miércoles, 21 de enero de 2026

Reseña Hijas del diablo, de Ana B. Nieto.


 







Datos técnicos:




Título: Hijas del diablo.

Autora: Ana B. Nieto.

Editorial: Edhasa.

1ª edición: Mayo/2025.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

y lazo de punto de lectura.

ISBN: 978-84-350-6476-7.

Idioma: Español.

Nº páginas: 479.





Sinopsis:





Cuando Mariano José de Larra, conocido periodista, se suicida, la familia queda maldita. Sus hijos sobreviven gracias a la caridad, y sus hermanas, Adela y Baldomera, deberán afrontar todo tipo de penalidades mientras tratan de mantenerse en los círculos burgueses. Porque, además, la villa de Madrid es ahora inestable y revolucionaria, y en cada esquina se levantan barricadas, donde progresistas y conservadores se disputan el poder a cañonazos.

Pero todo cambia con la llegada del rey Amadeo de Saboya: Adela se convertirá en su amante; y el marido de Baldomera, Carlos, es nombrado médico real. Por un tiempo, serán las mujeres más influyentes de la corte; pero, de nuevo, todo se derrumbará a su alrededor. Aun así, incapaz de rendirse a las evidencias, pronto Baldomera decide que, para ganar dinero, nada mejor que montar una gigantesca estafa… Y esto no tardará en desatar una caza trepidante entre Francia y España. Está en juego su propio destino, la lealtad de ambas hermanas y su necesidad de sobrevivir.
Es ésta la historia de las hermanas de Larra: una, amante del rey; y la otra, la creadora de la primera estafa piramidal del mundo. Y nadie como Ana B. Nieto, con una pluma tan eficaz como trepidante y atrevida, para adentrarnos en un Madrid inquieto y unos personajes auténticamente maravillosos, sobre los que no se había publicado antes una novela y que tanto influyeron en el devenir del siglo XIX.




Opinión Personal:





Luz de Candelas fue la primera novela que leí y reseñé en este blog (reseña) de la escritora madrileña Ana B. Nieto. Todo un disfrute. No me lo pensé dos veces cuando vi que Edhasa publica en 2025 su nueva novela, Hijas del diablo. Si con la anterior disfruté, con esta me lo pasé en grande. Ana B. Nieto sabe qué recursos utilizar para que el lector se sienta cómodo con cada novela que publica pero, sobre todo, sabe aprovechar bien su relación con el mundo audiovisual, porque tal y como la voz narrativa de turno describe lo que sucede a lo largo de los capítulos que conforman cada una de sus obras, uno tiene la sensación de que, más que leerla, la está viendo. Y es que esta visualización se percibe, sobre todo, en los hechos históricos que se describe porque, tal y como están relatados, ayudan a comprender, en este caso, nuestra reciente historia, y como si los viviéramos al lado mismo de los personajes que los protagonizan. Sin duda alguna, esta sensación es un gran reclamo para conocer la historia de tres personajes femeninos que no dejan indiferente, por lo que significa cada una de ellas. Tres personajes fuertes, valientes, y que rompen los mondes de sus congéneres en esa época

(Quinta del sordo, Madrid).
Hijas del diablo es la historia de Baldomera Larra, de su hermana Adela y de la implacable Emilia Marquina, hija del inspector de policía, y que desempeña sus labores como tal en la La Latina, en Madrid. Tres mujeres con una gran personalidad, de que las que merece la pena conocer la historia de la relación que hay entre este indiferente triángulo. No sólo se dedican a hacer punto, la colada o criar hijos -que también-, sino que el punto y la colada los hacen también empuñando un arma si es preciso, porque arrestos tienen para ello. Sin duda alguna, el primer capítulo es para enmarcar, porque el lector siente que queda atrapado sin remisión a lo largo de los 53 capítulos que conforman esta novela. Un capítulo en el que, impertérrito, asistí a un verdadero duelo al sol -aunque, en esta ocasión, más bien era ya de noche-, porque no perdí ripio de lo que en él acontece, dada la fuerza con la que se relatan las escenas que lo conforman.

En esta ocasión, Ana B. Nieto elige la técnica de los saltos temporales para que se comprenda mejor la historia de la primera persona que hizo el primer fraude piramidal en España, nada menos. Sin embargo, en más de una ocasión me dije para qué leñe se embarca en este berenjenal, si tiene un brutal dominio de los números, como lo demuestra en el diario progresista madrileño Las Novedades, y su esposo, Carlos Montemar, es médico real y gana sus buenos ducados en el Hospital Militar de Madrid. Pero la elección como monarca de España de Amadeo I de Saboya lo cambia todo. No sólo para Baldomera, sino también para su hermana Adela. La historia de Emilia Marquina es paralela a ambas, y sus preocupaciones son otras muy diferentes.

Hijas del diablo tiene un trasfondo histórico muy atractivo, en el que se presencia los desgarradores enfrentamientos en Madrid durante la Contrarrevolución de julio de 1856, entre las tropas sublevadas al mando del general Leopoldo O´Donell y las gubernamentales de Espartero. Un trasfondo histórico en el que la voz narrativa relata todo lo que sucede tras ser elegido Amadeo I de Saboya como rey de España. Un rey a quien maneja su amante Adela Larra, pero con la que también se enfrenta a una buena agarrada, que no tiene desperdicio. Episodios de los que no perdí detalle, no sólo por los hechos relevantes que tienen lugar durante su desarrollo, sino también por cómo son descritos por la voz narrativa, en lo que considero que es una magnífica lección de historia. Episodios en los que, cuando la situación se presta a ello, son contados de forma distendida, e incluso el humor está presente. Episodios en los que el sonido que se escucha sube en decibelios, sobre todo ante la relación pasional entre los dos amantes. Y no. No me olvido de Emilia Marquina. Pero es que a Emilia Marquina es mejor seguirle la pista aislándola de todo el batiburrillo en el que están sumergidas semejantes hermanas. Una Emilia Marquina que lucha contra un episodio vivido en el pasado que la marcó y atormenta ¡Esto es un no parar, doña Ana!.

(Cueva de Zugarramurdi, Navarra)
Ana B. Nieto planifica y desarrolla una novela muy dinámica. Un dinamismo que se refleja no sólo por las localizaciones por las que transitan los personajes, sino también por los elementos de diversos géneros literarios que confieren riqueza a la trama. Una trama con elementos claros de corte policíaco, en donde también salen a relucir episodios oscuros del pasado, situaciones propias de novela romántica, de corte gótico, al igual que estampas costumbristas que ayudan al lector a situarse, sobre todo, en el día a día que se vive en Madrid en aquel entonces. Un Madrid en el que la autora incide en los cambios que muestra la capital del país, por los que empieza a conocerse una ciudad que empieza a modernizarse.

El dinamismo al que me refiero en el párrafo anterior también se percibe en la variedad de localizaciones por las que transitan los personajes, a través de las que se nos muestra la ajetreada vida que llevan. En todas ellas se desarrollan episodios que conforman un complejo puzzle, pero que cobra sentido a medida que se acerca el desenlace. Sevilla, Ginebra, Santander, Zugarramurdi y París forman parte de las subtramas que son un complemento esencial de la principal, y que le confieren una gran consistencia a esta ficción histórica. De todas estas localizaciones atrajo mi atención especial todo lo que sucede en Zugarramurdi, en donde Emilia Marquina protagonizan unos episodios propios del romanticismo bandoleril, pero también recuerdan a lo allí sucedido en los famosos akelarres.

En Hijas del diablo la autora no deja ningún cabo suelto y, para que esto suceda, se sirve de una galería de personajes muy atractiva, a la par que interesantes, con los que conforma un elenco en los que puede decirse que, incluso en determinadas fases de la trama, se produce un efecto dominó. Y es que las situaciones que viven los principales afectan, en un sentido u otro, al devenir que les depara a los secundarios. A lo largo de los 53 capítulos en los que se estructura esta novela se apoya en una serie de personajes fuertes, de carne y hueso, y en los que los sentimientos y las emociones están muy presentes, lo que provoca que haya diálogos en los que se refleja el estado de ánimo que manifiesta cada uno de ellos, sobre todo en situaciones que les afecta de una forma muy directa. Hay una serie de históricos que viven en primera persona los episodios que influyen en el devenir del país, e interactúan con naturalidad con los ficticios. La familia de la protagonista cobra relevancia, sobre todo, durante el breve período como monarca de Amadeo I de Saboya. Período en el que Carlos Montemar es nombrado médico real, y su hermano Francisco -más conocido como Paco-, nombrado a la sazón marqués de Montemar, y encargado de escoltar a España a la reina María Victoria. Pero atraen también atención personajes desconocidos para mí, Ángel Fernández de los Rios - fundador del diario Las Novedades; el torero José Muñoz, más conocido como Pucheta, por su papel en la sangrienta contrarrevolución de 1856, o la presencia de José Zorrilla, al igual que ya sucediera en Luz de Candelas. De los ficticios seguí con interés el papel que desempeña el bandolero conocido como el bandolero apodado Cuervo Rojo, y a dos personajes muy ligados a Emilia Marquina, como Rafael y Víctor.

(Banco Lombard Odier, Ginebra, Suiza)
Para mí, Hijas del diablo es un novelón. La trama es potente, no sólo por el papel que desempeña Baldomera Larra, la hija menor de Mariano José de Larra, la primera persona que hizo una estafa piramidal en España. Está escrita con un ritmo ágil, tiene un estilo narrativo muy directo, pero visual, dada la nitidez que muestran las descripciones que realiza el narrador omnisciente, tanto de personajes como de localizaciones. El lector se encontrará con tres personajes femeninos cuyas vidas están influidas por los hechos históricos de aquel entonces: la Contrarrevolución de 1856 y el reinado de Amadeo I. Hechos que influyen en su papel de mujeres, por lo que se ven obligadas a cubrirse las espaldas igual que lo hacen sus congéneres, lo que conlleva a reflexionar sobre los episodios que protagonizan.






Biografía:





Ana B. Nieto (1978) estudió la carrera de Comunicación Audiovisual, aunque también tiene estudios en Historia del Arte, Bellas Artes y Publicidad, y ha trabajado como profesional en el área audiovisual y en la red. En 2013 debutó como escritora con La huella blanca, novela por la que estuvo nominada a los Premios Hislibris a mejor autora novel en 2014. Fue ésta la primera parte de una trilogía celta, que siguió con Los hijos del caballo (2015) y Las espaldas de la tierra (2021). Autora interdisciplinar, adaptó la serie de televisión española Acacias 39 en Manuela (2016), fue finalista al Premio Mont MarÇal con El club de las 50 palabras (2019). En 2022 escribe y cede un relato, altruistamente, para el libro Voces de Kiev, junto con otros autores, para ayudar a los niños de la guerra de Ucrania, y en 2023 ha quedado finalista en el Premio Minotauro con Proyecto Karón, en su primera incursión en la narrativa futurista y además publica en Edhasa Luz de Candelas, novela histórica salpicada de ingenio y aventuras basada en el personaje de Luis Candelas, en el Madrid del siglo XIX, y ahora nos sorprende con una nueva novela histórica: Hijas del diablo (Edhasa, 2025).



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomadas de la web de Edhasa. Fotografía de la autora tomada de EcuRed.  Imagen de la Quinta del Sordo tomada de Wikipedia. Imagen de las cuevas de Zugarramurdi tomada de la web Turismo Zugarramurdi. Imagen del Banco Lombard Odier tomada de la web del diario Expansión. 






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