sábado, 21 de febrero de 2026

Reseña Gallos de poca casta, de Gloria Trinidad.

 









Datos técnicos:




Título: Gallos de poca casta.

Autora: Gloria Trinidad.

Editorial: Alrevés.

1ª edición: Mayo 2025.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-10455-31-3.

Idioma: Español.

Nº páginas: 200.





Sinopsis:





La “costa brava” de Madrid es un conjunto de barrios del sur de la capital (Orcasitas, Villaverde, Puente de Vallecas, Usera) donde los índices de delincuencia son superiores y la esperanza de vida inferior a la media del resto de la ciudad.

Por ellos pululan, entre colillas apagadas, bares infectos, mercadillos de ropa barata, tiendas de todo a un euro, terrazas con sillas de plástico rotas, chabolas hiperpobladas y pisos rebosantes de inquilinos desahuciados, los protagonistas de esta novela, Israel Cruz, un perdedor nato con una última misión que cumplir; Fraile, el tipo más espabilado de todo Madrid, jugando a mil bandas, siempre viviendo al filo; Santos, un policía con mil secretos y otros tantos confidentes o Rachid, uno de ellos, que sueña con hacer fortuna en el rap. Todos ellos se entremezclarán en una trama implacable, cruda, que nos habla de atracos y muerte, que nos mancha los dedos de nicotina, que nos asombra por su perfección formal, por su ironía y por su afilada agudeza para captar la realidad y que nos habla del día a día de los que se buscan la vida, los que trampean, los que piensan en el próximo palo, los que sobreviven como pueden y, cada día, afrontan la pelea con la resignación de los gallos que saben que no les queda otra que seguir luchando hasta el final.

Gloria Trinidad, dotada con una prosa magistral, con un dominio del humor y una capacidad de observación única, nos ofrece una novela llamada a ser un clásico. Una obra perfecta, a la altura de los grandes maestros del género.






Opinión Personal:







Atrajo mucho mi atención el título y la sinopsis de la novela que hoy reseño y no dudo en recomendar, Gallos de poca casta, de Gloria Trinidad (Madrid, 1968). Estoy seguro de que los amantes de lo negrocriminal disfrutarán con el debut como novelista de esta escritora madrileña, que ya publicó un poemario y varias obras de teatro, una de ellas llevada a las tablas, (La morena, Cuarta Pared, 2005). Habrá que estar muy pendiente de su nueva novela, porque es evidente que el buen hacer literario muestra que está llamada a entretenernos con títulos de una calidad igual o superior a la presente.

(Parque Dehesa de la Villa, Madrid)
Gallos de poca casta lo tiene todo, porque el escenario, los personajes e inclusola climatología veraniega que los acompaña conforman un triángulo que no tiene desperdicio, ya que el alineamiento de los astros no va con ellos y lo saben. Saben que tienen que buscarse la vida como pueden, y sin mirar si cruzan líneas rojas o dejan de cruzarlas. Y es que el submundo en el que se mueven los aleja de la vida tranquila que nos rodea; una quimera para ellos, vamos. Saben que si la ley quiere que se cumplan sus dictados, tiene que ponerse a la altura de la idiosincrasia que rodea a quienes forman parte de lo que se conoce como “costa brava” de Madrid. Una “costa brava” a la que tienen que ir camuflados, porque los confidentes que tienen por esta zona pueden pasarlas canutas si son descubiertos. Y, a lo largo de las casi 200 páginas que conforman esta novela, la autora deja constancia de todo lo que no se debe hacer porque, si se hace, saben qué final les espera

La verdad es que nunca había escuchado ni leído sobre este término coloquial e irónico con el que se denomina a la zona sur de Madrid, confirmado por unos barrios en los que la delincuencia tiene un alto porcentaje (Usera, Orcasitas, Villaverde, Puente de Vallecas). Gloria Trinidad tiene muy claro por dónde llevar a los personajes para que se muevan en su salsa y no den el cante en otras ubicaciones en las que no sabrían cómo comportarse. Por eso las descripciones están a la altura de un elenco que no le queda otra que conformarse con lo poco que tienen, y algunos de ellos hasta ni se molestan en adecentar su morada, porque les da igual que esté ordenada o parezca un basurero, vivan en una destartalada nave o maten el tiempo en baretos en los que entra lo mejor de cada casa y la limpieza brilla por su ausencia, sin olvidarme de los negocios que regentan. Aunque el lector también los acompañará por zonas de la capital y alrededores más nobles, como la Dehesa de la Villa o el mismísimo barrio de Salamanca. 

Gloria Trinidad planifica y desarrolla una trama que no da lugar a tregua, estructurada en 30 capítulos, algunos de los cuales de una página, o incluso menos. Una trama conformada por dos subtramas que parecen no guardar relación, pero haberla, hayla, tanto literal como en sentido figurado. Y es que el narrador omnisciente diserta sobre los gallos de pelea, tanto sobre las propias galleras en las que se apuestan buenos dineros, como en quienes son conscientes de que su destino es enfrentarse a una vida en la que tienen que buscarse el sustento enfrentándose a un futuro incierto, conscientes de que la derrota puede sorprenderles y poner fin a sus días sin previo aviso. Tanto lo que sucede en una como en otra incita a estar muy pendiente a lo largo de los capítulos, porque en cualquier momento el lector puede encontrarse con algún giro desagradable. Y es que llega un momento en que ambas subtramas fluyen, como tiene que ser. Y sobre todo desde que saben que hubo un robo con mucho estruendo, y del que también tendrán constancia del método empleado, lo que provoca dudas en cuanto a los posibles autores.

Me encontré con un ritmo diría que trepidante, no sólo influido por la mayor presencia de diálogos que narración, sino también por el dinamismo y situaciones varias que viven los personajes. Situaciones en los que la intriga y la acción están muy presentes, al igual que la traición y la supervivencia. Están relatadas de tal forma, que no dan lugar a respiro, dado el comportamiento de los personajes que transitan por las páginas de esta cruda y dura ficción. Una ficción en la que la autora juega con las incógnitas que redoblan el interés por lo que sucede, e incita a preguntarnos qué desenlace nos encontraremos, aunque en mi caso temía que algo nada bueno.

(Mirador Cerro Tío Pío, Madrid)
Gloria Trinidad perfila un universo de personajes perdedores, unos antihéroes que tienen que andar con pies de plomo en el hábitat natural que los acoge, y que no les queda otra que relacionarse si cada uno de ellos quiere sacar tajada de lo que se cuece, porque, de no ser así, saben lo que les espera. Está muy presente el efecto dominó, derivado de la trama de la que forman parte. Samuel Vargas, Israel Cruz, Santos, Garza, Rachid “el Sirio”, Viruta, la Tata..., y algún que otro más -y que es mejor descubra el lector-, porque todos ellos son de carne y hueso, muy creíbles, aunque mejor no toparnos con ninguno, por lo que pueda pasar. La autora los perfila de tal forma que parece que van por libre, pero saben cómo tienen que comportarse para que termine satisfecho el lector una vez que se cierre el telón de esta historia. Incluso con el paso de los capítulos conocemos de qué pie cojea cada uno y qué les puede esperar en el desenlace, si bien la trama está planteada de tal forma que cualquier cosa puede suceder. Y vaya su sucede.

Me gusta el estilo narrativo de Gloria Trinidad. El relato del narrador omnisciente es envolvente. Una voz narrativa que se pone a la altura de los personajes y utiliza vocablos propios de la jerga que hablan quienes transitan por los bajos fondos, y que tanto recuerdan a las novelas negras de corte clásico. El estilo narrativo es muy directo, sin rodeos, pero cuidado de tal forma que surte el efecto deseado en el lector. Un lector que se encuentra también con que el humor está presente, más bien negro, como negra es la vida que llevan, conscientes de que la chufla bien dicha puede sacarles una sonrisa. Hay conversaciones que son para enmarcar, y que en mi caso incluso me hicieron reír, como el diálogo que mantienen Viruta y Santos en el barrio de Palomeras Bajas, tanto por la retranca que utiliza Santos en sus incisos, como por la verborrea y los rodeos de su interlocutor. Diálogos que, en mi opinión, son el alma de la novela. Una novela que merece la pena disfrutar.







Biografía:







Gloria Trinidad (Madrid, 1968) es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y cursó estudios de posgrado en la Universidad de York. Ha publicado un poemario (Libro de la niebla, 2013) y escrito varias obras de teatro, una de ellas llevada a las tablas (La morena, Cuarta Pared, 2005). Gallos de poca casta es su primera novela.











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