sábado, 21 de febrero de 2026

Reseña Gallos de poca casta, de Gloria Trinidad.

 









Datos técnicos:




Título: Gallos de poca casta.

Autora: Gloria Trinidad.

Editorial: Alrevés.

1ª edición: Mayo 2025.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-10455-31-3.

Idioma: Español.

Nº páginas: 200.





Sinopsis:





La “costa brava” de Madrid es un conjunto de barrios del sur de la capital (Orcasitas, Villaverde, Puente de Vallecas, Usera) donde los índices de delincuencia son superiores y la esperanza de vida inferior a la media del resto de la ciudad.

Por ellos pululan, entre colillas apagadas, bares infectos, mercadillos de ropa barata, tiendas de todo a un euro, terrazas con sillas de plástico rotas, chabolas hiperpobladas y pisos rebosantes de inquilinos desahuciados, los protagonistas de esta novela, Israel Cruz, un perdedor nato con una última misión que cumplir; Fraile, el tipo más espabilado de todo Madrid, jugando a mil bandas, siempre viviendo al filo; Santos, un policía con mil secretos y otros tantos confidentes o Rachid, uno de ellos, que sueña con hacer fortuna en el rap. Todos ellos se entremezclarán en una trama implacable, cruda, que nos habla de atracos y muerte, que nos mancha los dedos de nicotina, que nos asombra por su perfección formal, por su ironía y por su afilada agudeza para captar la realidad y que nos habla del día a día de los que se buscan la vida, los que trampean, los que piensan en el próximo palo, los que sobreviven como pueden y, cada día, afrontan la pelea con la resignación de los gallos que saben que no les queda otra que seguir luchando hasta el final.

Gloria Trinidad, dotada con una prosa magistral, con un dominio del humor y una capacidad de observación única, nos ofrece una novela llamada a ser un clásico. Una obra perfecta, a la altura de los grandes maestros del género.






Opinión Personal:







Atrajo mucho mi atención el título y la sinopsis de la novela que hoy reseño y no dudo en recomendar, Gallos de poca casta, de Gloria Trinidad (Madrid, 1968). Estoy seguro de que los amantes de lo negrocriminal disfrutarán con el debut como novelista de esta escritora madrileña, que ya publicó un poemario y varias obras de teatro, una de ellas llevada a las tablas, (La morena, Cuarta Pared, 2005). Habrá que estar muy pendiente de su nueva novela, porque es evidente que el buen hacer literario muestra que está llamada a entretenernos con títulos de una calidad igual o superior a la presente.

(Parque Dehesa de la Villa, Madrid)
Gallos de poca casta lo tiene todo, porque el escenario, los personajes e inclusola climatología veraniega que los acompaña conforman un triángulo que no tiene desperdicio, ya que el alineamiento de los astros no va con ellos y lo saben. Saben que tienen que buscarse la vida como pueden, y sin mirar si cruzan líneas rojas o dejan de cruzarlas. Y es que el submundo en el que se mueven los aleja de la vida tranquila que nos rodea; una quimera para ellos, vamos. Saben que si la ley quiere que se cumplan sus dictados, tiene que ponerse a la altura de la idiosincrasia que rodea a quienes forman parte de lo que se conoce como “costa brava” de Madrid. Una “costa brava” a la que tienen que ir camuflados, porque los confidentes que tienen por esta zona pueden pasarlas canutas si son descubiertos. Y, a lo largo de las casi 200 páginas que conforman esta novela, la autora deja constancia de todo lo que no se debe hacer porque, si se hace, saben qué final les espera

La verdad es que nunca había escuchado ni leído sobre este término coloquial e irónico con el que se denomina a la zona sur de Madrid, confirmado por unos barrios en los que la delincuencia tiene un alto porcentaje (Usera, Orcasitas, Villaverde, Puente de Vallecas). Gloria Trinidad tiene muy claro por dónde llevar a los personajes para que se muevan en su salsa y no den el cante en otras ubicaciones en las que no sabrían cómo comportarse. Por eso las descripciones están a la altura de un elenco que no le queda otra que conformarse con lo poco que tienen, y algunos de ellos hasta ni se molestan en adecentar su morada, porque les da igual que esté ordenada o parezca un basurero, vivan en una destartalada nave o maten el tiempo en baretos en los que entra lo mejor de cada casa y la limpieza brilla por su ausencia, sin olvidarme de los negocios que regentan. Aunque el lector también los acompañará por zonas de la capital y alrededores más nobles, como la Dehesa de la Villa o el mismísimo barrio de Salamanca. 

Gloria Trinidad planifica y desarrolla una trama que no da lugar a tregua, estructurada en 30 capítulos, algunos de los cuales de una página, o incluso menos. Una trama conformada por dos subtramas que parecen no guardar relación, pero haberla, hayla, tanto literal como en sentido figurado. Y es que el narrador omnisciente diserta sobre los gallos de pelea, tanto sobre las propias galleras en las que se apuestan buenos dineros, como en quienes son conscientes de que su destino es enfrentarse a una vida en la que tienen que buscarse el sustento enfrentándose a un futuro incierto, conscientes de que la derrota puede sorprenderles y poner fin a sus días sin previo aviso. Tanto lo que sucede en una como en otra incita a estar muy pendiente a lo largo de los capítulos, porque en cualquier momento el lector puede encontrarse con algún giro desagradable. Y es que llega un momento en que ambas subtramas fluyen, como tiene que ser. Y sobre todo desde que saben que hubo un robo con mucho estruendo, y del que también tendrán constancia del método empleado, lo que provoca dudas en cuanto a los posibles autores.

Me encontré con un ritmo diría que trepidante, no sólo influido por la mayor presencia de diálogos que narración, sino también por el dinamismo y situaciones varias que viven los personajes. Situaciones en los que la intriga y la acción están muy presentes, al igual que la traición y la supervivencia. Están relatadas de tal forma, que no dan lugar a respiro, dado el comportamiento de los personajes que transitan por las páginas de esta cruda y dura ficción. Una ficción en la que la autora juega con las incógnitas que redoblan el interés por lo que sucede, e incita a preguntarnos qué desenlace nos encontraremos, aunque en mi caso temía que algo nada bueno.

(Mirador Cerro Tío Pío, Madrid)
Gloria Trinidad perfila un universo de personajes perdedores, unos antihéroes que tienen que andar con pies de plomo en el hábitat natural que los acoge, y que no les queda otra que relacionarse si cada uno de ellos quiere sacar tajada de lo que se cuece, porque, de no ser así, saben lo que les espera. Está muy presente el efecto dominó, derivado de la trama de la que forman parte. Samuel Vargas, Israel Cruz, Santos, Garza, Rachid “el Sirio”, Viruta, la Tata..., y algún que otro más -y que es mejor descubra el lector-, porque todos ellos son de carne y hueso, muy creíbles, aunque mejor no toparnos con ninguno, por lo que pueda pasar. La autora los perfila de tal forma que parece que van por libre, pero saben cómo tienen que comportarse para que termine satisfecho el lector una vez que se cierre el telón de esta historia. Incluso con el paso de los capítulos conocemos de qué pie cojea cada uno y qué les puede esperar en el desenlace, si bien la trama está planteada de tal forma que cualquier cosa puede suceder. Y vaya su sucede.

Me gusta el estilo narrativo de Gloria Trinidad. El relato del narrador omnisciente es envolvente. Una voz narrativa que se pone a la altura de los personajes y utiliza vocablos propios de la jerga que hablan quienes transitan por los bajos fondos, y que tanto recuerdan a las novelas negras de corte clásico. El estilo narrativo es muy directo, sin rodeos, pero cuidado de tal forma que surte el efecto deseado en el lector. Un lector que se encuentra también con que el humor está presente, más bien negro, como negra es la vida que llevan, conscientes de que la chufla bien dicha puede sacarles una sonrisa. Hay conversaciones que son para enmarcar, y que en mi caso incluso me hicieron reír, como el diálogo que mantienen Viruta y Santos en el barrio de Palomeras Bajas, tanto por la retranca que utiliza Santos en sus incisos, como por la verborrea y los rodeos de su interlocutor. Diálogos que, en mi opinión, son el alma de la novela. Una novela que merece la pena disfrutar.







Biografía:







Gloria Trinidad (Madrid, 1968) es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y cursó estudios de posgrado en la Universidad de York. Ha publicado un poemario (Libro de la niebla, 2013) y escrito varias obras de teatro, una de ellas llevada a las tablas (La morena, Cuarta Pared, 2005). Gallos de poca casta es su primera novela.











miércoles, 18 de febrero de 2026

Reseña El último concierto de Viena, de Martín Llade.


 









Datos técnicos:





Título: El último concierto de Viena.

Autor: Martín Llade.

Editorial: Ediciones B (Grupo Pengüin Random House).

1ª edición: Noviembre/2025.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-666-8283-I

Idioma: Español.

Nº páginas: 592.





Sinopsis:





Viena, finales de 1944. Atrapado entre dos frentes, el Tercer Reich ha iniciado el contraataque que decidirá el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Mientras prepara el Concierto de Año Nuevo, el director Clemens Krauss recibe la visita de un enigmático capitán de las SS que parece decidido a averiguar cuál es su relación con unos presuntos traidores al régimen nazi.

Aunque Krauss y su compañera, la cantante Viorica Ursuleac, son dos de los artistas favoritos de Adolf Hitler, el director de orquesta se verá obligado a afrontar un pasado repleto de oscuros secretos, dudas respecto a su lealtad al Reich y una revelación que podría poner en peligro el concierto más famoso del mundo. Un concierto que nació, precisamente, con el apogeo del nazismo.








Opinión Personal:







El periodista y melómano donostiarra Martín Llade (San Sebastián, 1976) es, desde 2018, el comentarista que ameniza a los telespectadores durante el transcurso del mítico Concierto de Año Nuevo, con las explicaciones que ofrece sobre las piezas musicales que lo conforman. Su melomanía se reconoce a lo largo de los 75 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la fascinante novela en la que ficciona el origen de este evento musical, El último concierto de Viena. Es para disfrutarla e incluso, mientras nos enfrascamos con su lectura, escuchar de fondo la exquisita banda sonora que contiene y con tanto acierto aclara el narrador omnisciente, con lo que ayuda a centrarse en el desarrollo de una trama compleja, a la par que adictiva.

(Ida y Louise Cook)
Una de las primeras sensaciones que me provocó la lectura de El último concierto de Viena fue la tensión, porque tal y como se suceden los episodios dan a entender que me puedo encontrar en cualquier momento con un giro desagradable, dado el período tan convulso, oscuro y desgarrador en el que se desarrollan los hechos que relata la voz narrativa. Una tensión que se palpa en el ambiente por todo lo que sucede en las dos líneas temporales en las que se desarrolla la trama. Buena parte de la primera transcurre durante dos días y la segunda abarca desde el verano de 1935 hasta mayo de 1954, convergiendo ambas en un punto dado en 1944, de tal forma que incluso diría que la adicción es todavía mayor por el cúmulo de situaciones que viven los personajes que protagonizan este tramo final, giros narrativos incluidos.

Junto con el origen del Concierto de Año Nuevo que todos los años se celebra el 1 de enero en la Sala Dorada del Musikverein de Viena, Martín Llade reivindica la figura de quien fue su propulsor: el director de orquesta austríaco Clemens Krauss. Un director que da para hacerse muchas preguntas sobre su figura, por la polémica que hay en torno al papel que desempeñó desde que Adolf Hitler la lio parda tras autoplocamarse Führer y transformar la República de Weimar en el Tercer Reich. Sin duda alguna, el escritor donostiarra convierte la historia de este prestigiosa figura de la música clásica, seguro que desconocido por la mayoría de los lectores, en una ficción literaria a la que le sacó mucho partido. Y es que hay determinados episodios en su biografía que dan para fabular lo que pudo haber sucedido en esas lagunas documentales, y que el autor supera con total coherencia, en las que respeta la esencia de este polémico personaje. ¿Fue un arribista? ¿Se dio cuenta de lo que realmente sucedía a su alrededor y no quiso encubrir los dramáticos episodios que afectaban, sobre todo, a la población judía, primero en Alemania y después en los países europeos conquistados por el Tercer Reich? ¿Puede catalogarse como una redención la labor que realizaron él y su compañera sentimental, Viorica Ursuleac, en apoyo a la labor humanitaria realizada por las hermanas Cook?.

Me gustó mucho el enfoque que le confiere el autor a la trama. Una trama en la que, pese a que fluye con una cadencia pausada, absorbe sin remedio al lector, de tal forma que está muy atento a todo lo que sucede a lo largo de su desarrollo, como si asistiera sin pestañear a la interpretación de las diferentes piezas musicales que conforman la programación del concierto del año nuevo de turno. Sin duda alguna, y pese a las casi 600 páginas que la conforman, Martín Llade planifica y desarrolla una ficción con un dinamismo de situaciones en las que juega con los diferentes ingredientes que constituyen una novela que no tiene desperdicio, plasmada a modo de thriller, porque la intriga, el espionaje, la acción, y la pasión por la música forman un maridaje muy atractivo, en donde los giros narrativos están también muy presentes, con unos capítulos finales que suponen un magnífico colofón. Un enfoque en el que aborda también el nazismo desde la perspectiva musical, con uno de los iconos de la clásica en el punto de mira: Richard Strauss. Pero también destaco el papel que desempeñan los personajes históricos femeninos, dado el grandísimo riesgo que corre su integridad física durante su implicación en este bello proyecto humanitario.

(Hotel Adlon, Berlín, Alemania)
El primer capítulo se desarrolla en Viena. Clemens Krauss ensaya con la Filarmónica, pero se da cuenta de que en el palco hay un miembro de las SS que está muy pendiente de su labor. En un momento dado, una señal suya le da a entender que quiere entrevistarse con él. Desde el momento en el que el Haupstumführer Erich Krenn cruza las primeras palabras con el director, éste entiende que la conversación puede transcurrir por derroteros inquietantes. Una conversación que se extiende en el tiempo y, al mismo tiempo, provoca preocupación entre los miembros de la orquesta. Una conversación que se alterna a lo largo de los capítulos entre la segunda línea temporal, y que provoca la sensación de que, entre ambos personajes se desarrolla un verdadero duelo al sol. Un duelo al sol en el que uno se teme lo peor, porque Clemens Krauss tiene enfrente a un nazi con mucha sangre fría, y que utiliza todos los métodos dialécticos posibles para desarmarlo y que firme la confesión que desea obtener. Clemens Krauss es el aclamado director de música del Reich, que incluso se sienta a la mesa con Hitler y forma parte del círculo de amistades del ministro de Propaganda Joseph Goëbels. Sin embargo, esta particularidad le es indiferente al capitán de las SS. Sin duda, un duelo al sol memorable.

A lo largo de los capítulos en los que se estructura la segunda línea temporal, el autor juega con la dualidad del director de orquesta vienés. Una dualidad en la que la pasión por la música está muy presente, pero también el compromiso, pese a sus reticencias iniciales, que se siente obligado cumplir ante la labor que realizan las londinenses hermanas Cook, Ida y Louise, que aportan a la trama esa frescura que tanta falta hace en los duros tiempos que les toca vivir. Pese a que predomina la narración frente a los diálogos, el lector se encontrará con unos capítulos muy atractivos por la variedad de situaciones que protagonizan los personajes que transitan por sus páginas. Situaciones que llevan a estar muy pendiente de lo que sucede en cada una de las subtramas que enriquecen la principal, en donde incluso son un gran acierto las escenas de enredo que se incluyen en algunas, en las que se teme que se descubra la labor que realizan, con el grave riesgo que supone para la integridad física de los implicados. Enredo en el que cobran protagonismo determinadas aclaraciones que vierten los personajes implicados en las mismas, pero con las que dejo intrigados a los potenciales lectores, porque se sorprenderán por el ingenio con el que son utilizadas. En este sentido, junto al ya mencionado Erich Krenn, destaco el papel que desempeña en esta línea temporal el chófer que el Reich pone a disposición de Clemens Krauss, el joven Woldemar Brick, con quien el suspense está servido, sobre todo ante la sospecha que suscita en el director de orquesta el desarrollo de una serie de escenas que le inquietan.

El último concierto de Viena es una novela de personajes, si bien la ambientación también es magnífica, pese a que la voz narrativa describe determinados aspectos de las localizaciones por las que transita el elenco que la conforma. En mi opinión, diría que el interés según qué localizaciones describe la voz narrativa se percibe como un juego de luces que enfoca determinados aspectos de un espectáculo musical, por el protagonismo que cobran durante su desarrollo. En este sentido, pone el foco en aquellas que suponen un gran simbolismo para los mandos nazis y las exaltaciones que realiza el nacionalsocialismo, con el pueblo alemán como protagonista, pero en especial las Juventudes Hitlerianas. Otro tanto sucede con los puntos de encuentro que tienen lugar entre el director de orquesta junto con su compañera sentimental y las hermanas Cook, en ubicaciones que incitan a estar muy pendientes de lo que sucede en ellas, por lo que pueda pasar.

Sin duda alguna, uno de los grandes atractivos de esta novela es el elenco de personajes que transitan por sus páginas. Buena parte de ellos son figuras históricas, algunas conocidas por los lectores, otras seguro que no tanto, pero que conforman un universo muy interesante. Un elenco que sobresale, sobre todo, por el papel que desempeñan en esa sinrazón que supuso el ascenso del nazismo al poder en Alemania, y en particular la barbarie del Holocausto judío, junto con el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. En este sentido, me atrajo mucho la perspectiva que se ofrece al lector sobre este conflicto bélico, porque la información que recibe concuerda con la que se difunde al ciudadano alemán, si bien a medida que se acerca la derrota de la Werhmarcht, la ciudadanía se hace eco de esta dura realidad, y las consecuencias que para ellos conlleva este desenlace, y que se refleja en algunos episodios. Sin duda alguna, el elenco de personajes reales que transitan por las páginas de esta novela son un fiel reflejo de este ambicioso proyecto literario y el rigor documental del que parte Martín Llade para ofrecer al lector una historia lo más real posible, ajustándose a lo sucedido en esa época. Atrajeron mucho mi atención la relación que mantiene Clemens Kreinn con su compañera sentimental Viorica Ursuleac, que no tiene desperdicio, por el atractivo que tienen las escenas que comparten, sobre todo en el ámbito privado. Tampoco deja indiferente las que protagonizan ambos personajes con las hermanas ya mencionadas en esta reseña, al igual que con la también londinense Unity Mitford, o la relación de amistad que mantiene con Alfred Frauenfeld y el papel que desempeña Heinz Reynhard.

(Berghof, Alpes Bávaros, Alemania)
El último concierto de Viena es un novelón. Martín Llade planifica y desarrolla una ficción histórica para disfrutar, en la misma cadencia que transcurren las piezas musicales que se programan para interpretar durante el mítico Concierto de Año Nuevo. Es un ambicioso trabajo literario del que el periodista y melómano donostiarra sale con nota, en el que reivindica la figura del polémico director de orquesta Clemens Krauss, y su implicación en el origen de este evento musical.






Biografía:






Martín Llade (San Sebastián, 1976) es periodista y melómano. Licenciado en Periodismo y en
Publicidad por la Universidad del País Vasco, ha trabajado para Euskal Irrati Telebista y Punto Radio, y desde hace una década presenta en RNE Clásica el programa Sinfonía de la mañana, por el cual obtuvo en 2016 un Premio Ondas. Desde 2018, retransmite para RTVE el Concierto de Año Nuevo de Viena.

Considerado uno de los expertos en música clásica de nuestro país, Llade nos ofrece una ambiciosa novela histórica protagonizada por el revolucionario compositor Ludwig van Beethoven.



Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Pengüilibros. Fotografía del autor tomada de la web de Zenda libros. Imagen de las hermanas Cook tomadas de la web Historias de la Historia. Imagen del Hotel Adlon en Berlín tomada de la web Luxury Hotel. Imagen de mansión Berghof, de Hitler, tomada de Wikipedia. 





jueves, 12 de febrero de 2026

Reseña La cartera, de Francesco Gianonne.

 









Datos técnicos:




Título: La cartera.

Título original: La portalettere.

Autora: Francesca Gianonne.

Traductora: Maribel Campmany.

1ª edición: Agosto/2024.

Editorial: Duomo Ediciones.

ASIN: B0F66ZXCG3.

Formato: Libro digital.

Idioma: Español.

Nº páginas: 469.





Sinopsis:





En Lizzanello, un pueblecito de unos pocos miles de almas, un autobús de línea se detiene en la plaza mayor y baja una pareja: él, Carlo, es hijo del sur y está contento de regresar a casa; ella, Anna, su esposa, nacida en el norte, está triste y preocupada: ¿qué vida le espera en esta tierra desconocida?Incluso treinta años después de ese día, para la gente del pueblo Anna seguirá siendo «la forastera», la diferente, la que no va a la iglesia, la que no se pasea por el pueblo, la que no se interesa por los chismes. Y Anna, orgullosa y esquiva, no se doblegará nunca a las leyes no escritas que oprimen a las mujeres del sur. Lo conseguirá gracias al amor que siente por su marido, un amor cuya fuerza advierte con claridad el hermano mayor de Carlo, Antonio, que se enamora de Anna en el mismo instante en que la ve. Más tarde, hará algo realmente revolucionario: se presentará al concurso para ocupar un puesto en correos. «La cartera», como Anna quiere que la llamen, se convertirá en el hilo invisible que une a los habitantes del pueblo y sus historias. Primero a pie y después en bicicleta, orgullosa con su uniforme y la gorra, cambiará la vida en Lizzanello.





Opinión Personal:





Por fin decidí afrontar la lectura de una novela de la que tanto se escribió y comentó cuando se publicó en España en 2024, tras el enorme éxito cosechado en Italia. El título es La cartera y la autora, la italiana Francesca Gianonne. Me gustó mucho conocer la historia de Anna Allavena, si bien no me gustó tanto el que se vendiera como la historia de una saga familiar, por lo que, en mi opinión, la dejaría en una novela familiar. Entiendo que, para que una novela sea catalogada como saga familiar, debería estar configurada por el relevo de dos o tres generaciones, que es lo habitual, para que vayan cobrando protagonismo quienes reemplacen a sus predecesores.

(Porta San Biagio-Lecce-Italia)
La cartera es una ficción circular. Una ficción estructurada en tres partes bien diferenciadas, conformada por 28 capítulos más un prólogo y un epílogo. El prólogo está desarrollado de tal forma que incita a hacerse preguntas. La cartera del pueblecito de Lizzannello, de unas pocas miles de almas, como adelanta la sinopsis, ha fallecido. Pero es que tal y como comenta el cotilleo popular su muerte y las escenas que conforman su desarrollo, hace que la intriga esté ya servida. La autora tuvo muy claro cómo atraer al lector para que se interesara por esta ficción, ya que el capítulo final y el epílogo es una muy buena aclaración a los interrogantes iniciales. Entre ambos, hay una atractiva ficción que incita a estar muy pendiente de lo que sucede entre Anna Allavena y los personajes que más peso tienen en la trama, su familia y la de su cuñado Antonio Greco.

«La alegría de Carlo, su entusiasmo, como si por fin le hubieran devuelto su juguete favorito después de un largo castigo, le resultaba incomprensible. Ella sólo quería dormir: había sido un viaje agotador» (Cap. 1). Un entusiasmo que Carlo Greco mantiene a lo largo de los capítulos, pese el duro cambio que significa para su esposa. De hecho, tiene presente en el recuerdo a Pigna, en Liguria, sobre todo por un episodio luctuoso que la marca. También  en algunas conversaciones en el ámbito familiar, incluye el francés, idioma que también se habla en esa región del norte de Italia. La llegada del matrimonio y su hijo Roberto a Lizzanello sirven de imán para interesarse por los derroteros que toman sus vidas: él con una idea que quiere llevar a la práctica, pese a carecer de conocimientos al respecto, y su esposa decide optar a la plaza vacante que queda en el pueblo tras el fallecimiento del cartero titular. Estos dos enfoques dan lugar a una serie de situaciones que mantienen el interés en la vida de ambos personajes, no sólo en lo que al ámbito laboral se refiere, sino también, -y diría que quizás más interesante-, por las relaciones personales, lo que origina que el se tenga una información más directa de lo que sucede, que la que le ofrecen los personajes, dadas las vicisitudes que les suceden a lo largo de los capítulos.

La autora parte de la historia de su bisabuela para planificar y desarrollar una trama muy bien escrita y m contada, por lo que, en mi caso, no decae el interés por todo lo que sucede durante su desarrollo. Me encontré con situaciones que incitan a estar muy pendientes de la influencia que tienen en el devenir de los personajes, pero sobre todo por cómo Francesca Gianonne enfoca las temáticas que aborda a lo largo de los capítulos. Y es que el mundo de la viticultura y la moda están muy presentes, a parte de lo ya comentado sobre la decisión que adopta la protagonista, con el atractivo de que no sólo me atrajo lo referente al cultivo de la uva y elaboración del vino que decide producir Carlo Greco, sino también el interés por la moda que muestran dos personajes: Carmela y posteriormente su hijo Daniele, si bien desde diferentes punto de vista, con el paso de los capítulos hacen mostrar a algunos de sus convecinos interés por las confecciones que crean. Sin embargo, originan también una serie de tensiones, porque en aquel entonces no se acepta que el hombre realice trabajos propios de mujeres


Francesca Gianonne ofrece al lector un magnífico fresco costumbrista de la Italia rural de esa época. Un fresco en el que resalta el contraste entre las costumbres de las regiones norteñas del país y las del sur, porque a lo largo de los capítulos muestra las claras diferencias que hay entre ambas zonas. Diferencias que en más de una ocasión siembran confusión en Anna Allavena, porque en varias escenas comprueba cómo es rechazado su comportamiento en determinadas situaciones. Rechazo que incide, sobre todo, en el trato que recibe, no sólo por ellas, sino también por los hombres que la ven adoptar determinadas costumbres que critican, incluso estando ella presente o alguien cercano porque. Un fresco costumbrista en el que los colores y los sabores también cobran protagonismo, dada las alusiones a la cocina italiana de esa época, y en especial a los platos que la protagonista cocina para la familia, sobre todo si son recetas originarias de Liguria.

La cartera
(Playa de San Foca, Lecce, Italia)
es una novela de personajes. Entiendo que a través del elenco que lo conforman se refleja todo lo relativo a la condición humana. Y es que el amor, el desamor, la infidelidad, la amistad incondicional, las relaciones familiares, los secretos, la crítica social, la envidia, el rechazo o las segundas oportunidades, de forman parte del día a día de unos personajes muy humanos y cercanos, porque las situaciones que viven resultan muy familiares. Son personajes que tienen
una marcada personalidad, con criterio propio, en el que 
es trascendente el trasfondo psicológico  en las relaciones que mantienen. Personajes con los que no tardé en empatizar, si bien otros me resultaron más distantes. A través de ellos muestra al lector una trama en la que las emociones, las sensaciones y los sentimientos están muy presentes, incluso en algunas situaciones a flor de piel, lo que incita a preguntarse por los derroteros que toman las relaciones que mantienen. Situaciones que provocan giros que incrementan el interés por lo que sucede con posterioridad, sobre todo a medida que se acerca el desenlace, junto con algún episodio luctuoso que influye muy mucho en el estado de ánimo de los más allegados. Personajes que también se verán afectados por la Segunda Guerra Mundial, a la que la autora no hace referencia directa, si no que informa sobre lo que les sucedió a algunos de ellos, una vez que fueron llamados a filas. 

Anna Allavena es un personaje que no deja indiferente, por la firmeza que muestra en sus convicciones y en la que el lector encuentra a alguien adelantado a su tiempo, y que no duda en defender sus convicciones ante quienes se las rebaten, aunque sean de su misma familia. Sin duda alguna, son muy interesantes los episodios que protagoniza la familia Greco, en los que los hermanos Carlo y Antonio mantienen diálogos atractivos, sobre todo si el foco recae en la protagonista, aunque también supone un gran contrapunto el papel que desempeña Agata, la esposa de Antonio, por las reacciones que muestra en determinadas situaciones, en especial si guardan relación con su cuñada. No me olvido del papel que desempeña Lorenza, la hija de Agata y Antonio, ni del ya mencionado Daniele, por lo que significa este personaje. A estos dos últimos sumo a Giovanna, que protagoniza una subtrama que no tiene desperdicio. En este sentido, tuve la sensación de que la cartera de Lizzanello se imniscuye demasiado en decisiones que toman algunos personajes.

En La cartera cobran interés las alusiones literarias que se reflejan a lo largo de los capítulos. En este sentido, son la protagonista y su cuñado Antonio quienes forman su particular club de lectura, porque incluso en ocasiones comentan las obras que leeny de las que extraen determinadas reflexiones, sobre las que mantienen un debate si lo estiman pertinente. Reflexiones que suelen guardar relación con algunos episodios que protagonizan, bien ellos o personajes cercanos a ambos. Autores como Jane Austen, las hermanas Brönte, Flaubert, Dostoievski, Chejov, entre otros, están muy presentes, tanto por la fuerza que emanan de la protagonista femenina de estas novelas, como por el aprecio a la literatura rusa que le tiene Antonio Greco

(Iglesia San Matteo, Lecce, Italia)
Pese a las puntualizaciones comentadas, me gustó mucho esta novela. Francesca Gianonne desarrolla una ficción  con un ritmo fluido y constante, y en el que las emociones, las sensaciones y los sentimientos están muy presentes, incluso en algunas situaciones a flor de piel. Una trama en la que el lector recibe información más directa que los personajes, por lo que incita a estar pendiente ante las reacciones que muestran al respecto. Una trama en la que las alusiones literarias están también muy presentes.






Biografía:






Francesca Giannone, nacida en la región de Apulia, es licenciada en Ciencias de la Comunicación y estudió en el Centro Sperimentale di Cinematografia. Durante su etapa en Bolonia se encargó de la catalogación de treinta mil volúmenes de la Associazione Culturale Luigi Bernardi y asistió al curso bienal de escritura de la Bottega di Narrazione «Finzioni». Ha publicado varios relatos en revistas literarias, tanto impresas como digitales. Tras volver a establecerse en Lizzanello, su pueblo natal en la comarca del Salento, ha seguido escribiendo y cultivando su otra gran pasión: la pintura.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de Amazon. Fotografía de Francesca Gianonne tomada de la web del diario La Voz de Galicia. Fotografía de la Porta San Biagio, en Lecce, tomada de la web de TripAdvisor. Fotografía de la Iglesia de San Matteo, tomada de la web de la web TravelMate. Imagen de la playa de San Foca, en Lecce, Italia, tomada de la web Italia. 







miércoles, 4 de febrero de 2026

Resumen lecturas enero/2026


 






En enero han sido un total de 6 libros leídos y 6 los reseñados




Los leídos










Los reseñados: 




-Perversidad, de Javier Sagastiberri




-El enmascarado del Adarve, de Carmen Hinojal.




-Ze. Hielo y viento, de Francisco Narla




-Hijas del diablo, de Ana B. Nieto



-Cristales en el cielo de Manhattan , de Yolanda Cruz Ayala




-El secreto de Chimneys, de Agatha Christie












sábado, 31 de enero de 2026

Reseña El secreto de Chimneys, de Agatha Christie.

 










Datos técnicos:






Título: El secreto de Chimneys.

Editorial: Molino.

Titulo original: The secret of Chimneys.

Autora: Agatha Christie.

Traductor: Juan A. G. Larraya.

1ª edición: Mayo/1980.

Edición original: 1925.

Idioma: Español.

Nº páginas: 240.





Sinopsis:





Anthony Cade, un británico que trabaja como guía turístico en África, recibe la misión de su amigo Jimmy McGrath de ir a Inglaterra, llevar un manuscrito y a una mujer llamada Virginia Revel a un editor con un puñado de cartas comprometidas. Al llegar a Inglaterra, haciéndose pasar por Jimmy, Anthony se da cuenta de que no será tan sencillo lograr su objetivo, ya que es robado mientras sigue en el hotel. Las cosas se complican cuando Anthony y Virginia se encuentran y necesitan encubrir un asesinato y, en la mansión Chimneys, alguien es asesinado justo cuando Anthony está cerca. Todos estos acontecimientos ocultan cierta relación, poniéndole en una posición difícil. Entran todos los presentes en Chimneys, que también son sospechosos en el caso, y el superintendente Battle, de Scotland Yard.




Opinión Personal:





Primer clásico que leo y reseño este año 2026. El secreto de Chimneys es el título y la autora, Agatha Christie, la llamada Reina del Crimen. Por este blog ya han pasado el mítico Hércules Poirot y otros no tan míticos, más bien poco conocidos, caso de Tommy and Tuppence, o el inspector Taverner. En esta ocasión le toca el turno al superintendente Battle, de Scotland Yard. Espero repetir con este peculiar sabueso.

(Pont Street, Londres)
El secreto de Chimneys es una novela de misterio muy entretenida, en la que también está muy presente elementos propios de novela policíaca e incluso de conspiraciones políticas, desde las primeras líneas hasta el desenlace. Me encontré con una trama que me sorprendió mucho, porque me dije que el punto de partida es de rabiosa actualidad: ¡Quién le iba a decir a una de la escritoras más leídas, que lo que sucede en alguna de sus novelas se extrapola a nuestros días!. Y es que los tentáculos del imperio británico eran muy largos en aquel entonces, y podían extenderlos hasta donde pudieran sacar tajada.

Esta primera entrega en la que aparece el superintendente Battle es muy amena y dinámica, no sólo por la variedad de situaciones que viven los personajes, sino también por los rasgos que los definen; en especial el trasfondo psicológico. Sirven como gancho los dos personajes que protagonizan los primeros capítulos, y que se desarrollan en Sudáfrica, en donde Antonio Cade y Jimmy McGrath mantienen un diálogo que dan una idea del tipo de vida que llevan ambos. Tras el acuerdo al que llegan, el narrador omnisciente nos lleva hasta Londres, en donde al que acepta la propuesta le espera una buena aventura. Un aventurero que vive unas vicisitudes que supondrán para él un antes y un después, desde que tiene que codearse con lo más granado de la sociedad londinense en Chimneys: «Una de las mansiones más importantes de Inglaterra, centro de esparcimiento de soberanos y mentidero de diplomáticos» (pág. 22). Un antes y un después en el que al lector le esperan una serie de giros que alargan la intriga hasta el desenlace, no exento de sorpresas.

Agatha Christie planifica y desarrolla la trama de tal forma que, de una forma u otra, todos los personajes que conforman el elenco guardan relación con la investigación que realiza el superintendende Battle. Una trama en la que es atractivo el trasfondo histórico, en el que el país ficticio de Erzoslovaquia -ubicado en los Balcanes- cobra protagonismo, no sólo por lo que comenté en el párrafo anterior, sino porque también se le relaciona con un personaje muy conocido por las instituciones policiales, y al que apodan el Rey Carlos. Trama que conduce a que personajes de varias nacionalidades coincidan en la gran mansión de Chimneys, invitados por el noveno marqués de Caterham, y que se ven implicados en una serie de “actividades” diferentes, por el repentino suceso que los sorprende. Una mansión en donde conviven franceses, estadounidenses, erzoslovacos e ingleses, que se miran por el rabillo del ojo durante los episodios que viven en esta residencia. Sin duda alguna, las localizaciones desempeñan un papel muy atractivo, por lo que el lector se da un interesante paseo por Londres y su campiña.

Agatha Chistie ofrece al lector una ficción en la que Battle se enfrenta a una compleja investigación, porque en la mansión Chimneys tiene lugar un magnicidio que provoca situaciones muy preocupantes para los allí convocados, aunque también pueden se desarrollan escenas que pueden definirse como caricaturescas, por cómo las enfoca la autora, como queriendo quitar hierro a un asunto que en sí mismo desencadenaría graves consecuencias, dada la índole del crimen. Un crimen que sirve para analizar la reciente historia de este país ficticio, y la relación que guarda con un personaje al que apodan el Rey Carlos, muy popular por medio mundo, dadas las fechorías por las que es conocido. En este sentido, me gustó cómo la escritora inglesa relaciona lo sucedido en Chimneys con los posibles implicados en ese atentado, sobre todo dadas las características del personaje que cito, y el juego de pistas falsas que confunden, abriendo un abanico de posibilidades para culpabilizar al posible criminal.

(Paseo Embankment, Londres)
En El secreto de Chimneys el lector se encontrará con un elenco de personajes bien perfilados que consiguieron que me mantuviera muy interesado por las vicisitudes que les acompañan, sobre todo los que guardan una relación más directa con los hechos que tienen lugar a lo largo de los 30 capítulos en los que se estructura esta novela, a los que hay que añadir alguna muerte más e incluso un robo. En esta ocasión, la mayor parte del elenco lo conforman personajes que forman parte de la aristocracia o de las altas esferas del gobierno de Su Graciosa Majestad, aunque también está representado el pueblo llano, si bien en episodios más puntuales. Están definidos, sobre todo, por los diálogos que mantienen, con mayor predominio sobre las descripciones a lo largo de los capítulos, lo que da una idea de sus reacciones ante estos sucesos, lo que le da alguna pista a Battle para explorar las posibilidades de implicación que puedan tener pero, sobre todo, ante las decisiones que toma para controlarlos. En mi opinión, entiendo que la mansión Chimneys es un personaje destacado, porque nos familiarizamos con sus dependencias, sobre todo las que guardan relación con el magnicidio cometido entre sus paredes, y algunos recovecos que provocarán sorpresas entre sus moradores temporales.

El secreto de Chimneys es una novela un tanto diferente a las que protagoniza Poirot o Miss Marple, ya que la ironía y el humor están muy presentes en los diálogos, que predominan sobre las descripciones, e incluso diría que ofrece otra perspectiva del cuerpo policial, dada la personalidad del protagonista, quien ve cómo ganan destacado protagonismo el mentado aventurero y Lemoine, de la Sûreté francesa. El lector es puesto a prueba por la Reina del Crimen, ya que tal y como se suceden los 30 capítulos en los que se estructura esta atractiva, ágil y dinámica novela, una serie de pistas falsas logran el señuelo de confundir, ya que la compleja investigación mantiene la intriga hasta el desenlace, en el que Agatha Christie pone la guinda.





Biografía:





Christie fue la creadora de grandes personajes dedicados al mundo del misterio, como la entrañable Señorita Marple o el detective belga Hércules Poirot. Hasta hoy, se calcula que se han vendido más de cuatro mil millones de copias de sus libros traducidos a más de 100 idiomas en todo el mundo. Además, su obra de teatro La ratonera permaneció en cartel durante 23000 representaciones.

Nacida en una familia de clase media, Agatha Christie fue enfermera durante la I Guerra Mundial. Su primera novela se publicó en 1920 y mantuvo una gran actividad mandando relatos a periódicos y revistas.

La obra de Christie se extiende a lo largo de más de cincuenta años, con personajes como Miss Marple o Poirot, siendo clasificada como novela enigma. De entre sus novelas habría que destacar títulos como Diez negritos, Asesinato en el Orient Express, Tres ratones ciegos, Muerte en el Nilo, El asesinato de Roger Acroyd o Matar es fácil, entre otros muchos.

Además de estas obras, Agatha Christie también se dedicó a novela romántica bajo el seudónimo de Mary Westmacott.

Christie recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, como el título de Dama del Imperio Británico o el primer Grand Master Award concedido por la Asociación de Escritores de Misterio.

Agatha Christie murió en Wallingford el 12 de enero de 1976.



Nota: Datos técnicos tomados de editorial Molino. Sinopsis tomada de Wikipedia, al igual que la fotografía de la autora. Biografía tomada de Lecturalia. Imagen de Pont Street tomada de la web Everchanging Mews. Imafen de Paseo Embankment tomada de Minube.