martes, 15 de diciembre de 2020

Tres Muertos, de Manuel Machuca.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

Datos técnicos:



Título: Tres muertos.

Autor: Manuel Machuca.

Editorial: La Isla de Siltolá.

1ª edición: 2019.

Encuadernación: Tapa blanda con solapa.

ISBN: 978-84-17352-42-4.

Idioma: Español.

Nº pág.: 344.



Sinopsis:


Un deportista tardío, entrenador prematuro, profesional precoz y científico frustrado, convertido en su madurez en novelista de segunda o tercera fila, según sus propias palabras, escribe la historia de su familia con el objetivo de encontrar respuestas a su propia vida. Una vida en búsqueda constante en la que alcanzó sus metas, unas veces demasiado pronto y otras demasiado tarde. Hijo de una familia de clase media alta, universitaria, a la que los años de la transición española desestructuró por completo, relata sus recuerdos y su historia, a través de las voces de su abuela, de su madre y de él mismo los días en el que fallece alguien importante para cada uno de ellos.

Tres muertos es una novela que recorre junto a sus protagonistas la historia de España desde finales del siglo XIX hasta nuestros días, pero que, sobre todo, trata sobre el perdón como camino de salvación personal; escrita en una época actual, en la que la venganza y la destrucción de las víctimas ha sustituido a la reinserción social y a la capacidad de perdonar, socavando de esta forma los cimientos éticos de nuestra sociedad. Manuel Machuca colabora con diversas publicaciones culturales y de información general. Tres muertos es su cuarta novela.


Opinión Personal:


El escritor Manuel Machuca (Sevilla, 1963) ya es habitual en este blog, porque Tres muertos es la cuarta novela que publica y la cuarta que leo y reseño de este escritor sevillano en mi rincón literario. A su ópera prima, Aquél viernes de julio (reseña), cuya trama gira en torno a los primeros días de la Guerra Civil Española en Sevilla. Su siguiente obra, El guacamayo rojo (reseña), es un homenaje a los emigrantes andaluces que han tenido que abandonar su querida tierra en busca de un futuro mejor. Después le tocó el turno a Tres mil viajes al sur (reseña), novela con la que sorprende al lector y a la crítica especializada, y con la que quedó finalista del Premio Ateneo Sevilla 2015, en la que ofrece testimonios de clara denuncia social cargados de realismo, y en la que aborda la situación que viven los más desfavorecidos en la barriada sevillana de Las Tres Mil Viviendas.

 
  (Calle Zacatín-Granada)
Dice la editorial en la sinopsis de Tres muertos que Manuel Machuca se ha convertido en un  escritor de segunda o tercera fila, según afirma el propio autor hispalense. Más bien diría que se ha consolidado en la primera división de la narrativa española, por derecho propio y sin hacer ruido, por la calidad de su producción literaria. Si me preguntan cómo definirlo: sabe ganarse a los lectores contándoles historias cercanas, con las que no deja indiferente, porque si hay algo que las une es el trasfondo social que se refleja en sus tramas, en mayor o menor intensidad, acorde con el argumento que plantea en cada una de ellas. Pero también las une su estilo fresco y directo, el empleo de un lenguaje sencillo y cercano, a la par que cuidado, y la consistencia de los diálogos, si bien en Tres muertos esa consistencia a la que me refiero queda patente en la solidez del relato de las tres voces narrativas. Hay que tener muy en cuenta también la razón de ser de cada novela, el fin y el mensaje con el que las escribe y que manda a través de cada una de sus novelas.

Tres muertos es su trabajo literario más personal. La carta inicial que expone antes del cuerpo de la novela es un claro adelanto de lo que se va a encontrar el lector a lo largo de su desarrollo. El autor explica en ella que «siente la necesidad de ponerle palabras a lo que ha sido nuestra historia». «Quiero escribir sobre nuestra vida en común, sobre la de quienes nos antecedieron, porque siento que ha llegado el momento para mí de hacerlo, de llegar al fondo de mis sentimientos hacia vosotros, de lo que habéis significado para mí. Lo necesito». Tres muertos es también una sucesión de preguntas, reproches, de dolor, de perdón, de culpa, pero también de comprensión y de reconciliación, de superación, de fortaleza y de reflexiones. En Tres muertos hay lugar también al reconocimiento por la labor que realizan las generaciones precedentes, porque se preocuparon por el bienestar de sus descendientes para que tuvieran un futuro estable sin pasar por las estrecheces que sufrieron algunos de los miembros de esta saga familiar, aunque tuvieran que realizar estudios universitarios impuestos y no los que ellos hubieran preferido cursar.

El lector tiene que ser muy consciente de lo que se va a encontrar en la historia que relata Manuel Machuca a lo largo del desarrollo de esta novela que hoy reseño y recomiendo sin dudar. Tiene que estar muy preparado porque se va a encontrar con un autor que le cuenta sus vivencias más íntimas y la de quienes le anteceden en su árbol genealógico, si bien uno no sabe qué episodios son realmente biográficos ni cuáles encajan en las tres tramas como si realmente los hubieran vivido los tres protagonistas pasivos y las tres voces narrativas. También tiene que estar muy preparado porque no se va a encontrar con una novela al uso; en mi caso, me acompañó durante todo el tiempo que me duró conocer la historia de esta saga familiar la magnífica novela de Miguel Delibes, Cinco horas con Mario, en la que el soliloquio es la técnica empleada por el escritor vallisoletano, y que utiliza la viuda y narradora ante el cadáver de su marido para repasar, a través de los recuerdos, los altibajos de su vida en común y al mismo tiempo recrear la España provinciana de la época. Pero también va a disfrutar a fuego lento de tres historias que no le van a dejar indiferente, contadas por el autor a través de las tres voces narrativas desde lo más profundo de su alma. Tres voces narrativas que vierten sus emociones, sentimientos y un cúmulo de sensaciones que fueron acumulando durante sus años de convivencia con el personaje pasivo al que se dirigen en sus monólogos.

 (Café Suizo-Granada)

La primera historia que conocerá el lector es la de la abuela del escritor, bajo el título de La hija del capitán Esmeralda. La narradora se dirige a Dolores, la criada que lleva con ella interna desde hace años. Es un relato que tiene lugar en la mañana del 23 de junio de 1981, recién empezado el verano, cuando el calor empieza a hacer mella en Sevilla. El lector se encontrará con un monólogo conformado por idas y venidas y breves pausas. Unas idas y venidas que achacaba la protagonista y narradora a los vaivenes de su edad, porque tan pronto empezaba a contarle una historia como se desviaba de la misma engarzándola con otra que no parecía tener relación alguna con la que había empezado. Unas breves pausas que esperaba con interés porque me preguntaba qué le diría en el siguiente interludio a su compañera, criada y amiga. En mi modesta opinión, entendía que era la técnica que seguía para que su afligida compañera le prestara más atención, porque temía que fuese la criada quien se derrumbara con tanta tristeza, y no ella, que era la viuda del finado, a quien velaban y esperaban a que su hija cumplimentara los trámites necesarios para enterrarlo en el camposanto.

Al relato de la abuela le sucede el de la madre del escritor, La hija del Cabal, quien cuenta su historia un 27 de abril de 1987, en una noche en la que empieza la Feria de Abril y llueve a mares, truena, como la lluvia de reproches que le echa a su marido, porque «el alcohol, que antes borraba de tu memoria lo que habías hecho el día anterior, hace tiempo que la hizo desaparecer para siempre» (pág. 177). Le reprende la vida desenfrenada y de derroche que llevó y cómo fue convirtiéndose en el muerto en vida que es, después de todo lo que insistió para reconducir el mal camino que lo asomaría a un final que no quería que tuviese. Una de las sevillanas que se escuchan desde la ventana de la sala en la que están los dos, le recuerda a la narradora su relación con Gregorio, evocado en varios episodios de su relato, y se pregunta cómo cambiaría su vida si alguna de sus dos anteriores parejas no hubiera roto con ella. Pese a que su marido está en su mundo, ella sabe que este es el día elegido para hablar, para desahogarse y sacar las tripas, porque también se acuerda de la difícil y dura infancia que pasó.

Un salto en el tiempo sitúa al lector en el 8 de febrero de 2018. Es el escritor quien toma el relevo con su soliloquio, cuya narración lleva el título de la canción de Triana, Hijos del agobio. «Le he pedido a mi hermana que se encargue de los trámites del entierro de su madre, y que lo retrase cuanto pueda. Se lo he rogado porque necesitaba estar aquí contigo antes de que abandonaras esta casa para siempre» (pág. 269). Es su relato manifiesta el dolor por la muerte de su madre, es el desgarro que siente por lo que intuye que fue la vida de su progenitora. Es empezar a comprenderla en ese velatorio personal para sentir piedad y perdonarla. Es un repaso a su infancia, dura, aunque tampoco faltó la alegría. Es la añoranza por su abuela, y el cariño que heredó de ella por la lectura y la pasión por la escritura. Es un recorrido por sus estudios, su afición tardía al deporte, la justicia social o la labor que debería de desempeñar la Farmacia como profesión en la sociedad.

 (Expo Iberoam. Sevilla-1929)

Tres muertos es la crónica de una saga familiar que contiene tres historias que se complementan. Está conformada por una sucesión de episodios descritos con gran realismo, y una gran profundidad psicológica a lo largo de todo su desarrollo. Si la carta inicial que el autor dirige a la familia es un adelanto de lo que el lector se encontrará a lo largo del desarrollo de la trama de esta novela que hoy reseño, otro tanto puede decirse de su estructura, así como las citas y las letras de las canciones del grupo Triana,ya mencionadas en el quinto y séptimo párrafo de esta reseña. La crónica de esta saga familiar comienza en Granada, ciudad en la que se codeaban con lo más granado de la sociedad nazarí, porque el abuelo materno regentaba una zapatería en pleno centro, que era un negocio solvente y regentado con maestría por el cabeza de familia, hasta que empezó el declive. Un declive que llevará a la abuela del escritor a vivir en Sevilla tras su segundo matrimonio, con un policía republicano conocido como el Cabal. En Sevilla les sorprenderá la sublevación militar que daría lugar a la Guerra Civil Española, período en el que la familia vivirá una serie de episodios que atraerán la atención del lector, no sólo por lo que significó este cruento conflicto fratricida para los ciudadanos, sino porque se encuentra con hechos que muestran las duras decisiones que se tomaron para evitar unas represalias de las que todos eran conscientes del desenlace que les esperaba. Las Islas Canarias serán su siguiente destino, del que tres años más tarde regresará a la ciudad del Guadalquivir. Estoy seguro que sentirá interés por muchos de los episodios que viven las tres generaciones que la conforman, y los paralelismos que se forman entre sus miembros, sobre todo, en los matrimonios de las dos primeras que dan lugar a una serie de interrogantes en sus monólogos, al igual que otros le atraerán su atención por los giros que tienen lugar en alguna fases de las tres subtramas. Tres muertos es la historia de una saga familiar, pero es también la historia de España desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, en la que se percibe la evolución del país, desde lo que fue la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, a la crudeza y barbarie que provocó una guerra fratricida, los años convulsos de la posguerra, sin faltar las críticas al comportamiento del país en general en determinadas situaciones, de las que mostrarán su queja los tres narradores en algunas fases de su relato.


Biografía:


Manuel Machuca debutó como novelista con "Aquel viernes de julio", a la que siguieron "El
guacamayo rojo" y "Tres mil viajes al sur", con la que fue finalista del Premio Ateneo de novela de Sevilla.
Ha coordinado dos libros de relatos de escritores farmacéuticos, "Relatos de farmacéuticos" e "Hidra verde", y otro sobre la rivalidad del fútbol sevillano, "El derbi final".
Ha colaborado en diversas revistas, culturales como la argentina Motor de Ideas; de información general, como Cambio 16, Cuadernos para el Diálogo; periódicos como los diarios del Grupo Joly, Andalucía Información; y diversas revistas científicas y deportivas, obteniendo el Premio periodístico de la Fundación Avenzoar. "Tres muertos" es su cuarta novela. 

 

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor,l tomados de la web de la editorial La Isla de Siltolá. Fotografía de Manuel Machuca tomada de la web del Diario de Sevilla. Imagen de la Calle Zacatín, de Granada, tomada de al web Pueblos de España. Imagen del Café Suizo, de Granada, tomada de la web Granada Digital. Imagen de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, tomada de la web del Diario El Mundo. 

 

jueves, 10 de diciembre de 2020

Humo, de Adrián Magro de la Torre.



 

 

 


 

 

 

 

 

 

Datos técnicos:


Título: Humo.

Autor: Adrián Magro de la Torre.

Autoeditado Amazon (enlace).

1ª edición: Marzo/2020.

ASIN: B085DGVQQS

Formato: Ebook.

Idioma: Español.

Nº páginas: 150.


Precio: 2, 99 en ebook.

              7, 95 en papel.


Sinopsis:



Un talentoso boxeador aficionado. Una prostituta que quiere dejar de serlo. Un asesino arrepentido y culpable.


¿Qué tienen en común?


Que pelean, que luchan y que pierden.


Condenados desde que un hombre inocente murió. Y por el que, nueve años después, las verdaderas consecuencias aparecen...



Una novela corta que antes de serlo fue un guion cinematográfico. Un relato noir para los amantes del género y las historias cruzadas de tinte negro, dramático y violento, tan conocidas y exitosas como "Pulp Fiction", "Magical girl" o "Crash", y, sobre todo, de autores como Guillermo Arriaga, escritor de los guiones de "Amores Perros", "21 Gramos y "Babel".



Opinión Personal:



Quienes frecuentan esta blog saben que me gusta mucho la novela negra, y sobre todo si es la que yo llamo genuina, porque tiene ingredientes propios de lo negrocriminal de corte clásico. Sin embargo, este año me acerqué muy pocas veces a este género literario y algún otro más de los que acostumbro a leer novelas encuadradas en ellos que me hacen pasar buenos ratos de lectura. En fin, esperemos que para el próximo año la alegría lectora vuelva a instalarse en quienes disfrutamos de este bendito vicio.

Hoy comparto mis impresiones sobre Humo, novela corta con la que su autor, Adrián Magro de la Torre, quedó finalista del III Premio Negra y Mortal, a la mejor Novela Negra. La trama de Humo tiene una extensión de 150 páginas, pero en la que el escritor madrileño desarrolla a lo largo de los capítulos que la conforman tres historias que no dan tregua al lector. Y es que, pese a ser una novela corta, se encontrará con escenas que atraen su atención en cada uno de esas tres historias que la conforman. En este sentido, me dije que al estructurarar en trece capítulos cada una, el autor quería indicar que a los tres protagonistas no les espera una trama fácil, y quién sabe si también un final acorde con un número que trae mala suerte a los supersticiosos.

Como adelanta la sinopsis, el lector se encontrará con historias cruzadas de tinte negro, dramático y violento, protagonizadas por personajes que pelean, que luchan y que pierden. Son historias cruzadas contadas por tres protagonistas, Miguel, Clara y Javier, cuyas vidas transcurren en un entorno del que les es difícil salir. Sus tentáculos son tan largos que al más mínimo intento de escabullirse les hacen comprender que han tomado una mala decisión, que puede tener consecuencias nefastas incluso para su integridad física, como se podrá comprobar en algunos episodios. Un entorno que utiliza las artimañas que sean necesarias para conseguir que se sientan atraídos por las facilidades que tienen para ganar un dinero fácil con el boxeo, como Miguel y el cambio que se percibe en él a la hora de enfrentarse a un rival en el cuadrilátero, o la tensa relación que mantiene con su madre, Ángeles, que presenta un estado deplorable. O como es la opción desesperada a la que acude Clara para cubrir unas necesidades familiares a las que no podría hacer frente sin trabajar en un club de alterne regentado por personajes que parecen salidos del hampa, por las formas que utilizan a la hora de resolver los problemas que se les presentan. Javier sale de prisión, encuentra trabajo en una panadería de barrio, pero se reencuentra con un pasado que le espera, y él lo sabe. 

Adrián Magro construye unos personajes creíbles y muy reales, representativos del mundo marginal en el que viven, a quienes el lector conocerá sobre todo por su forma de ser y actuar. Los tres protagonistas se hacen cercanos a medida que su relato nos introduce sobre todo en su interior, porque son ellos quienes narran en primera persona cada una de las tres historias, en las que también hay lugar para las reflexiones y preguntas. Tres historias que parecen independientes, pero que el autor sabe cómo advertir al lector de que en algún momento se cruzan, de tal forma que le aclaran los interrogantes que agolpan desde que empieza a familiarizarse con Miguel, Clara y Javier. Son tres protagonistas que se encuentran con algunos personajes secundarios que desempeñan un lugar destacado en cada una de las tramas e incluso diría que algunos de esos secundarios son los que empujan a los tres protagonistas a ser atrapados por los tentáculos de ese peligroso mundo en el que se adentran.

Humo es una novela corta que se lee en una sentada o, como mucho, en dos, porque quienes disfrutan de lo negrocriminal tienen en este título una historia atractiva, adictiva e intrigante, de corte clásico, genuina, como digo en estos casos. Humo es la ópera prima del escritor madrileño Adrián Magro de la Torre que, sin duda alguna, presenta sus credenciales como un escritor a tener en cuenta, porque su estilo narrativo indica que sabe de qué va esto de escribir historias que atrapen al lector. La historia está escrita como un guión cinematográfico, con un ritmo de lectura que a mí se me hizo trepidante, porque todo lo que sucede en su desarrollo apenas da lugar a relajamiento alguno. Este ritmo está provocado por la estructura que le da el autor a las historias que protagonizan Miguel, Clara y Javier, el perfecto equilibrio entre narración, donde las reflexiones están también presentes, y diálogos: muy vivos, directos y cuando las escenas lo requieren, tensos y cargados de suspense, porque en algunos me dije que no tardarían en saltar chispas entre los personajes. Ese ritmo está incitado también por la construcción de los párrafos, en los que el autor utiliza frases cortas, pero también escenas muy dinámicas y expresiones propias del género. Sin duda alguna, el lector que guste de lo negrocriminal disfrutará con una novela bien escrita, de sabor clásico, y que las escenas que se suceden invitan a que las imaginemos en blanco y negro.


Biografía:



Adrián Magro de la Torre (Madrid, 1990) estudió Comunicación Audiovisual, Guion de Cine y TV y Profesorado de Imagen y Sonido. En 2012 ganó el primer premio del "XI Concurso de Poesía de la Universidad Rey Juan Carlos" por la obra titulada Sobre el brocal, y, en 2014, recibió una mención en narrativa en el "XXXVIII Premio Félix Francisco Casanova", por el relato Monólogo interior del teleoperador parado. Ese mismo año publicó El beso en la Revista Literaria Visor, y, dos después, su cuento Conversaciones de ascensor fue seleccionado en el "II Certamen de Relatos RSC". Asimismo, es autor de los microteatros Maribén, Cita a ciegas y Los demonios(Madrid, 2017); y guionista del cortometraje Pues eso (2018). Humo es su primera novela.

Nota: Datos técnicos, biografía, sinopsis y fotografía del autor, tomados de Amazon.


viernes, 4 de diciembre de 2020

Entrevista a Francisco Marín, autor de El crimen de Fiona Clark.

 








En esta sección de entrevistas hoy comparto charla con el escritor Francisco Marín González, natural de Castro-Urdiales (Cantabria), aunque afincado en Ibiza. El crimen de Fiona Clark  (reseña)  es su tercera novela, que en esta ocasión está basada en un hecho real, y en la que el lector se vuelve a encontrar con los tres protagonistas de los dos títulos que la preceden: El último caso y El caso Demichellis: el peculiar detective privado Álex Zarco, el reputado abogado criminalista Raúl Ballesteros y el excéntrico Paco Marín.  

En octubre de 2017, el autor se  llevó la grata sorpresa de que El caso Demichellis se alzó en lo más alto del pódium de la plataforma digital Amazon en España. Hoy día su ópera prima continúa dándole alegrías, porque en septiembre del presente año llegó a ser número 1 de ventas en Amazon en Italia. 

El pasado mes de noviembre agrupó en un pack las tres novelas que conforman la trilogía, bajo el título Los crímenes de la Isla Blanca: Trilogía de Ibiza (enlace Amazon). 

En esta charla ofrece información al lector sobre el proceso de creación de sus novelas, para animar a que se acerquen a su narrativa quienes frecuentan la novela policíaca. Francisco Marín escribe unas tramas atractivas, bien escritas y ambientadas en la isla de Ibiza. Durante su desarrollo invita a adivinar las causas que dieron lugar al crimen de turno, con el predeterminado juego de pistas falsas, así como a tratar de descubrir al presunto sospechoso o presuntos sospechosos de haberlos cometido. 

Biografía: 

Francisco Marín nació en Castro-Urdiales (Cantabria) en 1962. Es licenciado en Derecho y gestor de la Administración de Justicia. Actualmente vive en la isla de Ibiza.

En 2016 publicó su primera novela, El caso Demichellis (reseña), que se convirtió en un éxito de ventas en Amazon, con más de 30.000 lectores. El último caso (reseña) es su segunda novela, autopublicada en julio de 2019.


Entrevista: 


1) Francisco Portela.- Gracias por concederme esta entrevista. Espero que tras esta charla los lectores conozcan un poco más a los protagonistas de esta trilogía, el peculiar detective Alex Zarco y el abogado Raúl Ballesteros, sin olvidarme del excéntrico Paco Marín.

Francisco Marín.- Bueno, pues las gracias son recíprocas por concederme un espacio en tu blog.

2) F. P.- En Amazon figura que El caso Demichellis ya superó la cifra de 30000 lectores, y varios meses en lo más alto de esta plataforma digital. Intuyo que todavía seguirás sorprendido por el éxito cosechado por tu ópera prima.

F. M.- Sí, claro, estoy muy sorprendido. Yo no publiqué con una editorial importante y no soy una persona mediática o con gran presencia en las redes sociales. Nunca imaginé que mi primera novela pudiera llegar a tantos lectores. De hecho, cuando terminé el manuscrito lo tuve más de un año guardado en un cajón, me parecía que lo de publicar con una editorial era algo casi imposible y no conocía la autopublicación en Amazon. Fui prestando el manuscrito a mis hermanas y amigos cercanos y fueron ellos los que me convencieron para que lo intentara publicar. De no ser por su apoyo, quizá seguiría en ese cajón. Al final lo envié a una editorial modesta y al cabo de una semana me contestaron que querían publicarlo. Fue un momento muy feliz en mi vida.

3) F. P.- La trama de El último caso tiene un comienzo muy original, y en algunos episodios de su desarrollo los personajes hacen guiños a El caso Demichellis. ¿Crees que surte efecto en el lector este modelo de publicidad encubierta?

F. M.- Yo no lo hice pensando en la publicidad, aunque entiendo que pueda parecerlo. Me gusta mezclar elementos de la realidad con la ficción y ese punto de partida de un hecho real, como era la presentación de la novela El caso Demichellis y que luego derivara en una intriga, me resultaba atractivo.

4) F. P.- El crimen de Fiona Clark tiene una trama de corte policíaco con rasgos clásicos. ¿Te encuentras más cómodo escribiendo novela policíaca? ¿Tienes algún referente entre los autores de este género literario?

F. M.- Siempre he dicho que la novela policíaca tiene una complicación añadida, ya que has de imaginar una trama, dar pistas suficientes al lector, y que todo encaje al final. Y que no descubran las causas del delito ni el presunto o presuntos culpables antes de tiempo, claro. Por ello no veo que sea el género más sencillo, sin embargo, es con el que más disfruto cuando me siento a escribir y lo primero para mí es disfrutar con la escritura. El éxito puede venir o no y también es importante, pero secundario.

En cuanto a mis referentes de este género son muchos. Entre los escritores a los que admiro y que me han hecho disfrutar con la lectura citaría a Agatha Christie, a los clásicos estadounidenses (Hammet, Chandler, J.M.Cain, Jim Thompson, etcétera), y clásicos españoles, como Juan Madrid, Montalbán, Andreu Martín y Lorenzo Silva. Aunque la lista podría alargarse mucho. Simenon, Camilleri y otros muchos.

5) F. P.- En esta tercera novela de la trilogía, el personaje Paco Marín decide novelar los casos que investigan el detective privado Álex Zarco y el abogado Raúl Ballesteros. También el lector se encontrará con que la voz narrativa relata en primera persona los hechos en tiempo real. ¿Por qué decides desarrollar la trama con estos giros narrativos?

F. M.- Aunque se trata de una trilogía, en la que siempre aparecen los mismos protagonistas y se desarrolla en el mismo lugar, he intentado que fueran obras con matices diferentes. En la primera, creo que el protagonismo lo lleva Zarco; en la segunda, recae sobre el abogado Raúl Ballesteros; y en la tercera es Paco Marín quien lleva el peso de la investigación. También desde el punto de vista de la narración intenté hacer algo diferente en la última, al ser relatada en primera persona. Creo que esto también da más cercanía y hace que el lector se involucre más en la novela.

6) F. P.- El crimen de Fiona Clark está basado en un hecho real, si bien tanto los que se investigan en El último caso y El caso Demichellis dan la sensación de que el lector sigue con interés la investigación de unos hechos que, tal y como se desarrollan, pudieron suceder en la realidad. ¿Qué te atrajo de este caso para planificar la trama de esta novela?

F. M.- El crimen de Fiona Clark está basado en un hecho real que sucedió en el año 1995, justo el año en el que llegué a Ibiza. Un asesinato de una joven que quedó sin resolver y que tuvo mucho impacto en la sociedad ibicenca y en el mundo de los juzgados en el que me muevo. Hubo varios errores en la investigación: no se acordonó la zona después del levantamiento del cadáver y hubo una peregrinación de amigos de la víctima o de simples curiosos, con lo cuál cualquier prueba que pudiera aparecer posteriormente quedaría invalidada. También se perdieron las ropas de la víctima, con lo que no podía haber un posterior análisis de ADN. En 1995 esta técnica no estaba muy desarrollada, pero pudo haberse recurrido a ella unos años después. En fin, fue un caso que me interesó por distintos motivos.

7) F. P.- Entre los personajes de esta trilogía ibicenca, llama la atención la presencia del personaje Paco Marín. Supongo que habrá lectores que se preguntaron qué rasgos comparten éste y el escritor Francisco.

F. M.- Creo que todos los autores utilizamos elementos de la realidad y los mezclamos con la ficción. El Paco Marín personaje comparte algunas cosas con el autor, como su afición a pintar o a la práctica del deporte, pero hay más de ficción que de realidad en este personaje.

8) F. P.- ¿Tenías preestablecidos los rasgos principales del detective privado Alex Zarco y el abogado Raúl Ballesteros, o fueron evolucionando a medida que se desarrollaba su presencia en cada uno de los casos investigados?

F. M.- Bueno, cuando imaginas un personaje le atribuyes unos rasgos de su carácter, pero estos van evolucionando y, por ejemplo, tanto Zarco como Ballesteros son muy distintos en la primera y en la segunda novela. En el caso de Zarco se debe a una mejora en sus problemas psíquicos; Ballesteros, por el contrario, se ve envuelto en un torbellino de emociones que lo descentran en la segunda novela, ya que el caso lo involucra a nivel personal.

9) F. P.- Álex Zarco, Raúl Ballesteros y Paco Marín son tres personajes que le dan mucho juego a la trilogía. Forman un trío armónico y dispar en el que cada uno utiliza sus mejores bazas para conseguir el desenlace deseado en cada caso que investigan. Supongo que te darán algún que otro quebradero de cabeza a la hora de repartir el protagonismo entre ellos, aunque también me hace pensar que alguno se pone un tanto rebelde para que cumpla el papel que le tienes asignado en cada caso.

F. M.- Como dije antes, cada novela tiene distinto protagonista; sin embargo, esto no fue premeditado, me surgió así. A veces son los personajes los que conducen al autor. Cuando me pongo a escribir no tengo pensado lo que va a hacer cada uno, sino que ante una situación concreta me pregunto: «¿Qué harían Ballesteros o Zarco en este caso? ¿Cómo se comportarían ante esta situación?». Es como si los personajes tuvieran vida propia y yo me limitara a reflejar lo que ellos hacen.

10) F. P.- ¿Sientes mayor inclinación hacia alguno de los tres personajes principales de esta trilogía? ¿Qué piensas cuando alguno de ellos tiene que enfrentarse a un episodio del que le cueste trabajo olvidarse o tenga que sufrir algún percance en el que incluso pueda poner en peligro su integridad física?

F. M.- Nunca me había planteado si siento predilección por alguno de mis personajes, pero si lo pienso me decanto por Zarco. Es el personaje más vulnerable y más humano, con sus problemas psíquicos que sobrelleva como puede. Es un detective que no tiene que ver nada con el clásico detective duro de la novela negra, no bebe alcohol, tiene algún complejo en el terreno sexual, en fin, creo que se aleja de los tópicos del género.

En cuanto a los peligros a los que puedan enfrentarse, no me preocupa. Casi me preocupan más sus relaciones sentimentales, en la que los personajes se me van más de las manos.

(Cala d´Hort-Isla de Ibiza)

11) F. P.- Se agradece cuando un autor sitúa sus obras en localizaciones que no se frecuentan en el género literario en el que se encuadran sus novelas. ¿Crees que Ibiza es una isla que tiene potencial para ambientar historias de este género literario?

F. M.- Cualquier escenario puede ser idóneo para el desarrollo de una novela de intriga. Hasta un monasterio, como en El nombre de la Rosa. Me decanté por Ibiza porque es la isla donde he vivido los últimos veinticinco años y es lo que mejor conozco.

Creo que es más fácil que los personajes se muevan por un terreno conocido por el autor. Son los pequeños detalles los que dan realismo a una novela. También he buscado una imagen de Ibiza al margen de la noche y de las discotecas. Quizá la parte menos conocida por los turistas, la Ibiza del invierno. Una lectora italiana me calificó con una estrella en Amazon porque, según ella, Ibiza no aparecía en mi novela. Ja, ja. Supongo que se refería a que en la novela no aparecían discotecas ni playas.

12) F. P.- Las dos voces narrativas de la trilogía dan a conocer escenas costumbristas en el desarrollo de la trama, al igual que la idiosincrasia de la población autóctona en episodios en los que se refleja el comportamiento de algunos personajes en el caso que se investiga. ¿Te han hecho algún comentario en relación con el comportamiento de los personajes en los que se refleja el carácter propio de los ibicencos en las escenas costumbristas de la trilogía?

F. M.- Sí. Este es un tema que no tenía premeditado, surgió mientras iba escribiendo. Trato de reflejar al ibicenco tradicional que es bastante cerrado y le cuesta abrirse a los foráneos. Sin embargo, no lo hago como una crítica, sino que trato de ser realista y de plasmar las cosas como las veo.

(Avda. Isidoro Macabich-Ibiza)

13) F. P.- En las tres novelas la intriga está muy presente, pero también juegas al despiste con el lector, porque las tramas son muy del estilo whodunit. ¿Eres partidario de invitar al lector a que saque sus conclusiones en torno a lo que sucede en cada caso? ¿Tienes muy en cuenta el impacto que puede provocar el desenlace?

F. M.- Sí. En mis novelas es importante la identidad del asesino, saber quién lo hizo. Siempre trato de dar suficientes pistas al lector para que cuando llegue el desenlace todo les encaje bien y les parezca lógico. No me saco al asesino de la chistera en el último momento.

14) F. P.- Y ya para terminar, ¿podrías adelantarnos algo sobre tu nuevo trabajo literario?Espero que esta batería de preguntas sirva para que los lectores se interesen por esta trilogía, si bien las novelas pueden leerse perfectamente de forma independiente porque son autoconclusivas, y el narrador de turno ofrece información sobre el papel de los principales personajes que hayan intervenido en uno o los dos casos anteriores.

F. M.- Después de la trilogía, quise hacer algo diferente para desconectar y no repetirme, y empecé a escribir una novela intimista, pero a mitad de camino me entró el gusanillo de los crímenes y de la intriga y volví a mi género preferido, que es el policíaco. Ahora estoy escribiendo mi cuarta novela policíaca.

Nota: Biografía de Francisco Marín, tomada de la contraportada de El crimen de Fiona Clark. Fotografía del autor tomada de la web del Diario de Ibiza. Imágenes de las portadas de las tres novelas que acompañan al cuerpo de la entrevista, tomadas de Amazon. Imagen de Cala d´Hort-Isla de Ibiza, tomada de la web Descubre Ibiza. Imagen de la Avda. de Isidoro Macabich, tomada de la web Noudiari. 




















miércoles, 2 de diciembre de 2020

Libros leídos y reseñados en noviembre de 2020.

 







Decimos adiós al penúltimo mes de este distópico año. En noviembre han sido un total de 5 los libros leídos y 5 los reseñados. 



Los leídos: 








                         




Los reseñados: 


-El color de la luz, de Marta Quintín Maza.

-Huérfanos de sombra, de María Suré. 


-El jardín de los espejos, de Pilar Ruiz. 

-La ciudad del alma dormida, de Félix G. Modroño.


Entrevistas: 


-Mercedes Guerrero, autora de El baile de las marionetas. 

-Mercedes de Vega, autora de El largo sueño de Laura Cohen. 


Avance retos literarios: 


-IV Edición Reto Nos gustan los clásicos: (9/8) (100%) (reto completado). 

-Reto 25 españoles (2020): (51/50) (100%) (Completado).

-Reto Genérico (2020): (38/40) (95%) (Completados 17 géneros literarios).

-Reto Autores de la A a la Z (2020): (21/24) (88%) (+2).

-Todos los clásicos grandes y pequeños: 2º nivel (2/5) (40/100) Sin avance. 

-Leemos España provincia a provincia:  18/52 (+1) Añado Salamanca.










           

martes, 1 de diciembre de 2020

Diciembre: Mes de la novela clásica.

 









Ya empezamos diciembre y toca completar el último de los meses temáticos que organiza Laky en su blog Libros que hay que leer, para hacer más llevadero el reto Genérico que promueve. 

Diciembre es el mes temático dedicado a los autores clásicos, en el que admite libros publicados por primera vez antes de 1950 y que puedan considerarse como tales. Las pautas para participar son las habituales de estos eventos literarios, y se pueden leer en este enlace. 

En mi caso, aprovecho mi participación para rendir homenaje a Pérez Galdós, ya que este año se cumple un siglo de su fallecimiento. Elijo su novela Tormento, de Alianza Editorial, en una edición ya antigua (la cuarta, editada en 1975). La publicación inicial de Tormento fue en 1884. 

Mi intención es leer, al menos, un clásico más que este que menciono. 


Sinopsis: 

Publicada en 1884, entre El Doctor Centeno y La de Bringas, obras con las cuales ofrece una suerte de tríptico, "Tormento" gira en torno a la figura de Amparo Sánchez Emperador, joven huérfana apocada e irresoluta en quien confluyen los sentimientos y deseos de Agustín Caballero -indiano riquísimo, hecho en la vida dura y agreste del nuevo mundo y deseoso de integrarse en la sociedad a la que ha regresado- y de Pedro Polo, sacerdote arrebatado y de áspero carácter a quien asfixia su falta de vocación. Con la hermosa Amparo como piedra de toque, tanto Polo como Caballero encarnan la eterna pugna galdosiana entre Naturaleza y sociedad, rodeados de una magnífica galería de personajes secundarios, como Felipe Centeno, José Ido del Sagrario, el padre Nones y, sobre todo, Rosalía y Francisco Bringas, que dan vivacidad extraordinaria al relato (256 pág, tapa blanda).


lunes, 30 de noviembre de 2020

La ciudad del alma dormida, de Félix G. Modroño.





 

 

 

 

 

 

 

Datos técnicos:


Título: La ciudad del alma dormida.

Autor: Félix G. Modroño.

Editorial: Ediciones B.

1ª edición: Julio/2020.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-666-6754-8.

Idioma: Español.

Nº pág.: 448.


Sinopsis:


Un homenaje literario a la ciudad de Bilbao.

Esta ficción histórica de suspense constituye una antigua fotografía de una ciudad herida, un viaje a unos tiempos convulsos en los que el amor debe abrirse paso aferrándose a su instinto de supervivencia, entre los escombros nostálgicos del pasado.

Cuando Ignacio se enamora a primera vista de Irene, una joven librera pelirroja, poco podía sospechar que sus sentimientos tendrían que convivir con una guerra civil a punto de estallar.

En medio de una ciudad que lucha por su subsistencia, Ignacio tendrá que cubrir para su periódico una violenta ola de crímenes que la asolan mientras Irene añora más que nunca su Gernika natal desde una Bilbao asediada. Angustiados por la guerra, pero amparados por el amor, ambos tendrán que enfrentarse a situaciones para las que ningún ser humano se encuentra preparado.



Opinión Personal:



La ciudad del alma dormida es la séptima novela que leo del escritor bilbaíno afincado en Santander, Félix G. Modroño (Portugalete, 1969). Si las cuentas no me fallan es el autor del panorama literario nacional actual con el que voy a la par con sus obras publicadas. Mi relación con su narrativa comenzó en 2012, con La ciudad de los ojos grises (reseña), en la que se relata la preciosa historia de Alfredo e Izarbe, pero al mismo tiempo la historia de Bilbao en la llamada Belle Époque, en la que el Bocho pasa de convertirse en una ciudad de unos pocos miles de habitantes a ser una urbe cosmopolita. La ciudad de los ojos grises es una lectura inolvidable que no dudo en recomendar cada vez que surge la ocasión, y aprovecho para comentar la preciosa portada. Pero hoy toca compartir mis impresiones sobre La ciudad del alma dormida que, como adelanta la sinopsis y refleja la biografía del autor, es un homenaje literario a Bilbao en uno de los momentos más difíciles de su historia: la guerra civil. De nuevo su autor vuelve a mostrar el cariño que siente por la ciudad que a principios del siglo XX también era conocida como la Tacita de Plata, porque a medida que se sucedían los capítulos, me decía que estaba escrita con pasión y con el alma. A lo largo de los capítulos se percibe el sentimiento y la emoción con la que el narrador omnisciente cuenta al lector las vicisitudes de una ciudad que vive unos tiempos convulsos que se tornarían cruentos. Un cariño que se percibe también en la portada, porque es un fiel reflejo de lo que les sucede y espera a los personajes a lo largo de los 73 capítulos en los que está estructurada la novela.

(Cinturón de Hierro Bilbao-1937)
La ciudad del alma dormida es la historia de Bilbao en la antesala de la Guerra Civil Española, y del sinsentido y barbarie que se vivió en la capital vizcaína durante este cruento período bélico, así como la pobreza, hambre, miseria y represalias que acompañaron a la posguerra, y el posterior estallido de la Segunda Guerra Mundial. Es también la historia de la joven librera pelirroja Irene Lasa y del periodista Ignacio Segurola, de quien se enamora a primera vista el reportero, cliente habitual de la librería Verdes. Aunque tendrá que competir con un rival que también bebe los vientos por ella, Koldo Arteaga, joven pescador pelotari de los caseríos que hay cerca de Gernika. El lector se encontrará  también con ingredientes propios de una novela negra, porque el antiguo Comisario Fernando Zumalde, ya jubilado y ahora metido a detective, investigará una violenta ola de crímenes que asolan la capital vizcaína, que parecen ser cometidos siguiendo un ritual. A estos atractivos ingredientes hay que añadir escenas costumbristas, en las que el lector comprobará cómo pese al período convulso que vivían los bilbaínos y al estallido de la guerra civil, la vida transcurría con una cierta regularidad, porque los cines, el teatro y los lugares de ocio abrían al público, incluso durante el conflicto fratricida, pues el lector podrá comprobar cómo en algunas zonas de la ciudad la actividad en el ocio nocturno seguía su curso.

En mi modesta opinión diría que, pese a que es una novela de ficción histórica, puede tomarse como una crónica de la época. Hago este comentario porque Félix G. Modroño ficciona con rigor episodios vividos en la ciudad del Nervión, en los que el lector se encontrará con un elenco de personajes entre los que una buena parte de ellos son reales, quienes se mezclan con naturalizad con los creados por la imaginación del autor. La presencia de estos personajes reales a lo largo de los capítulos incita a que se imagine que realiza un viaje literario a la época en la que se desarrolla la trama. Bien se nota que el autor conoce la capital vizcaína por la espontaneidad con la que el narrador omnisciente describe las diferentes localizaciones en las que se desarrollan los diversos episodios de la trama. Sabe dónde ubicar los escenarios en los que se comenten los violentos asesinatos que se están produciendo en la ciudad, o las escenas que parecen propias de novelas de espionaje por la sospecha que levantan las actividades que realizan algunos alemanes que se afincaron entre los bilbaínos y la libertad con las que campan a sus anchas desde que los sublevados toman la ciudad, y sobre todo desde que el estallido de un nuevo conflicto bélico entre las fuerzas del eje y los aliados está cada vez más cerca o es ya una triste realidad, sabedores de la protección que les ampara el nuevo régimen. La voz narrativa le presentará, aunque sea de forma esporádica, figuras de renombre en su día a día, algunos de ellos desconocidos para la gran mayoría de los lectores, y que representan a los estamentos sociales que tenían un mayor empuje en Bilbao: medios de comunicación del momento, empresarios de la hostelería, del mundo del arte, como Margarita Xirgú y su compañía de teatro y el mismísimo Federico García Lorca,  o de otros gremios.

(Tilo San Nicolás-Bilbao)

Al igual que en La ciudad de los ojos grises, Félix G. Modroño estructura la trama de tal forma que ya atrapa desde la portada. Su desarrollo está estructurado como si se tratara de una novela de suspense y misterio, porque el narrador relata los episodios de tal forma que se sienta interés por lo que sucede en cada uno de los 73 capítulos en que se estructura. El interés se incrementa, sobre todo, desde que se tiene noticia del primer asesinato y tras la declaración del estado de guerra por los sublevados. Otro tanto sucede con las investigaciones que realiza sobre los violentos crímenes el antiguo Comisario Fernando Zumalde, con la colaboración del periodista Ignacio Segurola. Lo mismo sucede con la subtrama que protagonizan el ya mencionado reportero, la pelirroja librera Irene Sala y el arrantzale Koldo Arteaga, sobre todo por el destino que les espera a cada uno de ellos tras el estallido de la guerra civil. No me olvido tampoco del papel que desempeña Kepa Herranz, tanto por su inquebrantable amistad con Ignacio Segurola como por la labor que realiza en algunos episodios de la novela.

La ciudad del alma dormida es una novela en la que la Guerra Civil Española está muy presente, al igual que la posguerra, el exilio y la Segunda Guerra Mundial. Si bien el lector se encontrará con episodios más bien propios de lo que le sucede a la población civil y a quienes se alistan como gudaris en el ejército formado por el Gobierno de Euskadi. Pero también llamarán su atención episodios desconocidos, porque aunque nos encontremos con una trama ambientada en este triste y dramático período de nuestra historia reciente, siempre habrá hechos históricos que atraen nuestra atención. En mi caso estuve muy pendiente de la labor que hacían desde la retaguardia las llamadas emakumes, la perspectiva que ofrece el autor de la batalla naval frente al cabo Machichaco, la labor del doctor Junod, de la Cruz Roja Internacional, en el intercambio de prisioneros entre ambos bandos o la labor de los reporteros de guerra extranjeros, sobre todo tras el dantesco bombardeo sobre Gernika, como George Sterr o el peculiar Keith Scott Watson, sin olvidarme del arrojo de la española Juanita Mir. El lector sentirá interés por cómo se enfrentan los habitantes de Bilbao a la cruel realidad que supone la declaración del estado de guerra, conscientes de que la falta de suministros empieza a ser cada vez más preocupante, sobre todo si la población no recibe la ayuda internacional solicidada. Sobrecogen las escenas en las que la angustia ante las represalias está muy presente, conocedores de la frialdad y ensañamiento con la que actuaban los sublevados, como se podrá comprobar en algunas escenas que no dejan indiferente.

(Hotel Carlton-Bilbao)

Félix G. Modroño planifica y desarrolla una historia con una ambientación exquisita, y el lector se siente atraído por su estilo narrativo muy cuidado, y diría que elegante. El lector percibe la pasión, el sentimiento y la emoción con la que el narrador omnisciente describe todo lo que sucede en Bilbao desde que sus habitantes son conscientes de que el conflicto fratricida es una triste realidad, y son testigos de la cruel destrucción de su ciudad, un personaje más de la novela. En este sentido, diría que la  presencia de Bilbao en la novela ensombrece el papel que desempeñan los principales protagonistas de la trama, pese que son personajes carismáticos y cuya intervención a lo largo de su desarrollo no deja indiferente, sobre todo en el último tramo, porque está muy pendiente de lo que le sucede a cada uno de ellos, conocedor del incierto destino que se les presenta. La lectura me resultó fluida y muy amena, con una voz narrativa que atrae la atención en todo momento, sobre todo en los episodios en los que la tensión, el desasosiego y la crueldad están muy presentes, aunque también la amistad inquebrantable, el amor, la solidaridad y el espíritu de supervivencia también se manifiestan en unos años convulsos en los que el ser humano muestra lo mejor y lo peor que lleva dentro. Quienes sientan interés por esta novela se encontrarán con una historia muy bien escrita, emotiva, cautivadora, con unos giros narrativos que incrementan el interés del lector, y en la que el autor hace varios guiños a La ciudad de los ojos grises.


Biografía:


Félix G. Modroño es un escritor vizcaíno (Portugalete, 1965), afincado en Santander. Tras publicar Villalpando, paisajes y rincones, en homenaje al pueblo zamorano de sus padres, se animó a emprender la aventura de su primera novela, La sangre de los crucificados (reseña), la primera de una saga protagonizada por el doctor Zúñiga, un peculiar investigador del siglo XVII. Muerte dulce (reseña), publicada en abril de 2012 por Algaida, y Sombras de agua (reseña), publicada por Algaida en octubre de 2016 son las otras dos novelas que, hasta la fecha, protagoniza el doctor Fernando de Zúñiga, y están ambientadas en el siglo XVII, en pleno Siglo de Oro español.

Su gusto por las recreaciones históricas le llevó a escribir La fuente de los siete valles (reseña) y Secretos del Arenal (reseña), con la que obtendría el Premio Ateneo de Sevilla.

Con La ciudad de los ojos grises (reseña), una ficción sobre el Bilbao de principios del siglo XX, cosechó un gran éxito de ventas y el reconocimiento de los lectores. La ciudad del alma dormida, publicada por Ediciones B, es su nueva novela, en la que continúa homenajeando a Bilbao, esta vez en uno de los momentos más difíciles de su historia: la guerra civil española.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web Megustaleer. Imagen del Cinturón de Hierro de Bilbao, tomada de la web Historia Bélica. Imagen Tilo de San Nicolás en Bilbao, tomada de la web del diario El Correo. Imagen del Hotel Carlton tomada de la web del propio hotel.