viernes, 28 de febrero de 2014

Dos cautivos, de Lajos Zilahy



Sinopsis:


Dos cautivos (escrita en 1926 y publicada en España con el título de Las cárceles del alma) es una de las obras que más éxito internacional le dio a Lajos Zilahy. Nutrida con ciertos elementos autobiográficos, en esta novela Zilahy nos narra el idilio en 1913 en Budapest entre el oficial Péter y la joven Miett así como su boda, y cómo todo ello quedará truncado al poco por el estallido de la Primera Guerra Mundial. Péter será capturado en el frente ruso, y Miett conocerá a otro hombre…



Zilahy es uno de los novelistas que mejor han retratado la sociedad centroeuropea de la primera mitad de siglo XX. Con una narración realista y vigorosa, (pero también poética, a lo Tolstoi), asistimos a las vicisitudes de unos individuos que se sienten «cautivos» de la Historia convulsa que les tocó vivir, habitantes de una Europa que vivió la contienda mundial como un adiós al Imperio austrohúngaro, un mundo perdido que cambió ya para siempre, indiferente a sus deseos y esperanzas.

Opinión Personal: 



Funambulista nos ofrece la versión íntegra de Dos Cautivos (traducida por Francisco Oliver Brachfeld, con revisión de Anne Mayo Herczig), novela clave en la literatura húngara y europea de la primera mitad del siglo XX. Publicada en su día en nuestro país con el título de Las cárceles del alma, los lectores de la época no pudieron disfrutar del relato completo a causa de la censura a la que fue sometida. Es de agradecer el trabajo que está haciendo esta editorial al recuperar su obra en la Biblioteca Lajos Zilahy. Esta es la tercera novela que forma ya parte de la misma, además de Primavera mortífera y El alma se extingue.

Dos cautivos nos relata un tiempo y un modo de hacer que sorprenderán a los lectores más jóvenes de hoy día. La contención de los sentimientos, el guardar las formas, pues en aquella época, por ejemplo, las chicas llamadas “de bien” no podían pasear sin una acompañante, las famosas “carabinas”. Todo esto nos lo narra con una gran maestría el escritor húngaro y servirá para que se conozca un mundo que sólo perdura en el cine, en las novelas, y en el recuerdo. El mundo que vivían nuestros abuelos. Pero lo que es universal, que se da y dará en todos los tiempos, son las sensaciones que experimentan los protagonistas, con las cuales nos sentiremos empatizados.

En esta novela, Zilahy, como gran narrador que es y el dominio de la descripción que posee nos va presentando, en tercera persona, tanto los rincones de Budapest como los personajes que irán desfilando por su obra. En la casa del doctor Varga se da un té al que es invitado Péter. Allí le piden que les muestre sus dotes de grafólogo. Conoce a Miett de quien se queda prendado.

Cada vez son más frecuentes sus encuentros. La pareja contrae matrimonio. Ya instalados en la casa del señor Almády, vamos conociendo todos los sentimientos de los recién casados: sus emociones, la obsesión mutua, los celos, los temores inexplicables, el impulso sexual. Mientras estaban pasando unos días de descanso en el lago Balatón les sorprendere la noticia que iba a truncar sus vidas: Habían asesinado en Sarajevo al príncipe heredero y su esposa.

Ese hecho provocaría el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Péter es llamado a filas. Son hechos prisioneros por los rusos y los trasladan a Tobolsk. Los oficiales y sus ayudantes pasan su cautiverio en el que llaman “Hotel de la Miseria”. Miett vive la ausencia de su esposo con preocupación. Sus amistades, para animarla, procuran que ella vuelva a la vida social. Finalizada la Gran Guerra, los prisioneros húngaros son repatriados en tren hasta Budapest. Miett acude a la estación para reencontrarse con su esposo pero ve cómo un oficial se dirige a ella.

Zilahy es uno de los escritores que mejor ha retratado la sociedad centroeuropea de la primera mitad del siglo XX. Pero también nos sorprende con su profundo conocimiento del pueblo ruso.

Su estilo de relatarnos los acontecimientos es realista, aunque también se nota la influencia de Tolstoi y su prosa poética, pues a lo largo de la novela nos deleita con un sinfín de metáforas que, en algunos capítulos, incluso, dan una sensación de tranquilidad y relajación. Todo va pasando ante nosotros de forma que podemos imaginarnos perfectamente lo que estamos leyendo pues tiene una capacidad de observación tal que la podemos ver plasmada en casi todos sus escritos.

Pese a las 721 páginas de que consta esta preciosa novela merece la pena leerla. Preciosa pero al mismo tiempo crítica contra la inutilidad de una guerra, de la cual nos muestra su dureza. Y también porque asistimos a los acontecimientos que les tocó vivir a personas cautivas de una guerra que alteró sus vidas.


El autor:


Lajos Zilahy (Nagy-Szalonta, 1981- Novi-Sad, Serbia, 1974) estudió Derecho en Budapest antes de servir en el ejército imperial durante la Primera Guerra Mundial, donde combatió en el frente ruso, experiencia que le sirvió para escribir una de sus obras más famosas, Dos cautivos, (1926). El desertor (1930), otra obra de corte autobiográfico. Antes, escribió Primavera mortífera (1922), también editada por Funambulista. El Alma se extingue (1932), donde trata el tema de la emigración.En 1947 se exilió a Estados Unidos. Allí escribió su gran trilogía sobre las vicisitudes de una familia húngara, Los Dukay ( El siglo feliz, Crepúsculo cobrizo y El ángel del odio). Como dramaturgo estrenó en su país varias piezas teatrales como Luce el sol, El general y El pájaro de fuego.

Datos técnicos:


Título: Dos Cautivos
Autor: Lajos Zilahy
Traducción: Francisco Oliver Barchfeld (revisión de Anne Mayo Herczig)
Editorial: Funambulista
Primera edición: Junio de 2011
ISBN: 978-84-96601-57-4
Encuadernación: Rústica
Nº Páginas: 736 


15 comentarios:

  1. Uno de mis escritores favoritos. Que bien describe el alma humana. Un grandísimo narrador.

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  2. No conocia wl libro,gracias por compartir tu opinion

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  3. Hola!
    La verdad es que no creo que me gustara.
    Te sigo y te invito a que te pases por mi blog.
    Un saludo.

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  4. Tengo que admitir que no conocía al autor, pero tras tu reseña va a tener que ocupar un lugar destacado entre mis pendientes.
    Besotes!!!

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  5. Hungría tiene muy buenos escritores que es una lástima que no leamos más o que quizás por la cuestión soviética no nos llegaran cuando nos tendrían que llegar.
    Es bueno sentarse con ellos en el salón y disfrutar de esas vivencias.
    Saludos

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  6. La verdad que en principio la sinopsis me suena a algo ya visto más veces, pero luego leyéndote me doy cuenta que estamos ante algo distinto, con un autor destacable y que refleja bien el momento histórico y tambien la sociedad de esa época. Me lo apunto.

    Gracias Francisco. Besiños.

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  7. Tengo pendiente a este autor desde tiempos inmemoriales. Creo que desde que leí la reseña de Isi de "El alma se extingue", quedé cautivada. Ya os contaré qué tal. Saludos!!

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  8. No conocía este libro y me ha gustado mucho tu reseña. Me lo apunto.
    Gracias!

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  9. Pues mira no la conocía... pero me resulta llamativa así que me lo anoto. Besos

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  10. Gracias por el aporte! !!!! No conocía el libro y me ha parecido muy interesante. ...Un saludo

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  11. No conocía a este escritor pero tal y como hablas de él lo te dré en cuenta.
    Besos!

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  12. NO me suena de nada ni el autor ni el libro. La verdad es que respecto a los autores del este estamos un poco verdes en occidente. Me la apunto, tiene toda la pinta de gustarme :)

    Bs.

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  13. No la conocía y la verdad es que la pintas muy bien, apuntada queda,
    saludos

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  14. Lo leí con dieciséis años y me quedé prendido de Miett y de las dos ciudades Buda y Pest.
    Magnífica obra.

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  15. He leido una edición de 1964, por casualidad, y me ha impactado pese a los recortes y una traducción que creo mejorable (La mayoria de nombres de pila son en castellano: Pedro, Pablito...).
    Me costó engancharme, pero luego no la podía dejar.
    Aunque estén envueltos en el papel de su momento histórico, los temas son de total actualidad. El amor, la pareja, la fidelidad, el sexo, la relación en la distancia...
    Hacía mucho que una novela no me hacía pensar como esta. Deja poso para los dias siguientes.
    Hay que tomarla con calma y recrearse en el estílo pausado y detallista.
    Intentaré leer la edición actual para ver que suprimió la censura.

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