jueves, 16 de junio de 2022

Stalin debe morir, de Mario J. Les.

 











Datos técnicos:



Título: Stalin debe morir.

Autor: Mario J. Les.

Editorial: Terra Ignota Ediciones.

1ª edición: Diciembre/2021.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-124634-3-9.

Idioma: Español.

Nº pág.: 431.




Sinopsis:



Agosto de 1939.

La amenaza de invasión de la Wehrmacht sobre territorio polaco es ya una realidad palpable y se avecina un nuevo conflicto bélico.

Debilitada en sus ejércitos, la Unión Soviética se ve abocada a ofrecer un pacto de no agresión a Alemania que esconde un futuro reparto del pastel de Europa. Todo está dispuesto para la firma, pero los acontecimientos se precipitan. Apenas veinticuatro horas antes de que el ministro de Asuntos Exteriores del Reich, Von Ribbentrop, aterrice en Moscú para rubricar el acuerdo con su homólogo Mólotov, la NKVD aborta un intento de atentado contra Stalin, logrando salvar su vida. Sin embargo, ahora el magnicida anda suelto y, con la ayuda de un puñado de singulares personajes, trata de mantenerse a salvo, al menos durante unas horas.

En la Lubianka no hay tiempo que perder y el operativo de búsqueda se pone en marcha. Todo apunta a una conspiración interna para derrocar el régimen de terror de Stalin, que pondría en riesgo el acuerdo con los alemanes y debilitaría la posición de la Unión Soviética ante la inminencia de la guerra. Pero, ¿es acertada la teoría del complot? ¿Persigue la NKVD a un fantasma? ¿Quién está detrás de tan arriesgada operación? La respuesta se halla escondida en la memoria.



Opinión Personal:




Mario J. Les es un escritor que me sorprendió muy mucho con su trilogía dedicada al Holocausto. Las tres novelas que la conforman se pueden leer de forma independiente. No dudo en recomendarla, porque a través de ella el lector se encontrará con testimonios de los que resulta difícil asimilar la verosimilitud de las situaciones que viven los personajes que fueron víctimas de la sinrazón nazi, y que invitan a reflexionar para que semejante barbarie no vuelva a suceder. Stalin debe morir es su nueva novela, la cuarta, esta vez ambientada en un período de entreguerras, aunque ya se escuchan muy cercanos los sonidos de unos tambores que anuncian el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Una novela en la que construye una trama que es un verdadero rompecabezas, porque todas las piezas que la conforman encajan a la perfección en el desenlace. Un desenlace al que acompaña un epílogo que me encantó, porque supone un gran colofón a una historia muy entretenida y en la que se desarrolla una trama verosímil. Un epílogo en el que me encontré con un giro sorprendente, pero muy bien pensado, por lo que, sin duda alguna, incita a recomendarla todavía más a quienes se interesen por Stalin debe morir. Al igual que la trilogía, la novela está escrita con un lenguaje sencillo pero cuidado, y el narrador omnisciente dosifica la información a lo largo de los capítulos.

(Hotel Metropol-Moscú-Rusia)
Está claro que el escritor cascantino se siente cómodo con los géneros literarios que combina en las tramas que conforman la trilogía del Holocausto: aventura, novela histórica y thriller. En este sentido, diría que en Stalin debe morir los géneros que acabo de mencionar se conjugan de tal forma que constituyen un todo compacto. En base a lo que acabo de comentar, me gustó mucho cómo estructuró los capítulos, para que el lector sienta interés por lo que sucede en cada uno de ellos. Una estructura que le confiere a la trama un claro ritmo de thriller; incluso diría que ofrece la sensación de que su desarrollo transcurre en tiempo real, porque así lo da a entender el encabezamiento de los capítulos, de tal forma que, tal y como se suceden los episodios, el narrador omnisciente provoca angustia ante la incertidumbre de que los singulares personajes consigan con su plan salvar al magnicida, al menos durante un tiempo, porque son conscientes de que el minutero juega en su contra, y las posibilidades de éxito se reducen. Y es que tienen que aprovechar los eventos que tienen lugar tanto en el hotel Metropol, en el que se hospeda la delegación alemana, como en el Kremlin, porque el 23 de agosto de 1939 se firma en Moscú el Tratado de No Agresión entre la Alemania nazi y la URSS, conocido también por el pacto Ribbentrop-Mólotov, quienes firmaron este acuerdo de no agresión, ante la presencia del líder soviético, Jósif Stalin.

Al igual que sucede en la trilogía que Mario J. Les dedica al Holocausto, la portada ofrece un claro adelanto de lo que el lector se va a encontrar a lo largo de los capítulos en los que se estructuran las tramas que la conforman. Sin embargo, y al igual que me pasó a mí, estoy seguro de que los lectores se sentirán intrigados por la imagen que figura en la cubierta, en la un hombre con la cabeza rapada y el torso desnudo ofrece una ilusoria impresión en la que sostiene a una bailarina, y a su espalda se percibe la silueta de una ciudad envuelta en una niebla que apenas la hace visible. En mi modesta opinión, diría que esta intriga inicial es un reclamo más de la novela, porque su significado se revela a medida que se suceden los 33 capítulos más el epílogo en los que se estructura. Unos capítulos que tienen lugar, sobre todo, en la sede de la NKVD, situada en la plaza Lubianka, en el Kremlin, en el hogar de acogida de Pirogóvskaya, en el que asilan niños españoles republicanos, en el teatro Bólshoi y en el hotel Metropol.

(Gulag Vorkutá-antigua URSS)
Pero si me gustó mucho la estructura que el autor le confirió a los capítulos, o
tro tanto puedo decir de los personajes que transitan por las páginas de Stalin debe morir. Si el magnicida tiene un papel muy relevante, está bien complementado por los singulares personajes, a los que me acabo de referir en el párrafo anterior, por lo que entiendo que es una novela coral en la que hay un claro efecto dominó. Unos personajes que me mantuvieron muy en vilo, sobre todo por el papel que desempeñan algunos de ellos, con la sorpresa de que nos encontraremos con espías infiltrados, que incluso provocarán sospecha en quien es el criminal más buscado por la NKVD. El hecho de que con el paso de los capítulos el lector se encuentre con la presencia de estos espías infiltrados, origina que esté muy pendiente de los fines que realmente se proponen con este operativo. En este sentido, entiendo que es un acierto del autor introducir en el elenco personajes de este calibre, sobre todo teniendo muy en cuenta la época en la que los moscovitas, y por extensión el conjunto de la población soviética, eran «fríos números subyugados al terror permanente. Simples marionetas del baúl de juegos de Stalin»(pág. 15), atemorizados por el terror que provocado por el líder soviético, como se podrá comprobar en lo que se conoce como Holodomor o los trabajos forzados que realizaban en los gulags quienes eran apresados por la policía secreta soviética, como queda reflejado en algunos capítulos, en este caso en el de Vorkutá, en la República Soviética de Komi. Un glosario de personajes ficticios y reales que precede al cuerpo de la novela, y que Mario J. Les interrelaciona con total naturalidad. En relación con los personajes reales, a parte de Stalin, y por la presencia que tiene en la trama, destacaría la figura de Lavrenti Beria, miembro del Politburó y comisario soviético para Asuntos Internos, del que depende la principal organización de policía secreta de la Unión Soviética, ya mencionada en este párrafo. De los ficticios, destacaría el papel desempeñado por Misha, una niña del hogar de acogida de hijos de republicanos españoles, Pirogóvskaya, y María Rizlova, fotógrafa del diario Pravda, el diario oficial del régimen comunista, sin olvidarme del magnicida que atentó contra la vida de Jósif Stalin.

Stalin debe morir es una novela de poco más de 400 páginas, de lectura fluida incluso diría que en determinadas fases muy fluida—, sobre todo en los episodios más álgidos. Es una lectura amena, porque el narrador omnisciente atrapa al lector de tal forma que está muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los 33 capítulos más el epílogo que la conforman. Unos capítulos en los que se encontrará con unos cuantos giros que incrementan el interés por lo que sucede en las siguientes escenas. Una trama en la que se percibe el rigor con el que Mario J. Les lleva a cabo la labor documental, y cómo cuida al detalle las escenas descritas por la voz narrativa, para que sienta que realiza un viaje a la época en la que se firma en el Kremlin un tratado de no agresión, en la antesala del al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Como digo en estos casos, se agradece que la información que se facilita se reparta tanto por la que ofrece el narrador omnisciente como por los personajes en sus diálogos. Unos diálogos que resultan muy interesantes, tanto por la tensión narrativa que se percibe en algunos de ellos, como por los que tienen lugar entre los personajes que ayudan al magnicida. Como resultado de los interrogatorios que fue sometido por la NKVD sufre amnesia,  le impide recordar lo que sucedió durante el atentado, al igual que episodios de su pasado, y que recordará a en determinadas fases, según la información que reciba de quienes le ayudan, o a través de destellos que le traen a la memoria episodios de su vida. Un magnicida del que con el paso de los capítulos se conocerá su verdadera identidad, al igual que el papel que desempeñó realmente en el atentado contra la vida de Stalin.




Biografía:




Mario J. Les (Cascante, 1972) es miembro de la Asociación Navarra de Escritores (ANE/NIE) y regenta desde hace dos décadas el negocio familiar que abrió sus puertas allá por 1940.

Debuta en el panorama literario en 2013 con la novela El plan Bérkowitz (reseña), un thriller histórico bien acogido por la crítica. En 2015 sale a la calle Sombras tras los cristales (reseña), una secuela de su primera obra, en la que vuelve a unir en tiempo y espacio el continente africano y los campos de concentración nazis. Diciembre de 2017 ve el alumbramiento de Dile que no la olvido (reseña), una ambiciosa empresa que supone el cierre a la trilogía sobre el Holocausto.

Ahora, fiel a su gusto por la historia y la memoria del siglo XX, su prosa nos conduce a la siempre inquietante Unión Soviética de entreguerras, en Stalin debe morir.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de la editorial Terra Ignota. Imagen del hotel Metropol en Moscú, tomada de Wikipedia, al igual que la imagen del gulag de Vorkutá, en la antigua URSS: 










lunes, 13 de junio de 2022

Lectura semana 24/2022: Os vigila, de Amelia de Dios Romero.









En esta nueva semana del mes de junio le toca el turno a la nueva novela de Amelia de Dios Romero, Os vigila. 



Sinopsis: 


Olivia regresa a la casa de Caberu, en las montañas asturianas, un año después del accidente que acabó con la vida de Guillermo y del que todavía no se ha recuperado. Desde que llegó, cada noche cree oír su voz advirtiéndola de que salga de allí y huya, porque hay alguien que la vigila para hacerle daño. Ella lo achaca al estrés de volver al lugar en el que ocurrió todo y trata de racionalizar, pero lo cierto es que suceden cosas que cuesta trabajo explicar.

Y a eso hay que añadir el carácter arisco de algunos lugareños, como Camilo, un hombre que vive solo desde que su abuela desapareció y con el que Guillermo compartía pasión por las motos, pero que cada vez que ve a Olivia se comporta de manera hurana, invitándola prácticamente a que desaparezca.

Los días harán el resto, y poco a poco Olivia seguirá pistas y atará cabos hasta destapar una caja de truenos que la hará saltar por los aires (320 pág., tapa dura con sobrecubierta).

jueves, 9 de junio de 2022

La operadora, de Gretchen Berg.

 











Datos técnicos:




Título: La operadora.

Título original: The operator.

Autora: Gretchen Berg.

Traductora: Ángela Esteller García.

1ª edición: Agosto/2020.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-18128-68-4.

Idioma: Español.

Nº pág.: 384.



Sinopsis:



A las operadoras de la centralita en Wooster, Ohio, les encanta escuchar las conversaciones de sus vecinos y ponerse a cotillear después. Vivian Dalton es una de ellas, aunque ya está un poco harta de oír trucos de maquillaje y recetas de cocina. Lo que quiere es algo gordo, algo excitante, como la existencia de espías en la ciudad o una infidelidad. Y su deseo por fin se cumple.

Betty Miller, una de las mujeres más ricas del pueblo, comenta con una amiga desconocida un secreto. Algo verdaderamente jugoso... que tiene que ver con ¡el marido de Vivian! Y lo peor de los pueblos pequeños es que un secreto leva a otro.




Opinión Personal:




De vez en cuando me apetecen lecturas ligeras que, sobre todo, cumplan el indispensable requisito de entretener. En mi caso, este requisito lo cumplió con creces, porque me encontré con una trama amena, fluida y contada con tal naturalidad por el narrador omnisciente, que me sentí muy cómodo a lo largo de los 52 capítulos más el epílogo en el que se estructura la trama porque, además, en todo momento tuve la sensación de recibía la información en modo confidente, dada la cercanía y complicidad que presentía que había entre ambos, por cómo me relataba los episodios que sucedían en la pequeña ciudad de Wooster, en Ohio. Estoy convencido de que, quienes leyeron La operadora, no tardaron en catalogar esta novela como evocadora, en la que el narrador omnisciente nos retrotrae a una época en las que estas operadoras eran imprescindibles a la hora de solicitar una conferencia telefónica. Una época en la que éramos conscientes de que nuestras conferencias eran escuchadas por ellas, pese a que la normativa les impedía escuchar las conversaciones entre los interlocutores, porque tenían que respetar la privacidad de estas llamadas.

(Wooster-Ohio-USA)
En la biografía de Gretchen Berg se refleja que decidió investigar la genealogía familiar. Durante el proceso encontró unas notas que fueron el germen de la novela que hoy reseño y, sin duda alguna, recomiendo. Partiendo de esta información, diría que tal como relata el narrador omnisciente los hechos que tienen lugar en esta pequeña ciudad del Estado de Ohío, bien pudieron suceder en la realidad. Sin embargo, el lector se encontrará también con algunos episodios que le parecerán un tanto disparatados, y que la escritora estadounidense sabe cuándo introducirlos para que el humor esté también muy presente en algunas fases de la trama. Sin duda alguna, uno de los atractivos de La operadora es la maestría con la que mezcla el humor al que me acabo de referir, con la intriga y los secretos familiares, sobre todo a medida que se aproxima el desenlace, en el que no faltan giros que sorprenden al lector. Y es que cada vez que se abre esta caja de Pandora en la que se convierte la rumorología y el chismorreo que tanto gustan airear algunos, las sorpresas no pueden faltar, porque nadie se libra de que las murmuraciones saquen a la luz secretos familiares. Unos secretos familiares que también pueden afectar a quienes provocan la extensión de cotilleos con los que pretenden herir y dejar en evidencia a quienes señalan como destinatarios de estas malas artes, y que extienden entre la población para que causen el mayor daño posible.

La operadora tiene una trama cuyo desarrollo va de menos a más. Sin duda alguna, Gretchen Bergen supo cómo atraer al lector desde las primeras páginas pese a que, en un principio, parece que no sucede nada en los primeros capítulos. Esta situación inicial le hace pensar que se encontrará con un desarrollo de una trama que de inicio le hace sospechar que sea plana, sin apenas sorpresas, y que le lleva a hacerse más de una pregunta, sobre todo si tiene en cuenta lo que adelanta la sinopsis. Estoy seguro que la autora tenía muy claro cómo atraerle para que no perdiera detalle de los sucesos que cambian la monotonía en una ciudad pequeña como Wooster, en la que nunca pasa nada, hasta que la protagonista se lleva la desagradable sorpresa de que el cotilleo al que se refieren las chicas del cable, y que ya se empieza a extender entre los vecinos, la señalan a ella como el foco de las habladurías, porque las miradas y los silencios que muestran sus compañeras ante su presencia así se lo hacen entender. En este sentido, hay que tener también muy en cuenta los saltos temporales que tienen lugar en alguna fase del desarrollo de la trama, bien de forma directa, o bien relatada dentro del capítulo correspondiente por la voz narrativa, aprovechando los episodios que sirven de entrada para ponernos en antecedentes, y conocer mejor el pasado de los personajes que más peso tienen en esta novela.

(Buehler-Wooster-Ohio-USA)
En La operadora el lector se encontrará con unos personajes muy cercanos, bien perfilados, y con los que no se tarda en empatizar, porque son ciudadanos normales como nosotros, con los que podríamos encontrarnos a la vuelta de la esquina. Vivian Dalton es la protagonista de esta novela, y diría que es el personaje del que percibí una mayor evolución a lo largo de los capítulos que la conforman. Aunque la voz narrativa dirige también nuestra atención hacia Betty Miller, una de las mujeres más influyentes de Wooster, y que vive en la zona norte de la ciudad, donde residen los que tienen un mayor poder adquisitivo. Pero también transitan por sus páginas otros personajes que atrajeron mi atención, entre los que sobresalen Flora Parker y Gilbert Ogden, quienes encabezan una subtrama intrigante y que me mantuvo muy en vilo hasta el desenlace, por la fechoría que llevan a cabo y con la que sorprenden a toda la ciudadanos. Otro tanto sucede con Edward Dalton, por las sospechas que me suscitaba su relación con su esposa Vivian antes y después del matrimonio, al igual que las reacciones de Charlotte Dalton, la hija del matrimonio, ante los episodios que suceden en la familia, tras ser el foco de las murmuraciones que se extienden por Wooster, como adelanta la sinopsis. No me olvido de la reacción de la ya mencionada Betty Miller ante los secretos familiares que se desgranan en pequeñas dosis a lo largo de los capítulos, sobre todo a partir de las decisiones que toma Vivian Dalton para aclarar todo el chismorreo que se vierte sobre su marido.

La trama de La operadora cumple con el claro requisito de entretener al lector a lo largo de los 52 capítulos más un epílogo en los que se estructura su desarrollo. Gretchen Berg planifica y desarrolla una historia evocadora en la que sentí que realizaba un viaje literario a los años 50 del siglo XX, con destino en la pequeña ciudad de Wooster, en Ohio. Sin duda alguna, uno de los grandes atractivos de La operadora es la ambientación de la época en la que se desarrolla la trama, para lo que la autora tiene muy en cuenta los detalles que se reflejan a lo largo de los capítulos, y a los que se refiere en la nota final que acompaña al cuerpo de la novela, porque es consciente que toma algunas licencias para que la información que ofrece el narrador omnisciente o los personajes en sus diálogos se ajusten al período en el que tienen lugar los hechos que se relatan. Unos detalles en los que incluso se hacen referencia a dos personajes históricos y un hecho real que causó mucho revuelo en la población estadounidense de la época, y que acierta a encajar en los capítulos en los que se mencionan. En dicha nota aclara también el origen de las recetas de cocina o de los artículos periodísticos del The Daily Record. Me llamó también la atención la mención a títulos de la literatura clásica que se citan en algunas fases, y que guardan relación con novelas que lee la hija del matrimonio Dalton, Charlotte. Pese a que el dominio de la narración frente a los diálogos es muy claro, el ritmo de lectura es ágil, fluido, porque la escritora estadounidense tiene un estilo narrativo cálido, cercano, porque en todo momento tuve la sensación de que el narrador omnisciente actúa como un confidente que me relata todas las habladurías que salen de la centralita de Wooster, en Ohio. Una sensación que provoca que el lector se sienta cómodo mientras se desgrana en pequeñas dosis todo lo que sucede en torno al excitante cotilleo que por fin escucha Vivian Dalton durante sus horas de trabajo en la centralita de telefonía de Wooster.




Biografía:




Gretchen Berg nació en la Costa Este, creció en el Medio Oeste y vivió durante unos años en el Noroeste del Pacífico. Ha impartido clases de inglés en Corea del Sur, así como en la zona norte de Iraq y ha viajado a todos los continentes del mundo. Licenciada por la Iowa State University, en la actualidad vive en Chicago (Illinois). Hace unos años, Berg decidió investigar la genealogía familiar. Durante el proceso encontró unas notas que se convirtieron en su primera novela, La operadora.






Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de la autora, tomados de la web de Ediciones Duomo. Imagen de Wooster, en Ohio, tomada de la web woosteroh.com. Imagen de Buehler´s, en Wooster, Ohio, tomada de la web Buelehr´s Fresh Foods.

lunes, 6 de junio de 2022

Lectura semana 23/2022: Stalin debe morir, de Mario J. Les.

 









Comenzamos nueva semana del mes de junio. Le toca el turno a la nueva novela de Mario J. Les, Stalin debe morir




Sinopsis:


Agosto de 1939.

La amenaza de invasión de la Wehrmacht sobre territorio polaco es ya una realidad palpable y se avecina un nuevo conflicto bélico.

Debilitada en sus ejércitos, la Unión Soviética se ve abocada a ofrecer un pacto de no agresión a Alemania que esconde un futuro reparto del pastel de Europa. Todo está dispuesto para la firma, pero los acontecimientos se precipitan. Apenas veinticuatro horas antes de que el ministro de Asuntos Exteriores del Reich, Von Ribbentrop, aterrice en Moscú para rubricar el acuerdo con su homólogo Mólotov, la NKVD aborta un intento de atentado contra Stalin, logrando salvar su vida. Sin embargo, ahora el magnicida anda suelto y, con la ayuda de un puñado de singulares personajes, trata de mantenerse a salvo, al menos durante unas horas.

En la Lubianka no hay tiempo que perder y el operativo de búsqueda se pone en marcha. Todo apunta a una conspiración interna para derrocar el régimen de terror de Stalin, que pondría en riesgo el acuerdo con los alemanes y debilitaría la posición de la Unión Soviética ante la inminencia de la guerra. Pero, ¿es acertada la teoría del complot? ¿Persigue la NKVD a un fantasma? ¿Quién está detrás de tan arriesgada operación? La respuesta se halla escondida en la memoria (434 pág., rústica con solapas).

viernes, 3 de junio de 2022

Libros leídos y reseñados en mayo/2022.

 







Toca hacer resumen del mes de mayo, mes en el que han sido 5 los libros leídos y 5 los reseñados



Los leídos: 



         

                                                                                                                                                       
                                     

                                        


         
         







Los reseñados: 






-El clavo, de Pedro Antonio de Alarcón. 


-La otra orilla, de Elena Moya


-El linaje maldito, de Rafaela Cano


-Preciosa Polly Pemberton, de Frances Hodgson Burnett.


-La envidia de los mediocres, de Roberto Martínez Guzmán


        
                                                                                

Avance retos literarios:



-Reto VI Edición Nos gustan los clásicos: (6/8) (75%) (+1).


-Reto Autores de la A a la Z (2022): (12/24 + 1 opcional) (50%) (+1).


 -Reto 25 Españoles (2022):  (20/25) (80%) (+4).


-Reto Leemos España provincia a provincia (2022): (11/52).  Añado Lugo y Tarragona. 


-Reto Serendipia recomienda (2022):  (1/3) (33%). Sin avance.





martes, 31 de mayo de 2022

La envidia de los mediocres, de Roberto Martínez Guzmán.

 












Datos técnicos:



Título: La envidia de los mediocres.

Autor: Roberto Martínez Guzmán.

Editorial: Autoeditado Amazon (enlace).

1ª edición: Noviembre/2021.

Formato: Ebook.

ASIN: B09LQZ4T7J.

Idioma: Español.

Nº pág.: 324.


Precio:  3, 99 € ebook.

           19, 90 en papel.



Sinopsis:



«Nunca abras una caja de Pandora si no tienes armas con las que combatir los demonios que encierra dentro».

Un encargo de un amigo, una muerte accidental y una pequeña villa en la montaña lucense son el punto de partida de un caso que no solo removerá los cimientos de la tranquila sociedad rural, sino que acabará por poner a prueba los límites de la conciencia humana.




Opinión Personal:




Roberto Martínez Guzmán es uno de los escritores autoeditados de nuestro país que más éxito tiene en la plataforma digital Amazon, cuyas obras se catalogan dentro de lo negrocriminal. En sus novelas la intriga es un elemento innegociable para atraer la atención del lector, al igual que provocarle inquietud ante las situaciones inesperadas a las que se enfrentan en determinados episodios algunos de los personajes que conforman el elenco de sus novelas. Estos dos rasgos característicos de su narrativa originan que se incremente el interés por el desenlace que pone fin a una trama que, en líneas generales, acostumbra a ir de menos a más. Con estas premisas, el escritor ourensano sabe cómo atraer la atención del lector, con el aliciente de que siempre suele guardar alguna sorpresa a medida que el desenlace se aproxima. Sorpresa con la que pone la guinda a una trama que no defrauda y cumple el claro requisito de entretener.

(Fonsagrada-Lugo)

La envidia de los mediocres es la  segunda novela que protagoniza el ex policía Lucas Acevedo. En este sentido, es un título que me atrajo la atención desde que el autor le dio publicidad en las redes sociales tras autoeditarla en Amazon, porque enseguida me acordé de la La suerte de los idiotas (reseña), la primera novela que protagoniza este personaje. En mi modesta opinión, diría que es un título acertado, una vez que el protagonista y narrador relata todo lo que le sucedió al aceptar el encargo que le propuso realizar un amigo de la adolescencia, y ahora es un afamado abogado de Vigo. Le pide que se acerque a Fonsagrada para recoger el informe forense y compruebe el lugar en el que falleció su madre, Alicia Cerreda. Un título que entiendo que se confirma en los últimos capítulos. Pero, como digo en estos casos, es mejor que sea el lector quien confirme mi apreciación, si bien entiendo que el origen del mismo se refleja en los últimos capítulos.

En esta segunda entrega que protagoniza el agente en excedencia de la UDYCO, Roberto Martínez Guzmán planifica y desarrolla una historia que retrotrae a este personaje a su adolescencia. Ya en la pequeña villa de la montaña lucense, su instinto policial le dice que hay algo que no concuerda en ese episodio luctuoso, porque tiene muy en cuenta toda la entrevista que mantiene con su amigo en el bufete que dirige. Pero en un pueblo tan pequeño en el que se presenta alguien que empieza a hacer preguntas a los notables y a algunos vecinos en relación con la muerte de Alicia Cerreda origina una tormenta que tiene consecuencias insospechadas, porque la narración da un vuelco de tal forma que el lector se encuentra ante unos episodios los que se muestra el lado más mezquino, ruin, despiadado y oscuro del ser humano. El desarrollo de la trama es muy adictiva, sobre todo a medida que el protagonista y narrador cree que está más cerca de la verdad sobre lo ocurrido en torno a la muerte de la madre de su amigo, se encontrará con la desagradable sorpresa de que hay alguien que origina unos episodios en los que nada es lo que parece. Unos episodios perturbadores, crudos y luctuosos, provocados por un psicópata de manual, que no duda en utilizar las peores artimañas para que no se descubra su implicación en los hechos que investiga el ex policía de la UDYCO, y que utiliza la extorsión y corrupción para llevar a cabo sus planes maquiavélicos en los que está muy presente la satisfacción del instinto más bajo del ser humano.

Lucas Acevedo es un personaje que mantiene expectante al lector a lo largo del prólogo más los 17 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama, que es autoconclusiva, al igual que en La suerte de los idiotas. Lucas Acevedo es policía, agente encubierto de la UDYCO, aunque sigue en excedencia porque, sobre todo anímicamente, todavía no se ha recuperado de la misión policial que le encargaron en su día. Dadas las características de este personaje, podría decirse que es un antihéroe ya que, en su forma de actuar, tiene las mismas imperfecciones y defectos que la gente común, a lo que añado su peculiar forma de entender el mundo que le rodea y su carácter solitario. Tal y como realiza las investigaciones, no duda en actuar muy al límite de la ley, incluso diría que saltándosela, si no tiene otra opción para alcanzar el objetivo al que se comprometió. En este sentido, el protagonista y narrador es consciente de que no le queda más remedio que estudiar con detenimiento todas las opciones que se le presentan, si bien es consciente de que debe de tener muy en cuenta los peligros a los que se enfrenta a medida que el desenlace está próximo. Un desenlace en el que tiene muy en cuenta que puede poner en peligro su integridad física y la quienes guardan relación con la investigación que lleva a cabo, por lo que procura tomar decisiones con las que evitar los menores daños posibles, aunque no siempre con el resultado esperado. En mi modesta opinión, diría que hay una serie de reflexiones que aminoran el ritmo de la narración en algunas fases del desarrollo de la trama, sobre todo en los últimos capítulos.

(Barrio Feixoo-Lugo)
La envidia de los mediocres es una novela negra adictiva cuya trama va de menos a más, lo cual supone un gran aliciente para el lector. Su desarrollo es muy de corte clásico, porque a medida que se suceden los capítulos nada es lo que parece. También se encuentra con una parte del desenlace que recuerda mucho a los clásicos en los que se aclara las causas que dieron lugar a los episodios que lo originan. En este sentido, creo que da una idea de lo que le espera al lector a lo largo del prólogo y los 17 capítulos en los que se estructura la trama el fragmento de J. R. R. Tolkien que precede al texto: «No todo lo que es oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida». Esta segunda entrega que protagoniza Lucas Acevedo la califico como una novela negra rural, porque la mayor parte de los capítulos se desarrollan en un pueblo pequeño de la provincia de Lugo, Fonsagrada. Un pueblo pequeño en el que no suceden episodios que alteren la tranquila vida cotidiana de sus habitantes, salvo que, como cita el fragmento que encabeza la sinópsis, «Nunca abras una caja de Pandora si no tienes armas con las que combatir los demonios que encierra dentro».

La envidia de los mediocres es la segunda novela que protagoniza Lucas Acevedo, y cuyo ritmo va de menos a más a lo largo de los 17 capítulos más el epílogo en los que se estructura el desarrollo de la trama, pese a lo que comenté en el antepenúltimo párrafo de esta reseña sobre algunas reflexiones que realiza el ex agente de la UDYCO. El lector se encontrará con una historia muy adictiva, y diría que esta sensación se incrementa todavía más a medida que el desenlace está más próximo. Sin embargo, tal y como se suceden los episodios que lo conforman, tuve la sensación de encontrarme ante un desenlace un tanto precipitado. Al igual que en La suerte de los idiotas, Roberto Martínez Guzmán utiliza un estilo directo y un lenguaje sencillo y muy cercano, lo que ayuda a que la lectura sea amena. La trama de la segunda novela que protagoniza este ex policía tiene también su banda sonora porque, cuando la situación se presta a ello, escucha la música que tanto le gusta, el rhytm and blues. Una investigación que le encarga su amigo de la adolescencia, y ahora famoso abogado de Vigo, Tomás Cerreda. Se desplaza hasta Fonsagrada, en donde se reencontrará con amigos y vecinos de aquella época, pero también con otros nuevos. Una investigación que también le lleva hasta Ribadeo, Lugo e incluso Bilbao, porque es consciente de que todas las visitas que planea realizar le ayudarán a atar los cabos que necesita. La envidia de los mediocres contiene una trama en la que la intriga y la acción están muy presentes pero que los giros que se encuentra el protagonista y narrador la vuelven muy negra, en la que la tensión se palpa en el ambiente a medida que Lucas Acevedo abre la caja de Pandora a la que se refiere la sinopsis.





Biografía:




Roberto Martínez Guzmán nació y se crio en Ourense, España, donde reside. Su carrera literaria comienza en 2010 con la publicación de Cartas desde el maltrato, un original libro de no ficción que no deja indiferente a nadie. Tan solo dos años después, en 2012, presenta su primera novela, Muerte sin resurección (reseña) (Eva Santiago 1), que se revela como una historia cargada de intriga que pronto alcanza los primeros puestos de ventas de Amazon en varios países. Con café y cigarrillos para un funeral (reseña) (Eva Santiago 2), consolida su habilidad para mantener inquieto al lector hasta la última página. Su tercera novela, Siete libros para Eva (reseña), publicada en 2016, lo asienta de manera definitiva como un autor para el que la intriga en una novela es un requisito innegociable.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de Amazon. Imagen de Fonsagrada tomada de la web Viajes Camino de Santiago. Imagen del Barrio Feixoo en Lugo tomada de la web del diario El Progreso de Lugo. 



lunes, 30 de mayo de 2022

Lectura de la semana 22/2022: La operadora, de Gretchen Berg.

 









Comenzamos una semana en la que despedimos el mes de mayo y damos la bienvenida a junio.  En lo que a lecturas se refiere, le toca el turno a La operadora, de Gretchen Berg



Sinopsis: 


A las operadoras de la centralita en Wooster, Ohio, les encanta escuchar las conversaciones de sus vecinos y ponerse a cotillear después. Vivian Dalton es una de ellas, aunque ya está un poco harta de oír trucos de maquillaje y recetas de cocina. Lo que quiere es algo gordo, algo excitante, como la existencia de espías en la ciudad o una infidelidad. Y su deseo por fin se cumple.


Betty Miller, una de las mujeres más ricas del pueblo, comenta con una amiga desconocida un secreto. Algo verdaderamente jugoso… que tiene que ver con ¡el marido de Vivian! Y lo peor de los pueblos pequeños es que un secreto lleva a otro (384 pág., rústica con solapas).

viernes, 27 de mayo de 2022

Preciosa Polly Pemberton, de Frances Hodgson Burnett.

 











Datos técnicos:



Título: Preciosa Polly Pemberton.

Título original: Pretty Polly Pemberton.

Autora: Frances Hodgson Burnett.

Editorial: Ediciones dÉpoca.

1ª edición: Noviembre/2018.

Fecha publicación original: 1877.

Traducción: Rosa Sahuquillo Moreno y Susanna González.

Encuadernación de lujo en tapa dura con guardas ilustradas y

lazo de punto de lectura.

ISBN: 978-84-946875-7-0.

Ilustraciones: Peterson´s Magazine y Journal Des Demoiselles.

Idioma: Español.

Nº pág.: 180.


Sinopsis:



Inglaterra, 1877. El joven Gaston Framleigh, oficial de la Guardia, descubre que al otro lado de la calle, en una pequeña y humilde casita, reside una encantadora y vivaracha joven por la que se siente absolutamente cautivado... hasta que descubre su profesión: la preciosa Polly Pemberton es actriz de teatro, actividad del todo inadmisible a los ojos de un joven de noble cuna tan arrogante y engreído como él. No obstante, y a pesar de la mutua antipatía inicial, pronto empiezan a ser frecuentes sus visitas a la casa de los Pemberton, donde Gaston es bien recibido por la preciosa Polly —que reside junto a su aya y su poco respetable tío hasta que ambos son advertidos del exceso e inconveniencia de dichas visitas...

Antes de que las habladurías alcancen cotas indeseadas, Polly, de carácter decidido y orgulloso, decide tomar cartas en el asunto, y la tirante relación entre los dos vecinos tomará nuevos derroteros...Sin embargo, las circunstancias y las amistades mutuas no se lo pondrán nada fácil para ignorarse el uno al otro.




Opinión Personal:




Quienes leen obras de autores clásicos, tienen en la pequeña editorial asturiana dÉpoca un catálogo en el que elegir títulos que son verdaderas joyas literarias. Quienes lo frecuentamos, no dudamos en recomendar el título que elijamos. No sólo se recomienda por el magnífico trabajo que realizan, sino también porque rescatan títulos olvidados, y por el mimo que ponen tanto en la exquisita edición como en la cuidada traducción, en la que están muy presentes las notas a pie de página, cuando la situación lo requiere, para que el lector tenga una explicación de las palabras o expresiones que aclaran, a la hora de comprender el contexto en el que se emplea o el uso que se le da a un objeto o prenda determinada en la época en la que se desarrolla la trama. Un mimo que ayuda a que disfrutemos con deleite de unas historias que nos mantienen muy entretenidos durante su lectura, y en la que también nos alegran la vista con las preciosas ilustraciones que acompañan al texto, lo que ayuda a que el lector se meta de lleno en el desarrollo de la trama, en las que reflejan con detalle determinadas escenas.

En esta ocasión le toca el turno a Preciosa Polly Pemberton -o preciosa Polly P., como la llaman a lo largo de los capítulos-, una novela que se cataloga como romántica, si bien ya adelanto que no es una historia de este género literario al uso. Pese a lo que acabo de comentar, se presiente un final esperado, aunque la escritora británica, nacionalizada estadounidense, construye una trama compleja por los vaivenes que se suceden a lo largo de su desarrollo, en la que incluso diría que suponen un gran aliciente la serie de situaciones de enredo que provocan equívocos en los personajes. Situaciones que me encandilaron, porque originan que nos acompañe tanto la duda como la intriga en los episodios que tienen lugar en torno a la protagonista, sobre todo en la que podría decirse que es la segunda parte de la novela.

Sin duda alguna, la editorial supo cómo atraer la atención del lector a través de una sinopsis en la que se presiente que, a lo largo de los quince capítulos titulados en los que se estructura la trama, la presencia de los dos jóvenes promete situaciones de interés, dada las características de la personalidad de ambos personajes y la tirante relación que se manifiesta entre los dos vecinos. Frances Hogdson Burnett utiliza a Polly Pemberton para criticar a la encorsetada sociedad victoriana de la época en cuestiones morales, porque no concebía que se pudiera mantener una estrecha relación entre dos miembros de distintas clases sociales, sobre todo si uno de ellos forma parte del mundo de la farándula, lo que levantaría multitud de habladurías, por lo que para esta sociedad significa la profesión de quienes se ganan la vida encima de los escenarios. En mi modesta opinión, es una crítica social realizada con una fina elegancia, porque disfruté mucho con las escenas en las que se ponen en entredicho el papel dominante de la alta sociedad y la reacción de Polly Pemberton ante la hipocresía de éstos de personajes, sobre todo en su comportamiento en veladas a las que asiste. Una relación que sorprende a los personajes de alta alcurnia, por su forma de actuar en un ambiente en el que consideran que está fuera de lugar, porque pertenece a un estrato social muy inferior al suyo. En este sentido, me quedo con la reflexión que hace Polly Pemberton al respecto: «La gente arrogante fuera del escenario se asemeja a la gente arrogante encima de él» (pág. 40).

Ya comenté en esta reseña que Preciosa Polly Pemberton no es una novela romántica al uso, sino que la autora pretende concluir la obra con un final feliz, tras las variadas situaciones a las que se enfrentan los personajes antes de alcanzar el desenlace deseado. Sin embargo, antes de llegar al desenlace deseado juega con otras posibilidades que invitan a la duda, a medida que se conoce la situación financiera real del joven oficial de la Guardia, Gaston Framleigh. En este sentido, y tras leer la interesante introducción que firma la abogada y traductora Blanca Briones González, me atrevería a decir que este personaje hay ciertos tintes autobiográficos. Incluso me atrevería a decir también que en la novela se percibe una cierta influencia de su faceta como dramaturga. En todo momento tuve esta sensación, al desarrollarse prácticamente todas las escenas en espacios cerrados, las entradas y salidas que tienen lugar en ellos, así como las escenas de enredos, sin olvidarme de la viveza y dinamismo de los diálogos.

Polly Pemberton es una heroína que enseguida se gana la empatía del lector. Frances Hodgson Burnett le saca todo el partido posible a la protagonista para que, con los medios que dispone, les haga frente a quienes la señalan como un ser inferior, sobre todo en los episodios en los que los giros narrativos invitan a estar muy pendiente de la reacción de los personajes afectados. Pero también le acompañan otros personajes que le dan mucha vida a la novela, como  Teddy Popham, amigo de ambos, y Cicely, hermana del oficial, desempeñan un papel relevante, que sobresale en el último tramo de la novela. La autora traza unos personajes bien perfilados, muy vivos y representativos de la sociedad victoriana de la época, a los que se conoce en profundidad a través de sus acciones, y no por las descripciones que de ellos ofrece el narrador omnisciente. Unos personajes en los que se centra en su observación  y el trasfondo social de la sociedad victoriana. Un narrador omnisciente que, en ocasiones se dirige al lector, a modo de acotaciones, que utiliza para resaltar determinadas aspectos con los que quiere atraer una mayor atención sobre su relato.




Biografía:




(1849-1924). Reconocida escritora y dramaturga británica, nacionalizada estadounidense en 1905, mundialmente famosa por sus novelas: «El pequeño lord» (1885), «La princesita» (1905) y «El jardín secreto» (1910), todas ellas adaptadas al cine y la televisión.






Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía e imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, tomados de la web de la Editorial dÉpoca. Fotografía de la autora tomada de Wikipedia.