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jueves, 28 de junio de 2018

La corte de las estrellas, de Magdalena Albero Andrés.



















Datos técnicos:






Título: La corte de las estrellas
Autora: Magdalena Albero Andrés
 Stonberg Editorial
1ª edición: Marzo/2018
Encuadernación: Rústica con solapas
Idioma: Castellano
ISBN: 9788494828652
Nº pág.: 496






Argumento:



Diego huye de Toledo y cruza media Europa persiguiendo su sueño de ser astrónomo. Marco admira a los grandes pintores y quiere convertirse en uno de ellos. Livia, recién desposada con Marco, se ve obligada a abandonar Florencia y acompañar a su marido en su búsqueda de fortuna. Intentarán encontrar su propio camino al amparo de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo, en Praga. La ciudad acoge a todos, sin distinción de procedencias y credo, y todavía es capaz de protegerlos de una Europa ya demasiado alterada por las crecientes confrontaciones entre católicos y protestantes.


Loco para muchos y sabio para algunos, el emperador se niega a ceder a las presiones de España y del Vaticano para unirse a la Contrarreforma y se refugia en sus colecciones de arte. También protege a hombres de ciencia, como Johannes Kepler, el astrónomo que explica el movimiento de los planetas alrededor del sol. Pero en la corte no sólo hay artistas y hombres de ciencia. También medran charlatanes y advenedizos que no ven en el arte belleza sino dinero, y en el emperador una presa fácil para obtener poder político y económico.



Opinión Personal:



En 2014 Magdalena Albero Andrés (Alcoy, Alicante) sorprendió a la crítica especializada y a los lectores con la calidad literaria de su ópera prima, Los caminos del mar (reseña), obra con la que resultó ganadora del Segundo Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda. Había que estar muy pendientes de sus próximas publicaciones, porque tenían que refrendar las expectativas puestas en ella tras el buen hacer literario que mostró en su primera novela. Tras conocer que en marzo del presente año Stonberg Editorial publicaba su nueva novela, La corte de las estrellas, no dudé en acercarme una vez más a su narrativa. Hoy doy a conocer mis impresiones sobre esta novela, que sin duda alguna recomiendo y, como dije en otra ocasión, no siempre detrás de una gran novela hay una gran editorial.

Lo primero que quería destacar de las obras de Magdalena Albero es el papel que desempeña la mujer, lo que se puede comprobar tanto en las dos novelas como en el libro de relatos que publicó hasta la fecha. El lector se encontrará con que los personajes femeninos se enfrentan a las trabas que la sociedad les impone, toda vez que quieren demostrar que no tienen por qué ser sumisas a los dictados de los hombres. Por eso puede decirse que sus novelas son atemporales, pese al período en el que se desarrolla la trama de turno, porque las temáticas que aborda siguen vigentes en nuestros días. En este sentido, La autora cuida con detalle los episodios que reflejan lo que acabo de comentar en este párrafo, para que el lector no los encuentre artificiosos ni forzados, sino que se desarrollen con total naturalidad.
(Castillo de Praga)
En La corte de las estrellas el lector tiene ante sí una novela de lectura atractiva, y de lectura más bien pausada -o, por lo menos, ese fue el ritmo que tuve mientras me sumergía entre sus páginas-, aunque que toma impulso desde los capítulos en los que la trama adquiere rasgos negrocriminales. Pese a ello, y tal y como se va desarrollando la trama, no espere en lector que tiene ante sí una novela comercial al uso, sino que se encontrará con un trabajo literario realizado a conciencia, en el que la autora toca una serie de temas que particularmente me resultaron atractivos, en los que la pintura, la astronomía y todo lo que esta ciencia significaba en esta época, así como la religión –en Praga convivían judíos, católicos y luteranos- estarán muy presentes, así como reflexiones de corte intimista que sirven para conocer mejor a los personajes, sobre todo a los tres protagonistas principales. Estoy seguro que algunas de esas reflexiones no dejarán indiferente a los lectores, por el calado de las mismas.

La corte de las estrellas es una novela estructurada en 48 capítulos, y una relación de personajes reflejada al final de la misma, en la que la autora indica quienes son reales  o fruto de su imaginación. En mi modesta opinión, el lector se encontrará a lo largo de la trama con dos partes bien diferenciadas: una claramente histórica y otra en la que a medida que suceden los primeros acontecimientos que alteran el día a día de la vida palaciega, el lector comenzará a encontrarse elementos propios del género negrocriminal. En este sentido, me sorprendió gratamente cómo se desenvuelve Magdalena Albero en un género literario que está tan en boga en nuestro país, y estoy seguro que el lector disfrutará con esta parte de la trama, en la que se suceden episodios que le resultarán muy atractivos. Tal y como se van desarrollando las investigaciones que llevan a cabo para averiguar quién o quiénes están detrás de los robos de cuadros que supuestamente se compran para la colección del emperador Rodolfo II, así como de dos asesinatos que se cometen, me atrevería a afirmar que este tramo de la novela tiene rasgos propios de lo que se conoce como domestic noir, por quienes deciden implicarse en las investigaciones que se llevan a cabo.

Quienes hayan leído Los caminos del mar, comprobarán que le resultarán familiares determinados aspectos que la autora vuelve a tocar en La corte de las estrellas, y que invitan al lector a sentirse cómodo con la lectura de esta novela. Porque de nuevo nos encontramos con unos personajes que realizan un viaje para buscar un lugar en el mundo que les rodea, en donde la superación personal estará muy presente. Los tres personajes principales tendrán que enfrentarse a una serie de obstáculos que se les presentan en una tierra desconocida para ellos, y a la que les costará mucho trabajo adaptarse a las costumbres y al carácter de sus habitantes pero, sobre todo, a su idioma. Aunque tanto Diego, como Marco y Livia, saben que Praga es una ciudad cosmopolita que les ofrece las posibilidades con las que alcanzar el sueño que tanto persiguen. Desde niño, a Diego le gustaba contemplar las estrellas y que su padre le enseñase todo lo que sabía sobre ellas. Su anhelada meta era convertirse en astrónomo, por lo que haría todo lo posible por ser discípulo de Johannes Kepler, matemático y astrónomo de la corte del emperador Rodolfo II. Livia, recién desposada con Marco, se ve obligada a abandonar Florencia, y acompañar a su marido en su búsqueda de fortuna, pues entiende que en Praga se le presenta la posibilidad de pasar a formar parte del grupo de discípulos que trabajan con Bartholomeus Spranger, pintor principal de la corte de Rodolfo II durante la época en la que transcurre la novela.

Magdalena Albero cuida con esmero la ambientación espacio-temporal en la que se desarrolla la trama, así como la construcción de los personajes que desfilan por sus páginas. En todo momento me sentí transportado a la Praga de principios del siglo XVII, lo que es de agradecer, y que sin duda alguna es fruto de una ardua labor de documentación para que el lector sintiera los efectos deseados. Aunque el lector también acompañará al joven Diego en el periplo que le llevará hasta la ciudad bohemia, en el que tendrá que hacer varias paradas para reponer fuerzas y recaudar fondos que le permitan llegar hasta su destino, desde el momento en el que decide escapar de Toledo, al no querer llevar la vida monacal que sus padres le habían impuesto.
(Ciudad Vieja de Praga)
Praga será el eje sobre el que gire la trama de la novela, es un personaje más,  aunque el lector se desplazará también a Venecia, en donde tendrán lugar unos episodios de trascendental importancia para el devenir de los personajes, y también acompañará a Diego en el periplo que le llevará desde Toledo hasta llegar a la ciudad bohemia, realizando alguna parada en Zürich y otras poblaciones, en las que decide pernoctar y desempeñar algún trabajo temporal a fin de recaudar algunos fondos con los que proseguir su viaje. Y dentro de Praga, será el castillo el punto principal de atención del lector, porque en algún momento dado de la novela puede decirse que prácticamente todos los personajes tomarán parte en alguna de las escenas que tienen lugar en el complejo que lo conforman, especialmente en la cámara en la que se reúnen las mujeres de la corte para bordar, en donde conoceremos a personajes femeninos como la escritora Elizabeth Weston, que vivía en la corte bajo el mecenazgo del emperador Rodolfo II o Katherine, la amante del emperador; el estudio de pintores en el que trabajaban el pintor real Bartholomeus Spranger con sus discípulos, entre los que se encontraba Marco; o la sala en la que el astrónomo Johannes Kepler, y el también astrónomo, matemático y filósofo judío David Gansk realizaban sus estudios astronómicos. Pero también el lector conocerá el barrio judío de Josefov; el Puente de Carlos, que une la Ciudad Vieja con la Ciudad Nueva, a las que el lector visitará en distintas fases de la novela; los templos religiosos de la ciudad que en algunas escenas visitarán los personajes, o la sinagoga, a la que en alguna ocasión asistirá Livia acompañando a Esther, la esposa de Philiph Lang, el valido del emperador Rodolfo II. Disfrutaremos de cada uno de los espacios de esta ciudad por los que se mueven los personajes, descritos de una forma muy visual por un narrador omnisciente, lo que ayudan a que el lector se haga una perfecta idea de cómo son los rincones de la capital de Bohemia que se mencionan en la novela.

La autora mezcla de forma muy natural personajes reales que tendrán alguna relación con otros ficticios, hasta tal punto de que, en más de una ocasión tuve que consultar esa relación que menciono, ante la duda de si determinado personaje era real o imaginario. Como digo habitualmente en estos casos, es de agradecer que se nos den a conocer personajes reales que fueron referentes en algún momento dado de la historia del país en el que se desarrolla la trama, y estoy seguro de  que la gran mayoría de ellos son desconocidos por el lector. En ese sentido, salvo el astrónomo Johannes Kepler, me resultaron desconocidos el resto de personajes reales que toman parte en las escenas que se suceden a lo largo de los capítulos, o bien son mencionados en algún momento de la novela, incluido el propio emperador Rodolfo II, a quien  el lector conocerá retazos de su vida y personalidad a través de los personajes que tienen relación con él en algún momento dado del relato.
(Catedral de San Vito-Praga)
El lector se encontrará con una serie de personajes históricos atractivos. Junto a los y históricos ya mencionado en el quinto párrafo de esta reseña, el lector se encontrará también con las figuras del  valido Philip Lang, que en varias fases de la misma tendrá una presencia muy directa en algunos los episodios, o Julius, el primogénito del emperador, que dará lugar a escenas sobrecogedoras. Estos personajes reales se interrelacionan con otros ficticios, caso de los tres protagonistas ya mencionados, o de otros que tendrán relevancia en el transcurso de la novela, caso de Frederick, pintor principal del maestro Spranger, y antagonista de Marco; Esther y María, que junto con las ya mencionadas Katherine y Elizabeth tendrán una relación directa con Livia, a quien invitarán a unirse con ellas a bordar, para que no se sienta tan aislada en su casa mientras su marido trabaja, y sobre todo desde el momento en el que es enviado junto con Frederick a Venecia  a adquirir dos cuadros para el emperador; o Simón, un joven judío que había escapado de las persecuciones contra su pueblo en Lombardía, que acogería a Diego en su modesta habitación, y con el que se irá forjando una estrecha amistad. Magdalena Albergo construye unos personajes de carne y hueso, como nos gusta decir en estos casos, por el completo perfil que traza sobre todos ellos, y que están dotados de una gran carga psicológica, lo que nos ayuda a conocerlos mejor. El lector se familiarizará con todos ellos, ya que no conforman un amplio elenco. 

Al igual que en Los caminos del mar, en La corte de las estrellas la vida política y social de la época está perfectamente reflejada, con los movimientos que tienen lugar sobre todo en relación con la Contrarreforma, que se verán reflejados sobre todo cuando nos acercamos al desenlace de la novela, en donde el lector comprobará cómo esa ciudad que acogía a todos, sin distinción de procedencias y credos, sentirá cómo finalmente el Vaticano consigue imponer su criterio en toda Europa, con lo que esto significaría para Rodolfo II.

La corte de las estrellas es una novela bien escrita, que es preferible disfrutar de su lectura de una forma pausada para comprender todos los matices que el lector se encuentra a lo largo de sus páginas. Magdalena Albero trata en esta novela temas que son muy actuales, como el de la emigración de los jóvenes en búsqueda de mejores oportunidades laborales, las luchas de poder entre los estados y las condiciones que hacen posible o no los avances científicos. El lector se encontrará con una serie de personajes que reflejarán la vida de la corte, en donde junto a artistas y hombres de ciencia se encontrará con otros que solo buscan medrar a costa de las posibilidades que ven al estar próximos a la figura del emperador. Sin duda alguna, es una lectura atractiva, y al mismo tiempo didáctica, que invita a conocer todo lo que se fraguaba en torno a la corte del emperador Rodolfo II.





Biografía:






Magdalena Albero Andrés es licenciada en Historia y en Ciencias de la Información, y Doctora en
Comunicación y Educación por Indiana University (Estados Unidos). Profesora Titular en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, también ha impartido docencia y ha sido investigadora visitante en diversas universidades de Canadá y Estados Unidos. Es autora de varios libros y artículos científicos sobre juventud y medios de comunicación.


Su primera novela, Los caminos del mar (Roca Editorial, 2014) (reseña), obtuvo el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda. También ha publicado el libro de relatos Pequeñas historias de ellas (Editorial Maluma, 2017) (reseña) y ha participado con sus narraciones en diversas obras colectivas.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía de la autora, y fotografía de Magdalena Albero, tomados de la web de la editorial. Imágenes del castillo de Praga y de la catedral de San Vito, tomadas de Wikipedia. Imagen de la Ciudad Vieja de Praga, tomada de la web de MundoCity. 


martes, 26 de junio de 2018

Vieja Navidad, de Washington Irving.



















Datos técnicos:


Título: Vieja Navidad
Título original: Old Christmas
Autor: Washington Irving.
Traductor: Óscar Mariscal
1ª edición: noviembre/2016
Edición original: 1820
Ilustraciones: Randolph Caldecott
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9788494550980
Idioma: Español
Nº pág.: 128




Sinopsis:


Washington Irving nos dejó una obra memorable en el conjunto de ensayos, novelas cortas y relatos que conforman su famoso The sketch book of Geoffrey Crayon, Gent (1819-1820). Allí se recogieron por primera vez sus más célebres historias («La leyenda de Sleepy Hollow» o «Rip Van Winkle», entre otras ). Pero gran parte del éxito de este libro vino por una pequeña novela, titulada Old Christmas, donde Irving retrataba, de forma nostálgica y humorística, las celebraciones navideñas en una casa de campo inglesa.
Este delicioso y olvidado clásico de las fiestas navideñas, que presentamos por primera vez en castellano de forma íntegra y con las ilustraciones de Randolph  Caldecott, le ganó fama a su autor en Europa y fue una de las fuentes de la inspiración de la célebre Canción de Navidad de Charles Dickens. Además, contribuó a resucitar la tradición de la Navidad en Estados Unidos y construyuó buena parte de la imaginería y del moderno espíritu nostálgico de estas fiestas en la cultura occidental. Su divertida lectura, junto a la de Dickens, merece ser una tradición navideña.

Opinión Personal:

Washington Irving era uno de los autores clásicos de los que todavía no había leído nada. El año pasado tomé contacto por primera vez con su narrativa, y lo hice con su novela corta El alquimista de Granada (reseña). Hoy publico en mi blog las impresiones que me causaron una de sus obras que más fama le dieron, Vieja Navidad, que sin duda alguna recomiendo.
Antes de entrar en materia entiendo, en mi modesta opinión, que merece la pena referirse al prólogo que ofrece el autor/narrador sobre lo que para él significan las fiestas navideñas. En este sentido,y si nos fijamos en cada uno de los aspectos que en él trata, el lector coincidirá con la gran mayoría de ellos porque, pese a que estamos hablando de una obra publicada en 1820, las reflexiones que en ella hace el autor pueden trasladarse perfectamente a nuestros días.«Entre los efectos más perniciosos de la sofisticación moderna, se cuentan los estragos causados sobre las viejas y entrañables costumbres festivas. Aquella ha acabado por limar los vivos relieves y agudos resaltes de estos ornamentos de nuestra existencia, desgastando nuestra sociedad hasta convertir su superficie en otra más suave y pulida, pero sin duda menos peculiar» (pág. 15).
A medida que se sucedían los episodios de Vieja Navidad, era cada vez mayor la sensación de que más bien tenía ante mí un libro de viajes que una novela corta, por la forma en la que el narrador me ofrecía todo lo que observaba a su alrededor, desde los detalles del paisaje rural y urbano hasta las personas con las que se cruzaba, y la forma empleada para relatarme lo anteriormente expuesto, en donde las descripciones y reflexiones son las que más van a llamar la atención del lector, pues comprobará que tienen lugar muy pocos diálogos directos entre los personajes que desfilan por sus páginas.
Vieja Navidad está estructurada en cuatro capítulos titulados, más el prólogo sobre el que ya comenté mis impresiones en el segundo párrafo de esta reseña. El narrador, de quien el lector no conocerá su nombre, realiza una gira por Yorkshire durante el mes de diciembre, la misma víspera de Navidad. En la fonda en la que había decide pernoctar se encuentra con una cara que le resultaba muy familiar: un joven al que define como gallardo y vivaracho, con el que viajó por el continente, Frank Bracebrigde. Ese reencuentro da un nuevo giro al relato, pues el narrador es invitado por su joven compañero de viaje a pasar las fiestas navideñas en la hacienda de su padre, pues ese era su punto de destino. Es desde ese momento cuando el relato cobra mayor interés tanto para el narrador como para el lector, por la serie de episodios que presencia durante su estancia en la mansión de la familia Bracebrigde, en donde se contangia del ambiente festivo y jocoso que impera entre quienes allí celebran a la vieja usanza estas fiestas entrañables, ya que «mi padre es un rematado fanático de la vieja escuela, y se enorgullece de mantener en pie los restos de la rancia hospitalidad inglesa. Es un soportable espécimen de lo que difícilmente encontrará hoy día en estado puro»(pág. 37)
Quienes hayan leído El alquimista de Granada comprobarán cómo el estilo narrativo de Washington Irving difiere del que emplea en Vieja Navidad, pues el escritor estadounidense se sirve del humor socarrón para describir al lector las pintorescas escenas que presencia en la hacienda del padre de Frank Bracebrigde. Y es que Irving ofrece una serie de estampas pintorescas en las que son dos los personajes que sobresalen y que llamarán sobremanera la atención del lector: el padre de Frank Bracebigde, excéntrico donde los haya y quien vela por que se cumpla con la rancia tradición navideña, secundado por el no menos extravagante maese Simon, un viejo soltero que disfrutaba de una pequeña renta, que llevaba la batuta en todos los espectáculos que se organizaban durante esos días festivos, y que darán lugar a que se produzcan situaciones cómicas por la forma en la que se desarrollan. También el lector conocerá a otros singulares personajes que conformarán el elenco con los que compartirá alguna escena el narrador, caso del cochero de la diligencia, los tres colegiales que tenía por compañeros de viaje, el ambiente cargado de humor que reina en la fonda que elige para su descanso nocturno, o el párroco que celebra los oficios religiosos siguiendo las directrices del cabeza de familia de los Bracebigde.
Vieja Navidad es también una novela costumbrista en la que el lector asistirá a una serie de estampas en las que se reflejan el día a día de los ingleses en aquella época: se podrá imaginar pefectamente el bullicio que reinaba entre el variopinto grupo de pasajeros que se servían de la diligencia pública para reunirse para celebrar con sus familiares esas fechas tan señaladas. El lector presenciará con interés, y seguro que con algún gesto cómplice de sonrisa, las celebraciones lúdicas de esos días siguiendo las rancias tradiciones, al igual que los oficios religiosos a los que asistirá en compañía de tan singular familia. Todo ello provocará en el narrador la sensación de que realmente esté viviendo en una época pasada --más concretamente en la victoriana-, como así lo reflejan las ilustraciones que adornan esta novela corta, en la que los juegos, canciones, relatos, bailes y banquetes que se celebran tienen ese regusto añejo.

Biografía:

Washington Irving (1783-1859), narrador, ensayista, biógrafo, historiador y diplomático, fue uno de los primeros escritores norteamericanos  (1832)que ganó fama en Europay es hoy un clásico de las letras inglesas. Especialmente conocido por sus cuentos, incluidos en el célebre Sketch Books, dejó muchas obras de comentario social y político, sus apuntes de viaje, y fue pionero de la costumbre biográfica en la literatura anglosajona. En el ámbito hispánico es célebre por su estancia diplomática en España, por sus libros de temática histórica y de viajes, y por sus Cuentos de la Alhambra (1832). Murió el 28 de noviembre de 1859 en su casa  de campo de Nueva York, llamada Sunnyside, a la edad de 76 años.

Nota: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor, tomados de la web de la editorial. Fotografía de Washington Irving, de Wikipedia.





viernes, 22 de junio de 2018

La tragedia del girasol, de Benito Olmo.
























Datos ténicos:

Título: La tragedia del girasol
Autor: Benito Olmo
Editorial: Suma de Letras (GPRH)
1ª edición: abril/2018
Idioma: Español
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978849129182-4
Nº páginas: 400



Sinopsis:



Suspendido de empleo y sueldo, el exinspector de policía Manuel Bianquetti se ve obligado a malvender sus servicios como investigador privado hasta que recibe un encargo aparentemente sencillo: proteger a un importante empresario durante su estancia en la ciudad.
Sin embargo, lo que parece un trabajo rutinario desembocará en un reguero de muertes que obligará a Bianquetti a dar rienda suelta a su instinto de investigador para sobrevivir, llevándole a descubrir que, a menudo, el sol que más calienta también es el que más quema.

Opinión Personal:

El nombre de Benito Olmo va ganando por méritos propios un hueco entre los grandes autores de la novela negra españolaLa maniobra de la  la tortuga fue el título que puso su nombre en boca de críticos y lectores por el buen hacer literario que mostró, y desde luego que corroboro lo que se comenta, porque disfruté con su lectura y su estilo narrativo.  Pero más me alegró el que la segunda entrega de lo que puede ser una saga -porque seguro que muchos de sus lectores así lo deseamos-La tragedia del girasol  es toda ella era un guiño a los grandes clásicos del género negrocriminal, tanto literarios como cinematográficos, por aquello de que el autor es también guionista. Si me gustó mucho La maniobra de la tortuga, disfruté como un enano con La tragedia del girasol, por las razones anteriormente expuestas. Por eso hoy comparto con quienes visiten  este blog las impresiones que me causaron su lectura.


La tragedia del girasol es una novela en la que el lector vuelve a encontrarse con una historia negrocriminalescrita a ritmo de thriller, porque a penas tendrá descanso en cada uno de los 47 capítulos en los que está estructurada. En toda ella el suspense está muy presente, porque a cada momento me preguntaba a qué se iba a enfrentar  el irreverente Bianquetti. Me encontraba con escenas que me indicaban que la tensión se palpaba en el ambiente que rodeaba a este carismático personaje. Había momentos en los que, tal y como se sucedían las escenas, me decía que algo se barruntaba para poner de nuevo a prueba  al exinspectoresa sensación de falsa calma que había en algunas fases del desarrollo de la trama, eran un claro presagio de que nuevos nubarrones se cernían sobre la cabeza de este grandullón.

(Estadio Ramón de Carranza-Cádiz)
Creo que todos coincidimos en que Bianquetti se carateriza por la humanidad que tiene, no sólo la física, sino también la emocional, porque se preocupa de que no les pase nada a quienes guardan alguna relación con él; incluso prefiere que se alejen de su vida antes que sufran daño alguno por su culpa, y eso bien lo saben los personajes femeninos que guardan una relación más estrecha con él, por mínima que fuese. Y hago referencia en el párrafo anterior a esos negros nubarrones que se ciernen sobre su cabeza, porque a parte de tener que enfrentarse a quienes quieren eliminarle por un motivo u otro«tendrá que plantarle cara a una de las cosas que más odiaba de Cádiz, además del viento de levante que cada pocas semanas castigaba a sus habitantes, era aquella sensación de irritante humedad, tan persistente que resultaba imposible eludirla, ni siquiera colocándose varias capas de ropa» (pág. 17). El lector comprobará cómo a lo largo de la novela la lluvia y la tormenta estarán muy presentes en algunos sus capítulos. Entiendo que de esta forma Benito Olmo utilizó estos fenómenos atmosféricos como una especie de metáfora con  la que el autor hace referencia tanto al mundo exterior al que se enfrenta, como a la lucha que mantiene en su interior,  al ver los peligros que pueden acechar a quienes tienen una relación muy directa con él.
La tragedia del girasol es una novela muy visual, no solo en lo que a los episodios que se suceden a lo largo de los capítulos, sino también a la ambientación por la que se mueven los personajes que desfilan por sus páginas. El lector se podrá hacer una clara idea de cómo son esos espacios por los que se transitan Bianquetti y quienes se topan con él,  por las certeras y claras descripciones que ofrece sobre ellos. Sin duda alguna, Benito Olmo aprovecha el conocimiento que tiene de la zona en las que se desarrolla la trama, de las que el lector encontrará un plano en la cara inferior de la portada. Cádiz, El Puerto de Santa María y la Playa de los Alemanes, próxima a Zahara, atraerán la atención del lector. Estoy seguro de que quienes viven por la zona o la hayan visitado en alguna ocasión,  comprobarán cómo el escritor gaditano ofrece una visión distinta de los lugares que frecuentan habitualmente, y que utiliza de una forna muy acertada para ubicar en ellos, sobre todo las escenas más impactantes de la novela: el Estadio Ramón de Carranza, en Cádiz, o el recinto ferial de El Puerto de Santa María son dos ejemplos de lo que acabo de mencionar, sin olvidarme del chalet de lujo en el que iban a pasar unos días Leo Ferraro y su esposa, Mary.
Por La tragedia del girasol desfilan unos personajes difíciles de olvidar, pese al carácter estereotipado prácticamente de todos ellos, pero que sin duda alguna sirven para darle ese aire de novela negra clásica. Policías, corruptos, infiltrados, camellos, prostitutas, matones, capos de la mafia, y la presencia de una mujer fatal, muy propia de este género literario. A estos hay que añadirle los que le dan a la novela cierto aire intimista: su hija Carol, y Cristina. con quien ahora mantiene una cierta relación que no sé si puede tildarse de sentimental, por os derroteros que esta tomando. A estos dos personajes quienes ya los conocmos de la novela anterior. Todos ellos deleitan al lector con escenas propias del género, pues no faltan  asesinatos, soberanas palizas, impresionantes guantazos, persecuciones o escenas habituales en las novelas que tienen a la mafia como  dueña y señora de todo lo que hay a su alrededor. 

Como es habitual en este tipo de novelas que conforman bilogías, trilogías o sagas, es preferible comenzar por la primera de ellas, salvo que el autor facilite información clara y precisa sobre personajes y episodios ocurridos en lo títulos que la preceden. Pese a lo que comenté sobre el carácter estereotipado de los los personajes, el lector los encontrará bien definidos y creíbles. A los ya conocidos de La maniobra de la tortuga, caso de citados anteriormente, a los que añadiría a Silva o Morgado, el lector se encontrará con otros nuevos que pertenecen tanto al mundo de la mafia como al de los bajos fondos. Conoceremos a nuevos personajes como Regina, Grégory, Caracerdo, Mary o Leo Ferraro, y en menor medida, Belinda, y que son los que más atraerán nuestra atención, y a los que iremos conociendo en pequeñas dosis. Con ellos Bianquetti y el lector se llevarán unas cuantas sorpresas.
La tragedia del girasol es una novela bien escrita, relatada por un narrador omnisicente, en la que el lector se encontrará con escenas muy creíbles, lo que confiere a la novela un claro realismo. Si bien en esta ocasión, al contrario de lo que ocurría en La maniobra de la tortuga, el lector estará al tanto de lo que sucede en los capítulos al igual que los personajes. Benito Olmo utiliza un estilo directo y un lenguaje propio del género. Quienes gusten tanto de novela negra como de thriller, tienen en La tragedia del girasol una lectura amena, fluida y adictiva, en la que el ritmo no decae prácticamente y nos mantendrá en vilo en todo momento porque los capítulos están planteados de tal forma que nos invitan a seguir leyendo. 

Biografía:

Benito Olmo (Cádiz, 1980) es escritor y guionista. Es autor de las novelas Caraballo (2007) y Mil cosas que no te duhe antes de perderte (2011). Fue finalista del primer premio La Trama/Aragón Negro. Su última novela, La maniobra de la tortugga resultó finalista del III Premio Santa Cruz a la mejor novela negra publicada en 2016. Se han vendido los derechos para realizar la adaptación cinematográfica de esta obra y está previsto que empiece a rodarse a finales de 2018.

Nota: Datos técnicos, sinopsis, biografía y fotografía de Benito Olmo, tomados de la web de Megustaleer. Fotografía del Estadio Ramón de Carranza, de Cádiz, tomada de la web OcadizDigital, Fotografía restaurante El Balandro, Cádiz, de la web Turismo-Ayuntamiento de Cádiz. 



martes, 19 de junio de 2018

El sueño de Creta, de José Vicente Alfaro.
























Datos técnicos:


Título: El sueño de Creta
Autor: José Vicente Alfaro
Autoeditado Amazon
1ª edición: 30/04/2018
Formato: Ebook
ASIN: B7Bv45DNZ
Nº Pág.: 285
Precio: 2,99€


Sinopsis:


Mucho antes del nacimiento de la Grecia Clásica, hubo otra civilización extraordinaria emplazada en Creta, que alcanzó un alto grado de desarrollo cultural y artístico debido al dominio incontestable que poseía sobre el mar.
.
Desde el fabuloso palacio de Cnosos, el rey Minos gobierna sobre su pueblo centrado en mantener la paz, tras haber promovido el desarrollo del comercio y haber limpiado de piratas las aguas del Egeo. Su hijo, el príncipe Androgeo, sueña con convertirse en un gran héroe; mientras su hija, la princesa Ariadna, siente la repentina llamada de la vida religiosa a causa de una desgracia. Entretanto, una modesta aldeana llamada Melantea rescata a un misterioso joven que ha naufragado en las costas de Creta, que no tardará en enamorarse perdidamente de ella pese a las numerosas circunstancias en su contra.

Amor, intriga y mitología confluyen en la presente aventura, situada en el marco histórico de la espléndida civilización minoica.




Opinión Personal:



Mi relación con la narrativa de José Vicente Alfaro comenzó con su novela El último anasazi (reseña), a la que siguieron Bajo el cielo de los celtas (reseña) y El laberinto del hindú (reseña). Alfaro es un escritor que tiene muy claro el camino a seguir; de hecho, en su biografía resalta que, a través de sus novelas, pretende contar una historia entretenida, ofreciendo al mismo tiempo al lector la oportunidad de trasladarse a un momento clave de otra civilización o cultura, probablemente desconocida para él. Y eso es lo que sucede en su nueva publicación autoeditada en Amazon, El sueño de Creta. Me dije que merecía la pena hacer este viaje literario que nos ofrece el escritor onubense, aprovechando el que Laky, la administradora del blog Libros que hay que leer, organizó una lectura conjunta -más bien simultánea, dadas las bases que se piden para participar en este evento literario-.
(Palacio de Cnosos-Creta)
En relación con las tres novelas anteriores que leí del escritor onubense, El sueño de Creta tiene un claro rasgo que las diferencia de sus predecesoras, y es el alto componente mitológico que el lector encontrará a lo largo de las páginas que la conforman: no solo en lo que se refiere a algunos personajes concretos conocidos por quienes gusten frecuentar la mitología clásica, sino también porque el elenco de personajes que desfilan por sus páginas está plagado de nombres tomados de la mitología griega: el hecho de que me resultaran familiares algunos de ellos, me movió a buscar en Internet otros que me hacían suponer que tenían su origen en las mismas fuentes que los ya citados en este párrafo. En mi modesta opinión, entiendo que el autor los eligió a conciencia, pues me llamó sobre todo la atención la figura de Criso, el rival de Tisandro con el que tendrá más de un enfrentamiento, originado porque Asterión ofrece a su hija Melantea como esposa al hijo de Demofonte, Criso, para que este matrimonio de conveniencia se ponga fin a la lucha entre las dos poblaciones de las que ambos progenitores son la máxima autoridad. Esta es una de las subtramas que enriquecen el interés por todo lo que sucede a lo largo de los capítulos. Está protagonizada por los tres jóvenes, en donde el amor, el desamor y la venganza estarán muy presentes, y serán la causa de que nos encontremos con situaciones en las que la tensión narrativa se palpe en algunos de los episodios que la conforman. Pero también el lector comprobará como, a lo largo de la novela, hay escenas que recuerdan episodios mitológicos, aunque creo que en esta ocasión es mejor que sea el lector quien las descubra.

El sueño de Creta es una novela en la que mientras la leía tenía muy presente la tragedia griega clásica. Me llamó la atención la estructura que le confirió José Vicente Alfaro a la novela. Tal y como se desarrollaban los hechos, me decía que su armazón tenía un cierto parecido con la de este género teatral de la Grecia Clásica; en la introducción -el prólogo de la tragedia griega- el autor nos presenta a los dos protagonistas, las tres partes siguientes corresponderían a la parte dramática del género teatral al que hago referencia, y la última se correspondería con el éxodo, o final de la misma. También me atrajo el papel que desempeñaba en la novela la Suma Sacerdotisa Sibila, por los sueños premonitorios que tendrá en alguna de las fases de la trama, a través de los que el autor, en pequeñas dosis, da pistas sobre cómo puede ser el desenlace con el que se va a encontrar el lector. Este comentario no deja de ser una elucubración mía, aunque tal y como se desarrollaban los episodios en torno a la mayoría de los personajes me llevaban a sacar esta conclusión.
(Rey Minos-Creta)
En El sueño de Creta la mitología y la historia están perfectamente entrelazadas: el lector se encontrará con episodios históricos muy atractivos, en los que presenciará, en unos casos de forma indirecta, enfrentamientos armados de los cretenses contra los aqueos, que ya se estaban haciendo fuertes en la Grecia continental, y una rebelión de dos personajes poderosos de la isla, Polidoro y Ramadantis, que pretenden derrocar a Minos y hacerse con el poder, por lo que planificarán varias alternativas con las que sus objetivos se vean cumplidos. El lector que guste de intrigas palaciegas, se encontrará con una subtrama muy atractiva, que el autor ofrecerá en pequeñas dosis, incrementándose el interés por su desarrollo en la tercera parte de esta novela. Pero también el lector será testigo del día a día de los cretenses, por lo que la novela tiene también un marcado carácter costumbrista, y recibirá también información sobre la estructura política de la isla, la urbanización de sus ciudades y el día a día de las poblaciones con menos recursos económicos, que en más de una ocasión se encontrarán con dificultades de rendir tributos a las arcas reales, porque dependían de las cosechas obtenidas en sus labores agrícolas. En este sentido, me gustó cómo José Vicente Alfaro introdujo en la novela la información que el lector recibe sobre la cultura minoica, con lo que prácticamente no nos daremos cuenta de que pasamos de escenas protagonizadas por los personajes a otras en las que el narrador omnisciente se refiere a aspectos de la cultura que en esa época dominaba la isla de Creta. José Vicente Alfaro realizó una ardua labor de documentación, cuyo resultado está en la magnífica ambientación de la novela y en la información que ofrece al lector sobre las diversas facetas de la vida en la civilización minoica, lo que podrá comprobar tanto en el prefacio como en la nota del autor que acompaña al cuerpo de la novela.

Como ya es habitual en las novelas de José Vicente Alfaro, El sueño de Creta es una novela coral, pese a que serán Tisandro y Melantea son los protagonistas de la misma, aunque están rodeados por un elenco de personajes secundarios bien construidos, y con una fuerte presencia a lo largo de los capítulos. Junto a Tisandro Y Melantea nos encontraremos con los miembros de la familia real minoica, con rey Minos a la cabeza, flanqueado por sus hijos Androgeo y Ariadna. De la familia real, el lector comprobará cómo Androgeo sueña con convertirse en un gran héroe, y verá cómo tiene la ocasión de demostrar su valor con las armas cuando los aqueos invaden la isla de Paros, aunque contará con la firme oposición de su padre, ante el peligro que supone la presencia de Androgeo en ese conflicto armado. La sinopsis también adelanta que Ariadna siente la repentina llamada de la vida religiosa a causa de una desgracia. Este personaje tendrá también un papel relevante en determinados episodios, aunque para mí fue uno de los más flojos de la novela, sobre todo porque no me convencieron alguna de sus actuaciones. Estos cuatro personajes mitológicos están perfectamente humanizados por el autor. Ya comenté en otro párrafo de esta reseña el papel que desempeña en la trama la Suma Sacerdotisa Sibila, así como el triángulo formado por Tisandro, Melantea y Criso, y el papel que desempeñarán Asterión y Demofonte, los padres de los dos jóvenes rivales. Tisandro es un joven náufrago que aparece en una playa y es encontrado por Melantea, a quien le dice que no se a cuerda de nada de su pasado; sin embargo, me llamó la atención el hecho de que sí se acordara de su nombre. Será acogido por Asterión, aunque al ver que se sentía atraído por Melantea, decidió que era mejor que se hospedase en otra casa de Elthynia. Con el paso de los capítulos tomará protagonismo, que influirá sobre todo en beneficio de ambas poblaciones rivales, trabajará también con Asclepio. Tisandro será un personaje que con el paso de los capítulos, verá cómo desempeñará un papel trascendental en los acontecimientos que tienen lugar en la isla. El lector comprobará el peso que tienen Polidoro y Epiménides en buena parte de los hechos que se relatan. Ambos son dos poderosos comerciantes de la isla cuya rivalidad se irá incrementando a medida que se entrecruzan sus intereses. También me atrajo la figura de Asclepio, un artista de reconocido prestigio en la isla, que realizaba unos frescos que eran del gusto de los cretenses, llegando su fama hasta Egipto, a donde se trasladará para pintar los frescos que en el palacio que el faraón Tutmotsis III iba a construir en la ciudad de Peru-Nefer.

Casi toda la trama de El sueño de Creta tiene lugar en la propia isla, en diversas localizaciones de la misma, destacando el palacio de Cnosos, y la población de Elthynia, con menor presencia de la de Phaistos, con la que mantenían enconados enfrentamientos desde hacía varias generaciones. Aunque también el lector será informado de lo que sucede durante la invasión aquea a la isla de Paros y, sobre todo, de los episodios que vivirán algunos personajes en la isla de Thera, en donde el lector comprobará cómo a partir de ellos el desenlace de la novela tendrá un giro que seguro más de un lector no contaba con él.

El sueño de Creta es una novela bien escrita, relatada por un narrador omnisciente en tercera persona del pasado, y en la que hay un marcado equilibrio entre descripciones y diálogo. Aunque me parecieron anacrónicos el hecho de que el narrador utilizase términos como procesar o minimizar, y expresiones coloquiales muy de nuestros días, como se podrá comprobar en uno de los personajes, que le pide a otro en una ocasión, que le deje un segundo o un minuto para hablar con quien quiere entablar una conversación que considera de vital importancia. O también me llamó la atención el hecho de que la Suma Sacerdotisa, Sibila, en un momento dado hiciese referencia a unas mediciones de una gruta a la que se adentra con unos soldados, hablando primero de medir en pies, para luego hacer alusiones al sistema métrico decimal. Pese a estos pequeños peros, creo que merece la pena darle una oportunidad a esta nueva novela de José Vicente Alfaro, en la que el lector realizará un atractivo viaje literario a la cultura minoica.



Biografía:



José Vicente Alfaro (Huelva, 1976), licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, irrumpió exitosamente en el panorama literario español en el año 2013 con la publicación de «La esperanza del Tíbet», novela que en muy poco tiempo se convirtió en un fenómeno de ventas, logrando superar los más de 500 días en el Top 100 de Amazon y acumulando miles de ejemplares vendidos.

Tras convertirse en uno de los autores independientes más leídos en lengua castellana, las novelas de José Vicente Alfaro han sido traducidas a varios idiomas: inglés, alemán, francés, italiano y portugués, entre otros.

José Vicente Alfaro pretende a través de sus novelas contar una historia entretenida, ofreciendo al mismo tiempo al lector la oportunidad de trasladarse a un momento clave de otra civilización o cultura, probablemente desconocida para él.

José Vicente Alfaro publica en El llanto de la isla de Pascua y La esperanza del Tíbet 2014; en 2016, Bajo el cielo de los celtas; en 2017, El laberinto del hindú. En abril de 2018 publica El sueño de Creta, su última novela, hasta la fecha.

Nota: Datos técnicos y sinopsis, tomados de Amazon. Biografía y fotografía de José Vicente Alfaro, tomados de su web personal.  Fotografía del palacio de Cnosos de la web Megaconstrucciones.net. Lámina del Rey Minos de la web Quien.net, y mapa de la cultura minoica, de la web de Slideshare.net.