martes, 18 de diciembre de 2018

Nacer mujer en China, de Xinran Xue

























Datos técnicos:

Título: Nacer mujer en China
Título original: The Good Woman of China.
Autora: Xinran Xue.
Traducción: Sofía Pascual Pape.
Editorial: Círculo de lectores.
1ª edición: 18/2/2004.
Encuadernación: tapa dura con solapas.
ISBN: 84-672-0134-7
Nº pág.: 288





Sinopsis:



Liberar el sufrimiento del yugo del silencio fue el reto que se planteó la periodista Xinran Xue cuando en su programa de radio «Palabras en la brisa nocturna» invitó a las mujeres chinas a llamar para explicar qué esperaban de la vida, si creían en la felicidad y si habían tenido ocasión de experimentarla. El resultado es un fresco vivo y emocionante que resume el drama de ser mujer en China.



Opinión Personal:


Hoy comparto mis impresiones sobre un libro que descubrí gracias a mi participación en uno de los retos literarios a los que me apunté en el presente año, Autores de la A a la Z. El libro es Nacer mujer en China, de la escritora y periodista china afincada en Londres, Xinran Xue. Ya adelanto que merece la pena leerlo, aunque también he de advertir que el libro lo conforman quince testimonios duros, impactantes, estremecedores y desgarradores, más los calificativos que quiera añadirle el lector a cada uno de los ellos.
(Templo del Amanecer -Nanjing-China)
Quienes no estén atraídos por los libros de relatos tienen en Nacer mujer en China una magnífica oportunidad para leer los quince testimonios que lo conforman, porque el lector podrá afrontarlo como si de una novela se tratase, tal y como presenta la autora. Xinrán Xue afronta cada uno de ellos con mucho sentimiento, respeto, emotividad, y empatía, sobre todo con las mujeres a las que entrevista presencialmente, aunque también hay testimonios que recibe bien por carta, bien a través de llamadas telefónicas, y le causan una profunda impresión, como lo podrá comprobar el lector en más de una ocasión. También se implicará de pleno con aquellas que le llaman la atención ante el tipo de vida que llevan, pudiendo aspirar a una situación más cómoda. El lector también comprobará cómo se implica cada vez más ante las duras historias personales que le cuentan a través de cartas o mensajes que le van dejando en los contestadores que pone la emisora de radio -dado el éxito que tiene-, para que, quienes escuchan su programa «Palabras en la brisa nocturna», den a conocer sus silencios guardados durante años, previo paso de la censura que el régimen comunista tiene implantada en China, pese a que este programa empezó a emitirse «Cuando en 1983 Deng Xiaoping inició el lento proceso de apertura de China, los periodistas, al menos los más valientes, pudieron empezar a realizar algunos cambios sutiles en la manera de presentar las noticias en su país...Con «Palabras en la brisa nocturna» intenté abrir una pequeña ventana, un minúsculo agujero, en el que la gente pudiera permitir que sus almas se desahogaran y respiraran después de la atmósfera cargada de pólvora que habían soportado durante los últimos cuarenta años»(Pág., 17). El lector será partícipe de cómo los oyentes -la mayoría eran mujeres-, deciden relatar a Xinran Xue los duros testimonios que habían vivido en primera persona o los habían presenciado directamente. Aunque en algunas ocasiones preferirán guardar el anonimato ante el temor de las represalias que pudieran sufrir una vez que la periodista tuviera conocimiento de ellos y, si la autorizaban, los contaba en antena. En otras, será la propia Xinran Xue quien se entreviste directamente con algunos de los personajes que figuran en este libro, no dudando en desplazarse hasta donde hiciera falta, sobre todo si el personaje en cuestión precisaba de su ayuda para que el relato tuviera la mayor difusión posible, o para que la periodista tratara de convencerle de que no cometiese ninguna acto que después no tuviera solución. Algunos de estos relatos le parecerán al lector que son de ficción, por lo sorprendentes que resultan algunos de ellos, pero se deberá tener muy en cuenta la nota de la autora en relación con el origen de los mismos, así como la diferencia entre nuestra mentalidad occidental y las costumbres de este gran país asiático.

En Nacer mujer en China la periodista y escritora china Xinran Xue da a conocer los testimonios silenciados de las mujeres de su país durante los años más oscuros del régimen comunista chino. La narradora intercala en algunos relatos, sobre todo cuando guardan relación con la historia reciente de China, episodios de la guerra civil entre el Partido Nacionalista Chino y el Partido Comunista Chino, que finalizaría con el establecimiento del dirigente nacionalista Chiang kai-sek en Taiwan. También relatará en algunas fases del libro episodios que tuvieron lugar durante la llamada Revolución Cultural, encabezada por Mao Zedong, en la que se señalaban sobre todo a altos cargos del partido e intelectuales a los que se acusaba de colaborar con los capitalistas. Cuando Xinran Xue ofrece información sobre ese período reciente de la historia de China, aprovecha el libro para aportar algunos pasajes vividos por su familia, o de otros chinos que pasaron por su misma situación que los suyos, desde el momento en el que las propiedades que tenían fueron confiscadas por el régimen comunista, y muchos de estos propietarios fueron enviados prisión o a reeducar, para que abrazaran las directrices de Mao y se desprendieran de toda influencia capitalista.
Lago Taihu-Wuxi-China)
Nacer mujer en China es un libro de relatos, o una novela de no ficción, como mejor prefiera llamarle el lector, porque la autora encadena unos con otros de tal forma que produce este efecto. Xinran Xue comienza cada uno de ellos con una especie de introducción en la que refiere algún episodio que vivió ella, o bien le comentan sus compañeros de emisora, cuando tienen las reuniones entre ellos para programar las emisiones de la radio, y que guarda relación con el testimonio que va a abordar en ese capítulo. En algunas fases de la narración el lector conoce a algunos de los compañeros que trabajan con ella en la radio, y también comprobará cómo logra vencer la incomodidad que le suponía hablar en directo de temas muy escabrosos en China, y que se sorprendía al tener que afrontarlo sin que antes pasaran el filtro de la censura. En estos casos, tenía que solventarlo conforme a las directrices de la emisora -o, lo que es lo mismo, del Partido-, porque de no afrontarlos como lo hacían habitualmente con otros temas que salían en antena tras pasar la censura, podía haberle costado su puesto de trabajo, o incluso alguna sanción peor. El lector comprobará cómo le serán familiares algunos de los testimonios que se mencionan a lo largo de los capítulos, porque son inherentes a la condición humana. Por eso prefiero no comentar nada sobre cada uno de ellos, sino que sea él mismo quien descubra qué testimonios son los que ofrece la narradora. Desde luego que merece la pena leerlos de una forma sosegada para no perder detalle de cada una de las historias que la autora decide hacer públicas, porque como dice la escritora y periodista china afincada en Londres en la nota de la autora que precede al cuerpo de este libro: «Las historias que se cuentan son reales, pero hemos cambiado los nombres para proteger a las personas implicadas». De hecho, el lector se sorprenderá con el prólogo de este libro, que indica la importancia y delicadeza de los relatos que lo conforman, y el riesgo que corre el personaje que lo protagoniza ante el acoso al que es sometido.

Acabo de comentar que merece la pena leer estos relatos de una forma sosegada, para que de esta forma el lector tenga una idea más clara de qué papel desempeñaba la mujer en China durante el período que abarcan los relatos. También se podrá comprobar la diferencia abismal que había entre el día a día de las mujeres y los hombres, así como observar el sometimiento y obediencia que debían al cabeza de familia, al igual que guardar celoso secreto ante lo que sucedía en la casa, para que no tomaran represalias contra ellas, o sintieran vergüenza ante los demás por lo que sucedía de puertas adentro. Al mismo tiempo el lector tendrá retazos de cómo era la vida en China en ese período, desde los pueblos más remotos a los que eran enviados algunos colaboracionistas con los capitalistas para reeducarlos, o la vida en Nanjing, ciudad desde la que Xinran Xue ofrecía a sus oyentes su programa «Palabras en la brisa nocturna». También presenciará algunas escenas en las que las supersticiones son tenidas muy en cuenta en la vida de una mujer.

Nacer mujer en China es un libro que contiene unas historias personales que son presentadas al lector de tal forma que no hieran su sensibilidad, ofreciéndoselos de una forma muy directa, pero sin sensacionalismos y sin adornos vacíos. La escritora china utiliza un estilo muy periodístico, y visual, y con un ritmo en el que apenas decae el interés en lo que sucede en cada uno de los quince relatos, en los que hay fragmentos en los que se refleja la tensión narrativa que surge como consecuencia de la dureza de que alcanza un punto álgido en algunos episodios, que se manifiesta en ocasiones a través de los diálogos entre los personajes. Esa tensión narrativa también estará presente ante la salida en antena de algún testimonio sin haber pasado previamente el filtro de la censura, lo que exasperará a los jefes de la emisora, ante el temor de cómo los va a abordar la periodista. El lector se encontrará también con interesantes diálogos que no le dejarán indiferente, invitándoles a la reflexión en algunos casos, dada la naturaleza de los mismos. Xinran Xue utiliza a lo largo de la narración en primera persona dichos populares chinos y proverbios que se ajustan a algunos de los relatos que lo conforman. A lo que acabo de comentar sobre el estilo narrativo de Xinran Xue hay que añadir la magnífica traducción de Sofía Pascual Pape. Sin duda alguna, Nacer mujer en China es una verdadera joya en la que el lector se encuentra con un relato colectivo revelador acerca de los deseos, los sufrimientos y los sueños de muchas mujeres que hasta ahora no habían encontrado expresión pública.


Biografía:


Nació en Pekín en 1958. Debido a la cruda represión desencadenada por la Revolución Cultural, Xinran Xue fue separada de sus padres siendo una niña y pasó cinco años en un orfanato. Tras ser «reeducada» según las directrices del Partido, ingresó en el ejército y a finales de los ochenta empezó su carrera como periodista. La fama y el reconocimiento le llegaron a través de su programa radiofónico «Palabras en la brisa nocturna», nacido a raíz del proceso de apertura iniciado por Deng Xiaoping, y cuyo objetivo era abrir una ventana para que la gente se desahoraga tras décadas de represión. Durante los ocho años que el programa se mantuvo en antena, Xinran fue la incontable de numerosos testimonios e historias de la vida de las mujeres en China, quince de las cuales han sido recopiladas en Nacer mujer en China (2002). La obra, traducida a más de veinte idiomas, sin embargo no ha sido publicada debido a la prohibición que pesa sobre ella. Xinran Xue reside en Londres desde 1997.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados del libro. Imagen Templo del Amanecer en Nanjing, tomado de la web chinatourguide.com.  Fotografía de Xinran Xue tomada de la web Heroínas. 



12 comentarios:

  1. Me gusta,

    No hace mucho leí algo parecido de la editorial Casiopea sobre mujeres voluntarias en África, "todos los caminos llevan a África", y fue una lectura muy emotiva, con algunos relatos se me ponían los pelos de punta... Interesante propuesta la que nos traes hoy!! :)

    ResponderEliminar
  2. Aunque tiene buena pinta, creo que no es una novela para mí, aunque no la descarto, nunca se sabe cuando apetece leer algo de este estilo.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Me llama y mucho. Queda poco para terminar el año y la X es la letra que tengo pendiente en el mismo reto que tú. Estoy esperando un libro de Xingjian Gao (El libro de un hombre solo) pero bookdepository parece que se retrasa más de lo que me gustaría. A ver si he acertado.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. La cultura china es algo que me llama muchísimo la atención y creo que con este libro puedo descubrir muchas cosas sobre ella y sobre su peso en las mujeres. ¡Muchas gracias por la reseña! Le echaré un ojo.

    Nos vemos entre páginas
    La vida de mi silencio

    ResponderEliminar
  5. Tengo este mismo ejemplar 😉
    Si ya es difícil ser mujer en Europa, se riza el rizo cuando se trata de serlo en Asia, África o Sudamérica pero creo que la palma se se llevan ellas, las chinas 😣

    Gran libro y gran reseña.
    Besitos carinyet 💋💋💋

    ResponderEliminar
  6. Tengo muchas ganas de leer este libro desde hace un montón, pero por otro lado trata un tema que no siempre me apetece leer.
    Cuando llegue el momento adecuado, caerá, que ya es hora.

    Besotes

    ResponderEliminar
  7. Parece interesante me gusta como reseñas con ganas claramente
    un abrazo y me ha gustado conocerte

    ResponderEliminar
  8. Una lectura muy dura, tremenda. Lo leí hace unos años también para el mismo reto y me sorprendió y me dolió tanto... Gran reseña!
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  9. Hola! Me ha gustado mucho tu reseña, me parece un libro muy interesante. Gracias.

    ResponderEliminar
  10. Tremendooooo!! Me lo llevo muy bien apuntado porque además, ya sabes, la X es muy dificil conseguirla jeje. Besos

    ResponderEliminar
  11. Parece un libro de los que dejan huella tras su lectura. Encontrándole el momento adecuado ha de ser una lectura interesante.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. El tema me interesa mucho. Antes era escéptica de este tipo de libros de no-ficción, pero tras leer voces de Chernóbil, quedé encantada. Me lo apunto.

    ResponderEliminar