jueves, 29 de febrero de 2024

Reseña Venganza, de Javier Díez Carmona

 








Datos técnicos:




Título: Venganza.

Autor: Javier Díez Carmona.

Editorial: Grijalbo (Grupo Penguin Random House).

1ª edición: Noviembre/2023.

Encuadernación: Tapa blanda con solapas.

ISBN: 978-84-253-6646-8.

Idioma: Español.

Nº pág.: 480.






Sinopsis:





Tras Justicia y Solas, Javier Díez Carmona cierra su trilogía noir ambientada en el País Vasco con un thriller implacable.

La inspectora Miren Ruíz de Heredia ha aprendido una gran lección: hay que desconfiar siempre de la primera versión de los hechos. Tras los funestos sucesos ocurridos en la comarca de Las Encarnaciones, Miren sigue pensando que algo no encaja, que hay alguien más detrás de tanta sangre. Su obsesión es el viejo Osmany Arechabala. Pero para demostrar que el cubano tuvo algo que ver, deberá dar con él antes de que lo hagan otros... Y es que Osmany no está solo en el punto de mira de la inspectora; son muchos los que no soportan que haya metido las narices en los turbios asuntos que el Bilbao más oscuro y despiadado intenta ocultar.

Crímenes, corrupción, furia y ansias de venganza marcan el compás de este thriller absorbente. Con un estilo impecable y una trama de excelente factura, Javier Díez Carmona pone el broche final a la trilogía que lo ha encumbrado como una de las voces más potentes del panorama de la novela negra contemporánea.






Opinión Personal:






Esperé con impaciencia la salida a librerías de Venganza, la  novela que cierra la trilogía que protagoniza el exmilitar cubano Osmany Arechabala. Una impaciencia marcada por el incierto desenlace al que se tiene que enfrentar este inolvidable y carismático personaje, tal y como se desarrollaron las tramas de los dos títulos que la preceden. Sin duda alguna, Javier Díez Carmona (Bilbao, 1969) construyó y desarrolló una historia que supone un magnífico colofón a esta trilogía que no dudo en recomendar a quienes disfruten con la lectura de una buena novela negra, thriller o de ambos géneros literarios. El escritor bilbaíno ofrece al lector una historia negra -muy negra, diría- escrita a ritmo de thriller. La trama de Venganza absorbe desde las primeras líneas hasta el desenlace ¡Y vaya desenlace! Creo que el fragmento de la canción «De nuevo en tus brazos» del grupo de rock bilbaíno, Doctor Deseo, «Morise en Bilbao, no hay nada mejor», que precede al epílogo, es un anticipo de lo que nos vamos a encontrar en su desarrollo. Porque Osmany está dispuesto a todo, sabe que no le queda otra que vengar, como sea, la muerte de quien eran sangre de su sangre. Y Osmany, como exmilitar que es, no duda en hacer lo que le dicta su conciencia, pese a que sabe que ya no es el soldado férreo de la revolución cubana, pero tiene arrestos como el que más, porque es capaz de sacar fuerzas de donde no las tiene.

(Calle Somera-Bilbao-Euskadi)
Si en Justicia y Solas Osmany Arechabala se enfrentó a un cúmulo de sensaciones, emociones, peligros y sorpresas en las que incluso corrió mucho riesgo su integridad física, lo que le espera en Venganza es un triple salto mortal con tirabuzón, aunque no creo que el hombre, ya en el otoño de su vida, pueda realizar semejantes acrobacias. Pero la adrenalina hace que nos deje con la boca abierta ante lo que es capaz de hacer para llevar a cabo la venganza que trama. Sin embargo, el plan trazado está acompañado por un cúmulo de situaciones inesperadas a las que tiene que enfrentarse, como si se tratara de una bola de nieve que se incrementa y no tiene fin, pero que debe pararla de alguna forma, por el riesgo que corre de ser atrapado por ella. A lo que acabo de comentar hay que añadir lo sucedido en los últimos capítulos de Solas, porque es consciente de que la Ertzainza lo tiene señalado, y utilizará todos los medios disponibles para detenerlo e inculparlo por las muertes de «cuatro cadáveres carbonizados en el centro de acogida de fauna silvestre del Karpin. Cuatro cadáveres. Tres compañeros y el asesino» (pág. 30).

El protagonista, sesentón y moreno, se enfrenta a una trama muy de corte clásico. Una trama que hace las delicias de quienes disfrutan con las novelas de las principales plumas del género consideradas como tales. Hay fases en las que sentí que iba un paso por delante de la información que ofrecen los personajes o la voz narrativa, en otras tuve la sensación de que el narrador omnisciente juega al despiste, junto con la sensación que tuve en todo momento de que sólo conocía la punta del iceberg porque, con el paso de los capítulos, se descubre un entramado muy complejo en el que están implicados personajes que ocupan cargos públicos, bien porque pertenecer a la Administración de Justicia, o bien por forman parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en este caso, de la Policía Autonóma. La corrupción, por desgracia, está a la orden del día, como lo podemos comprobar en la realidad, en la que comprobamos cómo son inculpados personas que forman parte de  diferentes organismos públicos, incluidas las instituciones que forman parte del poder legislativo. Los tentáculos de la mafia de la droga y la prostitución, que en esta ocasión van cogidas de la mano, son muy largos, porque saben a quien pueden untar y atar para que sus fechorías no sean descubiertas, arropadas por un entramado bancario. Lo que acabo de comentar provocó que, en varias fases de la trama, me encuentre con sorpresas desagradables, una vez desvelado que forman parte de este entramado personajes que daba por hecho que mostraban una entereza profesional fuera de toda duda. Un corte clásico en el que también la acción está muy presente, en donde no faltan las persecuciones, las vigilancias insistentes a objetivos señalados como sospechosos, o la conducción temeraria de determinados personajes. Sin duda alguna, diría que es una trama muy visual y, con episodios muy cinematográficos, sobre todo a medida que se aproxima el desenlace.

(Villasana de Mena-Burgos-CyL)

Si en Solas disfruté del paisaje escarpado de la comarca de Las Encartaciones, buena parte de los capítulos de Venganza se desarrollan en Bilbao, aunque también hay una subtrama interesante que se centra en la población de Villasana de Mena, capital del municipio del Valle de Mena, en la comarca de Las Merindades, provincia de Burgos, sin olvidarnos de lo que sucede en la Comisaría de la Ertzainza de Balmaseda. Una trama en la que Osmany Arechabala ya no es el detective peculiar y accidental de Justicia, ni de Solas, sino que entiendo que es más bien que el antiguo militar cubano que utiliza sus conocimientos para enfrentarse a un entramado que le impide cumplir el plan trazado, al que me referí en el primer párrafo de esta reseña.  Un entramado en el que, como adelanta la sinopsis, los crímenes y la corrupción están muy presentes a lo largo de los 49 capítulos en los que se estructura el desarrollo de la trama, de los cuales los dos últimos conforman un epílogo, diría que emotivo, a la par que intrigante, por las escenas que se suceden en su desarrollo.

La ambientación de Venganza es exquisita. Leí novelas de varios autores euskaldunes ambientadas en el botxo y en todas ellas aprecié una perspectiva diferente de la ciudad,  acorde con la trama que se desarrolla en su paisaje urbano. Javier Díez Carmona ofrece la perspectiva de la capital vizcaína desde un punto de vista de un personaje que nada tiene que ver con esta tierra, como el que cito en el párrafo anterior. Desde su perspectiva presenta el día a día de los bilbaínos, si bien acorde con lo que sucede a lo largo de los capítulos, a través de un narrador omnisciente. De nuevo me encuentro con una ciudad reflejada de igual forma que en las dos novelas predecesoras, en la que el tiempo climatológico propio de esta tierra está también muy presente, e influye mucho en la forma de actuar de los personajes, sobre todo si se enfrentan a situaciones muy comprometidas. Es un Bilbao que me recuerda mucho al de Jon Arretxe, porque el autor también marca una frontera entre quienes habitan en la llamada la llamada Pequeña África y el Casco Viejo. El Barrio de San Francisco es un lugar de encuentro de muchas culturas, en especial africanas, y en el que se escuchan idiomas y se practican religiones diferentes, donde la prostitución y la droga tienen allí su hábitat. Un barrio que está muy vigilado por múltiples cámaras, de las que la policía vasca está muy atenta, porque son conscientes de que tienen que intervenir en una zona de la ciudad en la que los trapicheos, las trifulcas y las redadas están a la orden del día.

(Puente de San Antón-Bilbao-Euskadi)
Osmany Arechabala está acompañado por un amplio elenco de personajes estereotipados, que conforman el universo creado para esta trilogía. Podría decirse que, al igual que las dos novelas que la  preceden, es una novela coral, pese a que es el jubilado militar cubano quien la encabeza, sin duda alguna, en relación con el papel que desempeñan quienes, en algún momento de la trama, se cruzan en su camino. Una trama en la que me encontré con un grupo de personajes secundarios que tienen un gran peso. Secundarios entre los que hay buenos, malos, muy malos e incluso diría que no tuve muy claro en qué grupo encuadrar a algunos, hasta que ellos mismos se califican. Pese a ser estereotipados, el autor los perfila una personalidad muy marcada, si bien los hay que presentan una doble cara, como acabo de comentar. Personajes que representan el lado más oscuro de la sociedad, aunque también nos encontraremos con ciudadanos que nada tienen que ver con los que acabo de citar, si bien tienen un papel secundario o más testimonial. De nuevo desempeñan un papel destacado el peculiar trío que forman el ahora banquero jubilado, Antonio Arzamendi, el joven abogado Borja Maruri, experto en fraudes financieros, junto con el exmilitar cubano que llegó a Bilbao en busca de respuestas sobre el asesinato de su hijo, a quien todavía le faltan algunas cuentas por saldar, algunas de ellas añadidas por el camino. Un camino en el que se encuentra con un personaje que parece que está fuera de lugar, pero que tiene papel trascendental en la subtrama que protagoniza. Aunque también estuve muy pendiente de la inspectora de la Comisaría de la Ertzainza de Balmaseda, Miren Ruiz de Heredia, al igual que el papel que desempeña como un verdadero sabueso el oficial José Méndez, de la Comisaría de Bilbao, sin olvidarme del papel que desempeñan Katy, la pareja de Maruri, o la agente Hiba Drissi. Entre estos tres, junto con alguno más, tirarán del hilo hasta deshacer la madeja y dar con quienes se la está liando a la sociedad bilbaína, porque estos mafiosos van a dejar un reguero de sangre y muerte que alterará la vida de los tranquilos ciudadanos de Bilbao, Balmaseda y Villasana de Mena.

Espero que en esta reseña haya plasmado lo mucho que disfruté con la lectura de Venganza, un magnífico colofón a una trilogía que no dudo en recomendar. Una trilogía que tiene la particularidad de que las tres novelas que la conforman son autoconclusivas, y pueden leerse de forma independiente, porque Javier Díez Carmona ofrece la suficiente información para no sentirse perdido en ninguna de ellas. Venganza es una novela negra -muy negra, diría- escrita a ritmo de thriller, estructurada en 49 capítulos, conformando los dos últimos un epílogo emotivo e intrigante. Unos capítulos en los que el lector se vuelve a encontrar con el exmilitar cubano Osmany Arechabala, que clama venganza, porque de nuevo han matado a a alguien de su sangre. Una venganza que se cruzará con el crimen organizado, porque una poderosa mafia dirige los hilos de la prostitución y la droga en el Barrio de San Francisco, y untan a quienes les pueden cubrir con el entramado bancario que se organiza para proteger y desviar a paraísos fiscales sus ilegales ingresos. El escritor bilbaíno construye una trama de corte clásico absorbente, creíble, vívida y dinámica en la que no paran de suceder episodios que atraen la atención a lo largo de los 49 capítulos en los que se estructura esta novela, en la que los dos últimos conforman un epílogo emotivo e intrigante. Los personajes son estereotipados, aunque construidos con una personalidad muy marcada. Personajes que se pueden definir como buenos, otros malos o muy malos, y luego están los que se catalogan ellos mismos por sus actos, con sorpresa incluida. Todos ellos pertenecen a la parte oscura de la sociedad movida por la corrupción y las ansias de medrar a cualquier precio. El narrador omnisciente describe una ciudad que parece otra, mostrada desde el punto de vista de alguien ajeno a ella, como es el exmilitar que formó parte de la revolución cubana, y en la que el clima vasco también tiene una trascendental presencia, todo ello narrado con un estilo impecable.





Biografía:





Javier Díez Carmona nació en Bilbao en 1969. Es licenciado en Económicas, pero su pasión es la escritura. Premiado en más de cien certámenes literarios (fundamentalmente relato, pero también de poesía y teatro), ha participado en diversas antologías e inició su carrera con dos novelas juveniles y otras dos para el público adulto.

Después de la buena acogida por parte de la crítica y de los lectores de Justicia (Grijalbo, 2021) y Solas (Grijalbo, 2023), Díez Carmona concluye la trilogía con Venganza.




Nota: Datos técnicos, biografía sinopsis tomados de la web de penguinlibros. Fotografía del autor tomada de la web de La Casa del Libro. Imagen de la Calle Somera en Bilbao, tomada de la web Radio Nervión. Fotografía de Villasana de Mena, en Burgos, tomada de la web del Valle de Mena. Imagen del Puente de San Antón tomada de Wikipedia.






5 comentarios:

  1. Hola Paco, tengo apuntada esta trilogía desde la publicación de la primera novela, pero aún no me puesto con ella, cada vez que leo una reseña como la tuya sube puestos en mi lista de pendientes, y luego vuelve a quedarse atrás. A ver si este año me pongo con ella de una vez que me apetece mucho. Besos.

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  2. Se nota que la has disfrutado. No la conocía y no me importaría leerla. Pero va a tener que esperar, que tengo mucho pendiente.
    Besotes!!!

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  3. Pues siendo trilogía... y esta ese el cierre... Me parece que no, Paco. Pero no porque no me atraiga. Todo lo contrario. Sino porque me cuesta leer aisladamente algo que forma parte de un conjunto. De todos modos, me alegro que te haya gustado. Besos

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  4. Mira que tengo ganas de leer esta trilogía, me llama muchísimo la atención, y veo que tengo motivos para ello, se nota que la has disfrutado mucho. Besos

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  5. Hola Francisco!!
    Gracias por la recomendación y reseña.
    Besos💋💋💋

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