jueves, 28 de mayo de 2026

Reseña Por si algún día volvemos, de María Dueñas.

 


















Datos técnicos:







Título: Por si algún día volvemos.

Autora: María Dueñas.

Editorial: Planeta.

ISBN: 978-84-08-299592-2.

Formato: Tapa dura con sobrecubierta.

Idioma: Español.

Nº páginas: 544.












Sinopsis:








Hui de un crimen involuntario. Hui de los hombres que no me quisieron. Hui de una guerra. Esta es mi historia, entre España y Orán, junto al Mediterráneo.

Orán. Años 20, siglo xx. En esta ciudad africana de origen árabe, pulso español y administración francesa desembarca una joven con el falso nombre de Cecilia Belmonte. En apariencia, ha cruzado el Mediterráneo para escapar de la miseria, como tantos compatriotas. Su razón, sin embargo, es más turbia.

La urgencia por sobrevivir la obliga a dejarse la piel en plantaciones y lavaderos, como empleada doméstica y operaria de fábrica a destajo. Hasta que una madrugada, en la tabaquera Bastos, participa en un delito por el que paga con su sometimiento a un hombre despreciable. Su entereza será lo que la libere y le aporte el coraje para rehacerse y emprender un camino en ascenso, repleto de quiebros, logros y desafíos a lo largo de tres décadas vibrantes.

Esta es la historia de una mujer que vivió el auge colonial y el trágico fin de la Argelia francesa. Y, en paralelo, sus páginas rescatan la memoria de los desconocidos pieds-noirs españoles que, arrastrados por la emigración y el exilio, formaron parte de aquel mundo.






Opinión Personal:






Desde que allá por 2013 leí y reseñé en este blog la ópera prima de María Dueñas ((Puertollano, Ciudad Real, 1964), El tiempo entre costuras (reseña), no volví a acercarme a su narrativa. Leída la sinopsis de su última novela, Por si algún día volvemos, me dije que era la oportunidad ideal para disfrutar de su buen hacer literario. El tiempo entre costuras fue una novela muy aclamada, con un gran éxito de lectores y traducida a 25 idiomas. En mi opinión, entiendo que Por si algún día volvemos está a la altura de su gran debut en la narrativa española y, en mi caso, la disfruté mucho más, que ya es decir, porque, si la trama que protagoniza Sira Quiroga es inolvidable, la que encabeza Cecilia Belmonte también ocupa un lugar privilegiado en mi listado de lecturas favoritas.

(Sidi-bel-Abbès, Argelia)
Ambas novelas tienen en común el que se desarrollan en el África colonial: la primera en el Protectorado español de Marruecos y la segunda en Argelia, país norteafricano que en el siglo XX ve cómo, de ser una colonia francesa, se emancipa de la metrópoli parisina mediante una sangrienta guerra de independencia. Ambas también están protagonizadas por dos mujeres fuertes, si bien moviéndose en dos mundos diría que diametralmente opuestos. Si en Sira Quiroja es el despecho el que la embarca en una historia apasionante, en el caso de Cecilia Belmonte, es la pobreza y la pérdida de su honra, la que la hace huir de sus padres, sin apenas nada, descalza. Decide iniciar una aventura a lo desconocido, porque opta por cruzar el Mediterráneo para desembarcar en el puerto de Orán. Un desembarco que la lleva por un ciclo vital cargado de vicisitudes que incitan a estar muy pendiente de cómo se desenvuelve, sobre todo en los capítulos iniciales, en el que la escuela de la vida le dará muchas lecciones. Una realidad en la que tienen que enfrentarse a un ambiente que no se lo va a poner fácil, sobre todo por el simple hecho de ser mujer.

Por si algún día volvemos es una novela muy envolvente, porque los 98 capítulos en los que se estructura su desarrollo no dan lugar a tregua. María Dueñas planifica y desarrolla una trama muy compacta, en la que me encontré con elementos que mantienen un total equilibrio, de tal forma que el interés apenas decae. Una trama en la que, además, la autora parte de un éxodo desconocido por la mayoría de los lectores y, por extensión, entiendo que de los ciudadanos en general. Parte de la emigración protagonizada por los llamados pies negros (pieds-noirs en francés), término con el que se define a quienes buscaron una nueva oportunidad en Argelia, una colonia gala a la que se dirigían muchos franceses, pero también europeos de otras nacionalidades, como los españoles que transitan por esta ficción histórica. Una ficción histórica en la que la sororidad está también muy presente, ya que son los personajes femeninos quienes tienen un mayor peso a lo largo de los capítulos, porque se ayudan para abordar mejor las situaciones adversas a las que tienen que enfrentarse.

Los primeros pasos de Cecilia Belmonte en Orán son muy duros porque, como adelanta la sinopsis, se ve obligada a dejarse la piel en plantaciones y lavaderos, como empleada doméstica y operaria de fábrica a destajo. El amor llama a sus puertas, pero tras cometer un delito en la fábrica de tabacos antes citada, sus amoríos dan un vuelco y es obligada a contraer matrimonio contra su voluntad. Fruto de ese delito es la nueva vida que le espera, pese a que su marido la ata en corto. Una vida en la que se encuentra con lo mejor y lo peor del ser humano, y de la que toma nota para su provecho, aunque todo ello le sirve para fortalecer su personalidad y no amedrentarse ante los problemas que se le presentan en el difícil camino vital que recorre, en el que se convierte en una mujer valiente, tenaz y decidida. Sin embargo, no cuenta con los hechos históricos que le toca vivir, por lo que incita a adivinar qué desenlace le espera.

(Tabaquería Bastos, Orán, Argelia)
Me encontré ante una magnífica lección de historia que no tiene desperdicio, y que, tal y como se suceden los capítulos, sentí que la autora sigue los pasos de Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós, tanto por el papel que desempeñan en la novela las mujeres de las clases sociales más bajas y la inusual personalidad de una protagonista alejada de las convicciones sociales de la época. Pero sobre todo por el gran protagonismo que cobra el retrato que ofrece la voz narrativa sobre el día a día de los personajes. Pero también me gustó mucho el testimonio que ofrece la voz narrativa sobre los hechos históricos que les toca vivir, en algunos casos incluso con una influencia muy directa en sus vidas. Una influencia directa provocada no sólo por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, sino también la incidencia que cada vez más tiene en su vida los movimientos conducirán a la cada más que probable independencia de Argelia. Sin duda alguna, la novela es un fascinante testimonio que con rigor documental refleja lo vivido en este país con tal realismo, que los episodios narrados bien pudieron haber sucedido en la realidad. Un testimonio en el que cobra gran protagonismo el día a día de los personajes que conforman el elenco que transita por sus páginas.

María Dueñas es una gran contadora de historias. En mi caso, en todo momento tuve la sensación de que me sentía un espectador privilegiado mientras la protagonista me relata en primera persona las vicisitudes que la acompañan. Un espectador que empatiza con Cecilia Belmonte desde las primeras líneas, no sólo por ese violento episodio que le toca vivir en su tierra natal, sino también por el resto de circunstancias personales que la acompañan, algunas de ellas muy desagradables. Sin duda alguna, el estilo cálido y fresco, y el ritmo ágil del relato, junto con los recursos lingüísticos que utiliza, ayuda a contagiarse de las emociones, las sensaciones y los sentimientos que manifiesta la protagonista, al igual que las reflexiones que forman parte de sus recuerdos, porque son vitales para rememorar mejor lo vivido en una tierra que, con el paso del tiempo, la acogió como una argelina más, porque así lo daba a entender, sobre todo en los capítulos finales. Un estilo en el que, sobre todo en los diálogos, mezcla español y francés, lo que le confiere una mayor naturalidad a esta ficción, porque tal cual es como hablan los oraneses en esa época, al ser una ciudad multicultural.

Por las páginas de Por si algún día volvemos transita un elenco de personajes de toda clase y condición social, si bien, al contrario que en El tiempo entre costuras, predominan los que se encuadran en las clases bajas, porque la mayoría de ellos tienen la condición de emigrantes o descendiente de quienes decidieron tomar este rumbo. Cecilia Belmonte es un personaje inolvidable, carismático, cuyo ciclo vital se convierte en una verdadera epopeya, por los episodios trascendentales que marcan la vida de esta joven. Una joven que se rodea de lo mejor y lo peor del ser humano, por lo que se verá flanqueada por quienes no dudan en ayudarla cuando lo necesita, pero también por quienes buscan ponerle piedras en su camino. Cecilia Belmonte está rodeada por unos secundarios que tienen una gran influencia en su vida cotidiana. Secundarios que le confieren mucho dinamismo a la trama, porque en mayor o menor medida influyen mucho en la formación de esta joven intrépida. Se apoya en quienes le aportan buenos y útiles consejos o la ayuda necesaria, si la precisa, caso del albañil Rafael Guerrero, el judío Eliah Azoulai -su peculiar asesor financiero-, o el fiel Hamid, a los que hay que añadir a Catherine -y el fuerte lazo que las une, por lo que ambas vivieron en un turbio pasado-, Casilda, o madame LeClerc, con una influencia clave en su vida. En el otro platillo de la balanza sitúo a los dos esposos que tuvo: Lagarde y Jean-Pierre Aubert, o Fabien Aubert, el hijo del matrimonio, que no dejan indiferente, si bien desde puntos de vista muy dispares, pero con un resultado similar.

(Front de Mer, Orán, Argelia)
Por si algún día volvemos es una novela descarnada y cruda en la que la autora no duda en plasmar la realidad tal y como se desarrolla, a través de unos personajes que nos ayudan a vivir lo sucedido en ese período, acompañados por una exquisita ambientación que nos traslada a un ambiente exótico pero con clara influencia europea. Y es que Orán es un personaje más de esta ficción histórica que parece cobrar vida propia, descrita con precisión y justos detalles para no interrumpir el relato de la protagonista y narradora. 




Biografía:





María Dueñas (Puertollano, Ciudad Real, 1964) es doctora en Filología Inglesa. Tras dos décadas dedicada a la vida académica, irrumpe en el mundo de la literatura en 2009 con El tiempo entre costuras, la novela que se convirtió en un fenómeno editorial y cuya adaptación televisiva de la mano de Antena 3 logró numerosos galardones y un espectacular éxito de audiencia. Sus obras posteriores, Misión Olvido (2012), La Templanza (2015), Las hijas del Capitán (2018) y Sira (2021), continuaron cautivando por igual a lectores y crítica. Traducida a más de treinta y cinco lenguas y con millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, María Dueñas se ha convertido en una de las autoras más estimadas tanto en nuestro país como en América Latina. Por si un día volvemos es su sexta novela.




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