viernes, 4 de mayo de 2018

El tigre (edición ilustrada), de Joël Dicker.

























Datos técnicos:


Título: El tigre (Edición Ilustrada)
Autor: Joël Dicker
Traductor: Juan Carlos Durán Romero
Ilustrador de cubierta e interiores: Eduardo de las Heras
Editorial: Alfaguara
1ª edición: Noviembre/2017
Formato: Ebook
Origen: Ebiblio-Galicia
Nº pág.: 26 en Adobe Digital Editions




Sinopsis:


A los diecinueve años Joël Dicker se presentó a un concurso literario juvenil con su relato largo El tigre. Más tarde, la presidenta del jurado le confesaría que lo habían desestimado porque no parecía creíble que una persona tan joven lo hubiera escrito. Ocho años después, Dicker obtuvo el Gran Premio de la Academia Francesa y el Premio Goncourt des Lycéens con La verdad sobre el caso Harry Quebert, que se convirtió en un fenómeno literario.
En este primer gran relato, deudor de sus admirados clásicos rusos y anglosajones, Dicker se enfrenta ya a sus temas preferidos (dilemas existenciales, las grandes preguntas, la violencia y la posibilidad de redención) y demuestra su extraordinaria capacidad de atraparnos con una historia poderosa y unos personajes que se graban a fuego.




Opinión Personal:




Antes de entrar en materia, quería comentar mi experiencia con una plataforma digital Ebiblio (enlace Ebiblio Galicia), en la que toman parte las bibliotecas públicas de España, y que ofrece la posibilidad de leer de forma gratuita novelas, libros o revistas a través de su página, en la que el lector se encontrará también con novedades que se van añadiendo al catálogo. El formato que utilizan es epub con DRM, por lo que la lectura en el kindle Amazon queda descartada. Me atrajo la propuesta, y decidí llevarla a la práctica para comprobar su efectividad. En esta ocasión, elegí como lectura piloto, por así llamarla, el relato de Jöel Dicker, El tigre. Y opté por utilizar una de las herramientas que ofrece esta plataforma, como es la aplicación para Windows Adobe Digital Editions (versión 4.5). La otra posibilidad que ofrece es instalar la aplicación Ebiblio en el móvil, y leer en este soporte; ya la tengo instalada, y más adelante probaré sus prestaciones. Aunque tras el resultado obtenido al probar la herramienta de Ebiblio en Windows, estoy muy seguro que en el móvil también tendrá un resultado satisfactorio. Y, desde luego, prefiero utilizar Ebiblio a Edición Anticipada, del Grupo Editorial Pengüin Random House. Una de las ventajas que ofrece la herramienta Adobe de Ebiblio es que no es necesario leer el libro de turno en línea, como ocurre en Edición Anticipada. Puede leerse en línea también, sí, pero da la opción que ya mencioné anteriormente: Adobe Digital Editions, con la ventaja de que si abandonamos durante un tiempo la lectura que tenemos en mano, al abrir de nuevo esta herramienta, seguimos leyendo desde el punto en el que dejamos la lectura, al contrario que en Edición Anticipada, que no da esa opción. A parte de que a estas dos opciones que menciono, tengo que añadir la posibilidad de que también puedo leer los libros que conforman el catálogo de Ebiblio en la tablet.

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Y dicho esto, entro en materia para comentar mis impresiones sobre este primer relato publicado por Joël Dicker, un autor que me conquistó con su novela El libro de los Baltimore (reseña).

La primera impresión que me causó este primer relato del hoy aclamado escritor suizo, tuve la sensación de que más bien estaba leyendo la obra de un clásico ruso, porque la historia que me contaba Joël Dicker a través de un narrador omnisciente, me tenía un claro regusto a las obras de los grandes escritores de la Rusia de los zares.

En lo que se refiere al argumento del relato, poco se puede decir sobre el mismo, porque su corta extensión no permite que ofrecer información de su contenido. Símplemente se puede adelantar que el lector se encontrará con la historia de un personaje, Iván Levovitch, que decide trasladarse a Siberia para dar caza a un feroz tigre que estaba atemorizando a la población de la taiga siberiana, porque a San Petersburgo llegaban noticias de que ya se había cobrado decenas de víctimas, todas ellas de una forma atroz.

Pese a las pocas páginas que conforman el relato, que se lee en medio suspiro, la tensión narrativa está asegurada en todo momento. Tal y como se van sucediendo los episodios que se relatan, la intriga está servida, porque el lector se preguntará si el cazador logrará conseguir su objetivo, y obtener así la fama y la recompensa que el Zar había ofrecido a quién llevara a palacio los despojos de tan temible animal.

Joël Dicker logra crear una atmósfera inquietante a lo largo de toda la narración. El paisaje desolador que se relata invita al lector a imaginarse las escenas que se van narrando, tanto desde el momento en el que dos monjes llegan a Tibié, como la información que va recibiendo el cazador, pero sobre todo el lector se preguntará si realmente será capaz de abatir semejante pieza.

A parte de esa atmósfera inquietante, otro punto fuerte del relato es el retrato de los personajes que el lector se encuentra a lo largo del mismo, y la ambientación espacial y temporal de los episodios que se van sucediendo, sin olvidarme de la crudeza del clima al que se tienen que enfrentar los personajes que nos encontramos a lo largo del relato. En todo momento pude imaginar perfectamente las dantescas escenas que se presentaban ante mí, o cómo era la vida de los pobladores de la taiga con los que se cruzaba el personaje principal de este relato, magníficamente descrito por Joël Dicker.

Si en El libro de los Baltimore me atrajo su cuidado estilo narrativo, puedo decir lo mismo de este relato del que hoy comparto mis impresiones. No me extraña que tal y como se nos adelanta en la sinopsis, el jurado del concurso juvenil al que el autor suizo había presentado este relato, dudara de que fuese escrito por una persona tan joven. Y también en El tigre se observa el suspense que caracteriza las obras de Joël Dicker. Un suspense que incitará al lector a estar en todo momento pendiente en lo que sucede a lo largo del relato, sobre todo desde el momento en el que el cazador decide llevar a cabo un plan con el que está seguro cobrará la presa codiciada. 

Sin duda alguna, quienes quieran tener una primera toma de contacto con la obra de Joël Dicker, pueden hacerlo a través de este su primer relato publicado por la editorial Alfaguara, con unas magníficas ilustraciones de Eduardo de las Heras. El lector tiene ante sí un relato que lo mantendrá en vilo hasta la última página, pendiente en todo momento de ese esperado encuentro entre el cazador y el tigre. 




Biografía:


Joël Dicker nació en Suiza en 1985. En 2010 obtuvo el Premio de los Escritores Ginebrinos con su primera novela, Los últimos días de nuestros padres (Alfaguara, 2014). La verdad sobre el caso Harry Quebert (Alfaguara, 2013), fue galardonada con el Premio Goncourt des Lycéens, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, el Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa, y, en España, fue elegida Mejor Libro del Año por los lectores de El País y mereció el Premio Qué Leer al mejor libro traducido y el XX Premio San Clemente otorgado por los alumnos de bachillerato de varios institutos de Galicia. Traducida con gran éxito a treinta y tres idiomas, se ha convertido en un fenómeno literario global. Tras El Libro de los Baltimore (Alfaguara, 2016), enbla que recuperaba el personaje de Marcus Goldman como protagonista, La desaparición de Stephanie Mailer es su esperada nueva novela. Alfaguara también ha publicado El tigre, un relato escrito cuando Dicker contaba con diecinueve años y que por su calidad un jurado literario no creyó que fuera suyo.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de Ebliblio. 









lunes, 30 de abril de 2018

7LR (Siete lágrimas rojas), de Juan Miguel de los Ríos.

























Datos técnicos:


Título: 7LR (Siete lágrimas rojas)
Autor: Juan Miguel de los Ríos
Editorial: Ediciones del Genal
1ª edición: Septiembre/2017
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-16871-45-2
Nº Pág.: 481



Sinopsis:


A pocos días de que comience la Semana Santa en Málaga, la Virgen del Rosario, en una parroquia de la barriada malagueña de El Palo, amanece llorando sangre. Horas después, la Virgen de los Remedios, en la iglesia de los Mártires, y la Virgen de la Expiración, en la parroquia de San Pedro, repiten el supuesto milagro. En los cinco días siguientes tres imágenes más aparecerán con el rostro maculado de sangre: la Virgen de la Amargura en la ermita de Zamarrilla, María Santísima de la O en la iglesia de los Mártires, y la Virgen de la Esperanza en su basílica, junto al cauce del río Guadalmedina. El Vaticano enviará a uno de sus hombres en la sombra, un jesuita malagueño llamado Elías, que lleva 30 años sin regresar a su ciudad huyendo de unos sucesos terribles que vivió en su adolescencia. A sus investigaciones se unirán el singular comisario Javier López y una periodista local: Micaela, muy avezada en los reportajes de investigación.

La novela transcurre durante los ocho días que dura la Semana Santa, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección. Durante esos ocho días, los tres personajes bucearán en un escenario urbano donde todo girará. Viajarán a través de la cruenta historia de la ´quema de conventos. Lucharán para no perder sus vidas y serán testigos de cómo se comportará la colosal aglomeración de creyentes que invade la urbe guiados por su fe en las Vírgenes milagrosas. Reconciliarán con sus antepasados a un viejo judío salvado del holocausto nazi, y unirán a los dos protagonistas de una hermosa historia de amor rota por los avatares de la Guerra Civil.

En esta novela la Fe y la Razón dirimirán sus fuerzas detrás de un propósito: ´Salvar el alma de la ciudad”


Opinión Personal:


Hoy doy a conocer mis impresiones sobre una novela que me tuvo atrapado casi sin darme respiro: 7LR (Siete lágrimas rojas), desde las primeras páginas hasta el desenlace, todo ello contado a través de un narrador omnisciente. Su autor, Juan Miguel de los Ríos, construyó una trama muy solvente, con la que me dio un magnífico paseo literario por Málaga, a la que sin duda alguna conoce como la palma de su mano, porque me daba la impresión de que estaba viendo, en vivo y en directo, cada uno de los rincones que se mencionan a lo largo de las 481 páginas que la conforman.
(Barriada de El Palo-Málaga)
En 7LR (Siete lágrimas rojas), Juan Miguel de los Ríos ofrece una trama muy atractiva; incluso diría que adictiva. El lector se encuentra con unos hechos ficticios que tienen una clara base histórica, de la que se dará perfecta cuenta a medida que se acerca al desenlace de la novela. El padre Fabián hacía su ronda habitual en la iglesia de las Angustias, en la que entre otras imágenes, se venera a la Virgen del Rosario. Cuando se acerca a la Virgen «se enfrenta a algo que no podía imaginar. Es una lágrima roja que macula su rostro. La Virgen está llorando sangre» (pág. 14). Desde ese momento, el interés del lector se incrementa, pues las alarmas saltan tanto en el obispado como en el ayuntamiento de la ciudad, ante el temor de la avalancha de peregrinos que se les puede venir encima, una vez que se haga público ese acontecimiento inusual, al que algunos ya tildarán como milagro. Pero el temor y la preocupación se apoderará de las autoridades civiles y eclesiásticas, al tener constancia de que en los cinco días siguientes iban a tener lugar unas escenas similares a las producidas en la iglesia ya mencionada. El Vaticano decide que lo que está sucediendo tiene que ser investigado por uno de sus hombres en la sombra, por lo que envían al jesuita malagueño llamado Elías: un joven agente que ya había cumplido otras misiones encargadas por la Santa Sede, por lo que su experiencia le señalaba como el candidato idóneo para averiguar lo que estaba sucediendo en su tierra natal, a la que hacía ya treinta años que no regresaba.

A medida que avanzaba la lectura de 7LR (Siete lágrimas rojas), me dije en más de una ocasión que no me extrañaba que fuese elegida cuarto finalista del Premio Planeta del año 2016. Y es que el escritor malagueño ofrece al lector un magnífico trabajo, en el que demuestra su buen hacer literario, no solo en lo que al equilibrio de la trama se refiere, sino también en el estilo narrativo que, como bien dice Juan Eslava Galán en una de las dos opiniones que se ofrecen en la contraportada, como parte del márketing de la editorial para atraer el interés de potenciales lectores, «Es una intriga trepidante al estilo de El Código da Vinci, solo que está muy bien escrita». En este sentido, y sobre todo en lo referente a lo bien escrita que está, estoy de acuerdo con lo que dice el autor jiennense, porque el escritor malagueño tiene un estilo narrativo muy cuidado; incluso diría que tiene un sello particular a la hora de contar los episodios que relata la voz universal, porque el lector se encontrará con un narrador que se implica de pleno en el relato. En más de una ocasión el estilo indirecto forma parte de esa voz narrativa, ya que en las descripciones de algunas escenas se encontrarán diálogos intercalados de forma indirecta. En mi modesta opinión, este estilo indirecto suele ralentizar la lectura, porque las frases se hacen más complejas, pero no fue este el caso, ya que en la mayoría de las ocasiones que esto ocurría me hacía levantar alguna que otra sonrisa, sobre todo cuando entraban en escena Micaela, la periodista que trabajaba para el diario La Opinión de Málaga, o el comisario Javier López, que me tenía completamente ganado con su particular verborrea y gracejo andaluz. En este sentido, hay algunos diálogos en los que intervienen ambos personajes que no tienen desperdicio alguno, por el humor e ironía que les caracterizan; incluso también sorprenderá el humor que muestra el sacerdote jesuita en alguna que otra ocasión. Aunque, sin embargo, no diría que el ritmo narrativo de la novela es trepidante, como dice el autor de novelas como La Mula, sino que más bien es fluido, ya que el misterio y la intriga que domina la trama incrementa el interés del lector por todo lo que sucede a lo largo de su desarrollo. De hecho, hay un claro dominio de la narración sobre los diálogos, con lo que esto significa, pero como nos encontraremos con escenas en las que la acción está servida, ayudan a causar ese efecto en la lectura, a parte de lo ya comentado sobre los diálogos indirectos.

En el párrafo anterior mencionaba el equilibrio de la trama. Y es que, en mi modesta opinión, entiendo que Juan Miguel de los Ríos ofrece al lector unos episodios muy atractivos, en los que la ficción y la historia están perfectamente ensamblados, con el añadido de que están protagonizados por unos personajes que resultan muy atractivos.

En 7LR (Siete lágrimas rojas), el lector se encuentra con unos personajes difíciles de olvidar, por los por los rasgos que caracterizan a cada uno de ellos, tanto el protagonista indiscutible de la novela, como es Elías, el sacerdote jesuita, como los personajes secundarios que el lector se encuentra a lo largo de los doce grandes capítulos en los que se estructura la novela. A ellos hay que añadir un elenco interesante de secundarios que con el paso de los episodios van tomando relevancia en el desarrollo de la trama. Entre ellos destacaría las figuras de Ernesto Miranda e Inés Albilla. Al primero de ellos lo conoceremos de forma pasiva, a través de la información que van recabando los investigadores, y por el relato que ofrecerá Inés Albilla, pese a que tenía pocos momentos de lucidez, y esperaba el fin de sus días en una residencia, y que que había vivido con Ernesto un romance que todavía no había olvidado. El coleccionista de arte Philippe Savouier, y David Ben Ishti, un viejo judío salvado del holocausto nazi, también atraerán la atención del lector. A ellos hay que añadir un peculiar personaje que surgirá entre los cerca de cuatro millones de peregrinos que inundan Málaga, y que se hace llamar Nicodemo, a quien el lector verá acompañado por dos acólitos a los que llama Dimas y Gestas. El lector se encontrará con otros personajes que aparecerán ya en momentos puntuales, caso del padre Ugarte, mentor del jesuita Elías, o del padre Eugenio, quien estaba encargado de la custodia de la biblioteca de Ernesto Miranda. Pero diría que el personaje por excelencia de esta novela es Málaga, de la que el autor nos ofrece un pormenorizado recorrido por sus barrios, calles y edificios más emblemáticos, pese a la dificultad que supone el moverse por una ciudad atestada de peregrinos.
(Basílica Santa María de la Victoria-Málaga)
En lo que a la ficción se refiere, a la investigación que llevan a cabo los tres personajes ya mencionados, hay que añadir la imaginación del autor a la hora de mostrar la Semana Santa de Málaga, ante la avalancha de peregrinos que inundan la ciudad, porque en algún momento de la narración se menciona que había en Málaga alrededor de cuatro millones de fieles. Imagínese el lector la sensación que causan las escenas en las que el narrador muestra el ambiente de caos que se vive en Málaga durante esos días; aunque es un caos un tanto organizado, porque las autoridades procuran mantener el orden dentro de lo posible, ayudados por la presencia pacífica de los peregrinos. Y hay que ponerse también en la piel de los propios malagueños, que ven cómo su día a día se ve interrumpido por la presencia de esa avalancha de peregrinos que inunda la ciudad. Puede decirse que asistimos a una Semana Santa distópica, por las condiciones atípicas en las que se producen los actos que tienen lugar en ese período. En este sentido, llama la atención los guiños que hace el autor, tanto en lo relativo a la procesión de los tronos, como a uno de los momentos cumbres que encandilan a los malagueños, como es la presencia de El Cristo de la Buena Muerte por las calles de Málaga, escoltado por la Legión Española. Esos días, Elías y sus dos compañeros de investigación se tendrán que enfrentar a un peculiar personaje, al que todos conocen como Nicodemo, y que va acompañado por dos esbirros a los que llama Gestas y Dimas, y se preguntarán que les mueve a actuar de esa forma, o si son dirigidos por alguien interesado en que no se descubra qué es lo que realmente está pasando.

En la novela nos encontraremos con una parte histórica, que será presentada al lector bien a través de la documentación que encuentran Elías y sus dos compañeros de investigación, una buena parte de ella en forma epistolar, que figura en las cartas que guardaba el ya fallecido Ernesto Miranda, o bien a través del relato que Inés Albilla le hace al sacerdote jesuita. También obtendremos información a través del ya mencionado coleccionista belga, y del judío David Ben Ishti. Entre todos ellos informarán  de lo ocurrido en Málaga durante la quema de conventos e iglesias en 1931 y lo sucedido en la masacre que tuvo lugar en la carretera Málaga-Almería, conocida popularmente como La Desbandada, tras la entrada en Málaga de las topas franquistas durante la Guerra Civil Española.

7LR (Siete lágrimas rojas), es una novela bien escrita, en la que el lector tiene el entretenimiento asegurado, una investigación en la que las fases de la misma se van presentando en pequeñas dosis, unos personajes muy atractivos e inolvidables, y un romance que se vio truncado por el estallido de la Guerra Civil Española. Sin duda alguna, el autor ofrece, pese a la situación extrema que vive la ciudad en esa Semana Santa, un magnífico paseo por sus rincones. El misterio y la intriga están asegurados a lo largo de las páginas que la conforman, y el autor ofrece un desenlace en el que se desvelan finalmente todas las dudas que se plantearon a lo largo del desarrollo de la trama.



Biografía:


Juan Miguel de los Ríos (Málaga, 1971). Es ingeniero informático por la Universidad de Málaga. Actualmente reparte su trabajo entre su profesión como Ingeniero y director de su empresa de software, y la escritura.
Es autor de tres novelas: El mar no puede morir (publicada en 2006) donde se nos narra una historia sobre la búsqueda de la felicidad, construido sobre los poemas de Manuel Alcántara e hilado como un relato de intriga y misterio. En Cuando suenan las palabras (2010), se nos describe una historia sobre el sentido de la existencia, conducida a partir del naufragio del bargo alemán Gneidesenau, que aconteció en diciembre de 1900 en la bahía de Málaga.
Con su tercera novela 7LR (Siete lágrimas rojas), quedó 4º finalista en la edición de los Premios Planeta de 2016.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la novela. Imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, de google imágenes. Fotografía de Juan Miguel de los Ríos, de su muro de facebook




viernes, 27 de abril de 2018

El secreto del solsticio de verano, de Christine Kabus.





















Datos técnicos:


Título: El secreto del solsticio de verano
Autora: Christine Kabus
Traductora: Paula Aguiriano Aizpurua
Editorial: B de Books
1ª Edición: Septiembre/2016
Idioma: Español
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 978-84-666-5972-7
Nº pág.: 640



Sinopsis:



Noruega, 1895. Cuando Clara, una joven alemana, sigue a su marido hasta Roros, una pequeña ciudad minera, le aguarda una desagradable sorpresa. La madre de Olaf no disimula que hubiera preferido otra nuera.
Para evitar la ruina económica de la acaudalada familia, Olaf debía casarse con la hija del director de la mina. Cuando tras una pelea Olaf sufre heridas mortales, Clara debe recorrer un arduo camino antes de sentirse como en su casa en el extranjero.
Entretanto, descubrirá un secreto que ensombrece el destino de dos familias desde hace décadas, y que imprime un nuevo giro a su vida y a la de otros.


Opinión Personal:



Quienes frecuentan este blog saben que me prodigo muy poco en el género landscape, pero desde que leí la primera novela de Christine Kabus, En el corazón de los fiordos (enlace reseña), y su continuación, Hijas de la luz del Norte (enlace reseña), me gusta acercarme a su narrativa: me atrae la propuesta que hace al lector, que se aparta un tanto de los cánones del género en lo que a paisajes se refiere, cuyos personajes ponen rumbo hacia destinos que no son los habituales de zonas de clima cálido. Por eso hoy comento mis impresiones de la última de las que tiene publicadas hasta la fecha, y la tercera que leo de su autoría: El secreto del solsticio de verano.

En esta ocasión, Christine Kabus nos ofrece una historia que puede decirse lineal, porque el lector se encontrará con una trama que transcurre entre mayo de 1885 y la primavera de 1886, con alusiones episodios que tuvieron lugar en el pasado, por algunos de los personajes que tienen mayor peso en el desarrollo de la trama. Aunque la novela comienza con un prólogo fechado en otoño de 1883, con un escrito, a modo de diario -por la forma en que expresa la autora del mismo sus pensamientos en torno a lo que le espera en el futuro-. En este sentido, el lector entenderá el significado de esas líneas, ya avanzada la trama.
(Roros-Noruega)
El secreto del solsticio de verano es una novela cuya lectura se hace muy atractiva, pese a que estamos ante un tocho de 640 páginas, todas ellas relatadas por un narrador omnisciente que nos relata, a lo largo de los 60 capítulos en los que se estructura la misma, lo que acontece en el período en el que tienen lugar los episodios de los que seremos testigos. La trama la contará desde la perspectiva de los dos personajes principales de la novela: Clara Ordal, y Sofie Svarstein. Esa alternancia que nos ofrece el narrador, hace que la lectura se haga más fluida, y nos mantiene en vilo pensando en lo que le sucederá en posteriores capítulos, una vez que el narrador cuenta los episodios que se suceden, y que tienen como centro de los mismos a la otra protagonista. A medida que avanzan los capítulos, el lector comprobará cómo se irá estrechando la relación entre ambos personajes, y cómo los hechos que se relatan van a incidir en que la relación entre ellos, porque ven que, pese al distinto estamento social al que pertenecen, persiguen unos mismos fines.

Otro atractivo de la novela es el período histórico en el que está ambientada. Christine Kabus nos sitúa en Noruega, en 1885, en un país unido a Suecia, pero desde el que se levantan voces que piden una mayor autonomía, ya que quieren tener sus propios consulados en otros países, por lo que la autora ofrecerá en algunos capítulos lo que sucede en relación con esta petición noruega; incluso el lector comprobará cómo hay voces que mencionan un posible enfrentamiento militar entre ambos países, con el fin de alcanzar la plena independencia. Junto a la historia, la música y las alusiones literarias estarán muy presentes en la novela, sobre todo en la segunda parte de la misma: Sofie descubrirá el talento que tiene para la música Paul, el hijo de Clara. El lector comprobará cómo en algunos capítulos se hacen una serie de alusiones literarias, que en algunas ocasiones tienen un relación muy directa con lo que le sucede a ambos personajes. Entre estas alusiones destaca una teatral, porque esta disciplina artística unirá todavía más a las dos protagonistas, ya que en Roros hay una representación teatral anual, organizada por la asociación obrera. Ese año representarán una obra del dramaturgo francés Pierre Carlet de Marivaux, de la que el director del grupo de teatro, Ole Guldal, hará una adaptación para que se ajuste al modo de vida de sus conciudadanos. A parte de las alusiones literarias que comento, el lector será testigo de cómo funciona la biblioteca del pueblo, en la que Sofie Svarstein hace una labor social, desempeñando las funciones de bibliotecaria, y reflotando un servicio del que hacía tiempo no disfrutaban los habitantes de Roros.

Como sucede en las novelas landscape, el destino que le esperaba a Clara Ordal cambiará, al recibir su marido, Olaf Ordal, una carta de su madre en la que le comunica que se está muriendo, y que quiere verlo por última vez. Ya en Roros, la vida de Clara se tuerce y verá cómo tiene que enfrentarse no solo a un futuro incierto, tras el cambio que va a dar su vida, como adelanta la sinopsis, sino luchar contra una comunidad que la va a señalar, porque la religión será uno de los ingredientes que atraigan la atención del lector, ya que la protagonista es católica, y su credo religioso no es bien visto por la gran mayoría de la población de la pequeña ciudad noruega, que eran de confesión evangélico-luterana. Pero también deberá enfrentarse a los secretos que esconde la familia Ordal que, con el paso de los capítulos, investigará Clara, y su interés por descubrirlos mantendrá intrigado al lector a medida que va sacando a la luz los orígenes de la situación económica actual de sus suegros. También se tendrá que adaptar a las condiciones climatológicas extremas que influyen en el modo de vida de la población de Roros, y a un idioma totalmente desconocido para ella, con el que tendrá que familiarizarse para poder comunicarse con sus convecinos. En este sentido, son muy atractivas las descripciones que hace Christine Kabus, tanto de Roros, como de los paisajes que la rodean; aunque también disfrutará de verdaderos espectáculos que ofrecen esas latitudes, como son las auroras boreales, magníficamente descritas por la autora. Es, sin lugar a dudas, una novela muy visual, porque el lector podrá imaginarse cómo son los espacios, tanto rurales como urbanos, por los que se mueven los personajes.

Si son atractivas las descripciones que se encuentra el lector en esta novela landscape, otro tanto pasa con los personajes. Christine Kabus construye unos personajes que ayudan a conocer cómo era la sociedad de la época, y las relaciones que se establecían entre las clases sociales que la conformaban: desde la vida en casa de los Svarstein, siendo Ivar Svarstein uno de los miembros mas influyentes y poderosos de Roros, en cuya casa conoceremos la relación que tienen con los miembros del servicio que realiza las labores domésticas, hasta el movimiento obrero, entre los que destaca la figura de Per Hauke, que tendrá una mayor presencia a medida que avanza el desarrollo de la trama. La señora Olsson, será una de las primeros habitantes de Roros que le servirá de gran ayuda a Clara para que no se sienta tan desarraigada en esta pequeña ciudad, al igual que el viejo Gundersen, antiguo empleado del padre de Olaf Ordal. Un personaje que atraerá especial atención del lector es Siru, pastora de origen lapón, que también ganará presencia a medida que nos acercamos al desenlace de la novela; sin olvidarme del señor Dietz, secretario de la compañía de minas, que le dará empleo en su oficina. En este sentido, llama la atención que dos de los personajes que aparecen en la novela, son históricos, caso del ya mencionado director del grupo de teatro, y al mismo tiempo de la escuela; y Olaf Olsen Berg, editor del periódico Fjell-Ljom.

En el secreto del solsticio de verano, Christine Kabus ofrece unos personajes entre los que desempeñan un papel más destacado las mujeres: Clara Ordal y Sofie Svarstein compartirán protagonismo; a ellas hay que añadir a Silje Svarstein, hermana mayor de Sofie, que ocupa un lugar destacado en la familia, tras el fallecimiento de su madre: este será un personaje que da mucho juego a la novela, porque se cree que está un peldaño por encima de los demás, y servirá de contrapunto a Clara y a Sofie, con quienes mantendrá algunas diferencias que provocarán que se enfrente abiertamente con ambas, porque se interponían entre ellas intereses comunes. El lector comprobará cómo estos dos últimos personajes que acabo de mencionar tienen muchas similitudes entre ellos, pese a pertenecer a dos estamentos sociales distintos; aunque les une el afán de superación y la lucha para enfrentarse a los problemas que se les presentan, mostrando ante los demás que la mujer también puede y debe velar por sus derechos, ante los dictados impuestos por los hombres, quienes tenían mayor peso en la sociedad.

Pese a que estamos ante un tocho de 640 páginas, El secreto del solsticio de verano es una novela de lectura fluida, escrita con un estilo directo y un lenguaje sencillo, que invita al lector a recrearse con las magníficas descripciones que ofrece Christine Kabus, tanto en el paisaje rural como urbano, al igual que el modo de vida de esta pequeña ciudad, que en torno a la explotación de las minas de cobre. Aunque la trama principal de la novela está totalmente resuelta, me dio la impresión de que quedaban algunos flecos por cerrar, lo que me hizo suponer que tengamos una continuación que los cierre. La amistad, el amor, los secretos familiares, el superación, y la intriga son ingredientes que atraen la atención del lector que gusta de novelas landscape, en cuyo género Christine Kabus se ha convertido en una autora aclamada tanto por los lectores como por la crítica especializada.




Biografía:


Christine Kabus nació en 1964 en Wurzburgo. Estudió literatura e historia en Múnich y Heidelberg. Ha sido asistente de dirección y dramaturga, trabajando en varios teatros así como en la industria del cine y como guionista para varias series de televisión. Desde muy joven se sintió fascinada por los paisajes escandinavos, gracias a la lectura de las obras de Astrid Lindgren y Lagerlöf Selma, y muy especialmente le hechizó el insólito, indómito e original paisaje de Noruega, razón por la que empezó a aprender noruego y a estudiar la historia de este fascinante territorio. Su primera novela, En el corazón de los fiordos, ha cosechado un gran éxito entre lectores y libreros, convirtiendo a la autora en uno de los referentes del género Landscape en nuestro país. Con Hijas de la luz del norte,Kabus continúa desentrañando los secretos y el esplendor de un país tan misterioso como brillante como es Noruega.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía de la autora, tomados de la web de Megustaleer. Fotografía de Christine Kabus, de google imágenes, e imágenes que acompañan al cuerpo de la reseña, de wikipedia. 












martes, 24 de abril de 2018

Cuentos de amor, de Emilia Pardo Bazán.























Datos técnicos:

Título: Cuentos de amor
Autora: Emilia Pardo Bazán
Editorial: Hermida Editores
1ª edición: 2012
Encuadernación: rústica con solapas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-940159-2-2
Nº Pág.: 250


Sinopsis:

Son tan actuales hoy los cuentos de Emilia Pardo Bazán porque a su talento literario y su imaginación se unen una fina sensibilidad, un gran conocimiento del ser humano y un deseo irrefrenable de dejar al desnudo sus pasiones, debilidades y tropiezos racionales con los que se teje y desteje la mortal madeja de su destino. A esto se empareja su dominio de la narración, su gusto por el cuento corto, y el don que Bazán tiene para construir o edificar por medio de la anécdota o el ?chisme? una gran historia ?de cuya moralina mucho se aprende?, escrita con elegancia, sobriedad, y siempre con dosis de misterio, intriga y guiños al lector.
En el carácter vital y transgresor de la letra de Bazán se respira la tensión política de la España de finales del XIX entre tradicionalismo y liberalismo. El escenario literario de los cuentos de la excepcional narradora gallega representa la transición entre el romanticismo tardío y el modernismo. Tragicómicos y románticos, sátiro-burlescos e intencionadamente recatados, llenos de picardía y de malicia unas veces, otras plagados de esperanza e inocencia, exhiben la decadencia moral de una aristocracia rural aislada de la realidad. ¿Qué mejor escenario para denunciar una moral tradicional caduca que el terreno de las pasiones humanas?
Y es que solo el amor, sea en versión salvaje o en versión tradicional, es capaz de librar a los hombres del tedio de la existencia de la vida aldeana, y quizá aún más a la mujer hogareña española, que se asfixia metida en el estrecho corsé de la vida recatada ejemplar. Porque todos amamos y necesitamos saber cómo amar, por eso estos cuentos, que no son otra cosa que descripciones de diversos tipos de amor, o desamor, y de distintas formas de experimentar este sentimiento, esta lectura es un regalo.


Opinión Personal:


Hacía tiempo que no disfrutaba de la narrativa de Emilia Pardo Bazán. Desde que leí Los pazos de Ulloa y su continuación, La madre naturaleza, no volví a leer nada de esta magnífica escritora gallega. Cuando vi que Hermida Editores tenía publicada una antología de cuentos de amor de su autoría, me dije que tenía que leerlos sí o sí.

Cuentos de amor es una antología de 43 cuentos exquisitos, en los que el amor está presente en cada uno de ellos, en sus diversas manifestaciones. Como podrá comprobar el lector, son para saborearlos poco a poco; para intercalarlos con otras lecturas que nos permitan hacer un alto en el camino, y así poder retomar las historias que en ellos nos ofrece la condesa de Pardo Bazán, escritos con una prosa elegante, impecable, que encandila a quienes disfrutan con su narrativa. La editorial aclara en la nota que precede al cuerpo de esta antología, que el texto original ha sufrido algunas modificaciones básicas, con el objetivo de hacerlos más legibles y adaptarlos a un estilo más actual, introduciendo el menor número de cambios.

Si el amor es el nexo que los une, el lector comprobará también que todos ellos son narrados en primera persona, al que en más de una ocasión se dirigirá de forma muy directa para así involucrarlo más en la trama que contienen, y mostrar así una mayor complicidad en lo que sucede en ellos es todavía mayor. También el lector se encontrará en todos ellos con la respectiva moralina que los adoctrine, que se puede deducir del contenido de cada cuento; alguno de ellos adopta el recurso literario de una fábula. De ahí el acierto de que esta antología lleve el título de cuentos.

Quien haya leído alguna de las novelas de Emilia Pardo Bazán, comprobará que nada tienen que ver con el estilo narrativo que la autora emplea en Los pazos de Ulloa, o su continuación, La madre naturaleza, en los que refleja magníficamente la sociedad gallega de la época, y en los que el lector podrá comprobar en ambas el naturalismo que caracterizaba su narrativa. Si bien en estos cuentos de los que hoy comento mis impresiones, vuelve a mostrar al lector personajes que forman parte de la aristocracia de la época, o del pueblo llano. También comprobará cómo los diálogos se adaptan al escalafón social al que pertenecen los personajes que intervienen en los mismos. En todos ellos el lector se encontrará con alguna sorpresa, pese a que los cuentos no se extienden más allá de cuatro páginas, pero en los que no faltará ese giro, por muy pequeño que sea, que atraiga el interés del lector por conocer el desenlace de cada uno de ellos.

La gran mayoría de los cuentos fueron publicados en el diario de tirada nacional El Imparcial, en la última década del siglo XIX, aunque también los hay que fueron publicados en El Liberal, también en la misma década; o en el llamado Blanco y Negro. Y, al igual que Clarín bautizara a Oviedo con el pseudónimo de Vetusta, Emilia Pardo Bazán hizo lo propio con A Coruña, bajo el nombre de Marineda, que también aparecerá en varios relatos.

Como siempre suele ocurrir en estas antologías, el lector se decantará más por unos que por otros; si bien en mi caso, no sabría decir cuál de todos ellos me atrajo; de tener que puntuarlos, les otorgaría a todos prácticamente la misma nota, por la exquisitez con la que están relatados, y por su contenido. Para incitar al lector que frecuente la lectura de relatos, les adelanto algún apunte de alguno de ellos: El segundo, que lleva por título El viajero, nos presenta a Marta, que en un día tempestuoso, abrió la puerta a alguien que llamaba con apremio a su puerta. El que lleva por título El Desquite, hará las delicias del lector, provocando incluso alguna sonrisa, por las artimañas que lleva a cabo Trifón Liliosa, un personaje que había nacido raquítico y contrahecho; en Champagne también provocará en el lector el mismo efecto que el anterior. El lector también estará muy atento a la figura de Sor Aparición, que se interesará por el aspecto que presenta y sorprende a quien la ve. No se olvida Emilia Pardo Bazán de dos figuras que tienen mucho que ver con el amor, como son los personajes de Don Juan y Fausto, cada uno de los cuales protagonizará un cuento en los que nos preguntaremos qué habrán hecho en esta ocasión: el primero lleva por título La última ilusión de don Juan, y el que protagoniza Fausto (el personaje creado por Goethe), La inspiración. En Delincuente honrado, el padre Téllez relata a sus contertulianos el caso de un reo asesino de su única hija. En la novela de Raimundo, el narrador relata la historia que mantuvo con una gitanilla. Estos son, símplemente, un anticipo de lo que le espera al lector que desee adentrarse en el universo creado por Emilia Pardo Bazán. 

Sin duda alguna, Cuentos de amor es una exquisita antología de historias que deleitarán a quienes disfrutan de la impecable narrativa de Emilia Pardo Bazán, y comprobará el cambio que se produce en esta magnífica escritora en relación con su tan aclamada novela Los pazos de Ulloa.







Biografía:


Emilia Pardo Bazán nació en 1851 en La Coruña. Hija del conde José Pardo Bazán, título que heredará a su muerte, recibe una educación distinguida en un colegio francés. Gracias al estímulo de su madre, que le inculca desde niña el amor por la lectura y la escritura, muestra desde muy joven un vivo interés por los clásicos españoles, especialmente por Cervantes y Plutarco, y por la literatura extranjera, siendo una lectora precoz de La Fontaine y Jean Racine. Contrajo matrimonio a los 17 años con José Quiroga, y se trasladó a Madrid. Después viajó por Europa –Inglaterra, Alemania e Italia– con sus padres, aprendiendo inglés y alemán, al tiempo que se informaba de la actualidad literaria europea.

 En 1876 debutó como escritora con un Estudio crítico de las obras del padre Feijoo, y en el mismo año Francisco Giner de los Ríos publicó una colección de sus poemas que llevan el nombre de su primer hijo: Jaime. Tres años después da a la imprenta su primera novela, Pascual López, pero es a partir de los años ochenta cuando su narrativa adopta una personalidad definida, marcadamente naturalista, con Un viaje de novios (1881) y La tribuna (1882).
En la revista La Época escribe unos artículos de crítica literaria sobre Émile Zola y la novela experimental, que después reúne bajo el título La cuestión Palpitante(1883), y que la convierten en impulsora clave del naturalismo en España. Estos artículos arman un gran revuelo, hasta el punto de costarle el divorcio casi dos años después, ante su negativa a aceptar la exigencia de su marido para que se retracte de sus escritos y renuncie a escribir. En 1884 publica La ama joven, donde aparece el tema de las crisis matrimoniales, y comienza una relación amorosa con Benito Pérez Galdós, que, a pesar de los engaños de Emilia con jóvenes como Lázaro Galdiano y Narcís Oller, durará más de veinte años.
 Su método naturalista culmina en Los pazos de Ulloa (1886-1887), su obra más conocida, en la que describe la decadencia de la vida rural gallega. Su literatura acaba tendiendo hacia un simbolismo y espiritualismo mayores en la década de los noventa.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía de la autora, y lámina de Emilia Pardo Bazán, tomados de la web de Hermida Editores.