lunes, 25 de abril de 2022

Lectura de la semana 17/2022: Y si aparece, de Salvador Navarro.

 









Comenzamos la última semana del mes de abril. Le toca el turno a la última novela de Salvador Navarro, Y si aparece (enlace).




Sinopsis: 


Lara triunfa en la capital inglesa con la energía de sus veinte años y el mundo por descubrir tras pasar la adolescencia cuidando a sus padres en un pueblo valenciano. Maxi se une a esa ola de vitalidad, y no dudan en compartir piso el mismo día en el que se conocen. Así transcurre un año delicioso.

Cuando él emprende un viaje urgente a Sevilla, ninguno de los dos es consciente de que Maxi no volverá.

¿Qué ha sucedido? ¿Por qué no puede dar con él? Lara se encuentra perdida, sin comprender los acontecimientos, hasta que descubre que está embarazada.
El consuelo del olvido se rompe cuando, tiempo después, en un momento en que ella ha empezado a curar sus heridas, recibe un mensaje de Maxi, y es entonces cuando se entera de que está aquejado de una enfermedad grave que lo incapacita.
Noqueada, comparte la noticia del futuro hijo, pero él ha sido trasladado a Estados Unidos y la comunicación vuelve a cortarse.
A pesar del dolor, el tiempo pasa de nuevo, y Lara construye una vida de éxito en Londres, sin perder un fino hilo de comunicación con un Maxi enfermo que, tras recibir con entusiasmo su paternidad, sus problemas de salud le impiden conocerlo. Ese hilo termina por romperse.
Veinte años más tarde, ya de regreso en España, en un encuentro ocasional, Lara ve una foto actual del padre de su hijo, de Maxi, entre las estanterías del apartamento de su amante. Muestra en la imagen un aspecto saludable y sonriente.
Es entonces cuando Lara decide saber de una vez por todas qué pasó, y emprende la búsqueda del hombre al que amó (282 pág., tapa dura).







jueves, 21 de abril de 2022

Desconfía, de Jon Arretxe.


 









Datos técnicos:



Título: Desconfía.

Título original: Meslidatu hizez.

Traducción: Cristina Ferández Blanco.

Autor: Jon Arretxe.

Editorial: Erein.

1ª edición: Octubre/2020.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-9109-656-6.

Idioma: Español.

Nº pág.: 240.



Sinopsis:



Tras huir de las presiones policiales sufridas en la Pequeña África en Bilbao y después de su breve estancia en un pueblo del Pirineo navarro, su particular odisea lleva a Touré a la Ville Lumiere, a París. La ciudad donde vivió su hija Sira y donde nuestro desharrapado personaje pretende pasar inadvertido, camuflándose entre tanto migrante de origen africano que la habita. Por primera vez desde el comienzo de su periplo, Touré vive en la abundancia. La forma en de ganarse la vida en la que le ha adiestrado su compañera Yareliz lo lleva, por primera vez, a vivir sin aperturas, a enviar dinero a su familia en Burkina Faso, y a encontrar un cierto sentido al hecho de haberse embarcado en esa peligrosa empresa que es la migración.


Pero, en el fondo, Touré sigue siendo la misma persona, fraternal y solidaria que, sin proponérselo, se ve inmersa en otra peligrosa peripecia que pondrá en jaque su cómoda situación y su vida. La Ciudad de la Luz se convertirá en la de las Tinieblas para nuestro detective-vidente.



Opinión Personal:




Desconfía es la quinta novela que leo y reseño en este blog de la saga que protagoniza el peculiar detective Touré, y el séptimo título que la conforma. Este peculiar detective tiene el añadido de que se define como vidente, por lo que este don que afirma tener puede ayudarle a jugar con ventaja a la hora de realizar las pesquisas en las investigaciones en las que se involucra. Y se involucra de pleno porque forma parte de su idiosincrasia, en su particular forma de ver la vida que le rodea, al ser un “sin papeles” y todo lo que significa esta irregularidad, en la que tiene muy en cuenta que los que le piden ayuda estén en las mismas condiciones de ilegalidad que él. Estoy seguro de que, quienes leen por primera vez uno de los títulos que protagoniza, estarán muy pendientes de la nueva entrega o, en su defecto, deciden sumergirse en la lectura de alguno de los títulos anteriores que la preceden. Jon Arretxe, el creador de este singular antihéroe, es consciente de que la independencia de cada una de las novelas es un gran aliciente para que el lector sienta interés por conocer las vicisitudes que le acompañan en Bilbao, en donde encuentra su hábitat particular en la calle San Francisco, conocida como la Pequeña África, por los muchos subsaharianos que la pueblan, entre los que trata de pasar desapercibido al mezclarse entre ellos. Esta calle le recuerda al estilo de vida que tenía en Burkina Faso, en Gorom-Gorom, que es el pueblo en el que deja a su familia, porque decide embarcarse en un peligroso viaje en el que busca un futuro mejor, que le haga olvidar la miseria en la que vivió hasta entonces.

(Mirador Parque de Belleville-París)
Touré escapa de la calle San Francisco, en Bilbao, conocida por los subsaharianos como la Pequeña África, para huir de las presiones policiales que sufre, porque eran cada vez más asfixiantes. Tras un breve paréntesis en un pueblo del Pirineo navarro —No digas nada (reseña)—, su particular odisea le lleva a la Ciudad de la Luz, a París, en donde se le agolpan dolorosos recuerdos, porque en la capital francesa fue asesinada su hija Sira. En París Touré vive en la abundancia. En su nuevo oficio para ganarse la vida es adiestrado por su compañera, la mulata dominicana Yareliz, pero el ritmo vertiginoso que le confiere Jon Arretxe a la trama desde que le piden que investigue la desaparición de Zoila, hermana de Nelson, un colega haitiano de Yareliz, incita a que el lector sienta interés por las vicisitudes que le acompañan en sus pesquisas. Unas vicisitudes que ponen en jaque su cómoda situación, porque le hacen descender de la Ciudad de la Luz a la Ciudad de las Tinieblas, en la que se las tendrá que ver con personajes que representan el lado más oscuro y cruel de la condición humana.

El lector se encontrará en Desconfía con una trama que acostumbro a definir como novela negra genuina, incluso diría que muy negra, sobre todo a medida que se aproxima el desenlace, porque tal y como se suceden los capítulos, me decía que Touré se enfrenta a una clara carrera contra el reloj y contra el crimen organizado. Una carrera en la que tendrá que hacer frente a obstáculos muy difíciles de salvar, ya que incluso en algunos episodios pone en juego su propia vida, sobre todo a medida que son más reales las sospechas que presiente. Sus pesquisas le llevan a barrios peligrosos como Barbès y el Distrito 13, la famosa Chinatown francesa, en donde tiene un duro contrincante, como es la poderosa mafia china, por lo que el lector sentirá interés por todo lo que le sucede, consciente de que cualquier descuido en las decisiones que adopte para rescatar a Zoila pueden acarrearle consecuencias funestas. En este sentido, me gustaron mucho las descripciones que ofrece el escritor basauritarra a través del relato de Touré en primera persona, porque son un gran aliciente para que el lector perciba el ambiente oriental que se vive en los dos barrios mencionados en este párrafo, de tal forma que tiene la sensación de encontrarse en países del sudeste asiático o en China, sobre todo cuando se adentra en el ya citado Distrito 13. Sin duda alguna, Jon Arretxe tiene muy en cuenta el origen subsahariano de Touré y procura ubicar sus historias en ambientes en los que no se sienta descolocado, lo que se percibe en las descripciones que realiza, sobre todo si se refiere a restaurantes o bares de los que emanan olores que le son muy familiares, y establecimientos que le recuerdan a los que frecuentaba en la Pequeña África.

(Lago Dausmenil-París)
Por las páginas de Desconfía transitan un variopinto grupo de personajes de dudosa reputación, al estilo del elenco al que ya está habituado Touré en cada una de las novelas que conforman la saga que protagoniza. Diría que en esta séptima entrega se encuentra con individuos que me resultaron muy similares a los que deambulan por la Pequeña África. «Dos hombres de mediana edad comen sentados frente a frente en la pequeña terraza de un minúsculo kebab del Pigalle. Cuarenta y tantos años, uno magrebí, otro negro, ambos bastante altos, aunque el de piel más oscura, el que tiene la nariz aplastada contra la cara, es mucho más corpulento que su compañero, aparentemente algo más joven» (pág. 17). Los capítulos en los que tienen presencia los dos personajes que menciono en el fragmento que resalto en cursiva son relatados por un narrador omnisciente. En estos capítulos me sentí muy intrigado por el papel que desempeñan estos dos policías, que velan por la seguridad del Distrito 18, el que les han asignado en la Comisaría de La Goutte d´Or. Por su forma de actuar me recordaban a los infames maderos que le obligaban a colaborar con ellos en Bilbao, si no quería ser expulsado del país. Mis sospechas se fueron confirmando a medida que se desarrolla la trama, porque Touré siente que se encuentra en una situación similar, y teme que de algún modo descubran el oficio al que se dedica. Diría que el policía francés de origen marroquí, Martínez, y Perrot, que así se llama su compañero de color, son más capullos incluso que los que lo acosaban en la Pequeña África: actúan muy al límite de la ley y se aprovechan de su condición de agentes al servicio de la seguridad ciudadana, pese a las reprimendas que reciben de su capitana, a quien apodan la Ardilla. Aunque también se encontrará con personajes como la mulata dominicana Yareliz, a la que ya mencioné en el segundo párrafo de esta reseña, o la colombiana Gabriela, que trabaja en un salón de apuestas. Ambos personajes femeninos no dejarán indiferente al lector, sobre todo porque en torno a ellas se producen unos giros que incitan a estar muy pendiente en todo lo que se relaciona con la investigación que realiza Touré, y su trato cada vez más cercano con la mafia nigeriana y la china. No me olvido de Georgi, que en la novela se describe como chino pequeñajo, es asiduo a la sala de juegos, acuciado por las deudas que tiene, por lo que Gabriela le recomienda a Touré que puede sacarle alguna información sobre el paradero de Zoila. Su cerco a los capos de ambas mafias origina una serie de episodios en los que me sentí extrañado por la actitud que muestra el detective-vidente, si bien está claro que tiene muy en cuenta el asesinato de su hija Sira.

Disfruté mucho con la nueva novela que protagoniza Touré, Desconfía. Un título que guarda mucha relación con las vicisitudes que acompañan al detective-vidente a lo largo de los 13 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama, agrupados en tres partes tituladas muy diferenciadas: El laberinto, La telarana y El lumpen, en las que se refleja la vorágine de episodios que no dan lugar a respiro al lector, sobre todo a medida que el desenlace está más próximo. Touré es un protagonista que garantiza entretenimiento e intriga, porque incita a estar muy pendiente de las historias que protagoniza en su particular odisea, desde que salió de Gorom-Gorom, en Burkina Faso. El ritmo de lectura no decae y es muy fluido, porque Jon Arretxe es consciente de que el protagonista tiene que encontrarse con situaciones que pongan a prueba sus cualidades y tenga mucho cuidado con los contactos que mantiene, consciente de que su situación irregular puede expulsarlo del país y devolverlo a la casilla de salida. Este ritmo está ayudado por un estilo muy directo, en el que utiliza una prosa ágil y dinámica, que se refleja también en unos diálogos muy vivos y naturales. También es consciente de que no puede andar con rodeos para que Touré atraiga nuestra atención, y saca de la chistera giros que nos dejan boquiabiertos, porque cuando el de Burkina Faso se implica en una investigación lo hace desde su punto de vista solidario, y eso puede ocasionarle muchos problemas, e incluso generarle disgustos difíciles de digerir, o le llevan a sacar toda la rabia que tiene dentro. Aunque tampoco faltan las reflexiones en relación con todo lo que le sucede en cada historia que protagoniza y que, en esta ocasión, le mueven a realizar unos viajes sin rumbo, de los que desembarca cuando cree que lo acompaña cierta tranquilidad. Sin duda alguna, esta saga que protagoniza Touré, el peculiar detective-vidente sin licencia, atrae a quienes disfrutan con la novela negra, en la que está muy presente la crítica social.



Biografía:


(Basauri, 1963) Es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Fisica y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto.

Este polifacético y exitoso autor tiene tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera, en ocasiones como solista, siendo integrante del coro de ópera de Pamplona (AGAO).

Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes: 7 Colores, Tubabu, El sur de la memoria... Ha publicado títulos como Shahmarán, La Calle de los Ángeles, Sueños de Tánger, La banda de Arruti... y, fundamentalmente, la saga de su detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace partícipes de las vivencias y penalidades de los “sin papeles”.

Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil con títulos como Hacia la Gran Muralla o Los latidos de la Tierra.

Novelas de la saga protagonizada por Touré reseñadas en este blog: Sombras de la nada (reseña), Juegos de cloaca (reseña), Piel de Topo (reseña) y No digas nada (reseña).


Nota: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía del autor, tomados de la web de Erein. Imagen del Parque de Belleville en París, tomada de Wikipedia. Imagen del lago Daumesnil tomada de la web Dreamstime. 












martes, 19 de abril de 2022

Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló.

 











Datos técnicos:



Título: Tierras de niebla y miel.

Autora: Marta Abelló.

Editorial: Planeta.

1ª edición: Enero/2021.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-08-23725-9.

Idioma: Español.

Nº pág.: 528.



Sinopsis:



Año 1899. La joven Martina de Icaza regresa a su Cádiz natal huyendo de un matrimonio fracasado. Pero al desembarcar descubre que se ha quedado huérfana y sin hogar.

Desamparada, tiene que trabajar como sirvienta en la humilde pensión de su tía Balbina, hasta que un buen día su prima Candela desaparece.

A partir de entonces, Martina se ve envuelta en una trama de intrigas, aventuras, crímenes y pasiones que la lleva a adentrarse en la Casa Baena, una imponente mansión malagueña llena de secretos y misterios.

En una España de contrastes donde se conjuran criadas y señoras, bandoleros y burgueses, Martina deberá impedir un crimen tiempo atrás profetizado, enfrentarse a un amor imposible y alcanzar su propio destino, aunque este la transforme para siempre.




Opinión Personal:





Cuando vi entre las novedades literarias de 2021 la portada de Tierras de niebla y miel, más la atractiva sinopsis, estuve muy pendiente de las reseñas y comentarios que se publicaron en las redes sociales sobre esta novela. Estas reseñas y comentarios me confirmaron que merecía la pena afrontar la lectura de una historia que promete entretenimiento y un viaje literario a finales del siglo XIX, a una España de contrastes donde se conjuran criadas y señoras, bandoleros y burgueses, como adelanta la sinopsis. Sin duda alguna, se cumplieron las expectativas que tenía puestas en la que es la sexta novela publicada por Marta Abelló (Barcelona, 1972), porque me encontré con una historia coral muy atractiva, de ritmo fluido, que en varios tramos pasa a muy fluido, con algunos personajes con más sombras que luces, por lo que que mantuvieron mi interés a lo largo de los capítulos. No dudo en recomendar su lectura porque, quienes sientan la curiosidad por conocer la historia de la joven Martina de Icaza, se encontrarán con la historia de una joven mujer que atraerá su atención a lo largo del desarrollo de la trama, tanto por las vicisitudes que la acompañan como por el coraje que muestra a la hora de conseguir el objetivo que se propone una vez que su desembarco en Cádiz toma un rumbo diferente al que ella imaginó desde que, tras un matrimonio fracasado, huyó de Nueva Orleáns con una cédula de identidad falsa.

(Plaza de Isabel II-Cádiz)
Martina de Icaza es una joven que regresa a Cádiz en el vapor Montevideo. Su padre la había unido en matrimonio de conveniencia con Conrado Lefevre, de cuyo enlace presumía por las calles de la ciudad, porque le aseguraba «una vida fácil, prestigio, riqueza y buenas amistades con lo más granado de la sociedad española y francesa en Nueva Orleáns»(pág. 16). A su llegada a Cádiz, la joven dice que regresa huyendo de un matrimonio fracasado. Pero este regreso le hace encontrarse con una dura realidad, porque se encuentra la casa paterna deshabitada y sus padres han fallecido. Huérfana, siente cómo su mundo da un gran vuelco al ser acogida en La Gaviota, una humilde y decadente pensión que regenta su deslenguada e insolente tía Balbina en pleno centro del barrio de La Viña, en la que se alojan hombres de baja ralea, y en donde tiene que trabajar para ganarse el sustento. El luctuoso episodio que sucede en La Gaviota presiente que su prima Candela es raptada. Decide emprender un viaje para averiguar el paradero de su sobrina. El viaje le lleva a reencontrarse con su abuela Regina en Antequera, en busca de las respuestas que necesita y es consciente de que le puede ayudar a dar con el paradero de la hija de su tía Balbina. En ese viaje comparte diligencia con destino a Málaga con la peculiar Milagros, pero se topa con la banda de salteadores de Miguel el Cañamero. Es contratada como institutriz de Genoveva, sobrina de Alejandro Baena quien, desde la muerte de su padre, comanda la hacienda familiar junto con su madre Fiona Warwick. Una Casa Baena que atraerá la atención del lector por todo lo que sucede en esta residencia, tanto por las diferentes estancias que la conforman como por los moradores que la habitan, porque estará muy pendiente de los secretos y misterios que se guardan entre sus paredes. A lo largo de los capítulos, Martina se ve envuelta en intrigas, aventuras, crímenes y pasiones, que moldean su fuerte personalidad y cambian el destino que se había marcado desde que desembarcó en Cádiz para reunirse con su familia.

Uno de los grandes atractivos de la trama de Tierras de niebla y miel es la ambientación espacial y temporal. En la nota de la autora informa que construyó la historia partiendo del dolmen de Menga, considerado «el más bello y perfecto de los dólmenes conocidos, una ciclópea construcción que me transmitió magia, emoción y misterio a partes iguales» (pág. 523). Una ambientación que sitúa al lector entre Cádiz y varias localizaciones de la provincia de Málaga, y que le llevarán a preguntarse qué nexo las une. Una ambientación diría que muy visual, porque con descripciones claras y concisas, la voz narrativa consigue que no pierda detalle de los espacios a los que me acabo de referir, tanto en Cádiz, principalmente en la pensión La Gaviota, como las bellas descripciones que ofrece del ya citado dolmen y otras construcciones prehistóricas que se mencionan en algunos capítulos, sobre todo en la segunda mitad, o parajes como El Torcal de Antequera, a donde les llevan las correrías de la banda del Cañamero para que la Guardia Civil no consiga apresarlos, o a laguna de Fuente de Piedra, cercana a Antequera. La Casa Baena también atraerá la atención del lector, porque diría que se convierte en un personaje más de la novela. Las descripciones me resultaron muy interesantes, sobre todo por cómo alude a algunas de ellas la abuela de Martina, Regina Vega, a quien algunos llaman Madame Regina, o Regina la Bruja, quien «veía más allá, descifraba el brillo de los ojos y aspiraba a comprender la esencia de las almas antiguas»(pág. 169).

(Dolmen de Menga-Antequera-Málaga)
A lo largo de los cortos capítulos en los que se estructura la trama, agrupados en 36 partes tituladas, que sirve como adelanto de lo que el lector se encontrará en el desarrollo de cada una de ellas, Marta Abelló presenta a unos personajes bien perfilados, a quienes da a conocer sobre todo en el primer tercio de la novela, algunos de ellos con más sombras que luces. Sin duda alguna, se percibe que, a través de los rasgos que acabo de mencionar, la autora incita a que se descubra qué intenciones ocultan a través de sus actos quienes tienen más peso en el desarrollo de la trama. Estas intenciones originan que la intriga esté muy presente, sobre todo desde que Martina teme por el destino que le depare a su sobrina. La investigación que realiza le preocupa, al no producirse avances en sus pesquisas, en la que colabora la peculiar Milagros. Una preocupación que se incrementa desde que descubre el misterioso laberinto que se esconde en las entrañas de la Casa Baena. En este sentido, me atrajo la inquietante actitud mostrada por Simona, la ama de llaves, y por determinados episodios que protagoniza Alejandro Baena, de salud muy delicada, miembro de una logia masónica y de quien el lector estará muy pendiente de sus actuaciones, al igual que los agentes de la Guardia Civil, San Román y Fonseca. Dos agentes que investigan los crímenes de tres jóvenes de la comarca parece que son obra de alguien que sigue un ritual determinado. Las investigaciones que llevan a cabo los agentes de la Guardia Civil, San Román y Fonseca, no tienen muy claro qué actuaciones realizar para capturar al culpable o culpables de tan horrendas muertes, hasta que se produce el asesinato del niño Antoñito Mora.

Marta Abelló planifica y desarrolla una trama en la que se entrelazan varios géneros literarios, bien engarzados, en la que se conjugan elementos propios de novela romántica, aventura, misterio y thriller. En mi modesta opinión, diría que la novela tiene influencias clásicas. Unas influencias clásicas que se perciben en el bandolerismo, muy presente en varias fases de la trama, y diría que de corte romántico porque, en más de una ocasión, me dije que las escenas que protagonizan los miembros de la conocida como banda del Cañamero, recuerdan a la forma de actuar del mítico personaje Robin Hood y sus fieles amigos y compañeros, que se refugian en el bosque de Sherwood (en este caso, su equivalente sería el Torcal de Antequera). También hay alusiones literarias a autores clásicos, relativas Los Miserables, Jane Eyre —Juana Eyre, como se menciona en varias fases de la novela—, Cumbres borrascosas o las Leyendas de Bécquer, y tuve la impresión de que alguno de los episodios en las que se citan los títulos mencionados o algunos fragmentos, confieren a las escenas cierto aire gótico. Un corte clásico que, en mi modesta opinión, también se percibe en los diálogos, porque la autora refleja en cursiva el habla andaluza, en las intervenciones de los personajes que pertenecen a las clases más bajas de la sociedad, al estilo de los autores clásicos españoles que en ocasiones utilizan en los diálogos de sus personajes expresiones o giros propios del habla regional.

(Laguna Fuente de Piedra-Antequera-Málaga)
Me gustó mucho Tierras de niebla y miel. La estructura dinámica que le confiere Marta Abelló al desarrollo de la trama influye en que el ritmo de lectura me resultara fluido, e incluso muy fluido en determinadas fases de la novela. Un dinamismo en el que tiene mucho que ver el amplio elenco de personajes que transitan por las 528 páginas que la conforman. En todo momento el lector tendrá cumplida información de lo que sucede en las distintas localizaciones por las que transitan, procurando que no pierda detalle de las que se desarrollan en las diferentes subtramas, sobre todo si es necesario darle continuidad por el interés que suscita los episodios que las conforman. Un interés que se incrementa por los giros que confieren un mayor aliciente, porque incitan a estar muy pendiente de lo que les sucede a los personajes afectados por esos vuelcos narrativos, sobre todo a medida que el desenlace está más próximo. El amplio elenco de personajes le confiere a la novela un carácter coral, pese a que la sinopsis me hizo pensar en un principio que Martina de Izaga era la protagonista. El carácter coral refleja a lo largo de los capítulos una clara visión de los diferentes estamentos que conforman la sociedad española de finales del siglo XIX. Un carácter coral que me llevó a temer por el desenlace, sobre todo en lo que se refiere a los personajes que tenían un papel más relevante en el desarrollo de la trama pero que, en este sentido, entiendo que la autora lo cerró bien. Destacaría también la información dosificada que se ofrece a lo largo de los capítulos, lo que incita a estar muy pendiente del papel que desempeñan los personajes más relevantes y mantiene viva la intriga del lector, sin olvidarme de los que son más secundarios pero que, de un modo u otro, influyen en las decisiones que toman los más relevantes, con lo que no decae el ritmo por el interés de lo que sucede a lo largo de los capítulos, en los que se destacaría la presencia de unos diálogos muy amenos, dinámicos y naturales.




Biografía:





Marta Abelló (Barcelona, 1972). Apasionada lectora, comenzó a escribir sus primeras historias a los ocho años alentada por su admiración por Enid Blyton. Ha participado en numerosas antologías de relatos en España y Latinoamérica, y ha obtenido diversos premios literarios.

Su novela Los hijos de Enoc se mantuvo en la lista de bestsellers de Amazon durante más de un año para posteriormente ser publicada por Booket en 2019.

Tierras de niebla y miel es su sexta novela.



Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomados de la web Planetadelibros. Imagen de la Plaza de Isabel II de Cádiz tomada de la web Flickr. Imagen del Dolmen de Menga tomada de Wikipedia. Imagen de la laguna Fuente de Piedra, en Antequera (Málaga), tomada de la web del diario digital de La Opinión de Málaga. 


















lunes, 18 de abril de 2022

Lectura de la semana 16/2022: Centinela de los sueños, de Emilio Lara.

 








Comenzamos la penúltima semana del mes de abril. Comienzo una nueva lectura: Centinela de los sueños, de Emilio Lara. 



Sinopsis: 


Londres, 1939. La guerra aún no ha estallado, pero la ciudad amanece día tras día sembrada de pequeños cadáveres. El miedo se extiende, y los consejos del gobierno para conducir a las mascotas a un sueño eterno están siendo atendidos: miles de perros son sacrificados.

Pronto llegan los simulacros de bombardeos y los racionamientos, las huidas al campo de las clases adineradas, el discurso del rey tartamudo y los planes de resistencia del primer ministro Winston Churchill; y también las conspiraciones del duque de Windsor y su esposa, Wallis Simpson, para volver al trono mediante un pacto con Hitler… Entretanto, la vida sigue.

Ésta es la historia de Duncan, un heroico fox terrier, y de su dueño, Jimmy, el muchacho empeñado en salvar a su perro de la muerte. Pero también la de Maureen, reportera del Daily Mirror, y Scott, viudo y padre del joven Jimmy. Y de muchos más. Cuando estalla la batalla de Inglaterra, cuando caen las primeras bombas a finales del verano de 1940, cada vida cuenta, y cada una de ellas tiene un destino que cumplir.

Con gran maestría y pulso narrativo, Emilio Lara nos adentra en una historia tan desconocida como subyugante en la que, entre el caos, el miedo, las llamas y los gritos, destaca el alma del ser humano, en su más pura esencia. El amor, la valentía y la conciencia envuelven a este Centinela de los sueños. Porque hay momentos en la historia en que es más fácil matar a un hombre que a un perro (432 pág., tapa dura con sobrecubierta).

lunes, 11 de abril de 2022

Lecturas semana 15/2022: Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló, y Desconfía, de Jon Arretxe.

 








Comenzamos la segunda semana del mes de abril. En lo que a lecturas se refiere, me faltan cien páginas para terminar Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló, novela que me está gustando mucho (enlace). Después le toca al turno a Desconfía, de Jon Arretxe, un título más que leo de la saga que protagoniza el peculiar detective-vidente Touré. 




Sinopsis: 


Tras huir de las presiones policiales sufridas en la Pequeña África de Bilbao y después de su breve estancia en un pueblo del Pirineo navarro, su particular odisea lleva a Touré a la Ville Lumière, a París. La ciudad donde vivió su hija Sira y donde nuestro desharrapado personaje pretende pasar inadvertido, camuflándose entre tanto migrante de origen africano que la habita. Por primera vez desde el comienzo de su periplo, Touré vive en la abundancia. La forma de ganarse la vida en la que le ha adiestrado su compañera Yareliz lo lleva, por primera vez, a vivir sin apreturas, a enviar dinero a su familia en Burkina Faso, y a encontrar un cierto sentido al hecho de haberse embarcado en esa peligrosa empresa que es la migración.Pero, en el fondo, Touré sigue siendo la misma persona, fraternal y solidaria, que, sin proponérselo, se ve inmersa en otra peligrosa peripecia que pondrá en jaque su cómoda situación y su vida. La Ciudad de la Luz se convertirá en la de las Tinieblas para nuestro detective-vidente (146 pág., rústica con solapas).

viernes, 8 de abril de 2022

Perdedores, de Anabel Rodríguez Sánchez.


 









Datos técnicos:



Título: Perdedores.

Autora: Anabel Rodríguez Sánchez.

Editorial: Dokusou.

1ª edición: Septiembre/2020.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-120954-4-0.

Idioma: Español.

Nº pág.: 318.



Sinopsis:




Madrid, 1913. Se ha cometido un crimen horrendo en la Escuela de Guerra. Un hombre ha sido descuartizado y sus miembros emparedados y lanzados por las cañerías. Pero eso no es todo, el presunto asesino, capitán Vicente Agrelo, encargado de la Escuela, antiguo héroe de la Guerra de Cuba, borracho, jugador y pendenciero, mantenía una relación incestuosa con su hija mayor, Virtudes. La víctima del asesinato era el amante de la muchacha, un empresario maduro que había prometido liberarla a ella y sus hermanos del yugo al que los sometía su padre. Los periódicos no hablan de otra cosa, proclamando un día tras otro la culpabilidad de los detenidos: padre e hija. Dos abogados se harán cargo de sus defensas contrapuestas, dando la batalla para lograr un proceso justo.

La cerrazón del capitán al negar el crimen, el comportamiento errático de su hija dificultan la tarea de los letrados. Labor que se dificulta aún más al tener a la opinión pública en contra. ¿Por qué niega el capitán haber cometido unos hechos cuando el cuerpo apareció en su casa? ¿Oculta algo Virtudes? ¿Qué sucederá con el resto de los hijos del capitán una vez que la conducta de su monstruoso padre ha salido a la luz? ¿Qué sucedió en la Escuela de Guerra? Es posible que la voz interior de Virginia, hija pequeña del capitán, internada en un convento, pueda facilitar las claves del crimen.

Mientras, los abogados se enfrentarán, incluso a sus seres queridos, para luchar por una causa que tal vez se perdió hace tiempo. Esta batalla les llevará a averiguar que ni la verdad ni la mentira son conceptos absolutos y que algunos seres humanos están condenados a perder.




Opinión Personal:




No se prodigan mucho en nuestro país las novelas cuyas tramas giran en torno a un proceso judicial, sobre todo si tuvieron una enorme repercusión en las crónicas de la época que ofrecieron los periodistas de turno que los cubrían. Unos periodistas que eran conscientes de que atraerían la atención de los lectores y el público en general si se resaltaba la presencia de datos macabros o morbosos. Algunos de estos casos judiciales fueron llevados al cine o a la pequeña pantalla, como la popular serie televisiva La huella del crimen, en la que se recrean los casos más escalofriantes de la crónica negra española. Uno de los crímenes que se rodó para la citada serie fue el cometido por el capitán Sánchez, quien mató y descuartizó a un viudo de considerable fortuna, en la Escuela Superior de Guerra, en Madrid. Este viudo había conocido a la hija mayor del militar, de la que se prendó y le prometió dar cobijo en su casa tanto a ella como a sus hermanos, conocedor de las penurias económicas que pasaba la familia.

En la crónica que se publica en la web del Diario de Sevilla sobre la última novela de Anabel Rodríguez Sánchez, Perdedores, la autora resalta que «todo empezó a raíz de una investigación judicial a partir de una foto donde se mostraba a una chica joven con un velo, con las manos dispuestas como si fuera a rezar y a su lado un letrado con bombín, toga y esa cara de falsa seguridad que se nos pone a los letrados antes de entrar en sala. Me quedé con esa imagen en la cabeza y poco a poco fue surgiendo la historia». En mi modesta opinión, entiendo que tras la labor de documentación realizada una vez ubicado el origen de la instantánea, construye una historia verosímil y con una gran carga de realismo, en la que se percibe que tuvo muy en cuenta todos el procedimiento judicial, con las oportunas licencias literarias que utiliza para que el desarrollo de cada capítulo sea más atractivo.

(Cuartel del Rosario-Madrid)
En mi modesta opinión,  se puede catalogar Perdedores como un thriller judicial más que como novela negra. Incluso añadiría que es de corte testimonial, en base a lo que comento en el anterior párrafo de esta reseña. Un thriller judicial en el que el lector estará muy pendiente de la carrera contra el reloj en la que se implican los dos abogados defensores: Zenón Cardenal, el de Vicente Agrelo, que fue héroe en la Guerra de Cuba, y Gaspar Santana, el de su hija Virturdes. Ambos letrados son conscientes de que tienen por delante un arduo trabajo, porque si no es posible probar la inocencia de sus defendidos ante los jueces que van a dictar sentencia, al menos tienen que convencerlos para que se les imponga la menor posible, para lo que se verán obligados a recabar toda la información que les faciliten sus mandantes sobre lo sucedido el día de autos, y de quienes pudieron tener alguna relación directa con ellos, y que tengan conexión con las acusaciones por las que se les juzgan. Un juicio en el que también se dictará sentencia sobre la relación incestuosa que mantenía el ex militar con su hija mayor. En más de una ocasión me dije que estos juicios tienen un cierto paralelismo con los que se juzgan en la actualidad, sobre todo si el procesado es muy conocido por todos, o es presunto culpable de haber cometido un crimen espeluznante que indigna al conjunto de la sociedad. En estos casos, los llamados juicios paralelos imponen su propia sentencia, como incluso se podrá comprobar en algunos episodios de la novela, en los que la población más exaltada señala como culpables a los acusados. Los medios de comunicación de la época caldean el ambiente a través de las noticias más jugosas que airean los voceros, e incluso se podrá comprobar en algunos episodios cómo los dos abogados son abordados por la prensa para obtener información con la que poder publicar una noticia de impacto: lo que hoy conocemos como exclusiva.

Uno de los puntos fuertes de la trama es la información que facilitan los inculpados a sus letrados, porque el lector estará muy pendiente de las confesiones que les ofrecen en las diversas visitas que realizan a las cárceles en las que están recluidos. Unas confesiones en las que diría que también tiene importancia las declaraciones de Victoria, en relación con el crimen del que se acusa a su padre y la relación incestuosa que mantuvo con su hermana Virtudes. En base a lo que acabo de comentar, tuve la sensación de que padre e hija no se lo estaban poniendo fácil a sus abogados defensores, porque me dio la sensación de que no les facilitan toda la verdad sobre lo sucedido en torno a su implicación en el crimen cometido en la Escuela Superior de Guerra, y la acusación de estupro. Esta dificultad que se encuentran Zenón Cardenal y Gaspar Santana es fundamental para determinar qué jurisdicción será la encargada de juzgar y dictar sentencia, por lo que el lector también estará pendiente de esta fase del proceso judicial, porque los letrados son conscientes de que las sentencias pueden ser más duras si son dictadas por la justicia militar. En este sentido, la escritora pacense supo jugar las bazas que estimó oportunas para que la intriga estuviera muy presente en torno al papel que realmente desempeñaron ambos acusados, por lo que a medida que el desenlace está más próximo la voz narrativa ofrece algún giro, incluso diría que trascendental, lo que originó que prestara más atención en torno al desarrollo del procedimiento judicial al que se enfrentan, porque desde ese momento tuve muy claro que recibía una información más directa que los personajes. A los giros a los que me acabo de referir hay que añadir también unas reflexiones tituladas que realiza en primera persona la hija pequeña del inculpado, que fue acogida por las monjas del convento de las Salesianas. Unas reflexiones que se intercalan entre los capítulos, y que dan lugar a que uno se pregunte qué importancia pueden tener para comprender lo sucedido.

(Antigua cárcel de mujeres. C/Quiñones-Madrid)
En mi modesta opinión, y pese a que el narrador omnisciente pone el foco de atención sobre el excapitán Vicente Agrelo y su hija Virtudes, entiendo que Perdedores es una novela coral, porque junto a los dos procesados hay otros personajes que tienen un gran peso a lo largo de los capítulos. A lo largo de los capítulos, el lector se familiarizará con los dos abogados defensores ya citados en esta reseña, el periodista Lorenzo Chaves, sin olvidarme de Damián y Victoria, tío y hermana de la acusada, porque ambos desempeñan un papel que no le dejan indiferente. Anabel Rodríguez Sánchez confiere un papel destacado a la mujer, porque a través de los diferentes personajes femeninos que transitan por esta novela refleja la labor que desempeña en la sociedad de principios del siglo XX. En este sentido, destacaría al personaje de Blanca, contratada por el letrado Zenón Cardenal para que pase en su despacho los escritos a la máquina de escribir que acaba de comprar, lo que dará lugar a una serie de desencuentros familiares con su esposa Laura. Una trama en la que en todo momento sentí que realizaba un viaje literario a los primeros años del siglo XX en Madrid, a través de unas descripciones claras y concisas de los espacios por los que transitan los personajes, con las que se ofrecen unas claras estampas costumbristas de la capital española de la época, sobre todo las que tienen lugar en torno al Madrid de los Austrias.

Perdedores es una novela que tiene un ritmo de lectura fluido. El lector se encontrará, sobre todo en el último tramo, con escenas que se desarrollan en la sede en la que se celebra la vista judicial, en Madrid, en las que se utilizan tecnicismos legales relacionados con el proceso judicial. Pese a lo que acabo de comentar, se encontrará con una trama atractiva, en la que estará muy pendiente de las confesiones de los dos acusados a sus letrados defensores,  y de la relación que mantienen los dos abogados, sobre todo cuando se abre la vista judicial, sin olvidarme de las familiares de ambos, en las que también está muy presente la causa judicial que defienden. La trama está relatada por un narrador omnisciente en presente, con un estilo diría que muy directo, porque sobre todo se centra en el papel que desempeñan los personajes en relación con el crimen que se juzga, y sin apenas rodeos. La autora consigue provocar el efecto deseado, y le incita a estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los 24 capítulos en los que se estructura la trama, entre los que se intercalan las reflexiones a las que me refiero en el antepenúltimo párrafo de esta reseña. Pese a que se percibe equilibrio entre la narración y los diálogos, me resultaron muy interesantes las conversaciones entre los personajes, porque entiendo que tienen un gran peso en el desarrollo de la trama, sobre todo si guardan relación con el conjunto del proceso judicial,  y en particular con la vista que se mantiene en la jurisdicción que finalmente enjuicia a los dos acusados, sin olvidarme las conversaciones que se derivan de las relaciones personales que mantienen los personajes en su día a día. Tampoco me olvido del papel trascendental que desempeñan los personajes femeninos a lo largo de los capítulos, a través de los que la autora muestra un fiel retrato de la labor que desempeña la mujer a principios del siglo XX. Sin duda alguna, Perdedores es un thriller judicial muy entretenido, a través de cuya trama el lector siente que realiza un viaje literario a la época en la que se informó a la población a través de la prensa sobre el crimen cometido en la Escuela Superior de Guerra en Madrid a principios del siglo pasado.



Biografía:



Ana Isabel Rodríguez Sánchez es licenciada en derecho y abogada en ejercicio, especialista en
derecho administrativo, penal y civil. Experta universitaria en mediación familiar.

Ha participado con relatos en diversas obras colectivas y su primera novela fue Azaría, publicada por Ediciones del Serbal, en el año 2015: una novela negra ubicada en el ámbito rural, en la década de los años veinte, durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera.

Ha colaborado durante varios años con la revista cultural Aladar; El Correo de Andalucía, en las revistas online Las Críticas, Moonmagazine, Granite and Rainbow. En la actualidad colabora en el probrama de radio de Canal Extremadura La tarde contigo, en su sección Imprescindibles, donde recuerdan a mujeres que han sido olvidadas, a pesar de tener un perfil interesante y en el programa Aquí no hay nada que ver. También ha colaborado en el programa de Canal Extremadura Escrito en el aire, con labores de asesoramiento y participación directa en el programa.

Podéis visitar su blog “Anabel Rodríguez escritora” en el que trata de diversos temas, debiendo destacar sobre todo el intento por fomentar la visibilidad de las mujeres artistas y consejos legales para escritores.

Activa en redes sociales, especialmente en Instagram, Facebook y Twitter, que lleva personalmente.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de Anabel Rodríguez Sánchez tomados de la web de la editorial Dokusou. Fotografía de la autora tomada de la web del Diario de Sevilla, al igual que el fragmento resaltado en cursiva en el primer párrafo de la reseña. Imagen del Cuartel del Rosario, en Madrid, tomada de la web de Pinterest. Imagen de la antigua cárcel de mujeres en la calle Quiñones de Madrid, tomada de la web Flickr.













miércoles, 6 de abril de 2022

Libros leídos y reseñados en marzo/2022

 








En marzo han sido un total de 5 los libros leídos y reseñados. 




Los leídos: 


                                                                 
                                       


                                                          





               

          


Los reseñados:



-Papá piernas largas, de Jean Webster. 


-El cementerio de los ingleses, de Ricardo Alía. 


-El tejido de los días, de Carlos Auresanz.


-La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela. 


-Almas cautivas, de Nil Kandel. 



Avance retos literarios: 


-Reto VI Edición Nos gustan los clásicos:  (3/8) (38%) (+2).


-Reto 25 Españoles (2022):  (11/25) (44%) (+4).


-Reto Leemos España provincia a provincia (2022):  (5/52). Añado Zaragoza, Badajoz y Barcelona. 


-Reto Autores de la A a la Z (2022):  (8/24) (40%) (+3). 


Reto Serendipia recomienda (2022):  (1/3) (33%) (+1).













       


   
                                                                            

                                                                                                           
                       
                                                                                                                                                                                                                                                        
                                      



 
                                                          


                                                            

                                                     



                                      
                                             

                                                 
                                             

lunes, 4 de abril de 2022

Lecturas semana 14/2022: Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló.

 









Comenzamos la primera semana del mes de abril. En lo que a lecturas se refiere, le toca el turno a Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló.



Sinopsis: 


Año 1899. La joven Martina de Icaza regresa a su Cádiz natal huyendo de un matrimonio fracasado. Pero al desembarcar descubre que se ha quedado huérfana y sin hogar.

Desamparada, tiene que trabajar como sirvienta en la humilde pensión de su tía Balbina, hasta que un buen día su prima Candela desaparece.

A partir de entonces, Martina se ve envuelta en una trama de intrigas, aventuras, crímenes y pasiones que la lleva a adentrarse en la Casa Baena, una imponente mansión malagueña llena de secretos y misterios.

En una España de contrastes donde se conjuran criadas y señoras, bandoleros y burgueses, Martina deberá impedir un crimen tiempo atrás profetizado, enfrentarse a un amor imposible y alcanzar su propio destino, aunque este la transforme para siempre.

Un secreto familiar. Un crimen profetizado. Una historia de coraje y destino (528 pág., tapa dura con sobrecubierta).