lunes, 13 de marzo de 2023

Lectura semana 11/2023: Solas, de Javier Díez Carmona.



Comenzamos una nueva semana de este mes de marzo, en la que le toca el turno a la nueva novela de Javier Díez Carmona, Solas



Sinopsis: 


Después de Justicia, Javier Díez Carmona regresa con un thriller ambientado en el País Vasco más aislado y salvaje.

Una historia de secretos, desapariciones y depravación.

Agurtzane Loizaga, profesora de la universidad de Bilbao, se mudó hace poco con su pareja a un caserío de la comarca de Las Encartaciones. En ese baserri aislado se creían felices hasta que, de la noche a la mañana, su novia desaparece. Aunque la policía le resta importancia, una serie de indicios le hacen sospechar que su marcha no ha sido voluntaria.

Osmany Arechabala lleva meses afincado en Bilbao, lejos de su Cuba natal, cuando un viejo amigo le pide ayuda para encontrar a su hija. No hay noticias suyas desde que dejó la casa de las ancianas que cuidaba en una pequeña villa de Las Encartaciones. Osmany, acompañado de Nekane Gordobil, suboficial de la Ertzaintza de baja laboral, decide aceptar el encargo sin ser consciente de las dimensiones de su empeño.

Con una atmósfera sublime, esta novela nos lleva al escarpado corazón del País Vasco para contarnos una historia de crímenes, vicios ocultos y un pasado que se resiste a desaparecer (432 páginas, tapa blanda con solapas).







miércoles, 8 de marzo de 2023

Lope de Vega. El desdén y la furia, de Blas Malo.

 










Datos técnicos:





Título: Lope de Vega. El desdén y la furia.

Autor: Blas Malo.

Editorial: Edhasa.

Primera edición: Octubre/2021.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

y lazo de punto de lectura.

ISBN: 978-84-350-6380-7.

Idioma: Español.

Nº páginas: 432.






Sinopsis:







Nobles y artistas ríen y aplauden en Valladolid cuanta ocurrencia barbota su real majestad y su solícito valido, pero la corte huye de la villa de Madrid. Y, entretanto, una lucha feroz se entabla por las noches en las calles de la antaño capital del reino. El motivo es claro: el desmesurado e inesperado éxito de un viejo cascarrabias metido a prosista frente a la feroz insensatez de un joven dispuesto a desbancarlo del parnaso literario.

Carismático, alegre y seductor. Así es Lope de Vega. Y ni Quevedo ni Góngora quedan a salvo de la contienda entre Cervantes y él, que se extiende como una mancha de aceite por todos los mentideros y las tabernas, bajo las faldas de lujuriosas cortesanas y entre nobles mecenas de muchas deudas y pocos dineros, siempre sometida a la mirada vigilante de inquisición. Hasta el rey deberá elegir entre el desdén maledicente de un viejo manco de Lepanto que saborea al fin el éxito y la inquina de un insomne devorador de mujeres y creador de rimas, furioso contra aquél por el mayor de los ultrajes.

"Si quieres guardar un secreto, guárdalo tú mismo" Marco Tulio Cicerón.




Opinión Personal:




Me gustan las interesantes y entretenidas lecciones de historia que Blas Malo (Alcázar de San Juan, Ciudad Real, 1977) ofrece a través de sus novelas a las que, en mi modesta opinión, las catalogo como una crónica novelada de la época. Lecciones de historia en las que aprovecha los vacíos documentales para planificar y desarrollar los episodios de ficción que le confieren un mayor atractivo al desarrollo de la trama. Una trama en la que, pese a que no hay grandes giros narrativos, el escritor de raíces jiennenses y granadino de adopción sabe cómo entretener al lector con episodios en los que la intriga está muy presente, a través de algunos personajes que dan la impresión de que no manifiestan buenas intenciones en torno a la figura del llamado Fénix de los ingenios, Lope de Vega y Carpio, sobre todo porque tuve la sensación de que alguno de ellos tenían su origen en los bajos fondos. Una trama en la que el lector disfruta de metaliteratura de la buena, y en la que se encuentra con grandes figuras literarias del Siglo de Oro que acompañan a Lope a lo largo de los capítulos, caso de Cervantes, Luis de Góngora o Quevedo, a parte de que a lo largo de los capítulos aborda temas relacionados con los autores, y que estoy seguro que al lector le resultarán muy familiares, porque guardan una gran similitud a los que tienen hoy día.

(Corral del Príncipe-Madrid)
Si me gustó mucho el enfoque que el autor le confirió a la que puede decirse que es la primera parte sobre sobre la intensa vida de Lope de Vega, Lope, la furia del fénix (reseña), disfruté con Lope de Vega. El desdén y la furia. En mi caso, uno de los grandes atractivos de esta novela es el paralelismo que se percibe en torno a temas que afectan a todo lo que guarda relación con los escritores y la titularidad de sus obras, su relación con quienes las publican y, sobre todo, la que mantienen con sus mecenas, y de los que el autor expone claros ejemplos que sirven para reflejar la situación de los literatos de la época, en donde no faltan alusiones al plagio y lo que hacen algunos autores sin escrúpulos con algunas obras que tienen un propietario legítimo. El autor es consciente de cómo enfocarlos teniendo muy en cuenta la forma de actuar en estas materias durante el Siglo de Oro, para lo que aprovecha, sobre todo, episodios en los que resalta la inquina que se manifiesta entre determinados escritores, en este caso entre Lope y Cervantes. Estos episodios originan una serie de reacciones de uno y otro de las que estuve muy pendiente, sobre todo por la decisión que pudieran tomar al respecto los señalados por las burlas de sus oponentes.

Blas Malo ofrece a lo largo de los capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama de Lope de Vega. El desdén y la furia un magnífico fresco en el que el narrador omnisciente plasma el día a día en la España del siglo de Oro. Tanto en Valladolid, como en Toledo y Madrid, queda reflejada la vida cotidiana de los españoles que viven en las ciudades de nuestro país en aquel entonces. Pero también es un fresco que se plasma a partir de un claro trasfondo histórico, como lo expone la voz narrativa en varias fases de la trama.  La Corte Real se había trasladado a Valladolid, por obra y gracia del valido del rey Felipe III, Francisco de Sandoval, duque de Lerma, quien  se lucró  a costa de este traslado con un gran pelotazo urbanístico. La voz narrativa menciona los problemas de las arcas reales para pagar los gastos que ocasionan los diferentes frentes que tiene abierto el monarca, como las guerras de Flandes o Nápoles, la situación calamitosa que presenta el campo en el país, o la despoblación de Extremadura y Andalucía. En 1607 la Corte Real retornara a Madrid, que se volvería a convertir de nuevo en la capital del Reino de España. El panorama que ofrece la capital del reino de España es un claro ejemplo de la situación económica que afecta, sobre todo, a las clases sociales más desprotegidas: Madrid se llena de desposeídos, con los indigentes, los lisiados y los pobres mendigando limosna por toda la capital del reino. Una situación económica por lo que se ve con buenos ojos que los grandes autores de la época distraigan a la población con las obras teatrales que se representaban en las corralas. Unos autores que escribían por dinero, porque padecían estrechez económica, por lo que no les quedaba otra que insistir y regatear con los impresores para que publicaran sus obras y les abonaran porcentajes justos por los libros que vendían, como se refleja en varias episodios a lo largo de los capítulos. Unos autores que, para subsistir, necesitaban de mecenas que les apoyen en su producción literaria y que el sustento de su familia no se resintiera, y pudieran llegar a fin de mes, si bien en la mayoría de los casos era harto difícil.

(Casa Museo Lope de Vega-Madrid)
En Lope de Vega. El desdén y la furia el lector se encontrará con un autor que empieza a saborear las mieles del éxito que le confieren sus comedias, y también con un personaje más maduro que se olvida de las locuras de juventud, cuyos actos le llevaron incluso al destierro. El Fénix de los ingenios vive en Toledo, aunque después se traslada con su familia a Madrid. Un Lope de Vega que no se cansa de escribir, ni de realizar trabajos que, a modo de secretario, le encarga su mecenas, Luis Fernández de Córdoba, duque de Sessa, que exprime a Lope todo lo que puede porque, a parte de las labores de escribano que realiza para él, también le pide que le ayude con su pluma para enviar misivas a las mujeres que desea cortejar. En relación con su actividad literaria, diría que con un carácter más didáctico, me gustó mucho el enfoque que el autor le confiere a su intervención en la Academia de Madrid, en la que expuso su Arte nuevo de hacer comedias, y las discusiones que originaron este evento literario, al igual que los capítulos en los que el teniente de alcalde de Toledo le ofrece la propuesta para que presida una justa literaria «El cabildo y el ayuntamiento han pensado en celebrar una justa literaria, y queremos que vos seáis la cabeza del jurado, quien abra el certamen y quien lo cierre con sentencia» (pág. 41).

A lo largo de los 44 capítulos titulados más el epílogo en los que se estructura el desarrollo de la trama, agrupados en cuatro actos, el lector se encontrará con unos personajes muy atractivos, la mayoría de ellos reales, pero en cuyo elenco también figuran varios ficticios que le dan mucho juego a la trama, como Juan de Dios de Belloso, el malagueño Jimeno de Monda o Juan Benito y Bernardo que, como expone Blas Malo en la Nota del autor, «a quienes pude conocer bien, pues no los inventé, sino que vivieron en mi mente con tanta vida como las comedias de Lope»(pág. 424). Unos personajes reales que parecen volver a cobrar vida propia por cómo los describe la voz narrativa, y que atrajeron mi atención por los detalles en los que refleja su forma de ser y actuar. Quizás el que más atrajo mi atención fue la descripción que ofrece sobre un Cervantes ya viejo, a quien por fin el éxito le sonríe con la publicación de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, aunque no por ello mejoran las estrecheces económicas en las que vive. El autor intercala sin que uno apenas se dé cuenta episodios que guardan relación con la vida privada de a quien Cervantes catalogó como Monstruo de la Naturaleza, con la vida pública de este grandísimo dramaturgo, uno de los más prolíficos de la literatura universal. Estuve muy pendiente de su vida familiar con Juana de Guardo, conocedora de la vida extramarital de su marido, muy unida a la actriz Micaela de Luján, por lo que se originan episodios que atrajeron mi atención, pendiente de la reacción que muestran ante la relación que mantiene Lope de Vega con ambas. Pero también estuve muy pendiente de personajes como su amigo y actor Claudio Conde, sobre todo en los últimos capítulos; su mecenas Luis Fernández de Córdoba, duque de Sessa, un personaje que trae de cabeza al autor de Fuenteovejuna, y del que estuve muy pendiente por su actitud como mecenas, porque el hombre tenía mucho título pero pagaba a su protegido tarde, mal y a rastras; el impresor Juan de la Cuesta, por la relación que mantiene con los dos grandes rivales de la época, sin olvidarme del inquisidor de Toledo, Gaspar de Quiroga, por el proceso que quiere iniciar el mal llamado Santo Oficio contra el polifacético dramaturgo, ante las sospechas que tenían sobre la actuación del dramaturgo en determinados asuntos.

Disfruté mucho con la lectura de Lope de Vega. El desdén y la furia. El desarrollo de la trama me mantuvo muy entretenido, porque a lo largo de los capítulos se suceden episodios que atrajeron mi atención, no sólo por los que tienen un claro rasgo metaliterario, y a los que ya me referí en mi reseña, sino también por la ajetreada vida privada de Lope de Vega. Un Lope de Vega al que no le da para más el día, porque la escritura de sus obras lo mantienen muy ocupado, al igual que la labor que realiza para su mecenas, el duque de Sessa, sin descuidar la relación que mantiene con su esposa, Juana de Guardo, y la activa vida extramarital, de la son conocedores todos sus contemporáneos. El ritmo de lectura es fluido, si bien en varias fases de la trama lo pausé más por el interés que me atrajeron determinados episodios en los que me recreé en su lectura para disfrutarlos mejor. El lector se encontrará con unos capítulos diría que muy dinámicos, por lo que ya comenté en este párrafo, en los que la tensión narrativa está muy presente al igual que la intriga que provocan una serie de episodios que me dieron a entender que incluso la vida del dramaturgo podía correr peligro. En el ritmo fluido y el dinamismo de la trama influyen también los diálogos vivos y naturales que mantienen los personajes, en los que se percibe la tensión narrativa, no sólo la que tiene lugar en las interesantes discusiones literarias que mantienen los escritores del Siglo de Oro, sino también las que tienen lugar entre Lope de Vega con Juana de Guardo o Micaela Luján, sin olvidarme de las escenas que tienen lugar con los personajes ficticios ya citados, en espacial con el malagueño Jimeno de Monda o de Monda o Juan Benito. En mi modesta opinión, supone un gran colofón para la novela  el tramo final en el que la voz narrativa describe los últimos días de la vida del autor del Arte nuevo de hacer comedias.





Biografía: 





Blas Carlos Malo Poyatos (Alcázar de San Juan, Ciudad Real, 1977), de raíces jienenses y  granadino de adopción, es ingeniero de caminos y un apasionado de la historia, sobre todo del Imperio bizantino y la Edad Media, a los que ha dedicado conferencias, presentaciones, artículos, jornadas y rutas literarias. Ha participado en actividades de recreacionismo histórico y fue director de las Jornadas de Novela Histórica de Granada.

Como autor, ha escrito hasta la fecha El esclavo de la Al-hamrá (2010), El Mármara en llamas (2012), El señor de Castilla (2013) y Lope. La furia del fénix (2016). Ya en Edhasa tiene en su haber El veneciano (2018), Don Juan Manuel. El guardián de las palabras (2020) y en 2021 Lope de Vega. El desdén y la furia (2021)

El 26/3/2021 se le menciona en un artículo de Ideal entre los Escritores que eligieron Ciencias.

Para saber más sobre el autor y contactar con él además de su web, twitter o facebook puedes entrar en su blog.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía del autor tomados de la web de Edhasa. Imagen del Corral del Príncipe en Madrid, tomada de la web El Madrid Barroco. Imagen de la Casa Museo Lope de Vega, en Madrid, tomada de la web de la Real Academia Española.  

lunes, 6 de marzo de 2023

Lectura semana 10/2023: Pájaros de papel, de Magdalena Albero Andrés.

 


Comenzamos una nueva semana del mes de marzo, en la que celebramos el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. En lo que a lecturas se refiere, le toca el turno a la nueva novela de la escritora alcoyana y residente en Barcelona, Magdalena Albero Andrés, Pájaros de papel. Con esta obra se alzó ganadora del VII Certamen Literario Mujer al viento. Ya leí 120 páginas y me está gustando mucho.



Sinopsis: 


Verano de 2014.
Una mañana, la anciana Tomoko se pone un vestido rojo y sale de su casa para dirigirse a Ginza Six, el centro comercial más lujoso de Tokio.
Héctor, un joven licenciado en precariedad laboral, viaja a Tokio invitado por Akiko, la estudiante de español en Salamanca de quien está enamorado. Una vez allí, vive unos días de incomprensión y asombro. Su encuentro con la abuela y la hermana de Akiko, y el problema familiar en el que se ve envuelto, le llevarán a conocer las contradicciones del Japón moderno. Héctor también llegará a atisbar los temores y deseos de las tres mujeres con las que se encuentra.
Una mirada compleja sobre el Japón actual que va más allá de la admiración por la delicadeza de sus tradiciones o la crítica al funcionamiento de su sociedad. Una historia de amor y desamor, de lealtad y esperanza. Un relato de descubrimiento y aceptación de uno mismo y de una cultura diferente a la propia (370 pág., rústica con solapas).


 

 




jueves, 2 de marzo de 2023

Libros leídos y reseñados en febrero/2023.

 






En el recién terminado mes de febrero han sido un total de 4 libros los leídos y 4 los reseñados.



Los leídos: 



                                  






                        












                   

Los reseñados:    



-La biblioteca de fuego, de María Zaragoza.       


-Nadie sabrá de mí, de Javier Arias Artacho.      


-Mi idolatrado hijo Sisí, de Miguel Delibes.  


-La mirada de la tortuga, de Jon Arretxe. 




Avance retos literarios en los que participo: 





-Autores de la A a la Z (2023):  (7/24) (29%) (+3).


-Reto 25 españoles (2023): (8/25) (32%) (+4).


-Leemos España provincia a provincia (2023): Madrid (1/52). Sin avance.

martes, 28 de febrero de 2023

La mirada de la tortuga, de Jon Arretxe.


 







Datos técnicos:



Título: La mirada de la tortuga.

Título original: Dortokaren berigara.

Editorial: Erein.

Colección: Cosecha roja.

1ª edición: Abril/2022.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-807-2.

Nº pág.: 208.



Sinopsis:



Podría ser la calle San Francisco de Bilbao, pero se trata del barrio madrileño de Lavapiés. Allá, en una corrala, vive nuestro detective Touré, tras huir de un pequeño pueblo del Pirineo navarro y desambular un tiempo por París.

En el parque del Retiro, pensando que se trata de un lugar seguro, ha escondido un montón de joyas robadas en la capital francesa, pero han desaparecido. En el escondrijo, en lugar de las joyas, alguien ha dejado una pequeña tortuga con una misteriosa inscripción. Esa es la única pista con la que contará Touré para resolver el misterio.

Nuestro detective no estará solo en esta investigación, Sa Kené, su amiga y amante de San Francisco, será su compañera en esta búsqueda, plagada de obstáculos y peligros.

Con su habitual escritura ágil y dinámica, en esta octava entrega, Arretxe recupera el humor de los inicios de la saga. Por otra parte, y más allá del relato policial, el autor insiste en la denuncia de la dramática situación en la que viven los marginados sociales.



Opinión Personal:



Touré es ya un detective habitual en este blog. Sin duda alguna, es de los personajes con los que uno no tarda en empatizar y estar muy pendiente de las vicisitudes que le acompañan en cada una de las novelas que conforman la saga que protagoniza, de las que ya van ocho. De esta saga leí seis y desde que me topé con este peculiar detective me convertí en un fiel seguidor de este personaje, a quien su padre literario, el escritor basauritarra Jon Arretxe, le mete en unos berenjenales a cada cual más complejo. Pero la vida le enseñó a estar muy pendiente de todo lo que sucede a su alrededor, porque es consciente de que en cualquier momento pueden solicitarle documentación para comprobar que tiene los papeles en regla, ya que pueden extraditarlo en cualquier momento. Es consciente de que si la policía detecta su irregularidad, pondrá fin a un sueño que le llevó a arriesgar su vida en una patera en busca de un mundo que le ofreciera la oportunidad de tener una vida digna para él y su familia.

(Calle Ave María-Madrid)
En mi modesta opinión, diría que Touré es uno de los detectives más peculiares con los que me encontré en el panorama literario nacional y, más en concreto, en lo que a novela negra se refiere. Aunque he de reconocer que soy muy poco asiduo de los títulos de este género literario que se publican en el extranjero, a parte de los autores clásicos misterio. Además, tiene el añadido de ejercer como vidente, si bien parece que últimamente este arte adivinatorio lo tiene un tanto abandonado. No me extraña, porque los vaivenes que lo acompañan lo mantienen en un carrusel de emociones en las que uno tiene la sensación de que está metido en un círculo vicioso del que no es capaz de salir. tengo la ligera impresión de que su padre literario, el escritor basuaritarra Jon Arretxe, le tiene preparadas algunas historias más a protagonizar. De hecho, en la entrevista que publican en el diario vasco Deia resaltan que va a dar larga vida a Touré, porque este personaje es muy necesario. También me llevé una grata alegría al saber que se rodará una serie televisiva sobre este personaje, aunque también me pregunto si los responsables de la misma, guionistas incluidos, acertarán con la adaptación de esta saga literaria y, sobre todo, con la peculiar idiosincrasia que caracteriza a este emigrante sin papeles, natural de Gorom-Gorom, en Burkina Faso, ciudad situada al norte de este país.

Uno de los grandes alicientes para interesarse por esta saga es que las novelas que la conforman son autoconclusivas, por lo que no es necesario empezar por 19 Cámaras, la primera de la serie. En mi caso, empecé por la tercera, Sombras de la nada (reseña), y no me no me sentí perdido durante su lectura, porque el narrador ofrece las pinceladas necesarias para recordar lo sucedido en los títulos anteriores que preceden a la nueva historia protagoniza. Otro gran atractivo es el propio Touré, porque el lector tiene que estar preparado para las situaciones imprevisibles a las que se puede enfrentar ya que, en un principio, tal y como empieza cada historia que protagoniza parece que va a enfrentarse a una trama con pocos giros narrativos. Sin embargo, a medida que se suceden los capítulos, se retuerce y los peligros y sorpresas desagradables vuelven a estar presentes. Unos giros narrativos que pueden provocar un vuelco en las aspiraciones que tiene para conseguir por fin los papeles que regularicen su situación en el país. La presencia policial lo mantienen muy en vilo por las sorpresas desagradables que puedan acarrearle, aunque suele aprovechar los despistes que puedan tener los agentes para salir por piernas. Pero en algunas ocasiones toma decisiones muy drásticas que desencadenan un desenlace trágico. Decisiones que no dejan indiferente al lector, porque es consciente de que puede enfrentarse a una sentencia condenatoria que le llevará a pasar largos años en la cárcel.

(Plaza de Cascorro-Madrid)
En La mirada de la tortuga Touré se encuentra en Lavapiés, un barrio castizo madrileño en el que hay mucho inmigrante, y que el protagonista y narrador de la trama encuentra como muy apropiado para pasar desapercibido. Acaba de llegar de París y siente que, por fin, puede empezar una vida sin sobresaltos, en la que quiere disfrutar del botín que se trajo de la Ciudad de la Luz, después de deambular un tiempo por la capital francesa. Una ciudad en la que nadó en la abundancia, porque con los «negocios» en los que anduvo metido, adiestrado por las expertas manos de Yareliz, si bien se encontró también con el lado más oscuro y cruel de la condición humana. Un botín que esconde en el estanque parque de El Retiro, porque cree que es el lugar más idóneo para que pasen desapercibidas las joyas robadas. Pero la realidad le vuelve a dar un nuevo golpe y se encuentra con que el escondrijo elegido no era tan seguro como creía porque, en lugar de las joyas, alguien ha dejado una pequeña tortuga con una misteriosa inscripción, como adelanta la sinopsis. La desaparición de su botín se convierte en un calvario más que en una investigación, porque lo que obtendría por él le ayudaría a vivir durante años sin preocupaciones. Pero el peculiar detective recibe la ayuda de su querida amiga y amante Cristina —Sa Kené, como es conocida entre los inmigrantes de la Pequeña África, en Bilbao— .

En mi modesta opinión, entiendo que el desarrollo de la trama tiene una clara influencia clásica, porque me dije que me encontraba ante una investigación de corte whodunit, porque Touré no tiene muy claro quien pudo haber cometido el robo de sus joyas, escondidas en el estanque del parque Retiro. Sólo presiente que alguien pudo haberlo seguido y esperar la ocasión adecuada para robárselas. El carácter clásico de la trama se refrenda también por las explicaciones que ofrece en el desenlace  por uno de los implicados en este robo este robo, ante la sorpresa de Touré. Pasan los capítulos y el protagonista y su amiga se encuentran en un callejón sin salida, porque no tienen muy claro quien puede ser el culpable o, cuando menos, quién o quienes pueden tener interés en robarle al subsahariano el botín que se trajo de París, y sobre todo desde que se producen una serie de muertes, entre las que se encuentra la del que creía que podía ser el principal sospechoso. Una investigación en la que, con el paso de los capítulos, los obstáculos y peligros no dan tregua, en los que la acción está también muy presente y no faltan dosis de mala leche.

En relación con lo que comenté en el tercer párrafo de esta reseña, otro de los grandes atractivos de las novelas que protagoniza el detective-vidente Touré es la ambientación. Jon Arretxe tiene muy claro que este personaje debe moverse por unos ambientes que le recuerden sus orígenes subsaharianos. Si en Bilbao es la Calle San Francisco, conocida como la Pequeña África por los emigrantes africanos, sobre todo, en París sucede otro tanto con los barrios de Barbès y Distrito 13, en La mirada de la tortuga es en Lavapiés donde vuelve a encontrarse en una situación similar, con el añadido de que este personaje encuentra un cierto paralelismo con la Pequeña África, dado el número de inmigrantes subsaharianos y de otros países asiáticos, e incluso se encuentra con las tan temidas cámaras de vigilancia que pueden grabarlo o los policías que pueden amargarle la vida y extraditarlo a su país de origen. Junto con la ambientación no tienen desperdicio los personajes que transitan por las páginas de la octava entrega de esta saga. Touré vuelve a encontrarse con un variopinto grupo de personajes que atrajeron mi atención, algunos de los cuales me provocaron más de una sonrisa por las peculiaridades que los caracterizan, caso de la ex vedette Erika, que dice haber sido una estrella del Pasapoga; el peculiar jubilado Manolo, que está al frente de una Escuela Popular de Personas Adultas; la banda de jubilados que amenizan el barrio con sus desafinados conciertos, o el singular predicador de Vallecas y sus dos acólitas, que quiere convertir al cristianismo a las muchas ovejas descarriadas que se encuentra por el barrio. Pero también se describe la dureza en la que viven muchos de los inmigrantes que malviven en pisos pateras o duermen en locales inmundos.

(Iglesia de San Millán y San Cayetano-Madrid)
Disfruté mucho con La mirada de la tortuga, al igual que con las cinco novelas anteriores que leí de la saga que protagoniza Touré, conformada hasta la fecha por ocho títulos. Lo mismo sucede con el ritmo narrativo, porque Jon Arretxe le confiere de agilidad y dinamismo, con el añadido de que nos encontramos con escenas muy cinematográficas, y que ayudan a que las páginas se sucedan de forma vertiginosa, a lo que también contribuye el que predominen los diálogos muy vivos y naturales frente a las descripciones. Pese a que la novela apenas pasa de las 200 páginas, los personajes están bien perfilados, por lo que el lector no tendrá problema alguno a la hora de identificarlos. Quienes sigan las vicisitudes de este detective-vidente ya conocen cuáles son los rasgos que le caracterizan, y otro tanto sucede con Cristina, su amiga y amante. Al igual que alguna de los títulos anteriores que conforman la saga que protagoniza el protagonista y narrador, diría que me vuelvo a encontrar con una trama de corte clásico, porque la investigación que llevan a cabo ambos para esclarecer el robo de las joyas que Touré escondió en el estanque del parque del Retiro, no hay un claro culpable del mismo, a lo que hay que añadir varias muertes que echan por tierra la idea inicial sobre el que cree que puede ser el principal sospechoso. De nuevo está muy presente la denuncia social a lo largo de los capítulos: el autor aprovecha los episodios apropiados para ello para criticar la falta de protección que tienen los más desfavorecidos, y que están a la orden del día en nuestra sociedad.

La mirada de la tortuga es una novela autoconclusiva, por lo que se puede leer sin necesidad de tener que empezar por las anteriores que conforman la saga, porque la voz narrativa ofrece la información necesaria sobre lo sucedido en títulos anteriores para no sentirse perdido durante el desarrollo de la trama. Una trama en la que de nuevo Touré se encuentra con un universo de personajes en el que se siente desapercibido, y es consciente de que tiene que amoldarse a las condiciones de supervivencia en la que se mueven quienes están en su misma situación. Una situación en las que se encuentra con lo mejor y lo peor del ser humano, y con episodios en los que no falta la acción y algunas dosis de mala leche, aunque también en ocasiones respira una cierta tranquilidad, en la que puede disfrutar de la compañía de quienes siente que le apoyan.




Biografía:




Es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Desde el año 2004 reside en Arbizu (Navarra).

Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera.Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes: 7 Colores, Tubabu, El sur de la memoria... aunque durante los últimos años se ha centrado más en el género negro. Ha publicado títulos como Shahmarán, Sueños de Tánger, La banda de Arruti… y, fundamentalmente, la saga de su detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace participes de las vivencias y penalidades de los «sin papeles». 

Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil, con títulos como Hacia la Gran Muralla o Los latidos de la Tierra.



Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de la editorial Erein. Imagen de la calle Ave María de Madrid tomada de la web Wikimedia Commons. Imagen de la Plaza de Cascorro en Madrid tomada de la web verpueblos. Imagen de la iglesia de San Millán y San Cayetano, de Madrid, tomada de la web del Ayuantamiento de Madrid. Fragmento resaltado en azul tomado de la web del diario Deia. 


















jueves, 23 de febrero de 2023

Mi idolatrado hijo Sisí, de Miguel Delibes.

 








Datos técnicos:




Título: Mi idolatrado hijo Sisí.

Autor: Miguel Delibes.

Editorial: Edición especial realizada por la Editorial Planeta

                  para su venta conjunta con El Norte de Castilla.

1ª edición: Septiembre de 2003.

Publicación inicial: 1953.

Encuadernación: Tapa dura.

ISBN: 84-08-04955-0.

Nº pág.: 338.




Sinopsis:




Cecilio Rubes es un fabricante de bañeras cuarentón, superficial y egoísta que no tiene amigos, no ama realmente a su mujer y sólo se acuerda de Dios en los peores momentos. A la hora de educar a su hijo, sólo le guiará el deseo de que «sea feliz». No le importará que frecuente los bajos ambientes ni que deje los estudios. Y la disciplina con que los Sendín ―prototipo de la clase media conservadora y contrapunto a la propia familia de Cecilio― educan su hijo, le parece cómica e innecesaria. Pero su despreocupación recibirá su castigo, al revelársele el inmenso absurdo de su vida. Delibes hace gala en Mi idolatrado hijo Sisí de su ajustado tratamiento de los personajes, su lenguaje rico y preciso, su maestría para recrear situaciones y acontecimientos de la vida española, su amplitud de registros y su intensidad.




Opinión Personal:




Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) es uno de los escritores que más admiro de la narrativa contemporánea española. Un autor que nos encandila a quienes nos acercamos a su extensa bibliografía y a la temática que aborda en sus obras, no sólo por su impecable y absorbente estilo literario sino también por el realismo que se refleja a través de las historias que relatan las voces narrativas de turno. Otro tanto sucede con los personajes cercanos que las protagonizan, con quienes no tardamos en familiarizarlos y estamos muy pendientes de las vicisitudes que le acompañan en su ciclo vital. Mi idolatrado hijo Sisí es la novela elegida la quinta obra que leo y reseño de su autoría en este blog—. El lector se encontrará con un trabajo literario en el que Delibes hace una sátira del control de natalidad, en especial de las familias que deciden tener un solo hijo; de hecho, la dedicatoria es para sus siete hermanos, y antes del cuerpo de la novela figura el fragmento bíblico «Creced, multiplicaos y henchid la tierra».

Al igual que en La sombra del ciprés es alargada (reseña) y en El Camino (reseña), Delibes aborda en Mi idolatrado hijo Sisí el tema de la infancia, si bien lo hace desde un punto de vista diferente. Los niños que el escritor vallisoletano perfiló en sus obras se catalogan en dos grupos, porque traza con maestría los que son de pueblo y los de ciudad. Pero esta novela tiene un añadido claro, que ya comenté en las líneas centrales del párrafo anterior. En esta ocasión, el escritor vallisoletano se decanta por una sátira moral en la que elije un período concreto de nuestra historia para reflejar la actitud que toman los padres en relación con el camino que quieren que elijan sus hijos. Sin duda alguna, los tres libros en los que se estructura el desarrollo de la trama muestran un claro paralelismo entre la evolución de la sociedad española de aquel entonces, y que el escritor vallisoletano tuvo muy en cuenta para que estuvieran en consonancia con la personalidad del protagonista y, sobre todo, con el ciclo vital de su hijo: la inestabilidad que hay durante el reinado de Alfonso XIII entre 1917-1920, durante la dictadura de Primo de Rivera, en concreto entre 1925 y1929, y la Segunda República junto con los prolegómenos y el estallido de Guerra Civil Española, entre 1935 y 1938. Un paralelismo en el que el protagonista, Cecilio Rubes, toma las decisiones que más le interesan teniendo muy en cuenta el provecho que obtiene de los beneficios económicos que le proporciona el negocio que regenta, y las posibilidades que éste le ofrece para seguir medrando, en base a la situación económica que vive el país, según se suceden los acontecimientos en los tres períodos que acabo de citar. Cree que a través de los materiales sanitarios que vende en «Cecilio Rubes – Materiales Higiénicos» ofrece a la sociedad una mejora en su calidad de vida, como se podrá comprobar en alguna fase de la trama, pese a que en más de una ocasión el lector comprobará la capacidad que tiene como empresario, en base a algunas reflexiones que hace al respecto.

Mi idolatrado hijo Sisí es una novela de personajes. Unos personajes bien perfilados, creíbles, y que reflejan la relación entre las diferentes capas de la sociedad española de la época, aunque diría que la voz narrativa la describe tal y como la percibe el protagonista. Unos personajes que conforman un universo que gira en torno a la figura omnipresente de Cecilio Rubes, a quien lo define a la perfección la sinopsis: fabricante de bañeras cuarentón, superficial y egoísta que no tiene amigos, no ama realmente a su mujer y sólo se acuerda de Dios en los peores momentos. No creo que ningún lector que se interese por el protagonista del que se dice es su proyecto literario más ambicioso, empatice con un personaje tan vanidoso, egoísta, y lujurioso, y que sólo piensa en el beneficio que la sociedad le puede dar a él, y no lo que él pueda ofrecer a su prójimo. Es un hombre casado, pero no tarda uno en darse cuenta que el matrimonio que le une a Adela es una convivencia vacía, porque Cecilio Rubes sigue el mismo patrón que utiliza para relacionarse con sus congéneres.

Pero junto a la personalidad de Cecilio Rubes también estuve muy pendiente de la evolución de su hijo Sisí, porque el vendedor de materiales sanitarios quiere que a su vástago no se le eduque siguiendo las pautas tradicionales, porque lo único que desea para él es que sea feliz. En este sentido, Delibes incide a lo largo de los capítulos en el tema de la educación, en el que toma como base las discusiones que mantiene con su esposa al respecto, por lo que, dado que no tardé en calificarlo como un matrimonio disfuncional, ponía en duda el que algún día se pusieran de acuerdo sobre la enseñanza que quieren que reciba su hijo para que sea un hombre de provecho. Mientras tanto, Sisí crece y uno no tarda en darse cuenta el camino que elige, porque ya tiene en casa a la persona que se lo muestra. Sin embargo, y en mi modesta opinión, el lector se encontrará con un niño que le dará alguna sorpresa a medida que la juventud y determinados episodios que le toca vivir le hacen recapacitar y darle un vuelco a su vida. Pese a los pronósticos de algunos contertulianos de Cecilio Rubes en el Real Club sobre la duración del triste y cruento conflicto fratricida, el empresario y egocéntrico cuarentón teme que el joven Rubes sea llamado a filas, y mueve Roma con Santiago para que no lo recluten o, en su defecto, sea destinado a un puesto lejos de la primera línea de fuego, y pase los días sin preocuparse de que la vida de su hijo sea segada.

El desarrollo de la trama de Mi idolatrado hijo Sisí tiene lugar en una ciudad de provincias ficticia de la que la voz narrativa ofrece algunas descripciones, en las que el protagonista se fija, sobre todo, por dónde se extiende, y opina sobre las decisiones toman que las autoridades municipales, sobre todo pensando en el beneficio que pueda sacar su negocio de ese crecimiento, porque estima que la sociedad tiene que tener más en cuenta su higiene personal. En este sentido, todas las escenas trascendentales de la trama tienen lugar en espacios cerrados, salvo las relativas a la guerra civil, de los que la voz narrativa ofrece unas descripciones claras y concisas con las que el lector puede imaginarse cómo son los inmuebles en los que interactúan los personajes. Destaco las reuniones que tienen lugar en casa de los Sendín, sus vecinos, una familia idealista, católica y tradicional en lo que respecta a la educación y formación de sus hijos, al igual que el papel que desempeña la esposa de Luis Sendín. Es una relación diría que curiosa y que me atrajo al mismo tiempo, porque me interesaba saber cómo evoluciona el trato entre ambas, sobre todo a medida que son conscientes de que no tardará en ser una realidad la sublevación del ejército rebelde que quiere derrocar al Gobierno legalmente establecido, y sobre todo a los episodios que protagonizan ambas familias durante este conflicto bélico.

No espere el lector que se va a encontrar con una trama en la que el narrador omnisciente le ofrezca grandes giros narrativos, si bien el último tramo de Mi idolatrado hijo Sisí me pareció impactante, por cómo se desarrollan los episodios que en ellos se relatan, sobre todo el último capítulo, porque es un gran colofón para esta novela. En mi modesta opinión, entiendo que el interés por lo que sucede a lo largo de los capítulos se encuentra en estar muy pendiente de la forma de ser y actuar de Cecilio Rubes, que es propenso en imponerse propósitos, una vez que se fija en determinados aspectos personales o en situaciones que le afecten, pero en los que influye el carácter voluble que tiene para llevarlos a cabo. Otro tanto sucede con las reflexiones que hace en algunos episodios sobre decisiones que cree son determinantes para sus intereses, de las que estuve muy pendiente de los consejos y advertencias que le dicta su madre al respecto, porque su progenitora no se fía de esas determinaciones, aunque es consciente del valor que tiene su opinión al respecto.

Me gustó mucho Mi idolatrado hijo Sisí, que es catalogada como la novela más ambiciosa de Miguel Delibes. El escritor vallisoletano utiliza la sátira para hacer una reflexión moral sobre el control de la natalidad, y en especial sobre quienes deciden tener un único hijo, como se refleja varias veces en algunas fases de la trama. La trama se desarrolla en un claro contexto histórico, si bien no puede catalogarse como una novela histórica. Incluso el autor ofrece al principio de los capítulos información tomada de los diarios de la época, de las que entiendo que el lector sentirá interés por cómo evolucionan los episodios, sobre todo los que guardan relación con la Primera Guerra Mundial y con la Guerra Civil Española. En mi caso, leí los capítulos con mucho interés, pese a que no me encontré con grandes vuelcos narrativos, salvo en el último tramo y, en especial, el capítulo final. Delibes escribe una historia en la que predomina la narración frente a los diálogos, pero tal y como es relatada por la voz narrativa, el estilo impecable y absorbente del autor me mantuvo muy pendiente de lo que sucede a lo largo de los extensos capítulos en los que se estructura. Delibes es consciente de que Cecilio Rubes y su hijo Sisí son dos personajes que atraen la atención del lector, en la que también hay que tener en cuenta a Paulina, la joven amante del padre de Sisí. Un interés al que se añade el carácter disfuncional que conforma la familia Rubes, al igual que la relación que mantienen con el polo opuesto que representan los Sendín, sus vecinos. El mismo Cecilo Rubes reconoce que «Él no amó nunca a Adela y tal vez no pudiera amar a ninguna mujer, porque Cecilio Rubes se consideraba superior a todas» (pág. 23).




Biografía:




Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010), se dio a conocer como novelista con La sombra del ciprés es alargada, Premio Nadal 1947. Su extensa obra literaria le ha valido numerosos galardones, entre ellos el Nacional de Literatura, el de la Crítica, el Premio Nacional de las Letras y el Premio Cervantes de Literatura. Su extraordinaria capacidad para extraer de la vida diaria los más puros resortes de su arte, su profunda creencia en el individuo y en la naturaleza, convierten su obra en una referencia inapelable para entender la literatura española del siglo XX.





Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomada de la web de Planeta. Fotografía de Miguel Delibes tomada de Wikipedia. 

lunes, 20 de febrero de 2023

Lecturas de la semana 8/2023.


Comenzamos una nueva semana de febrero, y ya estamos en Carnavales. En lo que a lecturas se refiere, le toca el turno a La mirada de la tortuga, de Jon Arretxe, y Lope de Vega. El desdén y la furia, de Blas Malo




Sinopsis: 

Podría ser la calle San Francisco de Bilbao, pero se trata del barrio madrileño de Lavapiés. Allá, en una corrala, vive nuestro detective Touré, tras huir de un pequeño pueblo del Pirineo navarro y desambular un tiempo por París.

En el parque del Retiro, pensando que se trata de un lugar seguro, ha escondido un montón de joyas robadas en la capital francesa, pero han desaparecido. En el escondrijo, en lugar de las joyas, alguien ha dejado una pequeña tortuga con una misteriosa inscripción. Esa es la única pista con la que contará Touré para resolver el misterio.

Nuestro detective no estará solo en esta investigación, Sa Kené, su amiga y amante de San Francisco, será su compañera en esta búsqueda, plagada de obstáculos y peligros.

Con su habitual escritura ágil y dinámica, en esta octava entrega, Arretxe recupera el humor de los inicios de la saga. Por otra parte, y más allá del relato policial, el autor insiste en la denuncia de la dramática situación en la que viven los marginados sociales(208 pág., rústica con solapas).




Sinopsis: 


Nobles y artistas ríen y aplauden en Valladolid cuanta ocurrencia barbota su real majestad y su solícito valido, pero la corte huye de la villa de Madrid. Y, entretanto, una lucha feroz se entabla por las noches en las calles de la antaño capital del reino. El motivo es claro: el desmesurado e inesperado éxito de un viejo cascarrabias metido a prosista frente a la feroz insensatez de un joven dispuesto a desbancarlo del parnaso literario.

Carismático, alegre y seductor. Así es Lope de Vega. Y ni Quevedo ni Góngora quedan a salvo de la contienda entre Cervantes y él, que se extiende como una mancha de aceite por todos los mentideros y las tabernas, bajo las faldas de lujuriosas cortesanas y entre nobles mecenas de muchas deudas y pocos dineros, siempre sometida a la mirada vigilante de inquisición. Hasta el rey deberá elegir entre el desdén maledicente de un viejo manco de Lepanto que saborea al fin el éxito y la inquina de un insomne devorador de mujeres y creador de rimas, furioso contra aquél por el mayor de los ultrajes (432 pág., tapa dura con sobrecubierta).



jueves, 16 de febrero de 2023

Reseña Nadie sabrá de mí, de Javier Arias Artacho.


 









Datos técnicos:




Título: Nadie sabrá de mí.

Autor: Javier Arias Artacho.

Editorial: Berenice (Grupo Almuzara).

1ª edición: Febrero/2021.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-18578-72-4.

Idioma: Español.

Nº pág.:



Sinopsis:



Durante la posguerra barcelonesa, la vida no es nada fácil para María. Solo el amor parece dar tregua a tanta pobreza, aunque su pasión por el señor Albert sea un imposible que malogrará su inocencia... y condicionará la vida de otra mujer.


¿Qué relación existe entre María e Isabel, que vivirá en el Buenos Aires de 1976, durante la dictadura de Videla? ¿De qué modo está vinculado el secuestro de esta última con el pasado de aquella joven?


Quizá la respuesta se encuentre oculta en la novela que Marisa descubre, junto al cadáver de su amante, en un viejo hotel de Barcelona. ¿Cómo alterará su existencia la lectura de sus páginas?


Tres historias aparentemente inconexas que avanzarán en paralelo hasta confluir en una única trama de pasiones cruzadas, certezas a medias e intereses silenciados que acabarán por salir a la luz. Viajes de ida y vuelta entre el presente y el pasado que nos revelarán la tozudez y la fuerza del destino, así como la belleza de unas vidas imperfectas... Sacudidas, siempre, por el amor.



Opinión Personal:




Nadie sabrá de mí es la segunda novela que leo del escritor Javier Arias Artacho (Barcelona, 1972), en cuya narrativa se percibe el cariño y el conocimiento que tiene sobre la tierra en la que se crió: Argentina. Esta segunda novela refrenda lo que comenté en el primer párrafo de mi reseña sobre La tierra del viento (reseña): está claro que es un buen contador de historias, y sabe cómo dosificar las escenas que atraen la atención del lector, sobre todo por los giros que provocan un impacto con el que incrementar su interés, porque le incita a estar muy pendiente de los episodios que le esperan, sobre todo a medida que se aproxima a las últimas páginas. Sin duda alguna, esta es una de las grandes bazas que atrajeron mi atención sobre la novela que hoy reseño y no dudo en recomendar, porque tal y como se suceden los giros a los que me refiero, en más de una ocasión me pregunté qué más sorpresas me depararía el desarrollo de la trama hasta llegar al desenlace.

(Poblenou-Barcelona)
En este caso, el escritor barcelonés afincado en Carcaixent (Valencia), planifica y desarrolla una trama compleja a lo largo de tres líneas temporales, que parecen no tener nada en común. Sin embargo, tal y como las relatan las dos voces narrativas, tuve la sensación de que confluirían de una forma u otra. La pericia del autor provocó que, en un principio, creyera que tenía una clara idea inicial sobre el nexo que utiliza para unir las tres líneas temporales. Pero, a medida que avanzaba el desarrollo de la trama, su relato me dio a entender que me estaban ocultando alguna información con la que no contaba, lo que origina un mayor interés por lo que sucede a lo largo de los capítulos, e incluso por cómo se desarrolla el desenlace de la trama.

La trama de Nadie sabrá de mí se reparte en tres líneas temporales que narran la historia de tres mujeres, María, Isabel y Marisa, en un marco espacio temporal que se desarrolla entre Barcelona y Argentina. La primera línea temporal se ambienta durante la postguerra española, en la década de los años 40 del siglo pasado, la segunda en febrero de 1977 durante la dictadura de Videla en Argentina, y la tercera en Barcelona, en el año 2010. Tres líneas temporales que se alternan a lo largo de 59 capítulos cortos, en los que el autor utiliza la técnica metaliteraria en la primera de ellas, con cameo incluido, por lo que el lector se encontrará con dos novelas en una. Tres líneas temporales que confluyen en un desenlace que, sin duda, supone un gran broche para Nadie sabrá de mí, por el impacto que provoca en el lector, tanto por lo que Marisa descubre en una novela que encuentra junto al cadáver de su amante, en un viejo hotel de Barcelona, como por el contenido de la trama de esa obra, que atrae mucho su atención y levanta en ella algunas sospechas. 

En lo que se refiere al contenido de las tres líneas temporales que conforman Nadie sabrá de mí, puede que sea la que se desarrolla en la década de los años 40 del siglo XX la que menos interés despierte en algunos lectores. Sin embargo, en mi caso sucede todo lo contrario, porque la historia que cuenta María me resultó muy atractiva, tanto por las descripciones que ofrece sobre Barcelona, ciudad muy devastada durante la Guerra Civil Española por los bombardeos de la aviación italiana, como por el interés que suscitan los personajes que transitan por las páginas de esta subtrama. Unos personajes que saben qué lugar ocupan según los estamentos sociales a los que pertenecen, y entre los que se refleja una gran diferencia abismal, sobre todo si los miembros de la alta sociedad son afectos al régimen franquista; aunque, en este caso, son respetuosos con el personal que trabaja a su servicio. Personajes que tienen un carácter complejo, como el de María, porque cree que el amor acaba de llamar a su puerta. Un amor imposible que le lleva a tomar una decisión drástica y definitiva, sobre todo tras el temor que siente ante las fuertes broncas que recibe de Carlos Villader, su marido, originadas por las habladurías que se vierten contra su mujer. En la segunda línea temporal, el lector estará muy pendiente de la relación que mantiene el secuestrador —el coronel Jorge Azcona— con la secuestrada, Isabel, esposa de un guerrillero al que buscan los militares. Una línea temporal que, no tiene desperdicio, por los diferentes episodios que protagonizan ambos personajes, y porque uno se pregunta si el militar cumplirá finalmente su obligación, una vez que no obtiene la respuesta requerida de la capturada, dada la ambigüedad que suscita entre ambos el encierro. Un encierro en el que las amenazas, las situaciones tensas y varias situaciones desconcertantes están muy presentes. En la tercera línea temporal, destaca la figura de Marisa Boix, que vive en Cardedeu con su marido Antoni. Tras la lectura de las páginas de la novela a la que me refiero en el párrafo anterior, decide realizar unas investigaciones con las que pretende aclarar las dudas que se acumulan en su interior sobre el pasado que en ella se relata, y en la que se encuentra con un personaje que atrae mucho su atención. Sin embargo, se siente desconcertada por las respuestas que le ofrece el autor, tras pedirle una cita para conversar con él sobre la trama de la novela, después de asistir a la presentación de la obra en Barcelona.

(Carrer de València-Barcelona)
Javier Arias Artacho describe a través de las dos voces narrativas una ambientación que incita al lector a imaginarse cómo son los espacios por los que transitan los personajes. Está claro que cuidó con celo las descripciones espacio temporales de las tres historias que conforman la trama de esta novela. Pese a lo que acabo de comentar, el lector se encontrará con descripciones escuetas, salvo si se refieren a espacios cerrados, porque lo que sucede en ellos consigue causar el efecto deseado, sobre todo en los crudos y difíciles años de la postguerra española, o en los que tienen lugar en Argentina en 1977 durante la dictadura del general Videla. En la postguerra se refleja con detalle cómo se van agrandando las diferencias entre las zonas de la ciudad condal en la que residen las clases sociales adineradas, como sucede en el Carrer de València, en donde está la residencia de los Girbés, para la que trabaja María, o la miseria que se percibe en el Poblenou, en donde está la humilde casa en la que vive este personaje con su tía Carmen. Un Poblenou que tiene que subsistir malamente con lo poco que les ofrecen las cartillas de racionamiento, o si tienen la suerte de recibir algunos productos de los familiares o amigos que se dedican al estraperlo, con el que lucrarse a costa de quienes pueden pagar los precios desorbitados que se piden por los productos que se comercian en el mercado negro. Me gustó mucho el retrato que ofrece la voz narrativa sobre las localizaciones que describe de Argentina, sobre todo en las que ofrece algunos detalles, por lo que se percibe el conocimiento que tiene el autor sobre el país en el que se crió.

Al igual que sucede en La tierra del viento, el desarrollo de la trama de Nadie sabrá de mí es de lectura amena y tiene un ritmo ágil, en el que también influye la dosificación que utiliza el autor para que la información trascendental que ofrecen las dos vo es narrativas surta el efecto deseado. El lector se encontrará con tres historias que en un principio parecen no guardar conexión entre ellas. Unas historias en las que se percibe el trabajo minucioso que realiza Javier Arias Artacho para que encajen las piezas que conforman un entramado complejo una vez que se aproxima el desenlace. Pese a que Nadie sabrá de mí es una novela de 272 páginas, por ella transitan unos personajes bien perfilados, que parecen cobrar vida propia, y que son un fiel reflejo de la época que les toca vivir. Sin duda alguna, el último párrafo de la sinopsis refleja lo que encontrará las tres historias que parecen no tener nada en común, pero en las que al lector le aguardan unos giros muy interesantes, sobre todo porque no cuenta con el efecto que provocan algunos de ellos.




Biografía:



Javier Arias Artacho nació en 1972 en Barcelona, aunque creció en Argentina. Es licenciado en Filología Hispánica, Diplomado en Ciencias Religiosas y Máster en Bioética. Dedica su vida a la docencia en Secundaria y Bachillerato y cada novela es un milagro que le concede la literatura y su familia. Está casado, tiene tres hijas y reside en Valencia. Su trayectoria como escritor le ha permitido alcanzar el éxito de crítica y lectores, así como el reconocimiento de sus novelas juveniles en el ámbito de la educación. Sus trabajos más conocidos son Eitana, la esclava judía, El general maldito y La tierra del viento, pero también Argentina, un sueño extinguido, La sombra de Masada, Náufragos o No cierres los ojos. Su página web es www.javierariasartacho.es


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web del Grupo Almuzara. Fotografía del autor tomada de la web de Levante EMV. Imagen de Poblenou, en Barcelona, tomada de la web del Arxiu Historic de Poblenou. Imagen del Carrer de València tomada de Viquipèdia.