jueves, 12 de febrero de 2026

Reseña La cartera, de Francesco Gianonne.

 









Datos técnicos:




Título: La cartera.

Título original: La portalettere.

Autora: Francesca Gianonne.

Traductora: Maribel Campmany.

1ª edición: Agosto/2024.

Editorial: Duomo Ediciones.

ASIN: B0F66ZXCG3.

Formato: Libro digital.

Idioma: Español.

Nº páginas: 469.





Sinopsis:





En Lizzanello, un pueblecito de unos pocos miles de almas, un autobús de línea se detiene en la plaza mayor y baja una pareja: él, Carlo, es hijo del sur y está contento de regresar a casa; ella, Anna, su esposa, nacida en el norte, está triste y preocupada: ¿qué vida le espera en esta tierra desconocida?Incluso treinta años después de ese día, para la gente del pueblo Anna seguirá siendo «la forastera», la diferente, la que no va a la iglesia, la que no se pasea por el pueblo, la que no se interesa por los chismes. Y Anna, orgullosa y esquiva, no se doblegará nunca a las leyes no escritas que oprimen a las mujeres del sur. Lo conseguirá gracias al amor que siente por su marido, un amor cuya fuerza advierte con claridad el hermano mayor de Carlo, Antonio, que se enamora de Anna en el mismo instante en que la ve. Más tarde, hará algo realmente revolucionario: se presentará al concurso para ocupar un puesto en correos. «La cartera», como Anna quiere que la llamen, se convertirá en el hilo invisible que une a los habitantes del pueblo y sus historias. Primero a pie y después en bicicleta, orgullosa con su uniforme y la gorra, cambiará la vida en Lizzanello.





Opinión Personal:





Por fin decidí afrontar la lectura de una novela de la que tanto se escribió y comentó cuando se publicó en España en 2024, tras el enorme éxito cosechado en Italia. El título es La cartera y la autora, la italiana Francesca Gianonne. Me gustó mucho conocer la historia de Anna Allavena, si bien no me gustó tanto el que se vendiera como la historia de una saga familiar, por lo que, en mi opinión, la dejaría en una novela familiar. Entiendo que, para que una novela sea catalogada como saga familiar, debería estar configurada por el relevo de dos o tres generaciones, que es lo habitual, para que vayan cobrando protagonismo quienes reemplacen a sus predecesores.

(Porta San Biagio-Lecce-Italia)
La cartera es una ficción circular. Una ficción estructurada en tres partes bien diferenciadas, conformada por 28 capítulos más un prólogo y un epílogo. El prólogo está desarrollado de tal forma que incita a hacerse preguntas. La cartera del pueblecito de Lizzannello, de unas pocas miles de almas, como adelanta la sinopsis, ha fallecido. Pero es que tal y como comenta el cotilleo popular su muerte y las escenas que conforman su desarrollo, hace que la intriga esté ya servida. La autora tuvo muy claro cómo atraer al lector para que se interesara por esta ficción, ya que el capítulo final y el epílogo es una muy buena aclaración a los interrogantes iniciales. Entre ambos, hay una atractiva ficción que incita a estar muy pendiente de lo que sucede entre Anna Allavena y los personajes que más peso tienen en la trama, su familia y la de su cuñado Antonio Greco.

«La alegría de Carlo, su entusiasmo, como si por fin le hubieran devuelto su juguete favorito después de un largo castigo, le resultaba incomprensible. Ella sólo quería dormir: había sido un viaje agotador» (Cap. 1). Un entusiasmo que Carlo Greco mantiene a lo largo de los capítulos, pese el duro cambio que significa para su esposa. De hecho, tiene presente en el recuerdo a Pigna, en Liguria, sobre todo por un episodio luctuoso que la marca. También  en algunas conversaciones en el ámbito familiar, incluye el francés, idioma que también se habla en esa región del norte de Italia. La llegada del matrimonio y su hijo Roberto a Lizzanello sirven de imán para interesarse por los derroteros que toman sus vidas: él con una idea que quiere llevar a la práctica, pese a carecer de conocimientos al respecto, y su esposa decide optar a la plaza vacante que queda en el pueblo tras el fallecimiento del cartero titular. Estos dos enfoques dan lugar a una serie de situaciones que mantienen el interés en la vida de ambos personajes, no sólo en lo que al ámbito laboral se refiere, sino también, -y diría que quizás más interesante-, por las relaciones personales, lo que origina que el se tenga una información más directa de lo que sucede, que la que le ofrecen los personajes, dadas las vicisitudes que les suceden a lo largo de los capítulos.

La autora parte de la historia de su bisabuela para planificar y desarrollar una trama muy bien escrita y m contada, por lo que, en mi caso, no decae el interés por todo lo que sucede durante su desarrollo. Me encontré con situaciones que incitan a estar muy pendientes de la influencia que tienen en el devenir de los personajes, pero sobre todo por cómo Francesca Gianonne enfoca las temáticas que aborda a lo largo de los capítulos. Y es que el mundo de la viticultura y la moda están muy presentes, a parte de lo ya comentado sobre la decisión que adopta la protagonista, con el atractivo de que no sólo me atrajo lo referente al cultivo de la uva y elaboración del vino que decide producir Carlo Greco, sino también el interés por la moda que muestran dos personajes: Carmela y posteriormente su hijo Daniele, si bien desde diferentes punto de vista, con el paso de los capítulos hacen mostrar a algunos de sus convecinos interés por las confecciones que crean. Sin embargo, originan también una serie de tensiones, porque en aquel entonces no se acepta que el hombre realice trabajos propios de mujeres


Francesca Gianonne ofrece al lector un magnífico fresco costumbrista de la Italia rural de esa época. Un fresco en el que resalta el contraste entre las costumbres de las regiones norteñas del país y las del sur, porque a lo largo de los capítulos muestra las claras diferencias que hay entre ambas zonas. Diferencias que en más de una ocasión siembran confusión en Anna Allavena, porque en varias escenas comprueba cómo es rechazado su comportamiento en determinadas situaciones. Rechazo que incide, sobre todo, en el trato que recibe, no sólo por ellas, sino también por los hombres que la ven adoptar determinadas costumbres que critican, incluso estando ella presente o alguien cercano porque. Un fresco costumbrista en el que los colores y los sabores también cobran protagonismo, dada las alusiones a la cocina italiana de esa época, y en especial a los platos que la protagonista cocina para la familia, sobre todo si son recetas originarias de Liguria.

La cartera
(Playa de San Foca, Lecce, Italia)
es una novela de personajes. Entiendo que a través del elenco que lo conforman se refleja todo lo relativo a la condición humana. Y es que el amor, el desamor, la infidelidad, la amistad incondicional, las relaciones familiares, los secretos, la crítica social, la envidia, el rechazo o las segundas oportunidades, de forman parte del día a día de unos personajes muy humanos y cercanos, porque las situaciones que viven resultan muy familiares. Son personajes que tienen
una marcada personalidad, con criterio propio, en el que 
es trascendente el trasfondo psicológico  en las relaciones que mantienen. Personajes con los que no tardé en empatizar, si bien otros me resultaron más distantes. A través de ellos muestra al lector una trama en la que las emociones, las sensaciones y los sentimientos están muy presentes, incluso en algunas situaciones a flor de piel, lo que incita a preguntarse por los derroteros que toman las relaciones que mantienen. Situaciones que provocan giros que incrementan el interés por lo que sucede con posterioridad, sobre todo a medida que se acerca el desenlace, junto con algún episodio luctuoso que influye muy mucho en el estado de ánimo de los más allegados. Personajes que también se verán afectados por la Segunda Guerra Mundial, a la que la autora no hace referencia directa, si no que informa sobre lo que les sucedió a algunos de ellos, una vez que fueron llamados a filas. 

Anna Allavena es un personaje que no deja indiferente, por la firmeza que muestra en sus convicciones y en la que el lector encuentra a alguien adelantado a su tiempo, y que no duda en defender sus convicciones ante quienes se las rebaten, aunque sean de su misma familia. Sin duda alguna, son muy interesantes los episodios que protagoniza la familia Greco, en los que los hermanos Carlo y Antonio mantienen diálogos atractivos, sobre todo si el foco recae en la protagonista, aunque también supone un gran contrapunto el papel que desempeña Agata, la esposa de Antonio, por las reacciones que muestra en determinadas situaciones, en especial si guardan relación con su cuñada. No me olvido del papel que desempeña Lorenza, la hija de Agata y Antonio, ni del ya mencionado Daniele, por lo que significa este personaje. A estos dos últimos sumo a Giovanna, que protagoniza una subtrama que no tiene desperdicio. En este sentido, tuve la sensación de que la cartera de Lizzanello se imniscuye demasiado en decisiones que toman algunos personajes.

En La cartera cobran interés las alusiones literarias que se reflejan a lo largo de los capítulos. En este sentido, son la protagonista y su cuñado Antonio quienes forman su particular club de lectura, porque incluso en ocasiones comentan las obras que leeny de las que extraen determinadas reflexiones, sobre las que mantienen un debate si lo estiman pertinente. Reflexiones que suelen guardar relación con algunos episodios que protagonizan, bien ellos o personajes cercanos a ambos. Autores como Jane Austen, las hermanas Brönte, Flaubert, Dostoievski, Chejov, entre otros, están muy presentes, tanto por la fuerza que emanan de la protagonista femenina de estas novelas, como por el aprecio a la literatura rusa que le tiene Antonio Greco

(Iglesia San Matteo, Lecce, Italia)
Pese a las puntualizaciones comentadas, me gustó mucho esta novela. Francesca Gianonne desarrolla una ficción  con un ritmo fluido y constante, y en el que las emociones, las sensaciones y los sentimientos están muy presentes, incluso en algunas situaciones a flor de piel. Una trama en la que el lector recibe información más directa que los personajes, por lo que incita a estar pendiente ante las reacciones que muestran al respecto. Una trama en la que las alusiones literarias están también muy presentes.






Biografía:






Francesca Giannone, nacida en la región de Apulia, es licenciada en Ciencias de la Comunicación y estudió en el Centro Sperimentale di Cinematografia. Durante su etapa en Bolonia se encargó de la catalogación de treinta mil volúmenes de la Associazione Culturale Luigi Bernardi y asistió al curso bienal de escritura de la Bottega di Narrazione «Finzioni». Ha publicado varios relatos en revistas literarias, tanto impresas como digitales. Tras volver a establecerse en Lizzanello, su pueblo natal en la comarca del Salento, ha seguido escribiendo y cultivando su otra gran pasión: la pintura.


Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de Amazon. Fotografía de Francesca Gianonne tomada de la web del diario La Voz de Galicia. Fotografía de la Porta San Biagio, en Lecce, tomada de la web de TripAdvisor. Fotografía de la Iglesia de San Matteo, tomada de la web de la web TravelMate. Imagen de la playa de San Foca, en Lecce, Italia, tomada de la web Italia. 







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