martes, 10 de marzo de 2020

La prodigiosa fuga de Cesia, de PL Salvador.





















Datos técnicos:


Título: La prodigiosa fuga de Cesia.
Autor: PL Salvador.
Editorial: Última Línea.
1ª edición: febero/2019.
Encuadernación: tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-16159-76-5.
Idioma: español.
Nº pág.: 464.


Sinopsis:


En la España de 2010, Cesia Fornes sufre la crisis. Se ha quedado sin pacientes y el dinero se acaba. Como dispone de todo el tiempo, empieza a escribir una novela. La historia no tarda en absorberla. Una ficción que le da lo que la realidad le niega. Cesia aún no sabe que está a punto de protagonizar una fuga prodigiosa. No sabe que terminará olvidando su condición, que dejará de sentirse autora, que se convertirá en un personaje más. Sí sabe, sin embargo, que en su supuesto papel de escritora-lectora le espera un desenlace desconocido, pero tiene el presentimiento de que todo saldrá bien.



Opinión Personal:



Mi primera toma de contacto con la narrativa de PL Salvador (Valencia, 1957), fue a través de su novela corta 2222 (reseña), porque me atrajo lo que leí en algunas reseñas que se publicaron sobre ella en la blogosfera. Aunque no solo fue el planteamiento lo que me conquistó tras su lectura, sino su particular estilo narrativo y el formato metaliterario en el que desarrolla la temática que aborda el escritor valenciano, que no deja indiferente al lector. Por eso me dije que tenía que leer alguna novela suya más que me confirmase que estaba ante un autor que merecía la pena tener en cuenta. Y, como digo en estos casos, tengo muy claro que pasa a engrosar la lista de escritores cuya narrativa frecuento, porque me encantó La Prodigiosa fuga de Cesia, título sobre el que hoy comparto mis impresiones y que no dudo en recomendar.

El título y la portada de La Prodigiosa fuga de Cesia son de los que atraen —o, en mi caso, más bien imantan—, porque me preguntaba por qué Cesia había tomado semejante decisión. Y la portada —¡Ay, la portada!— es de las que enamoran, porque uno piensa que algo muy interesante tiene que estar escribiendo en el portátil la que supongo es la protagonista, a la que se ve tan enfrascada en su escrito, que incluso aprovecha hasta la luz crepuscular para plasmar en el procesador las ideas que fluyen en su imaginación.
(Barrio del Carmen-Valencia)
PL Salvador ofrece al lector una trama metaliteraria. Si en 2222 me encontré con una historia coral que se desarrolla de forma epistolar, en esta ocasión es un formato que nada tiene que ver con el utilizado en el título que acabo de mencionar. En todo momento tuve la sensación de que presenciaba, como si de una primicia se tratara, el proceso creativo de una obra. Esta idea nunca me abandonó el tiempo que me duró la lectura de esta novela, porque así me lo dio a entender Cesia en los capítulos que conforman la primera línea temporal, en la que el lector comprueba cómo la protagonista expone en algunos diálogos que mantiene en determinados episodios las pautas que rigen su producción literaria, que se ven reflejadas a lo largo de los capítulos que conforman la segunda línea temporal. En mi modesta opinión, entiendo que el lector se encuentra con una obra original no solo por lo que acabo de comentar, sino también por otros ingredientes que estoy seguro atraen su la atención, cuando presencia la sucesión de una serie de situaciones que vive la protagonista. Esas situaciones me hicieron pensar en más de una ocasión que el narrador omnisciente estaba jugando en cierto modo con la realidad de Cesia, a la par que con la mía, y me daba a entender que el personaje vivía episodios próximos al realismo mágico, o incluso me decía que también podrían ser oníricos, porque si me metía en la piel de Cesia llegaría a la conclusión de que todo lo que vivía en ellos desaparecería una vez que su despertador le anunciara que empezaba para ella un nuevo día.

Al igual que la crisis que vive España en 2010, Cesia no pasa por su mejor momento, ni en lo profesional, ni en lo anímico ni en lo personal. Es una escritora compulsiva, aunque sus novelas son rechazadas por editoriales, o ni siquiera aparece su nombre en los fallos de los certámenes literarios a los que decide presentarlas. Resuelve dar un giro a su producción literaria y para su nueva novela cree que lo mejor es partir un personaje real, y así dar una gran vuelta de tuerca en relación con lo que escribió hasta ahora. Tiene muy claro cómo va a ser la historia que protagonice este personaje, y en quién se basa para crearlo. Pero, a diferencia de otras novelas, Cesia es una protagonista relativa, porque la atención del lector la va a acaparar el protagonista creado por su imaginación: Jairo. Sin embargo, y pese a lo que acabo de comentar, la escritora tiene también un papel crucial, porque sus decisiones son fundamentales para que la trama de esta línea ficticia sea consistente y atraiga la atención del lector en todo momento, si bien no sabe que en alguna fase de la historia dejará de sentirse autora. Sin embargo, y como adelanta la sinopsis, sí sabe que le espera un desenlace desconocido, pero tiene el presentimiento de que todo saldrá bien.
(Paseo de la Alameda-Valencia)
La prodigiosa fuga de Cesia es una novela de personajes cuyas vidas giran en un momento dado en torno a la figura de Jairo, el protagonista de la trama ficticia. Son unos personajes creíbles, que parecen tener vida propia, y están perfilados con una gran fuerza psicológica, influenciada sobre todo por el entorno y las circunstancias que les toca vivir. En este sentido, me decía que la ficción creada por Cesia tiene ingredientes de corte clásico, por cómo los aborda la autora en esta línea argumental. El lector se encuentra a lo largo de esta segunda línea temporal con situaciones que tienen lugar en barrios marginales, en los que la prostitución, las drogas y la delincuencia forman parte del día a día de los personajes que han pasado prácticamente toda su vida en ellos, sin olvidarme también de escenas carcelarias que atraen la atención del lector. Jairo es un personaje carismático, con el que no es muy difícil empatizar, casi ya desde las primeras páginas, pese a la vida turbulenta que vive. Sin embargo, me decía que se desvivía y preocupaba sobre todo por las mujeres que en algún momento formaron parte de su vida, como lo podrá comprobar el lector a lo largo de los capítulos; de hecho, la familia es un pilar importante para él. Junto a las mujeres a las que me refiero, tiene una estrecha relación con dos personajes masculinos secundarios, si bien la influencia que recibe de ambos es muy diferente. Los personajes se mueven por unas localizaciones muy visuales, descritas de forma clara y precisa, por lo que el lector puede imaginarse cómo son. Tal y como son descritas, se percibe que PL Salvador conoce de una forma u otra los escenarios en donde se desarrollan los episodios que relata el narrador omnisciente, para que causen en el lector el efecto deseado.

La prodigiosa fuga de Cesia es una novela bien escrita, en la que se reconoce el estilo directo —diría incluso que muy directo— del escritor valenciano, sin rodeos, efectivo, y con el que logra que el lector esté pendiente en todo momento de lo que sucede a lo largo de los capítulos, si bien no utiliza algunos signos de puntuación que son habituales en novelas anteriores. Utiliza un lenguaje sencillo en el que los personajes acuden en ocasiones el argot de los barrios marginales, sobre todo en aquellas escenas en las que están muy presentes el mundo de las drogas o la delincuencia. Es una lectura que me resultó muy adictiva, sobre todo en determinadas fases de la novela, y en aquellas en las que los giros incrementan la atención del lector —algunos de ellos los catalogaría de espectaculares, por el impacto que causan—, y se percibe la tensión narrativa, sobre todo en los episodios más álgidos de la trama, en los que el protagonista ficticio desempeña un papel crucial, o es consciente de que el peligro acecha, tanto a él como a su familia. Quienes disfruten con la metaliteratura tienen en La prodigiosa fuga de Cesia una lectura muy entretenida, que contiene una historia muy consistente, y unos personajes que parecen mimetizarse con el entorno que les rodea, y nos da la impresión de que cobran vida propia, por los rasgos físicos y psicológicos que los definen. A lo que acabo de comentar hay que añadir que, cuando las escenas son propicias, están acompañadas de una banda sonora en la que se mencionan canciones de grupos de los años 70 y 80 —seguro que casi todos ellos conocidos por la mayoría de los lectores—. El lector se encuentra con una novela estructurada en dos partes, y ambientada en dos líneas temporales, que contienen unas historias en las que la supervivencia y las segundas oportunidades están muy presentes, aunque también se encuentra con algunas escenas duras que hacen tambalear la fortaleza del protagonista de la trama ficticia.


Biografía:


Publicó su primera novela en 1999. En 2010 ganó el ‘I Certamen Literario Imprimátur’ conla novela Egregios, y el ‘Premio de relato breve Ciudad de Arnedo’ con ¿No es un día seductor?.
Ha sido Finalista de los Premios ‘Tandaia’ con la obra La última novela y ‘Buscando grano entre tanta paja (mental)’ con la novela 2222.
Ha publicado también Donde la brisa te habla (1999), El séptimo sentido (2000), Nadando contracorriente (2000), De lobos (divergentes) (2015) y Nueve semanas (justas-justitas) (2016).
En 2015 empezó a colaborar con el periódico Ciudad Real Digital. En la actualidad hace crítica y entrevistas literarias para dicho periódico y para la revista literaria Monolito.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de la editorial. Imagen del barrio del Carmen tomada de la web del Ateneo Mercantil de Valencia. Imagen del Paseo de la Alameda, en Valencia, tomada de la web Love Valencia. 












jueves, 5 de marzo de 2020

Mes de la novela familiar (marzo).















Ya estamos en marzo, lo que significa que tenemos un nuevo mes temático en el que nos invita a participar Laky, la administradora del blog Libros que hay que leer. Marzo es el mes temático de la novela familiar, por lo que Laky nos invita a leer y reseñar desde el 1 al 31 de este mes libros  sobre sagas familiares, o novelas que cuentan la historia de una familia. Como ya es habitual en estos meses temáticos, el género literario en el que esté incluido la novela se toma en el sentido más amplio. En este enlace se pueden leer las bases que se piden para participar en este mes temático. 

miércoles, 4 de marzo de 2020

Libros leídos y reseñados en...febero/2020.












En el pasado mes de febrero han sido 5 los libros leídos y 5 los reseñados. Uno de ellos lo encuadro en el mes temático de la novela de misterio. 

Los leídos: 








Los reseñados: 


Del sol llegaron sombras, de Sara Mañero

 A la luz del vino, de Carlos Ollo Razquin.

El sombrero de tres picos, de Pedro Antonio de Alarcón.

La joya de mi deseo, de Nuria Llop

La suerte de los idiotas, de Roberto Martínez Guzmán.


Avance retos literarios en los que participo



Reto 25 españoles (2020): 9/25 (36%) (+5).

Reto Genérico (2020): 10/40 (25 %) (+5).

Reto Autores de la A a la Z (2020): 7/24 (29%) (+2 y 2 opcionales).


Leemos España provincia a provincia:  4 provincias (+2).








viernes, 28 de febrero de 2020

La suerte de los idiotas, de Roberto Martínez Guzmán.




















Datos técnicos:


Título: La suerte de los idiotas.
Autor: Roberto Martínez Guzmán.
Autoedtitado Amazon (enlace).
1ª edición: 28/04/2019.
ASIN: B07RBQGXVX.
Formato: Ebook.
Idioma: Español.
Nº pág.: 328.

Precio: 3, 99 € ebook.
            14, 70 €  en papel.


Sinopsis:


Lastrado por una última misión policial en Madrid que no acabó de la mejor manera, el policía Lucas Acevedo regresa a Galicia para poner en orden sus ideas. Cuando cree que lo ha conseguido, una noche conoce a una mujer que le hará plantearse la solitaria existencia que ha llevado hasta entonces. Sin embargo, pronto se complican sus planes. Mucha gente comienza a morir en su entorno y, en el momento en que se da cuenta de que él también está en el punto de mira, se verá obligado a librar una batalla de la que no conseguirá salir indemne.


Opinión:


De nuevo me acerco a la narrativa del escritor ourensano Roberto Martínez Guzmán, uno de los autores autopublicados que más éxito de crítica y ventas tiene en Amazon. La suerte de los idiotas es el título de su última novela autoeditada en esta plataforma digital, y que la publicita como un thriller gallego; aunque más concretamente diría que pontevedrés, porque toda la trama transcurre en esta provincia del suroeste gallego. En mi modesta opinión, el desarrollo de la historia que protagoniza Lucas Acevedo, agente de la UDYCO, va de menos a más, con una primera parte que tiene un ritmo de lectura más bien pausado, pero adictivo e intrigante por todo lo que sucede en esos capítulos, hasta que se suceden una serie de episodios que originan un gran giro que incrementa el ritmo, que a mí se me hizo más bien frenético, sobre todo a medida que el desenlace está cada vez más próximo. A lo que acabo de comentar añado que, quienes disfruten de lo negrocriminal, se encuentran en esta novela que hoy reseño con una historia que entretiene desde las primeras páginas hasta que nos acercamos al desenlace casi sin darnos cuenta, porque es de las que se leen en una o dos sentadas, según el ritmo lector de cada uno. Aparte del entretenimiento, el lector se encontrará con una alta dosis de intriga y de acción, sobre todo en la que podría decirse que es la segunda parte de la trama, porque en ella hay ingredientes más propios de una novela negra, en los que la acción estará también muy presente.
(Gran Vía-Vigo)
A diferencia de las tres novelas anteriores de Roberto Martínez Guzmán, protagonizadas por la inspectora Eva Santiago reseñadas en este blog , y cuya trama se desarrolla en la provincia de Ourense, en esta ocasión el autor decide ubicar la historia de su nueva novela en la provincia de Pontevedra. Junto a Mondariz y Vigo, el lector también acompañará al protagonista hasta la península del Morrazo y Nigrán.

A Lucas Acevedo le han concedido una excedencia, tras llevar a cabo una misión policial de la que todavía no se había recuperado, sobre todo anímicamente, porque ha vivido en ella episodios muy duros. Regresa a Galicia, a su tierra, para poner en orden sus ideas, y se instala en un ático en Mondariz en el que llevar a cabo su particular retiro. Pero decide acercase a Vigo y, quizás por su condición de policía, mientras regresa a la ciudad se fija en una escena que no le gusta y siente el deber de intervenir. Lucas Acevedo ve cómo tienen lugar una serie de muertes en su entorno y, como adelanta la sinopsis, en el momento en que se da cuenta de que él también está en el punto de mira, está obligado a librar una batalla de la que no conseguirá salir indemne.

Si en las tres novelas que protagoniza la inspectora Eva Santiago se cumple una de las máximas marcadas por la reina de la novela de misterio, Ágatha Christie, en la que dice que «La mejor receta para la novela policíaca: el detective nunca debe de saber más que el lector», en esta ocasión el protagonista va a la par, porque es Lucas Acevedo quien relata en primera persona todo lo que sucede a lo largo de los dieciséis capítulos en los que está estructurada La suerte de los idiotas. A medida que éstos se sucedían me decía que el protagonista narraba una historia con un claro sabor a clásico, en el que juega al despiste con el lector con una serie de pistas falsas a lo largo de su relato, y también me decía que estábamos ante una trama de espacios cerrados. Porque todas las escenas vitales se desarrollan en habitaciones cerradas, aunque en distintos inmuebles, que el narrador describe con más detalle para que el lector se pueda imaginar cómo son, sobre todo si la escena requiere una mayor visualización; aunque pese a lo que acabo de comentar están descritos de tal forma que el lector no pierde el hilo de lo que sucede en las escenas que se desarrollan en estos inmuebles. Me gustó cómo el protagonista enfocaba las descripciones de esas habitaciones cerradas, porque cuando la escena se presta a ello hace referencia a todo lo relacionado con el paisaje gallego que los rodea, así como al clima. En mi modesta opinión, el desenlace tiene también un corte clásico, por la forma en la que Lucas Acevedo da por cerrada la trama, si bien queda un resquicio abierto para que la imaginación del lector aporte sus elucubraciones ante lo que sucede en el mismo.
(Playa Samil-Vigo)
A lo largo de los capítulos que conforman La suerte de los idiotas el lector comprobará cómo Lucas Acevedo es el protagonista indiscutible de la trama. Por los rasgos que lo definen, me decía que es un personaje estereotipado, y sobre todo por su forma de actuar me recordaba en cierto modo al mítico Harry el Sucio, encarnado por Clint Eastwood; aunque, como digo en estos casos, es una simple apreciación mía. También me parecieron estereotipados los personajes secundarios, pero sobre estos no voy a comentar nada, porque prefiero que sea el lector quien los descubra, ya que corro el riesgo de destripar la trama. El lector lo conocerá a Lucas Acevedo tanto en su lado profesional como en el intimista, como lo podrá comprobar por su forma de actuar ante determinados personajes secundarios.

Al igual que las tres novelas anteriores que leí de Roberto Martínez Guzmán, La suerte de los idiotas está escrita con un estilo directo y un lenguaje sencillo y cercano, en el que utiliza, sobre todo en la segunda parte de la trama, diálogos y expresiones propias de lo negrocriminal, aunque también se encontrarán reflexiones del narrador e incluso diría que también alguna frase lapidaria con la que el lector se familiariza con su forma de entender el mundo que le rodea. La novela tiene también su banda sonora, pues el protagonista es muy aficionado al rhytm and blues, del que mencionará algunas canciones y fragmentos a lo largo de los capítulos. Sin duda alguna, merece la pena acercarse a la narrativa de este escritor ourensano, que se va afianzando como un autor independiente cuyas novelas atraen la atención del lector y en las que, como dice en su biografía, la intriga es un requisito innegociable, por lo que el entretenimiento está asegurado hasta el desenlace.


Biografía:


Roberto Martínez Guzmán nació y se crio en Ourense, España, donde reside. Su carrera literaria comienza en 2010 con la publicación de Cartas desde el maltrato, un original libro de no ficción que no deja indiferente a nadie. Tan solo dos años después, en 2012, presenta su primera novela, Muerte sin resurección (Eva Santiago 1), que se revela como una historia cargada de intriga que pronto alcanza los primeros puestos de ventas de Amazon en varios países. Con café y cigarrillos para un funeral (Eva Santiago 2), consolida su habilidad para mantener inquieto al lector hasta la última página. Su tercera novela, Siete libros para Eva, publicada en 2016, lo asienta de manera definitiva como un autor para el que la intriga en una novela es un requisito innegociable.


Nota: Datos técnicos,  sinopsis y fotografía, tomados de Amazon. Biografía del autor, tomada de su web. Imagen de la Gran Vía de Vigo, tomada de la web La Voz de Galicia. Imagen de la playa de Samil, tomada de la web Turismo.gal.












































miércoles, 26 de febrero de 2020

La joya de mi deseo, de Nuria Llop.





















Datos técnicos:


Título: La joya de mi deseo.
Autora: Nuria Llop.
Editorial: Libros de Seda.
1ª edición: marzo/2015.
Encuadernación: rústica con solapas.
ISBN: 978-84-15854-80-7.
Nº pág.: 448.



Sinopsis:


Madrid, 1618. Luisa Estrada es una bella y joven viuda que, tras la muerte de su marido, asume las riendas de la joyería familiar. Sin embargo, los problemas la asedian: el gremio de joyeros no la acepta por ser mujer y se niega a venderle gemas. Su situación empieza a ser desesperada cuando su clienta y amiga, Catalina de Velasco, le propone un matrimonio de conveniencia. Pero ella no está dispuesta a aceptar.
Álvaro es un apuesto galán de teatro en horas bajas que, sin embargo, a sus treinta años sigue siendo solicitado como amante por las damas de la Corte. Sueña con fundar su propia compañía de teatro, pero para hacerlo necesita dinero así que, cuando Catalina le propone que se case con Luisa, corre raudo a conocerla… Pero la voluntad de la joven viuda no será tan fácil de doblegar. ¿Lo logrará?



Opinión Personal:


Gracias a los retos literarios en los que participo descubro autores que dudo llegara a conocer si eligiera mis lecturas de una forma más aleatoria. En esta ocasión es el reto Autores de la A a la Z quien me ayudó a toparme con la narrativa de Nuria Llop (Barcelona, 1964), y el buen hacer literario que muestra en la novela que hoy reseño, La joya de mi deseo, ambientada en Madrid en pleno Siglo de Oro. Esta novela forma parte de la trilogía que se completa con La diosa de mi tormento y Una farsq imprudente. Y ya adelanto que me resultó una lectura muy entretenida, fluida y con escenas en las que el humor está muy presente, por lo que tengo muy claro que leeré las otras dos novelas que conforman esta trilogía que, como es habitual en las novelas de este género, cada una de ellas es protagonizada por un personaje que tuvo un papel secundario en la primera de ellas.
(Real Alcázar de Madrid)
Quienes leen con cierta frecuencia novela romántica, saben que este género literario sigue unas pautas, pero Nuria Llop tiene muy claro cómo atraer al lector desde las primeras páginas para sembrar en él la duda, y lograr que la lectura de La joya de mi deseo sea más atractiva. El título es, en mi modesta opinión, un claro ejemplo de lo que acabo de comentar. Y es que a medida que avanzaban los capítulos y se sucedían determinadas escenas, me decía que estaba muy bien pensado, porque tenía muy claro que su sentido era doble; aunque, como digo en estos casos, prefiero que sea el lector que muestre interés por la novela que hoy reseño quien indique si está de acuerdo o no con mis apreciaciones. El lector se encontrará también con situaciones que viven los protagonistas en las que el narrador omnisciente le sorprende con unos giros que le hacen dudar si se mantendrá ese tira y afloja que se establece en la relación entre Luisa Estrada y Álvaro Villanueva desde que el padre Nicolás los casa en la capilla privada de los Velasco, y ambos exponen sus condiciones para que esos esponsales se lleven a cabo, sobre todo la protagonista, pues todavía no se había cumplido el año de luto que se veía obligada a guardar por el repentino fallecimiento de su esposo. Catalina de Velasco, amiga de ambos, y sobrina del mismísimo condestable de Castilla, les propone celebrar un matrimonio de conveniencia, como solución a los problemas que preocupaban cada vez más a ambos personajes. A estas dudas que acabo de comentar se añade el interés que ofrecen unos episodios que tienen elementos propios de un thriller, por los oscuros pasajes en los que se ve envuelto Álvaro Villanueva.
(Mentidero de actores y representantes-Siglo de Oro-Madrid)
En todo momento me sentí como un espectador privilegiado que visualizaba desde mi atalaya particular los escenarios por los que se movían los personajes, y me ofrecían una magnífica perspectiva de cómo era el día a día en el Madrid de los Austrias, a lo que ayuda la diferente condición social del elenco que lo conforman. La escritora barcelonesa logra que el lector sienta el efecto antes mencionado tras realizar una exhaustiva labor de documentación, y así poder reflejar a lo largo de los capítulos las escenas costumbristas que describe con detalle el narrador omnisciente. El lector percibirá a través de la voz narrativa el bullicio de las calles de Madrid, el ambiente teatral que se vive en el Salón Dorado del Real Alcázar, o acompañará a Luisa Estrada y otros fieles que asisten los domingos a la misa que se celebraba en la iglesia de San Justo, el aspecto que presentaba la Plaza Mayor, o el día a día en la casa y en la joyería que ahora regenta la protagonista.

Por los escenarios antes mencionados se mueven unos personajes perfilados con mucho cuidado por la autora, para que cada uno de ellos se ajustara al estamento social al que pertenecían. En este sentido, Nuria Llop se toma algunas licencias a la hora de poner en boca de los personajes algunas expresiones o frases hechas, e incluso también en algunas ocasiones en la voz narrativa, ya que entiendo no se ajustan a la época en la que se desarrolla la trama. Pese a esta apreciación que realizo, el lector se encuentra con unos personajes atractivos y peculiares, por las características que los rodean, sobre todo a Luisa Estrada, Catalina de Velasco y Cristóbal, el criado de Álvaro Villanueva. Tanto los dos protagonistas como los secundarios que desempeñan un papel más destacado en la novela tienen una gran carga psicológica; de hecho, y sobre todo en lo que se refiere a los protagonistas, el lector se encontrará con reflexiones que hacen a través de la voz narrativa referentes a su cónyuge, y en relación con algunos episodios que protagonizan. El lector conocerá su personalidad a medida que se suceden los capítulos, sobre todo en lo que se refiere a Álvaro Villanueva, quien prefiere eludir episodios de su pasado cuando su esposa le pide que le hable de él, aunque con el paso de los capítulos le revelará episodios que no olvida. Lo mismo sucederá también con Sancho, el fallecido esposo de Luisa Estrada.
(Posada del Peine-Madrid)
Álvaro Villanueva es un personaje acostumbrado a actuar como un galán en los corrales de comedias o en el Salón Dorado del Real Alcázar, mujeriego y que aprovecha su condición de afamado actor para seducir. Se muestra en ocasiones engreído, «insolente, mentiroso y chantajista» (pág. 78), aunque por su condición de comediante habrá episodios en los que su esposa dudará si está representando un papel o sin lo que dice en ese momento es lo que piensa realmente. Entre los personajes secundarios sobresalen la presencia de la ya mencionada Catalina de Velasco, una noble que no se daba a «los cotilleos sobre otras damas ni caballeros de la nobleza...Lo que hacía era quejarse de su familia y de la ociosidad de los de su clase»(pág. 14). Tanto este personaje como Luisa Estrada son unas mujeres adelantadas a su tiempo, porque el lector conocerá y se sorprenderá con la forma de ser y de pensar de Catalina de Velasco, y seguirá atento a el interés que muestra Luisa Estrada por conseguir que el gremio de joyeros la acepten como una más, y evitar que su negocio vaya perdiendo la selecta clientela que tenía por su condición de mujer. Otros personajes secundarios que atraen la atención del lector son Cristóbal, el criado de Álvaro Villanueva, quien mantendrá con su señor unos diálogos que, cuando menos, levantarán una sonrisa, y también dice algunas frases lapidarias cuando la ocasión se presta a ello, pero es muy servicial porque en todo momento estará muy pendiente del cuidado del comediante. El joyero Íñigo Acacio será un personaje que desempeña un papel que aporta mucha intriga a la novela. No me olvido de Félix, el cuñado de Luisa Estrada, quien también protagoniza algunas escenas en las que el humor está presente, sobre todo si las comparte con Álvaro Villanueva, ni tampoco de Diego, el hermano gemelo del protagonista.

La joya de mi deseo es una novela bien escrita, cuya lectura muy entretenida, fluida y con escenas en las que el humor está muy presente, así como situaciones de enredo que viven los personajes. Las disputas entre los cónyuges se sucederán a lo largo de los capítulos, en las que la tensión narrativa estará muy presente. Los personajes tienen una gran fuerza psicológica, sobre todo los protagonistas y los secundarios que más peso tienen en la trama. Nuria Llop construye una historia con una ambientación que lleva al lector a realizar un viaje literario al Siglo de Oro español, pese a que en algunas fragmentos se encuentre con expresiones y frases hechas que la autora utiliza con una cierta licencia, porque en mi modesta opinión entiendo que no son propias de la época en la que se desarrolla la trama. El lector se encontrará también con episodios divertidos, porque las situaciones que viven los personajes que los protagonizan se prestan a ello. También se preguntará si ese matrimonio de conveniencia se convertirá en algún momento en una relación sentimental, sobre todo desde que el narrador omnisciente describe algunas escenas que dan a entender que se puede revertir, pese a que Luisa Estrada expone con claridad e insistencia las razones para que su relación marital no vaya más allá de lo pactado. Álvaro Villanueva ayuda a su mujer utilizando todos los medios que están a su alcance para que la joyería vuelva a tener ese prestigio que tenía hasta el fallecimiento de su esposo, y así poder hacer realidad su sueño, porque quería tener su propia compañía de teatro ya que, pese a tener treinta años, comprobaba que «surgían nuevos y jóvenes talentos que, por petición expresa del propio rey Felipe III, iban ocupando su lugar poco a poco con cualquier justificación» (pág. 18). El lector se encuentra con una novela en la que se habla de las obras de teatro que se representan en esa época de Lope de Vega o Vélez de Guevara, aunque todavía comprobará cómo era muy poco conocido Tirso de Molina, así como la labor que se realiza en la joyería que regenta Luisa Estrada y las intrigas que se tejen desde el gremio de los joyeros. Sin duda alguna, Nuria Llop ofrece al lector una historia que satisfará a quienes frecuentan este género literario, con el aliciente de que vivirá el mundo del teatro del Siglo de Oro y presenciará las intrigas que se traman en el gremio de los joyeros.



Biografía:

Nuria Llop nació en Barcelona, en 1964 y se licenció en Historia del Arte en la Universidadde Barcelona. Casada y madre de dos hijos, actualmente trabaja en doblaje como actriz y adaptadora de guiones para cine y televisión. La joya de mi deseo, ambientada en el Siglo de Oro español, es su primera novela. Tiene también una segunda, La diosa de mi tormento, ambientada en la misma época, que también publicará Libros de Seda.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de la editorial. Lámina del Alcázar Real de Madrid, tomada de Wikipedia. Imagen del Mentidero de actores y representantes, tomada de TripAdvidsor. Imagen de la Posada del Peine, tomada de Wikipedia. Fotografía de Nuria Llop, tomada del muro de facebook de Libros de Seda. 

jueves, 20 de febrero de 2020

A la luz del vino, de Carlos Ollo Razquin.





















Datos técnicos:


Título: A la luz del vino.
Autor: Carlos Ollo Razquin.
Editorial: Erein.
1ª edición: mayo/2018.
Encuadernación: rústica con solapas.
ISBN: 978-84-9109-273-5.
Idioma: español.
Nº. pág.: 256.


Sinopsis:


La enología está de moda, hay una eclosión en todo lo que le rodea: la reivindicación de la identidad vinícola (suelo, clima, planta de la vid), la renovación y fundación de nuevas bodegas, la ampliación de mercados, pero, sobre todo, la importancia adquirida por los enólogos, el factor humano.
El accidente mortal del enólogo del Señorío de Otazu lleva al inspector Villatuerta y al subinspector Javier Erro hasta Etxauri. Mientras, la agente Nerea se verá envuelta en una complicada investigación sobre narcotráfico. Los caminos de los Villatuerta y Javier Erro vuelven a juntarse con el trasfondo del mundo del vino, en que quizá no sea oro todo lo que reluce. Los tres policías tendrán que dejar de lado, una vez más sus diferencias personales para resolver ambos casos.


Opinión Personal:


En diciembre de 2019 reseñé la novela de Carlos Ollo, ¿Quién con fuego? (reseña), en la que el lector se encuentra por primera vez con el inspector Faustino Villatuerta, el subinspector Javier Erro y la agente Nerea,  personajes que dan mucho juego a a la novela citada al principio de este párrafo,  y vuelven a darlo en esta nueva entrega. Esta novela me gustó, sobre todo, porque tiene el atractivo de que una de las dos líneas temporales transcurre en la Guerra Civil Española. En esa reseña comentaba que me interesaba leer A la luz del vino para comprobar la evolución del estilo narrativo del autor, y también por constatar cómo intercalaba en la trama todo lo relacionado con el mundo del vino. En lo que se refiere a la evolución del estilo narrativo del escritor pamplonés tengo que recalcar que, en esta ocasión, el narrador omnisciente consiguió que no perdiera interés todo lo que sucedía a lo largo de los capítulos, porque su relato no se me hizo tan distante como en el título antes mencionado. Y también me gustó cómo instruía al lector sobre todo lo que tiene que ver con la producción vinícola, porque el autor tenía claro cuáles eran los episodios apropiados para facilitar la información necesaria, porque guardaba relación con lo que sucedía en cada uno de ellos.
  (Señorío de Otazu-Etxarri-Navarra)
A la luz del vino es una novela que capta la atención del lector  desde las primeras páginas, porque el narrador omnisciente presenta en pequeñas dosis tanto a los principales personajes que tienen un papel destacado a lo largo del desarrollo de la trama, como los episodios que van a dar lugar a la investigación que llevan a cabo los miembros de la Policía Nacional para esclarecer lo sucedido desde que se les avisa de la muerte del enólogo Tomás Aguerri en la bodega del Señorío de Otazu, en Etxarri. Este Señorío de Otazu existe y es un personaje más de la novela, por lo que las descripciones que se realizan sobre sus instalaciones invitan al lector a realizar una visita a la que la web Turismo Navarra menciona como «la bodega más septentrional de España en elaboración de   vino tinto y uno de los vinos de pago oficiales (máxima categoría para un viñedo y su vino)». Aunque el lector se encontrará también con otra línea de investigación policial, y que tiene su foco de atención en la población de Burlada -en donde me dio la sensación de que me encontraba con escenas un tanto repetitivas-, población en la que los miembros de la Policía Nacional, Los Arcos y Nerea Villatuerta, están haciendo un seguimiento a dos sospechosos de estar relacionados con el narcotráfico; sin embargo, estos dos policías mantienen algunos diálogos chispeantes, que incluso me levantaron alguna sonrisa.

Carlos Ollo construye una trama policial de corte clásico, como lo podrá comprobar el lector a lo largo de las dos líneas de investigación citadas en el párrafo anterior. Distribuye de una forma muy dosificada las pistas que le ofrece el narrador omnisciente para que intente averiguar quién o quienes están detrás de los episodios que originan las pesquisas realizadas por los miembros de la Policía Nacional; incluso le invita a que se pregunte si hay alguna relación entre esos episodios, por la forma en la que se van presentando al lector lo que sucede en cada uno de ellos. En este sentido, diría que el narrador sabe mantener el interés por lo que sucede en su relato en todo momento, por la continua intriga que suscita a la hora de presentar los episodios clave que ocultan la identidad de quienes los protagonizan, y le incita a que esté atento a lo que sucede en los siguientes capítulos por si descubre alguna pista que le ayude a identificarlos. A lo que acabo de comentar hay que añadir varios giros que sorprenderán al lector y que, como digo en estos casos, redoblan su interés por conocer lo que sucede a medida que el desenlace está próximo. El lector se encontrará también con que recibe una información más directa sobre algunos personajes en relación con la investigación realizada por los policías, lo que le hace jugar con ventaja, y así puede sacar sus propias conclusiones sobre la implicación que pueden tener estos personajes en la investigación policial que se lleva a cabo.
(Valle Etxarri-Navarra)
La trama de A la luz del vino es muy real, porque bien pudiera figurar en las páginas de sucesos de los medios de comunicación. Una realidad que se percibe no solo porque los episodios que se relatan tienen lugar en un tiempo concreto, que se especifica con fecha y hora al comienzo de cada capítulo, sino también por la localización espacial en la que se desarrollan, y el perfil de los personajes que en ellos intervienen, todos ellos muy creíbles y que por su forma de actuar y pensar parecen cobrar vida propia. En este sentido, diría que el lector se encuentra con unos personajes estereotipados, por las características que definen tanto a los policías como a los personajes investigados. A los personajes ya conocidos en la anterior novela que protagonizan, hay que añadir otros nuevos, con los que el lector se familiarizará a lo largo de los capítulos, si bien la información que guarda una relación más directa con las líneas de investigación que siguen los policías la recibe en los episodios que el narrador considera más adecuado para desvelarlos, al igual que las relaciones personales entre los personajes. En este sentido, al igual que ya me sucedió en la labor de vigilancia llevada a cabo en Burlada, me resultaron un tanto reiterativas algunas escenas protagonizadas por el inspector Faustino Villatuerta, bien en sus intervalos laborales o ya fuera de su jornada laboral. Y es que Carlos Ollo traza una historia de personajes cuyas vidas se entrecruzan en algunos episodios de las novela. En este sentido, y a la hora de conocer mejor a los principales y otros secundarios que desempeñan un papel relevante, es preferible leer antes ¿Quién con fuego?, si bien se puede afrontar de forma independiente la lectura de A la luz del vino, porque su trama es autoconclusiva. El autor solo se refiere a episodios que afectan a algunos de los personajes ya conocidos a través de notas a pie de página que guardan relación con la primera novela que protagonizan.

A la luz del vino es una novela bien escrita cuya lectura me resultó entretenida. Carlos Ollo utiliza un estilo directo y un lenguaje en el que el lector se encuentra con vocablos y expresiones propias del género negrocriminal, en el que autor intercala también vocablos propios del habla argentina en los dos sospechosos vigilados por su implicación con el narcotráfico. A través de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría de Pamplona, el lector se familiariza con el día a día de los agentes, sus relaciones personales y las rencillas que se producen entre ellos. Carlos Ollo ofrece en esta segunda entrega protagonizada por el inspector Faustino Villatuerta, el subinspector Javier Erro y la agente Nerea, el aliciente de que todo lo que guarda relación con el mundo del vino se desarrolla en una bodega que existe en la realidad y está ubicada en Etxauri, el Señorío de Otazu, a cuyo frente el escritor pamplonés pone en esta trama al bodeguero Miguel Ángel Lizaburu, un personaje que atrae la atención del lector desde sus primeras apariciones en escena, al igual que los dos trabajadores que son de su mayor confianza, Marcial Romero y su hijo Miguel, quienes buscaban una segunda oportunidad para enderezar sus vidas.



Biografía:



Carlos Ollo Razquin, licenciado en pedagogía por la Universidad de Navarra y en Neurorrehabvilitación por el Instituto Petö de Budapest (Hungría). Fruto de los años que vivió en Budapest, publicó El cuaderno húngaro (Meettok, 2014), en el que narra la vida cotidiana en la Europa del Este tras el telón de acero. En 2015 vio la luz ¿Quién con fuego? (Erein) novela policíaca en la que aparecen por primera vez el inspector Faustino Villatuerta, su hija la agente Nerea Villatuerta y el subinspector Javier Erro.
Ha trabajado como lector y traductor: Tanguy Viel. Paris-Brest (Acantilado 2011) Jean-Yves Jounnais. Artistas sin obra (Acantilado 2014) y actualmente es profesor de Educación Secundaria en un colegio de Pamplona.


Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor, tomados de la web de la editorial Erein. Imagen Bodega Señorío de Otazu, tomada de la web de Bodega Otazu. Imagen Valle Etxauri, tomada de la web de Wikiloc. Fragmento resaltado en el primer párrafo de esta reseña, tomado de la web Turismo Navarra.