viernes, 28 de diciembre de 2018

Hasta que la muerte nos separe, de Amanda Quick























Datos técnicos:


Título: Hasta que la muerte nos separe.
Título original: Til teath do us part.
Autora: Amanda Quick.
Traductor: Irene Saslavsky.
Editorial: Vergara (Ediciones B-Penguin Random House).
1ª edición: abril/2017.
Encuadernación: rústica con solapas.
Idioma: español.
ISBN: 978-84-16076-10-9.
Nº pág.: 350



Sinopsis:



Calista Langley regenta en el Londres victoriano una agencia de «presentaciones» dirigida a damas y caballeros respetables que buscan pareja. Desde hace un tiempo, está recibiendo obsequios siniestros -un espejo negro, una corona fúnebre, una campanilla de ataúd...- todos con sus iniciales grabadas.
Convencida de que obtendrá ayuda de la policía, Calista recurre a Trent Hastings, un solitario escritor de novelas de misterio poco afecto a las relaciones sociales. Mientras Trent y Calista revisan los archivos de los clientes rechazados con la esperanza de identificar al acosador, comienza a ser obvio que la clave podría proceder del pasado secreto de Calista... y que la vida de esta corre peligro.


Opinión Personal:


Para terminar mi año lector, buscaba una lectura que cumpliera el principal requisito que se le pide a una novela, como es el de entretener; aunque también le pido que el autor de turno me ofrezca una historia bien hilvanada, creíble y que me ofrezca unos personajes que bien pudieron existir el la época en la que se desarrolla la trama. Todo esto que comento lo cumple con creces la novela de la que hoy comparto mis impresiones: Hasta que la muerte nos separe, de Amanda Quick, que es un seudónimo bajo el que se esconde una autora de éxito, cuyos libros son casi todos ellos best-sellers, y traducidos a varios idiomas. Amanda Quick escribe habitualmente novela romántica histórica; aunque, en mi modesta opinión, esta que reseño podría catalogarse como un domestic noir victoriano, escrito a ritmo de thriller, pues sus 350 páginas están estructuradas en 70 capítulos que hacen que su lectura sea muy fluida, en donde la parte romántica está en un muy segundo plano, por lo que los habituales al thriller o domestic noir no deben de tener prejuicio alguno a la hora de afrontar su lectura, ya que las escenas propiamente románticas se cuentan con los dedos de una mano y la autora las introduce en la trama de manera que el lector no siente rechazo ante ellas, por la forma en la que son abordadas.                                                                 
Amanda Quick atrae la atención del lector desde la primera páginas, pues nos encontramos con que dos de los personajes de esta novela están tramando algo: La conversación que mantienen Nestor Keterring y Dolan Birch dan a entender al lector que urden un plan para deshacerse de la esposa de uno de ellos, porque tiene en mente el retomar las relaciones con Calista Langley, con quien ya había mantenido relaciones que parecían conducir a un inminente matrimonio, pero que no llegaría a celebrarse, aunque será mejor que el lector averigüe cuáles fueron las causas de esta ruptura. Ahora Calista Langley regenta un negocio cuando menos curioso para la época, en donde la mujer estaba dominada por un patriarcado que apenas le daba libertad de movimiento para tomar sus propias decisiones y, sobre todo, para desempeñar un trabajo que le permitiera administrar sus propios ingresos, sin tener que pedir permiso   alguno para ello. La escritora británica presenta al lector un personaje valiente, decidido y celoso de su trabajo, que lleva con la mayor discreción los datos que corresponden a los clientes que solicitan sus servicios de su agencia de presentaciones para conocer a quienes puedan tener con ellos afinidades que les puedan ser el origen de una amistad, o incluso decidan unir sus vidas en matrimonio.
Esa tranquilidad de la que disfruta Calista Langley se ve ensombrecida por la recepción de una serie de obsequios mortuorios que se conocen como memento mori, y que la inquietan cada vez más porque le dan a entender que su vida corre peligro. A su agencia acude el famoso escritor de novelas de misterio Trent Hastings para solicitar sus servicios. Pese a que en un principio su primer encuentro no fue satisfactorio, las relaciones entre la propietaria de la agencia y el escritor cambiaron desde el momento en el que éste le ofrece sus servicios par averiguar quien le enviaba esos regalos mortuorios que no le presagiaban nada bueno para la protagonista femenina de esta novela. En un principio darán palos de ciego, pero una serie de episodios luctuosos, y algunos enfrentamientos que pudieron haberles costado la vida a ambos personajes, dieron lugar a que se unieran a sus investigaciones Eudora Hastings, la hermana del escritor quien era clienta de la agencia de Calista Langley, y Andrew Langley, su hermano menor, quien se encargaba de realizar las averiguaciones necesarias en torno a quienes solicitaban los servicios de la agencia de presentaciones. Sin duda alguna, las investigaciones que realizan estos personajes son la parte más atractiva de la novela, sin olvidarme de las reuniones que mantienen todos ellos para sacar conclusiones sobre el avance de las mismas, y los siguientes pasos que acuerdan poner en práctica para descubrir a la persona que le envía esos desagradables regalos, y quién o quienes están detrás de las muertes de varias institutrices y la señora Fulton, que regenta un sombrío local de ataúdes y artículos de luto. En esas investigaciones la acción estará presente en varias ocasiones, y el peligro en el que se ven envueltos hace que el lector se mantenga en vilo a lo largo de toda la narración. Para sus averiguaciones, el famoso escritor se servirá de los servicios de un profesional del crimen, Jonathan Pell, de quien se servirá para realizar las investigaciones que le sirven para documentarse para sus novelas de misterio.
Esto último que acabo de comentar da pie a informar al lector que la metaliteratura está presente a lo largo de la novela, en la que en varias ocasiones se menciona el último título que está publicando Trent Hastings por entregas en un diario londinense. Cuando se les presenta la oportunidad, los seguidores de las novelas de misterio de este escritor le comentan sus impresiones sobre las entregas que va publicando sobre esa novela, lo que levantará más de una sonrisa en el lector ante las contestaciones que ofrece el autor. También se hará mención en determinados episodios al detective Clive Stone, personaje que protagoniza esas novelas de misterio que tanta fama le están dado a Trent Hastings, y de cuyos métodos y técnicas de investigación se servirá el escritor para llevarlas a la práctica, lo que sorprenderá a quienes le acompañan ante la mañana que se daba este personaje a la hora de afrontar algunas situaciones que incluso podían poner en peligro su vida.
Otro gran aliciente de la novela que hoy reseño es la exquisita ambientación. Está claro que la autora realizó una exhaustiva labor de documentación para que el lector sintiera que en todo momento realizaba un viaje literario al Londres victoriano. Aunque en la novela no figura fecha alguna en la que se desarrolla la trama, todo hace pensar que tiene lugar en la época que comento en este párrafo. En este sentido, el lector se encuentra con unas escenas muy visuales, que le ayudan a imaginar cómo es la el día a día de los personajes que nos encontramos a lo largo de los capítulos, y las localizaciones por las que se mueven, llegando a adentrarse en lugares y locales de dudosa reputación. Amanda Quick introduce también algunas escenas de corte gótico que le dan un plus de interés a las escenas de misterio, en donde no faltan las médiums que en esa época eran muy solicitadas por la ciudadanía para ponerse en contacto con sus seres queridos que habían pasado al Otro Mundo. A parte de las escenas esotéricas, la escritora británica rodea a los personajes de escenas en las que la densa niebla londinense tiene una presencia destacada, que impide a ambos protagonistas observar con mayor detenimiento los rasgos de quienes intentan dar caza, y que se llevarán más de una sorpresa ante lo que les sucede con algunos coches de punto que alquilan para realizar sus investigaciones. A todo ello hay que añadir las descripciones que ofrece sobre las costumbres de la sociedad de la época, en donde la lectora hace hincapié en detalles que ayudan al lector a familiarizarse con las tradiciones victorianas y comprobar cómo eran las relaciones entre los miembros de las diversas clases sociales, magníficamente representadas a lo largo de los capítulos.
Hasta que la muerte nos separe es una novela de corte romántico histórica cuya trama es lineal, y en la que conoceremos episodios del pasado de los personajes que marcarían sus vidas. Amanda Quick construye unos personajes complejos, a los que conoceremos muy a fondo, sobre todo a los que más peso tienen en la trama. Ofrece al lector reflexiones de los personajes que le dan información sobre su opinión interior ante los episodios a los que hacen referencia. Está escrita con un estilo directo y un lenguaje sencillo, adaptando los diálogos al nivel social de los personajes de la novela. Su lectura es muy fluida, efecto que se verá reforzado por el dominio de los diálogos frente a la narración de una voz omnisciente, lo que nos lleva a tener una información más directa de los personajes, y en donde se vivirán situaciones de tensión narrativa. El lector que guste del domestic noir disfrutará de una lectura atractiva, en donde se encontrará con varios giros que incrementan su atención y mantienen el interés en lo que sucede a lo largo de los capítulos hasta el desenlace que, aunque previsible como es habitual en este género literario, ofrece una resolución de la investigación que llevaban a cabo Calista Langley y Trent Hastings, y que echó por tierra mis suposiciones sobre el origen del envío de los memento mori y de las muertes que tienen lugar a lo largo de la trama. La atracción sentimental entre los dos protagonistas se irá fraguando en un segundo plano a lo largo de la novela de una forma natural, y sin saturar a los lectores con escenas románticas innecesarias. Después de esta agradable sorpresa, está claro que no dudo en que lea alguna otra novela de esta autora, porque quedé muy satisfecho con el resultado de la lectura de esta novela. 


Biografía:


Amanda Quick es una consagrada autora de novelas románticas históricas. Sus más de cuarenta títulos han sido traducidos a numerosos idiomas. Es autora de El peligro de la pasión, Amor a segunda vista, El río sabe tu nombre y El tercer círculo, entre otros éxitos.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y fotografía de la autora, tomados de la web de Megustaleer. 


6 comentarios:

  1. Esta vez no me lo llevo, no lo veo para mí. Estoy tratando de no añadir mucho a una lista ya imposible de abarcar
    Besos

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  2. Hola Paco! El género me tira para atrás, si tengo otras lecturas siempre pospongo estas novelas 😮
    No me lo llevo esta vez.

    Besitos y Feliz Año carinyet 💋💋💋

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  3. Últimamente veo mucha lectura que se desarrolla en época victoriana y esta por su trama apunta maneras. Hacía tiempo que no te veía leyendo una obra no escrita originariamente en castellano. Feliz año Paco.

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  4. No es una autora que me llamase la atención por tener fama de escribir novelas "empalagosas" pero parece que estamos llenos de prejuicios. No sé si le daría la oportunidad pero me quedo con la idea de este libro que me rompe el estereotipo.
    Feliz años!

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  5. Lei alguna novela de esta escritora hace años y no me convencio, pero esta que traes y que calificas como domestic noir victoriano la verdad es que me llama la atención lo miraré en la biblioteca. Besinos.

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  6. Con la denominación de "domestic noir victoriano" a mí ya me llama la atención, y si se suman una buena ambientación y los toques de metaliteratura, pues para qué quiero más... No he leído nada de Amanda Quick, pero tengo muchas ganas de comenzar con ella, y esta novela pinta muy, muy bien,

    ¡Besote!

    (Paco, te debo email... esta tarde/noche sin falta, que menudo trajín navideño llevo :S).

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