miércoles, 30 de septiembre de 2026

Reseña El baile de las criadas, de Marta Platel.

 











Datos técnicos:





Título: El baile de las criadas.

(Premio Emilio Lara 2026)

Autora: Marta Platel.

1ª edición: Junio/2026.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.

ISBN: 978-84-08-32276-4.

Idioma: Español.

Nº páginas: 496.






Sinopsis:





En la Barcelona de 1941, bajo el yugo del franquismo y con los nazis instalados en la ciudad, la joven Melisa Arranz entra a servir en casa de los Llebrera. Todo parece responder al destino previsible de una muchacha humilde hasta que una tarde, en un baile, conoce a un hombre que cambiará su vida para siempre.

Cuando descubra que aquel apuesto desconocido no es quien dice ser, una sucesión de revelaciones la arrastrará a un territorio incierto, donde la pasión, la mentira y el peligro laten bajo el brillo de la buena sociedad y la sombra de las reuniones clandestinas.

Porque, al fin y al cabo, ¿quién iba a sospechar de una simple criada?

Escrita con una prosa certera y elegante, El baile de las criadas, obra ganadora del Premio Fernando Lara 2026, es una historia de traición, pasiones prohibidas e identidades ocultas ambientada en una época en la que cualquier acto de rebeldía podía cambiar el curso de la historia.





Opinión Personal:






Una de las novedades del mes de junio del presente año fue El baile de las criadas, de la escritora barcelonesa Marta Platel, título con la que se alzó ganadora del Premio de Novela Fernando Lara 2026. La portada, fotografía en blanco y negro de la época, y la sinopsis, son un gran reclamo para el lector. Las buenas opiniones que leí en redes sociales sobre la que es la segunda obra publicada por la autora, terminaron por convencerme. Para mí es una lectura envolvente, muy adictiva e intensa, al igual que un magnífico testimonio, y merecido homenaje a las jóvenes que abandonaron el hogar familiar en busca de un futuro mejor, pero terminan como criadas trabajando al servicio de unos señores para los que, sobre todo si pertenecen a la alta sociedad, son invisibles.

(Rambla de Barcelona)
Me gustó mucho la estructura de esta novela, que se desarrolla en dos líneas temporales: la primera nos traslada al año 2001, relatada por un narrador omnisciente en tiempo presente, y en la segunda realizamos un viaje literario imaginario a 1941, en el que el narrador omnisciente relata en tiempo pasado lo sucedido entre los meses de marzo y septiembre. 94 capítulos cortos que juegan con el atractivo del desenlace de cada uno porque incitan a mantener el interés por el devenir de los episodios que se suceden. En mi opinión, entiendo que la primera línea temporal actúa a modo de prólogo, aunque intercalado entre los demás capítulos y sirve también como nexo entre ambas líneas temporales. En mi caso, esta línea temporal se me hizo corta porque, tal y como se desarrolla, me dije que esta subtrama podía conferirle incluso mayor intriga a la novela, a parte del interés que despierta la relación entre los personajes que transitan por sus páginas. Sin embargo, este comentario es simple anécdota, porque pasa cuando nos gusta mucho una novela y no queremos que el desenlace nos recuerde que las buenas historias tienen un final, como en la vida misma.

El baile de las criadas tiene también el interés añadido por los grandes vuelcos que provocados el relato de la voz narrativa. Y es que a lo largo de los capítulos el lector se encuentra con varias subtramas que pueden encuadrarse en diferentes géneros literarios y en las que los giros están muy presentes, algunos contienen incluso escenas luctuosas. Entiendo que los primeros capítulos son más de corte costumbrista, porque a través de ellos conocemos cómo es la vida de quienes forman parte del servicio del matrimonio Llebrera. Un trasfondo costumbrista que se engarza con el histórico por los hechos que tienen lugar en Barcelona durante ese año, al igual que las alusiones al avance del ejército nazi en una ofensiva en las que se suceden las victorias. Pero si lo que acabo de comentar ya es interesante de por sí, hay que añadirle intriga, suspense, misterio y espionaje que diría que le confiere rasgos de thriller, en los que incluso están presentes episodios luctuosos. Un thriller en el que la crítica social está muy presente. En este sentido y, a parte de la interesante nota de la autora que acompaña al cuerpo de la novela, merece la pena leer el artículo que escribe en la web de la revista Zenda, bajo el título de La rebelión de las mujeres invisibles.

Mario es un profesor de universidad que compra una casa en Esplugas de Llobregat para reformarla, pero conservando la estructura inicial. La obra es parada por la Policía porque aparece un esqueleto enterrado bajo una mimosa. Un buen gancho por el que el lector siente interés por conocer la identidad de la persona a la que corresponden los restos óseos encontrados. Por otro lado, Melisa Arranz es una joven que decide abandonar el pequeño pueblo de la provincia de Burgos para encontrar un futuro mejor. Su convecina Lucía consigue que la familia Llebrera la incorpore como parte del personal a su servicio. Como adelanta la sinopsis, Melisa conoce en un baile a un hombre desconocido. Un hombre que supone para la protagonista un antes y un después, porque no es consciente del gran vuelco que va a dar su vida, en la que giros la llevan por un mundo diferente al que vive, y se verá involucrada en peripecias insospechadas.

(Cafetería Oro del Rhin, Barcelona)
La ambientación de la novela es exquisita, lo que repercute en que el lector perciba Barcelona de una forma un tanto diferente a la que estamos acostumbrados a conocerla en las novelas en las que figura como escenario principal o parte de él. Sin duda alguna, la autora eligió un año muy propicio para que surtiera el efecto deseado. Un año en el que la presencia de elementos nazis es habitual en la ciudad condal, en la que se ganan adeptos para la causa y hacen y deshacen a su antojo. Un año en el que es habitual encontrarse con esvásticas en la ciudad, sobre todo cuando se celebran eventos de ensalzamiento al líder nazionalsocialista, o para dejar constancia de su presencia en los edificios en los que desempeñan sus funciones como representantes del Tercer Reich en España. Su continua presencia, y la relación que mantienen con las altas jerarquías del régimen, muestra que la neutralidad española no lo era tanto, por las medidas que toman para beneficiar las peticiones que favorecen el cumplimiento de las directrices marcadas por el Gobierno del Führer. En este sentido, la voz narrativa pone el foco en la burguesía barcelonesa, sobre todo en la alta sociedad, y la relación de interés que mantienen con los gerifaltes nazis, lo que origina que las localizaciones por las que transitan los personajes sean de las más renombradas de la ciudad por ser las clases acomodadas quienes la frecuentan, y en las que no se permite la presencia de miembros de escalafones inferiores. Sin embargo, la referencia a la hambruna está presente, sobre todo en el ámbito relacionado con las sirvientas y los barceloneses de a pie con los que se relacionan, que se sirven de las cartillas de racionamiento para adquirir los productos necesarios para llevar una vida digna, en la que tienen en cuenta el irrisorio salario que reciben de sus señores, si es que tienen a bien abonarles una mensualidad.

Sin duda alguna, las principales protagonistas de esta novela son las criadas de las familias de la alta sociedad barcelonesa y las que trabajan al servicio de los nazis instalados en Barcelona. Unas criadas a las que Marta Platel describe con todo lujo de detalle, de forma muy directa, lo que incita a estar muy pendiente de su día a día en las casas para los señores que trabajan. Criadas con las que no se tarda en empatizar y hacemos nuestros los problemas que les surgen a Melisa, Lucía, La Patro, Antoñita o Matilde pero también nos alegramos si los planes que se proponen cobran realidad y sienten que el papel que desempeñan puede servir de ayuda para quienes lo necesiten, sobre todo si es de su propio círculo social. Pese a ello, también levantan alguna sonrisa a la hora de utilizar las tretas que creen necesarias para beneficiarse de situaciones en las que puedan actuar con una cierta libertad, aunque siempre con el rabillo del ojo pendiente. En este sentido, Marta Platel aprovechó la invisibilidad de estos personajes para introducirlas en la red de espionaje que teje el personaje al que conoció Melisa en el salón de baile. Protagonizan situaciones en las que corren un serio peligro, y son conscientes de que tienen que actuar con la mayor precaución posible, con las que ofrecen al lector escenas que le sorprenderán. El grupo de criadas recurrente de esta novela le dan mucha viveza y dinamismo a la trama por el diferente carácter que las define, y que a lo largo de los capítulos se encontrarán con lo mejor y lo peor del ser humano, caso del nazi Erns Helmann, o del ya citado Arturo Llebrera. Asimismo tienen que lidiar con señoras que las miran por encima del hombro, como doña Isabel, esposa de Arturo Llebrera, o Dagmar von Lechner, esposa del vicecónsul nazi en Barcelona.

El baile de las criadas es una novela con un claro trasfondo histórico, en las que el costumbrismo está también muy presente, al igual que la diferencia de clases, la hipocresía, la ambición, la codicia, la traición, el amor, el despecho, la amistad, la pasión, el espionaje, el afán de supervivencia y lo mejor y lo peor del ser humano, con un desenlace en el que se incrementa la tensión narrativa, dado el cariz que toma el papel que desempeña el personaje antes citado. La autora combina con maestría intriga, misterio, suspense y espionaje en una trama escrita con un estilo elegante y claro, al igual que unas descripciones muy visuales, que ayudan imaginar cómo son los espacios por los que transitan los personajes. El baile de las criadas tiene un ritmo ágil y equilibrado, lo que es de agradecer, porque el ritmo no decae a lo largo de los capítulos, de los que forman parte unos diálogos que le confieren mucho dinamismo a la trama. Es una novela en la que en todo momento pensé en las series Downton Abbey y Arriba y abajo.






Biografía:





Marta Platel nació en Barcelona, donde reside actualmente. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona y ha desarrollado gran parte de su larga trayectoria profesional en revistas de diferentes ámbitos. Tras sus inicios en el periódico El Día de Catalunya, fue jefa de redacción de las revistas TodoSport y World Action Sports, coordinó también la edición española de Sports Illustrated Swimsuit y fue redactora y coordinadora de la revista de decoración Interiores. Actualmente es jefa de compras en la revista semanal Lecturas. El último vuelo de la abeja reina, su debut en la ficción, tuvo una gran acogida por parte de los lectores y la crítica especializada. El baile de las criadas es su segunda novela.



Notas: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía de la autora tomados de la web de Planetalibros. Imagen de la Rambla de Barcelona tomada de la web de Pinterest. Imagen de la cafetería Oro del Rhin tomada de la web La Vanguardia. Imagen del Hogar Alemán en San Feliu de Guixols (Girona) tomada de la web del diari El Punt Avui.




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