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jueves, 2 de julio de 2026

Reseña Cerdos y amapolas, de Jon Arretxe.

 










Datos técnicos:






Título: Cerdos y amapolas.

Título original: Txerriat eta loreak.

Autor: Jon Arretxe.

Traductora: Cristina Fernández.

1ª edición: Abril/2026.

Encuadernación: Rústica con solapas.

ISBN: 978-84-9109-105-3.

Idioma: Castellano.

Nº páginas: 176.






Sinopsis:






"Después de la saga de Touré, Jon Arretxe nos trae ahora una novela totalmente diferente. Fuera de los barrios marginales y el lumpen de las grandes ciudades en las que sobrevivía el detective-vidente africano, esta nueva historia se desarrolla en tres lugares con los que el autor guarda una estrecha relación: Basauri, Vitoria y Arbizu. Ahora el protagonismo ya no es de los inmigrantes pobres, ni de los vagabundos, ni de las prostitutas, sino de gente autóctona y acomodada que está involucrada en negocios oscuros e inconfesables. Todo comienza con un misterioso robo de chistorras en una fábrica de embutidos de Arbizu. Es el punto de partida de una trama muy negra que culmina en escenas de estética tarantiniana y está escrita en clave de humor, un humor negro y surrealista que a veces roza lo absurdo. Cerdos y amapolas es una novela original, breve y con mucho ritmo, fiel al estilo del autor, que da vida a unos personajes genuinos y singulares: la conseguidora vitoriana Zuriñe Ruiz de Gordoa, el empresario corrupto Gabriel Abrisketa, el siniestro fabricante de chistorras Fermín Bakaikoa… Y el resto…, mejor si lo descubres tú, está esperándote entre las páginas."






Opinión Personal:






Jon Arretxe (Basauri, 1963) es uno de esos autores que, sin hacer mucho ruido, dice que aquí está él para entretener con deleite a los lectores, sobre todo a aquellos amantes de novela negra. El escritor basauritarra es el creador de uno de los protagonistas más peculiares de la llamada euskal noir, Mahamoud Touré. Touré y el universo que le rodea en la serie que encabeza, es un fiel reflejo de quienes viven en España en estado marginal, y tienen que apañárselas como puedan para sobrevivir y no caer en el intento.

Pero hay vida más allá del detective-vidente, que ya es historia literaria. Cerdos y amapolas es su nueva novela y en ella sigue fiel a sus costumbres narrativas,  porque vuelve a aplicar las pautas que tanto éxito le han dado hasta la fecha. Antes de empezar a comentar mis impresiones, tengo que reconocer que me costó trabajito adaptarme a la novela: era consciente de que nada más empezar a leerla me iba a acordar mucho del inigualable subsahariano; pese a ello, la disfruté mucho.

(Ermita San Martín Finaga, Basauri, Vizcaya, Euskadi)
Pero estoy seguro de que Jon Arretxe tiene que ofrecer a sus leales seguidores una ficción que
nos haga pasar ese mal rato que sufrimos con el desenlace de Números rojos, la última entrega de la serie que protagoniza el detective-vidente. ¡Y vaya que si lo consiguió! Con Cerdos y amapolas el autor demuestra que tiene ese don para mantener el listón alto y ofrecer al lector una trama muy entretenida, consistente y que no tiene desperdicio.

El autor ha creado un personaje que lo tiene todo para deleitar a quienes disfrutan con una buena novela negra. Zuriñe Ruiz de Gordoa es un personaje original y que no deja indiferente por las características que la rodean: es una joven con Síndrome de Down, y excampeona de judo en su categoría. La excampeona sabe cómo desarbolar al oponente, porque juega con ventajay no le van a faltar situaciones en las que utilizar sus mañas para defenderse.

En Cerdos y amapolas el lector se va a encontrar con una ficción que no le va a dar lugar a tregua. Una ficción que es marca de la casa, porque la acción, el ritmo ágil, el dinamismo y el humor negro están muy presentes, al igual que unos diálogos muy cinematográficos, y propios del género. Y, sobre todo, muy visual, lo que es de agradecer. Pero, además, se encontrará con una trama original, y surrealista en determinados episodios, aunque desarrollada de tal forma que tienen ese toque de verosimilitud, porque los hechos que relata el narrador omnisciente bien pudieron haber sucedido en la cruda y dura realidad. Desde luego que, de vez en cuando, se agradece leer una historia de este calibre, incluso acompañada con una cierta sonrisa en determinadas situaciones.

La novela empieza con fuerza y está aderezada con unos diálogos que en determinadas situaciones sorprenden por la absurdez de la conversación. Una fuerza que influye en el ritmo de lectura, porque se torna muy ágil, casi frenético, y que no decae ni en el desenlace. Fiel reflejo de lo que acabo de comentar son dos cacos a los que les encargan allanar una fábrica de embutidos en Arbizu, y sustraer una determinada partida de chistorras. Pero, lo que para semejantes individuos parece ser pan comido, ni se imaginan lo que les espera, lo que origina una serie de episodios en los que, a partir de ahí, puede pasar de todo. ¡Y vaya si pasa! Porque el siniestro fabricante de chistorras, Fermín Bakaikoa, y el corrupto Germán Abrisketa conforman un dúo cuya relación se torna cada vez más turbia, ya que uno y otro muestran su peor cara en la relación societaria que mantienen, dada la marcha de los negocios oscuros que se traen entre manos, y en los que se refleja cómo la ambición se apodera de ellos: una ambición que tropieza con individuos de muy sospechosa reputación, lo que no augura nada bueno. Una ambición que se torna en traición y en una serie de hechos luctuosos que alteran la vida en valle de Sakana. Hechos luctuosos que incitan a preguntarnos qué desenlace nos espera, sobre todo porque la ya citada Zuriñe presiente que también corre peligro, dado el papel que desempeña en uno de los trabajos que le encargan como conseguidora.

(Errekaleor, Vitoria, Euskadi)
Si la trama ya de por sí es atractiva, está aderezada con una magnífica ambientación. Una ambientación que ayuda a estar muy pendiente de todo lo que sucede a lo largo de los capítulos, porque Jon Arretxe tiene muy claro dónde ubicar los episodios, sobre todo cuando más oscuros se vuelven. Y es que el autor juega con ventaja porque conoce muy bien el entorno que rodea a los personajes, lo que queda claro en las descripciones que ofrece la voz narrativa, claras, concisas y muy visuales, por lo que nos podemos hacer una perfecta idea por dónde transitan. Personajes que distribuye entre Basauri, Vitoria-Gasteiz y el valle de Sakana. «˗Antes Sakana era un valle supertranquilo, nunca pasaba nada, pero últimamente... ˗se lamenta Germán˗. Joyerías atracadas a mano armada, asesinatos a tiros...» (pág. 13).

Cerdos y amapolas es una novela de corto recorrido, pero muy intensa, con un ritmo muy ágil y un claro dinamismo que ayuda a que esta historia de menos de 200 páginas se lea de una sentada. Cerdos y amapolas es una novela original, con algunas escenas surrealistas y en las que el humor negro está también presente, y cuyos personajes transitan por unos parajes muy atractivos, descritos de forma muy visual por el narrador omnisciente, y en los que se refleja la estrecha relación que mantiene el autor con las localizaciones por las que transitan.






Biografía:




Es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Desde el año 2004 reside en Arbizu (Navarra).
Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, ofrece conferencias sobre sus libros o viajes y, además, canta ópera.


Su incursión en la escritura fue a través de la literatura de viajes: 7 Colores, Tubabu, El sur de la memoria... aunque durante los últimos años se ha centrado más en el género negro. Ha publicado títulos como Shahmarán, Sueños de Tánger, La banda de Arruti… y, fundamentalmente, la saga de su detective-vidente Touré. Un personaje a través de cuyas andanzas el autor nos hace participes de las vivencias y penalidades de los «sin papeles».


Autor inagotable, también ha escrito literatura dirigida al público infantil y juvenil, con títulos como Hacia la Gran Muralla Los latidos de la Tierra.

 

Notas: Datos técnicos, sinopsis y biografía del autor tomados de la web de Erein. Imagen de la ermita de San Martín, en Basauri, tomada de la WikipediaImagen barrio Errekaleor en Vitoria tomada de la web El Salto. Fotografía de Jon Arretxe tomada de wikipedia. 








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