Datos técnicos:
Título: La Casa Verde.
Título original: Etxe berdea.
Autor: Andoni Agirrezabala Izaguirre.
Traductora: Irati Iturritza Errea.
Encuadernación: Rústica con solapas.
ISBN: 978-84-9109-986-4.
Idioma: Español.
Nº páginas: 144.
Sinopsis:
Algo trágico ocurrió el 29 de octubre de 2025; hubo incluso muertos. La policía investigó un poco y no tardó en archivar el caso; Se fijaron sólo en hechos objetivos, en la capa más superficial. Y se marcharon.
Pero la alguacil del pueblo no olvidó lo ocurrido. Tenía un mal presentimiento, así que decidió investigar por su cuenta. Una vez terminadas sus pesquisas, reunió todos los documentos en una carpeta que guardó en el cajón de su escritorio. Lector, lectora, tú acabas de dar con esos textos, que recogen los testimonios de los vecinos, incluida la alguacil. ¿Logró, al fin, esclarecer lo ocurrido en la Casa Verde? ?¿ qué piensas hacer ahora con esta información?
Opinión Personal:
Quienes frecuentamos el catálogo de la editorial euskaldún Erein, somos conscientes de que tiene títulos muy apetecibles, sobre todo en su sección Cosecha Roja, y de los que leí unos cuantos, con un resultado muy satisfactorio. Junto a los autores de lo Euskal Noir ya consagrados y asiduos de esta editorial, he descubierto savia nueva que muestra el buen ojo clínico que tiene esta editorial para incorporar nuevos fichajes para la causa. Hoy toca uno de ellos: Andoni Agirrezabala Izaguirre. Debuta con su novela La casa verde.
El escritor alegiarra citado al final del párrafo anterior muestra que tiene talento para planificar y desarrollar una ficción con mimbres muy atractivos y que incita al lector a estar muy pendiente de lo que sucede a lo largo de las 144 páginas que la conforman. En mi opinión, entiendo que es una novela de misterio y suspense, escrita a ritmo de thriller, pero en el que también hay elementos propios del romanticismo decinonónico, y que le confieren rasgos perturbadores a determinadas fases de la trama.
Una vez leída y disfrutada, me dije que la novela tiene originalidad. La estructura la idea el autor para conformar con ella un verdadero rompecabezas que implica al lector a recomponerlo pero, sobre todo, para sacar sus propias conclusiones sobre un hecho sucedido en este pueblo ficticio de Euskadi. La investigadora y narradora ficticia lo resalta en el que puede tomarse como el prólogo de esta novela: «Mi intención con todo esto no ha sido otra que esclarecer lo ocurrido en la Casa Verde el 29 de octubre de 2005. La verdad es que, después de revisar todos los documentos, lo veo todo mucho más claro».
Tramas como la de La Casa Verde, que tienen elementos literarios muy atractivos, me recuerdan novelas como Los crímenes de la calle Morgue, de Arthur Allan Poe, el primer caso que protagoniza Auguste Dupin. Al igual que el título que acabo de mencionar, en esta novela que hoy reseño y no dudo en recomendar, a parte de la investigación de turno hay elementos oscuros que aportan situaciones inquietantes. El miedo está presente en una serie de escenas en las que, pese a que lo que buscan un grupo de niños es divertirse con las aventuras que planifican, originan que el lector se interese por las reacciones que manifiestan en determinadas escenas que tuercen su diversión. En este sentido, entiendo que la estrofa del poema que antecede al desarrollo de la trama, es un claro adelanto del autor, en de lo que nos espera a lo largo de los capítulos. Me atrajo mucho la fisonomía del pueblo, muy reconocible, por las vívidas descripciones que ofrecen sobre él las voces narrativas, y en el que el clima dominante en esa época del año influye también en la atmósfera inquietante que domina el relato. Un pueblo en el que los niños encuentran lugares apropiados para vivir aventuras emocionantes, como una torre abandonada rodeada por un espeso bosque, o un antiguo convento al que ahora llaman colegio, pese a que ya está abandonado.
Andoni Agirrezabala se decanta por una estructura compleja, aunque sigue un orden establecido y es muy adictiva, porque desde el que puede considerarse como prólogo, planifica y desarrolla un relato epistolar muy dinámico y con giros que incitan a interesarse por lo que sucede en episodios posteriores. Esta estructura ayuda a que esta novela corta se lea de una sentada. En mi caso, creo que es la primera vez que me enfrento a una ficción con este armazón. Un armazón estructurado a modo de expediente policial en el que la investigadora reúne las opiniones vertidas por los testigos de lo sucedido en la fecha indicada dos párrafos más arriba.
En La Casa Verde la investigadora es la alguacil del pueblo, porque no le gustó ni le convenció cómo cerró el caso la policía este caso. Y menos mal que hubo muertes. Es un caso que, pese al silencio de los vecinos, se percibe que la angustia permanece; por eso quiere resolverlo para recobrar la tranquilidad que necesita, ya que incluso las pesadillas la atormentan. Los vecinos la llaman Casa Vede por los rasgos determinados por los son conocidas las casas de esa calle, y está ubicada mismo enfrente a la ventana de la cocina del caserío en el que vive la alguacil con sus padres. Algo atrae su atención que la impulsa a poner en marcha el plan al que ya me referí en esta reseña. En la Casa Verde vive una familia normal, Pedrito y su esposa Arantxa, y sus hijos Xabier y Sara.
Esta ficción gira en torno al joven Xabier y lo sucedido ese infausto. Xabier es un niño que tiene un carácter un tanto especial, e incluso lo tildan de tonto del pueblo. Xabier tiene una adolescencia muy difícil marcada por un acentuado drama familiar. Pero sus nuevos compañeros y quienes con él comienzan la ESO perciben un cambio que les deja muy sorprendidos. Sin embargo, es un cambio que con el tiempo muestra un lado oscuro, e incluso dicen que se ha convertido en un verdadero monstruo que no duda en hacer daño a su entorno.
Andoni Agirrezabala Izaguirre inicia su andadura literaria con una novela corta, adictiva, bien escrita y estructurada, y muy entretenida. El estilo narrativo es sencillo, pero cuidado y directo. La narración es coral, y tiene un ritmo ágil y constante, y en la que el relato se adapta a sus circunstancias de los personajes. Una novela corta que se desarrolla en un pueblo ficticio, pero reconocible por las descripciones que incitan a imaginar su fisonomía. Una fisonomía en la que sobresale el papel que desempeña una torre abandonada, por los episodios que tienen lugar en ella, y que recuerda un tanto a la del relato de Allan Poe, El cuadro oval.
Biografía:
Andoni Aguirrezabala Izagirre nació en Alegia, Guipúzkoa, en 1998. Estudió Biología en la Universidad del País Vasco y actualmente trabaja como profesor. Durante su época universitaria en Bilbao empezó a interesarse por la literatura; escribe desde entonces. La Casa Verde es su primer libro.
Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomados de la web de la editorial Erein.





















