración o relato. Son definidos gramaticalmente de modo negativo; no por lo que son (ensayos), sino por lo que no son (ficción).


8.- Están teniendo mucho auge los blogs a nivel cultural en todos sus ámbitos. ¿Qué influencia pueden tener en las publicaciones?

FRG.- Sigo con sumo interés el desarrollo de los blogs. Yo mismo administro tres, de distinto contenido: pensamiento, viajes y cine. Lo que empezó utilizándose en sus comienzos como “bitácoras” o diarios personales de navegación internauta, contando en ellos anécdotas, sensaciones o sentimientos particulares (incluso íntimos), ha derivado poco a poco en unos espacios de gran valor literario e intelectual. Me refiero, claro está, a los blogs con “vocación cultural”. La gran expansión de las redes sociales ha favorecido esta especialización de ámbitos. 

 9. - ¿Pueden revolucionar el mundo de la comunicación actual la salida a la palestra de estas nuevas herramientas de acceso a los usuarios como son los blogs?


FRG.- Muchos textos contenidos en blogs de autor tienen, a mi parecer, más calidad que un buen número de columnas o artículos publicados en la prensa convencional. Ahí tiene una prueba clara de “influencia”: mientras los periódicos en papel están en retirada, los blogs conocen un momento de florecimiento. Entiendo que el proceso va hacia una mayor especialización y clarificación de contenidos e intereses, tanto por parte de los autores del blog (escritores) como por parte de sus visitantes (lectores). Lo cual resulta útil y beneficioso porque facilita la búsqueda y la selección de contenidos. Ayuda a encontrar lo que exactamente se busca en Internet, una red en la que uno muchas veces se encuentra perdido, por no decir atrapado.

 - Muchas gracias. Fue un placer el haber podido realizarle esta pequeña entrevista para Melibro.com.

FRG: También para mí ha sido un placer conversar con usted, y a través de Melibro, con el público lector.

Entrevista publicada en Melibro el 25 de septiembre de 2011












martes, 3 de enero de 2012

Entrevista a Leonardo Cervera, autor de La guerra de mi abuelo



Entrevista a Leonardo Cervera Navas
Autor de La guerra de mi abuelo
Entrevista realizada por Galaico

Nacido en Málaga, en 1970, es Licenciado en Derecho por la Universidad de Málaga. Es especialista en Derecho Comunitario de la Unión Europea. Trabajó en la unidad encargada de la política europea de protección de datos personales. El año 2005 resultó ganador del premio internacional “Barbara Wellbery”. Durante los años 2007 y 2008 vivió y trabajó en los Estados Unidos, participando en el US Fellowship Programme de la Comisión Europea, como EU Fellow de la Universidad de Duke (Carolina del Norte). Leonardo Cervera es autor de La Primera en el Peligro de la Libertad (Arguval, 2007), una novela histórica ambientada en la guerra civil española, y Lo que hacen tus hijos en Internet (RBA,2009), una guía para padres sobre el uso de Internet por los más jóvenes.

Galaico.- Ante todo, gracias por concederme esta entrevista. El tiempo es oro y me imagino que serás una persona muy ocupada.

LCN: Es un placer atenderte. No hay de qué.

1.-Hoy día los niños, desgraciadamente, apenas juegan, parece que sólo saben distraerse con las nuevas tecnologías. ¿No abusan un poco de ellas?

LCN: Las nuevas tecnologías son muy atractivas para los niños y los adolescentes, tanto que a menudo "se bloquean" y ya no saben disfrutar de nada más. Internet es como un saco de golosinas sin fondo, por eso, de vez en cuando, hay que forzarles a que apaguen el ordenador o se desenganchen de la video-consola. Entonces, empiezan a jugar con otros niños y a buscar otros entretenimientos.

2.- Veo que está muy sensibilizado por el mundo del Internet. Es un arma de doble filo ¿verdad?.

LCN: Internet tiene un potencial educativo enorme, pero solo para aquellos niños y jóvenes que saben cómo utilizarlo. De lo contrario, se convierte en un agujero negro de tiempo e incluso en fuente de peligros. 

3.- Interesante tu blog Lo que hacen tus hijos en Internet. Los padres deberían estar más vigilantes sobre qué uso hacen de esa herramienta sus hijos.

LCN: En efecto, los padres tenemos la responsabilidad de educar a nuestros hijos para que hagan un buen uso de Internet. No se trata solo de prohibirles que hagan determinadas cosas sino mostrarles lo bueno y positivo que hay en Internet, que es mucho. Yo suelo decirle a los padres que ningún compañero del colegio de sus hijos le recomendará nunca visitar portales educativos. Un padre, que conoce mejor que nadie las aficiones e intereses de su hijo, sí puede hacerlo y de manera muy efectiva si se lo propone.


4.-Su trabajo es la protección  de datos en Internet. ¿Estamos bien protegidos?

LCN: Sí, la ley nos protege bien. El problema es que a menudo, empresas y administraciones públicas no cumplen debidamente con la ley. En esos casos, los ciudadanos deben exigir sus derechos y si éstos no son atendidos, denunciar sin miedo a las agencias de protección de datos.

5.- Nos acosan mucho con publicidad en nuestros correos electrónicos y alguna de ellas de forma malintencionada, por aquello de que pueden venir acompañadas de algún virus informático. Y a los niños también. ¿Hay alguna manera de evitarlo?

LCN: Mi recomendación a los padres es que "lleven a sus hijos de la mano por las calles de Internet". Cuando son pequeños, no deberían ir solos pues "podrían tener un accidente". Una vez más, es la responsabilidad de los padres educar bien a sus hijos en el uso de las distintas herramientas de Internet, ya sea una cuenta de correo electrónico o darse de alta en las redes sociales. 

6.-  Y de leer, mejor no hablar. Salvo los libros que les manda el “profe” de turno, son pocos los adolescentes aficionados a la lectura.

LCN: Por desgracia, nuestros jóvenes están muy influenciados por la inmediatez de lo audiovisual. Se les hace muy difícil enfrentarse con un libro de doscientas páginas. Yo siempre digo que la competición entre el libro "la isla del tesoro" de Stevenson y la película "los piratas del Caribe" resulta muy injusta. No obstante, los padres tenemos que insistir y no cejar, pues una vez que un joven se lee un par de libros, se da cuenta del valor añadido de la literatura sobre las películas y la cosa cambia.

 7.- Se dice que en este país se lee poco. ¿Es un tópico o una realidad?.

LCN: Si atendemos a las estadísticas, una triste realidad. Creo que todos conocemos a personas de nuestra familia o conocidos que no se han leído un libro en su vida, algunas hasta con títulos universitarios... 

8.- ¿Es cara la cultura en este país?. Los cines cada vez tienen menos público, el precio de los libros, la música, etc.

La cultura es barata. Ahí están las bibliotecas públicas, por ejemplo, o las radios o las televisiones con una amplísima oferta cultural gratuita. Lo que se ha puesto caro es la industria del entretenimiento, que a veces coincide con la cultura y a veces no. Hay algunos modelos de negocio que han entrado en quiebra (por ejemplo las discográficas: ningún chaval quiere pagar quince o veinte euros por un disco) y otros que están en verdadero apogeo (por ejemplo, los videojuegos en los que los chavales de hoy en día se gastan verdaderas fortunas).

9.- La guerra de mi abuelo. Me ha gustado y he aprendido, como dice en su presentación.

LCN: Gracias. El objetivo primordial de una novela es entretener y emocionar. Si además, el lector aprende algo que no sabía, !pues miel sobre hojuelas!

 10.-Un enfoque totalmente distinto a lo que estamos habituados a leer sobre la guerra civil española.

LCN: Sí, creo que hay que superar el enfoque frentista de "buenos" y "malos" y evitar en la medida de lo posible las etiquetas políticas cuando se explica la guerra civil, sobre todo a los más jóvenes. La historia se ha encargado de poner en su sitio a las ideologías políticas (fascismo, anarquismo o comunismo) que se enfrentaron a muerte en los campos de batalla de la guerra civil española. Modestamente, creo que ha llegado la hora de que los españoles utilicemos la memoria histórica de manera constructiva: para enseñar a nuestros jóvenes a donde puede llegar una sociedad si se pierden los valores del pluralismo político y el respeto a los derechos humanos.

11.- Un abuelo y un nieto. Dos épocas alejadas en el tiempo pero que se complementan. El abuelo le cuenta sus “batallitas”, como él dice y el nieto le enseña informática. Preciosa la escena final del libro. No se imaginaba el abuelo que con las nuevas tecnologías se iba a reencontrar con su pasado.

LCN: Son muchos los que me han dicho que se han emocionado con la escena final del libro. Es normal pues al llegar a los últimos compases de la novela, se tiene mucho cariño a los personajes, y la relación entrañable que se crea entre el abuelo, que representa el pasado, y el nieto, que encarna el futuro, resulta muy emocionante. 

 12.-He leído varias novelas sobre la guerra civil pero esta es distinta. ¿Cree que con este enfoque los jóvenes , por fin, se acercarán más a esa dura realidad que a penas conocen?.

LCN:Mi gran esperanza es que este libro se convierta en lectura recomendada en muchos colegios e institutos. Algo tan terrible como una guerra fraticida que acabó con la vida de más de seiscientas mil personas, en su mayoría civiles e inocentes, no debería olvidarse tan fácilmente. Y no porque se busque reabrir viejas heridas, sino porque es nuestra obligación moral honrar la memoria de las víctimas y agradecer a nuestros abuelos y bisabuelos, los sacrificios que tuvieron que hacer para sacar adelante un país en ruinas y la generosidad que demostraron para perdonar y mirar hacia el futuro.

13.- ¿Fue difícil documentarse para escribir la novela?.

LCN: Gran parte del esfuerzo de documentación viene de un libro anterior: "La Primera en el Peligro de la Libertad" (Arguval, 2007), que es otra novela ambientada en la guerra civil en Málaga. Pero sí, he pasado muchísimas horas consultando archivos y bibliotecas para dotar a ambos libros de gran verosimilitud.

14.- ¿Se siente identificado en alguno de los personajes de su novela?.

LCN: No, realmente. !La mayoría de los personajes son mucho más valientes e interesantes que un servidor! El personaje de José Ávila tiene cosas en común con mi abuelo Leonardo, al que nunca conocí personalmente pero al que he llegado a conocer por los relatos que circulan en la familia, y el personaje de Pedro, el nieto, se comporta de manera similar a como lo haría mi hijo Leonardo, de catorce años. Qué duda cabe que siempre hay algo de ti en los personajes que creas sobre el papel.

 15.-¿Cicatrizarán alguna vez las heridas que aún no se cerraron definitivamente?. 75 años son muchos para que haya gente que aún siga tirándose los trastos a la cabeza cuando se conversa sobre la guerra civil.

LCN: Las guerras civiles son sucesos muy traumáticos que provocan heridas que tardan mucho tiempo en cicatrizar. La guerra civil estadounidense, de la que pronto se cumplirán 150 años, sigue muy presente en la memoria colectiva de los Estados Unidos, por ejemplo. Lo que es absurdo (o incluso deleznable) es que todavía haya gente que pretenda hacer política con el recuerdo de la guerra civil.  

16.- ¿Es difícil editar un libro?.

LCN: No es fácil conseguir un editor. Tu manuscrito, bueno o malo, tiene que competir con decenas, centenares de obras que le llegan al editor, y en esa marabunta editorial que se produce, la suerte juega un papel muy importante. Por fortuna, yo ya conseguí que me publiquen mi tercer libro, por lo que creo que voy dejando atrás la etiqueta de "neófito" y confío que será más fácil publicar en el futuro.

 17.- Ya, para finalizar, ¿se siente uno muy extraño en Bruselas?. Costumbres distintas, otro idioma, etc.

Al principio, resultaba duro vivir en tierras de Flandes, pero ya son doce años en Bruselas y a todo se acostumbra uno... En realidad, los europeos nos parecemos más de lo que parece a primera vista y cuando se supera la barrera del idioma (algo que no es fácil pero que también se consigue con el tiempo) te das cuenta de que belgas, franceses o alemanes tienen mucho en común contigo y puedes hacer grandes amigos.

Muchas gracias por su atención y le deseo todo el éxito del mundo con su novela, que seguro que lo tendrá. Un placer haber conversado con usted aunque fuese en la distancia.

Muchas gracias a vosotros, por vuestra amabilidad y por haceros eco de La guerra de mi abuelo y contribuir así decisivamente a su difusión. 

Entrevista publicada en Melibro el 12 de septiembre de 2011.













































 


   













miércoles, 28 de diciembre de 2011

Entrevista a Ramón Carredano Cobas, escritor




ENTREVISTA A RAMON CARREDANO COBAS
Autor de la novela Anacaona, el fin de una raza
Entrevista realizada por Galaico


Ramón Carredano Cobas (Noia – A Coruña, 1950), escritor en lengua gallega, idioma en el que ha publicado las obras Fray Samuel (Frei Samuel), La uña del águila (A unlla da aguia), Una blanca de cobre para Martín (Unha branca de cobre para Martiño) y Veneno Tinto (Veleno Tinto), donde vuelve a aparecer el personaje de Fray Samuel, todas ellas de temática histórica.

Además, de su labor literaria, Ramón Carredano está muy ligado al mundo del teatro, pues fue cofundador con José Agrelo de  Candea, grupo con el que representarían sus obras por todos los rincones de Galicia. En la actualidad sigue unido al escenario, ya que es el director de la escuela de teatro del Liceo de Noia, así como también  colabora en la revista Alameda, del  citado Liceo.

Galaico: Ante todo, Ramón, gracias por su tiempo. ¿Empezamos?.

Cuando quiera.

1.- Sus primeras obras fueron escritas en gallego ¿Por qué ese cambio al castellano?

 RCC.- ¿Por qué no? En realidad fue cuestión de editorial, más que de idioma. El mundo editorial no está en su mejor momento. La crisis, el libro electrónico… las editoriales gallegas además de todo esto, tienen el problema de la discriminación y exclusión del gallego en los libros de texto impuestas por el nuevo gobierno autonómico. Esto las coarta muchísimo a la hora de editar en nuestra lengua.

2.-  ¿Por qué este acontecimiento, precisamente?.

RCC.- Por dos motivos esenciales. Primero: porque siempre me gustó la historia. Segundo: porque el tema del descubrimiento de América es un tema que me apasionó desde la escuela de primaria, en cuanto me enteré de que unos tipos bien bragados se habían metido a cruzar un mar desconocido y aterrador, y luego por tierras igual de desconocidas, con una naturaleza las más de las veces inhóspita por salvaje, rodeados de pueblos guerreros que los acosaban continuamente. Historias de amor, de guerra, de traición, de ambición, de heroísmo…

3.- ¿Qué le inspiró para escribir la novela?.

RCC.- Como te digo el tema del descubrimiento y la conquista de América me apasionó desde niño. Tengo leído mucho sobre el tema, tanto novelas, como crónicas de la época, y también ensayos, tanto modernos como antiguos. Hace ya muchos años leyendo “El caballero de la Virgen”  de Blasco Ibáñez, me encontré con la figura de la cacica Anacaona, y como casi todos los españoles que la conocieron, me quedé enamorado de ella. Pasaron muchos años, pero acabé encontrándola de nuevo.

4.- ¿Cómo se documentas para poder ambientar sus novelas?.
RCC.- De la única manera que conozco: leer, leer y leer. Hoy tenemos la gran ventaja de Internet que es la enciclopedia más extensa del mundo, una fuente de información nunca antes soñada al alcance de una tecla, pero sobre todo los libros. Siguen siendo imprescindibles.

5.- ¿Hay algún personaje en sus obras con el que se sienta identificado?.

RCC.- Tanto como identificado, no. Creo que todos tienen algo de mí, eso es casi inevitable. Un escritor utiliza sus propias vivencias y experiencias a la hora de escribir y construir sus personajes. De todas formas, no llego a sentirme identificado con ninguno, pero a unos sí les tengo más cariño que a otros, porque me resultan más simpáticos, por empatía, porque, a mi parecer, quedaron mejor construidos, y tienen una personalidad propia muy acusada y especialmente atractiva. De entre ellos destacaría sobre todo el personaje de “Frei Samuel”, un fraile gallego del siglo del siglo XIV, pícaro, mujeriego, más amante de la mesa que de la misa, astuto, tan pronto egoísta como generoso, observador, inteligente… Toda una joya.

6.-¿Cuáles son los ingredientes que incluyes en tus relatos?.

RCC.- Me gusta mucho incluir el humor, siempre que el tema, naturalmente, se preste. En las dos historias de Frei Samuel (“Frei Samuel” y “Veleno tinto” –Veneno tinto-), hay mucho, muchísimo humor. En todas mis novelas hay pinceladas e incluso brochazos de humor. “Anacaona. El fin de una raza”, creo que es la primera novela en la que el humor está ausente, aunque no pueda evitar que a veces aparezca la retranca gallega. Otro ingrediente, es la historia. Todas mis novelas tienen el ingrediente histórico, sean las luchas de los nobles con la iglesia en las aventuras de Frei Samuel, la guerra de la independencia en “A unlla da aguia” (La uña del águila), relacionadas también con la historia de Noia, mi pueblo natal, y “Unha branca de cobre para Martiño” (Una blanca de cobre para Marín) y “Anacaona. El fin de una raza”, ambas ambientadas en el descubrimiento y colonización de América.

7.-¿Qué novela le gustaría haber escrito?.

RCC.- La isla del Tesoro de Stevenson

8.-¿Y de cuál detestaría ser su autor?.

RCC.- De “Mi lucha” de Adolf Hitler.

9.- Una época digna de novelar.

RCC.- Dos. La historia de Noia y el descubrimiento y conquista de América.


10.-  Un mito literario.

RCC.- ¿Uno solo? Es muy difícil quedarse con uno: Peter Pan, Tom Sawyer, el capitán Nemo, el capitán Ajab, Sancho Panza, Jhon Silver, Lázaro de Tormes….

11.- Un escritor inmortal.

RCC.- Cualquiera del Siglo de Oro español: Quevedo, Lope y Calderón, sobre todo, y en ese orden.

12. – ¿Es complicado publicar?.

 RCC.- Sí, es complicado publicar. Me refiero a publicar directamente, tratando con una editorial. Otra cosa son los premios. Creo que ese es el camino más sencillo para llegar a la publicación. Entiéndase: sencillo para llegar a la publicación, pero primero hay que ganar el premio, y eso ya no es tan fácil. De todas formas, si la obra es buena, tarde o temprano saldrá a la luz. No hay que rendirse. Una obra que no ganó diez premios puede ganar el número once.

13.- ¿Piensas escribir alguna obra más en castellano?.

RCC.- Pienso escribir alguna obra más.

Entrevista publicada en Melibro el 5 de septiembre de 2011

sábado, 17 de diciembre de 2011

Álvaro Cunqueiro, El Realismo Mágico de Galicia



Mondoñedo, alma literaria, cuna del incierto señor Cunqueiro. Allí escuchó las primeras historias del rey Arturo. Pero allí también nació el último trovador del medioevo. El destino sabía que faltaba alguien, alguien que pusiese colofón a esa época dorada de la lírica galaicoportuguesa. Y ese alguien nació 

no niño do novo vento 
hai unha pomba dourada
quen poidera namorala
quen poidera namorala
meu amigo
meu amigo

Ese nido son las Tierras de Miranda, situadas entre altos y oscuros montes, en un regazo verde. Nido a quién el cantautor Luis Emilio Batallán le puso música, Quién pudiera enamorarla. Uno, si no el mejor, de los poemas del siglo XX. Pero don Álvaro, ejemplo de buen gallego, tiene también una pluma mágica, una pluma de la que salieron las mejores fábulas que uno pudiera imaginarse. Fábulas llenas de cuervos parlantes, de paraguas voladores, de sirenas enamoradas, de sueños. 

 Hace cien años que el destino quiso que en Galicia tocase el premio gordo de la lotería de Navidad y  con la suerte de que fue la antigua capital del reino de Galicia, Mondoñedo, la ciudad agraciada, un 22 de diciembre de 1911. Esta vez no fue repartido. Esta vez tocó toda la serie. Una serie irrepetible, que nunca volverá a salir, porque Álvaro Cunqueiro solo hubo, hay y habrá uno.

El autor de Merlín y familia se nos fue un 28 de febrero de 1981, pero su memoria sigue, impertérrita, desde su estatua de bronce, obra del escultor Pacheco, aguantando todo lo que le echen pero siempre con la misma sonrisa. ¿Pensará en las gracias de Merlín? ¿O será porque está en un lugar privilegiado desde el que puede divisar la Catedral y la que es hoy la Casa de Carmiña?

La Casa de Carmiña, donde don Álvaro escribiría sus mejores sueños. Sueños como Merlín y familia y otras historias o Las Crónicas de Sochantre (Premio Nacional de la Crítica, 1958), en los que influyen mitos atlánticos como Merlín, el mago celta, o la tradición bretona análoga a la Santa Compaña gallega y Si el viejo Sinbad volviese a las islas donde hay influencia, ente otras, del relato de Las mil y una noches. Sinbad, llevada al cine por el director Antón Dobao y protagonizada por José Manuel “Pico” Olveira, a quien tuve el placer de entrevistar, me dijo que «fue muy bonito darle vida, nuevamente, a Sinbad porque este personaje ya lo interpreté  en teatro en 1999 dirigido por Quico Cadaval con el Centro Dramático Gallego» y considera que Cunqueiro «es uno de los mejores escritores del siglo XX».

Escribiría cuatro novelas directamente en español: Las mocedades de Ulises, Un hombre que se parecía a Orestes (Premio Nadal, 1969), Vida y fuga de Fanto Fantini della Gherardesca y El año del cometa con la batalla de los cuatro reyes. Ese mundo interior se plasma en Merlín y familia, la novela precursora del realismo mágico, donde mezcla fantasía y realidad, el ambiente gallego y el griego o bretón, donde habitan princesas encantadas y barbudas, sirenas doloridas y enlutadas, demonios enmascarados. Aparecen en sus obras personajes artúricos, carolingios o griegos mezclados con paisanos gallegos. Es asombroso ver cómo Cunqueiro dota a cada uno de esos personajes de una atmósfera completamente singular, una mezcla de fantasía y aliento doméstico que envuelve al lector y lo catapulta a un universo donde el tiempo no pasa. Todo ello tratado con ironía y desenfado. Esa habilidad suya le permite elaborar una prosa culta. Se trata de novelas en las que observamos una peculiar utilización del tiempo histórico y una estructura narrativa basada en el relato dentro del relato y en la tendencia a organizar los textos en pequeñas unidades con autonomía propia. El autor suele añadirles apéndices e índices onomásticos de personajes que prolongan el mundo de la fantasía con nuevos datos, historias y maravillas que invitan a pensar que, muerto el héroe, el sueño del narrador le sobrevive.

Este realismo mágico también se trasladaría a los retratos o semblanzas de tipos populares gallegos, en obras como Escuela de curanderos y fábula de gente variada, La otra gente y Los otros feriantes (Premio Nacional de la Crítica, 1979). Retratos de costumbres populares llenos de  magia con una sorprendente y seductora mezcla, donde hay labradores y artesanos, de tierras de Lugo la mayoría de ellos, ocultamente empeñados en volar sobre el lodo del camino colgados de paraguas voladores.

Nació en Mondoñedo, estudió en Lugo y trabajó en Vigo, pero también pasó por Santiago y hay un lugar siempre para él, inevitable, A Coruña, uno de sus grandes temas de sus crónicas viajeras.

Recuerda a Lugo a la que llamó la Roma de Finisterre, por el increíble regalo histórico que Lucus Augusti concedió a la tierra del Fin del Mundo. De esta ciudad escribía: «Lugo a la vez próxima y lejana, colina, soledad, tiempo y plaza». Mondoñedo y Lugo marcarían el inicio de su andadura literaria.

Más tarde llegaría Santiago de Compostela, donde se forjaría el poeta que todos conocemos y donde escribiría sus primeros artículos periodísticos. Eran famosas sus tertulias en el Café Español y en el Derby. Si hubiese vivido en el siglo XIII sería una de las grandes figuras del Cancionero de Ajuda. Junto con Bouza Brey abandera el movimiento poético neotrovadoresco.  Su obra clave es Cantiga nueva que se llama rivera, cancionero que nace de las lecturas del primer Alberti y  del encantamiento que produjeron en él los versos más populares de García Lorca. Es el primer poeta que reúne las cualidades necesarias para ser trovador y juglar a un tiempo, pues la elegancia de su arte se combina con el más expresivo de los modos populares. Otros poemarios suyos son Mar al Norte, Poemas del sí y del no, Señora de cuerpo delgado y Hierba de aquí y de allá.

Cunqueiro se había afincado en Madrid en 1939 para escribir en el periódico ABC. Un hecho por el que le acusan de estafador pone fin a su carrera periodística y la Dirección General de Prensa acuerda desposeerle del carné de periodista.

Vigo, la hija de Neptuno. Paradojas de la vida. Álvaro Cunqueiro, desposeído del carné de periodista, dirige El Faro de Vigo entre 1965 y 1970. En el año 1966 le sería concedido el Premio Conde de Godó de Periodismo. Decía que «Vigo fue fundada a la orilla de un verso de Martín Códax». La isla del poeta, la isla de San Simón.  «El envés» era una columna que publicó en este periódico durante veinte años el escritor mindoniense. A pesar del tiempo transcurrido, la mayor parte de sus columnas siguen siendo actuales, podrían publicarse hoy sin problemas. Se dice que el  Cunqueiro periodista no es tal: es un escritor que dirige un periódico. Sus «envés» tan leídos son piezas literarias. También son joyas sus pies de foto.
Cuando el entonces director del «Faro de Vigo» llegaba a A Coruña buscaba, en primer lugar, ese paisaje de mar. Por eso el viaje comenzaba siempre en la Torre de Hércules. Es la ciudad a la que muchos llaman —con permiso de París—, la ciudad de la luz. Apreciaba el balcón atlántico más hermoso de nuestro país, al que huía para recorrer el Orzán mientras caía la tarde.

El viaje siempre estuvo presente en Álvaro Cunqueiro. Viajes imaginarios y viajes terrenales,  recogidos en libros como Viajes imaginarios y reales o en crónicas de viajes: «El pasajero en Galicia», «Retratos y paisajes», «Una ventana», «Correo sin fecha», «A vuelta de hoja», «El envés», «Camino de Santiago»… 

No quería abandonar Vigo sin olvidar una anécdota suya en el restaurante El Mosquito. Hay una célebre foto en la que posan, nada menos, que Álvaro Cunqueiro, Joseph Pla y Torrente Ballester, acompañados de Dª Carmen Roel, la dueña, y su hija. Gracia le habrá producido a D. Alvaro el encendido de su puro, pues para tan singular ceremonial le ofrecen sencilla, pero vistosa caja de cerillas que, con frase de alabanza, dejó impresa en la misma aquel genio y galán del cine español, José Bódalo, con el siguiente interés:

                                                   «Las gentes siempre dirán
                que “El Mosquito” es infeccioso
               ¡¡ Son ganas de hacer el oso!!/
               ¡¡ Que vengan y lo verán!!»

La prosa de Cunqueiro está llena de gastronomía y cocina. Son tres los libros suyos eminentemente gastronómicos: La cocina gallega, La cocina cristiana de Occidente y Teatro venatorio y culinario gallego. Pero también encontramos cocina en sus novelas, libros de cuentos y en relatos y artículos periodísticos. No existe un recetario firmado por él y son muy pocas las recetas que el mindoniense incluye en sus obras. Y cuando las incluye resultan más una descripción literaria de la manera de preparación de un plato que una receta propiamente dicha, en la que se reflejen los ingredientes necesarios y sus cantidades y los distintos procesos de elaboración que llevan al plato que va a la mesa. 

El Incierto señor don Hamlet, príncipe de Dinamarca, establece puentes entre tradiciones culturales, siguiendo la tendencia europea del teatro de mitos, adaptándose a la sociedad actual. Cunqueiro toma el mito de Hamlet (príncipe histórico-legendario de la Dinamarca del siglo I, que sería inmortalizado por Shakespeare) y hace de él una reinterpretación propia, mezclando el mito nórdico de Hamlet con el clásico de Edipo. Es un texto lírico, con ritmo, fuerza dramática y originalidad.

En 1964 ingresa en la Real Academia Gallega con su discurso Tesoros nuevos y viejos, y el 17 de
mayo de 1991 se celebró en su honor el Día de las Letras Gallegas.

 
Fuentes: Certo.es, www.abretelibro.com, www.galiciaunica.es, cvc.cervantes.es,
              www.galiciaparaelmundo.com, www.elmosquito.com, www.literaturas.com



jueves, 15 de diciembre de 2011

Soldados de Salamina
















Datos técnicos: 





Título: Soldados de Salamina.
Autor: Javier Cercas. 
Tusquets Editores
Año de edición: Mayo/2007
EncuadernaciónTapa blanda bolsillo.
ISBN9788483835012
Idioma: Español
Nº páginas208 pags     






Opinión Personal: 





Esta es una de las raras excepciones en las que vi la película primero y después me decidí a leer el libro y la verdad es que no me arrepiento. La película, adaptada al cine por David Trueba, en el año 2003, me impresionó mucho y, por lo que leo en las críticas de cine, sigue teniendo gran éxito en taquilla. No me extraña.

 ¿Por qué el título de Soldados de Salamina?. El periodista que va relatando la obra, nos cuenta que mantuvo una entrevista con Rafael Sánchez Ferlosio, hijo de Sánchez Mazas, pero hasta el momento en que tocaron el tema de su padre, había contestado con vaguedades, pues en una de ellas se le preguntó por la diferencia entre personajes de carácter y personajes de destino y el entrevistado se salió con las causas de la derrota de los persas en la Batalla de Salamina.  

“Sánchez Mazas supo urdir una violenta poesía patriótica de sacrificio y yugos y flechas y gritos de rigor que inflamó la imaginación de centenares de miles de jóvenes y acabó mandándolos al matadero, es más responsable de la victoria de las armas franquistas que todas las ineptas maniobras militares de aquel general decimonónico que fue Francisco Franco”. 

Soldados de Salamina es una novela dividida en tres partes: Los amigos del bosque, Soldados de Salamina y Cita en Stockton. Todo empieza cuando al narrador le proponen que escriba para el periódico en el que trabaja un artículo sobre Antonio Machado, que se exilió a Francia, donde poco después moriría en Colliure. Se cumplían sesenta años del final de la guerra civil y el periodista se acuerda de la simetría de ese hecho con el fallido fusilamiento de Sánchez Mazas, que tuvo lugar más o menos en los días en que fallece Machado, pero en este lado de la frontera española. Ese extraño paralelismo enriquecería más el artículo.

Sánchez Mazas es el eje central de la novela. Estaba preso en Barcelona, en el monasterio del Collell y escapa de un fusilamiento colectivo. La guerra civil estaba llegando a su fin. El ejército nacional se acercaba a Cataluña y el republicano estaba en plena retirada. A pesar de la barbarie que suponen, sobre todo, las guerras civiles, siempre hay algún hecho, aunque sea uno solo, que muestra el lado humano de la misma, pues uno se pone a pensar qué pasaría por la cabeza del miliciano Miralles que encuentra a Sánchez Mazas, le apunta con su fusil pero, por alguna causa, decide no delatarlo. 

El periodista, tras el éxito de su artículo, se va interesando más por la figura de uno de los fundadores de Falange, Rafael Sánchez Mazas, y va  reuniendo toda la información que le facilitan. Es la parte más periodística de la novela. Al ver la documentación que va acumulando le ronda cada vez más la idea de escribir un relato real, como él quiere que le llamen, sobre el falangista. La segunda parte es prácticamente biográfica, toda ella gira en torno al Sánchez Mazas político y escritor. Pero  Cercas no está contento con lo que tiene. Le falta algo y de nuevo está a punto de desistir. Sin embargo, un encuentro con el periodista chileno Javier Bolaños, le anima a seguir escribiendo. Tenía que encontrar la pieza que completaba el rompecabezas, Miralles, el miliciano, el héroe desconocido, que le había perdonado la vida a Sánchez Mazas. “Personas decentes hay muchas: son las que saben decir no a tiempo; héroes en cambio hay muy pocos. Creo que en el comportamiento de un héroe hay casi siempre algo ciego, irracional, instintivo, algo que está en su naturaleza y a lo que no puede escapar. No actúan por compasión o por vete a saber que buen sentimiento actúan por una especie de instinto ciego que lo supera”.

Aunque se nos presente a Soldados de Salamina como un relato real, llega algún momento del mismo en que no sabemos distinguir cuál es la parte verídica y cuál es ficción. Tal como nos narra los acontecimientos, las descripciones que hace, los personajes, consigue confundir al lector. Y si no hubiese esa confusión no sería una novela en sí, sería un trabajo periodístico más. 

Es una obra escrita con un lenguaje muy asequible, de nuestro tiempo, al ser Cercas el personaje-protagonista-narrador. Los diálogos le dan agilidad a la narración, aunque casi brillan por su ausencia en la segunda parte, que es más descriptiva, más narrativa, por lo que se ralentiza su ritmo. Pero con sus diálogos el autor nos introduce de pleno en la novela, nos engancha y su lectura pasa volando. No son diálogos tediosos, son entretenidos y amenos.

Lo que menos me gusta de esta novela es la presencia de Conchi, es la novia  pitonisa de Cercas. Ella es vulgar, estrafalaria y malhablada, y me imagino que con su presencia pretende darle algo de morbo a la obra, como si quisiera aliviar la seriedad de la novela, darle un tono más liberal, quizá demasiado liberal, aunque creo que habría que preguntarle al autor el motivo de la aparición de este singular personaje. Al historiador Miquel Aguirre tampoco lo deja en buen lugar, para ser la persona que más le ayudó en sus labores de investigación, pues nos lo presenta como una persona excéntrica y de pocos modales durante la comida que mantienen en el restaurante. 

Mario Vargas Llosa dice de esta obra que “merecería tener innumerables lectores, en esta época en que se ha puesto de moda la literatura ligera, llamada de entretenimiento, porque así aquéllos comprobarían que la literatura seria, la que se atreve a encarar los grandes temas y rehúye la facilidad, no tiene nada de aburrida, y, al contrario, es capaz también de encandilar a sus lectores, además de afectarlos de otras maneras”. Y parece que ha acertado porque ya van publicadas treinta ediciones y ha sido traducida a veinte idiomas.





Biografía: 





Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) es escritor y traductor. Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Barcelona y más tarde se doctoró. Hoy día es profesor de literatura española en la Universidad de Gerona. A parte del gran éxito cosechado por esta sensacional novela su carrera como escritor la empezó con un libro de cuentos, siendo el último de ellos, El móvil, el que da título al mismo. Es autor de La velocidad de la luz, sobre la guerra del Vietnam. En su última obra, Anatomía de un instante, analiza la figura de Adolfo Suárez, partiendo del fallido golpe de Estado de 23 de febrero de 1981 (Premio Nacional de Narrativa de 2010). Se suele encuadrarle en la llamada generación posmodernista, acompañando a escritores como Juan Benet o Arturo Pérez-Reverte.