lunes, 18 de abril de 2022

Lectura de la semana 16/2022: Centinela de los sueños, de Emilio Lara.

 








Comenzamos la penúltima semana del mes de abril. Comienzo una nueva lectura: Centinela de los sueños, de Emilio Lara



Sinopsis: 


Londres, 1939. La guerra aún no ha estallado, pero la ciudad amanece día tras día sembrada de pequeños cadáveres. El miedo se extiende, y los consejos del gobierno para conducir a las mascotas a un sueño eterno están siendo atendidos: miles de perros son sacrificados.

Pronto llegan los simulacros de bombardeos y los racionamientos, las huidas al campo de las clases adineradas, el discurso del rey tartamudo y los planes de resistencia del primer ministro Winston Churchill; y también las conspiraciones del duque de Windsor y su esposa, Wallis Simpson, para volver al trono mediante un pacto con Hitler… Entretanto, la vida sigue.

Ésta es la historia de Duncan, un heroico fox terrier, y de su dueño, Jimmy, el muchacho empeñado en salvar a su perro de la muerte. Pero también la de Maureen, reportera del Daily Mirror, y Scott, viudo y padre del joven Jimmy. Y de muchos más. Cuando estalla la batalla de Inglaterra, cuando caen las primeras bombas a finales del verano de 1940, cada vida cuenta, y cada una de ellas tiene un destino que cumplir.

Con gran maestría y pulso narrativo, Emilio Lara nos adentra en una historia tan desconocida como subyugante en la que, entre el caos, el miedo, las llamas y los gritos, destaca el alma del ser humano, en su más pura esencia. El amor, la valentía y la conciencia envuelven a este Centinela de los sueños. Porque hay momentos en la historia en que es más fácil matar a un hombre que a un perro (432 pág., tapa dura con sobrecubierta).

lunes, 11 de abril de 2022

Lecturas semana 15/2022: Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló, y Desconfía, de Jon Arretxe.

 








Comenzamos la segunda semana del mes de abril. En lo que a lecturas se refiere, me faltan cien páginas para terminar Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló, novela que me está gustando mucho (enlace). Después le toca al turno a Desconfía, de Jon Arretxe, un título más que leo de la saga que protagoniza el peculiar detective-vidente Touré




Sinopsis: 


Tras huir de las presiones policiales sufridas en la Pequeña África de Bilbao y después de su breve estancia en un pueblo del Pirineo navarro, su particular odisea lleva a Touré a la Ville Lumière, a París. La ciudad donde vivió su hija Sira y donde nuestro desharrapado personaje pretende pasar inadvertido, camuflándose entre tanto migrante de origen africano que la habita. Por primera vez desde el comienzo de su periplo, Touré vive en la abundancia. La forma de ganarse la vida en la que le ha adiestrado su compañera Yareliz lo lleva, por primera vez, a vivir sin apreturas, a enviar dinero a su familia en Burkina Faso, y a encontrar un cierto sentido al hecho de haberse embarcado en esa peligrosa empresa que es la migración.Pero, en el fondo, Touré sigue siendo la misma persona, fraternal y solidaria, que, sin proponérselo, se ve inmersa en otra peligrosa peripecia que pondrá en jaque su cómoda situación y su vida. La Ciudad de la Luz se convertirá en la de las Tinieblas para nuestro detective-vidente (146 pág., rústica con solapas).

viernes, 8 de abril de 2022

Perdedores, de Anabel Rodríguez Sánchez.


 









Datos técnicos:



Título: Perdedores.

Autora: Anabel Rodríguez Sánchez.

Editorial: Dokusou.

1ª edición: Septiembre/2020.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-120954-4-0.

Idioma: Español.

Nº pág.: 318.



Sinopsis:




Madrid, 1913. Se ha cometido un crimen horrendo en la Escuela de Guerra. Un hombre ha sido descuartizado y sus miembros emparedados y lanzados por las cañerías. Pero eso no es todo, el presunto asesino, capitán Vicente Agrelo, encargado de la Escuela, antiguo héroe de la Guerra de Cuba, borracho, jugador y pendenciero, mantenía una relación incestuosa con su hija mayor, Virtudes. La víctima del asesinato era el amante de la muchacha, un empresario maduro que había prometido liberarla a ella y sus hermanos del yugo al que los sometía su padre. Los periódicos no hablan de otra cosa, proclamando un día tras otro la culpabilidad de los detenidos: padre e hija. Dos abogados se harán cargo de sus defensas contrapuestas, dando la batalla para lograr un proceso justo.

La cerrazón del capitán al negar el crimen, el comportamiento errático de su hija dificultan la tarea de los letrados. Labor que se dificulta aún más al tener a la opinión pública en contra. ¿Por qué niega el capitán haber cometido unos hechos cuando el cuerpo apareció en su casa? ¿Oculta algo Virtudes? ¿Qué sucederá con el resto de los hijos del capitán una vez que la conducta de su monstruoso padre ha salido a la luz? ¿Qué sucedió en la Escuela de Guerra? Es posible que la voz interior de Virginia, hija pequeña del capitán, internada en un convento, pueda facilitar las claves del crimen.

Mientras, los abogados se enfrentarán, incluso a sus seres queridos, para luchar por una causa que tal vez se perdió hace tiempo. Esta batalla les llevará a averiguar que ni la verdad ni la mentira son conceptos absolutos y que algunos seres humanos están condenados a perder.




Opinión Personal:




No se prodigan mucho en nuestro país las novelas cuyas tramas giran en torno a un proceso judicial, sobre todo si tuvieron una enorme repercusión en las crónicas de la época que ofrecieron los periodistas de turno que los cubrían. Unos periodistas que eran conscientes de que atraerían la atención de los lectores y el público en general si se resaltaba la presencia de datos macabros o morbosos. Algunos de estos casos judiciales fueron llevados al cine o a la pequeña pantalla, como la popular serie televisiva La huella del crimen, en la que se recrean los casos más escalofriantes de la crónica negra española. Uno de los crímenes que se rodó para la citada serie fue el cometido por el capitán Sánchez, quien mató y descuartizó a un viudo de considerable fortuna, en la Escuela Superior de Guerra, en Madrid. Este viudo había conocido a la hija mayor del militar, de la que se prendó y le prometió dar cobijo en su casa tanto a ella como a sus hermanos, conocedor de las penurias económicas que pasaba la familia.

En la crónica que se publica en la web del Diario de Sevilla sobre la última novela de Anabel Rodríguez Sánchez, Perdedores, la autora resalta que «todo empezó a raíz de una investigación judicial a partir de una foto donde se mostraba a una chica joven con un velo, con las manos dispuestas como si fuera a rezar y a su lado un letrado con bombín, toga y esa cara de falsa seguridad que se nos pone a los letrados antes de entrar en sala. Me quedé con esa imagen en la cabeza y poco a poco fue surgiendo la historia». En mi modesta opinión, entiendo que tras la labor de documentación realizada una vez ubicado el origen de la instantánea, construye una historia verosímil y con una gran carga de realismo, en la que se percibe que tuvo muy en cuenta todos el procedimiento judicial, con las oportunas licencias literarias que utiliza para que el desarrollo de cada capítulo sea más atractivo.

(Cuartel del Rosario-Madrid)
En mi modesta opinión,  se puede catalogar Perdedores como un thriller judicial más que como novela negra. Incluso añadiría que es de corte testimonial, en base a lo que comento en el anterior párrafo de esta reseña. Un thriller judicial en el que el lector estará muy pendiente de la carrera contra el reloj en la que se implican los dos abogados defensores: Zenón Cardenal, el de Vicente Agrelo, que fue héroe en la Guerra de Cuba, y Gaspar Santana, el de su hija Virturdes. Ambos letrados son conscientes de que tienen por delante un arduo trabajo, porque si no es posible probar la inocencia de sus defendidos ante los jueces que van a dictar sentencia, al menos tienen que convencerlos para que se les imponga la menor posible, para lo que se verán obligados a recabar toda la información que les faciliten sus mandantes sobre lo sucedido el día de autos, y de quienes pudieron tener alguna relación directa con ellos, y que tengan conexión con las acusaciones por las que se les juzgan. Un juicio en el que también se dictará sentencia sobre la relación incestuosa que mantenía el ex militar con su hija mayor. En más de una ocasión me dije que estos juicios tienen un cierto paralelismo con los que se juzgan en la actualidad, sobre todo si el procesado es muy conocido por todos, o es presunto culpable de haber cometido un crimen espeluznante que indigna al conjunto de la sociedad. En estos casos, los llamados juicios paralelos imponen su propia sentencia, como incluso se podrá comprobar en algunos episodios de la novela, en los que la población más exaltada señala como culpables a los acusados. Los medios de comunicación de la época caldean el ambiente a través de las noticias más jugosas que airean los voceros, e incluso se podrá comprobar en algunos episodios cómo los dos abogados son abordados por la prensa para obtener información con la que poder publicar una noticia de impacto: lo que hoy conocemos como exclusiva.

Uno de los puntos fuertes de la trama es la información que facilitan los inculpados a sus letrados, porque el lector estará muy pendiente de las confesiones que les ofrecen en las diversas visitas que realizan a las cárceles en las que están recluidos. Unas confesiones en las que diría que también tiene importancia las declaraciones de Victoria, en relación con el crimen del que se acusa a su padre y la relación incestuosa que mantuvo con su hermana Virtudes. En base a lo que acabo de comentar, tuve la sensación de que padre e hija no se lo estaban poniendo fácil a sus abogados defensores, porque me dio la sensación de que no les facilitan toda la verdad sobre lo sucedido en torno a su implicación en el crimen cometido en la Escuela Superior de Guerra, y la acusación de estupro. Esta dificultad que se encuentran Zenón Cardenal y Gaspar Santana es fundamental para determinar qué jurisdicción será la encargada de juzgar y dictar sentencia, por lo que el lector también estará pendiente de esta fase del proceso judicial, porque los letrados son conscientes de que las sentencias pueden ser más duras si son dictadas por la justicia militar. En este sentido, la escritora pacense supo jugar las bazas que estimó oportunas para que la intriga estuviera muy presente en torno al papel que realmente desempeñaron ambos acusados, por lo que a medida que el desenlace está más próximo la voz narrativa ofrece algún giro, incluso diría que trascendental, lo que originó que prestara más atención en torno al desarrollo del procedimiento judicial al que se enfrentan, porque desde ese momento tuve muy claro que recibía una información más directa que los personajes. A los giros a los que me acabo de referir hay que añadir también unas reflexiones tituladas que realiza en primera persona la hija pequeña del inculpado, que fue acogida por las monjas del convento de las Salesianas. Unas reflexiones que se intercalan entre los capítulos, y que dan lugar a que uno se pregunte qué importancia pueden tener para comprender lo sucedido.

(Antigua cárcel de mujeres. C/Quiñones-Madrid)
En mi modesta opinión, y pese a que el narrador omnisciente pone el foco de atención sobre el excapitán Vicente Agrelo y su hija Virtudes, entiendo que Perdedores es una novela coral, porque junto a los dos procesados hay otros personajes que tienen un gran peso a lo largo de los capítulos. A lo largo de los capítulos, el lector se familiarizará con los dos abogados defensores ya citados en esta reseña, el periodista Lorenzo Chaves, sin olvidarme de Damián y Victoria, tío y hermana de la acusada, porque ambos desempeñan un papel que no le dejan indiferente. Anabel Rodríguez Sánchez confiere un papel destacado a la mujer, porque a través de los diferentes personajes femeninos que transitan por esta novela refleja la labor que desempeña en la sociedad de principios del siglo XX. En este sentido, destacaría al personaje de Blanca, contratada por el letrado Zenón Cardenal para que pase en su despacho los escritos a la máquina de escribir que acaba de comprar, lo que dará lugar a una serie de desencuentros familiares con su esposa Laura. Una trama en la que en todo momento sentí que realizaba un viaje literario a los primeros años del siglo XX en Madrid, a través de unas descripciones claras y concisas de los espacios por los que transitan los personajes, con las que se ofrecen unas claras estampas costumbristas de la capital española de la época, sobre todo las que tienen lugar en torno al Madrid de los Austrias.

Perdedores es una novela que tiene un ritmo de lectura fluido. El lector se encontrará, sobre todo en el último tramo, con escenas que se desarrollan en la sede en la que se celebra la vista judicial, en Madrid, en las que se utilizan tecnicismos legales relacionados con el proceso judicial. Pese a lo que acabo de comentar, se encontrará con una trama atractiva, en la que estará muy pendiente de las confesiones de los dos acusados a sus letrados defensores,  y de la relación que mantienen los dos abogados, sobre todo cuando se abre la vista judicial, sin olvidarme de las familiares de ambos, en las que también está muy presente la causa judicial que defienden. La trama está relatada por un narrador omnisciente en presente, con un estilo diría que muy directo, porque sobre todo se centra en el papel que desempeñan los personajes en relación con el crimen que se juzga, y sin apenas rodeos. La autora consigue provocar el efecto deseado, y le incita a estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los 24 capítulos en los que se estructura la trama, entre los que se intercalan las reflexiones a las que me refiero en el antepenúltimo párrafo de esta reseña. Pese a que se percibe equilibrio entre la narración y los diálogos, me resultaron muy interesantes las conversaciones entre los personajes, porque entiendo que tienen un gran peso en el desarrollo de la trama, sobre todo si guardan relación con el conjunto del proceso judicial,  y en particular con la vista que se mantiene en la jurisdicción que finalmente enjuicia a los dos acusados, sin olvidarme las conversaciones que se derivan de las relaciones personales que mantienen los personajes en su día a día. Tampoco me olvido del papel trascendental que desempeñan los personajes femeninos a lo largo de los capítulos, a través de los que la autora muestra un fiel retrato de la labor que desempeña la mujer a principios del siglo XX. Sin duda alguna, Perdedores es un thriller judicial muy entretenido, a través de cuya trama el lector siente que realiza un viaje literario a la época en la que se informó a la población a través de la prensa sobre el crimen cometido en la Escuela Superior de Guerra en Madrid a principios del siglo pasado.



Biografía:



Ana Isabel Rodríguez Sánchez es licenciada en derecho y abogada en ejercicio, especialista en
derecho administrativo, penal y civil. Experta universitaria en mediación familiar.

Ha participado con relatos en diversas obras colectivas y su primera novela fue Azaría, publicada por Ediciones del Serbal, en el año 2015: una novela negra ubicada en el ámbito rural, en la década de los años veinte, durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera.

Ha colaborado durante varios años con la revista cultural Aladar; El Correo de Andalucía, en las revistas online Las Críticas, Moonmagazine, Granite and Rainbow. En la actualidad colabora en el probrama de radio de Canal Extremadura La tarde contigo, en su sección Imprescindibles, donde recuerdan a mujeres que han sido olvidadas, a pesar de tener un perfil interesante y en el programa Aquí no hay nada que ver. También ha colaborado en el programa de Canal Extremadura Escrito en el aire, con labores de asesoramiento y participación directa en el programa.

Podéis visitar su blog “Anabel Rodríguez escritora” en el que trata de diversos temas, debiendo destacar sobre todo el intento por fomentar la visibilidad de las mujeres artistas y consejos legales para escritores.

Activa en redes sociales, especialmente en Instagram, Facebook y Twitter, que lleva personalmente.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de Anabel Rodríguez Sánchez tomados de la web de la editorial Dokusou. Fotografía de la autora tomada de la web del Diario de Sevilla, al igual que el fragmento resaltado en cursiva en el primer párrafo de la reseña. Imagen del Cuartel del Rosario, en Madrid, tomada de la web de Pinterest. Imagen de la antigua cárcel de mujeres en la calle Quiñones de Madrid, tomada de la web Flickr.













miércoles, 6 de abril de 2022

Libros leídos y reseñados en marzo/2022

 








En marzo han sido un total de 5 los libros leídos y reseñados




Los leídos: 


                                                                 
                                       


                                                          





               

          


Los reseñados:



-Papá piernas largasde Jean Webster


-El cementerio de los ingleses, de Ricardo Alía


-El tejido de los días, de Carlos Auresanz.


-La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela


-Almas cautivas, de Nil Kandel



Avance retos literarios: 


-Reto VI Edición Nos gustan los clásicos(3/8) (38%) (+2).


-Reto 25 Españoles (2022):  (11/25) (44%) (+4).


-Reto Leemos España provincia a provincia (2022) (5/52). Añado Zaragoza, Badajoz y Barcelona


-Reto Autores de la A a la Z (2022):  (8/24) (40%) (+3). 


Reto Serendipia recomienda (2022):  (1/3) (33%) (+1).













       


   
                                                                            

                                                                                                           
                       
                                                                                                                                                                                                                                                        
                                      



 
                                                          


                                                            

                                                     



                                      
                                             

                                                 
                                             

lunes, 4 de abril de 2022

Lecturas semana 14/2022: Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló.

 









Comenzamos la primera semana del mes de abril. En lo que a lecturas se refiere, le toca el turno a Tierras de niebla y miel, de Marta Abelló.



Sinopsis: 


Año 1899. La joven Martina de Icaza regresa a su Cádiz natal huyendo de un matrimonio fracasado. Pero al desembarcar descubre que se ha quedado huérfana y sin hogar.

Desamparada, tiene que trabajar como sirvienta en la humilde pensión de su tía Balbina, hasta que un buen día su prima Candela desaparece.

A partir de entonces, Martina se ve envuelta en una trama de intrigas, aventuras, crímenes y pasiones que la lleva a adentrarse en la Casa Baena, una imponente mansión malagueña llena de secretos y misterios.

En una España de contrastes donde se conjuran criadas y señoras, bandoleros y burgueses, Martina deberá impedir un crimen tiempo atrás profetizado, enfrentarse a un amor imposible y alcanzar su propio destino, aunque este la transforme para siempre.

Un secreto familiar. Un crimen profetizado. Una historia de coraje y destino (528 pág., tapa dura con sobrecubierta).




miércoles, 30 de marzo de 2022

Almas cautivas, de Nil Kandel.

 






Datos técnicos:




Título: Almas cautivas.

Autor: Nil Kandel.

Autoeditado Amazon (enlace).

1ª edición: Diciembre/2021.

Formato: Tapa blanda.

ISBN: 979-8772309261.

Idioma: Español.

Nº pág.: 325.


Precio: 13, 00 € en papel. 

              3, 00 € en ebook.



Sinopsis:



El policía Daniel Lombar intenta superar ciertos problemas emocionales tras serle concedido un largo período de excedencia. Una mañana recibe la llamada de Robert Moragues, un amigo del pasado con quien había perdido el contacto. Robert se muestra muy alterado al explicar que su hermano Aleix lleva doce días desaparecido. Tiene la seguridad de que ha sido asesinado y pide ayuda para localizar su cuerpo y detener al autor del crimen.

Daniel se siente muy confuso, pero algo en su interior lo empuja a regresar a la casa Rifé, una masía centenaria donde pasó los veranos de su adolescencia. Una vez allí, los recuerdos lo ayudarán a investigar la misteriosa desaparición de Aleix, aunque también despertarán su máximo anhelo: vengar una muerte que pudo evitar treinta años atrás y de la que aún se siente responsable. En su lucha por hacer las paces con el pasado, Daniel descubrirá los secretos más oscuros que marcaron la vida de los hermanos Moragues.



Opinión Personal:




En mi modesta opinión, Nil Kandel es uno de los autores autoeditados de nuestro país de los que merece la pena estar muy pendiente, porque sabe cómo atraer al lector que disfruta con historias encuadradas en lo negrocriminal, en las que el suspense, el misterio y la intriga psicológica están muy presentes. En su última novela publicada, Almas cautivas, hay que añadir los secretos familiares, que originaron que me hiciera múltiples preguntas sobre lo que se escondía tras las paredes de la casa Rifé, «una masía de trescientos años que conservaba la memoria de varias generaciones. Fue allí donde recuperé la salud y murió mi adolescencia» (pág. 12). A medida que se suceden los capítulos me dije que era un título muy acertado, porque sospechaba que las paredes de esa masía centenaria escondían secretos, entendía que oscuros, de un pasado cercano que está muy presente en el día a día de sus moradores, lo que originó que estuviera muy pendiente de lo que me esperaba en el desenlace. Un desenlace sorprendente, aunque bien planificado por el autor para causar el efecto deseado, porque tiene muy en cuenta determinados episodios que se desarrollan en la masía. Un desenlace en el que el autor desgrana unos episodios que salen a la luz en pequeñas dosis, y mantiene expectante la atención del lector hasta la última página. Sin duda alguna, este desenlace es uno de los atractivos que invitan a recomendar la lectura de Almas cautivas, junto con todo lo que sucede a lo largo de los 41 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama.

(Comarca Bagés con vistas a Montserrat-Barcelona)
«—Debes escucharme, Daniel —insistió Robert, y soltó un suspiro—. Estamos viviendo unos días nefastos. Mi hermano se fue de casa hace dos semanas, un día después del funeral de nuestra madre. Unos agentes rastrearon por los alrededores sin encontrar nada, y ayer apareció su pierna derecha en la puerta del cementerio. ¡Es terrible! No sabemos si está muerto. Necesito que nos ayudes a descubrir qué le ha pasado y encontrarlo. Creo que puedes hacerlo. Sabes cosas de Aleix que nunca supe» (pág. 10). Esta petición, incluso diría que súplica desesperada, indica que el pasado nunca nos abandona, nos acompaña a lo largo de nuestra vida e incluso puede manifestarse de una forma u otra. Robert Moragues llama al ahora policía Daniel Lombar, quien intenta superar ciertos problemas emocionales tras serle concedido un largo período de excedencia, como adelanta la sinopsis. El doctor que trataba a su madre aconsejó a Daniel Lombar, hace treinta años, que pasara largas temporadas en algún lugar alejado de la ciudad, a causa de una tos seca que le atormentaba cada primavera. Un doctor que conocía a Alfons Moragues y le recomendó la casa Rifé como la masía apropiada para recuperarse.

Al igual que en La última carta de Nagore (reseña), el lector se encontrará con dos líneas temporales, en esta ocasión separadas por un período de treinta años.Aprovecha cada uno de los capítulos que las conforman para dosificar la información que ofrece en primera persona el protagonista y narrador.  Sin duda alguna, uno de los rasgos que caracterizan su narrativa es el sumo cuidado con el que planifica y desarrolla las tramas, de tal forma que invita a no perder detalle de lo que sucede en cada uno de los capítulos que las conforman. En esta ocasión, es consciente de que los episodios que viven los personajes que transitan por las dos líneas temporales tienen que ofrecer una información complementaria que ayude al lector a que se implique en la composición del complejo puzzle en el que se convierte la historia que relata Daniel Lombar. Un complejo puzzle que incluso tiene su banda sonora, como se dice en estos casos, porque sobre todo en algunos capítulos de la segunda línea temporal se mencionan canciones o incluso Aleix le invita a reflexionar a su nuevo amigo sobre fragmentos de las que más le atraen, que el joven Moragues elige en función del estado de ánimo en el que se encuentre o según crea que es la más adecuada para escuchar y para que Daniel se familiarice con esa música como Pink Floy, Beatles, Genesis, Alan Parsons Project, David Bowie, Elton John, entre los más conocidos, o ya no tanto como King Crimson, Black Sabbath,...

(Castillo Blancafort-Barcelona)
En mi modesta opinión diría que Almas cautivas es una novela de personajes, pese a que el protagonista y narrador ofrece unas descripciones muy atractivas y visuales de los lugares por los que transitan. Sin embargo, y como acostumbro a decir en tramas como esta, se mimetizan con el paisaje que les rodea, porque tanto los miembros de la familia Moragues como Daniel Lombar se adaptan a las características particulares de la zona de la comarca del Bagés en la que está situada la casa Rifé, «Robert abrió la puerta de la terraza y apareció a contraluz la inconfundible silueta de las montañas de Montserratl. Esa zona de la casa seguía ofreciendo unas vistas fascinantes; desde allí se contemplaban la inmensidad de los bosque y campos que nos rodeaban» (pág. 21). Unas características en las que el autor tiene muy en cuenta tanto el día a día de quienes viven en la masía, como los parajes que recorre el ahora policía para encontrar el cuerpo de Aleix, su amigo de la adolescencia, e incluso le sobrecoge el temor de tener que enfrentarse a Bernat Santacana, al que señalan como el asesino del hijo de Alfons Moragues. Recalco el atractivo de los parajes, porque el protagonista y narrador los describe con detalle en la primera línea temporal, ya que la mayoría de ellos le resultan familiares de su estancia en la masía durante su adolescencia. En este sentido, el lector se encontrará con la particularidad de que la voz narrativa se refiere en todo momento al pueblo ficticio de Vilafosca, creado por la imaginación del autor, pero para cuyo trazado y cercanías tiene muy en cuenta la orografía de la comarca del Bagés, con alusiones a Manresa y a las ruinas del castillo de Blancafort, al igual que a las montañas de Montserrat que la custodian. La casa Rifé atraerá también la atención del lector, porque es un personaje más de la novela, ya que conocerá con detalle cada una de sus estancias y las labores que en ella se realizan, a través de las que comprueba cómo la vida de sus moradores es diferente a la de quienes residen en los pueblos o ciudades más próximas.

Como acabo de comentar al principio del párrafo anterior, en Almas cautivas cobran un mayor protagonismo los personajes, trazados con un perfil complejo y caracterizados por marcados rasgos psicológicos, de los que me decía que algunos sólo reflejan lo superficial, porque eran muy celosos de un mundo interior que incluso les atormentaba. Para trazar sobre todo el perfil psicológico de los personajes se percibe que tiene muy en cuenta el carácter aislado de la masía, los oscuros secretos que guardan sus paredes, así como el que la segunda línea temporal de la trama se desarrolle durante los últimos años del franquismo. Esto se refleja en la expectación que se manifiesta en los miembros de la familia Moragues sobre lo que pasará una vez que fallezca el dictador y cómo influirá en el país el nuevo horizonte político que se asoma. Doña Natalia, la madre de los tres hermanos, manifiesta en varios episodios su fidelidad al régimen, no sólo por los comentarios que hace, y su relación con las fuerzas vivas de Vilafosca, sino también por el carácter autoritario que muestra frente a los demás miembros de la familia y su reacción ante un episodio luctuoso que tiene lugar en el pueblo. En el polo opuesto se encuentra su hermano Isaac, quien le proporciona los discos de vinilo y las cintas de música a su sobrino, al igual que otros regalos que les trae de vez en cuando. Este es un personaje que atrajo mi atención, porque me pareció un tanto enigmático: una incógnita que se mantiene hasta hasta el desenlace de la novela. Tampoco me olvido de la abuela Teresa, que también desvelará algunos secretos que encierra la casa Rifé. Pero tampoco dejan indiferentes Celia y Bernat Santacana, dos hermanos que trabajan en la masía desde hace pocos años, a la que fueron llevados por su abuelo, e supondrá un duro final a la estancia de Daniel Lombar en la casa Rifé en esa época, quienes protagonizan una serie de episodios duros y sobrecogedores, que cambiarán la vida de la familia y truncará la adolescencia de los hermanos Moragues, al igual que supondrá un duro final a la estancia de Daniel Lombar en la casa Rifé en esa época.

Almas cautivas es la tercera novela que leo del escritor natural de Sabadell, y que firma bajo el seudónimo de Nil Kandel. Los 41 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama transcurren a través de dos líneas temporales separadas por treinta años. Al igual que en La última carta de Nagore (reseña) y La vida oculta de la ciudad (reseña), el autor ofrece a través de la voz narrativa una trama que se encuadra en lo negrocriminal. En esta ocasión, diría que el lector se encuentra ante una trama de intriga psicológica y misterio y secretos familiares en la el ahora policía Daniel Lombar realiza una labor de investigación muy absorbente. Decide realizar las pesquisas que le encarga Robert, el hermano de su antiguo amigo de la adolescencia, Aleix Moragues, porque lleva doce días desaparecido y tiene la seguridad de que ha sido asesinado. Pese a que domina la narración frente a los diálogos, el ritmo de lectura se me hizo fluido, porque en todos los capítulos se desarrollan episodios que atraen mi atención, por lo que invitan a seguir con interés lo que sucede en ambas líneas temporales, en las que al protagonista y narrador los recuerdos de su estancia en la masía durante su adolescencia le ayudan a averiguar la misteriosa desaparición de Aleix, y despiertan su máximo anhelo: vengar una muerte que pudo evitar treinta años atrás y de la que aún se siente responsable, como adelanta la sinopsis. Al igual que en las dos novelas que le preceden, el autor utiliza un estilo narrativo directo, y una prosa clara y cuidada, en la que resalto el dinamismo, naturalidad y viveza de los diálogos, que complementan la información que ofrece la voz narrativa.



Biografía:



Nil Kandel nació en Sabadell y siempre ha vivido cerca de Barcelona. En su infancia se aficionó a los cómics y las novelas de misterio. Le gustaba imaginar historias. En la adolescencia comenzó a escribir relatos breves y poesías en las que intentaba reflejar sus inquietudes. Durante varios años compaginó sus dos pasiones: la literatura y la música. Formó parte de algunas bandas de rock progresivo y compuso varias canciones. Hasta que decidió escribir novelas de suspense y de intriga psicológica. Hasta ahora ha publicado «La última carta de Nagore», «La vida oculta de la ciudad» y «Almas cautivas».


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de Amazon. Fotografía de Nil Kandel tomada de la web de Babelio. Imagen de la Comarca del Bagés con vistas a Montserrat tomada de la web Turismo de Observación. Imagen de los restos del castillo de Blancafort tomada de Wikipedia. 

lunes, 28 de marzo de 2022

Lectura semana 13/2022: Perdedores, de Anabel Rodríguez Sánchez.

 








Comenzamos la última semana del mes de marzo y final del primer trimestre de 2022. En cuanto a lecturas, le toca el turno a la novela Perdedores, de Anabel Rodríguez Sánchez




Sinopsis: 


Se ha cometido un crimen horrendo en la Escuela de Guerra. Un hombre ha sido descuartizado y sus miembros emparedados y lanzados por las cañerías. Pero eso no es todo, el presunto asesino, capitán Vicente Agrelo, encargado de la Escuela, antiguo héroe de la Guerra de Cuba, borracho, jugador y pendenciero, mantenía una relación incestuosa con su hija mayor, Virtudes. La víctima del asesinato era el amante de la muchacha, un empresario maduro que había prometido liberarla a ella y sus hermanos del yugo al que los sometía su padre. Los periódicos no hablan de otra cosa, proclamando un día tras otro la culpabilidad de los detenidos: padre e hija. Dos abogados se harán cargo de sus defensas contrapuestas, dando la batalla para lograr un proceso justo.

La cerrazón del capitán al negar el crimen, el comportamiento errático de su hija dificultan la tarea de los letrados. Labor que se dificulta aún más al tener a la opinión pública en contra. ¿Por qué niega el capitán haber cometido unos hechos cuando el cuerpo apareció en su casa? ¿Oculta algo Virtudes? ¿Qué sucederá con el resto de los hijos del capitán una vez que la conducta de su monstruoso padre ha salido a la luz? ¿Qué sucedió en la Escuela de Guerra? Es posible que la voz interior de Virginia, hija pequeña del capitán, internada en un convento, pueda facilitar las claves del crimen.

Mientras, los abogados se enfrentarán, incluso a sus seres queridos para luchar por una causa que tal vez se perdió hace tiempo. Esta batalla les llevará a averiguar que ni la verdad ni la mentira son conceptos absolutos y que algunos seres humanos están condenados a perder (318 pág., ústica con solapas).


viernes, 25 de marzo de 2022

La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela.

 












Datos técnicos:




Título: La familia de Pascual Duarte.

Autor: Camilo José Cela Trulock.

Editorial: Destino (Colección Áncora & Delfín).

Fecha edición original: 1942.

Fecha de la presente edición: 1975.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 84-233-0733-6.

Nº pág.: 187.



Sinopsis:



«Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo.» Publicada inicialmente en 1942, La familia de Pascual Duarte marca un hito decisivo en la literatura española y es, después del Quijote, el libro español más traducido a otras lenguas. Pascual Duarte, campesino extremeño hijo de un alcohólico, nos cuenta su vida mientras espera su propia ejecución en la celda de los condenados a muerte. Víctima de una inexorable fatalidad, Pascual Duarte es un ser primitivo y elemental dominado por la violencia, única respuesta que conoce a la traición y al engaño. Pero esa siniestra apariencia no es más que la máscara que oculta su incapacidad para luchar contra la maldad de los demás y la desvalida impotencia que alberga en el fondo de su alma. La familia de Pascual Duarte ha ganado con los años fuerza y dramatismo y su protagonista, que no ha perdido el encanto primigenio, es ya un arquetipo de alcance universal.



Opinión Personal:



Son tres las obras que a lo largo de los años atrajeron mi atención del Premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela y Trulock, galardón que le otorgó la Academia Sueca en 1989 «por una prosa rica e intensa, que con refrenada compasión configura configura una visión provocadora del desamparado ser humano». Quizás retraiga mi interés por su prolífica narrativa su estilo experimental e innovador, porque títulos como Cristo versus Arizona, Mazurca para dos muertos o Madera de boj no fui capaz de meterme de pleno en las historias que relata el narrador de turno. Mi relación con el escritor gallego natural de Iria Flavia (Padrón, A Coruña) se limita a La familia de Pascual Duarte, Viaje a La Alcarria y La colmena, tres lecturas que me acompañaron durante mi juventud, y de las que le toca el turno de relectura a La familia de Pascual Duarte.

(Torremejía-Badajoz)
Con La familia de Pascual Duarte Cela inicia una exitosa carrera literaria, en la que obtuvo los más prestigiosos galardones. La familia de Pascual Duarte es, tras El Quijote, la obra española que se tradujo a más idiomas. Con su ópera prima Camilo José Cela inicia el denominado realismo tremendista, tendencia literaria que se manifestó en los escritores españoles de la posguerra, quienes fueron testigos, e incluso participaron, en este conflicto armado fratricida que asoló España entre 1936 y 1939, originado por un golpe de estado militar auspiciado por el General Franco contra el Gobierno legalmente establecido. En el realismo tremendista la voz narrativa de turno relata historias que tienen su base en la cruda realidad de la posguerra, y que giran sobre todo en torno a las clases más bajas de la sociedad española.

En su ópera prima Cela planifica y desarrolla una obra circular, porque el protagonista y narrador decide dejar constancia, en unas cuartillas que le facilitan, de las circunstancias que le condujeron a cometer actos en los que muestra el carácter más ruin y primitivo de la condición humana, mientras espera su propia ejecución en la celda de los condenados a muerte en la prisión de Badajoz. Tal y como está presentada la novela, desde las primeras líneas el lector tiene la sensación de que fue el autor quien decide dar publicidad a las que pueden considerarse como memorias de Pascual Duarte. Unas memorias de las que el Premio Nobel de Literatura dice ser sólo un mero transmisor, por el estado en el que se encontraban las cuartillas encontradas en una farmacia de Almendralejo, y que para mayor veracidad de tales memorias el reo envía al señor don Joaquín Barrera López, en Mérida, como depositario de las mismas.

«Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo el destino se complace en variarnos como si fuese de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte» (Pág. 25). Tal y como se suceden las circunstancias que rodean al protagonista, no me imaginé que este personaje terminaría sus días con una muerte tan cruel como es el garrote vil, pese a que era consciente de que esta era la muerte que le esperaba. En mi modesta opinión, entiendo que estas primeras líneas de sus memorias indican que el ahora reo no pretendía llevar otra vida que la de el común de los mortales, en la que procuraría cometer los menores errores posibles, porque de todos es sabido que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, cuando no lo hace unas cuantas más.

(Puente romano de Mérida-Badajoz)
En La familia de Pascual Duarte Cela traslada al lector a Extremadura, a la provincia de Badajoz, en el que se ubica el contenido de la mayor parte de los capítulos. Pascual Duarte ofrece una descripción generalizada de Torremejía —pueblo en el que hay una placa dedicada a Cela, para después centrarse en la pobreza de la casa en la que vivía a las afueras del pueblo, cercano a Almendralejo. El carácter disfuncional de la familia del protagonista proporciona al lector una idea de cómo es el día a día de este personaje, porque los rasgos psicológicos de sus padres originan un ambiente familiar difícil y hostil. Un ambiente familiar que influirá en su personalidad y en la de su hermana Rosario. Con el transcurrir de los capítulos, el protagonista presenta el ir y venir de los miembros de su familia, y de otros personajes que influyen en el su ciclo vital, como don Rafael y el apodado el Estirao, porque cuando parece que el rumbo de su vida se endereza, presencia o llegan a sus oídos episodios que le obligan a tomar unas decisiones a las que sólo acuden los seres primitivos y elementales, dominados por la violencia, como lo podrá comprobar el lector a lo largo de los 19 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama.

La familia de Pascual Duarte es una novela encuadrada en el realismo tremendista. Pese a lo que esto significa y a los infortunios que persiguen al protagonista, Camilo José Cela le confiere una prosa absorbente, muy rica en matices y recursos literarios. El autor combina con maestría la narración, la descripción, los diálogos y las reflexiones que, como si de una pausa en su relato se tratase, acompañan a Pascual Duarte. El texto contiene un lenguaje llano, coloquial, acorde con el origen humilde del protagonista, quien apenas fue unos años a la escuela, «pero sabía leer y escribir, sumar y restar, y en realidad para manejarme tenía bastante», (Pág. 40) si bien hay episodios y reflexiones escritos de tal forma que no parecen ser obra del redactor de las memorias, sino pulidas por el autor de la novela. «Hasta el aguamanil que siempre suele ser lo peor era vistoso en aquella habitación; sus curvadas y livianas patas de bambú y su aljofaina de loza blanca, que tenía unos pajarillos pintados en el borde, le daban una gracia que lo hacía simpático»(Pág. 85). Me gustaron mucho los refranes o dichos populares que utiliza cuando son apropiados para el episodio de turno, o las comparaciones y metáforas en las que se sirve de animales, quizás por aquello de ser el personaje un gran aficionado a la caza. Los diálogos son muy interesantes, no sólo por la información que ofrecen, sino también por la tensión narrativa que se refleja en escenas que, tal y como se desarrollan, dan la sensación de que no conducen a un buen desenlace, o también tuve la impresión de que algunos sirven para llenar un incómodo silencio.

Quien disfrute con la buena literatura no debería de olvidarse de tener en su lista de imprescindibles La familia de Pascual Duarte, cuya trama sigue vigente hoy día, y que estoy seguro no deja indiferente a quienes la lean o hayan leído, porque las vicisitudes que acompañan al protagonista y narrador, Pascual Duarte, invitan, sin duda alguna, a la reflexión. El lector se encontrará con una novela en cuyo desarrollo de la trama está muy presente el determinismo todo lo que le sucede al protagonista está condicionado por las circunstancias que le rodean—, la violencia, tanto física, verbal como psicológica; la familia, el odio y la venganza, sin olvidarme de la trascendencia que tiene en el protagonista la negación al acceso a la educación por parte de su madre, o la diferencia en el trato social, según la clase social a la que pertenezcan los personajes.



Biografía:



Camilo José Cela nació en 1916 en Iria Flavia (La Coruña). Desde 1957 es académico de la Lengua. Fruto de sus andanzas por los caminos de España son sus libros Viaje a la Alcarria y Judíos, moros y cristianos. En 1942 se situó en primera línea de la narrativa española con La familia de Pascual Duarte, libro al que siguieron, entre otros, Pabellón de reposo, El Gallego y su cuadrilla, La colmena, Mrs. Caldwell habla con su hijo, Nuevo retablo de Don Cristobita, Las compañías convenientes y otros fingimientos y cegueras, Oficio de tinieblas 5 , Mazurca para dos muertos... En enero de 1980 es investido doctor honoris causa por la Universidad Compostelana. Asimismo, le es concedida la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica. En 1982 se estrena en Madrid la película La colmena, dirigida por Mario Camus y con guión de José Luis Dibildos. Cela participa activamente en el filme, mediante la interpretación de uno de los personajes; Matías Martí, el inventor de palabras. En 1994 gana el Premio Planeta con La cruz de San Andrés. En 1987 recibió el Premio Príncipe de Asturias, en 1989 se le concede el Premio Nobel y el Premio Cervantes en 1995. Fallece en Madrid en enero del 2002.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la editorial Destino en Amazon. Fotografía de Cela tomada de la web del Instituto Cervantes. Imagen de Torremejía tomada de la web Rurismo. Imagen del puente romano de Mérida, en Badajoz, tomada de Wikipedia.