martes, 27 de marzo de 2012

La mente del asesino, de Mercedes de Miguel González.


Sinopsis:


Federico Sáez de Mardariaga es un empresario de éxito cuyo error fue confiar en quien no lo merecía. Su socio, Ernesto Iturmendi, impulsado por la codicia y carente de todo escrúpulos, traza un maquiavélico plan para arrebatarle el control de SAMACONSA y eliminar a cualquiera que se interponga en su camino.

« Hoy contemplo la luz del sol desde la calle y percibo el viento en mi rostro, pero tan solo experimento una sed de venganza.» (Pág.9).

Venganza. Federico Sáenz de Madariaga acababa de salir de la cárcel en la que pasó quince años de su vida por un crimen que él dice no cometió. Presidente de SAMACONSA, empresa de construcción fundada por su abuelo, se encontró, mediante un confabulación perversamente urdida contra él, envuelto en una serie de delitos que se le imputaron, el más grave era el de asesinato de Antonio Fuentes, quien había sido su Secretario General y mano derecha hasta la fecha. 

Se dice que uno de los fines de sistema penitenciario es la rehabilitación del reo pero también es bien cierto que el preso debe adaptarse al código carcelario, que es la Biblia de un Penal. Ahí también hay una justicia. Una justicia que lleva al ojo por ojo y al diente por diente. Esa justicia coincidía también con la palabra que a menudo repetía y era su máxima obsesión: venganza. Vengarse y hacerles pagar con la misma moneda a quienes le hicieron perderlo todo.

Empatizó con sus compañeros de condena durante esos quince años. Sansón era el rey en ese mundo intramuros. Le creyeron y preparó un plan con el que, nada más cumplir su condena, pretendía que, los que le llevaron a esa situación, pagaran su traición. Desde el interior del trullo Sansón era una figura clave en los planes del protagonista de esta novela de intriga, escrita por la madrileña Mercedes de Miguel González (Editorial Osiris). Ya aún entre rejas había enviado un recado que dejase huella. Un primer aviso.

Freddy, como así era conocido entre sus colegas carcelarios, nos va relatando en primera persona cómo llegó a esa situación, y cómo pretendía desenmascarar al verdadero asesino. La colaboración de su amigo y protector Sansón era fundamental, pues necesitaba de personas que trabajaran al margen de la ley, de individuos de los bajos fondos, que iban a jugar un papel importante en su empresa nada más verse en libertad. 

Es realmente una novela de intriga de principio a fin. Desde el preámbulo hasta el epílogo y las cuatro partes en que está dividida la misma. Vamos conociendo a doña Carmen, que regenta una pensión de mala muerte, en la que Federico se alojará para no llamar tanto la atención. Allí conoce a Mona, una prostituta que le pone en contacto con Paqui, que trabaja en un local nocturno de copas y es portadora del sida. A ambas les explica, en cierto modo, cuáles son sus planes y para ello Paqui tendrá que trabajar como secretaria del nuevo dueño de SAMACONSA. Morris, un detective privado con quien entabla relación por medio de Sansón, jugará un papel importante en la trama. 

Pero a Federico le entra también la duda. Una duda que le hace pensar si vale la pena llegar hasta el final pues de nuevo puede volver a regresar a donde nunca debió estar: a la cárcel. Un cursillo de jardinería hecho a través del INEM le hace replantearse continuamente su situación. Se da cuenta de que la vida le está dando una nueva oportunidad, disfruta de las cosas sencillas y ve que puede empezar de nuevo. Incluso su encuentro con Alejandra, una de sus clientas, le hace dudar más. 

Es un tira y afloja. Seguir hasta el final con todas sus consecuencias o replantearse la vida. El lector se enfrascará en la novela de principio a fin. Los acontecimientos que se van sucediendo indican que el protagonista quiere acabar su obra. Los planes van saliendo según lo previsto, aunque con algún contratiempo que otro. Vamos pasando las hojas casi sin darnos cuenta. Estamos ávidos de saber cómo va terminar. Todos los ingredientes de una novela de intriga los vamos a encontrar en La mente del asesino. Incluso el final. 

Sin duda, a quienes les guste este tipo de novelas se la recomiendo. Es de fácil lectura. Los personajes están muy bien trabajados y la trama muy creíble. El lenguaje que se encontrará el lector es sencillo y adecuado a la condición social de cada personaje.

Título: La mente del asesino
Autora: Mercedes de Miguel González
Ediciones Osiris
Marzo, 2011
ISBN: 9788496226531
Nº Páginas: 232



sábado, 24 de marzo de 2012

La vuelta al mundo con Julio Verne



"Fue Julio Verne quien me orientó hacia la aeronáutica"

                                                                        Yuri Gagarin


Cuentan que Julio Verne se escapó de casa a la edad de 11 años para ser grumete en un mercante que viajaba a la India, llamado Coralie con la intención de comprar un collar de perlas para su prima Caroline, de quien estaba enamorado, pero su padre alcanzó el barco y se trajo de regreso a su hijo a casa. Desde ese momento, para fortuna de sus lectores, que se cuentan por millones, juró solemnemente no viajar más que en su imaginación y a través de su fantasía.

A Jules Gabriel Verne (Nantes, 8 de febrero de 1828 – Amiens, 24 de marzo de 1905) se le tiene considerado como uno de los padres de la ciencia ficción, junto con H. G. Wells. Es el segundo autor más traducido de todos los tiempos, después de Ágatha Christie. Predijo con gran exactitud en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales. Algunas de sus obras han sido adaptadas al cine.

Según un informe publicado a principios de 1972 por la prestigiosa revista francesa Paris Match como resultado de una investigación realizada por la UNESCO, han sido traducidas a 112 idiomas, lo que coloca a Verne en segundo lugar en la lista de vendedores de éxitos detrás de otro autor de producción más reducida pero mucho más densa (Karl Marx, traducido a 133 idiomas).


Era el mayor de los cinco hijos del matrimonio formado por Pierre Verne y de Sophie Allotte. En 1836 ingresó con su hermano Paul en el seminario Saint-Donatien. Más tarde estudió filosofía y retórica en el liceo de Nantes y viajó a París, cumpliendo los deseos de su padre, para seguir la carrera de leyes. Corría el año 1848. Un año antes, su prima Carolina se compromete en matrimonio. Los continuos deseaires de ella sumen al juven Julio en profundas crisis de melancolía. 

En París, su tío Chateaubourg lo introduce en los círculos literarios, donde empieza a codearse con lo más granado de la intelectualidad del momento, Victor Hugo, Eugenio Sue, etc., y consigue la amistad y protección de los Dumas, padre e hijo. el primero tendrá gran influencia personal y literaria en Verne. En 1850 acaba sus estudios de derecho y su padre le pide volver a Nantes pero Julio se resiste, afirmándose en su decisión de hacerse un profesional de las letras. Esta actitud provoca que su padre deje de financiarle. 

En mayo de 1856 conoce a la que sería su esposa, Honorine de Vyane, con la que se casa en 1857. Cree que en matrimonio encontrará la estabilidad emocional que le falta. Le pide a su padre 50.000 francos para invertir en la bolsa y su padre accede tras una larga discusión. El matrimonio le desespera rápidamente en vez de ayudarle. Cada vez que se le presentaba la oportunidad escapaba de sus deberes de cónyuge. Durante su matrimonio realizó viajes a Escocia, Noruega y Dinamarca. Cuatro años después de contraer matrimonio, abandona a su esposa Honorine mientras daba a luz al único hijo de ambos, Michel Verne. 

Sus inicios literarios fueron difíciles, sus piezas de teatro no tuvieron una divulgación importante, y recurrió a la docencia para sobrevivir. Gracias a Dumas logra estrenar en 1850, una comedia ligera en París, Las pajas rotas, con modesto éxito. Publica también en la revista El museo de las familias dos relatos, varias obras teatrales, libretos para operetas de moda y novelas cortas. Durante esta época es secretario del Teatro Nacional de París, recomendado por Dumas.

En mayo de 1856 conoce a la que sería su esposa, Honorine de Vyane, con la que se casa en 1857. Cree que en matrimonio encontrará la estabilidad emocional que le falta. Le pide a su padre 50.000 francos para invertir en la bolsa y su padre accede tras una larga discusión. El matrimonio le desespera rápidamente en vez de ayudarle. Cada vez que se le presentaba la oportunidad escapaba de sus deberes de cónyuge. Durante su matrimonio realizó viajes a Escocia, Noruega y Dinamarca. Cuatro años después de contraer matrimonio, abandona a su esposa Honorine mientras daba a luz al único hijo de ambos, Michel Verne. 

Aprovechando sus conocimientos geográficos, adquiridos a través de numerosos viajes por Europa, África y América del Norte, y su entusiasmo por la revolución tecnológica e industrial, se convirtió en un especialista de los relatos de aventura de corte científico. Su dominio de la tensión dramática le permitió combinar extravagantes situaciones y momentos poéticos en una prosa ligera y amena.

Siguiendo el consejo de su amigo  P. J. Hetzel, quien será su editor in eternum convirtió un relato descriptivo de Africa en la que sería la novela Cinco semanas en globo (1863),. Fue un éxito fulminante y tuvo como resultado un espléndido contrato con Hetzel que garantizaba al joven e inexperto novelista - tenía 35 años cuando publicó su primer libro- la cantidad anual de 20.000 francos durante los siguientes veinte años, a cambio de lo cual Julio Verne se obligaba a escribir dos novelas de un nuevo estilo cada año.

El contrato fue renovado por Hetzel y más tarde por el hijo de éste, con el resultado de que, durante más de cuarenta años, Los viajes extraordinarios aparecieron en capítulos mensuales dentro de la revista MAGASIN D'EDUCATION ET DE RECREATION.

Dos años después publica la historia de un viaje a la luna en dos partes: De la Tierra a la Luna y Alrededor de la Luna. Ambas son novela científicas y satíricas del estereotipo estadounidense de la época, es un intento de describir por primera vez con minuciosidad científica los problemas que hay que resolver para lograr enviar un objeto a la Luna. Uno de los personajes, el intrépido francés Michel Ardán, es un vivo retrato de su querido amigo. El otro personaje, Imperi Barbicane, está basado en el carácter del presidente estadounidense Abrahan Lincoln, asesinado a principios de ese mismo año.

La vuelta al mundo en 80 días, publicada en 1872, el mismo año en que se sitúa la acción, narra las peripecias del inglés Phileas Fogg y de su ayudante Jean Passepartout, preferiblemente llamado Passepartout constituyen uno de los relatos más cautivantes producidos por la imaginación humana, y una de las joyas de la literatura de todas las épocas. Phileas Fogg abandonará su vida de escrupulosa disciplina para cumplir con una apuesta con sus colegas del Reform Club. Su viaje sigue el itinerario previsto en el The Daily Telegraph, que supone la base de la apuesta.

Veinte mil leguas de viaje submarino (1869) es, entre su extensísima producción, uno de los libros que conserva más íntegro su encanto. La peripecia se inicia cuando una fragata americana parte en busca de un monstruo marino de extraordinarias proporciones al que se atribuyen múltiples naufragios. De manera íntegra, la obra fue publicada en Francia en dos partes (en 1869 la primera; y en 1870, la segunda). Puede decirse que el capitán Nemo es el alter ego de Julio Verne.

Veinte mil leguas de viaje submarino (1869) es, entre su extensísima producción, uno de los libros que conserva más íntegro su encanto. La peripecia se inicia cuando una fragata americana parte en busca de un monstruo marino de extraordinarias proporciones al que se atribuyen múltiples naufragios. De manera íntegra, la obra fue publicada en Francia en dos partes (en 1869 la primera; y en 1870, la segunda). Puede decirse que el capitán Nemo es el alter ego de Julio Verne.

Le seguirían obras como Los hijos del capitán Grant, La isla misteriosa, Miguel Strogoff, La esfinge de los hielos o El soberbio Orinoco. Trabajador infatigable, paralelamente a sus viajes, cultivó su primera vocación, el teatro, escribiendo y adaptando algunas piezas para la escena.

Estaba claro que el destino de la obra de Verne, quien se anticipó a su tiempo con más lógica y acierto que la mayoría de los escritores del género a los que podemos onsiderar primitivos, con la única excepción de nombres como H. G. Wells, tenía que ser como éste, un auténtico filón para el arte que estaba naciendo al mismo tiempo que sus libros: el cine.

La obra de Verne, en efecto, estará entre las más adaptadas dentro de la literatura, y en ese aspecto si que podemos decir que gana a Karl Marx. Los modos de adaptar su obra han sido también muy diversos. Desde la aventura a la francesa, como en Las tribulaciones de un chino en China, hasta el gran espectáculo en pantalla grande y reparto estelar, como ocurre en La vuelta al mundo en ochenta días.

Pero son otros los títulos que han merecido un tratamiento más respetuoso y un acercamiento más profundo: Veinte mil leguas de viaje submarino- en la que une la dos vertientes de aventura y ciencia-ficción, De la Tierra a la Luna o Viaje al centro de a Tierra, que inspiraron lo que puede denominarse con toda justicia como el primer film serio de ciencia-ficción.

Pese a todo, la vida de Verne no fue fácil. Por un lado su dedicación al trabajo minó hasta tal punto su salud que durante toda su vida sufrió ataques de parálisis. Por si esto fuera poco era diabético y acabó por perder vista y oído. Su hijo Michael le dio los mismos problemas que él mismo había proporcionado a su padre y, desgracia entre las desgracias, sufrió una agresión por parte de uno de sus sobrinos, que le disparó un tiro a quemarropa dejándolo cojo. Su vida marital tampoco fue todo lo feliz que él hubiera deseado, y es comúnmente admitido por todos sus biógrafos que mantuvo un matrimonio paralelo con una misteriosa dama, que sólo acabó cuando esta murió.

Verne también se interesó por la vida política, llegando a ser elegido concejal de Amiens en 1888 por la lista radical, siendo reelegido en 1892, 1896 y 1900. Ideológicamente era decididamente progresista en todo lo que concernía a educación y técnica pero de un marcado caracter conservador, y en ocasiones reaccionario, en el aspecto político.

viernes, 23 de marzo de 2012

Los 11 óscars de Titanic




El Titanic era el segundo de un trío de trasatlánticos conocidos como de clase Olimpyc. Era, en su tiempo, el barco de pasajeros más grande y más lujoso del mundo.

El 10 de abril de 1912 iniciaba el que sería su primer y, por desgracia, definitivo viaje, partiendo desde Southampton (Inglaterra), con destino a Cherburgo, Queenstown y, finalmente, Nueva York. Llevaba cuatro días de navegación pero a las 23:40 horas del día 14 de abril, chocó con un iceberg al sur de las costas de Terranova y se hundía a las 2:20 de la madrugada del 15 de abril. En el siniestro perecieron 1517 personas y, por aquél entonces, se convirtió en el peor desastre marítimo en tiempos de paz. 

Entre la primera, segunda y tercera clase, había en total 2.224 pasajeros, quienes disfrutaron de un hermoso palacio flotante, con lujosos comedores, piscina interior, bibliotecas, gimnasio, alumbrado a todas horas y baños turcos.


El 23 de marzo de 1998, la Academia de Cine galardonaba a la película Titanic con once estatuillas de las catorce a las que estaba nominada. Junto con la película de 1959, Ben Hur, son las únicas dos películas de la historia en conseguir semmejante cifra.


Titanic es una película estadounidense de 1997 dirigida, escrita, coproducida y coeditada por James Cameron y protagonizada por Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates, Gloria Stuart y Bill Paston. 

El cineasta norteamericano estaba fascinado por el hundimiento del Titanic y su interés aumentó al reunirse con Robert Ballard, - que descubre los restos del barco en 1980- durante la producción de la película The Abbyss. Buscó patrocinadores en Hollywood para para llevar a cabo una expedición al sitio del naufragio, sin todavía tener la intención de hacer una película en torno a los sucesos.

Tiempo después escribió un boceto para una película sobre el Titanic.  Se lo presenta a los directivos de la 20th Century Fox, quienes le dieron «luz verde» al proyecto, a pesar de que no estaban muy convencidos sobre el éxito que podría llegar a tener.Cameron no comenzó a escribir el guion sino hasta después de realizar las tomas del verdadero Titanic y estudiar detenidamente a cada uno de los personajes y pasajes históricos del barco, ya que quería honrar a todos los que habían muerto en el naufragio.

La famosa banda sonora de la película es obra de James Horner y contó con la participación de la cantante noruega Sissel. Sin duda, una preciosa banda sonora, que gozó de gran éxito comercial y crítico. En U. S. A. vende once millones de copias, lo que le vale para ser certificada «11 x Platinum» por la RIAA.

Se estrena el 19 de diciembre de 1997. La película se convirtió en un éxito tanto  comercial como en cuanto a la evaluación de la crítica. En su momento como «la producción más costosa del cine de todos los tiempos». La recaudación en taquillas hizo que se convirtiera en la película más taquillera de la historia a nivel mundial. Título que retuvo durante más de una década hasta ser desplazada por Avatar, dirigida también por Cameron.

La película ganó 89 premios entre los que se encuentran once premios de la Academia,  cuatro Globos de Oro, ocho galardones Satellite, dos premios People's Choice, dos premios MTV Movie, un reconocimiento SAG y un galardón Annie. La película será re-estrenada en formato 3D el 4 de abril de 2012.


La película es una tragedia romántica. La trama gira en torno a la relación amorosa entre dos pasajeros del Titanic, Jack Dawson (Leonardo DiCaprio) y Rose DeWitt Bukater (Kate Winslet). Jack , un joven artista, en una partida de cartas gana un pasaje para América, en el Titanic, el trasatlántico más grande y seguro jamás construido. A bordo, conoce a Rose , una joven de una buena familia venida a menos que va a contraer un matrimonio de conveniencia con Cal (Billy Zane), un millonario engreído a quien sólo interesa el prestigioso apellido de su prometida. Jack y Rose se enamoran, pero Cal y la madre de Rose ponen todo tipo de trabas a su relación. Inesperadamente, un inmenso iceberg pone en peligro la vida de los pasajeros.

Si bien los dos protagonistas son personajes ficticios, hay otros personajes secundarios que sí vivieron realmente los acontecimientos históricos de 1912, como Margareth Brown (pasajera de primera clase), Thomas Andrews (diseñador del barco), el capitán del buque Edward John Smith que, según algunas versiones, planeaba que este fuese su último viaje antes de retirarse de su cargo, o Benjamín Guggenheim, un magnate de la minería que viaja en la primera clase. Él exhibe a su amante francesa, la Madame Aubert, a sus compañeros de viaje mientras su familia lo espera en su hogar. 

Cameron nos ofrece una magistral película en la que el público se encuentra con una sensacional historia de amor entre dos jóvenes de distintas clases sociales, pero también el espectador que asiste a las salas verá, perfectamente entrelazados, drama, aventuras, acción, cine de catástrofes e incluso notas de humor... y muchos efectos especiales.

Impresionante la actuación de Kate Winslow, aunque no se llevara la estatuilla, un DiCaprio convertido por el público en estrella y una película, Titanic,  en una máquina de hacer dinero.


sábado, 17 de marzo de 2012

Los Girasoles de Van Gohg






“Se puede tener, en lo más profundo del alma,
Un corazón cálido, y sin embargo, puede que
Nadie acuda jamás a acogerse a él”
                    
                                                                                       Vincent van Gohg





El 17 de marzo de 1901 se exponen, por primera vez, en el museo Bernheim-Jeune de París 71 obras del genio holandés de la pintura, Vicent Van Gohg, Once años antes, en Auves-sûr-Oise, a las afueras de París, se había suicidado sin ver cómo su obra provocaba la admiración de todo el mundo. Eran 71 las pinturas que captaban la realidad por este pintor inigualable. Una de ellas, Los Girasoles, subastada en la prestigiosa sala Christie´s en 1987, fue vendida por casi cuarenta millones de dólares.

Vicent Williem Van Gohg, (Zundent-Países Bajos-30 de marzo de 1853, - Auvers-sûr-Oise, Francia, 29 de julio de 1890), fue uno de los grandes exponentes del postimpresionismo. Recibió el mismo nombre que un hermano que nació muerto un año antes. Era hijo de un humilde pastor protestante neerlandés llamado Theodorus y de su mujer Ana Cornelia.

 La figura central en su vida fue su hermano Théo, quien continua y desinteresadamente le prestó su apoyo financiero. La gran amistad entre ambos está documentada entre las numerosas cartas que ambos se intercambiaron entre agosto de 1872.

Desde muy joven tuvo inclinación hacia el dibujo, su primer trabajo fue en una galería de arte. Más tarde se convirtió en pastor y en 1879 se marchó como misionero a una región minera de Bélgica, donde comenzó a dibujar a la gente de la comunidad local. Su primera gran obra la pintó en 1885, Los comedores de patatas. Era consciente de las insuficiencias de su técnica y se inscribe en la academia de Amberes pero no pudo amoldarse a la disciplina pedagógica y, en febero de 1886, llegó a París, sin haber prevenido a su hermano.

La evolución de Van Gogh está testificada por su pintura, hasta ahora sombría y pesada, que se aclara al descubrir la obra de los impresionistas, de los que Théo empezaba a vender cuadros. Trabajó en el taller de Cormon e hizo amistad con Emile Bernard, Toulouse-Latrec y Gaugin.

En París pintó unos doscientos lienzos, de factura cada vez más libre, paisajes de Montmartre y de Anières, y veintitrés autorretratos. Su carácter hosco hacía difícil la convivencia con él y su hermano le aconsejó que se fuera al sur de Francia, donde encontraría la luz intensa que por entonces buscaba a través de las estampas japonesas.

Su plenitud la alcanza durante su estancia en Arles en 1888. Allí comenzó a trabajar, pero la soledad le pesaba. Proyectó organizar un taller colectivo en el que sus amigos pudiesen pintar junto a él. Logró que su hermano comprara algunos cuadros a Gaugin para que este pudiese ir a instalarse con él en Arles. Gaugin llega en octubre, pero las desavenencias entre ambos artistas llegaron a ser tan violentas que Van Gohg intentó golpear a Gaugin y se cortó el lóbulo de una oreja. Tras la marcha de Gaugin llegó Thèo que hizo ingresar a su hermano en un hospital de Arles. En mayo de 1889, Vincent pidió ser internado en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole. Allí continuó trabajando y sufrió sus crisis más graves: una forma de epilepsia hereditaria. 

En Provenza pintó más de doscientos cincuenta autorretratos (Autorretrato con la oreja cortada, La Artesiana, Roulin, en cartero) y paisajes (El puente del inglés en Arles, El olivar, El campo de trigo amarillo) e hizo numerosos dibujos a caña. En mayo regresa a París y fue a instalarse en Auvers-sur-Oise, donde residía el doctor  Gachet, que Pisarro había recomendado a Thèo. El médico le recibió muy bien pero las relaciones se enfriaron pronto.

El 27 de junio de 1890, Vicent se suicidó con un tiro de revólver.

Pero su obra sería reconocida  después de su muerte considerándose uno de los grandes maestros de la pintura. Pese a que existe una tendencia generalizada a la especulación sobre la afectación que tuvo en su pintura su salud mental, el crítico Robert Hughes cree que las obras del artista están ejecutadas con un perfecto control.

Durante 18 años, a partir de 1872, Van Gohg hace la crónica de su vida a través de unas 900 cartas escritas a su hermano menor Théo. A través de esta correspondencia conocemos con gran detalle sus viajes y ocupaciones diversas en los Países Bajos, Bélgica, Inglaterra y Francia, su celo religioso obsesivo, su vocación artística, la evolución de sus habilidades, la forma en que utiliza el arte y la literatura para descubrir y definirse a sí mismo y los períodos de inestabilidad mental y la depresión que lo atormentaba durante los años que precedieron a su suicidio. 

La editorial  Arte y Literatura publica Cartas a Théo (Holanda 2002), siendo la primera edición de 1967, libro en el que recopila las cartas que el famoso pintor escribe a su hermano desde julio de 1873 hasta julio de 1890. Esta correspondencia de Van Gohg contiene alguno de los más bellos textos literarios que jamás haya escrito un pintor. Lo mismo que en su pintura, se expresa profundamente y a veces brutalmente en estas cartas.

El pintor, a través de estas epístolas, nos muestra cómo se esforzó duramente por sacar su pintura adelante pero ni siquiera su hermano Theo o Gaugin la supieron apreciar. Es un hombre amante de la lectura contemporánea de su tiempo. Le gustaba leer a Zola. Era un hombre que amaba la pintura y no dudaba en recorrer museos y hablar de cuadros con su hermano. Menciona a pintores como Rembrandt, Manet, Rubens, etc. , por quienes sentía una gran pasión e intetaba imitarlos. Son destacables sus cartas finales escritas durante su reclusión en Saint Remi y las cercanas a su muerte. Son un testimonio casi a modo de diario en el que el pintor holandés da cuenta de su cotidianeidad y se han transformado, a través de los años, en un grito desgarrado frente a la vida.

Las cartas fueron compiladas por su cuñada, la viuda de Théo, Johanna Bonger, en cuatro volúmenes, en el año 1953, con motivo del centenario del nacimiento del genial pintor.

Estas cartas inspiraron biografías, películas, obras de teatro, documentales, estudios académicos y miniseries. Cartas extraordinarias y conmovedoras que se han transformado en un gran documento humano que muestra al verdadero Van Gohg por él mismo.

El destacado documental Van Gohg: cartas a Theo, hasta hoy, es la biografía televisiva más exacta sobre el pintor holandés. Un documental aclamado por la crítica, en el que sobre a base de años de ardua investigación, en el diálogo tomado de sus escritos originales, muestra la historia de la azarosa vida del artista. El papel de Vincent van Gohg es interpretado a la perfección por Benedict Cumbertach.

El loco de pelo rojo es una película estadounidense de 1956, dirigida por Vicente Minnelli. Está basada en la novela Lust for life de Irving Stone y protagonizada por Kirk Douglas. Irving Stone aprovecha las investigaciones realizadas sobre la vida del pintor para escribir el libro mencionado, que se publica en la primera mitad de la década de los cincuenc con gran éxito de ventas. Tras el éxito de Moulin Rouge (1952), de John Houston, la Metro Goldwyn Mayer compra los derechos cinematográficos de la obra del escritor. Minelli se entera poco después y le dice al vicepresidente Dore Schary que le interesa dirigir la adaptación. Anthony Quinn obtiene un Oscar encarnando a Gaugin por una intervención que no oculpa más de diez minutos.

jueves, 15 de marzo de 2012

Marlon Brando, el eterno Padrino (The Godfather).




Mario Puzo y Francis Ford Coppola o lo que es lo mismo,  la pareja que dio lugar a la creación de una de las mejores películas del cine negro de todos los tiempos: El Padrino.

Es una de las producciones más aclamadas y apreciadas de la cinematografía estadounidense y mundial, siendo considerada uno de los mejores filmes de todos los tiempos y la mejor película de Francis Ford Coppola.

En 1973 se hizo acreedora a tres premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas estadounidenses por Mejor Actor, para Marlon Brando, Mejor Película y Mejor Guión Adaptado para Mario Puzo y Francis Ford Coppola; anteriormente había ganado cinco Globos de Oro por la Mejor Película, Mejor director, Mejor actor, Mejor canción original y Mejor guión. Esta fue la primera parte de una trilogía completada, a la postre, por El Padrino II, en 1974, y concluida con El Padrino III, en 1990.

Pero hoy es el día en el que se estrena, hace ya cuarenta años, The Godfather, conocida en español como El Padrino. El filme fue producido por Albert S. Ruddy para la compañía productora Paramount Pictures. Está basada en la novela del mismo nombre, de Mario Puzo, quien adaptó el guión junto a Coppola.




El film narra la vida de Don Vito Corleone, jefe de una de las cinco "familias" que ejercen el mando de la Cosa Nostra en la ciudad de Nueva York en los años 40. Representa la experiencia de los inmigrantes(en este caso italianos) a los Estados Unidos y al mismo tiempo expone las contradicciones del "sueño americano". Contó con un reparto encabezado por Marlon Brando, quien interpreta a Don Vito; Al Pacino,  James Caan y John Cazale en el papel de los hijos de Don Vito: Michel, Sonny y Fredo, respectivamente; Robert Duval, como Tom Hagen, el hijo adoptivo de Corleone y abogado (con la tarea de consigliere) de la familia; y  Diane Keaton, como  Kay Adams, la novia de Michael.

La película fue estrenada el 15 de marzo de 1972. Está basada en el libro escrito por Mario Puzo. Aunque la novela al momento de su lanzamiento fue todo un éxito, irónicamente a Puzo no le gustaba; incluso declaró que sólo la escribió con el afán de ganar dinero. El escritor conoce en la primavera de 1968 a Robert Evans, productor ejecutivo de la Paramount Pictures en ese tiempo y le ofreció los primeros borradores de una futura obra suya que en principio se iba a llamar Mafia. Evans le compra los derechos de la novela. Después de su publicación y éxito, ahora ya bajo el título definitivo de El Padrino, en abril de 1969, la Paramount decide llevarla a la gran pantalla. 

Para que la película tuviera éxito, Evans tuvo clara la idea de que debería ser hecha por ítaloamericanos “para que se pudiera oler el spaghetti” aunque, contradictoriamente, eligieron a Al Ruddy para producirla.

Inicialmente se planeó como una producción clase B, de bajo costo y sin mayores pretensiones. Pero Charles Bluhdorn, el empresario austriaco-estadounidense dueño de la Gulf & Western (que compró a la Paramount en 1966) y benefactor del proyecto, y Stanley Jaffe, presidente de la Paramount, comenzaron a entrevistarse con diversos directores para dirigir la película pero, ante la negativa de estos, contataron a Francis Ford Coppola, un italo-americano de 31 años que sólo había dirigido, por aquel entonces, unas pocas películas.

 
Los problemas entre los ejecutivos y el novato director empezaron a aparecer. Coppola quería ser fiel a la novela, haciéndola de época y filmándola en Nueva York, lo que al final elevó considerablemente todo el costo del diseño de producción y llevó a la Paramount a gastar seis veces más de lo esperado.

La polémica surgió tanto con las pretensiones de filmar la película como durante el propio rodaje de la misma. El anuncio del proyecto llevó a que los representantes de La Liga de los Derechos Civiles de los ítaloamericanos, senadores del Congreso de los Estados Unidos y legisladores del Estado de Nueva York presentaran protestas. Se          llegaron a recibir amenazas de bombas y auténticas intimidaciones para que no se efectuara el rodaje. Cuando se comenzó con el mismo los problemas siguieron: se vinculó a la filmación con la Mafia; también se protestó cuando se contató a Lenny Montana al otorgarle el papel de Luca Brassi. Montana era un ex luchador que durante un tiempo se le vinculó con la familia Columbo. 

A la hora del cásting también hubo sus más y sus menos, para variar. Sobre todo para elegir quién interpretaría a Vito Corleone. Coppola lo tenía claro. Quería a Marlon Brando pero la Paramount no estaba por la labor, dado los fracasos estrepitosos de sus últimas películas y su comportamiento en los rodajes. Coppola no cedió ante las negativas de la productora y amenazó con dejar el filme si no la protagonizaba Brando. La Paramount le propuso al director tres condiciones que ellos sabían que nunca aceptaría pero, sorpresa, las aceptó, siendo una de ellas una audición frente a las cámaras.

Coppola trabajó con Puzzo en la adaptación de la novela.  La pareja escribió un guión por separado, el director se la pasaba todas las mañanas escribiendo en una mesa del Café Trieste de San Francisco, mientras que Mario lo hacía en su oficina en Los Ángeles, aunque siempre se mantenían en contacto. Al final este proceso dio como resultado un guion de cerca de 163 páginas para una película de aproximadamente tres horas de duración. Para no provocar más problemas, como los que antecedieron al inicio de la producción, el autor y el director deliberadamente eliminaron del guión todas las referencias a la palabra "Mafia."

Conforme leía las páginas del libro, el director descubrió los tintes de tragedia en la historia, y optó por enfatizar dicha característica al máximo, de hecho el propio Francis Ford Coppola mencionó que El Padrino le había recordado la tragedia El Rey Lear de William Shakespeare. En ella se representa el crepúsculo de un rey anciano y la ruptura posterior de su reino por las disputas entre sus tres herederas. De las tres, la menor, la que parece menos preparada, es al final quien vence. El joven Michael - el más pequeño e inexperto de la familia Corleone , hereda el mando de la familia por los errores de sus hermanos mayores. 

No cabe duda de que la película de El Padrino es una película sobre la Mafia y habla de la Mafia. Es una familia con un alto poder en el terreno del crimen pero lo que más se aprecia es el valor de la familia, la importancia que se le da, con todos sus valores que en este mundo se le da especialmente: la fidelidad, el respeto, el honor, la elección de una cadena sucesoria que releve al patriarca y siga sus pasos.

Pero también en la película hay rasgos de la cultura italiana, y más concretamente la siciliana: los favores que el padrino concede el día de la boda de su hija, el machismo que relega a las mujeres a un papel secundario. 

Coppola, la interpretación de Marlon Brando como Don Vito Corleone y la propia película en sí, El Padrino han dado una lección de cómo hacer un largometraje sobre la Mafia: unos personajes interesantes, una trama que enganche al espectador, escenas violentas que den un aire de realismo a la cinta y toda una letanía de frases que marcan la forma de actuar del mundo del hampa. 

domingo, 11 de marzo de 2012

El Duque de Rivas: Don Álvaro o la fuerza del sino


Contando sólo un año de edad, su padre, don Juan Martín de Saavedra fue condecorado con el título de Grande de España. Abocado a la carrera militar por su condición de segundón (su hermano mayor, Juan Remigio heredaría el ducado a la muerte del padre de ambos), ingresó en 1802 en el Real Seminario de Nobles de Madrid permaneciendo en él hasta 1806. Con tan solo nueve años ya le correspondían por linaje la Cruz de Caballero de Malta, la banderola de la Guardia de Corps supernumerario, el hábito de Santiago, etc. En 1807 fue alférez de la Guardia Real. Luchó con valentía contra las tropas napoleónicas siendo herido en la Batalla de Ontígola (1809). El General Castaños le nombró capitán de la Caballería Ligera. Obtuvo también el nombramiento de primer ayudante de Estado Mayor.

En 1823, Rivas fue condenado a muerte por sus creencias liberales y haber participado en el golpe de estado de Riego en 1820. Además se le confiscaron sus bienes y huyó a Inglaterra. Luego pasó a Malta en 1825 donde permaneció cinco años. En 1830 se marchó a París. Después de la muerte de Fernando VII en 1833, regresó a España al recibir la amnistía y reclamó su herencia, y además en 1834 murió su hermano mayor, Juan Remigio, y recayó en él por ello el título de Duque de Rivas. Dos años después fue nombrado ministro de la Gobernación. Luego emigró a Portugal por poco espacio de tiempo. A la vuelta desempeñó el papel de senador, alcalde de Madrid, embajador y ministro plenipotenciario en Nápoles y Francia, ministro del Estado, presidente del Consejo de Estado y presidente de la Real Academia Española y del Ateneo de Madrid en 1865.

us primeras poesías y sus primeros dramas muestran la influencia del neoclasicismo (Meléndez, Valdez y Quintana). Luego, el autor se orienta deliberadamente hacia el Romanticismo, con tres obras especialmente célebres. La primera es un poema en doce romances :

El Moro Expósito (1834), que es un fresco realista y fantástico de las civilizaciones árabe y cristiana en la España de la Edad Media. El prólogo fue escrito por Alcalá Galiano. «leyenda en doce romances» sobre el tema de los infantes de Lara y el bastardo Mudarra que es considerada pieza fundacional del romanticismo en España.

 Don Álvaro o la fuerza del sino, cuya primera representación tuvo lugar en Madrid en 1835, representó el triunfo del Romanticismo sobre el Escenario ; este drama fue en España lo que Hernani había sido en Francia. Las trágicas aventuras de un héroe perseguido por el sino, el misterio, el amor y la muerte, con una mezcla de tipos y de tonos, lances imprevistos, etc.

Todo contribuye a crear una ilustración clamorosa del romanticismo. El Duque de Rivas se inspiró en la vida real : tuvo una propiedad, “La Jarilla”, en Hornachuelos y conoció la leyenda de la “Mujer Penitente”. Verdi se inspiró en este éxito para su ópera, La Forza del Destino (1862).

Don Álvaro, un indiano rico y misterioso que vive en Sevilla, tiene un romance con doña Leonor, hija del Marqués de Calatrava. Como éste no aprueba esos amores, don Álvaro decide raptar de su casa a doña Leonor. En la huida de los amantes, el Marqués muere accidentalmente. Este hecho da inicio a la tragedia de los protagonistas. Los enamorados desaparecen. Doña Leonor vive oculta durante un año, de modo que todos, incluso don Álvaro, la creen muerta. Después, se retira al monasterio de los Ángeles, en Hornachuelos.

Don Álvaro viaja a Italia. Los dos hijos del Marqués, don Carlos y don Alfonso, han jurado vengar la muerte de su padre y salen en busca del indiano. En Veletri se encuentran y reconocen don Álvaro y don Carlos, lo que lleva a un duelo donde perece don Carlos. Don Álvaro sobrevive y se refugia en el convento de los Ángeles, en España, donde vive como fraile durante cuatro años. Por su parte, don Alfonso, que había viajado a Perú, descubre toda la verdad sobre don Álvaro y regresa a buscarle. Segundo duelo obligado, en el cual cae herido don Alfonso. Ambos descubren que doña Leonor vive en la cercana ermita, y don Alfonso, creyéndola cómplice de don Álvaro, la mata. Para don Álvaro, la única escapatoria a su destino es el suicidio, de modo que se arroja desde una montaña.

El drama está divido en cinco jornadas; estructura típica del teatro neoclásico. Tiene todas las características del teatro romántico en lo que se refiere a historia, temas y estilo. Pero, en cuanto a las normas neoclásicas de las tres unidades, espacio, lugar y tiempo, el autor se tomó muchas libertades: el drama se desarrolla en diferentes lugares (España e Italia); cubre un período de cinco años y hay una acción principal, pero también se intercalan escenas costumbristas y cotidianas. 

Uno de los temas es el tradicional de la venganza, sobre todo expresada en forma de duelo. Ese anhelo de vengarse parece salvar la honra familiar que ha sufrido una ofensa. En la obra, la furia del Marqués se transforma en deseo de venganza que pasa, como una obligación, a sus hijos.
El inicio del problema está en el amor, o mejor dicho la pasión entre don Álvaro y doña Leonor, que será muy breve porque será destruido por los deberes que la sociedad imponen y por la familia de Leonor. 

Pero el tema principal es siempre “la fuerza del sino”, es decir la fatalidad que se abate sobre don Álvaro hasta su muerte. En efecto, esta fatalidad le impedirá vivir su amor con doña Leonor, y acabará matando al Marqués y a sus hijos. Don Álvaro se sentirá entonces culpable por sus actos y huirá, hasta recluirse durante cuatro años en la soledad de un convento. Por último, pasando de fraile a enviado del infierno, don Álvaro se suicida considerándose « demonio exterminador » y pidiendo al infierno que se lo trague. Don Álvaro no ha salvado su alma, no ha recibido la divina misericordia. Es éste el conflicto típicamente romántico : el hombre entre Dios y el mundo.

En 1841 publicó sus Romances históricos: destaca de esta colección de sesenta y nueve romances un gusto por lo decorativo y descriptivo, por las sensaciones casi pictóricas en las que se reconocía su afición por este arte, del que llegó a ser un notable maestro, así como la variedad temática. De entre los de ambiente medieval merecen mencionarse romances como Don Álvaro de Luna y Una antigualla en Sevilla; otros se sitúan en la época de los Austrias: Un castellano leal, Una noche en Madrid, Recuerdos de un gran hombre, El mayor desengaño y El Conde de Villamediana.