jueves, 28 de febrero de 2019

Mi pecado, de Javier Moro.






















Título: Mi pecado.
Autor: Javier Moro.
Editorial: Espasa (Grupo Planeta).
1ª edición: 5/04/2018.
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.
Idioma: Español.
ISBN: 978-84-670-5171-1.
Nº pág.: 384.



Sinopsis:



Javier Moro recrea en Mi pecado una historia que sucedió realmente. Su protagonista es la actriz española Conchita Montenegro quien, en 1930 con apenas 19 años, desembarcó en Hollywood.
Gracias a su belleza, inteligencia, personalidad y tesón, la joven promesa se hizo un hueco entre las principales estrellas del momento. Su extraordinaria mirada cautivó a Leslie Howard, uno de los actores más célebres de la época, un hombre casado que le doblaba la edad. Los amantes vivieron su idilio entre fiestas de ensueño y estrenos triunfales, paseos a caballo y vuelos en avioneta por la costa de California, entre la pasión y el engaño.

Trece años más tarde, su historia de amor tuvo un desenlace inesperado cuando los dos se reencontraron en Madrid y, sin saberlo, influyeron en el curso de la Segunda Guerra Mundial.



Opinión Personal:



Hoy comparto mis impresiones sobre la novela con la que Javier Moro ganó el Premio Primavera de Novela 2018: Mi pecado. Estoy seguro que la mayoría de los lectores se preguntarían al igual que yo quién era la actriz que se menciona en la sinopsis. En esa sinopsis se nos adelanta que, sin ella saberlo, Conchita Montenegro desempeñaría un papel que influiría en el curso de la Segunda Guerra Mundial, en colaboración con el actor inglés Leslie Howard, conocido por los cinéfilos por el papel en el que encarnaba a Ashley Wilkes en la mítica película Lo que el viento se llevó. Y es que, pese a que la protagonista de esta novela consiguió hacerse un hueco entre el universo de estrellas que brillaban en Hollywood, con el paso del tiempo su nombre se perdió en el injusto olvido de nuestra memoria histórica más reciente. Javier Moro lo refleja en el epílogo de esta novela a través de las palabras que escribió el admirador de la actriz Guillermo Cabrera Infante: «Conchita Montenegro fascinó a todos un momento y después desapareció. Inútil buscarla en los libros y en las enciclopedias de cine: ni siquiera la mencionan. Solo nos queda su imagen fugaz, su belleza perenne y su encanto mórbido e inquietante»(pág. 366). Tras su lectura, entiendo que Mi pecado es un merecido homenaje a una actriz que llegó a ocupar un lugar destacado en el mundo del celuloide, en una época en la que en el séptimo arte se producían grandes cambios, sobre todo con la llegada del cine sonoro.
(Leslie Howard y Conchita Montenegro)
Javier Moro construye la trama de esta novela con una estructura atractiva, utilizando dos líneas temporales en las que presenta a la protagonista en dos etapas de su vida: En la primera de ellas nos sitúa en los años 1940 y 1943, de marcado trasfondo histórico, con la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo y la presencia en la capital de España de espías de los dos bandos beligerantes, que tenían el salón de té Embassy como en centro en el que se fraguaban muchas de sus operaciones. En esta línea temporal, también atraerá la atención del lector la relación de Conchita Montenegro con el diplomático Ricardo Giménez-Arnau, aunque el narrador nos ofrecerá también escenas relacionadas con los rodajes de la actriz en la capital de España en donde, pese al conflicto bélico mundial, protagonizaba tres o cuatro películas al año. La segunda línea temporal nos sitúa trece años antes, comenzando con la llegada de la actriz española a Hollywood, y con el mundo del cine como eje de la misma, en el que poco a poco su nombre será conocido en la meca del séptimo arte. Pese a que da la impresión de que Hollywood es una burbuja en la que los actores se protegen frente a los hechos históricos que se vivían a su alrededor, el narrador nos mostrará cómo finalmente los efectos de la Gran Depresión llegan a los platós de los estudios cinematográficos.

Mi pecado es también la historia del romance entre Conchita Montenegro y Leslie Howard, que se fraguaría en Hollywood desde el momento en el que ambos actores coinciden en el rodaje de una película. La atracción se va forjando entre ambos personajes, y el lector es testigo de un relación pasional, en el que no faltan escenas sensuales, incluso en pleno rodaje de las películas en las que comparten protagonismo. Estamos ante un romance atractivo entre dos personajes caracterizados por una personalidad muy marcada, que la demostrarán tanto en la relación entre ambos como con su entorno. En más de una ocasión me pregunté si el actor inglés estaría dispuesto a divorciarse de su esposa para compartir su vida con Conchita Montenegro, porque la actriz española estaba muy enamorada de su amante. La protagonista aprovecharía su estancia en Hollywood para hacer actividades que serían impensables en España, como pasear a caballo o volar en avioneta por la costa de California. Javier Moro perfila dos personajes muy carísmáticos, que parecen cobrar vida propia, al igual que el resto de los que conforman el elenco de esta novela, aunque no presentados con tanta profundidad como ellos, pese a que algunos de los actores con los que se relacionaban disfrutaban del éxito en su carrera.
(Henry´s-Hollywood Boulevard)
Javier Moro muestra a lo largo de los capítulos la relación que Conchita Montenegro mantenía con otros actores de la época. Seguro que algunos de ellos son muy conocidos por los lectores, sobre todo si son fieles seguidores del cine clásico, o cuando menos les gustará conocer episodios de la vida de las estrellas de la época dorada del cine. Y así es cómo la actriz española se codeará con Greta Garbo, Clark Gable- de quien el lector conocerá una anécdota que guarda relación con la actriz española-, Buster Keaton, Charles Chaplin, Stan Laurel y su inseparable Oliver Hardy, o será testigo de los comienzos de Rita Hayworth, sin olvidarme de la presencia de un joven John Huston, que protagonizará un episodio que con el paso de los capítulos influye en la vida sentimental de Conchita Montenegro. Compartirá estudios de rodaje con actores españoles, aunque de los que se mencionan en la novela solo reconocía la figura de Edgar Neville, a parte del papel que desempeña Jardiel Poncela, de quien el lector tendrá constancia de algunas de sus frases más ocurrentes. Este grupo de actores españoles tendrá su lugar de encuentro en el restaurante del Hollywood Boulevard, el Henry´s. Aunque su presencia en los estudios de cine californianos estaría ligada al rodaje de las películas en varios idiomas, hasta el momento en el que el doblaje es una realidad. Su relación y presencia en Hollywood se verá interrumpida por los episodios que se producen en España tras la proclamación de la Segunda República y, sobre todo, por el estallido de la Guerra Civil Española, que incluso segaría la vida de alguno de ellos. Sin duda alguna, la ambientación es uno de los ingredientes más fuertes de esta novela, pues el lector se siente transportado realmente a la época en la que tienen lugar los episodios que se relatan, y se interesa por todo lo que sucede en Hollywood, imantado por las anécdotas que ofrece el narrador sobre la vida de los actores y las películas que se rodaban aquellos años. Javier Moro describe con detalle, aunque sin apabullar al lector, el ritmo de vida que llevaban los actores más conocidos durante los años que Conchita Montenegro estuvo en Hollywood, rodeados de lujos y participando en continuas fiestas, algunas de ellas organizadas a lo grande, y que nada tenía que ver con el mundo que los rodeaba más allá de los escenarios.

Mi pecado es una novela que tiene un ritmo fluido, y en mi caso diría que va de menos a más, porque tenía interés sobre todo en saber el desenlace que me esperaba tras el regreso de Conchita Montenegro a Madrid. Esta intuición se confirmó desde el momento en el que Lesliel Howard aterriza en suelo español y se produce el reencuentro entre ambos personajes. En esta fase de la novela, las escenas que se suceden alcanzan tintes de thriller, por la misión que tenía encomendada el actor inglés. A ese ritmo narrativo hay que añadirle la estructura de la novela, conformada por 77 capítulos cortos,más un epílogo, en los que prácticamente nos encontramos con episodios que atraen nuestra atención en cada uno de ellos. A parte del interés por el romance que mantienen Conchita Montenegro y Leslie Howard, el lector tiene otro atractivo en las historias cruzadas de los personajes que se mezclan en el devenir de su relación. El estilo narrativo de Javier Moro me resultó ameno, por lo que me sentí cómodo durante la lectura de esta novela, en el que destacaría unos diálogos muy dinámicos, en los que intercala el inglés para darle una mayor dosis de realismo en la relación entre los personajes. Sin duda alguna, recomiendo su lectura, sobre todo porque a través el narrador omnisciente el lector sentirá más cercanos a los actores que en esa época eran ya unas estrellas del firmamento del celuloide.



Biografía:



Javier Moro es uno de los autores más querido por los lectores y valorado por la crítica del panorama literario en español. Periodista y escritor, también ha trabajado en el mundo del cine como guionista y productor; en esta faceta, vivió cinco años en Hollywood. Entre sus libros, destacan Senderos de libertad (1992), El pie de Jaipur (1995), Las montañas de Buda (1998), Era medianoche en Bhopal (2001), en colaboración con Dominique Lapierre, Pasión india (2005), El sari rojo (2008), El imperio eres tú (Premio Planeta 2011) y A flor de piel (2015).

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web del Grupo Planeta. Fotograma de Leslie Howard y Conchita Montenegro tomado de la web del diario Sur. Imagen de Henry´s tomada de la web Hollywood Photographs. 

martes, 26 de febrero de 2019

Historias desde la almohada, de Javier García Martínez.


















Datos técnicos:

Título: Historias desde la almohada
Autor: Javier García Martínez
1ª edición: 20(08/2015
Autoeditado Amazon
Formato: Ebook
ASIN: B0148926N2
Idioma: Español
Precio: 1, 82 € ebook.
              9, 88 en papel.
 Nº pág.: 110



Sinopsis:


Historias desde la almohada es una recopilación de datos. Una ventana abierta a los sueños de su autor; un susurro de su almohada.



Opinión Personal:

«Me proporciona aventuras y desventuras con las que imagino y me evado temporalmente de una aburrida realidad. Me ofrece la posibilidad de adentrarme en un mundo fantástico, lleno de personajes increíbles para luego aprovecharme de ellos y plasmarlo en el papel»(fragmento tomado del prólogo)

Hoy reseño el primer libro de relatos que leo este año. Cuando me propuse afrontar su lectura, me dije que tenía que ser ameno, de corta extensión, y bien escrito. Historias desde la almohada, de Javier García Martínez es el libro elegido y, mientras escribo esta reseña me pregunto por qué no lo leí hasta la fecha, ya que lo tenía abandonado en el limbo de mi lector digital, con el riesgo de olvidarme de él por completo. Menos mal que lo rescaté a tiempo y pude disfrutar de los relatos cortos y microrrelatos que me ofrece su autor. Sin duda alguna, es un libro que gustará a aquellos que frecuentan este género literario, y apropiado para quieren tener un primer contacto con él: no van a quedar defraudados con esta propuesta. También tiene la ventaja de que al ser todos ellos de corta o muy corta extensión pueden ser leídos en los medios de transporte públicos que utilicemos para nuestros desplazamientos. El lector podrá comprobar el carácter atemporal de estos relatos cortos y microrrelatos, pese a que fueron publicados en 2015.

Ajustándose a lo que el autor aclara en el prólogo de este recopilatorio, los relatos cortos y microrrelatos cumplen el propósito con el que son escritos, porque el lector se encontrará con historias protagonizadas por personajes increíbles para luego aprovecharse de ellos y plasmarlos en el papel. Estos relatos cortos y microrrelatos están cuidados al más mínimo detalle, para que su contenido se ajuste a los personajes que los protagonizan, y los diálogos a la condición social de cada uno de ellos. Esto que acabo de comentar se nota, sobre todo, en los de carácter histórico, en los que el lector puede comprobar cómo se procura que la trama y el texto causen el efecto de que tienen lugar en el período que se desarrolla.

Historia desde la almohada es un conjunto de unos cincuenta relatos cortos y microrrelatos, ya que realmente no conté el número que lo conforman, pero teniendo en cuenta la extensión de este libro me sale esta cifra aproximada de relatos. El lector se encuentra con un recopilatorio en el que el escritor castellonense toca temáticas diversas. En algunos nos encontramos con personajes que conocemos a través de la televisión. Otros están protagonizados por personajes históricos,  que el autor nos los presenta en algunas ocasiones en su época más decadente, o son mostrados a través de una realidad distorsionada, para darle ese punto de ironía y humor que están muy presentes en casi todos ellos. La mujer y la infancia también forman parte de este recopilatorio: en la mayoría de los casos, los personajes femeninos protagonizan de historias de desamor, y el mundo infantil está mostrado desde esa perspectiva inocente que los caracteriza, sobre todo a tempranas edades. No faltan algunos relatos en los que el terror sorprenderá a los personajes, aunque estos son los menos. El lector se encontrará también con algunos que levantan una sonrisa, sobre todo al comprobar que se refieren a personajes que nos son muy familiares, conocidos todos ellos a través de los medios de comunicación o las redes sociales.

Como es habitual en un recopilatorio de relatos, hay algunos que gustan más que otros. Entre los de corte histórico, destacaría La fortaleza de los Ojos Perdidos nos encontramos con el condestable Don Álvaro de Luna. El hijo de Parmenión, en el que el autor nos presenta la figura de Alejandro Magno en un período ya decadente. Hay otros relatos cortos de trasfondo histórico que recuerdan al lector a los cuentos infantiles encuadrados en este género literario, caso de Matrimonio concertado, o La condesa sangrienta: en el primero de ellos, un joven príncipe contrae nupcias con su esposa mediante matrimonio concertado, pero el lector se sorprenderá por el desenlace que tiene esta historia; en La condesa sangrienta, el lector es testigo de las medidas que toma a su regreso de una cacería y enterarse de que una de sus criadas le había robado comida. Entre los que la mujer tienen un papel relevante, con el desamor como tema principal, destacaría, El último cigarro, Un alma en el paraíso, La Bella y la Bestia son un claro ejemplo de lo que acabo de comentar. En la cola del Servef también se encuadra en esta categoría de relatos cortos, aunque con un final totalmente distinto a los anteriores. El pequeño gran mago es un relato atractivo en el que, como ya comenté en este párrafo, se nos muestra a los niños en su cara más inocente.

Sin duda alguna, recomiendo este libro de relatos, por lo ya expuesto en el primer párrafo de esta reseña. Estoy seguro de que quienes opten por su lectura se convencerán de que Historias desde la almohada ha cumplido con las expectativas que tenía puestas en su lectura.


Biografía:


Javier García Martínez (Castellón, 1981). Aficionado desde pequeño a la lectura, descubre muy pronto que su pasión está en la escritura, en la que se adentra poco a poco a través de poemas y relatos que publica en su blog. Tras su paso por distintos talleres de escritura creativa, logra ser finalista en varios certámenes literarios de relatos cortos. Ha participado en diversas antologías y cuenta con numerosas publicaciones en su bibliografía personal. Su inquietud literaria le ha llevado a ser miembro fundador de la Asociación de Escritores de la Provincia de Castellón, y de la asociación de escritores de Vila-real, Tirant lo Groc. En la actualidad dirige el Club de Escritura Creativa de La Virgulilla, que se imparte mensualmente en Castellón.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y fotografía del del autor, tomados de Amazon. Biografía, tomada de su web. 



lunes, 25 de febrero de 2019

Sumergido en...9/2019















Comenzamos una semana en la que despedimos el mes de febrero y saludamos al de marzo. En lo que a lecturas se refiere, me faltan 70 páginas para terminar la novela Mi pecado, de Javier Moro (enlace), con el romance entre la actriz española Conchita Montenegro y el actor inglés Leslie Howard, conocidos por los cinéfilos por su interpretación en la mítica película Lo que el viento se llevó. Ya adelanto que me está gustando la novela, en la que me empapo de cine en blanco y negro, en una época en la que en la cinematografía se producían los cambios al cine sonoro y posteriormente a las películas de doblaje. Aunque también se tiene en cuenta en la trama lo que sucede en España tras el exilio del rey Alfonso XIII, y el papel que desmpeñan ambos actores en el curso de la Segunda Guerra Mundial.


Después le toca el turno a Ethan Frome, de Edith Warthon, de quien leí y reseñé el año pasado en este blog su novela La solterona

Sinopsis: 

La trama de "Ethan Frome" se urde en torno a la relación amorosa del protagonista con Mattie, la prima de su mujer enferma, y la pugna entre el deseo y el deber  (155 pág., tapa blanda).  

viernes, 22 de febrero de 2019

Abuelo Tomás: Recuerdos y Olvidos, de María Neila Martín.





















Datos técnicos:


Título: Abuelo Tomás: Recuerdos y Olvidos.
Autora: María Neila Martín.
Editorial: Círculo Rojo.
1ª edición: junio/2018.
Encuadernación: tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-9194-745-5.
Idioma: español.
Nº pág.: 154.



Sinopsis:

Abuelo Tomás no descansa. En esta tercera -y última- entrega de la saga, nuestro vetusto, cabezota y entrañable personaje vivirá momentos inolvidables con la hermética Manuela, acompañará a Elisa durante su embarazo, hará nuevos amigos y se encontrará con un familiar tan querido como odiado: Juan, su hermano mayor.
Abuelo Tomás deberá enfrentarse tanto a su pasado como a su presente con más fuerza que nunca, y entre tanto aún tendrá tiempo de reír, de soñar y de caminar junto a su bastón a través de momentos deliciosos, trepidantes, nostálgicos. Porque así es la vida, una montaña rusa de emociones que nos pone el estómago del revés, ¿verdad, Tomás?



Opinión Personal:

En marzo de 2017 di a conocer la primera de las novelas en la que María Neila Martín presenta a los lectores el personaje que protagoniza esta trilogía de la que hoy me despido con un grato sabor: Abuelo Tomás (reseña), y en mayo de ese mismo año su continuación, Abuelo Tomás (El regreso). (reseña). Hoy publico la tercera novela que cierra la trilogía  protagonizada por este carismático personaje,  Abuelo Tomás: Recuerdos y Olvidos Esta trilogía -las tres novelas cortas- me atrapó desde las primeras páginas -y supongo que también a los lectores que decidieron conocerlo-. Su creadora perfila un personaje vetusto, cabezota y entrañable, como lo define acertadamente en la sinopsis. El lector comprobará cómo estas cualidades se van cumpliendo en él a medida que lo vamos conociendo más a fondo. Sin duda alguna estamos ante una trilogía intimista inolvidable, entrañable y cercana, que consigue que el lector pase buenos momentos durante su lectura, porque la sonrisa nos acompañará en buena parte de los capítulos que protagoniza. Aunque también la reflexión estará muy presente en cada una de las tres novelas cortas que la conforman, y no dejarán indiferente al lector, porque estoy seguro que la gran mayoría de los temas que se abordan resultan muy familiares al lector,  ya que forman parte de nuestro día a día; incluso diría que algunas se pueden tomar como una crítica social, por la opinión que tiene el abuelo Tomás de la sociedad de hoy día, comparada con la que le tocó vivir en compañía de su añorada esposa Gabriela.

Si bien en las dos novelas anteriores protagonizadas por el abuelo Tomás el lector conoce las idas y venidas de su familia, en esta ocasión nos encontramos con un personaje en el que la vida familiar se estabiliza. Ahora solo le toca esperar que nazca su nueva nieta, porque el embarazo de su hija Elisa está muy avanzado y los nervios se apoderarán de él en más de una ocasión. Pero también el abuelo Tomás se dará cuenta de el cambio que se está produciendo en su nieto, pues ve cómo la adolescencia está llamando a sus puertas, porque le sorprenden las preguntas que le hace en algunas fases de la novela, y por algunas normas que cambian en la familia ante las responsabilidades que la madre decide dar a sus dos hijos. Aunque también tiene otro aliciente en su nueva compañera, la hermética Manuela, quien abrirá poco a poco su interior al protagonista, y le hará conocer su realidad con el paso de los capítulos.

Como indica el título de esta última entrega de la trilogía protagonizada por el abuelo Tomás, en esta ocasión el lector se encontrará con un personaje que se va cerrando más en si mismo, es más nostálgico, porque los recuerdos y los olvidos se apoderan de él a medida que avanzan los capítulos. Esto que acabo de comentar lo podrá comprobar el lector a través de los calificativos que acompañan a cada uno de los veinte capítulos en los que está estructurada la novela, relatados en primera persona por este entrañable personaje. Son frecuentes los diálogos internos que mantiene en casi todos ellos con Gabriela, su fallecida esposa. También decide cerrar heridas abiertas que lo atormentan desde hace varios años, por lo que busca por todos los medios ponerse en contacto con su hermano Juan. El lector se preguntará si la reconciliación entre ambos es posible, según se suceden los episodios que tienen lugar entre ambos personajes.

Aunque también el lector se encontrará con que el abuelo Tomás vivirá algunos episodios que lo pondrán en algún aprieto, algunos de ellos provocadas por las ocasionales compañías que comparten con él de una forma inesperada sus ratos de ocio, y en otras por la osadía que muestra en determinados episodios, sabiendo que su forma de actuar puede traer consigo, cuando menos, una buena reprimenda de su hija Elisa, a quien no quiere preocupar por el estado en el que se encuentra.

María Neila Martín cierra la saga de Abuelo Tomás con un magnífico colofón, porque me sorprendió el último capítulo que titula Abuelo Tomás-nada más, al encontrarme con un relato escrito con mucho sentimiento y que, según se van desarrollando las escenas que lo conforman, puede dar lugar a diferentes interpretaciones.

Al igual que las otras dos novelas de esta trilogía, María Neila Martín ofrece al lector una historia amena, cálida, cercana y cuyo  ritmo de lectura es muy fluido. Está escrita con un lenguaje sencillo, pero muy cuidado, como lo puede comprobar el lector, sobre todo, en los diálogos que mantienen los personajes. Quienes muestren interés por esta trilogía, que se lee en un suspiro, se quedarán prendados de este entrañable personaje, que él mismo se define como gruñón, cabezota y egoísta, pero que, como podrá comprobar el lector, se preocupa por sus seres queridos, a los que no duda en ayudar cuando se lo piden y las limitaciones de su edad lo permiten.


Biografía:


Sus inquietudes literarias se desataron a una temprana edad en la que, además de devorar todo libro que cayese en sus manos, ya comenzó a escribir numerosos poemas, canciones y relatos cortos.
Licenciada en Periodismo por la UCM de Madrid, es experta en comunicación, promoción y gestión de eventos, además de cantante y escritora. Con amplia experiencia en el negocio
musical, también ha trabajado en departamentos de comunicación interna/ externa y en gestión de eventos en empresas de otros sectores.

A partir de 2011 decide dar rienda suelta a su faceta interpretativa, formándose en canto moderno, lírico, técnica vocal y expresión corporal, creando además dos proyectos musicales paralelos. En 2016 comienza a trabajar como formadora en comunicación, expresión oral y superación de miedo escénico.
Abuelo Tomás -Recuerdos y Olvidos es la tercera y última entrega de la serie Abuelo Tomás, cuyo primer tomo resultó finalista en los Premios Círculo Rojo 2016, en la categoría de mejor novela.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Círculo Rojo.  Fotografía de la autora, tomada de la web de Paperblog. 




miércoles, 20 de febrero de 2019

Arai no es nombre de perro, de Fernando Sánchez-Ballesteros

























Datos técnicos:


Título: Arai no es nombre de perro.
Autor: Fernando Sánchez-Ballesteros Gil.
Editorial: Createspace Independent Publishing.
1ª edición: 27/01/2017
Encuadernación: Tapa blanda.
ISBN: 978-1542557900
Idioma: Español.
Nº pág.: 300.



Sinopsis:

Atrévete a averiguarlo y únete a Arai en la búsqueda de las palabras que el destino le tiene reservadas. Comparte sus experiencias, sus ilusiones, su amor (uno y uno solo) y sus sueños de la mano de originales personajes: unos entrañables, otros esperpénticos y algunos exasperantes, aunque divertidísimos. A su lado recorreréis el camino hacia un insólito y sorprendente final que os permitirá encontrar la palabra más especial de todas.



Opinión Personal:



Hoy comparto mis impresiones sobre la novela Arai no es nombre de perro, de Fernando Sánchez-Ballesteros, de la que gané un ejemplar en el sorteo que Ana B. organizó en 2017 en su blog Cada vez que te leo. A la hora de dar a conocer el nombre de los ganadores, la administradora del blog afirmaba que nos llevábamos un estupendo libro, y desde luego que comparto tal calificativo, porque su autor ofrece una historia muy atractiva, cuya estructura trabajó con mimo, puliendo hasta el más mínimo detalle, para que el lector se sintiera atrapado por el relato que cuenta un narrador omnisciente, aunque tomando al personaje principal de la trama como eje en torno al que giraba todo lo que sucede en los 37 capítulos titulados que la conforman.
(Ayuntamiento de Estocolmo-Suecia)
Sin duda alguna, lo que más me atrajo de la novela que hoy reseño es su estructura, muy cuidada por Fernando Sánchez-Ballesteros. El escritor soriano hace que todo el desarrollo de la trama gire en torno a la música, porque el contenido de cada capítulo guarda relación con los títulos de las canciones que elige para cada uno de ellos, y ofrece al lector un verso o estrofa de las mismas que hacen referencia a lo que se va a encontrar en su desarrollo. A parte de esa referencia inicial, a lo largo de los capítulos nos encontraremos con otras canciones que menciona el narrador, y que acompañan al protagonista en muchos de sus desplazamientos, algunas de las cuales le recuerdan etapas de su vida, eligiendo también algunos títulos en función del estado de ánimo en el que se encuentra el protagonista de esta novela. Pero también el lector comprobará cómo, con el paso de los capítulos, la vida le escupiría una serie de palabras que marcarían su destino. Asimismo, el misterio también estará muy presente a lo largo del desarrollo de la trama, sobre todo en la que podríamos definir como la segunda parte, en donde me preguntaba en algunas fases de la lectura por qué se desplazaba realmente Arai a Cantabria, a parte de cumplir uno de los sueños que había planificado con Laia, la chica del abrigo rojo de quien se había prendado en su viaje a Estocolmo, y con las pasaría los días más felices de su vida.

Arai no es un nombre de perro es una novela en la que el amor estará muy presente, y en su sentido más amplio. Arai vive una preciosa historia de amor con Laia, de quien se quedaría prendada en su viaje a Estocolmo. Noa, la perrilla que comparte su vida desde el momento en el que realiza un reportaje fotográfico por la provincia de Soria, es otro de los personajes por los que Arai siente un gran cariño. La fotografía es otra de sus pasiones, y terminará siendo la profesión con la que se labre el futuro, tras su experiencia con una cámara de fotos que le había regalado su padre en un día que jamás olvidaría. Pero también está el amor a la familia, tanto a su madre como a su tía Adela, con la que vivirá en Madrid, quien será un pilar fundamental en su vida. En relación con Laia, y todo lo que ocurre en torno a este personaje, me acordé durante la lectura de esta novela de La joven de las naranjas, de Jostein Gaarder, pues entendía que una y otra compartían el mensaje que enviaba a los lectores el escritor noruego a a través de esta novela.
(Plaza de los Guardias de Corps-Madrid)
En el segundo párrafo de esta reseña menciono las dos partes en las que se diferencia la trama, pese a que el autor no la estructuró tal y como lo comento. Pero es que el lector comprobará cómo hay dos subtramas bien diferenciadas, que llevarán al personaje principal a moverse por las localizaciones a las que se desplaza con unos objetivos diferentes. Si en los primeros capítulos es la fotografía la que atrae la atención del lector, en la segunda se encuentra con que el misterio está más presente en los capítulos que la conforman. La primera parte es más dinámica, pues Arai realizará una serie de desplazamientos que lo llevarán desde Soria hasta Guadalajara, Madrid y Estocolmo, con Cantabria como punto final de su periplo, al desplazarse a esas tierras tras un episodio que marcaría el resto de sus días. En las tierras cántabras el lector se encontrará con escenas más costumbristas, reflejadas tanto en el día a día de su estancia en Negredo, como en los personajes con los que compartirá su estancia en esa isla, con la dificultad que le acarreará en más de una ocasión el lenguaje que utilizan algunos con los que se cruza en esos parajes, por los vocablos propios de la zona que emplean en sus conversaciones, por lo que a Arai le costará entender algunas de los diálogos que mantienen los lugareños, sobre todo a la hora de utilizar voces coloquiales propias de la zona.
(Playa de Liencres-Cantabria)
Arai es el protagonista indiscutible de esta novela, con el que guardan relación todos los personajes que se cruzan con él en algún momento de la trama. Estoy seguro que quienes hayan leído Arai no es un nombre de perro guardarán un grato recuerdo de este personaje. Y es que está perfilado de tal forma que empatizamos con él en todo momento y el lector hará suyos todos los episodios que vive a lo largo de los capítulos, por muy difícil que sea la situación a la que se enfrente. En su ciclo vital se encontrará con un variopinto grupo de personajes secundarios, con un perfil muy cercano al lector y a quienes conocerá en mayor  o menor profundidad según la relación que mantengan con el protagonista a lo largo de los capítulos. Como adelanta la sinopsis, con él se cruzan algunos personajes originales: unos entrañables, otros esperpénticos y algunos exasperantes, aunque divertidísimos, sobre todo en tierras cántabras. En la primera parte conoceremos a Laia, a la madre de Arai, y a su tía Adela, así como quienes le mostraron sus conocimientos sobre la fotografía, y que le valdrían para ganar en Madrid la plaza de fotógrafo que convocaba una conocida revista de viajes. En tierras cántabras es donde se cruzará con esos personajes a los que acabo de hacer referencia, lo que provocará que se encuentre ante algunas situaciones incómodas y otras comprometidas. Arai se involucra con quienes siente que son menospreciados por sus convecinos, ya sea por discriminación, porque reciben malos tratos en el seno de su familia o por su condición homosexual. Con el paso de los capítulos, estos personajes tienen una relación cada vez más estrecha con Arai, y con todos ellos mantendrá una serie de diálogos que muestran la gran humanidad que tiene: en unos casos nos invitan a la reflexión, y otros resultan muy atractivos por la profundidad de los mismos. En este sentido, destacaría los que mantiene con Raquel, una niña que le hace unas preguntas que lo dejan muy sorprendido, pese a su corta edad, pero que con el paso del tiempo se dará cuenta de las cualidades que atesora; al igual que Irene, la hija de Vicente -con quien también mantendrá diálogos atractivos- y María, que convive con las limitaciones que padece por su discapacidad. Aunque tampoco me olvido de Ramírez, un personaje a quien los vecinos del pueblo no veían con muy buenos ojos, por su comportamiento antisocial y provocador, y que con el paso de los capítulos atraerá la atención del lector.

Arai no es nombre de perro es una novela intimista que ofrece al lector ingredientes muy atractivos e invitan a afrontar su lectura, como el amor, la música, el cine, la gastronomía, la enología y la literatura infantil, o las escenas costumbristas que muestra al lector su estancia en Cantabria. Es una novela cuyo ritmo de lectura me resultó muy fluido. Está escrita con un lenguaje sencillo y cercano. Sin duda alguna, Arai no es nombre de perro es una lectura amena, atractiva y emotiva, que invita al lector a la reflexión sobre algunos temas que el autor refleja en a lo largo de la novela, y que ofrece un desenlace sorprendente, pero bien planteado por el autor, tal y como se iban desarrollando los capítulos.



Biografía:



Fernando Sánchez-Ballesteros Gil (Soria, 1972) estudió en la Universidad de Alcalá. Es documentalista, bibliotecario y escritor. Con su primera novela "Arai no es nombre de perro" ha conseguido ser finalista de la XXXVI edición del prestigioso Premio Literario Felipe Trigo en 2016 con muy buenas críticas.








Nota: Datos técnicos, sinopsis tomados de Amazon. Biografía del autor, tomada de la web Babelio. Imagen del Ayuntamiento de Estocolmo tomada de Wikipedia. Imagen de la Plaza de los Guardias de Corps, de Madrid, tomada de TripAdvisor. Imagen de la Playa de Liencres, tomada de la web Los viajeros. 




lunes, 18 de febrero de 2019

Sumergido en...(8/2019)













Comenzamos una nueva semana del mes de febrero, del que ya quedan pocos días para arrancar la hoja del calendario. En lo que a lecturas se refiere, terminé Abuelo Tomás, Recuerdos y olvidos, de María Neila, que cierra la trilogía protagonizada por este carismático, cascarrabias y entrañable personaje. Me faltan pocos relatos para terminar el recopilatorio que lleva el título de Historias desde la almonada, de Javier García Martínez, y ya adelanto que es un libro muy ameno y apropiado para quienes no frecuenten este género literario, porque son solo 110 páginas que se leen perfectamente de una forma intermitente. 

Le toca el turno a la novela de Javier Moro, Mi pecado, con la que ganó el Premio Primavera de novela 2018, convocado por la editorial Espasa, del grupo Planeta.  Con esta novela participo en el mes temático del amor. 

Sinopsis: 

Javier Moro recrea en Mi pecado una historia que sucedió realmente. Su protagonista es la actriz española Conchita Montenegro quien, en 1930 con apenas 19 años, desembarcó en Hollywood.
Gracias a su belleza, inteligencia, personalidad y tesón, la joven promesa se hizo un hueco entre las principales estrellas del momento. Su extraordinaria mirada cautivó a Leslie Howard, uno de los actores más célebres de la época, un hombre casado que le doblaba la edad. Los amantes vivieron su idilio entre fiestas de ensueño y estrenos triunfales, paseos a caballo y vuelos en avioneta por la costa de California, entre la pasión y el engaño.
Trece años más tarde, su historia de amor tuvo un desenlace inesperado cuando los dos se reencontraron en Madrid y, sin saberlo, influyeron en el curso de la Segunda Guerra Mundial (382 pág., tapa dura con sobrecubierta). 


En lo que a sorteos se refiere, Ángeles, la administradora del blog Bookeando con Mª Ángeles,  sortea un ejemplar de Papel y tinta, de María Reig, El pazo para inscribirse finaliza el próximo día 28 de febrero, y en este enlace se pueden leer las bases del sorteo. 







Inés, la administradora del blog La huella de los libros, sortea un ejemplar de Una familia decente, de Rosa Ventrella. El plazo para inscribirse finaliza el 3 de marzo, y las bases del sorteo se pueden leer en este enlace

miércoles, 13 de febrero de 2019

Historia de mi vida, de Anton Chéjov






















Datos técnicos:


Título: Historia de mi vida.
Autor: Anton Chéjov.
Traducción: Nicolás Tasin.
Dominio Público: Biblioteca Virtual
Miguel de Cervantes.
Publicación original: 1896.
Idioma: español.
Formato: ebook.
Nº pág.: 176.


Sinopsis:


Misail Poloznev es un veinteañero de una ciudad de provincias cuya vida laboral va dando tumbos. Enfrentado al despotismo de su padre arquitecto, deja el hogar y abraza trabajos sencillos, como el de pintor de brocha gorda. Se casará con una joven de clase alta, pero ésta lo abandonará con la misma frivolidad que se acercó a él. Desheredado, Misail y su hermana se enfrentarán a los prejuicios y rémoras de una sociedad, la rusa, que apenas puede ya respirar en las postrimerías del régimen zarista. Al volver a casa por la noche tras la jornada de trabajo, y pasar por delante de las tiendas, oía con frecuencia chirigotas en boca de tenderos y dependientes: -¡Ahí tenéis a un caballero, a un noble descalzo! Los amigos de casa, cuando me encontraban, no podían disimular su azoramiento.


Opinión Personal:


Mi primer acercamiento a la narrativa del escritor ruso Anton Chéjov fue a través de uno de sus relatos más célebres, La dama del perrito. Después de afrontar la lectura de este relato, me decidí a probar con alguna de sus novelas, y me decanté por Historia de mi vida. Al igual que ocurre en La dama del perrito, en Historia de mi vida el lector no se encontrará con grandes giros que incrementen su atención en el desarrollo de la trama, sino que despertará interés por la decisión que toman los personajes a la hora de afrontar las situaciones cotidianas a las que se enfrentan. Pese a lo que acabo de comentar, el lector sí se encontrará hacia el final de esta novela con un par de situaciones que animan la narración y, sobre todo, con un final que me encantó, y que pone un gran colofón a una historia atractiva. Esa intriga a la que me refiero en este párrafo sirve para que el lector se pregunte en más de una ocasión si el joven Misail Poloznev será fiel a sus principios o claudicará ante la insistencia de su padre, o quienes median en su favor, para que vuelva al redil de la clase social a la que pertenece. Pese al título de esta novela, esta no es autobiográfica, si bien el lector podrá comprobar cómo en ella se verán reflejadas algunos rasgos de la vida de este prolífico escritor ruso.

El joven Misail Poloznev relata en primera persona, y desde la lejanía, la experiencia que le supuso la decisión de abandonar el hogar familiar. El lector comprobará cómo desde el primer capítulo estaba enfrentado a la tiranía paterna, hecho que influye en la decisión de renegar de su origen noble, sumarse a la clase trabajadora y ganarse el sustento por su propio trabajo. Sin embargo, el joven Poloznev verá cómo pasará situaciones de penuria y también comprobará por él mismo cómo no toda la clase trabajadora merece el respeto de quienes llevan una vida más acomodada: él mismo será partícipe de ese rechazo, por la actitud mostrada por los campesinos mujiks pese a que, ante la insistencia de su esposa María Victorovna, les construye una nueva escuela para sus hijos. Pese a ello, es testigo del trato que recibe por su parte, y de cuyo comportamiento se escandalizará en más de una ocasión. Las vicisitudes que atraviesa este personaje transcurren entre su ciudad natal, cuyo nombre no se menciona en la novela, la estación de ferrocarril de Dubechnia y la aldea de Kurilovka. Las localizaciones por las que se mueven los personajes son presentadas al lector mediante descripciones precisas y diría que muy visuales, lo que ayuda a imaginarse cómo son los espacios en los que tienen lugar las escenas de esta novela. 

Si bien Historia de mi vida y La dama del perrito son dos obras con un trasfondo diferente, el lector comprobará cómo la condición humana está presente en cada una de ellas. A través de sus obras muestra al lector las virtudes y defectos de la sociedad rusa de la época, que tan bien retrata. Describe los personajes que el lector se encuentra a lo largo de los veinte capítulos en los que se estructura la novela a través de detalles que en ocasiones nos parecen nimios, pero que nos ayudan a conocerlos mejor; por lo que, en mi modesta opinión, y partiendo de los comentarios de quienes conocen a fondo su obra literaria, puede decirse que toda su obra es una crónica de la época. También aborda en la novela el tema de la corrupción, por el origen poco claro de los ingresos de algunos de los personajes que guardan relación con el joven protagonista, porque recelará de la forma de proceder de estos para medrar en su economía, como lo podrá comprobar el lector en algunos episidios.

Pese a que ya comenté en esta reseña que Historia de mi vida es una novela en la que apenas hay giros que atraigan la atención del lector; sin embargo, el lector se interesará por la relación que mantienen con él alguno de los personajes y por la tensión narrativa que se ofrece en varias fases del desarrollo de la trama. Ejoven Poloznev tendrá algunos enfrentamientos verbales con su padre, y con algún otro personaje que se dirigirá a él en su nombre, para intentar convencerlo sobre el error de las decisiones que toma al abandonar el seno de la clase social a la que pertenece. El lector estará pendiente también de la reacción que el joven Poloznev muestra ante determinados episodios que influirán en su estado anímico, y que entran ya más en el plano sentimental, confiriendo a la novela un carácter intimista en algunas fases de su relato. 

Antón Chéjov perfila una serie de personajes que atraen la atención del lector, bien perfilados y creíbles, que atraen la atención del lector sobre todo por la relación que mantienen todos ellos con Misail Poloznev a lo largo de los capítulos, y sus reacciones ante la decisión que adopta desde el primer capítulo. Su padre, que solo se preocupará por la vuelta de su hijo al seno familiar, y  cuya actitud autoritaria quedará reflejada en alguna fase de la novela; el ingeniero Dolchinov, que le dará trabajo a Misail Poloznev en la construcción del ferrocarril en la estación de Dubechnia, pero con quien tendrá algún enfrentamiento porque no le gusta cómo realizaban su trabajo en la oficina de telégrafos. También trabajará con Nabó Ivanov, quien se define como un contratista de obras pictóricas. El doctor Vladimiro Blagovo, con quien el joven protagonista mantendrá varios diálogos sobre temas sociales muy vigentes en nuestros días, así la decisión que tomó al abandonar el seno de la familia para ganarse el sustento como un trabajador más. Sin embargo, uno de los personajes que más atrajeron mi atención fue el de la hija del ingeniero Dolchinov, María Victorovna, un personaje excéntrico, de quien se enamorará el joven Poloznev. Contraen matrimonio, lo que provocó que me preguntara en varias ocasiones si ese vínculo se rompería en algún momento, porque su convivencia no me terminaba de convencer. Junto con María Victorovna, también me atrajo el papel desempeñado por la hermana del protagonista, Cleopatra. Esta es una joven enfermiza que  visitará a su hermano en varias ocasiones, acompañada algunas veces por el doctor Blagovo, lo que llevará a sospechar tanto a Poloznev como al lector  sobre la posibilidad de una relación sentimental entre ambos, pese a que el médico estaba casado. Cleopatra atraerá la atención del lector tanto por la delicadeza de su salud como por las reacciones ante determinadas situaciones a las que se enfrenta en algunas fases de la novela. No me olvido de personajes peculiares como los miembros de la familia Cheprakov, su criado  Moisey,  o Stepan Petrovich, un campesino de la aldea vecina que les había alquilado el molino.

Historia de mi vida es una novela en la que Antón Chéjov ofrece su visión de la sociedad rusa de la época. Tal y como nos ofrece la trama, me dio a entender que los personajes que desfilan por sus páginas representaban el cambio de quienes estaban apegados a la Rusia de los zares, y quienes, al igual que Misail Poloznev, defendían la igualdad social a través del trabajo. A lo largo de los capítulos el escritor ruso hace una crítica social en la que no faltan las alusiones a la corrupción, la diferencia generacional que hay entre los progenitores y sus hijos, y las discusiones y los debates que se producirán entre varios personajes en relación con el trabajo, la educación y el bienestar social, muy vigentes en nuestros días. Un claro ejemplo de lo que acabo de comentar es la discusión que mantiene con su padre en el primer capítulo: «Bueno, ¿qué vas a hacer ahora? -continuó mi padre- A tu edad, los jóvenes ocupan ya una buena posición social, y tú no eres más que un proletario, un miserable que no sabe ganarse honorablemente la vida y que vive como un parásito a expensas de su padre» 






Biografía:

Anton Pávolovich Chéjov nació el 29 de enero de 1860 en Taganrog, en la Federación Rusa, y falleció el 15 de julio de 1904 en Badenweiler, Alemania. Su infancia se vio marcada por la educación estricta que recibió de su padre, un tendero hijo de un siervo que había comprado su libertad. El negocio de su padre quebró y la familia se vio obligada a escapar a Moscú para evitar su encarcelación por deudas. Chéjov comenzó a escribir relatos humorísticos cortos para contribuir a la economía familiar, labor por la que se granjeó cierta popularidad como cronista. Estudió medicina en la Universidad Estatal de Moscú y, aunque en 1884 comenzó su carrera médica, siguió escribiendo y colaborando con diversas publicaciones, y obtuvo el prestigioso Premio Pushkin con su compendio de relatos Al anochecer (1886). A parte de la narrativa, también cultivó el teatro, sus obras se llevaron a escena con gran éxito, y en 1901 se casó con Olga Knipper, una actriz que había trabajado en tres de sus obras. Preocupado por los más necesitados, inició diversdas campañas contra el hambre y el abandono, y creó varias escuelas para niños sin recursos.

Nota: Datos técnicos y portada de la novela, tomadas de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Biografía del autor, tomada de la web Lecturalia. Fotografía de Anton Chéjov tomada de Wikipedia.