sábado, 31 de enero de 2026

Reseña El secreto de Chimneys, de Agatha Christie.

 










Datos técnicos:






Título: El secreto de Chimneys.

Editorial: Molino.

Titulo original: The secret of Chimneys.

Autora: Agatha Christie.

Traductor: Juan A. G. Larraya.

1ª edición: Mayo/1980.

Edición original: 1925.

Idioma: Español.

Nº páginas: 240.





Sinopsis:





Anthony Cade, un británico que trabaja como guía turístico en África, recibe la misión de su amigo Jimmy McGrath de ir a Inglaterra, llevar un manuscrito y a una mujer llamada Virginia Revel a un editor con un puñado de cartas comprometidas. Al llegar a Inglaterra, haciéndose pasar por Jimmy, Anthony se da cuenta de que no será tan sencillo lograr su objetivo, ya que es robado mientras sigue en el hotel. Las cosas se complican cuando Anthony y Virginia se encuentran y necesitan encubrir un asesinato y, en la mansión Chimneys, alguien es asesinado justo cuando Anthony está cerca. Todos estos acontecimientos ocultan cierta relación, poniéndole en una posición difícil. Entran todos los presentes en Chimneys, que también son sospechosos en el caso, y el superintendente Battle, de Scotland Yard.




Opinión Personal:





Primer clásico que leo y reseño este año 2026. El secreto de Chimneys es el título y la autora, Agatha Christie, la llamada Reina del Crimen. Por este blog ya han pasado el mítico Hércules Poirot y otros no tan míticos, más bien poco conocidos, caso de Tommy and Tuppence, o el inspector Taverner. En esta ocasión le toca el turno al superintendente Battle, de Scotland Yard. Espero repetir con este peculiar sabueso.

(Pont Street, Londres)
El secreto de Chimneys es una novela de misterio muy entretenida, en la que también está muy presente elementos propios de novela policíaca e incluso de conspiraciones políticas, desde las primeras líneas hasta el desenlace. Me encontré con una trama que me sorprendió mucho, porque me dije que el punto de partida es de rabiosa actualidad: ¡Quién le iba a decir a una de la escritoras más leídas, que lo que sucede en alguna de sus novelas se extrapola a nuestros días!. Y es que los tentáculos del imperio británico eran muy largos en aquel entonces, y podían extenderlos hasta donde pudieran sacar tajada.

Esta primera entrega en la que aparece el superintendente Battle es muy amena y dinámica, no sólo por la variedad de situaciones que viven los personajes, sino también por los rasgos que los definen; en especial el trasfondo psicológico. Sirven como gancho los dos personajes que protagonizan los primeros capítulos, y que se desarrollan en Sudáfrica, en donde Antonio Cade y Jimmy McGrath mantienen un diálogo que dan una idea del tipo de vida que llevan ambos. Tras el acuerdo al que llegan, el narrador omnisciente nos lleva hasta Londres, en donde al que acepta la propuesta le espera una buena aventura. Un aventurero que vive unas vicisitudes que supondrán para él un antes y un después, desde que tiene que codearse con lo más granado de la sociedad londinense en Chimneys: «Una de las mansiones más importantes de Inglaterra, centro de esparcimiento de soberanos y mentidero de diplomáticos» (pág. 22). Un antes y un después en el que al lector le esperan una serie de giros que alargan la intriga hasta el desenlace, no exento de sorpresas.

Agatha Christie planifica y desarrolla la trama de tal forma que, de una forma u otra, todos los personajes que conforman el elenco guardan relación con la investigación que realiza el superintendende Battle. Una trama en la que es atractivo el trasfondo histórico, en el que el país ficticio de Erzoslovaquia -ubicado en los Balcanes- cobra protagonismo, no sólo por lo que comenté en el párrafo anterior, sino porque también se le relaciona con un personaje muy conocido por las instituciones policiales, y al que apodan el Rey Carlos. Trama que conduce a que personajes de varias nacionalidades coincidan en la gran mansión de Chimneys, invitados por el noveno marqués de Caterham, y que se ven implicados en una serie de “actividades” diferentes, por el repentino suceso que los sorprende. Una mansión en donde conviven franceses, estadounidenses, erzoslovacos e ingleses, que se miran por el rabillo del ojo durante los episodios que viven en esta residencia. Sin duda alguna, las localizaciones desempeñan un papel muy atractivo, por lo que el lector se da un interesante paseo por Londres y su campiña.

Agatha Chistie ofrece al lector una ficción en la que Battle se enfrenta a una compleja investigación, porque en la mansión Chimneys tiene lugar un magnicidio que provoca situaciones muy preocupantes para los allí convocados, aunque también pueden se desarrollan escenas que pueden definirse como caricaturescas, por cómo las enfoca la autora, como queriendo quitar hierro a un asunto que en sí mismo desencadenaría graves consecuencias, dada la índole del crimen. Un crimen que sirve para analizar la reciente historia de este país ficticio, y la relación que guarda con un personaje al que apodan el Rey Carlos, muy popular por medio mundo, dadas las fechorías por las que es conocido. En este sentido, me gustó cómo la escritora inglesa relaciona lo sucedido en Chimneys con los posibles implicados en ese atentado, sobre todo dadas las características del personaje que cito, y el juego de pistas falsas que confunden, abriendo un abanico de posibilidades para culpabilizar al posible criminal.

(Paseo Embankment, Londres)
En El secreto de Chimneys el lector se encontrará con un elenco de personajes bien perfilados que consiguieron que me mantuviera muy interesado por las vicisitudes que les acompañan, sobre todo los que guardan una relación más directa con los hechos que tienen lugar a lo largo de los 30 capítulos en los que se estructura esta novela, a los que hay que añadir alguna muerte más e incluso un robo. En esta ocasión, la mayor parte del elenco lo conforman personajes que forman parte de la aristocracia o de las altas esferas del gobierno de Su Graciosa Majestad, aunque también está representado el pueblo llano, si bien en episodios más puntuales. Están definidos, sobre todo, por los diálogos que mantienen, con mayor predominio sobre las descripciones a lo largo de los capítulos, lo que da una idea de sus reacciones ante estos sucesos, lo que le da alguna pista a Battle para explorar las posibilidades de implicación que puedan tener pero, sobre todo, ante las decisiones que toma para controlarlos. En mi opinión, entiendo que la mansión Chimneys es un personaje destacado, porque nos familiarizamos con sus dependencias, sobre todo las que guardan relación con el magnicidio cometido entre sus paredes, y algunos recovecos que provocarán sorpresas entre sus moradores temporales.

El secreto de Chimneys es una novela un tanto diferente a las que protagoniza Poirot o Miss Marple, ya que la ironía y el humor están muy presentes en los diálogos, que predominan sobre las descripciones, e incluso diría que ofrece otra perspectiva del cuerpo policial, dada la personalidad del protagonista, quien ve cómo ganan destacado protagonismo el mentado aventurero y Lemoine, de la Sûreté francesa. El lector es puesto a prueba por la Reina del Crimen, ya que tal y como se suceden los 30 capítulos en los que se estructura esta atractiva, ágil y dinámica novela, una serie de pistas falsas logran el señuelo de confundir, ya que la compleja investigación mantiene la intriga hasta el desenlace, en el que Agatha Christie pone la guinda.





Biografía:





Christie fue la creadora de grandes personajes dedicados al mundo del misterio, como la entrañable Señorita Marple o el detective belga Hércules Poirot. Hasta hoy, se calcula que se han vendido más de cuatro mil millones de copias de sus libros traducidos a más de 100 idiomas en todo el mundo. Además, su obra de teatro La ratonera permaneció en cartel durante 23000 representaciones.

Nacida en una familia de clase media, Agatha Christie fue enfermera durante la I Guerra Mundial. Su primera novela se publicó en 1920 y mantuvo una gran actividad mandando relatos a periódicos y revistas.

La obra de Christie se extiende a lo largo de más de cincuenta años, con personajes como Miss Marple o Poirot, siendo clasificada como novela enigma. De entre sus novelas habría que destacar títulos como Diez negritos, Asesinato en el Orient Express, Tres ratones ciegos, Muerte en el Nilo, El asesinato de Roger Acroyd o Matar es fácil, entre otros muchos.

Además de estas obras, Agatha Christie también se dedicó a novela romántica bajo el seudónimo de Mary Westmacott.

Christie recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, como el título de Dama del Imperio Británico o el primer Grand Master Award concedido por la Asociación de Escritores de Misterio.

Agatha Christie murió en Wallingford el 12 de enero de 1976.



Nota: Datos técnicos tomados de editorial Molino. Sinopsis tomada de Wikipedia, al igual que la fotografía de la autora. Biografía tomada de Lecturalia. Imagen de Pont Street tomada de la web Everchanging Mews. Imafen de Paseo Embankment tomada de Minube. 


















miércoles, 28 de enero de 2026

Reseña Cristales en el cielo de Manhattan, de Yolanda Cruz Ayala.

 










Datos técnicos:




Título: Cristales en el cielo de Manhattan.

Autora: Yolanda Cruz Ayala.

Editorial: Click Ediciones (Grupo Planeta).

1ª Edición: Octubre/2015.

ASIN: B00QZAUQLC.

Idioma: Español.

Nº páginas: 449.




Sinopsis:




La mayor equivocación de Sara fue casarse con Leo, un mafioso que huye a Nueva York y la arrastra como una mercancía más de las que lleva en el Andrea Doria. Allí conocerá a Paul Slater, que marcará un antes y un después en su vida.

Con el tiempo, se aferrará a su negocio de moda como el único salvavidas que la distrae de la separación forzosa de su hija, Elisa, en ese mundo paralelo y distante que trata de dibujar alejada, todo cuanto puede, de la vida de su marido.

La amistad inquebrantable de Marcial la ayuda a nadar a contracorriente y a evitar la zozobra de una interminable huida hacia delante. A veces, la felicidad le roza los dedos, aparece y desaparece, fugaz, sin darle tiempo a saborearla. Pero merece la pena intentarlo todo y pelear con todas sus fuerzas para salir victoriosa de sus luchas internas.




Opinión Personal:





La novela Sin latido (reseña), de la escritora gribraltareña, aunque afincada en La Línea de la Concepción (Cádiz), Yolanda Cruz Ayala, fue una de mis mejores lecturas de 2024. No me lo pensé dos veces cuando me propusieron la oportunidad de leer Cristales en el cielo de Manhattan. Una ficción que me confirma que, ya desde sus comienzos, Yolanda Cruz Ayala es una buena narradora y que sabe qué pautas tienen que seguir sus obras para que los lectores sientan interés en las temáticas que aborda, porque tienen el entretenimiento asegurado.

(Litlle Italy, New York, USA)

En Cristales en el cielo de Manhattan la autora planifica y desarrolla una ficción que tiene una base muy atractiva, y un contexto histórico que le sirve para perfilar personajes que guarden, de una forma u otra, relación con los episodios reales que les toca vivir. Esta ficción se estructura en 45 capítulos, con un relato evocador, porque se inicia en 1971 y  da un salto temporal hasta 1956, en el que la voz narrativa recuerda todo lo que sucede en Nueva York, desde la llegada de la protagonista a la Gran Manzana y las vicisitudes que la acompañan durante la década de los años 60 del siglo pasado. Me llamó la atención el título, pero entiendo que, tal y como se desarrolla la vida de la protagonista, Sara, es el acertado: una clara metáfora desde que llegó a la ciudad de los rascacielos.

A medida que se sucedían los capítulos me dije que la trama principal es de corte romántico, aunque con el devenir de los episodios que relata el narrador omnisciente, van cobrando fuerza dos subtramas: una de género negrocriminal y otra en la que el mundo de la moda está muy presente. Son dos subtramas que van cogiendo mucha fuerza y proporcionando interés a medida que el desenlace se aproxima, si bien uno entiende que, en un género literario como el que cito en la primera línea de este párrafo, el desenlace se presiente. Sin embargo, entendí que la autora me la estaba jugando. Ahí lo dejo.

Sara, pasea por la playa de Conne Island y rememora lo sucedido desde que llega a Nueva York en el transatlántico italiano Andrea Doria. En él viaja junto con su marido, Leo di Benedetto, y su amigo Javier Reverte, quien cuida y se desvela por ella cual si fuera de su propia sangre. Sara evoca un pasado que la incita a la reflexión, no sólo por determinados recuerdos que evoca de su vida familiar en Salamanca, sino también porque siente que el suyo es un matrimonio equivocado. Ya en el viaje, su marido le muestra su cara más cruel. Tiene una personalidad que la intimida y asusta y que, con el paso de los capítulos, le hace vivir el lado más amargo de una vida en común. La protagonista vive rodeada de lujos, pero se siente encerrada en una verdadera jaula de oro, por el maltrato y el autoritarismo de alguien que sólo vela por sus intereses, amparado por una madre protectora y con su misma ambición. Un matrimonio que origina que tenga que enfrentarse a una serie de adversidades que incluso pondrán en peligro su vida.

Lo que sucede en el Andrea Doria mientras se acerca al destino es una claro indicativo de lo que les espera a los personajes que mayor peso tienen en esta ficción. En este transatlántico conoce a Paul Slater que, como adelanta la sinopsis, supone un antes y un después en su vida. Es un personaje del que se está muy pendiente a lo largo de los capítulos, sobre todo desde un incidente que pone en peligro sus vidas tras el que, después de desembarcar en Nueva York, pierde el contacto con este pasajero,  y la vida de Sara siga su curso, aunque sin olvidarse del todo de este personaje. Un derrotero que conduce al lector a que conozca sus primeros pasos en «Elisa & Co., el nombre que habían elegido para su peculiar negocio, situado en la Quinta Avenida. Se trataba de un edificio de dos plantas en granito y piedra caliza que guardaba similitud con la emblemática y cercana Tiffany» (cap. VIII).

(Copacabana, NY, USA)
Con el paso de los capítulos, Yolanda Cruz Ayala introduce al lector en el mundo de lo negrocriminal, en los bajos fondos neoyorkinos, en donde todo vale para que la mafia siciliana acapare negocios fraudulentos que le reporten pingües beneficios. Una mafia que, tal y como se desarrollan los episodios en los que la voz narrativa relata sus fechorías, tiene una clara influencia clásica; como digo en estos casos, novela negra genuina. La droga, la corrupción y el chantaje forman parte de la vida de personajes que representan lo peor de la condición humana. Sin embargo, con el paso de los capítulos, alguno muestra que la redención es posible, y no duda en revertir su situación, conscientes del vuelco que tienen que dar sus vidas, dadas las escenas que presencian, e incluso intervienen en ellas.

El mundo de la moda y el glamour que desfila por las páginas de esta novela es también atractivo. Una moda en la que el nombre de Elisa & Co. empieza a cobrar protagonismo en la pasarela neoyorkina. Una moda que hace que Sara consiga una cierta tranquilidad en su vida, si bien es consciente de que el carácter cruel y tirano de su marido la empujan a vivir situaciones muy desagradables. Situaciones desagradables que llevan a preguntarse hasta dónde puede llegar la maldad, y plantearse las decisiones que tiene que tomar como víctima, porque siente que ella y quienes le rodean corren peligro, y que se confirma en algunos episodios. 

Cristales en el cielo de Manhattan es una novela de personajes, aunque las localizaciones por las que se mueven son muy atractivas y visuales. Yolanda Cruz Ayala perfila un elenco que ayuda a que la lectura sea muy entretenida. Representan lo mejor y lo peor del ser humano, están construidos de tal forma que parecen cobrar vida propia, a parte de la cercanía que muestran la mayoría de ellos, si bien hay alguno que incitan al rechazo, sobre todo porque simbolizan el lado oscuro del ser humano. Personajes en los que están muy presentes las emociones, sensaciones y los sentimientos, en varias fases a flor de piel, por las dificultades que entrañan los episodios que protagonizan. Pero también se muestra el papel que desempeñan los colores, olores y sabores, porque, de una forma u otra, animan nuestra rutina. Sara es la protagonista, que acapara toda nuestra atención, si bien en determinadas situaciones es un tanto desconcertante por determinadas decisiones que toma, aunque hay que comprender las extremas situaciones que vive en determinados episodios y que arrastra de su pasado. Episodios provocados, sobre todo, por su marido Leo, aunque también su suegra Francesca aporta lo suyo. Su gran amigo Marcial es como la voz de su conciencia, papel que desempeña también los recuerdos de su amiga Florence, de quien extrae algunas reflexiones que le sirven en determinadas situaciones. Pese a lo que comenté en esta reseña sobre Paul Slater, es un personaje del que también estuve muy pendiente, dado que la voz narrativa pone el foco en los derroteros que toma su vida. No dejan indiferentes el papel que desempeñan Pietro, y Óscar. Pietro es el guardaespaldas que le pone Leo para que sienta que la vigila en la distancia y Óscar es un diseñador que trabaja en la empresa, y sentimentalmente unido a Marcial. Marcial y Óscar están muy comprometidos con el colectivo homosexual del que forman parte.

(Biblioteca Congreso, Washington,     (USA)
Cristales sobre el cielo de Manhattan es una novela de ritmo fluido, con diálogos muy vivos en los que el humor está también presente, si la situación se presta a ello. Personajes en los que se reflejan las emociones, sensaciones y sentimientos, en algunos episodios a flor de piel, al igual que los colores, olores y sabores forman parte de sus rutinas. No dudo  recomendar su lectura. 





Biografía:





Yolanda Cruz Ayala nació en Gibraltar y creció en la ciudad de La Línea de la Concepción, donde vive actualmente. A pesar de haber desarrollado su formación académica y profesional en el ámbito de la administración de empresas, siempre ha mantenido viva su pasión por la literatura. Para ella, escribir no es simplemente una actividad, es un compromiso con la imaginación y la expresión artísticas. En el año 2013 fue una de las diez finalistas del Premio Planeta con la novela Mermelada de pétalos de rosas; también ha publicado las novelas Cristales en el cielo de Manhattan y El sonido de las estrellas. Forma parte del Centro Andaluz de las Letras, un organismo especializado en el fomento y la promoción de la creación literaria.



Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomados de la web Planetadelibros. Imagen de Little Italy tomada de Bridgeman Images. Imagen de Copacabana tomada de TripAdvisor. Imagen de la Biblioteca del Congreso en el Capitolio tomada de wikipedia. 















miércoles, 21 de enero de 2026

Reseña Hijas del diablo, de Ana B. Nieto.


 







Datos técnicos:




Título: Hijas del diablo.

Autora: Ana B. Nieto.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Mayo/2025.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

y lazo de punto de lectura.

ISBN: 978-84-350-6476-7.

Idioma: Español.

Nº páginas: 479.





Sinopsis:





Cuando Mariano José de Larra, conocido periodista, se suicida, la familia queda maldita. Sus hijos sobreviven gracias a la caridad, y sus hermanas, Adela y Baldomera, deberán afrontar todo tipo de penalidades mientras tratan de mantenerse en los círculos burgueses. Porque, además, la villa de Madrid es ahora inestable y revolucionaria, y en cada esquina se levantan barricadas, donde progresistas y conservadores se disputan el poder a cañonazos.

Pero todo cambia con la llegada del rey Amadeo de Saboya: Adela se convertirá en su amante; y el marido de Baldomera, Carlos, es nombrado médico real. Por un tiempo, serán las mujeres más influyentes de la corte; pero, de nuevo, todo se derrumbará a su alrededor. Aun así, incapaz de rendirse a las evidencias, pronto Baldomera decide que, para ganar dinero, nada mejor que montar una gigantesca estafa… Y esto no tardará en desatar una caza trepidante entre Francia y España. Está en juego su propio destino, la lealtad de ambas hermanas y su necesidad de sobrevivir.
Es ésta la historia de las hermanas de Larra: una, amante del rey; y la otra, la creadora de la primera estafa piramidal del mundo. Y nadie como Ana B. Nieto, con una pluma tan eficaz como trepidante y atrevida, para adentrarnos en un Madrid inquieto y unos personajes auténticamente maravillosos, sobre los que no se había publicado antes una novela y que tanto influyeron en el devenir del siglo XIX.




Opinión Personal:





Luz de Candelas fue la primera novela que leí y reseñé en este blog (reseña) de la escritora madrileña Ana B. Nieto. Todo un disfrute. No me lo pensé dos veces cuando vi que Edhasa publica en 2025 su nueva novela, Hijas del diablo. Si con la anterior disfruté, con esta me lo pasé en grande. Ana B. Nieto sabe qué recursos utilizar para que el lector se sienta cómodo con cada novela que publica pero, sobre todo, sabe aprovechar bien su relación con el mundo audiovisual, porque tal y como la voz narrativa de turno describe lo que sucede a lo largo de los capítulos que conforman cada una de sus obras, uno tiene la sensación de que, más que leerla, la está viendo. Y es que esta visualización se percibe, sobre todo, en los hechos históricos que se describe porque, tal y como están relatados, ayudan a comprender, en este caso, nuestra reciente historia, y como si los viviéramos al lado mismo de los personajes que los protagonizan. Sin duda alguna, esta sensación es un gran reclamo para conocer la historia de tres personajes femeninos que no dejan indiferente, por lo que significa cada una de ellas. Tres personajes fuertes, valientes, y que rompen los mondes de sus congéneres en esa época

(Quinta del sordo, Madrid).
Hijas del diablo es la historia de Baldomera Larra, de su hermana Adela y de la implacable Emilia Marquina, hija del inspector de policía, y que desempeña sus labores como tal en la La Latina, en Madrid. Tres mujeres con una gran personalidad, de que las que merece la pena conocer la historia de la relación que hay entre este indiferente triángulo. No sólo se dedican a hacer punto, la colada o criar hijos -que también-, sino que el punto y la colada los hacen también empuñando un arma si es preciso, porque arrestos tienen para ello. Sin duda alguna, el primer capítulo es para enmarcar, porque el lector siente que queda atrapado sin remisión a lo largo de los 53 capítulos que conforman esta novela. Un capítulo en el que, impertérrito, asistí a un verdadero duelo al sol -aunque, en esta ocasión, más bien era ya de noche-, porque no perdí ripio de lo que en él acontece, dada la fuerza con la que se relatan las escenas que lo conforman.

En esta ocasión, Ana B. Nieto elige la técnica de los saltos temporales para que se comprenda mejor la historia de la primera persona que hizo el primer fraude piramidal en España, nada menos. Sin embargo, en más de una ocasión me dije para qué leñe se embarca en este berenjenal, si tiene un brutal dominio de los números, como lo demuestra en el diario progresista madrileño Las Novedades, y su esposo, Carlos Montemar, es médico real y gana sus buenos ducados en el Hospital Militar de Madrid. Pero la elección como monarca de España de Amadeo I de Saboya lo cambia todo. No sólo para Baldomera, sino también para su hermana Adela. La historia de Emilia Marquina es paralela a ambas, y sus preocupaciones son otras muy diferentes.

Hijas del diablo tiene un trasfondo histórico muy atractivo, en el que se presencia los desgarradores enfrentamientos en Madrid durante la Contrarrevolución de julio de 1856, entre las tropas sublevadas al mando del general Leopoldo O´Donell y las gubernamentales de Espartero. Un trasfondo histórico en el que la voz narrativa relata todo lo que sucede tras ser elegido Amadeo I de Saboya como rey de España. Un rey a quien maneja su amante Adela Larra, pero con la que también se enfrenta a una buena agarrada, que no tiene desperdicio. Episodios de los que no perdí detalle, no sólo por los hechos relevantes que tienen lugar durante su desarrollo, sino también por cómo son descritos por la voz narrativa, en lo que considero que es una magnífica lección de historia. Episodios en los que, cuando la situación se presta a ello, son contados de forma distendida, e incluso el humor está presente. Episodios en los que el sonido que se escucha sube en decibelios, sobre todo ante la relación pasional entre los dos amantes. Y no. No me olvido de Emilia Marquina. Pero es que a Emilia Marquina es mejor seguirle la pista aislándola de todo el batiburrillo en el que están sumergidas semejantes hermanas. Una Emilia Marquina que lucha contra un episodio vivido en el pasado que la marcó y atormenta ¡Esto es un no parar, doña Ana!.

(Cueva de Zugarramurdi, Navarra)
Ana B. Nieto planifica y desarrolla una novela muy dinámica. Un dinamismo que se refleja no sólo por las localizaciones por las que transitan los personajes, sino también por los elementos de diversos géneros literarios que confieren riqueza a la trama. Una trama con elementos claros de corte policíaco, en donde también salen a relucir episodios oscuros del pasado, situaciones propias de novela romántica, de corte gótico, al igual que estampas costumbristas que ayudan al lector a situarse, sobre todo, en el día a día que se vive en Madrid en aquel entonces. Un Madrid en el que la autora incide en los cambios que muestra la capital del país, por los que empieza a conocerse una ciudad que empieza a modernizarse.

El dinamismo al que me refiero en el párrafo anterior también se percibe en la variedad de localizaciones por las que transitan los personajes, a través de las que se nos muestra la ajetreada vida que llevan. En todas ellas se desarrollan episodios que conforman un complejo puzzle, pero que cobra sentido a medida que se acerca el desenlace. Sevilla, Ginebra, Santander, Zugarramurdi y París forman parte de las subtramas que son un complemento esencial de la principal, y que le confieren una gran consistencia a esta ficción histórica. De todas estas localizaciones atrajo mi atención especial todo lo que sucede en Zugarramurdi, en donde Emilia Marquina protagonizan unos episodios propios del romanticismo bandoleril, pero también recuerdan a lo allí sucedido en los famosos akelarres.

En Hijas del diablo la autora no deja ningún cabo suelto y, para que esto suceda, se sirve de una galería de personajes muy atractiva, a la par que interesantes, con los que conforma un elenco en los que puede decirse que, incluso en determinadas fases de la trama, se produce un efecto dominó. Y es que las situaciones que viven los principales afectan, en un sentido u otro, al devenir que les depara a los secundarios. A lo largo de los 53 capítulos en los que se estructura esta novela se apoya en una serie de personajes fuertes, de carne y hueso, y en los que los sentimientos y las emociones están muy presentes, lo que provoca que haya diálogos en los que se refleja el estado de ánimo que manifiesta cada uno de ellos, sobre todo en situaciones que les afecta de una forma muy directa. Hay una serie de históricos que viven en primera persona los episodios que influyen en el devenir del país, e interactúan con naturalidad con los ficticios. La familia de la protagonista cobra relevancia, sobre todo, durante el breve período como monarca de Amadeo I de Saboya. Período en el que Carlos Montemar es nombrado médico real, y su hermano Francisco -más conocido como Paco-, nombrado a la sazón marqués de Montemar, y encargado de escoltar a España a la reina María Victoria. Pero atraen también atención personajes desconocidos para mí, Ángel Fernández de los Rios - fundador del diario Las Novedades; el torero José Muñoz, más conocido como Pucheta, por su papel en la sangrienta contrarrevolución de 1856, o la presencia de José Zorrilla, al igual que ya sucediera en Luz de Candelas. De los ficticios seguí con interés el papel que desempeña el bandolero conocido como el bandolero apodado Cuervo Rojo, y a dos personajes muy ligados a Emilia Marquina, como Rafael y Víctor.

(Banco Lombard Odier, Ginebra, Suiza)
Para mí, Hijas del diablo es un novelón. La trama es potente, no sólo por el papel que desempeña Baldomera Larra, la hija menor de Mariano José de Larra, la primera persona que hizo una estafa piramidal en España. Está escrita con un ritmo ágil, tiene un estilo narrativo muy directo, pero visual, dada la nitidez que muestran las descripciones que realiza el narrador omnisciente, tanto de personajes como de localizaciones. El lector se encontrará con tres personajes femeninos cuyas vidas están influidas por los hechos históricos de aquel entonces: la Contrarrevolución de 1856 y el reinado de Amadeo I. Hechos que influyen en su papel de mujeres, por lo que se ven obligadas a cubrirse las espaldas igual que lo hacen sus congéneres, lo que conlleva a reflexionar sobre los episodios que protagonizan.






Biografía:





Ana B. Nieto (1978) estudió la carrera de Comunicación Audiovisual, aunque también tiene estudios en Historia del Arte, Bellas Artes y Publicidad, y ha trabajado como profesional en el área audiovisual y en la red. En 2013 debutó como escritora con La huella blanca, novela por la que estuvo nominada a los Premios Hislibris a mejor autora novel en 2014. Fue ésta la primera parte de una trilogía celta, que siguió con Los hijos del caballo (2015) y Las espaldas de la tierra (2021). Autora interdisciplinar, adaptó la serie de televisión española Acacias 39 en Manuela (2016), fue finalista al Premio Mont MarÇal con El club de las 50 palabras (2019). En 2022 escribe y cede un relato, altruistamente, para el libro Voces de Kiev, junto con otros autores, para ayudar a los niños de la guerra de Ucrania, y en 2023 ha quedado finalista en el Premio Minotauro con Proyecto Karón, en su primera incursión en la narrativa futurista y además publica en Edhasa Luz de Candelas, novela histórica salpicada de ingenio y aventuras basada en el personaje de Luis Candelas, en el Madrid del siglo XIX, y ahora nos sorprende con una nueva novela histórica: Hijas del diablo (Edhasa, 2025).



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomadas de la web de Edhasa. Fotografía de la autora tomada de EcuRed.  Imagen de la Quinta del Sordo tomada de Wikipedia. Imagen de las cuevas de Zugarramurdi tomada de la web Turismo Zugarramurdi. Imagen del Banco Lombard Odier tomada de la web del diario Expansión. 






viernes, 16 de enero de 2026

Reseña Ze. Hielo y viento, de Francisco Narla.

 










Datos técnicos:





Título: Ze: Hielo y viento.

Autor: Francisco Narla.

Editorial: Grijalbo (Grupo PRH).

1ª edición: Septiembre/2025.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-253-7146-2.

Idioma: Español.

Nº páginas: 413.





Sinopsis:





Dhumbria es un lugar remoto y oscuro, rodeado de una mar que engulle a quienes intentan abandonarlo y donde los hombres llevan su historia tatuada en la piel.

Ze, un humilde pescador, ha regresado de las Montañas Azules con un único propósito: vengar la muerte de su amada.

Dispuesto a derrotar al mismísimo gobernador del reino y a sus terribles criaturas, Ze está solo en su lucha hasta que una misteriosa figura se cruza en su camino. Sin embargo, incluso los aliados del bien guardan sus propios y peligrosos secretos...








Opinión Personal:








No soy dado a leer novelas de fantasía, o que tengan tramas en las que este género literario está también presente en los capítulos que las conforman, salvo que el desarrollo tenga una base muy creíble. Y esto último es lo que me animó a salir de mi zona de confort lectora, e interesarme por la nueva novela del escritor lucense Francisco Narla (Lugo, 1978), Zé: hielo y viento. Sin duda alguna, sorprendió a propios y extraños con este cambio inesperado de registro, pero estoy seguro de que, quienes la leyeron, perciben a lo largo de su desarrollo los rasgos que caracterizan su narrativa.

(Chalana con vela)
Francisco Narla es un magnífico contador de historias -o cuentos, como él llama a sus novelas-. Historias en las que su atractivo estilo narrativo tiene gran parte de la “culpa” de que los lectores nos sintamos cómodos durante la lectura de cada una de las obras que publica. Es un escritor versátil con el que el entretenimiento está asegurado, porque su buen hacer literario así lo refleja. Por algo es uno de los autores referentes de la novela histórica de nuestro país. De nuevo en Ze: Hielo y viento lo ha vuelto ha demostrar. Ha conseguido hacer que una ficción de fantasía imante desde las primeras líneas hasta el desenlace. Ha conseguido que nos interesemos por una trama que, aunque con los claros tintes fantástico que le impregna, lo que sucede a lo largo de las once partes tituladas en las que se estructura tenga una base muy real, creíble. En lo que sería la Nota del autor, que en este caso titula La marea, lo deja muy claro: «Me di cuenta de que la historia que yo quería contar no tenía más que ver con la realidad de los pescadores gallegos que tuvieron el valor de faenar donde otros no se atrevían siquiera a navegar, sino que la historia que debía contar era aquella en la que la magia de Galicia se hacía realidad» (pág. 414). Y desde luego que lo refleja, ya lo creo. Refleja con sentidas palabras lo que otros han sufrido en sus propias carnes. Porque la mar es muy traicionera: los marineros saben que salir a faenar al mar bravío es muy duro, pero la familia que se queda en tierra firme sufre los embates igual que ellos.

Ze: Hielo y viento es una fantasía épica. Es una verdadera odisea para el protagonista de esta magnífica novela. Es la vuelta a casa del hijo pródigo. Ze vuelve a Dhumbría, su país, su tierra, ubicado en el confín del mundo. Treinta años después regresa con un objetivo: la venganza. Venganza por la pérdida de su amada, Adhara. Venganza por lo sucedido en otra regata similar, en la que el mandamás de este país, que gobierna con el título de Nordés, diría que en este caso irónico, ganó en esa ocasión, para convertirse en el todopoderoso dictador que es. Ze: hielo y viento es una novela que empieza con fuerza, con un principio que impacta. Lo primero que hace es ir al cementerio de los farallones, a rendir tributo a su fallecida esposa, enterrada en un camposanto en el que sólo hay cadáveres de mujeres y niños, porque los hombres son engullidos por la mar.

El título de la primera parte, Las sombras del pasado tejen el presente, son un claro adelanto de lo que le espera al lector, y que le atrapan irremediablemente por todo el desarrollo que le espera a lo largo de las diez restantes. Y es que a «Ze, hijo de Zás, de los Zíes» (pág 43), se enfrenta a una serie de adversidades que le incitan a dar lo mejor de sí para superarlas, cual si fueran Los doce trabajos de Hércules. Situaciones que invitan a preguntarnos qué más le puede suceder para que pueda enfrentarse a esta nueva oportunidad, en la que el gobierno de Dhumbría está en juego pero, lo que para sus habitantes significa la capital, Dhum.

Pese a ser una novela de fantasía, todo cobra sentido en una trama a medida que se aproxima el desenlace. Una trama en la que todo lo relacionado con la magia de Galicia está muy presente, por el protagonismo que tienen en determinadas situaciones que influyen en el devenir del protagonista. Desde la geografía del país imaginario que es, hasta la toponimia, o los nombres que tienen los personajes, tanto principales, como secundarios o incluso los que tienen una presencia más bien testimonial. El lector puede hacerse una idea clara de este país imaginario, porque en la guarda del libro se ofrece un plano del mismo, en el que figuran las principales localizaciones por las que transitan los personajes.

Francisco Narla planifica y desarrolla una novela de fantasía muy consistente, en la que todo está atado y bien atado, de tal forma que las diferentes subtramas que la conforman están desarrolladas con tal fuerza que ayudan a que no se pierda detalle a lo largo las escenas que las conforman. Subtramas que confluyen en un desenlace diría que inesperado, pero sin duda muy probable, sobre todo por cómo se desarrolla la regata y los movimientos paralelos que hay a esta dura competición, porque puede significar un antes y un después en Dhumbría. Una novela en la que el protagonista y su némesis, duda alguna, son dos personajes que incitan a estar muy pendiente del papel que desempeñan a lo largo de los capítulos, porque entiendo que representan lo mejor y lo peor del ser humano, dados los principios por los que se rigen uno y otro.

(Fuego fatuo)
Uno de los rasgos que caracteriza al escritor lucense es perfilar unos personajes con los que no se tarda en empatizar, e incluso encariñar, sobre todo si al protagonista le acompañan vicisitudes que lo marcan, a la par que lo ayudan a hacerse más fuerte, para encarar las adversidades que se enfrenta. Personajes con los que el autor perfila un peculiar universo, con los que representa a la sociedad de este país imaginario. Un país imaginario que mantiene en orden con su particular ejército de segadores, cada uno armado con «un par de hoces a la cintura» (pág. 25), y un no menos particular grupo de los llamados hombres espejo, algo así como los veladores de la ley y las costumbres del país. La casta sacerdotal también tiene su cuota de poder, a cuya cabeza está el también todopoderoso bispo -obispo- Tambre. Un bispo que, junto con Xallas -el Nordés-, el «todopoderoso señor de Dhumbría» (pág. 44), hacen y deshacen a su antojo, pese a que ahora Dhumbría, tiene su propia ley. Pero ya se sabe lo que pasa con la ley.

Assur, Breo y Laín son personajes inolvidables, pero hay otros dos que, aunque quizás no tanto como los anteriores, sí que dejan huella, como don Fierro e Isidoro Bernal -el protagonista de Balvanera, con su largo y rimbombante nombre- Ze pasa a formar parte de este Olimpo particular. Todos ellos tienen rasgos muy humanos, pero también saben sacar su mala uva cuando las circunstancias les incita a ello; y es que, por muy buena que sea una persona, llega un momento en el que, si le pinchan mucho, salta. Al igual que sus predecesores, Ze es acompañado por una mascota que hace las delicias de dueño, Inaz, una hembra de tuso; aunque también se acostumbran a su presencia, e incluso se encariñan con ella, los personajes secundarios que lo acompañan en esta novela. Tras presentarse en el Gran Salón ante el nordés y los allí concurridos, marcha de Dhum, consciente de que puede jugarse la vida si permanece entre los habitantes de la capital. Al protagonista se le unen varios secundarios que le confiere mucha viveza a esta ficción: el tabernero Niobel, la misteriosa y montaraz Aldair, el trasgo Mandeo, que le da ese punto de retranca a la novela, y Valdriz, el último frade que queda en el llamado Santuario Blanco, otrora acogedor de peregrinos, pero del que sólo quedan restos del brillante pasado que tuvo, bajo la advocación del milagroso Caldas. Un santuario que sirve para que el remero entrene y adiestre a la que va a ser su timonel, y en el que se llevarán alguna que otra sorpresa desagradable, pese a que se habían acogido a sagrado, por lo que pudiera pasarles. No me olvido de Xalo, un personaje que también emerge del pasado, y que protagoniza situaciones que provocan una serie de giros. 

Ze. Hielo y viento tiene un ritmo fluido, incluso por momentos ágil. La venganza, la traición, la amistad, la codicia, la corrupción, la conspiración, las ansias de poder y las segundas oportunidades están muy presentes a lo largo de las once partes tituladas en las que se estructura, y al igual que la fauna y la flora, como es habitual en su narrativa, en la que no falta la mascota del protagonista.







Biografía:





Francisco Narla (Lugo, 1978). Piloto aéreo y escritor de novela histórica con una larga carrera en el género. Entre sus obras más conocidas destaca Assur (Planeta, 2012), un enorme éxito de crítica y de ventas que lo situó entre los nombres más prometedores del género. Su éxito se ha ido consolidando desde entonces con títulos como Donde aúllan las colinas o Laín, el Bastardo (Premio Edhasa de Narrativas Históricas 2018). En 2024 debutó en Grijalbo con El buen vasallo y ahora nos presenta Ze: Hielo y viento, su primera novela de fantasía.



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Penguinlibros. Fotografía de Francisco Narla, tomada de la web del diario La Vanguardia. Imagen de chalana tomada de la web Orgullo Gallego. Imagen de Fuego fatuo tomada de la web EcuRed.