jueves, 16 de mayo de 2024

Reseña La colina de los gatos, de Eva Baeza.

 











Datos técnicos:




Título: La colina de los gatos.

Autora: Eva Baeza.

Editorial: Caligrama.

1ª edición: Abril/2020.

Libro en formato digital.

ASIN: B09MZ8KBKH.

Idioma: Español.

Nº páginas: 433.




Sinopsis:




La relación entre Lola y su hija siempre estuvo marcada por los silencios, las ausencias y los secretos de un pasado del que no está dispuesta a morir sin desvelar. La necesidad de ser escuchada por la hija y la pulsión por exorcizar los demonios que siempre la acompañaron, llevará a la protagonista a sumergirse en un viaje en el que el sufrimiento y las ansias de redención serán el denominador común de su desgarrador relato. Una extraordinaria historia de amor llevada hasta sus últimas consecuencias. Un conmovedor relato sobre la vida y la muerte, el perdón y la redención.





Opinión Personal:





A través de la red social Instagram descubro autores y novelas que atraen mi atención, y no dudo en tomar nota de ellas como futuras lecturas. Este es el caso de la ópera prima de la escritora barcelonesa Eva Baeza, La colina de los gatos. La colina de los gatos contiene una historia muy atractiva, en la que los sentimientos, las sensaciones y las emociones están muy presentes, y cobran protagonismo, en los episodios que preceden al estallido de la Guerra Civil pero, sobre todo, durante la contienda fratricida y, en especial, en los episodios devastadores y atroces que viven los malagueños por la llamada carretera de la muerte, porque son conscientes de que la ciudad sitiada está a punto de ser tomada por las tropas sublevadas, y por las crueles e irónicas amenazas que vierte sobre ellos Queipo de Llanos. Antes de pasar a comentar mis impresiones, he de reconocer que me llamó la atención el título. Un título que, en principio parece no guardar relación con la guerra civil española pero, a medida que se suceden los capítulos me digo que es muy acertado, por el significado que tiene para la protagonista. Como digo en estos casos, prefiero que sea el lector quien descubra su atinada elección.

  ( Diada Sant Jordi-Plaza Cataluña-Barcelona)
La colina de los gatos es una historia familiar en la que que la abuela Lola guarda un secreto  en la intimidad, pero no está dispuesta a morir sin desvelárselo a su hija, como adelanta la sinopsis. Un secreto que muestra el choque entre tres generaciones de una misma familia enfrentadas por los diferentes puntos de vista que les separan sobre la visión del mundo que les rodea, y en particular, por la interpretación que les sugiere la noticia que provoca un gran impacto en la hija de la abuela Lola, Ana. Un episodio que provoca un mayor distanciamiento entre ambas, que ya está marcado desde hace tiempo por los silencios y las ausencias. Andrea, Lola y Ana son las tres voces que construyen un relato que no deja indiferente. Un relato en el que el amor es el eje sobre el que gira el desarrollo de esta historia. Un amor que distancia, pero que también acerca, porque la abuela siente un gran cariño hacia su nieta, que le corresponde con el mismo afecto. Un amor que, pese a los sonidos de tambores de guerra cada vez más cercanos, no impidieron que siguiera su curso, pese a los riesgos que corrían sus encuentros furtivos. De hecho, entiendo que la novela puede catalogarse como histórico romántica.

Eva Baeza planifica y desarrolla una trama muy bien construida, sin dejar hilos sueltos que hilvanar en una historia cargada de realismo, en la que se refleja la exhaustiva labor de documentación que llevó a cabo, sobre todo en lo que se refiere a la historia de la abuela Lola, y los acontecimientos que vive y marcan a este personaje, como la caída de Alfonso XII, la proclamación de la Segunda República, la Guerra Civil Española y la Posguerra. Es una historia de personajes potentes, perfilados con marcados rasgos psicológico, tanto en los que tienen mayor protagonismo como en los secundarios.

La historia comienza en la Diada de Sant Jordi, en una Barcelona llena de gente atraída por fecha tan señalada para los barceloneses. Andrea almuerza con su madre -escritora de éxito- «Acomodadas en una tranquila mesa del final del salón, advertía cómo mi madre atraía las miradas de aquellos comensales que recordaban haberla visto en la televisión o en la cubierta de alguno de sus libros» (páginas iniciales capítulo 1) en un restaurante del Paseo de Gracia. Una historia que provoca atención desde las primeras líneas porque la joven lanza a su progenitora un buen dardo, con el que le anima a escribir sobre la ya fallecida abuela Lola. Propuesta que origina un diálogo con fuego cruzado que sirve como reclamo para que el lector no pierda detalle de todo lo que sucede a lo largo de 32 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama, agrupados en tres partes diferenciadas.

(Carrer Petritxol-Barcelona)
Sin duda alguna, el comienzo de esta novela es muy atractivo, porque nos encontramos de partida con unas relaciones familiares que no pasan por un buen momento. Estos primeros episodios sirven como espoleta para que esté muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos, porque en cada uno de ellos se desarrollan episodios que atrajeron mi atención. Entiendo que, el hecho de estructurar la trama en tres partes diferenciadas es la fórmula de la que se sirve la autora para comprender mejor la vida de sufrimiento de alguien que lleva consigo un pasado difícil de olvidar pero que, sin embargo, vive y disfruta un presente aderezado por episodios que la revitalizan y ayudan a recuperar un tiempo perdido, porque le tocó vivir en una época en la que imperan unas normas que no le permitieron ser la persona que siempre tuvo el afán de aprender, para desenvolverse mejor en un mundo en el que las mujeres tenían encomendadas de antemano unas labores concretas. Tres partes en las que se suceden los relatos en primera persona de Andrea, Lola y Ana: nieta, abuela e hija, en este orden. Lola sabe adaptarse a los tiempos actuales, en los que se prenda, en especial, de la música de su querido Freddie Mercury, pero también de otros grupos de la época que le atraen. De hecho, se llevará una sorpresa inesperada, en la que se muestra como si fuera una adolescente que va a disfrutar en vivo y en directo de uno de sus ídolos. Otro tanto sucede con los episodios que protagoniza con su vecino Vicente, un peculiar personaje con el que mantiene muy buenas relaciones. Relaciones que sorprenden a Andrea, aunque también por otros motivos que descubre con el paso de los capítulos. Esta es una parte relatada a base de saltos temporales, introducidos cuando el episodio de turno se presta a ello, en el que también su nieta cobra protagonismo, porque decide desplazarse a Tenerife con su amiga Noemí, aceptando formar parte del proyecto que le propone.

La segunda parte está escrita en forma epistolar. Una larga carta que Lola dirige a su hija Ana, a quien se la entrega Andrea tras fallecer la abuela. Una carta le cuenta todo el sufrimiento que la acompañó en una época muy convulsa, en la que sintió cómo su mundo, ya frágil, estalla por los aires con la fratricida guerra civil. Una guerra civil que tiene su antesala en la inestabilidad que surge tras la instauración de la Segunda República, y que provoca el exilio de Alfonso XIII una vez conocidos los resultados de las elecciones municipales de 1931 y que ganó el Frente Popular. Una historia de penuria y duro trabajo, aunque también vivió una preciosa historia de amor que se fragua a fuego lento, desde el momento en el que un joven desconocido es aceptado por su padre para que le echara una mano en el mucho trabajo que le proporcionaba las viñas, «Mi familia siempre vivió de las viñas que tuvieron en una ladera bien ventilada de la cuenca del río Seco» (cap. 5). Una historia en la que se percibe cómo se forja el fuerte carácter de Lola, no sólo por las labores que desempeña en la casa, ni tampoco porque ayuda a su padre en el trabajo, sino que se endurece sobre todo con el espeluznante episodio que le toca vivir -conocido como La Desbandá-, y que tiene lugar a principios de febrero de 1937, fecha en el que miles de malagueños son evacuados por la carretera que une Málaga y Almería, tras el asedio al que es sometido la ciudad por el ejército sublevado. A La Desbandá hay que unir la soledad de su padre, que decide permanecer en Torrox, y tener que dejar atrás al que considera que es su gran y único amor. Un viaje infernal mitigado en cierta medida por la compañía que le proporciona Tomás, con quien emprende una nueva vida de trabajo y penurias en Barcelona, en donde también padece las consecuencias del asedio del ejército franquista.

La tercera parte, titulada La desbandá, la mayor tragedia de la guerra civil, encerrada políticamente. Parte narrada por Ana, y que comienza con la labor de investigación que realiza sobre ese espeluznante episodio del que «No tenía ni idea, madre, ni idea de que mi vida pudiese tener una conexión tan atroz con ese espeluznante episodio» (primeras páginas de la tercera parte). Del desgarrador relato de su madre deduce en la actualidad determinados episodios que vivió junto a ella durante su infancia, cuando fue contratada para trabajar en casa de los Monfort, una familia de posibles afecta al régimen. Un diario que, tras leerlo, le provoca un carrusel de sensaciones en las que no faltan los reproches, llenos de preguntas que quedaron sin respuestas en su momento,  pero también de nostalgia, en la que está presente la vida con sus padres en el pisito del Paralelo, así como el viaje que siente que tiene que hacer al pasado, a la tierra de sus padres, a Torrox, y ver en primera persona los lugares que le menciona en la carta que le escribe.

(Faro Torre del Mar-Málaga)
En mi opinión, entiendo que La colina de los gatos es una novela de personajes, pese a que me gustó mucho la ambientación espacio-temporalTodos ellos parecen cobrar vida propia, por los certeros rasgos físicos y psicológicos que los caracterizan. Son las tres narradoras de esta adictiva historia quienes sobresalen sobre un elenco de secundarios que los acompañan en su devenir. Tres mujeres que tienen un fuerte carácter, que representan a tres generaciones de una misma familia que vivieron tiempos muy diferentes, lo que queda bien reflejado a lo largo de los capítulos, porque los choques entre ellas son frecuentes. Andrea fue quien me resultó más distante, quizás por la inestabilidad que percibí en su personalidad, porque me dio a entender que no tenía muy claro el camino a seguir; aunque me atrajo, sobre todo, lo unida que está con su abuela. Junto a ellas hay un nutrido grupo de personajes secundarios que no dejan indiferentes, por el papel que desempeña cada uno en el día a día de las tres mujeres. Sin duda alguna, entre ellos destaco a Manuel quien, tras fallecer su esposa, tiene la gran responsabilidad de hacerse cargo de sus tres hijos, trabaja con tesón para mantenerlos, y los aconseja con frases lapidarias forjadas por la experiencia que le dan los años, sobre todo a Lola, que es quien le ayuda y cuida de su hermano pequeño, porque su hermana Isabel se marcha a trabajar al pueblo a la mansión de los Sevilla, como doncella personal de la propietaria, una familia de rancio abolengo. El seminarista al que acabo de mencionar, -conocido con el apodo de Cai, por su origen- protagoniza una subtrama muy atractiva, no sólo por su relación sentimental con Lola, sino también por el pasado que lo acompaña. Mariquilla, la amiga inseparable de Lola en su juventud. Ya en Barcelona, destaco el papel de doña Reme, que se ganaba el pan cosiendo día y noche prendas de abrigo para los combatientes, y la acogida que les brinda a Lola y Tomás, pese a los recelos iniciales.

Me gustó mucho La colina de los gatos, ópera prima de la escritora barcelonesa Eva Baeza. Como digo en estos casos, la autora presenta sus credenciales en el panorama literario nacional con un buen trabajo que muestra el talento narrativo que tiene. Con un estilo ágil, cuidado, cercano y envolvente, con el que crea una atmósfera realista, tres voces narrativas desgranan la vida de la que considero que es la protagonista de esta historia, la abuela Lola, un personaje inolvidable y que no deja indiferente, e incluso levanta alguna sonrisa, sobre todo en la primera de las tres partes en las que se divide la trama. La colina de los gatos es una novela con un marcado trasfondo histórico, pero también tiene elementos propios de la novela romántica, porque Lola vive precioso romance labrado a fuego lento y oculto a ojos de los demás. Con el paso de los episodios se prenda del exseminarista de origen gaditano, pero llegado de Salamanca, con quien un día se topó en el viñedo de su padre, quien lo admite para que le ayude en el trabajo. Sin embargo, presiente que las circunstancias que la rodean, sobre todo desde que es una realidad el estallido de la guerra civil española y el espeluznante episodio que vive en primera persona, conocido como La Desbandá, le llevan a comprender que es un sentimiento intenso del que no podrá desprenderse. Pero hay también alusiones a las relaciones homosexuales en varias fases de la trama que se manifiesta en dos de los personajes, uno de los cuales se siente sorprendido ante el vuelco que le supone una relación de esta índole, aunque la toma con naturalidad. La ambientación espacio-temporal le confiere un realismo tal a la trama, que en todo momento tuve la sensación de que presenciaba en vivo y en directo todo lo que sucede en esa zona de la provincia de Málaga durante la segunda parte de la novela. En este sentido, me atrajo, sobre todo, el día a día de los habitantes de Torrox, y los trabajos que realizan, como los ingenios azucareros de la provincia de Málaga, los olivares o las tierras que originarán grandes problemas, sobre todo a los latifundistas, con la aprobación de las reformas agrarias que llevan a cabo los gobiernos de la II República al igual que los parajes que rodean a una población cuyos habitantes presumen de tener el mejor clima de Europa.



Biografía:  



Eva Baeza (Barcelona) estudió Ciencias de la Información en la Universidad Autónoma de Barcelona y Turismo y Gestión de Empresas Hoteleras en CETT Barcelona. Los veranos que pasa en una localidad del sur de España y la revelación de que sus antepasados por línea paterna proceden de un pueblo cercano, desde hace más de trescientos años, le inspiraron para recrear el escenario de La colina de los gatos, su primera novela publicada.



Notas: Datos técnicos, sinopsis, fotografía y biografía de la autora, tomada de la web de Penguin Libros. Imagen de la Plaza de Cataluña en Barcelona tomada de Wikipedia. Imagen del Carrer de Petritxol en Barcelona tomada de la web raynaud-avocast.fr. Imagen del faro de Torre del Mar tomado de la web Málaga hoy.












5 comentarios:

  1. No me sonaba de nada. Interesante esta novela que nos traes hoy y que no dudo en apuntar.
    Besotes!!

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  2. Hola Paco, no conocía esta novela y me llama la atención por las épocas en las que se desarrolla porque me resultan muy interesantes, además me parece muy original el título y me dejas con mucha curiosidad por saber que relación guarda con la historia. Me la llevo apuntada. Besos.

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  3. Me llamó la atención cuando comentaste que transcurría en Torrox, donde viví hace unos años, y la tan poco conocida Desbandá, una ratonera de muerte y bombardeos hacia una población que caminaba entre barrancos de piedra y el mar, por donde paseo habitualmente. Con esa premisa ya me tienes intrigada y con el resto de las historias que abarca, tomo nota del título, que probablemente esté en bibliotecas de por aquí. Buena reseña, como siempre. Besos

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  4. PUes historias familiares y una parte en formato epistolar, no te diré que no, Paco. Este no lo conocía, así que tomo buena nota. Besos

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  5. Hola Francisco!!
    Muy interesante, gracias por la recomendación y reseña.
    Besos💋💋💋

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