miércoles, 21 de enero de 2026

Reseña Hijas del diablo, de Ana B. Nieto.


 







Datos técnicos:




Título: Hijas del diablo.

Autora: Ana B. Nieto.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Mayo/2025.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

y lazo de punto de lectura.

ISBN: 978-84-350-6476-7.

Idioma: Español.

Nº páginas: 479.





Sinopsis:





Cuando Mariano José de Larra, conocido periodista, se suicida, la familia queda maldita. Sus hijos sobreviven gracias a la caridad, y sus hermanas, Adela y Baldomera, deberán afrontar todo tipo de penalidades mientras tratan de mantenerse en los círculos burgueses. Porque, además, la villa de Madrid es ahora inestable y revolucionaria, y en cada esquina se levantan barricadas, donde progresistas y conservadores se disputan el poder a cañonazos.

Pero todo cambia con la llegada del rey Amadeo de Saboya: Adela se convertirá en su amante; y el marido de Baldomera, Carlos, es nombrado médico real. Por un tiempo, serán las mujeres más influyentes de la corte; pero, de nuevo, todo se derrumbará a su alrededor. Aun así, incapaz de rendirse a las evidencias, pronto Baldomera decide que, para ganar dinero, nada mejor que montar una gigantesca estafa… Y esto no tardará en desatar una caza trepidante entre Francia y España. Está en juego su propio destino, la lealtad de ambas hermanas y su necesidad de sobrevivir.
Es ésta la historia de las hermanas de Larra: una, amante del rey; y la otra, la creadora de la primera estafa piramidal del mundo. Y nadie como Ana B. Nieto, con una pluma tan eficaz como trepidante y atrevida, para adentrarnos en un Madrid inquieto y unos personajes auténticamente maravillosos, sobre los que no se había publicado antes una novela y que tanto influyeron en el devenir del siglo XIX.




Opinión Personal:





Luz de Candelas fue la primera novela que leí y reseñé en este blog (reseña) de la escritora madrileña Ana B. Nieto. Todo un disfrute. No me lo pensé dos veces cuando vi que Edhasa publica en 2025 su nueva novela, Hijas del diablo. Si con la anterior disfruté, con esta me lo pasé en grande. Ana B. Nieto sabe qué recursos utilizar para que el lector se sienta cómodo con cada novela que publica pero, sobre todo, sabe aprovechar bien su relación con el mundo audiovisual, porque tal y como la voz narrativa de turno describe lo que sucede a lo largo de los capítulos que conforman cada una de sus obras, uno tiene la sensación de que, más que leerla, la está viendo. Y es que esta visualización se percibe, sobre todo, en los hechos históricos que se describe porque, tal y como están relatados, ayudan a comprender, en este caso, nuestra reciente historia, y como si los viviéramos al lado mismo de los personajes que los protagonizan. Sin duda alguna, esta sensación es un gran reclamo para conocer la historia de tres personajes femeninos que no dejan indiferente, por lo que significa cada una de ellas. Tres personajes fuertes, valientes, y que rompen los mondes de sus congéneres en esa época

(Quinta del sordo, Madrid).
Hijas del diablo es la historia de Baldomera Larra, de su hermana Adela y de la implacable Emilia Marquina, hija del inspector de policía, y que desempeña sus labores como tal en la La Latina, en Madrid. Tres mujeres con una gran personalidad, de que las que merece la pena conocer la historia de la relación que hay entre este indiferente triángulo. No sólo se dedican a hacer punto, la colada o criar hijos -que también-, sino que el punto y la colada los hacen también empuñando un arma si es preciso, porque arrestos tienen para ello. Sin duda alguna, el primer capítulo es para enmarcar, porque el lector siente que queda atrapado sin remisión a lo largo de los 53 capítulos que conforman esta novela. Un capítulo en el que, impertérrito, asistí a un verdadero duelo al sol -aunque, en esta ocasión, más bien era ya de noche-, porque no perdí ripio de lo que en él acontece, dada la fuerza con la que se relatan las escenas que lo conforman.

En esta ocasión, Ana B. Nieto elige la técnica de los saltos temporales para que se comprenda mejor la historia de la primera persona que hizo el primer fraude piramidal en España, nada menos. Sin embargo, en más de una ocasión me dije para qué leñe se embarca en este berenjenal, si tiene un brutal dominio de los números, como lo demuestra en el diario progresista madrileño Las Novedades, y su esposo, Carlos Montemar, es médico real y gana sus buenos ducados en el Hospital Militar de Madrid. Pero la elección como monarca de España de Amadeo I de Saboya lo cambia todo. No sólo para Baldomera, sino también para su hermana Adela. La historia de Emilia Marquina es paralela a ambas, y sus preocupaciones son otras muy diferentes.

Hijas del diablo tiene un trasfondo histórico muy atractivo, en el que se presencia los desgarradores enfrentamientos en Madrid durante la Contrarrevolución de julio de 1856, entre las tropas sublevadas al mando del general Leopoldo O´Donell y las gubernamentales de Espartero. Un trasfondo histórico en el que la voz narrativa relata todo lo que sucede tras ser elegido Amadeo I de Saboya como rey de España. Un rey a quien maneja su amante Adela Larra, pero con la que también se enfrenta a una buena agarrada, que no tiene desperdicio. Episodios de los que no perdí detalle, no sólo por los hechos relevantes que tienen lugar durante su desarrollo, sino también por cómo son descritos por la voz narrativa, en lo que considero que es una magnífica lección de historia. Episodios en los que, cuando la situación se presta a ello, son contados de forma distendida, e incluso el humor está presente. Episodios en los que el sonido que se escucha sube en decibelios, sobre todo ante la relación pasional entre los dos amantes. Y no. No me olvido de Emilia Marquina. Pero es que a Emilia Marquina es mejor seguirle la pista aislándola de todo el batiburrillo en el que están sumergidas semejantes hermanas. Una Emilia Marquina que lucha contra un episodio vivido en el pasado que la marcó y atormenta ¡Esto es un no parar, doña Ana!.

(Cueva de Zugarramurdi, Navarra)
Ana B. Nieto planifica y desarrolla una novela muy dinámica. Un dinamismo que se refleja no sólo por las localizaciones por las que transitan los personajes, sino también por los elementos de diversos géneros literarios que confieren riqueza a la trama. Una trama con elementos claros de corte policíaco, en donde también salen a relucir episodios oscuros del pasado, situaciones propias de novela romántica, de corte gótico, al igual que estampas costumbristas que ayudan al lector a situarse, sobre todo, en el día a día que se vive en Madrid en aquel entonces. Un Madrid en el que la autora incide en los cambios que muestra la capital del país, por los que empieza a conocerse una ciudad que empieza a modernizarse.

El dinamismo al que me refiero en el párrafo anterior también se percibe en la variedad de localizaciones por las que transitan los personajes, a través de las que se nos muestra la ajetreada vida que llevan. En todas ellas se desarrollan episodios que conforman un complejo puzzle, pero que cobra sentido a medida que se acerca el desenlace. Sevilla, Ginebra, Santander, Zugarramurdi y París forman parte de las subtramas que son un complemento esencial de la principal, y que le confieren una gran consistencia a esta ficción histórica. De todas estas localizaciones atrajo mi atención especial todo lo que sucede en Zugarramurdi, en donde Emilia Marquina protagonizan unos episodios propios del romanticismo bandoleril, pero también recuerdan a lo allí sucedido en los famosos akelarres.

En Hijas del diablo la autora no deja ningún cabo suelto y, para que esto suceda, se sirve de una galería de personajes muy atractiva, a la par que interesantes, con los que conforma un elenco en los que puede decirse que, incluso en determinadas fases de la trama, se produce un efecto dominó. Y es que las situaciones que viven los principales afectan, en un sentido u otro, al devenir que les depara a los secundarios. A lo largo de los 53 capítulos en los que se estructura esta novela se apoya en una serie de personajes fuertes, de carne y hueso, y en los que los sentimientos y las emociones están muy presentes, lo que provoca que haya diálogos en los que se refleja el estado de ánimo que manifiesta cada uno de ellos, sobre todo en situaciones que les afecta de una forma muy directa. Hay una serie de históricos que viven en primera persona los episodios que influyen en el devenir del país, e interactúan con naturalidad con los ficticios. La familia de la protagonista cobra relevancia, sobre todo, durante el breve período como monarca de Amadeo I de Saboya. Período en el que Carlos Montemar es nombrado médico real, y su hermano Francisco -más conocido como Paco-, nombrado a la sazón marqués de Montemar, y encargado de escoltar a España a la reina María Victoria. Pero atraen también atención personajes desconocidos para mí, Ángel Fernández de los Rios - fundador del diario Las Novedades; el torero José Muñoz, más conocido como Pucheta, por su papel en la sangrienta contrarrevolución de 1856, o la presencia de José Zorrilla, al igual que ya sucediera en Luz de Candelas. De los ficticios seguí con interés el papel que desempeña el bandolero conocido como el bandolero apodado Cuervo Rojo, y a dos personajes muy ligados a Emilia Marquina, como Rafael y Víctor.

(Banco Lombard Odier, Ginebra, Suiza)
Para mí, Hijas del diablo es un novelón. La trama es potente, no sólo por el papel que desempeña Baldomera Larra, la hija menor de Mariano José de Larra, la primera persona que hizo una estafa piramidal en España. Está escrita con un ritmo ágil, tiene un estilo narrativo muy directo, pero visual, dada la nitidez que muestran las descripciones que realiza el narrador omnisciente, tanto de personajes como de localizaciones. El lector se encontrará con tres personajes femeninos cuyas vidas están influidas por los hechos históricos de aquel entonces: la Contrarrevolución de 1856 y el reinado de Amadeo I. Hechos que influyen en su papel de mujeres, por lo que se ven obligadas a cubrirse las espaldas igual que lo hacen sus congéneres, lo que conlleva a reflexionar sobre los episodios que protagonizan.






Biografía:





Ana B. Nieto (1978) estudió la carrera de Comunicación Audiovisual, aunque también tiene estudios en Historia del Arte, Bellas Artes y Publicidad, y ha trabajado como profesional en el área audiovisual y en la red. En 2013 debutó como escritora con La huella blanca, novela por la que estuvo nominada a los Premios Hislibris a mejor autora novel en 2014. Fue ésta la primera parte de una trilogía celta, que siguió con Los hijos del caballo (2015) y Las espaldas de la tierra (2021). Autora interdisciplinar, adaptó la serie de televisión española Acacias 39 en Manuela (2016), fue finalista al Premio Mont MarÇal con El club de las 50 palabras (2019). En 2022 escribe y cede un relato, altruistamente, para el libro Voces de Kiev, junto con otros autores, para ayudar a los niños de la guerra de Ucrania, y en 2023 ha quedado finalista en el Premio Minotauro con Proyecto Karón, en su primera incursión en la narrativa futurista y además publica en Edhasa Luz de Candelas, novela histórica salpicada de ingenio y aventuras basada en el personaje de Luis Candelas, en el Madrid del siglo XIX, y ahora nos sorprende con una nueva novela histórica: Hijas del diablo (Edhasa, 2025).



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomadas de la web de Edhasa. Fotografía de la autora tomada de EcuRed.  Imagen de la Quinta del Sordo tomada de Wikipedia. Imagen de las cuevas de Zugarramurdi tomada de la web Turismo Zugarramurdi. Imagen del Banco Lombard Odier tomada de la web del diario Expansión. 






viernes, 16 de enero de 2026

Reseña Ze. Hielo y viento, de Francisco Narla.

 










Datos técnicos:





Título: Ze: Hielo y viento.

Autor: Francisco Narla.

Editorial: Grijalbo (Grupo PRH).

1ª edición: Septiembre/2025.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-253-7146-2.

Idioma: Español.

Nº páginas: 413.





Sinopsis:





Dhumbria es un lugar remoto y oscuro, rodeado de una mar que engulle a quienes intentan abandonarlo y donde los hombres llevan su historia tatuada en la piel.

Ze, un humilde pescador, ha regresado de las Montañas Azules con un único propósito: vengar la muerte de su amada.

Dispuesto a derrotar al mismísimo gobernador del reino y a sus terribles criaturas, Ze está solo en su lucha hasta que una misteriosa figura se cruza en su camino. Sin embargo, incluso los aliados del bien guardan sus propios y peligrosos secretos...








Opinión Personal:








No soy dado a leer novelas de fantasía, o que tengan tramas en las que este género literario está también presente en los capítulos que las conforman, salvo que el desarrollo tenga una base muy creíble. Y esto último es lo que me animó a salir de mi zona de confort lectora, e interesarme por la nueva novela del escritor lucense Francisco Narla (Lugo, 1978), Zé: hielo y viento. Sin duda alguna, sorprendió a propios y extraños con este cambio inesperado de registro, pero estoy seguro de que, quienes la leyeron, perciben a lo largo de su desarrollo los rasgos que caracterizan su narrativa.

(Chalana con vela)
Francisco Narla es un magnífico contador de historias -o cuentos, como él llama a sus novelas-. Historias en las que su atractivo estilo narrativo tiene gran parte de la “culpa” de que los lectores nos sintamos cómodos durante la lectura de cada una de las obras que publica. Es un escritor versátil con el que el entretenimiento está asegurado, porque su buen hacer literario así lo refleja. Por algo es uno de los autores referentes de la novela histórica de nuestro país. De nuevo en Ze: Hielo y viento lo ha vuelto ha demostrar. Ha conseguido hacer que una ficción de fantasía imante desde las primeras líneas hasta el desenlace. Ha conseguido que nos interesemos por una trama que, aunque con los claros tintes fantástico que le impregna, lo que sucede a lo largo de las once partes tituladas en las que se estructura tenga una base muy real, creíble. En lo que sería la Nota del autor, que en este caso titula La marea, lo deja muy claro: «Me di cuenta de que la historia que yo quería contar no tenía más que ver con la realidad de los pescadores gallegos que tuvieron el valor de faenar donde otros no se atrevían siquiera a navegar, sino que la historia que debía contar era aquella en la que la magia de Galicia se hacía realidad» (pág. 414). Y desde luego que lo refleja, ya lo creo. Refleja con sentidas palabras lo que otros han sufrido en sus propias carnes. Porque la mar es muy traicionera: los marineros saben que salir a faenar al mar bravío es muy duro, pero la familia que se queda en tierra firme sufre los embates igual que ellos.

Ze: Hielo y viento es una fantasía épica. Es una verdadera odisea para el protagonista de esta magnífica novela. Es la vuelta a casa del hijo pródigo. Ze vuelve a Dhumbría, su país, su tierra, ubicado en el confín del mundo. Treinta años después regresa con un objetivo: la venganza. Venganza por la pérdida de su amada, Adhara. Venganza por lo sucedido en otra regata similar, en la que el mandamás de este país, que gobierna con el título de Nordés, diría que en este caso irónico, ganó en esa ocasión, para convertirse en el todopoderoso dictador que es. Ze: hielo y viento es una novela que empieza con fuerza, con un principio que impacta. Lo primero que hace es ir al cementerio de los farallones, a rendir tributo a su fallecida esposa, enterrada en un camposanto en el que sólo hay cadáveres de mujeres y niños, porque los hombres son engullidos por la mar.

El título de la primera parte, Las sombras del pasado tejen el presente, son un claro adelanto de lo que le espera al lector, y que le atrapan irremediablemente por todo el desarrollo que le espera a lo largo de las diez restantes. Y es que a «Ze, hijo de Zás, de los Zíes» (pág 43), se enfrenta a una serie de adversidades que le incitan a dar lo mejor de sí para superarlas, cual si fueran Los doce trabajos de Hércules. Situaciones que invitan a preguntarnos qué más le puede suceder para que pueda enfrentarse a esta nueva oportunidad, en la que el gobierno de Dhumbría está en juego pero, lo que para sus habitantes significa la capital, Dhum.

Pese a ser una novela de fantasía, todo cobra sentido en una trama a medida que se aproxima el desenlace. Una trama en la que todo lo relacionado con la magia de Galicia está muy presente, por el protagonismo que tienen en determinadas situaciones que influyen en el devenir del protagonista. Desde la geografía del país imaginario que es, hasta la toponimia, o los nombres que tienen los personajes, tanto principales, como secundarios o incluso los que tienen una presencia más bien testimonial. El lector puede hacerse una idea clara de este país imaginario, porque en la guarda del libro se ofrece un plano del mismo, en el que figuran las principales localizaciones por las que transitan los personajes.

Francisco Narla planifica y desarrolla una novela de fantasía muy consistente, en la que todo está atado y bien atado, de tal forma que las diferentes subtramas que la conforman están desarrolladas con tal fuerza que ayudan a que no se pierda detalle a lo largo las escenas que las conforman. Subtramas que confluyen en un desenlace diría que inesperado, pero sin duda muy probable, sobre todo por cómo se desarrolla la regata y los movimientos paralelos que hay a esta dura competición, porque puede significar un antes y un después en Dhumbría. Una novela en la que el protagonista y su némesis, duda alguna, son dos personajes que incitan a estar muy pendiente del papel que desempeñan a lo largo de los capítulos, porque entiendo que representan lo mejor y lo peor del ser humano, dados los principios por los que se rigen uno y otro.

(Fuego fatuo)
Uno de los rasgos que caracteriza al escritor lucense es perfilar unos personajes con los que no se tarda en empatizar, e incluso encariñar, sobre todo si al protagonista le acompañan vicisitudes que lo marcan, a la par que lo ayudan a hacerse más fuerte, para encarar las adversidades que se enfrenta. Personajes con los que el autor perfila un peculiar universo, con los que representa a la sociedad de este país imaginario. Un país imaginario que mantiene en orden con su particular ejército de segadores, cada uno armado con «un par de hoces a la cintura» (pág. 25), y un no menos particular grupo de los llamados hombres espejo, algo así como los veladores de la ley y las costumbres del país. La casta sacerdotal también tiene su cuota de poder, a cuya cabeza está el también todopoderoso bispo -obispo- Tambre. Un bispo que, junto con Xallas -el Nordés-, el «todopoderoso señor de Dhumbría» (pág. 44), hacen y deshacen a su antojo, pese a que ahora Dhumbría, tiene su propia ley. Pero ya se sabe lo que pasa con la ley.

Assur, Breo y Laín son personajes inolvidables, pero hay otros dos que, aunque quizás no tanto como los anteriores, sí que dejan huella, como don Fierro e Isidoro Bernal -el protagonista de Balvanera, con su largo y rimbombante nombre- Ze pasa a formar parte de este Olimpo particular. Todos ellos tienen rasgos muy humanos, pero también saben sacar su mala uva cuando las circunstancias les incita a ello; y es que, por muy buena que sea una persona, llega un momento en el que, si le pinchan mucho, salta. Al igual que sus predecesores, Ze es acompañado por una mascota que hace las delicias de dueño, Inaz, una hembra de tuso; aunque también se acostumbran a su presencia, e incluso se encariñan con ella, los personajes secundarios que lo acompañan en esta novela. Tras presentarse en el Gran Salón ante el nordés y los allí concurridos, marcha de Dhum, consciente de que puede jugarse la vida si permanece entre los habitantes de la capital. Al protagonista se le unen varios secundarios que le confiere mucha viveza a esta ficción: el tabernero Niobel, la misteriosa y montaraz Aldair, el trasgo Mandeo, que le da ese punto de retranca a la novela, y Valdriz, el último frade que queda en el llamado Santuario Blanco, otrora acogedor de peregrinos, pero del que sólo quedan restos del brillante pasado que tuvo, bajo la advocación del milagroso Caldas. Un santuario que sirve para que el remero entrene y adiestre a la que va a ser su timonel, y en el que se llevarán alguna que otra sorpresa desagradable, pese a que se habían acogido a sagrado, por lo que pudiera pasarles. No me olvido de Xalo, un personaje que también emerge del pasado, y que protagoniza situaciones que provocan una serie de giros. 

Ze. Hielo y viento tiene un ritmo fluido, incluso por momentos ágil. La venganza, la traición, la amistad, la codicia, la corrupción, la conspiración, las ansias de poder y las segundas oportunidades están muy presentes a lo largo de las once partes tituladas en las que se estructura, y al igual que la fauna y la flora, como es habitual en su narrativa, en la que no falta la mascota del protagonista.







Biografía:





Francisco Narla (Lugo, 1978). Piloto aéreo y escritor de novela histórica con una larga carrera en el género. Entre sus obras más conocidas destaca Assur (Planeta, 2012), un enorme éxito de crítica y de ventas que lo situó entre los nombres más prometedores del género. Su éxito se ha ido consolidando desde entonces con títulos como Donde aúllan las colinas o Laín, el Bastardo (Premio Edhasa de Narrativas Históricas 2018). En 2024 debutó en Grijalbo con El buen vasallo y ahora nos presenta Ze: Hielo y viento, su primera novela de fantasía.



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Penguinlibros. Fotografía de Francisco Narla, tomada de la web del diario La Vanguardia. Imagen de chalana tomada de la web Orgullo Gallego. Imagen de Fuego fatuo tomada de la web EcuRed.



miércoles, 14 de enero de 2026

Reseña El enmascarado del Adarve, de Carmen Hinojal Amores.


 










Datos técnicos:





Título: El enmascarado del adarve.

Autora: Carmen Hinojal.

Autoeditado Amazon.

1ª edición: Mayo/2025.

Libro formato digital.

ASIN: B0f79V53GY.

Idioma: Español.

Nº páginas: 212.





Sinopsis:





El joven Jorge Expósito, abandonado de niño en el torno de un convento de clausura, se embarcará en una gran aventura de capa y espada en la que conocerá la fuerza de la amistad.

Enmascarados y armados de una buena espada toledana, pasaremos con él por la ciudad de Cáceres. Viviremos los sinsabores del siglo XVI: la pobreza, la soberbia de los nobles, la injusticia de los gentiles.

Recorreremos sus callejones oscuros, deambularemos por la judería y viviremos la emoción y los peligros que trae la noche.





Opinión Personal:





Si diciembre de 2025 me trajo una grata sorpresa lectora, otro tanto sucede en enero de este recién estrenado 2026. En esta ocasión es una novela de ficción histórica, en la que cobran protagonismo los lances de capa y espada. El título es El enmascarado del Adarve, y la autora, Carmen Hinojal Amores. Sin duda alguna, espero repetir con su narrativa que, como figura en su biografía, abarca varios géneros literarios, lo que es de agradecer.

(Convento de San Pablo, Cáceres)

Como adelanta la sinopsis, El enmascarado del Adarve relata la historia de Jorge Expósito, un bebé abandonado en el torno del convento de clausura de San Pablo, en Cáceres, en donde recibe la educación que se le encomienda a las hermanas religiosas franciscanas que lo acogen. Carmen Hinojal perfila y desarrolla una trama muy bien hilvanada en la que, a lo largo de los 24 capítulos titulados, el lector se encontrará con una serie de episodios que lo mantienen muy entretenido, porque el misterio, la intriga y la conspiración le dan mucho juego a su desarrollo. Un desarrollo en el que también se percibe una historia de iniciación del joven protagonista, por las vicisitudes que le acompañan a lo largo de su vida, sobre todo desde que las monjas le permiten asistir a los festejos del Febrerillo, porque creen que ya va siendo hora de que salga un rato para disfrutar de esa noche mágica, en la que la quema del Pelele atrae mucho a los cacereños. Una noche que significa un antes y un después para él, porque presencia algo que no debería

Atrajo mi atención también el que la autora aproveche esta ficción para enfocar la trama como una crítica social sobre cómo afrontan la vida en aquel entonces, sobre todo, los ciudadanos de a pie. Y es que la Inquisición vigila muy mucho las actividades que consideran pecaminosas contra los dictados de la Iglesia. A lo largo de los capítulos incide en la vigilancia que ejercen sobre las juderías, porque los hay quienes permanecen en España, pese a su expulsión, convirtiéndose en cristianos nuevos, si bien se sospecha que practican sus rituales religiosos de puertas para adentro. Otro tanto sucede con algunos profesionales, como los médicos, sospechosos de practicar determinadas técnicas que se salen de la ortodoxia, o incluso se les asocia con la brujería. En este sentido, no tiene desperdicio el capítulo en el que se refleja lo que acabo de comentar, por las escenas que en él se describen, y que mantiene la intriga hasta la última línea del mismo, pero sobre todo por los personajes que en él se encuentra el protagonista. Una Inquisición que tiene una presencia trascendental en esta novela, no sólo por lo ya comentado en este párrafo, sino también por las situaciones que vive Jorge Expósito, en especial en los últimos capítulos, desde que se identifica el cadáver encontrado en el Tormes, por lo que significa este personaje, lo que lleva al lector a estar muy pendiente del desenlace que le espera, porque no presagia nada bueno.

Pese a que la novela tiene poco más de 200 páginas, el ritmo de su desarrollo es ágil por la variedad de situaciones que viven los personajes. Una trama en la que el narrador omnisciente ofrece al lector un cuadro medieval en el que, como indica Carmen Hinojal en el prólogo, «la fe y el poder dirigían el destino de todos los ciudadanos de la Ilustre Ciudad de las Cigüeñas». Un cuadro medieval en el que los personajes se adentran por las noches en callejones oscuros, lo que en aquel entonces significaba jugarse la vida, pero también se reúnen en los mercados, se recogen en los monasterios y conventos, escuchan el tañer de sus campanas, o el murmullo de las aguas del Tormes, que también tiene su momento en la trama. El narrador omnisciente impregna al lector con los olores y los sabores que atraen a quienes quieren pasar un rato distendido en las tabernas y los señores con posibles pueden satisfacer sus bajos instintos, pero también aprovechan su privilegiada situación para trazar planes que beneficien sus intereses. En el enmascarado del Adarve «los nobles y los bellacos levantan la espada en busca de una causa que les diera fama y honor». Sin duda alguna, la magnífica ambientación es uno de los grandes atractivos de esta novela.

(Palacio de las Cigüeñas, Cáceres)
Lo que acabo de comentar en el párrafo anterior provoca la sensación de que se realiza un verdadero viaje literario imaginario a principios del siglo XVI, en el que también nos traslada al puerto de Sevilla, desde donde Cristóbal Colón emprende el cuarto viaje al Nuevo Continente. Un Cristóbal Colón al que le espera una sorpresa, tras lo sucedido en Cáceres y en Salamanca. Una trama que nos lleva también a Talavera de la Reina y al mismísimo monasterio de Yuste. La autora elige unos escenarios que están muy acordes con los episodios que viven los personajes, trazados con rasgos certeros, precisos y muy visuales, por lo que no se pierde detalle de lo que sucede en cada uno de las localizaciones por las que transitan los personajes. Me recreé, sobre todo, en determinados escenarios que atrajeron mi atención: desde los festejos del Febrerillo, pasando por el intrigante episodio que tiene lugar en el Adarve cacereño, o en el Palacio de las Cigüeñas, y de otros que se desarrollan en Salamanca, sin olvidarme de lo que sucede en el citado monasterio.

En mi opinión, los personajes conforman un atractivo elenco que le confiere mucha fuerza a la novela, por los rasgos con los que los perfila la autora, en los que el carácter psicológico está muy presente. Un elenco que es fiel reflejo de la sociedad del Siglo de Oro español, en el que está claramente marcada la diferencia entre los diferentes estamentos, a través de lo que significa el día a día para cada uno de ellos. Jorge Expósito, el protagonista, sirve de nexo para que las subtramas que derivan de la principal la sustenten, y en las que todos ellos desempeñan un papel destacado. El joven acogido por las monjas de clausura del convento de San Pablo se sirve de la ayuda de quienes no dudan en apoyarlo en las vicisitudes que le acompañan, sobre todo desde que debe abandonar su peculiar domicilio, en el que fue cuidado con cariño por esa familia tan especial que lo fue para él, con la hermana Engracia a la cabeza.

Un protagonista que interactúa con naturalidad con figuras históricas pero también de ficción, todos ellos trazados con un perfil con el que no se tarda en empatizar. Un perfil en el que se pone de manifiesto los valores a los que se agarran, sobre todo los que representan el lado más oscuro del ser humano: aquellos que sólo miran por sus intereses a costa de los demás, caso de don Diego de Ovando o de Luis de Maestrazgo. Sobre todo el primero de ellos, porque mueve los hilos de tal forma que da la sensación de que, realmente, se preocupa por sus semejantes, incluso por los Reyes Católicos. Destaco la relación que mantiene con la que descubre que es su familia, pot lo que dignifica para ellos vivir en la judería, ya que los señala: Pedro Corbacho -el abuelo-, su padre Fernando y su tío Mateo mantienen con él interesantes diálogos, que incluso en ocasiones diría que tienen tintes intimistas. Pero, sin duda alguna, uno de los grandes reclamos de esta novela es el papel que desempeña Fernando de Rojas, por la trascendencia que tiene en la trama., junto al ya mencionado Cristóbal Colón. 

(Puerta del Río, Salamanca)

El enmascarado del Adarve es una novela de ficción histórica para disfrutar. El ritmo ágil y dinámico de la trama, al igual que la variedad de las situaciones que relata el narrador omnisciente, ayuda a que la lectura sea muy entretenida. La autora utiliza un lenguaje sencillo pero cuidado, y que ajusta al período en el que se desarrolla la trama. En El enmascarado del Adarve están presentes el honor, la justicia, la injusticia, el amor, la amistad, la traición y las segundas oportunidades, y hay alusiones implícitas y explícitas a obras de autores clásicos. 



Biografía:




Carmen Hinojal , nacida en Ceclavín un pueblecito de Cáceres en Diciembre de 1959, cursó sus estudios en la facultad de historia de la UEX.

Esta autora, que superó una infancia difícil condicionada por la enfermedad, creció rodeada de libros y fue discípula de la tradición oral de su tierra.

Carmen tiene un registro de obras de diferentes estilo y formas. Desde cuentos infantiles, poesía, ciencia ficción, novela histórica e incluso terror.



Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora tomados de Amazon. Imagen del convento de San Pablo, en Cáceres, tomada de la web del diario El Periódico Extremadura. Imagen del Palacio de las Cigüeñas, en Cáceres, tomada de la web Turismo de Cáceres. Imagen de la Puerta del Río, en Salamanca, tomada de la web MonumentalNet.



miércoles, 7 de enero de 2026

Perversidad, de Javier Sagastiberri.


 









Datos técnicos:





Título: Perversidad.

Autor: Javier Sagastiberri.

Editorial: Erein.

1ª edición: Mayo/2017.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-226-1.

Idioma: Español.

Nº páginas: 258.





Sinopsis:





Un cadáver salvajemente torturado aparece una mañana de primavera en la playa de Azkorri. No se trata de una víctima cualquiera, ya que viste el uniforme de los marines norteamericanos. Pero nada es lo que parece. La investigación del asesinato embarcará a Itziar Elcoro y a su compañera Arantza Rentería en un peligroso viaje que se inicia en Neguri y que termina de forma sorprendente en un siniestro chalet de Plentzia. Allí, los monstruos se arrancarán su máscara e Itziar Elcoro sufrirá una de las experiencias más perturbadoras de toda su carrera en la Ertzaintza.




Opinión Personal:





Una de mis últimas lecturas de 2025 fue una novela negra de la editorial vasca Erein, 72 horas, ópera prima de Kepa Iríbar, y la primera de 2026 es también otra novela de la misma editorial: Perversidad, del escritor donostiarra Javier Sagastiberri. Por fin decido continuar con esta serie, porque toca rescatar libros olvidados de mi biblioteca personal. Si El asesino de reinas fue una buena lectura, Perversidad sigue la misma estela.

(Playa de Azkorri, Getxo-Bizkaia).
Sin duda alguna, esta serie tiene un gran aliciente para el lector: la presencia de las dos protagonistas, la oficial de la Ertzainza Itziar Elcoro y la suboficial Arantza Rentería. Son dos ertzainas que le confieren mucha frescura a la trama, muy celosas de su trabajo, conscientes de que su objetivo es cerrar los casos que investigan, con el aliciente añadido de que sus personalidades son muy diferentes. Sin embargo, esta diferencia les beneficia en su forma de compenetrarse a la hora de repartirse las funciones que tienen que desempeñar cada una durante la recopilación de pruebas que presentar ante el juez para que ordene la detención y el ingreso en prisión del culpable o culpables de cometer el o los delitos de turno.

La portada y el título de esta novela son un claro adelanto de lo que el narrador omnisciente relata a lo largo de los cinco capítulos titulados más el epílogo en que se estructura. Una portada y un título que impactan, y que a lo largo de sus páginas anuncian episodios macabros, perversos. Episodios realizados con ensañamiento y que indican que se ha disfrutado durante su ejecución, porque cuesta trabajo entender que alguien haya sido capaz de asesinar con tanta sangre fría.

En mi opinión, entiendo que el autor vuelve a hacer uso de las pautas que con tan buen criterio utilizó en El asesino de reinas (reseña). Unas pautas en las que diría que nada es lo que parece, los giros inesperados están también muy presentes y el lector recibe la información de lo que sucede a la par que las dos ertzainas. Unas ertzainas que tienen que escuchar también los comentarios de sus compañeros sobre el Athletic, sobre todo por la perspectiva en la que este equipo cobra presencia en esta novela. Añado el dinamismo que se deriva de la relación entre los ertzainas que trabajan en la Central de la Ertzaintza en Erandio, Bilbao, a través de las diferentes situaciones a las que se enfrentan, en las que la intriga y la tensión psicológica están muy presentes, entre los que el humor y la ironía están muy presentes. Un humor y una ironía muy euskaldunas que se percibe en otras escenas de la novela, cuando la situación se presta a ello.

Itziar Elcoro y Arantza Rentería se sorprenden tras el hallazgo de un cadáver en la playa de Azkorri, en Getxo, vestido cual marine, y temen lo que pueda suceder, si es cierto que el cuerpo es el de un soldado de la base de Morón de la Frontera, en la provincia de Cádiz. No las tienen todas consigo, porque la visión del cuerpo es espeluznante. Una vez que el comisario les ordena averiguar lo sucedido, las pistas las conducen al barrio residencial de Neguri, en Getxo, en la margen derecha de la ría, en donde reside buena parte de la alta burguesía vasca. Un selecto barrio de Neguri en el que también hay garbanzos negros, porque el cadáver encontrado es el de un hijo díscolo de uno de los grandes patriarcas neguríticos, don Juan Manuel Olarizu. Un patriarca que no encaja bien la salida del armario de quien quería que tuviera un gran peso en el entramado empresarial familiar. Pero a las dos ertzainas se les acumula el trabajo: tienen que averiguar quién asesinó en su caserío -baserri- de Mungía, a Martín Etxeburu. Este es un asesinato que guarda relación con la legislación foral vasca, más en concreto con el derecho foral vizcaíno. como es el de la troncalidadEl trabajo se les acumula a las dos protagonistas, si bien, con el paso de los capítulos, son conscientes de cómo pueden resolverlos. Sin duda alguna, Javier Sagastiberri acierta con este complejo entramado.

(Caserío, Billela, Mungía, Bizkaia)
Con estos dos episodios luctuosos, y el macabro encuentro con la muerte de las víctimas, el entretenimiento está asegurado. En esta segunda novela de la serie, me encontré con episodios muy atractivos, al más puro estilo negrocriminal, que incluso recuerdan a las de corte clásico, por cómo se desarrollan los hechos. No tiene desperdicio, sobre todo, lo que sucede en torno a la familia Olarizu, en donde incluso se me escapó alguna sonrisa por la forma en que la suboficial Arantza Rentería enfoca la investigación de este crimen, en la que se ceba, sobre todo, con los varones de este clan. Aunque la peor parte se la lleva la compañera, Iztiar, sobre todo en unas escenas en las que la tensión está al rojo vivo. El segundo caso es más de corte psicológico, pero también muy atractivo.

Javier Sagastiberri planifica y desarrolla una trama muy atractiva con un lenguaje sencillo pero cuidado, y un ritmo ágil, diría que trepidante por momentos, sobre todo en las situaciones más álgidas. Un ritmo ágil en el que el humor y la ironía están muy presentes cuando las escenas se prestan a ello, lo que es de agradecer, y muestran que estos profesionales también buscan la distensión, que sin duda les sirve como terapia. Los cinco capítulos más el epílogo que la conforman incitan al lector a estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de su desarrollo. Capítulos en los que me volví a encontrar con personajes que forman parte del elenco de El asesino de reinas, si bien no es necesario haberla leído para no encontrarnos desubicados en esta nueva entrega. La voz narrativa ofrece la información precisa sobre los personajes reincidentes, de los que muestra más bien poco de su vida privada, si bien, en este caso, hay algunos hechos en el pasado de Arantza Rentería que intrigan mucho a su compañera Iztiar Elcoro, sobre todo ante las reacciones que muestra en determinadas situaciones, cuya actitud descoloca a la oficial. Acompañan a ambas ertzainas un interesante elenco de personajes, que desempeñan un papel trascendental en esta novela, caso del ya mencionado patriarca de los Olarizu, don José Manuel, al igual que su hijo Alfredo. Otro tanto puede decirse del personaje que se conoce por su apodo La Marty, antaño delantero centro del Athletic e ídolo de uno de los ertzainas, al igual que lo que se relata sobre el pasado de Jacobo Macallister, el hijo díscolo de la todopoderosa familia negurítica, cuyo cadáver fue encontrado en la playa de Elkorta. No me olvido del papel que desempeña en el último tramo el hacker Camilo Amorebieta, que las ayuda a investigar las finanzas de la familia Olabizu, que pueden dar luz al asesinato del hijo gay de la familia Olarizu. No dudo en recomendarla. 





Biografía:





Javier Sagastiberri (Donostia, 1959), es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad  del País Vasco y en Filología Hispánica por la UNED. Actualmente trabaja como Inspector de Finanzas en la Hacienda Foral de Bizkaia. En esta colección ha publicado El asesino de reinas, Perversidad y Un dios ciego, con las ertzainas Itziar Elcoro y Arantza Rentería como protagonistas.



Notas: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomados de la web de Erein. Imagen playa de Azkorri, en Getxo, tomada de la web Turismo Vasco. Imagen de un caserío del barrio de Billela, en Mungía, tomada de la web Escapada Rural. 


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Mejores lecturas 2025


 





Despedimos 2025. En mi caso, fueron 57 libros y reseñados, a lo que añado tres abandonos. Es difícil seleccionarlas pero, tras ardua deliberación, esta es la relación de mis mejores lecturas, ordenadas desordenadamente


-Aqua, de Aurelio González.


-Libre es mi corazón, de Lara Beli


-Ocho millones de dioses, de David B. Gil


-La novia de la paz, de Rosario Raro


-Garnata, de Mario Villén Lucena


-El maestro de azúcar, de Maite Uceda.


-La piel del invierno, de Luisa Ferro


-La niña del sombrero azul, de Ana Lena Rivera.


-El silencio del contador de historias, de Pierre Jarawan.


-El buen vasallo, de Francisco Narla




martes, 30 de diciembre de 2025

Reseña La dama de los naipes, de Rosa Boliart.

 










Datos técnicos:





Título: La dama de los naipes.

Autora: Rosa Boliart.

1ª edición: Junio/2023.

Autoeditado Amazon.

ASIN: B0C7JTPSKD.

Formato: Libro digital.

Idioma: Español.

Nº páginas: 338,






Sinopsis:





Candela guarda secretos que, veinticinco años más tarde, se ve obligada a desvelar. Nadie imagina que esa mujer de 1970 tiene un pasado turbulento. Debe dar respuestas a sus hijos.

En 1934 dejó su Málaga natal rumbo a Nueva York. Una niña que maduró de golpe, con cualidades que la hacían especial y unas amistades que marcaron su destino y la llevaron a cometer errores.

Después de la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial la trajo de vuelta como agente de los servicios secretos norteamericanos, pero una incontrolable relación pasional puso en peligro su misión.





Opinión Personal:





Atrajo mucho mi atención el título y la sinopsis de la novela que hoy reseño y no dudo en recomendar: La dama de los naipes, de la escritora trempolina Rosa Boliart. Una escritora que me sorprendió mucho por su buen hacer literario, porque escribe muy bien y por el ritmo ágil que le confiere a la trama, lo que es de agradecer en una novela de ficción histórica. Una novela que tiene un título entiendo que muy acertado, y que sirve de cebo para que el lector conozca la utilidad que los naipes tienen en esta trama, lo que le confiere un papel muy original. Sin duda alguna, una escritora independiente a tener muy en cuenta.

(Buque emigración puerto Málaga)
Pero es que La dama de los naipes juega también con la baza de la protagonista, Candela Gascón Platero, una joven a la que un suceso ocurrido en el cortijo La Marjala, en la sierra de la Axarquía, provincia de Málaga, cambia el curso de su vida y adelanta su marcha. Los padres de la protagonista son conscientes del futuro que le espera por lo que, con sigilo, le preparan la documentación para que pueda emigrar a Estados Unidos en busca de un futuro mejor. Un viaje apasionante en el que el devenir de los acontecimientos que le toca vivir la hacen madurar muy rápido, convirtiéndose en una mujer hecha a si misma, valiente. No tarda en adaptarse a las circunstancias que la rodean, porque sabe que tiene que aprender de quienes le pueden enseñar a caminar con decisión por la difícil senda que tiene que recorrer a lo largo de los años.

La trama gira en torno a la joven Candela Gascón Platero, una protagonista que se me hizo muy cercana, por cómo afronta las vicisitudes que la acompañan. Es una joven que, con el paso de los capítulos, le da mucho valor a la amistad. En el buque que la transporta a Nueva York coincide con Lola y Nico, dos jóvenes de etnia gitana, a los que ya conoce del cortijo. Lola y Candela son dos mujeres muy diferentes, pero los episodios que viven juntas a lo largo de los 53 capítulos en los que se estructura esta novela, las hace muy amigas, pese a que en determinadas situaciones parezca lo contrario. Pero Candela también sufre, no sólo por el trato que recibe de su tía Felipa en Nueva York, sino también por el estallido de la Guerra Civil Española, y la suerte que les espera a los suyos. La dama de los naipes es una ficción en la que la protagonista le cuenta a sus hijos, mediante un diario, los hechos que tuvieron lugar desde que se vio obligada a marcharse del cortijo y le tocó formar parte de dos conflictos bélicos: la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, en ambas trabajando como espía para un agente del Office Strategic Services, predecesor de la CIA.

Junto a la protagonista, que incita al lector a estar muy pendiente de lo que sucede a lo largo de los capítulos, me atrajo mucho el trasfondo histórico. Un trasfondo histórico que se reparte entre la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. Todo lo que guarda relación con la contienda fratricida sucede en Nueva York, y todo lo que guarda relación con la Segunda Guerra Mundial sucede en Madrid. De nuevo me encuentro con una novela en la que me ofrece episodios por mí desconocidos sobre el conflicto fratricida, por el papel que desempeñan en la Gran Manzana personajes ligados a ambos bandos, y en los que el espionaje está muy presente, con el riesgo que supone para una española que lo que busca en esta metrópolis es un futuro mejor. Quizá parezca que la autora es partidista, en lo que se refiere a los episodios que se desarrollan durante el conflicto fratricida y en Madrid, ya en la postguerra, pero entiendo que está justificada esa perspectiva, precisamente por el papel que le toca desempeñar a Candela. En mi opinión, entiendo que las aclaraciones que le hace el agente del organismo antes citado, sirven para que el lector comprenda mejor el papel que desempeñan los personajes en este apartado. Para equilibrar esta impresión, sírvase el lector de lo que sucede durante la llamada Operación Torch, de la que en esta novela se habla de lo sucedido en Argelia.

(Savoy Ball Room, New York)
Rosa Boliart planifica y desarrolla una trama con la que provoca el efecto deseado, porque no sólo la protagonista, sino también los personajes que la acompañan, protagonizan una sucesión de situaciones dinámicas, por lo que el lector tiene el entretenimiento asegurado. Y es que la mayoría son situaciones que incitan a preguntarse qué desenlace les espera a los personajes, porque en muchos de ellos el riesgo está presente. Sin embargo, estas situaciones hacen que Candela madure a marchas forzadas, sabe explotar las cualidades que la caracterizan, es una mujer firme en sus convicciones, y apoya a sus amigos, consciente de que recibirá también el mismo trato, pero también sabe que no debe arrimarse a quien puede perjudicarla, porque ya sufrió el rechazo en el cortijo, y en Nueva York se encuentra con un recibimiento que no es el que ella esperaba.

Uno de los grandes atractivos de La dama de los naipes son los personajes. Personajes que cobran vida propia y que resultan muy cercanos porque, como acostumbro a decir en estos casos, bien pudiéramos cruzarnos con ellos en nuestro deambular por la vida o, dada la época en la que se desarrolla la trama, haber mantenido algún tipo de relación con alguien de nuestro árbol genealógico que hubiera vivido unas circunstancias similares a las que acompañaron a la protagonista. Ayudan a estar muy pendientes de todo lo que sucede a ambos lados del Atlántico; incluso diría que entre ellos se produce el efecto dominó, tal y como se desarrollan las situaciones que protagonizan. La vida de Candela ya empieza a cobrar forma desde que se sube al buque que la traslada a Nueva York. Lola y Nico, a quienes ya mencioné en el tercer párrafo de esta reseña, la introducen en un mundo en el que la aventura incierta forma parte de sus vidas, y con los que aprenderá a moverse en los bajos fondos neoyorkinos. En el buque  vive episodios que le hacen ver que ella también puede amoldarse a la vida que le enseñan sus amigos. Pero también conoce a personajes como el viejo empeñista Isaías, y sobre todo Diego Ressler, que le introducen en un mundo en el que afronta nuevos retos, e incluso pasa a colaborar con los estadounidenses con el fin de poder recabar información que les permita facilitar ayuda a al ejército republicano durante la Guerra Civil Española.

La ambientación es también muy atractiva y visual. Con rasgos certeros y precisos el narrador omnisciente describe las diferentes localizaciones por las que transitan los personajes. Desde las mansiones neoyorquinas de los ricos, en las que trabaja sobre todo durante la época veraniega, hasta los tugurios que frecuentan el ya citado Nico y sus amigos, pasando por Harlem, en donde la vida de Lola cambia, desde que conoce a Ralph y su amigo Frederick, ambos de raza negra. «Para familiarizarme con mi entorno, todos los días recorría las calles, observaba a los transeúntes y me detenía en los escaparates. Todo me resultaba tan diferente y primitivo comparado con Nueva York» (cap. 42). En Madrid Candela alterna diferentes establecimientos que le sirven para desempeñar sus labores de espionaje e informar a su contacto sobre los movimientos que observa en la capital. La pastelería Luanje o La Posada del Peine son dos personajes más de la novela, por los episodios que se desarrollan en estos locales.

(Savoy Ball Room, New York)
La dama de los naipes es una novela para disfrutarRosa Boliart planifica y desarrolla una ficción histórica muy consistente, verosímil, y visual, en la que se suceden situaciones dinámicas, y las sorpresas están muy presentes, por lo que se redobla el interés de lo que sucede a medida que se acerca el desenlace. La dama de los naipes tiene un ritmo ágil y constante, en donde se refleja cómo los españoles procuran relacionarse y ayudarse entre ellos, conscientes de que así pueden alcanzar esa estabilidad económica que tanto ansían. A lo largo de los capítulos están muy presentes la amistad, la traición, la venganza, la avaricia, el amor, los delitos contra lo ajeno, y las segundas oportunidades.





Biografía:





Nací en una pedanía de Tremp (Lleida), llamada Suterranya, en una masía preciosa.

Todos me preguntan porque firmo mis libros como Rosa Boliart en lugar de utilizar Rosa Blanch Boliart que es mi nombre completo. Firmo mis libros como “Rosa Boliart” como una forma de honrar a mi padre y a mi madre, que actualmente me faltan, ya que Boliart era el segundo apellido de mi padre y el primero de mi madre. Mis padres eran primos lejanos.

Encuentro la inspiración en cualquier rincón, en las conversaciones con las personas y en cualquier situación que observo. Un día leí en un artículo que: “hay que tener cuidado con lo que se le cuenta a una escritora, porque puede aparecer en algún capítulo de alguna de sus novelas” y ratifico que es verdad.


Notas: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía de la autora tomada de Amazon. Imagen buque vapor puerto de Málaga tomada de la web Barco Highland. Imagen Savoy Ball Room tomada de la web de Pinterest. Imagen de la Posada del Peine tomada de Wikipedia.