viernes, 9 de noviembre de 2018

La sinfonía del tiempo, de Álvaro Arbina




















Datos técnicos:

Título: La sinfonía del tiempo
Autor: Álvaro Arbina
Editorial: Ediciones B (Penguin Random House)
1ª edición: 1/3/2018
Encuadernación: Tapa blanda (EDICIÓN ANTICIPADA)
Idioma: Español
ISBN: 9788466662765
Nº Pág.: 553


Sinopsis:


Una joven escritora que trata de desentrañar la misteriosa desaparición de su marido. Una poderosa familia de la industria vasca que vive entre fantasmas y leyendas. Un científico dispuesto a descifrar la sinfonía oculta tras el curso de la Historia.
Este es el relato de todas las vidas que se cruzan con ellos, en un entramado de secretos que se extiende por Europa y cuyas raíces se hunden en las costas del Cantábrico, en sus ensenadas y caseríos ancestrales, en las minas y fundiciones que arden junto a las rías.
La sinfonía del tiempo es una emocionante historia de amor, una gran saga familiar y una poderosa intriga histórica. Un fascinante viaje a los tiempos del acero y el carbón, de los edificios de hierro y cristal, de los avances industriales y científicos, de la desigualdad social y el refinamiento burgués.





Opinión Personal:



Mi primera lectura y reseña de 2016 fue La mujer del reloj (reseña), ópera prima de Álvaro Arbina, a la que califiqué como un novelón, no por su extensión, sino por la calidad literaria que destilan las páginas que la conforman. La calidad literaria y el éxito cosechado por su primera novela provocó que estuviéramos expectantes ante su nueva publicación, para comprobar si con ella refrendaba lo mostrado en La mujer del reloj. Tras leer La sinfonía del tiempo, me atrevo a decir que lo demostró con creces, y en mi modesta opinión la catalogaría también como novelónno solo ya por la calidad literaria que vuelve a mostrar en ella, sino también por la solvencia de una trama atractiva, absorbente y bien construida, en la que de nuevo nos volvemos a encontrar con unos magníficos personajes y una ambientación exquisita, con la que el lector realiza un viaje literario al período conocido como la Belle Époque. Como suelo comentar en algunas de mis reseñas, creo que la sinopsis da una idea clara de lo que nos vamos a encontrar a lo largo de los capítulos que conforman La sinfonía del tiempo, de la que hoy comparto mis impresiones. Y es que creo que merece la pena que sea el lector quien descubra todos los movimientos que dan los personajes que desfilan por sus páginas.
(Iffley Road-Oxford-Inglaterra)

En La sinfonía del tiempo Álvaro Arbina se decanta de nuevo por un thriller históricocon un marcado trasfondo costumbrista. El lector se encontrará con unos ingredientes muy atractivos: conocerá la historia de una poderosa saga familiar, en la que los secretos mejor guardados saldrán a la luz sobre todo en el último tramo de la novela. El lector se encontrará con algunas escenas propias de una novela de espionaje, en las que verá cómo hay agentes que siguen los pasos del profesor Samuel L. Higgins y su colaborador, ante el temor de que las predicciones que se mencionan en el manuscrito que se conoce como Las notas del tiempo sean conocidas por la opinión pública, pero sobre todo que puedan caer en manos de los servicios de inteligencia de las potencias interesadas en esas predicciones. Esas escenas que menciono, y lo que se comenta en algunas fases de la narración, hacen que el lector sea partícipe de que se están gestando los cimientos de lo que sería la Primera Guerra MundialEl romance está también muy presente en la novela, pese a que se verá truncado por la desaparición del personaje masculino al que se refiere la protagonista de La sinfonía del tiempo, Elsa Craig. Aunque el lector comprobará cómo se mantendrá viva la llama del amor, porque este personaje tratará de descubrir qué pasó realmente desde el momento en el que su marido, el pintor impresionista Benjamin Craig subió en la Waterloo Station a un tren con destino a París. Pero también los viajes son trascendentales en esta novela: el tren, las goletas y los barcos de vapor serán quienes lleven a algunos de los personajes de la novela a los destinos en los que creen pueden encontrar la verdad sobre esos secretos que se ocultan.


Al igual que en La mujer del reloj, Álvaro Arbina cuida mucho la ambientación y los personajes. El lector se encontrará con una exquisita recreación de la época, con la que el escritor vitoriano nos transporta a la época en la que se desarrolla cada una de las dos líneas argumentales. Son unas descripciones muy visuales, diría que cinematográficas, por lo que nos podemos hacer una idea clara de cómo son los espacios por los que se mueven los personajes. Sin duda alguna, La sinfonía del tiempo es de esas novelas que invitan al lector a visitar los lugares que se mencionan a lo largo de la novelaDestacaría las exquisitas y cuidadas descripciones que se hacen de París, en ambas líneas temporales, o de la ciudad universitaria de Oxford. Mención aparte merecen las magníficas e impactantes escenas que se describen de la guerra de los bóeres, en África del Surel estuario del río Congo y todo lo que sucede en su entorno, o los episodios que tienen lugar en las cálidas aguas del Caribe, sin olvidarme de las que se ofrecen del suburbio inglés de Whitechapel o de la barriada de Errekamendi,  a los que hago mención en el último párrafo de esta reseña. Como adelanta la sinopsis, La sinfonía del tiempo es un fascinante viaje a los tiempos del acero y el carbón, de los edificios de hierro y cristal, de los avances industriales y científicos, de la desigualdad social y el refinamiento burgués, todo ello magníficamente reflejado a lo largo de la novela. Aunque también el lector se encontrará con algunas localizaciones ficticias, pero que reflejan perfectamente la vida de las zonas industriales vascas de la época.
(Rue de Saint Dominique-Paris)
En La sinfonía del tiempo el lector se encontrará también con alusiones literarias implícitas y explícitas a lo largo de los capítulos, al igual que algunas relacionadas con la música clásica, como las sinfonías de Beethoven, y el personaje que menciono al final de este párrafo.  El profesor Higgins  y Arnaud Mendíbil se inspiran en sus secuencias para llevar a cabo los planes que tienen trazados con el fin de dar a conocer al mundo lo que algunos consideran predicciones alocadasDickens, de quien en 1862 se representaba en Londres su obra The Haunted Man and the Ghost’s BargainShakespeare y las alusiones a las Hermanas Fatídicas, de MacbethJulio Verne, a quien se mencionará en varias ocasiones, sobre todo por su novela Veinte mil leguas de viaje submarino; o Ulises (Itaca, las sierenas). Ya en la ficción tenía éxito la novela por entregas La vida del profesor Livingston, firmada bajo el pseudónimo de Arthur des Cars, de quien el lector comprobará cómo se cita en varias ocasiones a este autor, y de quien nadie tiene referencias. Hay dos personajes que también me llamaron la atención por sus nombres: el cochero de don Félix MendíbilTasio, que me traía a la memoria al personaje de la película homónima; o al que Gabriel de Zulueta y Elsa preguntan en el lago Hallstatter (Austria), llamado Wolfgang Zweig.(Rue Saint Dominique-Paris)Dos de las líneas temporales que conforman la novela: la primera de ellas nos sitúa en los primeros días de febrero de 1914 y nos lleva hasta principios de abril de ese mismo añoLa segunda nos traslada del verano de 1862 hasta 1913. En los nueve primeros capítulos de la novela conoceremos a los personajes que más afectados se verán por todo lo que el lector conocerá a lo largo de la segunda línea temporal. Ambas líneas temporales se irán alternando según sea necesario trasladarse de una a otra, para que los episodios que tienen lugar en ambas se complementen, y de esa forma el lector tenga conocimiento de cómo sucedieron los hechos que se relatan en la primera de ellas. En mi modesta opinión, Álvaro Arbina construye una trama muy trabajada en la que no queda ningún cabo suelto, y en la que el lector podrá comprobar cómo las dudas que se plantea al principio tendrán su respuesta a medida que se suceden los capítulos, y puede comprobar cómo todo se resuelve en un final magníficamente cerrado. Las dos líneas temporales confluyen de tal forma que el lector a penas se da cuenta de esa convergenciay provocará que esté muy pendiente de los atractivos y emocionantes episodios que le esperan hasta que alcance las últimas líneas. A lo que acabo de comentar, hay que añadir el interés provocado por una serie de giros que tienen lugar en ambas líneas temporales, que incrementan todavía más el interés del lector por lo que sucederá en los siguientes episodios.


En lo que a personajes se refiere, Álvaro Arbina ofrece al lector un elenco muy atractivo, en el que se refleja claramente perfilada la sociedad de la época que se conocía como la Belle Époque, y relata los episodios más relevantes de los reinados de Isabel II hasta Alfonso XIII, con la Primera República como intervalo entre ellos. El escritor vitoriano los construye de tal forma que parecen cobrar vida propia; como se dice en estos casos: son personajes de carne y hueso, con sus vicios y virtudes; sus luces y sus sombras, y los negocios turbios que algunos de ellos esconden y aparenten llevar una vida carente de problemas y preocupaciones. La familia Zulueta son quienes más atraerán la atención del lector: desde la primera generación de esta poderosa saga familiar, hasta Elsa Craig, una joven escritora que trata de desentrañar la misteriosa desaparición de su marido, Benjamin Craig, como adelanta la sinopsis. A través de ambas líneas temporales conoceremos  los antecedentes familiares de los Mendíbily cómo pasaron a ser unos acaudalados empresarios. El lector se familiarizará  con Félix Mendíbil, junto con sus hijos  Gabriel y Arnaud Mendíbil, a quien su madrastra Hilaria no reconocerá como hijastro,  pese a la preocupación de su padre por darle el futuro que se merece, al ver la disposición y el interés de Arnaud ante los problemas que le plantea en sus conversaciones. Finalmente tendrá que aceptar el puesto que se le ofrece en la empresa familiar. Compartirá los años de su infancia  con su hermanastro Gabriel de Zulueta, hasta que sus caminos se separan por los destinos que le esperan a uno y otro. El excéntrico profesor Samuel L. Higgins será otro personaje que influya mucho en la personalidad de Arnaud, a quienes les unirá la amistad y el interés que por las aficiones que comparten. El lector conocerá también a Amelia, en ambas líneas temporales; al misterioso agente John Bell, o al mismísimo Sigmund Freud, que atenderá en su consulta de Viena a Gabriel de Zulueta y a Elsa Craig, El mayordomo de los Zulueta, Cosme, desempeñará un papel no tan relevante como los citados anteriormente, pero cuya presencia será imprescindible para Elsa Craig, porque le podrá ayudar a resolver algunas incógnitas que le inquietaban sobre su padre.
(Exposición Universal París 1889)
En La sinfonía del tiempo Álvaro Arbina utiliza un estilo narrativo muy particular, muy trabajado, y en el que emplea figuras literarias con las que ofrece al lector exquisitas descripciones que en algunos casos adquieren un tono poético, dotando al texto de una gran plasticidad. En este sentido, diría que sabe en qué momento utilizar esos recursos literarios que comento, y en cuáles utilizar otros más contundentes, con los que el relato no resulte indiferente al lector, sobre todo en las descripciones que hace del suburbio de Withechapel, en Londres, o de la barriada de las minas de Errekamendi, sin olvidarme de las duras escenas que tienen lugar en las cálidas aguas del Caribe en la segunda línea temporal. Las escenas de ambas barriadas parecen salidas de alguna de las novelas de Dickens. Este estilo tan particular de Álvaro Arbina hace que la lectura sea sosegada, pausada, para disfrutar mejor así de lo narrado. Pese a lo que acabo de comentar, había momentos en los que me sorprendía del avance realizado en la lectura, sobre todo cuando había episodios de corte histórico que me llamaban poderosamente la atención, o escenas en las que se presentía que algún episodio iba a generar algún cambio en la vida de alguno de los personajes que conforman el elenco de la novela. Aunque también he de reconocer que en algún momento de la narración la subtrama protagonizada por Arnaud Mendíbil y el profesor Samuel L. Higgins se me hizo demasiado lenta. Pese a lo que acabo de comentar, Álvaro Arbina ofrece al lector una magnífica lectura, a la que no dudo en catalogar como novelón, por lo que expongo en el primer párrafo de esta reseña.

La sinfonía del tiempo es una lectura muy atractiva, escrita con un estilo narrativo muy trabajado, exquisito, en ocasiones incluso poéticoy que consolida a Álvaro Arbina como un escritor de novela histórica a tener muy en cuenta, por la solvencia de sus historias, la fuerza que imprime a los personajes y la exquisita ambientación de la época en la que se desarrolla la trama. Está claro que cuida al milímetro sus trabajos literarios para ofrecer al lector una novela que le haga disfrutar con la historia que contienen sus páginas.


Biografía:



Álvaro Arbina (1990, Vitoria-Gasteiz) es arquitecto. Con solo veinticuatro años escribió La mujer del reloj, un absorbente thriller histórico que permaneció durante meses en las listas de más vendidos. Con su segunda novela, La sinfonía del tiempo, se consolida como uno de los grandes contadores de historias de nuestro tiempo.





Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía del autor tomados de la web de la Megustaleer. Imagen de la calle Iffley Road, en Oxford, tomada de la web Oxford History. Imagen de la Rue Saint Dominique de Paris, tomada de la web Short term Rental Paris. Imagen de la Exposición Universal de París en 1889, tomada de la web Peru.com

7 comentarios:

  1. No me he estrenado aún con este autor. Me queda claro que tengo que hacerlo. Y si la anterior novela me llamaba, ésta, por la época en que se desarrolla, me llama aún más. Gran reseña, Francisco. Lo que agradecerían mis ojos es una letrita un poquito más grande...
    Besotes!!!

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  2. Coincidimos Paco, y además resalto ese cuidado y mimo por la ambientación y los personajes 😉

    Besitos carinyet 💋💋💋

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  3. Es un libro al que le tengo muchísimas ganas desde que salió, el suyo anterior me pareció fascinante y creo que por lo que dices, este no le va a la zaga. Buena reseña. Besos

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  4. Aún tengo pendiente La mujer del reloj, creo que empezaré por ese y luego si me animo, seguiré con el autor
    Besos

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  5. Me llama mucho esta historia. No he leído a este autor, pero me lo llevo apuntado. Magnífica reseña, como siempre, Francisco. Un saludo.

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  6. Una reseña muy completa Paco, yo la leí este año también y me gustó mucho, aunque me esperaba algo más en la línea de la mujer del reloj y es totalmente distinta. Cada vez me gusta más este autor. Besinos.

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  7. No he leído nada de este autor y creo que empezaría con "La mujer del reloj", aunque por lo que te leo cualquiera de sus dos libros es de lo más recomendable. Ya veremos; el primero que se me ponga por delante.

    ¡Besote!

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