lunes, 26 de marzo de 2018

La dama de las cavernas no tiene jardín, de Teresa Hernández























Datos técnicos:


Título: La dama de las cavernas no tiene jardín
Autora: Teresa Hernández
Editorial: Ediciones Babylon
Colección Amare
1ª edición: 3/Junio/2014
Encuadernación: rústica con solapas
ISBN: 978-84-15565-78-9
Nº páginas: 284

Sinopsis:


Verónica Abad es una periodista insomne que sufre trastornos emocionales. Cuando accidentalmente llegan a sus manos unas viejas cartas sobre las que no tenía conocimiento, descubre que su madre mantuvo un misterioso romance años antes de darle la vida. Movida por la necesidad de reconstruir su pasado, viajará a Cuba en busca de respuestas, en donde descubrirá una apasionante historia de amor que hará suya.

Con esta intensa novela, Teresa Hernández te deleitará con su hábil prosa y una trama que gira en torno a personajes memorables, con gran sensibilidad y elegancia



Opinión Personal:


Teresa Hernández me conquistó con su novela La galería de los susurros (enlace reseña), y ha vuelto a hacerlo con el título del que que hoy comparto mis impresiones: La dama de las cavernas no tiene jardín. Su elegante y envolvente narrativa atrapa a quien decide leer alguna de las novelas que tiene publicadas hasta la fecha. Estas dos novelas suyas que leí tienen en común de que las tramas no tienen un atractivo comercial, aunque quizás esta que hoy reseño sí pueda catalogarse como tal.

Me imagino que habrá lectores que ya leyeron esta novela, y en su momento les pasó lo que a mí en relación con el título de la misma, que me tuvo intrigado durante buena parte de su lectura. Pero llegó el momento de descubrirlo creo que esto ya es una manía de lector, porque en cada novela que leo siempre me pregunto por el origen de su título y, sintiéndolo mucho, en esta ocasión no lo voy a desvelar, porque hay un alto riesgo de destripar demasiado el contenido de la trama; símplemente comentaré que es una metáfora que utiliza la autora con total acierto, por todo lo que supone la presencia de esa dama, y a la que se referirá en más de una ocasión a lo largo de los capítulos. La historia de esta dama es muy atractiva, y tendrá un papel muy destacado, con una relación muy clara con algunos de los personajes que nos encontramos a lo largo de los capítulos. Y otro atractivo de la novela es la mágnífica ilustración de la portada, realizada con bolígrafo bic por la ilustradora Cris Ferrer
(Malecón de La Habana)
«Verónica, sentada en el centro de un despacho enorme, esperaba al tasador para poner un precio a sus emociones, y a los transportistas para trasladar el mobiliario a un guardamuebles a modo de ajuar funerario» (pág., 9). Tras el fallecimiento del tío de Verónica Abad, el lector será testigo de los episodios que se suceden en cascada desde que Verónica repasaba con su mirada los rincones de la casa que la había acogido durante buena parte de su vida: la aparición de unas cartas dirigidas a su madre, fueron el detonante que provocaron su interés por descubrir quién era el remitente. Las dudas empezaban a agolpársele y estaba deseosa de resolver todas esas preguntas que se le presentaron de esa forma tan inesperada. Interrogantes que, tras leer las misivas, vio que el remitente tenía origen en Cuba, lo que le impulsó a viajar hasta la isla caribeña para conocer un pasado que se le había presentado repentinamente, porque no esperaba que su madre hubiese tenido un romance oculto, del que nadie le había hablado. Deseaba encontrar ese pasado, y de paso encontrarse a sí misma porque, como adelanta la sinopsis, es una periodista insomne que sufre trastornos emocionales.

Verónica Abad emprenderá un viaje a Cuba, en compañía de otro compañero de profesión, Félix, y el actor Andrés Palacios. Un viaje que aprovecharán para realizar una serie de reportajes sobre la realidad cubana para publicarlos a su regreso a España. La protagonista viajará hasta La Habana, y otros puntos de la isla caribeña en los que buscará encontrarse con ese pasado ansioso por descubrir. Colombia será otro de los destinos que le llevarán tras la pista del remitente de las cartas; aunque en esta ocasión el lector recibirá la información de lo que ocurre en ese país sudamericano por boca de uno de los personajes secundarios que le hablará de ese personaje que tiene un papel pasivo en la novela, pero que estará muy presente a lo largo de su desarrollo.

Uno de los puntos fuertes de La dama de las cavernas no tiene jardín son los personajes. Teresa Hernández vuelve a ofrecer al lector unos personajes magníficamente construidos, de carne y hueso, como nos gusta decir en estos casos, porque el lector los encontrará muy reales. Aunque el primer contacto con ellos será un tanto superficial, porque todos tendrán una historia que iremos descubriendo a lo largo de los capítulos, y cuando lleguemos al desenlace nos sorprenderá la profundidad que hay en ellos. Tendrá también un lugar destacado en el reparto de personajes el ya mencionado y Andrés Palacios, que iba actuar como actor principal en una obra de teatro escrita Máximo Peña, un personaje secundario que será una de las claves para averiguar buena parte de lo relacionado con esa metafórica dama a la que ya hice alusión en el segundo párrafo de esta reseña. El personaje principal de la novela es Verónica Abad, una periodista insomne que sufre trastornos emocionales. A lo largo de los capítulos, el lector comprobará cómo está metida en un bucle del que no es capaz de salir, sino que incluso temerá que su situación emocional empeore. Esta circunstancia provocó que se convirtiera en un personaje distante, al igual que los otros dos que viajan con ella hasta Cuba. Más interés me provocó Amparo, prima de Verónica, y que tampoco estaba pasando por un buen momento personal, que la ayudará a llegar hasta el final de la historia de quien mantuvo esa relación amorosa con su madre, y que dedicó buena parte de su tiempo libre a buscar información sobre ese remitente, logrando con constancia los resultados deseados. Pese a lo que acabo de comentar sobre estos personajes, no resultan indiferentes porque sus historias son muy atractivas para el lector. De los residentes en la isla caribeña, fueron Tasio y Orestes con los que más empaticé; uno y otro se buscaban la vida como podían: Tasio ayuda a los dos periodistas a encontrar historias atractivas para sus reportajes, y Orestes será su conductor particular, con el que vivirá un romance pasional y complejo durante su estancia en La Habana.
(Cojímar-Cuba)
En La dama de las cavernas no tiene jardín, el lector se encontrará con una ambientación que le convierte en uno más de cada uno de los escenarios que tiene ante sí, porque son muy visuales, y se puede hacer una idea clara de las localizaciones por las que se mueven los personajes, así como imaginar cómo son los peculiares e inolvidables personajes que las protagonizan, en los que verá reflejada la realidad que vive la sociedad cubana, sobre todo porque Tasio y Orestes llevarán a la protagonista por lugares a los que solo podría adentrarse acompañada por quienes están acostumbrados a moverse por esas localizaciones. Colombia será otra de las localizaciones de las que tenga referencias el lector, también muy visuales y que serán claves para el devenir de Amadeo, que era el personaje a quien la periodista buscaba para descubrir por fin ese romance misterioso que desconocía, hasta el casual hallazgo de las cartas.

Al igual que ocurría en La galería de los susurros, el lector se encontrará con una mayor presencia de narración que de diálogos, aunque en esta ocasión tendrán mayor peso en la novela, porque a través de ellos el lector comprobará la tensión que se palpa entre los personajes en algunas escenas. Aunque, pese a la mayor presencia de descripciones y reflexiones, e incluso fragmentos epistolares, el lector se encontrará con una prosa muy absorbente, porque la historia está construida de tal forma que nos mantendrá intrigados hasta el desenlace de la trama. Y es que Teresa Hernández dosifica la información que va ofreciendo a lo largo de los capítulos, de tal forma que en más de una ocasión el lector se preguntará qué más sorpresas nos depararán los capítulos que restan hasta llegar al desenlace de la novela. En este sentido, me resultó un gran atractivo el hecho de que me encontrara una serie de relatos cruzados con los que Verónica podrá recomponer el pasado de quien tuvo ese romance misterioso con su madre, aunque el lector comprobará cómo alguno de ellos le saldrá por un alto precio. No hay grandes giros que inciten a prestar una mayor atención a los episodios que se suceden; pero es que no hacen falta porque la intriga está muy presente a lo largo de todo el desarrollo de la trama, lo que ya de por sí es un aliciente para seguir enfrascados en su lectura. Y es que si hay algo que caracteriza a Teresa Hernández es que, en mi modesta opinión, posee su exquisito estilo narrativo, y un gran dominio de los recursos lingüísticos que utiliza para ofrecer al lector una prosa elegante.

La dama de las cavernas no tiene jardín es una novela escrita con un estilo elegante, relatada por un narrador omnisciente y estructurada en 27 capítulos. Es de lectura pausada pero envolvente, con rasgos intimistas, románticos y de novela negra, sobre todo desde el instante en el que es asesinado el escritor Máximo Peña, por lo que el lector se encontrará también con una investigación policial para esclarecer el crimen. Los secretos estarán también muy presentes también a lo largo de los capítulos. El lector se encontrará con una serie de historias cruzadas que compondrán la biografía del personaje cuyo pasado busca Verónica Abad, en el que la guerra civil española y la posguerra estarán también presentes en la misma. Sin duda alguna, una novela bien construida que merece la pena leer.



Biografía:



Teresa Hernández, Doctora en Ciencias Químicas por la UCM, ha desarrollado a lo largo de los años una gran afición por la literatura. Ha sido ganadora y finalista de varios certámenes de relatos y novela, entre los que destacan el I Concurso Internacional de Microrrelatos de la Latin Heritage Foundation y el primer concurso mundial de microrrelatos de la Internacional Microcuentista. Esta novela combina la comedia con el drama. La dama de las cavernas no tiene jardín constituye el tercero de sus trabajos publicados.


Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Ediciones Babylon. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, de google imágenes, así como la fotografía de Teresa Hernández. 

viernes, 23 de marzo de 2018

Abril: mes de la novela landscape y exótica

















Ya se nos va el mes de marzo y Laky, desde su blog Libros que hay que leer, nos invita a participara en un nuevo mes temático: en esta ocasión, le toca el turno a la novela landscape y exótica

¿Qué es novela landscape? Pues son novelas que mezclan géneros como el romántico y el histórico, y nos trasladan desde la vieja Europa hasta un destino lejano y desconocido. Sarah Lark es una autora consagrada de este género literario: cualquiera de sus novelas sirve para incluir en este mes temático. Y añado otra autora que está tomando fuerza, también alemana, como es Christine Kabus, de quien leí ya dos novelas que me gustaron, sobre todo la segunda: En el corazón de los fiordos, e Hijas de la luz del Norte. En este caso la autora se sale un tanto de los destinos habituales de este género literario (o subgénero), pues en estas dos novelas que menciono  nos lleva hasta Noruega. 

¿Y qué es novela exótica? Cualquiera que nos lleve a lugares exóticos, de una naturaleza y paisajes que nos invitan a desplazarnos a esos destinos que tan visualmente describen sus autores. Como aclara Laky en su entrada, el segundo es más amplio que el primero, ya que lo incluye. 

Para participar en este mes temático, las bases se pueden leer en este enlace., y algunas de las novelas que se pueden leer para este mes temático. A ellas, añadiría, en mi modesta opinión, las que mencioné de Christine Kabus, y sus títulos posteriores, La reina del azúcar, de Dolores García Ruiz, o Pasaje a Tahití, de Eva García Sáez de Urturi

Todavía no tengo claro con qué título o títulos participar; así que tendré que bucear en mi biblioteca a ver qué títulos se ajustan a este mes temático.

miércoles, 21 de marzo de 2018

La palma del indiano, de Santiago Blasco























Datos técnicos:

Título: La palma del indiano
Autor: Santiago Blasco
Editorial: Algaida
Primera edición: 10/3/2016
Encuadernación: rústica con solapas
Idioma: castellano
ISBN: 978-84-9067-477-2
Nº pág.: 544


Sinopsis:


En 1850 un velero se aproxima al puerto de La Habana. Lleva en sus bodegas un cargamento de esclavos recién capturados en la costa occidental africana, que serán vendidos y pasarán a ser propiedad de los ricos hacendados como mano de obra para sus vastas plantaciones. Entre los esclavos surgirá pronto un imparable deseo de libertad que les llevará a mantener una larga lucha contra las tropas coloniales españolas.

Mientras se producen los primeros combates en suelo cubano, al otro lado del océano, una familia gaditana dedicada al comercio negrero se siente amenazada por el aumento de la presión internacional para erradicar la trata de esclavos. Finalmente decide emigrar lo antes posible a Cuba, lugar donde mantiene magníficas propiedades e importantes contactos.
Pero el destino es caprichoso y a veces se empeña en deparar un futuro incierto, y tanto los descendientes de la familia gaditana como los hijos de los antiguos esclavos coincidirán en un mismo punto de la historia. Comienza así una andadura común que les llevará al reconocimiento de que La Palma del Indiano es un nexo de todos ellos que dará sentido a sus vidas.


Opinión personal:

La sinopsis y la portada de la novela que hoy reseño me resultaron muy atractiva, sobre todo porque en ella se narraba la historia de una saga familiar, por lo que este tipo de novelas tienen para mí un plus de interés, porque su historia va habitualmente unida a la del país en el que asientan sus raíces. Por eso hoy comento mis impresiones sobre La palma del indiano, de Santiago Blasco (Madrid, 1957).

Puede decirse que en esta novela hay cuatro partes bien diferenciadas: en la primera   y para mí la más dura de todas ellas, sobre todo por estar descritos de una forma muy clara y directa, lo que ayuda al lector a imaginar perfectamente las escenas descritas por el narrador , Santiago Blasco aborda el tema de la trata de esclavos, en una época en la que se presuponía el principio del fin de un negocio tan lucrativo como inhumano, en el que se enriquecían gentes sin escrúpulos. En una segunda parte, aborda el tema de la independencia de Cuba, tras el conflicto armado con España, de quien finalmente lograría la independencia. A partir de ese momento vendría una época de cambios en el que no estaba muy claro qué destino le deparaba al país, por lo que los grandes hacendados de la isla caribeña no la tenían todas consigo, ya que veían amenazada su posición privilegiada como grandes propietarios que eran. Una posición que finalmente perderían tras la llegada de Fidel Castro al poder a la isla que en su día fue conocida como la perla de las antillas.

(Bahia de La Habana)
Lo que acabo de comentar en el párrafo anterior está perfectamente reflejado a lo largo de los 38 capítulos en los que está estructurada la novela, relatados todos ellos por un narrador omnisciente. En cada una de esas cuatro partes, el lector se encontrará con miembros de esta saga familiar, de tal forma que se implicarán de pleno con los diferentes episodios que marcarán el devenir del país que los acogió. En este sentido, Santiago Blasco realiza una magnífica mezcla de ficción y realidad que sirve para refrendar lo que acabo de comentar, porque el lector comprobará cómo los miembros de esta saga familiar tomarán parte en los episodios decisivos que marcarán el destino del país caribeño. El escritor madrileño aclara en que para escribir esta novela partió de un hecho real, basándose en los testimonios de una de las últimas familias gaditanas que se dedicaban a la trata de esclavos; de ahí el hecho de que parte de la novela tenga como punto de referencia a Cádiz, ciudad a la que el lector se acercará en un par de ocasiones, si bien la mayor parte de los episodios que se irán relatando a lo largo de la novela tendrán a Cuba como localización principal. En este sentido, el lector podrá imaginarse perfectamente cada uno de los escenarios por los que se mueven los personajes, por las claras y precisas descripciones del autor.

La palma del indiano es una novela coral, en la que el lector se encontrará con múltiples personajes, a través de los que será testigo de cómo era la vida en Cuba, sobre todo en la época de máximo apogeo de los ricos hacendados; aunque también comprobará la otra cara de la moneda que les tocó vivir, principalmente a los dueños de las haciendas de las que se apropiaría el nuevo gobierno de Fidel Castro. Aunque algunos de ellos se posicionarían finalmente a favor de la revolución, marcados por algunos hechos que tuvieron lugar en la isla mientras se producía el enfrentamiento entre el ejército de Batista y las fuerzas revolucionarias, que terminarían con la vida de uno de los miembros de esta saga familiar. El lector se encontrará con unos personajes bien construidos, aunque quizás no se ahonda en ellos todo lo que quisiéramos, para conocerlos mejor, sino que me dio la impresión de que el autor se ceñía a resaltar hechos puntuales en los que los miembros de esta familia tomaban parte, para luego pasar por el resto de su ciclo vital de una forma un tanto rápida. En este sentido, me ayudó a conocer mejor a los miembros de esta saga familiar los dos árboles genealógicos que el autor ofrece antes de comenzar el cuerpo de la novela, en los que el lector se encontrará con los personajes que guardan relación bien con el cuadro genealógico de origen africano, bien con el de origen gaditano. Unos y otros confluirán en un punto determinado de la novela y formarán un tronco único, sin tener conocimiento del pasado que unió a ambas familias, de cuya relación el mestizaje sería una muestra más de esa mezcla de razas que se dio en el Caribe.
(Batista-Fidel Castro)
La palma del indiano es una novela lineal que abarca algo más de un siglo, llegando prácticamente hasta nuestros días. Sin embargo, hay un momento inicial de la narración en la que el autor se retrae en el tiempo, lo que me confundió en un principio, porque me preguntaba el motivo de ese salto temporal. Pero al finalizar la lectura de esta novela me di cuenta de la importancia que tenía este episodio, en donde nos encontraremos con dos personajes clave, que serán la base de uno de los árboles genealógicos que nos encontramos al comienzo del cuerpo de la novela: conoceremos al dominico Clemente y a Ganna, africana de origen guineano, y la relación que empezará a forjarse entre ellos. Sin duda alguna, Clemente es uno de los personajes que más me atrajo de todos los que conforman esta saga familiar, por el papel que desempeñó en su labor de misionero, y posteriormente porque ayudó en todo momento a que la liberación de los esclavos, y a que el fin de la esclavitud en Cuba fuera un hecho real. Otros personajes que me atrajeron fueron los hermanos Marcelo y Gregorio Ferré, por el peso que el autor les dio en todo lo relacionado con lo anteriormente expuesto. Candelas es otro personaje que me resultó muy atractivo, por todo lo que pasó desde el momento en el que se produce el inevitable enfrentamiento entre las fuerzas leales a Batista y los partidarios de Fidel Castro. Este hecho puntual me atrajo poderosamente la atención, porque me dio lugar a que me planteara una serie de preguntas ante la información que me iba ofreciendo el narrador en torno a lo que estaba sucediendo, una vez que Fidel Castro se hizo fuerte en sierra Maestra. No me olvido de Angélica, un personaje que le dará un tinte de intriga a la novela, por relacionarse con Simón Viñas, que provocará que ella y otros miembros de su familia se desplacen hasta Cádiz, en donde se habían producido unos hechos luctuosos que les afectaban. Este tramo de la novela aporta elementos propios de la novela negra.

La palma del indiano es una narración fluida, de lectura ágil y en la que el lector se encontrará con episodios muy atractivos. Santiago Blasco ofrece una magnífica ambientación, en la que nos podemos hacer una perfecta idea de cómo era la vida en las ricas haciendas cubanas en una época en la que los criollos dominaban la isla, y cómo su declive empezará a ser una realidad desde el momento en el que Batista es derrotado por Fidel Castro. Quizás esta última parte de la novela se me hizo un poco más precipitada que el resto de los períodos históricos que abarca, pero creo que refleja perfectamente los cambios que se producen en la isla, y cómo los ideales promovidos por la revolución son difíciles de llevar a cabo. El lector tiene ante sí una novela didáctica, en la que la información que recibe se ofrece de forma que se mezcla perfectamente con los hechos que relatan los ciclos vitales de los personajes. Las relaciones familiares, el amor y las ansias de libertad estarán muy presentes a lo largo de los capítulos que la conforman.


Biografía:


Santiago Blasco (Madrid, 1957) es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, y doctor en Financiación e Investigación Comercial. Profesionalmente ha prestado especial dedicación a los sectores financieros, de seguros e inmobiliarios. También ha compaginado su actividad como economista forense con la de articulista y profesor universitario.
Viajero incansable y enamorado de la Historia, siente predilección por escribir ficción histórica a la que añade un magnífico complemento de acción, intriga y misterio. En 2009 publicó la novela La caja almoneda y en 2014 El mercader de Alejandría.

Nota: datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web de Algaida. Fotografía del autor, de su blog. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña  Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, tomadas de la web de habanaelegante.com, y de la web del diario ABC. 




viernes, 16 de marzo de 2018

El legado de Jimena, de Nieves Noguera Ojados























Datos técnicos:



Título: El legado de Jimena
Autora: Nieves Noguera Ojados
Editorial: Autopublicado Amazon (enlace)
Formato: Ebook
Idioma: Castellano
ASIN: B071DQXW7W
Nº pág.: 380
Precio: 2, 99€ Ebook.
             12, 05 € (tapa blanda)


Sinopsis:



Toledo, año 1255. Aldara, una joven monja, recibe un documento que le cambiará la vida. El secreto, que su familia esconde celosamente, saldrá a la luz y abrirá la caja de pandora; recuerdos, que creía ya olvidados en un rincón de su corazón, resurgirán como el viento en un día de tormenta. Veintiséis años antes, en Asturias, dos hermanas campesinas, Jimena y Teresa, se verán involucradas en una terrible desgracia. No les faltarán peligros que superar y obstáculos que vencer. Huirán de su pasado; un pasado que las perseguirá hasta el final de sus días. Conocerán el amor, la amistad y la traición, lo que las convertirá en mujeres luchadoras en un mundo hecho para hombres. Una apasionante historia donde sus protagonistas no son hombres, fuertes y valientes, sino mujeres a las que la vida les ha enseñado a sobrevivir y a buscar un porvenir en un mundo que parece no estar hecho para ellas.


Opinión Personal:


El legado de Jimena es la ópera prima de Nieves Noguera Ojados, compañera de blogosfera, que desde su blog Leyendo con Nieves nos ofrece sus impresiones sobre las lecturas que recomienda a quienes lo visitan. Después de las magníficas sensaciones que me han causado su lectura, creo que Nieves puede ofrecer al lector nuevos proyectos literarios con los que seguro disfrutará de una lectura entretenida. Esta novela que hoy reseño es una prueba de lo que acabo de comentar.

En El legado de Jimena, el lector se encontrará con una novela de aventuras, en donde los dos personajes principales vivirán una serie de peripecias que  los pondrán a prueba a la hora de enfrentarse a los obstáculos que tendrán que salvar, desde el momento en el que se ven obligadas a huir de la aldea en la que vivían en compañía de su padre y hermano. Como adelanta la sinopsis, el pasado les perseguirá a lo largo de los capítulos, porque Jimena y Teresa tuvieron que hacer frente a don Pelayo Manrique y, tras la terrible desgracia que ocurrió en ese momento, se vieron obligadas a escapar y buscar cobijo fuera del alcance de las garras de su hijo Alonso Peláez, que las perseguiría para apresarlas y condenarlas por el crimen que habían cometido. Esa huida les llevará hasta Toledo, porque creen que su tía Sancha las acogerá y así podrán iniciar una nueva vida.  
(espelta)
Nieves Noguera construye una trama que incita a seguir con interés todos los episodios que acompañan a estas dos jóvenes, en los que se tendrán que enfrentar a una serie de peligros y situaciones que amenazarán su seguridad en varias ocasiones. El prólogo ya atrae la atención del lector, porque se encontrará con una situación que sirve como reclamo para que nos interesemos por todo lo que ocurre a lo largo de los 22 capítulos en los que está estructurada la novela, más un epílogo final. A través de dos líneas temporales, el lector conocerá todo lo que sucedió en torno al episodio central de la trama, separados ambos por un período de veintiséis años. Ambas líneas se complementarán y ayudarán al lector a comprender todo lo que sucedió desde ese fatídico día. Nieves Noguera supo cómo complementar la información que recibiremos a lo largo de los capítulos para que, al llegar al desenlace de la novela, nos quedasen aclaradas todas las dudas que nos fueron acompañando durante su lectura; incluso el lector se encontrará con algún giro inesperado, sobre todo en el último tramo de la novela, que redoblará todavía más el interés por cómo se resolverá el desenlace, que promete ser atractivo e intrigante para el lector. La primera de ellas es narrada en primera persona por Aldara, una joven monja recluida en un convento, y que recibe un documento que cambiará su vida; la segunda por un narrador omnisciente. En este sentido, quizás me hubiese gustado que ambas líneas temporales se complementasen un poco más, para que hubiese un mayor equilibrio entre una y otra; pero como digo en estos casos, esto es símplemente una apreciación mía, porque entiendo que lo único que buscó la autora con esos capítulos fue aclarar al lector algunos de los episodios que quedaron un tanto oscuros en la otra línea temporal.

El legado de Jimena es una novela de aventuras, aunque con un claro trasfondo histórico, ya que veremos cómo el rey Alfonso prepara nuevas incursiones contra los musulmanes, en las que tomarán parte algunos de los personajes que se mencionan en la novela. El lector se sentirá realmente trasladado a la época en la que se desarrolla la trama, porque a lo largo de los capítulos presenciará escenas costumbristas que le servirán para contemplar el día a día de los distintos estamentos sociales, centrándose sobre todo en la vida de los campesinos y vasallos que prestaban sus servicios a los señores feudales. La vida monacal y el ajetreo de las urbes por las que se moverán los personajes están reflejadas de una forma clara y concisa, así como los rincones que nos muestra de Toro, Villalpando o Toledo
(Abadía de Santa María)
Nieves Noguera construye unos personajes que resultarán atractivos para el lector, teniendo mayor peso los femeninos entre todos ellos. Jimena y Teresa serán quienes cobren un mayor protagonismo: el lector comprobará el cambio que se produce en ambos personajes a medida que transcurren los capítulos, encontrándose con dos jóvenes que madurarán pronto porque las circunstancias que les toca vivir influirán decisivamente en su forma de ser y actuar. Si al principio es Teresa quien toma las riendas de la situación, con el paso de los capítulos será Jimena la que cobre mayor protagonismo, ante el cambio que se está produciendo en su hermana, influenciada por su tía Sancha. Junto a ellas aparecen las figuras de Aldara, Sancha o Bruna, una anciana que que las acogerá en su cabaña del bosque. Los personajes masculinos tienen un papel más secundario, apareciendo en momentos determinados de la novela, caso del ya mencionado Alonso Peláez; Guillermo, el hermano de Jimena y Teresa; o Alvar, sin olvidarme del ya mencionado fray Gonzalo, o Velasco, que regentaba junto con Sancha la taberna en la que acogerían a Jimena y Teresa. Un personaje que me llamó la atención es el de Ginés, que parece ser un elemento más del bosque en el que vive Bruna: el lector se preguntará en más de una ocasión si realmente forma parte del relato o es creado por la imaginación de Jimena, porque aparecerá en situaciones en las que ella toma parte.

El legado de Jimena es una novela bien escrita, en la que la autora emplea con un lenguaje sencillo, de ritmo fluido y lectura ágil, con un claro equilibrio entre la narración y el diálogo. En los diálogos queda reflejada la condición social de cada personaje, utilizándose en algunos momentos términos propios del bable. El lector disfrutará de una lectura entretenida, en la que se encontrará a lo largo de ella con situaciones en las que los tres personajes principales se enfrentan a obstáculos que se les irán presentando a lo largo de los episodios, y con un giro que incrementará el interés del lector ante el futuro que le espera a Aldara tras recibir ese documento que cambiaría su vida. Como adelanta la sinopsis, conocerán el amor, la amistad y la traición, lo que las convertirá en mujeres luchadoras en un mundo hecho para hombres



Biografía:


Nieves Noguera Ojados (1972) nació en Madrid. Está casada y tiene dos hijas. Es aficionada a la historia y al cine, pero su verdadera pasión son los libros y la escritura. Desde que pasó a engrosar las listas del INEM, ha dedicado su vida a hacer realidad su sueño; escribir historias.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora tomados de Amazon, al igual que portada y fotografía de Nieves Noguera. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, tomadas de google imágenes. 






















jueves, 15 de marzo de 2018

Novedad editorial: La corte de las estrellas, de Magdalena Albero Andrés























El próximo lunes, día 19, Stonberg Editorial pone a la venta La corte de las estrellas, la nueva novela de la escritora Magdalena Albero Andrés

Magdalena Albero nos sorprendió por su buen hacer literario con su ópera prima Los caminos del mar (enlace reseña). También leí y reseñé en este blog su libro de relatos Pequeñas historias de ellas (enlace reseña).  En esta ocasión, nos lleva hasta Praga, a principios del siglo XVII.

Datos técnicos

Título: La corte de las estrellas
Autora: Magdalena Albero Andrés
Editorial: Stonberg
Fecha de publicación: marzo de 2018
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-948286-5-2
Número de páginas: 496

Sinopsis:

Diego huye de Toledo y cruza media Europa persiguiendo su sueño de ser astrónomo. Marco admira a los grandes pintores y quiere convertirse en uno de ellos. Livia, recién desposada con Marco, se ve obligada a abandonar Florencia y acompañar a su marido en su búsqueda de fortuna. Los tres deberán enfrentarse a la incertidumbre y el desarraigo que supone iniciar una nueva vida lejos de casa, e intentarán encontrar su camino al amparo del emperador Rodolfo II de Habsburgo, en Praga. La ciudad acoge a todos, sin distinción de procedencias y credo y todavía es capaz de protegerlos de una Europa ya demasiado alterada por las crecientes confrontaciones entre católicos y protestantes. 

Loco para muchos y sabio para algunos, el emperador se niega a ceder a las presiones de España y del Vaticano para unirse a la Contrarreforma y se refugia en sus colecciones de arte. También protege a hombres de ciencia, como Johannes Kepler, astrónomo que explica el movimiento de los planetas alrededor del sol. Pero en la corte no solo hay artistas y hombres de ciencia. También medran charlatanes y advenedizos que no ven en el arte belleza sino dinero, y en el emperador una presa fácil para obtener poder político y económico. Ellos marcarán el destino de Bohemia y también la peripecia vital de los jóvenes protagonistas de esta historia, que se verán atrapados en una red de robos, traiciones y muertes que ponen en peligro sus vidas. 

La corte de las estrellas es a la vez un relato histórico, un thriller y una novela psicológica. Traslada al lector a la Praga cosmopolita de principios del siglo XVII, la época inmediatamente anterior al estallido de la Guerra de los Treinta Años, y muestra los avances en astronomía propiciados por el mecenazgo cultural de Rodolfo II de Habsburgo. Cuestiones actuales como la emigración de jóvenes en busca de mejores oportunidades laborales, los conflictos entre religiones, las luchas de poder entre los estados, y las condiciones que hacen posible o no los avances científicos, constituyen el núcleo temático de la novela. 




martes, 13 de marzo de 2018

El extraño caso del doctor Jeckyll y el señor Hyde, de Robert Louis Stevenson
























Datos técnicos:


Título: El extraño caso del doctor Jeckyll y el señor Hyde
Título original: The Strange Case of Dr Jeckyll and mr Hyde
Traducción: Catalina Martínez Muñoz
Autor: Robert L. Stevenson
Editorial: Alba Clásica
Encuadernación: tapa dura
Idioma: castellano
Traducción: Catalina Martínez Muñoz
ISBN: 97884-9065-061-05
Nº pág.: 176



Sinopsis:



«El tema es infinitamente interesante, y pródigo en todo género de provocaciones, y el señor Stevenson ha de congratularse por haber dado en el blanco.» Henry James
«Y es que ciertamente parece que una personificación de Hyde aceptablemente realista anda suelta por Whitechapel», decía la Pall Mall Gazette el 8 de septiembre de 1888 en referencia al segundo asesinato de Jack el Destripador. La novela de Stevenson El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde se había publicado dos años antes, en 1886, y se prestaba ya a esta clase de comparaciones. Había entrado de lleno en el imaginario popular y aún hoy, en el siglo XXI, no somos inmunes a su efecto. El caso «esclavizaba» ya la «imaginación» del abogado Utterson, a quien le fue dada la horrible experiencia de ser testigo de la historia; podemos decir que también esclaviza la de sus lectores. Construido como una investigación detectivesca, con una forma narrativa diáfana y perfecta, este «relato alegórico que finge ser policial», según diría Borges, es sin duda una de las piezas maestras de su autor.
Esta edición presenta el texto en una nueva traducción de Catalina Martínez Muñoz, con las ilustraciones de Mervyn Peake para la edición de The Folio Society de 1948. Incluye asimismo un memorable artículo de Stevenson sobre la inspiración de la obra y un revelador apéndice de Robert Mighall que la sitúa en el contexto científico, psiquiátrico y criminológico de la época.




Opinión Personal:


Quienes gustamos de leer autores considerados como clásicos, seguro que en algún momento nos acercamos a la narrativa del escritor británico, Robert L. Stevenson, una de las mejores plumas de la literatura juvenil de finales del siglo XIX. De hecho, mi primer acercamiento a su obra se produce a través de la archiconocida La Isla del Tesoro, una de las novelas de aventuras más conocidas de todos los tiempos.
En esta ocasión, comento mis impresiones sobre una de las obras que más fama dieron a Robert Louis Stevenson, El extraño caso del doctor Jeckyll y el señor Hyde, una novela corta que, pese a que fue publicada en 1886, no por ello el paso del tiempo ha dejado de restarle la calidad literaria innegable que atesora. El cuidado que puso Stevenson en su elegante y envolvente redacción, y una exquisita traducción que ofrece Alba Editorial, son alicientes que incitan a disfrutar de una lectura agradable y entretenida, pese a que predomina la narración frente al diálogo. Su lectura deleitará tanto a los lectores que gustan de novelas policíacas, como de la literatura de terror, encontrándose en algunos capítulos con escenas de corte gótico. Pero también tiene elementos propios de una novela de misterio e intriga, porque a lo largo de toda ella se preguntará qué relación guardan realmente el doctor Jeckyll y míster Hyde, y si el abogado Utterson realiza las investigaciones adecuadas para resolver esa incógnita que acompañará al lector a lo largo de toda la novela. A medida que nos acercamos al desenlace se suceden una serie de episodios que ponen en guardia a Utterson y al lector, por lo que tomarán precauciones a la hora de averiguar qué sucede realmente en el laboratorio del doctor Jeckyll. La tensión narrativa se incrementará a medida que el desenlace esté más próximo y, aunque muchos de los lectores conocen este relato y cual es su desenlace, no por ello deja de interesar a quien decide afrontar su lectura, porque merece la pena recrearse en cada una de las escenas que se nos ofrecen.
Uno de los grandes alicientes de esta novela corta es, sin duda alguna, la ambientación. Robert Louis Stevenson ofrece al lector una magnífica visión tanto de la sociedad victoriana de la época, como de esa atmósfera climatológica londinense que envuelven en todo momento a los personajes a lo largo de toda la trama, así como el ambiente lúgubre, sombrío y descuidado de algunas de sus localizaciones. En ella, el lector se encontrará con escenas propias de una novela negra, sobre todo en los episodios que tienen lugar en el Soho londinense, en donde incluso se cometerá un asesinato. Pero también asistiremos a ambientes más refinados, como las reuniones a las que acudirá el sr. Utterson, en más de una ocasión, a la casa de su amigo el doctor Jeckyll, en una zona en la que sus habitantes gozan de una mejor posición social. Ese reflejo se observa perfectamente a través de los pocos personajes que nos encontramos a lo largo de los capítulos.
En mi modesta opinión, otro aspecto a tener en cuenta de esta novela es la forma en la que el autor presenta al lector los episodios que se suceden. Si bien Stevenson cuenta los hechos a través de un narrador omnisciente, el lector tendrá constancia de ellos desde el punto de vista del abogado Utterson, lo que implica que veamos todo desde su perspectiva, aunque con las limitaciones que esto significa. Estos episodios se complementarán con la información que tendrá el lector en los dos capítulos finales, que le dan a la novela unos rasgos más realistas y testimoniales, con los que se pretende arrojar más luz a los episodios que se presenciaron anteriormente.
La reflexión está muy presente en la obra de Stevenson. Si el dinero y la ambición están muy presentes en La isla del tesoro, en El extraño caso del doctor Jeckyll y míster Hyde es una alegoría en la que se pone de manifiesto la presencia del bien y el mal que anida en el ser humano, porque una misma persona puede mostrar esas dos caras.


Biografía:

Robert Louis Stevenson nació en Edimburgo en 1850, hijo de un próspero ingeniero de una familia de constructores de faros. Aunque de él se esperaba que siguiera la profesión, se le permitió estudiar Derecho; pero, al terminar la carrera en 1875, tenía ya muy clara su vocación de escritor.
Aquejado ya entonces de una enfermedad respiratoria de la que nunca se desprendería, viajó por Francia y conoció el mundo artístico. Sus primeros libros fueron precisamente crónicas de viaje: An Inland Voyage (1878) y Viajes con una burra (1879). Enamorado de la norteamericana Fanny Osbourne, cruzó el Atlántico y todo el continente hasta California para casarse con ella, según dejaría constancia en El emigrante por gusto (1894; ALBA CLÁSICA núm. XXXVI) y su continuación, Across the Plains (1894). Sin embargo, fue el universo de sus ficciones el que cautivó a su siglo y, desde entonces, a la posteridad: entre sus inolvidables creaciones cabe mencionar los relatos recogidos en Las nuevas noches mil y una noches (1882; ALBA CLÁSICA MAIOR núm. IX) las novelas La isla del tesoro (1883), La flecha negra (1883) o Secuestrado (1886) y la novela corta El doctor Jekyll y el señor Hyde (1886; ALBA ). Constante viajero, a la vez por espíritu de aventura y por motivos de salud, se instalaría en 1889 en Upolu, una isla de los Mares del Sur. De esa época son El traficante de naufragios (1892), Bajamar (1894) y los ensayos de En los Mares del Sur (1894). Murió en 1894 y fue enterrado en la cima del monte Vaea.

Nota: Datos técnicos, biografía y sinopsis, tomados de la editorial, así como fotografía de Robert Louis Stevenson y de la portada de la novela. 










miércoles, 7 de marzo de 2018

El hombre que ya no soy, de Salvador Navarro






















Datos técnicos:


Título: El hombre que ya no soy
Autor: Salvador Navarro
Editorial: Algaida 
1ª edición: Octubre/2017
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9067-847-3
Idioma: Castellano
Nº Pág.: 616



Sinopsis:

Elisa, sevillana en la cuarentena y con dos carreras universitarias, aunque es de buena familia tiene una vida echada a perder, cree encontrar su salvación en Roberto, un alto ejecutivo de abrazos imponentes. Despojada de toda ética, se entromete en el territorio explosivo de un hombre de éxito en plena catarsis por la muerte violenta de su hermano pequeño; seduce a Fidel, amigo inseparable de su ansiado objeto del deseo, para acceder a él sin entender de las lealtades entre ellos, haciendo de cada paso un intento desesperado por dejar de ser una mujer maldita.



Opinión Personal:


El hombre que ya no soy es la primera novela que leo del escritor Salvador Navarro (Sevilla, 1967) y, tras la magnífica impresión que me dejó esta toma de contacto con su narrativa espero repetir, más pronto que tarde, con alguna de las obras que tiene publicadas hasta la fecha. Pese a que estamos ante un tocho de poco más de 600 páginas, el lector se sentirá atraído por la historia que nos relata un narrador omnisciente a lo largo de los 142 capítulos que la conforman. En este sentido, hacía tiempo que no leía una novela con una estructura de esta índole aunque, tal y como se van sucediendo los capítulos, está claro que el autor realizó un minucioso trabajo para que quedaran perfectamente encajadas todas las piezas que presenta al lector, que se encontrará con una trama compleja, y unos personajes construidos con mucha profundidad; de tal forma que, durante la lectura de toda la novela, me dio la impresión de que tenía ante mí una historia de vidas cruzadas, organizadas de tal forma que el efecto dominó estaba muy presente en sus relaciones, incluso en algunas ocasiones algunos personajes no eran conscientes de este efecto.
(El Arenal-Sevilla)
Me pasa lo que a la gran mayoría de quienes leyeron esta novela, pues es difícil no empezar a comentar su portada y sinopsis. En muchos casos, nos quejamos de que algunas sinopsis desvelan demasiado lo que nos espera a lo largo de los capítulos que la conforman; sin embargo, en esta ocasión ocurre todo lo contrario, ya que guardan una relación un tanto ambigua con la trama a la que el lector se enfrenta. A menudo me preguntaba sobre el porqué del título, incógnita que no despejé, prácticamente, hasta llegar al desenlace; o eso creo. Al interés por la sinopsis y el título añadiría el estilo narrativo del autor, muy directo, en el que destacaría el hecho de que predominan los diálogos frente a la narración, lo que hace que su lectura sea fluida. También nos ayudarán a conocer mejor a los personajes a través de sus conversaciones, sobre todo en determinados momentos de la narración, en donde seremos testigos de sus reacciones ante los episodios que presencian, o de los que tienen conocimiento a través de quienes se los relatan; y cómo vacían su interior ante los demás, cuando se sienten sobrepasados por lo que sucede a su alrededor. En este sentido, diría que es una novela muy reflexiva, en donde el carácter intimista de los personajes está también muy presente a lo largo de los capítulos, siendo el lector partícipe de los sentimientos y emociones de cada uno de ellos.

En mi modesta opinión, El hombre que ya no soy es una novela que va de menos a más. Me encontré un tanto perdido durante la lectura de los primeros capítulos, aunque quizás achaco estos bandazos iniciales a la muy corta duración de estos -tardé un tanto en habituarme a esta estructura de la novela- pero, a medida que avanzaba en la lectura, se me fue haciendo una trama muy absorbente, porque el autor sabe cómo manejar al lector a lo largo del desarrollo de la misma. Tal y como se iban sucediendo esos capítulos de los que hablo, me decía que tenía ante mi un posible domestic noir, por la investigación que llevaban a cabo varios de los personajes que conforman el elenco, y en la que tenían como foco de sus pesquisas la muerte violenta del hermano pequeño de Roberto, Tolo, un traficante de droga de poca monta. Pero el lector se encontrará con una serie de giros que incrementarán su atención; incluso he de reconocer que algunos de estos giros me cogieron muy desprevenido, por lo que redoblaba mi interés por lo que todavía me esperaba; al mismo tiempo, me preguntaba cómo cerraría el autor una trama tan compleja al comprobar que estábamos ante una novela coral. En este sentido, creo que el ritmo narrativo se incrementará a medida que nos acercamos a los últimos capítulos, en los que le espera al lector un final diría que vertiginoso, e incluso muy cinematográfico, por el carácter muy visual que presentaban las imágenes que se sucedían ante nosotros, y por cómo se van produciendo las escenas que las conforman.

En el párrafo anterior comenté mi impresión de que tenía ante mí una novela en la que había tintes de domestic noir. También hablé un párrafo más arriba del carácter intimista de los personajes. El hombre que ya no soy es una novela en la que el lector se encontrará también con rasgos propios de novela negra, de suspense, y de corte psicológico, sin olvidarnos de los aspectos detectivescos: son los personajes cercanos a la víctima los que deciden averiguar quién o quiénes están detrás de la muerte de Tolo, porque la policía daba a entender que no estaba interesada en que esta se esclareciera. El amor, el sexo, la amistad y la corrupción estarán también muy presentes a lo largo de los capítulos. En este sentido, y a medida que se acercaba el desenlace de la novela, me faltó que el autor profundizara un poco más en la segunda línea de investigación, al ver quién movía los hilos de todo lo que estaba sucediendo.
(Polígono Sur-Sevilla)
El hombre que ya no soy es una novela de personajes. Salvador Navarro construye unos personajes con mucha profundidad, a los que conoceremos a medida que avanza el desarrollo de la trama. A tres de ellos ya los presentan en la sinopsis: Elisa, Roberto, y Fidel. Pero el lector se encontrará con un elenco muy atractivo, conformando un universo coral que nos irá mostrando sus luces y sus sombras, pese a que algunos de tienen una posición económica más bien desahogada. A los tres ya mencionados en la sinopsis, habría que añadir a Alfredo, catedrático de universidad, y tío de Róber y Tolo; quizás sea este el personaje más profundo de todos, y el que tenga la voz más reflexiva, su condición de catedrático de filosofía le ayuda a aplicar en la vida lo que sobre esta vertían filósofos de los que hablaba en sus clases de la facultad, como nos lo hará ver en más de una ocasión. A la novela le da un gran aliciente el papel que, con el paso de los capítulos, van desempeñando tres personajes femeninos: la ya mencionada Elisa, a quien acompañarán Lourdes -una narco que, cada vez que aparecía en escena, me recordaba al personaje femenino de la novela de Pérez Reverte, La reina del sur- y Mariola. Estos tres personajes irán entrecruzándose a medida que nos acercamos al desenlace, y tendrán un papel decisivo en los últimos capítulos de la novela. Sevilla es otro personaje más de El hombre que ya no soy. Aunque ya comenté que predominan los diálogos frente a la narración, Salvador Navarro ofrece al lector una visión de la ciudad hispalense que se mimetiza perfectamente con los episodios que presenciamos, sobre todo en aquellos que tienen más aire de novela negra. Aunque también nos trasladaremos de forma puntual a Santiago de Compostela y Barcelona. El lector tiene ante sí una magnífica guía que le llevará por los rincones más concurridos de la hostelería sevillana, aunque quizás me sobraron algunas rondas cerveceras a cuenta de los personajes.

El hombre que ya no soy es una novela cuyo interés en la trama va creciendo a medida que se suceden los capítulos. Salvador Navarro ofrece al lector una trama con unos personajes trazados con mucha profundidad, que ofrecen al lector todo lo que de bueno y malo tiene el ser humano.




Biografía:

Salvador Navarro (Sevilla, 1967) es ingeniero industrial de Renault. En 2002 publicó su primera novela Eres lo único que tengo, niña, a la que han seguido Rosa.O, Andrea no está loca, No te supe perder (2011) y Huyendo de mi (Algaida 2015). Muy influido por la narrativa americana del siglo XX, desarrolla una literatura urbana con fuertes componentes psicológicos.



Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web de Algaida Editorial. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, de google imágenes, y fotografía del autor, de la web de ABC Sevilla.