Título: La fuente de los siete
valles.
Autor: Félix G. Modroño.
Editorial: Erein.
1ª Edición: abril/2019.
ISBN: 978-84-9109-446-3.
Encuadernación:
rústica con solapas.
Idioma:
español.
Nº
páginas: 296.
Sinopsis:
Pablo
Santos, a su regreso a su Logroño natal tras casi dos décadas al
servicio del Archivo Secreto del Vaticano, con la misión de
recuperar los libros desaparecidos del monasterio de San Millán de
la Cogolla. Pronto descubrirá que uno de los ejemplares perdidos de
la vieja botica benedictina guarda un importante secreto alquímico.
Su búsqueda le llevará a enfrentarse no sólo a su pasado,
encarnado en Lucía Garay —su amor de
juventud—, sino también a un inquietante futuro.
Opinión
Personal:
La
narrativa Félix G. Modroño (Barakaldo, 1965) es habitual en este
blog; de hecho, es de los pocos escritores de los que leí toda su
bibliografía. Hoy reseño y recomiendo, nada más comenzar a
compartir mis impresiones, la sexta novela del escritor vizcaíno
afincado ahora en tierras cántabras, y que en esta ocasión publicó
la editorial vasca Erein, La fuente
de los siete valles, a
la espera de que podamos encontrarnos en las librerías con su última
novela, La ciudad del alma
dormida.
(Santa María la Redonda-Logroño)
La
fuente de los siete valles
lleva al sacerdote Pablo Santos a Logroño. El obispo de Calahorra le
ordena encontrar los libros que se llevaron de la biblioteca del
Monasterio de San Millán de la Cogolla tras la desamortización de
Mendizábal. Estuvo casi dos décadas al servicio del Archivo Secreto
del Vaticano, y al poco tiempo de regresar a su ciudad natal, se
reencontrará con su pasado, con personajes como David Morales y
Lucía Garay, su amor de juventud. El lector disfrutará de una trama
atractiva en la que, a parte del alto componente metaliterario que
contiene la novela, hay dos subtramas que le dan un mayor aliciente,
porque el romance y la alquimia atraen su atención. Ese reencuentro
con Lucía Garay despierta en el protagonista pasiones de su
juventud, en una época en la que mantenía con mayor frecuencia
reflexiones internas sobre su vocación sacerdotal, lo que le llevaba
a vislumbrar un futuro inquietante. Pero la inquietud se apoderaría
todavía más del protagonista desde que descubre que uno de los
ejemplares perdidos de la vieja botica benedictina guarda un
importante secreto alquímico. Por eso, a medida que se sucedían los
capítulos, me preguntaba qué desenlace me encontraría en ambas, y
sobre todo estaba muy pendiente por conocer qué haría si descubre
ese ejemplar perdido. En este sentido, tal y como se desarrollaba su
relación con Lucía Garay, me venía a la memoria la novela de
Colleen McCullough, El pájaro
espino.
Si
la memoria no me falla, esta es la primera novela en la que
Félix G. Modroño utiliza un narrador en primera persona, si bien ya
utilizó esta voz narrativa en una de las dos subtramas de Secretos
del Arenal.
En un principio se me hacía raro que el narrador utilizara la
primera persona, pero a medida que me acercaba al desenlace me dije
que era la voz narrativa más adecuada, sobre todo por el carácter
evocador que emplea en su relato, porque le da una relación más
confidencial con el lector, y los rasgos emotivos que tiene por su
reencuentro con el pasado, pese a que no tuvo una niñez fácil. Al
ser narrada en primera persona, el lector tiene una visión subjetiva
de los demás personajes, porque sólo conocerá en profundidad a
Pablo Santos, quien revelará al lector algunos episodios pasados de
su juventud y niñez, y a los demás que se relacionan con él los
percibe desde su perspectiva. Pablo Santos es el protagonista indiscutible de la novela, rodeado por un elenco de
personajes secundarios, que se cruzarán con él en determinadas fases del desarrollo de la trama, en función de las
investigaciones que realiza para encontrar los manuscritos
arrebatados al monasterio tras la desamortización, y de los
desplazamientos que hace para tratar de rescatar el mayor número
posible.
(Paseo del Espolón-Logroño)
«Quien
haya leído alguna de mis novelas, conoce mi celo por la
documentación, no tanto por abrumar al lector con datos históricos
sino por mi afán de sumergirle en la historia a través de una
ambientación que procuro cuidar» (Nota del Autor).
Una
de las grandes bazas de la narrativa de Félix G. Modroño es el
contexto histórico y la ambientación espacial en el que ubica sus
novelas. Una ambientación que complementa a lo que expresa el autor
en el fragmento resaltado, y que ofrece una magnífica estampa sobre
las costumbres de la época, en la que el lector comprobará los
cambios que se observan en Logroño, tras la llegada del ferrocarril
y posteriormente de la luz eléctrica. El lector visitará también
Calahorra, San Millán de la Cogolla, Madrid y Bilbao, donde también
el narrador percibe los cambios que observan en la capital vizcaína.
También se encuentra con alusiones a la comida y repostería de la
zona en las que realiza la búsqueda de los libros, y los caldos con
los que degusta sus comandas, ingredientes habituales en su
narrativa.
Y es que en cada una de sus novelas el lector siente que realiza un
viaje literario en el tiempo, no solo por los episodios históricos
que se relatan en la trama, sino también por las costumbres de la
época y los mínimos detalles que atraen su atención. En este
sentido, me llamó la atención el origen del título de la novela
—no porque el narrador me lo dijera directamente, sino porque
siempre atrae mi atención, salvo que su origen sea muy claro— y la
historia del monasterio de San Millán de la Cogolla. Es de agradecer
que la información que ofrece el narrador de turno en lo que se
refiere a hechos y anécdotas históricas no solo sea relatada por la
voz narrativa, sino que también sea compartida por los diálogos que
mantienen los personajes, por lo que estos datos que se ofrecen se
vuelven las conversaciones más dinámicas.
(Monasterio de Yuso-San Millán de la Cogolla-Logroño)
Pese a que Pablo Santos es el protagonista
indiscutible de la novela, el lector conocerá a otros secundarios
bien perfilados, siempre dados a conocer desde su punto de vista.
Entre los ficticios, y en mi modesta opinión, el personaje en el que
más se profundiza es Lucía Garay, por la relación que mantuvo con
el ahora sacerdote en su juventud, y porque se mantiene la intriga
por conocer cómo avanza desde el reencuentro entre ambos personajes.
Ya en menor medida describe al ya mencionado David Morales, o Esther,
la peculiar dueña de la posada en la que se hospeda el protagonista
en Logroño. En San Millán de la Cogolla, el sacerdote se encuentra
con Eusebio Hervías, el panadero, o Íñigo Narro y Félix Narea,
dos frailes agustinos recoletos que se encargan de la restauración del
monasterio. Algunos personajes ficticios le resultarán muy
familiares al lector, caso del general Espartero, o el escritor y
erudito Marcelino Menéndez Pelayo, con el que coincide en Madrid, y
a quien ya conocía de su estancia en Roma; otros son más
desconocidos, como el marqués de Murrieta de la época, el obispo de
Calahorra, o el diputado por Logroño, Donato Gómez, con quien Pablo
Santos mantendrá una conversación relacionada con la búsqueda de
los libros desaparecidos del monasterio.
En
La fuente de los siete valles,
el lector comprueba cómo de Félix G. Modroño es fiel a su estilo
narrativo, cuidado y elegante, lo que supone un aliciente más para
quienes sientan interés por su lectura. Un estilo narrativo que imanta de tal
forma al lector que las páginas fluyen por sí solas y se siente partícipe de
todo lo que sucede a lo largo de los 38 capítulos cortos en los que
se estructura la novela.
Biografía:
Félix
G. Modroño es un escritor vizcaíno, afincado a orillas del
Cantábrico.
Tras licenciarse en Derecho en Salamanca, trabajó durante más de dos décadas en el sector financiero, que abandonaría para dedicarse en exclusiva a la literatura. En 2007 publica La sangre de los crucificados (reseña), protagonizada por el doctor Zúñiga, un peculiar investigador del siglo XVII, que también sería el protagonista de sus siguientes obras. Muerte dulce (2009) (reseña) y Sombras de agua (2016) (reseña) .Con La ciudad de los ojos grises (2012) (reseña) cosechó un gran éxito de ventas y el reconocimiento definitivo de los lectores. En 2014 obtuvo el XLVI Premio de Novela Ateneo de Sevilla, uno de los más prestigiosos en lengua castellana, con Secretos del Arenal (reseña). La fuente de los siete valles, publicada en 20019, es su sexta novela.
Tras licenciarse en Derecho en Salamanca, trabajó durante más de dos décadas en el sector financiero, que abandonaría para dedicarse en exclusiva a la literatura. En 2007 publica La sangre de los crucificados (reseña), protagonizada por el doctor Zúñiga, un peculiar investigador del siglo XVII, que también sería el protagonista de sus siguientes obras. Muerte dulce (2009) (reseña) y Sombras de agua (2016) (reseña) .Con La ciudad de los ojos grises (2012) (reseña) cosechó un gran éxito de ventas y el reconocimiento definitivo de los lectores. En 2014 obtuvo el XLVI Premio de Novela Ateneo de Sevilla, uno de los más prestigiosos en lengua castellana, con Secretos del Arenal (reseña). La fuente de los siete valles, publicada en 20019, es su sexta novela.
Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de Erein. Imagen de la Colegiata o Concatedral de Santa María la Redonda, tomada de la web La Rioja Turismo. Imagen del Paseo del Espolón, tomada de la web La Rioja. Imagen del Monasterio de Yuso, tomada de la web Monasterios de Yuso y Suso.
Mira que me sonaba el autor, y no por haberlo leído, y es porque ya he leído alguna opinión tuya sobre sus libros. A ver si me animo y me estreno con este autor.
ResponderEliminarUn abrazo
He leído La sangre de los crucificados, Muerte dulce, La ciudad de los ojos grises y Secretos del Arenal y todas me han gustado mucho. Tengo pendientes esta y Sombras de agua. Besos.
ResponderEliminarEn cuanto empecé a leer lo que pones del autor, algo me sonaba y al ver su bibliografía veo que es el autor de "La ciudad de los ojos grises" que leí en 2012. Recuerdo de la novela que me había gustado ymuy levemente su trama y su ubicación en Bilbao a principios del siglo XX. Bilbao es una ciudad que conozco bien por ser donde nació mi marido. Aun viven allí mis suegros por lo que voy a menudo (cuando no hay cuarentena, je je).
ResponderEliminarTomo nota de esta novela porque no me imprtaría volver a encontrarme con el autor.
Un beso.
Hola, gracias por la recomendación, me lo llevo anotado, creo que podré disfrutarlo.
ResponderEliminarBesos.
La leyó y reseñó mí compañero, se que le encantó, y aunque yo ya debería haberla leído, pues mira, va a ser que no 😅
ResponderEliminarBuena reseña Paco.
Besitos 💋💋💋
Me encantó también, como todo lo que ha escrito este autor. Tiene una gran habilidad para trasladarnos de ciudad, de época...
ResponderEliminarBesotes!!!
Hola, mira que tengo al autor pendiente y que nunca término de ponerme con él, pero esta novela que traes que llama mucho y puede ser una buena lectura para este verano. Estupenda reseña. Besinos.
ResponderEliminarHola! Aún no me he estrenado con este autor, y no será por falta de ganas, pero son tantos los pendientes y la lista sigue aumentando, que al final voy poniendo otros delante. Muchas gracias por tu reseña! Un besote!
ResponderEliminarYo no he leído nada de el autor, ya es hora, y esta no es mala opción. Saludos
ResponderEliminarYa sabes que también me gustó mucho. Y, efectivamente, también considero que la primera persona es las más adecuada para el tono de la novevla
ResponderEliminarBesos
Tomo buena nota, me ha hecho mucha gracia recordar a El pájaro espino. Creo que disfrutaría también de la ambientación. Un abrazo
ResponderEliminarMe gustó mucho esta novela Paco. Me pareció evocadora y la disfruté mucho. Muy de acuerdo con tu opinión. Ya tiene en puertas la siguiente. De momento, la cubierta es una preciosidad. Besos
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarNo he leído nada de él, pero la historia suena bien. Me lo llevo a mi lista de deseos.
¡Un saludo!