viernes, 22 de junio de 2018

La tragedia del girasol, de Benito Olmo
























Datos ténicos:

Título: La tragedia del girasol
Autor: Benito Olmo
Editorial: Suma de Letras (GPRH)
1ª edición: abril/2018
Idioma: Español
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978849129182-4
Nº páginas: 400



Sinopsis:



Suspendido de empleo y sueldo, el exinspector de policía Manuel Bianquetti se ve obligado a malvender sus servicios como investigador privado hasta que recibe un encargo aparentemente sencillo: proteger a un importante empresario durante su estancia en la ciudad.
Sin embargo, lo que parece un trabajo rutinario desembocará en un reguero de muertes que obligará a Bianquetti a dar rienda suelta a su instinto de investigador para sobrevivir, llevándole a descubrir que, a menudo, el sol que más calienta también es el que más quema.

Opinión Personal:

El nombre de Benito Olmo va ganando por méritos propios un hueco entre los grandes autores de la novela negra españolaLa maniobra de la  la tortuga fue el título que puso su nombre en boca de críticos y lectores por el buen hacer literario que mostró, y desde luego que corroboro lo que se comenta, porque disfruté con su lectura y su estilo narrativo.  Pero más me alegró el que la segunda entrega de lo que puede ser una saga -porque seguro que muchos de sus lectores así lo deseamos-La tragedia del girasol  es toda ella era un guiño a los grandes clásicos del género negrocriminal, tanto literarios como cinematográficos, por aquello de que el autor es también guionista. Si me gustó mucho La maniobra de la tortuga, disfruté como un enano con La tragedia del girasol, por las razones anteriormente expuestas. Por eso hoy comparto con quienes visiten  este blog las impresiones que me causaron su lectura.


La tragedia del girasol es una novela en la que el lector vuelve a encontrarse con una historia negrocriminalescrita a ritmo de thriller, porque a penas tendrá descanso en cada uno de los 47 capítulos en los que está estructurada. En toda ella el suspense está muy presente, porque a cada momento me preguntaba a qué se iba a enfrentar  el irreverente Bianquetti. Me encontraba con escenas que me indicaban que la tensión se palpaba en el ambiente que rodeaba a este carismático personaje. Había momentos en los que, tal y como se sucedían las escenas, me decía que algo se barruntaba para poner de nuevo a prueba  al exinspectoresa sensación de falsa calma que había en algunas fases del desarrollo de la trama, eran un claro presagio de que nuevos nubarrones se cernían sobre la cabeza de este grandullón.

(Estadio Ramón de Carranza-Cádiz)
Creo que todos coincidimos en que Bianquetti se carateriza por la humanidad que tiene, no sólo la física, sino también la emocional, porque se preocupa de que no les pase nada a quienes guardan alguna relación con él; incluso prefiere que se alejen de su vida antes que sufran daño alguno por su culpa, y eso bien lo saben los personajes femeninos que guardan una relación más estrecha con él, por mínima que fuese. Y hago referencia en el párrafo anterior a esos negros nubarrones que se ciernen sobre su cabeza, porque a parte de tener que enfrentarse a quienes quieren eliminarle por un motivo u otro«tendrá que plantarle cara a una de las cosas que más odiaba de Cádiz, además del viento de levante que cada pocas semanas castigaba a sus habitantes, era aquella sensación de irritante humedad, tan persistente que resultaba imposible eludirla, ni siquiera colocándose varias capas de ropa» (pág. 17). El lector comprobará cómo a lo largo de la novela la lluvia y la tormenta estarán muy presentes en algunos sus capítulos. Entiendo que de esta forma Benito Olmo utilizó estos fenómenos atmosféricos como una especie de metáfora con  la que el autor hace referencia tanto al mundo exterior al que se enfrenta, como a la lucha que mantiene en su interior,  al ver los peligros que pueden acechar a quienes tienen una relación muy directa con él.
La tragedia del girasol es una novela muy visual, no solo en lo que a los episodios que se suceden a lo largo de los capítulos, sino también a la ambientación por la que se mueven los personajes que desfilan por sus páginas. El lector se podrá hacer una clara idea de cómo son esos espacios por los que se transitan Bianquetti y quienes se topan con él,  por las certeras y claras descripciones que ofrece sobre ellos. Sin duda alguna, Benito Olmo aprovecha el conocimiento que tiene de la zona en las que se desarrolla la trama, de las que el lector encontrará un plano en la cara inferior de la portada. Cádiz, El Puerto de Santa María y la Playa de los Alemanes, próxima a Zahara, atraerán la atención del lector. Estoy seguro de que quienes viven por la zona o la hayan visitado en alguna ocasión,  comprobarán cómo el escritor gaditano ofrece una visión distinta de los lugares que frecuentan habitualmente, y que utiliza de una forna muy acertada para ubicar en ellos, sobre todo las escenas más impactantes de la novela: el Estadio Ramón de Carranza, en Cádiz, o el recinto ferial de El Puerto de Santa María son dos ejemplos de lo que acabo de mencionar, sin olvidarme del chalet de lujo en el que iban a pasar unos días Leo Ferraro y su esposa, Mary.
Por La tragedia del girasol desfilan unos personajes difíciles de olvidar, pese al carácter estereotipado prácticamente de todos ellos, pero que sin duda alguna sirven para darle ese aire de novela negra clásica. Policías, corruptos, infiltrados, camellos, prostitutas, matones, capos de la mafia, y la presencia de una mujer fatal, muy propia de este género literario. A estos hay que añadirle los que le dan a la novela cierto aire intimista: su hija Carol, y Cristina. con quien ahora mantiene una cierta relación que no sé si puede tildarse de sentimental, por os derroteros que esta tomando. A estos dos personajes quienes ya los conocmos de la novela anterior. Todos ellos deleitan al lector con escenas propias del género, pues no faltan  asesinatos, soberanas palizas, impresionantes guantazos, persecuciones o escenas habituales en las novelas que tienen a la mafia como  dueña y señora de todo lo que hay a su alrededor. 

Como es habitual en este tipo de novelas que conforman bilogías, trilogías o sagas, es preferible comenzar por la primera de ellas, salvo que el autor facilite información clara y precisa sobre personajes y episodios ocurridos en lo títulos que la preceden. Pese a lo que comenté sobre el carácter estereotipado de los los personajes, el lector los encontrará bien definidos y creíbles. A los ya conocidos de La maniobra de la tortuga, caso de citados anteriormente, a los que añadiría a Silva o Morgado, el lector se encontrará con otros nuevos que pertenecen tanto al mundo de la mafia como al de los bajos fondos. Conoceremos a nuevos personajes como Regina, Grégory, Caracerdo, Mary o Leo Ferraro, y en menor medida, Belinda, y que son los que más atraerán nuestra atención, y a los que iremos conociendo en pequeñas dosis. Con ellos Bianquetti y el lector se llevarán unas cuantas sorpresas.
La tragedia del girasol es una novela bien escrita, relatada por un narrador omnisicente, en la que el lector se encontrará con escenas muy creíbles, lo que confiere a la novela un claro realismo. Si bien en esta ocasión, al contrario de lo que ocurría en La maniobra de la tortuga, el lector estará al tanto de lo que sucede en los capítulos al igual que los personajes. Benito Olmo utiliza un estilo directo y un lenguaje propio del género. Quienes gusten tanto de novela negra como de thriller, tienen en La tragedia del girasol una lectura amena, fluida y adictiva, en la que el ritmo no decae prácticamente y nos mantendrá en vilo en todo momento porque los capítulos están planteados de tal forma que nos invitan a seguir leyendo. 

Biografía:

Benito Olmo (Cádiz, 1980) es escritor y guionista. Es autor de las novelas Caraballo (2007) y Mil cosas que no te duhe antes de perderte (2011). Fue finalista del primer premio La Trama/Aragón Negro. Su última novela, La maniobra de la tortugga resultó finalista del III Premio Santa Cruz a la mejor novela negra publicada en 2016. Se han vendido los derechos para realizar la adaptación cinematográfica de esta obra y está previsto que empiece a rodarse a finales de 2018.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de Benito Olmo, tomados de la web de Megustaleer. Fotografía del Estadio Ramón de Carranza, de Cádiz, tomada de la web OcadizDigital, Fotografía restaurante El Balandro, Cádiz, de la web Turismo-Ayuntamiento de Cádiz. 



martes, 19 de junio de 2018

El sueño de Creta, de José Vicente Alfaro
























Datos técnicos:


Título: El sueño de Creta
Autor: José Vicente Alfaro
Autoeditado Amazon
1ª edición: 30/04/2018
Formato: Ebook
ASIN: B7Bv45DNZ
Nº Pág.: 285
Precio: 2,99€


Sinopsis:


Mucho antes del nacimiento de la Grecia Clásica, hubo otra civilización extraordinaria emplazada en Creta, que alcanzó un alto grado de desarrollo cultural y artístico debido al dominio incontestable que poseía sobre el mar.
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Desde el fabuloso palacio de Cnosos, el rey Minos gobierna sobre su pueblo centrado en mantener la paz, tras haber promovido el desarrollo del comercio y haber limpiado de piratas las aguas del Egeo. Su hijo, el príncipe Androgeo, sueña con convertirse en un gran héroe; mientras su hija, la princesa Ariadna, siente la repentina llamada de la vida religiosa a causa de una desgracia. Entretanto, una modesta aldeana llamada Melantea rescata a un misterioso joven que ha naufragado en las costas de Creta, que no tardará en enamorarse perdidamente de ella pese a las numerosas circunstancias en su contra.

Amor, intriga y mitología confluyen en la presente aventura, situada en el marco histórico de la espléndida civilización minoica.




Opinión Personal:



Mi relación con la narrativa de José Vicente Alfaro comenzó con su novela El último anasazi (reseña), a la que siguieron Bajo el cielo de los celtas (reseña) y El laberinto del hindú (reseña). Alfaro es un escritor que tiene muy claro el camino a seguir; de hecho, en su biografía resalta que, a través de sus novelas, pretende contar una historia entretenida, ofreciendo al mismo tiempo al lector la oportunidad de trasladarse a un momento clave de otra civilización o cultura, probablemente desconocida para él. Y eso es lo que sucede en su nueva publicación autoeditada en Amazon, El sueño de Creta. Me dije que merecía la pena hacer este viaje literario que nos ofrece el escritor onubense, aprovechando el que Laky, la administradora del blog Libros que hay que leer, organizó una lectura conjunta -más bien simultánea, dadas las bases que se piden para participar en este evento literario-.
(Palacio de Cnosos-Creta)
En relación con las tres novelas anteriores que leí del escritor onubense, El sueño de Creta tiene un claro rasgo que las diferencia de sus predecesoras, y es el alto componente mitológico que el lector encontrará a lo largo de las páginas que la conforman: no solo en lo que se refiere a algunos personajes concretos conocidos por quienes gusten frecuentar la mitología clásica, sino también porque el elenco de personajes que desfilan por sus páginas está plagado de nombres tomados de la mitología griega: el hecho de que me resultaran familiares algunos de ellos, me movió a buscar en Internet otros que me hacían suponer que tenían su origen en las mismas fuentes que los ya citados en este párrafo. En mi modesta opinión, entiendo que el autor los eligió a conciencia, pues me llamó sobre todo la atención la figura de Criso, el rival de Tisandro con el que tendrá más de un enfrentamiento, originado porque Asterión ofrece a su hija Melantea como esposa al hijo de Demofonte, Criso, para que este matrimonio de conveniencia se ponga fin a la lucha entre las dos poblaciones de las que ambos progenitores son la máxima autoridad. Esta es una de las subtramas que enriquecen el interés por todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. Está protagonizada por los tres jóvenes, en donde el amor, el desamor y la venganza estarán muy presentes, y serán la causa de que nos encontremos con situaciones en las que la tensión narrativa se palpe en algunos de los episodios que la conforman. Pero también el lector comprobará como, a lo largo de la novela, hay escenas que recuerdan episodios mitológicos, aunque creo que en esta ocasión es mejor que sea el lector quien las descubra.

El sueño de Creta es una novela en la que mientras la leía tenía muy presente la tragedia griega clásica. Me llamó la atención la estructura que le confirió José Vicente Alfaro a la novela. Tal y como se desarrollaban los hechos, me decía que su armazón tenía un cierto parecido con la de este género teatral de la Grecia Clásica; en la introducción -el prólogo de la tragedia griega- el autor nos presenta a los dos protagonistas, las tres partes siguientes corresponderían a la parte dramática del género teatral al que hago referencia, y la última se correspondería con el éxodo, o final de la misma. También me atrajo el papel que desempeñaba en la novela la Suma Sacerdotisa Sibila, por los sueños premonitorios que tendrá en alguna de las fases de la trama, a través de los que el autor, en pequeñas dosis, da pistas sobre cómo puede ser el desenlace con el que se va a encontrar el lector. Este comentario no deja de ser una elucubración mía, aunque tal y como se desarrollaban los episodios en torno a la mayoría de los personajes me llevaban a sacar esta conclusión.
(Rey Minos-Creta)
En El sueño de Creta la mitología y la historia están perfectamente entrelazadas: el lector se encontrará con episodios históricos muy atractivos, en los que presenciará, en unos casos de forma indirecta, enfrentamientos armados de los cretenses contra los aqueos, que ya se estaban haciendo fuertes en la Grecia continental, y una rebelión de dos personajes poderosos de la isla, Polidoro y Ramadantis, que pretenden derrocar a Minos y hacerse con el poder, por lo que planificarán varias alternativas con las que sus objetivos se vean cumplidos. El lector que guste de intrigas palaciegas, se encontrará con una subtrama muy atractiva, que el autor ofrecerá en pequeñas dosis, incrementándose el interés por su desarrollo en la tercera parte de esta novela. Pero también el lector será testigo del día a día de los cretenses, por lo que la novela tiene también un marcado carácter costumbrista, y recibirá también información sobre la estructura política de la isla, la urbanización de sus ciudades y el día a día de las poblaciones con menos recursos económicos, que en más de una ocasión se encontrarán con dificultades de rendir tributos a las arcas reales, porque dependían de las cosechas obtenidas en sus labores agrícolas. En este sentido, me gustó cómo José Vicente Alfaro introdujo en la novela la información que el lector recibe sobre la cultura minoica, con lo que prácticamente no nos daremos cuenta de que pasamos de escenas protagonizadas por los personajes a otras en las que el narrador omnisciente se refiere a aspectos de la cultura que en esa época dominaba la isla de Creta. José Vicente Alfaro realizó una ardua labor de documentación, cuyo resultado está en la magnífica ambientación de la novela y en la información que ofrece al lector sobre las diversas facetas de la vida en la civilización minoica, lo que podrá comprobar tanto en el prefacio como en la nota del autor que acompaña al cuerpo de la novela.

Como ya es habitual en las novelas de José Vicente Alfaro, El sueño de Creta es una novela coral, pese a que serán Tisandro y Melantea son los protagonistas de la misma, aunque están rodeados por un elenco de personajes secundarios bien construidos, y con una fuerte presencia a lo largo de los capítulos. Junto a Tisandro Y Melantea nos encontraremos con los miembros de la familia real minoica, con rey Minos a la cabeza, flanqueado por sus hijos Androgeo y Ariadna. De la familia real, el lector comprobará cómo Androgeo sueña con convertirse en un gran héroe, y verá cómo tiene la ocasión de demostrar su valor con las armas cuando los aqueos invaden la isla de Paros, aunque contará con la firme oposición de su padre, ante el peligro que supone la presencia de Androgeo en ese conflicto armado. La sinopsis también adelanta que Ariadna siente la repentina llamada de la vida religiosa a causa de una desgracia. Este personaje tendrá también un papel relevante en determinados episodios, aunque para mí fue uno de los más flojos de la novela, sobre todo porque no me convencieron alguna de sus actuaciones. Estos cuatro personajes mitológicos están perfectamente humanizados por el autor. Ya comenté en otro párrafo de esta reseña el papel que desempeña en la trama la Suma Sacerdotisa Sibila, así como el triángulo formado por Tisandro, Melantea y Criso, y el papel que desempeñarán Asterión y Demofonte, los padres de los dos jóvenes rivales. Tisandro es un joven náufrago que aparece en una playa y es encontrado por Melantea, a quien le dice que no se a cuerda de nada de su pasado; sin embargo, me llamó la atención el hecho de que sí se acordara de su nombre. Será acogido por Asterión, aunque al ver que se sentía atraído por Melantea, decidió que era mejor que se hospedase en otra casa de Elthynia. Con el paso de los capítulos tomará protagonismo, que influirá sobre todo en beneficio de ambas poblaciones rivales, trabajará también con Asclepio. Tisandro será un personaje que con el paso de los capítulos, verá cómo desempeñará un papel trascendental en los acontecimientos que tienen lugar en la isla. El lector comprobará el peso que tienen Polidoro y Epiménides en buena parte de los hechos que se relatan. Ambos son dos poderosos comerciantes de la isla cuya rivalidad se irá incrementando a medida que se entrecruzan sus intereses. También me atrajo la figura de Asclepio, un artista de reconocido prestigio en la isla, que realizaba unos frescos que eran del gusto de los cretenses, llegando su fama hasta Egipto, a donde se trasladará para pintar los frescos que en el palacio que el faraón Tutmotsis III iba a construir en la ciudad de Peru-Nefer.

Casi toda la trama de El sueño de Creta tiene lugar en la propia isla, en diversas localizaciones de la misma, destacando el palacio de Cnosos, y la población de Elthynia, con menor presencia de la de Phaistos, con la que mantenían enconados enfrentamientos desde hacía varias generaciones. Aunque también el lector será informado de lo que sucede durante la invasión aquea a la isla de Paros y, sobre todo, de los episodios que vivirán algunos personajes en la isla de Thera, en donde el lector comprobará cómo a partir de ellos el desenlace de la novela tendrá un giro que seguro más de un lector no contaba con él.

El sueño de Creta es una novela bien escrita, relatada por un narrador omnisciente en tercera persona del pasado, y en la que hay un marcado equilibrio entre descripciones y diálogo. Aunque me parecieron anacrónicos el hecho de que el narrador utilizase términos como procesar o minimizar, y expresiones coloquiales muy de nuestros días, como se podrá comprobar en uno de los personajes, que le pide a otro en una ocasión, que le deje un segundo o un minuto para hablar con quien quiere entablar una conversación que considera de vital importancia. O también me llamó la atención el hecho de que la Suma Sacerdotisa, Sibila, en un momento dado hiciese referencia a unas mediciones de una gruta a la que se adentra con unos soldados, hablando primero de medir en pies, para luego hacer alusiones al sistema métrico decimal. Pese a estos pequeños peros, creo que merece la pena darle una oportunidad a esta nueva novela de José Vicente Alfaro, en la que el lector realizará un atractivo viaje literario a la cultura minoica.



Biografía:



José Vicente Alfaro (Huelva, 1976), licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, irrumpió exitosamente en el panorama literario español en el año 2013 con la publicación de «La esperanza del Tíbet», novela que en muy poco tiempo se convirtió en un fenómeno de ventas, logrando superar los más de 500 días en el Top 100 de Amazon y acumulando miles de ejemplares vendidos.

Tras convertirse en uno de los autores independientes más leídos en lengua castellana, las novelas de José Vicente Alfaro han sido traducidas a varios idiomas: inglés, alemán, francés, italiano y portugués, entre otros.

José Vicente Alfaro pretende a través de sus novelas contar una historia entretenida, ofreciendo al mismo tiempo al lector la oportunidad de trasladarse a un momento clave de otra civilización o cultura, probablemente desconocida para él.

José Vicente Alfaro publica en El llanto de la isla de Pascua y La esperanza del Tíbet 2014; en 2016, Bajo el cielo de los celtas; en 2017, El laberinto del hindú. En abril de 2018 publica El sueño de Creta, su última novela, hasta la fecha.

Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía y fotografía de José Vicente Alfaro, tomados de su web personal.  Fotografía del palacio de Cnosos de la web Megaconstrucciones.net. Lámina del Rey Minos de la web Quien.net, y mapa de la cultura minoica, de la web de Slideshare.net. 







miércoles, 13 de junio de 2018

Bye, bye, Heidelberg, de Carmen de la Rosa





















Datos técnicos:


Título: Bye, bye, Heidelberg
Autora: Carmen de la Rosa
Editorial: Anantes Gestoría Cultural
1ª edición: Octubre/2017
Idioma: Español
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9789494707650
Nº pág.: 220



Sinopsis:



El Kommissar Lucas Mester Japón, de familia española y ascendencia japonesa, se enfrenta a un caso desconcertante: el concejal de urbanismo de Mannheim ha aparecido asesinado en un muelle del Rin junto a un exclusivo club donde sus socios realizan algo más que negocios de altos vuelos. Todo indica que el crimen está relacionado con la corrupción urbanística que rodea las bases americanas de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en el curso de la investigación surgen sospechas sobre el alcalde de Mannheim, una banda de narcotraficantes colombianos, un grupo de neonazis y un general americano.



Opinión Personal:



De Carmen de la Rosa leí tres novelas que se pueden encuadrar en narrativa, género literario que es como un cajón de sastre porque cada una de los títulos que lo conforman contienen rasgos de otros géneros literarios más concretos. Bye, Bye, Heidelberg es la cuarta novela que leo de esta autora sevillana afincada en Heidelberg, la ciudad alemana que forma parte del título que hoy reseño. Me sorprendió su incursión en la novela negra, pero he de reconocer que este cambio de registro me causó una grata impresión, aunque todavía se nota que en ella hay ingredientes que pueden encontrase en sus anteriores obras literarias aunque, pese a ello y en mi modesta opinión, entiendo que Bye, Bye, Heidelberg puede catalogarse claramente como novela negra, como bien podrá comprobar el lector a lo largo del desarrollo de la trama, no ya en el proceso de investigación del caso en cuestión, sino de cómo se van sucediendo los episodios propios de este género a medida que el desenlace está cada vez más próximo, en el que el comisario Mester Japón sabrá quién o quiénes están detrás de la muerte de Andreas Kurtz, concejal de urbanismo de la ciudad alemana de Mannheim. Y, sobre todo, porque se encontrará con otro caso relacionado con el narcotráfico, lo que le da a la trama una clara influencia de la novela negra más genuina del género, como se podrá comprobar en algunas escenas que son muy propias del mismo.
(Hammond Barracks Mandheim-Alemania)
Al igual que en las tres novelas que leí de Carmen de la Rosa, me vuelvo a encontrar con un narrador en primera persona, aunque en esta ocasión utiliza el tiempo presente y, tal y como está estructurada en capítulos muy cortos todos ellos fechados, que abarcan un período de cuatro meses, desde el 10 de abril de 2015, hasta el viernes 10 de julio de ese mismo año—, algunos de ellos de un par de páginas, lo que me hizo pensar que el comisario estaba relatando al lector sus confidencias, porque en algunos de los episodios nos encontraremos con situaciones muy personales, que le confieren a la novela rasgos característicos de un diario. La otra novedad que me encuentro en Bay, bay, Heidelberg es que es el propio comisario Mester Japón quien lleva las investigaciones de este su primer caso, porque tal y como finaliza la novela, aunque éste queda totalmente resuelto, me dio la impresión de que no tardaremos en tener noticias de este personaje, que seguro atraerá la atención de los amantes de este género literario, por el carisma que tiene y la cercanía que muestra en cada una de las escenas en las que toma parte. En esta primera incursión de Carmen de la Rosa en el género negrocriminal, sigue notándose el destacado papel que la mujer desempeña a lo largo de la trama, encontrándose el lector con diversos personajes femeninos que guardan relación directa con el protagonista, o bien son personajes que forman parte del caso a investigar, en uno u otro sentido.

Otro rasgo que me llamó la atención en esta novela que hoy reseño es que quien lleva el peso de la investigación es el propio comisario, si bien ayudado por dos personajes a los que tiene en gran estima, por la eficiente labor que realizan, como lo podrá comprobar el lector a la hora de definir el protagonsita la actuación de sus subordinados: el inspector Müller, a quien define como un personaje muy competente, nada agraciado, y con un carácter muy formal, aunque según él es un lobo solitario; luego nos encontramos con el joven asistente Baum, un agente despabilado recién salido de la academia. Y comento esto porque en la novela negra o thriller escrita por cualquiera de los autores españoles que frecuentan estos dos géneros literarios, quienes llevan a cabo las investigaciones del caso de turno son los inspectores, o bien miembros de inferior rango de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, o detectives privados, los que realizan el trabajo de campo para cumplir las órdenes recibidas por el comisario. En este sentido, me imagino que Carmen de la Rosa se ajustaría a cómo se llevan a cabo estas investigaciones en Alemania.
Heidelberg
Creo que la sinopsis de Bye, Bye, Heidelberg, da una idea clara y concisa de lo que se va a encontrar el lector a lo largo del desarrollo de la trama. Y es que soy de los que le gustan que en ella se refleje el eje sobre el cual va a girar el contenido de la novela, a parte de las subtramas que luego se deriven de ella. De hecho, el comisario comprobará cómo se le acumula el trabajo, porque a la corruptela urbanística que se menciona en la sinopsis, en el curso de la investigación surgen sospechas sobre el alcalde de Mannheim, una banda de narcotraficantes colombianos, un grupo de neonazis y un general americano. Y, como siempre, asocio a la sinopsis el título, porque entiendo que debe de hacer también referencia a lo que nos vamos a encontrar a lo largo de los capítulos. En esta ocasión, el título es directo y efectivo aunque, como ya es habitual en mí, me preguntaba sobre el porqué del mismo. En la primera parte de la sinopsis se habla de las bases americanas de la Segunda Guerra Mundial, por lo que llegado un momento determinado de la lectura me dije que el título era acertado pero, como se decía en un mítico concurso televisivo, aunque cambiando un poco la famosa frase, no puedo comentar más de lo que acabo de citar, porque desvelaría más de la cuenta, e influiría en la decisión que otros lectores pudiesen tomar a la hora de darle una oportunidad a esta novela. 

Al igual que en las anteriores novelas de Carmen de la Rosa, el punto fuerte de Bye, Bye, Heidelberg son los personajes que desfilan por sus páginas. El lector se encontrará con un elenco de carne y hueso, cercanos y carismáticos, que se ganan su empatía a medida que avanzan los capítulos. Aunque el comisario Mester Japón es el protagonista de la novela,  sin embargo, puede decirse que estamos ante una obra coral, porque los secundarios tienen un peso fuerte en la trama, salvo alguno que otro cuya presencia es más bien testimonial, muy propia en las investigaciones que se llevan a cabo. El comisario Mester vive por y para su trabajo, aunque también está muy pendiente de Estrella, su madre, a quien no deja de visitar, cuando el trabajo se lo permite, en la clínica Krankenhaus Sat. Vincentius, donde es cuidada por Maribel, una española a la que le tiene mucho cariño. Ambas encarnan dos formas diferentes de la emigración de nuestro país.  Junto a estos personajes femeninos, hay otros del mismo género que desempeñan un papel destacado en la novela, aunque estos ya guardan relación con las investigaciones que se llevan a cabo tras haber sido hallado el cadáver del concejal de urbanismo de Manheim. Es el caso de Carla Kurtz, viuda del fallecido, o la misteriosa Nancy, porque me pregunté en más de una ocasión qué pintaba este personaje en todo este entramado que traía en jaque al comisario. En lo que a personajes masculinos se refiere, el comisario Mester está divorciado y llamará la atención del lector el hecho de que le atrae la música clásica y la poesía. Entre los personajes masculinos, el que más me llamó la atención fue Peter, que comparte planta en el edificio en el que vive el comisario. Es un personaje extravagante donde los haya, que llamará la atención sobre todo por su estrafalario atuendo. Quizás la presencia de este personaje se me hizo un tanto recargada en la novela; en mi modesta opinión, creo que se le hubiera sacado más partido a medida que se presentía lo que se estaba fraguando en el dúplex de su propiedad, que está en el mismo edificio en el que también  vive el protagonista de esta novela. El comisario Mester compartirá elenco masculino con otros personajes que están relacionados directamente con el caso de corruptela urbanística o el de narcotrárfico, incluyendo al fallecido Andreas Kurtz, de quien iremos conociendo retazos de su vida a partir de los interrogatorios que se realizan a los investigados que tuvieron algún tipo de relación con el fallecido en algún momento dado de su vida.  


Bye, Bye, Heidelberg es una novela dinámica, por las diversdas localizaciones por las que se mueven los personajes, ubicadas sobre todo en Heidelberg y Mannheim, aunque el comisario también se desplazará a Italia, con parada en Vicenza y Venecia. A lo largo de la novela, se nota que Carmen de la Rosa disfruta de la ciudad en la que vive actualmente, Heidelberg, por cómo describe los escenarios que nos encontramos a lo largo de la novela, sirviéndose de algunos de los lugares más emblemáticos de esta ciudad para ubicar en ellos escenas trascendentales en el desarrollo de la trama. En este sentido, destacaría el papel que desempeña en la trama el triatlón que se celebra en esta ciudad atravesada por el río Neckar: me encantó el jugo que le sacó la autora a esta prueba atlética, a la hora de situar en ellas escenas en las que los narcos desempeñan un papel relevante.  Las descripciones que hace la autora de ambas ciudades son claras y concisas, sobre todo las de Heidelberg, por lo que seguro que a más de un lector le entrarán ganas de visitarla y conocer en vivo y en directo los espacios que se mencionan en la novela.

Como ya es habitual en la narrativa de Carmen de la Rosa, el estilo que emplea en Bye, Bye Heidelberg es cercano, natural y muy directo, con la variante de emplear en esta novela elementos narrativos propios del género, y esa mezcla que hace con expresiones propias de su tierra andaluza y otras en alemán, e incluso alguna en inglés, puestas estas últimas en boca de Peter. El lector tiene ante sí una novela de lectura fluida, escrita con un ritmo que no decae prácticamente a lo largo del desarrollo de la trama. Destaca el claro dominio de los diálogos frente a las descripciones, con unas conversaciones muy vivas y dinámicas, como ya es habitual en la autora sevillana afincada en Heidelberg. En mi modesta opinión, el lector se encontrará con una investigación atractiva, y bien cerrada, y la historia personal de algunos de los personajes que desfilan por sus páginas, que forman un entramado bien hilvanado, provocando algunas dudas en lo que se refiere a los dos casos que finalmente tiene que resolver partiendo de la muerte del concejal de urbanismo, porque no sabremos si ambos guardarán relación o no hasta el desenlace de esta adictiva lectura.


Biografía:


Carmen de la Rosa ha publicado las novelas El Al Mizar (2011), El inglés de Serón (2012), La carta de Lucrecia (reseña) (2014), Amapola, 15 (reseña(2015) y Acuario con peces rojos (reseña) (2016), así como el libro de cuentos solidario ¡Arre, burro, arre!

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, realizó dos años de Doctorado y un curso de Relaciones Internacionales en el Instituto Ortega y Gasset de Madrid. Obtuvo la licencia de piloto privado y el título de profesora de danza española en el Conservatorio de Murcia. Tiene un blog culinario, fruto de sus estudios de gastronomía en Le Cordon Bleu de Londres y de su experiencia como chef en la agencia de publicidad GoYa!, que fundó hace una década en la localidad alemana de Heidelberg.
Carmen de la Rosa nació en Sevilla y ha vivido en Almería, Madrid, Múnich, Hamburgo, usseldorf y Londres. Actualmente reside en Heidelberg.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía de la autora y fotografía de Carmen de la Rosa, tomados de la web  de Anantes Gestoría Cultural. Imagen de Hammond Barracks en Mandheim, tomadas de la web de Rein Neckar Zeitung. Imagen de Heidelberg, de CruiseMapper. Imagen del Restaurante Rossini, de www.gastroguide.de.






viernes, 8 de junio de 2018

Réquiem, de María Dolores Seijas Soto
























Datos técnicos:


Título: Réquiem
Autora: Mª Dolores Seijas Soto
Editorial: Punto Rojo Libros
1ª edición: 29/05/2017
Encuadernación: Rústica con solapas
Idioma: Español
ISBN: 9788417148119
Nº pág.: 318



Sinopsis:



Las vicisitudes separan la vida de dos adolescentes. Él, Piotr, expulsado de Polonia por activista en los coletazos de la dictadura comunista, vive como periodista el nacimiento del conflicto árabe israelí acompañado de un estudiante de historia. Ella, Anna, bailarina de ballet, se entrega a su arte y a la pasión entre bambalinas añorando a Piotr. El nacimiento del sindicato Solidaridad propicia el reencuentro. Sus ficticias vidas son conducidas por los acordes del Réquiem a través de acontecimientos rigurosamente históricos hasta el final de la novela.


Opinión Personal:


Hoy doy a conocer mis impresiones sobre Réquiem, novela publicada por la escritora lucense María Dolores Seijas Soto. De nuevo me encuentro con una portada que cumple el dicho de que una imagen vale más que mil palabras: tras  leer la sinopsis, vino a refrendar la idea que tenía sobre ella, y es que uno de los elementos a destacar en sus páginas es la presencia de una de las piezas de la música clásica más conocidas del compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski, El lago de los cines. Aunque también el lector comprobará cómo su estructura se basa en cada una de las partes que conforman la misa que da título a la novela, escita en re menor por el gran compositor austríaco Wolfgang Amadeus Mozart. María Dolores Seijas, comenta al diario lucense El Progreso que en una de sus visitas a tierras polacas, uno de los episodios que más le impresionó fue el que en 1941 fueron asesinados 1680 judíos en Jedwadne, un pueblo al sur del territorio polaco; de hecho, dice que escribió esta novela “para hablar sobre el dolor de los judíos polacos y los palestinos”. Es una novela que cumplió las expectativas que tenía puestas en su lectura, aunque no me atrevo a recomendarla directamente, porque tal y como está trabajada, no es una novela comercial al uso. Es una lectura muy particular, por lo que entiendo que debe de ser el lector que muestre interés por la historia que encontrará en sus páginas, quien decida darle una oportunidad.
(Jardines Ogrod Saski-Varsovia)
Réquiem es una novela circular, y también puede decirse que testimonial, por los acontecimientos históricos que vive en primera persona uno de los dos personajes principales, el periodista de origen judío Piotr Kamisnki, quien comparte protagonismo con la bailarina Anna Prószynska. En las primeras escenas vemos cómo este personaje interpreta los movimientos de ballet de El lago de los cisnes, en Poznan, que serán presenciados por el mencionado periodista. El lector será testigo de que en un momento determinado de su actuación las miradas de ambos se cruzan. A partir de ese momento, el lector será transportado al año 1963 para conocer a los dos protagonsitas de esta historia, que finaliza en 1983, año en el que tiene lugar el capítulo con el que se inicia la historia que atraerá la atención del lector.

María Dolores Seijas relata lo sucedido a lo largo de los catorce capítulos en los que se estructura la novela a través de tres voces narrativas. Una de ellas será Zofia, abuela de Anna Prósynska, que le confiere al relato rasgos intimistas, porque el lector comprobará cómo habla con orgullo del progreso de su nieta como bailarina, pero también de lo que este personaje significa para ella, y de la pasión que sienten una por la otra. El lector se encontrará con otra voz narrativa también en primera persona, aunque resaltada en cursiva para diferenciarla de la anterior, en la que el periodista polaco de ascendencia judía, Piotr Kaminski, relatará todos los acontecimientos que tienen lugar en torno a su figura, desde el momento el que se traslada a Varsovia para estudiar periodismo y todas las vicisitudes que le siguen posteriormente. Será un narrador omnisciente el que relatará todo lo relativo al personaje de Anna Prósynska, desde su marcha a Cracovia para estudiar baile.

Quizás lo que más me atrajo de la novela fueron los episodios históricos que relata el protagonista masculino que, tras su exilio en Caracas, consigue hacerse con un puesto en el diario en el que empezó como repartidor, y que el lector verá cómo acepta el ser enviado como reportero de guerra a los conflictos bélicos de la Guerra de los Seis Días y la Guerra Civil del Líbano. En relación con los dos conflictos bélicos mencionados, son interesantes las reflexiones que ofrece el periodista y coprotagonista de la novela sobre estos episodios y las conversaciones que mantiene con Ahmad, un palestino que será su guía e intérprete por los territorios en los que tienen lugar estos enfrentamientos armados, sobre los que envía información al diario de Caracas para el que trabaja. A lo largo de los capítulos, la relación profesional entre uno y otro se irá convirtiendo en una amistad que se afianzará con el paso del tiempo. El periodista comenzará a sentir cómo entra en su vida Nayla, la hermana del guía, y comienzan una relación sentimental entre ambos, aunque también son conscientes de que solo puede durar  mientras el periodista desempeñe sus funciones como reportero de guerra en esa zona conflictiva. Esas conversaciones que mantienen periodista y guía ayudarán a Piotr a comprender mejor lo que ocurre en ese polvorín en el que se ha convertido el Oriente Próximo,  aunque también le llevará a preguntarse en más de una ocasión por qué los israelitas actúan con los palestinos de la forma en que lo hacen, después de haber pasado ellos por lo mismo. El periodista será testigo, a través de la televisión, de un hecho que puede cambiar el rumbo de los acontecimientos que relata, lo que le llevará a reflexionar ante las imágenes que ve, porque cree reconocer a uno de los que intervienen en ese episodio.

Anna Prózynska será un personaje que se dedica en cuerpo y alma al ballet, aunque siempre pendiente de su relación con Piotr, a quien estaba unido sentimentalmente, aunque esta relación se vería truncada desde que el periodista se exilia a Caracas. La bailarina se irá afianzando como un personaje de prestigio, que empezará a despuntar en los escenarios de su país, y atraerá la atención de figuras destacadas de este arte, como el bailarín Andrzej Malysz, con quien compartirá escenario en más de una ocasión, o la coreógrafa Bietka Lowoskawa, que se fijará en ella para el nuevo espectáculo con el que quiere modernizar la trama de El baile de los cisnes. Aunque no todo van a ser alegrías para la protagonista, porque hay un giro que atrae la atención del lector, quien estará pendiente desde ese momento de lo que sucede en torno a la protagonista.

Aunque por las páginas de esta novela desfilan tanto personajes históricos como ficticios, son más bien los ficticios los que llevan el peso de la trama, porque la gran mayoría de los históricos que se mencionan aparecen en momentos puntualesLos personajes ficticios están bien construidos, sobre todo los dos principales, a los que habría que añadir el bailarín Andrezj Malysz, ya mencionado en el párrafo anterior. Del resto de personajes, destacaría la presencia de activista palestino Azim Joudeh, que dará a la trama cierto rasgo de intriga, porque me daba la sensación de que Piotr desconfiaba un tanto de él, por la forma en la que tenía de presentarse y ausentarse ante ellos. Otro personaje que atraerá la atención del lector será la pianista Lenka Ulrychowa, aunque prefiero que sea el lector interesado en darle una oportunidad a esta novela quien descubra el porqué del interés de este personaje. Sin olvidarme del político Jerzy Toponow, que influiría en el destino de ambos protagonistas.

Si bien los personajes que cité en  el párrafo anterior me resultaron atractivos, no puedo decir lo mismo sobre la ambientación de la novela. A través de sus páginas el lector visitará las localizaciones por las que se mueven los personajes, ya sea en Polonia, como el Valle de Dolina, Poznan, Cracovia o Varsovia, ya en Caracas, o los lugares en donde estallan  los conflictos bélicos de la Guerra de los Seis Días, y la Guerra Civil del Líbano. María Dolores Seijas ofrece al lector unas descripciones claras y concisas, si bien no me ayudaron mucho a hacerme una idea de cómo eran los espacios en los que tenían lugar las escenas que se relatan a lo largo de los capítulos. En este sentido, me pareció que la autora destacó más tanto los hechos históricos del momento, como las escenas ficticias en las que intervienen los personajes que son fruto de su imaginación.

Réquiem es una novela en la que queda reflejada la labor de documentación que realizó la autora. Sin embargo, me sobró alguna información que facilita a lo largo de sus páginas, que en algún momento interrumpía el ritmo de la trama, aunque esto que comento no deja de ser una apreciación mía. Está bien escrita, con una prosa cuidada, en la que domina las descripciones y reflexiones sobre los diálogos; pese a ello, su lectura me resultó atractiva, aunque pausada. Ya en el primer párrafo de esta reseña comenté el porqué de mi interés por este libro que hoy reseño. Salvo dos episodios que darán un giro interesante a lo que sucede en la novela a partir de ese momento, el resto de los hechos que se relatan mantienen el interés del lector, bien por los acontecimientos históricos que se mencionan y que tienen al personaje de Piotr como eje de los mismos, bien por los episodios que sucede en torno a la bailarina.



Biografía:



María Dolores Seijas Soto nació en Lugo y siempre ha vivido en esta ciudad. Casada y con dos hijos tiene cinco nietos. Su vida profesional ha transcurrido como funcionaria de la Diputación Provincial de Lugo. Siempre quiso escribir y la fascinación por la figura y personalidad de su abuelo, Luis Soto Menor, que murió cuando ella tenía dieciséis años, le condujo a plasmar su primera novela, El maestro de Zaín (Ediciones Libertarias), con el anhelo de rescatar su memoria. La novela que salió a la luz en el año 2009 tuvo una amplia difusión y contó con numerosas presentaciones públicas, amplia edición de ejemplares y repercusión en medios de comunicación. Por motivos familiares viajó repetidas veces a Polonia, país que le fascinó primero por su naturaleza y después por su historia lo que la impulsó a escribir Réquiem. Mujer de gran sensibilidad y fortaleza, disfruta con la música clásica.

Nota: datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de la editorial Punto Rojo, así como la fotografía de María Dolores Seijas Soto. Imagen de los Jardines Ogrod Saski, en Varsovia, tomados de la web zoover.com, y mapa de la Guerra de los Seis Días, tomado de la web slideshare.net.